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La formación pedagógica del docente en el Perú

“El docente se forma así mismo desde la reflexión de su práctica pedagógica”

Los maestros pueden hacer que la vida de un niño o un adolescente sea diferente. Todos
recordamos al profesor que marcó huella en nosotros y fue moldeando nuestro futuro.
Este recuerdo discrepa con la escasa atención que históricamente se ha dado a su
formación profesional, aun cuando se la considera como la inversión de mayor
rentabilidad en el sistema educativo.
De esta manera como futuro profesor expresaría que el docente ha sido uno de los
protagonistas principales en los procesos de desarrollo y transformación. Sin embargo, la
formación pedagógica docente no siempre ha recibido atención especial. Los estudios la
abarcan desde diversos paradigmas, pero el docente como sujeto activo del aprendizaje
ha sido escasamente atendido.
El presente artículo abarca la formación pedagógica del docente del docente en el Perú;
desde esta perspectiva el artículo abarca uno de los procesos humanos esenciales del
desarrollo histórico social, la formación permanente del docente como sujeto activo de
aprendizaje con significatividad para la transformación y desarrollo personal y social.
Tal formación pedagógica docente, exige docentes comprometidos con el proceso
pedagógico, implicados en la labor educativa, orientada al desarrollo humano que
trasciende el aprendizaje de contenidos y procederes en el orden técnico del futuro
desempeño.
Lo que ocurre actualmente es que, más allá de un discurso, un considerable sector de
instituciones de formación docente emplea el enfoque de contenidos y, en algunos casos,
un confuso enfoque conceptual de competencias sin una base sólida de sustentación en
trabajo educativo de campo. Asimismo, priorizan, aunque no siempre con éxito, la mejora
de la didáctica y el cómo enseñar, dejando en segundo plano la formación de la persona
en sus actitudes, emociones y valores.
Poner más énfasis en la formación de profesores en el cómo enseñar y no tanto en el qué
enseñar es una de las principales limitaciones de los formadores para aplicar un currículo
por competencias. En gran medida porque, al igual que los que enseñan, además de tener
una débil preparación en el área de su especialidad, también la tienen en el campo de lo
humanista, científico y cultural. Es necesario recordar que la manera de enseñar no solo
debe transmitir al estudiante conocimientos, sino también habilidades para el saber hacer
y actitudes para el desarrollo como persona en los campos moral, ciudadano y laboral.
Cuando tengamos un gobierno que realmente se preocupe por el sector educación, y
asuma los costos de llevarlo a la realidad, podremos tener confianza sobre el futuro del
País, mientras tanto el país se seguirá yendo en espiral hacia un hueco sin salida y los
gobiernos de turno seguirán asumiendo el costo histórico de sus malas medidas en el
sector.
Al aproximarnos sobre nuestra práctica docente en el nivel superior, pensamos; por un
lado, que no son muy importantes el conocimiento pedagógico y por el otro lado, el
conocimiento científico de la disciplina que poseemos. Sin embargo, recientes trabajos
han demostrado que los docentes tenemos una gran capacidad de impacto y
responsabilidad en la formación profesional de los estudiantes.
Fullan (1993) dice que “la formación docente tiene el honor de ser, simultáneamente, el
peor problema y la mejor solución en Educación”, puede ser locomotora o contrapeso
para los cambios que se aspira realizar, e influye sustantivamente en la dirección de los
procesos educativos. Considero que cada docente tiene una perspectiva muy diferente
pero que en si tienen un mismo objetivo y es el motivar, y enseñar de una forma didáctica
permitiéndoles a sus estudiantes crecer autónomamente y éticamente. Entonces debo
enfatizar mediante este escrito que la formación docente es aquella que posibilita el
desarrollo de competencias propias del ejercicio profesional en los diferentes niveles y
modalidades del sistema educativo (Carreras de Formación Docente, párrafo 4).
La formación profesional según José Martí no comienza en las escuelas técnicas
propiamente dicha o en la Universidad, sino antes, en su propia formación general básica,
como antecedente necesario, que debe crear las bases, pero no sustituye a la verdadera
formación profesional que llegará en su momento.
En conclusión, la formación pedagógica del docente en el Perú es una necesidad. Y se
requiere de un enfoque que priorice al docente como agente activo de su aprendizaje,
desde las potencialidades de su desarrollo, con carácter autotransformador y
transformador de la realidad social.
En suma, la formación pedagógica del docente en el Perú es, hoy por hoy, un gran reto.
Están demostrados sus impactos favorables en el rendimiento de los estudiantes. Es un
reto que se debe enfrentar con inmediatez, lucidez, estrategia y energía. Es decir, sin
pérdida de tiempo, con claridad meridiana, sabiendo cómo hacerlo, con metas definidas
y sin miramientos frente a los intereses que puedan impedirlo. El futuro del país así lo
exige.

Referencia bibliografía
Barraza, I. Barraza, L. y Romero, C. (2015). Los sistemas de formación docente: Dos tendencias con
semejanzas y discrepancias. 11 (4), 425-446. México: Revista Ra Ximhai. Recuperado el 02 de febrero de
2017, en: http://www.redalyc.org/pdf/461/46142596031.pdf
Martínez, G; Guevara, A y Valles, M (2016). El desempeño docente y la calidad educativa. 12 (6). 123-
134. México: Revista Ra Ximhai. Recuperado el 28 de Enero de 2017 en:
http://www.redalyc.org/pdf/461/46148194007.pdf