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METEOROLOGIA

I. INTRODUCCION.-
Meteorología y Climatología

La meteorología es la ciencia que se ocupa de los fenómenos que ocurren a corto


plazo en las capas bajas de la atmósfera, o sea, donde se desarrolla la vida de plantas
y animales.
La meteorología estudia los cambios atmosféricos que se producen a cada momento,
utilizando parámetros como la temperatura del aire, su humedad, la presión atmosférica,
el viento o las precipitaciones. El objetivo de la meteorología es predecir el tiempo que
va a hacer en 24 o 48 horas y, en menor medida, elaborar un pronóstico del tiempo a
medio plazo.

La climatología es la ciencia que estudia el clima y sus variaciones a lo largo del


tiempo. Aunque utiliza los mismos parámetros que la meteorología, su objetivo es
distinto, ya que no pretende hacer previsiones inmediatas, sino estudiar las
características climáticas a largo plazo.
El clima es el conjunto de fenómenos meteorológicos que caracterizan las condiciones
habituales o más probables de un punto determinado de la superficie terrestre. Es, por
tanto, una serie de valores estadísticos. Por ejemplo, aunque en un desierto se pueda
producir, eventualmente, una tormenta con precipitación abundante, su clima sigue
siendo desértico, ya que la probabilidad de que esto ocurra es muy baja.
La predicción del tiempo atmosférico

La meteorología y la climatología estudian la atmósfera desde varias perspectivas. Por


un lado, describen las condiciones generales del tiempo atmosférico en una zona y
época concretas. Por otro, investigan el comportamiento de las grandes masas de aire
con el fin de establecer leyes generales respecto a su influencia sobre otros factores.
Finalmente, analizan cada uno de estos factores particulares (temperatura, presión,
humedad, ... ) con el fin de descubrir las leyes que los gobiernan y poder hacer una
previsión del tiempo acertada.

La meteorología tiene diversas aplicaciones prácticas, además de las evidentes. Por


ejemplo, la meteorología aeronáutica se especializa en todo lo que afecta al tráfico
aéreo; la meteorología agraria pretende predecir las condiciones adecuadas para las
distintas labores agrícolas; la meteorología médica estudia la influencia de los factores
atmosféricos sobre la salud humana.

Los mapas del tiempo.-

El mapa del tiempo que podemos ver en el periódico o la televisión es el resultado de


siglos de experiencia. Inicialmente se trataba de simples anotaciones sobre fenómenos
meteorológicos observados en distintos lugares.
Con el tiempo se fueron perfeccionando. La invención de diversos aparatos de medición
(higrómetro, termómetro, barómetro, anemómetro, ... ) hizo proliferar la aparición de
estaciones meteorológicas y de organismos, a nivel regional, nacional e internacional,
encargados de recopilar los datos y organizarlos.
El verdadero avance llegó, sin embargo, en el siglo XX, con la puesta en órbita de
satélites meteorológicos dotados de instrumentos fotográficos y analíticos cada vez más
sofisticados. La informática ha contribuido enormemente a este avance, ya que los
ordenadores son capaces de procesar muchos datos en poco tiempo y de elaborar
modelos climáticos y de previsiones.
Meteorología, estudio científico de la atmósfera de la Tierra. Incluye el estudio de las
variaciones diarias de las condiciones atmosféricas (meteorología sinóptica), el estudio
de las propiedades eléctricas, ópticas y otras de la atmósfera (meteorología física); el
estudio del clima, las condiciones medias y extremas durante largos periodos de tiempo
(climatología), la variación de los elementos meteorológicos cerca del suelo en un área
pequeña (micro meteorología) y muchos otros fenómenos. El estudio de las capas más
altas de la atmósfera (superiores a los 20 km o los 25 km) suele implicar el uso de
técnicas y disciplinas especiales, y recibe el nombre de aeronomía. El
término aerologías aplica al estudio de las condiciones atmosféricas a cualquier altura.

Historia.-

Los estudiosos de la antigua Grecia mostraban gran interés por la atmósfera. Ya en el


año 400 a.C. Aristóteles escribió un tratado llamado Meteorológica, donde abordaba el
"estudio de las cosas que han sido elevadas"; un tercio del tratado está dedicado a los
fenómenos atmosféricos y el término meteorología deriva de su título. A lo largo de la
historia, gran parte de los progresos realizados en el descubrimiento de leyes físicas y
químicas se vio estimulado por la curiosidad que despertaban los fenómenos
atmosféricos.

La predicción del tiempo ha desafiado al hombre desde los tiempos más remotos, y
buena parte de la sabiduría acerca del mundo exhibida por los diferentes pueblos se ha
identificado con la previsión del tiempo y los almanaques climatológicos. No obstante,
no se avanzó gran cosa en este campo hasta el siglo XIX, cuando el desarrollo en los
campos de la termodinámica y la aerodinámica suministraron una base teórica a la
meteorología. Las mediciones exactas de las condiciones atmosféricas son también de
la mayor importancia en el terreno de la meteorología, y los adelantos científicos se han
visto potenciados por la invención de instrumentos apropiados de observación y por la
organización de redes de observatorios meteorológicos para recoger datos. Los
registros meteorológicos de localidades individuales se iniciaron en el siglo XIV, pero no
se realizaron observaciones sistemáticas sobre áreas extensas hasta el siglo XVII. La
lentitud de las comunicaciones también dificultaba el desarrollo de la predicción
meteorológica, y sólo tras la invención del telégrafo a mediados del siglo XIX se hizo
posible transmitir a un control central los datos correspondientes a todo un país para
correlacionarlos a fin de hacer una predicción del clima.

Uno de los hitos más significativos en el desarrollo de la ciencia moderna de la


meteorología se produjo en tiempos de la I Guerra Mundial, cuando un grupo de
meteorólogos noruegos encabezado por Vilhelm Bjerknes realizó estudios intensivos
sobre la naturaleza de los frentes y descubrió que la interacción entre masas de aire
genera los ciclones, tormentas típicas del hemisferio norte. Los posteriores trabajos en
el campo de la meteorología se vieron auxiliados por la invención de aparatos como
el rawinsonde o radiosonda, descrito más adelante, que hizo posible la investigación de
las condiciones atmosféricas a altitudes muy elevadas. Después de la I Guerra Mundial,
un matemático británico, Lewis Fry Richardson, realizó el primer intento significativo de
obtener soluciones numéricas a las ecuaciones matemáticas para predecir elementos
meteorológicos. Aunque sus intentos no tuvieron éxito en su época, contribuyeron a un
progreso explosivo en la predicción meteorológica numérica de nuestros días.
Observacion del clima

La mejora en las observaciones de los vientos a gran altitud durante y después de la


II Guerra Mundial suministró la base para la elaboración de nuevas teorías sobre la
predicción del tiempo y reveló la necesidad de cambiar viejos conceptos generales
sobre la circulación atmosférica. Durante este periodo las principales contribuciones a la
ciencia meteorológica son del meteorólogo de origen sueco Carl-Gustav Rossby y sus
colaboradores de Estados Unidos. Descubrieron la llamada corriente en chorro, una
corriente de aire de alta velocidad que rodea el planeta a gran altitud. En 1950, gracias
a las primeras computadoras, fue posible aplicar las teorías fundamentales de la
termodinámica y la hidrodinámica al problema de la predicción climatológica, y en
nuestros días las grandes computadoras sirven para generar previsiones en beneficio
de la agricultura, la industria y los ciudadanos en general.

Observaciones desde la superficie.

Las observaciones hechas a nivel del suelo son más numerosas que las realizadas a
altitudes superiores. Incluyen la medición de la presión atmosférica, la temperatura, la
humedad, la dirección y velocidad del viento, la cantidad y altura de las nubes, la
visibilidad y las precipitaciones (la cantidad de lluvia o nieve que haya caído).
Para la medición de la presión atmosférica se utiliza el barómetro de mercurio. Los
barómetros aneroides, aunque menos precisos, son también útiles, en especial a bordo
de los barcos y cuando se usan junto con un mecanismo de registro llamado barógrafo
para registrar las tendencias barométricas a lo largo de un cierto periodo de tiempo.
Todas las lecturas barométricas empleadas en los trabajos meteorológicos se corrigen
para compensar las variaciones debidas a la temperatura y la altitud de cada estación,
con el fin de que las lecturas obtenidas en distintos lugares sean directamente
comparables.
Para la observación de la temperatura se emplean muchos tipos diferentes de
termómetros. En la mayor parte de los casos, un termómetro normal que abarque un
rango habitual de temperaturas es más que suficiente. Es importante situarlo de modo
que queden minimizados los efectos de los rayos solares durante el día y la pérdida de
calor por radiación durante la noche, para obtener así valores representativos de la
temperatura del aire en la zona a medir.
El instrumento que se utiliza más a menudo en los observatorios meteorológicos es el
higrómetro. Un tipo especial de higrómetro, conocido como psicrómetro, consiste en dos
termómetros: uno mide la temperatura con el bulbo seco y el otro con el bulbo húmedo.
Un dispositivo más reciente para medir la humedad se basa en el hecho de que ciertas
sustancias experimentan cambios en su resistencia eléctrica en función de los cambios
de humedad. Los instrumentos que hacen uso de este principio suelen usarse en el
radiosonda o rawisonde, dispositivo empleado para el sondeo atmosférico a grandes
altitudes.
El instrumento más utilizado para medir la dirección del viento es la veleta común, que
indica de dónde procede el viento y está conectada a un dial o a una serie de
conmutadores electrónicos que encienden pequeñas bombillas (focos) en la estación de
observación para indicarlo. La velocidad del viento se mide por medio de un
anemómetro, un instrumento que consiste en tres o cuatro semiesferas huecas
montadas sobre un eje vertical. El anemómetro gira a mayor velocidad cuanto mayor
sea la velocidad del viento, y se emplea algún tipo de dispositivo para contar el número
de revoluciones y calcular así su velocidad.
Las precipitaciones se miden mediante el pluviómetro o un nivómetro. El pluviómetro es
un cilindro vertical abierto en su parte superior para permitir la entrada de la lluvia y
calibrado en milímetros o pulgadas, de modo que se pueda medir la profundidad total de
la lluvia caída. El nivómetro es también un cilindro que se hinca en la nieve para obtener
una muestra. Después se funde ésta y se mide en términos de profundidad equivalente
de agua, permitiendo con ello que su medición sea compatible con la de las
precipitaciones. Las mediciones de la profundidad de la nieve caída se efectúan con
una regla similar a las reglas comunes.
Los recientes avances producidos en el campo de la electrónica han ido acompañados
de un desarrollo concomitante en el uso de instrumentos meteorológicos electrónicos.
Uno de estos instrumentos es el radar meteorológico, que hace posible la detección de
huracanes, tornados y otras tormentas fuertes a distancias de varios miles de
kilómetros. Para tales fines, se usan las ondas de radar reflejadas por las
precipitaciones asociadas con las alteraciones, que sirven para trazar su curso. Otros
instrumentos meteorológicos electrónicos incluyen: el empleado para medir la altura de
las nubes y el que se usa para medir el efecto total del humo, la niebla y otras
limitaciones a la visibilidad. Ambos instrumentos suministran importantes mediciones
para el despegue y aterrizaje de los aviones.

