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Siddur Abreviado Rezos diarios

SHAJARIT

LA PLEGARIA MATUTINA

LEYES RELATIVAS A LA CONDUCTA DE LA PERSONA AL LEVANTARSE A LA


MAÑANA

1.- Inmediatamente después de despertarse ha de meditar ante QUIEN yace.


Deberá tomar conciencia de que el Supremo, Santo Bendito Sea, está sobre
nosotros.
2.- Inmediatamente después de despertarse, aún antes de lavarse las manos,
pues de esta forma tomamos conciencia que la presencia del Eterno se yergue
sobre ella y se levantará rápidamente.
3.- Está prohibido mencionar el nombre del Eterno o decir palabras de la Toráh
antes de lavarnos las manos.

MODE ANI

Mode ani lefanecha, melech hay vekayom, shehe’hetzarta bi nishmati, be’


hemla raba emunateja.

“Doy gracias a Ti, Rey viviente y eterno, pues Tú has restituido


misericordiosamente mi alma dentro de mi; Tu fidelidad es grande”

BENDICIONES MATUTINAS

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que nos ha santificado
con Sus mandamientos y nos ha ordenado lo concerniente al lavado de las manos.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que con sabiduría has
formado al hombre, y ha creado en él numerosos orificios y cavidades. Es
manifiesto y sabido ante el Trono de Tu Gloria que si apenas uno solo de ellos
fuera obstruido, o uno solo de ellos fuera abierto, sería imposible existir siquiera
durante un instante. Bendito eres Tú Adonai, que cura toda la carne y obra
maravillas.

Dios mío, el alma que Tú has dado dentro de mi es pura. Tú has creado, Tú la has
formado. Tú la has insuflado dentro de mi, y Tú la conservas dentro de mi. Tú
eventualmente la tomarás de mi, y la restituirás dentro de mi en el Tiempo por
venir. Mientras tanto el alma esté dentro de mi, doy gracias a T{i, Adonai mi Dios
y Dios de mis padres. Amo de todas las obras, Señor de todas las almas. Bendito
eres Tú Adonai, que restituyes las almas a cuerpos muertos.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del Universo, que da al gallo
entendimiento para distinguir entre el día y la noche.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que abre los ojos de los
ciegos.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo que libera a los atados.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que enderezas a los
encorvados.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que vistes a los
desnudos.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que da fuerza al
exhausto.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que extiende la tierra
sobre las aguas.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que dirige los pasos del
hombre.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que me has provisto
de todas mis necesidades.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que ciñe al pueblo de
Israel con gloria.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que no me ha hecho
mujer.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que me hizo conforme a
su voluntad (Dicho solo por mujeres)

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que disipa el sueño de
mis ojos y el sopor de mis párpados.
Y que sea Tú voluntad, Adonai nuestro Dios y Dios de nuestros padres,
acostúmbranos a Tú Toráh, y adherirnos a Tus mandamientos. No nos traigas a
manos del pecado, ni a manos de la trasgresión o la iniquidad, ni la tentación o
el desdén y que no nos domine la inclinación al mal. Aléjanos de la mala persona
y del mal compañero. Haznos apegar a la inclinación al bien y a las buenas
acciones; y doblega nuestro instinto para que esté subordinado a Ti.
Concédenos, éste día y todos los días gracia, benevolencia y misericordia a Tus
ojos y a los ojos de todos aquellos que nos observan; otórganos abundante
benevolencia. Bendito eres Tú Adonai, que otorga abundante benevolencia a Su
pueblo Israel.

Sea tu voluntad Adonai mi Dios y Dios de mis padres, protégeme este día y cada
día de los hombres insolentes y del descaro, del hombre malvado, del mal
compañero, del mal vecino y de un suceso aciago, del mal de ojo, de la lengua
maliciosa, de la difamación, del falso testimonio, del odio de los hombres, de
acusaciones, calumnias, de la muerte antinatural, de severas enfermedades y de
la mala suerte, del adversario destructivo, del juicio severo, del contrincante
implacable, sea o no éste miembro del Pacto y de la retribución del guehinóm.

BENDICIONES DE LA TORA

Antes de leer cualquier palabra o pronunciar algo relativo a la Torah, se deben


hacer primero todas las Bendiciones Matutinas.

Bendito eres Tu, Adonai nuestro Di-s Rey del Universo, que nos ha santificado
con sus mandamientos y nos ha ordenado lo concerniente a las palabras de
la Torah. Y haz por favor Adonai nuestro Di-s que las palabras de Tu Torah
sean placenteras en nuestra boca y en la boca de todo Tu Pueblo, la casa
de Israel y que nosotros y nuestros hijos y los hijos de Tu pueblo entero, la
Casa de Israel, seamos todos conocedores de tu nombre y estudiantes de la
Torah por su propia esencia. Bendito eres Tu Adonai que enseña la Torah a
su pueblo Israel.

Bendito eres Tu Adonai nuestro Di-s, Rey del Universo, que nos ha elegido de
entre todas las naciones y nos ha dado Su Torah, Bendito eres Tu Adonai que da
la Torah.

Amo del Universo, Yo soy tuyo y mis sueños son Tuyos. He soñado un sueño y no
se que sea. Sea tu voluntad Adonai mi Dios y Dios de mis padres, que todos los
sueños sobre mi y sobre cualquier miembro de Israel, sean para bien; ya sean los
sueños que soñé sobre otros, o los que sobre mi soñé, o que otros soñaron sobre
mi. Si son buenos fortalécelos y refuérzalos, y que se cumplan en mi y en ellos,
al igual que los sueños de Iosef, el justo. Más si requieren remedio, cúralos
como a Jizkiáhu, Rey de Judá, de su enfermedad, como a Miriám, la profetiza,
de su lepra, como a Naaman de su lepra, como a las aguas de Mará por Moshé,
nuestro maestro, y como las aguas de Ierijó por Elisha. Tal como tu has cambiado
la maldición del malvado Bilám de maldición en bendición, así has de cambiar tu
todos mis sueños sobre mi y sobre todo Israel para bien; y cúrame, se gracioso, y
favoréceme.

Poderoso que estás en lo alto, que mora en el poder, Tu eres paz y Tu Nombre
es paz. Sea tu voluntad conceder sobre nosotros y sobre todo Tu pueblo, la Casa
de Israel, vida y bendición para la preservación de la paz.

Amo del universo, hemos hecho lo que tu nos has decretado; haz Tu con nosotros
como Tu nos has prometido: Mira hacia abajo desde tu morada, desde el cielo y
bendice a Tu pueblo Israel y a la tierra que tus nos has dado, tal como Tu has
jurado a nuestros padres, una tierra en la que fluya la leche y la miel.

¡Cuán buenas son tus tiendas, Iaacov, tus moradas, Israel! Y merced a tu
abundante benevolencia, vengo a Tu casa; me prosterno en dirección a Tu santo
templo con temor a Ti, Sea mi plegaria a Ti, Adonai, en un momento propicio;
Dios, en Tu abundante bondad, respóndeme con tu verdadera salvación.

Amo del universo, que reinaba antes del que cosa alguna hubiera sido creada- en
el momento en que por Su voluntad todas las cosas fueron hechas, entonces Su
nombre fue proclamado Rey. Y después de que todo deje de existir, el
Reverenciado reinará solo. El fue, El es, y El será en gloria. El es uno, y no hay
otro que pueda compararse a El, que se asocie con El. Sin inicio, sin fin, el poder
y el dominio Le pertenecen, El es mi Di-s y mi siempre viviente Redentor, la
fuerza de mi destino en momentos de aflicción. El es mi estandarte y mi refugio,
la porción de mi copa en día en que llamo. En Su mano encomiendo mi espíritu,
cuando duermo y cuando despierto. Y con mi alma, mi cuerpo también, Adonai
está conmigo, no he de temer.

SALMO 145

Te exaltaré, mi Dios, mi Rey; y bendeciré Tu nombre por siglo y para siempre.


Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre por siglo y para siempre. Grande es
Adonai y digno de suprema alabanza: Y su grandeza es inescrutable. Generación
a generación narrará tus obras, Y anunciarán tus valentías. La hermosura de la
gloria de tu magnificencia, Y tus hechos maravillosos, hablaré. Y del poder de tus
actos pavorosos hablarán yo recontaré tu grandeza. Reproducirán la memoria de
la muchedumbre de tu bondad, Y cantarán tu justicia. Clemente y misericordioso
es Adonai, Lento para la ira, y grande en misericordia. Bueno es Adonai para con
todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras. Alábente, oh Eterno, todas tus
obras; Y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu
fortaleza; Para notificar á los hijos de los hombre sus valentías, Y la gloria de la
magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en
toda generación y generación. Sostiene Adonai á todos los que caen, Y levanta á
todos los oprimidos. Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida en su
tiempo. Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente. Justo es Adonai
en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras. Cercano está Adonai
todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo
de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Adonai
guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos. La alabanza
de Adonai hablará mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y
para siempre.

