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CUADERNILLO DE TEMAS Y ACTIVIDADES

CIENCIAS SOCIALES

SEGUNDO AÑO SECUNDARIA BASICA

PROFESOR: Said Joaquin

CONTENIDOS
EL SURGIMIENTO DE LOS TIEMPOS MODERNOS

 Factores que llevaron al surgimiento de la Edad Moderna. Aspecto político,


económico y social.
 Los adelantos técnicos o “grandes inventos”: importancia de los mismos. El
Renacimiento: definición, causas que lo provocaron y características. El
Humanismo: importancia y representantes. Expansión.
 El arte renacentista (obras y representantes) La literatura renacentista. Obra
de Maquiavelo. Expansión del Renacimiento.
 La Reforma Protestante: definición, antecedentes y causas. Consecuencias de
la Reforma Protestante. La Contrarreforma o Reforma Católica

LOS DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS

 Causas de la expansión ultramarina. Portugal: situación política y territorial;


los descubrimientos.
 España: situación territorial. Características del gobierno de los Reyes
Católicos. Antecedentes del descubrimiento de América.
 Colón y su proyecto. Capitulación de Santa Fe. Síntesis de sus viajes.
Consecuencias de la expansión. Los “viajes menores”.
 Civilizaciones precolombinas: Mayas, Aztecas, Chibchas e Incas. Ubicación y
organización. Aborígenes argentinos: regionalización y características

EL SIGLO DE LA ILUSTRACIÓN (S. XVIII)


 Causas y origen de las “nuevas ideas”. El movimiento filosófico francés y sus
representantes.
 Las nuevas ideas económicas. La Enciclopedia. El Despotismo Ilustrado y sus
representantes. Los Borbones en España: reformas internas y política colonial
en América.
 Inglaterra en el s. XVIII: el sistema Parlamentario y el desarrollo de la
Revolución Industrial. Independencia de los Estados Unidos: causas y
consecuencias.

LA REVOLUCIÓN FRANCESA Y EL IMPERIO NAPOLEÓNICO

 El Antiguo Régimen y su crisis. Evolución de las instituciones revolucionarias:


los Estados Generales, la Asamblea Nacional, la Asamblea Nacional
Constituyente. Toma de la Bastilla. El gran miedo.
 La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Los “clubes”
políticos. La huida del Rey. Las reformas de la A.N.C. Constitución de 1791. El
fracaso de la monarquía limitada. La Convención.
 La República Jacobina: reformas, proceso y ejecución de Luis XVI. El gobierno
revolucionario. La Constitución de 1793. El Terror. Dictadura y muerte de
Robespierre. La Constitución de 1795. Obra de la Convención. El Directorio. La
Iº Coalición.
 Napoleón Bonaparte: campañas y auge político. Las coaliciones. El Consulado y
su obra. El Imperio: dominio napoleónico en Europa. Los 100 días y el fin del
imperio napoleónico.

EL SURGIMIENTO DE LOS TIEMPOS MODERNOS


LA CRISIS DE LA SOCIEDAD FEUDAL

La sociedad feudal, durante el siglo XIV sufrió una grave crisis debido a un descenso
demográfico generado por el retroceso de la producción agraria (malas cosechas, guerras,
mal clima), lo cual produjo una escasez y carestía de alimentos, y las consecuentes
hambrunas y epidemias por una mal alimentación e higiene de la población, donde cabe
destacar la PESTE NEGRA, una peligrosa infección bacteriana que provocaba dolorosas
lesiones de aspecto negruzco que exudaba sangre y pus, y que afectó a Europa a partir de
1348.

Esta crisis influyó en la relación entre los señores feudales y los siervos, donde a los
primeros les disminuyó la población campesina y les fue más difícil obtener los tributos de
sus siervos o retenerlos en sus tierras. También, a consecuencia de las prolongadas
guerras por el continente, la población se redujo mucho aún más.

Otro factor que influyó en la crisis del feudalismo fue el cisma religioso: la división de
la Iglesia Católica, llegando a haber dos Papas al mismo tiempo; lo cual hizo que la gente
perdiera la fe en el cristianismo y buscara en otros lados soluciones más eficaces a sus
problemas.

Estas situaciones ocurridas durante el siglo XIV y XV originaron las reformas ocurridas
en la sociedad europea. Se generó un conflicto entre dos fuerzas opuestas (la búsqueda
de lo nuevo y reforma de lo viejo) donde la expansión del comercio y del poder económico
de los burgueses, junto con las disconformidades de los campesinos con su nivel de vida,
eran dos fuerzas sociales que potenciaban la crisis del feudalismo. La aristocracia de los
señores, principales beneficiarios del orden feudal, reaccionó para conservar sus
privilegios.

Este conflicto fue el origen del mundo moderno. Los cambios a partir del siglo XV no
siguieron una sola dirección. No resultó fácil modificar la rígida sociedad feudal. Muchos
europeos actuaron en favor de ese cambio, pero otros tenían fuertes intereses para que el
antiguo orden se mantuviera.

Las nuevas formas de organizar el trabajo rural y urbano

A lo largo del siglo XV la agricultura europea se reconstituyó. Muchas de las tierras


abandonadas durante la crisis del siglo XIV fueron puestas otra vez en producción y se
incorporaron otras nuevas. Una gran novedad fue que los productos rurales se
convirtieron en una atracción para los hombres de negocios, quienes comenzaron a
invertir su dinero en la compra de tierras. La comercialización de esos productos tuvo un
gran impulso debido al aumento de sus precios. La producción rural comenzó a ser vista
como un negocio, como una fuente de enriquecimiento, por parte de algunos
comerciantes urbanos y propietarios de tierras.

