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A.

Suetin

el laboratorio
del
ajedrecista

COLECCION ESCAQUES
A Suetin

el laboratorio
del
ajedrecista
COLECCION

COLECCION ESCAQUES
us
A. SUETIN D-Eya
Ya Yi
EL LABORATORIO
DEL AJEDRECISTA
Alexis Suetin representa uno de
los más firmes pilares sobre los
que se sustenta la ya legendaria
supremacía soviética en el ámbito
del ajedrez. A su faceta como ju-
gador, en donde ha alcanzado la
EL LABORATORIO DEL AJEDRECISTA
categoría de Gran Maestro, ha uni-
do la labor de instructor en las di-
ferentes escuelas en dondelos prin-
cipiantes pueden desarrollar condi-
ciones y aptitudes. Todo ello le ha
valido el prestigio de que hoy goza
en todo el mundo. Paralelamente,
Suetin ha sabido plasmar su expe-
riencia en diferentes obras hasta
lograr constituir toda una teoría
encaminada a la formación, en su
vertiende más sólida, del jugador
de ajedrez.

En esta obra no se analiza específi-


camente ninguno de los momentos
críticos que pueden tener lugar en
cualquier momento de la partida.
Su objetivo es englobar una ingen-
te cantidad de temas a fin de otor-
gar al lector los más amplios ca-
minos de perfeccionamiento. De
esta forma aparecen análisis de
posiciones, metamorfosis de las
aperturas, temas relativos al sacri-
ficio, materialización de las venta-
jas, estudios sobre posiciones atra-
sadas, etc., en un ingente, pero
magistralmente estructurado, mo-
saico de extremas posibilidades.

Cublerta de Goest/Hoverstad
A. SUETIN

EL LABORATORIO
DEL
AJEDRECISTA

EDICIONES MARTINEZ ROCA, S. A.


BARCELONA
Título original: Laboratoria schajmatista

Traducción del ruso por Agustín Puig


Revisión técnica de José Luis Brasero

INDICE

Prólogo

FORMAS Y MEDIOS DE PERFECCIONAMIENTO


Alfa y omega del razonamiento en ajedrez
La combinación y el cálculo 16
¿Por qué tienen «descuidos» los maestros? 20
Métodos de adiestramiento de la visión combinatoria 24
El valor recíproco de las piezas 27
El sacrificio por la posición 32
El análisis de las posiciones típicas 36
El método de valorar la posición 47
La metamorfosis de la posición 08
La materialización de la ventaja 59)
La elección de los movimientos 67
El análisis de las partidas aplazadas 76

LA TEORIA DE LAS APERTURAS Y LOS MEDIOS


DE PERFECCIONAMIENTO 85
Principios fundamentales de la apertura 85
Las aperturas cerradas y las abiertas 91
Consejos prácticos 98
El desarrollo de la teoría de las aperturas 100
La relación entre la apertura y el medio juego 107

(0) 1974, Ediciones Martínez Roca, S. A.


Gran Vía, 774, 7.2 - Barcelona- 13
EL LABORATORIO PARTICULAR 118
ISBN: 84-270-0252-1
Depósito Legal: B. 14185-1980 El estudio de las partidas propias 119
Gráficas Diamante, Zamora, 83, Barcelona- 18 El estudio de la literatura y de las partidas
de los maestros 125
Impreso en España — Printed in Spain
Formación del repertorio de aperturas 137
PRÓLOGO

Esta obra tiene por objeto poner de manifiesto los elementos


con que el ajedrecista, cualquiera que sea su categoría, debe
trabajar para perfeccionarse; pues aun el mejor dotado de ta-
lento no podrá desarrollarlo armónicamente sin una preparación
orientada y justa. En el ajedrez, como en la música, es necesario
un trabajo sistemático y minucioso para alcanzar un alto nivel
artístico. La labor de perfeccionamiento de un ajedrecista de ca-
tegoría superior es compleja y heterogénea. Varios componentes
de la preparación están estrechamente ligados con la práctica.
De ellos se habla en los dos primeros capítulos, que tratan sobre
el perfeccionamiento en la apertura y en el medio juego.
En el capítulo tercero se analizan algunos aspectos del ejer-
cicio individual que, aunque acaso no estén tan relacionados con
los problemas prácticos, son imprescindibles en el desarrollo del
ajedrecista; desarrollo que puede asegurar sólo la adecuada y con-
yeniente combinación del juego práctico conel ejercicio analítico;
lo primero debe ser el punto principal de referencia en la ejecu-
ción de lo segundo.
A este respecto quisiera hacer unas advertencias a todos aque-
llos que creen poder aprender a jugar guiados sólo de los libros
y a quienes les espantan las derrotas:
¡No temáis perder una partida!
¡Tened confianza en yosotros mismos!
¡No huyáis de las combinaciones ni de las entregas de ma-
terial!
El legado de Reti casa aquí perfectamente:
«Antes de optar por el juego de posición es necesario apren-
der a combinar. Esto tal yez os haga perder varias partidas; pero
os enseñará a jugar al ajedrez.»
Perfeccionarse significa ir solucionando los problemas que van
planteándose y que no hay que buscar en el ajedrez, por cuanto
se presentan a cada paso al jugador. Por ello, el medio de resol-
verlos y el discurso del pensamiento del ajedrecista son dos temas
en que nos ocuparemos seguidamente.
Aunque en rasgos generales, los tres capítulos de este libro FORMAS Y MEDIOS DE PERFECCIONAMIENTO
abarcan una serie de problemas, que forman el contenido del
trabajo del ajedrecista en su laboratorio artístico. Alfa y omega del razonamiento en ajedrez

De acuerdo con muestro pro- posición de Mikliaiey inspira se-


Pósito intentaremos primero de- rios temores.
finir los componentes de la
expresión «razonamiento en aje- Diagrama núm. 1
drez»; expresión que, por lo de-
más, es sobradamente conocida:
E
valoración de la posición y
A
al
cálculo de variantes.
Empecemos por analizar el
siguiente caso práctico.
En el campeonato por equi-
pos de la U.R.S.S,, celebrado en
Riga el año 1968, los jóvenes
ajedrecistas Karpov y Mikliaiev
aplazaron su partida, perte-
neciente al encuentro decisi-
vo por el primer puesto entre
los conjuntos «Burevestnik» y Esta posición invita a efec-
«TSKA», tuar el movimiento 43. C3C!;
Karpov, componente del de ese modo, los peones negros
TSKA, se fue con buen estado estarán amenazados.
de ánimo a casa. Realmente, la La reanudación de la partida

9
Las negras se rindieron. el movimiento 44. D2D, las ne-
reveló la excelente técnica de gras no podrán impedir el avan-
ce de sus peones. Desde luego, las blancas hi- gras activarán sus fuerzas por
las blancas; por lo cual las ne-
gras pronto hubieron de acep- cieron valer su ventaja. Pero medio de 44. ..., D2C!, amena-
e T7TR volvamos a la posición inicial, zando con tomarla iniciativa.
tar lo inevitable, y la resistencia
56. T4A T7D+ y veamos lo que podía haber La variante principal se pro-
que opusieron no hizo sino pro-
57. R4R T6D sucedido, duce después de 44. DXP+,
longar materialmente la par-
tida: 58. P6A TXPA La posición de las negras no DXD; 45. TXD, A2D!.
59. R5A! es tan vulnerable como parece Esto representa la primera
a primera vista, ni realmente sutileza táctica. Es menos cla-
4d D2C
Este movimiento es un ins- están condenadas a una derro- ro jugar 45. , TXP, pues si-
44. DXP DXD
tructivo ejemplo de realización: ta lenta. Pues el dispositivo de gue 46. R2A!.
45. TXD T8T
el rey blanco penetra en el dis- las blancas tiene bastantes pun- Las blancas prosiguen 46.
46. TIA TSA
positivo de las negras, y toma tos débiles: sus peones pueden T6T+, porque antes de tomar
47. C2R!
activamente parte en este ata- ser atacados; además, deben el peón 3D han de lograr que
que irrechazable. contar con la posibilidad de que el rey negro vaya al punto 1CR
Esta maniobra del caballo es
aquéllas contraataquen en el o al 2CR, donde será atacado
decisiva, pues facilitará ocupar 0 T6R flanco de rey, por cuanto su por el caballo.
el escaque 5A en el momento 60. TIA C2D
torre está situada en la sépti- 46. ..., RIC; 47, TXPD,
oportuno. 61. TIC+ RIA ma horizontal. Si la dama ne- TXP; 48. CXP, T8A!; 49.
62. TITD T4R +
AD T8ST gra hubiese entrado en juego, C6A +, R2A!.
63. R6C TIR Aquí se produce un intere-
48. C4D RIC el contraataque habría sido real
64, TIT TID sante momento táctico: en el
49. C5A! T3T y efectivo.
65. 'T7A! caso de 49. ..., R2C; 50. CXA,
50. R2A! El lector objetará:
«Estas consideraciones gene- TXA+; 51. R2A, P6A; 52.
Con este movimiento, las
rales están bien; pero, después CXC, P7A, no es conveniente
El rey blanco participa deci- blancas neutralizan todo inten-
de 43. C3C, ¿cómo rechazar la el movimiento lógico 53. C3D?,
didamente en el juego. to de contraataque adversario,
amenaza 44. DXP+?» debido al inesperado contragol-
mediante el avance del peón
Con todo, las negras tienen pe combinatorio 53. ..., T7D+,
0 A3C AD.
AXC posibilidades de hacer contra- tras lo cual se verá claro que
51. R3R
52. PXA T7T CS RIC juego, mediante 43. ..., T6TI!; las blancas pierden (54. R3R,
T8T 66. R5C RIT de ese modo, atacan inmediata- TAC HI ESRIRA SC
53. R4D
T7T 67. A6C RIC mente el eslabón más vulnera- éstas no pueden defenderse de
54. A2R!
68. P5T RIT ble de la cadena de peones la amenaza T8D+ y P8A=D).
55. AXPT
69. P6T P6A blancos; a saber: el punto 3AD. Así y todo, la variante 49. ...,
70. TXP TIAR Si las blancas retiran la dama R2C no es satisfactoria, pues
La superioridad de las blan-
TL. P7A. para defender dicho punto con las blancas pueden jugar 53.
cas es decisiva, ya que las ne-
11
10
T6AD!, PBA=D; 54. TXD, pa, el contrajuego de las negras cista. No es fortuito, por ejem- El ataque de las blancas casi
TXT; 55. R3R, y el final sería pudo haber consistido en la plo, el hecho de que la exce- no compensa el caballo que han
desesperanzador para las ne- acertada posición de su torre y lente intuición que tuyo Capa- entregado. Las negras advirtie-
gras. en el avance del peón AD, y la blanca respecto de la posición ron pronto esta circunstancia,
50. CXA, TXA+; 51. R2A, posición de su caballo en el fuese muy notoria, luego su valoración fue acerta-
R2R!.. punto 4R era un importante Pero esto no quiere decir que da. Pero en lo táctico creyeron
Estos movimientos son forza- factor defensivo. Justamente, la valoración haya de ser auto- que su plan defensivo era más
dos y han sido calculados con estos factores objetivos de la mática ni que asegure siempre simple de lo que fue realmente.
precisión (este análisis se debe posición se han mantenido con el hallazgo de los mejores mo- Las ocultas amenazas de las
a los grandes maestros E. Ge- claridad en el análisis que he- vimientos. Pues a yeces ocurre blancas no se deben subestimar.
ller y S. Fiúhrmann). mos hecho. que el ajedrecista intuye per- Por lo tanto, puede que el con-
52. T6R+, RXC; 53. R2R!!. Este caso patentiza, sobre fectamente el contenido de la trasacrificio 22. ..., D3CH fue-
Y son las blancas las que han todo, la importancia que tiene posición, mas no cuenta con se el medio más eficaz para sor-
de procurar salvarse. No con- un «diagnóstico» correcto, ba- ciertas «menudencias» de las tearlas. En caso de 23. AXD,
viene 53. TXC, pues sigue 53. sado en una minuciosa valora- variantes concretas. En tal caso, AXA, las negras dispondrían
, P6A!, y el peón negro se ción de la posición; además, las consecuencias son fatales y de la seria amenaza 24. ..., C5C,
transforma en dama. pone de manifiesto que la sim- pueden presentarse antes que DAA AS Cy V2a
., T5D; 54. TXC, P6A; ple lógica no habría sido sufi- cualquier otro error en la valo- C4D, lo cual les ofrecería bue-
55. P6D, con lo cual se logran ciente para hacer tal «diagnós- ración de la posición. nas perspectivas,
las tablas, tico», He aquí un ejemplo que nos La partida prosiguió así:
Esto demuestra que antes de En las situaciones complica- ofrece una partida Kupreichik -
adentrarse en la posición del das es importante intuir las su- Tahl (Sochi, 1970). Ze D2C
adversario es necesario combi- tilezas que entraña la posición, 23. T3C C4A?
nar el cálculo concreto de las lo cual no hizo el que jugaba Diagrama núm. 2
variantes valorando la posición las negras. Pues sólo el fino sen- Éste es el momento esencial
(peones y puntos vulnerables, tido para intuirlas pudo haber de la contienda. La posición
actividad de las piezas, etcé- dado a las negras la posibilidad está tan saturada de motivos

¿2
tera). de hallar la maniobra 43. ..., combinatorios concretos que su
La posición de las negras era valoración parece quedar rele-

A.a
T6T! y, luego, haber desenreda-
defendible, y no por los ar-
tificios fortuitos, producto de
do paulatinamente la madeja de
las variantes que hemos visto. a gada a segundo término. Al me-
ditar sobre su vigésimo segun-
la imaginación del ajedrecista, El fino sentido de la posición do movimiento, las negras se
sino por los diversos recursos no tiene carácter místico, sino dispusieron a proseguir 23. ...,
defensivos y de contraataque que se logra por la práctica, y 'A3C; pero, analizando más de
que entraña la posición de las el grado de su desarrollo evi- cerca la posición, se les figuró
piezas. En el caso que nos ocu- dencia la capacidad del ejedre- UN esta fantasmagórica variante:

12 13
El ataque puede llevarse fe- para acumular pequeñas venta-
24. T7RI, AXC; 25. AXPC, el arte de calcular anticipada-
AXA+; 26. RIT, RIT; 2. mente las variantes y la visión lizmente a término si el atacan- jas: la de la pareja de alfiles,
te tiene mejor posición. la posesión de una columna
AXPAL C5R?; 28. DXP+!!, combinatoria,
Por lo común, esta ventaja abierta, los puntos débiles en
RxD; 29 A8C+! y 30. Por lo tanto, el pensamiento
posicional se logra con la acu- el campo del adversario, los
T7T mate! del ajedrecista consta de dos
mulación consecutiva de venta- peones vulnerables, y así suce-
Esta circunstancia influyó en componentes fundamentales: el
la opción por el movimiento 23. cálculo de las variantes y la va- jas, al parecer pequeñas e in- sivamente.
significantes. «Aquel que tiene «Notamos que su teoría se
.-:y C4A?, que produjo la catás- loración de la posición, los cua-
les determinan el contenido del ventaja —dice Steinitz— está funda en el logro de pequeñas
trofe de las negras. Con todo,
convenía haber hecho 23. ..., juego, es decir, la estrategia y obligado a atacar si no quiere y prolongadas ventajas; por eso,
A3C, con la condición de no lo táctica, perderla.» no abarca la desacertada posi-
Atiende particularmente al ción de las piezas o la poca mo-
proseguir 27. ..., C5R? sino 27. El plan, o método de orien-
estudio de los principios de la vilidad de las mismas en un mo-
«+3 C5C!, para responder a 28. tación hacia un objetivo deter-
A6C con 28. ..., T2AR!; 29. minado y que se ciñe a las ideas defensa. Somete a un análisis mento dado y que se puede
de los momentos tácticos de la crítico las partidas de sus con- subsanar en los próximos moyi-
TxT, CXD; 30. TXP+, RIC;
temporáneos, y saca la conclu- mientos. En cambio, considera
31. A4R+, RIA; 32. AXD, posición, se asienta en la base
sión de que los brillantes ata- la vulnerabilidad de la estruc-
TXP, y las negras ganaban la de la estrategia.
ques y combinaciones de los tura de peones, por cuanto sue-
partida. Se conocen muchos planes es-
maestros de aquel entonces tu- le ser prolongada y difícil de

=a
Después de 23. ..., C442, tratégicos típicos. Pero en la
vieron por lo general éxito, de- subsanar. Los peones doblados,
Kupreichik realizó con eficacia base de la estrategia, todos ellos
bido a la poca eficaz defensa retrasados y aislados son yulne-
su ataque: se apoyan en el ataque o en
de sus contrincantes, y por no rables, por lo que necesitan la
la defensa. El notable investiga-
24. CXC PxC haber investigado suficiente- protección de las piezas, lo cual
dor ajedrecista alemán Guiller-
25. PSA! PxXA mente los principios defensivos. limita prolongadamente la ac-
mo Steinitz formuló los princi-
26. PxP3C PAXP Considera que el principio ción de éstas.
pios de estos importantísimos
27. AxPC RIT fundamental de la defensa es la Y así, su teoría se funda en
procedimientos estratégicos, que
28. DxXT+ CIC economía de los medios defen- la tesis de que el verdadero re-
todavía están en vigor.
29. ASA! TIC sivos. Todo aquel que se ve for- sultado de una partida lo de-
Antes de formularlos, anali-
30. T8R D2AR zado a defenderse debe ceder termina la lucha posicional.
zó detenidamente las partidas
31. T3T!H algo, pero hacerlo comedida- Según ella, el plan se apoya
de Morphy. El estudio de es-
tas partidas y de otros materia- mente. en la valoración de la posición,
Y las negras se rindieron.
También analiza aquellas po- es decir, en el cálculo de las
El presente ejemplo indica la les, aparte sus propias observa»
siciones en que las posibilida- particularidades de la misma.
existencia de muchas posicio- ciones y su práctica, lo lleyaron
des de ambos contendientes son En una partida, el plan de jue-
nes, cuyo principal eje de va- a la conclusión de que la parti-
más o menos iguales y en que go viene a ser el punto de orien»
loraciones no es el cálculo de da de ajedrez está sujeta a cier-
tas leyes, sucede la lucha de maniobras tación, al cual el ajedrecista se
los factores de la posición sino
15
dE
ciñe de acuerdo con las condi- tácticas es la amenaza. Las ame- Korchnoi Peterson Dd RxD
ciones de la contienda. El plan nazas pueden tener diversos ca- 3. T7IC+ RIR
varía según varían las condicio- racteres. XXXII Campeonato de 4. C6A! mate
nes. El plan acompaña constan- El procedimiento táctico más la U.R.S.S.
temente la partida de ajedrez, poderoso y efectivo es la com- (1965) En esta combinación es fácil
desde el principio hasta el fi- binación, que está estrechamen- ver tanto la idea clara como los
nal, como si iluminase su cur- te unida con el sacrificio de motivos y el tema de la mis-
Diagrama núm. 3
so, El plan se hace «impercep- material. (Advertimos que los ma. Los motivos (esto es, las
tible» cuando la táctica, segun- autores de manuales de ajedrez circunstancias que facilitan rea-
do componente de la partida, consideran a menudo como si- lizar la combinación y que dan
representa el papel principal en nónimos los conceptos utácti- motivo a buscarla) fueron la si-
la misma. ca», «combinación», «sacrifi- tuación, mala y limitada, del
La táctica tiene en considera- cio», «celada», etcétera. Lo cual rey negro y el debilitamiento de
ción las propiedades combati- es perfectamente admisible en las casillas 2CR y 2AR de las
vas de las piezas y de los peo- la práctica, pues, aunque tiene negras. Después de L D7C+,
nes y sus particularidades. Las su más clara expresión en las las blancas obligan al rey ad-
ideas estratégicas propuestas se combinaciones, la táctica abar- versario a entrar en una zona
llevan a la práctica con ayuda ca todas las acciones en el ta- peligrosa; pero el escaque críti-
de los procedimientos tácticos blero de ajedrez, desde el ele- co 3AR está defendido por el
usados en las operaciones. La mento más simple, la jugada, alfil 2R. De ahí procede la idea:
lucha táctica es el contenido hasta las operaciones más for- eliminar la defensa y a la vez
del cálculo de las variantes. zadas y heterogéneas.) Por el ataque sacrificaron las atraer al rey a su casilla 2R, lo
La base de las operaciones blancas una pieza, y con una que da a las blancas un tiempo
bella combinación culminan decisivo para atacar y dar mate.
ahora la lucha: Conviene atender a la circuns-
La combinación y el cálculo tancia de que la desacertada
1. D7C+ RIR disposición de las piezas negras,
Las partes componentes de Las combinaciones, incluso 2. DxA+! esto es, de la torre 1D y del ca-
la combinación se repiten con- las más simples, constan de va- ballo 1AR, también son un mo-
tinuamente; por ello, saber com- rios elementos, relacionados or- En este movimiento consiste tivo combinatorio.
binar depende no sólo de las gánicamente unos con otros. la idea combinatoria de las El tema de la combinación es
dotes intelectuales, sino tam- La siguiente partida es sufi- blancas, o sea la atracción. naturalmente la posición de la
bién de un aprendizaje apropia- “ cientemente ilustrativa. Atraen al rey negro a su ca- torre y del caballo blancos que
do para este fin. silla 2R y realizan al propio permite aprovechar la limitada
tiempo la idea de eliminar la situación del rey negro, para
defensa del mismo: atacarle y darle mate.

16 17
El siguiente ejemplo ilustra la Osnos Juchtmann LENA A6R! Esta posición está saturada
idea de atracción. Volgogrado, 1969 de posibilidades combinatorias,
Y tuvieron que rendirse, por- y su principal método de análi-
Diagrama núm. 4 Diagrama núm. 5 que a 3. AXT sucede 3. ..., sis debe ser el cálculo concreto
DxT+. de las variantes.

a m1 Is”. El ajedrecista con cierta prác- ¿Cómo deben continuar las

(mana tica en combinar crea las pre- negras? No les conviene, por

q E.
misas para el desarrollo de la ejemplo, jugar 16. ..., PxP?,
visión combinatoria y de la ca- porque sucedería 17. A4A,

A pacidad para el cálculo conere-


to. Empieza a comprender la
DxP; 18. AXP+, C2D; 19.
T1ID, D4C; 20. P4A, D5T; 21.
acción recíproca y armónica de TIC o 18. ..., T2D; 19. TID,
a las piezas; los detalles de las D4C; 20. C4R!, y el ataque de
«relaciones recíprocas» que le las blancas sería contundente.
Ya a permiten «barruntar» oportuna- Si el contenido de la posición
A2 .”..5B mente la existencia de una com- se analiza detenidamente, se
binación y dar con ella, verá que las negras pueden re-
Se logra dar mate al rey con Con su último movimiento chazar las amenazas y organi-
las siguientes y reiteradas atrac- (P5CR), las negras crearon una zar un interesante contraataque.
ciones: amenaza inmediata en el flan- Zaitzev Bronstein
co de rey. Ante la apurada si- Moscú, 1968 Laa T5D!
1. A6D+ TXA tuación, las blancas tratan de 17. T4T
DTO AXT «enturbiar las aguas».
Diagrama núm. 6 En el caso de 17, D3C,
Aquí se ha atraído al alfil. 1. P4A AXPA D8R +; 18. R2T, C5C+!1; 19.
PxC, P4T!, ganarían las ne-
3. C2A+ CcxC El bando blanco ya contó gras,
con esta respuesta, teniendo en De todos modos, las blancas

Mla”SY
En este caso se ha atraído cuenta la siguiente continua- no pueden evitar la derrota.
al caballo. ción:
jose D8R +
Y
4. T5C! mate. 2. ABR e 18. CIA TXAI
8 19. TXT DxXA
Muchas bellas combinaciones
se basan en la llamada idea de
Tras ello, parece que las blan-
cas ganan calidad; mas van a ul 20. P4CD
21. C3R
D4C
PARxP
cobertura. Veamos una. conocer el error: 22. P5C Pp

13 19
23. P6T PxP Las blancas abandonaron. Korchnoi Portisch Aquí pierden una pieza.
24. D6A+ RID Volviendo a la posición críti- Beverwijk, 1968
25. T3A PSA ca, advertimos que los motivos 15. PTxP DxC
Diagrama núm. 7 16. P3C DxPD
26. CxP D8A+ de esta complicada combinación
- 17. D4C AJA
Me YE Y
27. R2T D5A+ de las negras fueron el debili-
28. RIC PxC tamiento táctico de la primera O 18. A3T C2R
29. TxP D3D horizontal y la debilidad del al- a 19. TAR D3R
El resultado de la lucha ya
fil 1AD,la circunstancia de ga-
nar un importante tiempo para
+ mu Las negras mantuvieron su
está decidido. situar la torre negra en la quin- 2 y ventaja material y la materia-
ta horizontal (ataque contra el . A á e lizaron pronto y con fortuna.
30. D7C C2D alfil 4AD) y la posibilidad de Sl E La práctica enseña que el nú-
31. P3AD D8D+ atacar al rey. za Y 40 Esa] ero de descuidos irreparables
32. R2T A3D+ Otra de las posibilidades de El á 2 E) E á El aumenta considerablemente en
33. P4A R2R esta combinación es dar mate a el «fragor» de la lucha y en las
34. T4D D8AR en la columna TR, complicadas situaciones del me-
35. R3C TIAR Y sus principales ideas fue- El gran maestro Korchnoi JO juego, donde la limitación
36. D6A AxP+ ron la distracción, el doble gol- está considerado como un tácti- de tiempo para pensar ocasiona
37. R4T P4C+ pe y la atracción (variante 18. co notable, toda suerte de alucinaciones.
38. R5T C3A+ AOS LOL CAPARRD En esta posición puede decir-
39. R6T P5C+ se que la lucha está en su co- Zaitzev Geller
mienzo, y las blancas tienen Riga, 1968
mejores perspectivas; conti-
¿Por qué tienen «descuidos» los maestros? nuando simplemente 13. D2R y, Diagrama núm. 8
después, C3R, sacarían ventaja
Ya se ha dicho que la aten- tas, incluso los más destacados? en la lucha por la posición, de-
ción elemental, o sea la habi- A modo de ejemplo veamos bido al dominio de los puntos
lidad para ver los peligros in- unos casos sorprendentes. SAR y 5D.
minentes, es el principio de la En la práctica, los descuidos Pero tienen un descuido inex-
destreza táctica del ajedrecista. de los maestros y grandes maes- plicable. No prosiguieron 13.
Sin embargo, ¿por qué cometen tros es un fenómeno regular, D2R sino 13. C5D??. Evidente-
errores increíbles los ajedrecis- aunque poco frecuente. mente, no advirtieron la conti-
nuación:

1 AXxXC
1. PxXA P6C

20
Cautivadas por su plan ofen- Veamos otro ejemplo de la 25. TXD CxD nos. La suerte de la partida pa-
sivo falto de realidad en el flan- práctica del destacado gran 26. TXP CxT recía estar echada, pues la vic-
co de rey, las blancas prosiguie- maestro Geller. Pero aquí re- toria se lograba simplemente
ron imprudentemente: presenta otro papel. En suma, las blancas se que- con 32. T XPC, por cuanto a 32.
daron con una pieza de menos , TxC habría sucedido 33.
20. P4AR? Geller Matulovic PXT, TXA; 34. P7R, AIR;
en la fase final. Pero la aven-
Skopje, 1968 tura no terminó aquí: por su 35. TIAD,y a 32. ..., TXPD se-
Lo oportuno era reconocer
parte las negras cometieron al- guiría 33. C4A.
sus escasas posibilidades y pro-
Diagrama núm. 9 gunos errores elementales y ce- Pero la partida prosiguió así:
seguir 20. P xXPR. Sin duda, ad-
virtieron que las complicacio- dieron la ventaja. Por lo que la
nes redundarían en fayor de Excel partida finalizó en tablas. 32. A4C?2
ellas si sucedía 20. ..., PCxP; Bs 1 Ela Para citar un ejemplo retros-
pectivo, veamos el trágico «des- Semejante descuido no tiene
21. DXP, PRXPD; 22. AXP!
0,20. ..., PRXPA; 21. AXxP, o UU cuido» que tuvo Chigorin en la explicación, y menos teniendo
en cuenta que el alfil defendió
decisiva partida con Steinitz,
P4C; 22. AXPC, PXA?; 23.
el peón 2TR en el transcurso de
DXxP+.
mn._. tl valedera para el campeonato del
mundo de 1892. siete movimientos. Aquí se da

a A
Pero no advirtieron una po-
mate en dos jugadas.
sibilidad...
Se prosiguió: ul Bla 3 Ie
co Y
e PCxP
E. a Y
ma a
21. DxXP PXPA Las blancas se rindieron.
En esta posición se prosiguió: De esta manera, Chigorin aca-

2 a zm
2. AxXP P4C!
so perdió uno de los puntos
Las negras han atraído a la Le P5D
mn ma más valiosos a lo largo de su

00
23. PXP?? carrera ajedrecista.
dama blanca de la diagonal
¿Cuál es la causa de los des-
a2 2E
JAD-7TR.
10% En este lugar procedía haber cuidos?
23. PSR C3CD jugado 23. CXP, CXC; 24.
ls Ed ME Hay infinidad de ellas: la dis-

So
am msm
24. D3A CxXA TXT+, TXT; 25. PXC; de tracción innata del sujeto; el
25. PxXC PxP ese modo, el juego se equilibra- carácter inquieto o la excesiva
ba. Mas las blancas perderán confianza en sí mismo; la vi-
El bando negro rechazó las ahora una pieza. Esta posición se produjo al sión combinatoria insuficiente;
simples amenazas de su adver- trigésimo primer movimiento. la lenta adaptación al contenido
sario e hizo real y efectiva su 2d TxC! Las blancas llevan la ventaja de de la lucha, y así sucesivamente.
ventaja. 24. TxT CxP un caballo por un peón de me- Sabido es que los ajedrecis-

