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Guía Tipos de amor en la literatura

Objetivo Habilidad

Identificar y ejercitar los tipos de amor en la literatura. Conocimiento y


Aplicación

A lo largo de los siglos, el amor ha sido fuente de inspiración para toda clase de artistas, esto
porque el amor es considerado el vínculo fundamental de la unidad universal.

Amor Sensual: Implica pasión amorosa; relaciones en las que la atracción física y el goce de la
belleza corporal estimula el sentimiento. También se entiende por esto la posesión y unión física
de los amantes.

Amor Imposible: Se refiere al amor que no puede concretarse por situaciones externas que lo
condicionan.

Amor Recíproco: Corresponde al amor mutuo entre amantes. No obstante, el hecho que sea
correspondido, no significa que quede libre de dificultades.

Amor Idealizado: Hace alusión a aquellas relaciones amorosas que se conciben como vía
legítima para aproximarse a la belleza, al bien o a Dios. Dentro de esta concepción, el ser amado
se entiende como un bello y noble objeto de devoción y culto.

Amor Tirano: El amor se asocia con la libertad, en este sentido, el amor tirano es aquel que
priva a un ser de su libertad.

Amor como liberación: Este tipo de representación, expone al amor como un medio de
liberación, y, a veces, salvación.

Amor a Místico: Alude al amor que siente un ser mortal o terrenal, imperfecto, hacia un ser
divino o hacia Dios.

Amor filial: Se refiere al amor que siente una madre o un padre por sus hijos; o viceversa, el
amor que un hijo(a) ofrece como símbolo de agradecimiento.

Amor Platónico: Es la mezcla justa entre amor físico y amor espiritual, se debe a que uno
idealiza tanto a una persona que se enamora pero sabiendo que nunca pasará algo ente ellos.

Amor Eterno: es hablar de un sentimiento que nace en vida, sin embargo perdura después
de la muerte, que se hace inmortal, que impide la llegada de un nuevo amor, muy por el
contrario se hace invencible e inquebrantable ante el paso infinito del tiempo.

Amor Trágico: Se trata de un sentimiento truncado por las vicisitudes de un destino que está
escrito. Amor, que en la literatura, termina inevitablemente con la muerte trágica de uno de los
personajes.

Ejercicios: Identifique el tipo de amor.

1.- ¡Dame un beso de tus labios! Son más dulces que el vino de tus caricias, Deliciosos al olfato
tus perfumes, tu nombre es perfume derramado. | ¡Por eso te aman las mujeres!
¡Llévame pronto contigo! ¡Llévame, oh rey, a tus habitaciones!

2.- Siempre me pongo triste. Yo digo que me da esa pena de ver cómo yo la quiero, mientras
ella me quiere como a un niño. Y es natural. ¿Cómo me iba a querer? ¡Qué desgracia, Dios mío,
qué desgracia!

3.- (…)si te quiero es porque sos Mi amor mi cómplice y todo Y en la calle codo a codo
Somos mucho más que dos. (…) y porque amor no es aureola
Ni cándida moraleja

Y porque somos pareja

Que sabe que no está sola

4.- ¡Amar! Había nacido para soñar el amor, no para sentirlo. Amaba a todas las mujeres un
instante (…) Y esa mujer, que es hermosa como el más hermoso de mis sueños de
adolescente, que piensa como yo pienso, que gusta de lo que yo gusto, que odia lo que yo odio,
que es un espíritu hermano de mi espíritu, que es el complemento de mi ser.

5.- Por otra parte se estaba poniendo muy sentimental. Habían tenido que intercambiarse
retratos, se habían cortado mechones de cabello, y Ema pedía ahora un anillo (…) Este amor
sin desenfreno era para él algo nuevo, y sacándole de sus costumbres fáciles, halagaba a la vez
su orgullo y su sensualidad (…) Entonces, seguro de ser amado, no se molestó, e
insensiblemente sus maneras cambiaron (…) No quería creerlo; redobló su ternura; y Rodolfo,
cada vez menos, ocultó su indiferencia.

6.- Doña Inés: No, heme ya aquí Don Juan; mi mano asegura Esta mano que a la altura tendió
tu contrito afán, y Dios perdona a don Juan Al pie de mi sepultura Don Juan: ¡Dios Clemente!
¡Doña Inés! Doña Inés: Fantasmas, desvaneceos; Su fe nos salva…, volvemos a vuestros
sepulcros pues La voluntad de Dios es De mi alma con amargura Purifique su alma impura Y
Dios concedió a mi afán La salvación de don Juan al pie de la sepultura.

7.- Traigo conmigo un cuidado


Y tan esquivo que creo
Que aunque sé sentirlo tanto
Aun yo misma no lo siento Es amor, pero es amor
Que faltándole lo ciego
Los ojos que tiene son
Para darle más tormento Muero, ¿quién lo creerá? A manos De la cosa que más quiero
Y el motivo de matarme
Es el amor que le tengo Amo a Dios y siento en Dios
Y hace mi voluntad mesma
De lo que es alivio, cruz;
Del mismo puerto, tormentas. Padezca, pues Dios lo manda
Mas de tal manera sea
Que si son penas las culpas
Que no sean culpas las penas.

8.- El amor de la madre se me parece muchísimo a la contemplación de las obras maestras. Es


magistral, con la sencillez de un retrato de Velázquez; tiene la naturalidad del relato en la
Odisea, y también la familiaridad que parece vulgar, de una página de Montaigne. No hay
dramatismo histérico ni alharaca romántica en los días de la madre. Su vivir cotidiano corre
parejo con la de una llanura al sol; en ella, como en el llano agrario, la siembra y la cosecha se
cumplen sin gesticulación; dentro de una sublime llaneza. El amor maternal, al igual que la obra
maestra, no arrebató a su creadora, ni asusta, por aparatosa, a su espectador.