El país europeo en el que más se notaron estos cambios fue Inglaterra. Muchos
propietarios se interesaron por comercializar lo que se producía en sus tierras. Esto los
llevó a introducir innovaciones técnicas para aumentar la productividad. En muchos casos
los adelantos técnicos provocaban desocupación, ya que reducían la necesidad de mano
de obra. Por lo tanto, gran cantidad de campesinos se vieron obligados a abandonar sus
tierras, condenados a refugiarse en los bosques o a emigrar a las ciudades para hallar un
modo de subsistencia.

Estas transformaciones en la producción agrícola hicieron más profunda la


desorganización de la sociedad feudal.

Un cambio fundamental comenzó a gestarse en la Europa de los siglos XV y XVI. El


trabajo rural, orientado hasta entonces exclusivamente hacia la auto subsistencia,
comenzó a organizarse en una forma diferente, orientada hacia el comercio. Los señores
se propusieron obtener un excedente de producción cada vez mayor para venderlo en el
mercado. Pero la economía continuó siendo básicamente agrícola: permanecieron los
señoríos y [os campesinos sobrevivieron tan pobremente como antes. Estas
transformaciones comenzaron en los campos ingleses.
En las ciudades la mayor parte de la producción artesanal siguió controlada por los
gremios. Con su rígida estructura de maestros oficiales y aprendices, los gremios fijaban
los precios, la cantidad y la calidad de los productos. Pero a partir del siglo XVI en algunas
ciudades europeas hubo cambios en la producción artesanal. Algunos gremios —entre
ellos el textil— comenzaron a producir mayor cantidad de artículos de menor calidad y
menor valor que los que producían anteriormente. Los artesanos de Inglaterra y Flandes
se especializaron en la producción de paños de lana, mientras que las ciudades italianas
mantuvieron su producción de telas de seda de alta calidad. La lana para la producción de
paños provenía de las zonas rurales de Inglaterra y España, en donde cada vez fue mayor
la extensión de tierras dedicadas a la cría de ovejas.

Otro cambio que permitió aumentar el volumen de la producción artesanal para el


mercado fue que algunos comerciantes urbanos emplearon como mano de obra artesanos
que vivían en las zonas rurales. Producían distintos tipos de manufacturas y luego esta
producción era vendida por esos comerciantes en los mercados urbanos. Así el trabajo
urbano se relacionaba con el rural: el crecimiento del comercio en las ciudades provocó
modificaciones en la economía rural.

La imprenta es cualquier medio mecánico de reproducción de textos en serie


mediante el empleo de tipos móviles. Es diferente a la xilografía, grabado en madera
sobre una sola plancha. Ambos son inventos chinos, aunque estos no llegaron a extraer a
la imprenta todo el rendimiento que era capaz de ofrecer. De cualquier modo, y dada la
incomunicación existente entre Oriente y Occidente, puede considerarse que su re-
invención en el siglo XV es su verdadero punto de partida, ya que será entonces cuando
alcance las dimensiones que de ello cabía esperar.

La imprenta.
Muchos países se atribuyen para sí la gloria de la invención de la imprenta. Los
holandeses mantienen que su inventor fue Coster, en la ciudad de Haarlem, mientras los
franceses aseguraron durante años que la imprenta era un invento de los orfebres de
Estrasburgo. En realidad, hacía tiempo que se conocía en Europa la prensa y las aleaciones
de los metales necesarios para la fabricación de los tipos móviles: pero fue necesario el
genio creativo de quien supo combinar diferentes ideas para ofrecer un producto nuevo
para que el descubrimiento echara a andar.

También debe considerarse como precedente inmediato de la imprenta el libro


xilografiado, realizado generalmente a partir de dibujos que se podían colorear
posteriormente. Las obras xilografiadas llegaron a alcanzar una relativa popularidad a
finales de la Edad Media, especialmente para barajas, juegos y algunos libros de fábulas,
así como para la famosa Biblia pauperum o Biblia de los pobres, realizada a base de
dibujos y de gran difusión entre las clases populares.

Condiciones de la aparición de la imprenta.

Si un invento como el de la imprenta apareció en esta época y no en otra anterior


no se debió en absoluto a una casualidad, sino a una serie de circunstancias que
favorecieron e hicieron posible su descubrimiento. Estas circunstancias fueron:

a) Aumento de la demanda del libro gracias a una mayor alfabetización de la


población, al papel de las universidades y centros de estudios, a las inquietudes religiosas
de la época y a la curiosidad e interés por la investigación del hombre renacentista.

b) Incremento del poder adquisitivo de los europeos, que se beneficiaban de las


nuevas rutas comerciales abiertas y en plena expansión. La imprenta también se
beneficiaría de las rutas comerciales europeas para su difusión por todo el continente.
c) Avances en los conocimientos sobre metales y sus aleaciones, que permitieron
encontrar las fórmulas adecuadas para la fabricación de punzones y matrices, así como las
tintas capaces de imprimir sin engrasar el papel o traspasarlo.

d) Aparición de la industria del papel, que comienza a vencer al pergamino desde


1350. El pergamino era muy grueso para poder ser utilizado con facilidad por las prensas y
no era lo suficientemente plano para que la impresión se hiciera bien. Por otra parte, al
multiplicarse vertiginosamente el número de libros se habría llegado en poco tiempo a la
extinción de las especies que abastecían el mercado de pergaminos.

e) Cambio en la mentalidad del hombre, en el concepto de ciencia, que se hace


más amplio y experimental y en los métodos de trabajo que ahora permiten el ensayo y la
experimentación en busca de nuevas metas.

Renacimiento.

