Sei sulla pagina 1di 9

Trabajo de Estado y Sociedad Civil II

Ensayo “Trabajo Social y Posconflicto”

Presentado por:

Natalia Maria Molinares Benitez

Presentado a:

Luz Marina Restrepo Santos

Universidad Metropolitana

Trabajo Social

V Semestre

Barranquilla, Atlántico

2019-1
Trabajo Social y Pos-Conflicto

Para establecer la relación entre trabajo social y pos-conflicto, considero que es importante

el conocer la definición de lo llamado “pos-conflicto”, esta definición fue tomada de la

Universidad del Rosario “Período de tiempo que sigue a la superación total o parcial de los

conflictos armados. Puede entenderse como un concepto de un único atributo: la reducción

del número de homicidios relacionados con el conflicto por debajo de un umbral

determinado, que le otorga o le niega el estatus de conflicto activo.”

Además, considero importante resaltar la contextualización de lo que fue ese conflicto, para

aterrizar en el “pos-conflicto y la intervención del trabajo social.

Colombia era hasta hace poco el único país del hemisferio occidental con un serio conflicto

armado. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y, especialmente, las Fuerzas Armadas

Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo más fuerte, han sostenido una lucha armada

con el Gobierno Colombiano desde 1965. El 26 de septiembre se firmó un acuerdo de paz

entre el Gobierno y las FARC, con el cual se le ponía fin al conflicto armado.

Colombia ha sido un país que lleva muchísimos años en guerra y posee una experiencia sin

igual en procesos de paz frustrados. Hasta el de la Habana.

Son muchas las ocasiones en las que en Colombia se ha intentado dar terminación al

conflicto, considerando que ya se ha firmado un acuerdo para ponerle fin a la guerra de FARC

(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) contra el pueblo y dar paso a una situación

de post conflicto en la cual nuevos brotes de violencia aparecen innecesariamente.


El conflicto armado en Colombia ha sido y es un enfrentamiento de prolongada permanencia

en el país ya que lleva más de 60 años de duración, y cuyos principales actores han sido: Las

Fuerzas Armadas del Estado, las guerrillas y los grupos paramilitares.

La historia de Colombia en los últimos sesenta años ha estado marcada por el conflicto

armado. En sus inicios, la desigual repartición de la tierra y la falta de espacios para

participación política dieron cabida al uso de la violencia y la lucha armada. Un método que

en los años siguientes se fue reforzando con la irrupción del narcotráfico, el narcoterrorismo,

la presencia de nuevos actores políticos y armados en un contexto de lucha revolucionaria,

Guerra Fría y guerra contra el terrorismo que han ido transformando el conflicto en su razón

de ser y métodos de subsistencia.

En este contexto, los grupos armados han justificado el uso de la violencia por considerarla

el único método para poder transformar la sociedad y con la intención de no permitir cambios

considerados como ilegítimos.

El conflicto armado en Colombia se desarrolla desde principios de la década de los 60 por el

enfrentamiento de grupos ilegales contra el estado. Es conocido este conflicto por sus

manifestaciones de violencia y por las graves consecuencias que ha provocado en el

desarrollo social y cultural de su población.

Analizar el conflicto en Colombia y su situación actual es pensar en una historia de más de

40 años entre negociaciones con los grupos armados, y la construcción de la paz y el bienestar

de su pueblo. A medida que pasaba el tiempo el conflicto se fue agudizando y nuevos actores

se sumaron al desarrollo de los hechos: narcotraficantes, paramilitares, delincuencia común,

pobreza, desempleo y reformas agrarias. La participación de la sociedad en su conjunto es


fundamental para realizar un cambio en Colombia. El Conflicto colombiano ha generado

graves problemas sociales, económicos, políticos y culturales, desafíos para los responsables

políticos y las comunidades afectadas, directa o indirectamente.

Veamos algunas consecuencias que dejó el conflicto armado en Colombia:

Desplazamientos de campesinos de sus tierras y hogares a la fuerza: provocando una de

las mayores crisis humanitaria y social que este país ha tenido que enfrentar. Sociólogos y

psicólogos señalan que estos desplazamientos afectan seriamente a los que los padecen y que

tardan muchos años en recuperar la normalidad. La causa principal es la violencia asociada

al conflicto armado.

