Sei sulla pagina 1di 3

1.

LIDERAZGO ESTRATÉGICO

1.1. DEFINICIÓN

El liderazgo estratégico es la capacidad para anticipar las cosas, conservar la flexibilidad, atribuir
facultades y crear cambios a medida que sean necesarios. Este tipo de liderazgo parte de un
concepto estratégico, como el proceso más importante de una empresa.

El uso común del término “estratégico” se relaciona con el concepto de estrategia, un plan para
lograr una meta. Dichas estrategias del plan se basan en conocimientos, información y algunos
antecedentes con los cuales es posible trabajar.

El liderazgo estratégico comprende diversas actividades que ayudarán tanto al líder como a los
empleados a ser dirigidos correctamente. Algunas de estas actividades son: establecimiento de
una visión clara, mantenimiento de la cultura y valores, manifestación de iniciativas, etc.

1.2. IMPORTANCIA

La falta de desarrollo y la volatilidad de los mercados en la actualidad contribuyen a pensar que


una actuación claramente estratégica es más importante.

La volatilidad económica, los rápidos cambios en la tecnología, la incertidumbre en los mercados,


los competidores en el mundo y las cambiantes expectativas de la fuerza de trabajo han hecho
que los trabajos de los líderes sean impredecibles y difíciles. Esta fórmula para el éxito empresarial
no funciona, por tanto, es imprescindible la agilidad.

Muchos clientes abandonan los planes estratégicos de cinco años en favor de los de 24 meses.
Se supone y se espera que los líderes identifiquen oportunidades, pero hoy en día se enfrentan a
una avalancha de información que suele estar incompleta y, en ocasiones, también suele ser
contradictoria con el objetivo de encontrar productos e incluso mercados para determinados
clientes que ni siquiera saben que necesitan esos productos.

Además de ello, el enfoque que se utiliza en la actualidad para preparar y desarrollar a los líderes
tiene una gran brecha, ya que se promueve a una persona que tiene, por ejemplo, los mejores
resultados en ventas. Esto quiere decir que no se reconoce o identifica el pensamiento estratégico
en el inicio de una carrera. El rendimiento que se basa en la ejecución no puede predecir el
liderazgo estratégico futuro.

En las academias de liderazgo se ayuda a pensar de forma estratégica, a adquirir agilidad para
tomar decisiones, desarrollar diferentes alternativas de mercado y a anticipar el cambio.

1.3. ¿SON COMPATIBLES EL LIDERAZGO Y LA GESTIÓN? ¿QUÉ ES MÁS


IMPORTANTE?

Los dos son vitales en cualquier organización y, por tanto, pueden y deben coexistir, pero es una
relación interdependiente en la que ambos hacen que el lugar de trabajo sea más productivo.

Si un líder olvida las operaciones cotidianas y centra todos sus esfuerzos para que su empresa
sea competitiva, es necesario establecer objetivos estratégicos para el crecimiento. Es un hecho
que el liderazgo disminuye cuando el líder trata de ocupar el lugar del gerente, pero si se establece
un fuerte liderazgo enfocado en los objetivos estratégico de la empresa, se pueden seguir
aumentando las ganancias.

La efectividad en el liderazgo está relacionada con la calidad en una dirección adecuada y una
gran eficiencia que ofrece su resultado con el tiempo.

Si se pretende que un equipo pueda ofrecer el mejor servicio a sus socios, huéspedes o clientes
es importante que la visión del líder se les impregne y se alineen con ella. Deben entusiasmarse.
En las pequeñas organizaciones el desafío consiste en asegurarse de que el líder sea también un
buen gerente al mismo tiempo, lo cual les confiere una gran ventaja competitiva.

1.4. ¿CÓMO SE PUEDE IDENTIFICAR EL LIDERAZGO ESTRATÉGICO?

Para evaluar y desarrollar las capacidades estratégicas es habitual enfocarse en la aplicación de


los comportamientos que se describen en las categorías de mercado, negocio, organización y uno
mismo.

En la primera categoría se establece cómo se mantiene al día de las tecnologías, normativas y


tendencias de mercado, cuáles son los impulsores de mercado y si se tiene una visión realista de
las fortalezas y los movimientos competitivos.
En la segunda ocasión hay que establecer cómo se realizan intercambios de inversión, cómo,
cuándo y dónde se genera el dinero en el flujo de calor o si se entienden las palancas para poder
impulsar la rentabilidad y el crecimiento.

En cuanto a la organización, es necesario comprender las capacidades que se requieren para el


negocio, cómo se desarrollan dichas capacidades o cuánto de involucrado se está con el desarrollo
del talento clave.

Por último, es necesario reconocer los puntos débiles y los puntos fuertes, cómo se buscan los
comentarios de los demás, cómo se pueden sustituir las lagunas o si realmente se desarrollan las
habilidades o la experiencia.

Que una persona se convierta en un gran líder estratégico es una tarea bastante difícil dada la
complejidad e imprevisibilidad de los mercados en los que se opera a nivel local o global. Lo cual
supone una gran importancia en cuanto a los comportamientos estratégicos. Por ello es
fundamental preparar mejor a los futuros líderes y ayudarles en su ardua tarea.

