Sei sulla pagina 1di 4

UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

UAPA

Carrera
Derecho

Asignatura
Derecho Civil V

Tema
La Responsabilidad Civil

Presentado A:
Lic. Saúl Jiménez González

Presentado Por:
Dawlin Quezada
17-8461
Elaborar un ensayo no mayor de 5 páginas, en espacio 1.0 y letra tamaño 12, en el
cual con sus palabras explica lo entendido en la lectura.

En este análisis estaré abordando el tema de la responsabilidad civil ya que desde el


ámbito jurídico, más complejas dado su alcance casi ilimitado dentro de las demás
ramas del derecho a las cuales ha invadido casi por completo.
Además la certeza de que los pueblos primitivos no conocieron la técnica de reparación
del daño, siendo así su evolución lenta y defectuosa, lo que se entiende por la ausencia
de orden, la simplicidad de las instituciones y los juicios verdaderamente antijurídicos,
pues los procesos eran inverosímiles luchas materiales.
Vimos también como se destacan dentro de la evolución de la responsabilidad tres
estadios importantes:

El de la venganza privada:
Este se caracterizo por la resolución del conflicto mediante la auto tutela; esto significa,
que el castigo del autor así como la reparación del daño se obtenían por el ejercicio del
derecho de venganza reconocido a la víctima.
Es por ello que en este primer periodo la Ley del Talión, cuyo concepto simple se
reducirá a la sentencia “ojo por ojo, diente por diente, miembro por miembro, etc.”,
cuya aplicación práctica, además de sangrienta, era de difícil ejecución en algunos
casos.

La composición
Este periodo fue el fruto de los inconvenientes y defectos del periodo de la venganza
privada, ya que pronto se advirtió, que el autor del daño pudiera librarse de la venganza
de la víctima abonándole una suma de dinero, pero en este periodo siguen confundidas
la punición y la reparación.

El derecho francés antiguo

Es en este periodo del derecho francés cuando comienza a operar una transformación en
el ámbito de la responsabilidad civil. En efecto, Domat, en sus escritos, comienza a
advertir que existe una diferencia importante entre la punición (pena) y la reparación.

Durante los tres primeros cuartos del siglo XIX, la noción de responsabilidad penal
sufrió una transformación completa, mediante la cual quedó definitivamente separada la
falta penal de la falta civil.

En materia penal, en los primeros tiempos de este periodo, los jueces siguieron fieles a
la apreciación in abstracto de la falta, siguiendo las directrices de los redactores del
Código Penal. En efecto, en este código sólo se admitía como causa de
irresponsabilidad la demencia (Art. 64) y no existía un sistema que estableciera una
disminución de la pena por causa de una responsabilidad moral amortiguada.

A partir del año 1880, se produjo un fenómeno en el dominio jurídico criminal que se
manifestó por ataques violentos contra la concepción de ambas responsabilidades.
El concepto de Responsabilidad civil nos da la idea de que está unida a la obligación de
reparación del daño que nace o tiene su fuente fuera de la voluntad del agente
responsable, y reparar en buen derecho debe ser entendido como la indemnización de un
perjuicio por la persona responsable de él.

Entre las ramas de responsabilidad civil se distinguen:

a) La responsabilidad civil contractual, y

b) La responsabilidad extracontractual o responsabilidad delictual o cuasidelictual.

La responsabilidad contractual es aquella que resulta del incumplimiento de una


obligación nacida de un contrato.

Entre los elementos que se destacan para la responsabilidad civil contractual podemos
mencionar:

1. La existencia de un contrato válido celebrado entre el responsable y la víctima.

2. La inejecución de ese contrato o cualquiera de sus cláusulas o el retraso de su


cumplimiento.

3. La culpa.

4. El daño resultante de la inejecución.

5. La relación causa-efecto entre la culpa y el daño.

Por otro lado la responsabilidad delictual o cuasidelictual no nace del incumplimiento


de un contrato; nace de un delito o de un cuasi delito. En ciertas condiciones, el autor
del daño está obligado a repararlo; su responsabilidad es de naturaleza delictual cuando
ha causado intencionalmente el daño; cuasidelictual cuando no ha querido el daño.

Pero aunque la víctima tuviera la certeza de que su demanda fuera acogida íntegramente
formulando una acción de responsabilidad contractual, tendrá a veces interés en hacer
abstracción del contrato, en demandar reparación del perjuicio en virtud del principio
establecido por el artículo 1382 del Código Civil, en cuyos términos el que por su culpa
causa un daño a otro está obligado a repararlo. Eso le permitirá en algunos casos
intentar su acción con más facilidades. Al situarse sobre el terreno delictual, podrá hacer
que conozca el tribunal del lugar en que se haya cometido el acto culposo y tendrá una
gran ventaja con ello si es el tribunal de su domicilio. No tendrá esa facultad en materia
de responsabilidad contractual.

El daño material lo podemos definir como aquel que incide sobre la integridad física o
el patrimonio de una persona.
Son cuatro los elementos que deben reunirse para la existencia del perjuicio:

Al exigir que el perjuicio sea cierto, se entiende que no debe ser por ello simplemente
hipotético, eventual. Es preciso que el juez tenga la certeza de que el demandante se
había encontrado en una situación mejor si el demandado no hubiera realizado el acto
que se le reprochó. Pero importa poco que el perjuicio del que se queje la víctima se
haya realizado ya o que deba tan sólo producirse en lo futuro.

El perjuicio que ha sido reparado no exista ya. Por consiguiente, no podría servir de
fundamento para una acción en responsabilidad, aunque parece que con lo afirmado no
se hace más que “descubrir la fórmula del agua tibia”, es decir, que se trata de una
perogrullada; sin embargo, su aplicación no carece de dificultades, porque se trata
precisamente de concretar en qué casos cabe decir que la víctima ha obtenido reparación
del perjuicio sufrido.

El tercer elemento, también denominado como desinterés, se refiere a que solo puede
reclamar reparación de daño aquel que lo haya sufrido. No existe en ello sino la
aplicación pura y simple de un gran principio: donde no hay interés, no hay acción.

Por último tenemos el de que la mayoría de los autores y gran cantidad de sentencia
afirman que, para exigir la responsabilidad de su autor, el daño debe atentar contra un
derecho adquirido; o también afirman que el demandante de una indemnización
delictual o cuasidelictual debe justificar no un daño cualquiera, sino la lesión cierta de
un interés legítimo jurídicamente protegido.

Al final de este análisis he podido comprender que la responsabilidad civil en todos sus
aspectos es casi ociosa, dado que las consecuencias de ambos son idénticas, en principio
y obligan en los mismos términos a reparar el daño causado. Se mide la indemnización
por la magnitud del daño.