· Aparición de grupos armados al margen de la ley: responsables de varios abusos a los

derechos humanos y violaciones al derecho internacional humanitario. El secuestro y el

homicidio son los delitos que asociados al conflicto colombiano han marcado el presente y

el futuro de una sociedad.

· Niños y Jóvenes ingresados en las filas de estos grupos terroristas: donde han

presenciado abusos sexuales, homicidios y ataques contra poblaciones. La violencia en la

que viven a diario ha jugado un papel importante en la alta deserción escolar de esta parte de

la población vulnerable.

· Desintegración familiar: muchas familias han tenido que enviar a algunos de sus

miembros a las grandes ciudades en busca de oportunidades de empleo o se han

visto forzados a huir de la violencia. Y otras, con menos suerte, han visto cómo los

integrantes más jóvenes eran obligados a ir a la guerra a través del servicio militar o elegían

formar parte de grupos terroristas para poder subsistir y sobrevivir en semejante coyuntura.
· Desempleo y falta de oportunidades laborales: muchos de los campesinos y pobladores

rurales han emigrado a las ciudades donde es difícil encontrar un puesto de trabajo.

· Impacto psicológico y cultural en los más jóvenes: la infancia ha crecido en medio del

conflicto armado y en muchas ocasiones ha sido protagonista de actos terroristas e inhumanos

que sin duda alguna repercuten en el crecimiento normal de los niños de este país.

· Muertes innecesarias y crueles: Miles de indígenas, activistas de derechos humanos,

sindicalistas y personas inocentes han sido asesinados y secuestrados por estas bandas

armadas.

· Freno al desarrollo económico: las consecuencias sociales del conflicto armado

colombiano han sido desfavorables para atraer capital al país y para dar seguridad y

estabilidad a los empresarios locales e internacionales interesados en invertir. Durante

décadas los gobiernos colombianos han intentado atraer a nuevos inversores ofreciendo

estabilidad y seguridad. Poco a poco van llegando al país empresarios interesados en abrir

mercados en Latinoamérica y uno de ellos es Colombia.

· Pobreza: el problema de la guerra interna y que la falta de trabajo agrava la pobreza de las

comunidades más desfavorecidas que ven que los salarios son bajos, los productos del campo

baratos, el costo de vida caro y los impuestos no dejan de subir.

El conflicto armado dejo muchas secuelas, problemas, consecuencias en la población

colombiana, señalando al campesinado del país, ya que estos fueron los puntos blancos de

estos grupos armados, para violentarlos.

Ya con estos problemas el trabajador social lleva trabajando, con los campesinos,

desplazados por la violencia (la guerra que llevo a muchas personas salir de sus pueblos,
casas), mujeres víctimas de violaciones, personas víctimas de minas antipersonas, un sinfín

de atrocidades con los cuales los trabajadores sociales han venido trabajando, para su

restauración de derechos.

Ahora viene la cuestión, el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos (2010-2018) logro

lo que por muchos años se trató de obtener, que llevo muchos fracasos y desacuerdos entre

las partes, logró el aclamado “tratado de acuerdo de paz” logro firmar en la Habana un

acuerdo para ponerle fin a la guerra entre FARC y el Estado colombiano.

Pero Colombia es un país que no olvida, la sociedad ha creado un rechazo contra los

excombatientes.

Unos de los grandes enigmas con los que trabaja el Trabajador Socia, ¿Qué hacer frente al

rechazo? ¿contra el repudio? ¿contra la no aceptación de estas personas frente a la sociedad

colombiana? ¿puede Colombia perdonar? Son miles de interrogantes que nos podemos

plantar frente a este problema.

Como política pública y luego de un acuerdo de estos, debemos tomar el DDF (Desarme,

Desmovilización, Reintegración) a los excombatientes.