Entre los años 1300 y 1600 la vida en Europa sufrió grandes cambios. Fue una
nueva etapa del pensamiento y de la cultura y se la denomina Renacimiento. Fue un
período de sorprendentes inventos en el mundo de la ciencia. Se desarrolló la imprenta,
se hicieron descubrimientos astronómicos, hombres osados se dedicaron a explorar mares
desconocidos y la pintura, la escultura, la arquitectura y la literatura también se
transformaron de manera asombrosa. Pero fue también una era de violencia, pobreza,
hambre y enfermedades.

En el siglo XIV, los italianos se volvieron locos con los maravillosos objetos que
desenterraban del mundo romano. Este entusiasmo pronto se extendió por Europa
occidental. El día en que se encontraba un nuevo manuscrito se convertía en fiesta
nacional. Si alguien escribía una gramática se hacía tan famoso como hoy un presentador
de televisión. A los humanistas, los estudiosos que dedicaban su tiempo y energía al
estudio de la humanidad —en vez de mal invertir sus horas en indagaciones teológicas
infructuosas—, se les tenía un mayor respeto y se les hacía mayores honores que a un
héroe que acababa de conquistar las islas Caníbales.

Este movimiento espiritual de liberación, como si el hombre hubiese superado


una etapa difícil, violenta, oscura en muchos aspectos y, de repente, volviera a descubrir
el Sol, la luz, los colores y la naturaleza. Fue un movimiento por el cual las artes, la cultura,
las ciencias, las letras, la propia vida de los pueblos, sufrió una sacudida en busca de la
Belleza y de la Verdad.

Las causas que lo motivaron fueron múltiples, y diversos los factores que
determinaron su aparición. Algunos de tipo netamente material, y otros de índole
religiosa o filosófica. La riqueza fue la primera de las causas que permitieron una
espléndida floración de artistas y de pensadores.

Las ciudades, libres de la miseria y de la opresión feudal propia de la Edad Media,


encontraron en el comercio una corriente vital que las renovó y encumbró. Las primeras
que experimentaron los beneficios del movimiento renacentista fueron las grandes
ciudades italianas, nacidas y enriquecidas por las corrientes mercantiles: Florencia,
Venecia, Milán y Roma. El dinero corría en abundancia en éstas y otras villas que pronto se
convirtieron en lujosísimas urbes, donde se levantaron hermosos palacios, en los que las
damas lucían sus encantos y los artistas encontraron los más generosos mecenas de la
Historia. Los mercaderes eran poderosos señores y en muchas ocasiones los nobles no
desdeñaban el patrocinio de costosas empresas comerciales que rendían grandes
beneficios.

A fines del siglo XV era posible realizar grandes negocios en la cuenca del
Mediterráneo, a pesar de los turcos. Pero el factor más importante que permitió la
difusión de la cultura y el pensamiento fue la invención de la imprenta y el
perfeccionamiento de la fabricación de papel. Hasta Juan Gutenberg (1397-1468), que era
un ciudadano de Maguncia, se imprimían grabados y estampas utilizando la técnica de las
incisiones en madera. Pero este sistema sólo se utilizaba para dibujos y algunas
inscripciones forzosamente breves. Gutenberg ideó los tipos sueltos, es decir, que cada
letra correspondía a un tipo. Desterró la xilografía y se dedicó a buscar un metal que fuese
más blando que el hierro y menos que el plomo.

Mirar hacia el pasado para comprender el presente

Durante el Renacimiento se produjo un cambio en la actitud del hombre frente al


mundo. Filósofos, científicos, literatos y políticos consideraron que el pasado greco-latino
era la perfección en materia de creación humana y buscaron en él elementos que los
ayudaran a comprender el mundo y, al mismo tiempo, comprenderse.

En la Italia del siglo XV florecieron ciudades que recordaban por su pujanza a las
antiguas ciudades-estado griegas. Esta cultura urbana se diferenciaba claramente del
mundo feudal rural. Al comienzo, el “renacer” del interés por la Antigüedad surgió en
algunas de esas ciudades, donde la tradición clásica había perdurado. La presencia del
pasado greco-latino se manifestó no sólo en los antiguos monumentos arquitectónicos,
sino también en el uso y el gusto por la lengua latina.

En esos primeros momentos del Renacimiento, los humanistas fueron hombres de


letras que se ocuparon del estudio de las obras antiguas y de la difusión del conocimiento
facilitada por la imprenta. Este intento por expandir la cultura los diferenció de los
hombres de la Edad Media, que habían conservado el saber, fundamentalmente, en los
monasterios.

Los humanistas recuperaron a los antiguos como hombres “modernos”, es decir,


comprometidos con los intereses y las preocupaciones del tiempo en que vivían. No
tuvieron un solo maestro. Estudiaron a Platón, a quien consideraban por sobre Aristóteles,
y a los autores del helenismo, del judaísmo y del cristianismo primitivo.

Los humanistas fueron hombres religiosos, la mayoría de ellos cristianos, que


buscaron descubrir en los antiguos la manera de preguntarse sobre el mundo y las cosas.
Su búsqueda intelectual se caracterizó por el desarrollo del pensamiento crítico en
oposición al pensamiento dogmático.

Con esta nueva mirada sobre el pasado, lograron establecer una síntesis entre la
cultura clásica y el cristianismo.

Reforma.

El protestantismo provocó un gran impacto en la mentalidad de los europeos del


siglo XVI. Las ideas de Lutero habían abierto el camino de la libertad de conciencia, no sólo
para la fe sino también para todas las facultades espirituales del hombre.