22 23
tas que tienen más descuidos vienen a ser el producto defec- de la partida hay que calcular Diagrama núm. 11
son aquellos que aprendieron a tuoso del trabajo de su imagi- variantes mentalmente y en un
Jugar relativamente tarde, inde- nación. Los maestros, aun los tiempo limitado. Por eso, con= YY
pendientemente de su talento y
capacidad de juego. Para citar
más experimentados, son ante
viene ejercitarse en el análisis dd Y
22
todo personas, y las debilidades
especulativo, procurando hacer
un ejemplo observamos que aje- son propias de la especie hu- el cálculo con rapidez y exac-
drecistas de nota, como Chigo- Mana.
titud. Además, en dicho análisis
rin y Rubinstein, cometieron Si la lucha discurre en condi-
es necesario pulir la táctica cal-
errores inconcebibles. En cam- ciones de falta de tiempo para culatoria, mediante la fijación
bio, Capablanca aprendió a ju- pensar, el sistema nervioso se de las posiciones más impor-
gar a los cuatro años de edad, altera y ocasiona, a veces, un
tantes que sirven de punto de
y casi no tuyo descuidos en el esfuerzo excesivo y quebranta- partida y que van presentándo-
transcurso de su actividad aje- miento. Es natural que los des-
se en él transcurso del cálculo,
drecista, cuidos se suelan tener en los el cual se debe ampliar todo lo
A la pregunta de por qué se momentos más importantes del
que se pueda. Esta posición es artificiosa;
tienen descuidos se puede con- juego. La capacidad humana para en ella ganan las blancas, cuya
testar con esta otra pregunta: La única forma. de evitarlos elegir un óptimo número de va- ventaja material es considera-
¿por qué son inevitables los es el ejercicio diario y bien riantes que tengan valor prác- ble. A pesar de lo cual han de
productos defectuosos en toda orientado, la observancia de un tico y calcularlo es lo que dis- tomar medidas enérgicas ante
rama de la producción? régimen deportivo severo y el
tingue al hombre de la máquina el peligro de que las negras
En el pensamiento creador, fortalecimiento del sistema ner- calculadora. Esta cualidad se transformen sus peones 7C y
los descuidos del ajedrecista vioso, perfecciona igualmente en el 7T en dama.
proceso del análisis.
Aparte del análisis de parti- L C3R
Métodos de adiestramiento: de la visión combinatoria
das, también conviene solucio-
nar especulativamente proble- Diríase que este movimiento
En su perfeccionamiento, los sarrollo se logra con el trabajo mas y estudios con ayuda de despeja la situación, por cuan-
ajedrecistas jóvenes deben aten- analítico; para esto, se han de los diagramas; sobre todo, es to impide la conversión de los
der principalmente al desarrollo elegir aquellas posiciones que importante la solución de estu- peones citados. Pues a 1. ...,
de sus aptitudes para pensar estén saturadas de posibilidades
dios porque contienen general- P8C=D sucede 2. ASD+, D7C;
concretamente, Lo cual se refie- combinatorias. mente un complejo de proble- 3 CxD, PXC; 4. T4T!, y así
re, sobre todo, a la visión com- Pero téngase presente que el mas tácticos, y su análisis es sucesivamente. A las negras
binatoria y al arte de calcular método de ejercicio analítico útil para el estudio de los fina» tampoco les da tiempo de trans-
las variantes. Estas dos cualida- «con ayuda de las manos» no es
les de partida. formar su peón 7T, porque a 1.
des dependen mucho de un ejer- suficiente para el ajedrecista
cicio bien orientado, y su de-
Veamos un ejemplo, cuyo .»» R8C puede seguir 2. C4C,
práctico. Pues en el trancurso
autor es A. P. Guliaiev. P8T=D; 3. T7RI, y las negras
24
23
no pueden defenderse del mate. cantes, la torre, el alfil y el ca- característicos que se observen dirigir la partida por un cauce
Sin embargo, todo esto es ballo, han de permanecer inmó- durante el análisis. estratégico determinado. Para
ilusorio. Los acontecimientos viles en sus posiciones respec- Hay un largo trecho desde lo cual el ajedrecista ha de sa-
principales se desarrollan en tivas. ¡Mas tienen una pieza li- que se aprende a solucionar ber sentir la posición. Es nece-
una defensa más eficaz: bre, el rey! La victoria se al- problemas y estudios y a com- sario aprender a valorar con
canza con el movimiento: prender las combinaciones de precisión y objetividad las posi-
EA P3A! los maestros hasta que uno pue- ciones que yan presentándose
2. AlC P4D 5. R2T! de realizar'sus propias combi- durante el juego y el análisis
3. T7TD! naciones. Y no sólo se trata de posterior.
Los últimos movimientos re- desarrollar la capacidad para Precisamente vamos a hablar
La torre se propone trasla- presentan un curioso tiroteo combinar, sino también para de ello.
darse a la primera horizontal, con igualdad de oportunidades.
para tomar parte en el ataque
con que se dará mate, a D7A+ El valor recíproco de las piezas
Con todo, la solución del pro- 6. AZA+ D8C
blema no está a la vuelta de 7. AID D7A+ Los ajedrecistas empiezan su convencional y extensiva. Con
la esquina. El «hallazgo» de las 8. A2R+ D8C aprendizaje con la escala de va- todo, no se puede prescindir de
siguientes partes de este estudio lores correlativos de las piezas. ella por ser el primero y casi
requiere una visión combinato- Ahora va a producirse el de- Ya en las primeras lecciones, el más importante punto de orien-
ría bastante desarrollada. senlace. aficionado sabe que el peón es tación.
la unidad de medida en dicha Queremos atraer la atención
E P8C=D 9. A3Al mate. escala. La pieza menor, sea ca- del lector a ciertos problemas
ballo o alfil, vale 3 unidades; referentes al valor real de las
Todos los métodos de ejerci- la torre, 4,5; la dama 9, y el piezas.
Se ve claro que los movimien- cios del razonamiento concreto rey se halla en una situación
tos de las negras van a ser for- que hemos enumerado son muy especial, por cuanto es difícil El caballo y el alfil
zados. Desde luego, no se pue- importantes, aunque auxiliares. traducir su valor en cifras en
de hacer 4. . , DXC, debido a Porque el maestro principal ha la apertura y en el medio juego. ¿Cuál de estas piezas es más
5. A4RI mate. de ser la práctica. Las lecciones Pero en el final, donde rara vez fuerte?
Se diría que la lucha está de- de táctica hay que tomarlas en s2 halla en trance de mate y es Esta cuestión ha preocupado
cidida; pero las negras tienen el proceso de la partida y en el una pieza activa, su equivalen- siempre a los ajedrecistas de to=
un ingenioso recurso: consecuente análisis de la mis- tz numérico es 5 unidades. das las categorías.
ma. Al jugar y analizar una En la práctica, el ajedrecista En cualquier manual se pue-
a P4C! partida, es útil anotar las va- pronto saca la consecuencia de de leer que cada una de estas
riantes, calculadas en el trans- que la escala de valores gene- dos piezas equivale a tres peo-
Ahora, todas las piezas ata- curso del juego, y los errores ralmente admitida es bastante nes.

26 27
Pero si se profundiza en la Y las negras abandonaron por- ss P4AD? 17. TDID A2C
fuerza correlativa de cada una que a 37. ...y RIC sigue 38, 18. D3CD!
de ellas, no será difícil descu- T8T+, RXT; 39. D6T+ y 40. A lo que sucedió el inespe-
brir una serie de detalles que DXxP! mate. rado salto de caballo: La potencia del caballo hace
nos autorizará para decir que Al propio tiempo hay muchas que las negras no puedan evi
tal equivalencia es inexacta. posiciones, en que los caballos 12. C6A! tar una pérdida de material con-
Los alfiles son muy podero- tienen una potencia colosal. siderable.
sos en sus acciones de largo al- Esto ocurre particularmente Ahora se ve que no convie-
cance. cuando la contienda se desarro- ne responder con 12. ..., DXD, WOSUtea A3AD
lla a corta distancia. El salto de porque sigue 13. TXD, A2C (o 19. CxP PxC
estas piezas es tan peligroso A2D); 14. C5D!, y no se puede 20. DXPAR AXPR
Sacharoy Chierepkoy como inesperado. 14. ..., AXC, debido a 15. 21. TXD+ AxT
XXXVI Campeonato de A este respecto veamos un C7A +, RIA; 16. CXT. 22. TXA.
la U.R.S.S. (1969) caso aleccionador.
A D2D Y las negras no tardaron en
Diagrama núm. 12 13. CXPR!U! rendirse.
Kholmoy Keres Entonces, ¿qué pieza es más
XXVI Campeonato de Este caballo hace maravillas. fuerte, el alfil o el caballo?
la U.R.S.S. (1959) Seguro que en la vasta colec- Depende del carácter de la
ción de combinaciones hay po- posición, Los alfiles tienen un
Diagrama núm. 13 cas de ellas en que un caballo gran poder en posiciones abier-
manifieste un poder tan des- tas; por el contrario, los caba-
tructor. llos son muy fuertes en la lu-
cha a corta distancia y en po-
ica RxC siciones cerradas.
Queremos señalar algunas
Tampoco es mejor 13. ..., condiciones complementarias
DxC, pues sigue 14. C5D, a lo que ha establecido la práctica y
cual no se puede responder con que se deben tomar en consi-
Los alfiles blancos hacen un 14. ..., D2D, porque sucede 15. deración al valorar el poder re-
papel decisivo en la realización AXC y 16. C6A+, y las ne- cíproco del alfil y del caballo.
del ataque. gras pierden la dama. 1) Lapotencia delalfil a lar-
ga distancia se pone de mani-
35. AXP+! RXxA 14. AxC AXA fiesto cuando el juego se de-
36. TXT AXT El bando negro no advirtió 15. D3A A2CR sarrolla en los dos flancos y en
37. T4T+. el peligro y jugó: 16. C5D+! RID la fase final de la partida.

28
29
Diagrama núm. 14 En el curso de la historia del Chechelian Kachaiev En el caso que nos ocupa es

MN ul ajedrez ha habido dos tenden- Campeonato de juveniles de la precisamente la falta de tiempo

oa
cias entre los grandes maestros: Unión Soviética, 1969 lo que malogra el plan de las
SN

unos han preferido jugar con los

min
negras.
alfiles y otros con los caba- l. P4R P3R
llos. El notable ajedrecista ruso 2. P4D P4D 10. A3T P3C
Y
á
-E
XQ

e, M. L. Chigorin fue partidario de 3. C2D C3AR 11. 0-0 C4A


Y los caballos hasta el punto de 4. PSR CR2D
SS

musa E
Y ae formar una serie de sistemas de 5. P4AR P4AD
ES
NV
U

Diagrama núm, 16

HER.
apertura, con ellos. En cambio, 6. P3A C3AD
sus competidores, Steinitz y

mom
7. CD3A D3C
Tarrasch, prefirieron los alfiles, 8. C2R a E
Entre los contemporáneos tam- mal +10
2) La importancia del caba-
llo aumenta en las posiciones
bién hay diferencia de opinio-
nes: B. Spassky y M. Tahl pre-
Tras estos conocidos movi-
mientos de la defense. francesa,
00.
cerradas en que las cadenas de fieren los alfiles, y T. Petrosian el bando negro no prosiguió de- ¡iBala
E

al

peones no tienen movilidad; so- se muestra partidario de los ca- sarrollando la apertura median-

SS
bre todo, cuando el alfil «du- ballos. te 8. ..., PXP y 9. ..., ASC+,
plica» la acción de sus peones, sino que hizo la siguiente ma-
Los cambios acertados
es decir, cuando se ve forzado niobra con el caballo:
y desacertados
a limitar su movilidad a la de
sus peones; por lo tanto, es in- Hoy en día, el cambio de pie- 8. P4TR
ferior al caballo en este caso. zas es un importante método 9. P3CR C2R?
de juego de posiciones. A la
Diagrama núm. 15
pregunta: «¿En qué consiste la Eso no se puede considerar Este cambio es oportuno y

Nu ua tan pregonada ventaja de la pa-


reja de alfiles?» un destacado
de decisión sin un plan concre-
to. Las negras quieren situar
tiene por objeto abrir el centro.

ada
a
E 1

gran maestro contestó: «Esta este caballo en la casilla 4AR, nd PCxXA


Im taa ventaja es real y efectiva cuan-
LON de

para reforzar el flanco de rey 13. P4A!

ii Ca do la situación aconseja cam- y proseguir luego C2D-1C-3AD,


SS

ds E
aaa
biar uno de los alfiles propios P3CR, A2CR y 0-0-0, levantan- Esta idea es excelente. Apro-
por un caballo del contrin- do así un bastión seguro. ¡Pero vechando la desacertada posi-
a
a E
0

cante». el tiempo es muy valioso en el ción de las piezas negras y el

ooo
S

SN

Veamos un caso instructivo ajedrez! El conocido maestro retraso en su desarrollo las


de perteneciente a la práctica de S. Belavenets llama al ajedrez
dd
blancas empiezan una fuerte
El
E

los ajedrecistas jóvenes. «tragedia de un tiempo». ofensiva en el centro.

30 31
ina PAXxP Griinfeld Spielmann De esa manera, se entrega
18. C3C!
Sopron, 1934 limpiamente una pieza. Con
A 13. .., PDXP sucede 14. Este movimiento causará a esta combinación se intenta que
P5D!, y a 14. ..., PXP sigue las negras la pérdida de una pie- Diagrama núm. 17 el rey blanco permanezca en el
15. DxP!; así, la iniciativa de za. Se puede afirmar que la con- centro. Las blancas han de acep-
las blancas sería contundente. tienda ha terminado. tar la citación al desafío; si no,
a 14. A2R podría suceder 14.
14. PXP AJA o ERAN
IA P5T
19. AxC D3CR
Tras haber empezado a ope- 14. PxC P5D
20. DxP PxP
rar en el centro, las blancas te-
21. TDID PxP+
nían que haber contado con la La combinación del bando
22. RIT A3R
variante 14. P6D+; 15. negro es intuitiva. Lo cual prue-
23. DxP
C2-4D, A4A; 16. A3R,y así su- ba la observación hecha por su
cesivamente. No se debe olvidar autor, el gran maestro Spiel-
Aquí, el bando negro depuso
nunca el lado táctico de cual- mann: «La justificación de la
las armas.
quier plan. entrega de este caballo no se
¡Lo que va de un cambio a
E P4R? puede demostrar analíticamen-
15. C2xP AxXC+? otro!
Se deben cambiar solamente te. En una partida por corres-
Esto es el principio de una pondencia, dicha entrega quizá
Este cambio es totalmente aquellas piezas del contrincan-
admirable combinación. Obser- sea impugnable; pero casi siem-
desacertado, porque los esca- te que ocupan posiciones impor-
vemos que la continuación 12. pre da buen resultado cuando
ques negros de las negras care- tantes, y se ha de tener cuida-
2.1 C3A es apropiada para pro- uno lucha sentado al tablero y
cerán de defensa. do en no cambiar las piezas
seguir el juego posicional. Al ha de ceñirse a la limitación
propias que puedan ser necesa-
tomar su paradójica decisión, de tiempo para pensar».
16. CxXA PxP rias y útiles para una situación
las negras intentaron aprove- Luego prosigue diciendo: «Si
17. A3R C4A dada.
char el ventajoso desarrollo de a cada entrega de material se
sus piezas. le exigiese unajustificación, de-
El sacrificio por la posición Tal decisión entraña dificul- mostrada incondicional y analí-
tades cuando la posición es ce- ticamente, habría que borrar to-
El juego de posiciones no se rrada; con todo, decidieron pa- dos los elementos que constitu-
sacrificar material, para hacer-
sar, al juego abierto a costa de yen el riesgo en el juego del
debe contraponer con el tácti- se con la iniciativa o sacar otras
co. La entrega de material pue- importantes pérdidas materia- ajedrez y admitir sólo los ima-
ventajas de la posición, aun
les. ginarios, es decir, aquellos que
de correr pareja no sólo con lo cuando no se puedan prever las
combinatorio. Con frecuencia, consecuencias de tal sacrificio. no se pueden considerar como
13. PAXP xP! sacrificios».
uno de los bandos se decide a

32 2. — LABORATORIO DEL. AJEDRECISTA 33


15, CID AXPR En el caso de 25. D3AR,la
16. P4R AXPR continuación 25. ..., TXA!; 26. Es imprescindible disponer acti- 18. C6A+
17, C2A A4D DxT, A5A! decidiría el resul- vame te las piezas, para lograr
18. D3TR D2R tado de la partida. 11 in: iva. Si esto se consi- Las blancas han de aceptar
19. A2R? fue, la contienda suele tener un este sacrificio; si no, se queda-
ad TDIR carácter táctico muy contun- rán sin el peón.
26. A5CD TXT+ dente y complejo en la valora-
Convenía haber jugado 19.
27. AxT T6R! ción del contenido de la posi- 18. ... CxC
RID y, en el caso de 19. ...,
AXPTD, 20. A4AD, mante- 28. D5C ción. 19. TxXD TRxT
20. A2D
niendo así la capacidad defen-
Después de 28. D8C+, R2C; Najdorf Ragozin
siva de la posición. Ahora, el
29. A4C, AJA!; 30. AXxA, Estocolmo, 1948 La correlación de fuerzas fa-
bando negro tiene medios para
iniciar un ataque arrollador, D8T +, se da mate a las blan- vorece un poco a las blancas.
Diagrama núm. 18 Pero importa más el hecho de
cas en pocas jugadas.
que las negras tienen la inicia-
Me P6D!
28d TXA+ tiva, y que sus piezas actúan
29. RXxT DxC+ coordinadamente.
Esto se llama sacrificio «libe-
30. RID AXPC
rador», según la terminología ZO C5R
31. TIR AGA +
usada por Spiellmann. 21. ABR C3D
32. A2R AGA!
Después de 20. CXP, TRIR, 22. TIAD C4A
33. AXA DxA+
no sería oportuno proseguir 21.
34. R2A AxT
á 23. AGAR A4D
0-0?, pues sucedería 21. ...,
A5D+!, recuperando la pieza.
ll Y
Ta 24.
25.
AJA
TXA
AXA
PAR
Y las blancas se rindieron.
26. A5C?
El sacrificio de material por
20. CxP TRIR la posición suele ir acompañado
21. RIA AxPCD! Durante los movimientos pre-
de otro problema estratégico;
22. TIR D3A+ esto es: el carácter de la lucha Ante el peligro de CxXP+ y cedentes, las blancas han teni-
23. C2A A5D DxC, se diría que las blancas do más dificultades que las ne-
de piezas distintas. Por ejem-
24. D3CR T5R! pueden sostener prolongada- gras en el desarrollo del juego.
plo: la dama contra una torre
y una pieza menor; la torre con- mente la iniciativa. Esto hace Tal vez ello sea la causa de que
Esta maniobra es contunden- que sea más interesante el brus- hayan cometido esta impreci-
tra una pieza menor y un peón,
te: a 25. A3D sucedería 25. ..., etcétera, eo cambio que las negras pro- sión esencial. La única proba-
Sci La pérdida de material, oca- mueven con el sacrificio de la bilidad de empatar radicaba en
sionada por la entrega del mis- dama por la posición. la continuación 26. TXCI,
25. P4TR mo, exige una compensación. PxT; 27. AXP; de ese modo,
Y. 12 CxP! se podría restituir el material
34
35
ganado y simplificar la posición. La ventaja del bando negro en la radioactividad de este negras operan en el de dama
es concluyente. Se da la curio- método...» y en el centro.
26... T8D+ sa circunstancia de que la dama El desarrollo del modo de Veamos las variantes que
27. R2T P3TR blanca no ha podido abandonar razonar sobre la posición se lo- ofrecen mayor interés:
28. TIA T2D su posición en el transcurso de fra con ayuda del análisis de 1) 11... CXA+; DD. PXC,
29. AR P5R veintiún movimientos. las posiciones típicas que están C3C; 13. P4D, A5C; 14. TICR,
30. CIR T1-1D La prolongada iniciativa y el formadas de cadenas de peones D2A; 15. A2D, C5A; 16. P3T,
31. A5A AIR + ataque insistente compensan el terísticas. A modo de CXA; 17. CXC, y el juego de
32. P3CR T7D sacrificio de material y consti- ejemplo veamos unos casos de las blancas es mejor.
33. T2A AxP+ tuyen un legítimo e interesan- ataque mutuo de peones en los 2D) MiE367 12 P31
34. R2C A4R te procedimiento estratégico. flancos. CXA+; 13. PXC, A2D; 14.
35. RIA TxXT Esto prueba que el sacrifi- Lasker y Capablanca reco- P4C, A2R; 15. C4D!; así, el
36. CxXT T8D+ cio antedicho represente un pa- mendaron insistentemente esta bando blanco refuerza su bas-
37. R2R T8CD pel tan importante en la estra- clase de ejercicios. tión en el centro y continúa
38. P4C T7C! tegia moderna. En su libro «El sentido co- atacando por el flanco de rey.
mún en el ajedrez», Lasker ana- 3) 1. D3C; 12. BP,
liza la siguiente posición pro- CXA+; 13. PXC, TXP; 14,
El análisis de las posiciones típicas pia de la defensa francesa. CXxP!, tras lo cual las blancas
deben ganar.
Hay muchos problemas refe- miientras que el estudio con- Lasker lo resume así: «Para
Diagrama núm. 19
rentes a la posición en los cua- cienzudo de un solo tipo de po- tener maestría en el trato con
les el ajedrecista debe perfec- siciones eleya los conocimien» el material ajedrecista, aconse-
cionarse, Por eso, conviene pre- tos de las mismas. Si tú, esti- 2 jaríamos al aficionado ejercitar-
cisar el objeto de cada uno de mado lector, analizas con la de- .. se frecuentemente en ensayos
ellos, con el fin de no desorien- bida intensidad posiciones de que tengan cierto grado de pro-
tarse. Es aconsejable analizar- una clase determinada, la línea babilidad y lógica. De ese modo,
los uno por uno y no de una central ante un ataque por el enriquecerá sus impresiones, in-
vez. flanco, pongamos por caso, no tuirá mejor las posibilidades y
Uno de los métodos primor- me extrañará que tengas una la plasticidad de la situación y
diales consiste en el análisis de idea más clara de los finales llegará a ser, si no artista, al
las posiciones típicas. de partida. El proceso analíti- menos entendido en el manejo
En su libro «Cómo he llega- co de cualquier posición típica del delicado material ajedre-
do a gran maestro», Nimzovich amplía no sólo los conocimien- cista».
dice: «El examen simultáneo de tos de tal posición en particu- Esta situación es peculiar y
posiciones, diferentes por su lar sino también los de toda tensa: las blancas atacan por
contenido, confunde las ideas, posición en general. Yo creo el flanco del rey, mientras las

36 37
30. AJA PxP en el centro y en el flanco de
El peón móvil en el centro pio. Lo procedente era el acti- 31. A2R P6C rey. En cambio, la superioridad
yo plan 16. P4R, 17. D3R y 18. 32. T2D T8AD cuantitativa de las negras en el
Veamos un ejemplo del arte P4A, con objeto de buscar po- 33. AID T6C flanco de dama es poco impor-
creador de Capablanca. sibilidades reales y efectivas en 34. PxP P7C tante, y el avance de sus peo-
este flanco. 35. TxP TXA nes debilitará todavía más su
Marshall Capablanca posición,
Competición individual, 1911 16 TDIC Y las negras materializaron
17. DAR D2A. su ventaja. 20. P3TR!
Diagrama núm. 20 18. T3A P4CD! Veamos ahora un caso opues-
19. P3TD PSA to que pone de relieve la fuer- Este movimiento defiende la
20. A3A TRID casilla 4C y facilita el avance
¿0 1 He za real de un peón móyil en
SS

21. TID Tome el centro. de los peones AR y R.


— WiBa 22. LAT TID
DOI P4A
>, ye El bando negro ha tomado
Alekhine Bogoljuboy
21. T2D TX E
Budapest, 1921
la iniciativa, ¿Cómo se explica DDT PS5A
E el empeoramiento de la situa-
Diagrama núm. 21 23. P4A P3C
ción de las blancas sin haber
YO cometido ningún error? Vemos que, en el caso de
Ba
a a
pa Tal empeoramiento se debe 23. ..., D4A+, las blancas po-
a su plan erróneo o, por me-
do dían haber respondido con 24.

Las blancas tienen superiori-


jor decir, a la falta de un plan
concreto. En cambio, las negras E asa D4D, proponiendo así el cam-
bio de damas, lo que les ase-
ol
a a
dad de peones en el flanco de operan con la máxima precisión guraba una ventaja notable en
rey, y las negras en el de dama. estratégica. Sus acciones en el la fase final de la partida.

e a
Y así, el objetivo de cada ban- flanco de dama están orienta-
do está bien definido: sacar das hacia un objetivo determi-
aa 24. D4D TIAD

go a
provecho de dicha superioridad nado. 25. P4CR!
en cada uno de los flancos ci-
tados. 23. AJA P3C Prosigue el avance de los
El desarrollo de los aconte- 24. DGA P6A! peones blancos en el flanco de
Aquí se produjo una situa-
cimientos es muy instructivo. 25. D4R D4R rey. A las negras les va a ser
ción análoga a la anterior; pero
26. AxXD DxD difícil defenderse de los movi-
la acertada disposición de las
16. TRIA? 27. R2C T8D+ mientos 26. P5A o 26. PSR y,
piezas blancas lleva consigo las
28. T2A P4TD
condiciones para una ofensiva luego, PSA.
Esto es un error de princi- 29. PXP P5C
39
38
2 tel AxXP 3. C3AR P4D
26. PXA CxPC 4. C3A P3A piezas ejerzan presión en el blancas entregan el peón 4R,
27. R2C P4TR 5. P3R CD2D centro. con objeto de abrir el juego por
el centro. Y las negras tienen
28. C5D D5T 6. A3D A5C
29. TITR DID 7. P3TD A4T Keres Lipnitski que aceptar el reto, si quieren
XIX campeonato de la U.R.S.S. huir el peligro que supone el
30. AID 8. D2A 0-0
(1951) dominio espacial después de 19.
9. 0-0 A2A
10. A2D A2C y, luego, P4A.
Las negras se rindieron. PXP!
Hemos visto dos casos total- 11. AXxP P4R Diagrama núm. 22
12 A2T 18. ... CcxP
mente opuestos: en el primero P3TR
19. AJA P4AR
triunfa la ofensiva en el flanco 13. TDIR TIR We e. 20. A2C C4R
de rey; y en el segundo adquie- 14. PXP CxP
re el peón blanco móvil una po- 15. CxC TG ]
Cia 11 21. CxP!
tencia real en el centro, 16. P4A? AJA ¿il E A 3
En posiciones así se debe 17. PAR a
Al paso que se destruye el

a a.m ml
prestar atención al centro. El bastión de las negras en el cen-
tro, aumenta considerablemen-
a a ms
bando que tiene “un peón cen- Las negras demostraron que
tral, sea el de R o el de AR, el centro de las blancas no era te la iniciativa de las blancas.
trata de utilizarlo para organi- sólido, y lo destruyeron a gol-
zar una ofensiva. Y el otro ban- pes y con energía. 2 AxXC
do procura inmovilizar el cen- Z” as 22. CxXC C2A
tro de su adversario si la ofen- 23. D3C TD1C
ARE A3C+
siva por el flanco no le reporta 18. RIT TXP! El peón central 4R reduce 24. A2D D3R
ventajas reales y efectivas. 19. CXT Ccxc la acción de las piezas negras, 25. DXD TXD
El centro de peones puede 20. TxC AxXT mientras las de las blancas ac- 26. CXA PxC
debilitarse y quebrantarse cuan- 21. DxA DXA. túan coordinadamente. . 27. A5D!
do no tiene apoyo de las pie-
Zas. En suma, las negras logra-
16... C3C El bando blanco tuvo ven-
La siguiente partida ilustra ron una ventaja decisiva. taja en la posición.
lo dicho. Esta típica posición contiene Había peligro de 17 P4A! y En este caso, la lucha se de-
muchas sutilezas estratégicas, 18. P5R. sarrolló en el centro. Las pie-
Bronstein Evans lo mismo que todo problema zas negras carecieron de apo-
Moscú, 1955 estratégico complejo. 17. TDID D2R yo, y fueron reducidas a posi-
18. P3CR! ciones aún más desfavorables.
El siguiente ejemplo es ca-
1 P4D C3AR racterístico; en él se sacrifica
2. P4AD P3R el peón central, para que las Este movimiento representa
el momento característico: las
40
41
Las negras refuerzan paulati- 25. TXP CcxC
El peón aislado en el centro liza Steinitz los intentos ofen- namente la posición de sus pie- 26. TXC nos T:
sivos de las blancas y a la vez zas, apuntando a las casillas crí- 27. AXT D7R
A modo de ejemplo yeamos realiza con precisión su plan ticas 4D y 5D. 28. P3T P3TR
los métodos de lucha usados en principal consistente en parali- 29. A4AD D6A
aquellas posiciones, donde el zar el centro. 19. D2D D3T 30. D3R D8D+
peón central 4D está aislado, 31. R2T A3AD
sea el de las blancas o el de Zuckertort Steinitz Esta precisión táctica es ne-
las negras. Match individual, 1886 ces ria: las negras conjuran el La situación de las blancas
Este peón representa simul- peligro del salto del caballo a vuelve a ser precaria; el flanco
táneamente la fuerza y la de- Diagrama núm. 23 5D. de su rey se ha debilitado irre-
bilidad, pues facilita por un mediablemente, y va a ser el
lado la posesión de espacio y objeto del contraataque de las
la libertad de maniobra, y re- N TS TT 20. A5C
21. P4CR?
C4A
negras.
quiere por otro la defensa de ai Mails
sus piezas. El bando que lo tie-
120 ll Téngase presente que esta
32.
33.
A7R
P4A
AS4R+1
ne intenta atacar por el flanco,
particularmente por el de rey, al A partida se jugó hace casi un
siglo. Sin duda, Zuckertort no
o abrir el juego, lo cual se con- are a1 advierte el peligro y, por lo
No convenía 33. DXA, por-
sigue con frecuencia adelantan-
Suaa mismo, ya empeorando su po-
que las blancas perdían la dama
después de 33. ..., D8TR +; 34.
do dicho peón a la casilla 5D,
_ 3Asa sición. Esto prueba que las

