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Universidad Cooperativa De Colombia

Facultad De Psicología
Practica I

Hábitos saludables en la Institución Educativa Antonio Nariño sede principal en


cursos de transición a sexto grado

Preparado Por:

Maria Camila Correa Gallardo

Presentado A:

Psi. Mileida Mosquera

Villavicencio, Meta
20/ 03/ 2019
Introducción

Según el Ministerio de educación pública los hábitos alimentarios saludables se


definen como aquellas prácticas de consumo de víveres por medio de las cuales las personas
seleccionan su alimentación con el fin de tener una buena salud. Esto incluye adoptar un
patrón de consumo que incluya todos los grupos de alimentos, según lo enseñan las guías
alimentarias nacionales e internacionales, además de respetar horarios y tiempos de comida.

Para generar hábitos alimentarios se debe incitar desde edades muy prematuras, por
ello es de gran importancia que, desde el período de ablactación, en donde a los gestantes se
les proporciona alimentos sólidos, se enseñe a los niños a consumir aquellos alimentos que
propician la salud, además de fomentar el establecimiento de horarios o tiempos de
alimentación.

Inicialmente se definen los hábitos como comportamientos regidos por un aprendizaje


a temprana edad. Por lo tanto, ilustrar buenos hábitos prematuramente contribuirá́ a promover
una vida más saludable. "Las conductas alimentarias son el resultado de interacciones y
aprendizajes múltiples, son evolutivas, integran datos racionales e irracionales y tienen su
base en experiencias personales, positivas o negativas”. (Lopez, 2010)

Desglosando cada aspecto que abarca este proyecto da inicio aquellas habilidades
sociales que permiten al ser humano determinar el estilo de vida y cuidado que lleva en su
cotidianidad, de acuerdo con esto, se refiere a “la manera de vivir y a las conductas
determinadas por factores sociales, culturales y personales, las cuales influyen positiva o
negativamente sobre la salud” (Rodriguez-Espinosa, Restrepo-Betancur, & Deossa-
Restrepo, 2015)

El concepto de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y


la Agricultura) en cuanto a la alimentación adecuada comprende 3 aspectos; inicialmente la
acogida de víveres debe ser apropiada; posteriormente la oferta disponible debe cubrir todas
las necesidades nutricionales desde el punto de vista de la cantidad y calidad de los alimentos;
finalmente los alimentos deben ser seguros sin elementos tóxicos o contaminantes.

Según Ramos Vazquez, et al. (2012) definen la alimentacion humana como el


conjunto de procesos que comprende la digestión de los alimentos, la absorción de sus
componentes, su utilización por los tejidos y la eliminación de los desperdicios por parte de
estos. Las necesidades energéticas de las personas varían dependiendo de varios factores: la
estatura, la composición corporal, la edad, el ritmo de crecimiento, sexo, tipo de actividad
física, condiciones fisiológicas o de salud entre otras. Pero inicialmente se divide en dos
dimensiones, biológicas y culturales, “estos hábitos alimenticios están influenciados por el
ambiente familiar social y cultural que determinan el modo en cómo se come y lo qué se
come. Una adecuada alimentación es un factor muy importante para la salud”. (Ibañez, et al.,
2010)

Una sección fundamental es conocer acerca de la nutrición, este es uno de los factores
más vinculados a “la salud, al igual que a la herencia, el clima, la higiene y el ejercicio físico.
Se centra en un campo biológico ya que la nutrición adecuada genera el desarrollo y el
crecimiento adecuado de organismos, al igual que su funcionamiento armónico” (Saad
Acosta, Ibañez, & Leon, 2010).