Para muchos hombres la difusión de la religión protestante significó un cambio de


actitud ante algunos elementos de su vida cotidiana. El cuestionamiento que hizo Lutero
de la autoridad del Papa y de la jerarquía de la Iglesia de Roma, tuvo repercusiones que
superaron el plano de la vida religiosa. Para muchos príncipes, la religión protestante
significaba un reforzamiento de su autoridad laica y por eso la impusieron en sus Estados.
Para muchos campesinos, las ideas de la Reforma justificaban la desobediencia al poder
de los señores. Si el Papa era desafiado y sus juicios ya no eran infalibles para todos los
cristianos, también podía cuestionarse la autoridad de los señores feudales. Sin que
Lutero se lo propusiera, sus ideas influyeron sobre los campesinos, quienes disconformes
con sus condiciones de vida, se rebelaron contra el poder señorial.

La religión protestante también ejerció una gran influencia en las actitudes de los
burgueses. La estricta moral protestante —enemiga de los lujos y de los despilfarros—, la
práctica de una vida austera, la idea de que los hombres obtenían su recompensa o su
castigo en la vida terrenal, eran principios que se adecuaban muy bien a las actividades de
los burgueses. Los hombres de negocios podían ver que su enriquecimiento era una
recompensa por sus esfuerzos personales, por su espíritu de empresa y de ahorro y por su
respeto y cumplimiento de las normas de la nueva religión.
LOS DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS

 Civilizaciones precolombinas: Mayas, Aztecas, Chibchas e Incas. Ubicación y


organización. Aborígenes argentinos: regionalización y características

LOS DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS

MOTIVACIONES, CONOCIMIENTOS GEOGRÁFICOS Y CAPACIDADES TÉCNICAS

Ya a finales de la Edad Media aparecen las identidades nacionales no sólo como la


tierra de los antepasados, sino con connotaciones territoriales y políticas, y de ahí surge la
idea de “soberanía nacional” y un primitivo concepto de frontera. A mediados del siglo XIV
la economía europea está en plena expansión, con un mercado hambriento de productos
de lujo y, debido a la expansión turca, se abre la vía atlántica, con Portugal y España en
unas inmejorables condiciones, por su experiencia marítima, para iniciar la aventura de los
descubrimientos. Las motivaciones son de tipo muy diverso:

- Económicas, pues se buscan nuevas fuentes de riqueza, beneficios comerciales y


energía barata en forma de mano de obra esclava. Las letras de cambio y otros métodos
fiduciarios no habían alcanzado todavía un gran desarrollo y por eso había una importante
demanda de oro, que se pretende buscar en el territorio africano, de donde se traían
también esclavos. Se buscaban igualmente otros productos como azúcar, tintes, drogas,
además de las ansiadas y codiciadas especias y condimentos.

- Políticas. España y Portugal conocían bien las disputas y enfrentamientos con los
estados islámicos y temían como nadie la expansión de los musulmanes en África y del
Imperio turco. En realidad, las expediciones a África vienen a ser una continuación de la
Reconquista, en España impulsada por los Reyes Católicos y en Portugal por la dinastía de
Avis, especialmente por Enrique el Navegante.

- Sociales. Las personas que se embarcaban en estas expediciones lo hacían en su


mayoría impulsadas por el posible aumento de su status social, sobre todo en el caso de
los plebeyos. Portugal necesitaba además tierras de cultivo, porque la carencia de oro
conllevaba devaluaciones monetarias, que desvalorizaban las rentas de la tierra,
prácticamente la única fuente de ingresos de la nobleza.

- Culturales. El Renacimiento impulsa a los humanistas al deseo de conocer el mundo


y sus secretos, de encontrar textos antiguos y aprender de otras civilizaciones, así como a
sentir el impulso de las ansias de aventura.

- Religiosas. Se deseaba alejar el peligro islámico, pero también ganar nuevos fieles y
tierras para la religión cristiana. Hay en cierto modo un nuevo espíritu de conquista y de
cruzada.

El conocimiento de la brújula era ya antiguo y en el siglo XIII su uso estaba


generalizado en todo el Mediterráneo. Además, existía la suficiente formación científica
para tener buenos conocimientos teóricos de la navegación astronómica, aunque luego en
la práctica los problemas fuesen mayores.

Hasta el siglo XVI la navegación oceánica en Europa se ligaba al régimen de vientos y


corrientes, pero entre 1340 y 1420 se alcanzan las Canarias y las Azores, con vientos
estacionales que eran desconocidos por los navegantes europeos. Esta experiencia se
volvió insustituible y los archipiélagos fueron pronto un punto de referencia para las
empresas oceánicas. Son los portugueses quienes dan a conocer en 1441 la CARABELA.

LAS PRIMERAS EXPEDICIONES. EL PROTAGONISMO DE PORTUGAL

Portugal lleva a cabo exclusivamente la exploración de África, iniciando, a partir de la


conquista de Ceuta en 1415, una actividad bélica y diplomática para dominar el comercio
marroquí de trigo, esclavos y oro. Logra una importante presencia en el Magreb debido a
múltiples factores, pero dos de los más importantes son la anarquía que reina desde hace
un tiempo en el emirato de Fez y el impulso conquistador que empuja a los exploradores y
navegantes. El principal promotor de todas las empresas es el infante Don Enrique el
Navegante, de la Casa de Avis, aunque él mismo nunca salió de Portugal. También los
italianos, como los hermanos Vivaldi, Lanzarote Malocello o Pesagno, se interesan por
estas rutas, pero los países ibéricos están mejor situados y más avanzados técnicamente
para la vía atlántica.

Hay varias etapas en la expansión africana:

- Primera etapa. Desde Sagres, su residencia, el infante don Enrique impulsa las
expediciones creando una escuela náutica, un colegio de mercaderes, talleres
cartográficos e incluso un observatorio astronómico. El fin era rodear Marruecos y se
parte a la conquista desde Lagos, teniendo después, con el dominio de Ceuta a partir de
1415, una vía para acceder al oro africano y obtener tierras de cultivo. En 1420 se instalan
en Madeira y siete años más tarde dominan también el archipiélago de las Azores,
utilizándolos ahora como base para las exploraciones.

