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La segunda guerra mundial (andalus 20, negrita, centrado)

(verdana 12, color rojo, justificado) El germen de la segunda guerra mundial


estaba en la primera, en el descontento, la privación y el enconado resentimiento de
Alemania, insatisfecha con los términos del tratado de Versalles. A los alemanes les
disgustaba en especial una cláusula de culpabilidad que los responsabilizaba de todo.
Abominaban el haber perdido territorios: Alsacia y Lorena pertenecían ahora a Francia,
la región occidental del Rin era zona desmilitarizada, y la mayoría de los dominios
coloniales de ultramar habían sido repartidos entre varias potencias. Las reparaciones en
dinero, fijadas en 6.500.000 libras esterlinas, resultaron demasiado elevadas para una
nación arrasada por la guerra.

(book antiqua11, alineado a la izquierda, color azul) Ruptura del tratado: Hitler moviliza su ejército
Adolfo Hitler, jefe de un partido político ultranacionalista que había sido nombrado canciller para
convertirse luego en dictador de Alemania (a pesar de ser austríaco), rearmó secretamente el país en
la década de 1930 y comenzó a movilizar sus tropas, en violación abierta del tratado de Versalles.

(consolas, color negro, tamaño 14, alineado a la derecha) Hitler ocupó


la zona desmilitarizada del Rin, anexó Austria y se dirigió a
Checoslovaquia. Consideraba que estaba en su derecho de actuar contra
los checos, ya que había logrado un acuerdo con los gobiernos de
Italia, Francia y, en especial, Inglaterra, que le permitía extender
el dominio alemán a Checoslovaquia.

(calibre 16, color verde fuerte, justificado) Pensaba que la gente de habla alemana
de la región de los Sudetes, que había sido otorgada a Checoslovaquia después de
la primera guerra, debía formar parte del Tercer Reich alemán. El dictador italiano,
Benito Mussolini, cuyo ascenso posterior a la gran guerra había sido similar al de
Hitler, arregló una reunión en Munich, en la cual el primer ministro inglés, Neville
Chamberlain, dispuesto a hacer concesiones para evitar un conflicto con Alemania,
el primer ministro francés, Edouard Daladier, Mussolini y el propio Hitler, pactaron
la entrega de Checoslovaquia sin consultar a los checos. Además Hitler firmó el
pacto germano-soviético con José Stalin, el sucesor de Lenin en Moscú. Ya en
posesión de los Sudetes, los nazis se lanzaron luego sobre Polonia, con la idea de
repartirse el país con la Unión Soviética.
A las 5:45 h de la mañana del 1 de septiembre, el primero de un contingente de
1.250.000 soldados alemanes invadió Polonia, tras un duro bombardeo aéreo. El
ejército polaco no estaba preparado para este tipo de guerra y halló dificultades
para contraatacar. En unos días, la Luftwaffe tenía el control de los cielos y había
inutilizado el sistema ferroviario polaco.
La segunda guerra mundial (andalus 20, negrita, centrado)
(verdana 12, color rojo, justificado) El germen de la segunda guerra mundial
estaba en la primera, en el descontento, la privación y el enconado resentimiento de
Alemania, insatisfecha con los términos del tratado de Versalles. A los alemanes les
disgustaba en especial una cláusula de culpabilidad que los responsabilizaba de todo.
Abominaban el haber perdido territorios: Alsacia y Lorena pertenecían ahora a Francia,
la región occidental del Rin era zona desmilitarizada, y la mayoría de los dominios
coloniales de ultramar habían sido repartidos entre varias potencias. Las reparaciones en
dinero, fijadas en 6.500.000 libras esterlinas, resultaron demasiado elevadas para una
nación arrasada por la guerra.

