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Tema

Horas de sueño
Profesora:
Marissa Choque Lacma
Alumna:
Yabar Bravo,Pamela

Grado y Sección:
1ro "A"

2019
INDICE
MARCO TEÓRICO .......................................................................................................................................... 4
Ministerio de Salud ....................................................................................................................................... 4
La OMS .......................................................................................................................................................... 5
¿CUÁNTAS HORAS TENGO QUE DORMIR? ................................................................................................... 6
¿POR QUÉ ES NECESARIO DORMIR BIEN? .................................................................................................... 7
IMPORTANCIA ............................................................................................................................................... 8
CUADROS ESTADISTICOS............................................................................................................................... 9
CONCLUSIÓN............................................................................................................................................... 10
BIBLIOGRAFIA.............................................................................................................................................. 11
Hablaremos sobre las horas de sueños, normalmente no tiene
que pensar mucho sobre el sueño, es simplemente una parte de
la rutina diaria, pero a la mayoría de la gente le resulta difícil
dormir en algún momento. Incluso, hay una palabra para ello:
insomnio. Por lo general, dura un período corto de tiempo, quizá
cuando uno está preocupado o nervioso. Cuando las cosas se
calman, se vuelve a dormir con normalidad. Si no se puede volver
a dormir bien, puede ser un verdadero problema porque el
sueño mantiene nuestras mentes y cuerpos sanos.
Ministerio de Salud
Falta de sueño puede ocasionar dolores de
cabeza, intranquilidad e irritabilidad
El sueño constituye un mecanismo de
modulación del estado de ánimo, sirve para
recobrar energías, graba en la memoria lo que
aprendemos durante el día, es decir, es
fundamental en el desarrollo de la vida de una
persona. Así lo indicó el médico psiquiatra del Hospital Hermilio Valdizan, Héctor
León Castro.
El especialista agregó que la falta de sueño puede ocasionar alteraciones al sistema
nervioso y traer consigo dolores de cabeza, intranquilidad e irritabilidad; y si los
problemas de sueño están asociados a cuadros de depresión o ansiedad se pueden
presentar dificultades para la concentración y la memoria.
“Se estima que un 30 por ciento de las personas que sufren de depresión o
ansiedad padece de trastornos del sueño, la mayoría de ellos, del trastorno
denominado insomnio inicial que es cuando las personas tratan de dormir, pero no
lo logran o les cuesta mucho hacerlo y muchas veces estos trastornos pueden
volverse crónicos”, comentó.
En el aspecto físico, el no dormir adecuadamente está asociado a la gastritis,
también al llamado “colon irritable” e inmunológicamente puede volver más
vulnerables a las personas.
Las personas que duermen poco durante la semana pueden desarrollar lo que se
denomina síndrome disfórico que se caracteriza por la impulsividad, cansancio e
irritabilidad de quienes lo padecen. León Castro aclaró que el dormir demás no
compensa las horas de sueño no conciliadas.
A su consideración, un recién nacido debe dormir entre 16 y 18 horas al día, luego
conforme va creciendo, durante la niñez, se recomienda el descanso entre 8 y 10
horas y en la etapa adulta lo adecuado es dormir 8 horas diarias. En el adulto mayor
las horas de sueño fluctúan entre 5 y 6 horas, pero hay que tener en cuenta que a
esa edad las personas descansan más a lo largo del día.
Para un rendimiento eficiente, se recomienda dormir al menos 7 horas.
Dormir no solo es un placer, sino una necesidad del organismo. La Organización
Mundial de la Salud (OMS) refiere que la falta de un buen descanso y en cantidad
adecuada repercute directamente sobre el bienestar de una persona. La OMS
recomienda dormir al menos unas 7 horas por día, en las mismas horas. En el caso
de los niños, sobre todo en edad escolar, requieren una cantidad mayor, de entre
10 a 12 horas de sueño diario ininterrumpido.
Cuando nuestro sueño es deficiente se altera el funcionamiento general del
organismo. Los ojos y todo el sentido de la vista se ven comprometidos, con una
hipersensibilidad a la luz y a otros factores.
Otros de los problemas que acarrea no dormir las horas necesarias es que la
reacción refleja se enlentece, la capacidad de concentración disminuye
notablemente, el cuerpo se siente cansado y agotado.
Estrategias conductuales que ayudaran a tener un sueño reparador:

 Si es posible, realice actividad física todos los días a la mañana o a primera


hora de la tarde, favorecerá para lograr un descanso ininterrumpido durante
la noche.
 Apagar los aparatos electrónicos antes de acostarse.
 Intente ir a dormir y despertarse todos los días a la misma hora.
 Evite ingerir alimentos que le d en sueño y comidas pesadas durante el día.
 Tener cuidado con el consumo de café y alcohol.
Ésta es una de las preguntas que con más frecuencia nos hacen tanto dentro como
fuera de la consulta. Las horas de sueño necesarias dependen tanto de parámetros
fisiológicos genéricos como parámetros individuales y se ve influenciada
directamente por los hábitos sociales a los que estamos sometidos (turnos del
trabajo, responsabilidades domésticas y familiares, estilo de vida).
Debemos saber que las horas de sueño van cambiando a lo largo de la vida.
Los cambios más importantes se producen en la infancia y, en menor medida,
durante la adolescencia, para pasar a variar poco durante la vida adulta y volver a
presentar modificaciones importantes durante el envejecimiento.
Así pues, un recién nacido sano duerme unas 16 horas al día y al año de vida el
sueño dura unas 14-16 horas. En los años de la infancia el sueño es de unas 11-12
horas nocturnas, para alcanzar en la adolescencia el patrón que se mantendrá
durante la vida adulta y que oscila de 7 a 9 horas por noche. A medida que nos
vamos haciendo viejos, dormimos menos. Se ha demostrado que a partir de los 50
años se empiezan a perder 27 minutos de sueño por decenio de vida.
Por otro lado cada persona considerada de forma individual necesita unas horas
determinadas de sueño que le permitan mantener una situación de vigilia
adecuada tanto física como psíquicamente.
Todos conocemos en nuestro entorno personas que necesitan tan sólo 4-5 horas
de sueño mientras que otros “no son personas” si no duermen 9 o 10 horas. Existen
ejemplos en la historia de personajes famosos anclados en ambos extremos:
Napoleón, por ejemplo, decía dormir unas 3 o 4 horas porque opinaba que sólo “los
tontos y los enfermos necesitan más”, mientras que en el polo opuesto Einstein
dormía más de 10 horas al día.
 Incrementa la creatividad
Cuando el cerebro está descansado y la producción de hormonas está
equilibrada, la memoria funciona a la perfección. Eso hace que la
imaginación sea más potente y nosotros, más creativos.
 Ayuda a perder peso
La falta de sueño hace que los adipocitos (células grasas) liberen menos
leptina, la hormona supresora del apetito. El insomnio provoca, además, que
el estómago libere más ghrelina (la hormona del apetito). Ambas acciones
hacen que dormir poco se asocie a la obesidad.
 Te hace estar más sano
Nuestro sistema inmunitario emplea el tiempo de sueño para
regenerarse, lo que le permite luchar con eficacia contra las toxinas
y los gérmenes que de forma continua nos amenazan. Con un
sistema inmunitario débil tenemos muchas menos posibilidades de
superar con éxito las infecciones.
 Mejora la memoria
Dormir fortalece las conexiones neuronales. Durante la fase REM del
sueño, el hipocampo, el almacén de nuestra memoria, se restaura,
transformando la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo.
En la Universidad de Hafi (Israel) lo han corroborado con los
resultados de un estudio que afirma que una siesta de 90 minutos a
media tarde ayuda a fijar los recuerdos y la destreza.
 Protege el corazón
Un reciente estudio publicado en el European Heart Journal afirma
que los insomnes tienen tres veces más posibilidades de sufrir una
insuficiencia cardíaca que los que duermen a pierna suelta. El
insomnio aumenta los niveles en sangre de las hormonas del estrés,
lo que aumenta la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Otros
estudios también ligan el insomnio a tener el colesterol más alto.
 Reduce la depresión
Cuando dormimos, el cuerpo se relaja y eso facilita la
producción de melanina y serotonina. Estas hormonas
contrarrestan los efectos de las hormonas del estrés
(adrenalina y cortisol) y nos ayudan a ser más felices y
emocionalmente más fuertes. La falta de sueño provoca, por
el contrario, una liberación aumentada y sostenida de las
hormonas del estrés.
La calidad del sueño
“Un sueño de calidad es un sueño continuo, sin
despertares y sin fragmentación a lo largo de la
noche”, comenta Pareja; es importante asumir que
la cama es únicamente para dormir, evitando
realizar actividades de vigilia como ver la televisión o comer. Así, se
establece una rutina del sueño que incluya hábitos que favorezcan la
conciliación y el mantenimiento del sueño.

Si se tienen dificultades para dormir, es


recomendable salir de la cama y volver
a los 15-20 minutos, “la razón de esta
recomendación es que si se permanece
en la cama despierto, no solo se
incrementan la frustración y el
nerviosismo, sino que el cerebro aprende que en la cama se puede estar
despierto y por tanto se amplifica a el insomnio” declara Pareja.

La siesta
A pesar de la mala fama que se ha generado alrededor de la siesta, puede
ayudar compensar el déficit de sueño, ya que es un hábito que
“coincidente con los dos periodos naturales de propensión al sueño en
los seres humanos: uno prolongado por la noche y otro breve por la
tarde. Por tanto, los españoles son los seres humanos que mejor han
leído la conformación natural de los periodos sueño-vigilia. Los que
critican la siesta demuestran que desconocen la fisiología humana”,
aclara el experto.
Como conclusión tenemos que el sueño no es más que un estado de
reposo muy importante para nuestro organismo ya que durante él
recuperamos energías, ayuda al crecimiento de nuestro cuerpo, también
a la liberación de las toxinas que adquirimos durante el día, ayuda al
sistema inmunológico ayudando a combatir males e infecciones ya que
favorece la producción de anticuerpos.
Las clásicas ocho horas de sueño suelen dividirse en otros cinco ciclos y
estos se subdividen en etapas. Además, durante el sueño ocurren
periodos de movimientos oculares rápidos y también otros procesos que
los cuales le explicamos ampliamente.
Por lo tanto, tenemos que el sueño es un proceso primario importante
para nuestra vida y salud por lo cual debemos de cuidar el desarrollo
óptimo de éste.
 http://dormirimporta.blogspot.com/p/conclusiones.html

 https://cuidateplus.marca.com/bienestar/2016/03/18/dia-mundial-sueno-importancia-

dormir-111635.html

 https://orientacion.universia.edu.pe/infodetail/consejos/orientacion/la-importancia-de-dormir-

ocho-horas-2826.html

 https://www.adolescenciasema.org/usuario/documentos/9-el-insomnio-del-adolescente.pdf