- Segunda etapa. En 1434 se llega al Cabo Bojador y aprovechando el régimen de


vientos alisios se puede continuar la exploración descendiendo por la costa. Gil de Eanes
es el primero en emplear esta ruta y en los diez años siguientes se alcanza la
desembocadura de Senegal y Cabo Verde, ya usando las carabelas y logrando una gran
rentabilidad económica en el comercio de oro y esclavos, del cual el infante don Enrique
tenía el “quinto real”. Se pretende llegar al País del Oro y en 1444 se instalan en Cabo
Blanco, lo cual les permite entrar en contacto con los circuitos de caravanas que
distribuyen oro, esclavos o sal, mediante las rutas de Tombuctú y de la cuenca del Níger.

- Tercera etapa. La muerte de Don Enrique el Navegante paraliza muchas de las


empresas, pero se llega a la Costa de Oro en 1470 y al Gabón en 1475. Se pueden precisar
los relieves de la costa y establecer el perfil del continente. La oficina de San Jorge de la
Mina en 1481 es el centro del comercio de oro de Sudán, esclavos y marfil.
- Cuarta etapa. A partir de 1480 se trata de encontrar la ruta hacia el Oeste. Diego Cao
sobrepasa la desembocadura del Congo y costea Angola. Se alcanza el trópico meridional y
en 1487 sale de Lisboa una expedición al mando de Bartolomé Díaz para encontrar el paso
a Oriente, llegando a las costas de Natal en 1488. Se inicia ahora una etapa de
catalogación de informes y programación que constituye el preparativo para el viaje de
Vasco de Gama.

CASTILLA, COLÓN Y EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

Se discute qué buscaba Colón en su viaje: nuevas tierras o un nuevo camino, aunque
ambas opciones pueden ser compatibles. Pero parece ser que estaba interesado
fundamentalmente en encontrar un camino a las Indias Orientales, la tierra de las
codiciadas especias, además de la idea de expandir la fe de Cristo en territorio infiel.

La idea de alcanzar los países que Marco Polo había descrito ya la habían tenido
muchos otros y Colón se basa en mapas de la cartografía clásica (Aristóteles, Estrabón,
Ptolomeo o Séneca), aunque comete muchos errores de cálculo, lo cual fue observado en
la corte del rey Juan II de Portugal, el primero al que Colón ofrece su proyecto y que aquél
rechaza, aconsejado por sus cosmógrafos y geógrafos.

Llega entonces Colón a España y se ofrece en un principio a los grandes señores


andaluces, entre ellos al duque de Medinaceli, pero la reina Isabel es quien al final se hace
cargo del proyecto. Éste se ve obstaculizado por la conquista de Granada y por las
expectativas del propio Colón, que pedía:

- Cargo vitalicio de almirante del Océano, gobernador y virrey de las nuevas tierras.

- El diezmo de todas las rentas para sí y sus descendientes.

- 1/8 de participación en futuras expediciones comerciales

- Derecho de jurisdicción en posibles pleitos económicos.


La primera expedición sale de Palos el 3 de agosto de 1492 y llega a las Antillas el 12
de octubre, con dos carabelas, la Pinta y la Niña, y una Nao, la Santa María,
aprovisionándose primero en la isla de la Gomera.

A la primera tierra firme que pisan la llaman San Salvador. En la Navidad del mismo
año pierden la Santa María y con sus restos construyen el llamado Fuerte de la Natividad,
primer asentamiento del Nuevo Mundo. Inician el regreso el 16 de enero de 1493 y se ven
separados por una tormenta tropical. Alonso Pinzón llega a Bayona y desde allí informa a
los Reyes Católicos, que se encuentran en ese momento en Barcelona. Colón por su parte
llega a Madeira. Consecuencia de este primer viaje es el reparto del mundo extra europeo
entre España y Portugal mediante el Tratado de Tordesillas, que se firma en 1493, por el
cual el territorio se divide por un meridiano situado a 370 leguas al oeste de Cabo Verde.
La parte occidental queda para Castilla y la Oriental para Portugal. Castilla tiene derecho
de paso para llegar a sus tierras, pero no puede explorar.

La segunda expedición sale de Cádiz el 25 de septiembre de 1493, con 17 navíos y


1200 hombres. El hambre y las tensiones hacen que el viaje sea una lucha continua, que
Colón tiene que atemperar y, unido a los problemas con los indios y la condena a la
esclavitud de muchos de ellos, origina que la expedición sea prácticamente un fracaso.

La tercera expedición sale de Sanlúcar de Barrameda el 30 de mayo de 1498 y Colón


alcanza la isla de Trinidad y el delta del Orinoco.¡ Cuando regresa a La Española se
encuentra con una lucha civil a la que tiene que hacer frente, lo cual le aparta de su
objetivo de seguir explorando. Requiere de los Reyes Católicos la presencia de un perito
judicial que ponga coto a tantos desmanes, y es enviado Francisco de Bobadilla, aunque
éste acaba juzgando al propio Colón y devolviéndole encadenado a España.

La cuarta expedición parte de Sevilla en 1502, con cuatro carabelas y 140 hombres.
Colón llega a Honduras y recorre América Central, regresando a España en 1504. Ya en
1505 se decide recuperar el proyecto originario de llegar a Asia y gracias a ello se
reconoce el litoral de América del Sur hasta el Río de la Plata, cuya ruta usaría luego
Magallanes en 1519.
En 1503 se crea en Sevilla la Casa de Contratación y las leyes de 1543 regularían el
Consejo de Indias, creando el virreinato del Perú y las Audiencias de Lima y los Confines
(Guatemala). Descubridor de un nuevo mundo, Colón morirá pensando que había llegado
a tierras asiáticas. Pero le cupo la gloria de haber descubierto el Mar Caribe, las Pequeñas
y Grandes Antillas, la costa de América del Sur y buena parte del litoral de Centroamérica,
aunque en vida no obtuvo los honores debidos.

