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GUÍA QUÍMICA

EL CARBONO

El carbono es un elemento químico de número atómico 6 y símbolo C. Es sólido a


temperatura ambiente. Dependiendo de las condiciones de formación, puede
encontrarse en la naturaleza en distintas formas alotrópicas, carbono amorfo y
cristalino en forma de grafito o diamante. Es el pilar básico de la química orgánica;
se conocen cerca de 16 millones de compuestos de carbono, aumentando este
número en unos 500.000 compuestos por año, y forma parte de todos los seres
vivos conocidos. Forma el 0,2 % de la corteza terrestre.

CARACTERÍSTICAS

El carbono es un elemento notable por varias razones. Sus formas alotrópicas


incluyen, sorprendentemente, una de las sustancias más blandas (el grafito) y la
más dura (el diamante) y, desde el punto de vista económico, uno de los materiales
más baratos (carbón) y uno de los más caros (diamante). Más aún, presenta una
gran afinidad para enlazarse químicamente con otros átomos pequeños, incluyendo
otros átomos de carbono con los que puede formar largas cadenas, y su pequeño
radio atómico le permite formar enlaces múltiples. Así, con el oxígeno forma el óxido
de carbono (IV), vital para el crecimiento de las plantas (ver ciclo del carbono); con
el hidrógeno forma numerosos compuestos denominados genéricamente
hidrocarburos, esenciales para la industria y el transporte en la forma de
combustibles fósiles; y combinado con oxígeno e hidrógeno forma gran variedad de
compuestos como, por ejemplo, los ácidos grasos, esenciales para la vida, y los
ésteres que dan sabor a las frutas; además es vector, a través del ciclo carbono-
nitrógeno, de parte de la energía producida por el Sol.

ESTADOS ALOTRÓPICOS

Se conocen cinco formas alotrópicas del carbono, además del amorfo: grafito,
diamante, fulerenos, nanotubos y carbinos.

Una de las formas en que se encuentra el carbono es el grafito, que es el material


del cual está hecha la parte interior de los lápices de madera. El grafito tiene
exactamente los mismos átomos del diamante, pero por estar dispuestos en
diferente forma, su textura, fuerza y color son diferentes. Los diamantes naturales
se forman en lugares donde el carbono ha sido sometido a grandes presiones y
altas temperaturas. Los diamantes se pueden crear artificialmente, sometiendo el
grafito a temperaturas y presiones muy altas. Su precio es menor al de los
diamantes naturales, pero si se han elaborado adecuadamente tienen la misma
fuerza, color y transparencia.

El 22 de marzo de 2004 se anunció el descubrimiento de una sexta forma alotrópica:


las nanoespumas.
La forma amorfa es esencialmente grafito, pero no llega a adoptar una estructura
cristalina macroscópica. Esta es la forma presente en la mayoría de los carbones y
en el hollín.

A presión normal, el carbono adopta la forma del grafito, en la que cada átomo está
unido a otros tres en un plano compuesto de celdas hexagonales; este estado se
puede describir como 3 electrones de valencia en orbitales híbridos planos sp2 y el
cuarto en el orbital p.

Las dos formas de grafito conocidas alfa (hexagonal) y beta (romboédrica) tienen
propiedades físicas idénticas. Los grafitos naturales contienen más del 30% de la
forma beta, mientras que el grafito sintético contiene únicamente la forma alfa. La
forma alfa puede transformarse en beta mediante procedimientos mecánicos, y ésta
recristalizar en forma alfa al calentarse por encima de 1000 °C.

Debido a la deslocalización de los electrones del orbital pi, el grafito es conductor


de la electricidad, propiedad que permite su uso en procesos de electroerosión. El
material es blando y las diferentes capas, a menudo separadas por átomos
intercalados, se encuentran unidas por enlaces de Van de Waals, siendo
relativamente fácil que unas deslicen respecto de otras, lo que le da utilidad como
lubricante.

Disposición geométrica de los orbitales híbridos sp3.A muy altas presiones, el


carbono adopta la forma del diamante, en el cual cada átomo está unido a otros
cuatro átomos de carbono, encontrándose los 4 electrones en orbitales sp3, como
en los hidrocarburos. El diamante presenta la misma estructura cúbica que el silicio
y el germanio y, gracias a la resistencia del enlace químico carbono-carbono, es,
junto con el nitruro de boro, la sustancia más dura conocida. La transición a grafito
a temperatura ambiente es tan lenta que es indetectable. Bajo ciertas condiciones,
el carbono cristaliza como lonsdaleíta, una forma similar al diamante pero
hexagonal.

El orbital híbrido sp1 que forma enlaces covalentes sólo es de interés en química,
manifestándose en algunos compuestos, como por ejemplo el acetileno.

Fulereno C60.Los fulerenos tienen una estructura similar al grafito, pero el


empaquetamiento hexagonal se combina con pentágonos (y en ciertos casos,
heptágonos), lo que curva los planos y permite la aparición de estructuras de forma
esférica, elipsoidal o cilíndrica. El constituido por 60 átomos de carbono, que
presenta una estructura tridimensional y geometría similar a un balón de fútbol, es
especialmente estable. Los fulerenos en general, y los derivados del C60 en
particular, son objeto de intensa investigación en química desde su descubrimiento
a mediados de los 1980.
A esta familia pertenecen también los nanotubos de carbono, que pueden
describirse como capas de grafito enrolladas en forma cilíndrica y rematadas en sus
extremos por hemiesferas (fulerenos), y que constituyen uno de los primeros
productos industriales de la nanotecnología.

APLICACIONES

El principal uso industrial del carbono es como componente de hidrocarburos,


especialmente los combustibles fósiles (petróleo y gas natural). Del primero se
obtienen, por destilación en las refinerías, gasolinas, keroseno y aceites, siendo
además la materia prima empleada en la obtención de plásticos. El segundo se está
imponiendo como fuente de energía por su combustión más limpia. Otros usos son:

El isótopo radiactivo carbono-14, descubierto el 27 de febrero de 1940, se usa en la


datación radiométrica.
El grafito se combina con arcilla para fabricar las minas de los lápices. Además se
utiliza como aditivo en lubricantes. Las pinturas anti-radar utilizadas en el camuflaje
de vehículos y aviones militares están basadas igualmente en el grafito, intercalando
otros compuestos químicos entre sus capas. Es negro y blando. Sus átomos están
distribuidos en capas paralelas muy separadas entre sí. Se forma a menos presión
que el diamante. Aunque parezca difícil de creer, un diamante y la mina de un
lapicero tienen la misma composición química: carbono.
El diamante Es transparente y muy duro. En su formación, cada átomo de carbono
está unido de forma compacta a otros cuatro átomos. Se originan con temperaturas
y presiones altas en el interior de la tierra. Se emplea para la construcción de joyas
y como material de corte aprovechando su dureza.
Como elemento de aleación principal de los aceros.
En varillas de protección de reactores nucleares.
Las pastillas de carbón se emplean en medicina para absorber las toxinas del
sistema digestivo y como remedio de la flatulencia.
El carbón activado se emplea en sistemas de filtrado y purificación de agua.
El carbón amorfo ("hollín") se añade a la goma para mejorar sus propiedades
mecánicas. Además se emplea en la formación de electrodos (p. ej. de las baterías).
Obtenido por sublimación del grafito, es fuente de los fulerenos que pueden ser
extraídos con disolventes orgánicos.
La fibra de carbono (obtenido generalmente por termólisis de fibras de poliacrilato)
se añade a resinas de poliéster, donde mejoran mucho la resistencia mecánica sin
aumentar el peso, obteniéndose los materiales denominados fibras de carbono.
Las propiedades químicas y estructurales de los fulerenos, en la forma de
nanotubos, prometen usos futuros en el incipiente campo de la nanotecnología.
[editar] HistoriaEl carbón (del latín carbo -ōnis, "carbón") fue descubierto en la
prehistoria y ya era conocido en la antigüedad en la que se manufacturaba mediante
la combustión incompleta de materiales orgánicos. Los últimos alótropos conocidos,
los fullerenos (C60), fueron descubiertos como subproducto en experimentos
realizados con gases moleculares en la década de los 80.
Newton, en 1704, intuyó que el diamante podía ser combustible, pero no se
consiguió quemar un diamante hasta 1772 en que Lavoisier demostró que en la
reacción de combustión se producía CO2.

Tennant demostró que el diamante era carbono puro en 1797. El isótopo más común
del carbono es el 12C; en 1961 este isótopo se eligió para reemplazar al isótopo
oxígeno-16 como base de los pesos atómicos, y se le asignó un peso atómico de
12.

Los primeros compuestos de carbono se identificaron en la materia viva a principios


del siglo XIX, y por ello el estudio de los compuestos de carbono se llamó química
orgánica.

ABUNDANCIA Y OBTENCIÓN
El carbono no se creó durante el Big Bang porque hubiera necesitado la triple
colisión de partículas alfa (núcleos atómicos de helio) y el Universo se expandió y
enfrió demasiado rápido para que la probabilidad de que ello aconteciera fuera
significativa. Donde sí ocurre este proceso es en el interior de las estrellas (en la
fase RH (Rama horizontal)) donde este elemento es abundante, encontrándose
además en otros cuerpos celestes como los cometas y en las atmósferas de los
planetas. Algunos meteoritos contiene diamantes microscópicos que se formaron
cuando el Sistema Solar era aún un disco protoplanetario.

En combinaciones con otros elementos, el carbono se encuentra en la atmósfera


terrestre y disuelto en el agua, y acompañado de menores cantidades de calcio,
magnesio y hierro forma enormes masas rocosas (caliza, dolomita, mármol, etc).

El grafito se encuentra en grandes cantidades en Estados Unidos, Rusia, México,


Groenlandia y la India.

Los diamantes naturales se encuentran asociados a rocas volcánicas (kimberlita y


lamproita). Los mayores depósitos de diamantes se encuentran en el África
(Sudáfrica, Namibia, Botsuana, República del Congo y Sierra Leona).[cita requerida]
Existen además depósitos importantes en Canadá, Rusia, Brasil y Australia.

COMPUESTOS INORGÁNICOS
El más importante óxido de carbono es el dióxido de carbono (CO2), un componente
minoritario de la atmósfera terrestre (del orden del 0,04% en peso) producido y
usado por los seres vivos (ver ciclo del carbono). En el agua forma trazas de ácido
carbónico (H2CO3) —las burbujas de muchos refrescos— pero, al igual que otros
compuestos similares, es inestable, aunque a través de él pueden producirse iones
carbonato estables por resonancia. Algunos minerales importantes, como la calcita,
son carbonatos.

Los otros óxidos son el monóxido de carbono (CO) y el más raro subóxido de
carbono (C3O2). El monóxido se forma durante la combustión incompleta de
materias orgánicas y es incoloro e inodoro. Dado que la molécula de CO contiene
un enlace triple, es muy polar, por lo que manifiesta una acusada tendencia a unirse
a la hemoglobina, formando un nuevo compuesto muy peligroso denominado
Carboxihemoglobina, impidiéndoselo al oxígeno, por lo que se dice que es un
asfixiante de sustitución. El ion cianuro (CN−), tiene una estructura similar y se
comporta como los iones haluro.

Con metales, el carbono forma tanto carburos como acetiluros, ambos muy ácidos.
A pesar de tener una electronegatividad alta, el carbono puede formar carburos
covalentes como es el caso de carburo de silicio (SiC) cuyas propiedades se
asemejan a las del diamante.

Isótopos
En 1961 la IUPAC adoptó el isótopo 12C como la base para la masa atómica de los
elementos químicos.

El carbono-14 es un radioisótopo con un periodo de semidesintegración de 5730


años que se emplea de forma extensiva en la datación de especímenes orgánicos.

Los isótopos naturales y estables del carbono son el 12C (98,89%) y el 13C (1,11%).
Las proporciones de estos isótopos en un ser vivo se expresan en variación (±‰)
respecto de la referencia VPDB (Vienna Pee Dee Belemnite, fósiles cretácicos de
belemnites, en Carolina del Sur). El δC-13 del CO2 de la atmósfera terrestre es
−7‰. El carbono fijado por fotosíntesis en los tejidos de las plantas es
significativamente más pobre en 13C que el CO2 de la atmósfera.

La mayoría de las plantas presentan valores de δC-13 entre −24 y −34‰. Otras
plantas acuáticas, de desierto, de marismas saladas y hierbas tropicales, presentan
valores de δC-13 entre −6 y −19‰ debido a diferencias en la reacción de
fotosíntesis. Un tercer grupo intermedio constituido por las algas y líquenes
presentan valores entre −12 y −23‰. El estudio comparativo de los valores de δC-
13 en plantas y organismos puede proporcionar información valiosa relativa a la
cadena alimenticia de los seres vivos.

PRECAUCIONES
Los compuestos de carbono tienen un amplio rango de toxicidad. El monóxido de
carbono, presente en los gases de escape de los motores de combustión y el
cianuro (CN) son extremadamente tóxicos para los mamíferos, entre ellos las
personas. Los gases orgánicos eteno, etino y metano son explosivos e inflamables
en presencia de aire. Por el contrario, muchos otros compuestos no son tóxicos sino
esenciales para la vida.
Nombre
Carbono

Número atómico 6

Valencia 2,+4,-4

Estado de oxidación +4

Electronegatividad 2,5

Radio covalente (Å) 0,77

Radio iónico (Å) 0,15

Radio atómico (Å) 0,914

Configuración electrónica 1s22s22p2

Primer potencial de ionización (eV) 11,34

Masa atómica (g/mol) 12,01115

Densidad (g/ml) 2,26

Punto de ebullición (ºC) 4830

Punto de fusión (ºC) 3727

Descubridor Los antiguos

Carbono
El carbono es único en la química porque forma un número de compuestos mayor
que la suma total de todos los otros elementos combinados.

Con mucho, el grupo más grande de estos compuestos es el constituido por carbono
e hidrógeno. Se estima que se conoce un mínimo de 1.000.000 de compuestos
orgánicos y este número crece rápidamente cada año. Aunque la clasificación no
es rigurosa, el carbono forma otra serie de compuestos considerados como
inorgánicos, en un número mucho menor al de los orgánicos.

El carbono elemental existe en dos formas alotrópicas cristalinas bien definidas:


diamante y grafito. Otras formas con poca cristalinidad son carbón vegetal, coque y
negro de humo. El carbono químicamente puro se prepara por descomposición
térmica del azúcar (sacarosa) en ausencia de aire. Las propiedades físicas y
químicas del carbono dependen de la estructura cristalina del elemento. La
densidad fluctúa entre 2.25 g/cm³ (1.30 onzas/in³) para el grafito y 3.51 g/cm³ (2.03
onzas/in³) para el diamante. El punto de fusión del grafito es de 3500ºC (6332ºF) y
el de ebullición extrapolado es de 4830ºC (8726ºF). El carbono elemental es una
sustancia inerte, insoluble en agua, ácidos y bases diluidos, así como disolventes
orgánicos. A temperaturas elevadas se combina con el oxígeno para formar
monóxido o dióxido de carbono. Con agentes oxidantes calientes, como ácido nítrico
y nitrato de potasio, se obtiene ácido melítico C6(CO2H)6. De los halógenos sólo el
flúor reacciona con el carbono elemental. Un gran número de metales se combinan
con el elemento a temperaturas elevadas para formar carburos.

Con el oxígeno forma tres compuestos gaseosos: monóxido de carbono, CO,


dióxido de carbono, CO2, y subóxido de carbono, C3O2. Los dos primeros son los
más importantes desde el punto de vista industrial. El carbono forma compuestos
de fórmula general CX4 con los halógenos, donde X es flúor, cloro, bromo o yodo.
A temperatura ambiente el tetrafluoruro de carbono es gas, el tetracloruro es un
líquido y los otros dos compuestos son sólidos. También se conocen
tetrahalogenuros de carbono mixtos. Quizá el más importante de ellos es el
diclorodifluorometano, CCl2F2 llamado freón.

El carbono y sus compuestos se encuentran distribuidos ampliamente en la


naturaleza. Se estima que el carbono constituye 0.032% de la corteza terrestre. El
carbono libre se encuentra en grandes depósitos como hulla, forma amorfa del
elemento con otros compuestos complejos de carbono-hidrógeno-nitrógeno. El
carbono cristalino puro se halla como grafito y diamante.

Grandes cantidades de carbono se encuentran en forma de compuestos. El carbono


está presente en la atmósfera en un 0.03% por volumen como dióxido de carbono.
Varios minerales, como caliza, dolomita, yeso y mármol, tienen carbonatos. Todas
las plantas y animales vivos están formados de compuestos orgánicos complejos
en donde el carbono está combinado con hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y otros
elementos. Los vestigios de plantas y animales vivos forman depósitos: de petróleo,
alfalto y betún. Los depósitos de gas natural contienen compuestos formados por
carbono e hidrógeno.

El elemento libre tiene muchos usos, que incluyen desde las aplicaciones
ornamentales del diamante en joyería hasta el pigmento de negro de humo en
llantas de automóvil y tintas de imprenta. Otra forma del carbono, el grafito, se utiliza
para crisoles de alta temperatura, electrodos de celda seca y de arco de luz, como
puntillas de lápiz y como lubricante. El carbón vegetal, una forma amorfa del
carbono, se utiliza como absorbente de gases y agente decolorante.

Los compuestos de carbono tienen muchos usos. El dióxido de carbono se utiliza


en la carbonatación de bebidas, en extintores de fuego y, en estado sólido, como
enfriador (hielo seco). El monóxido de carbono se utiliza como agente reductor en
muchos procesos metalúrgicos. El tetracloruro de carbono y el disulfuro de carbono
son disolventes industriales importantes. El freón se utiliza en aparatos de
refrigeración. El carburo de calcio se emplea para preparar acetileno; es útil para
soldar y cortar metales, así como para preparar otros compuestos orgánicos. Otros
carburos metálicos tienen usos importantes como refractarios y como cortadores de
metal.

Efectos del Carbono sobre la salud


El carbono elemental es de una toxicidad muy baja. Los datos presentados aquí de
peligros para la salud están basados en la exposición al negro de carbono, no
carbono elemental. La inhalación continuada de negro de carbón puede resultar en
daños temporales o permanentes a los pulmones y el corazón.

Se ha encontrado pneumoconiosis en trabajadores relacionados con la producción


de negro de carbón. También se ha dado parte de afecciones cutáneas tales como
inflamación de los folículos pilosos, y lesiones de la mucosa bucal debidos a la
exposición cutánea.

Carcinogenicidad: El negro de carbón ha sido incluído en la lista de la Agencia


Internacional de Investigación del Cáncer (AIIC) dentro del grupo 3 (agente no
clasificable con respecto a su carcinogenicidad en humanos).

El carbono-14 es uno de los radionucleidos involucrados en las pruebas nucleares


atmosféricas, que comenzó en 1945, con una prueba americana, y terminó en 1980
con una prueba china. Se encuentra entre los radionucleidos de larga vida que han
producido y continuarán produciendo aumento del riesgo de cáncer durante
décadas y los siglos venideros. También puede atravesar la placenta, ligarse
orgánicamente con células en desarrollo y de esta forma poner a los fetos en peligro.

Efectos ambientales del Carbono


No se tiene constancia de que el carbono tenga efectos negativos sobre el medio
ambiente
GUÍA FILOSOFÍA

Qué es y cuál es el desarrollo de la estética?

La estética es la rama de la filosofía que tiene por objeto el estudio de la esencia y


la percepción de la belleza. La palabra deriva de las voces griegas αἰσθητική
(aisthetikê) «sensación, percepción», de αἴσθησις (aisthesis) «sensación,
sensibilidad», e -ικά (ica) «relativo a».

Concepto de estética
La estética es la ciencia que estudia e investiga el origen sistemático del sentimiento
puro y/o su manifestación, que es el arte, según asienta Kant en su "Crítica del
juicio". Se puede decir que es la ciencia cuyo objeto primordial es la reflexión sobre
los problemas del arte.

Si la Estética es la reflexión filosófica sobre el arte, uno de sus problemas será el


valor que se contiene en su forma de manifestación cultural y aunque un variado
número de ciencias puedan ocuparse de la obra de arte, sólo la Estética analiza
filosóficamente los valores que en ella están contenidos.

La estética en la filosofía
Muchos son los pensadores que se han interesado por el arte y su significado:

Platón, cit. en Eggers Lan, Conrado: El sol, la línea y la caverna.


"—También decimos que hay algo Bello-en-sí y Bueno-en-sí [...] y llamamos a cada
una «aquello que es»."
"[...] Leamos el pasaje siguiente de la República VI, 507b: [...] "—También decimos
que hay algo Bello-en-sí y Bueno-en-sí y, análogamente, respecto a todas aquellas
cosas que postulábamos como múltiples, las postulamos como siendo una unidad,
de acuerdo con una Idea única, y llamamos a cada una «lo que es»."
Mateo Calle Vera: la belleza: "[...] puesto que lo bello — sea animal o cualquier otra
cosa compuesta de algunas —no solamente debe tener ordenadas sus partes sino
además con magnitud determinada y no al acaso — porque la belleza consiste en
magnitud y orden —, [...] como en cuerpos y animales es, sin duda, necesaria una
magnitud, más visible toda ella de vez, de parecida manera tramas y argumentos
deben tener una magnitud tal que resulte fácilmente retenible por la memoria".
Buenaventura de Fidanza: Itinerario de la mente a Dios
"Considerada la proporcionalidad en su concepto de forma, se llama hermosura, la
hermosura y el deleite no existen sin cierta proporción; y ésta primariamente
consiste en el número

Diderot: Investigaciones sobre el Origen y la Naturaleza de lo bello.


Hay dos maneras de lo bello: - Lo bello fuera de uno: es todo aquello que contiene
en sí mismo el poder de evocar en el entendimiento la idea de relaciones. Aquí se
ve claramente el concepto de Orden. - Lo bello en relación con uno: todo aquello
que provoca la idea anterior. Tiene dos maneras: lo bello real, y lo bello percibido.
No existe lo bello absoluto. No es un asunto sentimental: - "La indeterminación de
esas relaciones, la facilidad de captarlas y el placer que acompaña a su percepción,
son los que crean la ilusión de que lo bello era más un asunto sentimental que
racional".

"Situad la belleza en la percepción de las relaciones, y tendréis la historia de sus


progresos desde el nacimiento del mundo hasta nuestros días".

- "El alma tiene el poder de unir las ideas que ha recibido separadamente,..."

Immanuel Kant: Crítica del juicio: "Para discernir si algo es bello o no, referimos la
representación, no por el entendimiento al objeto con vistas al conocimiento, sino
por la imaginación (tal vez unida al entendimiento) al sujeto y al sentimiento de
agrado o desagrado experimentado por éste".
Lo estético: no se funda en conceptos, no se puede medir: "No puede haber ninguna
regla de gusto objetiva que determine por conceptos lo que sea bello, puesto que
todo juicio de esta fuente es estético, es decir, que su motivo determinante es el
sentimiento del sujeto y no un concepto del objeto". No hay ciencia sino crítica de lo
bello. La sensación sensorial es incomunicable. La comunicación viene de lo común
(u ordinario) a todos.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel: La belleza de la forma en la naturaleza se presenta


sucesivamente como:
1.Regularidad,
2.Simetría y conformidad,
3.Armonía.

La belleza es la idea de lo bello: "... la cantidad rige la determinación de la forma


puramente exterior, en tanto que por el contrario, la cualidad determina lo que la
cosa en sí y en su esencia interior, ... en la medida se combinan ambas".

Arthur Schopenhauer: El mundo como voluntad y representación. "La belleza


consiste, por consiguiente, en la representación fiel y exacta de la voluntad en
general, con ayuda de su fenómeno en el espacio solo, mientras que la gracia
consiste en la representación adecuada de la voluntad con ayuda de su fenómeno
en el tiempo,..."

Martin Heidegger: El origen de la obra de arte.


La belleza descansa en la forma, pero sólo porque la forma se alumbró un día desde
el ser como la entidad del ente. Forma y contenido, es forma y materia, lo racional
y lo irracional, lo sujeto y objeto. Aquí forma se la interpreta como Orden y Clase de
materia. Diferencia entre el arte y la belleza: el primero pertenece a la Lógica y el
segundo a la Estética.
Bertrand Russell: Se refiere al análisis de la materia. plantea varias divisiones de
los acontecimientos: físicos, y los que tienen leyes diferentes cada una en sí:
Fijos (los de "movimientos fijos")
Ritmos (procesos periódicos)
Trans - acciones (transición de quanta en que la energía pasa de sistema)
Fijos con ritmos vs. leyes de la armonía
Edmund Husserl: Las conferencias de París. La teoría trascendental de la
percepción consiste en el análisis intencional de la percepción, la teoría
trascendental del recuerdo e intuiciones, la teoría trascendental del juicio, la teoría
trascendental de la voluntad, etc.
Diferentes autores se refieren a la metodología de estudio del arte y la belleza. A
continuación autores y obras contemporáneas (con excepción de Aristóteles) que
estudian la estética y el arte, y una pincelada de su ideología:

Nicholas Rashevsky: Progresos y aplicaciones de la biología matemática.


Dados modelos neurofisiológicos de la discriminación de estímulos aferentes, se
procede a confeccionar un modelo cerebral hipotético denominado «centro de
sensación estética». Se desarrolla una analítica matemática al respecto, y se
observan múltiples resultados experimentales de laboratorio que son confirmatorios.

Calabrese: El lenguaje del arte. Jakobson trata de conjugar el estudio humanístico


con las teorías científicas modernas, sobre todo el de las estéticas informacionales.
Se presenta la matematización de la Estética como forma de expresión.

Moles: Teoría de la Información en la percepción estética. Considera Moles una


estética exacta basada en los aspectos matemáticos de la teoría de la información
y de la cibernética. Se entiende aquí que la concepción del mundo exterior depende
del conocimiento de nuestros procesos perceptivos. Trabaja este autor en los
mensajes visuales y auditivos. La información estética que estudia está sujeta al
orden de la probabilidad de su codificación.

Bense: Aesthetica define el arte como una intervención de seres inteligentes sobre
las situaciones estéticas, es decir, que toda realidad física es soporte de una
realidad estética fundada en un proceso de comunicación.

Nake: Tiene una definición precisa y abstracta de estética que define es sus dos
formas analítica y generativa.

Sus pilares han sido la semiótica de Peirce y de Morris, los autores Shannon y
Weaver en la teoría de la información, la cibernética de Wiener, la gestáltica de
Ehrenfels, y el impulso de la estética matemática en Birkhoff.

Arnheim: Arte y entropía. Tiene en cuenta las teorías analíticas del arte basadas en
las ciencias exactas (cibernética, matemática, física teórica y teoría de la
información). Señala una forma unificadora de teorizar todos los aspectos de la vida
cultural. Su fórmula fundamental es la entropía informática, conectándose de esta
manera con el segundo principio de la termodinámica y encuadrando una
estadística de la realidad física.

Arnheim, para teorizar las consideraciones de la información a las actividades


estéticas, estudiar mejor los conceptos de orden y desorden entrópicos, y verificar
sus consecuencias en la noción de estructura. La consecuencia obvia es que el arte
escapa a cualquier intento de previsión y de regulación «exacta».

Umberto Eco: Muestra cómo algunas aplicaciones de la teoría de la información a


objetos estéticos pueden ser reasumidas y englobadas en el cuadro de una
semiótica general.

Volli: La ciencia del arte. Con similares contenidos a la obra de Eco, agrega a la
cibernética conceptos matemáticos. Reconoce una aplicación a ambos dominios
culturales: lo humanístico y lo científico. No intenta englobar los análisis científicos
del arte dentro de una semiótica del arte mismo, sino que busca una
interdisciplinariedad con la cibernética, la información, la lingüística y la lógica.

La Estética en el siglo XX
El arte del siglo XX supone una reacción contra el concepto tradicional de belleza.
Algunos teóricos (Hal Foster) llegan incluso a describir el arte moderno como
"antiestético".

Evoluciones como la aparición de la fotografía, capaz de reproducir con fidelidad


absoluta su modelo, o los medios mecánicos de reproducción de las obras, que las
introducen en el conjunto de los bienes de consumo en nuestra sociedad, suponen
a principios del siglo XX una verdadera convulsión para la teoría y la práctica
artísticas. Así no sólo el campo de estudio de la Estética sino el propio campo de
trabajo del arte se orienta hacia una profundísima corriente autorreflexiva que ha
marcado todo el arte del siglo veinte: ' ¿qué es el arte?', '¿Quién define qué es arte?'.
El Dadaísmo utilizaba el collage para mostrar su naturaleza fragmentada; Joseph
Beuys (y en general toda la corriente povera europea) usaba materiales como
troncos, huesos y palos para su obra, elementos tradicionalmente "feos"; los
minimalistas utilizarían acero para resaltar lo industrial del arte mientras Andy
Warhol lo intentaría mediante la serigrafía. Algunos incluso se desharían
completamente de la obra final para centrarse únicamente en el proceso en sí.

Antiestética
Lo horrendo, grotesco y desconcertante, lo atrozmente impactante, también puede
ser bello. La representación de una tortura o de un suplicio inhumano ¿puede ser
bella? (Laocoonte). ¿Se puede obtener placer, incluso goce sexual del dolor ajeno
o incluso del propio? (Marqués de Sade, Leopold von Sacher-Masoch). Esta
reflexión estética y su aplicación en las obras de arte aparece con el
prerromanticismo del siglo XVIII y se acentúa con el romanticismo del XIX. Edgar
Allan Poe demuestra cómo el principal objetivo del arte es provocar una reacción
emocional en el receptor. Lo verdaderamente importante no es lo que siente el
autor, sino lo que este hace sentir al receptor de su obra, que debe ser condicionado
de manera que su imaginación sea la que construya el mensaje que transmite la
obra, sin necesidad de que el autor lo exprese directamente, si es que realmente la
obra tiene un solo significado o solo el objetivo de que el receptor imagine. No sólo
poemas de ambientación siniestra, sino también escenas grotescas, desde
crímenes sádicos al terror más consternador. El arte contemporáneo no buscó
principalmente la belleza serena o pintoresca, sino también lo repulsivo o
melancólico, y provocar ansiedad u otras sensaciones intensas, como en El Grito
de Edvard Munch y en movimientos como el expresionismo y el surrealismo. Se
rechaza el arte vacío, que no busque una emoción en el receptor, ya sea una
reflexión o un sentimiento, incluidos la angustia o el temor.

Otro modo de entender la antiestética es el rechazo de la estética

OBRA DE ARTE
Obra de arte, obra artística o pieza artística, son las denominaciones que se dan al
producto de una creación en el campo del arte. Dada la clásica identificación del
concepto de "arte" con las bellas artes, suele restringirse el concepto de "obra de
arte" a los productos de éstas: los de las artes plásticas denominadas "artes
mayores" (pintura, escultura y arquitectura), las obras literarias y las obras
musicales. Con la exigencia de una "obra maestra" en la que se demostrara la
excelencia en el dominio del oficio, los gremios regulaban desde la Edad Media el
acceso de los artistas a la condición de maestro a las distintos artes, como en otras
artesanías. El Renacimiento, con la separación de "artes" y "artesanías", aun
manteniendo las instituciones gremiales, incentivó el surgimiento de artistas
completos que conseguían triunfar en más de una de las bellas artes, o en todas
ellas, cumpliendo el ideal del humanismo (Leonardo da Vinci, Miguel Ángel). En
España algunos artistas lograron ser "maestros en las tres artes mayores".