“Bendito eres Tú HaShem, Di´s del universo que forma luz y crea obscuridad,
hace paz, y crea al todo; el que alumbra a la tierra y a todos sus habitantes, que
renueva en cada día continuamente la obra de la creación. Cuan abundantes tus
obras HaShem, todas ellas con sabiduría hiciste, se llenó la tierra de Tus
posesiones. El Rey enaltecido Su nombre sólo desde entonces, el alabado, el
glorificado, el enaltecido y bueno, desde los días eternos. Di´s del mundo
nuestro Rey en tus misericordias abundantes, ten misericordia de nosotros, Señor
de nuestro poder, roca de nuestro enaltecimiento, escudo de nuestra salvación,
enaltecimiento para nosotros. El Di´s bendito grande en conocimiento, arregló y
obró las luces del sol, el bueno formó el honor a Su nombre, luminarias dio
alrededor de Su poder, en las esquinas huestes de santos, que enaltecen al todo
suficiente constantemente, contarán para Di´s Su santidad. Sea bendecido
HaShem nuestro Di´s en los cielos de arriba y en los cielos de abajo y sobre toda
alabanza de la obra de Tus manos y las luminarias que formaste, ellos te
glorificarán siempre, sea bendecido por siempre nuestra roca, nuestro Rey,
nuestro redentor, creador de los santos. Sea alabado por siempre Tu nombre
nuestro Rey, formador de ministeriales que le sirven de pie en la altura del
mundo y hacen escuchar a sus voces juntas, con las palabras del Di´s vivo y Rey
del mundo. Todos ellos son amados, todos ellos son claros, todos ellos son
poderosos, hacen con temor la voluntad de Su creador con amor. Todos ellos
reciben sobre ellos el yugo del reino de los cielos uno a otro y se dan permiso uno
a otro para santificar a su formador con tranquilidad de espíritu, con idioma
claro y con agradable pureza. Todos ellos como uno responden con temor y
dicen: “Santo Santo Santo HaShem de las huestes, llena toda la tierra de Su
honor y los Ofanim y los Jayot HaKódesh, juntos se elevan frente a ellos, alaban
y dicen: Bendito el honor de HaShem desde Su lugar”. Al Di´s bendito canticos
agradables darán al Rey el Di´s vivo y existente melodías dirán y alabanzas harán
escuchar, pues Él solamente obra poderíos, hace novedades, siembra justicias,
brota salvaciones, el amo de las maravillas, renueva en cada día continuamente
la obra de la creación, como lo dicho: “Al que hace las grandes luces pues por
siempre es Su bondad”, estableciste las luminarias para alegrar el mundo.
Bendito Eres Tú HaShem que forma las luminarias.”

“Con amor eterno nos ha amado HaShem nuestro Di´s, con compasión grande y
aumentado, te compadeciste de nosotros. Nuestro Padre, nuestro Rey, por causa
de Tu nombre y por causa de nuestros padres que confiaron en ti y nos enseñaron
los estatutos de la vida, así agrácianos nuestro Padre, Padre de misericordia, el
misericordioso, ten misericordia, por favor, de nosotros y da a nuestro corazón
el entender, el comprender, el escuchar, el estudiar, el enseñar, el guardar, el
hacer y el cumplir, a todas las palabras del estudio de Tu Torá con amor; e
ilumina nuestro ojos con tus mandamientos y apega en nuestro corazón Tu
temor, dignifica nuestro corazones, por el amor a Tu nombre y reina, sobre
nosotros rápido Tu solamente, porque el nombre de Tu santidad con verdad, fue
llamando sobre nosotros, por causa de Tu nombre Di´s grande, poderoso y
temible, rápido con amor, eleva nuestro poderío y sálvanos en aras de Tu
nombre, en ti confiamos, no seamos avergonzados y en Tu nombre nos
refugiamos, no seamos humillados y no tropecemos, por siempre jamás, porque
nuestro Padre y nuestro Rey eres Tú, nos regocijaremos y alegraremos en Tu
salvación. Tu misericordia HaShem nuestro Di´s y tus bondades, no nos
abandonen por siempre jamás y trae sobre nosotros bendición y paz desde las
cuatro esquinas de la tierra y condúcenos rápido erguidos a nuestra tierra,
porque nos escogiste de todo pueblo y lengua y nos acercaste a Tú nombre
grande, para agradecerte y unificarte y enaltecerte y para el amor a Tu nombre.
Bendito eres Tú HaShem que escoge a Su pueblo Israel con amor.”

SHEMA ISRAEL ADONAI ELOHEINU ADONAI EJAD

AMIDA

(La Amidá es la parte más importante del servicio matutino. Este rezo es un
diálogo personal entre las persona y Di-s por lo que se recita con concentración
total y en voz baja, siquiera audible) Se dan tres pasos hacia atrás y luego tres
pasos hacia delante empezando con el pie izquierdo inclinándose en cada
paso como muestra de respeto al acercarse al Trono de Hashem)

Adonai, abre mis labios y mi boca publicará tu alabanza.

(Inclinar el cuerpo)
cuerpo) Bendito eres, (Agachar la cabeza) Tu Adonai, D-s nuestro, y
D-s de nuestros padres, D-s de Abraham,
Abraham, D-s de Isaac y D-s de Jacob, el D-s
grande, fuerte y terrible, D-s Altísimo, que prodiga sus favores y crea todas las
cosas, que se acuerda de las obras buenas de los padres, que suscitará un
redentor para los hijos de sus hijos, en consideración a su Nombre, por amor. Rey
favorable, salvador y escudo. Bendito eres (agachar
(agachar la cabeza)
cabeza) ,Tu Adonai,
escudo de Abraham.

Tú eres poderoso eternamente, Adonai; tú haces revivir a los muertos,


desbordando salud.

Tú haces soplar el viento y caer la lluvia. Alimentando a los vivos por amor y
resucitando a los muertos con gran misericordia, sosteniendo a los que caen,
curando a los enfermos, liberando a los cautivos y manteniendo su fidelidad con
los que duermen en el polvo. ¿Quién como tú, Adonai de las potencias? ¿Y quién
puede compararse contigo, rey que hace morir y hace vivir, que hace germinar
la salvación? Tú eres fiel en resucitar a los muertos. Bendito eres, Adonai, que
hace revivir a los muertos.

Con tu gracia, das al hombre el conocimiento y enseñas al ser humano el


discernimiento. Concédenos, con tu gracia, conocimiento, discernimiento e
inteligencia. Bendito eres, Adonai, que con su gracia da el conocimiento.

Haznos volver, Padre nuestro, a tu Torah. Acércanos, rey nuestro, a tu servicio y


haznos volver a ti en un arrepentimiento perfecto.
Bendito eres, Adonai, que se complace en el arrepentimiento.

Perdónanos, padre nuestro, porque hemos pecado. Concédenos tu gracia, rey


nuestro, porque hemos fracasado. Porque tú eres el que da gracia y perdona.
Bendito eres, Adonai, que da gracia y multiplica el perdón.

Mira nuestra miseria y conduce nuestro combate. Y líbranos sin tardar por causa
de tu Nombre, porque tú eres (el) libertador poderoso.
Bendito eres, Adonai, libertador de Israel.

Cúrame, Adonai, y seré curado. Cúranos, Adonai, y seremos curados; sálvanos y


seremos salvos, porque tú eres (el objeto de) nuestra alabanza. Concede una
curación total a todas nuestras heridas, porque tú, D-s, rey, eres un médico fiel y
misericorD-so. Si oyes bien la voz del Adonai.... ya que si guardas sus decretos,
no te mandaré ninguna de las enfermedades que mandé a Egipto yo soy el Adonai
que te curé. Bendito eres, Adonai, que cura a los enfermos de su pueblo
Israel.

Bendice Adonai, D-s nuestro, este año y todas sus cosechas, para el bien. Da el
rocío y la lluvia como bendición de la tierra.
Sácianos con tu bondad y bendice este año lo mismo que los años buenos.
Bendito eres, Adonai, que bendice los años.
Haz resonar la gran trompeta para nuestra liberación, eleva el estandarte para
reunir a nuestros desterrados, y reúnenos desde los cuatro ángulos de la
tierra .Bendito
Bendito eres, Adonai, que reúne a los dispersos de su pueblo Israel.

Restablece a nuestros jueces como en los tiempos antiguos y a nuestros


consejeros como en el origen; aleja de nosotros la aflicción y la tristeza. Y reina
sobre nosotros, sólo tú, Adonai, con amor y misericordia; y justifícanos en tu
juicio. Bendito eres, Adonai, rey, que ama la justicia y el derecho.