Por otro lado, Bourdieu, (1999) citado por Contreras Landgrave, et al., (2013) define
a los estilos de vida como formas que se basan en patrones de comportamiento identificables,
determinados por la interacción entre las características personales individuales, las
interacciones sociales y las condiciones de vida socioeconómicas y ambientales que están
permanentemente sujetos a cambio. Dando a entender que el círculo social es un elemento
fundamental para la interpretación de formación de los hábitos saludables de una persona.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Actualmente el despliegue del impacto en la información de los individuos en cuanto


a su salud ha ido en aumento, las investigaciones, conferencias, noticas, reportajes, espacios
en periódicos, y de hecho hasta cátedras, han dado paso a que las personas pueden tener datos
específicos sobre lo que puede ocurrir cuando se descuida o se deja de lado una vida sana.

Entidades oficiales nacionales e internacionales preocupados por este han iniciado


planes de alimentación saludable por medio de mensajes publicitarios de todo tipo
(televisión, periódicos, panfletos, vallas publicitarias, comerciales, periódicos) con el apoyo
de programas de prevención y promoción de la salud. Así mismo promueven mecanismos
para que tengan en cuenta el resto de estamentos sociales como las familias con el fin de que
estos sean una unidad de enseñanza y aprendizaje de hábitos saludables adecuados, al igual
que los sistemas educativos en sus diferentes niveles. “Por otra parte se encuentra el
componente comercial, la gran industria, utilizando los mismos postulados y ofreciendo
múltiples oportunidades y opciones de productos alimenticios, entre los cuales puede escoger
el consumidor” (Angel , Martínez, Vasquez, & Chavarro, 2010)

Consecuencias

No poseer un estilo de vida saludable implica el aumento de enfermedades crónicas


no transmisibles. La infancia, por ejemplo, es un momento crucial para implantar estos
hábitos, posteriormente se ha evidenciado que una de las etapas en donde se ve afectado este
campo es la escolar, ya que “los estudiantes pasan de una rutina regular de actividad física a
nivel escolar a una rutina cargada de inactividad física, típica de la vida escolar. Finalmente
se refleja en hábitos de vida poco saludables en la vida adulta profesional. Algunos
estudiantes que provienen de lugares lejanos a los centros escolares de estudios, empeoran
su estilo de alimentación, producto de la falta de tiempo” (Espinoza, Rodriguez, Galvez , &
MacMillan, 2011)

Según este planteamiento entramos a indagar respeto a los hábitos saludables que
posee un estudiante común de la Institución Educativa Antonio Nariño y si a su vez existe
una relación que se reflejan en el estado de salud y que a su vez puede repercutir en el
rendimiento académico de estudiantes.

También, según Laguado Jaimes & Gomez Diaz (2014), los estudiantes están
condicionados por la compra y preparación de alimentos, por tanto, presentan conductas de
riesgo para la salud, como el seguimiento de dietas para adelgazar no recomendadas por
profesionales. Además de “la omisión de tiempos de comida, especialmente el desayuno, y
el aumento en el consumo de comidas rápidas. El cambio de estos hábitos se ve afectado por
la disminución de la influencia de la familia sobre la selección de alimentos, la presión por
parte de los compañeros, la mayor exposición a los medios de comunicación, la mayor
capacidad para el gasto discrecional y el incremento en las responsabilidades, que limitan el
tiempo para el consumo de una alimentación saludable”. (Becerra-Bulla, Pinzon-Villate,
Vargas-Zarate, Martinez-Marin, & Callejas-Malpica, 2013)

Por lo tanto, se cuestiona:

¿Cuáles son los efectos que provoca la enseñanza sobre hábitos saludables en los
estudiantes de grados transición a sexto grado en la Institución Educativa Antonio Nariño?
JUSTIFICACION

La Institución Educativa Antonio Nariño es una entidad de educación básica, la cual


se divide en jornada mañana y tarde, adicionalmente en dos sedes. La sede principal posee
bachillerato y dos cursos de transición en la jornada de la mañana, primaria y un curso de
transición en la jornada de la tarde; en cuanto a la sede Jaime Rook, posee una única jornada
en horas de la mañana la cual cuenta con netamente cursos de primaria incluyendo una
transición. El fin de esta intervención es concretar cuáles son las falencias en hábitos
saludables, que posee algunos de estos cursos mencionados.

