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FASE 3.

PROCESOS PARA LA TRANSFORMACIÓN ENERGÉTICA

Presentan:

LINA MARCELA ARDILA COD. 1098661289


LAURA VANESA BECERRA C.C. 1.090.414.535

Presentado a:

MABEL LUCERO PRADA

Tutora

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD


ESCUELA DE CIENCIAS AGRÍCOLAS, PECUARIAS Y DEL MEDIO AMBIENTE
ENERGÍA A PARTIR DE BIOMASA
GRUPO 3
OCTUBRE
2018
HIPÓTESIS PRESENTADA POR EL GRUPO

Es de suma importancia que en la región de la Orinoquia se introduzcan nuevas alternativas de


generación de energía eléctrica a través de recursos que ellos producen actualmente como son:
los residuos del cultivo de la palma de aceite, el estiércol y purines del ganado doble propósito, y
la cascarilla de arroz, haciendo con cada uno de ellos un aprovechamiento racional, considerando
que son denominados comúnmente residuos, a través de procesos eficientes y de mediano
costo, que puedan ser utilizados y replicados en las diferentes regiones de la Orinoquía
colombiana, con el fin, de reducir la brecha existente en la disposición de este servicio. Teniendo
en cuenta que presentan, además, problemas en la provisión de servicios básicos como
educación, salud y bajos índices de competitividad en el mercado. Mientras lo anterior persista,
estas comunidades seguirán presentando altos índices de analfabetismo, deserción escolar,
desnutrición, enfermedades y pobreza.
Proceso de extracción de energía para la cascarilla de arroz: Gasificación con lecho
fluidizado (Por: Lina Marcela Ardila)

La gasificación es un proceso termoquímico que convierte biomasa en estado sólido en una forma
de gas combustible, mediante el empleo de altas temperaturas y un agente gasificante como
oxígeno, vapor de agua, CO2, entre otros; dependiendo del tipo de agente gasificante puede
obtenerse diferentes gases con características variadas (Pérez, et al., 2010; Probiomasa, s.f.). El
proceso empieza cuando la biomasa es colocada en una tolva de alimentación, y a través de una
cinta transportadora ser llevada a un molino donde se realizará la homogenización de la cascarilla
de arroz, y su vez se reduzca su contenido de humedad (Sánchez-Lario, 2017). Posteriormente
es llevada a otra tolva que encargará de mantener la carga del gasificador.

El gasificador consiste en un reactor con válvulas que impiden que el agente gasificante entre
directamente al reactor, el tipo de gasificador explicado a continuación es de lecho fluidizado, el
cual se caracteriza por mantener una mezcla entre la biomasa y el lecho o emulsión donde van a
ocurrir diferentes reacciones químicas dependientes de la temperatura (Macías, 2015).

La biomasa que ingresa sobre el lecho fluido, el cual se crea al insuflar aire caliente como agente
gasificante (oxígeno), pasa por diferentes etapas, las cuales son:

1. Etapa de secado (70-150 C), donde la biomasa que ingresa al gasificador, es sometida a
altas temperaturas donde se produce una evaporación física del agua y de compuestos
de bajo peso molecular (Moreno, 2010; Sánchez-Lario, 2017).
2. Etapa pilórica (250-600 C), los componentes de la biomasa se descomponen en un sólido
carbonizado que libera al medio gases como CO2, CO, H2 y CH4 (Sánchez-Lario, 2017).
3. Etapa de combustión (>400 C), etapa donde se realizará el proceso de oxidación de los
gases teniendo en cuenta la relación de aire/combustible (Sánchez-Lario, 2017).
4. Etapa de gasificación (>800 C), en esta etapa ocurren reacciones reducción y ocurre la
formación de gases combustibles como CO y H2. Estos gases pueden ir acompañados
de partículas y compuestos como alquitranes (Sánchez-Lario, 2017).