Civilizaciones precolombinas

Los pueblos que habitaban América antes de la conquista europea tenían diversas
formas de organización política, social y económica: algunos habían desarrollado
sociedades urbanas complejas, y otros, con una agricultura muy rudimentaria, seguían
viviendo de la caza y la recolección. Los aztecas y los mayas, en América Central, y los
incas, en la región andina, se encuadran dentro del primer grupo.

Estas tres civilizaciones contaban con una organización social fuertemente


jerarquizada: los guerreros y los sacerdotes, una minoría, conformaban el grupo
privilegiado y ejercían el gobierno; el resto de la población, formado por campesinos y
trabajadores urbanos, estaba obligado a pagar cuantiosos tributos. En lo que respecta a la
organización política, estas sociedades estaban gobernadas por fuertes estados
teocráticos, llamados así porque toda la autoridad residía en los sacerdotes y porque el
jefe del Estado era considerado un dios.

A la llegada de los españoles, las únicas sociedades urbanas que existían en América
eran la azteca y la inca, pues la cultura maya había desaparecido en el siglo XI d.C.

Los aztecas

Los aztecas se establecieron en el valle de México a principios del siglo XIV d.C. Aquí
fundaron su capital, Tenochtitlán, sobre la que se asienta la actual México D.F.
Tenochtitlán era una
ciudad amurallada, con
canales y jardines flotantes,
y ubicada en la zona del
lago Texcoco.

Grandes conocedores
de la astronomía, la
medicina y la escritura, la
mayoría de la población no
tenía acceso al saber,
reservado exclusivamente
a los sacerdotes. De hecho,
la religión formaba parte
de cada momento de la
vida de este pueblo, que
tenía en Quetzacoatl, conocido como la serpiente emplumada, su dios más importante.

Los Incas

El Imperio Inca abarcó desde las sierras de la actual Colombia hasta el norte de Chile y
Argentina, y desde la costa de Perú y Ecuador hasta el este de los bosques del río
Amazonas y las alturas bolivianas.

Establecieron la capital de su imperio en la ciudad de Cuzco, situada en un valle a


3.400 metros de altitud sobre el nivel del mar. Cerca de ésta, erigida sobre la cúspide de
una montaña entre dos picos de los Andes, se encuentra Machu Pichu (ver foto),
ciudadela andina construida con fi nes religiosos y militares.

Al frente del imperio, que ellos llamaban Tawantinsuyu, estaba el Inca, y las zonas
conquistadas estaban dirigidas por los curacas o gobernadores de provincia. Durante los
33 años de gobierno de Pachacutec, el estado Inca se convirtió en un poderoso imperio,
algo que sucedió en la época en que Colón iniciaba su viaje a lo desconocido.

Los Mayas

La antigua civilización maya ocupaba una extensión aproximada de 500,000 km2 y se


extendía por los países de Guatemala, Belice, El Salvador, la parte occidental de Honduras
y los cinco estados mexicanos de Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Campeche, y Chiapas.

No constituían un estado unificado, sino que se organizaban en varias ciudades-


estado, independientes entre sí. Estas ciudades compartían las mismas creencias y se
sometían a sacerdotes cuyo poder provenía de sus conocimientos en astronomía,
matemáticas y numerología: por ejemplo, descubrieron el valor del cero y eran capaces de
predecir eclipses; también desarrollaron un sistema sofi sticado de calendario y escritura
jeroglífica. Hay centenares de lugares mayas conocidos, entre los que cabe destacar:
Copán, Tikal, Palenque y Uaxactún.

EL SIGLO DE LA ILUSTRACIÓN (S. XVIII)

LA ILUSTRACIÓN

LA OBRA DE LOS “FILÓSOFOS NATURALES” que sacudió al mundo en la Revolución


Científica había afectado sólo a un número relativamente reducido de élites cultas de
Europa. En el siglo XVIII, esto cambió drásticamente cuando un grupo de intelectuales,
conocidos como los filósofos, popularizaron las ideas de la Revolución Científica y las
utilizaron para hacer un análisis radical de todos los aspectos de la vida. En París, capital
cultural de Europa, las mujeres tomaron la iniciativa de reunir a grupos de hombres y
mujeres para discutir las ideas de los filósofos.

Al descubrir que los artistas no se relacionaban particularmente bien con los filósofos
(los artistas eran irritables y los filósofos hablaban demasiado), celebró reuniones
separadas. A los artistas se les invitaba sólo los lunes; a los filósofos, los miércoles. Estas
reuniones no eran sino una de muchas vías para la difusión de las ideas de los filósofos. Y
esas ideas tuvieron tan amplia influencia sobre su sociedad, que los historiadores han
llamado desde entonces al siglo XVIII la Edad de la Ilustración.

Para la mayoría de los filósofos, la «ilustración» incluía el rechazo del cristianismo


tradicionall. Las guerras religiosas y la intolerancia de los siglos XVI y XVII habían
disgustado tanto a los intelectuales, que estaban abiertos, e incluso impacientes, de
abrazar las nuevas ideas de la Revolución Científica. Mientras los grandes científicos del
siglo XVII habían creído que su trabajo exaltaba a Dios, los intelectuales del siglo
XVIIIinterpretaban sus conclusiones de manera diferente y le volvían la espalda cada vez
más a la ortodoxia cristiana. En consecuencia, la vida intelectual europea del siglo XVIII se
vio marcada por la aparición de la secularización, que ha caracterizado la mentalidad
occidental moderna.