Observaciones en la atmosfera superior

Los métodos modernos de predicción, así como las necesidades de la aviación, exigen
que la medición cuantitativa del viento, la presión, la temperatura y la humedad se
realicen en la atmósfera libre. Estos datos son recogidos hoy por observadores
distribuidos en varios cientos de estaciones dispersas por todos los continentes (sobre
todo en el hemisferio norte) y desde unos cuantos barcos dispersos por los océanos.

Para las mediciones rutinarias realizadas en las capas superiores de la atmósfera, los
meteorólogos han desarrollado el rawinsonde (radio-wind-sounding device) o
radiosonda, que consiste en un instrumento meteorológico ligero capaz de medir la
presión, la temperatura y la humedad equipado con un pequeño transmisor de radio de
alta frecuencia. El instrumento se sujeta a un globo de helio que lo lleva hasta la
atmósfera superior. Las mediciones realizadas por los instrumentos meteorológicos son
transmitidas automáticamente y recibidas por una estación en tierra. Un radiodetector
sigue la dirección del globo mientras éste es arrastrado por los vientos de las capas
superiores de la atmósfera y, midiendo la posición del mismo en momentos sucesivos,
se puede calcular la velocidad y dirección del viento a diferentes altitudes.

Para obtener datos sobre la atmósfera superior se emplean también aviones, en


especial cuando los huracanes o los tifones amenazan con afectar a zonas habitadas.
Se sigue la pista a estas peligrosas tormentas tropicales mediante aviones de
reconocimiento que se envían para localizar el centro u ojo de la tormenta y realizar
mediciones meteorológicas del viento, la temperatura, la presión y la humedad tanto en
el interior como en las cercanías de la tormenta.
Los métodos convencionales de observación de la atmósfera superior empiezan a
resultar cada vez más inadecuados para hacer frente a las necesidades de los nuevos
métodos de predicción numérica. Las teorías modernas sobre la circulación atmosférica
hacen cada vez más hincapié en la importancia de la unidad global de la atmósfera, y
produce gran preocupación que existan enormes regiones oceánicas que permanecen
ignotas en la práctica para los métodos convencionales. Se mantienen, con un coste
muy elevado, algunos barcos meteorológicos, pero disponer de ellos en número
suficiente para lograr una cobertura apropiada, aunque sólo fuera en el hemisferio norte,
tendría un coste prohibitivo.

Uno de los nuevos métodos de mayor éxito para la observación general de la atmósfera
ha sido el empleo de satélites artificiales. Los satélites que fotografían de forma
automática la Tierra desde órbitas polares, suministran imágenes de los patrones
nubosos y las tormentas, una vez al día, a cualquier estación meteorológica equipada
para recibir sus transmisiones de radio. Casi todos los servicios meteorológicos
importantes del mundo están equipados para recibir estas imágenes, y los países
ribereños de los grandes océanos se benefician de la capacidad para mantener una
vigilancia continua de las tormentas que amenazan a sus costas. Los sensores de
infrarrojos permiten determinar la temperatura de la parte superior de las nubes, y de
esta forma hacen posible estimar la altitud aproximada de los sistemas nubosos de la
atmósfera. Otros satélites en órbita polar han demostrado que pueden obtenerse
imágenes de alta resolución de los sistemas tormentosos durante la noche por medio de
la luz infrarroja. Hoy se fotografían de modo continuo los patrones climáticos de más de
la mitad de la Tierra desde satélites situados en órbitas geoestacionarias sobre puntos
predeterminados del ecuador a una altitud de unos 35.400 kilómetros.

Por desgracia, los patrones fotográficos suministrados por los satélites tienen una
utilidad limitada para los métodos modernos de predicción meteorológica, que se basan
en el empleo de mediciones de la temperatura y la presión en el interior mismo de la
atmósfera. Se están realizando grandes esfuerzos en la investigación de nuevos
métodos para recoger datos sobre la atmósfera superior en todo el mundo. Una de las
propuestas en estudio es la Técnica de Sondeo Horizontal Global (Global Horizontal
Sounding Technique, GHOST), que combinaría una red general de globos de flotación
libre equipados con instrumentos y los datos obtenidos por los satélites para recopilar la
información necesaria.
Circulacion de la atmosfera.

La causa de todos los movimientos atmosféricos es el calentamiento desigual de la


superficie terrestre por el Sol. La mayor parte del calor y la luz inciden sobre las
regiones ecuatoriales y sólo una pequeña parte va a parar a las zonas polares. Como
consecuencia de las diferencias resultantes en la temperatura, existe una compleja
circulación atmosférica que, como uno de sus efectos, produce la transferencia de calor
desde las regiones más cálidas hacia los polos.
En los trópicos, la circulación atmosférica sigue un patrón meridional, llamado célula
tropical de Hadley, en el que el aire desciende en cinturones situados en torno a los 30º
de latitud N y los 30° de latitud S respecto del ecuador y asciende en las inmediaciones
de éste. A baja altitud hay una deriva general del aire hacia el ecuador, mientras que a
mayor altitud se produce una deriva compensadora hacia los polos, que completa la
célula. Al converger las dos corrientes superficiales hacia el ecuador desde el Norte y el
Sur en un cinturón de bajas presiones llamado de calmas ecuatoriales, éstas se ven
obligadas a ascender, expandirse y enfriarse. La humedad del aire se condensa
formando nubes, que tienden a producir lluvias frecuentes sobre el área. El cinturón de
convergencia tiende a desplazarse unos cuantos grados al Norte y al Sur con los
cambios de estación. A 30º de latitud N y a 30° de latitud S respecto del ecuador, los
ramales descendentes de la célula se calientan por efecto de la compresión, y las
posibles nubes presentes tienden a evaporarse. Como resultado, el tiempo es cálido y
soleado, y predominan los climas desérticos. Debido a la rotación de la Tierra, las
corrientes de aire ecuatoriales, llamadas vientos alisios, son desviadas hacia el Oeste y,
por consiguiente, soplan del Noreste en el hemisferio norte y del Sureste en el
hemisferio sur. Las corrientes de retorno, de gran altitud, tienen a convertirse en vientos
del Oeste (en términos meteorológicos, los vientos se nombran en función de la
dirección desde la que soplan).
A latitudes medias y altas, los rasgos más notables de la circulación atmosférica son los
ciclones y anticiclones migratorios, y sólo emerge una imagen clara de la circulación
global cuando se obtienen los valores medios de estos movimientos durante varios días.
Esta circulación procede del Oeste en casi en todo el mundo, y su velocidad aumenta
rápidamente con la altitud hasta unos 23 km, donde la velocidad media del viento puede
superar los 160 km/h. La presión a nivel del mar disminuye hacia el Norte desde los 30º
hasta los 60º de latitud, donde tiende a producirse un mínimo, y a los 60º de latitud N se
desarrolla un anticiclón poco profundo en el que prevalecen los vientos del Este.
La circulación media al Norte de los 30º de latitud tiende a ser fuerte durante el invierno,
cuando se producen las mayores diferencias en temperatura entre las latitudes altas y
bajas. Los cinturones de altas y bajas presiones situados en los 30º y los 60º de latitud
N se desplazan ligeramente con las estaciones, tendiendo a seguir al Sol hacia el Norte
y hacia el Sur. Los continentes ejercen también una notable influencia sobre el flujo
medio, y sus efectos son sobre todo llamativos en el hemisferio norte, donde el
contraste entre la temperatura de las masas terrestres y la de los océanos es máxima.
Durante el invierno se desarrollan sobre Norteamérica y Asia anticiclones muy fríos,
mientras que en verano tienden a prevalecer las bajas presiones cálidas. Los sistemas
de vientos estacionales asociados a estos patrones de presión reciben el nombre de
monzones; son muy llamativos en la India y el Sureste asiático.
Un aspecto notable de la circulación del Oeste a latitudes medias y altas es la presencia
de vórtices ciclónicos y anticiclónicos que derivan desde el Oeste hacia el Este y
producen cambios en el clima de un día para otro. Los vórtices que giran en sentido
antihorario reciben el nombre de ciclones extratropicales, y su intensidad tiende a ser
máxima durante el invierno, cuando los contrastes de temperatura son mayores. Estos
ciclones tienden a formarse o a regenerarse a partir de alteraciones débiles en ciertas
áreas, situadas sobre todo a lo largo de las costas de Norteamérica y Asia, en el
hemisferio norte, y también al este de las barreras montañosas de Norteamérica y el sur
de Europa. Las tormentas se intensifican al ir desplazándose hacia el Este y el
Noroeste, y tienden a alcanzar su desarrollo máximo en las regiones de Islandia y las
Aleutianas. En estas tormentas pueden producirse vientos de más de 160 km/h en mar
abierto, y las enormes olas que generan pueden recorrer miles de kilómetros,
dificultando la navegación en otras zonas y abatiéndose sobre sus costas.
Dentro del flujo dominante hacia el Este a latitudes medias se encuentra la corriente en
chorro, una banda estrecha de viento del Oeste de alta velocidad que sigue un curso
ondulante de Oeste a Este. Sopla a una altitud media de 12.200 km en invierno y de
13.700 km en verano. La velocidad del viento de la corriente en chorro puede llegar a
superar los 400 kilómetros por hora.

Masas de aires y frentes.

En torno a los 30º latitud N y los 30º latitud S y sobre los continentes, suelen ser
dominantes en invierno las altas presiones y los vientos débiles. En estas regiones, los
vientos se dispersan con lentitud en sentido horizontal, y el aire seco desciende de las
alturas para reemplazarlos. Debido al calentamiento producido por la compresión del
aire descendente, los anticiclones tienden a estar asociados con el buen tiempo,
excepto allá donde el contacto del aire con una superficie fría pueda producir nieblas o
nubes bajas.
La mayoría de las regiones donde tienden a prevalecer los anticiclones son bastante
uniformes en lo que se refiere a sus características superficiales y, con los lentos
movimientos divergentes, tienden a generarse grandes masas de aire con
características uniformes.
Las masas de aire tropical marítimo que se forman sobre los océanos a unos 30º latitud
N y S, pueden ser transportadas a miles de kilómetros de distancia, produciendo
periodos de clima inusualmente cálido y húmedo y aportando abundante agua para la
formación de nubes y precipitaciones en latitudes medias y altas. Otro tipo característico
es el aire polar continental. Situadas sobre las extensiones nevadas de Norteamérica y
Asia en invierno, estas masas de aire se vuelven muy frías, produciendo temperaturas
mínimas de -68 ºC en Siberia y de -63 ºC en Norteamérica.
Las masas de aire tienden a juntarse para producir zonas de grandes contrastes
térmicos. Estas regiones, que fueron objeto de gran atención por parte de los
meteorólogos suecos en tiempos de la I Guerra Mundial, recibieron el nombre de frentes
y fueron reconocidos como zonas de cambio climatológico estrechas y altamente
activas. Los frentes más notables tienden a situarse en las inmediaciones de la costa
este de Norteamérica en invierno y en las costas del Pacífico en Asia. Las masas
continentales de aire polar tienden a descender y se extienden por debajo de las masas
tropicales marítimas cálidas. Así pues, las masas de aire caliente son empujadas hacia
arriba, sobre las de aire polar, a lo largo de las zonas frontales, y se enfrían por
expansión, lo que hace que se condensen, liberando su humedad en forma de
precipitaciones.
Previsiones meteorológicas y sus modificaciones.