En el arte contemporáneo el campo de las bellas artes se ha expandido, volviendo


a incorporar a las artes aplicadas prestigiadas con el término "diseño", e incluyendo
a nuevas "artes": la fotografía (con sus sucesivas variantes tecnológicas y de
nuevos soportes, como la cinematografía, la televisión, el videoarte, los
videojuegos, etc.), el cómic y manifestaciones más difícilmente catalogables, como
la performance, el arte conceptual y las denominadas "instalaciones artísticas".

La estética y la teoría del arte tienen como objeto determinar la naturaleza, los fines
y la función del arte, y con ello si la finalidad de una obra de arte es la de imitar a la
naturaleza (mímesis), limitarse a ser un objeto de belleza en sí mismo (con
abstracción de cualquier otro referente), ser vehículo de la expresión del artista o de
la comunicación con el espectador, aportar algún significado o simbolismo (en lo
que se centran la semiótica y la iconografía). La naturaleza gratuita del arte (arte
desinteresado o arte por el arte) entiende las obras de arte como opuestas a los
objetos útiles o prácticos, a pesar de que muchas de ellas tengan funciones
utilitarias (como servir de vivienda, o divulgar mensajes políticos o religiosos).
Establecer si un objeto es una obra de arte o no, es un problema insoluble sin el
establecimiento de criterios (crítica de arte, academicismo) frente a los que se
rebelan los propios artistas que buscan la provocación; se suele apelar al mérito, un
rasgo de imposible objetivación. La expresión francesa objet d'art ("objeto de arte")
alude al que se percibe como poseedor de mérito artístico.

La "obra" de un artista es tanto cada uno de sus trabajos como el conjunto de todos
ellos. A veces se utiliza con cualquiera de estos significados directamente en
francés (œuvre) o en latín (opus).

LA MONA LISSA
El cuadro La Gioconda, también conocido como La Mona Lisa, La Monna Lisa, La
Joconde en francés o Madonna Elisa, es una obra pictórica de Leonardo da Vinci.
Desde el siglo XVI es propiedad del Estado Francés, y se exhibe en el Museo del
Louvre de París.

Su nombre oficial es Gioconda (que, traducido del italiano al castellano es alegre),


en honor a la tesis más aceptada acerca de la identidad de la modelo, apoyada en
el hecho de que era esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo y que su
nombre era Lisa Gherardini.

Es un óleo sobre tabla de álamo de 77 x 53 cm, pintado entre 1503 y 1506,[1] y


retocado varias veces por el autor. La técnica usada fue el sfumato, procedimiento
muy característico de Leonardo. El cuadro está protegido por múltiples sistemas de
seguridad y ambientado para su preservación óptima.[2] Es revisado
constantemente para verificar y prevenir su deterioro.

Además, se han usado herramientas tecnológicas para la investigación de enigmas


que rodean la obra. Por medio de estudios históricos se ha determinado que la
modelo podría ser una vecina de Leonardo, que podrían conocerse sus
descendientes y que la modelo podría haber estado embarazada.[3] Pese a todas
las suposiciones, las respuestas en firme a los varios interrogantes en torno a la
obra de arte resultan francamente insuficientes, lo cual genera más curiosidad entre
los admiradores del cuadro.

La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su


belleza, sino también en los misterios que la rodean. Además, el robo que sufrió en
1911, las reproducciones realizadas, las múltiples obras de arte que se han
inspirado en el cuadro y las parodias existentes contribuyen a convertir a La
Gioconda en el cuadro más famoso del mundo, visitado por millones de personas
anualmente.

Autor
Leonardo da Vinci.Leonardo da Vinci nació en el caserío de Anchiano del municipio
de Vinci en Italia. Fue fruto de la relación ilegítima del notario Ser Piero y de su
sirvienta, Catarina Vacca.[1] A los 14 años entró en el prestigioso taller del pintor
florentino Andrea Verrochio, donde estudió junto a Sandro Botticelli y Perugino.[5]
Desarrolló el estudio de las matemáticas, la geometría, la perspectiva y todas las
ciencias de la observación del medio natural,[6] las cuales se consideraban
indispensables en la época. Como educación complementaria, también estudió
arquitectura e ingeniería.[7] Leonardo fue un humanista renacentista, destacado en
múltiples disciplinas.[8] Sirvió a personas tan distintas e influyentes como Lorenzo
de Médici, al duque de Sforza, a los soberanos de Mantua y al rey Francisco I de
Francia.[6]

Entre sus obras más destacadas están La Virgen de las Rocas, La batalla de
Anghiari, La última cena, Obra innovadora y La Gioconda.[6]

[editar] Historia
Rey Francisco I de Francia, quien poseyó el cuadro por algún tiempo.La Gioconda
es el retrato más famoso de la historia y quizás el cuadro más famoso de la pintura
occidental.[9] [10] Su fama se debe probablemente a las múltiples referencias
literarias, a las diversas interpretaciones sobre la protagonista y al robo escandaloso
ocurrido el 21 de agosto de 1911.

Es además la última gran obra de Leonardo, si se tiene en cuenta que siguió


retocándola hasta sus últimos años.[11] Cuando Leonardo se marchó a Roma a
instancias del nuevo Papa, su vida se hizo monótona y nada productiva.[12]
Leonardo falleció sin encargos importantes, bajo la protección de León X, Giovanni
de Médici, hijo del gran Lorenzo de Médici.[13] [14]

Después de terminar el cuadro, Leonardo llevó su obra a Roma y luego a Francia,


donde se conservó hasta su fallecimiento.[15] Se sabe que pasó a manos del rey
francés Francisco I, quien la habría comprado a un valor de 12.000 francos (4.000
escudos de oro),[16] aunque no está claro si fue en 1517, antes de la muerte del
artista, o con posterioridad a su fallecimiento en 1519.[17] Tras la muerte del rey, la
obra pasó a Fontainebleau, luego a París y más tarde al Palacio de Versalles. Sin
embargo, está comprobado que permaneció en las colecciones reales francesas y
que en el siglo XIX, Napoleón Bonaparte lo tuvo guardado en el Palacio de las
Tullerías tras una temporada en su residencia.[18] Con la Revolución francesa llegó
al Museo del Louvre, donde se encuentra actualmente; Napoleón lo retiró de allí
para colocarlo en su cámara personal. Finalmente regresó al museo,[4] donde se
alojó hasta 2005 en la Sala Rosa, y fue trasladada en ese año al Salón de los
Estados.[19] Es pertinente decir que la mayoría de datos acerca del cuadro se
poseen gracias al trabajo biográfico del pintor contemporáneo Giorgio Vasari.[20]
[21]

[editar] Técnica
Pintura que se exhibe tras el cristal antibalas en el Louvre.Leonardo dibujó el esbozo
del cuadro y después aplicó el óleo diluido en aceite esencial. La técnica se conoce
como Sfumato,[22] [23] la cual consiste en prescindir de los contornos netos y
precisos del "Quattrocento" y envolverlo todo en una especie de niebla imprecisa
que difumina los perfiles y produce una impresión de inmersión total en la atmósfera,
lo cual da una sensación de tres dimensiones a la figura.[24]

El cuadro se sostiene sobre una tabla de madera de álamo extremadamente frágil


recubierta por varias capas de enlucido.[25] Se conserva en una urna de cristal de
40 mm de espesor a prueba de balas,[19] [1] tratada de manera especial para evitar
los reflejos.[19] La cámara que alberga el cuadro está diseñada para mantener una
temperatura constante de 20 °C y 50% de humedad relativa, lo cual busca garantizar
las condiciones óptimas para los cuidados de la pintura.[19] [26]

La pintura tiene una grieta de 12 centímetros en la mitad superior, probablemente


debido a la eliminación del marco original, aunque un estudio con infrarrojos, revela
que la grieta puede ser tan antigua como el lienzo mismo;[27] dicha grieta fue
reparada entre mitad del siglo XVIII y principios del XIX.[28] En la actualidad, se ha
determinado que es estable y no ha empeorado con el tiempo.[28]

Sin embargo, para descartar cualquier peligro, en 2004 se conformó un equipo de


curadores franceses, quienes vigilan permanentemente el estado de la pintura,
previniendo cualquier alteración provocada por el tiempo.[29]

[editar] Descripción de la obra


En este retrato, la dama está sentada en un sillón, y posa sus brazos en los apoyos
del asiento. En sus manos y sus ojos puede verse un claro ejemplo característico
del esfumado, y también puede destacarse el juego que hace con la luz y la sombra
para dar sensación de volumen.[30] [13]

Aparece sentada en una galería,[31] viéndose en el borde izquierdo del cuadro la


base de una de las columnillas.

Detalle del lado derecho del paisaje.


La galería se abre a un paisaje inspirado en las vistas que Leonardo pudo alcanzar
a divisar en los Alpes, cuando hizo su viaje a Milán.[32] El paisaje posee una
atmósfera húmeda y acuosa que parece rodear a la modelo. Se ha intentado
localizar el aparente recodo del Arno o una porción del Lago de Como,[32] sin haber
llegado a conclusiones definitivas. Muchas veces se ha tratado de compaginar uno
y otro lado del paisaje tras la modelo, pero la discordancia entre ambos lados no
permite que se diseñe un modelo continuado de la imagen.[33] Debe tenerse en
cuenta que el lado izquierdo parece estar más alto que el derecho, entrando en
contraste con la física, puesto que el agua no puede encontrarse estática a desnivel
en el terreno.[34] Al respecto, el historiador de arte, E.H. Gombrich, expresa que:[33]
En consecuencia, cuando centramos nuestras miradas sobre el lado izquierdo del
cuadro, la mujer parece más alta o más erguida que si tomamos como centro la
derecha. Y su rostro, asimismo, parece modificarse con este cambio de posición,
porque también en este caso las dos partes no se corresponden con exactitud

E.H. Gombrich
Por otro lado, en medio del paisaje aparece un puente, elemento de civilización, que
podría estar señalando la importancia de la ingeniería y la arquitectura.[31]

Detalle de la mirada de la modelo.La modelo carece de cejas y pestañas,


posiblemente por una restauración demasiado agresiva en siglos pasados, en la
cual, se habrían barrido las veladuras o leves trazos con que se pintaron. Vasari, en
efecto, sí habla de cejas: «En las cejas se apreciaba el modo en que los pelos
surgen de la carne, más o menos abundantes y, girados según los poros de la carne,
no podían ser más reales».[35] Según otros expertos, Leonardo nunca le pintó cejas
ni pestañas para dejar su expresión más ambigua o porque, realmente, nunca llegó
a terminar la obra.

El personaje dirige la mirada ligeramente a la izquierda y muestra una sonrisa


considerada enigmática.[19] Cuenta Vasari que

Mientras la retrataba, tenía gente cantando o tocando, y bufones que la hacían estar
alegre, para rehuir esa melancolía que se suele dar en la pintura de retratos.[35]
Sin embargo, no existen evidencias de dicha afirmación.

Sobre la cabeza lleva un velo, signo de castidad y atributo frecuente en los retratos
de esposas.[31]

El brazo izquierdo descansa sobre una butaca. La mano derecha se posa encima
de este brazo. Esta postura transmite la impresión de serenidad y de que el
personaje retratado domina sus sentimientos.[31]

La técnica de Leonardo da Vinci se aprecia con más facilidad gracias a la


"inmersión" de la modelo en la atmósfera y el paisaje que la rodean, potenciada
además por el avance en la "perspectiva atmosférica" del fondo, que sería logro final
del Barroco,[36] y en la que los colores tienden al azulado y la transparencia,
aumentando la sensación de profundidad.[37]

La conservación de la obra es mediana. Acusa una fisura relativamente importante


en el borde superior, que desciende en vertical sobre la cabeza del personaje. Las
capas de barniz han amarilleado por el tiempo. Pero se dice que los responsables
del Louvre se resisten a abordar una restauración en profundidad, por miedo a
alterar el aspecto de la obra. Mediante un programa informático, se ha recreado el
aspecto que debería tener la obra, si se eliminasen las capas de suciedad.

[editar] Enigmas
Durante varios siglos, las interrogantes sin respuesta acerca de la obra de Leonardo
han ido creciendo, creando pasiones en muchos autores e investigadores. Pese a
la gran cantidad de preguntas, las respuestas a las mismas no suelen ser del todo
convincentes, dejando abierto el debate. Especialmente durante los siglos XIX y XX,
las teorías acerca del origen de la modelo, la expresión de su rostro, la inspiración
del autor y otras tantas, han tomado gran protagonismo y obligan a un análisis
histórico y científico profundo.

[editar] La sonrisaEn el siglo XVI Leonardo da Vinci pintó la Mona Lisa dando el
efecto de que la sonrisa desaparezca al mirarla directamente y sólo reaparezca
cuando la vista se fija en otras partes del cuadro.[38] El juego de sombras potencia
la sensación de desconcierto que produce la sonrisa. No se sabe si parece sonreír
o si es una sonrisa llena de amargura.[31]

Detalle de la sonrisa de la Mona Lisa.Margaret Livingstone, experta en percepción


visual, desveló en el Congreso Europeo de Percepción Visual que se celebró en La
Coruña que la enigmática sonrisa es "una ilusión que aparece y desaparece debido
a la peculiar manera en que el ojo humano procesa las imágenes".[38] [39]
Livingstone señala además que los artistas llevan mucho más tiempo estudiando la
percepción visual humana, que los mismos médicos especialistas en el tema.[38]

El ojo humano tiene una visión fotópica, fóvea o directa, y la escotópica o periférica.
La primera sirve cuando se trata de percibir detalles, pero no para distinguir
sombras, que es la especialidad de la segunda.[40] Leonardo pintó la sonrisa de la
Mona Lisa usando unas sombras que se ven mejor con la visión periférica.[38] Para
ilustrar el efecto, puede concentrarse la mirada en una sola letra sobre una página
impresa y comprobar lo difícil que resulta reconocer el resto de letras.[41]

Por otro lado, para efectos de esclarecer los enigmas, se utilizó un software
especializado en la "medición de emociones", el cual fue aplicado a la pintura para
obtener datos relevantes acerca de la expresión de la modelo.[42] La conclusión
revelada por el programa, es que La Mona Lisa está un 83% feliz, un 9% disgustada,
un 6% temerosa y un 2% enfadada.[43] El software trabaja sobre la base de tomar
en cuenta rasgos como la curvatura de los labios y las arrugas producidas alrededor
de los ojos. Tras obtener las mediciones, se compara con una base de datos de
expresiones faciales femeninas, la cual contiene una expresión promedio.[43]

[editar] Supuesto embarazo y condición física


Las manos de la Gioconda sobre el vientre hacen suponer que estuvo
embarazada.Las manos sobre el vientre han hecho pensar a varios investigadores
que la modelo se encontraba embarazada en el momento de posar.[44] Para
esclarecer esta teoría, un grupo de investigadores utilizaron un escáner de
infrarrojos en tres dimensiones, cuyos resultados fueron publicados el 26 de
septiembre de 2006 por el Consejo de Investigaciones de Canadá.[28] [45]
El uso de dicha técnica permite una resolución 10 veces más fina que el cabello
humano; las pesquisas permitieron a los investigadores apreciar detalles hasta
ahora desconocidos. Consideran que el velo de gasa fina y transparente,
enganchado al cuello de la blusa, era una prenda que solían llevar las mujeres
embarazadas.[28] [46] Por otro lado, el estudio consideró que el peso de la modelo
era de 63 kilos y su estatura 1,68 metros[27] así como que llevaba un moño en el
pelo cubierto por un bonete detrás de la cabeza, que el cuadro fue colocado en el
cuarto de baño del rey Francisco I y que no aparece ningún mensaje secreto en
ninguna de las capas de la pintura, como se contaba en la novela El Código Da
Vinci.

Además, el doctor Julio Cruz Hermida, de la Universidad Complutense de Madrid,


afirma que la modelo tenía bruxismo (rechinar de los dientes), alopecia (caída del
cabello) y principios de la Enfermedad de Parkinson.[4]

Los resultados del estudio fueron avalados por el Consejo Nacional de


Investigaciones de Canadá, principal institución oficial de investigación del país. Los
hallazgos fueron presentados en Ottawa, durante un acto académico en 2004.[44]

[EDITAR] IDENTIDAD DE LA MODELO


Diversas hipótesis se han generado en torno a la identidad de la modelo.

El pintor y biógrafo Giorgio Vasari escribió en 1550:

Hizo para Francesco del Giocondo el retrato de su mujer Mona Lisa y, a pesar de
dedicarle los esfuerzos de cuatro años, lo dejó inacabado. Esta obra la tiene hoy el
rey Francisco de Francia en Fontainebleau.[35]
En 1625, Cassiano dal Pozzo vio la obra en Fontainebleau y escribió sobre ella:

Un retrato de tamaño natural, en tabla, enmarcado en nogal tallado, es media figura


y retrato de una tal 'Gioconda'.
En base a estos testimonios se ha identificado a la modelo con Lisa Gherardini, la
esposa del acaudalado comerciante Francesco del Giocondo.

Sin embargo, en 1517, antes del escrito de Vasari, Antonio de Beatis visitó a
Leonardo en el castillo de Cloux y mencionó tres cuadros suyos, uno de ellos de
una dama florentina hecha del natural a petición de Juliano II de Médicis.

Aunque Antonio de Beatis podría haber visto una tabla distinta, este testimonio
parece discrepar con los de Vasari y Cassiano del Pozzo, por lo que algunos han
supuesto que la modelo fue en realidad una amiga o amante de Juliano II de
Médicis.[16]

Retrato de quien se supone es Isabel de Aragón, elaborado por Rafael Sanzio.


Galería Doria, Roma.
La nota descubierta en la Universidad de Heidelberg escrita por Agostino
Vespucci.Algunas otras teorías poco difundidas afirman que podría tratarse de
Isabel de Aragón, a quien Leonardo dibujó a lápiz para luego hacer un óleo.
También podría tratarse de Constanza d'Avalos, duquesa de Francaville,
mencionada en un poema de la época, donde se lee que Leonardo la pintó "bajo el
hermoso velo negro".[4]

Otras propuestas han sido que la modelo pudo ser una amante del propio Leonardo,
un adolescente vestido de mujer,[4] un autorretrato del autor en versión
femenina[47] o incluso, una simple mujer imaginaria.[48] [49] Al respecto, Sigmund
Freud sugirió que la pintura reflejaba una preocupante masculinidad.[50] Estudios
que apoyan la teoría de la identidad masculina del modelo lo identifican como Gian
Giacomo Caprotti, conocido como Il Salai.[51] [52]

En el año 2005, Armin Schlechter, de la biblioteca de la Universidad de Heidelberg,


descubrió una nota de Agostino Vespucci en el margen de un libro de la colección
de la biblioteca que confirmaba con certeza la creencia tradicional de que la modelo
del retrato era Lisa.[53] En esta acotación, el oficial Vespucci, quien era un amigo
cercano a Leonardo da Vinci, establece: “Leonardo se encuentra trabajando en tres
obras pictóricas, incluyendo el retrato de Lisa Gherardini”.[54] Esta pequeña
anotación data de octubre de 1503, aproximadamente 47 años antes a las
referencias realizadas por Giorgio Vasari. Además, el libro donde se realizó el
comentario sobre la “Mona Lisa” pertenece al autor Marco Tulio Cicerón, y
particularmente esta edición fue publicada en 1477.[53]

El historiador Giuseppe Pallanti, en su libro La historia de la Mona Lisa, trata el tema


tras veinticinco años de investigación.[28]

En los archivos de impuestos de 1480, puede verificarse la identidad, paradero y


lugar de nacimiento de la modelo.[48] Nació el 15 de junio de 1479 y murió el 15 de
julio de 1542, a los 63 años, en el convento de Santa Úrsula de Florencia.[55] [56]
Según el historiador Pallanti, Gherardini ingresó en el convento cuatro años después
de quedar viuda, donde ya era monja su hija Marietta.[50]

Basándose en estos datos, el investigador genealogista italiano, Domenico Savini,


asegura que existen descendientes de Gherardini; se trata de Natalia e Irina Strozzi,
hijas del príncipe Girolamo de Toscana. En el supuesto de que la modelo de
Leonardo fuera la mujer que falleció en el convento, el médico forense Maurizio
Seracini se ha ofrecido para buscar el cadáver y hacer un análisis de ADN para
establecer el parentesco de los Strozzi con Gherardini.[57]

Unido a dichos elementos, documentos oficiales del censo de la época confirman


que el padre de Leonardo da Vinci vivía exactamente enfrente de la familia de
Gherardini.[55] El historiador supone, sin mayores pruebas, que el retrato fue un
regalo de Giocondo a su esposa por motivo de su segundo embarazo, a los
veinticuatro años de edad.[22] Debe tenerse en cuenta que existen detractores de
las teorías expuestas por Pallanti. Pese a ello, sus explicaciones son ampliamente
aceptadas.[48]

Para saciar la curiosidad histórica acerca de la veracidad de las teorías vertidas, en


1987 se realizaron los primeros estudios, superponiendo un autorretrato de
Leonardo a la pintura de la Mona Lisa; el resultado fue una gran similitud en las
dimensiones y rasgos físicos.[58] [4] Los detractores de dicha investigación alegan
que dado que el autor es el mismo, los trazos son similares y es por eso que generan
la confusión. Lillian Swartz y Gerald Holzman, los directores de dicha prueba,
aseguran que el autor se autorretrató, dándose apariencia de mujer.[58]

También, tras la aparición de El código da Vinci, se ha manejado la teoría minoritaria


acerca de la relación entre María Magdalena y la pintura,[42] aseverando que se
trata de la mujer de los tiempos de Jesús de Nazaret, embarazada.[49] [59]

Tanta ha sido la obsesión por esclarecer la identidad de la Mona Lisa que el doctor
Matsumi Suzuki, investigador japonés, reconstruyó el cráneo de la Gioconda
mediante un análisis óseo, y a partir de dicho cálculo generó la posible voz de la
modelo. El investigador asegura que la reproducción de la voz es fiable en un
noventa por ciento. También ha realizado la misma simulación para el autor de la
obra, de la cual desconfía un poco porque la barba reflejada en los autorretratos
esconde algunos detalles importantes.[60]

[editar] El título del cuadro


El título oficial de la obra es Gioconda, que se justifica debido a que Giocondo era
el apellido del esposo de la retratada, Lisa Gherardini.[48]

Este título aparece documentado por vez primera mucho después de la muerte de
su autor, por lo cual no pudo ser Leonardo quien le pusiese dicho título;[42] por otro
lado, se sabe que Leonardo no acostumbraba titular sus obras. [14]

Con respecto al nombre de Mona Lisa, más usado en fuentes anglosajonas, Monna
es el diminutivo en italiano de Madonna, que quiere decir mi señora. De cualquier
manera, el nombre más popular en Italia es Gioconda.[20]

[editar] El robo
Hueco que quedó tras el robo perpetrado en 1911 por Vincenzo Perugia en la pared
del Museo del Louvre que albergaba el cuadro.
El Museo del Louvre, de donde fue hurtado el cuadro y donde hasta la fecha se
exhibe.Un comerciante argentino llamado Eduardo Valfierno convenció al carpintero
italiano Vincenzo Perugia (ex empleado del Museo del Louvre) para que robase el
cuadro, con el fin de venderlo por una cifra millonaria.[61] El 21 de agosto de 1911,
Perugia llegó al Museo del Louvre a las 7 de la mañana, vestido con una gabardina
blanca como las que usaba el personal del museo, descolgó el cuadro y a
continuación, en la escalera Visconti, retiró la tabla de su marco, abandonando este
último. Poco después salió del museo con el cuadro escondido bajo su ropa,
colocándolo posteriormente en una valija.[62] [63] Cuando el pintor Louis Béroud
entró al salón para apreciar el cuadro, notó que no estaba y avisó de inmediato a la
guardia. El museo cerró por una semana, para efectos de investigación.[64]

Valfierno hizo negocio con cinco coleccionistas estadounidenses y un brasileño,[65]


a quienes les vendió falsificaciones realizadas por el pintor Yves Chaudron,[66] a
cada uno por trescientos mil dólares.[4] [67]

Unos años antes, el museo había sufrido el robo de otras piezas de arte, lo cual hizo
suponer a la policía que ambos acontecimientos estaban relacionados.[66] Esta
suposición se mantuvo hasta el 6 de septiembre de 1911, cuando se captura
erróneamente al escritor Guillaume Apollinaire, quien fue declarado inocente más
adelante. Se había creído en su culpabilidad debido a que él había propuesto la
quema del museo, aduciendo que allí se "encarcelaba el arte".[64] Posteriormente,
fue capturado el pintor Pablo Picasso, debido a que tenía antecedentes de comprar
objetos de arte robados,[68] quien posteriormente también fue declarado
inocente.[64] Al mismo tiempo que se realizaban las investigaciones sobre el robo,
se capturó al aventurero belga Honoré-Joseph Géry Pieret, quien confesó ser el
autor del robo de 1906, pero no del de La Gioconda.[66] Durante su ausencia en el
museo, la afluencia de visitantes continuaba; acudían (en menor número) a apreciar
el hueco en la pared, de donde el cuadro fue hurtado.[69]

La pintura fue recuperada dos años y ciento once días después del robo,
registrándose la captura de Perugia.[70] El detenido, intentó vender el cuadro
original al director de la Galleria degli Uffizi, Alfredo Geri, quien se hizo acompañar
de la policía.[66] Perugia alegó que el robo había sido perpetrado para devolver la
obra a su verdadera patria,[71] y que él sólo era víctima de un estafador; el jurado
lo sentenció a varios años de prisión.[72] Antes de regresar al museo, la pintura se
exhibió en Florencia, Roma y Milán.[73] En 1931, Valfierno contó su historia a un
periodista estadounidense, revelando la identidad de los estafados con las
falsificaciones.[72]

Tras dicho robo, algunos pintores afirman que puede dudarse de la originalidad del
cuadro en exhibición, puesto que fácilmente puede ser una copia.[74] Durante la
Segunda Guerra Mundial, el cuadro fue custodiado en el castillo de Amboise y
posteriormente en la abadía de Loc-Dieu.[75]

[editar] Reproducciones y parodias


Mona Lisa, graffiti en Oporto, Portugal.
Copia de La Gioconda del Museo del Prado (fotografía antigua de mala calidad).La
Mona Lisa adquirió un estatuto de icono cultural.[76] Son numerosas sus
reproducciones y utilización en la publicidad, objetos cotidianos y también como
referencia cultural. Algunas incluyen:

Reproducciones
Algunos autores afirman que el mismo Leonardo hizo una reproducción llamada
Isleworth Mona Lisa, su autenticidad es evidentemente cuestionada.[77] Dicha
pintura es propiedad de Hugh Blake, quien la exhibe privadamente en Londres,
Inglaterra.
Existe una versión del cuadro de gran calidad, con numerosas similitudes, pero
también con contrastadas diferencias, en el Museo del Prado, en Madrid. El soporte
es una tabla de roble, por lo que se ha sugerido que pudiera proceder del norte de
Europa, aunque es un débil argumento, porque hay también robles en la Europa
meridional. Algunos investigadores han propuesto como posibles autores de esta
tabla al alemán Hans Holbein el Joven y al español Fernando Yáñez de la Almedina,
pero otros críticos no aceptan estas atribuciones.[78] También en este caso diversos
autores han sostenido que la autoría de esta obra corresponde al propio
Leonardo.[79] Este cuadro sobrevivió al devastador incendio del Palacio Real de
Madrid que ocurrió en 1734.
La reproducción libre de Rafael, la cual se exhibe en el mismo museo que la obra
de Leonardo.[32]
Una copia anónima que se conserva en el Parlamento Italiano.[32]
Una copia en la colección Luchner, en Innsbruck, de la que se ha supuesto que
podría ser obra de Salai.[16]
Parodias

En 1919, el dadaísta Marcel Duchamp pintó una parodia de la Mona Lisa que incluía
un bigote y perilla en la modelo y la inscripción L.H.O.O.Q. (que significa ella tiene
el culo caliente, traducido del francés).[80]
Salvador Dalí, pintó su autorretrato sobre el paisaje de la obra de Leonardo, a
manera de ridiculización.[80]
Fernando Botero pintó una mujer extremadamente obesa y deforme a manera de
parodia del cuadro.[81]
Jim Henson montó sobre el cuadro la cara de la Cerdita Piggy.[82]
La revista "The New Yorker" hizo un montaje del rostro de Monica Lewinsky sobre
el cuadro de Leonardo.[4]
Samuel Clemens reprodujo La Gioconda a base de pigmentos oscuros sobre una
lona de 40 x 60 pies en Oregón.[83]

Ensayo principios de la filosofía contemporánea

La filosofía contemporánea es aquella filosofía que se desarrolla en el período actual


de la historia de la filosofía occidental, es decir, que corresponde a la Edad
Contemporánea (siglos XIX, XX y lo que va del XXI). Por extensión, se llama
también con este nombre a la filosofía producida por filósofos que aún están vivos.
No debe ser confundida con la filosofía moderna, que inició en el Renacimiento y
culminó con el fin de la Ilustración (aunque algunos ubican su conclusión en el siglo
XIX o hasta entrado el siglo XX). La filosofía contemporánea supone una ruptura
conceptual con la filosofía moderna, derivada de la crisis de los valores y las
premisas del pensamiento ilustrado. El resultado fue un amplio abanico de
corrientes filosóficas, muchas de las cuáles nacieron en franco antagonismo unas
con otras y posteriormente fueron conjugadas en nuevas corrientes que asimilaron
dicho antagonismo o que trataron de conciliar diferencias. Son corrientes
contemporáneas: el vitalismo, el marxismo, el positivismo, el neopositivismo, el
existencialismo, el estructuralismo, el posestructuralismo, el posmodernismo, el
Hansismo entre otras.

Principios de la filosofia contemporanea


La teoría filosófica del filósofo alemán Hegel (1770-1830) considera como un
principio único la idea con que se identifican la naturaleza y el espíritu. Ésta se
desarrolla a través de un encadenamiento dialéctico cuyas frases consecutivas son
tesis, antítesis y síntesis. Sus obras más destacadas dentro de la filosofia
contemporanea son: Lógica, Filosofia del derecho, etc.

Luego de la filosofia crítica de Kant el Idealismo alemán de Hegel se convertirá en


la corriente fundamental de toda la Europa continental. El movimiento del
existencialismo, el marxismo y el vitalismo, serán, una reacción al Idealismo de
Hegel que de alguna manera avala la identificación del Yo trascendental de Kant
con el Dios del cristianismo.

Tras la muerte de Hegel la filosofia contemporanea entra en una gran crisis que no
se puede comparar con ninguna otra sucedida a lo largo de la historia. Una de las
características de la época contemporánea fue la existencia de varios y opuestos
sistemas filosóficos. La escasa valorización de la realidad trascendental (Dios y el
mundo espiritual) es uno de los rasgos más comunes a los sistemas filosóficos
posthegelianos. También es común la duda respecto a si que la filosofia puede
lograr una descripción racional de la realidad, es decir, apelar a la razón como la
herramienta para poder alcanzar el conocimiento absoluto y total.

El desarrollo exitoso de las ciencias hace tambalear los cimientos empíricos de la


filosofia contemporanea que se ve sometida a una gran cantidad de duras críticas
por parte de los defensores del pensamiento científico. A pesar de que la filosofia
contemporanea dicta mucho de la filosofia antigua, los libres pensadores de aquella
época han sentado su opinión, la cual ha sido y es guía de muchos aún,
fundamentalmente la que está basada en la filosofia de los griegos.

A finales del siglo XIX, al desarrollo del historicismo en Alemania y del pragmatismo
en Estados Unidos, le hemos de agregar el desarrollo de la fenomenología.
Continuando, por supuesto, el desarrollo de todas estas corrientes en el siglo XX.
Actualmente en las universidades se estudia en filosofia contemporanea
principalmente a Hegel, Marx y Sastre.

