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AMBITO JURÍDICO DE LA PREVENCIÓN Raquel Estébanez Rogero

CASO PRÁCTICO
ÁMBITO JURÍDICO DE LA PREVENCIÓN
(Febrero 2019)

PREGUNTAS A RESPONDER:
Se pregunta al alumno las siguientes cuestiones sobre el caso expuesto, teniendo
en cuenta que se valora, además de la corrección en términos legales de las
respuestas, el razonamiento del porqué de las mismas:
1.- ¿Cabe la posibilidad de proponer el recargo de las prestaciones para el
primer accidente, dado que no se trata propiamente de un equipo de trabajo de
la empresa y la trabajadora en el momento de su producción no se encontraba
en situación de alta?
Si. Si a consecuencia de accidentes laborales se declara el derecho a prestaciones
económicas, aunque el trabajador no hubiera sido dado de alta o no se hubiera
cotizado por el empresario, el recargo opera inexorablemente, quedando reducido el
posible debate a la calificación del accidente y al importe de la sanción, con
independencia del derecho que pudiera asistir al trabajador frente a la Seguridad
Social.

2.- ¿Sería asumible una alegación de la empresa respecto del segundo de los
accidentes, de que se trata de una imprudencia del trabajador y por tanto no
procede la exigencia de responsabilidad empresarial?
La única alegación asumible por parte de la empresa sería en cuanto al recargo de
las prestaciones por entender ésta que el resultado del accidente se ha visto
agravado por una actitud temeraria del trabajador. La Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales recoge que la obligación de
prevención del empresario, y consiguiente responsabilidad para con sus
trabajadores, solo se rompe o decae ante acciones de estos que merezcan la
consideración de imprudencia temeraria; a sensu contrario.
Sin embargo, en lo que respecta a la infracción por falta de formación en materia de
seguridad y salud, vigilancia de la salud, utilización de equipos de trabajo no
certificados, falta de evaluación de riesgos, no sería asumible ninguna alegación por
parte de la empresa puesto que está demostrado que no ha cumplido con dichas
obligaciones recogidas en la Ley 31/1995.
Según el artículo 15.2 de esta ley, << El empresario tomará en consideración las
capacidades profesionales de los trabajadores en materia de seguridad y de salud
en el momento de encomendarles las tareas>>. En el caso práctico que nos ocupa,
los trabajadores del segundo accidente, no contaban con la formación necesaria
para el manejo de la carretilla por lo que el empresario no debería haber permitido
que operasen con la misma.
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Así mismo, dicha ley, en su artículo 22, determina que << El empresario garantizará
a los trabajadores….. la vigilancia periódica de su estado de salud …>>. Esta
vigilancia de la salud solo podrá llevarse a cabo cuando el trabajador preste su
consentimiento. En el caso práctico que nos ocupa, los trabajadores no han dejado
constancia escrita a su renuncia a ningún reconocimiento que se les haya ofrecido
por parte del empresario lo cual hace sospechar que exista
De igual modo, el empresario está obligado a suministrar a los trabajadores unos
equipos de trabajo que cuenten con unas disposiciones mínimas de seguridad y
salud para su utilización por parte de los trabajadores. Esto implica que dichos
equipos cuenten con el marcado CE. Dicho marcado es el proceso mediante el cual
el fabricante/importador informa a los usuarios y autoridades competentes de que el
equipo comercializado cumple con la legislación obligatoria en materia de requisitos
esenciales. Cuando un producto esté cubierto por varias Directivas que dispongan la
colocación del marcado "CE", éste señalará que el producto cumple las
disposiciones aplicables de todas esas Directivas de aplicación al mismo. La
carretilla empleada por los trabajadores en el segundo de los accidentes, no contaba
con dicho marcado.
Por último, el empresario incumplía también una de las obligaciones esenciales
impuestas por la ley 31/1995, la evaluación de riesgos laborales. Dicha ley, en su
artículo 16 establece que el empresario deberá realizar la evaluación de los riesgos
para la seguridad y salud de los trabajadores la cual será actualizada cuando
cambien las condiciones de trabajo.

3.- ¿La falta de reconocimientos médicos en los términos en los que se


establecen en el caso supone la existencia de infracción a la normativa de
prevención de riesgos laborales?
Si. La ley 31/1995, en su artículo 22, determina que << El empresario garantizará a
los trabajadores a su servicio, la vigilancia periódica de su estado de salud en
función de los riesgos inherentes al trabajo>>.
En ningún momento consta la renuncia de los trabajadores a que se les realicen
dichos reconocimientos médicos.
La vigilancia del estado de salud es OBLIGACIÓN para el empresario siendo de
carácter voluntario, sin embargo, para el trabajador someterse a los reconocimientos
médicos necesarios exceptuándose los supuestos en que la realización de
reconocimientos (no siendo el caso que nos ocupa) sea imprescindible para evaluar
los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud de los trabajadores o para
verificar si el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para él
mismo, para los demás trabajadores o para otras personas relacionadas con la
empresa o cuando así esté establecido en una disposición legal.

4.- La actuación meramente formal y documental del Servicio de Prevención


Ajeno, ¿sería susceptible de actuación inspectora a través de Acta de
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Infracción, además de la solicitud a la Autoridad Laboral de revocación de


autorización para actuar como tal?
El control del SPA se lleva a cabo por la Inspección de Trabajo de la provincia donde
radiquen las instalaciones principales del SPA y que, habitualmente, coincidirá con la
de la Autoridad Laboral que concedió la acreditación a dicho Servicio.
El Inspector de Trabajo, en el caso que nos ocupa, a la vista de los hechos, informa
a la Autoridad Laboral correspondiente de la deficiente actuación del Servicio de
Prevención Ajeno a los efectos de que se valore la revocación de la autorización
para operar como tal.
El resultado de la actuación inspectora, si se comprobasen irregularidades puede
suponer la exigencia de medidas correctoras de las desviaciones observadas, así
como el levantamiento de Actas de Infracción o la propuesta de suspensión total o
parcial, o extinción de la acreditación del SPA a la Autoridad Laboral. Estas medidas
pueden imponerse alternativa o acumulativamente por lo tanto, la respuesta a la
pregunta formulada es SI, el Inspector de Trabajo puede abrir Acta de Infracción al
SPA iniciando un procedimiento administrativo sancionador en materia de Seguridad
y Salud en el trabajo, por incumplimiento de sus obligaciones como tal entidad
especializada.