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José María Eguren

(1874 – 1942)

1
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………………………….. 03

SEMBLANZA………………………………………………………………………………………………… 05

DATOS BIOGRÁFICOS…………………………………………………………………………………. 09

PRODUCCIÓN LITERARIA……………………………………………………………………………. 17

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS…………………………………………………………………. 24

2
INTRODUCCIÓN

La vida de este autor es de más alto interés que muchos coetáneos


suyos que en su tiempo gozaron de una extrema popularidad, sin embargo
menos conocido poeta no conoció de mayores accidentes notables y puede
vérsele como el fiel cumplimiento, en apartamiento y soledad, el mismo que
gozo de una rigurosa vocación poética y artística general.

Por razones de su precaria salud (fue débil y enfermizo desde


pequeño), de niño y adolescente pasó largas temporadas en el campo, en
algunas haciendas de la familia; y esta experiencia inmediata de la
naturaleza, que el inquieto muchacho apuraba con curiosidad y fruición, fue
decisiva en el refinamiento de los sentidos que luego su poesía revelará. Más
tarde se traslada a Barranco, a una tranquila villa junto al mar y próxima a la
capital del Perú, donde residirá en paz y sosiego absolutos, durante más de
treinta años. Por los mismos motivos de salud no había podido completar
regularmente sus estudios. En Barranco, compensará esa deficiencia con la
lectura voraz de decadentes y simbolistas europeos (principalmente
franceses: Baudelaire, Verlaire, Mallarmé, Rimbaud, Octave Mirbeau, pero
también D´Anunzio); de la literatura infantil de los nórdicos (Grimm,
Andersen); y de los grandes maestros del prerrafaelismo y el esteticismo
inglés (Ruskin, Rosetti, Wilde), todos los cuales dejaron una huella, pero muy
asimilada y personal, en su obra de creación y en su pensamiento poético. Se
dedicó también, intensa y continuadamente, a la pintura; y fue un artista
plástico de gran interés que concluyó llevando a sus acuarelas y dibujos las
figuras y los motivos enigmáticos en su misma poesía.

El presente trabajo detalla de forma practica la semblanza, producción


literaria, así como su biografía, la misma que fue abstraída de diferente
material bibliográfico existente.

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SEMBLANZA

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SEMBLANZA
José María Eguren (1874-1942) publicó los libros de poemas Simbólicas (1911)
y La canción de las figuras (1916). Uno de sus más devotos lectores, Estuardo
Núñez, estudioso de la literatura peruana, editó en 1961 Sombras y
rondinelas, libro que recogía la producción lírica inédita de Eguren.

Eguren fue en vida, un poeta respetado, pero poco leído; la música de su


poesía apenas se escuchaba en esos momentos de auge civilista. Parecía, ya
en ese momento, un poeta del pasado que poco tenía que ver con el Perú de
progreso y tecnología que daba la impresión de abrirse paso entonces. Algunos
espíritus avisados, José Carlos Mariátegui, en sus Siete ensayos (1928) o Jorge
Basadre en su libro Equivocaciones (1928), supieron ver la entraña simbolista,
el manejo maestro del verso que tenía Eguren.

En el estro del poeta están los románticos alemanes, Novalis especialmente, y


el maestro de la poesía francesa, Mallarmé. Pero su inspiración más profunda
tiene una fuente personal. Los temas de que habla en su poesía provienen del
mundo del ensueño, de la duermevela, del país maravilloso y a veces terrible
del inconsciente, de las alucinaciones personales, de la fina garúa limeña. Y
ese mundo aparentemente nada tenía que ver con lo que ocurría en el Perú
que le tocó vivir y poco tiene que ver, también aparentemente, con el Perú
de nuestros de nuestros días. Ya entonces Eguren parecía un hombre de otra
época.

Sin embargo, Eguren expresaba y expresa una difícil contemporaneidad, una


secreta concordancia con una aspiración sempiterna de los hombres: dar libre
curso a los sueños. En su época tuvo una asombrosa isocronía, que nadie ha
subrayado hasta ahora, con el psicoanálisis y una coincidencia con una
aspiración de la literatura de todos los tiempos: ampliar el campo de la
realidad.