EXPLICAR DESARROLLO FILOSÓFICO DE

HEGEL,
Hay que tener muy en cuenta que:

- Hegel no intenta justificar ninguna forma política concreta. Lo único que intenta
justificar es la racionalidad del Estado. El que algunos grupos políticos hayan
querido justificar su propia doctrina (totalitarismo) apoyándose en Hegel es otra
cuestión.
- La interpretación que hace Hegel del Estado hay que situarla dentro de una época
determinada y tal vez no valga para otra época.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel (Stuttgart, 27 de agosto de 1770 – Berlín, 14 de


noviembre de 1831), filósofo alemán nacido en Stuttgart, Württemberg, recibió su
formación en el Tübinger Stift (seminario de la Iglesia Protestante en Württemberg),
donde trabó amistad con el futuro filósofo Friedrich Schelling y el poeta Friedrich
Hölderlin. Le fascinaron las obras de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza, Kant,
Rousseau, así como la Revolución Francesa, la cual acabó rechazando cuando ella
cayó en manos del terror jacobino. Se le considera el último de los Más Grandes
Metafísicos. Murió víctima de una epidemia de cólera, que hizo estragos durante el
verano y el otoño de 1831.

Considerado por la Historia Clásica de la Filosofía como el representante de la


cumbre del movimiento decimonónico alemán del idealismo filosófico y como un
revolucionario de la Dialéctica, habría de tener un impacto profundo en el
materialismo histórico de Karl Marx. La relación intelectual entre Marx y Hegel ha
sido una gran fuente de interés por la obra de Hegel. Hegel es célebre como un
filósofo muy oscuro, pero muy original, trascendente para la historia de la filosofía y
que sorprende a cada nueva generación. La prueba está en que la profundidad de
su pensamiento generó una serie de reacciones y revoluciones que inauguraron
toda una nueva visión de hacer filosofía; que van desde la explicación del
materialismo Marxista, el pre-existencialismo de Søren Kierkegaard, el escape de
la Metafísica de Friedrich Nietzsche, la crítica a la Ontología de Martin Heidegger,
el pensamiento de Jean-Paul Sartre, la filosofía nietzscheana de Georges Bataille y
la teoría de la deconstrucción de Jaques Derrida, entre otros. Desde sus principios
hasta nuestros días sus escritos siguen teniendo gran repercusión, en parte debido
a las múltiples interpretaciones posibles que tienen sus textos.

FormaciónHegel asistió al seminario de Tubinga con el poeta épico Friedrich


Hölderlin y el idealista objetivo Schelling. Los tres estuvieron atentos al desarrollo
de la Revolución francesa y colaboraron en una crítica de las filosofías idealistas de
Immanuel Kant y su seguidor, Fichte.

[editar] ObraSe suele considerar la primera obra realmente importante de Hegel su


Fenomenología del espíritu (1807), si bien sus -nunca publicados en vida- Escritos
de Juventud han sido objeto de estudio e interpretación desde su publicación a
principios del siglo XX. Otras obras prefenomenológicas, como La Constitución de
Alemania (1802), dan cuenta del triste estado germánico-romano de aquella época.
El sistema que propone para Alemania y el resentimiento que ahí expresa por los
demás países de Europa, con excepción de Italia que, según Hegel, comparte el
destino de Alemania, hace de esta obra un extraño presagio de la Segunda Guerra
Mundial.[cita requerida]. En 1802 aparecen sus primeras publicaciones en la
Revista Crítica de Filosofía, en la que trabaja junto a su viejo compañero del
Seminario de Tubinga, Schelling.

Actualmente, la Fenomenología del espíritu es considerada la más importante obra


de Hegel.[cita requerida] Mientras vivía, publicó además la Ciencia de la lógica
(1812-1816), la Enciclopedia de las ciencias filosóficas (1817, con varias
reediciones posteriores) y la Filosofía del derecho (1821). Varias otras obras sobre
la filosofía de la historia, religión, estética y la historia de la filosofía se recopilaron
a partir de los apuntes de sus estudiantes y se publicaron póstumamente.

[editar] PensamientoLas obras de Hegel tienen fama de difíciles por la amplitud de


los temas que pretenden abarcar. Hegel introdujo un sistema para entender la
historia de la filosofía y el mundo mismo, llamado a menudo “dialéctica”: una
progresión en la que cada movimiento sucesivo surge como solución de las
contradicciones inherentes al movimiento anterior. Por ejemplo, la Revolución
francesa constituye para Hegel la introducción de la verdadera libertad a las
sociedades occidentales por vez primera en la historia.

Sin embargo, precisamente por su novedad absoluta, es también absolutamente


radical: por una parte, el aumento abrupto de violencia que hizo falta para realizar
la revolución no puede dejar de ser lo que es, y por otra parte, ya ha consumido a
su oponente. La revolución, por consiguiente, ya no tiene hacia dónde volverse más
que a su propio resultado: la libertad conquistada con tantas penurias es consumida
por un brutal Reinado del Terror. La historia, no obstante, progresa aprendiendo de
sus propios errores: sólo después de esta experiencia, y precisamente por ella,
puede postularse la existencia de un Estado constitucional de ciudadanos libres,
que consagra tanto el poder organizador benévolo (supuestamente) del gobierno
racional y los ideales revolucionarios de la libertad y la igualdad. "En el pensamiento
es donde reside la libertad".

En las explicaciones contemporáneas del hegelianismo —para las clases


preuniversitarias, por ejemplo— la dialéctica de Hegel a menudo aparece
fragmentada, por comodidad, en tres momentos llamados “tesis” (en nuestro
ejemplo, la revolución), “antítesis” (el terror subsiguiente) y “síntesis” (el estado
constitucional de ciudadanos libres). Sin embargo, Hegel no empleó personalmente
esta clasificación en absoluto; fue creada anteriormente por Fichte en su explicación
más o menos análoga de la relación entre el individuo y el mundo. Los estudiosos
serios de Hegel no reconocen, en general, la validez de esta clasificación[cita
requerida], aunque probablemente tenga algún valor pedagógico (véase Tríada
dialéctica).

El historicismo creció significativamente durante la filosofía de Hegel. De la misma


manera que otros exponentes del historicismo, Hegel consideraba que el estudio de
la historia era el método adecuado para abordar el estudio de la ciencia de la
sociedad, ya que revelaría algunas tendencias del desarrollo histórico. En su
filosofía, la historia no sólo ofrece la clave para la comprensión de la sociedad y de
los cambios sociales, sino que es tomada en cuenta como tribunal de justicia del
mundo.

La filosofía de Hegel afirmaba que todo lo que es real es también racional y que
todo lo que es racional es real. El fin de la historia era, para Hegel, la parusía del
espíritu y el desarrollo histórico podía equipararse al desarrollo de un organismo,
los componentes trabajan afectando al resto y tienen funciones definidas. Hegel
dice que es una norma divina, que en todo se halla la voluntad de Dios que es
conducir al hombre a la libertad por ello es panteísta. Justifican así la desgracia
histórica: toda la sangre y el dolor, la pobreza y las guerras son "el precio" necesario
a pagar para lograr la libertad de la humanidad.

Hegel se valió de este sistema para explicar toda la historia de la filosofía, de la


ciencia, del arte, de la política y de la religión, pero muchos críticos modernos
señalan que Hegel a menudo parece pasar por alto las realidades de la historia a
fin de hacerlas encajar en su molde dialéctico. Karl Popper, crítico de Hegel en La
sociedad abierta y sus enemigos, opina que el sistema de Hegel constituye una
justificación tenuemente disfrazada del gobierno de Federico Guillermo III y que la
idea hegeliana de que el objetivo ulterior de la historia es llegar a un Estado que se
aproxima al de la Prusia del decenio de 1831. Esta visión de Hegel como apólogo
del poder estatal y precursor del totalitarismo del siglo XX fue criticada
minuciosamente por Herbert Marcuse en Razón y revolución: Hegel y el surgimiento
de la teoría social, arguyendo que Hegel no fue apólogo de ningún Estado ni forma
de autoridad sencillamente porque éstos existieran; para Hegel, el Estado debe ser
siempre racional. Arthur Schopenhauer despreció a Hegel por el historicismo de
éste y tachó la obra de Hegel de pseudofilosofía.

La filosofía de la historia de Hegel está también marcada por los conceptos de las
"astucias de la razón" y la "burla de la historia"; la historia conduce a los hombres
que creen conducirse a sí mismos, como individuos y como sociedades, y castiga
sus pretensiones de modo que la historia-mundo se burla de ellos produciendo
resultados exactamente contrarios, paradójicos, a los pretendidos por sus autores,
aunque finalmente la historia se reordena, y en un bucle fantástico retrocede sobre
sí misma y con su burla y paradoja sarcástica, convertida en mecanismo de cifrado,
crea también ella misma sin quererlo, realidades y símbolos ocultos al mundo y
accesibles sólo a los cognoscentes, es decir, a aquellos que quieren conocer.
[editar] LógicaEl acto del conocimiento es la introducción de la contradicción. El
principio del tercero excluido, algo o es A o no es A, es la proposición que quiere
rechazar la contradicción y al hacerlo incurre precisamente en contradicción: A debe
ser +A ó -A, con lo cual ya queda introducido el tercer término, A que no es ni + ni -
y por lo mismo es +A y -A. Una cosa es ella misma y no es ella, porque en realidad
toda cosa cambia y se transforma ella misma en otra cosa. Esto significa la
superación de la lógica formal y el establecimiento de la lógica dialéctica.

Todas las cosas son contradictorias en sí mismas y ello es profunda y plenamente


esencial. La identidad es la determinación de lo simple inmediato y estático,
mientras que la contradicción es la raíz de todo movimiento y vitalidad, el principio
de todo automovimiento y, solamente aquello que encierra una contradicción se
mueve.

La imaginación corriente capta la identidad, la diferencia y la contradicción, pero no


la transición de lo uno a lo otro, que es lo más importante, cómo lo uno se convierte
en lo otro.

Causa y efecto son momentos de la dependencia recíproca universal, de la


conexión y concatenación recíproca de los acontecimientos, eslabones en la
cadena del desarrollo de la materia y la sociedad: la misma cosa se presenta
primero como causa y luego como efecto.

Es necesario hacer conciencia de la intercausalidad, de las leyes de conexión


universal objetiva, de la lucha y la unidad de los contrarios y de las transiciones y
las transformaciones de la naturaleza y la sociedad. La totalidad de todos los
aspectos del fenómeno, de la realidad y de sus relaciones recíprocas, de eso está
compuesta la verdad.

La realidad es la unidad de la esencia y la existencia. La esencia no está detrás o


más allá del fenómeno, sino que por lo mismo que la esencia existe, la esencia se
concreta en el fenómeno. La existencia es la unidad inmediata del ser y la reflexión:
Posibilidad y accidentalidad son momentos de la realidad puestos como formas que
constituyen la exterioridad de lo real y por tanto son cuestión que afecta el
contenido, porque en la realidad se reúne esta exterioridad, con la interioridad, en
un movimiento único y se convierte en necesidad, de manera que lo necesario es
mediado por un cúmulo de circunstancias o condiciones.

La cantidad se transforma en calidad y los cambios se interconectan y provocan los


unos con los otros. Las matemáticas no han logrado justificar estas operaciones que
se basan en la transición, porque la transición no es de naturaleza matemática o
formal, sino dialéctica.

Las determinaciones lógicas anteriormente expuestas, las determinaciones del ser


y la esencia, no son meras determinaciones del pensamiento. La lógica del concepto
se entiende ordinariamente como ciencia solamente formal, pero si las formas
lógicas del concepto fueran recipientes muertos, pasivos, de meras
representaciones y pensamientos, su conocimiento sería superfluo; pero en realidad
son como formas del concepto, el espíritu vivo de lo real y por tanto se requiere
indagar la verdad de estas formas y su conexión necesaria.

El método del conocimiento no es una forma meramente exterior, sino que es alma
y concepto del contenido. Por lo que se refiere a la naturaleza del concepto el
análisis es lo primero, porque debe elevar la materia dada a la forma de
abstracciones universales , las cuales, luego, mediante el método sintético son
puestas como definiciones. El análisis resuelve el dato concreto, aísla sus
diferencias y les da forma de universalidad o, deja lo concreto como fundamento y
por medio de la abstracción de las particularidades que aparentan ser inesenciales,
pone de relieve un universal concreto o sea la fuerza de ley general. Esta
universalidad es luego también determinada mediante la síntesis del concepto en
sus formas, en definiciones.

La actividad humana une lo subjetivo con lo objetivo. El fin subjetivo se vincula con
la objetividad exterior a él, a través de un medio que es la unidad de ambos, esto
es la actividad conforme al fin. Así, con sus herramientas, el hombre posee poder
sobre la naturaleza exterior, aunque en lo que respecta a sus fines se encuentra
con frecuencia sometido a ella.

[editar] Estética
Hegel estudia el arte como modo de aparecer de la idea en lo bello. En sus lecciones
sobre estética se va a definir primero el campo en el que esta ciencia debe trabajar.

Va a realizar una distinción entre lo bello natural y lo bello artístico. Lo bello artístico
va a ser superior a lo bello natural porque en el primero va a estar presente el
espíritu, la libertad, que es lo único verdadero. Lo bello en el arte va a ser belleza
generada por el espíritu, por tanto partícipe de éste, a diferencia de lo bello natural
que no va ser digno de una investigación estética precisamente por no ser partícipe
de este espíritu que es el fin último de conocimiento.

Antes de analizar lo Bello artístico, Hegel va a refutar algunas objeciones que


catalogan al arte como indigno de tratamiento científico (con tratamiento científico
Hegel se refiere a tratamiento filosófico y no a la ciencia como se entiende hoy).

Como primer punto que refutar va a hablar de la afirmación que vuelve al arte
indigno de investigación científica por contribuir a la relajación del espíritu,
careciendo así de naturaleza seria. El arte va a ser tomado como un juego. El arte
emplea la ilusión como medio para su fin, dado que el medio debe siempre
corresponder a la dignidad del fin, lo verdadero nunca puede surgir de la apariencia.

También Hegel en este punto va a referirse a Kant para criticarlo. Kant viene a decir
que el arte sí es digno de una investigación científica al asignarle el papel de
mediador entre razón y sensibilidad. Pero Hegel no solo no cree esto posible, ya
que tanto la razón como la sensibilidad no se prestarían a tal mediación y
reclamarían su pureza, sino que además aclara que, siendo mediador el arte no
ganaría más seriedad, ya que este no sería un fin en sí mismo y el arte seguiría
estando subordinado a fines más serios, superiores.

Dentro del campo de la estética o filosofía del arte, Hegel va a distinguir entre arte
libre y arte servil, teniendo este último fines ajenos a él, como por ejemplo el decorar.
Es el arte libre el que va a ser objeto de estudio, ya que tiene propios fines, es libre
y verdadero porque es un modo de expresar lo divino de manera sensible. De esta
manera el arte se aproxima al modo de manifestación de la naturaleza, que es
necesaria, seria y sigue leyes.

En su calidad de ilusión, el arte no puede separarse de toda la realidad. La


apariencia le es esencial al espíritu, de manera que todo lo real será apariencia de
éste. Existe una diferencia entre la apariencia en lo real y la apariencia en el arte.
La primera, gracias a la inmediatez de lo sensible, se presenta como verdadera, se
nos aparece como lo real. En cambio la apariencia en lo artístico se presenta como
ilusión, le quita al objeto la pretensión de verdad que tiene en la realidad y le otorga
una realidad superior, hija del espíritu. De manera que aunque la idea se encuentre
tanto en lo real como en el arte, es en este último en donde resulta más fácil penetrar
en ella.

Al tener, el arte, como esencia el espíritu, se deduce que su naturaleza es el pensar,


de manera que los productos del arte bello, más allá de la libertad y arbitrio que
puedan tener, en cuanto partícipes del espíritu, éste les fija límites, puntos de apoyo.
Tienen conciencia, se piensan sobre sí mismos. El contenido va a determinar una
forma.

Al serle, al arte, esencial la forma, el mismo va a ser limitado. Va a haber un


momento en el que el arte satisfaga las necesidades del espíritu, pero gracias a su
carácter limitado esto va a dejar de ser así. Una vez que deja de satisfacer dichas
necesidades, la obra de arte va a generar en nosotros, además del goce inmediato,
el pensamiento y la reflexión. Ahora el arte genera en nosotros juicio, éste va a tener
como objetivo el conocer el arte, el espíritu que en él se aparece, su ser ahí. Es por
esto que la filosofía del arte es aún más necesaria hoy que en el pasado.

Entonces, los productos del arte bello van a ser una alienación del espíritu en lo
sensible. La verdadera tarea del arte es llevar a la conciencia los verdaderos
intereses del espíritu y es por esto que al ser pensado por la ciencia el arte va a
cumplir su finalidad.

Dentro del arte Hegel va a distinguir tres formas artísticas, La forma artística
Simbólica, la forma artística Clásica y la forma artística Romántica. Estas marcan el
camino de la idea en el arte, son diferentes relaciones entre el contenido y la forma.

La forma artística Simbólica va a ser un mero buscar la forma para un contenido


que aún es indeterminado. La figura va a ser deficiente, no va a expresar la idea. El
hombre va a partir del material sensible de la naturaleza, va a construir una forma a
la cual le va a adjudicar un significado. Se da la utilización del símbolo, éste, en su
carácter de ambiguo, llenara de misterio todo el arte simbólico. La forma va a ser
mayor que el contenido. Hegel va a relacionar esta forma artística con el arte de la
arquitectura, ésta, no va a mostrar lo divino sino su exterior, su lugar de residencia.
Con arquitectura va a referirse a la arquitectura de culto, más específicamente a la
egipcia, la india y la hebrea.

La forma artística Clásica va a lograr el equilibrio entre forma y contenido. La idea


no solo es determinada sino que se agota en su manifestación. El arte griego, la
escultura, es el arte de la forma artística clásica. Las esculturas griegas no eran,
para los griegos, representaciones del dios sino que eran el dios mismo. El hombre
griego fue capaz de expresar su espíritu absoluto, su religión, en el arte. A esto va
a referirse Hegel cuando hable del carácter pasado del arte. El arte, en su esencia,
pertenece al pasado siempre, porque es en él en donde la cumple, es en el arte
griego en donde el Arte logra su fin último, la representación total de la idea.

Pero precisamente por el carácter limitado del arte, este equilibro tiene que
romperse. Es aquí en donde se da el paso a la forma artística Romántica. Una vez
más hay una desigualdad entre forma y contenido, dejan de encastrar de manera
perfecta, pero ahora es la forma la que no es capaz de representar el espíritu. El
contenido rebasa la forma.

Las artes de esta forma artística son la pintura, la música y la poesía. La idea va a
ir de lo más material, la pintura, a lo menos material, pasando por la música, que
tiene como materia el sonido, llegara a la poesía que es el arte universal del espíritu
ya que tiene como material la bella fantasía. La poesía va a atravesar todas las
demás artes.

Muchos filósofos van a retomar el tema del arte en Hegel, Hans-Georg Gadamer
por ejemplo van a hablar de «La muerte del Arte» refiriéndose a la estética
hegeliana. Hegel nunca habló de una muerte del arte sino que le otorgó a éste el
carácter de pasado, pasado no entendido como algo que ya no existe; el «carácter
pasado del arte» esta íntimamente vinculado con el fin de la filosofía hegeliana,
conocer al espíritu, que éste sea libre. Dentro de este fin, el arte cumplió su tarea
en el pasado, en la época clásica, para luego ser superado por la religión y en última
instancia, ésta por la filosofía.

[editar] Dialéctica histórica


Hegel expuso extensamente su filosofía de la historia en sus Lecciones sobre la
Filosofía de la Historia Universal. Sin embargo, la exposición más notable de su
visión dialéctica de la historia es aquella contenida en la obra que, como ninguna
otra, encarna y simboliza su filosofía: la Fenomenología del Espíritu. Se trata del
análisis presentado en la sección central de la Fenomenología, que lleva por rúbrica
El Espíritu (Der Geist) y que trata de la historia europea desde la Grecia clásica
hasta la Alemania del tiempo de Hegel.[1]
En concordancia con su esquema dialéctico Hegel divide el período a analizar en
tres grandes fases: la de la unidad originaria (la polis de la Grecia clásica), la de la
división conflictiva pero desarrolladora (Roma, el feudalismo y la edad moderna
hasta la Revolución Francesa) y, finalmente, la vuelta a la unidad, pero ahora
enriquecida por el desarrollo anterior (el presente de Hegel). El punto de arranque
es el momento de lo que Hegel llama el Espíritu verdadero (Der wahre Geist). Este
momento, representado por las ciudades estado griegas, nos muestra el Espíritu en
su unidad primigenia, aún indiferenciado y no desarrollado. Es un momento de
felicidad dada por la armonía entre el todo (la ciudad) y las partes (los ciudadanos),
donde los individuos entienden su destino como una expresión directa del destino
colectivo, donde, como lo dice Hegel de una manera inspirada por la Antígona de
Sófocles, la ley humana y la ley divina coinciden. Los hombres viven aquí de
acuerdo a las costumbres heredadas que forman la base de una ética espontánea
y evidente, aún muy distante de la moral reflexiva. Este estado o momento
representa una especie de infancia de la humanidad: feliz en la inmediatez natural
de sus vínculos y en sus certidumbres aún no cuestionadas. Pero esta felicidad de
la armonía primigenia no puede durar ya que su precio es la falta de desarrollo. Por
su naturaleza el Espíritu busca profundizar en su propio contenido y tal como Adán,
y con las mismas consecuencias, no puede dejar de comer del fruto del árbol de la
sabiduría. De esta manera se rompe el encanto del Jardín del Edén y un abismo se
abre entre la ley divina y la ley humana. Los hombres se individualizan y entran en
conflicto unos con otros: la comunidad original se quiebra. Así se enfrentan las
familias y luego las ciudades entre sí, cada una de las cuales quiere afirmar su ley
y sus peculiaridades como universales y busca por ello someter a las demás. La
guerra se hace inevitable, pero el Espíritu no retrocede ni ante la guerra ni los
sufrimientos. Tanto por las divisiones y desgarramientos internos como por los
conflictos externos pierden las viejas costumbres su legitimidad natural y
espontánea, su validez evidente e incuestionada. La infancia queda así atrás y se
entra en la fase de la juventud, activa, desafiante y conflictiva. De esta manera se
adentran los hombres en una larga peregrinación en un estado social caracterizado
por la división y el extrañamiento. El Espíritu entra en el reino de la alienación.

El segundo momento del desarrollo del Espíritu es aquel del Espíritu extrañado de
sí mismo (Der sich entfremdete Geist). El Espíritu se ha hecho extraño a sí mismo,
la unidad y la totalidad han cedido lugar a la lucha de las partes en un mundo cada
vez más atomizado, donde lo particular (los individuos o los grupos) se rebela contra
lo general (la sociedad o comunidad). El tejido social se escinde entre una esfera
privada y una pública. La vida individual se privatiza y, al mismo tiempo, lo público
pasa a ser el dominio o la propiedad de unos pocos: el Estado se separa de la
sociedad. La marcha del progreso que resulta de esta división se hace ajena a sus
propios creadores. La historia discurre así, como Hegel primero y luego Marx
gustaba de decir, a espaldas de los hombres. La pérdida de la unidad primigenia y
la división social crean un fuerte sentimiento de infelicidad. Es la época de lo que
Hegel llama la “conciencia infeliz” (unglücklige Bewusstsein), la cual encuentra en
el cristianismo su expresión religiosa adecuada por medio de la cual reconoce su
propio extrañamiento y su incapacidad de comprender su propia obra en la idea de
un Dios trascendente, inalcanzable e incomprensible. La vida se hace misterio y el
misterio pasa a ser la esencia de Dios. Todo esto es doloroso pero así es el
progreso, la realización de la razón es trágica tal como lo enseña el sacrificio mismo
de Cristo.

El conflicto entre el todo y las partes alcanza su forma más aguda en la lucha que
directamente precede la época de Hegel: la lucha entre la ilustración y la fe (der
kampf der Aufklärung mit dem Aberglauben). La fe, el sentimiento religioso,
representa lo general, la totalidad, la especie, pero de una manera mística. La
Ilustración representa, a su vez, la fuerza analítica del intelecto, la profundización
por medio de las ciencias especializadas en las singularidades de la existencia, el
dominio ilimitado de lo individual y lo particular. En este enfrentamiento triunfa la
Ilustración y la fe se desintegra ante el embate del intelecto. Pero la victoria del
intelecto –que es la negación del todo o la unidad– es sólo temporal y prepara la
victoria definitiva de la totalidad, bajo la forma del sistema omniabarcante de la razón
del mismo Hegel, que no es sino la negación de la negación y con ello la vuelta a la
afirmación original, pero ahora enriquecida por el desarrollo intermedio.

El último acto en el drama del Espíritu alienado de sí mismo es la Revolución


Francesa. En torno a la misma Hegel desarrolla uno de sus análisis más notables.
La Revolución Francesa representa para Hegel el intento de instaurar sobre la tierra
el reino de lo que él llama “la libertad absoluta” (die absolute Freiheit). Se trata de la
razón individual ensoberbecida que se decide a actuar con plena libertad, sin límites,
como si el mundo pudiese crearse de nuevo y, además, a su antojo. El
cuestionamiento de la fe y la elevación del intelecto humano al sitial de Dios crean
la ilusión de que todo puede ser cambiado de acuerdo al plan de los reformadores
revolucionarios. Se trata de la hybris de la razón que de esta manera se vuelve
contra todo lo existente. Pero la revuelta de la razón revolucionaria o de la libertad
absoluta no es para Hegel sino un malentendido trágico, que no podía sino terminar
en el terror (der Schrecken). Finalmente, cada líder y cada fracción revolucionaria
trata de imponerle al resto sus utopías y crear un nuevo mundo a su antojo como si
fueran dioses. Y estos nuevos dioses feroces, decididos a hacerle el bien a la
humanidad aunque le costase la vida a incontables seres humanos, terminaron
necesariamente combatiéndose unos a otros, con aquella ceguera y ensañamiento
que sólo aquellos que se creen los portadores de la bondad extrema pueden exhibir.
La rivalidad y la sospecha mutua se hicieron así la regla y el reino de la llamada
“voluntad general” terminó en el despotismo de Robespierre. Ahora bien, el final
trágico de la Revolución Francesa no hace que su evaluación de conjunto sea
negativa para Hegel sino muy por el contrario. Fiel a su lógica historicista, donde
incluso la violencia más repugnante juega su papel, la ve no sólo como un momento
necesario de la realización del Espíritu sino como uno de sus grandes momentos.
La revolución fue un intento grandioso de transformar a cada individuo en el dueño
del mundo y de su destino, de someter toda objetividad, todo lo dado, a la voluntad
transformadora del ser humano. Se cumplía así, radicalmente, el programa de la
Ilustración, aquel que Kant resumió en su famosa definición de la misma como “la
salida del hombre de su mayoría de edad”. Pero al cumplirse de una manera tan
radical y absoluta, el programa de la Ilustración dejó claramente de manifiesto sus
falacias y problemas. El tribunal de la razón se transformó en el tribunal
revolucionario, donde no sólo se decapitó al pasado sino también a los propios
revolucionarios. En todo caso, el apocalipsis revolucionario fue un hito definitivo
para el futuro y posibilitó, como la tormenta que despeja el cielo nublado, el paso
del Espíritu a la fase de su reconciliación final.

Después del fin sangriento del gran sueño de la libertad absoluta los individuos
volvieron a sus modestos quehaceres cotidianos, pero la Europa posrevolucionaria
ya nunca más podría ser la de antes. Un nuevo principio se había plasmado y se
transformaría en el eje de un nuevo Estado, el “Estado racional”, que no negaba las
distinciones anteriores propias de la sociedad civil ni tampoco al individuo sino que
los subordinaba a todos en una nueva unidad orgánica, en una armonía superior
que era así la negación de la negación, el fin de la alienación, la reconciliación de
las partes con el todo y de los individuos con la comunidad. Con ello se pasaba al
momento culminante de la realización del Espíritu, la del Espíritu cierto de sí mismo
(Der seiner selbst gewisse Geist) que alcanza su forma más adecuada en la
“filosofía absoluta”, que no es otra que la de Hegel. La lección de la gran revolución
fue verdaderamente decisiva. Para Hegel significó el abandono definitivo de todo
sueño utópico –entre ellos aquellos sueños juveniles de un restablecimiento de
aquel supuesto estado de armonía primigenia representado por la polis de la
Antigüedad– para transformarse en el pensador profundamente conservador de su
edad madura, aquel pensador que ya no es el filósofo de la revolución sino de la
restauración. Lo que el fracaso del intento de instaurar el reino de la libertad
absoluta mostraba era que los hombres, en realidad, nada tienen que cambiar en lo
esencial, que no pueden construir un mundo como les plazca, que el pasado no es
una pura sarta de estúpidas irracionalidades, que lo que ha existido tiene un sentido
y un contenido duraderos, que se trata nada menos que de las expresiones de la
razón en sus distintos momentos, todos ellos necesarios para alcanzar su forma
adecuada. Detrás del telón del fin de la historia no hay nada más que la historia
misma. Es por ello que lo que resta no es destruir la herencia de los siglos sino
reconocerla y darle una forma definitivamente armoniosa o racional, es decir, acorde
al conjunto de la Idea ya realizada. Al fin de la historia no queda sino la reconciliación
o la vuelta del Espíritu a sí mismo.

[editar] EurocentrismoHegel fue uno de los promotores más notables de la


superioridad europea, más exactamente del norte de Europa, sobre las demás
culturas del mundo. Para él, la Historia Universal nace en Asia, y culmina en Europa.
La manifestación más alta del pensamiento humano, que aparece con la
modernidad, para él, con la Reforma Protestante en Alemania, la Revolución
francesa y la Ilustración, también de «cosecha» germánica, son los puntos de
referencia en donde la subjetividad se reconoce a sí misma. Hegel recuerda que
Inglaterra se otorgó a sí misma la «misión» de expandir la civilización por el resto
del mundo.

Fue un defensor irrestricto del «Espíritu germánico», que acompañado del


cristianismo, sería lo más avanzado de la humanidad:
El Espíritu germánico (der germanische Geist) es el Espíritu del Nuevo Mundo
(neuen Welt), cuyo fin es la realización de la verdad absoluta, como
autodeterminación infinita de la libertad, que tiene por contenido su propia forma
absoluta. El principio del imperio germánico debe ser ajustado a la religión cristiana.
El destino de los pueblos germánicos es el de suministrar los portadores del
Principio cristiano.

(Hegel, Vorlesungen über die Philosophie der Geschichte, en Werke, ed. Suhrkamp,
Fráncfort del Meno, t. 12, p. 413; ed. española, t. II, p. 258.)

COMTE,
Auguste Comte, cuyo nombre completo es Isidore Marie Auguste François Xavier
Comte (Montpellier, Francia, 19 de enero de 1798 - † París, 5 de septiembre de
1857). Se le considera creador del positivismo y de la disciplina de la sociología,
aunque hay varios sociólogos que sólo le atribuyen haberle puesto el nombre.