Al identificar la problemática en la institución se procede a profundizar en el tema en


forma de un proyecto, debido a que este estilo de vida es protagonizado por la gran mayoría
de estudiantes. Según una investigación dirigida por Espinoza, Rodriguez, Galvez , &
MacMillan (2011), revela que los estudiantes en muchos casos cuentan con un servicio de
alimentación que en general cumple los requerimientos de horario, comodidad y
disponibilidad de alimentos variados, pero al momento de calificar el servicio, la nota alcanza
a ser apenas suficiente, por lo que tienen una percepción de la calidad del servicio de
alimentación baja. Señalan también que existe una amplia oferta de alimentos que podemos
clasificar como saludables y no saludables. Pese a esto los estudiantes elijen mal los
alimentos, adquiriendo principalmente alimentos clasificados como poco saludables.

Se requiere poner en consideración el pensamiento de los estudiantes al momento de


elegir sus alimentos ya que en varias ocasiones es independiente del costo del producto
elegido, considerando que productos tales como frutos o lácteos poseen un valor económico
en comparación de gaseosas o fritos, siendo la comida rápida la preferida por el grupo
masculino, por otro lado, el grupo femenino se inclina por los productos dulces tales como
caramelos, galletas, chocolates, etc. Siendo los productos de fibra la última opción.

Se tiene en cuenta también los horarios empleados por los estudiantes y el estilo de
vida que llevan fuera de esta, ya que en mucho de los casos ya poseen sus familias o un
trabajo el cual ocupa el resto de su tiempo, sin dejar espacio para una complementación en
la vida sana como la actividad física. El sedentarismo sumado a la mala alimentación acarrea
problemas en la salud como las enfermedades crónicas sin necesidad de un contagio previo.
Se identifica que estos estudiantes, son un punto clave para el aprendizaje de hábitos
saludables, teniendo en cuenta las diferentes etapas de desarrollo en la que se encuentran, se
dispone del aprendizaje significativo según David Ausubel, lo cual consistía en que el
conocimiento verdadero solo puede nacer cuando los nuevos contenidos tienen un
significado a la luz de los conocimientos que ya se tienen. Para estos casos en especiales,
estudiantes de transición hasta séptimo grado, poseen información básica de métodos de aseo
y hábitos alimenticios, identificado por medio de una observación y obteniendo una bitácora.
Se encontraron falencias significativas en sus procesos de aseo, alimentación y otros
conocimientos de cuidado que debería ir mas allá de los comportamientos habituales, es
decir, por ejemplo, se detecta lavado de manos, pero no se hallan al menos dos formas
correctas de este proceso.

Objetivos

Objetivo General

Crear conciencia con respecto a la importancia de reconocer hábitos saludables en


grados de transición a sexto grado en la Institución Educativa Antonio Nariño.

Objetivos específicos

 Concientizar sobre la importancia del uso de hábitos saludables dentro de la


Institución Educativa Antonio Nariño por medio de actividades lúdicas y de
aprendizaje a modo de práctica.
 Identificar cuáles son las opciones más elegidas por los estudiantes de la Institución
Educativa Antonio Nariño, al momento de ingerir alimentos en su día a día.
 Realizar una bitácora con el fin de observar sus comportamientos en cuando a hábitos
durante 3 días.
MARCO TEORICO

Existen determinados procesos por el cual el ser humano debe pasar, sin embargo,
muchos de estos son dejados de lado al no creer que tiene algún tipo de importancia. Este es
el caso de los hábitos saludables. Los cuidados son vitales para el organismo, pero un
porcentaje reducido de la población mantiene este pensamiento presente; en el caso de los
menores de edad, la desatención parental puede conllevar a enfermedades a las cuales ellos
mismos han puesto sus hijos a disposición, al suministrar mala alimentación o evitar
mecanismos de protección tan básicos como el lavado de manos.