Que los calumniadores no tengan esperanza. Que todos los que obran mal
perezcan en un instante y que los enemigos de tu pueblo sean cortados cuanto
antes. En cuanto a los arrogantes, apresúrate a desarraigarlos, a aplastarlos,
aniquilarlos y a confundirlos, pronto, en nuestros días. Bendito eres, Adonai,
que aplasta a los enemigos y confunde a los arrogantes.

Sobre los justos y los piadosos, sobre los ancianos de tu pueblo, la casa de Israel
los sabios y sobre los escribas que le quedan, sobre los prosélitos y sobre nosotros
mismos deja que se conmueva tu misericordia, Adonai, D-s nuestro. Concede una
buena recompensa a todos los que confían en tu Nombre, en verdad, y danos
parte con ellos en el mundo futuro; así no seremos confundidos por haber puesto
nuestra confianza en ti. Bendito eres, Adonai, sostén y esperanza de los
justos.

En tu misericordia, vuelve a Jerusalén, tu ciudad; haz en tu residencia como has


prometido; reconstrúyela pronto, en nuestros días, como una construcción
eterna, y restablece en ella sin tardar el trono de David. Bendito eres, Adonai,
que reconstruye a Jerusalén.

Haz crecer pronto el vástago de David, tu siervo, y eleva su gloria con tu


salvación, porque en tu salvación esperamos todo el día. Bendito eres, Adonai,
que hace crecer el cuerno de la salvación.

Escucha nuestra voz, Adonai, D-s nuestro, muestra tu piedad y tu misericordia


con nosotros, acepta nuestra oración con misericordia y benevolencia, porque
eres un D-s que escucha las oraciones y las súplicas. No nos despidas con las
manos vacías lejos de tu trono, rey nuestro, porque escuchas la oración de tu
pueblo Israel con misericordia. Bendito eres, Adonai, que escucha la plegaria.

Acepta, Adonai, D-s nuestro, a tu pueblo Israel y su oración, restablece el


servicio en el Santuario de Tu Casa; y acepta con amor y benevolencia las
ofrendas de Israel y su oración. Que el culto de tu pueblo Israel te sea siempre
agradable. ¡Quieras nuestros ojos vean tu vuelta a Sión con misericordia! Bendito
eres, Adonai, que restablece su presencia en Sión.

Te damos gracias porque tú eres para siempre, Adonai, nuestro D-s y el D-s de
nuestros padres, la roca de nuestra vida, el escudo de nuestra salvación. De
generación en generación, te daremos gracias y proclamaremos tu alabanza, por
nuestra vida puesta en tus manos, por nuestras almas que se te han confiado, por
tus milagros de cada día con nosotros y por tus maravillas y beneficios en todo
tiempo, la tarde, la mañana y el mediodía. D-s bueno. Tu misericordia es
infinita. D-s misericorD-so. Tus bondades no cesan jamás. Desde siempre está en
ti nuestra esperanza. Que por todo esto, tu Nombre sea bendito y exaltado, oh
rey nuestro, por siempre jamás. Y que todos los vivientes te den gracias, Selá, y
alaben tu Nombre, en verdad, D-s de nuestra salvación y de nuestra ayuda, Selá.
Bendito eres. Adonai, «El bueno» es tu Nombre y conviene darte gracias.

Derrama la paz, la felicidad y la bendición, la gracia, el amor y la misericordia


sobre nosotros y sobre todo tu pueblo Israel.
Bendícenos, Padre nuestro, a todos juntos con la luz de tu rostro, porque ha sido
con la luz de tu rostro como nos has dado, Adonai, D-s nuestro, la Torah de vida,
el amor de la bondad, la justicia, la bendición, la misericordia, la vida y mi paz.
Que sea bueno a tus ojos bendecir a tu pueblo en todo tiempo y en toda hora con
tu paz. Bendito eres, Adonai, que bendice a Israel, su pueblo, con la paz.

“Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables


delante de Ti, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor”.

Dios mío preserva mi lengua del mal y mis labios de hablar engaño. Que mi alma
se inmute para quienes me maldigan y que mi alma sea como el polvo para
todos. Abre mi corazón a Tu Torá y mi alma correrá en pos de Tus
mandamientos. Y a todos los que se levanten contra mi para mal, prontamente
anula su consejo y trastorna sus pensamientos. Hazlo en virtud de tu Nombre,
hazlo en virtud de Tu diestra, hazlo en virtud de Tu Torá, hazlo en virtud de tu
Santidad, para que Tus amados sean liberados. Que Tu diestra salve y
respóndeme.

“Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables


delante de Ti, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor”

(Dar tres pasos hacia atrás a pie juntillas, comenzando por el pie izquierdo y
manteniendo el cuerpo inclinado. Antes de enderezarse y voltearse hacia la
izquierda y decir: “Que el hacedor de la Paz en sus alturas” Luego
enderezarse, voltearse hacia la derecha y decir inclinándose: “...por su
misericordia haga la paz para nosotros...” Después inclinarse y enderezarse
hacia el frente mientras se dice: “y para Su pueblo Israel. Y digan AMEN”.
Finalmente enderezar todo el cuerpo.
Que el Nombre del Eterno sea bendito desde ahora y para siempre. Desde la
salida del sol hasta su caída loado es el nombre del Eterno. El Eterno es exaltado
sobre todos los pueblos. Su gloria está sobre los cielos. Oh Eterno Dios nuestro
cuán poderoso es Tu Nombre en toda la tierra.

Señor del Universo: he pecado, he cometido iniquidad y me he rebelado frente a


Ti. Que sea tu voluntad perdonarme, disculparme y concederme la expiación por
todo aquello en lo cual he pecado, he cometido iniquidad y me he rebelado
frente a Ti, desde el día que fui creado hasta este día. Y que sea Tu voluntad oh
Eterno Dios nuestro y Dios de nuestros padres, que dispongas para mi y para
todos los miembros de mi casa nuestro sustento y alimentos tanto hoy como
todos los días, con amplitud y no con limitaciones, con honor y no con
menosprecio, con tranquilidad y no con sufrimiento y que no precise de las
dádivas de los seres humanos, ni de sus préstamos sino solo de Tu amplia, abierta
y repleta mano, en aras de Tu grandioso Nombre asignado para proveer el
sustento.

Y de tu presencia Rey nuestro, no nos hagas retornar vacíos, concédenos gracia,


respóndenos y escucha nuestras oraciones.

Y dijo: Si escucharas diligentemente la voz del Eterno tu Dios e hicieras lo recto


en Sus ojos y prestaras atención a Sus mandamientos y cuidaras todos Sus
estatutos, toda enfermedad que Yo puse en Mitsrayim no pondré sobre ti, pues
Yo soy el Eterno quien te cura.

La Torá es árbol de vida para los que se aferran a ella, y los que la sostienen son
venturosas. Sus caminos son caminos de dulzura y todos sus senderos son de paz.
Torre de fortaleza es el nombre del Eterno, pues a El correrá el justo y será
protegido. Pues conmigo tus días se incrementarán y te serán agregados años a
tu vida.

ALEINU

A nosotros nos corresponde alabar al Amo de todo lo que existe, atribuir


grandeza al Creador de la obra de la creación; pues el no nos hizo como a los
demás pueblos del los demás países, ni nos puso como a las demás familias de la
tierra. El no puso nuestra porción como a la de ellos, ni nuestro destino como el
de sus muchedumbres. Pues ellos se prosternan ante la vanidad y el vacío y rezan
a un dios que no salva. (Hacer una ligera pausa y al comenzar la siguiente frase
inclinar el cuerpo) Pero nosotros nos prosternamos delante del Soberano Rey de
reyes, El Santo Bendito es, (inclinarse hasta aquí) Pues El extendió los cielos y
fija los fundamentos de la tierra, la sede su Su gloria está arriba en los cielos y
Su poderosa Presencia se halla en las alturas más elevadas. El es nuestro Di-s no
hay otro más. Verdad es nuestro Rey y no hay nada fuera de El, tal como está
escrito en la Torá:

“Sabe hoy y llévalo en tu corazón que HaShem es Di-s arriba en los cielos y abajo
en la tierra; no hay nadie más”

Por tanto en Ti ponemos nuestra esperanza oh Eterno, Di-s nuestro, de que


pronto veamos Tu poderoso esplendor, para eliminar los ídolos de la tierra y que
los falsos dioses sean completamente exterminados, a fin de rectificar el mundo
a través de la soberanía del Todopoderoso. Y todos los seres humanos invocarán
Tu Nombre, a fin de dirigir hacia Ti a los malvados de la tierra. Todos los
habitantes del mundo reconocerán y sabrán que ante Ti debe doblarse toda
rodilla y toda lengua jurar. Delante de ti, oh Eterno, Di-s nuestro doblarán sus
rodillas y se prosternarán y a la gloria de Tu Nombre rendirán homenaje. Y todos
aceptarán el yugo de Tu soberanía para que reines prontamente sobre ellos y
para siempre. Pues el reino es Tuyo y Tu reinará eternamente con gloria, tal
como está escrito: “El Eterno reinará por siempre jamás” Y también está escrito:
“El Eterno será Rey sobre la tierra. En ese día el Eterno será Uno y su Nombre
será Uno” Y en Tu Torá Di-s nuestro, está escrito, diciendo: Shema Israel Hashem
Eloheinu Hashem ejad!
Plegaria de la tarde.
Rezo diario de Minjá