De carácter dogmático, tuvo una vida atormentada, marcada por amores difíciles,
un matrimonio fracasado, crisis nerviosas y dificultades para instalarse en el
estamento académico. [cita requerida]

Junto con Agustín Thierry, fue secretario del conde Henri de Saint-Simon durante
siete años y ambos se separaron de él debido a las muchas discrepancias que
surgieron. Después de esta ruptura, Comte inició una etapa que calificó de "higiene
cerebral" para alejarse de la influencia de las ideas de Saint-Simon. Otra versión
menciona que Saint-Simon cedió los derechos de su avance (los Principios de la
sociología) a Comte, con la condición de que la mejorara y la diera a conocer al
mundo entero, ya que Saint-Simon había dejado atrás o en el olvido toda su
investigación.[cita requerida] Por eso se considera a Comte el padre de la
sociología.[cita requerida]

Murió en París el 5 de septiembre a la edad de 59 años.

Filosofía
La filosofía de Comte entronca con la revuelta moderna contra los antiguos que
inició Francis Bacon además abarca un extenso campo de estudios sobre los
chimpancés y extendió L'Encyclopédie francesa y que consistió, a grandes rasgos,
en la asunción de la razón y la ciencia como únicas guías de la humanidad capaces
de instaurar el orden social sin apelar a lo que él considera oscurantismos teológicos
o metafísicos.

La evidente intención de reforma social de su filosofía se adhiere, sin embargo, a


una postura conservadora y contrarrevolucionaria en claro enfrentamiento con las
propuestas ilustradas de Voltaire y Rousseau.
Tomando como trasfondo la Revolución francesa, Comte acusa a estos dos autores
de generar utopías metafísicas irresponsables e incapaces de otorgar un orden
social y moral a la humanidad.

La idea básica de Comte era que todas las ciencias formaban una jerarquía, de
manera que cada eslabón dependía del anterior de acuerdo a la complejidad de los
fenómenos estudiados. En la base estaban las matemáticas, seguida de la
mecánica, la física, la química, la biología y por último, encabezando la pirámide de
las ciencias se encontraba la Ciencia de la Sociedad; la Sociología. Comte vio en
esta ciencia las respuestas a los problemas del hombre y la sociedad. La exaltación
de la Sociología le llevó a considerarla prácticamente como una nueva religión laica
de la humanidad formándose así el positivismo.

Los problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva
científica positiva que se fundamente en la observación empírica de los fenómenos
y que permita descubrir y explicar el comportamiento de las cosas en términos de
leyes universales susceptibles de ser utilizadas en provecho de la humanidad.

Comte afirma que únicamente la ciencia positiva o positivismo podrá hallar las leyes
que gobiernan no sólo la naturaleza , sino nuestra propia historia social, entendida
como la sucesión y el progreso de determinados momentos históricos llamados
estados sociales.

La ley de los tres estados y la idea de progresoTambién llamada ley fundamental,


la ley de los tres estados afirma que la humanidad en su conjunto y el individuo
como parte constitutiva, está determinado a pasar por tres estados sociales
diferentes que se corresponden con distintos grados de desarrollo intelectual: el
estado teológico o ficticio, el estado metafísico o abstracto y el estado científico o
positivo.

Este tránsito de un estado a otro constituye una ley del progreso de la sociedad,
necesaria y universal porque emana de la naturaleza propia del espíritu humano.
Según dicha ley, en el estado teológico el hombre busca las causas últimas y
explicativas de la naturaleza en fuerzas sobrenaturales o divinas, primero a través
del fetichismo y, más tarde, del politeísmo y el monoteísmo. A este tipo de
conocimientos le corresponde una sociedad de tipo militar sustentada en las ideas
de autoridad y jerarquía.

En el estado metafísico se cuestiona la racionalidad teológica y lo sobrenatural es


reemplazado por entidades abstractas radicadas en las cosas mismas (formas,
esencias, entre otros) que explican su por qué y determinan su naturaleza. La
sociedad de los legistas es propia de este estado, en el cual la sociedad se organiza
de acuerdo a la filosofía y el derecho. Comte considera al estado metafísico como
una época de tránsito entre la adolescencia o juventud del espíritu hacia su
madurez, correspondiente ya al estado positivo. En este estado el hombre no busca
saber qué son las cosas, sino que mediante la experiencia y la observación trata de
explicar "cómo" se comportan, describiéndolas fenoménicamente e intentando
deducir sus leyes generales, útiles para prever, controlar y dominar la naturaleza (y
la sociedad) en provecho de la humanidad. A este estado de conocimientos le
corresponde la sociedad industrial, capitaneada por científicos y sabios expertos
que asegurarán el orden social.

Finalmente, cabe destacar la propuesta que hizo Comte de un calendario humanista


donde cada uno de los meses y de los días representaba la conmemoración de un
personaje histórico. Este calendario se conoce también como el Calendario
Positivista

Características de la filosofía positivaLa Filosofía Positiva como tipo de


conocimiento propio del último de los tres estados de la sociedad según la ley de
los tres estados, se define por oposición a la filosofía negativa y crítica de Rousseau
y Voltaire (postura a la que Comte atribuye los males de la anarquía y la inseguridad
social que caracterizan al período post-revolucionario).

El término positivo hace referencia a lo real, es decir, lo fenoménico dado al sujeto.


Lo real se opone a todo tipo de esencialismo, desechando la búsqueda de
propiedades ocultas, características de los dos primeros estados.

Lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso, constructivo y


relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún determinismo absoluto a
priori.

Se podría afirmar también que la filosofía positivista lo que hace es basar su


conocimiento en lo positivo, o sea en lo real, dejando a un lado las teorías abstractas
como la del fenomenalismo kantiano, al considerarlas como metafísicas.

Comte plantea tres estados del conocimiento humano: un estado teológico, un


estado metafísico (concreto / abstracto) y un estado positivo, el más deseado y al
que en teoría deberían tender los dos anteriores, ya que basa el logro del
conocimiento en la razón aplicada.

En fin, lo que busca la Filosofía Positiva de Augusto Comte es una reorganización


social, política y económica en el contexto de la Revolución industrial.

Asimismo, y como suele suceder con los Sistemas Filosóficos de cierta influencia,
las ideas de Comte pasan a ser objeto de nuevos enfoques, dando pie a nuevas
concepciones epistemológicas, representadas por autores tan diversos como
interesantes Klimovsky, Mary, Karl Popper, Bachelard, etc., que lo mismo critican,
describen y dictan normas de cómo debe ser aplicada la Filosofía Positiva.

LegadoLa idea de una ciencia especial centrada en lo social –la «sociología»– fue
prominente en el siglo XIX y no únicamente para Comte. La ambición -algunos dirían
grandiosidad- con la que Comte la concibió fue, sin embargo, extraordinaria.
Comte vio esta nueva ciencia, la sociología, como la última y la más grande de todas
las ciencias, una ciencia que incluiría todas las ciencias las cuales integrarían y
relacionarían sus hallazgos en un todo cohesionado.

Obras principales
Curso de filosofía positiva. Cours de philosophie positive. 6 vols. 1842.
Discurso sobre el espíritu positivo (Discours sur l'esprit positif). 1844. Hay varias
traducciones al español:
Discurso sobre el espíritu positivo. Versión y prólogo de Julián Marías. Madrid,
Alianza Ed., Madrid, 1980 {ISBN 84-206-1803-9}.
Discurso sobre el espíritu positivo. Trad. de Consuelo Berges. Prólogo de Antonio
Rodríguez Huéscar. Buenos Aires, Aguilar, 1965.
Discurso sobre el espíritu positivo. Edición y traducción de Eugenio Moya. Madrid,
Biblioteca Nueva, 1999.
Système de politique positive, ou Traité de sociologie, instituant la religión de
l'humanité. (Sistema de política positiva). 4 vols. 1851-1854.
Catéchisme positiviste, ou Sommaire exposition de la religión universelle, en onze
entretiens systématiques entre une femme et un prêtre de l'humanité. 1852

HUSSERL,
Edmund Gustav Albrecht Husserl ( * 8 de abril de 1859- 26 de abril de 1938),
filósofo alemán fundador del movimiento fenomenológico o fenomenología y
discípulo de Franz Brentano y Carl Stumpf. Entre sus primeros seguidores en
Gotinga se encuentran Roman Ingarden, Edith Stein y Hedwig Conrad-Martius.
Entre otros influiría en Martin Heidegger, Jean-Paul Sartre, Maurice Merleau-
Ponty, Alfred Schütz, Paul Ricoeur, Alexius Meinong, Michel Henry, José Ortega y
Gasset, Millán-Puelles y, en gran medida, en Max Scheler; con posterioridad,
principalmente a través de Merleau-Ponty, el influjo husserliano llegaría hasta
Jacques Lacan y Jacques Derrida . El interés de Hermann Weyl en la lógica
intuicionista y en la impredicatividad, por ejemplo, parece provenir del contacto con
Husserl.

Vida y obra[editar] Comienzos


Nació en el seno de una familia judía en Prostějov (Prossnitz) en Moravia
(actualmente República Checa).

Husserl estudió al principio matemáticas, principalmente en las universidades de


Leipzig (1876) y Berlín (1878), con los entonces famosos profesores Karl
Weierstrass y Leopold Kronecker. En 1881 marchó a Viena para estudiar bajo la
supervisión de Leo Königsberger (un antiguo estudiante de Weierstrass) y obtuvo
su doctorado en 1883 con la obra Beiträge zur Variationsrechnung (Contribuciones
al cálculo de variaciones).
En 1884 comienza a asistir en Viena a las clases de Franz Brentano sobre
psicología y filosofía. Franz Brentano lo impresionó tanto que decidió dedicar su
vida a la filosofía. Husserl estudió con Brentano durante breve tiempo y después
marchó a la Universidad de Halle para obtener su habilitación con Carl Stumpf, un
antiguo discípulo de Brentano. Bajo su supervisión escribió "Über den Begriff der
Zahl" ("Sobre el Concepto de Número", 1887), que serviría de base para su primera
obra importante, Philosophie der Arithmetik (Filosofía de la Aritmética, 1891).

En estas primeras obras trata de combinar las matemáticas, la psicología y la


filosofía con el principal objetivo de proporcionar una base sólida a las matemáticas.
Analiza el proceso psicológico necesario para obtener el concepto de número y
después trata de construir una teoría sistemática sobre este análisis. Para conseguir
esto usa varios métodos y conceptos tomados de sus maestros. De Weierstrass
adopta la idea de que generamos el concepto de número contando un cierto
conjunto de objetos. De Brentano y de Stumpf retoma la distinción entre
presentaciones adecuadas e inadecuadas. En un ejemplo explica esto del siguiente
modo: Si usted está frente a una casa, entonces tiene una presentación directa y
adecuada de la casa, pero si usted está buscando la casa y preguntando sobre su
ubicación, entonces las indicaciones que le dan (por ejemplo, la casa de la esquina
de tal o cual calle) son una presentación indirecta e impropia (o simbólica, como
también se dice) si solamente puede indicar este objeto por medio de signos,
símbolos, etc.

Otro elemento importante que Husserl toma de Brentano es la intencionalidad, la


noción de que la principal característica del estado consciente es la de ser siempre
intencional. Al tiempo que frecuentemente resumido de modo simplista como
"estado de estar pendiente a algo, o la relación entre actos mentales y el mundo
externo", Brentano define la intencionalidad como la principal característica de los
fenómenos psíquicos. Cada fenómeno mental, cada acto psicológico tiene un
contenido, que está dirigido hacia un objeto, el objeto intencional. Cada creencia,
deseo, etc., tiene un objeto sobre el que versa: el creído, el querido. Brentano usa
la expresión "inexistencia intencional" para indicar el estado de los objetos del
pensamiento en la mente. Según Brentano, la propiedad de ser intencional, de tener
un objeto intencional, es la característica clave para distinguir los fenómenos
psíquicos de los físicos, ya que los fenómenos físicos carecen totalmente de
intencionalidad.

[editar] Introducción al problema gnoseológico


Hacia fines del siglo XIX, Husserl se halla en medio de una disputa en torno a la
naturaleza y fundamento de la lógica. La lógica tenía rango de fundamento de las
ciencias, pero se planteaba la cuestión de: ¿Qué es la lógica?, ¿cuál es su
naturaleza?, ¿requiere ella de otro fundamento?

Esta disputa fue representada por los:


Neo-Kantianos
para quienes la lógica es una disciplina pura, formal, a priori, por lo que su
fundamentación debe ser también a priori. Ellos se interesaron en el tema de su
validez a priori. De esta línea de investigación se desprenden los trabajos de los
lógicos, matemáticos y filósofos analíticos de comienzos del siglo XX.
Psicologistas lógicos, positivistas o naturalistas
Para ellos el verdadero fundamento de todas las ciencias era la psicología
(empírica), esto es, una disciplina de origen a posteriori. Se suponía que en la
psique se originaban los contenidos de la lógica (sus conceptos, principios y teorías)
ya que conciernen al pensamiento. La lógica así era para ellos una mera techné o
ars (John Stuart Mill), instrumento de las ciencias, no su verdadero fundamento; y
se preocupaban por el tema de su origen a posteriori en la psicología.
Esta disputa en el fondo es un diálogo de sordos, pues concierne dos problemas
distintos: dos demandas racionales que, tomadas separadamente, son igualmente
válidas:

(a) Los Neo-Kantianos no parecen interesados por el tema del origen subjetivo de
dichas “verdades lógicas”, sino por la evidencia de los conceptos, proposiciones y
teorías lógicas, (i.e. por su validez, o verdad). Si la lógica debe valer a priori, ella no
puede derivarse, inferirse inductivamente de hechos particulares de la vida psíquica.
Sus conceptos, leyes y teorías no pueden provenir de ningún tipo de
“generalización” de actividades psicológicas: porque son los presupuestos de todas
las ciencias. Son “verdades” de carácter universal y necesario, a priori, ideal, como
toda entidad formal. Si se derivaran de la psicología, dejarían de ser universales y
necesarias. Son de naturaleza objetiva [intersubjetiva], todas las ciencias los
comparten, son comunicables (no privados). Son objetos de contemplación. Son
atemporales, no se hallan localizados ni temporal ni espacial, ni psíquicamente, etc.
Los Neo-Kantianos tenían razón en subrayar la importancia de la evidencia a priori
de la lógica, de su objetividad. Pero no explicaron satisfactoriamente cómo se
relaciona este ámbito formal e ideal con la mente o psique, que es real, subjetiva,
relativa y contingente (el tema parcialmente tocado por los psicologistas).

(b) Para los Psicologistas lógicos, las “verdades lógicas” (conceptos, principios,
teorías lógicas) deben poder aplicarse a eventos o hechos particulares, de carácter
empírico y real: esto es, al pensamiento cotidiano, a concepciones, aseveraciones,
inferencias de personas reales, individuales. De allí infieren que:

Se originan en esos eventos particulares y que su validez está garantizada por dicho
origen.
Defienden el carácter a posteriori de las verdades lógicas, obtenidas por inducción
o generalización de la experiencia psicológica (reflexiva). Ésta es la posición de los
empiristas positivistas.
Ellos tenían razón en sostener que la lógica sí tiene alguna relación con el
pensamiento, o la psique. Pero no supieron explicar satisfactoriamente cómo al
mismo tiempo podían detentar evidencia o validez a priori si es que su origen era a
posteriori.
La filosofía en el siglo XIX debía dar cuenta de las ciencias, por ello era concebida
como una meta-ciencia, ergo como una Teoría de las Ciencias, Teoría del
Conocimiento o como una Lógica. El interés por la lógica: sobre todo venía de los
matemáticos y Neo-Kantianos de fines del XIX (Boole, Weierstrass, Frege, otros).
Así, para ellos la lógica era la disciplina que debía dar cuenta de todas las demás
ciencias, inclusive fundar a las matemáticas en su integridad.
Pero, al igual que con la lógica, se enfrentaron dos bandos en torno al fundamento
de las matemáticas: los empiristas lógicos (psicologistas) que sostenían que la
psicología era el fundamento de la lógica, la cual era el fundamento de las
matemáticas y de las ciencias empíricas; y los racionalistas Neo-Kantianos (anti-
psicologistas), formalistas, sostenían que la lógica era el fundamento de las
matemáticas y de las ciencias empíricas, como la propia psicología experimental.

Tanto psicologistas naturalistas como formalistas neo-Kantianos fallaron al


aferrarse cada uno sólo a una de las demandas racionales en detrimento de la otra
en la fundamentación de la lógica y matemática, fracasando en la reconciliación de
ambas: la validez o evidencia objetiva, y el origen subjetivo. Pues ambas demandas
parecen necesarias, aunque ambas parezcan excluirse, dando lugar a la oposición
entre subjetivismo (relativismo – escepticismo) y objetivismo (eternidad, absolutez).

Cada una de las demandas racionales significa respectivamente: explicar cómo


interviene el sujeto en el hecho del conocimiento, incluso del conocimiento “objetivo”
y a priori; y justificar la validez objetiva del conocimiento, más allá de los sujetos y
perspectivas particulares

[editar] Antipsicologismo
Mucho se ha discutido sobre el psicologismo en Husserl, es decir, su intento de
fundar la aritmética en la psicología. Tanto en su tesis doctoral (Sobre el Concepto
de Número) como en Philosophie der Arithmetik (Filosofía de la Aritmética) Husserl
emplea el método de la psicología descriptiva de Brentano. Tiempo después, en su
obra maestra Logische Untersuchungen (Investigaciones Lógicas), Husserl rechaza
todo tipo de psicologismo. Muchos filósofos de la tradición analítica le adjudican este
cambio a la reseña que hiciera Gottlob Frege a la Filosofía de la Aritmética en 1894.
Sin embargo, la verdadera razón de su cambio a una teoría del conocimiento
platónica fue su lectura de las obras de Bolzano, Leibniz y Hermann Lotze.
Evidencia de que su cambio fue antes de la crítica de Frege reside en su reseña de
la obra de Ernst Schröder, Vorlesungen über die Algebra der Logik (Conferencias
sobre el Álgebra de la Lógica), publicado en 1891. (J.N. Mohanty, Husserl and
Frege)

[editar] Desarrollos posteriores


Algunos años tras la publicación de su obra principal Logische Untersuchungen
(Investigaciones lógicas; primera edición 1900-1901) Husserl hizo algunos
descubrimientos clave que lo llevaron a afirmar que, para el estudio de la estructura
del estado consciente, se debería distinguir entre el acto de la conciencia (nóesis) y
los fenómenos a los que se dirige que son objetos de consciencia (noema,
noémata). El conocimiento de las esencias (Wesen) sólo sería posible eliminando
todas las suposiciones (o mejor dicho, pre-juicios) respecto de la existencia del
mundo exterior. A este procedimiento lo llamó epoché o epokhé (epojé), es decir:
parentetización, poner "entre paréntesis" lo que se supone como "ya sabido", para
así intentar llegar a las "esencias" (y eidés) de las cosas; pero si el método de la
epokhé y reducción fenomenológica era —y parece ser— promisorio para la
gnoseología y, en general, para el cometido de hacer de la filosofía una ciencia
estricta, el llamado "segundo" Husserl queda "estancado" en una suerte de
neoplatonismo. De todas maneras, los nuevos conceptos propiciaron la publicación
de Ideen (Ideas) en 1913, en los que fueron primeramente incorporados, y un plan
para una segunda edición de las Logische Untersuchungen.

A partir de la publicación de Ideen, Husserl se centró cada vez más en las


estructuras ideales y esenciales del estado de conciencia. Dado que quería excluir
toda hipótesis sobre la existencia de objetos externos, para eliminarlas introdujo el
método de la reducción fenomenológica. Lo que quedaba era el ego puro
trascendental, en oposición al ego concreto y empírico. Ahora la fenomenología
(trascendental) de Husserl es el estudio de las estructuras esenciales que quedan
en el puro estado de conciencia (consciencia pura). Esto equivale en la práctica al
estudio de los noémata y de las relaciones entre ellos. En un periodo posterior
Husserl se desplazó hacia una postura todavía más explícitamente idealista, que
está más claramente expresada en sus Meditaciones cartesianas (1931). Esta
posición fue criticada por algunos de sus primeros discípulos como Ingarden o Stein.

Al ser Husserl judío, se le prohibió el uso de la biblioteca de la Universidad de


Friburgo de Brisgovia, en razón de las leyes de "limpieza racial" del Partido Nazi,
aplicadas en la universidad por Martin Heidegger, su más famoso discípulo.
Heidegger eliminó la dedicatoria a Husserl de su famosa obra Ser y tiempo, cuando
la reeditó en 1941. En la Entrevista del Spiegel, publicada a veces bajo el título «Ya
sólo un Dios puede salvarnos», Heidegger da una explicación acerca de lo uno y de
lo otro, negando que haya ocurrido lo primero.[1]

[editar] Bibliografía
Sus obras completas en manuscritos originales, que constan de más de 45.000
folios, se encuentran en los Archivos Husserl del Instituto de Filosofía de la
Universidad Católica de Lovaina, a donde los llevó desde Friburgo el padre
Hermann Leo van Breda para salvarlos de la destrucción nazi. A los Archivos
Husserl acuden estudiosos de la fenomenología de todo el mundo, y sus obras
siguen en proceso de publicación en la colección denominada Husserliana.

[editar] Obras de Husserl


Philosophie der Arithmetik. Psychologische und Logische Untersuchungen
(Filosofía de la Aritmética), 1891
Logische Untersuchungen. Erste Teil: Prolegomena zur Reinen Logik
(Investigaciones Lógicas, Vol. 1), 1900
Logische Untersuchungen. Zweite Teil: Untersuchungen zur Phänomenologie und
Theorie der Erkenntnis (Investigaciones Lógicas, Vol. 2), 1901
Ideen zu einer reinen Phänomenologie und phänomenologischen Philosophie.
Erstes Buch: Allgemeine Einführung in die reine Phänomenologie (Ideas Relativas
a una Fenomenología Pura y a una Filosofía Fenomenológica), 1913
Formale und Transzendentale Logik. Versuch einer Kritik der Logischen Vernunft
(Lógica Formal y Trascendental: Ensayo de una Crítica de la Razón Lógica), 1929
Méditations Cartésiennes (Meditaciones cartesianas), 1931
Die Krisis der Europäischen Wissenschaften und die Transzentale Phänomenologie:
Eine Einleitung in die Phänomenologische Philosophie (La Crisis de las Ciencias
Europeas y la Fenomenología Trascendental: Introducción a la Filosofía
Fenomenológica), 1936
Erfahrung und Urteil. Untersuchungen zur Genealogie der Logik (Juicio y
Experiencia), 1939
[editar] Algunas obras en castellanoFenomenología de la Conciencia del Tiempo
Inmanente, Editado por Martin Heidegger, Trad. de Otto E. Langfelder, Nova,
Buenos Aires, 1959
Ideas Relativas a una Fenomenología Pura y una Filosofía Fenomenológica, Trad.
José Gaos, Fondo de Cultura Económica, México, 1949, 1993 (ISBN 84-375-0255-
1).
Investigaciones Lógicas, 4 Volúmenes, Editorial Revista de Occidente, Madrid,
1929. Segunda ed., 2 volúmenes, 1967. Trad. de Manuel García Morente y José
Gaos.
Investigaciones Lógicas, 2 Volúmenes, Alianza, Buenos Aires, 2005, Trad. de
Manuel García Morente y José Gaos. (Se trata de la misma traducción citada arriba.)
(ISBN 84-206-8196-2)

KIERKEGGARD
Søren Aabye Kierkegaard (AFI: [ˈsœːɐn ˈkʰiɐ̯g̊əˌg̊ɒːˀ]); (Copenhague, 5 de mayo de
1813 – Id., 11 de noviembre de 1855) fue un prolífico filósofo y teólogo danés del
siglo XIX. Se le considera el padre del Existencialismo, por hacer filosofía del
Sufrimiento y la «Angustia», tema que retomarían Martin Heidegger y otros filósofos
de siglo XX. Criticó con dureza el hegelianismo de su época y lo que él llamó
formalidades vacías de la Iglesia danesa. Gran parte de su obra trata de cuestiones
religiosas: la naturaleza de la fe, la institución de la Iglesia cristiana, la ética cristiana
y las emociones y sentimientos que experimentan los individuos al enfrentarse a las
elecciones que plantea la vida. En una primera etapa escribió bajo varios
seudónimos con los que presentaba los puntos de vista de estos mediante un
complejo diálogo. Acostumbró a dejar al lector la tarea de descubrir el significado
de sus escritos porque, según sus palabras, «la tarea debe hacerse difícil, pues sólo
la dificultad inspira a los nobles de corazón».[1]

Ha sido catalogado como existencialista, neoortodoxo, posmodernista, humanista e


individualista, entre otras cosas.[2] Sobrepasando los límites de la filosofía, la
teología, la psicología y la literatura, Kierkegaard está considerado una importante
e influyente figura del pensamiento contemporáneo.[3]
Primeros años (1813–1841)Søren Kierkegaard nació en una acaudalada familia de
Copenhague. Su padre, Michael Pedersen Kierkegaard, era un hombre muy
religioso. Estaba convencido de que se había ganado la ira de Dios, y por ello creía
que ninguno de sus hijos viviría más allá de la edad de Jesucristo, 33 años. Pensaba
que sus pecados, tales como maldecir el nombre de Dios en su juventud y
posiblemente embarazar a la madre de Kierkegaard fuera del matrimonio, eran
merecedores de ese castigo. Aunque muchos de sus siete hijos fallecieron jóvenes,
su predicción se demostró errónea al superar dos de ellos dicha edad. En esa
temprana introducción a la noción de pecado, y en la relación entre padre e hijo,
radican los fundamentos de gran parte de los trabajos de Kierkegaard
(particularmente de Temor y temblor). La madre de Kierkegaard, Anne Sørensdatter
Lund Kierkegaard, no es mencionada directamente en sus libros, aunque también
ejerció influencia sobre sus obras más tardías. A pesar de que la melancolía
religiosa ocasionalmente afectaba a su padre, Kierkegaard y él estaban
estrechamente unidos. Kierkegaard aprendió a explorar el reino de su imaginación
mediante una serie de ejercicios y juegos que ambos practicaban juntos.

El padre de Kierkegaard murió el 9 de agosto de 1838, a la edad de 82 años. Antes


de su fallecimiento, le pidió a Søren que se hiciera pastor. La vida religiosa de su
padre había influido profundamente en Søren, y se sintió obligado a cumplir su
deseo. Dos días después, el 11 de agosto, Kierkegaard escribió: «Mi padre murió el
miércoles.[6] Había deseado mucho que viviera unos pocos años más y veo su
muerte como el último de los sacrificios que hizo por mí; ...murió por mí con el fin de
que, de ser posible, pueda convertirme todavía en algo. De todo lo que he heredado
de él, su recuerdo, su transfigurado retrato... es lo más preciado para mí, y tendré
mucho cuidado de preservar su memoria escondida a salvo del mundo».[7]

Kierkegaard asistió a la "Escuela de Virtud Cívica", sobresaliendo en latín e historia.


Continuó estudiando teología en la Universidad de Copenhague, pero estando allí
se inclinó más hacia la filosofía y la literatura. En la universidad, Kierkegaard escribió
su disertación, Sobre el concepto de ironía en constante referencia a Sócrates, la
cual fue considerada por los expertos de la universidad como un trabajo notable y
bien pensado, aunque mencionaron que se excedía ligeramente en lo literario para
ser una tesis filosófica.[8] Kierkegaard se graduó el 20 de octubre de 1841 con un
Magistri Artium, que hoy en día correspondería a un PhD. Con la herencia familiar
Kierkegaard pudo financiar su educación, sus gastos y varias publicaciones de sus
primeras obras.

[editar] Regine Olsen (1837–1841) la musa de su inspiración


Regine Olsen, el amor de su vida y musa de sus escritos.Otro importante aspecto
de la vida de Kierkegaard (quizá el que mayor influencia ejerció en su obra) fue la
ruptura de su compromiso con Regine Olsen (1822—1904). Kierkegaard conoció a
Regine el 8 de mayo de 1837 y se sintió inmediatamente atraído por ella, igual que
ella por él. En sus Diarios Kierkegaard escribió acerca de su amor por Regine:
Vos soberana de mi corazón guardada cual tesoro en lo más profundo de mi pecho,
en la completitud de mi pensamiento, allí... ¡desconocida divinidad! Oh, puedo
realmente creer los relatos del poeta, que cuando uno ve por primera vez el objeto
de su amor, imagina que lo ha visto hace mucho tiempo, que todo amor, como todo
conocimiento, es reminiscencia, que el amor también tiene sus profecías en el
individuo. ... creo que habría de poseer la belleza de todas las chicas para poder
dibujar una belleza igual a la tuya; que habría de navegar alrededor del mundo
entero para poder encontrar el lugar que me falta y hacia el que apunta el más
profundo misterio de mi completo ser, y al momento siguiente estás tan cerca de mí,
llenando mi espíritu tan poderosamente que me glorifico y siento que es bueno estar
aquí.[7]

2 de febrero de 1839
El 8 de septiembre de 1840 Kierkegaard se declaró formalmente a Regine. Sin
embargo, pronto se sintió desilusionado y receloso con respecto al matrimonio.
Menos de un año después de haber propuesto el enlace, lo rompió, el 11 de agosto
de 1841. En sus Diarios Kierkegaard menciona la creencia de que su "melancolía"
le hace inválido para el matrimonio, pero el motivo concreto de su ruptura sigue sin
estar claro. En general se cree que los dos estaban profundamente enamorados,
quizás incluso después de que ella se casara con Johan Frederik Schlegel (1817—
1896), un prominente funcionario (no debe ser confundido con el filósofo alemán
Friedrich von Schlegel). En general su contacto se limitó a encuentros casuales en
las calles de Copenhague. Sin embargo, algunos años después Kierkegaard llegó
a pedir al marido de Regine permiso para hablar con ella, pero Schlegel se lo negó.
Regine, que lo amó mucho, quedó resentida con él para siempre por la
incomprensible ruptura.

Poco después la pareja abandonó el país, tras haberse producido el nombramiento


de Schlegel como gobernador de las Indias Occidentales Danesas. Para cuando
Regine volvió, Kierkegaard había muerto. Regine Schlegel vivió hasta 1904 y tras
su muerte fue enterrada cerca de Kierkegaard en el Assitens Cemetery de
Copenhague.

[editar] Primeras obras (1841–1846)Kierkegaard escribió en sus días de juventud y


universidad algunos artículos sobre política, mujeres y entretenimiento, pero
muchos académicos consideran que la primera obra notable del autor es, o bien su
tesis universitaria, Sobre el concepto de ironía en constante referencia a Sócrates,
presentada en 1841, o su obra maestra, O lo uno o lo otro, publicada en 1843. En
cualquier caso, ambas criticaron a importantes figuras del pensamiento filosófico
occidental (a Sócrates y a Hegel, respectivamente), exhibieron el estilo de escribir
único de Kierkegaard y mostraron madurez con respecto a las obras iniciales. O lo
uno o lo otro fue escrita principalmente durante la estancia de Kierkegaard en Berlín
y acabada en el otoño de 1842.

Manuscrito de Kierkegaard de Migajas filosóficas.[9]En el mismo año de 1841,


Kierkegaard descubrió que Regine se había prometido con Johan Frederik Schlegel.
Ello le afectó profundamente a él y a sus siguientes obras. De una parte de Temor
y temblor, publicado a finales de 1843, puede interpretarse que 'Kierkegaard espera
que mediante un acto divino Regine vuelva a él'.[10] Repetición, publicada el mismo
día que Temor y temblor, trata acerca de un joven caballero que deja a su amada.
Varios otros trabajos de ese período contienen matices semejantes, relacionados
con su situación personal.