A partir de la teoría de aprendizaje significativo de Ausubel (1973), su propuesta está


basada en

“está centrada en el aprendizaje producido en un contexto educativo, es decir en el


marco de una situación de interiorización o asimilación a través de la instrucción”
(p.209)

Según Vera Rey & Hernandez (2013), la alimentacion ha presentado modificaciones


en sus patrones, asociadas a las transformaciones sociales y demograficas, basada en su
mayor parte en el cambio de alimentos de origen vegetal por alimentos de alta densidad
energetica que incluyen grasas, grasas saturadas, azucares refinados y refrescos, estos son
elaborados en complejos procesos industrializados.

“Una buena alimentación se define por una buena dieta, la cual debe ser: suficiente,
completa, armónica y adecuada” (Gerometta, Carrara, Alberto Galarza, & Feyling,
2014). Los hábitos alimenticios establecen uno de los más grandes impedimentos al
establecimiento de planes alimentarios óptimos en la mayoría de las personas. Los hábitos,
buenos, malos o indiferentes, son adquiridos y se fijan por la repetición.

En un caso a mayor escala la crisis de las personas aumenta la inseguridad alimentaria,


es decir, las situaciones a las que están expuestos estos individuos es un factor para la ingesta
activa y sana. Esta “inseguridad alimentaria es un fenómeno en ascenso, asociada a casos de
subnutrición, de malnutrición e incluso de desnutrición.” (Antentas & Vivas, 2014)
Ahora bien, teniendo una proyección a futuro se identifica que “los estudiantes
universitarios normalmente forman parte del grupo de jóvenes cuya edad está comprendida
entre los 18 y los 24 años y se diferencian de los adultos en que el pico de masa ósea todavía
no se ha alcanzado ya que se llega después de los 25 años” (Cervera Burriel, Serrano Urrea,
Vivo Garcia, Milla Tabarra, & Garcia Meseguer, 2013). Específicamente en esta población,
momentos claves del inicio de la etapa universitaria simboliza una época de responsabilidad
en escalas moldeables según el aspecto de la vida respetivamente. Según G , MV, MA, &
M, (2011) en dicha etapa, la elección de los alimentos y las prácticas de estilos de vida
saludables adquiridos en la infancia suelen modificarse y al mismo tiempo, muchos
estudiantes no tienen la experiencia de comprar sus alimentos, planificar y preparar sus
comidas.

Por este hecho varios investigadores han optado por indagar respecto a la observación
de los hábitos dietarios y estilos de vida inapropiados en los estudiantes en diferentes países.
Llegando a la conclusión que existe un patrón que conlleva al infante o al adolescente a elegir
los alimentos según la disposición del dinero, el desarraigo familiar y el incremento de la
oferta de comidas poco nutricionales como la comida rápida.

“El desayuno es considerado como una de las comidas fundamentales en la dieta de


un individuo, estimándose que debería aportar el 20-25% de las necesidades energéticas
diarias… A pesar de la importancia del desayuno, la omisión del mismo o su realización de
forma incorrecta o insuficiente, son prácticas alimentarias relativamente frecuentes y pueden
ser factores determinantes en el condicionamiento de una dieta inadecuada.” (G , MV, MA,
& M, 2011)