En aras de la unificación del Santo bendito es, y Su Presencia, con temor y


temblor, a fin de unificar el Nombre Inefable en nombre de todo Israel, nos
disponemos ahora a recitar el rezo de Minjá, según lo instituyó nuestro ancestro
Yitsjak, junto con todos los preceptos incluidos en él, con el objetivo de
rectificar su raíz espiritual en los ámbitos superiores, para así complacer y
cumplir la voluntad de mi Creador: “Que la dulzura el Eterno esté sobre
nosotros. Que El establezca para nosotros la obra de nuestras manos; que afirme
la obra de nuestras manos” (Salmo 90:17)

SALMO 145

Te exaltaré , mi Dios, mi Rey; y bendeciré Tu nombre por siglo y para siempre.


Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre por siglo y para siempre. Grande es
Adonai y digno de suprema alabanza: Y su grandeza es inescrutable. Generación
a generación narrará tus obras, Y anunciarán tus valentías. La hermosura de la
gloria de tu magnificencia, Y tus hechos maravillosos, hablaré. Y del poder de tus
actos pavorosos hablarán yo recontaré tu grandeza. Reproducirán la memoria de
la muchedumbre de tu bondad, Y cantarán tu justicia. Clemente y misericordioso
es Adonai, Lento para la ira, y grande en misericordia. Bueno es Adonai para con
todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras. Alábente, oh Eterno, todas tus
obras; Y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu
fortaleza; Para notificar á los hijos de los hombre sus valentías, Y la gloria de la
magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en
toda generación y generación. Sostiene Adonai á todos los que caen, Y levanta á
todos los oprimidos. Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida en su
tiempo. Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente. Justo es Adonai
en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras. Cercano está Adonai
todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo
de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Adonai
guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos. La alabanza
de Adonai hablará mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y
para siempre.
AMIDA

(La Amidá es la parte más importante del servicio matutino. Este rezo es un
diálogo personal entre las persona y Di-s por lo que se recita con concentración
total y en voz baja, siquiera audible) Se dan tres pasos hacia atrás y luego tres
pasos hacia delante empezando con el pie izquierdo inclinándose en cada
paso como muestra de respeto al acercarse al Trono de Hashem)

Adonai, abre mis labios y mi boca publicará tu alabanza.

(Inclinar el cuerpo)
cuerpo) Bendito eres, (Agachar la cabeza) Tu Adonai, D-s nuestro, y
D-s de nuestros padres, D-s de Abraham,
Abraham, D-s de Isaac y D-s de Jacob, el D-s
grande, fuerte y terrible, D-s Altísimo, que prodiga sus favores y crea todas las
cosas, que se acuerda de las obras buenas de los padres, que suscitará un
redentor para los hijos de sus hijos, en consideración a su Nombre, por amor. Rey
favorable, salvador y escudo. Bendito eres (agachar
(agachar la cabeza)
cabeza) ,Tu Adonai,
escudo de Abraham.

Tú eres poderoso eternamente, Adonai; tú haces revivir a los muertos,


desbordando salud.

Tú haces soplar el viento y caer la lluvia. Alimentando a los vivos por amor y
resucitando a los muertos con gran misericordia, sosteniendo a los que caen,
curando a los enfermos, liberando a los cautivos y manteniendo su fidelidad con
los que duermen en el polvo. ¿Quién como tú, Adonai de las potencias? ¿Y quién
puede compararse contigo, rey que hace morir y hace vivir, que hace germinar
la salvación? Tú eres fiel en resucitar a los muertos. Bendito eres, Adonai, que
hace revivir a los muertos.

Con tu gracia, das al hombre el conocimiento y enseñas al ser humano el


discernimiento. Concédenos, con tu gracia, conocimiento, discernimiento e
inteligencia. Bendito eres, Adonai, que con su gracia da el conocimiento.

Haznos volver, Padre nuestro, a tu Torah. Acércanos, rey nuestro, a tu servicio y


haznos volver a ti en un arrepentimiento perfecto.
Bendito eres, Adonai, que se complace en el arrepentimiento.

Perdónanos, padre nuestro, porque hemos pecado. Concédenos tu gracia, rey


nuestro, porque hemos fracasado. Porque tú eres el que da gracia y perdona.
Bendito eres, Adonai, que da gracia y multiplica el perdón.

Mira nuestra miseria y conduce nuestro combate. Y líbranos sin tardar por causa
de tu Nombre, porque tú eres (el) libertador poderoso.
Bendito eres, Adonai, libertador de Israel.

Cúrame, Adonai, y seré curado. Cúranos, Adonai, y seremos curados; sálvanos y


seremos salvos, porque tú eres (el objeto de) nuestra alabanza. Concede una
curación total a todas nuestras heridas, porque tú, D-s, rey, eres un médico fiel y
misericorD-so. Si oyes bien la voz del Adonai.... ya que si guardas sus decretos,
no te mandaré ninguna de las enfermedades que mandé a Egipto yo soy el Adonai
que te curé. Bendito eres, Adonai, que cura a los enfermos de su pueblo
Israel.

Bendice Adonai, D-s nuestro, este año y todas sus cosechas, para el bien. Da el
rocío y la lluvia como bendición de la tierra.
Sácianos con tu bondad y bendice este año lo mismo que los años buenos.
Bendito eres, Adonai, que bendice los años.

Haz resonar la gran trompeta para nuestra liberación, eleva el estandarte para
reunir a nuestros desterrados, y reúnenos desde los cuatro ángulos de la
tierra .Bendito
Bendito eres, Adonai, que reúne a los dispersos de su pueblo Israel.

Restablece a nuestros jueces como en los tiempos antiguos y a nuestros


consejeros como en el origen; aleja de nosotros la aflicción y la tristeza. Y reina
sobre nosotros, sólo tú, Adonai, con amor y misericordia; y justifícanos en tu
juicio. Bendito eres, Adonai, rey, que ama la justicia y el derecho.

Que los calumniadores no tengan esperanza. Que todos los que obran mal
perezcan en un instante y que los enemigos de tu pueblo sean cortados cuanto
antes. En cuanto a los arrogantes, apresúrate a desarraigarlos, a aplastarlos,
aniquilarlos y a confundirlos, pronto, en nuestros días. Bendito eres, Adonai,
que aplasta a los enemigos y confunde a los arrogantes.

Sobre los justos y los piadosos, sobre los ancianos de tu pueblo, la casa de Israel
los sabios y sobre los escribas que le quedan, sobre los prosélitos y sobre nosotros
mismos deja que se conmueva tu misericordia, Adonai, D-s nuestro. Concede una
buena recompensa a todos los que confían en tu Nombre, en verdad, y danos
parte con ellos en el mundo futuro; así no seremos confundidos por haber puesto
nuestra confianza en ti. Bendito eres, Adonai, sostén y esperanza de los
justos.

En tu misericordia, vuelve a Jerusalén, tu ciudad; haz en tu residencia como has


prometido; reconstrúyela pronto, en nuestros días, como una construcción
eterna, y restablece en ella sin tardar el trono de David. Bendito eres, Adonai,
que reconstruye a Jerusalén.

Haz crecer pronto el vástago de David, tu siervo, y eleva su gloria con tu


salvación, porque en tu salvación esperamos todo el día. Bendito eres, Adonai,
que hace crecer el cuerno de la salvación.

Escucha nuestra voz, Adonai, D-s nuestro, muestra tu piedad y tu misericordia


con nosotros, acepta nuestra oración con misericordia y benevolencia, porque
eres un D-s que escucha las oraciones y las súplicas. No nos despidas con las
manos vacías lejos de tu trono, rey nuestro, porque escuchas la oración de tu
pueblo Israel con misericordia. Bendito eres, Adonai, que escucha la plegaria.

Acepta, Adonai, D-s nuestro, a tu pueblo Israel y su oración, restablece el


servicio en el Santuario de Tu Casa; y acepta con amor y benevolencia las
ofrendas de Israel y su oración. Que el culto de tu pueblo Israel te sea siempre
agradable. ¡Quieras nuestros ojos vean tu vuelta a Sión con misericordia! Bendito
eres, Adonai, que restablece su presencia en Sión.