A
R3C, D7C+; 35. R4T, DXP +.
Y el bando que está a la de- ideas estratégicas de Steinitz
De todas formas, el final es for-
fensiva procura neutralizar la eran una novedad en aquel
iniciativa de su adversario; para zado.
tiempo.
lograrlo es necesario cambiar dass P3CR! La ofensiva de los peones 3 AXPA+!
las piezas contrarias que se ha- blancos es ayenturada. Lo pro- 34. DXA D8T+
llen en acción. Otro procedi- Sin inmutarse por la debili- cedente era pasar a la defensi- 35. R3C D8C+
miento defensivo importante tación del flanco de su rey, las va, prosiguiendo 21. AXC, 36. R4T D8R +.
consiste en ocupar un punto negras levantan un baluarte en AXA; 22. C4R, A2C; 23. TXT,
débil situado delante del peón la diagonal 2TR-8CD. Fijémo- TXT; de ese modo, las blan- Las blancas se rindieron.
y ejercer luego presión sobre nos en el importante papel que cas mejoraban su juego. Desde que se jugó esta par-
éste, representa el alfil de casillas ne- tida, primer jalón en la histo-
Es posible que Steinitz ela- gras al defenderlas eficazmente. 21.8 CXxPD! ria en la evolución del pensa-
borase por primera vez dicho 22. CXC P4R miento ajedrecista, los métodos
procedimiento defensivo (véase 16. D2R AIA 23. C5D TXT de lucha, tanto ofensivos como
el diagrama núm. 23). 17. TRID A2C 24. DxT PxC defensivos, se han perfecciona-
Es curioso ver cómo neutra- 18. A2T C2R!
43
42
do considerablemente. La prác- D.. P3A! 22. C6D AIT 9. C3A
tica ha mostrado que la inicia- 23. TIR!
tiva de las blancas puede ser No era conveniente prose- Tras esta serie de movimien-
muy peligrosa cuando el núme- guir 17. CXP, TXC; 18. DXP, Las blancas atacan de nuevo tos del gambito de dama acep-
ro de piezas es considerable y, por suceder 18. ..., C2-4D! los puntos 2R y 2AR del ban- tado, las negras cometieron un
lo que no es menos importante, Con este movimiento, las do negro, el cual no tiene re- error al jugar prematuramente:
su acción conjunta está bien blancas han reforzado su esca- cursos defensivos.
coordinada. que 4R y a la vez han neutra- EEES P4CD?
Allá por la tercera década, lizado las amenazas de las ne- 2300 0Ud P3C
M, Botvinnik fue uno de los porque subestimaron la podero-
gras en la diagonal 1TD-8TR 24. CxT DxC
primeros que analizó detenida- sa amenaza táctica P5D!
de las mismas. Aquí, el bando 25. DXC2
mente los recursos ofensivos de Las blancas aprovecharon las
negro debería optar por la con-
las blancas. Señalamos que el tinuación 17. ..., C2-4D; 18. ventajas de su posición, combi-
Las negras se rindieron.
CAR, TIA; 18. TXT, AXT, la nando las amenazas concretas
juego con el peón central ais- El peón blanco 4D ha sido
cual equilibra más o menos el con la movilización posterior
lado fue uno de los principa- una importante base de apoyo
les procedimientos estratégicos juego; pero comete un grave de sus piezas.
para el ataque de sus piezas.
que Botvinnik usó posterior- error: Como se ha dicho, la iniciati-
10. A3C A2C
mente. va de las blancas está ligada
He aquí uno de sus prime- IET TIA? 11. A5C 0-0
con la ruptura del centro en
1D. TRIR!
ros ensayos en este sentido, 18. CxP! TxXC muchos casos; ruptura que se
19. DxP DIA efectúa con el movimiento
Botvinnik Batuiey 4 Diagrama núm. 25
P5D.
Leningrado, 1931 Lo esencial de la combina-
Yo El siguiente ejemplo es ca- Y Y
ción de las blancas estriba en racterístico. El
Diagrama núm. 24 Za
aa

Ea
que la variante 19. ..., C2-4D;

e.
20. CXC, CXC ya no servi- Boleslaysky Kotov

S
ría de nada, debido a 21. AXC, Zurich, 1953 Y)

a
AXA; 22. TXT, y aquéllas

ma ganan. 1. P4D P4D

am

a
2. P4AD PxP
Lo
Y

a,
20. C4R TXT 3. C3AR C3AR
$e

y NS

e
SS
U d
21. TXT C3-4D 4. P3R P3R

Sy

NS
5. AXP P4A z
Gs Había peligro de 22. DXT+, 6. 0-0 P3TD
DxD; 23. AxD, RxA; 24. 7. D2R PxP Se admite que estos movi-
C6D+, con ventaja decisiva, $ Pop A2R mientos de desarrollo se hacen

45
por consideraciones generales. 14, P5D! CxXA
Pero, en el caso que nos ocu- 15. PxXP D3C El método de valorar la posición
pa, las blancas parten, sobre l6. PxC PxXP
todo, de las exigencias concre- 17. C4D Es costumbre valorar la po- 3) Cálculo de los principios
tas de la posición. ición partiendo de los indicios fundamentales de la estrategia
Por ello, no hicieron el mo- y las negras pierden un peón. estáticos exteriores de la mis- y de la táctica en una situa-
vimiento de desarrollo 12. La continuación 13. ..., TIR- ma: la correlación material de ción dada.
TDID, a pesar de ser tan fuer- es el único medio de defender- las fuerzas, los factores de la 4) Estudio de los motivos
te y lógico como el 12. TRIR, se del movimiento de ruptura posición, la situación de los dos combinatorios.
pues el cálculo concreto de- P5D, porque el juego se equili- reyes, la estructura del centro, Sin duda, la división del pro-
muestra que a las blancas no bra después de 14, P5D, PXP; los puntos débiles y sólidos y ceso de valoración en dichas
les reporta ninguna ventaja res- 15, CXP, CXC; 16. AXC,. los peones, las columnas y dia- etapas es condicional; no obs-
ponder a 12. ..., C3A con 13. AXA; 17. DXT+, DXD; 18. gonales abiertas, etcétera, etcé- tante lo justo es valorar de
P5D, por causa de la continua- TXD+, TxT; 19. CXA, CID; tera. acuerdo con un método deter-
ción 13. ..., CXP; 14. AXC (0 con igualdad. Esto sirve de base para la minado, contando sin falta
14, CXC, AXAD, PXA; 15. Por ello, las blancas hubie- valoración principal y dinámi- tanto los factores materiales y
TXP, D2A! sen tenido que modificar su ca de la posición. La valora- de posición como los motivos
Por lo tanto, el movimiento plan principal después de 13, ción dinámica siempre va acom- combinatorios. Sólo la posesión
12. TRIR es necesario para y TIR y proseguir 14. C5R!, pañada del cálculo concreto, en de un método así nos permite
apoyar el avance de, ruptura creando así el peligro de un el cual las posibilidades mu- librarnos de toda decisión im-
P5D! ataque de piezas con el movi- tuas se miden en perspectiva, pulsiva cuando los movimien-
miento 15. CXPI y es el único medio de descu- tos se eligen por motivos for-
Ms C3A Esto les daba la posibilidad brir las ocultas posibilidades tuitos.
13. TDID de sostener la ventaja sacada de la posición. Es claro que hay muchas po-
en la apertura y les brindaba En los tratados sobre el me- siciones cuya valoración no es
Ahora se ve claro que se ha buenas perspectivas de ataque dio juego se explica más deta- difícil. Unas se miden fácilmen-
de responder a 13. ..., C5CD contra el rey, aun cuando las lladamente los procedimientos te con el apoyo de las consi-
con 14. P5D!, pues las negras negras prosiguiesen 14. ..., consecutivos, o etapas, de la deraciones generales de la po-
pierden una pieza si toman este EXCITA 1... EXP? es! des» valoración de posiciones. sición; por el contrario, otras
peón. ventajoso, pues sigue 15. D3R, Por ejemplo, en su libro, «El requieren un procedimiento
A4A; 16. D3C!); 15. PXC, medio juego», Romanovski in- analítico exhaustivo; por ejem-
dE C4TD C2D; 16. A4AR, D2A; 17. A2A. dica las siguientes etapas en la plo: la posición de un estudio,
valoración de la posición: Pero lo frecuente es que la po-
1) Cálculo de la correlación sición en el tablero no se pue-
material de fuerzas. da resolver con el cálculo con-
2) Cálculo de los factores de creto ni con la valoración ge-
la posición. neral. En tales situaciones com-

47
plicadas representan un papel están materialmente equilibra- cuando la posición de estas dos to de ruptura que efectúan las
importante no sólo los factores das. Casi no se han producido piezas no tiene puntos vulne- negras:
constantes, sino también los cambios. La disposición de los rables, el rey blanco experimen-
dinámicos e inconstantes; por peones parece favorecer a las ta la presión que las piezas o P4A!!
ejemplo: la coordinación de las blancas, cuya cadena del flan- negras ejercen sobre él; en
fuerzas combativas y su dispo- co del rey es muy flexible; por cambio, al negro no le ocurre Este bello sacrificio tiene por
sición en un momento dado. Otra parte, su fuerza consiste esto. Las piezas negras apun- objeto dar movilidad al alfil de
En la valoración de estas posi- en tener un peón libre en el tan claramente a la posición casillas blancas.
ciones suelen tener importan- centro. Por el contrario, en el del enroque de las blancas. Los acontecimientos evolu-
cia las particularidades inhe- terreno de las negras se mani- Con todo, si se valora lige- cionan necesaria e ineludible-
rentes a cada una de ellas. Esto fiesta la debilitación de los peo- ramente la posición, puede pa- mente.
se puede ver en la partida Ku- nes. Los dos blancos 3TD y recer que la de las blancas es
preichik - Tahl (véase el diagra- 4CD son suficientes para dete- bastante sólida, pues el alfil de 2. CxP TXC!
ma núm. 2). ner los tres negros. Inspira cui- casillas blancas del bando ne- 23. PxT C6A +!
dado el peón negro 3AD, por gro carece de movilidad, y al
L. Szabo Sigurjonsson
estar retrasado y, aparentemen- bando blanco le basta jugar 22. ¡Otra sorpresa! Si 24. PXC,
Reykjavik, 1968 te, inmovilizado. C5A, para que se paralice la la respuesta 24. ..., D6T! deci-
¿Cómo están dispuestas las actividad de su adversario. diría la contienda.
piezas de cada bando? Pero le toca mover a éste,
Diagrama núm. 26
Si se considera condicional- y un análisis más dinámico y 2. AxC AXA
mente el tiempo que ha inver- profundo de la posición nos 25. C2R
y LMel tido cada uno de ellos, enton- muestra que la situación no es
ASA ces las negras tienen cierta su-
perioridad en el desarrollo de
ni mucho menos favorable a
las blancas. Además, las negras
Esto es el único medio de-

1021 A E sus piezas, por cuanto han in- disponen de un procedimiento


fensivo para evitar la derrota
inmediata. En caso de 25. PXA,
A,Pe vertido 14 tiempos, al paso que combinatorio forzado y que se ganaría prosiguiendo 25.
las blancas han invertido sólo consiste en aprovechar las yen- D6T!; 26. P4A, C5C. Conviene
ma 12. Sin embargo, es poco pro- tajas dinámicas contenidas en prestar atención a la importan-
bable que esta circunstancia su posición. Por eso, el lector cia que tiene haber dado movi-
sea esencial, dado que la posi- debe polarizar su atención en lidad al alfil negro 2CD.
ción es más bien cerrada. la falta de armonía que mani-
Pero veamos más atenta- fiesta la posición de las piezas 2 C5R
mente el carácter de la dispo- blancas, es decir, la acción de 26. C3C
Empecemos por la valoración sición de las fuerzas y, ante unas estorba la de las otras.
estática. todo, el problema de la segu- Esta realidad justifica el ines- A 26. ALA pudo haber suce-
En esta posición, las fuerzas ridad de ambos reyes: aun perado y sensacional movimien- dido 26. ..., C4C, tras lo cual

48
49
habría sido difícil sortear el pe- Aquí mueven las negras. 27. PxP PTxP
posición es muy importante y
ligro 27. ..., DGT! Posiblemente haya llegado el 28. P4C C5A
sirve para saber utilizar los ele-
momento decisivo de la lucha 29. A3D AIR
mentos estratégicos.
26... CxA estratégica. Creo que esto pue- 30. C3C T4-2C
El juego práctico requiere
27. PXA CxP+ den conocerlo sólo los que jue- 31. AJA T2T
con frecuencia modificar rápi-
28. R2C D3A gan. Y naturalmente es muy 32. C2C CcxC
damente el plan, pues éste de-
29. P4R CxT+ importante el análisis de posi- 33. DxC C3C
pende de cómo opere el con-
30. TXC AXC ciones así, pues facilita com- 34. A3R T2-1T
trincante. En tales casos, no
31. PTXA T4R prender la partida y estudiar 39) CE CT:
suele haber tiempo para dete-
32. TID TXPA las particularidades del modo 36. TXC!
nerse en las particularidades
de razonar.
estratégicas; lo fundamental es
Vuelve a reinar la calma. La La iniciativa es el elemento Con el sacrificio de la cali-
el desarrollo dinámico de la
posición se ha simplificado mu- principal en el juego tenso y dad, las blancas inician un ata-
contienda, y la valoración que
cho; pero la situación de las con igualdad de oportunidades. que peligroso contra el pun-
parte de las consideraciones
blancas no ha experimentado
generales sobre la posición no
Por ello, me tuvo preocupado to 2AR.
mejoría. Las negras ganan fá- la entrega de calidad por la po-
hace más que reforzar el cálcu=
cilmente este final de piezas si AO ARIES As JS AXT
lo,
mayores, por tener un peón de CXC, TXC; 25. AXT, TXA. 37. A4AD AIR
A este respecto nos deten-
más y una ventaja considera- Después de 26. P5A, A1A; 27. 38. D2AR TID
dremos en ciertos momentos
ble en la posición. P6C, se hubiese enzarzado una 39. A6C D2D
de una de mis partidas.
lucha tensa, en la cual las blan- 40. AxT TXA
33. T8D+ R2T Suetin Polugaevsky cas sacaban ventaja, a pesar de 41. D4T TIA
34. D2R P4A XXXIV torneo de la U.R.S.S. que las negras se reanimasen
35. T4D T5A! (1967) notablemente. En este lugar se suspendió la
Éstas prosiguieron: partida, y las negras anotaron
Diagrama núm. 27
Con esta elegante decisión, su último movimiento. Ya en
el juego pasa a un final de peo- 23 ALA casa, analicé sobre todo la fase
nes. final de la partida que pudo
Tras esto, las blancas tienen haberse producido después de
36. TXT DxT
la iniciativa, y las posibilida- O D2T+; 4%. D2A,
37. DxD PxD
des de las negras son extrema- DxD+; 43. RXD, A2R. Pro-
38. R3A P4C!
damente tácticas. siguiendo 44. TICR, TIA; 45.
SPP P4TR!
T3C, A4C; 46. A5D, las blan-
40. R4R P6A.
24. PSA P4R cas mantenían la ventaja.
25. PST A3A ¡Cómo me reproché el haber-
El bando blanco se rindió. Y 26. P6T! P3C me precipitado; sobre todo por-
Perfeccionar el sentido de la >
50 9d
que el movimiento 41. D4T fue Propios como los del contrin- facción que experimenta el aje- 20 D5T
hecho después de haberse cum- cante, por grande que sea el drecista. 51 DxP+ RIA
plido el tiempo! Por lo tanto, número de ellos. os minutos de satisfac- 52. D7C+ R2R
no era difícil dar cón la fuerte En este libro me limito a ción son poco frecuentes, pero 53. P7T D8D+
continuación 41. D3R. analizar el movimiento 47. muy valiosos, por cuanto se al- 54. R2C
Es útil reprocharse tales omi- D8D+, porque daba a las ne- canzan con mucho esfuerzo y
siones; mas no se debe permi- gras la posibilidad de empatar, al precio de búsquedas y de Y las negras se rindieron.
tir que el enfado que nos cau- al decir de mi contrincante Po- dudas.
san influya en el análisis ni en lugaevsky.
el desarrollo posterior de la Pero las variantes muestran
partida. que dicha valoración es inexac- La metamorfosis de la posición
Después, el juego se apartó ta. Veámoslo: 48. R2C, D8AD;
de mis análisis y fue improvi- 49. TXP, DXP+; 50. RIA, En el proceso de la lucha mente, si bien cada una de ellas
sado; con todo, dichos análisis D8A +; 51. R2R, D7A+; 52. porlas ideas tácticas y los pla- tiene valor independiente y so-
me permitieron profundizar en C2D, A4C+5 53. R3A, D8D +; nes, las situaciones varían cons- luciona sus diversos problemas.
las particularidades de la po- 54. R2C, D5C+; 55. D3C, tantemente en la partida de Hay partidas en que las
sición. Esta circunstancia influ- DXD+; 56. RXD, A5T+; 57. ajedrez. Además de las varia- transformaciones de los. facto-
yó posiblemente en la precisión RXA, TXT; 58. P7T+, ga- ciones pequeñas y poco impor- res materiales y de posición su-
de las operaciones tácticas de nando, tantes que cada movimiento ceden, única y exclusivamente,
las blancas. Volviendo a la partida, ad- produce en la posición, la par- de acuerdo con el contenido es-
vierto que tal valoración pue- tida tiene algunos momentos tratégico de la lucha.
42, T3A! DID de impugnarla solamente la ya- importantes y condicionados, Veámoslo en la siguiente par-
43. A5D A2R riante que sucedió en ella. los cuales son principalmente tida.
44. D2A D2D las fases de transición entre
45. D3C T2A 48. CXPD ASA las diversas etapas (la apertura Smirnoy Makarichev
46. C4A D5T 49. CXA DxC y el medio juego, éste y el fi- Campeonato de juveniles de la
47. D2A AXP 50. D6C! nal), diversas combinaciones, U.R.S.S., 1969
operaciones de cambio, ataques
Aquí, el bando blanco gana Mientras calculaba las ya- L P4D P3R
intensos, etcétera, etcétera.
forzosamente. riantes en el último momento, Tales cambios no son for- 2. P4R P4D
Esta partida contuyo muchas dada la falta de tiempo, y antes 3. P5R D2D?!
tuitos, sino que derivan orgá-
sutilezas combinatorias y va- de jugar 48. CXPD, advertí la 4. A3D P3CD
nicamente del contenido de la
riantes concretas. Quizá no sea posibilidad de atacar simultá- lucha. 5. P3AD C2R
conveniente enumerarlas todas; neamente los puntos 2AD y La partida de ajedrez consti- 6. P4AR
pero sí conviene anotar los 3CR de las negras y experimen- tuye un proceso único cuyas
cálculos concretos, tanto los té aquella extraordinaria satis» Hubiese sido mejur prose-
etapas están unidas orgánica-

52 53
guir 6. D4C o 6. C3A, para no estratégicamente, el resultado
limitar la acción del alfil de de la contienda, 38. 8 DxP+ Mas veamos la evolución de
casillas negras y procurar ha- 39. R3C D6R + los acontecimientos.
cerse con la iniciativa. 19. PXA C2R 40. R2T D7A+
20. TDICR C3C 41. R3T D6A + 30. C5D
ro A3T 21. D3A D2R 42. R2T D7A+
7. ALA P3C 22. ALA DxP 43. R3T C6R! 30. TIC hubiese sido mejor.
8. C2R P4T 23. P4T D7T+ Ahora, las piezas negras utili-
9. P4TD AxC 24. R3D T4T Las blancas abandonaron. zarán la columna TD, para ac-
10. DXA P4T 25, I5C TDIT Pero el contenido estratégi- tuar con diligencia y eficacia.
11. P4CR? 26. TxT TXT co de una partida no siempre
27. A3C T2T se refleja con tanta claridad en 30... T5T!
Esto es un error desde el 28. P5T C2R las variaciones de la posición SL Tic T6T
punto de vista de la posición, 29. A4T C3A como se ha reflejado en esta 32. C3R A2D
que causará un serio debilita- 30. AGA D5A + partida. 33. A3T
miento en el dispositivo de peo- 31. R2D DxPT
nes. La actividad de las blan- 32. D3C D7T+ Liberson Suetin El bando blanco no observa
Cas en el flanco de rey no es 33. R3D C5C+ Moscú, 1968 las casi inadvertidas variacio-
peligrosa. 34. R3R C7A+ nes de la posición. Debía haber
Diagrama núm. 28
intentado simplificar el juego,
1 PxP La movilidad del caballo ne- prosiguiendo 33. T3D.
1. DxP C4A gro es extraordinaria. Á. pesar TA
13. C3T DID de haber ocupado un punto im- al q A3R

say
1M. AXC PCXA portante, el alfil blanco está 34. AIA
15. D3A D5T+ alejado del sector principal de
16. D2A C3A la contienda. +1 Con la continuación 34.
17.
18.
ABR
R2D
0-0-0
AXC! 35. R3A D5A
ll AXA, PXA; 35. T3D, el jue-
go se hubiese estabilizado.

Este cambio es oportuno,


36.
37.
R2A
D8C
R2C
DxXPA asa Se D2T
pues las blancas tendrán que
luchar con su poco activo alfil
38. DxT aa
La idea táctica de esta astu-
contra el poderoso caballo ne- Ahora va a empezar un ata- El centro y el flanco de dama ta maniobra se revelará dentro
gro; además, han debilitado el que decisivo. El rey blanco no forman el sector, donde se ha de tres movimientos. Por el
flanco de dama. Esta circuns- podrá salir de la red de mate. desarrollado un juego totalmen- momento tiene sólo visos de
tancia decide, de antemano y te posicional y sin ningún co- reforzar la presión en la colum-
lorido combinatorio. na TD.
4
55
Esto es lo menos complica- 6. P4A C2R
35. T3D TIA 38. AID PxP do. 7. C3A D2D
36. D2D T7T 39 PxXP ASA
8. A3R CD3A
37. A2R? 40. CXA TxXC 51. TXD T8CD
41. T3IA+ R2R! 52. T3AD TxXP Lo procedente era proseguir
Diagrama núm. 29 53. T7ZA+ R3R 8. ..., A3T.
La amenaza del bando blan- 54. T7TR P4D
co es ilusoria. Y el negro va a 55. TxP P5D 9. A2A A2C
demostrar que tiene recursos 56. P4C P6D 10. A3D 0-0-0
suficientes para emprender un 37. PSC T5AR 11. P4CD! P3A
ataque arrollador.
12. C2R RIC
Y el bando blanco se rindió. 13. P3A P3TR
42. D5D C3A Al estudiar los procedimien- 14. P4TR! P4TR
43, DXPC T5xP+! tos estratégicos que hacen que 15. CIA C4A
la partida de ajedrez progrese, 16. C3C C3T
El ataque ha empezado. conviene siempre recordar que 17. P4T Cc5C
la táctica introduce frecuente- 18. P5T C2R
44, AxT TXA+ mente correctivos muy impor- 19. D2D CIA
45. R3T DIT tantes en el transcurso de la
Por muy extraño que parez- 20. 0-0 P4AR
ca, este inofensivo movimien- misma. ¡La táctica aparta mu-
La contundente amenaza 46. chas veces a los jugadores de
to es un error grave. Porque Diagrama núm. 30
«9 DIA+ se puede conjurar sus principales ideas estraté-
las negras asestarán un golpe
solamente con pérdidas mate- gicas.
inesperado en el flanco de rey,
riales.
donde se desarrollan los acon-
tecimientos principales. Kavalek Bronstein
46. TxC PxT Amsterdam, 1968
Sd P4A! 47. DIA DxP
48. TIA T7R Esta partida tuvo un prolon-

Maa
Es fácil yer que 38. PxP, gado y exclusivo carácter posi-
AXP; 39. CXA no conviene, La amenaza persiste. Las cional. ¿A
pues sigue 39. ..., D7ZA+; 30.
R3T, T1IXP, y las negras ga-
blancas tienen que defenderse
de 49. ..., P4A o de 49. ..., 1. P4R P3R AN
nan. Las blancas tienen que P4T. 2. P4D P4D
aceptar el importante debilita- 3. C3AD A5C
miento de la estructura de sus 49. T3A T8R 4. PSR P3CD Luego de haberse cerrado el
peones. 50. D3A DxD da PSTD, ALA juego en el centro y en el flan-

56 2
co de rey, podría decirse que natorio con entrega de mate-
la superioridad de las blancas rial. Aquí la estrategia cede RA R2T tores de la posición se inicia
es notable y duradera, pues es- ante la táctica, y el juego toma 38. TXA TIAD! en cuanto ha empezado la aper-
tratégicamente dominan la si- un carácter puramente calcula- 39. T7R+ RxP tura,
tuación y su ruptura del cen- torio. 40. T6R+ R4C. Acerca de ella continuamos
tro ha de ser, tarde o temprano, Pronto se verá que la opción hablando en el siguiente sub-
concluyente; pero en la prác- de las blancas fue una equivo- Las blancas abandonaron. capítulo,
tica la cosa ya no es tan fácil, cación. La metaformosis de los fac-
Posiblemente es erróneo el
siguiente movimiento prepara- o PDxP
torio de las blancas, pues te- 27. ¡AXP PXA La materialización de la ventaja
nían que haber atacado inme- 88 UC7O CxA
diatamente con 21. C5A!, sa- 29. DXC A2R El problema de la realización 8. A4T P4CD
crificando una pieza, 30. P5C PxP de la ventaja es muy extenso y 9, A3C P3D
31. CxP AXP! uno de los más importantes en 10. C5D! C4T
21. TRIC P4CD! los procedimientos que se si- 11. PXP PDXP
De esta manera, se impugna guen en el juego. 12. A6T! RIA
Las negras aprovechan esta el propósito de las blancas, que Al comienzo de la partida es
circunstancia para cerrar el jue- no previeron este contragolpe frecuente que haya momentos Diagrama núm. 31
go en el flanco de dama. Psi- en sus cálculos sino el movi- favorables a la materialización
cológicamente, a las blancas miento 31. ..., AXC, el cual inmediata de las ventajas obte-
les ya a ser difícil conformarse les hubiese facilitado iniciar nidas.
con unas tablas. Esto será la un fuerte “ataque, después de Tales momentos suelen ser "A
causa de los verdaderamente T5XP y D3A. difíciles de advertir y, por lo il 1 E
sorprendentes cambios.
32. DxXA
mismo, requieren
sentido combinatorio.
un estricto
aa o
22. P6T AZA sl
23. C5A DIR Noles convenía 32. D3A, por Lówenfisch Tartakoyer all lla]
24. C5C
25. T5T
A2D
P3A
cuanto hubiese sucedido 32. ...,
A3AD!
Karlsbad, 1911
¿tall Bs E
26. P4A? L P4R P4R e 71
ES AXC! 2. C3AR C3AD
Tratando por todos los me- 33, CxT DxC 3. A5C CR2R Las blancas prosiguieron de
dios de hacer saltar la fortifi- 34. T5TxP+ C3C 4. C3A P3CR acuerdo con las consideracio-
cación del adversario, las blan- 35. DXD+ TXD 5. P4D A2C nes generales:
cas optan por el juego combi- 36. TXC+ PxT 6. A5C P3A
7. A3R P3TD 13. A3R
58
59
Y las negras igualaron pau- 1D. TxC P4R Diagrama núm. 32 La siguiente partida ilustra
latinamente el juego después de 13. D2A PxP lo dicho.
14. PXP C3A
1 CxA 15. TIR D3D Keres Smysloy
14. PTXC EXC 16. C5C La Haya, 1948
PC R2A
Se estima que este movimien- 1. P4AD C3AR
¿Llevan las blancas ventaja to reporta ventaja a las blan- 2. C3AR P3CR
en la apertura o no? cas. Realmente, la situación de 3. C3AD P3A
La respuesta debe darla una las negras empeora después de 4. P3R P4D
solución combinatoria. No se 5. P4D A2C
puede jugar 13. CXPAR?, por- ÓN A5C 6 PxXP CcxP
que sucede 13. ..., DXD+; 14. 17. T3CR A4T 7. AGA 0-0
TXD, AXA. Y, sin embargo, 18. T3TR A3C? 8. 0-0 P3C?
hay la decisiva continuación 19. DXA!N PTXD
13. C6C!, tras la cual las negras 20. AxP+I /TXA Desde luego, el número de La continuación 8. ..., C3C,
sufren pérdidas materiales. 21. T8ST+ RxT problemas concretos en orden seguida de C(1C)2D y PAR, era
La ventaja en el desarrollo y 22. CxT+ a la realización de la ventaja más fuerte, pues con ella se po-
actividad de las piezas no siem- aumenta considerablemente en día intentar ejercer presión en
pre es realizable, aun cuando y 23. CXD. el medio juego y en el final. el centro.
sea evidente e indiscutible. Pero el maestro O. Moiseiev En las posiciones complejas y
Veámoslo en una caracterís- descubrió que, después de 18. equilibradas tal realización es 9. D3C Exc
tica variante del gambito de T3TR, las negras tienen la ex- el problema fundamental y más 10. PxC A3TD
dama: celente jugada de espera 18. ..., generalizado en la estrategia 11. A3T AXA
D5C!, con la cual sacan la dama ajedrecista. Más de la mitad de 12. DxA TIR
L P4D P4D del «campo minado» 3D y ata- la teoría de los finales estudia 13. P4R P4CD
2. P4AD P3R can la torre. Tras esto, pueden diversos aspectos de este pro- 14. D3C C2D
3. C3AD C3AR jugar 19. ..., A3C. blema general. 15. P4A TIC
ADE A2R Veamos algunas cuestiones
(Ver diagrama núm. 32.) 16. TDID D4T
5. P3R 0-0 referentes a la realización de la
6. C3A CD2D Análisis posteriores han de- ventaja en el medio juego. Las blancas tienen una supe-
7. TIA P3A mostrado que dicha variante es La estrategia moderna rela- rioridad notable en el centro,
8. A3D PXP favorable a las negras y que la ciona a menudo la realización Y las negras han preparado con
9. AxP C4D bella combinación de las blan- de la ventaja con los cambios, sus últimos movimientos el
10. AXA DXA cas no es más que una astuta bruscos y dinámicos, de unas avance P4AD; este plan pare-
11. 0-0 CcxC celada. ventajas en otras. ce haberles salido bien, pues las

