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APUNTE

“LA MASACRE DE APOQUINDO"

Introducción: No me gusta la mala memoria. Menos aquello de dar vuelta páginas, que suele
hacerse cuando las víctimas son los movimientos sociales. En la tesis del Saqueo Cultural de
América Latina de Fernando Báez, el autor habla de cómo sistemáticamente se fueron
borrando los recuerdos autóctonos con el fin de implantar una cultura de la auto-vergüenza y la
alabación de lo foráneo. Así que esta entrada es para no olvidar este hecho de la historia
reciente Chilena.
La masacre de Apoquindo o baleo de Apoquindo fue el asesinato de 8 personas ocurrido el
21 de octubre de 1993, luego que militantes del Movimiento Juvenil Lautaro asaltaran un banco
en la Avenida Apoquindo, Las Condes, Santiago de Chile, donde resultó muerto el vigilante del
edificio.
Los asaltantes subieron a un microbús, que fue interceptado por carabineros iniciándose un
baleo que resultó en la muerte de siete personas, 3 asaltantes, 3 pasajeros del bus además de
un uniformado policial y 12 heridos.
Los Hechos
El 21 de octubre de 1993, un grupo de 5 militantes del Movimiento Juvenil Lautaro atracó la
sucursal del banco O’Higgins, ubicada en la avenida Apoquindo 6417. De acuerdo con los
sobrevivientes, el móvil del atraco fue la recaudación de fondos para un eventual rescate de
prisioneros políticos. [1]
Durante el asalto, resultó muerto el vigilante del edificio. Los asaltantes lograron huir con 4
millones de pesos abordo de un taxi. A cuadras del lugar del asalto, abordaron un microbús de
recorrido intercomunal. El bus fue interceptado por un furgón de Carabineros de la 17ª
Comisaría de Las Condes, frente al centro comercial Apumanque. Un suboficial, que intentó
controlar al vehículo, falleció debido a impactos de balas provenientes del interior del microbús.
Vehículos policiales y un helicóptero rodearon al microbús y se inició un baleo que duró varios
minutos. En un momento de la balacera, los lautaristas dieron señal de rendición al botar sus
armas por las ventanas y el chofer comenzó a agitar un pañuelo blanco, señales que la policía
omitió para seguir disparando.
Hubo 6 víctimas fatales en el enfrentamiento: 3 pasajeros del bus, identificados como Marcos
Villegas, Tatiana Inés Navarro Valdés, de 19 años, y Gabriela Castillo Díaz, de 31, y 3
lautaristas, Raúl Humberto González Ordenes, alias "El Gato"; Alejandro Soza Durán y Yuri
Uribe Toro. También en el enfrentamiento resultaron 12 personas con heridas de diversa
consideración.
La policía irrumpió en el vehículo arrastrando a los muertos y sobrevivientes, a quienes golpeó
duramente, causando fracturas y amenazándolos de muerte en plena calle. [2] Dos
funcionarios policiales fueron detenidos en el lugar por hacer uso imprudente de sus armas de
servicio. De acuerdo a peritajes balísticos, el microbús, en el cual iban más de 20 personas,
recibió entre 150 y 300 impactos de balas. [3] [4]
Repercusión de los hechos
El gobierno de la época, encabezado por el presidente Patricio Aylwin, respaldó el actuar de la
policía. [5] El ministro del interior Enrique Kraus no reconoció que se haya tratado de "una
masacre policial o de un grave error de procedimiento policial". [6] El senador Sergio Onofre
Jarpa señaló que "es como una guerra. Ellos la declararon y hay que enfrentarlos al costo que
sea". [7]
La banda Fiskales Ad hoc creó una canción homenaje a una de las víctimas del incidente.
Proceso judicial
Tras 8 años de proceso judicial, la justicia militar dictó las sentencias condenando a los dos
lautaristas sobrevivientes, Álvaro González, a un total de 81 años de cárcel y a Oriana
Alcayaga a 61 años. [8]
Asimismo, los carabineros implicados en el baleo recibieron condenas de 541 y 240 días de
prisión, pero las penas fueron remitidas por firmas.
Los asesinados fueron:
1) Marcos Villegas D. (Inocente: Ciego),
2) Tatiana Inés Navarro Valdés (Inocente: Estudiante de 19 años y prima del Álvaro España,
vocalista de la banda Fiskales Ad-Hok),
3) Gabriela Castillo Díaz (Inocente: Asesora de hogar de 31 años),
4) Raúl Humberto González Órdenes "El Gato" (23 años),
5) Alejandro Soza Durán (24 años),
6) Yuri Alejandro Uribe Toro (24 años)

Notas
1. Los tribunales militares y el caso Apoquindo. ODEP (Chile). 22 de agosto de 2002. p.4
Versión digital
2. El Caso Apoquindo. Matanza en las Condes. Artículo periodístico en Revista Punto Final.
Versión digital
3. El Caso Apoquindo. Artículo en Diaro El Metropolitano. 29 de enero de 2002 Versión digital
4. Mala Memoria. Artículo en Diario La Nación. 6 de marzo de 2006. Versión digital
5. El Caso Apoquindo. Matanza en las Condes. Artículo periodístico en Revista Punto Final. p.2
Versión digital
6. Mala Memoria. Artículo en Diario La Nación. 6 de marzo de 2006. Versión Digital
7. El Caso Apoquindo. Matanza en las Condes. Artículo periodístico en Revista Punto Final. p.2
Versión digital
8. El Caso Apoquindo. Artículo en Diaro El Metropolitano. 29 de enero de 2002 Versión digital
Letra Canción de Eugenia de Fiskales Ad hoc
La banda Fiskales Ad Hoc recuerda este hecho en una canción llamada Eugenia, donde hacen
un homenaje a una de las victimas del baleo que es prima del cantante.
Oh! Que gran decepción
hoy al abrir los tarros que habíamos guardado
y cuidado con tanto amor
descubrimos que el almíbar sabía muy mal,
el cristianismo de estas guindas no se pudo conservar.

Y devolvimos todo,
y nos sentimos mal,
nos aburrimos tanto,
es que está todo mal.

Sirvamos bien la mesa


dispuestos a tragar ,
probemos estos manjares que nos saben a maldad,
una pizca de hierba,
para poder olvidar ,
para poder aguantar las ganas de asesinar.
Madre escuchaste a los niños cantar
y recordaste lo que no querías recordar,
estas legumbres que vamos a comer
saben en igual que las balas que tuviste que tragar sin querer.

Y devolvimos todo,
y nos sentimos mal,
nos aburrimos tanto,
es que está todo mal.

Eugenia, hay porotos con longaniza en el refrigerador,


sirvamos bien la mesa y sentémonos a cenar ,
probemos estas frutas que nos saben a maldad,
tanta maldad,
dejemos que nuestras tripas se contaminen
con el sabor real.

Y devolvimos todo,
y nos sentimos mal,
nos aburrimos tanto,
es que está todo mal.

Madre escuchaste a los niños cantar


y recordaste lo que no querías recordar,
estas legumbres que vamos a comer
saben en igual que las balas que tuviste que tragar sin querer.

http://fiestoforo.blogspot.cl/2009/08/la-masacre-de-apoquindo.html