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¿Cómo hacer para que mi hijo coma de manera saludable? Por: Carolina Zapata Monsalve. Mg.

¿Cómo hacer para que mi hijo coma de manera saludable?

Por: Carolina Zapata Monsalve. Mg. En Neuropsicología y Educación. Facilitadora de Disciplina Positiva para padres.
Por: Carolina Zapata Monsalve.
Mg. En Neuropsicología y Educación.
Facilitadora de Disciplina Positiva para padres.
Hablar acerca de los hábitos y rutinas alimenticias es un tema que tiene mucha tela que
cortar. Definitivamente es una de las grandes preocupaciones que tenemos los padres de
familia. Sin embargo, es importante comenzar a plantearnos algunas cuestiones como
¿Quiénes son los responsables de establecer los hábitos alimenticios? ¿Es conveniente
negociar la comida? ¿Por qué en determinadas ocasiones se ofrece alimentación no
balanceada?
Quizás ya tengamos la respuesta en nuestra mente a medida que vamos leyendo, sin
embargo, el objetivo no es darnos golpes de pecho o generar sentimientos de culpa, sino
poder dar el paso de reconocer en qué puntos nos hemos equivocado para poder pasar al
cambio.
¿En qué habilidad de vida puede convertirse este desafío? En que nuestros hijos pueden
llevar definitivamente una vida saludable. Para poderlo lograr, es nuestro deber como padres
empezar a mirar otras alternativas.
*A continuación, se realiza una lista de recomendaciones:
 Evitar negociar la comida: muchas veces por miedo a que no coman nada terminamos

Evitar negociar la comida: muchas veces por miedo a que no coman nada terminamos

cambiando la comida saludable por mecato…” con tal de que no se quede sin comer

 Evitar que la comida sea una pelea: si la comida se convierte en una
 Evitar que la comida sea una pelea: si la comida se convierte en una lucha de poder,
es mejor hacer un alto en el camino y retirarse y pedir apoyo de otro adulto que pueda
estar más tranquilo para enfrentar este momento.
 Emplear las consecuencias naturales: permitir que los niños experimenten cómo se
siente el hambre puede ser de gran ayuda. Sin embargo, es importante tener en
cuenta que esta herramienta no sería útil si el niño tiene problemas de bajo peso.
 Realizar el menú de la semana: permitir que los niños construyan el menú de la
semana y elegir sólo un dulce o mecato al día puede funcionar ya que él se sentirá
importante y que ha tomado decisiones.
 Evitar comprar en el mercado estos alimentos: si el niño no los ve, pues no tendrá
oportunidad de pedirlos.
 Investigar acerca de la pirámide alimenticia: aprender e investigar son herramientas
poderosas para evitar las luchas de poder, ya que no es porque el papá dice y punto,
sino porque hay una verdadera comprensión del tema.
 Realizar recetas de comida saludable juntos: involucrarlo en el momento de la
preparación de los alimentos también es funcional ya que entre más se involucran más
cooperación se genera.
 Establecer una rutina: Comer siempre a la misma hora, en el mismo lugar, y en familia.
 Explicar por qué es importante comer saludable: entre algunas de las razones están
las siguientes:

Conseguir las vitaminas y minerales que necesita el cuerpo.

Tener energía para realizar todas las actividades del día.

   Tener energía para jugar y realizar deporte.  Alcanzar la estatura adecuada.
   Tener energía para jugar y realizar deporte.  Alcanzar la estatura adecuada.
 Tener energía para jugar y realizar deporte.
 Alcanzar la estatura adecuada.
Mantener un peso saludable.
Tener buenos hábitos alimenticios.
 Evitar utilizar dispositivos electrónicos (cualquier uso de pantallas) a la hora de comer:
cuando se utilizan estos medios para hacer que los niños coman, no se logra el
objetivo, por el contario se aumenta, ya que el niño no logra concentrarse en la tarea
consciente de comer, y se centra en la pantalla.
 Una visita al nutricionista: llevar a los niños a visitar al nutricionista también es una gran
idea, desde el conocimiento esta persona le podrá explicar.
 El ejemplo: la primera persona que debe demostrar buenos hábitos alimenticios es el
adulto.
 Evitar utilizar la comida como premio o castigo: en muchas ocasiones, la comida se ha
convertido en una herramienta para que los niños cumplan sus responsabilidades. Por
ejemplo, decimos: si llevas los platos comes el postre…si no haces la tarea no te doy
helado.