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Freud fue un pionero de la modernidad. El pone entre paréntesis los
conocimientos más sólidos y propicia aquello que se ha llamado un realismo
sin fronteras. De parecida manera, en el campo literario Eguren nos dijo, nos
está diciendo todavía, que la realidad, no es, no puede ser sólo aquella que
describían los versos de Chocano; la realidad era -y es también- la sonámbula,
la fantasmagórica, la evanescente del mundo de los sueños.

Eguren cultivó sus versos de manera esmerada, con un gran conocimiento de


los recursos técnicos (distribución de acentos, aliteraciones, conteo de
sílabas, rimas, versos blancos), con una maestría inigualable en el siglo XX.
Naturalmente, no es este dominio formal el que convierte a Eguren en un gran
poeta. Él lo es porque cumple una vieja ley de la poesía de todos los tiempos:

Su poesía, musical en el mejor sentido del término, tiene un tema central


rítmico y numerosas variaciones que van acomodando su armonía a una
polisemia de resonancias muy variadas. Es concentración. Dice más con menos
palabras.

En el Perú de hogaño, como hemos venido diciendo, pareciera que no hay


lugar para la poesía de Eguren, La lucha diaria es muy dura para la mayoría de
los peruanos. Aparentemente hemos perdido el derecho de soñar, de
perdernos en nuestra propia, enfebrecida imaginación. Por eso mismo, la
poesía de Eguren aparece como un contraste necesario. Reivindica el derecho
de soñar, la aspiración a que no pase nada, precisamente para que pase
mucho, para que en lo que nos ocurra haya algo de elección personal.

Cuando Borges pensó en el Perú lo asoció a Machu Picchu, la vasta reliquia de


piedra en la montaña; a un patio enrejado y de fuente; a una línea de José
María Eguren. Ese país sutil, esa niebla que envuelve las palabras,
ese encuentro con lo más hondo de nosotros mismos, es algo que necesitamos
cada vez con más urgencia. Cuando lo tengamos, Eguren será reconocido
como uno de los más ilustres peruanos.

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Algunos poetas jóvenes se acercan a Eguren porque su poesía es un abismo, un
camino a lo ignoto, una rememoración de la infancia y el mundo de los
sueños. Y los jóvenes comparten ese misterio con la admiración por
Rimbaud, con los recitales ruidosos y los amores centelleantes. Eguren es
silencio, es palabra que rememora a "la niña de la lampara azul" , a los "reyes
rojos" que "batallan en lejanías de oro azulinas", es adormido cielo, luz
cadmio; es o parece ser, el pasado remoto.

Eguren marca, a principios del siglo XX, una manera de escribir asordinada
que iba contra la corriente, contra todo lo que es estridencia, patetismo
vacuo. Eguren fue el no Chocano, la no estridencia, la separación, la
distancia. El Perú, que casi no tuvo poesía de calidad en el siglo XIX -salvo
González Prada, verdadero fundador de la poesía lírica en nuestro país- tuvo
en Eguren a un abanderado de los valores eternos de la lírica.

Puede conjeturarse que la rueda de la fortuna literaria, en el siglo XXI,


volverá sus ojos a Eguren por múltiples razones, porque una línea suya nos
simboliza tan bien como un huaco Chimú o una tela Paracas. Eguren es el
Perú sutil, neblinoso, la palabra dicha a media voz, el Dios familiar que
prende en la noche una luciérnaga llamada esperanza.

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DATOS
BIOGRÁFICOS

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DATOS BIOGRÁFICOS

GENERALIDADES

Poeta y pintor peruano nacido en Lima en 1874. Creció en


medio de grandes penurias económicas que le impidieron
realizar estudios básicos completos. Si embargo fue un
gran lector e investigador de la poesía europea y
latinoamericana, circunstancia que le permitió compensar
su imposiblidad para realizar estudios superiores. Vivió
gran parte de su vida a la orilla del mar, en Barranco, donde cultivó además
su gusto por la pintura. En sus últimos años, agobiado por la pobreza y su
salud precaria, ocupó un puesto como bibliotecario en la ciudad de Lima. Su
obra está compilada en las siguientes publicaciones: «Simbólicas» en 1911,
«La canción de las figuras» en 1916, «Sombra» y «Rondinelas» en el año 1929.
Falleció en 1942.

BIOGRAFÍA

Nació en Lima el 8 de Julio de 1874. Su infancia la pasó en la hacienda


"Chuquitanta". Estudió en el colegio de Jesuitas. Gozó de buenas comodidades
libros y buena música formaron su sensibilidad.