Un líder es exitoso y fuerte cuando piensa a través de preguntas como qué cosas son las más
correctas. Un liderazgo efectivo describe y considera la misión de la empresa además de
establecerla de forma abierta. El líder establece los objetivos empresariales y define qué
estándares son necesarios para alcanzarlos.

1.5. EL “QUÉ” DEL LIDERAZGO ESTRATÉGICO

Implica descubrir las cosas claves que una organización necesita para hacer bien su trabajo y lo
que puede hacer bien. Igual de importante es la creación de las condiciones necesarias para actuar
colectivamente sobre las implicaciones de este descubrimiento.

Si tomamos la estrategia como un proceso de aprendizaje, consta de cinco elementos principales:

Evaluar dónde estás. El liderazgo estratégico requiere una comprensión clara de la situación
competitiva de tu organización. Esto implica la recopilación e interpretación de información sobre
el entorno externo de la organización, así como su realidad interna.

Entender quién eres y a dónde quieres ir. Los líderes estratégicos tienen que entender la cultura
de la organización y su liderazgo. Examina tu visión, misión y valores. Imagina a la empresa 10 o
20 años en el futuro, y luego mira el rumbo que debes tomar para tener éxito.

Aprende cómo llegar allí. Se trata de los aspectos prácticos del liderazgo estratégico. La estrategia
de negocio debe basarse en una comprensión de los factores estratégicos clave que determinan
el éxito a largo plazo, para una determinada organización de una industria en particular. También
es importante desarrollar una estrategia de liderazgo para hacer frente a las capacidades humanas
y organizativas que son esenciales para la implementación de la estrategia de negocio de forma
efectiva.

Emprende el camino. ¿Cómo una estrategia se convierte en acción? ¿Cuáles son las tácticas a
seguir para implementar la estrategia? ¿Cómo la estrategia se filtra en el alma de la organización?

Revisa tu progreso. El liderazgo estratégico requiere una evaluación continua de la eficacia de tu


organización. Esto implica el estudio de los indicadores de rendimiento actual en comparación con
el rendimiento esperado. ¿Las inversiones que se están haciendo son adecuadas para asegurar
una ventaja competitiva sostenible de la organización en el futuro?

1.6. EJEMPLO DE LIDERAZGO ESTRATÉGICO

Howard Schultz, el humilde emprendedor que expandió Starbucks al mundo entero

Proveniente de una familia de clase baja, durante su juventud Howard Schultz descubrió una
pequeña empresa de café que de la que se enamoró. Sin embargo, cuando quiso aportar su idea
de vender expreso italiano, los fundadores se negaron. Fue entonces cuando fundó su propia
cadena: Il Giornale. Poco tiempo después compraría Starbucks y comenzaría a construir su
emporio. Además de ser el encargado de llevar las cafeterías de estilo italiano a Estados Unidos
(y posteriormente al mundo entero), Howard Schultz es famoso por ser uno de los jefes mejor
valorados por sus empleados. Hay numerosos ejemplos que hacen a Howard Schultz un líder muy
particular. Hace unos años decidió contratar a 10.000 veteranos de guerra como personal, siendo
consciente de lo difícil que era para ellos incorporarse al mercado laboral. También es de las pocas
empresas que pagan las matrículas de la universidad a su plantilla. Una de las cosas que más
motiva a este CEO es conseguir que su empresa perdure cuando él ya no esté al mando, y afirma
que todas las decisiones se han de tomar, a fin de cuentas, con el corazón. En 2008, y debido a la
acusada crisis que hubo a nivel mundial, Starbucks estuvo a punto quebrar. Howard Schultz
decidió un día cerrar todas sus tiendas de Estados Unidos durante unas horas para dar una charla
motivacional a todos sus gerentes. Así fue como este bache sirvió para que Starbucks saliera mejor
parado que nunca, puesto que logró triplicar sus ganancias y llegar a tener 945 millones de dólares
en beneficios.

Como ya hemos hablado en anteriores ocasiones, ejercitar el liderazgo no es tarea sencilla y va


evolucionando con el tiempo, pero sí que hay ciertas claves siempre vigentes para conformar a un
buen líder. Una muy importante es la de predicar con el ejemplo, ya que llevar una coherencia
entre el discurso y la acción es primordial para ganar el respeto del resto del equipo. Estos 5
ejemplos citados comparten una serie de cualidades nada fáciles de encontrar, como son la
empatía para con sus empleados o la primacía del liderazgo sobre la dirección. Conocer estos
casos puede servir de inspiración y así ha sido para muchos directivos y consejeros de otras
grandes empresas, quienes han seguido los pasos de sus maestros para alcanzar su propio éxito
profesional. Es imprescindible que existan figuras admiradas por sus dotes de liderazgo, para que
así puedan crear escuela y que sus habilidades no queden en el olvido tras su paso por el mundo
empresarial. Y tú, ¿qué figura elegirías como ejemplo de liderazgo?

2. CONCLUSIÓN

El liderazgo estratégico es un proceso, no una posición, que exige la participación de todos los
involucrados, así como un compromiso para aprender. Este cambio no es fácil ni rápido, pero cuando
los individuos y los equipos aceptan y desarrollan el liderazgo estratégico, da como resultado una
ventaja competitiva sostenible en el largo plazo para la organización.

Para desarrollar la capacidad del liderazgo estratégico hay que comenzar con un cambio en la
mentalidad de las organizaciones y de las personas.