El gas obtenido es llevado a un sistema de limpieza compuesto por un ciclón que retirará las
partículas con un tamaño entre 5 a 20 micras (Sánchez-Lario, 2017). Luego se enfriará en un
intercambiador al salir del reactor, el calor obtenido en esta etapa será utilizado para mantener la
temperatura del agente gasificante. El gas será filtrado para extraer cenizas, naftalenos,
alquitranes y agua (Sánchez-Lario, 2017). Finalmente, se empleará para alimentar a un motor de
combustión interna alternativo, que será el que genere la energía eléctrica para ser transportada
a una red (Sánchez-Lario, 2017).

Al emplear gasificadores con tecnología de lecho fluidizado se obtienen gases con contenido de
N2, CO, H2, CO2, así como, alquitrán, material particulado, compuestos halogenados,
compuestos sulfurados, sales de metales alcalinos (Galindo, et al., 2017).

Obtención de biodiesel a partir de aceite crudo de palma africana mediante


transesterificación (Presentado por: Laura Vanessa Becerra)
La biomasa de palma de aceite puede ser un fertilizante muy valioso, así como una fuente para
producción de energía. Esto se debe a que tiene muy buenos nutrientes en su contenido (indica
la relación entre los elementos nitrógeno, fósforo y potasio), así como propiedades de
combustible, por ejemplo, alrededor de 134 kg/ha/año de N, 14 kg/ha/año de P y 210 kg/ha/año
(Soh, 2016).

El biodiesel es un combustible elaborado a partir de cultivos oleaginosos, aceites vegetales


reciclados y grasas (Calderón et al., 2013). Se ha propuesto como una posible alternativa
sustentable y apropiada a los combustibles derivados del petróleo. La American Society for
Testing and Materials (ASTM), define al biodiesel como “éster monoalquílico de cadena larga de
ácidos grasos derivados de recursos renovables, como ejemplo de aceites vegetales o grasas
animales para utilizarlos en motores diesel” (Ejemplo citado por Calderón et al., 2011).

El método más extendido para producir monoalquilésteres a partir de las grasas y aceites de
origen natural, es la reacción de transesterificación, la cual consiste en hacer reaccionar los
triglicéridos de las grasas y aceites naturales con un alcohol, y producir ésteres lineales
(Zuleta et al., 2007). La transesterificación es una reacción reversible y para dirigirla hacia
los productos se agrega alcohol en exceso. El exceso de alcohol que ha de adicionarse, así
como la concentración del catalizador a utilizar, y la temperatura y tiempo de reacción, son
condiciones que hay que establecer experimentalmente para cada tipo de aceite (triglicérido) a
utilizar. Para la preparación del catalizador, se agregó un volumen específico de etanol en un
beaker, y a esta se le adicionó una cantidad previamente pesada de KOH, la cual se disolvió
completamente con la ayuda de un agitador magnético. Esta solución se conservó tapada para
impedir que reaccionara con el dióxido de carbono y la humedad del medio (Zuleta et al., 2007).

La reacción de transesterificación se llevó a cabo en un balón de fondo redondo de tres bocas,


y con capacidad total para 500 ml, en una de sus bocas se instaló un termómetro
de mercurio para medir la temperatura de reacción, mientras que en la segunda se conectó
un condensador de reflujo. La tercera boca del balón se utilizó para adicionar los reactivos (Zuleta
et al., 2007). Todo el sistema estaba montado sobre una manta de calentamiento con agitación
magnética. Una vez pesada la cantidad necesaria de los diferentes reactivos se adicionaban al
reactor y se llevaba a una temperatura de 79 ± 2 ºC por un tiempo de 2 horas (Zuleta et al., 2007).

Trascurrido el tiempo de reacción, se llevó el producto a un embudo de decantación en donde,


transcurridas veinticuatro horas se forma una capa superior de glicerina y una inferior de
etielesteres (Zuleta et al, 2007. La capa inferior fue retirada y llevada a un segundo
embudo de decantación en donde se le adicionó agua con
un pulverizador para retirar residuos de etanol, catalizador y glicerina. El secado final
del biodiesel obtenido se llevó a cabo en un matraz sumergido en un baño de maría y
conectado a una bomba de vacío (Zuleta, 2007).