(book antiqua11, alineado a la izquierda, color azul) Ruptura del tratado: Hitler moviliza su ejército
Adolfo Hitler, jefe de un partido político ultranacionalista que había sido nombrado canciller para
convertirse luego en dictador de Alemania (a pesar de ser austríaco), rearmó secretamente el país en
la década de 1930 y comenzó a movilizar sus tropas, en violación abierta del tratado de Versalles.

(consolas, color negro, tamaño 14, alineado a la derecha) Hitler ocupó


la zona desmilitarizada del Rin, anexó Austria y se dirigió a
Checoslovaquia. Consideraba que estaba en su derecho de actuar contra
los checos, ya que había logrado un acuerdo con los gobiernos de
Italia, Francia y, en especial, Inglaterra, que le permitía extender
el dominio alemán a Checoslovaquia.

(calibre 16, color verde fuerte, justificado) Pensaba que la gente de habla alemana
de la región de los Sudetes, que había sido otorgada a Checoslovaquia después de
la primera guerra, debía formar parte del Tercer Reich alemán. El dictador italiano,
Benito Mussolini, cuyo ascenso posterior a la gran guerra había sido similar al de
Hitler, arregló una reunión en Munich, en la cual el primer ministro inglés, Neville
Chamberlain, dispuesto a hacer concesiones para evitar un conflicto con Alemania,
el primer ministro francés, Edouard Daladier, Mussolini y el propio Hitler, pactaron
la entrega de Checoslovaquia sin consultar a los checos. Además Hitler firmó el
pacto germano-soviético con José Stalin, el sucesor de Lenin en Moscú. Ya en
posesión de los Sudetes, los nazis se lanzaron luego sobre Polonia, con la idea de
repartirse el país con la Unión Soviética.
A las 5:45 h de la mañana del 1 de septiembre, el primero de un contingente de
1.250.000 soldados alemanes invadió Polonia, tras un duro bombardeo aéreo. El
ejército polaco no estaba preparado para este tipo de guerra y halló dificultades
para contraatacar. En unos días, la Luftwaffe tenía el control de los cielos y había
inutilizado el sistema ferroviario polaco.
La segunda guerra mundial (andalus 20, negrita, centrado)
(verdana 12, color rojo, justificado) El germen de la segunda guerra mundial
estaba en la primera, en el descontento, la privación y el enconado resentimiento de
Alemania, insatisfecha con los términos del tratado de Versalles. A los alemanes les
disgustaba en especial una cláusula de culpabilidad que los responsabilizaba de todo.
Abominaban el haber perdido territorios: Alsacia y Lorena pertenecían ahora a Francia,
la región occidental del Rin era zona desmilitarizada, y la mayoría de los dominios
coloniales de ultramar habían sido repartidos entre varias potencias. Las reparaciones en
dinero, fijadas en 6.500.000 libras esterlinas, resultaron demasiado elevadas para una
nación arrasada por la guerra.

(book antiqua11, alineado a la izquierda, color azul) Ruptura del tratado: Hitler moviliza su ejército
Adolfo Hitler, jefe de un partido político ultranacionalista que había sido nombrado canciller para
convertirse luego en dictador de Alemania (a pesar de ser austríaco), rearmó secretamente el país en
la década de 1930 y comenzó a movilizar sus tropas, en violación abierta del tratado de Versalles.

(consolas, color negro, tamaño 14, alineado a la derecha) Hitler ocupó


la zona desmilitarizada del Rin, anexó Austria y se dirigió a
Checoslovaquia. Consideraba que estaba en su derecho de actuar contra
los checos, ya que había logrado un acuerdo con los gobiernos de
Italia, Francia y, en especial, Inglaterra, que le permitía extender
el dominio alemán a Checoslovaquia.