Los métodos empleados en la previsión del tiempo han experimentado una serie de
cambios rápidos desde la II Guerra Mundial en respuesta a los avances en la tecnología
de los equipos informáticos, los satélites y las comunicaciones. Las investigaciones
prosiguen con el mismo ímpetu, por lo que cabe esperar que se produzcan muchos más
cambios en la próxima década.

Recogida de datos

La recogida de datos sobre el clima se logra sobre todo por medio de la transmisión vía
teletipo de mensajes codificados, a través de líneas terrestres y de la radio. Los circuitos
nacionales de teletipos operan como líneas multiusuario, y los datos impresos por cualquier
estación aparecen al mismo tiempo en todas las demás estaciones conectadas a la misma
línea. Los datos recopilados a nivel nacional se intercambian a través de circuitos globales a
larga distancia de alta velocidad, con lo que, en cerca de una hora, los informes sobre la
superficie y las capas superiores de la atmósfera están disponibles en los centros regionales
de muchos países. El sistema global de telecomunicaciones de la Organización Mundial de
Meteorología actúa como centro de recepción y transmisión de los datos que proceden de las
estaciones de superficie y los satélites meteorológicos, así como de los que proceden de
barcos, aviones y radiosondas.

Transmisiopn de datos.

En el margen de dos horas desde la recogida de los datos, hay mapas climatológicos
disponibles en los centros de previsión meteorológica. El uso del fax ha multiplicado la
eficiencia de estos centros, ya que los mapas son trazados por analistas expertos y
están al alcance de los meteorólogos de campo en mayor variedad y con mayor rapidez
de lo que antes era posible, cuando se trazaban de forma local. Ciertos análisis de las
condiciones en la atmósfera superior son realizados de modo automático por medio de
ordenadores o computadoras que, con periféricos adicionales, pueden traducir y
almacenar la información codificada de las líneas de teletipo, realizar cálculos
matemáticos y presentar los resultados en forma de líneas trazadas sobre mapas. Tales
análisis se transmiten vía fax a las estaciones locales y son almacenados para su
empleo en previsiones climatológicas numéricas.

Modelos climatologicos

Los principios de las ecuaciones que gobiernan las condiciones físicas de la atmósfera
se conocen desde hace mucho tiempo, pero sólo en fechas recientes se han
desarrollado computadoras con suficiente potencia y rapidez. El mayor centro de
ejecución de modelos climatológicos es el European Centre for Medium-Range Weather
Forecasting (Centro europeo para la previsión meteorológica a plazo medio), situado en
Bracknell, Inglaterra. La atmósfera es demasiado grande y compleja como para predecir
con exactitud su comportamiento, incluso con los equipos más poderosos, pero es
posible construir análogos matemáticos, o modelos, bastante realistas. En el modelo
más simple sólo se predicen las condiciones a un único nivel. Es posible efectuar
descripciones más realistas de la atmósfera empleando al mismo tiempo un gran
número de niveles, y en el modelo más sofisticado que se emplea hoy se usan nueve
niveles. Las ecuaciones son tales que pueden calcularse los cambios en las
propiedades atmosféricas a cada nivel para un breve plazo de tiempo tan sólo 10
minutos después de realizadas las observaciones. Las previsiones son después
sustituidas por los datos iniciales observados, y el proceso se repite para sucesivos
intervalos de tiempo hasta llegar a un plazo total de 72 horas. Los resultados así
obtenidos para las 12, 24, 36, 48 y 72 horas posteriores a la hora inicial son trazados de
modo automático sobre mapas que reflejan las condiciones previstas en los diversos
niveles, y estos son transmitidos vía facsímil a las estaciones y otros usuarios del
servicio.

Interpretación de los datos.

Los procedimientos descritos más arriba se realizan de modo automático, pero las
previsiones resultantes requieren gran habilidad interpretativa. El clima se ve afectado
en gran medida por condiciones locales que no pueden incluirse en los modelos.
Además, los modelos no son representaciones perfectas de la atmósfera, y los
meteorólogos experimentados prefieren en ocasiones no confiar en los resultados de
los equipos, o pueden introducir en ellos modificaciones basadas en su propia
experiencia.
Se han desarrollado métodos estadísticos para sacar partido a la experiencia obtenida a
través de observaciones sobre el comportamiento de la atmósfera realizadas durante un
largo periodo de tiempo. En algunos de estos métodos, las pautas se clasifican en
muchos grupos diferentes, y la predicción se realiza haciendo referencia a la conducta
antes observada en el grupo al que pertenece la situación atmosférica observada. La
ventaja de este método es que hace posible determinar la probabilidad de que se
produzcan varios eventos alternativos. Por ejemplo, la probabilidad de que nieve al día
siguiente podría ser de un 20%, la de que llueva de un 50% y la de que haga buen
tiempo de un 30%. Este tipo de previsiones son esenciales para la planificación eficiente
de muchas actividades. El riesgo de pérdidas y otros desastres, por ejemplo, que se
producirían en caso de una nevada copiosa en una gran ciudad, pueden justificar la
adopción de medidas para la retirada de la nieve cuando la probabilidad de que se
produzca ésta es superior a un 20%. Una predicción categórica de lluvia (que puede ser
más probable que la nieve) sería de escasa utilidad para planificar este tipo de
operaciones.

Fiabilidad de las previsiones.

La precisión de las previsiones meteorológicas es relativa, y los porcentajes publicados


tienen escaso significado sin una descripción detallada de los criterios empleados para
juzgar la exactitud de una previsión. En los últimos años se ha vuelto habitual atribuirles
una precisión de entre un 80 y un 85% en plazos de un día. Los modelos numéricos han
introducido considerables mejoras en la exactitud de las previsiones meteorológicas en
comparación con las predicciones anteriores, realizadas por medio de métodos
subjetivos, y en especial para periodos superiores a un día. Hoy, es posible demostrar la
fiabilidad de predicciones específicas para periodos de hasta cinco días, y se han
logrado algunos éxitos en la previsión de variaciones anormales de la temperatura y la
pluviosidad para periodos de hasta 30 días. No es posible refutar la fiabilidad de las
previsiones para periodos de tiempo más largos debido a que no se han adoptado aún
modelos de verificación; no obstante, los meteorólogos profesionales tienden a ponerla
en duda.

Fisica de las nubes y modificación del clima.

El estudio de los procesos atmosféricos, que incluye la condensación de la humedad, el


desarrollo de pequeñas gotas en las nubes, y la aparición de precipitaciones, recibe el
nombre de física de las nubes. Debido a la importancia económica de la lluvia y la nieve,
esta disciplina ha tenido gran interés en años recientes.
El crecimiento de las gotas de agua de las nubes y la aparición de precipitaciones son
procesos complejos que no se conocen lo bastante. Ciertos trabajos teóricos sugieren
que la precipitación de las gotas de las nubes se ve favorecida por la presencia de
diminutos cristales de hielo. Dado que las temperaturas en muchas nubes de baja
altitud que producen precipitaciones apreciables, son siempre superiores al punto de
congelación, parece razonable afirmar que existen también otros procesos importantes.
Se ha propuesto el crecimiento de las gotas por colisión y coalescencia como otro
mecanismo responsable del proceso.
En época reciente, los meteorólogos han investigado la posibilidad de modificar el clima
rociando las nubes con diversas sustancias, como cristales de yoduro de plata. Se han
realizado considerables investigaciones sobre la dispersión de la niebla de cara a
aumentar la visibilidad para los aviones, pero el principal objetivo de la mayor parte de
estos experimentos es la producción artificial de precipitaciones o la prevención del
granizo. La evaluación científica de las diversas técnicas necesarias requiere un estudio
en condiciones controladas para distinguir entre la lluvia inducida y la debida a razones
naturales. Los datos disponibles sobre los experimentos realizados, tanto por parte de
agencias públicas como de la iniciativa privada, indican que sembrar las nubes puede
alterar el momento o la cantidad total de las precipitaciones caídas sobre áreas
limitadas si las condiciones meteorológicas son favorables. En el caso de las nubes
superenfriadas (con temperaturas por debajo del punto de congelación), el agente
precipitador más eficaz es el hielo seco. El método de rociar estas nubes de baja
temperatura con partículas de yoduro de plata, adoptado por muchas empresas
comerciales, produjo resultados insatisfactorios, en especial cuando las partículas
habían sido dispersadas por medio de generadores situados en tierra en vez de ser
lanzadas desde aeroplanos. Es posible conseguir que los cúmulos cálidos con
corrientes ascendentes liberen lluvia por medio de pulverizaciones de agua o
rociándolos con partículas de sal.
Algunos experimentos recientes ofrecen claras indicaciones de que el granizo y las
acumulaciones abundantes de nieve pueden impedirse rociando las nubes con grandes
cantidades de yoduro de plata.

En su labor informativa el Servicio de Meteorología emite distintos tipos de comunicados


o boletines y usa ciertos términos especializados, algunos de los cuales se definen a
continuación:

PERTURBACION O DISTURBIO TROPICAL: Un sistema de nubosidad de tipo


conectivo (nubes cúmulo o cumulonimbo) de l00-300 millas de diámetro que se
mueve en la zona tropical con carácter definido y mantiene su identidad por más
de un día. A veces está asociado a una perturbación en el flujo de los vientos. Es
el grado inicial del sistema que si adquiere mejor organización e intensidad crece
a la categoría de onda tropical, depresión, tormenta o huracán.
ONDA TROPICAL: Un sistema de circulación de vientos de tipo ondulatorio
ciclónico en la corriente de los vientos alisios. No tiene movimiento circulatorio
cerrado. Puede tener amplitud mayor en los niveles cercanos a la superficie o
puede ser el reflejo de un ciclón en las capas altas. Está acompañada de
nubosidad y mal tiempo. Una onda tropical puede intensificarse y convertirse en
una depresión tropical. La producción normal de lluvia en Puerto Rico entre junio
y octubre se debe al paso de ondas tropicales. Pasan usualmente de 3-4 por
mes.
VAGUADA: Sistemas de vientos en que el aire se mueve horizontalmente con
carácter ciclónico en forma ondulatoria o de onda (no tiene circulación cerrada).
Se observan principalmente en los niveles de altura. Se habla así de vaguada en
los niveles bajos de la atmósfera, 0-20,000 pies; vaguada en los niveles
superiores, 20-40,000 pies; "vaguada polar" observada en la corriente oeste de
las latitudes medias.
FRENTE FRIO: Sistema de origen polar que se desplaza hacia el ecuador
trayendo aire frío a su paso; está acompañado de actividad de aguaceros y a
veces vientos fuertes eil rachas. Son oriundos de las latitudes medias y ocurren
principalmente en invierno. Muchos de ellos se desplazan hacia el sureste a
través de las Islas Bahamas hasta llegar a las islas del Caribe. El frente es la
línea de demarcación entre el aire frío polar y aire cálido de origen tropical.
Nuestras generaciones pasadas se referían a estos sistemas como un "norte". La
lluvia normal en Puerto Rico en los meses de noviembre hasta abril es producida
por frentes fríos, o por vaguadas en los niveles superiores o combinación de
ambos sistemas.
CICLON: Nombre genérico para los sistemas organizados de circulación
ciclónica que se desplazan sobre la superficie terrestre. Una circulación ciclónica
es aquella en que los vientos soplan en forma casi-circular alrededor de un centro
con sentido contrario a las manecillas del reloj en el Hemisferio Norte y con
sentido opuesto en el Hemisferio Sur. Tiene un centro de presión atmosférica
baja en el centro y está acompañado de nubosidad y mal tiempo, a veces con
viento y lluvia borrascosa. Se reconocen dos clases principales de ciclón: ciclón
tropical y ciclón extra-tropical.
CICLON EXTRA-TROPICAL: Ciclón que se desarrolla y se mueve en las
latitudes medias. Se forma por la interacción de masas de aire polares y
tropicales (frías y calientes) y tiene características distintas de los ciclones
tropicales. Son generalmente más extensos en diámetro y no desarrollan la
magnitud ni concentración de vientos que se observan en ciclones tropicales. Se
forman con más intensidad en invierno y son responsables de las grandes
nevadas que se observan en las latitudes medias y polares.
CICLON TROPICAL: Ciclón que se origina en los mares tropicales,
generalmente en las latitudes 10-30° retirado del ecuador. El ciclón tropical se
caracteriza por tener una organización de vientos bastante concentrada en un
anillo alrededor del centro u "ojo" y tener un centro más caliente que los
alrededores. En su fase de mayor intensidad es uno de los sistemas atmosféricos
más temidos por su carácter destructivo. Por acuerdo internacional, se reconocen
tres categorías de intensidad del ciclón tropical: depresión tropical, tormenta
tropical y huracán o tifón.
DEPRESION TROPICAL: Ciclón tropical en su fase formativa, de intensidad
mínima en que los vientos máximos en la superficie son 38 mph o menos.
TORMENTA TROPICAL: Un ciclón tropical que ha adquirido buena organización
con centro termal caliente y cuyos vientos máximos alcanzan entre 39 y 73 mph. .
HURACAN (Tifón en el Océano Pacífico Oeste): Un ciclón tropical que ha
adquirido organización e intensidad máxima, tiene un centro caliente y presión
baja en extremo en el centro. Sus vientos máximos son de 74 mph o más.
Vientos de alrededor de 200 mph se han medido en los huracanes más intensos.
Su fuerza destructora por la acción del viento y la lluvia torrencial es legendaria y
ha sido causante de pérdidas humanas que se cuentan en millares.
OJO DEL HURACAN: El área de calma relativa en el centro de una tormenta o
huracán. El "ojo" típico se observa cuando el sistema ha adquirido por lo menos
intensidad de tormenta tropical. Mientras mayor sea la intensidad, menor y mejor
organizado es el "ojo" o centro del mismo.

ADVERTENCIA: Comunicado informativo expedido por un Centro de Pronósticos de


Huracanes sobre el progreso de un huracán o tormenta tropical. La ADVERTENCIA
contiene detalles sobre la localización, intensidad y dirección de movimiento del ciclón;
también puede contener en su texto un AVISO para ciertas áreas. Las ADVERTENCIAS
son numeradas, y se expiden regularmente cada seis horas (a las 6:00 a.m., 12:00 p.m.,
6.00 p.m. y 12:00 a.m.).

VIGILANCIA DE HURACAN O DE TORMENTA TROPICAL: Un anuncio


expedido a determinada área cuando un huracán o tormenta tropical (que puede
convertirse en huracán) amenaza en las próximas 24 a 48 horas. El estado de
VIGILANCIA indica que el huracán está acercándose en una trayectoria peligrosa
y el público debe mantenerse alerta a la situación, lista para tomar acción rápida
en caso que se expida un AVISO DE HURACAN. Resumiendo, durante la
VIGILANCIA, no se pide al público que asegure puertas y ventanas, etc., pero
que prepare para tomar acción cuando se expide un AVISO.
AVISO DE TORMENTA TROPICAL O VIENTOS DE TORMENTA: Un llamado a
la población pidiendo acción inmediata de protección contra vientos fuertes entre
55 y 73 mph. Este AVISO se expide cuando se espera que una tormenta tropical
azote un área indicada. También se expide a veces para áreas adyacentes a las
que han recibo AVISOS DE HURACAN. En otras palabras, un área específica
puede recibir AVISOS DE TORMENTA TROPICAL mientras otra área vecina
más cerca del centro del ciclón puede estar bajo AVISO DE HURACAN o vientos
huracanados.
AVISO DE HURACAN: Un llamado a la población pidiendo acción inmediata de
protección contra vientos huracanados (de 74 millas por hora o más). Este
AVISO puede ser expedido también en caso de una tormenta tropical
acompañada de mar gruesa y marejadas altas peligrosas. Es de rigor tomar
medidas de precaución tan pronto se expida el AVISO DE HURACAN. Este es
siempre un aviso de peligro para el área amenazada.
AVISO DE VENTARRONES: Un llamado a la población, similar a los anteriores,
pero para vientos de 39 a 54 mph. Un área puede recibir AVISO DE HURACÁN,
otro AVISO DE VIENTOS DE TORMENTA TROPICAL y el área menos expuesta
tan sólo AVISO DE

Relaciona los instrumentos meteorológicos uniéndolos con una línea

barómetro temperatura

anemómetro presión atmosférica

termómetro dirección del viento

psicrómetro humedad relativa

pluviómetro precipitación

veleta intensidad del viento

II. MARCO TEORICO.

ORGANIZACIÓN METEOROLOGICA MUNDIAL.

Desde la predicción meteorológica hasta la investigación sobre la contaminación del


aire, pasando por el cambio climático, los estudios del agotamiento de la capa de
ozono y la predicción de las tormentas tropicales, la Organización Meteorológica
Mundial (OMM) coordina la actividad científica mundial para que
la información meteorológica, y otros servicios lleguen con rapidez y precisión cada vez
mayores al público, al usuario privado y comercial, a la navegación aérea y marítima
internacional. Las actividades de la OMM contribuyen a la seguridad de vidas y bienes,
al desarrollo socioeconómico de las naciones y a la protección del medio ambiente.
Con sede en Ginebra, esta Organización cuenta con 185 Miembros, forma parte de
las Naciones Unidas y es la voz científica y autorizada en cuanto concierne al estado y
al comportamiento de la atmósfera y el clima de la Tierra.

1. Antecedentes.

La creación de estaciones meteorológicas de observación, en todo el mundo, aun en


lugares más remotos y el rápido intercambio de información ha sido una inquietud
constante que hizo necesaria la creación, ya a mediados del siglo XIX, de
mecanismos que pudieran cumplir tal función. En la actualidad, la observación
meteorológica mediante satélites ha simplificado, de alguna manera, las cosas, pero
la necesidad de cooperación internacional se manifiesta quizá con mayor intensidad.
En 1853 tuvo lugar en Bruselas una conferencia que se ocupó de las condiciones
climatológicas y atmosféricas de los océanos. En 1872 se reunieron los Directores
de Servicios Meteorológicos y al año siguiente se estableció una Comisión
Meteorológica Internacional que se encargó de redactar un proyecto con miras a
crear una Organización Meteorológica Internacional (OMI). Tal organización fue
establecida en 1878, como organismo no gubernamental.
La actual Organización Meteorológica Mundial (OMM), fue creada , en 1947, por la
VIIa Conferencia de Directores de la ya existente OMI. La OMM comenzó sus
actividades en 1951, una vez ratificado su Convenio Constitutivo y
transferidos funciones, bienes, archivos, etc., de la OMI.

2. Principales Características

El Convenio Meteorológico Mundial, por el que se creó la OMM, fue adoptado en la


Duodécima Conferencia de Directores de la OMI reunida en Washington en 1947.
Aunque el Convenio mismo entró en vigor en 1950, la OMM inició efectivamente sus
actividades como sucesora de la OMI en 1951, y, a fines de este año quedó
establecida como organismo especializado de las Naciones Unidas por acuerdo
concertado entre las Naciones Unidas y la OMM.
La OMM fue establecida, según el preámbulo de su Convenio Constitutivo para
coordinar, uniformar y mejorar las actividades meteorológicas mundiales y para
promover un eficiente intercambio de informaciones meteorológicas entre países
para ayuda de las actividades humanas.
Es un organismo especializado de Naciones Unidas que presenta, en cuanto a su
composición, la singularidad de que, además de Estados soberanos, pueden
también ser miembros territorios que no son aún independientes, como los territorios
no autónomos, siempre que mantengan un servicio meteorológico propio, y que su
candidatura haya sido presentada por el Estado miembro responsable de sus
relaciones internacionales.

3. Fines de la OMM

Sus fines están enunciados en el artículo 2°, y son:


Facilitar la creación de redes de estaciones que efectúen observaciones
meteorológicas u otras observaciones geofísicas relacionadas con la
meteorología.
Favorecer la creación y el mantenimiento de centros encargados de prestar
servicios meteorológicos.
Fomentar la creación y el mantenimiento de sistemas para el intercambio
rápido de las informaciones meteorológicas.
Promover la uniformidad de observaciones meteorológicas y asegurar la
publicación uniforme de observaciones y estadísticas.
Intensificar la aplicación de la meteorología a la aviación, la navegación
marítima, los problemas hidráulicos, la agricultura y otras actividades
humanas.
Estimular la investigación, enseñanza y capacitación en meteorología, y
cooperar con la coordinación de los aspectos internacionales de tales
actividades.

4. Organización

Los órganos de esta organización responden a las características de los otros


organismos especializados.
 Congreso Meteorológico Mundial, órgano supremo de la OMM, se reúne
cada cuatro años, aprueba la política de la Organización,
su programa y presupuesto y adopta disposiciones. Supervisa las actividades
del Comité Ejecutivo y toma medidas oportunas al respecto. Crea
Asociaciones Regionales y las Comisiones Técnicas. En este órgano están
representados todos los miembros, que deben enviar al Director del Servicio
Meteorológico Nacional como delegado principal. Las decisiones deben
tomarse por dos tercios de voto. Elige un Presidente y tres Vice-presidentes.
 Comité Ejecutivo. Se compone de 36 miembros, comprendidos el Presidente
y tres Vicepresidentes. Se reúne por lo menos una vez al año para preparar
estudios y recomendaciones para el Congreso, supervisa la aplicación de las
resoluciones y disposiciones del Congreso y asesora a los Miembros en
cuestiones técnicas.
 Asociaciones Regionales: Los Miembros se agrupan en seis Asociaciones
Regionales: África, Asia, Europa, América del Norte y América Central,
América del Sur y Sudoeste del Pacífico. Cada una de ellas se reúne cada
cuatro años, coordina las actividades de meteorología e hidrología operativa
en sus regiones, y examina las cuestiones que le ha remitido el Congreso y el
Comité Ejecutivo.
 Comisiones Técnicas. La OMM tiene ocho Comisiones Técnicas sobre:
meteorología aeronáutica; meteorología agrícola; ciencias atmosféricas;
sistemas básicos; climatología; hidrología; instrumentos y métodos de
observación y meteorología marina. Cada una de ellas se reúne cada cuatro
años. Sus funciones son estudiar los problemas técnicos que le solicite el
Congreso y hacer recomendaciones al respecto. Deben estar a la
vanguardia de los avances científicos y técnicos y fomentar su aplicación.
 Secretaría. La Secretaría, encabezada por el Secretario General (nombrado
por el Congreso) es el centro administrativo y de documentación e
información de la Organización. Prepara, edita, produce y distribuye las
publicaciones de la Organización, desempeña las funciones que especifican
el Convenio y otros documentos fundamentales, y da el respaldo
administrativo necesario a la labor de los órganos integrantes de la OMM
arriba descritos. El Secretario General es el Prof. G.O.P. Obasi (Nigeria).