Según los Estándares de la ONU, el proceso está integrado por cuatro componentes

principales: desarme, desmovilización, reinserción y reintegración:

Ya hicimos la primera fase, el desarme; es la recolección, documentación, control y

disposición de todas las armas pequeñas, municiones, explosivos y armas ligeras y pesadas

de los combatientes, y a menudo también de la población civil. La desmovilización: es el

descargo formal y controlado de los combatientes activos de las fuerzas u otros grupos

armados. La primera etapa de la desmovilización puede ser extendida desde el procesamiento


de combatientes individuales en centros temporales hasta la concentración de tropas en los

campamentos designados para tal propósito (sitios de acuartelamiento, campamentos, áreas

de reunión o barracas). La segunda etapa de la desmovilización abarca el paquete de ayuda

proporcionado a los desmovilizados, que se denomina reinserción.

Y tenemos que cumplir el último y más importante punto, La Reinserción: La reinserción

es una forma de asistencia transitoria para ayudar a cubrir las necesidades básicas de los ex

combatientes y sus familias, y puede incluir subsidios transitorios de seguridad, alimentación,

vestimenta, vivienda, servicios médicos, educación a corto plazo, formación, empleo y

herramientas. Mientras que la reinserción es a largo plazo, continuos procesos de desarrollos

sociales y económicos, reinserción de material a corto plazo y/o asistencia financiera para

cubrir las necesidades inmediatas, la reinserción es material a corto plazo y/o asistencia

financiera para cubrir las necesidades inmediatas y pueden durar más de un año.

A los Trabajadores Sociales nos tocan los últimos puntos, la reinserción y la reintegración.

Nosotros debemos der seres neutrales, debemos recordar que esos excombatientes, son seres

humanos, luego de toda una vida en guerra, huyendo, necesitan ayuda psicológica y sobre

todo social.

El profesional de trabajo social está llamado a interceder entre el Estado y los afectados,

teniendo en cuenta la ley de víctimas y restitución de tierras, debe contribuir con la

elaboración de proyectos colectivos, a intervenir en los procesos de recuperación psicológica

y emocional, a asesorar y orientar a aquellas personas que así lo requieran para realizar las

gestiones y trámites pertinentes para que pueda beneficiarse de las medidas que plantea la

ley 1448, a su vez el trabajador social debe acompañar a las víctimas en su proceso de duelo,

mediante el seguimiento ya sea individual o colectivo para que puedan recuperarse de sus
daños psico-sociales teniendo en cuenta que debe promover el bienestar de la misma y de

esta manera poder prevenir los factores de riesgo detectados y reforzar los factores

protectores que se logren identificar.

Debemos brindarles las herramientas para su inserción a la sociedad, gestionarles estudios

para que ellos luego puedan solventase por sus propios méritos y sus familias. Debemos

sensibilizar a la sociedad, es un trabajo enorme, difícil.

A su vez el trabajador social debe reconstruir y fortalecer los tejidos sociales fragmentados

debido al conflicto, orientar a las familias que se encuentran en situación de desplazamiento,

o en cualquier situación que implique la violación de los derechos humanos para que se les

garanticen los derechos que por ley les corresponden. Debe velar por la protección de los

derechos y la reparación de las víctimas con responsabilidad ética.

No es solo ayudarlos a ellos a su integración sino ayudar a la sociedad víctima, a mirarlos

con ojos humanos.


Referencias

Colombia, Congreso Nacional (2011), Ley 1448 “Por la cual se expide la Ley de víctimas y de
restitución de tierras”

Prada, Nancy & Poveda, Natalia (2012). Procedimientos de atención, asistencia y


reparación integral para las víctimas del conflicto armado, Bogotá, Ediciones Ántropos
Ltda.
https://iugm.es/wp-content/uploads/2017/02/Cuaderno-An%C3%A1lisis-DDR.pdf “

Cuaderno de Análisis N° 01/13 DESARME, DESMOVILIZACIÓN Y REINTEGRACIÓN,

DDR: UNA INTRODUCCIÓN PARA COLOMBIA”

Universidad del Rosario “Posconflicto en Colombia” (2017)