Te damos gracias porque tú eres para siempre, Adonai, nuestro D-s y el D-s de
nuestros padres, la roca de nuestra vida, el escudo de nuestra salvación. De
generación en generación, te daremos gracias y proclamaremos tu alabanza, por
nuestra vida puesta en tus manos, por nuestras almas que se te han confiado, por
tus milagros de cada día con nosotros y por tus maravillas y beneficios en todo
tiempo, la tarde, la mañana y el mediodía. D-s bueno. Tu misericordia es
infinita. D-s misericorD-so. Tus bondades no cesan jamás. Desde siempre está en
ti nuestra esperanza. Que por todo esto, tu Nombre sea bendito y exaltado, oh
rey nuestro, por siempre jamás. Y que todos los vivientes te den gracias, Selá, y
alaben tu Nombre, en verdad, D-s de nuestra salvación y de nuestra ayuda, Selá.
Bendito eres. Adonai, «El bueno» es tu Nombre y conviene darte gracias.

Derrama la paz, la felicidad y la bendición, la gracia, el amor y la misericordia


sobre nosotros y sobre todo tu pueblo Israel.
Bendícenos, Padre nuestro, a todos juntos con la luz de tu rostro, porque ha sido
con la luz de tu rostro como nos has dado, Adonai, D-s nuestro, la Torah de vida,
el amor de la bondad, la justicia, la bendición, la misericordia, la vida y mi paz.
Que sea bueno a tus ojos bendecir a tu pueblo en todo tiempo y en toda hora con
tu paz. Bendito eres, Adonai, que bendice a Israel, su pueblo, con la paz.

“Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables


delante de Ti, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor”.

Dios mío preserva mi lengua del mal y mis labios de hablar engaño. Que mi alma
se inmute para quienes me maldigan y que mi alma sea como el polvo para
todos. Abre mi corazón a Tu Torá y mi alma correrá en pos de Tus
mandamientos. Y a todos los que se levanten contra mi para mal, prontamente
anula su consejo y trastorna sus pensamientos. Hazlo en virtud de tu Nombre,
hazlo en virtud de Tu diestra, hazlo en virtud de Tu Torá, hazlo en virtud de tu
Santidad, para que Tus amados sean liberados. Que Tu diestra salve y
respóndeme.

“Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables


delante de Ti, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor”

(Dar tres pasos hacia atrás a pie juntillas, comenzando por el pie izquierdo y
manteniendo el cuerpo inclinado. Antes de enderezarse y voltearse hacia la
izquierda y decir: “Que el hacedor de la Paz en sus alturas” Luego
enderezarse, voltearse hacia la derecha y decir inclinándose: “...por su
misericordia haga la paz para nosotros...” Después inclinarse y enderezarse
hacia el frente mientras se dice: “y para Su pueblo Israel. Y digan AMEN”.
Finalmente enderezar todo el cuerpo.

Que el Nombre del Eterno sea bendito desde ahora y para siempre. Desde la
salida del sol hasta su caída loado es el nombre del Eterno. El Eterno es exaltado
sobre todos los pueblos. Su gloria está sobre los cielos. Oh Eterno Dios nuestro
cuán poderoso es Tu Nombre en toda la tierra.

Señor del Universo: he pecado, he cometido iniquidad y me he rebelado frente a


Ti. Que sea tu voluntad perdonarme, disculparme y concederme la expiación por
todo aquello en lo cual he pecado, he cometido iniquidad y me he rebelado
frente a Ti, desde el día que fui creado hasta este día. Y que sea Tu voluntad oh
Eterno Dios nuestro y Dios de nuestros padres, que dispongas para mi y para
todos los miembros de mi casa nuestro sustento y alimentos tanto hoy como
todos los días, con amplitud y no con limitaciones, con honor y no con
menosprecio, con tranquilidad y no con sufrimiento y que no precise de las
dádivas de los seres humanos, ni de sus préstamos sino solo de Tu amplia, abierta
y repleta mano, en aras de Tu grandioso Nombre asignado para proveer el
sustento.

Y de tu presencia Rey nuestro, no nos hagas retornar vacíos, concédenos gracia,


respóndenos y escucha nuestras oraciones.

Y dijo: Si escucharas diligentemente la voz del Eterno tu Dios e hicieras lo recto


en Sus ojos y prestaras atención a Sus mandamientos y cuidaras todos Sus
estatutos, toda enfermedad que Yo puse en Mitsrayim no pondré sobre ti, pues
Yo soy el Eterno quien te cura.

La Torá es árbol de vida para los que se aferran a ella, y los que la sostienen son
venturosas. Sus caminos son caminos de dulzura y todos sus senderos son de paz.
Torre de fortaleza es el nombre del Eterno, pues a El correrá el justo y será
protegido. Pues conmigo tus días se incrementarán y te serán agregados años a
tu vida.

ALEINU

A nosotros nos corresponde alabar al Amo de todo lo que existe, atribuir


grandeza al Creador de la obra de la creación; pues el no nos hizo como a los
demás pueblos del los demás países, ni nos puso como a las demás familias de la
tierra. El no puso nuestra porción como a la de ellos, ni nuestro destino como el
de sus muchedumbres. Pues ellos se prosternan ante la vanidad y el vacío y rezan
a un dios que no salva. (Hacer una ligera pausa y al comenzar la siguiente frase
inclinar el cuerpo) Pero nosotros nos prosternamos delante del Soberano Rey de
reyes, El Santo Bendito es, (inclinarse hasta aquí) Pues El extendió los cielos y
fija los fundamentos de la tierra, la sede su Su gloria está arriba en los cielos y
Su poderosa Presencia se halla en las alturas más elevadas. El es nuestro Di-s no
hay otro más. Verdad es nuestro Rey y no hay nada fuera de El, tal como está
escrito en la Torá:

“Sabe hoy y llévalo en tu corazón que HaShem es Di-s arriba en los cielos y abajo
en la tierra; no hay nadie más”

Por tanto en Ti ponemos nuestra esperanza oh Eterno, Di-s nuestro, de que


pronto veamos Tu poderoso esplendor, para eliminar los ídolos de la tierra y que
los falsos dioses sean completamente exterminados, a fin de rectificar el mundo
a través de la soberanía del Todopoderoso. Y todos los seres humanos invocarán
Tu Nombre, a fin de dirigir hacia Ti a los malvados de la tierra. Todos los
habitantes del mundo reconocerán y sabrán que ante Ti debe doblarse toda
rodilla y toda lengua jurar. Delante de ti, oh Eterno, Di-s nuestro doblarán sus
rodillas y se prosternarán y a la gloria de Tu Nombre rendirán homenaje. Y todos
aceptarán el yugo de Tu soberanía para que reines prontamente sobre ellos y
para siempre. Pues el reino es Tuyo y Tu reinará eternamente con gloria, tal
como está escrito: “El Eterno reinará por siempre jamás” Y también está escrito:
“El Eterno será Rey sobre la tierra. En ese día el Eterno será Uno y su Nombre
será Uno” Y en Tu Torá Di-s nuestro, está escrito, diciendo: Shema Israel Hashem
Eloheinu Hashem ejad!
Plegaria de la noche
Rezo diario de ARBIT
En aras de la unificación del Santo bendito es, y Su Presencia, con temor y
temblor, a fin de unificar el Nombre Inefable en nombre de todo Israel, nos
disponemos ahora a recitar el rezo de Arbit, según lo instituyó nuestro ancestro
Yaakob, junto con todos los preceptos incluidos en él, con el objetivo de
rectificar su raíz espiritual en los ámbitos superiores ,para así complacer y
cumplir la voluntad de mi Creador: “Que la dulzura el Eterno esté sobre
nosotros. Que El establezca para nosotros la obra de nuestras manos; que afirme
la obra de nuestras manos” (Salmo 90:17)

El Eterno Amo de Legiones, está con nosotros; fortaleza es para nosotros el Dios
de Yakoob (Selá). Oh Eterno. Amo de Legiones, venturoso es el hombre que en Ti
confía. ¡Oh Eterno, salva! El Rey nos responda en el día que clamemos.

Bendito eres Tu Dios nuestro, Soberano del universo, que con Su palabra extiende
las sombras de la noche, con sabiduría, con entendimiento abre las puertas
celestes, altera los tiempos, cambia la sucesión de las estaciones y dispone los
astros dentro de sus órbitas celestes conforme a s voluntad. El crea el día y la
noche; hace retroceder la luz ante la oscuridad y la oscuridad ante la luz. Hace
mudar el día y trae la noche. “Amo de las legiones” es Su nombre. Bendito eres
Tu, Eterno que hace llegar la noche. Con amor eterno amaste a Tu pueblo Israel.
Torá y mandamientos, estatutos y leyes nos has enseñado. Por ello oh Eterno,
Dios nuestro, al acostarnos y al levantarnos hablaremos de Tus estatutos y nos
regocijaremos siempre con las palabras del estudio de Tu Torá, pues ellas
constituyen nuestra vida y la largura de nuestros días. En ellas meditaremos día
y noche, y que nunca se aparte de nosotros Tu amor. Bendito Eres Tú, Eterno,
que ama a Su pueblo Israel.