5. Principales programas de la OMM relacionados a la climatología

Vigilancia Meteorológica Mundial

Entre los principales programas científicos y técnicos de la OMM figura la Vigilancia


Meteorológica Mundial (VMM), piedra angular de las actividades de esta
Organización. Encontramos aquí la cuestión del trasvase de contenidos, pues la
VMM suministra a nivel mundial información meteorológica de última hora a través
de los sistemas de observación y enlaces de telecomunicación a cargo de los
Miembros que constan de los elementos siguientes: cuatro satélites de órbita polar,
cinco satélites geoestacionarios, unas 10.000 estaciones de observación terrestres,
7.000 estaciones de buque y 300 boyas fondeadas y a la deriva equipadas con
estaciones meteorológicas automáticas.
Cada día, los enlaces de gran velocidad transmiten más de 15 millones de
caracteres de datos y 2.000 mapas meteorológicos a través de tres Centros
Meteorológicos Mundiales, 35 Centros Meteorológicos Regionales y 183 Centros
Meteorológicos Nacionales que colaboran en la preparación de análisis y
predicciones meteorológicos con medios técnicos sumamente complejos. De ese
modo, los buques y aeronaves transoceánicas, los científicos que investigan
la contaminación del aire o el cambio climático mundial, los medios
de comunicación y el público en general reciben constantemente una información
reciente. Estos complejos acuerdos sobre normas, claves, medidas
y comunicaciones se establecen a nivel internacional por conducto de la OMM.
Para emitir predicciones meteorológicas hacen falta datos de todo el mundo. Si no
hubiera OMM, las naciones del mundo tendrían que concertar acuerdos entre sí para
asegurar el intercambio y disponibilidad de datos con objeto de atender a sus
necesidades nacionales, por ejemplo, las predicciones para el público y para
servicios especiales destinados a distintos sectores económicos como la agricultura,
los públicos tales como el gas y la producción de energía hidroeléctrica, y así
sucesivamente. Una aeronave no despega, ni un buque abandona el puerto sin una
predicción meteorológica. La prestación de esos servicios es parte de las
responsabilidades internacionales de los distintos países, que tendrían serias
dificultades para dar una información precisa y puntual si la infraestructura mundial
establecida bajo los auspicios de la OMM no existiese.
Al combinar los medios y servicios que aportan los países Miembros, la finalidad
primordial del Programa es dar una información meteorológica, geofísica y ambiental
que les permita mantener la eficiencia de sus servicios meteorológicos. Las
instalaciones y medios que se encuentran en regiones exteriores a un territorio
nacional (espacio exterior, zonas oceánicas y la Antártida) son mantenidas por los
Miembros con carácter voluntario. La Vigilancia Meteorológica Mundial consta de
un Sistema Mundial de Observación, un Sistema Mundial de Proceso de Datos, un
Sistema Mundial de Telecomunicación, Gestión de Datos y Actividad de Apoyo a los
Sistemas.
Bajo el "paraguas protector" de la VMM se agrupan también las actividades
satelitales y de respuesta de emergencia de la OMM; éstas últimas están
relacionadas con la coordinación y aplicación de procedimientos y mecanismos de
respuesta para la provisión e intercambio de datos de observación y
de productos especializados en caso de accidente nuclear, así como con el
Programa de Instrumentos y Métodos de Observación y el Programa sobre Ciclones
Tropicales (PCT). Este, que presta sustanciales contribuciones al Decenio
Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres Naturales,
tiene la finalidad de ayudar a más de 50 países situados en zonas vulnerables a los
ciclones tropicales a reducir a un mínimo los daños materiales y la pérdida de vidas
humanas mediante la mejora de los sistemas de predicción y aviso y las medidas de
prevención y preparación para casos de desastre.

6. Programa Mundial sobre el Clima

Fue establecido en 1979 y tiene se encarga de las cuestiones relativas al clima y al


cambio climático, las cuales son una gran preocupación mundial en el decenio de
1990. La concentración y conservación de los datos climáticos ayuda a los gobiernos
a preparar planes nacionales de desarrollo y a determinar sus políticas para hacer
frente al cambio de la situación.
Componentes
El Programa Mundial sobre el Clima (PMC) tiene los componentes siguientes:
Programa Mundial de Datos y Vigilancia del Clima (PMDVC), Programa Mundial de
Aplicaciones y Servicios Climáticos (PMASC), Programa Mundial de Evaluación del
Impacto del Clima y Estrategias de Respuesta (PMEICER), y Programa Mundial
de Investigaciones Climáticas (PMIC). El PMC recibe el apoyo del Sistema Mundial
de Observación del Clima (SMOC), que dará información exhaustiva sobre todo el
sistema climático, abarcando todos los componentes del sistema climático:
atmósfera, biosfera, criósfera, superficie terrestre y océanos.

Objetivos

Los objetivos del PMC son los siguientes: utilizar la información climática existente
para mejorar la planificación económica y social; mejorar la comprensión de
los procesos climáticos mediante la investigación, al objeto de determinar la
predecibilidad del clima y el grado de influencia del hombre en el mismo y detectar,
advirtiendo de ello a los gobiernos, las variaciones o cambios climáticos inminentes,
naturales o de origen humano, causados por el hombre que pueden afectar
considerablemente a actividades humanas esenciales.
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático
Para evaluar la información disponible sobre la ciencia, los efectos y la diversidad de
problemas económicos y de otro tipo relacionados con el cambio climático, en
particular un posible calentamiento mundial inducido por las actividades humanas, la
OMM y el PNUMA han establecido el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre
el Cambio Climático OMM/PNUMA (IPCC) en 1988. El rol del IPCC es el
asesoramiento científico, técnico y socioeconómico, brindando la información
necesaria para entender los riesgos humanos provocados por los cambios
climáticos. Solo monitorea y observa los cambios y los publica.
Está abierto a todos los miembros del PNUMA y de la OMM, y tiene
tres grupos de trabajo:
 Grupo I: asesora los aspectos científicos del sistema climático y de los
cambios climáticos.
 Grupo II: analiza la vulnerabilidad de los sistemas socioeconómicos y
naturales a los cambios climáticos, las consecuencias negativas y positivas de
los mismos, y las opciones para adaptarse a ellos.
 Grupo III: asesora par limitar las emisiones de gases que causan el efecto
invernadero y así combatir los cambios climáticos.
La principal actividad es preparar en intervalos de tiempo regulares
(aproximadamente cada cinco años) un asesoramiento comprensible y actualizado
de las dimensiones científicas, técnicas y socioeconómicas de los cambios
climáticos. Actualmente se está preparando el Tercer Reporte de Asesoramiento,
aunque también prepara reportes especiales y "papers" técnicos en temas
específicos (actualmente se están preparando tres de estos).
El IPCC desarrolla guías y metodologías para afrontar mejor los cambios climáticos,
y en todo caso adaptarse mejor a ellos. Toda esta información es distribuida por un
Centro de Distribución de Datos del IPCC.
Este Grupo terminó en agosto de 1990 su primer informe de evaluación, que
señalaba con certeza un aumento de la concentración de gases de efecto
invernadero causado por la actividad humana. Dicho informe ayuda a los gobiernos
a tomar importantes decisiones políticas, como en las negociaciones y posterior
aplicación de la Convención Marco sobre el Cambio Climático, firmada por 166
países en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992. Esta Convención fue ratificada el 1°
de diciembre de 1993 y entró en vigor el 21 de marzo de 1994.

7. Programa de Investigación de la Atmósfera y el Medio Ambiente

El Programa de Investigación de la Atmósfera y el Medio Ambiente (PIAMA)


coordina y fomenta la investigación sobre la estructura y composición de la
atmósfera, sobre la física y química de las nubes y la investigación de la
modificación artificial del tiempo, y la investigación de la meteorología tropical y de la
predicción meteorológica.
Objetivos. Los objetivos de este Programa principal son ayudar a los Miembros a
ejecutar proyectos de investigación; difundir información científica pertinente; señalar
a la atención de los Miembros problemas de investigación pendientes de solución
que revisten capital importancia, tales como la composición de la atmósfera y los
cambios climáticos; y alentar y ayudar a los Miembros a que introduzcan los
resultados de la investigación en la predicción operativa u otras técnicas apropiadas
en actividades prácticas, en especial cuando acarrean cambios de procedimientos,
para lo que es necesario la cooperación y el acuerdo internacional. El Programa
consta de la Vigilancia de la Atmósfera Global, el Programa de Investigación de la
Predicción Meteorológica, el Programa de Investigación sobre Meteorología Tropical
y el Programa de Investigación sobre Física y Química de las Nubes y Modificación
Artificial del Tiempo.
El Sistema Mundial de Observación del Ozono fue establecido en el decenio de
1950. En nuestros días son más de 140 las estaciones terrenas de observación del
ozono, que complementadas por satélites, constituyen una red internacional
de control del ozono. La Convención Internacional para la protección de la Capa de
Ozono, cuya concertación marca un hito, es en sumo grado deudora de los
científicos de todo el mundo y de la OMM, que trabaja sobre el problema del
agotamiento de la capa de ozono desde hace decenios.
Otra actividad de suma importancia fue la creación de la Red de Control de la
Contaminación General Atmosférica (BAPMoN) cuyas observaciones aportaron
entre otras cosas, la prueba de la concentración cada vez mayor de gases de efecto
invernadero tales, como el CO2 y el metano, en la atmósfera. En 1989, la red de
control del ozono y la BAPMoN pasaron a formar parte de la Vigilancia de la
Atmósfera Global de la OMM (VAG). Las decisiones de política nacional e
internacional que afectarán al medio ambiente en el siglo XXI estarán basadas en
los datos científicos reunidos por la VAG, lo que contribuirá al nuevo Sistema
Mundial de Observación del Clima (SMOC), que utilizará los sistemas existentes,
tales como la VMM y programas como la VAG, perfeccionándolos e intensificándolos
en lo necesario. También se establecerá un Sistema Mundial de Observación de los
Océanos para realizar mediciones físicas, químicas y ecológicas, como parte del
SMOC.

8. Programa de Cooperación Técnica.

Con el Programa de Cooperación Técnica (PCOT) se trata de acortar las distancias


entre los países desarrollados y en desarrollo por medio de una transferencia
sistemática de conocimientos e información en meteorología e hidrología. El PCOT
ayuda a los Miembros, en especial a los países en desarrollo, a conseguir el saber
técnico y los equipos necesarios para el desarrollo de sus Servicios Meteorológicos
e Hidrológicos Nacionales. En sus esfuerzos para colmar las diferencias
tecnológicas entre los Servicios nacionales de los Miembros en desarrollo y
desarrollados, la OMM colabora con importantes asociados internacionales, tales
como el PNUD, el PNUMA, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y
los bancos regionales de desarrollo.

