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I.E.S.

Nº 5 Profesorado en Educación Secundaria en Física


Didáctica de la Física
“La observación depende de la teoría”

Hay dos supuestos importantes el primero es que la ciencia comienza con la


observación. El segundo es que la observación proporciona una base firme, y de
ella se puede llegar al conocimiento.

Una concepción popular de la observación

La observación mediante el sentido de vista sugiere: dos cuestiones que son


claves para el inductivista. La primera es que un observador humano tiene acceso
más o menos directo a algunas propiedades en el acto de ver. La segunda es que
dos observadores vean el mismo objeto o escena desde el mismo lugar “verán” lo
mismo.

Experiencias visuales que no están determinadas por las imágenes formadas en la


retina

Dos observadores que vean un objeto desde el mismo lugar en las mismas
circunstancias físicas no deben tener iguales experiencias visuales necesariamente,
aún cuando las imágenes en sus retinas sean idénticas. Hay un sentido importante
en el que no es necesario que los dos observadores “vean” lo mismo. Según N. R.
Hanson, “hay mucho más en lo que se ve, que lo que se descubre en el globo ocular”

Por ejemplo, cuando miramos una figura, vemos el dibujo que se nos representa
inmediatamente en nuestro cerebro, pero si observamos con más tiempo, se da un
cambio de perspectiva. Según los resultados de experimentos realizados con
miembros de tribus africanas, (donde casi seguro, jamás dibujaron un objeto 3D en
un plano), se evidencia que dichas personas no consideraron una escalera sino una
disposición de líneas. Es decir, que lo que un observador ve, está condicionado por
sus conocimientos y experiencias con objetos conocidos.

Se aclara que:

I. En primer lugar, no se afirma en absoluto que las causas físicas de la


naturaleza de nuestras retinas no tengan ninguna relación con lo que vemos.
Es decir, no se puede ver lo que uno quiera. Pero, las imágenes de nuestras
retinas forman parte de la causa de lo que se ve, otra parte muy importante
de la causa está constituida por el estado de nuestro cerebro, que está
condicionado por los conocimientos, cultura y demás.

II. En segundo lugar, lo que “vemos” sigue siendo completamente estable. De


manera que se pueda dar la comunicación y la ciencia.

III. En tercer lugar, los observadores ven en un cierto sentido la misma cosa. “Yo
acepto y presupongo que existe un solo y único mundo físico independiente
de los observadores”.

Los enunciados observacionales presuponen la teoría.

Choque, Fabricio Abraham


I.E.S. Nº 5 Profesorado en Educación Secundaria en Física
Didáctica de la Física
Con la atención en los enunciados observacionales que se basan en las
experiencias perceptivas a los observadores. Para la concepción inductivista de la
ciencia, la base sobre la que se construyen las leyes y teorías que constituyen la
ciencia, está formada por enunciados observacionales públicos, y no por las
experiencias subjetivas.

La concepción inductivista exige que enunciados universales se obtienen a partir


de enunciados singulares mediante la inducción. También el razonamiento inductivo
y el deductivo tienen relaciones entre diversos conjuntos de enunciados, y no
relaciones entre enunciados; separados de las experiencias perceptivas.

1. Los enunciados observacionales son entidades públicas. Una vez que centra
su atención en los enunciados observacionales en cuanto forman la supuesta
piedra basal de la ciencia, se advertir que, una teoría debe proceder a todos
los enunciados observacionales y que los enunciados observacionales son
tan falibles como las teorías que presuponen.
2. Los enunciados observacionales se hacen siempre en el lenguaje de alguna
teoría y serán tan precisos como lo sea el marco conceptual o teórico que
utilicen.
3. Las teorías precisas, claramente formuladas, constituyen un requisito previo
de unos enunciados observacionales precisos.

La teoría antes de la observación, va en contra de la tesis inductivista.


Hasta ahora se ha estado atacando en esta sección, la concepción inductivista
ingenua de la ciencia, argumentando que las teorías tienen que preceder a los
enunciados observacionales, de modo que resulta falso afirmar que la ciencia
comienza con la observación. Una segunda manera de atacar al inductivismo, los
enunciados observacionales son tan falibles como las teorías que presuponen y por
lo tanto no constituyen una base completamente segura sobre la que construir las
leyes y teorías científicas.
Para establecer la validez de un enunciado observacional, es necesario apelar a
la teoría y en cuanto más firmemente se haya de establecer la validez, mayor será
el conocimiento teórico que se emplee. Este hecho esta en directa contradicción
con lo que podríamos esperar según la opinión inductivista: “que para establecer la
verdad de un enunciado observacional/problemático apelamos a los enunciados
observacionales más seguro y quizás a leyes derivadas inductivamente de ellos,
pero no a la teoría”.
El inductivista está equivocado en dos cosas. La ciencia no comienza con los
enunciados observacionales, porque una teoría precede siempre a todos los
enunciados observacionales, y los enunciados observacionales no constituyen una
base que forme el conocimiento científico.

La teoría guía la observación y la experimentación

Choque, Fabricio Abraham


I.E.S. Nº 5 Profesorado en Educación Secundaria en Física
Didáctica de la Física
Según los inductivistas las observaciones efectuadas (de forma imparcial)
proporcionan la base del conocimiento científico. Si esta postura se interpreta
literalmente, es absurda e insostenible. Las observaciones y los experimentos se
efectúan para comprobar o aclarar alguna teoría, y solo se deben registrar las
observaciones que se consideran relevantes para esa tarea. Sin embargo, si las
teorías que constituyen nuestro conocimiento científico son falibles e incompletas,
entonces admitir cuales observaciones son relevantes para algún fenómeno que se
está investigando puede ser engañoso.
Así pues, las falibles e incompletas teorías que constituyen el conocimiento
científico pueden servir de falsa guía para un observador. Pero este problema se ha
de abordar mejorando y ampliando nuestras teorías y no registrando una lista infinita
de observaciones sin un propósito fijo.

El inductivismo no está refutando de un modo concluyente

Ninguno de los inductivistas modernos pueden prescindir de la afirmación de que


la ciencia debe comenzar con la observación imparcial; estableciendo una distinción
entre el modo en que se descubre por primera vez una teoría y el modo en que se
valoran sus méritos. Esta postura modificada admite francamente que las nuevas
teorías se conciben de diversas maneras y a menudo a través de muchos caminos.
Se le pueden ocurrir al descubridor en un momento de inspiración, como en la mítica
historia del descubrimiento por parte de Newton de la ley de gravitación surgió
cuando vio caer una manzana de un árbol.
Las teorías pueden ser concebidas, sin necesidad de hacer las observaciones
necesarias para comprobarlas nuevamente.
Sin embargo, una vez que se ha llegado a nuestras leyes y teorías, no importa por
qué camino, todavía queda la cuestión de la adecuación de ellas.
La separación entre el modo de descubrimiento y el modo de justificación permite
que los inductivistas eludan esa parte de la crítica que se les ha hecho en este
capítulo y que iba dirigida contra la afirmación de que la ciencia comienza con la
observación. Sin embargo, se puede cuestionar la licitud de la separación de los
dos modos.
La ciencia es conjunto de conocimientos que se desarrollan históricamente y que
solo se puede apreciar correctamente una teoría si se tiene en cuenta su contexto
histórico y circunstancias en la que se desarrolló.
Los inductivistas establecen una distinción entre la observación directa, que es la
base del conocimiento científico; y las teorías, (ya demostradas) tienen que tener
un apoyo en la base observacional. Para los ultra-inductivistas, las teorías solo
tienen sentido en tanto pueden ser verificadas por la observación directa.

Choque, Fabricio Abraham