En el procedimiento fue necesario evaluar la acidez o porcentaje de ácidos grasos libres ya que
estos interferían en la reacción de transesterificación consumiendo el catalizador añadido a la
reacción (Zuleta et al., 2007). Al calcular la cantidad de estos ácidos grasos libres se determinó
un exceso de KOH que se adicionaba a la reacción para
neutralizarlos. Según Choo este debe ser el procedimiento a seguir cuando se trabaja con
aceites de hasta un 5% de ácidos grasos libres (Zuleta et al., 2007).

CONCLUSIONES
- La identificación de la problemática de la región de la Oriquoquía permitió proponer dos
alternativas de extracción de energía y calor, para producir energía eléctrica y
biocombustible a través del uso de residuos de cosecha de la palma de aceite y la
cascarilla de arroz, respectivamente.

- Los procesos descritos en el presente informe implican la inversión de dinero y tecnologías


que no se encuentran en la región, son de mediano a alto costo y requieren además de la
contratación de personal calificado para su operación, pero considerando los
antecedentes sociales, económicos y ambientales planteados en la zona estudiada, es
posible afirmar que los beneficios son mayores puesto que no sólo le da valor agregado
a recursos que actualmente son considerados residuos poco útiles, también reduce del
desperdicio y contaminación al medio ambiente, favorece la mejora de la calidad de vida
de una gran población colombiana, promueve la generación de empleo y puede impulsar
la economía y competitividad de la región.

- Existen otros procesos que pueden permitir la generación de energía y biocombustible a


partir de los mismos recursos, pero en algunos casos, no son aplicables debido a la poca
viabilidad económica y tecnológica actual, sin embargo, es relevante que se continúen
adelantando investigaciones y proyectos de campo que puedan reducir la brecha entre el
uso de biomasa y tecnología.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Calderón, A., Monterosas, S.M., Arroyo, J.R., Chávez, E., Villegas, M.L., Carranza, V. (2013).
Obtención y caracterización de biodiesel a partir de aceite crudo de la palma africana Elaeis
guineensis. Revista Académica Ingeniería, 17(2), 103-109.

Galindo, M., Huaccachi W., Torres, F.E., Inga, A., Grandy, E. (2017). Generación distribuida con
plantas de gasificación de cascarilla de arroz para el suministro de electricidad al distrito bajo
Biavo (San Martín, Perú). II Jornada Peruana Internacional de Investigación en Ingeniería, San
Borja, Perú.

Macías, R.J. (2015). Escalado de reactores de gasificación en lecho fluidizado. Universidad


Nacional de Colombia, Bogotá. Recuperado de
http://bdigital.unal.edu.co/52248/1/1128281147.2016.pdf

Moreno, F.J. (2010). Simulación de gasificación de biomasa en lecho fluidizado burbujeante


(Tesis de pregrado). Universidad Carlos III de Madrid, Madrid. Recuperado de
https://core.ac.uk/download/pdf/30043370.pdf

Pérez, J., Borge, D., Agudelo, J. (2010). Proceso de gasificación de biomasa: una revisión de
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Probiomasa. (s.f.). Gasificación de biomasa. Recuperado de


http://www.probiomasa.gob.ar/_pdf/04Gasificacion_hojaTecnica.pdf

Sánchez-Lario, A. (2017). Diseño de un planta de gasificación con cogeneración para el


aprovechamiento energético de la cascarilla de arroz en un proceso industrial (Tesis de
doctorado). Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial, Madrid. Recuperado de
http://oa.upm.es/47702/1/TFG_ALEJANDRO_SANCHEZ_LARIO.pdf

Soh, L. (2016). Biocombustibles de segunda generación de la biomasa de palma de aceite.


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Zuleta, E., Bonet, J., Díaz, L., Bastidas, M. (2007). Obtención de biodiesel por transesterificación
de aceite crudo de palma africana (Elais Guineensis) con etanol. Energética, 38, 47-53.