61
EN
S
imprecisa, variante del gambi- Diagrama núm. 33
blancas no pueden mantener su venía haber proseguido 21. ...,
to Schar-Henig.
centro de peones. Hay peligro DXPAI, y el juego de las ne-

o
de que ocurra 17. ..., PXP; si

a
gras hubiese sido satisfactorio.
1. P4D P4D

SS
sucede 17, PXP, se proseguirá
2. P4AD P3R
17. ..., TXP y, después, P4AD. 22. D3TR P4TR
3. C3AD P4AD
Sin embargo, las blancas dispo- 23. P6A A3T
4. PXPD PxPD?
nen de un interesante medio de 24. PxT AxC
5. DxP C3AD
mantener la ventaja sacada en 25. D3AR! P3A e
6. DID PxP
la apertura; como ignoran el 26. AXP C2D
Te DAR A2D

S
S
contrajuego de las negras en el 27. P4TR.
8. C3A C3A

E
pe
centro, emprenden un ataque
9. DID AJAD
enérgico por el flanco de rey. Y las negras abandonaron.
10. P3R D2R
En este caso, la ventaja de
ll. A2R 0-0-0
17. PSA! las blancas en el centro se 12. 0-0 P4CR? No convenía proseguir 16.
transformó en ataque decisivo AXPR; 17. PXA, DXP+; 18.
Este contundente movimien- contra el rey.
Ha llegado el importante mo- RIT, C5D, por suceder 19.
to requirió un cálculo muy am- A yeces ocurre que se cede
plio. La valoración del plan de mento de pasar al medio jue- CQDAR!
transitoriamente la iniciativa al
las blancas depende de si éstas go. Los siguientes movimientos
adversario, tras haber consegui- 17. C4A ALA
consideran el avance de este de las blancas revelan que és-
do alguna ventaja. 18. A2C C4R
peón como un signo negativo tas no advierten el riesgo que
Para fijar las ideas, vamos a 19, C2D P4TR
en su posición. van a correr; por ello, están
explicarnos de otra forma: «si 20. TRID PST
dispuestas a mantener el peón
el contrincante entrega mate- 21. CIA P6C!
o P5C que llevan de ventaja. ¡Esto
rial, para hacerse con la inicia- 22. PTxP PxP
18. A2C será la causa de que los acon-
tiva, conviene las más de las ve- 23.10 XP C3-5C
tecimientos les sean adversos!
18. AlA era más preciso; ces restituírselo, pero con la 24. C5D D5T
pero es difícil tener en cuenta condición de mantener firme- (Ver diagrama núm. 33.) 25. A3D CxXA
todas las consecuencias que pu- mente la iniciativa,
Comprobemos lo dicho en los 13. D2A? P5C
diera traer la retirada del alfil. La iniciativa de las negras se
siguientes ejemplos. 14. C2D
ha convertido en un ataque de-
IS P4R Era mejor continuar 14. C4D. cisivo. Las blancas carecen de
19; C5C! T2ZR Schultz Rubzovy
medios defensivos.
20. P4A PxPD Gori, 1969 14 RIC
21. P5A CxP? 15. P3TD TIAD 26. CXA C6xP2A
Las negras optaron por la 27.. AXT TXA
16. P4C A3C
Esto es un grave error. Con- contundente, aunque un poco
63
62
El blanco se rindió. Ia RIC Diagrama núm. 34 26. T2A! TDIAR
Éste cometió un error estra- 16. AXC PXA 27. TRIAD
tégico; tenía que haber resti- 17. TIA A3D
tuido oportunamente el mate- 18. D4T DAR Si se hubiese producido la
rial y emprender la ofensiva 19. P4A PxXPa.p. amenaza 27. ..., TXC; 28.
por el flanco de dama; sólo así 20. CxP D2R PXxT, TXP, las blancas la ha-
hubiese podido impugnar los 21. P4R c5c brían neutralizado con la res-
arriesgados planes de la negras. 22, P5R! puesta 29. T8A +!
Veamos ahora la siguiente
partida, cuyos doce primeros He aquí el contragolpe; con 2 P3TR
movimientos son iguales a los la entrega de este peón, las 28. D4C D5T
de la precedente. blancas desarrollan una fuerte 29. P6R!
ofensiva.
Suetin Krutijin Con este movimiento se pasa
Minsk, 1964 AS CcxP la iniciativa en el flanco de rey, a la contraofensiva. Las negras
23, C4R! P3A de modo que el rey contrario se ven forzadas a entregar la
El plan de las blancas con- 24. A3R CxXC+ se ve privado de su enroque. calidad. Portisch encauzó la
sistió en restituir el peón cen- 25. TXC A5CR Así y todo, las primeras mues- partida y logró pronto la vic-
tral: 26. TXPAR —A4R tran que su poderoso centro de toria.
27. T6XP TRIC peones es un factor esencial en El problema de la restitución
13. A2D 28. T6-4A ALA la lucha por la iniciativa. de material para hacerse con la
29. C5A T3C iniciativa se plantea con fre-
Observemos que también era 30. T4R T4D 18. D3A D2R cuencia en las partidas que em-
factible 13. P4CD!; de ese 31. D3C+ A2C 19. P4A P3A piezan con el ataque Marshall.
modo, se devolvía el peón y se 32. CXA DxC 20. PxP PxP Hoy en día, la iniciativa es
abrían pronto las columnas del 33. "T4CD. 21. CXP D2D muy importante como factor
flanco de dama. 22. P3C D4C estratégico y como medio de
Las negras se rindieron. 23. D2R! D4T+ realizar la ventaja.
e P5C 24. RIA DxP No es circunstancial el he-
14. C4D! P4TR Portisch Spassky cho de que la sobreestimación
15. A5C Moscú, 1967 El bando negro se ha resar- en la valoración esté sometida
cido de la pérdida del peón, si a Cierta clase de posiciones.
(Ver diagrama núm. 34.)
De pronto, se descubre que bien la iniciativa pasa totalmen- Nos referimos a aquéllas que
las blancas crean peligro en el Con las siguientes maniobras, te al blanco. parecen estables, pero son pa-
flanco de dama, y van toman- las blancas toman el peón ne- sivas.
do la iniciativa. gro 5A. Pero las negras tienen 25. R2C T2A

64 65
3. — LABORATORIO DEL AJEDRECISTA
Filip Korchnoi 24. CxXC DxC+
XIX.* Olimpíada, 1970 25. RIC TAR! dente, si bien las negras ha- 34) TXT PxT
brían abierto una columna en 35. TITD P5G:
De ese modo, se desvía la el flanco de rey por medio de 36. P4C P5T
Diagrama núm. 35
atención de las fuerzas blancas 35. ..., P5T, para que sus torres
a defender su peón 5D. penetrasen en la retaguardia Así se cierra la salida del
a (0310 adversaria. rey blanco.
a 26. P4TD P4TR SN R2A
37: P5C TIAD
33. R2T P4C
La coyuntura es apropiada
para empezar el típico ataque A la continuación 33. ..., Las blancas abandonaron la
de peones, R3A se hubiese respondido con partida, porque a 38. TIAD si-
34. P4CR, lo cual facilitaba el gue 38. ..., R3C, y no se pue-
27. T2T P4CR contrajuego de las blancas; den evitar las pérdidas mate-
ante esta circunstancia, las ne- riales,
Este movimiento es mejor gras decidieron forzar los acon-
que 27. ..., PST, por cuanto las tecimientos.
Nos encontramos ante una blancas se defenderían prosi-
posición estática, y nada parece guiendo 28. D2R, D4A; 29.
indicar que vaya a producirse D3D, D6T; 30. DIA, etcétera. La elección de los movimientos
una crisis, Mas las negras tie-
nen la inciatiya en el flanco de 28. D2R P5C El cálculo y la valoración no Y hay muchas posiciones,
rey; iniciativa que está determi- 29. DXD son conceptos abstractos, dado donde la sobredicha elección
nada por la posesión del esca- que determinan la elección de plantea un problema difícil de
que GAR. Desde luego, las blan- Este cambio debilita la posi- cada movimiento. resolver.
cas tenían que haber atacado ción de las blancas. Lo mejor Desde luego, hay muchas po- Lo cual puede verse en la si-
el caballo negro, mediante 24. hubiese sido continuar 29. P4T. siciones en que dicha elección guiente partida.
D2R,y, si sucedía 24. ..., CXP, es fácil, pues la determinan el
proseguir 25. P3A, DXPC; 26. 29 a PxD plan de juego o el desarrollo E. Lasker Capablanca
DXxC, DXD+; 27. RXD, 30. T2A T5R de una variante forzada. Estos Match individual, 1921
T XP;esto les allanaba el cami- 31. T4A P4A casos sencillos se presentan, por
no que las hubiese llevado al 32. P3T ejemplo, en diversas operacio- (Ver diagrama núm. 36.)
empate. nes de cambio, en la conjura-
Al desaprovechar esta opor- La continuación 32. RIA, ción de peligros evidentes, en Las blancas terminaron la
tunidad, se encontraron en una R2A; 33. RIR, R3A; 34. R2D, el desarrollo de ciertas varian- apertura, aventajando a las ne-
situación desesperanzadora. R4R; 35. R3A es más contun- tes de apertura, y así sucesiva- gras en el desarrollo y disposi-
mente. ción de las piezas.
66
67
Diagrama núm. 36 20. CXA PxC en la partida De Groot - Schol- Hubo más unanimidad entre
21. T5R D3C tens (1938). los grandes maestros A. Ale-

O 22. D2A TRID khine, P. Keres, R. Fine y M.

227
”e 23. C2R? Diagrama núm. 37 Euwe; basándose en el cálcu-
lo concreto, valoraron la situa-
CA 23. C4T es más consecuente.
ad so.
ción a favor de las blancas e
usas 0, O
indicaron que 17. AXC4D! era

c
DA
-a Y
Aa
24. TXT
T4D
PAxT!
la mejor continuación.
Veamos el análisis que hizo
Alekhine en el transcurso de
pe A pesar de todo, las blancas
tuvieron la oportunidad de ob-
nueve minutos:
«A 17. AXC4D! es necesa-
tener una ventaja poco menos rio responder con 17. ..., PXA
que decisiva en la posición crí- y no con 17. ..., AXA. Puede
Mas ¿cómo materializar esta tica. Lo cual prueba el siguien- E A %%. suceder 18. C4C, 18. TIR, 18.
ventaja? te análisis, hecho por D, Bre- ME CXA y 19. TIR o bien 18.
Hay que solucionar inmedia- yer: D3A .El movimiento 17. AXCD
tamente este problema; si no, 17. AXC3A!L CXA; 18, El profesor holandés De es, indudablemente, muy ten-
las negras jugarán 17. . ., CXC C6C!, PXC; 19. TXP o 17...., Groot hizo un interesante ex- tador.
o reforzarán la posición prosi- AXA; 18. AXC, PXA; 19. perimento durante el conoci- »El 17. C4C requiere un aná-
guiendo 17. ..., TRIR o 17. , C4C, A4C!; 20. P4A, AXP; 21. do torneo, organizado por la lisis: detallado, por cuanto no
TRID. D5A, A2A (21. ..., A4C; 22, AVROen el año 1938. parece eficiente.
La solución correcta del mis- DXxPD, P3TD; 23. P4TD oca- Propuso a algunos grandes »A 17. CXC puede suceder
mo hay que buscarla forzando sionaba pérdidas materiales); maestros y a una serie de afi- Mot, OXE; 118.57 AC;
los acontecimientos. Así proce- 22. CXPD, RIT; 23. CxP, cionados hallar el movimiento A2RXA, con muchas posibili-
dió Lasker. PXC; 24. C6A, R2C; 25. que conviniese más a las blan- dades, aunque poco convincen-
C5T+!, y las blancas anun- cas, fijando un tiempo deter- tes.
17. AxC4D CXA cian mate al rey negro. minado para hallarlo. »A 17. CXA parece oportu-
18. AxA CxA Porlo tanto, la acertada elec- Guiándose de las considera- no responder con 17. ..., PXC;
19, D3C ción del movimiento dependió, ciones generales, los aficiona- de esta manera, se refuerza el
sobre todo, del cálculo preciso dos propusieron diversas con- punto 4D de las negras. De to-
Sin embargo, no quedó nin- y extenso de las variantes. tinuaciones; por ejemplo: 17. dos modos, la situación de las
gún vestigio de la ventaja de Veamos otra posición que, TRIR, 17. A6T, 17. ALC, 17. blancas es mejor. Me gustaría
las blancas después de exteriormente, se parece a la P4TR?, etcétera, y necesitaron tener una posición así en este
anterior. La produjo el décimo- de diez a quince minutos para torneo.
a A3A! sexto movimiento de las negras pensar. »Aparte del movimiento en

68 69
Cuestión, ¿hay otro más contun- Y las blancas ganaron. adecuado para solventarla: for- TxC+! 25. RID, T7D+; 26.
dente? No lo creo. En este ejemplo, la elección zar los acontecimientos y or- RIA, TXP+; 27. RIC, TID!
»Veámoslo: con 17. CXA, del movimiento también depen- ganización de un juego tenso les ofrecía más posibilidades, a
para atacar al rey blanco. pesar de tener una pieza de me-
PXC se ejerce presión en el dió de la precisión en el cálcu-
nos, Sus dos poderosos peones
punto 3AD de las negras y se lo,
tiene la ventaja de la pareja de Me P6D! libres hubiesen obligado a las
Pero hay casos en que, por
alfiles; pero la posición pro- lo común, es problemático ele- 23. DxD TXD blancas a restituir inmediata-
mete mucho más jugando 17. gir el movimiento mejor; esto 24. TXA mente el material y a ver la
AXC4D;» forma de hacer tablas. Por
se debe a la dificultad que en-
Es curioso el error de cálcu- Ha llegado el momento crí- ejemplo, después de 28. AXP+,
traña valorar debidamente la
lo cometido por el gran maes- posición que se forma después tico. A las negras se les plan- R2A; 28. A4R, T7R; 30. AXP,
tro Flohr, quien invertió diez de haber calculado las varian- tea el difícil problema de tomar TXA, las blancas podían cifrar
minutos en analizar la conti- tes. la torre o el caballo blancos. algunas esperanzas de salva-
nuación 17. AXC4D, PXA; 18. La dificultad no consiste sólo ción; en tal caso, no hubiesen
D3A; pero, al no hallar la ver- R. Byrne Uhlmann en la precisión absoluta de un podido sortear el obstáculo for-
dadera solución, optó por 17. 1968 cálculo amplio, sino también mal en la valoración de las va-
CXA, considerando la varian- en la valoración precisa de las riantes, particularmente la co-
te 17. ..., PXC; 18. A xC4D, posiciones que forman el jue- rrelación material de las fuer-
Diagrama núm. 38
PAXA; 19. AXC y 20. C7D? go forzado. ZAS.
En el «fragor» de la lucha, Se prosiguió:
ae a
¡Esto es una alucinación, pues
el caballo blanco 5R ya ha sido ningún ajedrecista puede elegir
cambiado tres movimientos an- o
a A acertadamente el movimiento
que le conviene, ni aun uno tan
25.
26.
CxP
R2D
PxP
T7C
tes!
La continuación 17. AXC4D! experimentado como el gran 27. AGR PSA=D+
es indiscutiblemente la mejor, maestro Uhlmann, que prosi- 28. RXD T6C
lo cual demostró la partida De 2. guió: 29.
30.
R2A
TIAR
TXP
T2C
Groot- Scholtens:
2 EE TXT 31. T4A RIC
A PxXA 32. A3D T8T
18. D3A DID Las negras ham tomado la 33. P4T T8T
19. TRIR R2C torre, guiadas por el principio 34. ¡P5C T7T+
20. C4C EXC Esta posición es muy tensa de «tomar la pieza más valio- 35. R3C R2A?
21. AXA D2D y difícil de valorar, debido a la sa y mantener así el equiva-
22. AXT+ TXA variada característica del mate- lente material». Pero esto les Continuando 35. ..., P3T y,
23. D4A rial que la forma. va a complicar el juego. En- después, R2A, las negras te-
Las negras hallan el medio tre otras variantes, la 24. ..., nían posibilidades de tablas.

70 71
En suma, el último movimien- Tahl Korchnoi PEN P4CD! A R3C
to es un error que ha causado Match individual, 1968 24. A6C 33. P4T T7T
la pérdida de un tiempo impor- 34. P5TD PAR
tante; al principio, se desorien- Diagrama núm. 39
Aquí las blancas se dieron 35. T7T P5R
taron en la valoración de la po- cuenta de que su objetivo no 36. P6T T8T+
sición y, luego, no pudieron
sortear las dificultades tácticas.
a el se lograba con el sacrificio de 37. R2C T7T

lo a dsg la calidad 24. TXC, PXT; 25.


PXP que se habían propuesto
38. T8T
39. T7T
R4T
P4C
36. (5C+! R2D
L mn: a ofrecer, porque las negras se 40. PXP PxP
30
38.
OxP
T4CD
P4R
P3C
o LM defenderían bien y levantarían

39. ASA+ R2A sa ll una fortaleza inexpugnable pro-


siguiendo 25. ..., TIAD; 26.
Por lo tanto, la partida ter-
minó en tablas.
40. T4A+ R2C c.a0a P6C, A2C; 27. A2C, TXA; 28. En este ejemplo, el dejarse
41,
42.
C5C
C6D
R3T
P4C
311 Mama PxT, AJA 027. ..., A3T. llevar por una falsa idea com-

43. T6A+ R2T mM ls DA is TIAD


binatoria y no reducirse a una
combinación sencilla y real mo-
44. CxP+ R2C 25. AxP TXA tivaron la desacertada elección
43 T4A: Las blancas tienen una supe-
26. TxXC PxP del movimiento.
rioridad notable. Se trata de
27. T8D+ R2T ¿Y qué decir de los giros psi-
Y las negras se entregaron. realizarla; pejo no es fácil la
28. TXA P6A cológicos que da la lucha? Es-
Por lo visto, el problema de elección del movimiento justo.
29. P3R P4A tos tienen un valor práctico
la elección de un movimiento 30. A3D P7A muy importante y verifican la
está unido estrechamente con 23. AlA?
31. AxP TXA agilidad en la valoración de las
la valoración de la posición y 32. P4TR? situaciones que experimentan
con el cálculo extenso. Al bando blanco le tienta
cambios rápidos y bruscos.
Pero como la valoración y el una celada, que lo aparta de la
Las negras lograrán fácilmen- Veámoslo en otra partida de
cálculo forman un problema situación real. Aquí procedía
te las tablas. Les hubiese sido aquella misma competición.
inagotable, elegir el movimien- continuar 23. T2D!, para man-
más difícil lograrlo en caso de
to conveniente es muy difícil, tener las posibilidades de ganar Korchnoi Tahl
suceder 32. T6T, RIC; 33.
aun cuando el ajedrecista ten- la partida. En caso de 22, ..., TXP, TXP; 34. TSR, P3C; 35. Match individual, 1968
ga un sentido perfecto de la P4CD, hubiese sido oportuno
T7R. Al parecer, Tahl se des-
proseguir 23. A6C!; de esa ma- (Ver diagrama núm. 40.)
posición y esté fuerte en cálcu- moralizó por el error de cálcu-
lo. nera, las blancas habrían saca- Al jugar 30. ..., PSADI, las
lo cometido en el vigésimo ter-
do ventaja material y mante- negras formaron una posición
cer movimiento y ya no tuvo
nido la ventaja posicional. muy sólida. Por ello, no es
acierto en la continuación del
juego. oportuno continuar 31. TXT,

72 29
Diagrama núm. 40 36. TXT, AXT; 37. TITD, Las blancas se rindieron. muy prometedor: atacar por el
Así, es necesario polarizar en flanco de rey y enrocar largo;
P7A; 38. DXPD, A6C, pues el
lo táctico y en lo estratégico pero ¿cómo empezar? ¿Dispo-
aaa de peón 7A da a las negras más
posibilidades de ganar. de la elección de un movimien- nen de un movimiento que
o sa to; particularmente en lo tácti- plantee a las negras problemas
difíciles de resolver?
Cs

<
So TXT co. Quiere esto decir que hay
36. TXT A3C que llevar a efecto un plan y La respuesta fue el siguiente
37. TICD AJA hacerlo de la forma más real movimiento:
38. P5A? y electiva.
10. P4CR!
Esta equivocación es aleccio-
Botyinnik Alatortsey
nadora. Las blancas no advir-
Leningrado, 1934 Éste es mucho más enérgico
tieron que el giro de los acon-
tecimientos les era favorable. que 10. P3TR o 10. 0-0-0, pues
Tenían que haber proseguido 1. P4D P3R crea el peligro inmediato de
porque sucede 31, ..., PXT; 32.
2. P4AD P4D proseguir 11. AXC, CXA; 12.
CXP, A6A; 33. C2C, C2D y el 38. DXP!, CXPR; 39. DXPR
3. C3AR A2R P5C! y de ganar el peón negro
desagradable salto C4A de las y la amenaza T8C+ hubiese
sido desagradable en extremo; 4. CIA C3AR 2TR. Si sucede 10. ..., P3T; 11.
negras.
así, las blancas obligaban al 5. ¿A5C 0-0 A4AR!, CXP; 12. TICR, el
6. P3R P3TD bando blanco atacará fuerte-
31. D2R AJA cambio de damas.
mente; a 12. ..., C5-3A segui-
32. RIT P6A? Ahora, las negras pueden em-
prender un ataque decisivo. La continuación 6. ..., CD2D rá 13. AXPT. Probablemente,
06. ..., P3A son mejores que la la continuación 10. ..., P3CR
En el «fragor» de la lucha,
3. D2D! es el mejor medio defensivo,
las negras intentan acelerar los efectuada.
39. DXP CxPR aunque sucederá 11. P3TR y
acontecimientos y han cometi-
40. DXPR A3D aumentarán las posibilidades
do este error. Les convenía ha- TE BP: PxP de atacar,
41. DxP
ber continuado 32. ..., C2D! y, 8. A3D P3A? Pero las negras se desconcer-
después, C3C, lo cual mejora- La continuación 41. T8C+, taron y eligieron la continua-
ba sus perspectivas, AXT; 9%. DXA+, R2C; 43. Lo procedente era 8. ..., ción peor.
43. D2C+, C3A! es un poco CD2D; 9. D2A, TIR y, luego,
33. C2A TXPT más ofensiva, si bien no me- CIA.
10 CcxPp?
34. D3D A5D joraba la situación de las blan-
11. AXP+ RIT
35. P4A! cas. 9. D2A CD2D 12. AJA C2-3A
13. A3D C4T
Esta continuación es más Me. ALA
Las blancas tienen un plan 14. P3TR! C5-3A
ofensiva que 35. CXA, PXC; 42. D4C D6D
75
74
15. A5R C1E nes. Por ejemplo, en la varian- cas parece más prometedora; Ale T5R+
16. 0-0-0 CST te 1. P4AD, P4R; 2. C3AD, su dispositivo ofrece la oportu- 43. C4D
17. TDIC A3R C3AD; 3. P3CR, P3CR; 4. A2C, nidad de amenazar con el avan-
18. D2R AJAR A2C; 5. P3D, P3D; 6. A2D, ce del peón CD. A esta clase No se puede 43. R3C, pues
19. AXA CXA A3R (?) de la apertura inglesa de posiciones se les da con fre- sucede 43. ..., TXT; 4. RXT,
20. C4TR! es aconsejable iniciar el tradi- cuencia el nombre de analíticas, P6A!; 45. CXT, P7A; 46, P7C,
cional plan de ataque por el porque se prestan al cálculo P8A=D; 47. P8C=D, D8T+,
Las negras abandonaron. flanco de dama con el movi- concreto y están saturadas de y las negras ganan.
Los procedimientos ofensi- miento 7. P4CD sin temer a la sentido también concreto.
yos, como éste en que se entre- respuesta 7. ..., CXP, ya que En el transcurso de los doce Aa P6A
ga provisionalmente un peón las blancas se resarcen de la siguientes movimientos, Botvin- 44. T2T TIA+
sin preparación alguna, son ca- pérdida del peón, prosiguiendo nik juega conforme al análisis 45. R4C!
racterísticos en muchas posicio- 8. TICD. que hizo en casa:
Cualquier otra retirada del
38. P5C TXPAR rey ocasionaría la pérdida de la
39. P6C PxP partida. Por ejemplo: a 45. R3D
40. PXP TID+! y a 45. R3C sigue 45. ..., T2R
El análisis de las partidas aplazadas y, después, T2CD; a 45. R5D,
No se puede proseguir de
T2R; 46. CXP sucede 46. ...,
La capacidad analítica se de- Ragozin Botvinnik otra manera; la continuación
T2D+! y, luego, T2CD, y a
sarrolla trabajando debidamen- Leningrado, 1930 40. ..., T6R es errónea, por
45. R5C procede 45. ..., TAR +5
te en las partidas cuya termi- cuanto sucede 41. P7C, TID+;
Diagrama núm. 41 Y! 42. R5A, P6A; 43. C4A y com-
46. R4C, TICD!
nación se aplaza para más tar-
de. Y no porque del analítico
0 1 el promete la situación de las ne-

a ama
A TER
inexperto se esperen sorpresas gras. 46. P4A T5R
desagradables al reanudarse el
juego sino por ser más impor- En 41.
42.
R4A
C6A
TOR
47. R3A
48. R4C
T6R+
T5R

:a an
tante que cualquier otro proce- 49. R3A TID!
dimiento, el análisis de las par- 50. C6A?

a ma
Esta inexactitud es imper-
tidas en cuestión hecho en casa
cetible. Las blancas han sobre-

a an
es provechoso, muy útil y prác-
estimado sus posibilidades. Te- Esto es un error grave. De-
tico; sirve, además, para habi-

E
nían que haber proseguido 42. bían haber continuado 50. C3C,
tuarse a los análisis. T7R; 51. TIT, P7A; 52. TIAR,
T2T!, TIAD+; 43. R4C, T3R;
44. R5C, TAR +; 45. R4C, T3R TIAR; 53. P7C, TICD; 54.
Este final es tenso e instruc- y aceptado la repetición de ju- C5T, lo cual ofrecía la ocasión
tivo. La posición de las blan- gadas. de hacer tablas.