Tuvo una vida bastante apacible, si bien agobiada por algunas penurias
económicas. Además de escritor fue acuarelista y fotógrafo. Trabajó asimismo
como profesor. Era un hombre sencillo, introvertido, de gran sensibilidad.
Publicó cuatro libros: Simbólicas (1911), Canción de las figuras (1916),
Sombras (1929) y Rondinelas (1929). Su poesía se caracteriza por su música y

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concisión. De apariencia infantil, el mundo que construye está poblado de
personajes medievales y entidades mitológicas, todo inmerso en una
atmósfera tenue y gentil.
A partir del año 1900, empezó a vivir en Barranco donde se dedicó de lleno al
arte y la literatura. Leía, pintaba y escribía.

Colabora en la revista "Contemporáneos". En el año 1924, el boletín de la


biblioteca de Universidad Nacional Mayor de San Marcos, dirigida por Pedro
Zulen, dedicó su número entero a la poesía de Eguren. En 1929, la revista
"Amauta", dirigida por José Carlos Mariátegui, le tributa un homenaje.

En 1930, fue incorporado como miembro de número de la Real Academia


Española de la Lengua. Posteriormente le fue encargada la Jefatura de
bibliotecas del Ministerio de Educación Pública.

Llevó una vida sencilla y apartada ("vivo cercando el misterio de las palabras y
las cosas que nos rodean", dijo dos años antes de morir), y vivió en el
entonces balneario de Barranco, próximo a Lima, durante más de treinta
años. Por dificultades económicas de su familia se trasladó a Lima en sus
últimos años y allí ejerció un modesto puesto de bibliotecario del Ministerio
de educación. Además de la literatura, cultivó la fotografía y los cuadros de
miniaturas.

Rehuyó la estética del Parnasianismo, demasiado objetiva. De estilo


antirretórico, antideclamatorio y antielocuente, nada explicativo, nada
descriptivo, nada narrativo ("antiChocano", se dijo, comparándole con el
poeta José Santos Chocano, el más conocido del modernismo de su país y
cuyas obras se caracterizaban por su exagerada grandilocuencia próxima al
romanticismo) su poesía se interna por los terrenos del misterio y del sueño.

Se apoya sólo en la sugerencia y en la impresión, en las correspondencias, las


sinestesias y el símbolo.

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Escribió 3 poemarios:
 Simbólicas (1911)
 La Canción de las Figuras (1916)
 Sombra y Rondinelas (1929)

Además escribió del libro de prosas Motivos estéticos.

Su obra se considera parte del movimiento del posmodernismo literario.


Muestra una clarísima influencia de la poesía simbolista. En sus trabajos
sugiere ambientes irreales cargados de significaciones, liberando al poema de
toda connontación objetiva. Su trabajo, profundamente renovador, tiene gran
importancia, ya que se considera el que inaugura la poesía contemporánea en
el Perú.

Embargado en los quehaceres intelectuales, su


situación económica se torno precaria. Murió el 16 de
Abril de 1942.

Considerado el primer escritor contemporáneo de


nuestras letras, a Eguren se le atribuye uno de los
roles fundadores de la tradición de la poesía moderna
peruana, la que después se consolidaría con la
presencia de César Vallejo.

APRECIACIÓN DE ZULEN

José María Eguren cultivaron una amistad cercana, según lo evidencia


la correspondencia que intercambiaron. Zulen, además, fue entre los
primeros en apreciar la obra de Eguren. Este último trabajo de Zulen como

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editor en el Boletín fue una selección de Simbólicas que publico en el número
de diciembre de 1915
A mediados de 1924 Pedro Zulen prepara una selección de versos de Eguren
para su publicación en el Boletín Bibliográfico. Acompaña la selección una
nota de Enrique Bustamante y Ballivián, común amigo de Eguren y Zulen. Las
siguientes citas provienen del artículo escrito por Ballivián (“José M. Eguren:
Sus mejores poesías. De ‘Simbólicas’ (Lima, 1911)”, en Boletín Bibliográfico,
Vol. I, No. 15, Diciembre 1924. Selección hecha por Pedro S. Zulen con
estudio crítico por Enrique Bustamante y Ballivián, pp. 207-224.)