“Escucha Israel Adonai nuestro Di-s Uno solo es”

Y amarás al Señor tu Di-s con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas
tus fuerzas. Y estarán éstas palabras que Yo te mando hoy, sobre tu corazón.
Las repetirás a tus hijos, al levantarte y al acostarte estando en tu casa, y por
el camino, Las pondrás como señal* atadas de tu mano, en los postes de tu
casa en tus puertas estarán.
Y será, si obedecieres a Mis Preceptos que Yo os ordeno hoy, amando a vuestro
D-s y sirviéndole con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma entonces Yo
otorgaré a su tierra la lluvia en su tiempo, la temprana y la tardía, y recogerás tu
grano, tu mosto y tu aceite, y daré hierba en tu campo para tu bestia y comerás
y te hartarás. Guardad vuestro corazón para que no sea conquistado, y os retiréis
y sirváis otros ídolos, y os inclinéis a ellos. (En voz baja) Y se encenderá (pausa)
el furor de D-s en vosotros, y cerrará los cielos y no habrá lluvia, y la tierra no
dará su fruto, y os perderéis pronto de sobre la buena tierra (hasta aquí en voz
baja) que D-s os va a dar. Y pondréis estas palabras Mías en vuestros corazones y
en vuestras almas, y las ataréis en señal sobre vuestras manos, y serán por
frontales entre vuestros ojos. Y las enseñareis a vuestros hijos para que hablen
de ellas en vuestras casas, en vuestro caminar, en vuestro dormir y en vuestro
despertar; y las escribiréis sobre los umbrales de vuestras casas y de vuestros
portales. Para que se multipliquen vuestros días y los días de vuestros hijos sobre
la tierra que juró D-s a vuestros padres, para dársela a ellos, para siempre.
Y dijo D-s a Moshé: Habla a los hijos de Israel. y diles: “Que se pongan franjas en
las extremidades de sus vestidos, en todas sus generaciones, y pongan sobre las
franjas un hilo de cárdeno. Y será a vosotros franja por sitsit, para que cuando lo
veáis tengáis presentes todos los Preceptos de D-s, y los cumpláis, y no os guiéis
por vuestro corazón y por vuestros ojos en pos de los cuales podéis andar
descarnadamente; y para que recordéis y cumpláis con todos Mis Preceptos, y
seáis santos para vuestro D-s”.
Yo soy, el Señor, vuestro D-s, que os saqué de la tierra de Egipto para ser su
D’s, Yo soy, el Eterno vuestro D’s verdadero.

Y fidedigno es todo esto, pues estamos convencidos de que El es el Eterno,


nuestro D’s, que no hay otro excepto El y que nosotros somos Su pueblo Israel. El
nos redime de manos del los reyes y El, nuestro Rey, es quien nos libera de
manos de los tiranos. El es el Dios que nos reivindica de sobre nuestros
opresores, quien retribuye merecido castigo a todos nuestros enemigos mortales.
El es quien reanima nuestra vida en nuestras almas y no permite que tropiece
nuestro pie. El nos conduce sobre las cimas de nuestros enemigos, El exalta
nuestro orgullo por encima de todos los que nos odian. El es el Dios que obra
milagros por nosotros, y nos vengó del Faraón con Sus señales y prodigios en la
tierra de los descendientes de Jam. En Su ira mató a todos los primogénitos de
Mitsráim y sacó de ellos a Su pueblo Israel hacia la libertad Eterna. El hizo
atravesar a Sus hijos por entre las aguas divididas del Mar de Suf, mientras que a
Sus enemigos y perseguidores hundió en los abismos. Cuando Sus hijos vieron Sus
actos poderosos, exaltaron y agradecieron a Su Nombre, aceptando de toda
voluntad Su soberanía. Moshé y los hijos de Israel te entonaron un cántico con
inmensa alegría y todos dijeron: “¿Quién es como Tú entre los poderosos oh
Eterno? ¿Quién como Tú es glorioso en santidad, pavoroso en alabanzas y hacedor
de milagros?” Tu majestad oh Eterno, Dios nuestro, Tus hijos vieron sobre el mar
y todos al unísono reconocieron y proclamaron Tu soberanía diciendo: “¡El Eterno
reinará por siempre jamás!” Y está escrito: “Pues el Eterno ha redimido a Iaacov
y lo ha liberado de una mano más fuerte que la suya” Bendito eres Tú, Eterno
que ha redimido a Israel.
Haznos acostar, Padre nuestro, en paz; y haznos levantar, Rey nuestro para la
vida sana y en paz. Extiende sobre nosotros la protección de Tu paz y
enderézanos Rey nuestro, con un buen consejo de ante Tu presencia. Sálvanos
pronto por causa de Tu Nombre y defiéndenos. Y aparta de nosotros el golpe del
enemigo, la peste, la espada, la enfermedad, el sufrimiento, el mal, el hambre,
la tristeza, la destrucción y la plaga. Quebranta y aparta de delante y de detrás
de nosotros. Protégenos bajo la sombra de Tus alas, y guarda nuestra ir y venir
para a una vida buena y en paz desde ahora y para siempre. Pues Tu eres Dios
que nos guarda y nos salva de todo mal y del terror de la noche. Bendito eres Tú,
Eterno, que proteges a Su pueblo Israel para siempre. Amén.

SALMO 145

Te exaltaré, mi Dios, mi Rey; y bendeciré Tu nombre por siglo y para siempre.


Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre por siglo y para siempre. Grande es
Adonai y digno de suprema alabanza: Y su grandeza es inescrutable. Generación
a generación narrará tus obras, Y anunciarán tus valentías. La hermosura de la
gloria de tu magnificencia, Y tus hechos maravillosos, hablaré. Y del poder de tus
actos pavorosos hablarán yo recontaré tu grandeza. Reproducirán la memoria de
la muchedumbre de tu bondad, Y cantarán tu justicia. Clemente y misericordioso
es Adonai, Lento para la ira, y grande en misericordia. Bueno es Adonai para con
todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras. Alábente, oh Eterno, todas tus
obras; Y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu
fortaleza; Para notificar á los hijos de los hombre sus valentías, Y la gloria de la
magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en
toda generación y generación. Sostiene Adonai á todos los que caen, Y levanta á
todos los oprimidos. Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida en su
tiempo. Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente. Justo es Adonai
en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras. Cercano está Adonai
todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo
de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Adonai
guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos. La alabanza
de Adonai hablará mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y
para siempre.

AMIDA

(La Amidá es la parte más importante del servicio matutino. Este rezo es un
diálogo personal entre las persona y Di-s por lo que se recita con concentración
total y en voz baja, siquiera audible) Se dan tres pasos hacia atrás y luego tres
pasos hacia delante empezando con el pie izquierdo inclinándose en cada
paso como muestra de respeto al acercarse al Trono de Hashem)

Adonai, abre mis labios y mi boca publicará tu alabanza.

(Inclinar el cuerpo)
cuerpo) Bendito eres, (Agachar la cabeza) Tu Adonai, D-s nuestro, y
D-s de nuestros padres, D-s de Abraham,
Abraham, D-s de Isaac y D-s de Jacob, el D-s
grande, fuerte y terrible, D-s Altísimo, que prodiga sus favores y crea todas las
cosas, que se acuerda de las obras buenas de los padres, que suscitará un
redentor para los hijos de sus hijos, en consideración a su Nombre, por amor. Rey
favorable, salvador y escudo. Bendito eres (agachar
(agachar la cabeza)
cabeza) ,Tu Adonai,
escudo de Abraham.

Tú eres poderoso eternamente, Adonai; tú haces revivir a los muertos,


desbordando salud.

Tú haces soplar el viento y caer la lluvia. Alimentando a los vivos por amor y
resucitando a los muertos con gran misericordia, sosteniendo a los que caen,
curando a los enfermos, liberando a los cautivos y manteniendo su fidelidad con
los que duermen en el polvo. ¿Quién como tú, Adonai de las potencias? ¿Y quién
puede compararse contigo, rey que hace morir y hace vivir, que hace germinar
la salvación? Tú eres fiel en resucitar a los muertos. Bendito eres, Adonai, que
hace revivir a los muertos.

Con tu gracia, das al hombre el conocimiento y enseñas al ser humano el


discernimiento. Concédenos, con tu gracia, conocimiento, discernimiento e
inteligencia. Bendito eres, Adonai, que con su gracia da el conocimiento.