76 2
0 a T6R + Esto se refiere particular-
51. R4C T7R mente a las complejas posicio- abrir el juego. Si éstas no lo previsto de antemano. Es cier-
2 TIT P7A! nes que se forman en el medio abren en el centro y en el flan- to que su caballo está sujeto al

|
2 Om juego. Lo cual se puede obser- co de rey, no podrán materiali- flanco de dama; pero cumple
zar su ventaja. Desde luego, la misión de liquidar allí el con-
var en la siguiente partida.
Las blancas no se salvaban aquí se carece de procedimien- trajuego adversario.
con 53. TIAR, TIAR; 54. P7C, Suetin tos forzados; pero no se pue-
Solntsey
pues sucedía 54. ..., T7C+!, et- de prescindir del cálculo analí- 47. D3R R2C
Minsk, 1952
cétera. tico y extenso. 48. P4A! TIR
La siguiente jugada revela 49. BXP PxP
Diagrama núm. 42
8 TER que las negras no tuvieron en 50. D3AD AIA
51. TIAR TIAR
54. T8T
55. C6A+
P8A=D
R2C. aO cuenta todas las sutilezas de
la lucha en el análisis que hi- 52. TXT RxT
cieron en casa.
Y las negras ganaron pronto.
En su libro «Partidas selec- Pao
am + A C5D
Esta nueva simplificación fa-
vorece a las blancas, que, sin

A
tas», publicado en el año 1938, embargo, no intentan encauzar
Botvinnik comenta así esta E Esto facilita a las blancas el juego de cara al final, sino
partida:
an efectuar un cambio de caballos que se disponen a operar con
«Este “pulimiento” me satis-
a mal ventajoso; tanto más cuanto sus dos piezas mayores, mien-

ul
fizo mucho, pues antes de ju- que el 3T blanco carece de tras la torre negra esté al mar-
gar esta partida dominaba mu- perspectivas, al paso que el ne- gen del juego, y atacar al rey
cho menos el análisis.» gro ocupaba una posición óÓp- adversario, para lo cual nece-
Sin duda, el análisis ha de Como se suele decir es di- tima. sitan solamente movilizar su
ser racional. En muchos casos, fícil renunciar al análisis de caballo,
el contenido de una partida esta posición táctica y segura. 42. C2A CcxC
aplazada no se puede averiguar Las posibilidades pueden incli- 43. DxC A3R 53. D3A+ RIR
radicalmente por medio del narse sólo hacia el bando blan- 44. TI-1D T4C 54. T2AR T5C
análisis concreto. Cuando esto co, ya que el negro ha debilita- 45. D3A TIR 55. C2C! A3T
ocurre lo principal es tener sen- do su cadena de peones; sobre 46. P3TR TIT 56. D3A TXPR
tido de las importantes ideas todo, la del flanco de dama;
de la posición, de todas las su- pero sus piezas están, por lo Es fácil ver que la ventaja Las negras no pueden soste-
tilezas tácticas y estratégicas pronto, situadas en posición ac- de las blancas ha aumentado. ner el peso de la defensa, lo
de la lucha; esto es: penetrar tiva y, así, ponen obstáculo no Y así, las negras habrán de es- que hace que las blancas orga-
en el espíritu interior de la po- sólo al ataque de las blancas, perar con pasividad a que aqué- nicen pronto un ataque decisi-
sición, sino también a su propósito de llas abran el juego, mediante vo. Es difícil indicar un medio
el movimiento de ruptura P4A1 defensivo satisfactorio ante la
78
79
$
continuación 56. P3T, T4C; 57. práctica muestra que la mayo- ¿Tienen las blancas posibili- tando mecánicamente con que,
C3D!. ría de ajedrecistas jóvenes y dades de hacer tablas? después de 84. ..., R6T, se sal-
poco experimentados comete Las tienen, mas no de cual- vaban prosiguiendo 85. T3T+,

Aa
57. DXPT AIA errores en los finales de par- quier modo; las tablas se pue- pues les parecería que su rey
58. C4A TSA tida. den lograr, única y exclusiva- alcanzaba el punto 2CR. Masel
59. D8T! D3R Posiblemente, la reducida mente, prosiguiendo 75. T8A+, negro prosiguió inesperadamen-
60. T2R P5R cantidad de material en el ta- R5C; 76. T8CRI!, tras lo cual te:
61. D8C T2A blero hace que les parezca abu- los movimientos de las negras
62. TxXP! 4... T4TD!
rrido el estudio de los mismos; son casi forzados, puesto que
sin embargo, hemos visto que a la respuesta 76. ..., RXPC? Ahora no se puede 85. TICD,
Con este simple golpe se las posiciones de los finales en sigue 77. TXP+, TXT; 78. porque se responde con 85. ...,
lleva a término el plan de las cuestión están saturadas de ya- PXT, y las blancas podrían ga- TIT +.
blancas. riantes tácticas e interesantes. nar. La partida continuó así:
Téngase presente que la tác- Con todo, éstas confiarían en
62... DxT tica es inherente a todas las el aforismo «los finales de torre 85. TXT P8T=D.
63. DXA+ R2R fases de la partida. no son ganables en ningún Y las negras impusieron pron-
64. DxP+. Véase en el siguiente ejem- caso», de Tarrasch, y prosi- to su ventaja material.
plo. guieron:
El negro se rindió. Suetin Mnatsakanian
En estos análisis sin «varian» 75 PXP? Kiev, 1965
Zinn Bronstein
tes» conviene ejercitarse en
Berlín, 1968
pensar con esquemas y no con A lo que sucedió: Diagrama núm. 44

7 uu
movimientos; a saber: cuáles
piezas cambiar y cuáles preser- Diagrama núm. 43 AI RxP
var, cómo disponer las fuerzas 76. T8C+ R4A
e
combativas, qué final elegir, et-
cétera. EL 77. TSA+
78. T8C+
R5C
T4C om
Otro de los aspectos esencia- M_M_M1 79. T8TD RxP aaul a
les de las posiciones aplazadas
| A 80. RXP PST

“o mi
es que la mayor parte de ellas 8l. T3T+ R5C
son finales. , DE 82. TIT P6T
Aunque esta circunstancia mn 11M ll 83. R3R P7T wi a e
no se refiera al tema que nos 84. R2A
..oao
um
ocupa, aprovechamos la oca-
sión para subrayar la importan- Las blancas aspiraron preci- Las blancas se encuentran en
cia que tiene su estudio. La samente a esta posición, con- una situación precaria. ¿Mere-

80 81
ce la pena perder el tiempo en Esta partida prosiguió así: Si 42. T6R?, sucederá 42. ... En este lugar, la continua»
analizarla? Sí; pues sus recur- D5A o 42. ..., P3C, y las blan- ción 58. T4T! consigue las ta-
sos defensivos son estimables. cas no podrán vincular la ac- blas. Pero el blanco tuvo un
A T7R
Observemos que el juego se ción de sus torres. descuido que pudo haberle cos-
44. P4TD?
puede encauzar teóricamente tado la partida.
Ad R3T
hacia un final de tablas si lo- Era mejor 44. P4A, T7T; 45. 43. TER R2T 58. T7T? P6C
gran ganar un peón del flanco D3AR!
59. TXP P7C?
de rey y cambiar luego una
En caso de 43. ..., P3C; 44.
torre por el TD y el CD del COCO TxP T8T+, R2C; 45. TSTXP, las Lo procedente era 59.
otro flanco. Pero ¿disponen de 45. PST T7C! negras perderían el peón. D3D-+, para responder a 60.
tiempo suficiente para llevar a 46. D5C
efecto este plan? Como quiera RIT con 60. ..., P7C! y, si 61.
44. T7R D7C
TIT, con 61. ..., D5D.
que sea, su primer objetivo es 45. T5C P5TD
Con 46. P5C no se logra el
bien claro: activar la acción de 46. TXPT+ R3C
objetivo, pues sucede 46. ..., 60. T7CD D3D+
las torres, y combinarla con 47. TS5TD P6T
T4R; 47. P6T, T7CXP; 48. 61. T3CR!
amenazas en ambos flancos. 48. T7-7T
P7T, T4TD; 49. D8D+, R2T;
Al prepararme para reanudar
50. P83T=D, TXD; 51. DXT, Y se llegó a la posición de
la partida, recordé un final pa- Aquí finalizó el análisis ca-
T3R, y las negras levantan una tablas deseada.
recido; sero. Las blancas realizaron la
fortaleza. Antes de poner punto final
primera parte de su proyecto:
ganar el peón negro TR y dis- a este capítulo, quisiéramos dar
Portisch Smysloy As T5R poner las torres, de modo que unos consejos prácticos:
La Habana, 1964
47. D8C+ R2T
se pudiese sacrificar una de 1) En las posiciones, objeti-
48. P5C T5-5CD ellas en la casilla 3TD si las vamente perdidas, inténtese ha-
Diagrama núm. 45
49. P6C T4C circunstancias lo requiriesen. llar una celada encubierta. Para

E Mza
50. D7TI P4A. este fin, se deben analizar mi-
nuciosamente aquellas conti-

2 0 ma
A D5D
Y las tablas son inevitables. 49. T7-6T+ R2T nuaciones en que se tienen po-

aaa 50. TS5TR+ RIC sibilidades reales. En la prácti-

na En la reanudación de mi par- 51. T5-5TD R2A ca se produce toda suerte de


tida con Mnatsakanian, el jue- ETA R3A «milagros»; tanto que el opo-
go discurrió bastante tiempo 53. RIT P3C nente, de humor apacible, pue-
de caer en el lazo.
E le ll: conforme al análisis hecho en 54. T7-6T+
OA
R2A
R3A 2) ¡Por el contrario, cuando
cl ás
casa:

56. T7-6T+ R2C se tiene una posición ganada


_.. 42. T3C+! 57. RT R3T conviene mantener si dominio

83
82
de sí mismo; si no, los mila- posibles e imposibles, hace que
gros antedichos pueden volyer- el ajedrecista pierda la capaci-
se contra uno! dad para pensar independiente-
3) Al analizar las. posiciones mente y procure sólo recordar
complejas, no se debe distraer en vez de buscar, de pensar y
la atención en sus infinitas va- de investigar cuando reanuda
riantes, salvo que sean forza- la partida aplazada.
das. Hay que ceñirse a la va- 1,4) En el análisis de posicio-
loración general de las perspec- nes pertenecientes a finales LA TEORÍA DE LAS APERTURAS Y LOS MEDIOS
tivas de la partida y a la «car- conviene recurrir a la literatu- DE PERFECCIONAMIENTO
ga» máxima de ideas tácticas ra ajedrecista, la cual sirve de
concretas, reservándose las ayuda en la comparación de
Principios fundamentales de la apertura
fuerzas creadoras. los análisis propios con las si-
La tendencia a retener en la tuaciones teóricas.
Jugar bien la apertura requie- y examinar la lógica de la lu-
memoria todas las variantes,
re una gran maestría; para po- cha en la apertura, rehuyendo
seerla es necesario recordar toda decisión fortuita e inse:
siempre los principios funda- gura,
mentales y que la realización El conocimiento de los prin-
de todo plan se logra ponien- cipios en cuestión facilita «di-
do racional y debidamente en rigir» con acierto numerosas
actividad las fuerzas comba- variantes y evita perderse en el
tivas. laberinto de las mismas; por
Además de las posibilidades eso, el ajedrecista experimenta-
reales de tomar la iniciativa do desecha toda continuación
desde los primeros movimien- irrazonable de las variantes
tos, tiene el jugador muchas nuevas y guarda en la memo-
otras que parecen activas, pero ria las razonables o posibles.
no lo son. Saber orientarse bien en una
Dichos principios son apro- situación desconocida de la
piados para saber distinguir el apertura indica que se poseen
camino verdadero del erróneo, con certeza los principios de la
y sirven para habituarse a pen- misma.
sar, Desde el comienzo de su A modo de ejemplo citare-
actividad, el ajedrecista debe mos el caso en que el contrin-
discurrir con la'mayor atención cante inicia operaciones COn-

84 85
tundentes e inesperadas en una de una pieza, ni con 6. ...,
etapa prematura. Aunque uno deben continuar las negras? 12. RIA, CXT o bien ll.
C3T?, por 7. AXC, etcétera.
está seguro de que tales opera- A la lógica continuación 8. ..., C3TD, TICD; 12. AR,
No hay otra alternativa que
ciones carecen de fundamento, el juego de gambito, aun cuan- PXA puede suceder 9. DXC+, CXPTD.
no tiene tiempo para meditar do éste ofrece un excelente de- A2D; 10. D4R+, A3R; 1l. Indudablemente, jugar guián-
sobre los temas generales. Hay A5C, DIA; 12. P7D+! o sim- dose por la receta que propo-
sarrollo de las piezas negras.
que jugar. Es necesario profun- plemente 10. DXPA,y las blan- nemos es más difícil que hacer-
dizar en el curso táctico de la cas llevan ventaja. Tampoco lo apoyándose en los principios
(ula P4D!
conviene proseguir 8. ..., DIA, generales del desarrollo del jue-
lucha, en sus particularidades 7. PxPap.+t A3R
concretas, conservar al propio porque sigue 9. DXC+, etcé- go cuando la situación es tran-
tiempo el dominio de sí mismo Parece que las negras han tera. quila. Con todo, el análisis de
y no olvidar los principios de solventado la cuestión, porque ¡Las negras no han cometi- posiciones como la que acaba-
la movilización de las fuerzas. se compensan con creces de la do ningún error y, sin embar- mos de ver contribuye al de-
Veamos un ejemplo. pérdida del peón después de 8. go, se encuentran en una situa- sarrollo de la intuición ajedre-
PXP, DXP. Pero eso no es ción difícill cista,
M. Levin Beilin Evidentemente, ha llegado el Veamos otro caso de aplica-
todo...
Llvov (Lemberg), 1949 momento en que el contrajue- ción acertada de los principios
8. A6TD?! go necesario no debe consistir de la apertura; lo hemos toma-
LL P4R P4R en la simple movilización de do de una conocida partida,
2. P4D PxP las fuerzas sino en combinar donde se efectuó por primera
Diagrama núm. 46
3. DXP C3AD esta movilización con operacio- vez una contundente variante
4. D3R C3A nes tácticas concretas. ¡Hay de gambito que recibió poste-
que impugnar las arriesgadas riormente el nombre de «ataque
Tras estos movimientos de operaciones del blanco, tanto Marshall».
la apertura central, las blancas más cuanto que la razón asiste
a al negro bajo el punto de vista Capablanca Marshall
no optaron por la evolutiva y
Y ajedrecista! Nueva York, 1912
habitual continuación C3AD,
A2D y 0-0-0, sino que prosi- Tras analizar detenidamente

y
guieron enérgicamente: la situación, éste halló la forma 1. P4R PAR
Te de impugnarlas. 2. C3AR C3AD
5. PS5R2 C5CR 3. A5C P3TD
6. D4R Si DXP 4. A4T C3A
9. AXP D5C+! 5. 0-0 A2R
Desde luego, no conviene 10. DxD CxD 6. TIR P4CD
¡He aquí la sorpresa que las
7. A3C 0-0
responder con 6. ..., C5XPR?, blancas idearon durante sus
pues sigue 7. P4AR y se pier- Aquí, las negras tienen ven- 8. P3A P4D?!
ejercicios preparatorios! ¿Cómo
taja; véase: 11. AXT, CXPA +5 9. PXP CcxP
86
87
Diagrama núm. 47 D. TIR A3D do de la contienda se decidirá te en contacto; pero así que lo
13. P3TR C5C pronto. están, o sea cuando se han de-
14. D3A D5T sarrollado, esta circunstancia
15. P4D CcxP 28... A3D se combina con el ataque al rey
16. T2R! 29. P4T P4TD o con otras operaciones activas.
30. PXPC PxP Veamos un caso citado por
Ésta es la piedra fundamen- 31. T6T PxP Ricardo Reti: después de 1.
tal que sirve de base al juego 32. CxP A5C PAR, P4R; 2. C3AR, C3AD; 3.
de las blancas. La astuta cela- 33. P6C AXxC C3A, A4A; 4. CXP!, CXC; 5.
da de las negras se oculta en 34. AXA P3T P4D, AXP?; 6. DXA,a las ne-
la variante 16. DXC, A7T+ 35. P7C T6R gras les tentó el seudoactivo
(pero no conviene jugar en se- 36. AxP+! ataque 6. ..., D3A y, por con-
guida 16. ... A6C?, porque si- siguiente, la amenaza 7. ...,
gue 17. DXP+I!); 17. RIA, Y el negro se rindió. C6A +. En este caso, la res-
A6C; 18. D2R, AXP; 19. PXA, Aquí se ha comprobado que puesta 7. A3R sería una contra-
TDIR!, y las negras ganan. Ad- la aplicación acertada de los acción poco eficaz. Un estudio
Acerca de esta jugada, Capa-
vertimos que actualmente se principios de la apertura es con- más profundo de esta posición
blanca dice:
conoce Otra continuación más dición necesaria e indispensa- muestra que las blancas pueden
«Antes de hacerlo ya vi que
fuerte: 16. A2D!, ble para perfeccionarse en el jugar 7. C5C! y, de ese modo,
iba a ser objeto de un fuerte
ataque, cuyas variantes habían
juego de la apertura. impedir totalmente el juego de
yA A5C Los ejemplos citados mues- su adversario,
sido analizadas por mi contrin-
DY. PxXA A7T+ tran que los ataques prematu- Únicamente el movimiento
cante. Sin embargo, lo hice por-
18. RIA A6C ros e incorrectos son impugna- de este caballo, que ya se ha
que el encanto de la lucha que
19. TxC D8T+ bles. Pero a yeces hay que em- desarrollado, presenta a las
se ofrecía me cautivó totalmen-
20. R2R AXT pezar prematuramente Opera- blancas la ocasión de castigar
te. Me di cuenta de que mis
21. A2D AST ciones activas; en tal caso, el al bando contrario. Es fácil ver
conocimientos y mi habilidad
22. D3T TDIR+ ataque se debe iniciar antes de que éste no puede evitar una
habían sido provocados a due-
23. R3D D8A+ dar fin a la movilización de las pérdida material, pues a 7.
lo... El honor me obligó a to-
24. R2A ATA fuerzas, lo cual no se puede ca- RID sucede 8. D5A!, que posi-
mar ese peón, cuanto más que
25. D3A D8C lificar de prematuro ni de in- bilita realizar el doble golpe
mis conocimientos y mi juicio
26. A5D P4AD correcto, contra los puntos 2AD y 1AR.
me aseguraban que mi posición
27. PxP AxP Sólo se pueden considerar Esto revela que no siempre
era defendible.»
28. P4C! como moyilizadores algunos de es aconsejable seguir la regla
los primeros movimientos cuan- «en la apertura no se debe mo-
M0 ns CcxCc Por fin, las blancas se hacen do las fuerzas de los dos ban- ver varias veces una misma pie-
11. TxC C3A con la iniciativa. Y el resulta- dos todavía no están físicamen- za»; por el contrario, en más de

88 89
una ocasión hay que moverla, 6. P4D! P5C
¿A qué se debe esto? carla con habilidad. Esto con-
para castigar el juego rebuscado 7. ÁXC+ PxA
del adversario. A que las negras se decidie- firma indudablemente la impor-
8. CIR PxXP
ron por el extravagante plan tancia que tiene la valoración
Alá por la tercera década, 9. DXPD D3A
P4CR al comienzo de la aper- del tiempo en la apertura.
estos casos eran poco frecuen- 10. D4T!
tura. Esto se puede impugnar Esta actitud artística, no dog-
tes. Hoy en día todo ajedrecis-
sólo con medidas concluyentes mática, se debe adoptar igual-
ta experimentado emplea con Esta maniobra de la dama,
acierto este método de juego y extraordinarias. mente ante los otros principios
ligada con el duodécimo movi-
En esos ejemplos no se trata y reglas de la estrategia en la
en las estructuras de la aper- miento, pone de relieve los obs-
de excluir la regla, sino de apli- apertura.
tura en que se quebranta el táculos con que tropiezan las
equilibrio. negras en la apertura.

Las aperturas cerradas y las abiertas


O C2R
Suetin Bondareysky 11. C3AD A2D
Es notoriamente sabido que atendía bien poco a la movili-
XXXI.” campeonato de 1D. D5T!
hay más de cincuenta apertu- zación de las fuerzas.
la U.R.S.S. (1963)
ras diferentes y que están cla- Con el fin de apoyar los con-
Tras este movimiento, las ne-
sificadas en tres grupos princi- tundentes y arriesgados ataques
1. P4R P4R gras tienen que renunciar al
pales; a saber: abiertas, semi- en la apertura, se ofrecían de
2. C3AR C3AD enroque para evitar pérdidas
abiertas y cerradas. buen grado sacrificios de mate-
ADO: P3TD materiales.
Al estudiar las partidas de rial, cuya aceptación se tenía
4. A4T P3D
los maestros contemporáneos, por un asunto de honor. Los
5. 0-0 LES RID
se observa un carácter posicio- procedimientos ofensivos supe-
13. C3D A2C
Las negras nal en la mayor parte de ellas. raban a los defensivos.
organizaron un 14. P5R D4A
La estrategia moderna ha su- He aquí un clásico ejemplo.
extravagante plan diversivo en 15. TIR P4D
el flanco de rey. cedido a toda una época de ba-
16. C2R C3C
tallas «abiertas», en las que se Anderssen Zukertort
Y. C3C D3R
atendió más a los ataques con- Barmen, 1868
RA P4CR?! 18. A5C+ RIA
19. C5AD DIR tra el rey. Esta circunstancia
debió de motivar la formación L P4R P4R
Es posible que lograsen crear 20. C5T!
de aperturas que permitiesen 2. C3IAR C3AD
realmente contrajuego si las
abrir pronto el centro y, por 3. AJA AJA
blancas hubiesen jugado con Se ve fácilmente que la po-
ende, facilitar la ejecución del 4. P4CD AXPC
pasividad. Veámoslo: 6. P3A, sición de las blancas es gana-
ataque antedicho. 2 PSA A4T
P5C; 7. CIR, A2C y, luego, dora, a pesar de haber hecho
A partir de los primeros mo- 6. P4D PxP
P4TR y PST; pero éstas repli- once movimientos con la dama
vimientos, el jugador se empe- 7. 0-0 A3C
can enérgicamente. y el caballo solos.
ñaba en operar activamente, y 8. PXP P3D
90
91
9. P5DI? PAS C4R Actualmente la teoría de las tégicas, y se ocupen en una es-
21. AxC PDxA? aperturas se ha modificado y crupulosa e interminable reco-
Anderssen solía tomar deci- complicado, de suerte que tales pilación de sutilezas. Mientras
siones como ésta. Posteriormen- Este descuido es serio. Era gambitos y sus ideas no son que en los gambitos actua-
te se prefirió jugar 9. C3A. mejor 21. ..., PAXA, con lo más que un anacronismo grato les abundan los románticos con
cual se ponía obstáculo a la a la memoria. un nueyo concepto de la estra-
ENCON C4T ruptura P5C. Ahora, la derro- Por lo demás, las aperturas tegia, su idea fundamental con-
10. A2C C2R ta es inevitable. abiertas antiguas tienen toda- siste en llevar rápidamente las
1. A3D vía bastante interés en cuanto operaciones activas de un sec-
22. T3C T2A al perfeccionamiento del aje- tor a otro, con el propósito de
No conviene proseguir 11. 23. P5C! ÁAXC drecista, ya que son un mate- inquietar a los reyes. En reali-
AXP, porque sucede 1l. ..., 24. PXA DxP rial idóneo para pulir la capa- dad, la combinatoria tiene mu-
TICR; 12. A6A, CXA; 13. 25. PxXP TID cidad combinatoria. cho más campo en las apertu-
D4T+, D2D; 1. DXC, Al propio tiempo queremos ras modernas que en las anti-
TXP+; 15. RIT, D6T; 16. No es factible 25. ..., TXP2 prevenir del parecer unilateral guas, cuyos recrudecimientos
CD2D, A5C; 17. D3C, 0-0-0!, y ni 25. ..., PSR, por suceder 26. que setiene formado sobre las de la lucha nos parecen una
el ataque de las negras es difí- AJA! aperturas cerradas, las cuales a tempestad en un yaso de agua,
cil de rechazar. veces se contraponen con las si los comparamos con los pre-
26. TDICR RIT abiertas y se les da un tono sentes.
qe 0-0 27. PxP+ RIC romántico: ataques efectistas A fin de ilustrar el contenido
DL. C3A C3C 28. D6T! contra el rey, bellas combina- combinatorio de las aperturas
13. C2R P4AD ciones. Pero los sistemas mo- cerradas, veamos primero el si-
14. D2D P3A Esto es un golpe definitivo; dernos de apertura son mucho guiente ejemplo.
15. RIT ALA no se puede conjurar el peligro más prosaicos; en ellos, el sec-
16. TDIA TIC de 29. DXP+!. Va a producir- tor principal de la contienda
17. C3C P4C se un bello final, cuyos prota- rara vez se sitúa en el flanco de Brayer Esser
18. C5A P5C gonistas son los peones blan- rey, y consiste mayormente en Budapest, 1917
19. TICR A3C cos avanzados. maniobras difíciles de compren-
20. P4C! der y sin contundencia en el L P4D P4D
Ads D3D centro y en el flanco de la 2. P4AD P3AD
El plan de las blancas es im- 29. DxP+! RXD dama. 3. P3R C3A
pecable. Como el centro está 30. P6A+ RIC Es lamentable que la mayo- 4. C3AD P3R
cercado, preparan un asalto 31. A7T+! RXA ría de autores de manuales de 5. A3D A3D
contra la posición del rey ad- 32. T3T+ RIC aperturas modernas no expre- 6. P4A?1! 0-0
versario, 33. T8T! mate. sen con la debida claridad las 7. C3A PxP
varias y atrayentes ideas estra- 8. AIC?