Bustamante escribe “Agotadas las ediciones de ‘Simbólicas’, 1911, y ‘La


Canción de las Figuras’ 1916, y hechos cada vez más raros los ejemplares de
estos libros, por el interés que la crítica extranjera, europea y americana, ha
tenido en estudiar la original y profunda poesía de Eguren, hemos considerado
un deber bibliográfico la publicación, en este Boletín, de ‘Simbólicas’ y de
algunos poemas de ‘La Canción de las Figuras’ y de ‘Sombra’, libro inédito,
agregando algunas composiciones sueltas. La selección ha sido hecha por
Pedro S. Zulen, Director de este Boletín, uno de los mejores amigos y más
entusiastas admiradores del originalísimo poeta” (énfasis nuestro). pp. 223-
224

“Conocedores íntimos de la personalidad de Eguren creemos necesario hacer


llegar al público algunos datos. Dos han sido los más importantes factores en
la formación del poeta...: las impresiones campestres recibidas en su infancia
en ‘Chuquitanta’, hacienda de su familia en las inmediaciones de Lima, y las
lecturas que desde su niñez le hiciera, de los clásicos españoles, su hermano
Jorge. Diéronle las primeras no sólo el paisaje que da fondo a muchos de sus
poemas, sino el profundo sentimiento de la Naturaleza, expresado en
símbolos, como lo siente la gente del campo que lo anima con leyendas y
consejas y lo puebla de duendes y brujas, monstruos y trasgos. De aquellas
clásicas lecturas... sacó la afición literaria, la riqueza del léxico y ciertos
giros arcaicos que dan sabor peculiar a su muy moderna poesía. De su hogar,

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profundamente cristiano y místico, de recia moralidad cerrada, obtuvo la
pureza de alma y la tendencia al ensueño. Puede agregarse que en él, por su
hermana Susana, buena pianista y cantante, obtuvo la afición musical que es
tendencia de muchos de sus versos. En cuanto al color y a la riqueza plástica,
no se debe olvidar que Eguren es un buen pintor... y que comenzó a pintar
antes que a escribir...

“El medio nuestro estaba en esa época en un atraso absoluto. El romanticismo


dominaba por completo y hasta los más tímidos ensayos modernistas eran
recibidos con burla. Quienes conocían los versos de Eguren, creían que sólo
habían de tener por comentario la risa. Y parece que estaban en lo cierto. Fué
en 1908, que, primero, por su amistad con Enrique Bustamante y Ballivián, y,
después, con Julio A. Hernández, Pedro S. Zulen y Abraham Valdelomar,
comenzó a ser conocido en los círculos literarios...” p. 224

González Prada, dice Bustamante, “animó, comprometió casi, a Eguren para


la publicación de su primer libro”. Antes sólo había aparecido en
“Contemporáneas”, apareció al público. p. 224. “profunda amistad” entre
Prada y Eguren, p. 224.

Eguren sólo fue “conocido y apreciado” después de que Carlos A. Carrillo


publicara un artículo en Colónida de Valdelomar en 1916.

APRECIACIÓN DE JOSE CARLOS MARIATEGUI

José María Eguren representa en nuestra historia literaria la poesía pura. Este
concepto no tiene ninguna afinidad con la tesis del Abate Brémond. Quiero
simplemente expresar que la poesía de Eguren se distingue de la mayor parte
de la poesía peruana en que no pretende ser historia, ni filosofía ni apologética
sino exclusiva y solamente poesía.

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Los poetas de la República no heredaron de los poetas de la Colonia la afición
a la poesía teológica -mal llamada religiosa o mística- pero sí heredaron la
afición a la poesía cortesana y ditirámbica. El parnaso peruano se engrosó bajo
la República con nuevas odas, magras unas, hinchadas otras. Los poetas
pedían un punto de apoyo para mover el mundo, pero este punto de apoyo era
siempre un evento, un personaje. La poesía se presentaba, por consiguiente,
subordinada a la cronología. Odas a los héroes o hechos de América cuando
no a los reyes de España, constituían los más altos monumentos de esta
poesía de efemérides o de ceremonia que no encerraba la emoción de una
época o de una gesta sino apenas de una fecha. La poesía satírica estaba
también, por razón de su oficio, demasiado encadenada al evento, a la crónica.
En otros casos, los poetas cultivaban el poema filosófico que generalmente no
es poesía ni es filosofía. La poesía degeneraba en un ejercicio de declamación
metafísica.