En 1784, el filósofo alemán Emmanuel Kant definió la Ilustración como el acto por el
cual"el hombre se desprende de su inmadurez causada por él mismo’" Mientras periodos
anteriores se habían visto impedidos por la incapacidad de “usar la inteligencia propia sin
la guía de otra" Kant proclamaba como lema de la Ilustración: “Atrévete a conocer. Ten el
valor de usar tu propia inteligencia”

La Ilustración del siglo XVIII fue un movimiento de intelectuales que se atrevieron a


conocer. Estaban grandemente impresionados por los logros de la Revolución Científica y,
cuando usaban la palabra razón —una de sus favoritas—, estaban abogando por la
aplicación del método científico a la comprensión de la vida entera.
Las instituciones y los sistemas de pensamiento estaban sujetos a la forma racional y
científica de pensamiento, tan sólo con que la gente se liberara de las cadenas del pasado
y de las tradiciones sin valor, en especial, las religiosas.

El nuevo espíritu crítico de la Ilustración, que llegó a adoptar planteamientos


científicos respecto de temas reservados hasta entonces a la exclusiva creencia de la fe
religiosa o de la teología, estaba a su vez condicionado por la influencia decisiva de dos
corrientes filosóficas ya delimitadas en el siglo XVII: el empirismo británico y la filosofía
racionalista.

La asimilación y reelaboración de estas dos corrientes filosóficas constituyeron la


síntesis teórica de la Ilustración. Su triunfo se debió fundamentalmente a dos autores
franceses: Montesquieu (1689-1775), cuya obra fundamental, El espíritu de las leyes,
aparecida en 1748, señala el momento en que se imponen las nuevas ideas,
y Voltaire (1694-1778), que se haría famoso por sus críticas contra la autoridad,
principalmente contra la Iglesia, y por sus abundantes escritos llenos de ingenio y de
agudeza critica.

En cuanto a Rousseau (1712-1778), a pesar de pertenecer a la misma generación de


filósofos ilustrados, constituyó una singularidad por el espíritu sentimental y popular que
reflejan sus escritos, que ejercerían una influencia en la literatura romántica posterior.
Con el objetivo de divulgar todos los conocimientos y las teorías de la Ilustración, los
filósofos más destacados realizarían un gran esfuerzo editorial, que quedó plasmado en la
Enciclopedia francesa (1751-1766), editada por Diderot y D’Alembert, donde intervinieron
más de un centenar de colaboradores.

En esta monumental obra se reflejan los aspectos más característicos de la


Ilustración: el escepticismo religioso, la confianza ilimitada en el progreso, el rechazo de la
tradición, el enfrentamiento constante entre ciencia y religión, etcétera. Su éxito fue
extraordinario en toda Europa y América.
Se puede decir entonces, que la Ilustración surge y se difunde bajo una consigna que
reúne a todos los grandes pensadores europeos. Se abandona el orden basado en Dios y
se instaura un orden basado en el hombre.

La ilustración fue un movimiento intelectual (1620-1750) que abarcó todas las áreas
de la cultura, como ser:

 * La política.

 * La economía.

 * Las ciencias.

 * El arte.

 * La técnica.

 * La religión.

 * La filosofía, etc.

LA REVOLUCIÓN FRANCESA Y EL IMPERIO NAPOLEÓNICO

La Revolución Francesa

Fue el cambio político más importante que se produjo en Europa, a fines del siglo
XVIII. No fue sólo importante para Francia, sino que sirvió de ejemplo para otros países,
en donde se desataron conflictos sociales similares, en contra de un régimen anacrónico y
opresor, como era la monarquía. Esta revolución significó el triunfo de un pueblo pobre,
oprimido y cansado de las injusticias, sobre los privilegios de la nobleza feudal y del estado
absolutista.
Durante el reinado de Luis XIV (1643-1715) (foto), Francia se hallaba bajo el dominio
de una monarquía absolutista, el poder de rey y de la nobleza era la base de este régimen,
pero en realidad el estado se encontraba en una situación económica bastante precaria,
que se agravó por el mal gobierno de Luis XV (bisnieto de Luis XIV), y que tocó fondo
durante el reinado de Luis XVI, gobernante bien intencionado, pero de carácter débil, por
lo que se lo llamaba el buen Luis.

"Los gastos militares y un lustro de malas cosechas crearon una gravísima situación
social. La mayoría de la población se vio en la miseria mientras el lujo y el despilfarro del
rey y la nobleza continuaban como si nada. Luis XVI se negó a realizar cualquier tipo de
reforma y defendió los privilegios de la aristocracia frente al hambre de sus súbditos, que
se estaban hartando de la injusticia." Fuente Consultada: Felipe Pigna

 El mantenimiento de un estado absolutista demandaba mucho dinero, ya que:


 Existía un gran número de funcionarios en el gobierno y cada uno buscaba su
propio beneficio
 Se tenía que mantener un gran ejército permanente.
 La corte vivía rodeada de lujos.

Algunos ministros de Hacienda trataron de encontrar una solución a esta crisis, pero
sus medidas sólo complicaron más la situación.

Aparece un nuevo problema:

 En envió de tropas a América de Norte, para defender su posiciones


territoriales, antes el avance de gobierno inglés, en la guerra de los Estados
Unidos.
 Consecuentemente la monarquía se endeudó mucho más.
Soluciones Propuestas:

 Se recurrió al tradicional intento de aumentar los impuestos.


