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Desde sus inicios, la ingeniería en general tuvo como objetivo principal el empleo de los

conocimientos científicos en la solución de problemas que angustian al mundo real. En muchos


aspectos, esta profesión está íntimamente relacionada con la experimentación, gestión, y en sí
con el uso óptimo de los recursos.

Partiendo de allí, las funciones básicas de todo ingeniero radican en la investigación, desarrollo,
diseño, construcción, operación y administración de los factores de producción de bienes y
servicios. Para ello, es necesario saber usar y combinar adecuadamente los materiales y fuerzas
de la naturaleza, con el fin de optimizar esos recursos disponibles, atendiendo a las limitaciones
físicas o técnicas que existen en cada momento.

Ahora, si se dispone a definir una ciencia que involucre gran parte de estas características, la
economía precisa cada detalle debido a que siendo una ciencia social que estudia el uso y
manipulación de los recursos escasos, su foco principal es el comportamiento del ser humano, y
en sí, de cada uno de los agentes individuales frente a medios de producción, distribución y
consumo de productos.

Se puede afirmar que, desde las primeras civilizaciones, ha habido personas que han sabido
asignar los recursos existentes para poderlos dedicar a la satisfacción de las necesidades
humanas. De igual forma, el hombre ha resuelto problemas técnicos a través de la invención y el
ingenio como la rueda, la palanca o la polea. Desde entonces, las sociedades se han preocupado
por la manera en la que utilizan sus recursos escasos para producir y distribuir bienes y servicios
útiles entre las diferentes personas; pero para que esto se dé, se debe pensar previamente cómo y
qué se debe hacer para generar esta riqueza.

En un mundo tan tecnificado y globalizado como el de hoy, es difícil predecir qué nuevas
necesidades van a aparecer, y cuando aparecen, cómo solucionarlas o satisfacerlas, incluso la
sociedad es tan variante y cambiante, que en determinados momentos así no se tenga la
necesidad, los grandes emporios empresariales la crean, y se cae en una red de consumismo de
nunca acabar; sin embargo, lo que si no es ilimitado son los recursos utilizados para producir
tales bienes y servicios.

Dentro de las principales ocupaciones de un ingeniero al interior de cualquier empresa está la


creación, ejecución y evaluación de proyectos que maximicen las utilidades, equilibrando o
minimizando a su vez los costos de producción, los cuales incluyen desde inmuebles, insumos,
gastos de administración, reparación y mantenimiento hasta impuestos inmobiliarios, comisiones
y mano de obra.
Para llevar a cabo todo tipo de idea propuesta es indispensable analizar la rentabilidad y
viabilidad de la misma con el objeto de evitar pérdidas presupuestales; por esta razón, cada
variable económica interviene simultáneamente en la determinación de la cantidad de recursos
(tierra, trabajo, capital) para cada etapa del proyecto en cuestión (diseño, producción y
distribución).

El conocimiento de los costos de producción, comportamiento de demanda, fijación de precios,


estado del mercado en el presente y futuro, tecnología y competitividad permite a los
profesionales optimizar esfuerzos y realizar aportes más significativos en la toma de decisiones
de inversión como herramienta de comprensión de la teoría económica integrada al análisis de la
realidad.

Así como la ingeniería precisa de la economía, la economía necesita de la ingeniería. Ambas


partes forman una relación bilateral, es decir, un vínculo en el que se comparten elementos
esenciales en el estudio y que por lo tanto se hacen susceptibles a los cambios.

Las necesidades humanas crecen y crecen día a día en un ritmo desproporcionado; y tales
necesidades requieres soluciones, que sean confiables, económicas y actualizables, mucho más si
se trata del ámbito tecnológico, el cual exige estar a la vanguardia de la sociedad.

Según el economista noruego Finn Kydland, ganador del premio nobel de Economía en el año
2004, el elevado crecimiento económico de países como China o Corea del Sur se debe
principalmente a la integración de la tecnología en los procesos macroeconómicos, definida esta
última como las elecciones que realizan los gobiernos entre países.