El arte de Eguren es la reacción contra este arte gárrulo y retórico, casi


íntegramente compuesto de elementos temporales y contingentes. Eguren se
comporta siempre como un poeta puro. No escribe un solo verso de ocasión,
un solo canto sobre medida. No se preocupa del gusto del público ni de la
crítica. No canta a España, ni a Alfonso XIII, ni a Santa Rosa de Lima. No recita
siquiera sus versos en veladas ni fiestas. Es un poeta que en sus versos dice a
los hombres únicamente su mensaje divino.

¿Cómo salva este poeta su personalidad? ¿Cómo encuentra y afina en esta


turbia atmósfera literaria sus medios de expresión? Enrique Bustamante y
Ballivián que lo conoce íntimamente nos ha dado un interesante esquema de
su formación artística: "Dos han sido los más importantes factores en la
formación del poeta dotado de riquísimo temperamento: las impresiones
campestres recibidas en su infancia en Chuquitanta, hacienda de su familia en
las inmediaciones de Lima, y las lecturas que desde su niñez le hiciera de los
clásicos españoles su hermano Jorge. Diéronle las primeras no sólo el paisaje

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que da fondo a muchos de sus poemas, sino el profundo sentimiento de la
Naturaleza expresado en símbolos como lo siente la gente del campo que lo
anima con leyendas y consejas y lo puebla de duendes y brujas, monstruos y
trasgos. De aquellas clásicas lecturas, hechas con culto criterio y ponderado
buen gusto, sacó la afición literaria, la riqueza de léxico y ciertos giros arcaicos
que dan sabor peculiar a su muy moderna poesía. De su hogar, profundamente
cristiano y místico, de recia moralidad cerrada, obtuvo la pureza de alma y la
tendencia al ensueño. Puede agregarse que en él, por su hermana Susana,
buena pianista y cantante, obtuvo la afición musical que es tendencia de
muchos de sus versos. En cuanto al color y a la riqueza plástica, no se debe
olvidar que Eguren es un buen pintor (aunque no llegue a su altura de poeta) y
que comenzó a pintar antes de escribir. Ha notado algún crítico que Eguren es
un poeta de la infancia y que allí está su virtud principal. Ello seguramente ha
de tener origen (aunque discrepemos de la opinión del crítico) en que los
primeros versos del poeta fueron escritos para sus sobrinas y que son cuadros
de la infancia en que ellas figuran".

Encuentro excesivo o, más bien, impreciso, calificar a Eguren de poeta de la


infancia. Pero me parece evidente su calidad esencial de poeta de espíritu y
sensibilidad infantiles. Toda su poesía es una versión encantada y alucinada de
la vida. Su simbolismo viene, ante todo, de sus impresiones de niño. No
depende de influencias ni de sugestiones literarias. Tiene sus raíces en la
propia alma del poeta. La poesía de Eguren es la prolongación de su infancia.
Eguren conserva íntegramente en sus versos la ingenuidad y la réverie del
niño. Por eso su poesía es una visión tan virginal de las cosas. En sus ojos
deslumbrados de infante, está la explicación total del milagro.

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PRODUCCIÓN
LITERARIA

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PRODUCCIÓN LITERARIA

OBRAS LITERARIAS
En vida publicó Simbólicas (1911), La canción de las figuras (1916), Poesías
(1929, además de los dos libros mencionados incluía Sombra y Rondinelas). La
primera edición de su poesía completa (1961) estuvo a cargo de Estuardo
Núñez, uno de sus estudiosos más tenaces. A ésta seguirían dos ediciones de
las obras completas del poeta Eguren, a cargo de Ricardo Silva Santisteban,
una en 1974 y otra en 1997. En 1967 el mismo Silva dio a conocer Campestre,
en 1969, desconocido hasta entonces.

OBRAS POÉTICAS
Simbólicas (1911). La canción de las figuras (1916). Poesías: Simbólicas, La
canción de las figuras, Sombra, Rondinelas (1929). Poesías completas, estudio
de Manuel Beltroy (Barranco-Lima, Colegio Nacional "José Mª Eguren", 1952).
Antología poética, ed. Julio Ortega (Lima, Editorial Universitaria, 1966).
Poesías completas y Prosas selectas (ed. Estuardo Nuñez, 1970). Antología
poética, ed. Américo Ferrari (Valencia, Venezuela, Universidad de Carabobo,
1972). Obra poética completa, pról. Luis Alberto Sánchez (Lima, Editorial
Milla Batres, 1974). Obras completas ed., pról. y notas de Ricardo Silva-
Santisteban (Lima, Mosca Azul editores, 1974).

a) LIRICO: “simbólicas”(su primera obra), “sombras”, “la niña de la lámpara


azul”, “rondinelas”, “Peregrin cazador de figuras”, “Juan volatín”.

b) ENSAYOS: “pedreria del mar”, “motivos estéticos”.