9. Recursos

La mayor parte de los fondos necesarios procede, con mucho, de los


propios recursos asignados por los Miembros al funcionamiento de los sistemas
nacionales de observación, comunicación y proceso de datos proyectados y
realizados en el marco de la OMM. La cifra máxima de gastos para el período
financiero 1996-1999, aprobada por el Undécimo Congreso Meteorológico Mundial,
asciende a 255 millones de francos suizos (aproximadamente 190 millones de
dólares). Los recursos extrapresupuestarios de que se espera disponer en el mismo
período para apoyar componentes específicos de programas, tales como la
cooperación técnica, la enseñanza y formación profesional, la mejora de la Vigilancia
Meteorológica Mundial, y algunas actividades urgentes de vigilancia del medio
ambiente y del clima, la investigación y la cooperación ascienden a 89,7 millones de
francos suizos (aproximadamente 67 millones de dólares). El número máximo de
puestos de personal es de 246.

INSTRUMENTOS DE MEDICION.

Los elementos que se miden con ayuda de los instrumentos son los siguientes:
 Temperatura del aire, del agua y del suelo ‹
 Presión atmosférica ‹
 Humedad
 Velocidad y dirección del viento
 Altura de la base de las nubes
 Cantidad de lluvia
 Cantidad de evaporación ‹
 Duración de la insolación o brillo solar
 Radiación solar

PRESION ATMOSFERICA

 BAROMETRO DE MERCURIO (Hg)

El barómetro de mercurio mide la presión atmosférica mediante la medida de la


altura de una columna de mercurio.
En el de la foto, el tubo del barómetro tiene un termómetro a su derecha.
En su parte superior los tubos de los barómetros llevan una pieza móvil, que
rodea al tubo y puede deslizarse, y que se ajusta a la altura que alcanza el
mercurio en el tubo. Esta marca se deja sobre el punto que alcanza el mercurio
en cada lectura para "recordar" el último valor leído y poder ver cuánto varió la
presión al hacer la siguiente lectura.
Lleva también, en esa zona y al lado del tubo, una placa magnética móvil con
una escala que se coloca, según la altura respecto al nivel del mar a la que está
el barómetro (en la foto 100 m sobre el nivel del mar), al lado del nivel que
alcanza el mercurio en el tubo. Se trata de hacer corresponder las expresiones
grabadas en esa escala, que van de tempestad a muy seco, con la altura que
alcanza el mercurio en el tubo ese día, para poder pronosticar cómo va a variar el
tiempo en las próximas horas según hacia donde se desplace el mercurio.
El depósito de mercurio está en la parte inferior del barómetro y lleva un tapón
para evitar que se derrame al moverlo. En el momento de medir este tapón debe
estar desenroscado para que el aire ejerza presión sobre el depósito. La presión
del aire, que depende del tiempo atmosférico que hace en ese momento, es la
que eleva más o menos la columna de mercurio.

 BAROGRAFO.

La presión debida al peso del aire se denomina presión atmosférica, y su unidad


de medida es la atmósfera, definida como la "cantidad de peso que ejerce una
columna de mercurio de 760 milímetros de altura a una latitud de 45º, al nivel del
mar y a una temperatura de 0º centígrados"; aunque en Meteorología se usan los
milibares o los milímetros de mercurio. La relación entre estas medidas es la
siguiente:

1 atmósfera son 1.013,2 milibares ó 760 milímetros de mercurio.

Para apreciar las variaciones de presión se utiliza el barómetro. Su inventor fue


Evangelista Torricelli en el siglo XVII, y desde esa época, hasta nuestros días,
éstos aparatos han cambiado mucho de forma, aunque su base sigue siendo el
experimento del físico y matemático italiano.
En los Observatorios meteorológicos se utilizan los barómetros de mercurio. Se
usa dicho líquido por ser el más denso que se conoce y porque se evapora poco
a las temperaturas ordinarias; por ejemplo, si utilizáramos agua, la columna sería
unas diez veces mas alta que la que se utiliza con el mercurio.
Normalmente en nuestras casas tenemos los barómetros llamados aneroides,
que no requieren tantos cuidados como los de mercurio, puesto que no contienen
ningún tipo de líquido en su interior. El más utilizado consiste en una cápsula
metálica de paredes delgadas y acanaladas, para aumentar así su sensibilidad,
que va herméticamente cerrada y en cuyo interior se ha hecho el vacío. La
presión atmosférica que actúa sobre estas paredes no es contrarrestada por
ninguna presión interior y tiende a aplastar la cápsula. Para evitarlo, por lo menos
en parte, se le aplica un resorte que tiende a tirar de dichas paredes en contra de
la presión atmosférica. Así, pues, cuando la presión exterior aumenta, el resorte
cede algo y la cápsula se aplasta; si por el contrario, la presión atmosférica
disminuye, el resorte tiene mayor eficacia y la cápsula se abomba. Este
barómetro se gradúa por igualdad con uno de mercurio.
La presión atmosférica en un mismo lugar no es constante, sino que experimenta
continuas variaciones. Para obtener el trazado continuo de dichas variaciones se
usa un aparato registrador llamado barógrafo.
La parte sensible consta de una serie de cápsulas de vacío idénticas a la que
contiene el barómetro aneroide, soldadas unas encima de otras por su parte
central, formando batería, con lo cual se consigue que sumen sus efectos, pues
el de una sola sería insuficiente para poner en movimiento los órganos de
trasmisión. Cuando la presión aumenta, todas las cápsulas se aplastan y la
batería se acorta; cuando disminuye se abomban y ésta se alarga.

 MICROBAROGRAFO.

Este equipo mide y registra automáticamente la presión del aire además permite
determinar variaciones mínimas de la presión atmosférica debido a su
sensibilidad extremadamente alta.
Está compuesto por un juego de 20 capsulas aneroides contiene un sistema de
relojería que puede ser: de 24 horas y de 7
dias con un tiempo adicional de 80 minutos
y 8 horas respectivamente, margen que se
da para cambiar el diagrama.
El mecanismo medidor se puede transportar
a una altura de 2700 metros. Cuando viene
nuevo trae ajustado un vibrador para ajustar
los cojinetes para usar temperatura de -10 a
45°C tiempo nominal de 7 dias juego de
graficos del 100 diagramas un tubo de tinta
pluma de registro y una cubierta de plástico
flexible.

TEMPERATURA

 TERMOMETROS LIQUIDOS

Se mide en una escala graduada la expansión o compresión experimenta un


liquido (mercurio o alcohol) en el interior de un tubo de vidrio, como respuesta a los
cambios de la temperatura ambiente. El mercurio permite medir temperaturas
superiores a 39 °C mientras que los termómetros de alcohol pueden medir valores
por encima de -62 °C.
En el termómetro de máxima que se instala en forma horizontal cuando la
temperatura aumenta el mercurio se expande pasando por un punto de
estrangulación en la columna cerca de la base del bulbo del termómetro. Cuando
la temperatura empieza a descender, la columna de mercurio se corta en ese
punto, quedando marcada la posición de máxima expansión. Una vez leida la
temperatura máxima, la columna se devuelve a la posición mas comprimida
mediante agitación mecánica del termómetro.
En el termómetro de mínima, que se instala en forma horizontal existe un pequeño
vástago que es arrastrado por el extremo de la columna que se comprime al
descender la temperatura (se utiliza alcohol en vez de mercurio). Si la temperatura
aumenta el vástago permanece estacionario en la posición alcanzada en la
temperatura mínima.

 LAMINA BIMETALICA.

Termómetro inglés de la marca REGWELL CONTROL. Tiene un diámetro de 6


cm. Posee dos escalas de temperatura: Centígrada (-30º a 60º) y Fahrenheit (-
20º a 140º). La escala Fahrenheit establece como temperaturas de congelación y
ebullición del agua, 32 y 212 grados, respectivamente.
Este termómetro es de lámina bimetálica, constituida por dos metales diferentes
que están unidos a lo largo de la lámina. Los cambios de temperatura
producen sobre cada metal diferentes expansiones, por poseer distintos
coeficientes de dilatación, lo que determina que la lámina se arquee.
La referida lámina se suele enrollar en
espiral, como muestra la fotografía adjunta,
teniendo en uno de los extremos, una
aguja indicadora.

 SENSORES BASADOS EN EL USO DE LOS COMPONENTES


ELECTRONICOS.

En las décadas más recientes se ha producido un notable desarrollo tecnológico


de sensores meteorológicos basado en el uso de circuitos electrónicos.
En el caso de la temperatura se utiliza la propiedad de algunos metales de
modificar su resistencia electrónica con la temperatura. En metal más útilizado es
el platino, también se utilizan termistores que están basados en semiconductores
cuya resistencia varia con la temperatura.
Sensor de temperatura y humedad El instrumento aquí mostrado se usa en
estaciones meteorológicas automáticas. Este sensor es el que se localiza dentro
de la pantalla solar.
HUMEDAD ATMOSFERICA.

 PSICOMETRO.

Cuando el agua se evapora, se enfría cualquier superficie en la que estaba. Por


ejemplo, el sudor enfría tu cuerpo al evaporarse. El aire, sin embargo, puede
mantener solamente una cierta cantidad de agua. Cuando es húmedo, el aire está
saturado (lleno de tanta agua como puede contener y el aguan no se evapora
fácilmente). Los psicómetros hacen uso de estos datos.
Diseño del psicómetro
El psicómetro es la clase más simple de higrómetro (un dispositivo para medir la
humedad). Este consiste de dos bulbos con termómetros: un bulbo mojado y un
bulbo seco. El bulbo seco se deja simplemente expuesto al aire para medir la
temperatura. El bulbo mojado es cubierto con una mecha de tela y sumergido en
agua hasta que esté listo para usar.
El uso de un psicómetro
Cuando un científico quiere medir la temperatura en
una habitación, remueve el bulbo mojado del agua.
Dependiendo en el diseño del psicómetro, el bulbo
mojado ya sea de oscilaciones alrededor o
permaneces estacionario. Como el agua se
evapora, esto enfría el bulbo mojado. Mediante la
medición del enfriamiento del bulbo mojado, el
científico puede decir cuánta agua se evapora. Esto
a su vez, le dice cuánta humedad tiene el aire. La
humedad en el aire permite solamente que se
evapore poca agua y el bulbo mojado escasamente
cambia la temperatura. El aire seco absorbe la
humedad, enfriando bastante el bulbo húmedo.

 HIGROMETRO MECANICA.

El higrómetro es el instrumento utilizado para medir la humedad relativa (HR) del


aire, que es la cantidad de vapor de agua presente en un volumen de aire. Los
higrómetros a menudo están disponibles en versiones que también miden la
temperatura.
A los últimos normalmente se les llama termo-higrómetros. La humedad relativa se
expresa como la proporción de la cantidad de vapor de agua presente en el aire en
relación con la cantidad que lo saturaría a una temperatura dada.

HISTORIA DEL HIGROMETRO.