Otras obras importantes de esta época se centran en la crítica de Georg Wilhelm


Friedrich Hegel y conforman una base para la psicología existencial. Migajas
filosóficas, El concepto de la angustia y Etapas del camino de la vida tratan acerca
de los pensamientos y sentimientos a los que un individuo puede enfrentarse en la
vida. Quizá el más audaz ataque al hegelianismo se da en Apostilla conclusiva no
científica a las "Migajas filosóficas" en el que discute la importancia de la
subjetividad individual como verdad y contesta a la afirmación hegeliana de que
"Todo lo racional es real y todo lo real es racional".[11]

La mayoría de obras de este período fueron de naturaleza filosófica y se escribieron


bajo seudónimos y de modo indirecto, representando varios puntos de vista y modos
de vida. En cualquier caso, Kierkegaard también publicó discursos teológicos
escritos bajo su propio nombre.[12] Kierkegaard escribió estos discursos para
clarificar aspectos filosóficos de las obras escritas bajo seudónimos, para discutir
aspectos teológicos de éstas, y para edificar al lector.[13]

[editar] El asunto de El corsario (1845–1846)El 22 de diciembre de 1845, Peder


Ludvig Møller publicó un artículo criticando Etapas del camino de la vida. El artículo
hacía un resumen negativo de Etapas, pero mostraba poco entendimiento de la
obra. Møller también contribuyó en El corsario (Corsaren), una revista danesa que
ridiculizaba a gente de alto standing. Kierkegaard respondió con el fin de defender
su obra, de ridiculizar a Møller y de desestimar a la revista, provocando de este
modo la ira del editor, Meïr Aaron Goldschmidt.

Los únicos dos artículos que Kierkegaard escribió en respuesta a Møller fueron
Actividad de un esteta ambulante y El resultado dialéctico de un asunto de política
literaria. En el primero se centraba en insultar a Møller y en responder a su crítica.
El segundo era un ataque a El Corsario en el que Kierkegaard pedía abiertamente
el ser satirizado.

Con una publicación como El corsario, que hasta ahora ha sido leída por muchas y
todo tipo de personas y el resultado del que ha disfrutado, esencialmente, ha sido
el de ser ignorada, despreciada y nunca respondida, la única cosa que restaría para
expresar su calidad literaria y moral—reflejada en la inversión que esta publicación
con exigua aptitud y extremado esfuerzo ha buscado hacer—sería que alguien
inmortalizado y elogiado por esta publicación pidiera ser insultado por la misma...
¿Podría yo pedir ser insultado?—el daño personal de ser inmortalizado por El
Corsario es simplemente demasiado.

Søren Kierkegaard, El resultado dialéctico de un asunto de política literaria[14]


A lo largo de los siguientes meses, El corsario aceptó el ofrecimiento de Kierkegaard
de «ser insultado» y desencadenó una serie de ataques en los que se burlaban de
su apariencia, su voz y sus costumbres. Durante meses fue acosado en las calles
de Dinamarca. En una entrada de diario en 1846, Kierkegaard hace una larga y
detallada explicación de su ataque a Møller y El Corsario, y también cuenta que este
ataque le hizo abandonar su actividad como escritor.

Los días de mi autoría han pasado, alabado sea Dios. Se me ha otorgado la


satisfacción de hacerlos concluir por mí mismo, al haber entendido cuándo era
apropiado ponerles fin, y justo después de la publicación de O lo uno o lo otro, lo
cual agradezco a Dios. Esto, una vez más, no es como la gente lo vería, aunque en
un par de palabras podría probar que es así. Conozco bastante bien mi obra y la
veo en orden. Pero me ha dolido; me da la impresión de que tendría que haber
pedido permiso para ello; pero dejémoslo estar. Si tan sólo pudiera conseguir ser
sacerdote. En cualquier caso, gran parte de mi vida presente puede satisfacerme:
respiraré más libremente ahora, permitiéndome algún trabajo literario ocasional en
mi tiempo libre.

Søren Kierkegaard, Diarios[7] (9 de marzo de 1846)


[editar] Segundo período (1846–1853)
Manuscrito de Kierkegaard de La enfermedad mortal.[9]Mientras que sus primeras
obras se centraron en Hegel, las posteriores trataron la hipocresía del Cristianismo.
Es importante señalar que con 'Cristianismo' Kierkegaard no se refería al
Cristianismo en sí mismo, sino más bien a la Iglesia y la religión que ejercía en la
práctica su sociedad. De hecho, en su "Ejercitación del Cristianismo", nos invita a
una práctica de un crisitianismo personal, bien diferenciado de la cristiandad, como
Iglesia Establecida. Tras el incidente del Corsario, Kierkegaard se interesó por «el
público» y la interacción del individuo con él. Su primera obra de este período de su
vida fue Una reseña literaria que constituyó una crítica a Dos épocas (traducida a
veces como Dos generaciones), escrita por Thomasine Christine Gyllembourg-
Ehrensvärd. Después de esta crítica, Kierkegaard hizo varias observaciones agudas
acerca de la naturaleza de la generación actual y su desapasionada actitud ante la
vida. Escribió que «la generación actual es esencialmente racional, desprovista de
pasiones... La tendencia hoy en día es en la dirección de la ecuación matemática».
Kierkegaard ataca el conformismo y la asimilación cultural de los individuos en un
público indiferenciado, «la masa».[15] Aunque Kierkegaard ataca al público, apoya
a las comunidades en las que los individuos mantienen su diversidad y
características específicas.

Otras obras siguen centrándose en la superficialidad de «la masa» que limita y


reprime al individuo. El libro sobre Adler trata acerca de la declaración del pastor
Adolf Peter Adler de haber tenido una revelación sagrada y haber sido condenado
al ostracismo como consecuencia de ello.

Como parte de su análisis del público, Kierkegaard señaló la decadencia de la


iglesia cristiana, especialmente la Iglesia del Pueblo Danés. Kierkegaard creía que
el cristianismo había «perdido el camino» de la fe cristiana. El cristianismo en ese
período no hacía caso, malinterpretaba o hacía «falsa alabanza» a la doctrina
cristiana original. Kierkegaard sentía que era su deber en ese momento el informar
a otros acerca de las sombras de la llamada «vida cristiana». Escribió varias críticas
al cristianismo contemporáneo tales como Discursos cristianos, Las obras del amor
y Discursos edificantes.

La enfermedad mortal es una de las obras más conocidas de esta época de


Kierkegaard, y aunque algunos filósofos y psicólogos ateos contemporáneos
desestimaron lo que Kierkegaard sugería que era la fe, su análisis de la naturaleza
de la angustia existencial es una de las más importantes aportaciones en la materia
e influenció posteriores conceptos filosóficos, tales como la culpa existencial de
Heidegger y la mala fe de Sartre.

Alrededor de 1848 Kierkegaard comenzó un ataque literario hacia la Iglesia del


Pueblo Danés con libros como Práctica del cristianismo, Para la autoexaminación y
¡Juzgad vosotros mismos!, en el que trata de exponer la verdadera naturaleza del
cristianismo, con Jesús como su modelo.

[editar] Ataque a la Iglesia Danesa (1854–1855)


Tumba de Søren Kierkegaard en Assistens KirkegårdLos últimos años de
Kierkegaard se caracterizaron por una ataque continuado y rotundo a la Iglesia del
Pueblo Danés mediante artículos publicados en La patria (Fædrelandet) y una serie
de panfletos publicados por él mismo titulada El momento (Øjeblikket).[16]
Kierkegaard se decidió a actuar inicialmente tras una charla del Profesor Hans
Lassen Martensen en la que éste llamaba a su recientemente fallecido predecesor
el Obispo Jakob P. Mynster un «testigo de la verdad, uno de los auténticos testigos
de la verdad».[17]

Kierkegaard sentía afecto por Mynster, pero consideraba que su concepción del
cristianismo era propia del interés del hombre, más que del interés del Dios, y para
él de ningún modo era la vida de Mynster comparable a aquella de un «testigo de la
verdad».

Antes de que fuera publicado el décimo capítulo de El momento, Kierkegaard se


desmayó en la calle y fue llevado a un hospital. En él estuvo durante un mes, durante
el que rechazó recibir la asistencia de un pastor, a quien Kierkegaard consideraba
un mero funcionario, y no un siervo de Dios.

Dijo a Emil Boesen, un amigo de la infancia que era pastor y que mantuvo
numerosas conversaciones con Kierkegaard, que su vida había sido de gran y
desconocido sufrimiento, y que lo que a otros les había parecido vanidad no había
sido tal.

Kierkegaard murió en Frederiks Hospital tras haber permanecido allí


aproximadamente un mes, posiblemente por complicaciones derivadas de una
caída desde un árbol cuando era niño. Fue enterrado en el Assintens Cemetery en
la zona de Nørrebro de Copenhague. En el funeral de Kierkegaard su sobrino Henrik
Lund protestó por el hecho de que su tío estuviera siendo enterrado por la Iglesia
oficial aun cuando él había dejado claro en vida que quería alejarse de ella. Lund
fue posteriormente multado por ello.

[editar] Pensamiento
«Recibí una impresión memorable de la aparición de Kierkegaard, la cual encontré
casi cómica. Él tenía entonces veintitrés años; había algo bastante irregular en su
aspecto general y tenía un extraño peinado. Su pelo rubio se alzaba casi seis
pulgadas por encima de su frente, en una cresta alborotada que le daba una imagen
desconcertante». — Hans Brøchner recordando la impresión causada por Søren
Kierkegaard en la boda de Peter Kierkegaard en 1836.[18] Imagen: Søren
Kierkegaard en el coffee-house, dibujo al óleo de Christian Olavius,
1843Kierkegaard ha sido considerado filósofo, teólogo,[19] padre del
existencialismo, crítico literario,[15] humorista,[20] psicólogo[21] y poeta.[22] Dos de
sus ideas más conocidas son la «subjetividad»[23] y el «salto de fe».[24] El salto de
fe es su concepción de cómo un individuo cree en Dios, o cómo una persona actúa
en el amor. No es una decisión racional, ya que trasciende la racionalidad en favor
de algo más extraordinario: la fe. Además consideraba que tener fe era al mismo
tiempo tener dudas. Así, por ejemplo, para tener verdadera fe en Dios, uno también
tendría que dudar de su existencía; la duda es la parte racional del pensamiento de
la persona, sin ella la fe no tendría una sustancia real. La duda es un elemento
esencial de la fe, un fundamento. Dicho de otro modo, creer o tener fe en que Dios
existe sin haber dudado nunca de tal existencia no sería una fe que mereciera la
pena tener. Por ejemplo, no requiere fe el creer que un lápiz o una mesa existen,
puesto que uno los puede ver y tocar. Del mismo modo, creer o tener fe en Dios es
saber que no hay un acceso perceptual ni de ningún otro tipo a él, y aún así tener
fe.[25]

Kierkegaard también resaltó la importancia del yo, así como la relación entre el yo
y el mundo, fundamentado en la reflexión y la introspección del yo. Argumentó en
Apostilla conclusiva no científica a las "Migajas filosóficas" que "subjetividad es
verdad" y "verdad es subjetividad". Esto tiene que ver con la distinción entre lo que
es objetivamente cierto y la relación subjetiva de un individuo (como la indiferencia
o el compromiso) con esa verdad. La gente que en algún sentido cree las mismas
cosas, puede tener relaciones bastante distintas con esas creencias. Dos individuos
pueden creer que hay mucha gente pobre que necesita ayuda, pero puede que este
conocimiento sólo lleve a uno de ellos a ayudar a los pobres.

En cualquier caso, Kierkegaard discute principalmente la subjetividad en relación


con los asuntos religiosos. Como ya se ha mencionado, argumenta que la duda es
un elemento de la fe y que es imposible conseguir ninguna certeza objetiva acerca
de doctrinas religiosas tales como la existencia de Dios o la vida de Jesucristo. Lo
máximo que uno puede esperar sería la conclusión de que es probable que las
doctrinas religiosas sean ciertas, pero si una persona creyera estas doctrinas sólo
en el grado en que es probable que sean ciertas, él o ella en absoluto sería
verdaderamente religioso. La fe consiste en la relación subjetiva de total
compromiso con tales doctrinas.[26]
[editar] Comunicación indirecta y autoría bajo seudónimo
O lo uno o lo otro, una de las obras de Kierkegaard, escrita bajo los seudónimos "A"
y "B", o Judge William, y editada con el seudónimo Victor Eremita.La mitad de la
obra de Kierkegaard fue escrita utilizando diversos seudónimos que él mismo creó
para representar distintas formas de pensar. Esto formaba parte de la comunicación
indirecta de Kierkegaard. Según varios pasajes de sus obras y diarios, tales como
El punto de vista de mi obra como autor, Kierkegaard escribió de este modo con el
fin de evitar que su obra fuera tratada como un sistema filosófico con una estructura
sistemática. En el Punto de vista, Kierkegaard escribió: "En las obras escritas bajo
seudónimo no hay ni una sola palabra que sea mía. La única opinión que tengo
sobre esas obras es la que puedo formarme como tercera persona; ningún
conocimiento acerca de su significado, aparte de como lector; ni la más mínima
relación privada con ellas."[27]

Kierkegaard utilizaba la comunicación indirecta para hacer difícil el saber si él


defendía realmente los puntos de vista presentados en sus obra. Esperaba que los
lectores simplemente leyeran las obras tal y como eran, sin atribuirles algún aspecto
de su vida. Kierkegaard tampoco quería que sus lectores trataran sus obras como
un sistema autoritario, sino que trataran de interpretarlas por ellos mismos.

Los primeros estudiosos de Kierkegaard, como Theodor W. Adorno, no dieron


importancia a las intenciones de Kierkegaard y defendieron que toda la obra de
Kierkegaard debía ser entendida como las opiniones personales y religiosas del
autor.[28] Este punto de vista llevó a muchas confusiones y contradicciones que
hicieron que Kierkegaard pareciese incoherente.[29] Sin embargo, muchos
entendidos posteriores tales como los postestructuralistas, han respetado las
intenciones de Kierkegaard e interpretado su obra atribuyendo los textos escritos
bajo seudónimo a sus respectivos autores.

Los seudónimos más importantes utilizados por el filósofo, en orden cronológico:

Victor Eremita, editor de O lo uno o lo otro


A, escritor de muchos artículos de O lo uno o lo otro
Judge William, autor de refutaciones en O lo uno o lo otro
Johannes de Silentio, autor y Temor y temblor
Constantin Constantius, autor de la primera parte de Repetición
Young Man, autor de la segunda parte de Repetición
Vigilius Haufniensis, autor de El concepto de angustia
Nicolaus Notabene, autor de Prefacios
Hilarius Bookbinder, editor de Etapas del camino de la vida
Johannes Climacus, autor de Migajas filosóficas y Apostilla conclusiva no científica
Inter et Inter, autor de La crisis y una crisis en la vida de una actriz
H.H., autor de Dos pequeños tratados ético-religiosos
Anti-Climacus, autor de La enfermedad mortal y La práctica en el cristianismo
[editar] Diarios
La portada de la primera edición en inglés de Los diarios, editada por Alexander Dru
en 1938.Los diarios de Kierkegaard son esenciales para comprenderle a él y su
obra.[30] Él escribió en sus diarios cerca de 7000 páginas que describían sucesos
clave, meditaciones, pensamientos sobre su trabajo y observaciones de cada
día.[31] La colección completa de los diarios en danés ha sido editada y publicada
en 13 volúmenes consistentes en 25 encuadernaciones, incluyendo índices. La
primera edición en inglés de los diarios fue editada por Alexander Dru en 1938.[7]

Sus diarios revelaron muchas facetas distintas de Kierkegaard y de su obra, y


ayudaron a entender muchas de sus ideas. El estilo de sus diarios es de los más
elegantes y poéticos de todos sus escritos. Kierkegaard dio importancia a sus
diarios e incluso alguna vez escribió que eran el confidente en el que más confiaba:

Nunca he confiado en nadie. Siendo escritor he hecho, en cierto sentido, al público


mi confidente. Pero respecto a mi relación con el público debo, una vez más, hacer
a la posteridad mi confidente. La misma gente que está ahí para reírse de uno no
puede ser hecha el confidente.

Søren Kierkegaard, Diarios[7] (4 de noviembre de 1847)


Sus diarios son también la fuente de muchos de los aforismos que se han
adjudicado a Kierkegaard. El siguiente pasaje es quizás el aforismo más citado de
los diarios de Kierkegaard y una cita clave del existencialismo: "El asunto es
encontrar una verdad que sea cierta para mí, encontrar la idea por la cual yo sea
capaz de vivir y de morir." Fue escrita el 1 de agosto de 1835.[7]

Aunque sus diarios aclaran algunos aspectos de su vida y de su obra, Kierkegaard


tomó la precaución de no revelar demasiado. Cambios bruscos de pensamiento,
escritos repetidos y expresiones inusuales son algunas de las muchas tácticas que
utiliza para hacer que el lector pierda la pista. Consecuentemente, hay
interpretaciones muy variadas de sus diarios. Sin embargo, Kierkegaard no dudó
acerca de la importancia que sus diarios tendrían en el futuro. En 1849 escribió:

Sólo un hombre muerto puede dominar la situación de Dinamarca. La amoralidad,


la envidia, el chismorreo y la mediocridad abundan en todas partes. Si muriera ahora
el efecto de mi vida sería excepcional; muchas de las cosas que simplemente he
anotado descuidadamente en los Diarios cobrarían gran importancia y tendrían una
gran influencia; en tal situación la gente se habría reconciliado conmigo y sería
capaz de otorgarme lo que fue, y es, mi derecho.

Søren Kierkegaard, Diarios[7] (December 1849)


[editar] Kierkegaard y el cristianismo
Kierkegaard arremetió contra las instituciones cristianas en sus últimos años. Sentía
que el estado confesional establecido era perjudicial para los individuos.Como se
ha mencionado anteriormente, Kierkegaard mantuvo, en los últimos años de su vida,
un ataque continuado contra todo lo relacionado con el cristianismo, o la cristiandad
como entidad política. En el siglo XIX, la mayoría de daneses ciudadanos de
Dinamarca eran necesariamente miembros de la Iglesia del Pueblo Danés.
Kierkegaard sintió que este estado confesional era inaceptable y pervertía el
verdadero significado de la cristiandad.[17] Los puntos principales de su ataque
incluían:

Las congregaciones de la Iglesia no tienen sentido: La idea de las congregaciones


hace que los individuos sean como niños, ya que los cristianos son reacios a tomar
la iniciativa a la hora de asumir la responsabilidad de su propia relación con Dios.
Kiekegaard resaltó que "el cristianismo es el individuo, aquí, el propio individuo."[32]

El cristianismo se había secularizado y politizado: Puesto que la iglesia estaba


controlada por el estado, Kierkegaard creyó que la misión burocrática del estado era
aumentar el número de miembros y supervisar el bienestar de éstos. Más miembros
significaría más poder para el clero: un ideal corrupto. Esta misión parecería
contraria a la verdadera doctrina cristiana, que destaca la importancia del individuo,
no del conjunto.[7]
El cristianismo se convierte en una religión vacía: De esta manera, la estructura de
estado confesional es ofensiva y perjudicial para los individuos, puesto que cada
uno de ellos se ha convertido en "cristiano" sin saber lo que ello significa. También
es perjudicial para la propia religión, puesto que reduce el cristianismo a una
tradición de moda a la que se adhieren "creyentes" que no creen.

Si la iglesia es "libre" con respecto al estado, todo está bien. Puedo adaptarme a
esa situación inmediatamente. Pero si la iglesia va a emanciparse del estado,
entonces debo preguntar: ¿Cómo?, ¿de qué manera? Un movimiento religioso debe
llevado religiosamente, ¡si no es una vergüenza! Consecuentemente, la
emancipación debe suceder mediante el martirio, sangriento o no. El precio de
compra es la actitud espiritual. Pero aquellos que desean emancipar la iglesia por
medios seculares y mundanos (i.e. sin martirio), han introducido una concepción de
tolerancia totalmente consonante con la del mundo entero, donde la tolerancia es
igual a la indiferencia, y esa es la peor ofensa que se puede hacer al cristianismo.
... la doctrina de la iglesia establecida y su organización están muy bien. Oh, pero
entonces nuestras vidas: creedme, son desdichadas.

Diarios[7] (Enero de 1851)


Atacando la incompetencia y la corrupción de la iglesia cristiana, Kierkegaard
parece anticiparse a filósofos como Nietzsche, el cual continuará criticando esta
religión.[33]

Pregunto: ¿qué significa que todos continuemos comportándonos como si todo


fuera como tiene que ser, llamándonos a nosotros mismos cristianos según el
Nuevo Testamento, cuando los ideales del Nuevo Testamento han muerto? La
tremenda desproporción que representa esta situación ha sido, además, percibida
por muchos. A ellos les gusta darle este giro: la especie humana ha sobrepasado la
cristiandad.

Diarios[7] (19 de junio de 1852)


[editar] CríticasDos de los críticos de Kierkegaard más conocidos del siglo XX son
Theodor Adorno y Emmanuel Lévinas. Filósofos ateos como Jean-Paul Sartre y
agnósticos como Martin Heidegger apoyaron en términos generales los puntos de
vista de Kierkegaard, aunque criticaron y rechazaron sus opiniones religiosas.[34]
[35]

La interpretación que hace Adorno de la filosofía de Kierkegaard no ha sido fiel a


las intenciones del filósofo. Un crítico de Adorno dice que su libro Kierkegaard:
Construcción de la estética es "el libro más irresponsable nunca escrito sobre
Kierkegaard", porque Adorno toma los seudónimos de Kierkegaard literalmente y
construye una filosofía entera sobre el autor que le hace parecer incoherente e
ininteligible. Esto es como confundir William Shakespeare con Otelo y Dostoyevski
con Raskolnikov.[36] Otro crítico dice que "Adorno se encuentra lejos de las
traducciones e interpretaciones más creíbles que tenemos hoy en día de las obras
de Kierkegaard".[29]

El ataque principal de Levinas a Kierkegaard se centra en sus etapas éticas y


religiosas, especialmente en Temor y temblor. Levinas critica el "salto de fe"
diciendo que esta suspensión de lo ético y salto a lo religioso es un tipo de violencia.

[editar] Influencia y recepción


La Estatua de Søren Kierkegaard Statue en Copenhague.Las obras de Kierkegaard
no estuvieron ampliamente disponibles hasta varias décadas después de su muerte.
En los años inmediatamente posteriores a ésta, la Iglesia del Pueblo Danés, una
institución de gran importancia en aquella época, rechazó su obra e instó a otros
daneses a hacer lo mismo. Además, la oscuridad de la lengua danesa, en
comparación con el alemán, el francés y el inglés, hizo casi imposible que
Kierkegaard tuviera lectores no daneses.

El primer académico que prestó atención a Kierkegaard fue su compatriota Georges


Brandes, quien publicó en alemán y en danés. Brandes dio las primeras
conferencias sobre Kierkegaard y ayudó a que el resto de Europa conociese al
filósofo.[40] En 1877 Brandes publicó el primer libro sobre la filosofía y la vida de
Kierkegaard. El dramaturgo Henrik Ibsen se interesó por Kierkegaard y presentó su
obra al resto de Escandinavia. En la década de 1870 empezaron a aparecer
traducciones alemanas independientes de algunas de las obras de Kierkegaard,[41]
pero las traducciones académicas de partes completas de su obra tuvieron que
esperar hasta la década de 1910. Estas traducciones hicieron posible que
Kierkegaard comenzara a ejercer una enorme influencia en autores y pensadores
alemanes, franceses e ingleses durante el siglo XX.

En los años 30 aparecieron las primeras traducciones académicas al inglés,[42] de


Alexander Dru, David F. Swenson, Douglas V. Steere y Walter Lowrie, gracias al
editor Charles Williams de la Oxford University Press. La segunda y actualmente
muy consultada traducción al inglés fue publicada por la Princeton University Press
en los 70, 80 y 90, bajo la supervisión de Howard V. Hong y Edna H. Hong. Una
tercera traducción oficial, bajo el patrocinio del Søren Kierkegaard Research Center,
ocupará 55 volúmenes y se espera que esté completada poco después de 2009.[43]

Muchos filósofos y teólogos del siglo XX tomaron muchos conceptos de


Kierkegaard, incluyendo las nociones de angustia, desesperación y la importancia
del individuo. Su fama como filósofo creció enormemente en los años 30, en gran
parte debido a que el ascendente movimiento existencialista le señalaba como
precursor, aunque hoy en día es considerado un importante e influyente pensador
por derecho propio.[44] Kierkegaard es commemorado como profesor en el
Calendario de los Santos de la Iglesia Luterana, el día 11 de noviembre.

Algunos de los filósofos y teólogos influenciados por Kierkegaard son: Hans Urs von
Balthasar, Karl Barth, Simone de Beauvoir, Niels Bohr, Dietrich Bonhoeffer, Emil
Brunner, Martin Buber, Rudolf Bultmann, Albert Camus, Martin Heidegger, Abraham
Joshua Heschel, Karl Jaspers, Gabriel Marcel, Maurice Merleau-Ponty, Reinhold
Niebuhr, Franz Rosenzweig, Jean-Paul Sartre, Joseph Soloveitchik, Paul Tillich y
Miguel de Unamuno y filosóficamente toda la Generación del 98. El anarquismo
epistemológico de Paul Feyerabend estuvo inspirado en la idea de Kierkegaard de
subjetividad como verdad. Ludwig Wittgenstein estuvo muy influenciado por
Kierkegaard, hacia el que demostró su respeto[5] y del cual declaró: "Es demasiado
profundo para mí. Me desconcierta, sin lograr los buenos efectos que lograría en
almas más profundas".[5] Karl Popper se refirió a Kierkegaard como "el gran
reformador de la ética cristiana, el que mostró la moralidad oficial cristiana de su
tiempo como hipocresía anticristiana y antihumanitaria.[45]

Kierkegaard también tuvo una profunda influencia en la psicología y se puede


considerar el fundador de la psicología cristiana[52] y de la terapia y la psicología
existenciales.[21] Entre los psicólogos y terapeutas existencialistas (a menudo
llamados "humanistas") se encontraban Ludwig Binswanger, Viktor Frankl, Erich
Fromm, Carl Rogers y Rollo May. May basó su libro El significado de la ansiedad en
El concepto de ansiedad, de Kierkegaard. La obra de Kierkegaard Dos épocas
ofrece una interesante crítica a la modernidad.[15] Kierkegaard también es
considerado un importante precursor del postmodernismo.[46] En la cultura popular
ha sido el sujeto de programas de radio y televisión; en 1984, un documental de seis
partes presentado por Don Cupitt centró una de ellas en Kierkegaard, mientras que
en Jueves Santo de 2008 Kierkegaard fue el tema de discusión de el programa de
la BBC Radio 4 presentado por Melvyn Bragg, In Our Time. También en la obra
Tiempo Mexicano del escritor mexicano Carlos Fuentes se hace referencia a
Kierkegaard, en el primer capítulo titulado Kierkegaard en la Zona Rosa.
Kierkegaard predijo su fama póstuma, y vaticinó que su obra se convertiría en objeto
de intenso estudio e investigación. En sus diarios escribió:

Lo que la época necesita no es un genio —ha tenido suficientes, sino un mártir, el


cual con el fin de enseñar a los hombres a obedecer sea obediente hasta la muerte.
Lo que la época necesita es despertar. Y por tanto algún día, no solo mis escritos
sino mi vida entera, todo el intrigante misterio de la máquina, serán estudiados y
estudiados. Nunca olvido cómo Dios me ayuda y es por tanto mi último deseo que
todo pueda ser en su honor.

HEIDEGGER.

Martin Heidegger (Messkirch, Alemania, 26 de septiembre de 1889 – Friburgo de


Brisgovia, 26 de mayo de 1976) fue un filósofo alemán.

Estudió teología católica, ciencias naturales y filosofía en la Universidad de Friburgo


de Brisgovia, donde fue discípulo de Heinrich Rickert, uno de los máximos
exponentes del neokantismo de la Escuela de Baden y luego asistente de Edmund
Husserl, el fundador de la fenomenología. Comenzó su actividad docente en
Friburgo en 1915, para luego enseñar durante un período (1923–1928) en
Marburgo. Retornó a Friburgo en ese último año, ya como profesor de filosofía.

Es una de la figuras protagónicas de la filosofía contemporánea: influyó en toda la


filosofía del existencialismo del siglo XX, fue uno de los primeros pensadores en
apuntar hacia la «destrucción de la metafísica» (movimiento que sigue siendo
repetido), en «quebrar las estructuras del pensamiento erigidas por la Metafísica
(que domina al hombre occidental)», que planteó que «el problema de la filosofía no
es la verdad sino el lenguaje», con lo que hizo un aporte decisivo al denominado
giro lingüístico, problema que ha revolucionado la filosofía. Mantuvo vigencia en
muchos pensadores europeos —y con el paso del tiempo en los no europeos—, a
partir de la publicación de Ser y tiempo (1927). El estilo innovador, complicado y
aun oscuro que utiliza Heidegger con el fin de abrir-mundos según el pensador (y
que muchos consideran que es terriblemente oscuro y casi místico) influyó en Hans-
Georg Gadamer, el estilo singular y difícil que utiliza Jean-Paul Sartre en El ser y la
nada, el de Jacques Lacan cuando redacta sus Escritos, el de Jacques Derrida con
su crítica a la Presencia, Gianni Vattimo y a una gran parte de pensadores envueltos
en el debate sobre la muerte de Dios y el Ser, el nihilismo, la postmodernidad y la
época post-capitalista.[cita requerida]

Ahora bien, la obra de Heidegger, aborda, al tratar problemas ontológicos, también


problemas de tipo semiótico; es de este modo que influye directamente en los
hermenéuticos: Paul Ricoeur, Rüdiger Bubner y Hans-Georg Gadamer.

Ser y tiempoArtículo principal: Ser y tiempo


Diagrama de Ser y tiempo (en alemán).En Ser y Tiempo, pese a ser una obra que
quedó incompleta, Heidegger plantea ideas centrales de todo su pensamiento. En
ella, el autor parte del supuesto de que la tarea de la filosofía consiste en determinar
plena y completamente el sentido del ser, no de los entes, entendiendo por «ser»,
en general, aquello que instala y mantiene a los entes concretos en su entidad.

En la comprensión heideggeriana, el hombre es el ente abierto al ser, pues sólo a


él «le va» su propio ser, es decir, mantiene una explícita relación de co-pertenencia
con él. La forma específica de ser que corresponde al hombre es el «ser-ahí»
(Dasein), en cuanto se halla en cada caso abocado al mundo, lo cual define al «ser-
ahí» como «ser-en-el-mundo» (según traduce José Gaos) o «estar-en-el-mundo»
(según vierte Jorge Eduardo Rivera). De esa estructura parte la analítica existencial
del Dasein, que en Ser y tiempo juega el papel de ontología fundamental.

La distinción de la filosofía moderna, desde Descartes, entre un sujeto encerrado


en sí mismo que se enfrenta a un mundo totalmente ajeno es inconsistente para
Heidegger: el ser del hombre se define por su relación con el mundo, relación cuya
forma de ser no consiste en un «comercio» entre sujeto y objeto, o en una teoría del
conocimiento que también los implique, sino que es propia de la existencia (Dasein)
como «ser-en-el-mundo», y encuentra su fundamento ontológico en el «Cuidado»
(Rivera) o «Cura» (Gaos) (Sorge). Estas categorías (en rigor, existenciales o
existenciarios [Existenzialien]) le sirven para comprender por dónde pasa la
diferencia entre una vida auténtica, que reconozca el carácter de «caída» que tiene
la existencia (propiedad), es decir, la imposibilidad de dominar su fundamento (el
ser), y una vida inauténtica o enajenada, que olvida el ser en nombre de los entes
concretos (impropiedad).