 Se trató de conseguir que la nobleza también aporte su correspondiente
diezmo, medida que provocó la ira y oposición de esta última clase social, que
estaba dispuesta a defender sus privilegios feudales, hasta el punto de
enfrentar la monarquía.
 Para que no se empeorara su situación económica la nobleza trató de acaparar
más cargos en la burocracia estatal, y además, aumentó la explotación de los
campesinos que trabajaban en sus tierras, exigiéndoles mayores
contribuciones.

a- La economía del país estaba arruinada.

b- Los nobles consecuentemente sufrían dramas financieros.

c- El clero no recibía el diezmo por parte del pueblo.

d- La burguesía quería acceder a cargos públicos.

e- Los campesinos estaban cansados del poder feudal.

La sociedad estaba compuesta por tres sectores sociales llamados estados.

NAPOLEÓN BONAPARTE (1769-1821)

Introducción Histórica:

El trono de Francia, vacante por la muerte de Luis XIV, rey que se caracterizó por su firmeza
de carácter y absolutismo ("El Estado Soy Yo"), fue ocupado por su bisnieto, Luis XV, niño de 5
años. El reinado de este soberano duró 59 años, desde 1715 hasta 1774. Durante su minoría de
edad, gobernó su tío, el duque de Orleans, príncipe de costumbres deshonestas, que terminó por
arruinar las finanzas públicas.
Cuando Luis XV llegó a la mayoría de edad, continuó el gobierno con la misma política
de su tío. Fue una época de corrupción y despilfarro. En varias guerras Francia, perdió
territorios, colonias y ejércitos. Luego de su desastroso reinado, en 1774, asume a la
corona, su nieto: Luis XVI, que

Hereda un país arruinado y tambaleante, que no podía arreglar ni con sus mejores
intensiones. Para comenzar la organización llamó a hombres competentes, pero fue en
vano, porque la nobleza no deseaba hacer ningún tipo de sacrificio por el bien público.
Entonces Luis XVI convoca a Estados Generales, compuesta por representantes del clero,
la nobleza y el pueblo que eran las tres clases sociales existentes en aquel momento. Las
medidas adoptadas en ella, fueron anuladas por el rey, medida muy imprudente, que
unida al estado alterado de un pueblo cansado de injusticias, produjo un estallido
revolucionario. El 14 de Julio de 1789, el pueblo dirigido por oradores y agitadores, asalta
y destruye la Bastilla, fortaleza medieval, que había sido usada como prisión del estado.
De esta forma cae la monarquía y comienza un nuevo estado republicano, regido por una
Constitución. Luis XVI, el 21 de Enero de 1793, fue procesado y condenado a muerte por la
guillotina. Más tarde, su mujer María Antonieta, también es ejecutada.

En 1769, nacía en Córcega, un niño llamado Napoleón Bonaparte, hombre que


durante esta nueva etapa de Francia, presta importantes servicios, y el Directorio lo
nombra general en jefe del ejército, que debía operar en el norte de Italia, cuando ésta
estaba sometida por el dominio austriaco. Este hombre llegó a tener en sus manos el
destino de Europa.

Un año y medio duró su campaña en Italia, dominando a italianos y austriacos. Fue la


revelación de un genial estratega. Como Inglaterra era inaccesible por su potente
escuadra naval, Napoleón decide atacar Egipto ( en poder de los turcos), para luego
conquistar la India. Napoleón en la batalla de Pirámides, vence a los turcos, pero
Inglaterra destruye más tarde sus flotas, y Napoleón debe retirarse a su país.

Al llegar a Francia, a pesar de su derrota, es recibido con todos los honores y con un
entusiasmo delirante. Válido de su prestigio, Napoleón trata de reformar la Constitución,
como el Directorio se opone, Napoleón lo clausura mediante un golpe militar, creando el
Consulado, siendo él, el Primer Cónsul.

A partir de esta usurpación, Napoleón se dedica a reorganizar su país con inteligencia


y previsión en todas las áreas de la administración.

Inmediatamente vence a Austria, dos años más tarde Inglaterra firma la paz. Por el
prestigio militar, que dieron sus victorias militares, el pueblo de Francia, acepta el cambio
de gobierno, y el Papa Pio VII, le corona con el título de Emperador de los franceses, con el
nombre de Napoleón I.

Las naciones europeas sintieron recelos e intranquilidad frente a esta política


expansionistas de Napoleón. Inglaterra, Austria y Rusia aliadas fueron sucesivamente
vencidas por los franceses. Luego fueron vencidos los prusianos. Más tarde se apodera de
España, colocando a su hermano José Bonaparte a cargo del trono, soberano que nunca
tuvo adhesión popular.

El dominio de Francia se extendía por toda Europa, pero faltaba la conquista de Rusia.
Con un formidable ejército de 500.000 hombres, llegó a Moscú. Los rusos se opusieron
inicialmente, pero siempre retrocedían, y Napoleón los perseguía sin cansancio. Cuando
quiso retirarse, un invierno espantoso lo tenía aprisionado. Carente de abrigos y alimentos
y rodeado de desiertos helados, el formidable ejército quedo reducido a 18.000 hombres.
La fortuna se alejaba del emperador. Esta vez Europa unida, se enfrentaba a Napoleón, el
cual es vencido finalmente en la Batalla de Leipzig, en 1813. El trono de Francia es
ocupado ahora por Luis XVIII, hermano de Luis XVI. Napoleón no se dio por vencido, y con
un escaso ejército invade Francia, y ocupa nuevamente el trono francés. Cien días le duró
este imperio, Europa estaba cansada de él, y mandó en contra sus ejércitos, derrotándolo
en la Batalla de Waterloo, el 18 de Junio de 1815. Prisionero de los ingleses, lo confinaron
en un islote en Santa Elena, donde falleció 6 años después. Napoleón tenía 52 años. El
trono de Francia fue recuperado por Luis XVIII.