Hablar de un higrómetro significa situarnos en sólo uno, dentro de la inmensa


variedad de instrumentos de medición existentes. El término que define el DRAE
como higrómetro proviene del griego ugrox, y significa húmedo, y –‘metro, y define
justamente al instrumento que sirve para determinar la humedad del aire
atmosférico. Es justamente, parte del instrumental utilizado en meteorología. El
invento del higrómetro se debe al físico francés Guillaume Amontos en 1687, y fue
luego perfeccionado por Fahrenheit a mediados del siglo XVIII, luego de haber
diseñado el termómetro.
El higrómetro es un instrumento que se utiliza para medir el grado de humedad del
aire o de un gas determinado sirviéndose de sensores que perciben e indican su
variación. Los higrómetros más antiguos se hallaban construidos con sensores de
tipo mecánico que se sustentaban en las respuestas de algunos elementos
sensibles a las variaciones de la humedad atmosférica, tales como el cabello
humano.

MODELOS DE HIGROMETRO.

Existen en la actualidad, diversos tipos de higrómetros según el tipo de medición


que realicen. El higrómetro del tipo psicrómetro especifica la humedad atmosférica
mediante la diferenciación de su temperatura con la humedad y su temperatura
ordinaria.
El higrómetro de condensación es utilizado para definir la humedad
atmosférica al alcanzar establecer la temperatura de empañamiento de una
superficie pulida mientras va enfriándose de manera artificial y en forma
demorada esa misma superficie. El higrómetro utiliza una cuerda de
cabellos que se enrosca con mayor o menor fuerza según la humedad
ambiente. El haz de cabellos desliza por una aguja indicadora que
determina la proporción del grado de humedad, aunque no define el
porcentaje.
El higrómetro de absorción utiliza sustancias químicas higroscópicas que en
este caso son las que absorben y exhalan la humedad, según las
condiciones climáticas reinantes.
El higrómetro eléctrico se halla conformado por dos electrodos enrollados en
espiral, entre ellos se ubica un tejido impregnado en cloruro de litio acuoso.
Si se aplica a estos electrodos una tensión alterna, el tejido se calienta y se
evapora una parte del contenido de agua. A una temperatura determinada,
se consigue un equilibrio entre la evaporación por calentamiento del tejido y
la absorción de agua de la humedad del ambiente por el cloruro de litio, que
es un material específicamente higroscópico. Así entonces, analizando
estos datos puede definirse con precisión el grado de humedad

Actualmente, lo último en tecnología es el higrómetro digital que presenta


características propias de avanzada: la posibilidad de medir la temperatura en
décimas de grado y con la particularidad de guardar en memoria la máxima y la
mínima. Un rango de medidas de -10°C…+50°C. Tiene también un registro de
humedad con memorias mínimas y máximas en rangos de medidas de 10% a
99%, con un margen de precisión del 25 al 75%. Alimentado a pila, presenta el
formato de un teléfono celular, puede recibir alimentación a batería de tipo AAA, y
usarse tanto para colgar en una pared como apoyado sobre un plano.
Finalmente no olvidemos que siendo el higrómetro un instrumento de medición
también puede tener más aplicaciones que los usos meteorológicos. Así en
laboratorios agropecuarios, en específicas pruebas de ensayo son utilizados
algunos higrómetros que permiten verificar no sólo la humedad necesaria para
determinados cultivos sino también la requerida para la óptima aptitud de los
suelos en uso. También en medicina, es indispensable el uso de higrómetros en
aplicaciones biomédicas o bien, como sensores de humedad en los laboratorios e
incluso en la aplicación de humidificadores ambientales para los casos de
congestiones bronquiales y asma. Es también usado el higrómetro en las
fisioterapias de rehabilitación para determinar el grado requerido de aplicación de
calor y humedad según sea el caso prescripto.

 HIGRAGRAFO DE CABELLO.

El higrógrafo de cabello 77h sirve para el registro continuo de la humedad


relativa, cuyo conocimiento interesa en meteorologia, climatologia e higiene,
para el almacenamiento de comestibles y otras mercancías, para numerosas
industrias (fabricas textiles y de tabaco, secaderos de madera y otras muchas
ramas de la actividad humana).
El registro continuo de la magnitud considerada con relación al transcurso del
tiempo permite un control permanente sin necesidad de la observación personal,
facilitando la vigilancia de la humedad del aire.
El elemento sensible consiste en cabello femenino preparado, que como se sabe,
experimenta una dilatación regular en función de la humedad utilizable para la
medida. Cinco haces de cabellos están dispuestos verticalmente, como cuerdas
de arpa, por fuera de la caja del aparato de modo que el aire circule libremente a
su alrededor. Un sistema de palancas transmite sus movimientos al brazo
inscriptor, en cuyo extremo va la plumilla. Esta, por su propio peso apoya con
presión constante contra la banda de papel y se puede separar desde el exterior.
La plumilla se mueve en arco de circulo sobre la banda arrollada a un tambor
vertical que gira alrededor de un eje fijo gracias a un mecanismo de
relojeria de precisión empotrado, con la velocidad deseada. El valor indicado es
visible desde el exterior en todo momento.
El higrógrafo va encerrado en una caja metálica, cubierta con una capa de barniz
gris claro extremadamente resistente a los agentes atmosféricos. La tapadera,
sujeta con charnelas, se puede abrir hacia la izquierda para el manejo del
tambor; se mantiene cerrada por medio de un pestillo automático. Los haces de
cabellos están protegidos contra deterioros con un escudo provisto de anchas
ventanas para asegurar la circulación del aire. El ajuste preciso de todas las
piezas garantiza un funcionamiento perfecto. Han sido empleando solamente
materiales resistentes a la corrosión y no oxidables.

 TERMOHIGROGRAFO.

El termohigrógrafo sirve para registrar automáticamente la temperatura y la


humedad relativa . La medida de la temperatura se realiza por medio de un
elemento bimetálico, y la humedad relativa, por un haz de pelo con tratamiento
especial. Ambos valores se registran en una banda semanal.

El conjunto medidor está formado por dos sensores, el de temperatura y el de


humedad relativa, fijados a una columna. El sensor de humedad relativa es un
haz de cabellos, que modifica su longitud según las variaciones de la humedad.
Esta variación de la longitud del haz se transmitida mediante un sistema de
palancas al brazo inscriptora, el cual con un plumín acoplado en su extremo va
registrando sobre la banda enroscada al tambor. El sensor de temperatura está
constituido por un elemento bimetálico circular. Cuando varía la temperatura, se
produce un cambio en el radio del elemento medidor, que es transmitido a un
sistema de palancas que accionan el brazo inscriptora. La banda de registro va
colocada sobre un tambor cilíndrico, que contiene un mecanismo de relojería de
cuarzo. El termohigrógrafo es posiblemente el aparato más importante para el
estudio del clima, el hecho de poder constatar la hora de la temperatura máxima
y mínima así como la hora de máxima humedad o mínima, facilita la investigación
a los climatólogos.

MEDICION PARA LOS VIENTOS

 ANEMOMETRIA.

El anemómetro o anemógrafo es un aparato meteorológico que se usa para la


predicción del clima y, específicamente, para medir la velocidad del viento.
Asimismo es uno de los instrumentos de vuelo básico en el vuelo de aeronaves
más pesadas que el aire.
En meteorología, se usan principalmente los anemómetros de cazoletas o de
molinete, especie de
diminuto molino de tres aspas
con cazoletas sobre las
cuales actúa la fuerza del
viento; el número de vueltas
puede ser leído directamente
en un contador o registrado
sobre una banda de papel
(anemograma), en cuyo caso
el aparato se
denomina anemógrafo.
Aunque también los hay de
tipo electrónicos.
Para medir los cambios
repentinos de la velocidad del
viento, especialmente en las turbulencias, se recurre al anemómetro de filamento
caliente, que consiste en un hilo de platino o níquel calentado eléctricamente: la
acción del viento tiene por efecto enfriarlo y hace variar así su resistencia; por
consiguiente, la corriente que atraviesa el hilo es proporcional a la velocidad del
viento.

Anemómetro de empuje: están formados por una esfera hueca y ligera (Daloz) o
una pala (Wild), cuya posición respecto a un punto de suspensión varía con la
fuerza del viento, lo cual se mide en un cuadrante.

Anemómetro de rotación o de copelas: está dotado de cazoletas (Robinson) o


hélices unidas a un eje central cuyo giro, proporcional a la velocidad del viento, es
registrado convenientemente, en los anemómetros magnéticos, dicho giro activa
un diminuto generador eléctrico que facilita una medida precisa.

Anemómetro de compresión: se basa en el tubo de Pitot y está formado por dos


pequeños tubos, uno de ellos con orificio frontal ( que mide la presión dinámica) y
lateral (que mide la presión estática,) y el otro sólo con un orifico lateral .La
diferencia entre las presiones medidas permite determinar la velocidad del viento.

Anemómetro de hilo caliente: Un anemómetro térmico normal mide la velocidad


del fluido detectando los cambios en la transferencia de calor mediante un
pequeño sensor calefactado eléctricamente( un hilo o una película delgada)
expuesto al fluido bajo estudio, El sensor calefactado es mantenido a una
temperatura constante usando u circuito de control electrónico. El efecto de
enfriamiento resultante del paso del fluido a través del sensor se compensa
aumentado el voltaje del sensor. la magnitud del aumento de voltaje necesario
para mantener la temperatura constante está directamente relacionada con la
transferencia del calor y, por tanto, con la velocidad del fluido. la anemometría por
hico caliente( hot wire
anemometry) es ideal
para la medida de
velocidades en fluidos
puros( gases, y líquidos)
de temperatura
uniforme.Su alto rango
dinámico permite la
medición de fenómenos
turbulentos con una alta
precisión hasta
frecuencias muy altas.
La técnica de hilo
caliente es una medición
invasiva, aunque sólo
implique el
emplazamiento de una
pequeña sonda en el
fluido de interés.
Anemómetro sónico: Este tipo de anemómetros se basa en que la velocidad de
propagación del sonido depende de la velocidad del viento. Lo que se mide en este
caso es el tiempo que demora una señal de sonido en atravesar una distancia
conocida ( normalmente unos 20 cm). Este intervalo es tiempo está relacionado
con la velocidad del viento en la dirección entre el emisor y el receptor. Mediante
una medición similar, realizada en una dirección perpendicular a la anterior, se
puede calcular la velocidad total del viento y su dirección. Este instrumento es
considerablemente más caro que el anemómetro de copela, pero tiene una mayor
precisión y no requiere mantenimiento mecánico( no hay piezas en movimiento).
Sin embargo tiene problemas para medir el viento cuando se registra precipitación
( lluvia o nieve).

 ANEMOGRAFO

El anemógrafo registra continuamente la


dirección del viento (m/s) así como su recorrido, y
registra ambos valores en dependencia del tiempo,
Del recorrido del viento y el tiempo, puede
obtenerse sin dificultad la velocidad media de cada
intervalo de tiempo de observación.
Consta de una veleta que determina la dirección
del viento y se ajusta bajo la influencia de la
presión del viento. El recorrido del viento es
medido por la estrella de cazos situado encima de
la veleta. La estrella de cazos, así como la veleta
están apoyados girablemente, bajo la influencia de
la presión del viento gira la estrella con un número
de revoluciones dependientes de la presión y esto
determina la velocidad del viento.

 VELETA

Se utiliza para medir la dirección del viento. Está formada por una placa plana
colocada en un plano vertical y que gira libremente orientándose siempre en la
dirección del viento.
RADIACION SOLAR E INFRARROJA

 RADIOMETRIA.