Sumándole a este factor, los estados sedentarios o estados mórbidos se puede producir
alteraciones en la salud por un déficit del consumo de nutrimentos, de algunos en particular
o de todos en general, o por el consumo en exceso, en particular exceso de calorías. “Dentro
del primer grupo nos encontramos con entidades frecuentes en nuestro medio como son las
anemias carenciales y el marasmo , en el segundo grupo se encuentra el estado mórbido más
frecuente del mundo occidental que es la obesidad, con tendencia según diferentes autores,
en transformarse en la pandemia del nuevo siglo” (Gerometta, Carrara, Alberto Galarza, &
Feyling, 2014)
Para la solución de esta problemática países como Chile han optado por implementar
una Guía para Colegios Saludables y otras Instituciones de Educación, la cual tiene como
meta implementar para la mejora de la calidad de vida y la salud en esta población especifica.
Dentro de las recomendaciones de la guía, para los locales dentro de estas instituciones, está
“la implementación de becas de alimentación de los estudiantes y los bonos de alimentación
de los funcionarios… Privilegiar las preparaciones al horno, al vapor, a la plancha o cocidas
por sobre las fritas; postres con dos alternativas de frutas naturales o preparadas y postre
elaborado, con consideraciones nutricionales o de aceptabilidad” (Troncoso & Amaya,
2010). Así bien, como se acaba de expresar se tiene contemplado, no solo un plan de cambio
para las instituciones, si no también alternativas de preparación saludable para no modificar
necesariamente los alimentos que ya hacen parte del menú actual.

La población está en una fase donde la elección de los estilos de vida tiene
repercusiones en su futura salud, ya que, de acuerdo con Cervera Burriel, Serrano Urrea,
Vivo Garcia, Milla Tabarra, & Garcia Meseguer (2013), “la influencia en el comportamiento
alimentario de los compañeros hace que cambien sus hábitos de alimentación”.

En la actualidad la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles es


considerablemente alta. Llegando al punto de no discriminar edades, pero predominando en
jóvenes. En el caso del grupo femenino la adopción de dietas occidentales las cuales consisten
en una ingesta de “altas en grasas saturadas, azúcares y otros carbohidratos refinados y bajas
en fibras y grasas polinsaturadas, frecuentemente acompañada por reducidos niveles de
actividad física, definen la llamada transición nutricional” (Rodriguez, et al, 2013)

En cuanto a la población institucional general son particularmente vulnerables a una


mala nutrición, ya que no consumen alimentos entre las comidas centrales, no desayunan,
ayunan por largas horas durante el día y prefieren la comida rápida rica en grasa, siendo
particularmente responsables de su propia ingesta de alimentos. Sanchez-Ojeda & Luna-
Bertos (2015) propone que esta responsabilidad y autorregulación alimentaria, se expresa en
un bajo consumo de frutas por día y en el consumo de solo tres comidas importantes al día.

Mulassi, et al., (2010) finiquitan, a modo de conclusion, que los estudiantes se están
enfrentando día a día a acontecimientos que modifican sus hábitos alimenticios, al punto de
vulnerabilizarlos, así pues, los ayunos matinales se convierten en rutinas, siendo susceptibles
a trastornos de la nutrición. Por factores como los horarios establecidos por la misma
institución o por la presión de las cátedras que se establecen, al igual que el alcance de logros
como reconocimientos. Por lo tanto, la alimentación saludable ha pasado a un segundo plano
para priorizar otros ámbitos.

Metodología

El presente estudio es de tipo descriptivo mixto. Para llevar a cabo el reconocimiento


de la problemática se realizó una observación previa de la población en hora del receso
escolar o descanso, con el fin de estudiar cuales eran los hábitos alimenticios y saludables
más comunes en ellos, por consiguiente, se plantean unas actividades las cuales son llevadas
a cabo después de la observación de cada curso a tratar. Las presentes actividades de hábitos
saludables en niños y el papel que juega la educación para la salud en la adquisición de estos
hábitos, se deriva ante la problemática que existe entre la modificación de estos y el aumento
de la obesidad en niños. Esta problemática a nivel infantil y juvenil es uno de las principales
dificultades sanitarios de los países desarrollados, constituyendo una de las enfermedades
con mayor prevalencia en estos lugares y además sigue aumentado de forma alarmante sobre
todo durante las dos últimas décadas, es factor de riesgo de padecer enfermedades crónico
degenerativas (diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial) durante la
edad adulta. La pre adolescencia y adolescencia se considera un periodo crítico en la
adquisición y configuración de hábitos alimentarios y de un estilo de vida saludable para el
futuro joven y que probablemente serán perdurables en la edad adulta.