La dimensión temporal del ser y la dimensión temporal del hombre —en cuanto
proyecto del «ser-ahí» y enfrentamiento a la muerte (el ser-ahí es también «estar
vuelto hacia la muerte» [Sein zum Tode])—, sería el otro gran olvido de la filosofía
clásica. El esfuerzo de Heidegger por pensar el ser como relación de los entes en
el tiempo está en la base del posterior movimiento hermenéutico.

[editar] Polémica en torno al nacionalsocialismoSu eminencia dentro de la filosofía


—llamada filosofía continental por algunos autores angloamericanos—, se ha visto
marcada por la polémica, sobre todo la de su adhesión al Partido Nacionalsocialista
Alemán de los Trabajadores (NSDAP: Nationalsozialistische Deutsche
Arbeiterpartei) al cual estuvo afiliado.[1] Entre los especialistas la relación de
Heidegger con el nazismo es un tema de discusión en el cual no hay consenso.

Según algunos, el discurso que pronunció en la toma de posesión del rectorado de


la Universidad de Friburgo (1933) es una clara muestra de su apoyo intelectual
inicial al nazismo. La renuncia al rectorado, muy poco después de ocuparlo, no evitó
que en 1945 fuera destituido como docente en Friburgo, tras la ocupación de
Alemania por los aliados al final de la Segunda Guerra Mundial. El mismo Heidegger
se refiere a su rectorado en escritos como los siguientes: El rectorado, 1933–1934.
Hechos y reflexiones; «Entrevista del Spiegel: Conversación de Spiegel con M.
Heidegger: "Ya sólo un Dios puede salvarnos"». Estos textos han sido recogidos en
esta obra: Martin Heidegger: Escritos sobre la universidad alemana, Editorial
Tecnos, Madrid, 2ª edición, 1996. Estudio preliminar, traducción y notas de Ramón
Rodríguez García.

Sólo en el año 1951 se reincorporó, si bien su actividad académica fue ya mucho


menos constante. Su primer curso en la Universidad tras su reincorporación —para
cuya concreción tuvo que ser nombrado profesor emérito, tal como lo indica Heinrich
Wiegand Petzet en Encuentros y diálogos con Martin Heidegger, 1929–1976 (Katz
Editores, Buenos Aires, 2007)—, ha sido recogido en el libro ¿Qué significa pensar?
—Was heißt denken?—, publicado por la Editorial Trotta de Madrid, en 2006;
traducción de Raúl Gabás Pallás (hay una versión previa, publicada por la Editorial
Nova de Buenos Aires; segunda edición, 1964; traducción de Haraldo Kahnemann).
Aunque recibió de algunos de sus discípulos, como Herbert Marcuse, la sugerencia
insistente de que se retractara públicamente de su discurso de 1933, el filósofo
desestimó el consejo y nunca quiso dar explicaciones en los términos pedidos por
Marcuse. Sin embargo, la relación entre ambos culmina de una manera especial,
según relata Franco Volpi:

In uno dei suoi ultimi viaggi in Germania, il 12 agosto 1976, di passaggio dalla
rinomata libreria di Fritz Werner, di cui anche Heidegger era cliente, Marcuse
vergava nel quaderno degli ospiti le seguenti parole: «In ricordo dell'ammirevole
dignità con cui Heidegger ha terminato i suoi giorni. Che anche a noi possa essere
accordata la grazia di invecchiare con dignità, lucidità e serenità».
Si bien para algunos no es posible abordar su obra sin reservas de carácter político,
la mayoría de los filósofos, estudiosos e investigadores actuales prefieren tomar el
trabajo de Heidegger en su sentido estrictamente filosófico, que también es
controvertido, aunque de otra manera. Desde la filosofía analítica, su obra ha sido
criticada con dureza, sobre todo por Rudolf Carnap. Otros representantes de la
filosofía analítica, como Richard Rorty y Hubert L. Dreyfus han dado,
posteriormente, una buena acogida a su pensamiento, sobre todo este último. Pero
el pensamiento heideggeriano también ha suscitado adhesiones entusiastas: así,
una serie de representantes de la filosofía francesa— Jean-Paul Sartre, Maurice
Merleau-Ponty, Emmanuel Lévinas, Michel Foucault, Jacques Derrida, Paul
Ricoeur, Jean Beaufret, François Fédier e innumerables otros— admiraron la
capacidad de precisión de su lenguaje, así como su aportación al discurso
poshumanista.

ELABORA UN ENSAYO ALREDEDOR DEL ENUNCIADO FILOSÓFICO “TODO


LO RACIONAL ES REAL Y TODO LO REAL ES RACIONAL”

Que es lo significa esta frase de Hegel:"todo lo racional es real” y “todo lo real es


racional”.?

Mejor respuesta - Elegida por el usuario que pregunta


Las respuestas de arriba van muy desencaminadas ya que, en primer lugar, en
Hegel lo racional no tiene nada que ver con la "mente" de un sujeto. De hecho, la
Razón, el Espíritu, se desarrolla en la historia "a pesar" de nosotros, por encima
nuestro.

En primer lugar hay que distinguir entre dos palabras para "realidad": por un lado,
Realität, que es lo empírico, lo que nosotros vulgarmente llamamos "realidad
sensible", las cosas del mundo; y por otro lado, Wirklichkeit, que es la verdadera
realidad, la "realidad efectiva", la realidad atravesada por el concepto. Es a ésta
segunda "realidad efectiva", la Wirklichkeit, a la que se refiere Hegel en su famosa
frase. Por eso se traduce a veces: "todo lo racional es efectivamente real (wirklich)
y todo lo efectivamente real (wirklich) es racional"

Como sabrás, para Hegel lo inmediato es lo menos racional, pero también es lo


menos real. La Realität, como "realidad sensible" inmediata, es lo menos real que
hay (lo irreal e irracional por excelencia es la "certeza sensible"). Lo máximamente
real, es concreto y mediado, es decir, wirklich (palabra que proviene de wirken:
actuar). Lo real-racional es aquello que es expresión del Espíritu en su devenir
histórico. El Espíritu es lo máximamente concreto, real, racional y verdadero.

Con un ejemplo muy hegeliano: el nacimiento de Napoleón tiene "Realität" (ocurrió


en un tiempo y un espacio naturales) pero no tiene "Wirklichkeit" (no es
efectivamente real). Sin embargo, Napoleón triunfante entrando en Jena sí es
"efectivamente real" y racional, pues Napoleón es aquí el "instrumento" del Espíritu
en su camino hacia su "realización efectiva", hacia su advenimiento: el reino de la
libertad.

PD. para REIBAJ: Ante todo agradecerte tu aprobación. Pero no puedo estar más
desacuerdo con lo que afirmas de Aristóteles y Marx. Y me produce curiosidad una
opinión así ya que casi todos los estudiantes de la UBA parecen coincidir en valorar
a Hegel como un pre-Marx, como si Marx "superase" a Hegel por el hecho de
"invertirlo". Eso desde luego no es en absoluto obvio.

Pero quiero romper una lanza por Aristóteles, sobre todo porque es imposible
entender a Hegel sin él. No sólo Hegel no "supera" a Aristóteles, sino que lo lleva a
"cumplimiento", como diría Heidegger. De hecho, Hegel es el Aristóteles moderno,
algo que es visible en los múltiples reconocimientos de aquél a éste: no es por azar
que la "Enciclopedia" acaba con el pasaje sobre la vida de Dios de la "Metafísica".

No seamos tan ligeros a la hora de valorar a pensadores de semejante talla.

DESARROLLAR EL SIGUIENTE GLOSARIO:

FENÓMENO:
En filosofía, el fenómeno (del griego: φαινόμενoν: 'apariencia, manifestación', en
plural: phenomena φαινόμενα) es el aspecto que las cosas ofrecen ante nuestros
sentidos; es decir, el primer contacto que tenemos con las cosas, lo que
denominamos experiencia. La misma palabra hace pensar que detrás del fenómeno
puede existir una estructura no perceptible directamente, el filósofo Immanuel Kant
lo llamó noúmeno.

Fenómeno en filosofía
Durante mucho tiempo se valoraba como verdadero lo que “estaba oculto” más allá
de la apariencia, del fenómeno, y el intento del conocimiento era “desvelar” eso
oculto como esencia, la cual así como diversas clases de verdad.

El término fenómeno tiene un sentido especial en la filosofía de Kant, al poner en


contraposición el concepto de fenómeno con el de noúmeno. Los fenómenos
constituyen el mundo tal como lo percibimos, en oposición al mundo tal como existe
independientemente de nuestra experiencia, a lo que Kant llama «la cosa en sí
misma» (Das Ding an sich). Según Kant, el ser humano no puede conocer las cosas-
en-sí-mismas, sino solamente las cosas tal como las percibe o experimenta. Por lo
tanto, la tarea de la Filosofía consiste en tratar de comprender el propio proceso de
la experiencia.

El concepto de "fenómeno" condujo a una corriente de la filosofía conocida como


Fenomenología. Entre las figuras señeras de dicha corriente se cuentan los filósofos
alemanes Hegel, Husserl y Heidegger, así como el francés Derrida.

La versión kantiana de los fenómenos se ha considerado asimismo que ha influido


grandemente en el desarrollo de los modelos psico-dinámicos en la Psicología, así
como de las más recientes teorías sobre el modo en que interaccionan el cerebro,
la mente y el mundo exterior.

FENOMENOLOGÍA

La fenomenología (del griego: φαινόμενoν: "apariencia", λογος: "estudio, tratado")


es una parte o ciencia de la filosofía que estudia y analiza los fenómenos lanzados
a la conciencia. Dicho de otro modo, la fenomenología es la ciencia que estudia la
relación que hay entre los hechos (fenómenos) y el ámbito en que se hace presente
esta realidad (psiquismo, la conciencia).

Lo que vemos no es el objeto en sí mismo, sino cómo y cuándo es dado en los actos
intencionales. El conocimiento de las esencias sólo es posible obviando todas las
presunciones sobre la existencia de un mundo exterior y los aspectos sin esencia
(subjetivos) de cómo el objeto es dado a nosotros. Este proceso fue denominado
epoché por Edmund Husserl, el padre de la fenomenología y se le caracteriza por
poner entre paréntesis la existencia de las cosas; es decir, va a las cosas mismas.
Husserl introduce más tarde el método de reducción fenomenológica para eliminar
la existencia de objetos extramentales. Quería concentrarse en lo ideal, en la
estructura esencial de la conciencia. Lo que queda después de esto es el ego
transcendental que se opone al concreto ego empírico. Ahora con esta filosofía se
estudian las estructuras esenciales que hay en la pura conciencia, el noemata y las
relaciones entre ellos.

La fenomenología también es un método. A diferencia del método cartesiano que


tomaba por "real" todo aquello que fuera primero dudado y luego pensado de
manera "clara y distinta", el método fenomenológico toma por real todo aquello que
es pensado de manera clara y distinta y puesto en perspectiva temporal. Así, hoy
se habla de una psicología, una politología, una historiología fundamentadas
explícitamente por el método fenomenológico y se trabaja en un desarrollo de las
ciencias matemáticas y físicas, por poner algunos ejemplos.

La fenomenología aspira al conocimiento estricto de los fenómenos. Esta última


palabra puede inducir a error pues con frecuencia la utilizamos para referirnos a las
apariencias sensibles de las cosas, apariencias que no coinciden con la supuesta
realidad que debajo de ellas se encuentra. La fenomenología no entiende así los
fenómenos, pues para esta corriente filosófica los fenómenos son, simplemente, las
cosas tal y como se muestran, tal y como se ofrecen a la conciencia.

MÉTODO
El método es un camino, un modo de obrar ordenado para hacer una cosa. En
filosofía significa el procedimiento que se sigue para la búsqueda de la verdad y
también para transmitir esos conocimientos.

El método socrático es la mayéutica, que consiste en encontrar definiciones por


medio de preguntas, cuyas respuestas se van descartando hasta llegar a conocer
lo esencial de cada objeto.

Platón, siguiendo a Sócrates, se centra en las definiciones de lo universal, a partir


de hipótesis, utilizando las ideas mismas y el razonamiento abstracto de la
inteligencia, y con el método dialéctico, llega a las conclusiones que derivan de los
primeros principios.

El método aristotélico trata de obtener el conocimiento de las causas, por medio de


la deducción, (de lo general abstracto a lo singular concreto), de la inducción, (de lo
particular se infiere lo universal) y de la analogía (de la relación de semejanza entre
cosas distintas).

El método cartesiano, de Descartes, promueve la duda como método y considera


conocimiento a todo lo que se basa en un criterio de evidencia.
El método de Immanuel Kant, es la razón, y se fundamenta en el análisis de las
condiciones “a priori” del conocimiento. Kant parte del racionalismo y recibe
influencias del empirismo, principalmente de Hume.

Kant se dedicó al análisis de dos nociones importantes, la existencia, predicable, no


deducible analíticamente del sujeto; y la causalidad, cuyo fundamento es la
experiencia.

Según Kant, el conocimiento humano tiene una intuición receptiva, el espacio y el


tiempo, que son determinaciones formales singulares de la sensibilidad,
condiciones “a priori” de los fenómenos. La diversidad empírica se ordena según
formas “a priori” y su resultado son los fenómenos.

El método fenomenológico, cuyo principal representante es Husserl, Edmund (1859-


1938), intenta llegar al conocimiento de las esencias de las cosas por medio de la
reducción fenomenológica, que sucesivamente va apartando del objeto todo lo que
no es esencial.

El método dialéctico que comienza con Plotino, filósofo helenístico (204-270),


reduce la realidad a un uno activo, libertad absoluta, del que emana gradualmente
y sin corromperlo la multiplicidad; y continúa con la dialéctica de Hegel y con el
materialismo dialéctico de Marx, que se basa en los conceptos de movimiento,
cambio, transformación y desarrollo.

El auge de las ciencias naturales a partir del siglo XVIII dio impulso a la formulación
de nuevos métodos no tradicionales en filosofía, como el estructural, que se basa
en el análisis de las estructuras formales características de cada fenómeno u objeto;
el genético, que tiene como fundamento el análisis del desarrollo temporal de los
fenómenos; el histórico comparativo que se utiliza para el estudio de los fenómenos
culturales, el psicoanalítico, que se basa en la aplicación de la teoría de las
asociaciones libres y de la transferencia, a partir del Psicoanálisis de Sigmund
Freud; el constructivo, que estructura sistemáticamente los objetos que pueden ser
considerados en un sistema y las aseveraciones que acerca de ellos se hagan.
Los métodos no se agotan en la medida que surjan nuevas formas de acceder al
verdadero conocimiento

SER
Ser es el atributo filosófico que se le adjudica a una entidad capaz de definirse a sí
misma frente a un medio.

Ser, desde el punto de vista de la dinámica de sistemas, es el objeto capaz de


evaluar las transacciones de cargas entre el medio y el sistema que es capaz de
observarse a sí mismo. Esta interacción realimenta la organización de manera que
dota de capacidades adaptativas al sistema que se le asigna la categoría de ente.
ONTOLOGÍA
En filosofía, la ontología (del griego οντος, genitivo del participio del verbo εἰμί, ser,
estar; y λóγος, ciencia, estudio, teoría) es una parte de la metafísica que estudia lo
que hay,[1] es decir cuáles entidades existen y cuáles no. Muchas preguntas
tradicionales de la filosofía pueden ser entendidas como preguntas de ontología:[1]
¿existe Dios? ¿Existen entidades mentales, como ideas y pensamientos? ¿Existen
entidades abstractas, como los números? ¿Existen los universales?

Además, la ontología estudia la manera en que se relacionan las entidades que


existen.[1] Por ejemplo, la relación entre un universal (rojo) y un particular que "lo
tiene" (esta manzana), o la relación entre un evento (Sócrates bebió la cicuta) y sus
participantes (Sócrates y la cicuta).[1]

Introducción
Estudiantes de Aristóteles utilizaron el término metafísica por primera vez
(literalmente quiere decir "después de la física") para referirse a lo que su maestro
describió como "filosofía primera", posteriormente conocida como ontología. La
ontología es la investigación del ser en tanto que ser, o del ser en general, más allá
de cualquier cosa en particular que es o existe. Es también el estudio de los seres
en la medida en que existen, y no en la medida en que hechos particulares obtienen
de ellos o propiedades particulares para ellos. Tome cualquier cosa que pueda
encontrar en el mundo, y obsérvelo, no como a una mascota o a una rebanada de
pizza, una silla o a un presidente, sino simplemente como algo que es. Más
específicamente, la ontología se encarga de determinar qué categorías del ser son
fundamentales y se pregunta si a los objetos en esas categorías se les puede
calificar de “seres”, y en qué sentido.

Algunos filósofos, sobre todo de la escuela de Platón, sostienen que todos los
sustantivos se refieren a entidades existentes. Otros afirman que los sustantivos no
siempre nombran entidades, sino que ofrecen una forma de referencia a una
colección de objetos o sucesos. En este sentido, la mente, en lugar de referirse a
una entidad, se refiere a una colección de sucesos mentales experimentados por
una persona.

DASEIN

Dasein es un término que en alemán combina las palabras «ser» (sein) y «ahí» (da),
significando «existencia» (por ejemplo, en la frase „Ich bin mit meinem Dasein
zufrieden“ «Estoy contento con mi existencia»). Es usado por varios filósofos
alemanes, como Hegel o Jaspers, pero sobre todo por el filósofo Martin Heidegger
para indicar el modo de existir propio del ser humano. El sentido literal de la palabra
Da-sein es 'ser-ahí'. Que mas bien sería el estar haciendo algo ahí.
El término expresa bien el hecho de que la existencia no se define sólo como
rebasamiento que trasciende la realidad dada en dirección de la posibilidad, sino
que este sobrepasamiento es siempre sobrepasamiento de algo, está siempre
situado, está aquí. Existencia, Dasein, ser-en-el-mundo, son sinónimos. Los tres
conceptos indican el hecho de que el hombre está «situado» de manera dinámica,
es decir, en el modo del poder ser. En la acción de estar haciendo algo la
experiencia se vuelve transitiva, lo cual nos coloca en situaciones que al estar
experimentando eso lo hacemos en directo y sin elucubraciones intelectuales —a
menos que la misma experiencia sea cognitiva—.

Ejemplo, el karateka al aprender sus katas o golpes, piensa, siente y se mueve para
practicar; pero en la medida que penetra en la esencia del kata lo hace de una
manera absorta, al estar in situ, esto es, en alguna pelea sus movimientos son
directos e intuitivos y deja que el cuerpo se maneje por sí solo. Esto es Dasein, que
se vuelve activo al situar a la persona haciendo algo.

En la filosofía china y en el budismo se habla del ichinen, o sea, i de sujeto chi de


energía y nen de fusión; el sujeto que se fusiona con la energía cósmica.

El termino Dasein es usado para identificar categóricamente la relación entre el ser


humano y cualquier acción enfocada hacia el alcance de un propósito; entonces, el
propósito es conocido, razonable y procesado intelectualmente, pero la acción no
goza de las mismas condiciones, porque de alguna manera es una acción
preconsciente, no procesada, no cuestionada; sencillamente, se hace; y eso es
Dasein.

Este término también indica el grado de entrega del ser humano en relación al
mundo. Los seres humanos nos entregamos, en la condición de participantes, a
favor de la rutina, el trabajo, las costumbres —entre otras instancias similares—,
pero cada acción que realiza es una muestra de entrega y de continua relación con
la creación; aunque no esté tan claro, como se mencionó anteriormente, cuáles son
los vehículos que proporcionan el impulso de dichas acciones.

ENTE

1 Cosa o ser que tiene existencia real o imaginaria: el ciudadano moderno es un


ente socializado e impersonal que forma parte de una masa.
2 Organismo, institución o empresa, generalmente de carácter público: las
televisiones autonómicas son entes depedientes de los parlamentos de cada
autonomía.
3 fam. desp. Sujeto ridículo o extravagante.

POSITIVISMO

El Positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único


conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento
solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método
científico. El positivismo deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios
del siglo XIX de la mano del pensador francés Augusto Comte y del británico John
Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad de
dicho siglo. Según esta escuela, todas las actividades filosóficas y científicas deben
efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por
la experiencia.

Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista


del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la
necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia
sin parangón que fue la Revolución francesa, que obligó por primera vez a ver a la
sociedad y al individuo como objetos de estudio científico.

EXISTENCIALISMO

Existencialismo es el nombre que se usa para designar a un conjunto de distintos


filósofos a partir del siglo XIX. Más que una escuela homogénea, se trata de un
conjunto de diversas revueltas que se dieron en contra de la filosofía tradicional.
Estos filósofos se centraron en el análisis de la condición de la existencia humana,
la libertad y la responsabilidad individual, las emociones, así como el significado de
la vida.

Uno de sus postulados fundamentales es que "la existencia precede su esencia"


(Sartre), es decir, que no hay una naturaleza humana que determine a los
individuos, sino que son sus actos los que determinan quiénes son, así como el
significado de sus vidas. El existencialismo defiende que el individuo es libre y
totalmente responsable de sus actos. Esto incita en el ser humano la creación de
una ética de la responsabilidad individual, apartada de cualquier sistema de
creencias externo a él. En líneas generales el existencialismo busca una ética que
supere a las moralinas y prejuicios, en esto al observador neófito puede resultarle
contradictorio ya que la ética que busca el existencialismo es una ética universal,
válida para todos los seres humanos, que muchas veces no coincide con los
postulados de las diversas morales particulares de cada una de las culturas
preexistentes.

El existencialismo tiene sus antecedentes en el siglo XIX en el pensamiento de


Søren Kierkegaard y Friedrich Nietzsche, también aunque menos directamente en
el pesimismo de Arthur Schopenhauer (a quien Nietzsche tuvo como uno de sus
primeros maestros), así como en las novelas de Fiódor Dostoyevski. En el siglo XX
entre los filósofos más representativos del existencialismo se encuentran Martin
Heidegger, Karl Jaspers, Jean-Paul Sartre, Miguel de Unamuno, Simone de
Beauvoir y Albert Camus.[1]

Sin embargo el existencialismo recién toma nombre en el siglo XX y particularmente


tras las terriblemente traumáticas experiencias que vivenció la humanidad durante
la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, durante estos dos
conflictos (que podrían ser calificados por una parte casos extremos de la estupidez
que puede tener la humanidad y por la otra -concordando con Hannah Arendt- las
formas en los que la violencia interhumana llega a su apogeo con una banalización
del mal) surgieron los pensadores que en el a posteriori se preguntaron
explícitamente ¿qué sentido tiene la vida? ¿para o por qué existe el ser? ¿existe la
libertad total?.

Corresponde decir preliminarmente que el genuino existencialismo fue (como otras


expresiones legítimas de la cultura y del pensamiento) aprovechado por el mercado
de su época y existió entre fines de los 1950 y de los 1960 una moda "existencialista"
o, mejor dicho existencialistoide.

CIENCIA
La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos
sistemáticamente estructurados obtenidos mediante la observación de patrones
regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, de los
cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se
elaboran leyes generales y esquemas metódicamente organizados.[1]

La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización


de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente
objetivos y accesibles a varios observadores, además de basarse en un criterio de
verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y
conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de
predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos
observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones
pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes
generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo
actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.

SER EN EL MUNDO
El ser del hombre, para Heidegger, es el Dasein (literalmente, ser ahí), o sea el yo
mismo, para el cual está siempre en juego su propio ser. Sin embargo, el hombre
entregado con los otros a sus quehaceres cotidianos, se olvida de sí mismo, sus
actos brotan desde fuera de sí. Este sujeto de la existencia cotidiana se masifica,
se vuelve uno dejando de ser yo.

Pero el hombre sabe que su ser está en juego, a diferencia de las cosas que tienen
su ser fijado. La esencia del Dasein se basa en su existencia. Puesto que Heidegger
identifica la esencia con el ser, entonces el ser del hombre se funda en su existencia.
En este contexto, la existencia toma un sentido nuevo, pues se transforma en una
determinación exclusiva del Dasein. El carácter ex-tático al que alude el término ex-
istencia expresa ese estar en juego del ser del Dasein, pues él llega a ser de
acuerdo a su estar abierto a sus posibilidades, eligiendo. Este modo de ser está
siempre en juego, por lo que el hombre no tiene determinaciones a priori fuera de
su existencia. Sus determinaciones surgirán de sus elecciones de tal manera que la
existencia es más originaria que el yo. El yo está abierto a sus horizontes
temporales, es por eso que el tiempo es fundamental para el ser del hombre. La
reflexión, no puede ser una vía de acceso al yo pues al único yo que al que se podría
llegar por esta vía es a uno idéntico, determinado, fijo.

El término Dasein expresa la relación del ser con el hombre y la relación del hombre
con el ser. El ser (Sein) entra en la relación con el hombre en cuanto, al revelársele
está ahí (Da) para el hombre. Éste es el Dasein del ser. El hombre es el Da del Sein,
es decir, el ámbito en que el ser se hace patente. Pero, también, el Da del Sein es
el ámbito en que el hombre es. El Da del Sein es el Da (ahí) del hombre. No es una
relación objetiva, pues el hombre llega a ser hombre dentro de la relación. La
palabra Dasein señala el punto en que se cruzan el hombre y el ser.

El ser-en-el-mundo es otro modo de ser del hombre. Mundo equivale aquí a


horizonte. El mundo es apertura del ser, en cuyo horizonte está la existencia. Este
mundo cambia con los cambios en la historia de la relación del hombre con el ser.
Heidegger ha expresado que "el mundo no es lo que es y como es por el hombre,
pero tampoco puede serlo sin él".

¿Cómo llega Heidegger a la noción de ser-en-el-mundo como estructura originaria


del Dasein?. Vattimo proporciona una idea bastante clara: El ser del hombre
consiste en estar referido a posibilidades; pero concretamente, este referirse no se
efectúa en un coloquio abstracto consigo mismo, sino como existir concretamente
en un mundo de cosas y otras personas. Es posible que esta estructura le permite
a Heidegger superar su propia distinción de hombre como posibilidad, para fundarlo
también como una realidad. Ambas determinaciones ontológicas, irrefutables en su
universalidad, se requieren mutuamente para caracterizar al Dasein. El hombre es
posibilidad, pero también es dueño de una existencia real, la cual, por otra parte,
tampoco da cuenta del hombre total. El Dasein no es simplemente una "presencia
a mano" (Vorhandenheit), un estar por ahí (lying around) o algo que uno puede
tropezar (come across) en el mundo. No es sólo un presente fáctico (Vorhandene).

El Dasein se temporaliza, si se entiende bien a Heidegger, en el ir a su propio


encuentro desde el mundo. El mundo es aquello hacia lo cual y por lo cual el Dasein
se temporaliza, es decir, existe. La expresión por lo cual anticipa, originariamente,
la posibilidad que se determina fácticamente. El proyecto originario de la posibilidad
del Dasein es poner-ante-sí-mismo el mundo. Ese acontecer del supraproyecto
proyectante, en el que se temporaliza el ser del Dasein, es el ser-en-el-mundo. El
Dasein es lo que configura el mundo. El ente no podría revelarse de ningún modo
si no encontrase ocasión de penetrar en su mundo.
Heidegger ha descubierto varios momentos en el ser-en-el-mundo que caracteriza
la realidad humana.

SER AHÍ

Designa al múltiple según su aparición en un mundo, localizado en un mundo, el


múltiple pensado como "ahí", y no según su estricta composición ontológica. Es por
tanto sinónimo de "apareciente", digamos quizá recurriendo a Heidegger, de "ente",
de "siendo" [étant], o también dicho "conjunto-soporte". No obstante, técnicamente,
utilizamos en general "conjunto-soporte" para designar un múltiple A que entre en
la definición de un objeto (A, Id). También y con más agrado, se usa "ser-ahí" para
designar el modo de aparecer en el mundo de los elementos de A, de suerte que
"ser-ahí" viene a ser una categoría de la lógica atómica. Secciones.
GUÍA ESPAÑOL
LITERATUR ANTIGUA

La literatura antigua (hasta el siglo V)

Literatura y escritura, aunque obviamente relacionadas, no son sinónimos. Los


primeros escritos de los antiguos sumerios no son literatura, ni lo son algunos de
los antiguos jeroglíficos egipcios. Los textos literarios más antiguos que nos han
llegado datan de milenios después de la invención de la escritura. Los
investigadores estará en desacuerdo sobre cuando los registros antiguos se
convierten en algo más semejante a la "literatura", ya que la definición de esta es
subjetiva. Sin embargo, debe tenerse en mente que, dada la relevancia o el
aislamiento cultural de las culturas antiguas, el desarrollo histórico de la literatura
no ocurrió en forma uniforme en el mundo.

Otro problema al tratar de aproximarse a una historia global de la literatura reside


en que muchos textos han desaparecido a lo largo del tiempo, ya sea
deliberadamente, por accidente o por la total extinción de la cultura que los originó.
Mucho se ha dicho, por ejemplo, sobre la destrucción de la Biblioteca de Alejandría
creada en el siglo III a.C. y sobre los innumerables textos fundamentales que se
cree que se perdieron entre las flamas en el año 49 a.C. Así, la supresión deliberada
de textos (y frecuentemente incluso de sus autores) por organizaciones con algún
tipo de poder temporal complica el estudio.

Ciertos textos primarios, sin embargo, pueden ser considerados como primeros
pasos de la literatura. Ejemplos muy antiguos son el Poema de Gilgamesh, en su
versión sumeria de aproximadamente 2000 a.C., y el Libro de los muertos, escrito
en el Papiro de Ani aproximadamente 250 a.C., pero que probablemente data del
siglo XVII a.C.

La literatura del Antiguo Egipto no solía incluirse en las primeras historias de la


literatura porque los escritos no se tradujeron a las lenguas europeas hasta el siglo
XIV, cuando se descifró la Piedra Rosseta.

Muchos textos se expandieron por tradición oral durante varios siglos antes de que
fuesen fijados mediante la escritura, por lo que son difíciles de datar. El núcleo del
Rigveda parece datar de mediados del siglo II a.C. El Pentateuco normalmente se
fecha alrededor del siglo XV a.C., aunque estudios recientes consideran que,
cuando más antiguo, data del siglo X a.C. Otras tradiciones orales fueron fijadas en
forma escrita muy tardíamente, como la Edda Poética, escrita en el siglo XIII.

Los escritos de India posteriores al Rigveda, (como el Yajurveda, el Atharvaveda y


el Brahmana), así como el Tanakh hebreo y la colección de poemas místicos
atribuidos a Lao Tze, Tao te Ching, que probablemente datan de la Edad de hierro,
aunque determinarlo es controversial.
La Ilíada y La Odisea de Homero provienen del siglo XVIII a.C. y marcan el inicio de
la Antigüedad clásica. Estas obras también tenían una tradición oral previa que
parece provenir desde fines de la Edad de Bronce.

