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LA BACTERIA QUE “COME PLASTICO”

El plástico es duro, resistente,


transparente en algunos casos, esas
son algunas de las características que lo
hacen más duradero en los ambientes.
Así mismo este material no es
biodegradable, es un derivado del
petróleo y ningún ser vivo de
degradarlo o alimentarse de él, eso es
lo que se cree hasta el momento.

Un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de Kioto (Japón) descubrió una


bacteria desconocida que puede digerirlo y asimilarlo, eso significa que puede
alimentarse o nutrirse del PET (Tereftalato de polietileno), es el plástico más usado
en la industria para envasar bebidas y textiles como agua, aceites o productos
farmacéutico, etc.
Los microbiólogos ya conocían algunos datos de degradación del PET gracias a
algunos ejemplos con unos hongos cultivados en minerales que contenían parte de
este plástico. Pero en ningún caso se demostraba una asimilación completa de este
producto sintético.
Una vez reconocidos estos organismos con las maquinas enzimáticas necesarias
para lograr degradar este material podrían servir como una opción de
biorremediación del medio ambiente y así mismo descontaminar todos los espacios
afectados por el plástico. El equipo de investigadores decido tomar muestras de los
espacios contaminados. Se analizaron para buscar microorganismos capaces de
alimentarse con este plástico.
Unas de las muestras tomadas en una planta
de reciclaje, los cuales tenían cierto conjunto
de microbios que podían desarrollarse en los
cultivos de PET elaborado por los
investigadores «La microscopía nos reveló
que ese consorcio que se formó en la película
de PET contenida en el medio de cultivo, la
que denominamos como número 46,
contenía una mezcla de bacterias, células
parecidas a las levaduras y protozoos, mientras que el fluido del medio de cultivo
era prácticamente transparente». Los científicos fueron capaces de aislar con
diluciones la preparación del número 46, la única bacteria responsable de la
degradación de este material (PET).
Una especie perteneciente al género Ideonella a la que llamaron Ideonella
sakaiensis. Se pudo comprobar que la velocidad de degradación del PET es de 0,13
miligramos por centímetros cuadrados y a una temperatura de 30 grados. Según los
investigadores la bacteria es capaz de degradar de forma casi completa una fina
película de PET en apenas seis semanas.