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HISTORIA MERCASID

La Sociedad Industrial Dominicana es, indudablemente, uno de los


grandes grupos empresariales del país. Comenzó sus operaciones
en 1937 con 14 empleados y, desde entonces, no ha dejado de
evolucionar gracias a estrategias certeras y a una invaluable pasión
por el trabajo constante que dejaron como legado sus fundadores.
La década de 1930 representó para el país una época de grandes
cambios en lo social, lo económico y lo político, y en ese escenario
nacieron algunas de las empresas que, con el correr de los años, se
convertirían en sólidos grupos empresariales que lograron resistir
y adaptarse a las cambiantes circunstancias que vivió el país en las
décadas posteriores. Una de ellas, la Sociedad Industrial
Dominicana, es ejemplo de la iniciativa y el empuje de hombres
emprendedores que vieron siempre más allá del horizonte y
supieron crear las oportunidades allí donde no existían o donde
nadie las supo vislumbrar.
La Sociedad Industrial Dominicana, SID, fue fundada el 1 de julio
de 1937, por iniciativa de José María Bonetti Burgos y Jesús
Armenteros Seis dedos. En sus inicios, se dedicaba a la elaboración
de aceites vegetales comestibles, pero con el transcurrir de las
décadas fue ampliando considerablemente la oferta de productos
hasta lograr establecerse en la preferencia de todos los
consumidores dominicanos.
El año 1938 quedó en la historia de la empresa como el paso
definitivo que marcó el inicio de toda una tradición popular, gracias
al lanzamiento al mercado de aceite Manisero, ya que este nombre
fue el responsable de que la empresa comenzara a llamarse “La
Manisera”, iniciando así una larga y fructífera relación con el
pueblo dominicano.
En las décadas que siguieron a su fundación, la Sociedad Industrial
Dominicana fue protagonista de importantes pasos hacia su
crecimiento y fortalecimiento, entre ellos, el lanzamiento de aceite
Crisol y la fundación de Industrias Veganas, en 1968, y la
margarina Manisera, lanzada al mercado en 1969. En 1971, se
firma un acuerdo de asesoría técnica y de distribución con la
empresa Unilever Export Limited, para introducir al mercado
dominicano una gran variedad de aceites, margarinas y jabones.
En 1979 se construye una terminal portuaria con una importante
capacidad de almacenamiento, para dar apoyo logístico a los
buques contratados por la empresa. Durante la década de los 80, la
empresa inicia el proyecto agroindustrial de palmas aceiteras,
Induspalma Dominicana, logrando altos niveles de producción y
eficiencia. Además, con el objetivo de conquistar los mercados
internacionales de flores, se establece la empresa Flordom en
Jarabacoa y Constanza, La Vega.
En los años 90, un nuevo impulso para el crecimiento del negocio
llega gracias a la estrategia de distribuir en República Dominicana
reconocidas marcas internacionales, fortaleciendo y ampliando su
portafolio de productos. Es, precisamente, a finales de esa década,
cuando se fusionan la Sociedad Industrial Dominicana y Mercalia,
formando MercaSID.
En 2001, Roberto Bonetti Guerra tiene la oportunidad, junto a su
hermano, de dirigir alianzas como la de MercaSID e Industrias
Veganas, bajo el nombre de Induveca, S. A. Esta estrategia
permitió un mayor liderazgo en innovación, producción y
distribución de productos cárnicos y lácteos. Un año más tarde,
obtiene la licencia de la empresa española Campofrío, ampliando
mucho más la oferta de este nicho del mercado. Además, adquiere
el control de Manantiales Crystal, convirtiéndose así en Agua
Crystal.
En el año 2007, la Sociedad Industrial Dominicana (SID) se
consolida como Grupo SID, consorcio formado por las empresas
MercaSID, Induveca, Agua Crystal e Induspalma. El Grupo SID
es, hoy en día, un claro y elocuente ejemplo de cómo una gran
visión, acompañada por el trabajo constante y el deseo de ofrecer a
los consumidores productos de calidad, han sido parte de una
exitosa fórmula que sigue su curso y contribuye con el desarrollo
de República Dominicana.
En la actualidad, casi cinco mil colaboradores que trabajan en todas
las empresas que engloban el Grupo SID sustentan el trabajo hecho
con pasión, conformando un equipo multidisciplinario de hombres
y mujeres con objetivos comunes, que caminan siempre hacia
nuevos retos con innovación y dedicación.
OBJETIVO GENERAL
Proponer un modelo de desempeño en el almacenamiento,
recepción y despacho en donde se maximice la capacidad
instalada, recursos y se minimicen los costos operativos.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
En esta empresa se han encontrado los siguientes incidentes:
 Espacio de recepción compartido con el área de despacho:
 Falta de espacio en la zona de carga y descarga de contenedores:
 Falta de espacio en almacén:
Definiciones
 Espacio de recepción compartido con el área de despacho:
En esta empresa (MERCASID) desde hace 4 años se están
compartiendo los espacios destinados a los procesos de recepción
de la mercancía y los espacios de despacho de la mercancía lo que
ha generado consecuencias negativas para el manejo del inventario
y ha disminuido la capacidad de almacenamiento en la zona de
recepción.
 Falta de espacio en la zona de carga y descarga de
contenedores:
Actualmente la empresa tiene capacidad para recibir 12
contenedores en espacio del patio y 4 contenedores en rampa, esto
genera un inconveniente ya que diariamente está recibiendo
alrededor de 18 contenedores para fines de recepción y 8 para fines
de despacho siendo un total de 26 contenedores que deben estar
almacenados en patio.
 Falta de espacio en almacén:
En el área de almacenamiento no se cuenta con ubicaciones
disponibles para los ingresos proyectado, lo que ha obligado a la
empresa a tercerizar este servicio aumentando capacidad en otra
localidad para almacenamiento temporal; esto ha duplicado el
costo operativo agregando actividades que no agregan valor y si
encarecen los procesos.