EDIPO REY

Edipo Rey es una obra de Teatro escrita por Sófocles que narra la historia de Edipo,
un desventurado príncipe de Tebas, hijo de Layo y de Yocasta. Poco antes de que
Layo y Yocasta se casaran el oráculo de Delfos les advirtió de que el hijo que
tuvieran llegaría a ser asesino de su padre y esposo de su madre. Layo tuvo miedo,
y en cuanto nació Edipo, encargó a uno de sus súbditos que matara al niño, pero
dicha persona no cumplió con la orden de matar a Edipo, solo perforó los pies del
bebé y lo colgó con una correa de un árbol situado en el monte Citerón, faltando a
su lealtad al rey Layo y también por el horror que le producía la orden que le habían
dado,
Por ese lugar pasó Forbas, un pastor de los rebaños del rey de Corintio, escuchó
los grandes lamentos y llanto del bebé y lo recogió entregándoselo para su cuidado
a Polibio. La esposa de Polibio, Peribea se mostró encantada con el bebé y lo cuidó
con cariño en su casa, dándole por nombre Edipo, que significa "el de los pies
hinchados".
Edipo creció bajo el cuidado de Polibio y Peribea, y al llegar a los catorce años ya
era muy ágil en todos los juegos gimnásticos levantando la admiración de muchos
oficiales del ejército que veían en él a un futuro soldado. Uno de sus compañeros
de juegos, con la envidia que le producían las capacidades de Edipo lo insultó y le
dijo que no era más que un hijo adoptivo y que no tenía honra. Ante todo lo que
había escuchado y atormentado por las dudas, Edipo preguntó a su madre si era
adoptivo o no, pero Peribea, mintiendo, le dijo a Edipo que ella era su auténtica
madre. Edipo, sin embargo, no estaba contento con las respuestas de Peribea y
acudió al oráculo de Delfos, quien le pronosticó que el mataría a su padre y se
casaría con su madre, y además le aconsejó que nunca volviese Corinto, lugar
donde nació. Al oír esas palabras Edipo prometió no volver jamás a Corinto, y
emprendió camino hacia Fócida. En su viaje se encontró a un horrible monstruo, La
Esfinge. La Esfinge tenía cabeza, cara y manos de mujer, voz de hombre, cuerpo
de perro, cola de serpiente, alas de pájaro y garras de león y desde lo alto de una
colina detenía a todo aquel que pasara junto a ella y le hacia una pregunta, y si no
se la contestaban, la Esfinge les provocaba la muerte.
Creonte el rey de Tebas tenía una hermana llamada Yocasta. Creonte prometió dar
la mano de su hermana y el trono de Tebas a aquel que consiguiera descifrar el
enigma de la Esfinge. Dicho enigma era: ¿cuál es el animal que por la mañana tiene
cuatro pies, dos al mediodía y tres en la tarde?. Edipo que deseaba la gloria más
que nada dio respuesta al misterio de la Esfinge diciendo que era el Hombre, pues
en su infancia anda sobre sus manos y sus pies, cuando crece solamente sobre sus
pies y en su vejez ayudándose de un bastón como si fuera un tercer pie. La Esfinge,
enormemente furiosa porque alguien hubiera dado la respuesta correcta , se suicidó
abriéndose la cabeza contra una roca.
Entonces Edipo se casó con Yocasta y vivieron felices durante muchos años
teniendo varios hijos cuyos nombres son: Etéocles, Polinice, Antígona e Irmene. Un
día hubo una gran peste que arrasó a toda la región sin que tuviera remedio alguno,
y el oráculo de Delfos informó de que tal calamidad solo desaparecería cuando el
asesino de Layo fuese descubierto y echado de Tebas. Edipo animó
concienzudamente las investigaciones como buen rey que era pero éstas
descubrieron lo que realmente había ocurrido: había matado a Layo, su padre y se
había casado con Yocasta, su madre.
Según otras versiones, el asesinato se descubrió porque Edipo le enseñó a Yocasta
el cinturón del anciano al que había matado, y que Edipo robó por su valía. Yocasta,
después de este descubrimiento se suicidó y Edipo, abrumado por la gran tragedia,
creyó no merecer más ver la luz del día y se sacó los ojos con su espada. Sus dos
hijos le expulsaron de Tebas y Edipo se fue al Ática donde vivió de la mendicidad y
como un pordiosero, durmiendo en las piedras.
Con él viajaba Antígona que le facilitaba la tarea de encontrar alimento y le daba el
cariño que requería. Una vez, cerca de Atenas, llegaron a Colono, santuario y
bosque dedicado a las Erinias, que estaba prohibido a los profanos. Los habitantes
de la zona lo identificaron e intentaron matarlo pero las hermosas palabras de
Antígona pudieron salvar su vida. Edipo pasó el resto de sus días en casa de Teseo,
quien le acogió misericordiosamente. Otra versión afirma que murió en el propio
santuario pero antes de expirar Apolo le prometió que ese lugar sería sagrado y
estaría consagrado a él y sería extremadamente provechoso para todo el pueblo de
Atenas.

Diégesis de Edipo Rey


(Orden lógico-causal)

En una época Layo y Yocasta gobernaban la ciudad de Cadmo, era un reino muy
fructífero en todos los aspectos, sin embargo, un día por obra de los enviados del
dios Apolo, llegó a oídos de los reyes una profecía la cual se cumpliría en algún
tiempo.
Tal predicción consistía en que el hijo de Layo se habría de convertir en su asesino
y en el esposo de su madre a la cual también le tendría que engendrar hijos.
Después de un tiempo, los reyes de los Cadmeos, tuvieron un hijo al cual Layo
mandó a matar con uno de sus siervos porque tenía miedo de que su primogénito
le diera muerte; a los tres días de nacido, el niño tenía perforados los pies por un
garfio de hierro e iba a ser arrojado desde la montaña Citerón, pero el siervo que
tenía un noble corazón, no cumplió las órdenes de su rey y llevó al niño a otro reino
cerca de Cadmo.
En Corintio, el siervo regaló al bebé a un empleado de los reyes de dicho lugar, el
cual condujo al niño hasta el palacio real donde Pólibo y Merope (los reyes)
adoptaron a aquél inocente.
Después de unos años, el bebé creció con el nombre de Edipo, nombre atribuido
por las heridas de sus pies; un día Edipo se encontraba en una fiesta en la cual una
persona ebria le dijo que los reyes de Corintio no eran sus verdaderos padres, así
mismo le hizo saber acerca de la profecía que estaba marcada en su destino la cual
decía que en un tiempo Edipo habría de matar a su padre y casarse con su madre.
Lleno de incertidumbre, el soberano consultó con sus padres el comentario del
borracho, pero sus padres negaron rotundamente aquel chisme.
Como Edipo había comprobado que sus verdaderos padres eran Pólibo y Merope,
salió del reino para no cometer ninguna de las atrocidades que estaban
establecidas, y un día vagando por el cruce o intercepción de tres caminos, se
encontró con una caravana de hombres que custodiaban un carruaje, pero como el
conductor lo empujó, Edipo lo atacó y finalmente mató a todas las personas que
iban ahí menos a un siervo que logró escapar.
Luego, Edipo llegó a Cadmo y salvó al pueblo del tributo que le daban a la esfinge
y así la población lo coronó rey y se casó con Yocasta, juntos gobernaron el reino y
tuvieron cuatro hijos, dos varones y dos mujeres. Cierto día en la ciudad de Cadmo,
la población de ese lugar encabezada por los ancianos, pide ayuda a su rey para
que acabe o busque un remedio contra las enfermedades que están azotando a
todas las personas y que están matando a niños, mujeres, adultos y ancianos. Edipo
decide ayudarlos porque no le queda otro remedio ya que él es una persona muy
importante para Cadmo.
Entonces el rey manda a su cuñado llamado Creonte a visitar al dios Apolo para
que éste le diera un consejo y así acabar con la peste de la cual sufría su patria, al
regresar a Cadmo, todavía encontró a los ancianos en reunión con el rey, por eso
dijo las instrucciones del dios frente a todos ellos. Apolo había dicho que se
acabarían los padecimientos si se resolvía un crimen que fue cometido hace mucho
tiempo y que por obra de la esfinge ya no es asunto para recordar por ninguno de
los ahí presentes; se tenía que aclarar el asesinato del rey anterior a Edipo llamado
Layo.
Después de oír éstas palabras, el rey Edipo hizo, muchas sanciones al que fuera el
culpable y mandó a toda la población en busca de aquel asesino que mató al anterior
rey. Una acusación era el exilio otra, que nadie le abriera las puertas de su casa y,
otra más era que nadie le podía hablar ni admitirlo en sus plegarias o sacrificios
porque era todo un criminal y debía ser castigado. Todo lo que se sabía y lo que se
decía del asesinato de layo era que lo habían matado unos bandidos.
Por otra parte, una vez que hubo terminado la reunión de Edipo y el pueblo de
Cadmo, se apareció ante el rey un adivino llamado Tiresias el cual dijo al gran
gobernante que moderara sus palabras y acusaciones ante el asesino que aún no
conocía ya que de lo contrario le podían pasar cosas muy malas; sin embargo, Edipo
no hizo caso a éstas palabras del adivino que provocaron su enojo y cólera, así que
lleno de coraje el soberano insultó mucho a Tiresias y lo echó de su palacio.
El pobre ciego (adivino), también se enojó e insinuó al gran rey la culpabilidad de
tal asesinato, pero Edipo no se dejó y lo acusó de complicidad con Creonte para
quitarle la corona y quedar su cuñado como único y legítimo rey, después de éstas
últimas palabras, Tiresias se fue.
Edipo se quedó pensando en lo que le había dicho el adivino, así que habló con
Creonte, su cuñado para aclarar el mal entendido, pero todas las explicaciones por
parte de su cuñado fueron en vano, ninguna hacía cambiar de parecer en Edipo la
idea de fraude y complicidad por parte de Creonte y el adivino.
Después, el magnánimo rey de Cadmo, habló con su esposa Yocasta, la cual le dijo
que no se afligiera con todo lo que le habían dicho ya que era seguro que nada de
lo mencionado por el adivino podía ser verdad, y así en el gobernante cesó por un
rato su duda.
Luego de un tiempo de hablar con su mujer, ésta le indicó que hace mucho tiempo
ella estuvo casada con Layo, el rey que yacía muerto, y que de él tuvo un hijo. Una
terrible noticia había llegado a sus oídos por parte del oráculo de Apolo, tal profecía
decía que el hijo de Layo habría de matar a su padre, casarse con su madre y
engendrarle hijos, es decir, que el hijo de Layo habría de ser su asesino, esposo de
su esposa y padre de sus hermanos.
También a Layo en ese tiempo le había llegado tal noticia, por lo que él optó por
atar al niño de los pies, y llevarlo hacia las afueras de Cadmo para matarlo. Yocasta
del mismo modo le dijo a Edipo que el rey Layo en el momento de su muerte iba
acompañado de unos siervos, y de los cuales sólo sobrevivía uno que había sido
mandado lejos por temor a Edipo, porque en el momento que vio a Edipo, sus ojos
se llenaron de miedo y desesperación por lo que pidió un cambio de lugar de trabajo,
lejos del rey.
Posterior a esto, Edipo hizo llamar a aquel siervo para aclarar sus dudas, pues ya
sospechaba ser el asesino de Layo. Enseguida, llegó un mensajero a palacio, el
cual daría noticia al gobernante Edipo; el enviado decía que el rey había heredado
la fortuna de su padre Pólibo que estaba muerto y que por tal motivo debía ir a su
lugar de origen para reclamar la corona y el reino de Corintio
Luego de oír éstas palabras del mensajero, Edipo no sospechó más de su inocencia
en el asesinato, pero también recordó que un día le hicieron llegar una noticia
parecida a la que oyó Yocasta que consistía en que, en un tiempo Edipo iba a matar
a su padre y se habría de casar con su madre para tener hijos con ella, por tal motivo
recordó que se fue de su lugar de origen y en un camino se encontró con un grupo
de personas que custodiaban un carruaje, uno de los conductores empujó al joven
y éste mató a todos los que iban ahí, menos a uno que logró escapar. Con tales
reminiscencias, el rey de Cadmo, pensaba en su inocencia y en su culpabilidad al
mismo tiempo que también temía por todas las sanciones puestas al culpable por él
mismo.
Después de ésta noticia llegó uno de los criados de palacio el cual anteriormente
había ayudado a Layo a deshacerse de aquel hijo que le iba a quitar la vida al rey.
Éste criado, le dijo a Edipo que hace mucho tiempo de sus propias manos le hizo
entrega a una persona de las afueras de Cadmo, un niño, el cual fue crecido en una
familia buena, y eso era todo lo que sabía.
Con todas éstas indagaciones a Edipo le llegaba a la cabeza la idea de que él era
el asesino de su padre Layo y que se había casado con su madre Yocasta para
tener hijos, inmediatamente de pensar y poner al descubierto al culpable, la buena
madre y esposa de Edipo se suicidó debido a todos lo problemas que tenía y todas
las faltas y orgías que había cometido con sus propio hijo.
Edipo lleno de culpa, se quitó la vista y mandó llamar a Creonte su cuñado, el cual
iba a castigarlo y habría de ser testigo de las profecías cumplidas, dichas por el
oráculo de Apolo. Creonte fiel servidor de Cadmo, exilió a Edipo que antes de irse
se despidió de sus hijas y pidió a su cuñado y tío que cuidara de sus tesoros más
preciados, por que él desde donde estuviera no podría hacerlo; con esto
automáticamente Creonte quedó como rey de Cadmo y Edipo se marchó.
Así fue como Edipo, en un tiempo rey de Cadmo, mató a su padre, se casó con su
madre y tuvo hijos con ella sin saberlo y fue el más desdichado de los desdichados.

ANTÍGONA

La tragedia comienza en el amanecer del día siguiente del final de la guerra, el día
en el que los dos hijos de Edipo, Polinices que ha conducido el ejército de los argivos
contra Tebas, y Eteocles que la ha defendido, se han dado muerte mutuamente.
Son las dos hijas de Edipo las que están en escena. Antígona pide a su hermana
Ismene que la ayude a enterrar a Polinices, contraviniendo el mandato de Creonte,
que ha ordenado que, como castigo al traidor, su cadáver quede insepulto. Pero
ésta, alegando que de siempre había sido una persona temerosa e indecisa, no le
prestó su ayuda y cuando le prometió no decirle nada a nadie, Antígona insistió en
que no se lo callara.

La llegada del Coro, formado por ancianos y nobles tebanos, trae el saludo al nuevo
día, el día de la victoria y, sobre todo, de la paz tras los horrores de la guerra. Han
sido llamados por el nuevo gobernante aunque aún no saben la razón.
Hace su aparición Creonte y, antes de anunciar su primera disposición, expresa su
confianza en que esos nobles y ancianos tebanos le sirvan a él con la misma
fidelidad que ya mostraron a Layo y Edipo, sus antecesores. Es entonces cuando
anuncia su prohibición de que se cumpla con el sagrado deber de enterrar a
Polinices, el “hermano traidor” y que, en cambio, a Eteocles le rindan homenaje
como defensor de la ciudad. El coro es consciente de la gravedad de esa ley, de lo
que supone de atentado contra las leyes religiosas, pero, a fin de cuentas, están
sujetos también a esa orden y están convencidos de que nadie sacrificaría su propia
vida por contravenirla.
Sin embargo, están equivocados, como muestra la llegada de uno de los soldados
encargados de vigilar el cadáver de Polinices para anunciar que alguien ha
contravenido la ley y ha realizado ritos funerarios en su honor.
Más tarde los guardias traen detenida a Antígona, porque ha sido ella la que ha
violado esas leyes para mantenerse fiel al deber sagrado debido a los muertos.
Creonte le preguntó si era ella quien había cubierto el cuerpo de Polinices y afirmó
q sí, que había sido ella y nadie más; pero Creonte no la creyó y pensó que Ismere
tenía algo que ver, pues la había visto muy inquieta y mandó traerla a su presencia.
Ismere había cambiado de idea, y sin haber participado en los hechos le dijo a su
tío Creonte que ella había ayudado a Antígona.
Tras mandar a ambas a una celda, aparce Hemón, hijo de Creonte y prometido de
Antígona. La intransigencia de Creonte se convierte ya en ceguera, porque es
incapaz de percibir que su condena a Antígona alcanzaría también a Hemón, lo que
el Coro señala como algo que podría afectar al futuro del reino a través de su
heredero, ya que son dos ahora las muertes que esa inflexible orden de Creonte
puede causar. Pero nada hace cambiar la opinión de el gobernante que decide dejar
en libertad a Ismere mientras que a Antígona la iba a dejar abandonada en una
cueva con un poco de comida, la iba a enterrar en vida, para que así “su muerte no
salpicara a la ciudad”.
La entrada de Antígona, camino de su mortal destino, nos la muestra cambiada. Ha
perdido su altivez y la seguridad inicial. Increpada por Creonte y abandonada por
todos, incluso por el Coro, su monólogo de despedida no es un canto de triunfo,
sino de tristeza, nostalgia y desolación. De abandono frente a un deber con el que
ha cargado en soledad y que no emprende ya con la altivez del triunfo.
La llegada del anciano Tiresias anunciando negros presagios llena a Creonte de
inquietud. En un principio se niega a aceptar su error, pero su seguridad se
desmorona y, atemorizado, intenta evitar que se cumpla la condena de Antígona.
Pero cuando llegó adonde se encontraba ésta, vio como estaba ahorcada y como
agarrado a su cintura estaba su hijo Hemón, que había cargado su espada contra
él, se la había clavado en el pecho, y en consecuencia había muerto. Volviendo a
su palacio, con su hijo en brazos, encuentra que su esposa, Eurídice, no había
podido soportar la muerte de Hemón y también ella decidió quitarse la vida.
Éste es el papel que le queda a Creonte. Por haber castigado a su sobrina, pues
ésta había dado sepultura a Polinices, después de que éste muriera en combate
contra su ciudad natal, Tebas, y de la que es Creonte el máximo representante, su
hijo y heredero, Hemón , y su esposa, Eurídice, habían muerto. Tuvieron que morir
muchas personas para que al final de la obra y sin remedio, Creonte se diera cuenta
de su gran error, de que una persona, por mucho poder político que tenga, siempre
está por debajo de los dioses y de las leyes “escritas” por ellos.
Personajes:Antígona: Es la protagonista indiscutible de la obra. Desde el principio
tiene muy claro lo que tiene que hacer y lo que debe hacer, pasando si hace falta
por encima de los edictos del Rey de Tebas, su tío Creonte. Es consciente del
peligro que corre, al querer dar sepultura a su hermano Polinices, pero ella antepone
la necesidad de no fallar a sus antepasados a su propia vida. Ella dice llevarse por
las leyes marcadas por los dioses, y no cree que ningún mortal pueda tener tanto
poder como para anteponerse a los dioses: “No era Zeus quien imponía tales
órdenes, ni es la Justicia, que tiene su trono con los dioses de allá abajo, la que ha
dictado tales leyes a los hombres, ni creí que tus bandos habían de tener tanta
fuerza que habías tú, mortal, de prevalecer por encima de las leyes no escritas e
inquebrantables de los dioses. Que no son de hoy ni de ayer, sino que viven en
todos los tiempos y nadie sabe cuando aparecieron. No iba yo a incurrir en la ira de
los dioses violando esas leyes por temor a los caprichos de hombre alguno[...]Así
que a mí, al menos, sucumbir en este lance no me duele mucho ni poco: el que el
hijo de mi misma madre una vez muerto quedase insepulto, eso es lo que me
dolería. Lo demás a mí no me duele. Y si te parece que es locura lo que hago, quizás
parezco loca a quien es un loco” Antes de que sea abandonada en la cueva, cuando
la llevan de vuelta al palacio, Antígona parece haber cambiado y comienza a
sentirse sola ante su muerte: “Sin llantos, sin amigos, sin himeneos, me llevan ya,
triste de mí, a este viaje inevitable. Jamás me será dado ya, desventurada, ver el
sagrado ojo del día; y mi muerte, muerte sin llantos, ningún ser amigo la llora” Al
final, como Creonte, es castigada, pero con menos crueldad que a éste, ya que
Sófocles castiga su dogmaticidad, pero no sus ideas, que probablemente comparte
con el autor. Su muerte acarrea la muerte de Hemón, y la de éste conlleva la de su
madre, Eurídice.
Creonte: Es el Rey de Tebas, padre de Hemón y tío de Antígona, Ismere, Polinices
y Eteocles. Cree tener la razón cuando determina que Polinices no debe recibir
sepultura, ya que a luchado contra su ciudad natal, pero no piensa en las
consecuencias que puede traerle esa decisión. Es un hombre soberbio, y el poder
no le deja ver más allá de sus narices:”...y quien se propase a faltar las leyes o
pretenda imponer las suyas a la autoridad, este tal no será quien escuche alabanzas
mías. Al que la ciudad ha colocado en el trono, a ése hay que obedecerle, en lo
pequeño y en lo justo y en lo que no lo es” “¿Y la ciudad va a dictarme a mí lo que
yo tengo que mandar?”, también es tremendamente machista: “...Que a mi, mientras
viva, no me domina una mujer”
Solo se muestra indeciso cuando su adivino, Tiresias, le advierte de las
consecuencias que puede traer su decisión, aunque en un principio tampoco le hace
caso. Al final, y tras los vaticinios de Tiresias, decide ir él mismo a salvar a
Antígona: “Me voy yo mismo, así, sin más [...] Que yo, pues éste es el consejo que
he tomado, yo lo he hecho, yo lo tengo que deshacer por mí mismo. Me voy
temiendo que es lo mejor llegar al fin de la vida respetando las leyes establecidas”
Ahí comienza a darse cuenta de sus errores, pero no será hasta el final de la obra,
cuando encuentre a su hijo y a su mujer muertos, cuando se de cuenta de que ha
excedido sus limitaciones, y que se ha visto sobrepasado por el poder: “¡Ay de mi!
A nadie, a nadie sino a mí se culpe jamás de este crimen. Yo te he muerto, hijo; yo,
desdichado, lo confieso abiertamente. Sacadme de aquí, ¡oh siervos!, cuanto antes;
sacadme fuera; yo ya no existo, yo ya no soy”. Sófocles le castiga duramente, ya
que él se decanta claramente por “las leyes no escritas”, las leyes divinas.
Ismere: Es la hermana de Antígona, Polinices y Eteocles la sobrina de Creonte. Al
principio se escandaliza cuando su hermana le cuenta sus planes para poder
enterrar a Polinices, le dice que está loca y decide no prestarle su ayuda: “... Y ahora
a nosotras dos, solas como hemos quedado, ¿qué muerte más atroz no nos espera,
dime, si, a despecho de la ley, desafiamos los edictos y el poder del tirano? [...] Yo
al menos pediré a los muertos que me lo dispensen, porque cedo ante el poder y
acataré la autoridad constituida. Entremeterse demasiado es falta de juicio” Además
es un personaje tremendamente obediente para con su tío, para con el Rey de
Tebas.
Cuando es llamada por Creonte a su presencia, ésta admite haber tenido que ver
con la sepultura de Polinices: “Mío es el hecho, si ésta me lo consiente; tengo parte
en la culpa, cargo con ella”, lo que Antígona se niega a oír. Al final de la obra, es
uno de los pocos personajes que no muere.
Hemón: Es el hijo de Creonte y el prometido de Antígona. AL principio de su
aparición se muestra muy obediente con su padre y con la decisión tomada por éste:
“Padre, tuyo soy. Tú me guíes dictando buenos consejos, que yo lo seguiré. No hay
para mí bodas ni partido más aceptable que tu sabia dirección” Pero intenta
convencerle de que se está equivocando, y de que todo el pueblo está en contra
suya:”... con todo, también otros pueden tener un buen pensamiento. A mí me toca
naturalmente observar qué es lo que dicen por ahí o hacen o censuran de tus cosas,
porque al ciudadano sencillo le infunde demasiado respeto tu presencia para poder
decirte cosas que te han de irritar con sólo oírlas. A mí, en cambio, me es dado
escuchar en la sombra como llora toda la ciudad a esta doncella, porque siendo la
que menos lo merece de todas las mujeres, mueren afrentosamente en pago de
acciones las más nobles, porque no consintió que su hermano muerto en la guerra
quedara insepulto, pasto de perros carniceros o de alguna ave de rapiña. ¿No es
tal mujer digna de dorada recompensa?[...]No vivas casado con tu propia opinión,
aferrado en que como tú las dices así son las cosas y nada más[...]Por más sabio
que sea, nunca es humillante para un hombre el aprender en muchos casos de otros
y el no aferrarse en demasía”. En último lugar, pasa de la obediencia a la discusión
con su padre, en la que intenta convencer a su padre de que ha perdido la razón y
que el asunto se le está escapando de las manos. Su aparición termina con estas
palabras a su padre, que quería matar a Antígona delante de él, por su irreverencia:
“¡Cerca de mí no! No lo creas, no; ni ella muere junto a mí, ni tú vuelves a ver mi
cara con tus ojos; pasea tu frenesí entre aquellos de los tuyos que te quieran
aguantar” Al final de la obra, se marcha donde está encerrada su amada y con su
espada se quita la vida, agarrándose, con su último aliento de vida a Antígona.
Tiresias: es un invidente, anciano y adivino de Creonte: “Príncipes de Tebas, dos
venimos juntos acá con la vista de uno solo; pues así son los viajes de los ciegos,
de la mano de un guía” Es el protagonista que únicamente hace cambiar de opinión
a Creonte, aunque no desde el principio de su intervención, y le avisa de las
desgracias que puede sufrir por sus decisiones sumamente prepotentes y
dogmáticas: “Y tú ten por muy cierto que no han de cumplirse ya muchas vueltas
del sol en su veloz carrera sin que tú mismo veas entregado, muerto por muerto, a
un hijo de tu propia sangre; porque tienes echado al mundo de abajo a quien es del
de arriba, encerrando indignamente a un vivo en una tumba, y retienes aquí a un
cadáver, posesión de los dioses infernales, sin sepulcro, sin exequias, sin respeto.
Todos son atropellos cometidos por ti [...]Pasará un tiempo, nada largo, y llenarán
tu propio palacio lamentos de hombre y lamentos de mujeres...” Esta intervención
produce un cambio radical en el comportamiento de Creonte.
Corifeo: Es el presidente del Coro de ancianos de Tebas. Representa la máxima
autoridad después del Rey y se muestra muy cuidadoso a la hora de hablar con
éste.
Desde el principio sabe las consecuencias que puede traer la decisión tomada por
Creonte, pero no se atreve a decírselo directamente, solo parece dispuesto cuando,
después de los vaticinios de Tiresias, Creonte parece que ya ha entrado en razón:
“Rey, se ha ido el hombre; misteriosos vaticinios ha pronunciado; desde que voy
dejando blanco este cabello, antes negro, nos consta que jamás dictó profecías
falsas a nuestro pueblo”
Es el personaje que recomienda a Creonte que deje libre a Antígona, y que entierre
a Polinices: “Ve, y a la niña líbrala de aquella lóbrega morada, y al muerto ábrele
una tumba”

SÓCRATES

Biografía
1. Sócrates nació en Atenas el año 470 a. c. de una familia, al parecer, de clase
media. Su padre era escultor y su madre comadrona, lo que ha dado lugar a alguna
comparación entre el oficio de su madre y la actividad filosófica de Sócrates. Los
primeros años de la vida de Sócrates coinciden, pues, con el período de esplendor
de la sofística en Atenas.

2. El interés de la reflexión filosófica se centraba entonces en torno al ser humano


y la sociedad, abandonando el predominio del interés por el estudio de la naturaleza.
Probablemente Sócrates se haya iniciado en la filosofía estudiando los sistemas de
Empédocles, Diógenes de Apolonia y Anaxágoras, entre otros. Pero pronto orientó
sus investigaciones hacia los temas más propios de la sofística.

Pensamiento
1. Sócrates no escribió nada y, a pesar de haber tenido numerosos seguidores,
nunca creó una escuela filosófica. Las llamadas escuelas socráticas fueron iniciativa
de sus seguidores. Acerca de su actividad filosófica nos han llegado diversos
testimonios, contradictorios entre ellos, como los de Jenofonte, Aristófanes o Platón,
que suscitan el llamado problema socrático, es decir la fijación de la auténtica
personalidad de Sócrates y del contenido de sus enseñanzas. Si creemos a
Jenofonte, a Sócrates le interesaba fundamentalmente la formación de hombres de
bien, con lo que su actividad filosófica quedaría reducida a la de un moralista
práctico: el interés por las cuestiones lógicas o metafísicas sería algo
completamente ajeno a Sócrates. Poco riguroso se considera el retrato que hace
Aristófanes de Sócrates en "Las nubes", donde aparece como un sofista jocoso y
burlesco, y que no merece mayor consideración.

2. Más problemas plantea la interpretación del Sócrates platónico: ¿Responden las


teorías puestas en boca de Sócrates en los diálogos platónicos al personaje
histórico, o al pensamiento de Platón? La posición tradicional es que Platón puso
en boca de Sócrates sus propias teorías en buena parte de los diálogos llamados
de transición y en los de madurez, aceptándose que los diálogos de juventud
reproducen el pensamiento socrático. Esta posición se vería apoyada por los
comentarios de Aristóteles sobre la relación entre Sócrates y Platón, quien afirma
claramente que Sócrates no "separó" las Formas, lo que nos ofrece bastante
credibilidad, dado que Aristóteles permaneció veinte años en la Academia.

3. El rechazo del relativismo de los sofistas llevó a Sócrates a la búsqueda de la


definición universal, que pretendía alcanzar mediante un método inductivo;
probablemente la búsqueda de dicha definición universal no tenía una intención
puramente teórica, sino más bien práctica. Tenemos aquí los elementos
fundamentales del pensamiento socrático..

4. Los sofistas habían afirmado el relativismo gnoseológico y moral. Sócrates


criticará ese relativismo, convencido de que los ejemplos concretos encierran un
elemento común respecto al cual esos ejemplos tienen un significado. Si decimos
de un acto que es "bueno" será porque tenemos alguna noción de "lo que es" bueno;
si no tuviéramos esa noción, ni siquiera podríamos decir que es bueno para nosotros
pues, ¿cómo lo sabríamos? Lo mismo ocurre en el caso de la virtud, de la justicia o
de cualquier otro concepto moral. Para el relativismo estos conceptos no son
susceptibles de una definición universal: son el resultado de una convención, lo que
hace que lo justo en una ciudad pueda no serlo en otra. Sócrates, por el contrario,
está convencido de que lo justo ha de ser lo mismo en todas las ciudades, y que su
definición ha de valer universalmente. La búsqueda de la definición universal se
presenta, pues, como la solución del problema moral y la superación del relativismo.

5. ¿Cómo proceder a esa búsqueda? Sócrates desarrolla un método práctico


basado en el diálogo, en la conversación, la "dialéctica", en el que a través del
razonamiento inductivo se podría esperar alcanzar la definición universal de los
términos objeto de investigación. Dicho método constaba de dos fases: la ironía y
la mayéutica. En la primera fase el objetivo fundamental es, a través del análisis
práctico de definiciones concretas, reconocer nuestra ignorancia, nuestro
desconocimiento de la definición que estamos buscando. Sólo reconocida nuestra
ignorancia estamos en condiciones de buscar la verdad. La segunda fase consistiría
propiamente en la búsqueda de esa verdad, de esa definición universal, ese modelo
de referencia para todos nuestros juicios morales. La dialéctica socrática irá
progresando desde definiciones más incompletas o menos adecuadas a
definiciones más completas o más adecuadas, hasta alcanzar la definición
universal. Lo cierto es que en los diálogos socráticos de Platón no se llega nunca a
alcanzar esa definición universal, por lo que es posible que la dialéctica socrática
hubiera podido ser vista por algunos como algo irritante, desconcertante o incluso
humillante para aquellos cuya ignorancia quedaba de manifiesto, sin llegar
realmente a alcanzar esa presunta definición universal que se buscaba.