Procedimiento

Se pretende realizar las siguientes actividades divididas en 3 fases:

Fase 1: realizar un análisis de comportamiento por medio de una observación guiada


por una bitácora.

Fase 2: realizar actividades de enseñanza mediante los siguientes pasos:

1. Paso 1: se realiza una presentación de bacterias y los lugares en donde se encuentran,


se explica detalladamente el lavado de manos de forma correcta, al igual que el lavado
de alimentos y envases.
2. Paso 2: los hábitos alimenticios son unos de los aspectos más importantes a tratar, por
ello se implementa las imágenes de un adulto y dos infantes que no poseen claramente
este orden alimenticio, con el fin de dar a conocer cuáles son las comidas que si se
pueden consumir con regularidad y se deben evitar a mayor medida.
3. Paso 3: el sedentarismo es un término que muy pocos niños conocen y que, a su vez,
sin saberlo, lo practican. Por esta razón se da a conocer la palabra y su significado
para que puedan evitar entrar a este estado.

Para tener un mayor entendimiento de las socializaciones se llevarán a cabo las


siguientes actividades:

 Presentación de menú saludable en la cafetería de la institución, de transición a quinto


grado.
 Lavado de manos de forma correcta, de transición a sexto grado.
 Reflexión “eres lo que haces, eres lo que comes”, de cuarto grado a sexto.

Fase 3: Para la calificación se propone dividir en dos grupos, el primer grupo está
conformado por los cursos transición, primero, segundo y tercero; el segundo grupo está
conformado por los cursos cuarto, quinto, sexto. Al grupo 1 se le calificara de forma
cualitativa, con dos métodos, el primero es preguntando directamente a los grupos sobre
lo aprendido y el segundo se obtendrá mediante una reunión de docentes, donde ellos
sean quienes certifiquen un cambio en sus estudiantes, siendo anteriormente explicados
los parámetros que deberían de cumplir. Para el grupo 2 se le aplicará una evaluación en
forma de cartelera, en donde creen una representación en forma de mapa mental.
Resultados

Bitácora global

Día 1.

Los estudiantes tienen como preferencia las comidas que contienen altas en niveles
de azúcar, evitan los jugos naturales y las frutas, prefieren guardar su dinero para darle uso
en la salida de la jornada escolar, ya que a las afueras de la institución se encuentra una
locación en donde realizan la venta de fritos y gaseosas.

Adicionalmente se ve un gasto de agua innecesario, ya que los estudiantes no poseen


el habito de cerrar la llave mientras se aplican el jabón. En cuanto al proceso de lavado de
manos, se evidencia falencias significativas como, por ejemplo, realizan la aplicación del
jabón correctamente, sin embargo, al momento de iniciar las técnicas de lavado de mano,
prefieren omitirlas y retirar el jabón.

Día 2.

Nuevamente se ve la falencia en la compra de comidas saludables en la hora del receso


o descanso, esta vez los estudiantes se inclinan a realizar preguntas sobre las comidas que se
preparaban o distribuían anteriormente, como por ejemplo los empaquetados o los fritos, ya
que éstos han sido cambiados por alimentos bajos en grasa, o reformados para que sean
claramente más sanos, como las hamburguesas libres de grasa y salsa.

Se repite el comportamiento de los estudiantes, en cuanto a la práctica del cuidado


del agua e higiene, se identifica adicionalmente que no hay un aseo optimo antes de consumir
alimentos, es decir, un número medio de estudiantes lava sus frutas y un porcentaje bajo
optan por lavar recipientes como termos, botellas o bolsas en donde contengan bebidas.

Día 3.