(calibre 16, color verde fuerte, justificado) Pensaba que la gente de habla alemana
de la región de los Sudetes, que había sido otorgada a Checoslovaquia después de
la primera guerra, debía formar parte del Tercer Reich alemán. El dictador italiano,
Benito Mussolini, cuyo ascenso posterior a la gran guerra había sido similar al de
Hitler, arregló una reunión en Munich, en la cual el primer ministro inglés, Neville
Chamberlain, dispuesto a hacer concesiones para evitar un conflicto con Alemania,
el primer ministro francés, Edouard Daladier, Mussolini y el propio Hitler, pactaron
la entrega de Checoslovaquia sin consultar a los checos. Además Hitler firmó el
pacto germano-soviético con José Stalin, el sucesor de Lenin en Moscú. Ya en
posesión de los Sudetes, los nazis se lanzaron luego sobre Polonia, con la idea de
repartirse el país con la Unión Soviética.
A las 5:45 h de la mañana del 1 de septiembre, el primero de un contingente de
1.250.000 soldados alemanes invadió Polonia, tras un duro bombardeo aéreo. El
ejército polaco no estaba preparado para este tipo de guerra y halló dificultades
para contraatacar. En unos días, la Luftwaffe tenía el control de los cielos y había
inutilizado el sistema ferroviario polaco.
La segunda guerra mundial (andalus 20, negrita, centrado)
(verdana 12, color rojo, justificado) El germen de la segunda guerra mundial
estaba en la primera, en el descontento, la privación y el enconado resentimiento de
Alemania, insatisfecha con los términos del tratado de Versalles. A los alemanes les
disgustaba en especial una cláusula de culpabilidad que los responsabilizaba de todo.
Abominaban el haber perdido territorios: Alsacia y Lorena pertenecían ahora a Francia,
la región occidental del Rin era zona desmilitarizada, y la mayoría de los dominios
coloniales de ultramar habían sido repartidos entre varias potencias. Las reparaciones en
dinero, fijadas en 6.500.000 libras esterlinas, resultaron demasiado elevadas para una
nación arrasada por la guerra.

(book antiqua11, alineado a la izquierda, color azul) Ruptura del tratado: Hitler moviliza su ejército
Adolfo Hitler, jefe de un partido político ultranacionalista que había sido nombrado canciller para
convertirse luego en dictador de Alemania (a pesar de ser austríaco), rearmó secretamente el país en
la década de 1930 y comenzó a movilizar sus tropas, en violación abierta del tratado de Versalles.

(consolas, color negro, tamaño 14, alineado a la derecha) Hitler ocupó


la zona desmilitarizada del Rin, anexó Austria y se dirigió a
Checoslovaquia. Consideraba que estaba en su derecho de actuar contra
los checos, ya que había logrado un acuerdo con los gobiernos de
Italia, Francia y, en especial, Inglaterra, que le permitía extender
el dominio alemán a Checoslovaquia.

(calibre 16, color verde fuerte, justificado) Pensaba que la gente de habla alemana
de la región de los Sudetes, que había sido otorgada a Checoslovaquia después de
la primera guerra, debía formar parte del Tercer Reich alemán. El dictador italiano,
Benito Mussolini, cuyo ascenso posterior a la gran guerra había sido similar al de
Hitler, arregló una reunión en Munich, en la cual el primer ministro inglés, Neville
Chamberlain, dispuesto a hacer concesiones para evitar un conflicto con Alemania,
el primer ministro francés, Edouard Daladier, Mussolini y el propio Hitler, pactaron
la entrega de Checoslovaquia sin consultar a los checos. Además Hitler firmó el
pacto germano-soviético con José Stalin, el sucesor de Lenin en Moscú. Ya en
posesión de los Sudetes, los nazis se lanzaron luego sobre Polonia, con la idea de
repartirse el país con la Unión Soviética.
A las 5:45 h de la mañana del 1 de septiembre, el primero de un contingente de
1.250.000 soldados alemanes invadió Polonia, tras un duro bombardeo aéreo. El
ejército polaco no estaba preparado para este tipo de guerra y halló dificultades
para contraatacar. En unos días, la Luftwaffe tenía el control de los cielos y había
inutilizado el sistema ferroviario polaco.