Haznos volver, Padre nuestro, a tu Torah. Acércanos, rey nuestro, a tu servicio y


haznos volver a ti en un arrepentimiento perfecto.
Bendito eres, Adonai, que se complace en el arrepentimiento.

Perdónanos, padre nuestro, porque hemos pecado. Concédenos tu gracia, rey


nuestro, porque hemos fracasado. Porque tú eres el que da gracia y perdona.
Bendito eres, Adonai, que da gracia y multiplica el perdón.

Mira nuestra miseria y conduce nuestro combate. Y líbranos sin tardar por causa
de tu Nombre, porque tú eres (el) libertador poderoso.
Bendito eres, Adonai, libertador de Israel.

Cúrame, Adonai, y seré curado. Cúranos, Adonai, y seremos curados; sálvanos y


seremos salvos, porque tú eres (el objeto de) nuestra alabanza. Concede una
curación total a todas nuestras heridas, porque tú, D-s, rey, eres un médico fiel y
misericorD-so. Si oyes bien la voz del Adonai.... ya que si guardas sus decretos,
no te mandaré ninguna de las enfermedades que mandé a Egipto yo soy el Adonai
que te curé. Bendito eres, Adonai, que cura a los enfermos de su pueblo
Israel.

Bendice Adonai, D-s nuestro, este año y todas sus cosechas, para el bien. Da el
rocío y la lluvia como bendición de la tierra.
Sácianos con tu bondad y bendice este año lo mismo que los años buenos.
Bendito eres, Adonai, que bendice los años.

Haz resonar la gran trompeta para nuestra liberación, eleva el estandarte para
reunir a nuestros desterrados, y reúnenos desde los cuatro ángulos de la
tierra .Bendito
Bendito eres, Adonai, que reúne a los dispersos de su pueblo Israel.

Restablece a nuestros jueces como en los tiempos antiguos y a nuestros


consejeros como en el origen; aleja de nosotros la aflicción y la tristeza. Y reina
sobre nosotros, sólo tú, Adonai, con amor y misericordia; y justifícanos en tu
juicio. Bendito eres, Adonai, rey, que ama la justicia y el derecho.

Que los calumniadores no tengan esperanza. Que todos los que obran mal
perezcan en un instante y que los enemigos de tu pueblo sean cortados cuanto
antes. En cuanto a los arrogantes, apresúrate a desarraigarlos, a aplastarlos,
aniquilarlos y a confundirlos, pronto, en nuestros días. Bendito eres, Adonai,
que aplasta a los enemigos y confunde a los arrogantes.

Sobre los justos y los piadosos, sobre los ancianos de tu pueblo, la casa de Israel
los sabios y sobre los escribas que le quedan, sobre los prosélitos y sobre nosotros
mismos deja que se conmueva tu misericordia, Adonai, D-s nuestro. Concede una
buena recompensa a todos los que confían en tu Nombre, en verdad, y danos
parte con ellos en el mundo futuro; así no seremos confundidos por haber puesto
nuestra confianza en ti. Bendito eres, Adonai, sostén y esperanza de los
justos.

En tu misericordia, vuelve a Jerusalén, tu ciudad; haz en tu residencia como has


prometido; reconstrúyela pronto, en nuestros días, como una construcción
eterna, y restablece en ella sin tardar el trono de David. Bendito eres, Adonai,
que reconstruye a Jerusalén.

Haz crecer pronto el vástago de David, tu siervo, y eleva su gloria con tu


salvación, porque en tu salvación esperamos todo el día. Bendito eres, Adonai,
que hace crecer el cuerno de la salvación.
Escucha nuestra voz, Adonai, D-s nuestro, muestra tu piedad y tu misericordia
con nosotros, acepta nuestra oración con misericordia y benevolencia, porque
eres un D-s que escucha las oraciones y las súplicas. No nos despidas con las
manos vacías lejos de tu trono, rey nuestro, porque escuchas la oración de tu
pueblo Israel con misericordia. Bendito eres, Adonai, que escucha la plegaria.

Acepta, Adonai, D-s nuestro, a tu pueblo Israel y su oración, restablece el


servicio en el Santuario de Tu Casa; y acepta con amor y benevolencia las
ofrendas de Israel y su oración. Que el culto de tu pueblo Israel te sea siempre
agradable. ¡Quieras nuestros ojos vean tu vuelta a Sión con misericordia! Bendito
eres, Adonai, que restablece su presencia en Sión.

Te damos gracias porque tú eres para siempre, Adonai, nuestro D-s y el D-s de
nuestros padres, la roca de nuestra vida, el escudo de nuestra salvación. De
generación en generación, te daremos gracias y proclamaremos tu alabanza, por
nuestra vida puesta en tus manos, por nuestras almas que se te han confiado, por
tus milagros de cada día con nosotros y por tus maravillas y beneficios en todo
tiempo, la tarde, la mañana y el mediodía. D-s bueno. Tu misericordia es
infinita. D-s misericorD-so. Tus bondades no cesan jamás. Desde siempre está en
ti nuestra esperanza. Que por todo esto, tu Nombre sea bendito y exaltado, oh
rey nuestro, por siempre jamás. Y que todos los vivientes te den gracias, Selá, y
alaben tu Nombre, en verdad, D-s de nuestra salvación y de nuestra ayuda, Selá.
Bendito eres. Adonai, «El bueno» es tu Nombre y conviene darte gracias.

Derrama la paz, la felicidad y la bendición, la gracia, el amor y la misericordia


sobre nosotros y sobre todo tu pueblo Israel.
Bendícenos, Padre nuestro, a todos juntos con la luz de tu rostro, porque ha sido
con la luz de tu rostro como nos has dado, Adonai, D-s nuestro, la Torah de vida,
el amor de la bondad, la justicia, la bendición, la misericordia, la vida y mi paz.
Que sea bueno a tus ojos bendecir a tu pueblo en todo tiempo y en toda hora con
tu paz. Bendito eres, Adonai, que bendice a Israel, su pueblo, con la paz.

“Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables


delante de Ti, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor”.

Dios mío preserva mi lengua del mal y mis labios de hablar engaño. Que mi alma
se inmute para quienes me maldigan y que mi alma sea como el polvo para
todos. Abre mi corazón a Tu Torá y mi alma correrá en pos de Tus
mandamientos. Y a todos los que se levanten contra mi para mal, prontamente
anula su consejo y trastorna sus pensamientos. Hazlo en virtud de tu Nombre,
hazlo en virtud de Tu diestra, hazlo en virtud de Tu Torá, hazlo en virtud de tu
Santidad, para que Tus amados sean liberados. Que Tu diestra salve y
respóndeme.
“Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables
delante de Ti, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor”

(Dar tres pasos hacia atrás a pie juntillas, comenzando por el pie izquierdo y
manteniendo el cuerpo inclinado. Antes de enderezarse y voltearse hacia la
izquierda y decir: “Que el hacedor de la Paz en sus alturas” Luego
enderezarse, voltearse hacia la derecha y decir inclinándose: “...por su
misericordia haga la paz para nosotros...” Después inclinarse y enderezarse
hacia el frente mientras se dice: “y para Su pueblo Israel. Y digan AMEN”.
Finalmente enderezar todo el cuerpo.

Que el Nombre del Eterno sea bendito desde ahora y para siempre. Desde la
salida del sol hasta su caída loado es el nombre del Eterno. El Eterno es exaltado
sobre todos los pueblos. Su gloria está sobre los cielos. Oh Eterno Dios nuestro
cuán poderoso es Tu Nombre en toda la tierra.

Señor del Universo: he pecado, he cometido iniquidad y me he rebelado frente a


Ti. Que sea tu voluntad perdonarme, disculparme y concederme la expiación por
todo aquello en lo cual he pecado, he cometido iniquidad y me he rebelado
frente a Ti, desde el día que fui creado hasta este día. Y que sea Tu voluntad oh
Eterno Dios nuestro y Dios de nuestros padres, que dispongas para mi y para
todos los miembros de mi casa nuestro sustento y alimentos tanto hoy como
todos los días, con amplitud y no con limitaciones, con honor y no con
menosprecio, con tranquilidad y no con sufrimiento y que no precise de las
dádivas de los seres humanos, ni de sus préstamos sino solo de Tu amplia, abierta
y repleta mano, en aras de Tu grandioso Nombre asignado para proveer el
sustento.

Y de tu presencia Rey nuestro, no nos hagas retornar vacíos, concédenos gracia,


respóndenos y escucha nuestras oraciones.

Y dijo: Si escucharas diligentemente la voz del Eterno tu Dios e hicieras lo recto


en Sus ojos y prestaras atención a Sus mandamientos y cuidaras todos Sus
estatutos, toda enfermedad que Yo puse en Mitsrayim no pondré sobre ti, pues
Yo soy el Eterno quien te cura.