Finalmente, con esta última observación se da por confirmado que, aparentemente,


los estudiantes no conocen los beneficios de la comida sana ya que siguen optando por omitir
la comida, a media mañana o en algunos casos desayuno, para ingerir “comida chatarra”
fuera de la instrucción. Los estudiantes recibir una llamada de atención prestan cuidado ante
el cuidado del agua, por tanto, se pretenderá ser un punto a tratar durante las charlas de
hábitos saludables.

Análisis

Se acordó con la plata docente que después de realizar las actividades pertinentes,
ellos profundizaran en el tema a modo de evaluación, es decir, se pregunta sobre los temas
tratados o se realiza una actividad. A continuación, se mostrarán algunas pruebas de la
evaluación para el grupo 2.

imagen 1. Curso sexto imagen 2. Curso cuarto

fuente: elaboración propia fuente: elaboración propia

imagen 3. Curso cuarto imagen 4. Curso quinto

fuente: elaboración propia fuente: elaboración propia


Imagen 5. Mapa mental 6-2

Fuente: elaboración propia

Imagen 6. Mapa mental grados quinto

Fuente: elaboración propia


Imagen 7. Mapa metal grado 6-1

Fuente: elaboración propia

Imagen 8. Mapa mental cursos cuartos

Fuente: elaboración propia


Después de realizar el proceso pertinente se encontró que los grados transición fueron
quienes más absorben la información de forma correcta, es decir, según los docentes,
cambiaron sus hábitos cuando “manifestaron a sus padres que querían comer sano”. Los
grados de primaria obtuvieron resultados diversos, entre ellos, seguir con el comportamiento
habitual. Para los cursos tercero, cuarto y quinto, el lavado de manos cambio radicalmente,
anteriormente se mencionaba que no se encontró ningún mecanismo correcto para la
limpieza, al realizar la actividad se mostraron atentos a tal punto que los docentes profesan
lo siguiente: “mis alumnos me preguntan si está limpiando correctamente sus manos, pues
no quieren tener bacterias malas”. Por el contrario, para los cursos primero y segundo no se
vio mejoría significativa, lo cual se asocia a la etapa de desarrollo en la cual se encuentran,
teniendo en cuenta que su prioridad es el descubrimiento del mundo que les rodea explorando
por medio de las manos.

Finalmente, los cursos sextos de bachillerato se mostraron curiosos ante las


consecuencias que puede concurrir la mala alimentación, mala higiene y la práctica del
sedentarismo. Estos estudiantes en especial identificaron estos aspectos en sus redes
familiares, aportando ejemplos de las consecuencias y considerando generar una advertencia
hacia sus personas cercanas y ellos mismos.
Recomendaciones

Los hábitos alimenticios pueden ser abordados e intervenidos mediante la promoción


de prácticas basadas en el consumo consciente, orientado a el establecimiento de estrategias
que reconozcan las aportaciones nutricionales del producto consumido, además de permitir
la visualización de alternativas alimenticias que sean próximas al contexto de los jóvenes
universitarios, articulando así dinámicas de consumo que reconozcan las necesidades
económicas de la población, proponiendo gestiones comerciales con empresas que provean
alimentos más saludables y que sean parte de la oferta al interior de la comunidad educativa.

En este ámbito es de valor importancia que las universidades se unan a esta propuesta.
Por lo general un estudiante accede a comidas rápidas, paquetes y gaseosas, siendo estas las
de más rápido acceso con el detalle que son las instituciones mismas las que se encargan de
ofrecer estos insumos. Si se pone en práctica una propuesta en donde la universidad cuenta
con un menú alimentario sano podría cambiar la problemática a gran escala ya que muchos
estudiantes prefieren ingerir sus 5 alimentos diarios mínimos en el recinto por cuestiones de
tiempo.

Generar pautas para preparación de comidas intermedias, las cuales se pueden


preparar desde el día anterior o el mismo día sin demora de cocción. Esto con el fin de llevar
sus propios alimentos a la universidad sin necesidad de recurrir a comidas que damnifiquen
su salud.
Referencias
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