6. Esa verdad que se buscaba ¿Era de carácter teórico, pura especulación o era de
carácter práctico? Todo parece indicar que la intencionalidad de Sócrates era
práctica: descubrir aquel conocimiento que sirviera para vivir, es decir, determinar
los verdaderos valores a realizar. En este sentido es llamada la ética socrática
"intelectualista": el conocimiento se busca estrictamente como un medio para la
acción. De modo que si conociéramos lo "Bueno", no podríamos dejar de actuar
conforme a él; la falta de virtud en nuestras acciones será identificada pues con la
ignorancia, y la virtud con el saber.

7. En el año 399 Sócrates, que se había negado a colaborar con el régimen de los
Treinta Tiranos, se vio envuelto en un juicio en plena reinstauración de la
democracia bajo la doble acusación de «"no honrar a los dioses que honra la
ciudad"» y «"corromper a la juventud"». Al parecer dicha acusación, formulada por
Melitos, fue instigada por Anitos, uno de los dirigentes de la democracia restaurada.
Condenado a muerte por una mayoría de 60 o 65 votos, se negó a marcharse
voluntariamente al destierro o a aceptar la evasión que le preparaban sus amigos,
afirmando que tal proceder sería contrario a las leyes de la ciudad, y a sus principios.
El día fijado bebió la cicuta.

La influencia de Sócrates
Sócrates ejercerá una influencia directa en el pensamiento de Platón, pero también
en otros filósofos que, en mayor o menor medida, habían sido discípulos suyos, y
que continuarán su pensamiento en direcciones distintas, y aún contrapuestas.
Algunos de ellos fundaron escuelas filosóficas conocidas como las "escuelas
socráticas menores", como Euclides de Megara (fundador de la escuela de Megara),
Fedón de Elis (escuela de Elis), el ateniense Antístenes (escuela cínica, a la que
perteneció el conocido Diógenes de Sinope) y Aristipo de Cirene (escuela cirenaica).
GUÍA CIENCIAS NATURALES
CARBOHIDRATOS:

Los glúcidos, carbohidratos, hidratos de carbono o sacáridos (del griego σάκχαρον


que significa "azúcar") son moléculas orgánicas compuestas por carbono,
hidrógeno y oxígeno. Son solubles en agua y se clasifican de acuerdo a la cantidad
de carbonos o por el grupo funcional aldehido. Son la forma biológica primaria de
almacenamiento y consumo de energía. Otras biomoléculas energéticas son las
grasas y, en menor medida, las proteínas.

El término "hidrato de carbono" o "carbohidrato" es poco apropiado, ya que estas


moléculas no son átomos de carbono hidratados, es decir, enlazados a moléculas
de agua, sino que constan de átomos de carbono unidos a otros grupos funcionales.
Este nombre proviene de la nomenclatura química del siglo XIX, ya que las primeras
sustancias aisladas respondían a la fórmula elemental Cn(H2O)n (donde "n" es un
entero=De 3 en adelante; según el número de átomos). De aquí que el término
"carbono-hidratado" se haya mantenido, si bien posteriormente se vio que otras
moléculas con las mismas características químicas no se corresponden con esta
fórmula. Además, los textos científicos anglosajones aún insisten en denominarlos
carbohydrates lo que induce a pensar que este es su nombre correcto. Del mismo
modo, en dietética, se usa con más frecuencia la denominación de carbohidratos.

Los glúcidos pueden sufrir reacciones de esterificación, aminación, reducción,


oxidación, lo cual otorga a cada una de las estructuras una propiedad especifica,
como puede ser de solubilidad.

Sinónimos
Carbohidratos o hidratos de carbono: Ha habido intentos para sustituir el término de
hidratos de carbono. Desde 1996 el Comité Conjunto de la Unión Internacional de
Química Pura y Aplicada (International Union of Pure and Applied Chemistry[1] ) y
de la Unión Internacional de Bioquímica y Biología Molecular (International Union of
Biochemistry and Molecular Biology) recomienda el término carbohidrato y
desaconseja el de hidratos de carbono.

Glúcidos: Este nombre proviene de que pueden considerarse derivados de la


glucosa por polimerización y pérdida de agua. El vocablo procede del griego
"glycýs", que significa dulce.
Azúcares: Este término sólo puede usarse para los monosacáridos (aldosas y
cetosas) y los oligosacáridos inferiores (disacáridos). En singular (azúcar) se utiliza
para referirse a la sacarosa o azúcar de mesa.
Sacáridos: Proveniente del griego σάκχαρον que significa "azúcar". Es la raíz
principal de los tipos principales de glúcidos (monosacáridos, disacáridos,
oligosacáridos y polisacáridos).

Estructura química
Los glúcidos son compuestos formados en su mayor parte por átomos de carbono
e hidrógeno y en una menor cantidad de oxígeno. Los glúcidos tienen enlaces
químicos difíciles de romper llamados covalentes, mismos que poseen gran
cantidad de energía, que es liberada al romperse estos enlaces. Una parte de esta
energía es aprovechada por el organismo consumidor, y otra parte es almacenada
en el organismo.

En la naturaleza se encuentran en los seres vivos, formando parte de biomoléculas


aisladas o asociadas a otras como las proteínas y los lípidos.

Tipos de glúcidos
Los glúcidos se dividen en monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y
polisacáridos.

Monosacáridos
Los glúcidos más simples, los monosacáridos, están formados por una sola
molécula; no pueden ser hidrolizados a glúcidos más pequeños. La fórmula química
general de un monosacárido no modificado es (CH2O)n, donde n es cualquier
número igual o mayor a tres, su límite es de 7 carbonos. Los monosacáridos poseen
siempre un grupo carbonilo en uno de sus átomos de carbono y grupos hidroxilo en
el resto, por lo que pueden considerarse polialcoholes.

Los monosacáridos se clasifican de acuerdo a tres características diferentes: la


posición del grupo carbonilo, el número de átomos de carbono que contiene y su
quiralidad. Si el grupo carbonilo es un aldehído, el monosacárido es una aldosa; si
el grupo carbonilo es una cetona, el monosacárido es una cetosa. Los
monosacáridos más pequeños son los que poseen tres átomos de carbono, y son
llamados triosas; aquellos con cuatro son llamados tetrosas, lo que poseen cinco
son llamados pentosas, seis son llamados hexosas y así sucesivamente. Los
sistemas de clasificación son frecuentemente combinados; por ejemplo, la glucosa
es una aldohexosa (un aldehído de seis átomos de carbono), la ribosa es una
aldopentosa (un aldehído de cinco átomos de carbono) y la fructosa es una
cetohexosa (una cetona de seis átomos de carbono).

Cada átomo de carbono posee un grupo de hidroxilo (-OH), con la excepción del
primero y el último carbono, todos son asimétricos, haciéndolos centros estéricos
con dos posibles configuraciones cada uno (el -H y -OH pueden estar a cualquier
lado del átomo de carbono). Debido a esta asimetría, cada monosacárido posee un
cierto número de isómeros. Por ejemplo la aldohexosa D-glucosa, tienen la fórmula
(CH2O)6, de la cual, exceptuando dos de sus seis átomos de carbono, todos son
centros quirales, haciendo que la D-glucosa sea uno de los estereoisómeros
posibles. En el caso del gliceraldehído, una aldotriosa, existe un par de posibles
esteroisómeros, los cuales son enantiómeros y epímeros (1,3-dihidroxiacetona, la
cetosa correspondiente, es una molécula simétrica que no posee centros quirales).
La designación D o L es realizada de acuerdo a la orientación del carbono asimétrico
más alejados del grupo carbonilo: si el grupo hidroxilo está a la derecha de la
molécula es un azúcar D, si está a la izquierda es un azúcar L. Como los D azúcares
son los más comunes, usualmente la letra D es omitida.

Ciclación
Ciclación de la glucosa.El grupo aldehído o cetona en una cadena lineal abierta de
un monosacárido reaccionará reversiblemente con el grupo hidroxilo sobre un
átomo de carbono diferente en la misma molécula para formar un hemiacetal o
hemicetal, formando un anillo heterocíclico, con un puente de oxígeno entre los dos
átomos de carbono. Los anillos con cinco y seis átomos son llamados formas
furanosa y piranosa respectivamente y existen en equilibrio con la cadena lineal
abierta.

Durante la conversión de la forma lineal abierta a la forma cíclica, el átomo de


carbono conteniendo el oxígeno carbonilo, llamado el carbono anomérico, se
transforma en un centro quiral con dos posibles configuraciones: el átomo de
oxígeno puede tomar una posición arriba o abajo del plano del anillo. El par de
estereoisómeros resultantes son llamados anómeros. En el α-anómero, el -OH
sustituyente sobre el carbono anomérico se encuentra en el lado opuesto del anillo
(posición trans) a la cadena CH2OH. La forma alternativa, en la cual el sustituyente
CH2OH y el grupo hidroxilo sobre el carbono anomérico están en el mismo lado
(posición cis) del plano del anillo, es llamado β-anómero. Como el anillo y la forma
abierta se interconvierten, ambos anómeros existen en equilibrio.

[editar] Uso en célulasLos monosacáridos son la principal fuente de combustible


para el metabolismo, siendo usado tanto como una fuente de energía (la glucosa es
la más importante en la naturaleza) y en biosíntesis. Cuando los monosacáridos no
son necesitados para las células son rápidamente convertidos en otra forma, tales
como los polisacáridos. Cuando son metabolizados por la microflora residente oral,
conocida como biopelícula, los mónosacáridos y disacáridos, particularmente la
sacarosa son los principales responsables de la caries dental.

Disacáridos
Hidrólisis de la Lactosa. 1. Galactosa. 2. Glucosa.Los disacáridos son glúcidos
formados por dos moléculas de monosacáridos y, por tanto, al hidrolizarse producen
dos monosacáridos libres. Los dos monosacáridos se unen mediante un enlace
covalente conocido como enlace glucosídico, tras una reacción de deshidratación
que implica la pérdida de un átomo de hidrógeno de un monosacárido y un grupo
hidroxilo del otro monosacárido, con la consecuente formación de una molécula de
H2O, de manera que la fórmula de los disacáridos no modificados es C12H22O11.
La sacarosa es el disacárido más abundante y la principal forma en la cual los
glúcidos son transportados en las plantas. Está compuesto de una molécula de
glucosa y una molécula de fructosa. El nombre sistemático de la sacarosa , O-α-D-
glucopiranosil-(1→2)- β-D-fructofuranósido, indica cuatro cosas:

Sus monosacáridos: Glucosa y fructosa.


Disposición de las moleculas en el espacio: La glucosa adopta la forma piranosa y
la fructosa una furanosa.
Unión de los monosacáridos: El carbono anomérico uno (C1) de α-glucosa está
enlazado en alfa al C2 de la fructosa formando 2-O-(alfa-D-glucopiranosil)-beta-D-
fructofuranosido y liberando una molécula de agua.
El sufijo -ósido indica que el carbono anomérico de ambos monosacáridos participan
en el enlace glicosídico.
La lactosa, un disacárido compuesto por una molécula de galactosa y una molécula
de glucosa, estará presente naturalmente sólo en la leche. El nombre sistemático
para la lactosa es O-β-D-galactopiranosil-(1→4)-D-glucopiranosa. Otro disacárido
notable incluyen la maltosa (dos glucosa enlazadas α-1,4) y la celobiosa (dos
glucosa enlazadas β-1,4).

Oligosacáridos

Estaquiosa, tetrasacárido formado por una glucosa, dos galactosas y una


fructosa.Los oligosacáridos están compuestos por entre dos y diez moléculas de
monosacáridos que al hidrolizarse se liberan. No obstante, la definición de cuan
largo debe ser un glúcido para ser considerado oligo o polisacárido varía según los
autores. Según el número de monosacáridos de la cadena se tienen los disacaridos
(como la lactosa ), tetrasacárido (estaquiosa), pentasacáridos, etc.

Los oligosacáridos se encuentran con frecuencia unidos a proteínas, formando las


glucoproteínas, como una forma común de modificación tras la síntesis proteica.
Estas modificaciones post traduccionales incluyen los oligosacáridos de Lewis,
responsables por las incompatibilidades de los grupos sanguíneos, el epítope alfa-
Gal responsable del rechazo hiperagudo en xenotrasplante y O-GlcNAc
modificaciones.

Polisacáridos
Amilopectina.Los polisacáridos son cadenas, ramificadas o no, de más de diez
monosacáridos, resultan de la condensación de muchas moléculas de
monosacáridos con la pérdida de varias moléculas de agua. Su fórmula empírica
es: (C6 H10 O5)n. Los polisacáridos representan una clase importante de polímeros
biológicos y su función en los organismos vivos está relacionada usualmente con
estructura o almacenamiento. El almidón es usado como una forma de almacenar
monosacáridos en las plantas, siendo encontrado en la forma de amilosa y la
amilopectina (ramificada). En animales, se usa el glucógeno en vez de almidón el
cual es estructuralmente similar pero más densamente ramificado. Las propiedades
del glucógeno le permiten ser metabolizado más rápidamente, lo cual se ajusta a la
vida activa de los animales con locomoción.

La celulosa y la quitina son ejemplos de polisacáridos estructurales. La celulosa es


usada en la pared celular de plantas y otros organismos y es la molécula más
abundante sobre la tierra. La quitina tiene una estructura similar a la celulosa, pero
tiene nitrógeno en sus ramas incrementando así su fuerza. Se encuentra en los
exoesqueletos de los artrópodos y en las paredes celulares de muchos hongos.
Tiene diversos de usos, por ejemplo en hilos para sutura quirúrgica. Otros
polisacáridos incluyen la callosa, la lamiña, la rina, el xilano y la galactomanosa.

Función de los glúcidos


Los glúcidos desempeñan diversas funciones, entre las que destacan la energética
y la estructural.

Glúcidos energéticos
Los mono y disacáridos, como la glucosa, actúan como combustibles biológicos,
aportando energía inmediata a las células; es la responsable de mantener la
actividad de los músculos, la temperatura corporal, la tensión arterial, el correcto
funcionamiento del intestino y la actividad de las neuronas. También sirven para
nutrirnos y prevenir enfermedades.

Glúcidos estructurales
Algunos polisacáridos forman estructuras esqueléticas muy resistentes, como la
celulosa de las paredes de células vegetales y la quitina de la cutícula de los
artrópodos.

Otras funciones
La ribosa y la desoxirribosa son constituyentes básicos de los nucleótidos,
monómeros del ARN y del ADN.

Los oligosacáridos del glicocáliz tienen un papel fundamental en el reconocimiento


celular.

Nutrición
La concentración de glúcidos en una persona, varían desde los 8,3 a 14,5 g por
cada kilogramo de peso corporal. Se propone que el 55-60% de la energía diaria
que necesita el organismo humano debe provenir de los glúcidos, ya sea obtenidos
de alimentos ricos en almidón como las pastas o de las reservas del cuerpo
(glucógeno). Se desaconseja, en cambio, el consumo abusivo de glúcidos tipo
azúcar por su actividad altamente oxidante: las dietas con muchas calorías o con
mucha glucosa aceleran el envejecimiento celular. Se sobreentiende que pueden
ser necesarias dietas hipercalóricas en climas gélidos o en momentos de gran
desgaste energético muscular. Nótese que el sedentarismo o la falta de los
suficientes movimientos cotidianos del cuerpo humano provocan una mala
metabolización de las grasas y de los glúcidos.
Los glúcidos, por su fuerte carácter hidrofílico se rodean de partículas de agua
ocupando más espacio en las células y son atacados más fácilmente por las
enzimas hidrolíticas que las proteínas o las grasas y por eso son una fuente de
obtención rápida de energía. Las proteínas y grasas son componentes vitales para
la construcción de tejido corporal y células, y por lo tanto debería ser recomendado
no malgastar tales recursos usándolos para la producción de energía.

Los glúcidos no son nutrientes esenciales, ya que el cuerpo puede tener toda su
energía a partir de la síntesis de proteínas y grasas. El cerebro no puede quemar
grasas y necesita glucosa para obtener energía del organismo, y así puede
sintetizar esta glucosa a partir de proteínas. La metabolización de las proteínas
aporta 4 kcal por gramo, mientras que las grasas contienen 9kcal y el alcohol 7 kcal
por gramo.

Alimentos con altos contenidos en glúcidos son pastas, patatas, fibra, cereales y
legumbres. Los glúcidos ayudan a la desmaterialización de azúcares en la sangre,
y gracias a ellos conseguimos que no baje el porcentaje medio de insulina en la
sangre. Basado en la evidencia del riesgo a la cardiopatía y obesidad, el Instituto de
Medicina (Estados Unidos) recomienda que los adultos estadounidenses y
canadienses obtengan el 40 al 65% de energía de la dieta a partir de los glúcidos.[2]
La FAO (Food and Agriculture Organization) y la WHO (World Health Organization)
recomiendan que las guías de alimentación nacional establezcan la meta de 55 a
75% del total de la energía a partir de glúcidos, pero sólo 10% de alimentos a partir
de azúcar libre (glúcidos simples).[3]

La distinción entre "glúcidos buenos" y "glúcidos malos" es una distinción carente


de base científica. Aunque estos conceptos se han utilizado en el diseño de las
dietas cetogénicas como las dietas bajas en glúcidos, las cuales promueven una
reducción en el consumo de granos y almidones en favor de proteínas. El resultado
es una reducción en los niveles de insulina usada para metabolizar el azúcar y un
incremento en el uso de grasas para energía a través de la cetosis, un proceso
también conocido como hambre de conejo.

Digestión de los carbohidratos


Si durante la digestión, la degradación de carbohidratos es deficiente a causa de
alguna enfermedad intestinal hereditaria, un trastorno intestinal, desnutrición o
fármacos que lesionan la mucosa del intestino delgado, el carbohidrato no digerido
llega al intestino grueso, donde produce diarrea osmótica. La fermentación
bacteriana de los compuestos produce grandes volúmenes de CO2 y H2, lo que
ocasiona cólicos abdominales.[cita requerida]

Clasificación
Los nutricionistas y dietistas clasificaban anteriormente los carbohidratos como
simples (monosacáridos y disacáridos) o complejos (oligosacáridos y polisacáridos).
El término carbohidrato complejo fue usado por primera vez en la publicación
Dietary Goals for the United States (1977) del Comité seleccionado del Senado,
donde los denominaron "frutas, vegetales y granos enteros".[4] Las pautas
dietéticas generalmente recomiendan que los carbohidratos complejos y las fuentes
de carbohidratos simples ricas en nutrientes, como frutas y productos lácteos
deberían cubrir el grueso del consumo de carbohidratos. Las guías dietéticas para
los americanos USDA 2005 prescindieron de la distinción entre simple/complejo, en
su lugar recomiendan alimentos integrales y ricos en fibra.[5]

El índice glicémico y el sistema de la carga de glicemia son populares métodos de


clasificación alternativos los cuales clasifican los alimentos ricos en carbohidratos
basados en su efecto sobre los niveles de glucosa sanguínea. El índice de insulina
es un método de clasificación similar, más reciente el cual clasifica los alimentos
basado en su efecto sobre los niveles de insulina. Este sistema asume que los
alimentos con índice glicémico alto pueden ser declarados para ser la ingesta de
alimentos más aceptable.

El informe conjunto de expertos de la WHO y la FAO, en Dieta, Nutrición y


Prevención de Enfermedades Crónicas (serie de informes técnicos de la WHO 916),
recomienda que el consumo de carbohidratos suponga el 55-75% de la energía
diaria, pero restringe el consumo de "azúcar libre" a un 10%.

Aplicaciones
Los carbohidratos se utilizan para fabricar tejidos, películas fotográficas, plásticos y
otros productos. La celulosa se puede convertir en rayón de viscosa y productos de
papel. El nitrato de celulosa (nitrocelulosa) se utiliza en películas de cine, cemento,
pólvora de algodón, celuloide y tipos similares de plásticos. El almidón y la pectina,
un agente cuajante, se usan en la preparación de alimentos para el hombre y el
ganado. La goma arábiga se usa en medicamentos demulcentes. El agar, un
componente de algunos laxantes, se utiliza como agente espesante en los alimentos
y como medio para el cultivo bacteriano; también en la preparación de materiales
adhesivos, de encolado y emulsiones. La hemicelulosa se emplea para modificar el
papel durante su fabricación. Los dextranos son polisacáridos utilizados en
medicina como expansores de volumen del plasma sanguíneo para contrarrestar
las conmociones agudas. Otro hidrato de carbono, el sulfato de heparina, es un
anticoagulante de la sangre.

Metabolismo de los glúcidos


Los glúcidos representan las principales moléculas almacenadas como reserva en
los vegetales. Los vegetales almacenan grandes cantidades de almidón producido
a partir de la glucosa elaborada por fotosíntesis, y en mucha menor proporción,
lípidos (aceites vegetales).

Los animales almacenan básicamente triglicéridos (lípidos). Al contrario que los


glúcidos, los lípidos sirven para almacenar y obtener energía a más largo plazo.
También almacenan cierta cantidad de glucógeno, sobre todo en el músculo y en el
hígado. Aunque muchos tejidos y órganos animales pueden usar indistintamente los
glúcidos y los lípidos como fuente de energía, otros, principalmente los eritrocitos y
el tejido nervioso (cerebro), no pueden catabolizar los lípidos y deben ser
continuamente abastecidos con glucosa.

En el tubo digestivo los polisacáridos de la dieta (básicamente almidón) son


hidrolizados por las glucosidasas de los jugos digestivos, rindiendo monosacáridos,
que son los productos digestivos finales; éstos son absorbidos por las células del
epitelio intestinal e ingresan en el hígado a través de la circulación portal, donde,
alrededor del 60%, son metabolizados. En el hígado, la glucosa también se puede
transformar en lípidos que se transportan posteriormente al tejido adiposo.

El músculo es un tejido en el que la fermentación representa una ruta metabólica


muy importante ya que las células musculares pueden vivir durante largos períodos
de tiempo en ambientes con baja concentración de oxígeno. Cuando estas células
están trabajando activamente, su requerimiento de energía excede su capacidad de
continuar con el metabolismo oxidativo de los hidratos de carbono puesto que la
velocidad de esta oxidación está limitada por la velocidad a la que el oxígeno puede
ser renovado en la sangre. El músculo, al contrario que otros tejidos, produce
grandes cantidades de lactato que se vierte en la sangre y retorna al hígado para
ser transformado en glucosa.

Por lo tanto las principales rutas metabólicas de los glúcidos son:

Glicólisis. Oxidación de la glucosa a piruvato.


Gluconeogénesis. Síntesis de glucosa a partir de precursores no glucídicos.
Glucogénesis. Síntesis de glucógeno.
Ciclo de las pentosas. Síntesis de pentosas para los nucleótidos.
En el metabolismo oxidativo encontramos rutas comunes con los lípidos como son
el ciclo de Krebs y la cadena respiratoria. Los oligo y polisacáridos son degradados
inicialmente a monosacáridos por enzimas llamadas glicósido hidrolasas. Entonces
los monosacáridos pueden entrar en las rutas catabólicas de los monosacáridos.

La principal hormona que controla el metabolismo de los hidratos de carbono es la


insulina.

Química de los glúcidos


Los carbohidratos son reactivos en varios reacciones orgánicas, como por ejemplo:

1.Acetilación
2.La reacción con Cianohidrina
3.La transformación de Lobry-de Bruyn-van Ekenstein
4.El rearreglo de Amadori
5.La reacción de Nef
6.La degradación de Wohl
7.La reacción de Koenigs-Knorr
8.La reacción de Maillard o pardeamiento no enzimático
LAS VITAMINAS
"producto libio, amoníaco", con el sufijo latino ina "sustancia") son compuestos
heterogéneos imprescindibles para la vida, que al ingerirlos de forma equilibrada y
en dosis esenciales promueven el correcto funcionamiento fisiológico. La mayoría
de las vitaminas esenciales no pueden ser sintetizadas (elaboradas) por el
organismo, por lo que éste no puede obtenerlas más que a través de la ingesta
equilibrada de vitaminas contenidas en los alimentos naturales. Las vitaminas son
nutrientes que junto a otros elementos nutricionales actúan como catalizadoras de
todos los procesos fisiológicos (directa e indirectamente).

Las frutas y verduras son fuentes importantes de vitaminas.Las vitaminas son


precursoras de coenzimas, (aunque no son propiamente enzimas) grupos
prostéticos de las enzimas. Esto significa, que la molécula de la vitamina, con un
pequeño cambio en su estructura, pasa a ser la molécula activa, sea ésta coenzima
o no.

Los requisitos mínimos diarios de las vitaminas no son muy altos, se necesitan tan
solo dosis de miligramos o microgramos contenidas en grandes cantidades
(proporcionalmente hablando) de alimentos naturales. Tanto la deficiencia como el
exceso de los niveles vitamínicos corporales pueden producir enfermedades que
van desde leves a graves e incluso muy graves como la pelagra o la demencia entre
otras, e incluso la muerte. Algunas pueden servir como ayuda a las enzimas que
actúan como cofactor, como es el caso de las vitaminas hidrosolubles

La deficiencia de vitaminas se denomina avitaminosis, no "hipovitaminosis",


mientras que el nivel excesivo de vitaminas se denomina hipervitaminosis.

Está demostrado que las vitaminas del grupo "B" (complejo B) son imprescindibles
para el correcto funcionamiento del cerebro y el metabolismo corporal. Este grupo
es hidrosoluble (solubles en agua) debido a esto son eliminadas principalmente por
la orina, lo cual hace que sea necesaria la ingesta diaria y constante de todas las
vitaminas del complejo "B" (contenidas en los alimentos naturales).

Clasificación de las vitaminas


Las vitaminas se pueden clasificar según su solubilidad: si lo son en agua
hidrosolubles o si lo son en lípidos liposolubles. En los seres humanos hay 13
vitaminas, 9 hidrosolubles (8 del complejo B y la vitamina C) y 4 liposolubles (A, D,
E y K).

Avitaminosis
La deficiencia de vitaminas puede producir trastornos más o menos graves, según
el grado de deficiencia, llegando incluso a la muerte. Respecto a la posibilidad de
que estas deficiencias se produzcan en el mundo desarrollado hay posturas muy
enfrentadas. Por un lado están los que aseguran que es prácticamente imposible
que se produzca una avitaminosis, y por otro los que responden que es bastante
difícil llegar a las dosis de vitaminas mínimas, y por tanto, es fácil adquirir una
deficiencia, por lo menos leve.

Normalmente, los que alegan que es "poco probable" una avitaminosis son mayoría.
Este grupo mayoritario argumenta que:

Las necesidades de vitaminas son mínimas, y no hay que preocuparse por ellas, en
comparación con otros macronutrientes.
Se hace un abuso de suplementos vitamínicos.
En nuestro entorno se hace una dieta lo suficientemente variada para cubrir todas
las necesidades.
La calidad de los alimentos en nuestra sociedad es suficientemente alta.
Por el lado contrario se responde que:

Las necesidades de vitaminas son pequeñas, pero también lo son las cantidades
que se encuentran en los alimentos.
No son raras las carencias de algún nutriente entre la población de países
desarrollados: hierro y otros minerales, antioxidantes (muy relacionados con las
vitaminas), etc.
Las vitaminas se ven afectadas negativamente por los mismos factores que los
demás nutrientes, a los que suman otros como: el calor, el pH, la luz, el oxígeno,
etc.
Basta que no se sigan las recomendaciones mínimas de consumir 5 porciones de
verduras o frutas al día para que no se llegue a cubrir las necesidades diarias
básicas.
Cualquier factor que afecte negativamente a la alimentación, como puede ser,
cambios de residencia, falta de tiempo, mala educación nutricional o problemas
económicos; puede provocar alguna deficiencia de vitaminas u otros nutrientes.
Son bien conocidos, desde hace siglos, los síntomas de avitaminosis severas. Pero
no se sabe tan bien como diagnosticar una deficiencia leve a partir de sus posibles
síntomas como podrían ser: las estrías en las uñas, sangrado de las encías,
problemas de memoria, dolores musculares, falta de ánimo, torpeza, problemas de
vista, etc.
Por estos motivos un bando recomienda consumir suplementos vitamínicos si se
sospecha que no se llega a las dosis necesarias. Por el contrario, el otro bando lo
ve innecesario, y avisan que abusar de suplementos puede ser perjudicial.

Hipervitaminosis y toxicidad de las vitaminas


Las vitaminas aunque son esenciales, pueden ser tóxicas en grandes cantidades.
Unas son muy tóxicas y otras son inocuas incluso en cantidades muy altas.
La toxicidad puede variar según la forma de aplicar las dosis. Como ejemplo, la
vitamina D se administra en cantidades suficientemente altas como para cubrir las
necesidades para 6 meses; sin embargo, no se podría hacer lo mismo con vitamina
B3 o B6, porque sería muy tóxica.
Otro ejemplo es el que la suplementación con vitaminas hidrosolubles a largo plazo,
se tolera mejor debido a que los excedentes se eliminan fácilmente por la orina.

Las vitaminas más tóxicas son la D, y la A, también lo puede ser la vitamina B3.
Otras vitaminas, sin embargo, son muy poco tóxicas o prácticamente inocuas.
La B12 no posee toxicidad incluso con dosis muy altas. A la tiamina le ocurre
parecido, sin embargo con dosis muy altas y durante mucho tiempo puede provocar
problemas de tiroides. En el caso de la vitamina E, sólo es tóxica con suplementos
específicos de vitamina E y con dosis muy elevadas. También se conocen casos de
intoxicaciones en esquimales al comer hígado de mamíferos marinos (el cual
contiene altas concentraciones de vitaminas liposolubles)

Recomendaciones para evitar deficiencias de vitaminas

La principal fuente de vitaminas son los vegetales crudos, por ello, hay que igualar
o superar la recomendación de consumir 5 raciones de vegetales o frutas frescas al
día.

Hay que evitar los procesos que produzcan perdidas de vitaminas en exceso:

Hay que evitar cocinar los alimentos en exceso. A mucha temperatura o durante
mucho tiempo.
Echar los alimentos que se vayan a cocer, en el agua ya hirviendo, en vez de llevar
el agua a ebullición con ellos dentro.
Evitar que los alimentos estén preparados (cocinados, troceados o exprimidos),
mucho tiempo antes de comerlos.
La piel de las frutas o la cáscara de los cereales contiene muchas vitaminas, por lo
que no es conveniente quitarla.
Elegir bien los alimentos a la hora de comprarlos, una mejor calidad redunda en un
mayor valor nutritivo.
Aunque la mayoría de los procesamientos perjudica el contenido vitamínico,
algunos procesos biológicos pueden incrementar el contenido de vitaminas en los
alimentos, como por ejemplo:

La fermentación del pan, quesos u otros alimentos.


La fabricación de yogur mediante bacterias.
El curado de jamones y embutidos.
El germinado de semillas, para ensaladas.
Los procesos industriales, normalmente suelen destruir las vitaminas. Pero alguno
puede ayudar a que se reduzcan las pérdidas:

El vaporizado del arroz consigue que las vitaminas y minerales de la cáscara se


peguen al corazón del arroz y no se pierda tanto al quitar la cáscara.
Hay que recordar que el arroz con cáscara tiene 5 veces más vitamina b1 (y otras
vitaminas) que el que está pelado.
La congelación produce pérdidas en la calidad de las moléculas de algunas
vitaminas inactivando parte de ellas, es mejor consumir los alimentos 100% frescos.
Los procesos de esterilización UHT, muy rápidos, evitan un exceso de pedidas
vitaminas que un proceso más lento bien puede neutralizar el efecto de algunas
enzimas destructoras de vitaminas como las que se encuentran dispersas en el jugo
de naranja.
No consumir vitaminas en los niveles apropiados (contenidas en los alimentos
naturales) puede causar una grave enfermedad.