La Torá es árbol de vida para los que se aferran a ella, y los que la sostienen son
venturosas. Sus caminos son caminos de dulzura y todos sus senderos son de paz.
Torre de fortaleza es el nombre del Eterno, pues a El correrá el justo y será
protegido. Pues conmigo tus días se incrementarán y te serán agregados años a
tu vida.
ALEINU

A nosotros nos corresponde alabar al Amo de todo lo que existe, atribuir


grandeza al Creador de la obra de la creación; pues el no nos hizo como a los
demás pueblos del los demás países, ni nos puso como a las demás familias de la
tierra. El no puso nuestra porción como a la de ellos, ni nuestro destino como el
de sus muchedumbres. Pues ellos se prosternan ante la vanidad y el vacío y rezan
a un dios que no salva. (Hacer una ligera pausa y al comenzar la siguiente frase
inclinar el cuerpo) Pero nosotros nos prosternamos delante del Soberano Rey de
reyes, El Santo Bendito es, (inclinarse hasta aquí) Pues El extendió los cielos y
fija los fundamentos de la tierra, la sede su Su gloria está arriba en los cielos y
Su poderosa Presencia se halla en las alturas más elevadas. El es nuestro Di-s no
hay otro más. Verdad es nuestro Rey y no hay nada fuera de El, tal como está
escrito en la Torá:

“Sabe hoy y llévalo en tu corazón que HaShem es Di-s arriba en los cielos y abajo
en la tierra; no hay nadie más”

Por tanto en Ti ponemos nuestra esperanza oh Eterno, Di-s nuestro, de que


pronto veamos Tu poderoso esplendor, para eliminar los ídolos de la tierra y que
los falsos dioses sean completamente exterminados, a fin de rectificar el mundo
a través de la soberanía del Todopoderoso. Y todos los seres humanos invocarán
Tu Nombre, a fin de dirigir hacia Ti a los malvados de la tierra. Todos los
habitantes del mundo reconocerán y sabrán que ante Ti debe doblarse toda
rodilla y toda lengua jurar. Delante de ti, oh Eterno, Di-s nuestro doblarán sus
rodillas y se prosternarán y a la gloria de Tu Nombre rendirán homenaje. Y todos
aceptarán el yugo de Tu soberanía para que reines prontamente sobre ellos y
para siempre. Pues el reino es Tuyo y Tu reinará eternamente con gloria, tal
como está escrito: “El Eterno reinará por siempre jamás” Y también está escrito:
“El Eterno será Rey sobre la tierra. En ese día el Eterno será Uno y su Nombre
será Uno” Y en Tu Torá Di-s nuestro, está escrito, diciendo: “ESCUCHA ISRAEL
ADONAI ENUESTRO DI-S UNO SOLO ES” AMEN Y AMEN.-
REZOS DE SHABAT

Encendido de las velas

MEDITACIÓN ANTES DE ENCENDER LAS VELAS

1.- Dios nuestro y Dios de nuestros padres, te


agradecemos por la alegría de poder recibir y
celebrar un nuevo Shabat. Que sea un día de
descanso y paz.
De corazón te agradezco por la bendición de la
semana que ha terminado y por tu ayuda para
superar las dificultades que se han presentado.
En esta meditación te suplico Dios, bendigas
este hogar y a los que en él viven. Danos fuerza
y valor, compañerismo y amistad, paz y
entendimiento para que, juntos, podamos vivir
este Shabat y cada día con sensibilidad y
esperanza. Amén.
2... Dios nuestro, que el brillo de estas velas
elimine toda melancolía, ansiedad y
preocupación de mi corazón y del corazón de
quienes amo. Que este Shabat nos traiga paz y
serenidad, alegría y descanso. Mantén encendido
entre cada uno de nosotros el espíritu de
gratitud por haber recibido tantas de tus
bendiciones. Torna aún más profundo el amor
entre nosotros. Amén.

Bendición sobre las velas

Los brazos son puestos en moción tres veces, las manos estiradas sobre las llamas como si
atraer la luz hacia tí, finalmente cubriendo su rostro mientras se pronuncia esta bendición
especial:

Tehilim 18:28; 119:5; Mishley 6:23.

“Porque Tú Eterno enciendes mi lámpara, Di-s Eterno alumbra mis


tinieblas; (Salmo / Tehilim 18:28); Tu palabra es una lámpara para mis
pies y una luz en mi senda (Salmo / Tehilim 119:5), Pues el Mandamiento
es una lámpara, y la Torah es luz y las reprensiones de la instrucción son
camino de vida ( Proverbios / Mishley 6:23)

(Taparse los ojos y decir)

Baruch atah Adonai,

Eloheinu melech ha-olam,

asher kideshanu be-mitzvotav

ve-tzivanu lehadlik neir shel Shabbat.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Elohim, Rey del universo, Que nos ha apartado
con Sus mandamientos y nos ha ordenado encender las luminarias del Shabbat.
Señor del Mundo! Acabo de encender las velas en honor al Shabbat como está
escrito: Y llamarás a Adonai Deleite, consagrado a la gloria del Eterno. Que el
efecto del cumplimiento de este precepto traiga consigo las divinas bendiciones
de una vida feliz sobre mi y sobre los míos. Concédenos tu gracia, haz que more
tu presencia entre nosotros, y que sea yo digna de andar en tus caminos, fiel a tu
Torá y adicta a tus preceptos. Protégenos de todo género de humillaciones, de
dolor y de preocupaciones, concede a nuestro hogar la paz, la luz y la alegría
para siempre. Amén, así sea.

SEGUNDO DIA, CONCLUSIÓN DEL SHABBAT

Havdala

(Llenar la copa de vino hasta que se desborde en el plato de manera generosa, luego verter un
poco de la misma copa en el plato)

Sosteniendo la copa de vino en la mano derecha y


levantándola se (o izquierda para los de izquierda) recita:

El principal de Tsiyón, he aquí que viene y yo enviaré un emisario de buenas


nuevas a Yerushalayim. Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre de el
Eterno. Por favor oh Eterno sálvanos, Por favor oh Eterno sálvanos. Por favor oh
Eterno haznos prosperar. Por favor oh Eterno haznos prosperar.
Haz que prosperemos, haz que nuestros caminos tengan éxito, haz que
prosperemos en nuestros estudios y envía bendición, holgura y éxito en todo lo
que emprendamos, como está escrito: “Recibirá bendiciones del Eterno, y
rectitud del Di-s de su salvación. Los judíos tuvieron luz y alegría; regocijo y
honra. Y también está escrito: “Y David tenía éxito en todos sus caminos, y el
Eterno estaba con él. Que así también sea con nosotros. Y Nóaj halló gracia en los
ojos del Eterno. Que así también nosotros hallemos gracia y buen entendimiento
en los ojos de Di-s y de los hombres. ¡Oh Di-s de Meir, respóndeme!

BENDICIÓN DEL VINO

Baruch ata ADONAI,

Eloheinu melech ha-olam,

borei peri ha-gafen.

(Todos presentes responden, "Amein")

Bendito eres Tú, ADONAI nuestro Elohim, Rey del universo, Que
creas el fruto de la viña.

NO TOMES EL VINO TODAVIA.


Pase la copa a la mano izquierda. La cajita de especias (usualmente clavo o pimienta dulce, La
canela no porque es comible en forma de especia) es tomado con la mano derecha y la siguiente
bendición es recitada:
BENDICIÓN POR LAS ESPECIAS

Baruch aha ADONAI

Eloheinu melech ha-olam,

borei meinei vesamim. ("Amein")

Bendito eres Tú, ADONAI nuestro Elohim, Rey del universo, Que creas
todo tipo de especias.

El Líder luego olfatea las especias y las pasa a los demás para que hagan lo
mismo.

Con la copa de vino aún en la mano izquierda, la bendición sobre el fuego (llama
de la vela) es recitada:
BENDICIÓN POR LAS LLAMAS

Baruch ata ADONAI,

Eloheinu melech ha-olam,

borei me’orei ha-eish.

("Amein")

Bendito eres Tú, ADONAI nuestro Elohim, Rey del universo, Que
creas la luz del fuego.

Ahora todos deben extender sus brazos hacia la llama para


crear sombras y luces en sus manos (para aprovechar la luz de
la vela).
La copa de vino es pasada a la mano derecha para la bendición final:

BENDICION FINAL

SEPARACION DEL DIA O HAVDALA

Bendito eres Tú, ADONAI nuestro Elohim, Rey del universo, Que haces
distinción entre lo sagrado y lo secular, entre la luz y la oscuridad,
entre Yisrael y las otras naciones, entre el séptimo día y los seis días
laborables. Tú eres bendito, ADONAI, Que haces distinción entre lo
sagrado y lo secular.

(Tomar el vino y decir Le Jaim) Apagar la vela en el vino vertido.

SHALOM