92 93
16. D4C R2C ese peón, pues si el rey se en-
Diagrama núm. 48 10. C5C! P3TR contrase ahora en la casilla 1R
11. P4TR P3C Diagrama. núm. 49 las negras podrían defenderse
12. P5R PxC con 22.0, ASE y 23 0.
D2R!
El movimiento 12. ... C4D
no mejoraba la situación. Véa-
2 T2A
se: 13. P5T, CXC; 14. PXC,
PXxC; 15. PTXP!, PAXP; 16.
Si no, el mate es inevitable.
AXP, R2C; 17. T7T +! RXA;
18. D5T+, R4A, y se da mate 23. PXT+ RxXP
al rey negro: 19. P4C+, R5R;
24. D5T+ R2C
20. DIT+, R6D; 21. T3T+,
25. P5Al PXxP
R7A; 22. D2C! mate.
26. A6T+ R2T
Las negras no adivinaron el 27. A5C+ RIC
13. PTxP C4D
sentido de esta paradójica re- 28. D6C+ RIT
solución de las blancas, que 17 RTS
A la respuesta 13. ..., C4T?
tratan de organizar un asalto En este momento, la victoria
sigue 14. TXC! ¡Este golpe combinatorio es 29,
contra el flanco de rey, para se alcanza prosiguiendo
lo cual ceden voluntariamente brillante y digno de ser desea- AGA+, AXA; 30. PXA,
14. RIA!
la ventaja de posición que tie- do por muchos caballeros del DICR; 31. DST+!, D2T; 32,
nen en el flanco de dama. gambito de rey o del Evans! D8R +, DIC; 33. P7A,etcétera.
Con este inofensivo movi-
Advertimos que las negras Las blancas llevan a término la ¿Es este estilo de ataques
miento, las blancas preparan la
habrían tenido un buen contra- decisiva combinación que em- propio de principios de siglo?
siguiente y asombrosa combi-
juego si hubiese seguido 8. pezó en el décimocuarto mo- ¡No! Pues el brusco cambio en
nación con que llevarán a efec-
AXP, P4CD; 9. A3D, P5C y vimiento. la valoración de muchas estruc-
to el ataque contra el rey.
10, ASTE turas «cerradas», el brusco cre-
Mess RxT cimiento de la intensidad de la
TAS: CxcC
Cs 18. D5T+ RIC lucha táctica, es el rasgo fun-
P4CD? O A2C 19. AxXP PxXA* damental con que se distingue
20. DxP+ RIT la apertura moderna.
Aquí procedía 8. ..., P4A; de A pesar de ser muy peligro-
ese modo, se quebrantaba el 21. D6T+ RIC Aunque los gambitos se es-
so el ataque de las blancas, la
punto 4D adversario y se obte- 22. P6C! tilaron poco en las aperturas
entrega de una pieza facilitaba
nía suficiente contrajuego. cerradas durante la cuarta dé-
la defensa: 15. ..., P4AR; 16.
¡El movimiento 14. RÍA se cada, veamos el que hicieron
PCXP a. p., AXP; 17. PXA, las blancas en la sexta partida
hizo para apoyar el avance de
9, PAR A2R TXxP.
95
94
del encuentro de desquite en- ideas sobre la posición. Los me-
tre Alekhine y Euwe (1937) y dios de desarrollar la teoría de
frecuencia en los sistemas de OA PSR
que causó mucha sensación: las aperturas son muy compli-
apertura lentos o «indefinidos». 10. A2C PxP
cados, y dichos investigadores
11. DxP P3TD
1. P4D P4D lograron el objetivo que se ha-
Petrosian Estrin 12. P4TR! PxP
2. P4AD P3AD bían propuesto, es decir, halla-
Moscú, 1968 13. PXP C2R
3. C3AD PxP ron la variante 6. ..., PXC!; 7.
14. D2D 0-0
1. P4AD P4R
4. PAR PAR D3C, PXP!; 8. AXP+, R2R;
2. P3CR C3AD La posición de las negras es
5. C3A PxP 9. AXP, D3C! Al cabo de bas-
3. A2C P3D muy complicada. Proseguir con
6. AxP? tantes trabajos analíticos se vio
4. C3AD A3R 14. ..., P3T promete poco, de-
que dicho gambito era dudoso.
5. P3D P3CR bido a 15. CXA, PXC; 16.
Euwe invirtió casi una hora Con todo, tales experimentos
6. P4CD! D2D P5T! o B5...., DXC; 16. C5D!
en ver cómo podía impugnar la estaban destinados a represen-
7. P5C CID
idea de las blancas, y no sólo tar el papel de innoyadores. 15. P5T PxP
8. C3A A2C
no pudo impugnarla, sino que Hoy día, se puede afirmar que 16. TXP AJA
cometió un grave error al res- la intensidad táctica es una Este momento es interesante. 17. A4R A3C
ponder: propiedad común a todas las 18. TXP!
aperturas cerradas, pues los Diagrama núm. 50
aia P4CD? gambitos del tipo 1. P4D, P4D; Con una rapidez extraordina-
7. CXPC! 2. P4AD, P3AD; 3. C3AR, ria, las blancas han dirigido sus
C3AR; 4. C3A, PXP; 5. PAR, operaciones del flanco de dama
No se puede contestar con P4CD; 6. P5R, C4D; 7. P4TD, al de rey. Ahora empezarán un
7. ..., PXC, porque sucede 8. CxG; 8. PXC, A2C; 9. C5C! 20.0 ataque decisivo, pues la entre-
A5D!, y las blancas ganan una
torre. En aquel tiempo, el uso
o 1. P4D, P4D; 2. P4AD, P3R;
3. C3AD, P3AD; 4. PAR,
Ao ga de la calidad les facilitará
penetrar en la defensa del rey
PXPR; 5. CXP, A5C+; 6.
an
inesperado de gambitos en la adversario.
apertura ortodoxa causaba un A2D!, DxP; 7. AXA, DXC+;
gran efecto psicológico. 8. A2R son, por ejemplo, tan A AxT
En el análisis de esta parti- habituales como las variantes
da se da la curiosa circunstan- de la defensa ortodoxa o de la A 18. ..., AXA procede 19.
cia de que los investigadores Cambridge-Springs. TXA+!
procuraron mayormente hallar El procedimiento estratégico 9. "C5C!
19. AXA+ RIT
el medio de impugnar este gam- de llevar con rapidez las ope-
bito, porque estimaron que el Luego de haber tomado la 20. 0-0-0! CIC
raciones activas del flanco de
iniciativa en el flanco de dama, DEA C3T
propósito de las blancas aten- dama al de rey va extendién-
las blancas organizan un ata- 22. C5D P3AR
taba contra la armonía de las dose y se observa con mayor
que en el de rey. 23. CAR TXP
96
A. — LABORATORIO DEL AJEDRECISTA 9
sario disponer de cierto con- Desde que se jugó esta par-
Las negras contribuyen a que sistemas de apertura antiguos
junto de aperturas para actuar tida se sabe que la continua-
su adversario haga una combi- sobradamente conocidos. Posi-
en los torneos, el cual debe ción 6. ..., A2C? (lo proceden-
nación decisiva; de todos mo- blemente es mejor formar un
constar de un número limitado te es 6. ..., C3A 6. ..., CD2D);
dos, hace rato que sus movi- repertorio de aperturas moder-
de sistemas, preparados y estu- 7. P5R!, PXP; 8. PXP no es
mientos son contados, pues nas, buscando en ellas las va-
diados cuidadosamente. satisfactoria, porque las blancas
a 23. ... RXA sucede 24. riantes que constan de compli-
El modo de trabajar en la abren el centro y casi ganan
CXPRI caciones tácticas.
teoría de las aperturas depen- forzosamente, tanto si sucede
Aquí es oportuno recordar
24. TXC! AXT de mucho del carácter del aje- 8. ..., CR2D; 9. P6R! como 8.
que Botvinnik se inclinó prin-
25. DXA D2C drecista. Y la variedad mayor C4D; 9. A5C+, RIA; 10.
cipalmente a los sistemas de
26. D4T! o menor de esquemas, la ela- 0-01
apertura cerrados desde el co-
boración profunda de un redu- Sin embargo, el número de
Y las negras se rindieron. mienzo de su carrera ajedre-
cido grupo de variantes o el jugadores que han caído en esta
Los ejemplos que hemos ci- cista.
juego de posición, que se dis- celada no ha disminuido, a pe-
tado nos enseñan que no es ne- ¡Pues lo importante no es
tinguen por sus ragos estraté- sar de estar bien definida en to-
cesario limitarse a estudiar los qué jugar sino cómo jugarlo!
gicos, dependen del gusto de dos los manuales de aperturas.
cada uno.
Pero aprender en las parti- Schianoyski Rumiantsey
Consejos prácticos
das propias y ajenas y enmen- Campeonato por equipos de la
dar los errores que se han co- Unión Soviética
El dominio de los principios vivo interés en el ajedrez y, Riga, 1968
metido es la regla que deben
generales capacita para conocer por consiguiente, la capacidad
seguir todos.
conscientemente las variantes del ajedrecista.
Veamos un ejemplo de lo Sin sospechar el peligro que
de apertura y hace que el ra- El perfeccionamiento del
dicho. corrían, las negras prosiguie-
zonamiento sea más eficaz y modo de jugar propio es el úni-
ron:
ahorratiyo. Pero el conocimien- co medio para profundizar en
Lówenfisch L Ravinovich to A2C?
to de la teoría de las apertu- las aperturas, cuyo estudio se PxP
XI.” campeonato de la U.R.S.S. 7. PSR
ras exige actualmente un desa- debe combinar con el medio C4D
(1939) 8. PxXP
rrollo especial de la memoria, juego por ser su contenido ideo- RIA
9. A5C+
que debe someterse a una pre- lógico.
10. 0-0 AXP
1. P4R P4AD
paración concienzuda y regu- ¿De qué debemos guiarnos
2. C3AR P3D 11. A6T+ RIC
lar. para elegir una apertura? Cada DxC
3. P4D PxP 12, CxC
Desde el principio no convie- ajedrecista se formula esta pre- D4A +
4. CxXP C3AR 13. C5A
ne aprenderse de memoria el gunta. No hay que esforzarse
14. ABR.
5. C3AD P3CR
contenido de las enciclopedias por recordar el mayor número
6. P4A
voluminosas, por cuanto ello no de variantes, ni conviene usar
Y se rindieron.
haría más que menoscabar el siempre las mismas. Es nece-
99
98
Esta partida tuyo bastantes olvido, habrá muchas probabi- He aquí el texto de las dos 37. A8D+ R2C
imitaciones. He aquí dos de lidades de tener que repetir el partidas, para que el lector las 38. D7R+ RIC
ellas: Olifier - Lebitan (1959) y curso de la amargura. Para evi- analice a su juicio. 39. AXxP T6C
Schwarz - Markwardt (Berlín, tarlo debe uno acostumbrarse a 40. A4C P5D
1950). En la primera se prosi- analizar los propios errores Co- Lipnitski Smysloy 41. A6D+ RIT
guió todavía 14. ..., D2A; 15. metidos en la apertura, con lo 42. DXPR.
C6T+. Y en la segunda, las cual irá acumulando una valio- TEOAPIR A2R
negras se resistieron hasta que sa experiencia. 8. A3D C5CD? El negro abandonó.
se las dio mate: 15. ..., R2C; Advertimos una vez más que 9. AIC 0-0
16. TXP mate! el ajedrecista joven debe elegir 10. P3TD C3A Portisch Petrosian
Desde luego, pocos logran aquellos sistemas en que la lu- 11. D3D A2D
“cha es muy tensa cuando se
evitar las celadas que se tien- 12. P4TR D3C 7. P3R A3D
den en la apertura; por eso, sidisponga a formar su reperto- 13. C5R! TRID 8. A3C! 0-0
esta circunstancia se echa en rio de aperturas, 14. T2TD RIA 9. A3D TIR
15. P4CR ¡CXG 10. C5R AXC
16. PxXC C5R ll. PXA C2D
El desarrollo de la teoría de las aperturas 17. P3A CcxC 12. P4A D3C?
18. DXPT RIR 13. 0-0! DxP+
Este tema es muy complejo. de la Unión Soviética) y Por- 19. PXC TIDIA 14. RIT D3C
No obstante, con unos ejemplos tisch - Petrosian (Moscú, 1967); 20. R2A ATA 15. D5T CIA
trataremos de observar las eta- las negras optaron por 6. ..., 21. P5C! T5A 16. T3A C3C
pas que sigue la formación de P3R y se encontraron con se- 22. R3C RID 17. AZLAR DID
las variantes de apertura. rias dificultades. 23. D8C R2A 18. C5€ CGC)2R
La variante del cambio de la 24. DXPA AGA 19. C6D A2D
Diagrama núm. 51
defensa eslava 1. P4D, P4D; 2. 25. A3D TXP 20. A4T D3C
P4AD, P3AD; 3. PXP, PXP; 26. TICD T6C 21. T3T P3TR
¿ a
«al

4. C3AR, C3AR; 5. C3A, C3A; 27. TIAD D4T 22. AGA DxP
il Mia
e
6. A4A ocupa un lugar prefe- 28. T2-2AD P3CD 23. TIAR C4A
rente en el repertorio de aper- in ma din e 29.
30.
D7R!
TXA+
TXA
PxT
24. AXC.
turas de muchos ajedrecistas
notables. Su evolución señala
a ml Ud IL EXE DxT Y las negras se rindieron.
que las negras han de estar muy 32. DxD+ AJA La práctica ha demostrado
atentas en la lucha por igua- 33. D6D+ R3C que el sistema 6. ..., A4A es
lar el juego. Veámoslo en las 34. P4T TIR mucho más prometedor, por
conocidas partidas Lipnitski - 35. P6C P4T cuanto las negras disponen ac-
Smyslov (XVIIL? campeonato at 36. A5C TIAD tivamente sus fuerzas, aun

100 101
cuando no rehúsen las inconve- 9. C5R D4T bre de 1937 y veamos un análi-
El resultado de la apertura
niencias que presenta la posi- 10. AXC+ PxA sis, cuyo autor es el aficionado
satisface a las negras. Observe-
ción simétrica. La última nove- 11. 0-0 AXC B. Polianski, en el cual se exa-
mos que las blancas tampoco
dad teórica es la variante 7. conseguirían tomar la iniciati- mina la variante 8. ..., D3C.
P3R, P3R; 8. A5CD!, C2D! El juego de las negras en- Por aquel entonces, esta manio-
va en el flanco de dama des-
traña dificultades, aun en el pués de 11. AXC (en lugar de bra se consideraba suficiente
Diagrama núm. 52 caso de proseguir 11. ..., TIAD; para igualar el juego. La con-
11. P3TR), PXA, porque la va-
12. C4T, 0-0; 13. P3TD, A2R; riante 12. C5R, CXC; 1. tinuación 9. A5CD! se debe a
14. P4CD o bien 11. ..., P4A;
ml o ESS 12. C6A, D3T; 13. D4T, DXD;
AXC, TIA; 14. C4T, D4T da dicho autor.

SN
a las negras suficiente contra-
a: Aa uE 14. CXD, TIAD; 15. CXA, juego. Diagrama núm. 53
Dali1 PxC; 16. TRIA, pues vemos
que las blancas tendrían prolon-
Prosiguiendo con esta vyarian-

aaa te, repasemos unas páginas que


El 14 El
7
gadamente la iniciativa en el versan sobre la evolución teó-
A a. Pa flanco de dama. rica de la misma. LE Caa
Antes de conocerse el movi- a ¿il ES
12. PXA DxPA
Pa a 13. DIA! DxD
miento 8. A5CD!, se estilaba la
variante 8. D3C, que entró en
Aaa
y les 5
e YI
14. TRXD 0-0
15. P3A P3TR
desuso después de haber teni-
do lugar esta partida.
5
La intención de la maniobra 16. CXP3A TRIR
8. ..., C2D es clara si se tienen 17. P4TD C2D
Botvinnik Trifunovich
en cuenta las dificultades con 18. A6D Cc3C Moscú, 1947
que tropiezan las negras en la 19. AJA A6D
defensa del flanco de dama. 20. CXP! Si se prosiguiese 9. ..., P3TD;
En ella, las negras introduje-
ron con acierto la novedad 10. AXC+, DXA; 11. C5R,
Botvinnik Tahl Las blancas lograron una ven- DIA; 12. TIAD, A2R; 13. 0-0
Undécima partida del encuentro taja decisiva para el final. LES A5CD! o 9. ..., A2R; 10. C5R, TIAD
de revancha, 1961 9. A5CD 0-0 (la continuación 10. ..., C2D;
Spassky Larsen 11. AXC, PxXA; 12. DXD,
10. 0-0 AXC
8. A5CD Match individual, 1968 11. AxXC AXPC PXD; 13. CXP3A ocasiona la
12. AXPC AXT pérdida de un peón); 11. 0-0,
Aquí, las negras prosiguie- Bo... C2D 0-0 (aquí no conviene jugar 1
ron descuidadamente: 9. 0-0 A2R ., C2D, pues sucede 12. C4T,
y consiguieron igualar el juego.
10. TIA 0-0 DAT; 13 AXC, BPXAj IA
Repasemos otra página de la
A5CD 11. P3TR TIA. D7C); 12. AXC, PXA; B.
Ea revista «64» del 5 de diciem-

102 103
ejercer presión en el punto 4D Fiichter Bronstein
DXD, PXD; 14. C4T, AID; La continuación 7. A2D es
negro y no abrir prematuramen- Moscú, 1948
15. TRIA, P4CD; 16. C5A,las un poco mejor.
te la posición. Esto dificulta el
blancas llevarían una ventaja
TES C2-3C! juego de las negras en el cen- 1. P4D P4D
considerable.
tro, pues si prosiguen 4. ..., 2. P4AD C3AD
Se da la curiosa circunstancia
P4ADdebilitarán su punto AD. 3. C3AR A5C
de que la precisión del juego, A 7. ..., COR sigue 8. D2R,
CXA; 9 PXA, CXP; 10. Este plan de las blancas es 4. D4T AXxXC
tanto ofensivo como defensivo,
todavía más fuerte si las negras 5. PRXA P3R
de ambos bandos se basó en el TXC, y las blancas sacan yen-
responden a 3. A5C con 3. ..., 6. C3A
ataque de los alfiles desde las taja.
P4A, por cuanto sigue 4. AXC,
casillas 5CD, respectivamente.
PRXA; 5. P3R! En este momento, las negras
En general puede decirse que 8 PXA C6R
aplicaron con fortuna la siguien-
la evolución teórica de esta va- 9. D2R DxP
te disposición de sus fuerzas:
riante, al igual que la de otras, 10. A2A DxP
transcurrió en una lucha de ata- 11. D5C+ DxD Diagrama núm. 54
isc CR2R
que y defensa. 12. AXD+ P3AD
13. AXP+ PxXA Comúnmente se jugaba 6. ...,
En uno de los números de 14. AXC.
¡ M A5C.
la revista «64», anterior a la
segunda guerra mundial, se pu- Y el juego se igualó total- maB 7. A3R P3CR!
blicó un resumido análisis de
la variante de apertura de los
mente.
Lo curioso es que la yarian-
ió a Diagrama núm. 55
peones de dama llamado siste- te 1. P4D, C3AR; 2. C3AD,
ma B. Silich: 1, P4D, C3AR;2. P4D; 3. A5C, A4A estuvo liga-
C3AD, P4D; 3. A5C, A4A; 4. da mucho tiempo con el movi-
P3A.
El análisis en cuestión se re-
miento 4. P3AR, para apoyar
el avance P4R. Pero la práctica m no
firió a esta partida. demostró que tal plan no era Z
real ni efectivo,
Veresoy Makagonoy
Así y todo, dicha variante Después de 5. ..., C3A; 6. Ba 1
Leningrado, 1938
no «desapareció», debido a la
CR2R, A3R; 7. P3CR!las blan-
cas empiezan a sitiar sistemá-
a
En ella se prosiguió: importante modificación que
ticamente el punto 4D negro.
Veresoy introdujo en ella: en-
Esta idea tiene su origen en
Mai CD2D caminó el plan de las blancas
la siguiente partida en que se
CO API CxC al cambio en la casilla 3AR de
6. P4R P3TR las negras, prosiguiendo 4. jugó la defensa Chigorin.
7. A4T? AXC, PRXA; 5. P3R, para
105
104
'
10.
11.
12.
0-0
AxC
D5C
0-0
CXA
CxP
Diagrama núm. 56
i Tras haber valorado concre-
tamente la posición, las blancas
empiezan un ataque inesperado
18.
19.
T4R
RIT
AXP+

El negro abandonó.
13. AxC AXA
a en el flanco de rey, aprovechan-

MOR
14. TDID P3AD do la desacertada posición tác- Hemos visto algunos de los
15. DxPC D3C. tica del alfil 4T negro y la es- procedimientos que se siguen

El negro obtuvo una supe-


e2 casa movilidad de los peones
que defienden la posición del
en el desarrollo de la teoría de
las aperturas: la lucha por el
rioridad importante. rey negro. ¡Las negras no ad- ataque y la defensa, el uso de
A veces, la idea de un sis- aa asa virtieron este factor! No se pue- la idea de una variante en otra,
tema de apertura sirve para ¿Asus als El de continuar 13. ..., A3C, por- el ensanchamiento del horizon-
buscar nuevos' planes de juego
en otro.
ca E que sucede 14. CXA, PTXC;
15. DXPC, C3C; 16. AGTR!
te estratégico, y así sucesiva-
mente; desde luego, querer enu-
merarlos todos, sería nunca aca-
El horizonte estratégico de de dama y en estabilizar el 1 a3C bar. Para citar un ejemplo, di-
la teoría de las aperturas se en- juego en el de rey. Por el con- 14. DXA CxA remos que las blancas pueden
sancha continuamente. Lo cual trario, las negras tratan de que 15. A6T! D2D usar aquellas variantes que Co-
hace que la valoración de mu- aquéllas adelanten uno de los
múnmente son el arma de las
chos planes de juego y de mu- peones del flanco de rey, a fin A 15... PXA sigue 15. negras, como la apertura india
chas variantes naturales y ló- de atacarlo con los suyos.» P3CD, C3C; 17. C5A, RIT; 18. clásica, etcétera.
gicas sufra cambios importan- El modo actual y dinámico DXPT, TICR; 19. T8SR! Este asunto es complejo y,
tes. por tanto, exige una investiga-
de tratar esta posición ha mo-
En su manual Emanuel Las- dificado esencialmente el valor 16. AxP RXxA ción'' particular, que rebasaría
ker (1926) da la siguiente valo- IFERCIA e RIT el límite: de nuestro tema.
del plan de las blancas.
ración a una de las variantes La siguiente partida es un
principales de la defensa Caro- ejemplo elocuente.
Kann: 1. P4R, P3AD; 2. P4D, La relación entre la apertura y el medio juego
P4D; 3. C3AD, PXP; 4. CXP,
Ragozin Boleslavsky El ataque cuando se pasa
* C3A; 5. CXC+, PRXG; 6. Se ha dicho que en la movi-
Svierloysk, 1941 al medio juego
A4AD, A3D; 7. D2R+, A2R; lización de las fuerzas se debe
8. C3A, 0-0; 9. 0-0. atender al perfil que tendrá el
Ao eta A3D Sin duda, uno de los factores í
medio juego.
(Ver diagrama núm. 56.) 10. TIR A5CR Veamos unos casos. más importantes del medio jue-
11. D4R A4T go y que influye en el plan de
«El plan de las blancas es-
1D. C4T C2D
triba en materializar la supe- movilización es el ataque al rey
13. D5A! adversario; sobre todo, si éste
rioridad de peones del flanco

106 107
se queda detenido en el centro Diagrama núm. 57 15. D3R CcxP Las blancas entregan otro
como sucede en esta partida. peón para dominar la columna
a 2lo. E Aquí tampoco conviene ju-
gar 15. ..., C1CD, porqueel al-
de R, línea de ataque impor-
Savon Liberson
: uy Maida fil 5C negro quedaría atrapado
tantísima.

AY
XXXVII? campeonato de la
U.R.S.S. (1969) después de 16. AXC, PXA;17. 0 DxP
P5A. Como quiera que sea, las 31. TIR TT
1. P4R P4AD negras han de devolver la pie- 32. D4AR T2D
2. C3AR C3AD za que llevan de ventaja, aun- 33. C5R D6A
3. P4D PXP que ello no les aliviará la si- 34. TIAR T2A
4 CxP D3C tuación. 35. D6A C2-14
5. C3C C3A
] úl E:8 36. TICR
6. C3A P3R 16. D4R C3C
7. A3D P3TD blancas sacrifican una pieza,
17. AxXA CxXA Existe el peligro de 37.
8. A5CR A2R 18. PSA! P4TR T8C+.
con el fin de atacar, y crean
19. P3TR AXPT
un peligro serio en la columna
Es mejor 8. ..., A5C. 20. PXA P4D Oe RIA
de R. Por lo que las negras ha-
21. D4T RIA 37. R2T D7D+
brán de aceptar el sacrificio de
9. D2R P3D 22. C4D T3T 38. T2C D6R
dicha pieza.
10. 0-0 D2A 23. PGA! PxXP 39. A7T!
11. P4A P4C 115% PxC 24. RIT
12. TDIR P5C? 1. PXP A5C Este golpe es definitivo. La
Las blancas han recuperado amenaza 40. T8C mate no se
Lo procedente era 12. ..., No se puede 14. ..., CXP, la pieza. Y las negras tienen puede rechazar. Las negras ago-
P3T; 13. A4T, P4C. Es fácil pues sigue 15. A4RI, ni 14. ..., más peones que aquéllas; sin taron el tiempo.
ver que el plan de moviliza- CICD, por cuanto ocurre 15. embargo, no han podido mejo- En muchos sistemas de aper-
ción de las blancas se apoya en AXC, PXA; 16. D5T, tras lo rar su posición, debido a la tura modernos se suele enro-
el ataque. cual las fuerzas de las negras vulnerable posición de su rey. car en lados opuestos, lo cual
estarían desorganizadas, y el predetermina los ataques en di-
13. C5D! ataque de las blancas sería poco MA C3-1A versos flancos.
menos que irrechazable. Por 25. T3R D3D Semejante situación es co-
ello, las primeras intentan salir 26. T3-3A RIR mún, por ejemplo, en las nume-
(Ver diagrama núm. 57.) 27. TxP TXT rosas variantes del ataque Rau-
del apuro valiéndose de enga-
ños tácticos; engaños que son 28. TXT D4R ser en la variante del dragón de
Este golpe táctico es propio rebatidos por la precisión de 29. TIA C3D la defensa siciliana.
de esta clase de posiciones: las las blancas en sus acciones. 30. C3A!

108 109
30. CXC PxC 9. A3R C3A
Karpov Gik TXxC, D8T +; 19. R2D, DXT; 10. A4AD 0-0
31. DxXP+.
Moscú, 1969 20. P4C les causaría pérdidas
materiales. No advirtiendo el peligro y
Las negras abandonaron.
1. P4R P4AD confiando en tomar la iniciati-
En los ejemplos citados, el
2. C3AR P3D 18. P4C C3AR
plan de ataque derivó de las va, las blancas optaron por este
3. P4D PxXP 19. PSC C4T
particularidades del juego en la ataque con la dama, aparente-
4. CxP C3AR 20. TXC! PxT mente activo.
apertura. Tal plan está unido
5. C3AD P3CR 21. TIT D6R +
con la aplicación de poderosos
6. A3R A2C 22. RIC DXxPA
medios tácticos. Un cuadro pa- 11. D3A
7. P3A C3A 23. TXP P3R
recido ofrecen los casos en que
8. A4AD 0-0
un bando saca ventaja de la Diagrama núm. 58
9. D2D D4T Es posible que las negras ci-
apertura gracias a los errores
10. 0-0-0 A2D frasen las esperanzas en este
que ha cometido el otro; ven-
11. P4TR CAR movimiento y estimasen que su
taja que se puede consolidar
12. A3C TRIAD posición era defendible.
sólo con procedimientos tácti-
cos. Los cuales son, en ocasio-
En esta variante, el princi- 24. P6C! CxP
nes, el único medio de materia-
pal objetivo de los dos bandos
lizar la ventaja.
es atacar al rey, y hacerlo En caso de 24. ..., PAXP,
pronto. las blancas ganarían fácilmente
Aprovechamiento táctico de la
prosiguiendo 25. DXPT+,
ventaja sacada de la apertura
13. P5T cxP RIA; 26. D8T+, R2R; 27.
14. A6T AXA T7T+, C2A; 28. DXT, con
Gufeld Petrosian
15. DXA TXC gran ventaja.
l6. PxXT DXPA
XXXVIL* campeonato de la
25. DXPT+ RIA Este ataque da a las negras
U.R.S.S. (1969)
Este movimiento permite a 26. TS5AR! facilidades para hacerse con la
las blancas organizar un ata- PAR iniciativa y formar una posición
1. P4R
que bello y concluyente. La En este movimiento consiste ventajosa.
2. CIAR C3AD
continuación 16. ..., C3JAR tie- la idea de la combinación de
3. C3A P3CR
ne más poder defensivo. las blancas. PxP JA P4D
4. P4D
5. C5D A2C DD. PXP P4A!
17. C2R! D4A 26... DxA+
6. A5CR C3-2R
27. PIxD PxT Esto es lo que no previeron
7. CXPD P3AD
A las negras no les conviene 28. C4A TID las blancas, cuyas piezas Co-
8. C3AD P3TR
jugar 17. ..., C6D+, porque 18. 29. D6T+ RIR
111
110
mienzan a estorbarse unas a 23. PxA D3C Diagrama núm. 59 La consolidación, metódica,
otras. 24. P3CD D5C! paulatina y estratégica de dicha

BB. C45C Las blancas se rindieron. Í


J
ELAMA NS ventaja quizás es el fenómeno

El aprovechamiento táctico Hal 30 más característico en el aje-


drez.
El blanco tampoco mejoraría de la ventaja sacada de la aper- +30
10 Muchos planes característi-
su situación, aun cuando prosi- tura suele dar motivo para ata-
| aa de cos de desarrollo de la inicia-

o el
guiese 13. C4-2R, A5C; 14. car rápida y decisivamente con- tiva en la apertura dependen de
D3C, C4A! tra la posición del rey adver- las particularidades de la posi-
sario. La diferencia esencial del iaa ción.
ds P3T plan de ataque entre la partida
¿2:1A E:2 Por su práctica y por las par-

a
14. P6D C4A anterior y la siguiente consiste tidas de otros ajedrecistas co-
15. C7A CxP! en que en ésta el ataque se pue- noce el lector los típicos planes
de calcular hasta el final del para aprovechar la ventaja de
De ese modo, se rebate cate- mismo. 13. [CCXP! DxC espacio (en el centro y en uno
góricamente la incursión del de los flancos), la presión ejer-
Este movimiento es forzado,
caballo blanco. Si 16. CXT, las Faibisovich Lomaya cida contra la estructura de
pues se da mate al rey negro
negras obtendrían dos piezas Grozni, 1969 peones poco sólida, la posesión
luego de MB. ..., PXC; 14.
menores por la torre, prosi- de una columna abierta y la
y DXPT+!! o de 13. ..., PXD;
guiendo 16. ..., CXA y 17. y L P4R P4R
14. CXA+, R2C; 15. TXP+. transición a un final mejor.
ASC. 2. C3IAR C3AD Al último de los planes re-
341 ASC C3A y 14. D6T A3R feridos queremosatraer la aten-
16. 0-0-0 4. 0-0 CcxP 15, TXJ PxT ción de los ajedrecistas jóvenes,
5. TIR C3D 16. TIR AJA quienes suelen desestimar la
Tratando de hallar contra- 6. CXP A2R 1. A3T A2C técnica de los finales.
juego, las blancas sacrifican una 7. A3D CxC 18. D4A TIA
pieza; mas eso no les aliviará 8. TxC 0-0 19. P4TR C2A El paso a un final complejo
la situación. 9. C3A P3AD 20. AXT AXA
10. P3CD CIR 21. PST A2R La práctica actual no sólo no
16 DxC 11. A2C P4D 22. D4D P3C recusa la transición prematura
17. AJA A5C 12. D5T P3CR? 23. D4TD. a la fase final, aun sin pasar
18. D3D P4CD! muchas veces por el medio jue-
19. A5D TDID Las negras tenían que haber Las negras abandonaron. go, sino que la confirma en
20. P3A P5C proseguido 12. ..., C3A. Ese El procedimiento táctico para aquellos casos en que es po-
21. DXPC RIT descuido les va a costar la par- aprovechar la ventaja sacada de sible,
22. D3D PxC tida. la apertura no es único.

112 113
Polugaevsky Ivkoy En esta posición tienen las
Belgrado, 1969 blancas una serie de ventajas 33. P6T mienzo de la partida, y lo ha-
pequeñas, pero importantes: la cen de suerte que el juego ul-
C3AR C3AR pareja de alfiles, ventaja de es- Este movimiento es la piedra terior apenas requiere explica-
A

P4AD P4AD pacio en el centro y la posibi- más importante de los cimien- ciones... Pero la igualdad de
C3A C3A lidad de un activo plan de jue- tos en que estriba la victoria, oportunidades en la apertura
P4D PxP go en el flanco de dama. pues el peón 6T decidirá el re- suele determinar el contenido
CxP CcxC Las negras no podrán impe- sultado de la lucha, de la lucha en el medio juego.
DxC P3CR dir el constante refuerzo de la En este caso se produce común-
P4R A2C posición blanca. qa ASD mente la maniobra posicional,
AJR P3D 34. T3D A2T lo cual exige de los contendien-
P3A 0-0. 16. ... RIA 35. A3T A8C tes mucha maestría en hacerlo
1 D2D A3R 17. P4TD C2D 36. AJA RIR lentamente, para ir acumulan-
1 TIA D4T 18. P5T! A7C 37: P5R A7T do pequejas ventajas, y cono-
19. T2A TXT+ 38. PxP PxP cer las estructuras de peones
Aquí, las blancas fuerzan el 20. RxT A2C 39. T3R+ RID propias del caso: el centro
paso a la fase final. 21. R3C TIA 40. T4R A8C abierto, la cadena de peones y
22. A2D A5D 41 AXxC. los casos en que un bando tie-
12, C5D DxD+ ne superioridad de peones en el
23. P4C R2C
13. RXD AXC Las negras se rindieron, por- centro y el otro la tiene en uno
24. P5CR!
14. PAXA TRIAD que a 41. ..., TXA sigue 42. de los flancos. Muchas posicio-
15. A2R P3TD AGA+, R2A; 43. TSR y, lue- nes típicas y de equilibrio di-
Tras haber paralizado las
16. P4CD! go, T8TR y TxP. námico se caracterizan por la
fuerzas de las negras en el flan-
co de dama, el blanco empren- presencia en ellas del debilita-
Diagrama nú. 60 El paso al medio juego cuando miento de los peones: centra-
de una poderosa ofensiva en el
la posición está equilibrada les; esto se compensa con un
Ue
as dd
de rey.