Su campo abarca todas las longitudes de onda del espectro electromagnético


(frecuencias entre 3×1011 y 3×1016 Hz o longitudes de onda de entre 0,01 y 1000
micrómetros), al contrario que la fotometría que solo se ocupa de la parte visible
del espectro, la que puede percibir el ojo humano.
La radiometría es importante en astronomía, especialmente en la radioastronomía
y en geofísica. La medida cuantitativa de la intensidad de la radiación se hace por
medio de diferentes tipos de detectores que convierten parte de la radiación en
calor o en una señal eléctrica, con termopares o fotodiodos.
La Radiometría es la ciencia que se ocupa de la medida de las magnitudes
asociadas con la radiación óptica, si bien se ocupa fundamentalmente de la
medida de la potencia radiante asociada a la radiación. Algún autor ha escrito que
la Radiometría es el complemento de la Óptica Geométrica, ya que aporta a la
Óptica Geométrica la evaluación energética de la radiación.
El término radiación óptica hace referencia al intervalo del espectro
electromagnético comprendido entre la zona de transición de los rayos X (longitud
de onda, λ ≈ 1 nm) hasta la región de transición de las ondas de radio (λ ≈ 1 mm),
región del espectro que incluye zonas conocidas como ultravioleta (UV), visible
(VIS), infrarrojo (IR) y microondas, como se observa en la figura 1. Esta definición
de intervalo óptico es la del Vocabulario Internacional de Iluminación (1), pero otros
autores lo consideran más restringido al incluir sólo la radiación ultravioleta (UV), la
visible y la infrarroja. Como el lector habrá podido comprobar, en Radiometría la
oscilación temporal se describe por la longitud de onda de la radiación en lugar de
por su frecuencia.

La parte de la radiación óptica que es capaz de impresionar el ojo humano se


denomina radiación visible o simplemente luz y la ciencia que se ocupa de la
medida de la luz es la Fotometría; es decir la Fotometría mide potencia de la
radiación óptica del espectro visible ponderada espectralmente como lo hace el
ojo humano. No todas las personas ponderan espectralmente la radiación óptica
por igual, habiendo una amplia variación entre la población. Por ello, se dice que
la Fotometría nace como ciencia en el año 1924, cuando la Comisión
Internacional de Iluminación (conocida como CIE por sus iniciales en francés)
aprueba una curva de ponderación espectral para la radiación visible.

RADIACION SOLAR DIRECTA

El instrumento de medición se llama piroheliómetro. Este mide la energía que proviene


directamente del sol, evitando la radiación difusa desde otras direcciones. El
instrumento debe ser orientado continuamente hacia el sol. Como sensor se utiliza
una placa negra, cuya temperatura, que se mide con un sistema de termocuplas, varía
con la radiación solar directa que llega a la placa.

RADIACION SOLAR GLOBAL (directa + difusa)

El instrumento de medición se llama piranómetro, y permite evaluar toda la energía


solar que llega a una superficie horizontal, incluyendo la radiación directa y la difusa.
Unas placas pintadas de blanco y de negro actúan como sensores (ver fotografía). Las
placas negras se calientan más que las blancas, debido a que absorben más
radiación. Mediante termocuplas se mide la diferencia de temperatura entre las placas
blancas y negras, la cual es función de la radiación solar global. Para evitar el
enfriamiento producido por el viento y el efecto de la contaminación atmosférica sobre
los sensores, éstos se aislan mediante una cúpula de vidrio. Para medir la radiación
difusa, se instala un sistema que evita la radiación solar directa sobre el sensor (ver
fotografía).

 PIROHELIOMETRICO.

Los Pirheliómetros se utilizan para medir la radiación directa emitida por el sol en
un ángulo de 5º. El MS-56 Primera Clase
ISO9060 es un sensor de investigación de la
incidencia normal de radiación solar directa,
también conocido como pirheliómetro o sensor
DNI que es altamente adecuado en operaciones
de rutina para Seguidor
Solar automatizado. El MS-56 “para todo clima”
es sensible a la radiación solar durante todo el
rango espectral de 200 a 4.000 nm y puede
trabajar bajo las condiciones más extremas en un
intervalo de temperatura de -40 ° C a +80 ° .
Ideal para realizar mediciones de radiación solar
directa de alta precisión en condiciones
atmosféricas inestables, pues es un detector de
rápida respuesta útil para detectar cambios rápidos de radiación. Aunque los
sensores basados en diodo ofrecen una respuesta rápida, tienen un rango
limitado de sensibilidad espectral. En contra los sensores de banda ancha
termopila cubren toda la gama espectral, pero se consideran lentos. El versátil
MS-56 combina todas las características de un detector de banda ancha rápida
habilitado con un detector de termopila avanzado.

HORAS DE SOL

El instrumento que registra el periodo en que el sol alumbra se denomina


heliofanógrafo. Este consiste en una esfera de vidrio que actúa como una lente
concentradora de la luz solar sobre una banda de papel. Mientras que la
radiación solar no es interceptada por las nubes la banda, que tiene una escala
graduada en horas, se va quemando a lo largo de una línea. Posteriormente, y
en forma manual, se evalúa el periodo diario con insolación. Con el uso de
estaciones automáticas que permiten registrar en forma continua la radiación
solar, este equipo ha caido en desuso. En las estaciones modernas, el registro de
todas las variables se realiza en forma automática, y los sensores están
integrados en circuitos electrónicos. La información se guarda en un medio
magnético para su posterior procesamiento computacional.

VISIBILIDAD

Diversas condiciones meteorológicas pueden afectar significativamente la


visibilidad (niebla, lluvia, nevada, bruma) creando condiciones de mayor riesgo
para el tráfico aéreo, marítimo y terrestre. La estimación de la visibilidad la realiza
un observador apreciando la apariencia de determinados hitos cuyas distancias
al punto de observación son conocidas. El desarrollo tecnológico ha introducido
métodos automáticos de evaluación de la visibilidad. Para esto se ha definido
una nueva variable denominado el rango óptico meteorológico (ROM) que
corresponde a la distancia en línea recta en la cual un determinado haz de luz
disminuye su intensidad a un 5% de la que tiene en el punto de emisión. El
instrumento de medición se denomina transmisómetro. Este incluye una fuente
luminosa y uno o dos detectores colocados a 75 m y 450 m de distancia. Los
detectores se diseñan de modo que sólo reciben la luz que proviene de la fuente
emisora.
ALTURA DE LA BASE DE LAS NUBES

La altura de la base de la nubosidad es


una variable de importancia en el
funcionamiento de un aeropuerto. El
instrumento utilizado para medirla se
denomina nefobasímetro. En los equipos
más modernos se emite verticalmente un
pulso luz láser y se registra el tiempo que
demora en llegar la reflexión desde la
base de la nube. Este tiempo es
proporcional a la altura de la base de la
nubosidad.

Veleta Instrumento que mide la dirección del viento. Es un


sistema mecánico, perfectamente balanceado y paralelo al
suelo. Debe estar orientada perfectamente Norte-Sur. La
información se transmite a través de electricidad, puede ser a
través de un motor sincro-repetidor, que hace girar una aguja
la misma cantidad de grados que ha girado la veleta; o a
través de un disco codificado. Este disco tiene seis pistas y
cada una sensores infrarrojos. La combinación de los
diferentes sensores se traduce en un código binario que se
envía a la estación.
Barómetro Instrumento que mide la presión atmosférica, es decir mide la
fuerza por unidad de superficie ejercida por el peso de la
atmósfera. Como en cualquier fluido esta fuerza se transmite por
igual en todas las direcciones. La forma más fácil de medir la
presión atmosférica es observar la altura de una columna de
líquido cuyo peso compense exactamente el peso de la atmósfera.
Un barómetro de agua sería demasiado alto para resultar cómodo.
El mercurio, sin embargo, es 13,6 veces más denso que el agua, y
la columna de mercurio sostenida por la presión atmosférica
normal tiene una altura de sólo 760 milímetros.
Pluviógrafo Instrumento que registra y mide la cantidad de precipitaciones
(lluvia) además de indicar la intensidad de la caída. El
diagrama va montado sobre un tambor que posee un sistema de
relojería lo que permite un registro continuo, por regla general una
semana, de la lluvia. El proceso de registro va unido a un sifón que
una vez alcanzado el nivel máximo (10 mm.), se auto descarga
volviendo a cero el registro.
Anemómetro Instrumento que mide la velocidad del viento. Además permite
la observación simultánea de la dirección y velocidad del
viento. El tipo más común de anemómetro consiste en tres o
cuatro semiesferas unidas a unas varillas cortas conectadas a su
vez a un eje vertical en ángulos rectos. El viento, al soplar, empuja
las semiesferas y estas hacen girar el eje. El número de vueltas
por minuto se traduce en la velocidad del viento con un sistema de
engranajes similar al del indicador de velocidad de los vehículos de
motor.
Radio sonda

Es un instrumento que es llevado a través de la atmósfera. Está


provisto de dispositivos que permiten determinar elementos
meteorológicos, presión, temperatura, humedad, entre otros, y
posee medios radioelectrónicos para la transmisión de estos
registros.

Heliógrafo Instrumento que mide únicamente la duración de la insolación,


es decir, de las horas de más brillo solar.Este consiste en una
esfera de vidrio compacto y transparente que actúa como prisma
quemador y registra en el papel las horas de sol.
Tiene, además de la esfera de vidrio, un nivel esférico de burbuja
sobre una placa de base y una placa de montaje adicional. Las
bandas de registro son de tres tipos, una de verano, otra de
invierno y una equinoccial.
Pirheliómetro

Instrumento utilizado para la medición de la radiación solar


directa. debe estar permanentemente orientado al disco solar. La
medición se expresa en W/m2 (Watt/metro cuadrado)

Cobertizo Estas casetas son los contenedores de los instrumentos de


meteorológico medición básica. Son de tipo cúbico en base cuadrada o
rectangular, con puertas abatibles en la parte frontal y techo
superpuesto de madera o zinc, de forma que no entra el agua de
lluvia en el interior, y permite la máxima circulación del aire.
En su interior se encuentran: termómetro de máxima, termómetro
de mínima, higrómetro, psicrómetro

Evaporímetro Instrumento que mide la cantidad de agua que se evapora


en la atmósfera. También recibe el nombre de atmómetro.
Consta de una tina de 1.21 m. de diámetro y 25.5 cm de
profundidad., su área aproximada es de 1.41 metros cuadrados.
Debe estar colocado sobre una base que lo mantenga por
encima del suelo a una distancia mínima de 3 a 5 cm. La
estructura de la base debe permitir la libre circulación del viento.
El tanque se rellena de agua y se van tomando lecturas diarias
del tirante de agua por medio de un vernier llamado tornillo
micrométrico.

Psicrómetro

Instrumento que posee dos termómetros: uno es el


termómetro seco que sirve para medir la temperatura del aire y
el termómetro húmedo que tiene una cubierta o vaina de
muselina humedecida por medio de una mecha que la pone en
comunicación con un depósito de agua destilada.

Piranómetro
Instrumento que mide la radiación solar que es recibida desde
todo el hemisferio celeste sobre una superficie horizontal
terrestre.
Su elemento fundamental es una termopila sobre la que índice la
radiación a través de dos cúpulas semiesféricas de vidrio. El
aparato se calibra según normas establecidas en mV por
kW/m2. Se llama también solarímetro o actinómetro.