En la región de América Latina, países como Chile, México y Argentina dan cuenta del impacto
positivo que tiene la inversión en tecnología. Y, aunque todavía hace falta un mayor
fortalecimiento del sector, el resultado de esta apuesta se refleja entre otras razones en la mente
de sus ciudadanos dada por su habilidad para crear e innovar.

A partir del siglo XVIII, con la publicación del libro “La riqueza de las naciones”, Adam Smith
crea la división del trabajo a nivel empresarial, nacional e internacional. Esto hace referencia a
una fragmentación de la fuerza laboral que consiste en la especialización de cada uno de los
distintos países en un producto determinado dependiendo la ventaja comparativa que posea sobre
el mismo. En este caso, la especialización sugiere implícitamente el uso y desarrollo de la
tecnología como incentivo para el mejoramiento de la competitividad, y por ende del crecimiento
económico.

La tecnología se convierte entonces en una herramienta que a largo plazo permite subir los
niveles de producción y calidad mediante sistemas de control e inspección, los cuales además de
informar sobre fallas en los procesos productivos, disminuyen costos y tiempos.
A pesar de todos lo diferentes avances que han tenido tanto la economía como la ingeniería,
ambas disciplinas se desviaron de su objetivo principal. Tanto la satisfacción de las necesidades
como la velación por una mejor calidad de vida pasaron a un segundo plano, las matemáticas
dejaron de ser un instrumento de modelamiento para convertirse en el fin al que se aspira llegar.

No se produce para enriquecerse; si bien el beneficio económico es la razón de vida de cualquier


empresa, el trabajador es la fuente generadora de dichos ingresos, por lo tanto, su bienestar
involucra ganancias y/o pérdidas.

En el año de 1881, Frederick W. Taylor, considerado padre de la ingeniería industrial propuso el


estudio de los tiempos, un método que consiste en el análisis de los movimientos de un operario
en un puesto de trabajo identificando aquellos movimientos innecesarios junto con las
condiciones tanto ambientales como físicas que causan en el trabajador fatiga.

Debido a que uno de los objetivos más esenciales de la ingeniería industrial es la optimización de
todos los factores de producción, y en sí de los recursos en general, una de las bifurcaciones de
esta profesión hace énfasis en el trabajador en lo que respecta a su bienestar, comodidad, salud y
cualquier elemento que interrumpa sus actividades laborales ocasionándole algún tipo de
enfermedad o accidente laboral. En caso de que sucediese alguna de las dos últimas condiciones,
además de que atentan con la integridad del operario, originan un gasto enorme para la empresa:
reemplazos, prestaciones asistenciales y prestaciones económicas, gastos que se pudiesen evitar
si en vez de pensar en el crecimiento económico, se prestara atención al trato humano.

Países como Italia, Alemania y Finlandia son lugares en donde se vela por el bienestar humano,
mantienen un Indice de Desarrollo Humano superior a 0.8, lo que significa según la PNUD la
presencia de una amplia gama de oportunidades de educación, atención médica, ingreso y
empleo e incluso tiene que ver con el total de opciones humanas, desde un entorno físico en
buenas condiciones hasta libertades políticas y económicas. que el desarrollo tecnológico y
económico se ve incentivado por los mismos ciudadanos debido a que es el mismo Estado quien
les proporciona todos los elementos necesarios para su comodidad

-idh

- Las tecnologías de información en la educación, según los expertos, constituyen un fenó- meno de gran
trascendencia social, son un medio para potenciar la educación a partir del cual se puede fortalecer el
proceso de lectura-escritura, dado que los estudiantes son hoy más sensibles a un entorno digital,
porque posibilita un mayor grado de interacción con dispositivos electrónicos, teléfonos móviles,
televisión digital, videojuegos y el uso habitual del internet..