Ma ia
buen juego de piezas.
A T2A Hemos examinado algunos En la apertura moderna son

¿1 E m:M 25. TID RIA casos de transición al medio


juego cuando un bando ha sa-
cada vez más frecuentes las po-
siciones cargadas de lucha tác-
pa mm:
26. P4A TIA
27. A4C RIR cado ventaja de la apertura o tica e intensiva. En ellas la con-
E sl |
E

28. TIAR T2A ha logrado una iniciativa ame- tienda por el equilibrio no es

a osa 29. P4T A2C nazadora. Y bien, ¿qué ocurre apacible ni transcurre dentro
SY

30. PST! A5D si ninguno de los dos bandos del marco de las maniobras de
¿mm 20: 4 31. TITR A2C ha conseguido ninguna ventaja? posición; el rápido cambio de
E4d gs 32. T3T RIA Existen muchas variantes que
simplifican la posición al co-
las situaciones exige atender al
procedimiento de modificar el
114
115
plan de juego; la táctica y el reporta ninguna ventaja, por- tégical Las negras entregan otro 29. CxP DIAR
examen de las particularidades que sucede 11. ..., C2-3A y se peón, con lo cual avivan nue- 30. A3A T6A
combinatorias adquieren una amenaza 12. . , C5C. Y a 12. vamente el juego en el centro. 31. A2C TIR
importancia primordial. P3TR? sigue 12. ..., C6C! 32. RIC AXC
19. PXP AxXP 33. AXA TXA
Korchnoi Stein Ao C5A 20. DxP DIR 34. TxT T8A +
XXXIL* campeonato de la 1. A2ZAD C3A 35. TIR DIA+
U.R.S.S. (1965) B. C3A P4CD! Por extraño que parezca, la 36. RIT TXTIT
posición de las blancas es deli- 37. TXT DxC
1. P4D C3AR Diagrama núm. 61 cada en extremo. Las negras 38. A4D D7C
2. P4AD P3CR desarrollan magistralmente el 39. TICR D7D
3. C3AD
4. P4R
A2C
P3D
leaSn ataque. 40.
41.
AxXP
ASA
CAR
C3A
5. P3A 0-0, 21. TIR TA 42. A3T C5C
6. A3R PAR MNa“a 22. A2D ATA 43. AxXC D5D+
DBOD
8. D2D
C4T
P4AR
Misa ta 23. D3D P5R!

9. 0-0-0 C2D A ¡Aquí se pone de manifiesto


Las blancas abandonaron.

10. A3D PxP O A 2: la debilitación del punto críti- Este capítulo tiene por obje-

Este movimiento es la pri-


¿ Ba — usa co 4R blanco! Las negras en-
tregan otro peón, para conti-
to dar a conocer al lector los
problemas estratégicos que a
mera sorpresa estratégica. Pues nuar decididamente la apertu- todo ajedrecista se le plantean
el centro se cierra comúnmente ra de columnas y diagonales. en uno de los momentos deci-
con el movimiento 10. ..., P5A, ¡Otra sorpresa estratégical sivos de la partida, es decir,
para impedir el ataque de las Las negras abren el juego en el 24. D3A A2CR en la transición de la apertura
blancas en el flanco de rey. El flanco de dama sin preparación 25, C3TR Cc5C al medio juego. El ajedrecista
ataque en esta partida hace re- alguna y sin reparar en la en- 26. PxC AXD tenaz debe estudiar con deteni-
lación al activo contrajuego en trega de ese peón. 27. CXA C3A miento los problemas que he-
el centro; contrajuego que es 28. P5C C2D mos examinado o simplemente
un componente del plan prin- 14. CXP A3TD aludido. Aunque ya hemos ha-
cipal de las négras, que vere- 15... C3T TIC El negro tiene superioridad blado acerca de los métodos de
mos pronto en acción. 16. P3CR C54T material; sólo le falta realizar- trabajo, continuaremos hacién-
17. P3C A2C la con precisión. dolo en el capítulo siguiente.
1. CxP? 18. CIC P3A!

La continuación 11. PXP no ¡Una tercera sorpresa estra-

116 117
El estudio de las partidas propias

El análisis concienzudo de CcxP P3R

NS
las partidas propias es lo más C5C P3D
apropiado para perfeccionarse P4AD C3A
C1-3A P3TD
porque las recordamos, nos son
íntimas y comprendemos su C3T AZR
contenido, A2R 0-0
A menudo, los ajedrecistas 10. 0-0 P3CD
EL LABORATORIO PARTICULAR jóvenes olvidan pronto sus de- A3R A2C
saciertos; antes prefieren mos- Dn. P3A C4R
13. D3C C4-2D
El ajedrecista tiene a su dis- enumeradas procede espontá- trar las partidas ganadas que
posición temas interesantes y neamente de la práctica; ade- las que han perdido. Quiere 14. TRID DIC
complejos para perfeccionarse. más de éstas hay otras que, esto decir que no comprenden 15. T2D TIR
Hay que estudiar mucho. El aunque no están ligadas tan di- la importancia que tiene el tra- 16. RIT AID
Y. T1-1D ALA
notable gran maestro A. Ru- rectamente con las necesidades bajo en las mismas. Mas para
binstein dice: «De los trescien- 18. AIC T2R
prácticas, quizá son más impor- perfeccionarse conviene exami-
19. ALA D2T
tos sesenta y cinco días del año tantes que las enumeradas. Nos nar los errores propios. Por más
dedico sesenta a la práctica, referimos a las futuras perspec- absurdo que parezca, la pérdi- 20. C2A TLIR
21. TXP AXT
cinco al descanso y trescientos tivas del ajedrecista, a su de- da de una partida no es for-
a mi perfeccionamiento». sarrollo. En este aspecto debe tuita. Los errores importantes 22. TXA DIC
23. D4C TIAD
¿Cómo debe trabajar el aje- ampliar su cultura y su erudi- se cometen casi siempre por es-
24. AXP CXA
drecista en su laboratorio par- ción: estudio de la literatura casez de razonamiento «ajedre-
ticular? que versa sobre este arte, aná- cista», para evitarlos es nece- 25. TxXC T2D
26. P5R DxP
Aunque de pasada, hemos ha- lisis de su propia obra, forma- sario diagnosticarlos y analizar-
blado de muchas cosas en los 27. TXA T7D
ción de un repertorio de aper- los debidamente.
28. D3C P4TR
dos capítulos anteriores: del co- turas y estudio de los factores Veamos cómo se debe hacer
nocimiento de las posiciones tí- psicológicos del perfecciona- dicho trabajo, para lo cual nos 29. CAR cxC
30. PxC D5A
picas, de las ideas y procedi- miento y de la táctica en las serviremos del siguiente ejem-
mientos combinatorios, del es- competiciones. 31. C3R TL-1D
plo.
tuido de la teoría de las aper- Intentaremos explicar ciertos 32. D3A D7A
Suetin Kuzmin 33. P3TR P5T
turas, del análisis de las parti- aspectos referentes a la forma-
Sochi, 1970 34. R2T D5A+
das aplazadas, etcétera. ción general del ajedrecista.
Cada una de las ocupaciones 1. P4R P4AD 35. RIC T1-6D
2. CIAR C3AD 36. T8C+ R2T
3. P4D PxP 37. D5T P4A

118 119
Y las blancas se rindieron. el peligro de que el contrin-
Tras una apertura sosegada, cante jugase P4D, lo que hubie- Las blancas ya cifraron las Las negras también pueden
el juego se recrudeció brusca- se repercutido negativamente esperanzas en este golpe mien- retirar el caballo a la casilla 1R
mente. Intentaremos determi- en la posición del alfil 3R. tras analizaban el vigésimo pri- y a la 4T. La continuación 26.
nar los cambios bruscos que su- La entrega de calidad en el mer movimiento. «y» CIR; 27. P4A reduce consi-
frió la contienda y, naturalmen- vigésimo primer movimiento es derablemente la movilidad de
te, aclarar los errores impor- discutible, pues la simple con- Diagrama núm. 62 sus piezas, y la 26. ..., C4T; 27.
tantes que cometieron las blan- tinuación 21. P4TD, DIC; 22. T6D, D2A; 28. P5A! da venta-

c5OR
cas. D3T y, luego, P4CD ofrecía a ja a las blancas.
El resultado de la apertura Tras haber calculado estas
se debe estimar favorable al
las blancas la oportunidad de.
reforzar la posición difiriendo aia variantes jugué sin vacilar 26.
blanco, pues el negro optó por la decisión principal para más da P5R. Confieso que cuanto más
un plan un poco rebuscado con-
sistente en trasladar el caballo
adelante. Pero la partida se
jugó en una competición pre-
ll pensaba mi contrincante, tanto
más temía yo intuitivamente
de la casilla 3AD a la 2D. Aun- paratoria, asa que él tomase dicho peón.
que dicho caballo defendió el Confieso que el cálculo pre- sl Y cuando jugó oportunamen-

LD.
punto 3CD, su traslado mermó vio y concreto no mostró nada te 27. ..., T7D me di cuenta
considerablemente las posibili- real ni efectivo; si acaso sólo de que la continuación 28. C5D,
dades de crear contrajuego en la circunstancia de que las ES TXC; 29. C7R+, RIT; 30.
el centro; esto hizo que las ne- blancas obtendrían dos peones CXT no servía porque se daba
gras hubiesen de efectuar una por la calidad y las piezas ne- En ajedrez, casi todos los mate a mi rey, mediante 30. ...,
defensa pasiva. Las blancas no gras se reactivarían, errores tienen su colorido emo- T8A!; 31. DBA +, CIC!
pudieron llevar a término el Desde luego, no arriesgaban tivo. No podría decir qué me No hubo más remedio que
propósito de conquistar inme- nada importante; prosiguiendo indujo a no considerar deteni- batirse en retirada y tratar de
diatamente el punto 3CD de las 25. DXC, hubiesen mejorado damente la principal impugna- salvarse con una defensa pasi-
negras, porque éstas hubiesen sus posibilidades; pero no lo hi- ción de las negras; esto es, la va. Pero como suele ocurrir, el
salido con ventaja después de cieron por evitar la simplifica- toma del peón: 26. ..., DXP; error táctico fue irreparable.
14. C4T, TIC; 15. AXP, CXA; ción que producía la continua- 27. TXA, TXT (en el caso de Advierto que las blancas hu-
16. DXC, DXD; 17. CXD, ción 25... T2D; 26. TXT, 27. ..., T7D, me pareció bastan- bieran tenido una ventaja mí-
AXP o 16. ..., D2D. CxT. te convincente proseguir 28. nima, si hubiesen proseguido
Hasta el vigésimo primer mo- La excesiva valoración de la C5D, TXE; 29, C/R=, RUT; 26. C2R y 27. C3R; veámoslo:
vimiento jugué bien y conseguí posición originó el grave error 30. CXT y la amenaza 31. no conviene responder, por
ventaja en el centro y ganar es- cometido en el vigésimo sexto D8A+); 28. DXT, TIC; 29. ejemplo, con 26. ..., T8D, por-
pacio. Lo cual prueban los mo- movimiento: 26. P5R? Esto fue DXPT, C4T; 30. D7T, TXP; que sucede 27. C3R y el alfil
vimientos 16. R1T y 18. AIC, sin duda el momento culminan- 31. D3R!, y las blancas ten- negro corre peligro.
que conjuraron oportunamente te de la partida. drían una ventaja material es- En la fase final se impuso la
timable, acción de las piezas mayores de
120
121
MM. AxA DxXA ron en el duodécimo movimien- saban con creces la desventaja
las negras. A 32. P3TD pudo
to cuando las blancas, aprove- de un peón a cambio de la ini-
haber sucedido 32. ..., T7AR; 15. A5C TIA
charon la imprecisión de su ad- ciativa después de 22. ...,T3A;
33. RIC, T1-7D!, y el peligro 16. D2R P3T
versario, quien debía haber 23. C3A.
34. ..., TXA+ y 35. ..., DIA+ 17. PxP AXP
proseguido 11. ..., C3T' o bien Por su parte, las negras te-
no se hubiese podido conjurar. 18. C4R AxP
19. AGA TS5A 11. ..., TILA, para dar comienzo nían que haber tomadoel peón:
Al jugar 33. ..., P5T y ase-
20. TDIR P4D a una poderosa ofensiva en el 23. ..., AXP; 24. P4A, PCXP;
gurarse de ese modo el dominio
21. C2D AXA centro y en el flanco de rey. 25. CXPD, A5D+; 26. C3R,
del punto blanco 3CR, las ne-
En el transcurso de diez mo- P6A o 26. ..., D5R, con lo cual
gras desbarataron todo intento 22. CXT A5D+
vimientos, del duodécimoal vi- las posibilidades se equilibraban
defensivo de las blancas. 23. C3R P4TR
gésimo segundo, los aconteci- más o menos.
De esto se debe sacar la si- 24. RIT AGR
25. D3A D2R mientos se desarrollaron casi Aquí, la situación fue favo-
guiente conclusión: en esta par-
26. T2A RIA forzados. Al responder a 16. rable a las blancas. Por lo de-
tida, el fracaso de las blancas
D2R con 16. ..., P3T!, las ne- más, las negras tuvieron recur-
se debe al hecho de no haber 27. P3A T2T
gras aprovecharon la única sos considerables; bastó que
profundizado debidamente en 28. C2A D5T
29. P3CR D5CR oportunidad de alejar la peli- siguiese 33. P4C en lugar de 33.
la esencia de la posición.
grosísima amenaza 17. C4R, PXxP, para que respondiesen
Examinemos otro caso aún 30. C4C RIC
pues hubiese sucedido 17. ..., con 33. ..., A6C!, y las blancas
más complejo en el aspecto 31 CxXPT D5SAD
32. C4C PST PXA; 18. PXP, D2T+!; 19. tuvieron que echarle mucha in-
combinatorio.
33.1 B4G, A6C RIT, AXP; 20. C6D+, R1D; ventiva, para poder mantener
34. CxP PxC 21. CXP+, R2R, y ellas ha- el equilibrio.
Kupreichik Suetin
35. TER+ CIA brían tenido más posibilidades.
Sochi, 1970
36. T2D ALA En semejantes posiciones hay
1. P4R P4AD 37. T8A P5D que calcular todas las posibili- Diagrama núm. 63
38. T2R P3A dades combinatorias, porque en
2. C3AR P3R
3. P4D PxP 39. P5C DxPT estos casos las consideraciones
E _M_W+E
um mea
40. D5A A3D generales sobre la posición que-
4. CxP C3AD
dan relegadas a segundo térmi-

| MBA
5. C3AD P3TD 41. T2AR PDxP
42. PXPAD D8T+ no. Pero hasta en las partidas
6. A2R D2A
DIRÍA
8. CXC
P4CD
DxC
43.
44.
TIA
T2A
D7T
D8T+
más tensas es necesario ver no
sólo los golpes tácticos. Por DE 0
9. AJA A2C 45. TIA D7T. ejemplo: las blancas tenían que — Awil da
haber jugado 22. TXA y no 22.
10. P5R D2A
11. 0-0 TID La partida terminó en tablas
CXT; de esa manera, hubiesen
amenazado las casillas 3R y
¿8 A a
D. PSA
13. PGA
C2R
C3C
por repetición de jugadas.
Las complicaciones empeza- 3CR de las negras, y compen- _MN E
122 123
34. CXPl, 37. T8A! y 38. partida que hemos jugado. Con- todo, mostrar los cálculos con» nas, y penetrar en las intencio-
T2R! fieso que no conté con que el cretos. nes del contrincante.
Luego de haber efectuado los alfil estaba defendido después 3) Seguir el hilo estratégico Siempre que se critique una
cuarenta primeros movimien- de 23... AXP; 24. P4A, de la partida. continuación errónea conviene
tos, se formó una posición de PCXP! 4) Transmitir las impresiones indicar la correcta.
equilibrio dinámico. Véase: no 2) ¿De qué consideraciones vivas de los contendientes. Téngase presente que el aná-
convino hacer 41. P6C?, porque se guió usted al elegir un plan El arte de comentar y anali- lisis no es una partida realiza-
hubiese sucedido 41. ..., T2R!; de juego? zar no es fácil; requiere un es- da en la práctica, pues exige
42. TXC+, RXT, 43. DXP+, Al valorar los errores come- tudio escrupuloso y el conoci- demostraciones concretas más
RIR,y las negras habrían teni- tidos, es imprescindible descu- miento de métodos especiales, que soluciones intuitivas.
do todas las posibilidades. Y la brir las causas que los han mo- de lo cual se habla en el si- Toda partida tiene fases
continuación 41. D6R +, D XD; tivado: el no haber profundiza- guiente subcapítulo. Por lo atractivas y carentes de atrac-
42. TXD, T2D; 43. PAXP, do debidamente en el conteni- pronto, veamos unas reglas sen- tivo. Sin embargo, con un aná-
PXP; 44. T6C+, R2A; 45. do de la posición o las equivo- cillas, pero necesarias: lisis detallado y serio se pueden
TXP lleva hacia las tablas. caciones tácticas, pues éstas El análisis ha de ser impar- hallar muchos datos interesan-
Esto es la parte estrictamente producen comúnmente situacio- cial, es decir, hay que valorar tes e instructivos en todas las
ajedrecista del análisis de la nes desventajosas. las variantes propias y las aje- partidas.
partida. Pero la simple investi- Hay que ser objetivo y auto-
gación de los errores no basta crítico, y no se deben adornar
para quienes desean perfeccio- las intenciones propias; hay que El estudio de la literatura y de las partidas de los maestros
narse; hay que hallar al propio reconocer sinceramente los de-
tiempo la causa que los origi- fectos y los errores, aun cuan- Para perfeccionarse, el ajedre- das de los maestros más des-
na, Importa desprenderse del do el contrincante no los haya cista ha de estudiar la litera- tacados, y así sucesivamente.
amor propio, restablecer el hilo advertido. tura propia de este arte. Esto Se debe darla preferencia al
de las ideas y responder a las De las consideraciones cita- es un axioma. El manual de estudio de los encuentros dispu-
siguientes preguntas: das se sacan otras consecuen- ajedrez o una colección de par- tados en las grandes competi-
1) ¿Qué variantes concretas cias más amplias; nos referimos tidas de los maestros vienen a ciones. La armonía de la valo-
ha calculado usted al analizar a los comentarios de las parti- ser el campo para desarrollar ración con el cálculo en el jue-
los movimientos; sobre todo, das, independientemente de su el ejercicio deportivo. go propio se alcanza ejercitán-
en los cambios bruscos que re- carácter; en ellos deben consi- Se ha de leer literatura de dose constantemente en el aná-
gistró la partida? derarse los siguientes aspectos: todos los géneros: tratados so- lisis. Por ello, es necesario anali-
Es muy importante reparar 1) Señalar los cambios brus- bre la teoría de las distintas zar las partidas de los maes-
en las omisiones habidas en los cos que se producen en la lu- etapas de la partida, manuales tros, comprender bien sus in-
cálculos y en las observaciones cha. sobre las aperturas, colecciones tenciones, reflejarlas en los co-
que nos hace el contrincante 2) Revelar el curso de las de encuentros disputados en mentarios y valorar la calidad
cuando analizamos juntos la ideas de los jugadores y, ante los torneos, las mejores parti- de éstos. Hace mucho que los

124 125
métodos de hacer comentarios Acerca de este movimiento,
se introdujeron en la literatura Tarrasch dice: «En este momento, las ne- en la casilla 4TD, con el fin de
ajedrecista, y continúan progre- gras no corren ningún peligro ocupar una de las columnas
«A las blancas les preocupa
sando; hay dos métodos funda- el constante y firme refuerzo real ni efectivo. Si logran dar abiertas y amenazar con el po-
mentales. de la posición del adversario; buen juego a la torre podrán deroso movimiento 46. ..., T6T,
Uno da la preferencia a las por ello, entregan un peón ju- rechazar el ataque del adver- que habría obligado al adversa-
valoraciones de carácter gene- sario y ganar la partida.» rio a cambiar las torres, prosi-
gándose el todo por el todo,
ral; en él, las variantes concre- para ver la forma de atacar.
guiendo 47. T3C, DXT; 48.
tas sólo ilustran y confirman Realmente, el avance de ese A TIR DXxT+, y aquéllas habrían te-
las consideraciones generales. peón debería causarles la pérdi- 43. TIC TAR nido bastantes probabilidades
El gran maestro Tarrasch de ganar, gracias al peón que
da de la partida, aun cuando
usó ese método en sus comen- les ofreciese ciertas posibilida- Hecho para evitar 41. TITD. llevan de ventaja. Por ejemplo:
tarios, que sirvieron de adies- 48. ..., R2C; 49. D8D, D3R, 50.
des. No tenían motivo para
tramiento a más de una gene- alarmarse, ya que sus puntos 44. D4C D4C P3A, P4D; 51. PXP, PxP;
aquí, las negras podrían conti-
ración de ajedrecistas. Veamos débiles 3TD, 4R y 3TR son de-
uno. fendibles con la torre y, evitan- «No conviene responder con nuar R3A y D2D, para situar
44. ..., T4C, por seguir 45. D4A. el rey en la segura posición
do el cambio de las damas, ha-
brían podido continuar el jue- Las negras deben evitar que la 21'R o avanzar el peón prote-
Schlechter Em. Lasker
go.» dama adversaria penetre por la giéndolo con dicha pieza; en-
Match individual, 1910 tonces, el rey blanco estaría
Vemos que el autor de este diagonal 2TD-83CR en su propio
comentario da una valoración terreno.» mucho más alejado del citado
Diagrama núm. 64 Este modo de generalizar es peón, cuyo avance parece ser
bastante categórica y lo hace
sin ninguna clase de variantes. interesante. En cada comenta- muy contundente. También po-
Basado sobre la lógica estricta, rio, Tarrasch explica, sobre drían tomar el peón blanco 4R;
dicha valoración es correcta, todo, cómo se desarrolla el con- pero esto supondría dejar esca-
El mérito de este método de tenido principal de la partida, par su merecida victoria.»
comentar estrictamente verbal y en ningún instante olvida el Obsérvese que Tarrasch supo
consiste en que se acerca al ra- sistemático y lógico desarrollo definir los cambios bruscos que
2» YY zonamiento común de la vida. del juego. se producían en la lucha y dar-
2 e les realce. ¡Por algo se ha dicho
Sigamos las ideas del comen-
tarista. 45. DIR D6D que sus comentarios se pueden
46. T4C leer sin la ayuda del tablero!
Es DxPC
Tarrasch estima muy impor- As P4AD
40. PXP DxPC
tante este momento: To TAL PSA
41. T3CD D3T
«En esta situación, las negras 48. DITD DXP+
39. P4TD 42. D4D
deberían tener situada la torre 49. R2T T4C
126
127
Chigorin Tarrasch La sobredicha revista se equi-
Ahora, el rey negro va a ser movimiento y en el cuadragési- Match individual, 1893 voca. Pues, al finalizar la par-
objeto de un ataque peligroso. mo séptimo, respectivamente.»
tida, el propio Tarrasch dijo a

50. D2T D4R+


Diagrama núm. 65 los espectadores que la toma
55. D6T!
del peón citado era extremada-
51. RIC D8R+
mente peligrosa, Nos parece que
52.
53.
R2T
T8T
P4D
D5C
El rey negro carece de la
protección de sus peones y, por
> Ue el Tarrasch es más justo en la
apreciación de esta variante. El
54. R2C ende, sucumbirá ante la presión
lector podrá comprobarlo en las
de las piezas adversarias.
siguientes variantes... Lo varia-
La finalidad de esta jugada
do y peligroso del ataque de
es poder continuar D6T, lo cual ed TIC las blancas, si las negras inten-
sería un error haberlo efec-
tasen mantener la ventaja de
tuado ahora, pues sucedería A 55. ..., T2C sucede 56.
los dos peones, puede verse en
D3D+. Por eso, las blancas te- D6R y las blancas ganan.
estas variantes: 20. ..., TXP+;
nían que haber situado el rey
en esta casilla en el quincua- 56. T7T+ RID o Moa 21. RIT, PXD; 22. A4A!, A2D;
23. P4C, TIAR; 24. P4TD.
gésimo segundo movimiento. 57. TXP D3C »a) 24. ..., CXPC; 25. C5R,
58. D3T RIA Tras meditarlo mucho, Ta- 120526: [EXA EXC; 27
A D4A?
rrasch jugó 20. ..., PXD y re- AXP+, RIT; 28. P5D, P3T;
Las negras se rindieron. husó tomar con el movimien- 29. C4R (las blancas amenazan
Esto significa el último cam- Vemos que Tarrasch procede to 20. ..., TXP+ el segundo C5A), P3C; 30. C3C, TXT+;
bio brusco que se produce en lógicamente de lo universal a peón que se le ofrecía. Acerca 3L TXT) CT2R; 32% 05D y
este duelo dramático. Tarrasch lo particular en el desarrollo de ello, Chigorin dice: las blancas ganan prosiguiendo
lo comenta con suma precisión: de sus comentarios. «Es difícil conjeturar por qué AXC.
«Lasker no advierte que El método opuesto es el que Tarrasch no tomó el peón 4CR. »b) 24. ..., T2C; 25. P5D,
corre gran peligro y, así, pierde usó el gran maestro ruso Chi- La revista “Deutsche Schach- PBIEXP EXE 2
la partida. Mas ¿podía ganarla? gorin, que deduce la valoración zcitung” comenta así el vigési- AXC+, RIT; 28 C5R,
A 4. iy TIC sucede 55. de la posición de las variantes, mo movimiento de las negras: TXT=+; 29. TXT, T2R; 30.
T7T +, T2C; 56. T8T. Enton- es decir, procede de lo particu- “Esto es un descuido inconce- TICR,y las blancas ganan una
ces, ¿qué habría podido hacer lar a lo universal. Generaliza bible. Prosiguiendo 20. ..., pieza.
para reforzar su posición? Por bastante menos, y da la prefe- TXP+, las negras ganaban un »c) 24... "T2G; 25. P5D,
otra parte, ninguno de sus dos rencia a los detalles del análi- segundo peón y posiblemente la CID; 26. C5R, ALA; 27. PXP,
peones libres puede avanzar, sis, a la investigación de los partida. Entonces, el doctor Ta- GXrAP: 280 1 CE
sin que perezca. En ello estriba recursos combinatorios abiertos. rrasch hubiese salido vencedor etcétera); 28. TXC, TXT; 29.
el error de haberlos adelanta- He aquí uno de sus comen- de una importante contienda”. TS8D+, TIA; 30. TXA, TXT;
do en el cuadragésimo sexto tarios,
129
128 5. — LABORATORIO DEL AJEDRECISTA
31. AXC+, y las blancas ga- derno, hecho por el gran maes- «Desde el momento en que la sición de las negras, Botvinnik
nan.» tro Tahl, sobre una de las par- torre negra neutralizó la pre- respondió:
Luego, prosigue diciendo: tidas del encuentro individual sión que las blancas ejercían en »-—Al principio, esta posi-
«En la variante a), y después disputado entre él y Botvinnik, la columna de R, puede decirse ción me pareció más favorable
de 28. P5D, las negras hubiesen que las negras sortearon los a las negras; pero hallé luego
tenido probablemente mejor de- Tahl Botyinnik obstáculos más importantes. un plan conveniente: es necesa-
fensa, prosiguiendo 28. ..., Match individual, 1961 Botvinnik advirtió esta circuns- rio cambiar las damas y con-
C7A; 29. C5C, C6R; 30. tancia, y yo tuve que convenir servar las torres.
TXT+, CXT; 31. T3D y en- Diagrama núm. 66 en ello. »Semejante valoración de la
tregando el peón 2A. Pero, en »Aquí quise distraerme un posición me pareció muy abs-
este caso, la partida se iguala poco. En el transcurso de la tracta; mas cuando empecé a
y el resultado de ella es pro- partida, las ideas de los con- revisar las numerosas variantes
blemático.» tendientes discurren por diver- en cuestión hube de reconocer
Después de este análisis de- sos caminos. Muchos ajedrecis- que Botvinnik estaba en lo cier-
tallado, Chigorin hace la si- tas, particularmente los jóvenes, to: en un final sin damas, las
guiente generalización breve, se pasan las cinco horas que blancas tendrían cierta superio-
aunque interesante: dura el juego ocupados en el ridad con la armoniosa cadena
«He citado estas variantes cálculo, y su trabajo mental se de sus peones protegida por el
interesantes, para demostrar que reduce a esto: “Si hago eso, él alfil; y con ellas, las negras te-
la ventaja de las negras en cuan- hará eso otro”. Y continúan así nían que contar con un ataque
to a los dos peones no les ga- mientras tienen fuerzas para ha- fuerte, debido a la debilitación
rantizó ganar la partida.» cerlo. Los más experimentados del punto 4CR.
Hemos visto dos métodos de Las blancas compensan la fal- y conocedores de los secretos »El siguiente movimiento de
comentar legales, pues cada uno ta de una pieza por tres peones, de este arte no suelen moles- las blancas es correcto, porque
de ellos refleja la realidad aje- lo cual evidencia que las po- tarse en tan prolongado traba- sirve para apoyar la lucha por
drecista: el deductivo (por el sibilidades están equilibradas; jo, sino que se acomodan fun- la columna de R. Pero en el
cual se procede de lo univer- tanto más cuanto que la posi- damentalmente a los principios momento decisivo vacilé en ha-
sal .a lo particular) es el con- ción es activa y fuerte y con- básicos y, de ese modo, planean cerlo.»
tenido estratégico de la partida, tiene no pocas sutilezas tácticas su juego ulterior. Para ilustrar Todo esto es interesante y
y el inductivo (en que ascien- y estratégicas. lo dicho quisiera citar un diálo- convincente, pues de ello se de-
de lógicamente el entendimien- El siguiente comentario es go sostenido entre Botvinnik y duce que con el uso de los mé-
to desde el conocimiento de los muy interesante, pues refleja yo cuando la partida hubo fina- todos más dispares y contra-
fenómenos a la ley que virtual- dos modos de abordar la posi- lizado. Al referirle las varian- puestos se puede llegar a un
mente los contiene) es el conte- ción, diametralmente opuesto: tes que yo había calculado du- mismo resultado.
nido táctico de la misma. el estratégico de Botvinnik y el rante la partida y que demos- Volvamos a la partida que
Veamos un comentario mo- táctico de Tahl. traban lo satisfactorio de la po- nos Ocupa.