ESTUDIOS CRÍTICOS

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 Abril, Xavier: Eguren, el obscuro (el simbolismo en América), Córdoba
(Argentina), Universidad nacional de Córdoba, 1970.
 Abril, Xavier: "J. M. E. o la poesía simbolista", Entregas de la Alicorne
(Montevideo), 4 (1954-55)
 Abril, Xavier: "J. M. E., poeta simbolista", Le Lingüe Straniere (Roma), 15,
1 (1966).
 Armaza, Emilio: Eguren, Lima, Editorial Juan Mejía Baca, 1959.
 Deustúa, Raúl: "La poesía de J. M. E.", Tres (Lima), 9 (1941).
 Deustúa, Raúl: "Cualidades plásticas y líricas en la poesía de J. M. E.",
Bronce (Lima), 2, 3 (1942)
 Ferrari, Américo: "La función del símbolo en la obra de J.M.E.", El
simbolismo, ed. J.O. Jiménez (véase Bibliografía General).
 Mariátegui, José Carlos: "Eguren", Siete ensayos de interpretación de la
realidad peruana, Lima, Editorial Amauta, 1959.
 Mariátegui, José Carlos: "Contribución a la crítica de Eguren", Amauta
(Lima), 21 (1929).
 Martín Adan: "Eguren", Mercurio Peruano, 17, 182 (1942).
 Núñez, Estuardo: La poesía de Eguren, Lima, Cía de Impresiones y
Publicidad, 1932.
 Núñez, Estuardo: José María Eguren: Vida y Obra, Antología y Bibliografía,
New York, Hispanic Institute, 1961.
 Núñez, Estuardo: José María Eguren: Vida y Obra, Lima, Talleres Gráficos
P. L. Villanueva, 1964.
 Núñez Estuardo: "Silencio y sonido en la obra poética de J.M.E.",
Cuadernos Americanos, 17, 3 (1958).
 Ortega, Julio: "J.M.E.", Figuración de la persona, Madrid, EDHASA, 1971.
 Sánchez, Luis Alberto: "J.M.E.", Escritores representativos de América, 1ª
serie, Vol. 3 (Véase Bibliografía general).
 Silva-Santisteban, Ricardo, ed.: J.M.E. , Aproximaciones y perspectivas,
Lima, Universidad del Pacífico, 1977.
 Rouillón Arrospide, José Luis: Las formas fugaces de José María Eguren.
Lima, Ediciones Imágenes y Letras, 1974.

18
 Westphalen, Emilio Adolfo: "Eguren y Vallejo: dos casos ejemplares",
Diálogos (México), 84 (1978).
POEMAS MÁS DESTACADOS

A continuación se menciona los poemas que tuvieron mayor trascendencia en


la producción de J. Maria Eguren:

LA NIÑA DE LA LÁMPARA AZUL

En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul,
su perfil presenta destelloso
la niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa,


y su llama seductora brilla,
tiembla en su caballo la garúa
de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa


con fresco aroma de abedul,
habla de una vida milagrosa
la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura


y besos de amor matutino,
me ofrece la bella criatura
un mágico y celeste camino.

De encantación en un derroche,
hiende leda, vaporoso tul;
y me guía a través de la noche
la niña de la lámpara azul.

CANCION MARINA

Cuando viva grana


el cielo arrebola,
viene la chalana
de la verde ola.

En ella lontana,
dulce barcarola
canta una hermosura marina, pagana,
que siempre está sola.

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En la transparente
mañana azulina
baja en la corriente
de la verde ondina.

Al banco de arena
va, con cinta gualda,
la esquiva morena
de ojos de esmeralda.

Pescadores viejos
le envían sus loas;
la siguen, de lejos,
en mustias canoas.

Y los bogadores
de las yolas finas,
en vano le rinden sus ansias de amores,
en las mandolinas.

En clara mañana,
cuando las arenas la luz tornasola
vira la chalana
de la verde ola.

