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UNIVERSIDAD TÉCNICA

DE MANABÍ INSTITUTO
DE POSGRADO

ESPECIALIZACIÓN DE ORIENTACIÓN FAMILIAR

ENSAYO
“LA FAMILIA ES UN ESPIRAL DE VIOLENCIA Y NO ACABAREMOS
CON LA VIOLENCIA HASTA QUE NO ACABEMOS CON LA
ESTRUCTURA FAMILIAR”

Autora: Sosa Zambrano María Belén


En varias instancias, se puede deducir que hay un alto índice de que quien es testigo de

violencia parental en su niñez, lo repita con su familia en su etapa madura, pero así mismo,

los jóvenes que obtienen un mayor índice de educación e información, pueden cortar este hilo

de violencia que va enredándose en forma de búmeran.

Pero a qué nos referimos cuando escuchamos la denominación de “estructura familiar”, en

una interesante lectura, pude encontrar una cita que dicta que la familia es “un conjunto de

demandas funcionales que organizan los modos que interactúan sus miembros” según

Minuchin (1974), y claramente la interacción de éstos miembros es la que les hace convivir

con sucesos repetitivos, donde si se incluye violencia, se repetirán los actos de violencia,

donde se aprecia amor y unidad, se presenciará a futuro, unidad y calor de hogar.

Entonces podemos decir, que la violencia es una acción que no se acabará de la noche a la

mañana, y que aquellos efectos negativos de muestra de violencia en la niñez surgen como

consecuencia como un comportamiento antisocial y que afecta la salud de los niños y

familiares afectados en la mayoría de los casos, los cuales han sido ampliamente

documentados en ciertas instancias.

Si este círculo vicioso de violencia, se rompe, estructuralmente se rompe la familia y la

intimidación generada en el núcleo, en donde si no se expone el miedo, este será el motivo de

que se convierta la violencia en espiral, de generación en generación, en donde un padre


golpea a una madre, un padre abusa de sus hijos, donde un hijo les grita a los padres, pero

como expusimos anteriormente, esto se produce por el ejemplo, y si se arranca de raíz sea de

parte de quien venga el maltrato, ya sea físico o mental, más allá de que se fractura el clan

familiar, se termina con esta espiral.

Al momento justo de lograr calmar los tiempos de miedo e intimidación familiar, puede

pretenderse que ninguna excusa sea justa para fomentar la violencia intrafamiliar, algo que

tiene poco que ver con alguna atención de la tolerancia que muchos predican, pero no la

practican.

La pregunta es si este tipo de actitudes, no producen más violencia, ante la idea de que la

familia unida es más fuerte, pero es un tema incomprensible, porque nos conducen justo al

otro lado de lo que se supone que se defiende, igualdad, amor y protección de la familia,

donde los niños son los que más sufren, e inclusive anteponen su defensa a la de los suyos en

muchas ocasiones.

Con todo esto, por muchas consecuencias que conozcamos, no contamos con la debida

información o guía que le permita a la familia entender el por qué debemos de erradicar la

violencia. Donde podemos esperar que la espiral de violencias que existen en la actualidad,

continúen e inclusive se apoderen de los núcleos familiares.

Espero finalmente, que la utopía que defiende a la agresividad y a la violencia, no destruya

el núcleo familiar, pero que acabe con la estructuración un mal que agobia a muchos.

¿Estaremos aún a tiempo para entender este tema y reaccionar?

Portoviejo, Mayo 2019