130 131
20. D3D R2C Vemos que las negras forma-
21. D3CR? ron una posición ganadora, y
Diagrama núm. 67 taca con precisión extraordina-
realizaron su ventaja en el quin- ria los rasgos esenciales de la
Lo procedente era 21. P4AR, cuagésimo octayo movimiento. aaa posición.
TDIR; 22. TSRI; así, se man-
tienen las mismas posibilidades.
El método moderno de co-
mentar las partidas sintetiza los
3 al! Hasta aquí, la lucha fue más
bien de posición. Ahora se ac-
dos métodos antedichos, combi- tivará el juego. Las blancas ata-
os
22. TXT
TXT+
DxD
nando armónicamente el análi-
sis concreto con las' valoracio-
a carán fuerte al rey adversario.

23. PxD TIAR! nes generalizadoras. 24. AXC PAXA


24. P4A C5C A. Alekhine fue sin duda uno 25. D4C! P4A
25. P5D PxP de los comentaristas más des- 26. CXP! PxC
26. PxP
27. P6D
02-34
T2A
tacados de esta tendencia «sin-
tetizadora».
¿NS 27.
28.
DxP
P4CR
P4TR
T3A
28. TIAD T2D Los comentarios que hace en 29. P5C
por qué preocuparse, aun cuan-
29. TIA R2A sus libros «Mis mejores parti-
do ahora les hubiese tocado mo- Diagrama núm. 68
30. AXC CxXA das», «Torneo internacional de
ver a las blancas. Debían haber
31. R2A R3R Nueva York, 1924» y «Torneo
a usd
recordado que el movimiento
32... TXT RXT internacional de Nueva York,
C5R se hace si las blancas ya
33. R3A RxP 1927» son todavía modelos in-
han jugado P4CR; para indu- 11 >=
34. R4A R3R superables.
35. P4CR C4D+ He aquí uno de ellos.
cir a que se ejecutase el avance
de ese peón, bastaba con 23. ...,
al|
36. R4R C3A+ O Mile z
37. R4A
38. R4R
C4D+
C5C
Capablanca Em. Lasker
Nueva York, 1924
D2D o 23. ..., T2A, pues es
poco probable que las blancas
dispusiesen de otro movimien-
a q: m
39. BIT2 aL
(Ver diagrama núm. 67.)
to preparatorio más fuerte.
»Tras lo cual, la partida ha-
ll sl
Es mejor continuar 39. P4T.
as C5R +2
bría sido muy compleja. El pre- comu
maturo movimiento del texto
Is C3A
ofrece a las blancas la posibili- En esta posición, Alekhine
40. PST P4CR Con motivo de este movi-
dad de entregar oportunamen- hace un comentario totalmen-
41. P6T R3A miento, Alekhine dice:
te material, lo que les asegu- te distinto; sitúa el análisis
42. R5D R3C «Las negras lograron conso-
rará una iniciativa prolongada combinatorio concreto en pri-
43. R6R C4T lidar su situación, lo cual se
y las tablas.» mer término:
44: P4T C6C! desprende del comentario ante-
Estamos ante un caso de va- «La continuación 29. CXPD
rior; por lo tanto, no tenían
loración generalizadora que des- ofrecía más posibilidades de
132
133
ganar, por cuanto el jaque dado En el siguiente comentario simple variante 32. ..., T7A+; 46. P5D AXP
al rey blanco desde la casilla se combinan el análisis concre- 33. R3C (luego de 33. RIA, 47. P6D P4A
STR no entraña peligro. Véa- to con la valoración general. D2A, las negras pueden atacar, 48. PxXP AJA
se 2% 2 ASES) 30. PSC y hasta dar mate), T7R; 34. 49. RGR P4T
(pero no 30. RIC, pues sigue Diagrama núm. 69 P6C, PST+; 35. TXP, TXP+5 50. P6A+.
30. ..., A6C), T7ZA+; 31, RIC, 36. R2C, T7IR+; 37. RIA,
TS8A+; 32. R2C, T7A+; 33.
A Me T8R +, y las blancas no pue- Las negras se rindieron.
R3T, PXP+; 34. RXP!, A2D;
OM den evitar el jaque continuo.»
Hasta aquí hemos hablado de
0
II E CA ¡Aquí se combinan excelente
RIC sucede 36. C6A+ y DXA, y armónicamente los factores los métodos correctos que se
y a 35. ..., R2C sigue 36. T7I+, concretos con los abstractos en usan para comentar las parti-
etcétera); 36. PXD, AXD-+; el análisis de la posición! das. Aunque hace mucho que
37. RXA, y las blancas gana- La partida transcurrió en una estos métodos se conocen, los
ban este final; por ejemplo: 37. lucha táctica y tensa, en la cual comentarios no siempre son
«9». TXP; 38. R6R!, R2C; 39. las negras no aprovecharon to- acertados. También hay contra-
PSA, RIA; 40. P5T, T7TD (o dos sus recursos defensivos. dicciones en la valoración de
A Oa los cambios bruscos que sufre
P6A, TXP; 42. P6T, T3T+; 43. 33. D7T+ RIA la partida y en los errores Co-
R5A, RIC; 44. C7R +, y gana. «En esta posición, Lasker ha 34. T6T AIC metidos en el análisis concre-
»O bien 30. ..., A3C; 3L vuelto a elegir un camino algo 35. D5A+ R2C to, Con frecuencia, los comen-
D5R +, A3A; 32. CXA, DXC; complicado. Verdad es que la 36. TXT PxT tarios se adaptan a los resul-
33. DXD+, TXD; 34. PXP, continuación 32. ..., A3C; 33. 37. R3C D3R? tados de la partida por aquello
A4A; 35. T4T y, luego, P4CR!» D5D+, A2A; 34. D5R, DXD; de que «no se opina sobre los
Aconsejamos prestar atención 35. PDXD, PXP; 36. PSA, Esto es un error grave; las vencedores».
al momento oportuno para ana- T4A; 37. R3C!, TXP; 38. RXP, negras tenían probabilidades de Como quiera que sea, la ha-
lizar detalladamente. etcétera, no ofrece a las negras tablas prosiguiendo 37. ..., bilidad en valorar críticamente
más posibilidades de tablas que A2A! el comentario y la capacidad
2 RIC la que han elegido, pues el de- para razonar independientemen-
bilitamiento de su peón 5R y 38. RxP DxXD te son dos cualidades que todo
La respuesta 29. ..., T3D! es el peligro de que la torre blan- 39. RxXD A4D analítico debe poseer. No se
más precisa, ca se situase en la séptima ho- 40. P4C P3T debe creer ciegamente a los co-
rizontal les hubiese causado 41. R4C! ASA mentaristas, ni aun a los más
30. CXPD A2A! bastantes preocupaciones, no 42. P5AR A6C autorizados.
al EXA DxC obstante compensarse la falta 43. R4A ATA En muchos casos es difícil
32. P4CR PxP de dos peones por una pieza. 44. R5R R2A profundizar en el contenido de
Las tablas se logran con la 45. P4T R2C la partida. Esto quizás es bue-

134 135
no para poner a prueba la ver- Tras esto, las negras ataca- 35. ..., P4T; 36. C4A, DAR; sis depende principalmente del
dadera maestría. ron fuerte contra las blancas. 37. D2AR?, T8A o 36. D2AR, carácter de la posición. Si el
Nuestro objetivo no se re- Numerosos críticos censuraron TXC; 37. TXT, T8A+; 38. Juego discurre en una lucha po-
duce a explicar los errores que pronto y decididamente el aven- R2T, P5T, y las negras ganan. sicional, son suficientes las ya-
se cometen en los comentarios turado movimiento de las blan-
El blanco igualmente se halla- loraciones generales para inves-
de las partidas, pues, aunque cas en la prensa periódica; pero
rá en una situación difícil des- tigar las particularidades de la
actual, este tema no incumbe a eludieron todo análisis concre- pués de 36. P5T, D4C! y de situación. El análisis concreto
la presente obra. Sólo observa- to. La mayor parte de los co- 36. D7C, R2C; 37. P5T, TXC!, se debe situar en primer térmi-
mos cómo se manifiesta común- mentaristas sugirió que las etcétera. . no en aquellas posiciones que
mente el contenido de la lucha blancas tenían que haberse ce- ¿Agota este análisis el con- ofrecen muchas posibilidades
en una partida compleja, por ñido mientras tanto a la tácti-
tenido de la posición crítica. combinatorias.
efecto del análisis consecutivo ca de espera. Geller sostiene que esto bas- Conviene recordar siempre la
y de la polémica concreta en la Sin embargo, el gran maes-
ta para confirmar que la valo- elasticidad y la reciprocidad de
prensa periódica, lo que en de- tro O'Kelly hizo un análisis más
ración de la posición es favora- estos métodos porque reflejan
finitiva constituye un excelen- concreto de la posición. Basán-
ble a las negras y considera al los dos aspectos más importan-
te material de estudio. dose en la variante 32. P3A, propio tiempo que la posición tes del razonamiento ajedre-
C6C; 33. P3C, la valoró como
requiere investigar un mayor cista.
Petrosian Spassky favorable a las blancas. Por número de variantes después de Hemos hablado sólo de un
Match individual, 1969 ejemplo: 33... Xx C7 34. 35. ..., P4T! aspecto del estudio de la lite-
PXT, DXP+; 35. R2T o 34. El último análisis es suficien- ratura de este arte y puede de-
32. P4CD? T(UT)AD C7R+; 35. RIT, C6A; 36. te para el aficionado, por cuan- cirse que es casi el más impor-
TIAD. Según él, las blancas 4 to estimamos que lo esencial de tante para el ajedrecista prácti-
tienen asimismo posibilidades la posición queda claro, co. Indudablemente, el estudio
Diagrama núm. 70 de salvarse si siguiera 32. ..., El uso del método calculato- de los otros géneros de la mis-
C3D; 33. C2AR, P4T; 34. C2R. rio o de valoración en el análi- ma tiene sus particularidades.
E. Geller prueba de un modo
contundente que la valoración
dada por O'Kelly es dudosa. Formación del repertorio de aperturas
Veamos su análisis:
32. P3A, C6CI 33... P3C, Cuando el ajedrecista medita mas contienen tantas variantes
T6A!; 34. D2C, TI-IAD!; 35, en las aperturas que debe ju- y sutilezas, se practican en tan-
PxP. gar deduce pronto que no pue- tas partidas que resulta difícil
Las blancas tampoco se pue- de pasarse sin la apertura espa- orientarse en el inmenso torren-
den defender si prosiguen 35. ñola, la defensa india clásica ni te de información que propor-
C5C, TXC!; 36. DXD, TXT+; la defensa siciliana, Pero ¿cómo cionan,
37. R2A, C4A! aprenderlas? Pues dichos siste- Indudablemente hay que su-

137
perar estas dificultades y no Diagrama núm. 71
porque todas son accesibles al P4D, P3A; 7. PXC, CXP; 8.
sortearlas. Mas esto se debe ha- estudio, y la mayor parte de A3D, P4D; 9. PXP a. p., C3A;
AuEl
AY]
cer si el ajedrecista se conside-
n ellas preocupan más bien a las 10. TIR+ da lugar a un activo
ra preparado para tal fin; de
otra suerte, no hará más que
hana blancas.
Volvamos a la posición que
juego de piezas que redunda en
beneficio de las blancas.
desorientarse y aprender de nos ocupa. El movimiento 10. TIR+ es
memoria las variantes.
€“a a Poco promete a las blancas más fuerte que 10. D2R+, el
Al objeto de no recargar con
apuntes al lector sino de facili- | qa, 1 proseguir inmediatamente 5.
CXP, CXP!; 6. D2R (más ade-
cual se jugó en la partida Kro-
gius - Spassky, perteneciente
tarle el camino por el laberinto lante analizaremos la continua» al XXVL* campeonato de la
de la teoría de las aperturas, el , an ción 6. CXPA?, RXC; 7. Unión Soviética, de 1959; en
autor Ofrece unos esquemas DST +, P3G; 8: D5DH, R2C), ella, las negras obtuvieron un
orientadores para el repertorio CXC; 7. DXC, D2R; 8. P4D, buen juego después de 10. ...,
de la apertura española. Con C3A (en caso de 8. ..., C3C, A3R; 11. AS5CR, DXP; 1.
dicho repertorio sorteará las aun cuando no lo parezca, pues, AXC, PXA; 13. C2D, D4R; 14.
las blancas dispondrían del
variantes más difíciles y exten- si se juega 3. ..., C3AR, las ne- C4R, A3C; 15. RIT, 0-0-0; 16.
interesante golpe táctico 9.
sas y se preparará para estu- gras han de estudiar las varian- AXP+?!, que se debe a Sima- P4TD, RIC.
diarlo. tes relacionadas con el movi- gin, y la continuación 9.-..., Y a las negras se les com-
miento 4. P4D.
AXA; 10. DXPC, 0-0; 11. plica la posición luego de 10.
La apertura española «breve» Verdad es que las blancas ., A3R; 11. A5CR, DXP; 12.
PXA, DXP; 12 C3A, ASA
pueden responder a 3. ..., A4A produciría un juego tenso para C2D.
La continuación que vamos con 4 P3AD y preparar así Las blancas aumentan igual-
los dos bandos); 9 DXD+,
a elegir es bastante antigua, si una ofensiva en el centro; pero, AXD, pues las negras tendrían mente sus posibilidades si prosi-
bien continúa teniendo actuali- en tal caso, tendrán que contar guen 10. A5CR, DXP; 11. C3A,
buen juego en la fase final.
dad: 1. PAR, P4R; 2. C3AR, con las variantes 4. ..., P4AR, La maniobra 7. ..., D2R aca- A3R; 1. AXC, PXA; 13.
C3AD; 3. A5C, A4A; 4. 0-0, .» D3A y 4. ..., CR2R; cada
so es conveniente si ha sucedi- C4R, DAR; 14. CXA, DXC;
C3A. una de ellas requiere una es-
do 7. P4D en vez de 7. DXC. 15. D3A!, como sucedió en la
trategia y una táctica especia- partida Schamkoyich - Aronin,
Después de 8. PXA, CXP; 9.
(Ver diagrama núm. 71.) les. TIR, C3C; 10. A3R, C3R; 1. Moscú, 1962.
Con frecuencia, las negras Las blancas tienen que estu- P4AR, P4A, las negras man- Advertimos de pasada que el
usan el sistema de desarrollo diar las variantes que pueden bando negro no encuentra di-
tienen la capacidad defensiva
A4A en otro orden de movi- presentarse después de 3. ..., de su posición y compensan la ficultades si el blanco opta por
mientos: primeros juegan 3. ..., ASA; 4. 0-0, C5D en lugar de
falta de la iniciativa con un una táctica lenta y reposada;
C3AR responden a 4. 0-0 con , C3AR.
peón de ventaja. por ejemplo, en la variante 5.
, ASA. Al lector no debe asustarle La continuación 5. ..., CXC P3D, P3D; 6. A3R, C2D; 7.
Este detalle es importante, la abundancia de posibilidades, (en lugar de 5. ..., CXPI); 6. CD2D, 0-0; 8. P3A, C2R! o 5.

138 139
C3A, P3D; 6. P4D, PXP; 7. sucedió en la partida Smisloy - riante 5. P3A, 0-0; 6. P4D, co, y consiguieron buen contra-
CXP, A2D. Barcza (Helsinki, 1952), o de 6. ABORTO PX.) CRXP; 8 juego: 13. .... A4AR!; 14. D2A,
El lógico plan ofensivo P3AD PSR, C5R; 7. 0-0, 0-0; 8. PXP, D5D, C4A; 9. A5C, C2R; 10. CXC; 15. AXA, CXC+!; 16.
y P4D delas blancas en el cen- A3C; 9. P5D, C2R; 10. A3D, D4A se consideró mucho tiem- PxC, RIT; 17. TDIR, D2A;
tro entraña mucho peligro para P4AR; 1. CD2D, C4A; 12. po como la más peligrosa para 18. A3T, TDIR; 19. P4AR,
las negras. P6D!, con ventaja de las blan- las negras. P4AR!; 20. PXP a. p., C3C.
Aquí es oportuno comparar cas. Y así, el ataque de las blan- Puede que el lector se prew
dicho plan con una de las an- En la última de estas dos va- cas es casi irrechazable si su- gunte con razón: ¿por qué el
tiguas y populares variantes de riantes, las negras pueden oOp- cede 10. ..., P3TR; 11. D4TR!, sistema 3. ..., A4A es relativa-
la apertura italiana, donde el tar por la siguiente continua- TIR; 12. AXPTI!, y las negras mente poco popular? Pues no
blanco también intenta atacar ción de gambito: 6. ..., C5R; 7. difícilmente equilibran el juego se ve que las negras se encuen-
por el centro y el negro efec- 0-0, P4D!; 8. PXP a. p., 0-0; si ocurre 10. ..., P3AD; 1l. tren con dificultades en las va-
túa el contragolpe P4D!; con- 9. PDXP, D3A; pero, lo mis- D4TR, TIR; 12. A4AD, P4D; riantes citadas.
tragólpe que es más difícil de mo que en la partida Stein - 13. PXP a. p., DXP; 14. A4A, Francamente, la defensa de
efectuar en la apertura espa- Spassky (XXVIIL? campeonato A pesar de lo cual las negras las negras no es fácil en la prác-
ñola. de la Unión Soviética, 1961), no pueden neutralizar pronto la tica de los maestros y grandes
Comparemos, por ejemplo, la se compensa con nada la des- iniciativa de las blancas, como maestros; por otra parte, éstas

variante de la apertura italiana ventaja de un peón, después de se comprobó en la partida Gi- corren más peligro cuando las
(L. P4R, P4R; 2. C3AR, C3AD; 10. AXC, PXA; 11. PXxP, plis - Suetin (XXXL? campeo- blancas van ejerciendo presión
INATAMAA id PSA OSA, A3D; 12, TIR, A4AR; 13. C3A, nato de la Unión Soviética, y no se apresuran en forzar los
PAD POP O PP, ASE TRIR; 14. CxC, AXC; 15. 1963): 10. ..., P3TD!; 11. D4TR, acontecimientos: 1. P4R, P4R;
7. A2D, AXA+; 8. CDXA, A5C, AXC; 16. TxT+, TXT; C3C!; 12. AXD, CXD; 13. 2. CIAR, C3AD; 3. A5C, A4A;
PADI;9..PXP, OXP. 06: P5R, 17. DXA, DxD; 18. PXD, AXC, PXA. Tras esto fueron 4. 0-0, C3A; 5. P3A, 0-0; 6.
P4D!, etcétera, y el juego se AXPA; 19. TIAD. las blancas las que tuvieron que P4D, A3C; 7. A5C!, P3TR; 8.
equilibra ligeramente) con el Por lo tanto, el plan ofensi- buscar la forma de equilibrar A4TR, P3D; 9. P4TD!
análogo propósito de las negras vo de peones en el centro es el juego. En esta posición, no con-
en la apertura española: 3. ..., el más peligroso para las ne- En la partida Geller - Spassky viene 9. P3TD, por 10.
A4A; 4. P3A, C3A; 5. P4D. gras; la práctica ha demostra- (Leningrado, 1962), las blancas AXCD, PXA; 11. TIR, A5C;
Y la respuesta 5. ..., PXP ya do que el verdadero plan de no jugaron 10. D4A, sino que 12. PST, A2T; 13. PXP, PXP;
no es suficiente para igualar el éstas debe consistir sólo en el pretendieron luchar por la ven- 14. DXD, TDXD; 15, CXP,
juego, pues el centro de las contrajuego de sus piezas, y las taja mediante 10. DID. Suce- PAG; 16. ASE) COXP; 17.
blancas adquiere gran fuerza diversas posibilidades tácticas dió 10. ..., C5R; 11. A4TR, CXP3AD, yla situación de las
después de 6. P5R, C4D; 7. 0-0, tienen mucha importancia en la P4D; 12. CD2D, P3AD; 13. negras no es muy buena.
0-0; 8. PXP, A3C; 9. A4AD, defensa activa. 13. A3D. Pero las negras tam- Por ello, a 9. P4TD deben
C3-2R; 10. ASCR, DIR; 11. A. partir de la posición refle- bién igualaron las posibilidades, responder con 9. . , P4TD,si
D3C, P3AD; 12. CD2D!; como jada en el diagrama 71, la va- con un juego inventivo y tácti- bien las blancas jugando 10.

140 141
TIR les obligan a ceder el cen- En suma, el sistema 3. ..., A. Kuznietsoy Spassky RIT, A5D; ahora, las negras
troll BO A4A; 4. 0-0, C3AR suele oca- Kislovodsk, 1960 tiene probabilidades de ganar,
EXC; 12. PXC, P4C; 13. A3C. sionar posiciones interesantes y tanto si se prosigue 14. C3A,
Aquí ya no es suficiente res- llenas de juego combinatorio e ly ¿PAR P4R AXC; 15. PXA, C7A+; 16.
ponder 13. ..., P4D, debido a intensivo. 2. C3IAR C3AD TXC, DXT como 14. D3AR,
TRIBXPL CPC). CIA! 3. A5C AJA C7A+. La continuación 11. ...,
P3AD; 16. A4AD, A3R; 17. Evolución de las ideas de la 4. 0-0 C3A D3A es menos convincente, por
C4R!, y las blancas mantienen apertura en el medio juego EXP CcxP cuanto sucede 12. D3AR! y, si
suficiente dominio. Esto se 6. CXPA?! 1 a DAD PAD
comprobó en la partida Gligo- Para comprender bien la aper- CXP2A; 14. R2C, y las blan-
ric - Zuidema (XVI Olimpía- tura es muy conveniente obser- Esta decisión es extraña. Em- cas superan las dificultades.
da, 1964). var el desarrollo de las mismas pieza un tenso juego de piezas.
La práctica de los grandes en el medio juego, lo cual se Las blancas hacen que el rey 12. P3CR D6T
maestros aún no ha dado su úl- logra investigando enteramente negro salga al centro del ta- 13. P4CD CXP2A
tima palabra a esta variante, la partida. blero; pero el blanco no tar- 14. D3A+ RIC
pues la continuación 13. ..., La apertura está estrecha- dará en inquictarse. 15. DxA?
A5C merece ser tenida en mente ligada con el medio jue-
cuenta, go. Los resultados de la movi- Caca RxC Las blancas no dan con la
Tal vez a las blancas les con- lización determinan el carácter DOS P3C verdadera solución táctica. Y la
viene más jugar 11. AXC3AD!, de la contienda en el medio 8. D5D+ R2C continuación 15. PXA!, C5C;
PXA; 12. CXP,etcétera. juego, y el juego según todo es- 9. AxXC TIR 16. A3C+, P4D; 17. PXP+
Todas estas discusiones teó- quema concreto en la apertura 10. A4T P3A a. p., A3R; 18. T2A hubiese
ricas y de «alto nivel» no de- determina el carácter de la mo- 11. D3D D5T creado una situación muy Con-
ben confundir al ajedrecista jo- vilización. fusa.
ven. Señalamos que los siste- Examinemos ciertos casos Se ha llegado al interesante El ataque de las negras será
mas antiguos son más vulnera- que caracterizan el paso de la momento en que se pasa al me- irrechazable.
bles que los modernos en la apertura al medio juego en el dio juego. Las negras luchan
práctica de los maestros; a pe- sistema 1. P4R, P4R; 2. C3AR, intensamente por hacerse pron- ad C5C
sar de todo, la solidez teórica C3AD; 3. A5C, A4A. to con la iniciativa; pero en el 16. A3C+ P4D
de los primeros es suficiente El siguiente ejemplo revela fragor de la contienda no han 1. AXPE A3R
para el aficionado. ¡Además, que uno y otro bando corre pe- advertido el movimiento 11. ..., 18. T8A+ R2C
téngase presente que las negras ligro con esta variante tensa. D3C!, que probablemente hu-
se encuentran con dificultades Basta que las blancas no valo- biese planteado problemas inso- Los dos bandos compiten en
teóricas, tanto en las aperturas ren debidamente sus posibilida- lubles a las blancas. Veámoslo: el arte del juego combinatorio.
antiguas como en las moder- des para que paguen las con- 12. P4CD(esta continuación pa- La respuesta 18. ..., TXT es
nas! secuencias. rece ser la mejor), AXP+; 13. menos clara, porque ocurre 19.

142 143
AXA+, T2A; 20. AXT+, las consecuencias de sus desa- cuando se jugó esta partida la 14. C4R D5A
RXA; 21. D4A+, R2C; 22. ciertos. defensa de las negras estaba 15. A5C
D4D +, etcétera. Desde luego, no es fácil ha- menos estudiada que ahora.
Las negras realizan con pre- llar la impugnación adecuada. La temprana apertura del Diagrama núm. 72

cisión el final, En el ejemplo precedente, la centro es lo que caracteriza


mala situación de las blancas
se debió a su errónea estrate-
esta variante; esto ocasiona un
juego de piezas tenso,
a2
19. A2C+ R3T
20. TXT TXT gia; esto es: el prematuro in- Las blancas han finalizado la a
tento de aprovechar la inicia- apertura y tienen la iniciativa;
21. AZAR DxPT+
22. RIA DxPC tiva en el juego abierto, lo que
provocó la poderosa acción re-
pero la materialización de la
ventaja que tienen en el de-
al
YY,
ARO ASA +! sarrollo de sus piezas depende Te
cíproca del adversario. En este
sistema antiguo, el Juego correc- de las variantes concretas, pues-
Y las blancas abandonaron. Y 2.
to forma posiciones de lucha to que las negras no tienen
El estudio de los momentos
de transición de la apertura al
táctica. Lo cual exige del ban-
do que está a la defensiva mu-
puntos vulnerables en su cam-
po. El desarrollo posterior de qu
medio juego muestra que el re- cha perspicacia e inventiva los acontecimientós muestra
sultado de la lucha puede a ye- combinatoria. que el bando negro tiene re- No se puede jugar 15. ...,
ces estar ya decidido cuando cursos suficientes para defen- CXA?, por 16. C6A+ y las
uno de los bandos sale de la Boleslaysky O'Kelly derse, a pesar de la ventaja del negras pierden la dama; su si-
apertura con ventaja impor- Bucarest, 1953 blanco. La contundente lucha tuación es difícil, pero tienen
tante. de piezas es el motivo predo- posibilidades de salvación.
A menudo, un golpe táctico L PAR P4R minante; en ella, las negras han
inmediato es el único medio de 2. C3AR C3AD de derrochar inventiva en la LI C3D!
materializar la ventaja. En el 3. ASC AGA búsqueda de posibilidades téc- 16. CxXC
ejemplo precedente, las negras 4. P3A C3A nicas.
desaprovecharon la eficaz im- 5. 0-0 0-0 La continuación 16. AXD,
pugnación táctica 11. ..., D3C! 6. P4D A3C 11 A4TR P4D! CXD; 17. AXP, CXP; 18.
y se encontraron en una situa- 7. PxP CRXxP 1. PxP ap, DXP AXA, PXA; 19. P4TD, C2A!
ción difícil; situación que hu- 8. D5D C4A 13. CD2D C4AR no ofrece ninguna ventaja real
biera sido aún más difícil si 9. A5C C2R a las blancas.
las blancas no hubiesen come- 10. D4A C3R Era necesario retirar el ca-
tido un error en el décimoquin- ballo de la casilla 2R; las ne- 16: 0. DxC
to movimiento. Como se ha dicho, en esta gras tienen que ir rechazando 17. TDID D4A
La lógica ajedrecista enseña posición es mejor jugar 10. ..., las amenazas directas. 18. A3R
que el «pecador» suele padecer P3TD!; 11. D4TR, C3C. Pero

144 145
6. — LABORATORIO DEL AJEDRECISTA
Las blancas orientan el jue- Y se acordaron las tablas, las piezas, el de laboratorio es sólo a comprender lo útil del
go hacia el final y mantienen Quisiera volver a subrayar muy interesante; pero los aje- trabajo analítico sino también
la iniciativa, que las negras que mis recomendaciones, o drecistas jóvenes no siempre a experimentar su atractivo, el
neutralizan, y se defienden con más bien ilustraciones, son comprenden el mérito que tie- autor verá satisfechos sus an-
la inventiva y orientación ante- extremadamente condicionales ne. Si este libro les ayuda no helos.
riormente mostradas. respecto del tema «La defensa
de las negras en la apertura es-
AA Dxp pañola». Pues al principio con-
19. AXD AXA viene rehuir la variante 3. ...,
20. PXA TIR P4AR?!, la antigua defensa
Steinitz 3. ..., P3D, la variante
El bando negro tiene dificul- berlinesa 3. ..., C3AR; 4. 0-0,
tades en la movilización del CXP, la 3. . ., P3CR entre las
flanco de dama; situará la torre numerosas sutilezas estratégicas
en el punto 2R, para defender modernas.
el 2AR y la segunda horizon- Cada uno de estos sistemas
tal; esto facilitará el desarro- se puede practicar siempre y
llo del alfil a través de la ca- cuando sea del agrado del aje-
silla 2D. drecista; pero cada vez convie-
ne estudiar las estructuras más
21. P4R RIA importantes relacionadas con el
22. P5R T2R medio juego.
23. C4T C4C!
24. C5A AXC Ponemos punto final al tema
25. TXA C3R «El laboratorio del ajedrecis-
26. TI-IAR ta», a pesar de ser muy amplio.
El ajedrecista tiene que traba-
El blanco no ganaba con pro- jar y estudiar mucho si quiere
seguir 26. AXC, TXA; 27. perfeccionarse; esto significa
T7D, porque hubiese sucedido que la investigación es inmensa
27 T2R, en este campo. Porello, el autor
ha propuesto sólo algunos pro-
26. ... P3CR blemas y ha indicado la forma
27. T5-3A R2C de resolverlos.
28. AXC PxXA Lo mismo que otro trabajo
29. TID TIAR en que intervengan el tablero y

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