En su barcarola,
la niña se pierde,
en la playa sola
de la costa verde.

LIED I

Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.

Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.

Vagas rosas
ocultan en ensueño blanquecino,
señales de muriente dolor.

Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,

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abiertos a la joven canción.

Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo
y un rencor doliente en el jardín.

Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan el árbol morir.

EL DUQUE

Hoy se casa el duque Nuez;


viene el chantre,viene el juez
y con pendones escarlata
florida cabalgata;
a la una, a las dos, a las diez;
que se casa el Duque primor con la hija de Clavo de Olor.
Allí están, con pieles de bisonte,
los caballos de Lobo del Monte,
y con ceño triunfante,
Galo cetrino, Rodolfo Montante.
Y en la capilla está la bella,
mas no ha venido el duque tras ella;
los magnates postradores,
aduladores
al suelo el penacho inclinan;
los corvados, los bisiestos
dan sus gestos, sus gestos, sus gestos;
y la turba melenuda
estornuda,estornuda, estornuda.
Y a los pórticos y a los espacios
mira la novia con ardor...
son sus ojos dos topacios
de brillor.
Y hacen fieros ademanes,
nobles rojos como alacranes;
concentrando sus resuellos
grita el más hercúleo de ellos:
¿Quién al gran Duque entretiene?...
ya el gran cotejo se irrita!...
Pero el Duque no viene...
se lo ha comido Paquita.

LOS ROBLES

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En la curva del camino
dos robles lloraban como dos niños.

Y había paz en los campos,


y en la mágica luz del cielo santo.
Yo recuerdo la rondalla
de la onda florida de la mañana.

En la noria de la vega,
las risas y las dulces pastorelas.
Por los lejanos olivos,
amoroso canto de caramillos.

Con la calma campesina,


como de incienso el humo subía.
Y en la curva del camino
los robles lloraban como dos niños.

LA CANCIÓN DEL REGRESO

Mañana violeta.

Voy por la pista alegre


con el suave perfume

Del retamal distante.


En el cielo hay una
guirnalda triste.

Lejana duerme
la ciudad encantada
con amarillo sol.

Todavía cantan los grillos


trovadores del campo
tristes y dulces
señales de la noche pasada;

Mariposas oscuras
muertas junto a los faroles;

En la reja amable
una cinta celeste;
tal vez caída
en el flirteo de la noche.
Las tórtolas despiertan,
tienden sus alas;

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las que entonaron en la tarde
la canción del regreso.

Pasó la velada alegre


con sus danzas

Y el campo se despierta
con el candor; un nuevo día.

Los aviones errantes,


las libélulas locas
la esperanza destellan.

Por la quinta amanece


dulce rondó de anhelos.

Voy por la senda blanca


y como el ave entono,

Por mi tarde que viene


la canción del regreso.

PEREGRÍN CAZADOR DE FIGURAS

En el mirador de la fantasía,
al brillar del perfume
tembloroso de armonía;
en la noche que llamas consume;
cuando duerme el ánade implume,
los órficos insectos se abruman
y luciérnagas fuman;
cuando lucen los silfos galones, entorcho
y vuelan mariposas de corcho
o los rubios vampiros cecean,
o las firmes jorobas campean;
por la noche de los matices,
de ojos muertos y largas narices;
en el mirador distante,
por las llanuras;
Peregrín cazador de figuras
con ojos de diamante
mira desde las ciegas alturas.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 José Olivio Jiménez, Antología crítica de la poesía modernista


hispanoamericana. Madrid: Hiperión, 1985.

 LA POÉTICA DE JOSÉ MARÍA EGUREN. Gema Areta Marigó (Ediciones Alfar,


S.A.). Idioma: Español. 1ª ed. (03/1993).

 Silva-Santisteban, Ricardo (ed.). José María Eguren: aproximaciones y


perspectivas. Lima: Universidad del Pacífico, 1977 .

 http://sisbib.unmsm.edu.pe/Exposiciones/PZulen/Personajes/Eguren.htm

 http://www.poesia-inter.net/indexjeg.htm

 http://www.los-poetas.com/c/egurbio.htm

 http://www.revista.agulha.nom.br/bh8eguren.htm

 http://www.geocities.com/paris/leftbank/3090/p_eguren.html

 http://www.poesia-castellana.com/peru/josemariaeguren.html

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