Sei sulla pagina 1di 7

LA PERCEPCION:

Definición: Percepción es la acción y efecto de percibir. En este sentido, el término


percepción hace alusión a las impresiones que puede percibir un individuo de un objeto
a través de los sentidos (vista, olfato tacto, auditivo y gusto).
Proceso: Según la psicología, la percepción consiste en organizar e interpretar los
estímulos que fueron recibidos por los sentidos que ayudan a identificar los objetos y
acontecimientos. En este sentido, la percepción posee dos etapas: la sensorial e
intelectual, ya que las sensaciones no proporcionan la visión real y completa y debe de
ser completada por el intelecto.
LA SENSACION:
Definición:
Sensación se le llama a la impresión que produce una cosa por medio de los sentidos, es
decir, es la respuesta inmediata que dan los órganos sensoriales ante la recepción de un
estímulo. Por órganos sensoriales nos referimos a los ojos, los oídos, la vista, la nariz, la
boca y la piel.
Proceso:
La sensación implica un proceso en el cual es nuestro sistema nervioso y los receptores
sensoriales pertinentes los que se ocupan de representar la energía recibida por parte de
los estímulos. El cerebro procesa la información y eso es justamente la sensación, el
procesamiento que proviene de algunos de los sentidos.
Tipos de percepción:
Existen diferentes tipos de percepción, entre ellas:

 Percepción visual: el individuo y animal obtiene información a través de los ojos.


 Percepción auditiva: relacionado con los sonidos sonoros.
 Percepción táctil: es concerniente a los sentidos de la piel.
 Percepción gustativa: el ser humano percibe las sustancias a través del paladar.
 Percepción olfativa: se relaciona con los olores.
Percepción sensorial y extrasensorial

La percepción sensorial es la capacidad de captar a través de los sentidos las señales


exteriores, por ejemplo: si el individuo recibe un golpe, de inmediato sentirá un intenso
dolor que durará unos minutos.
En cambio, la percepción extrasensorial, conocida como el sexto sentido, es el acto de
obtener un tipo de conocimiento por medios que son diferentes a los cinco sentidos
anteriormente identificados. La percepción extrasensorial existe desde la antigüedad,
algunos ejemplos de este tipo de percepción son:

DISTORSIONES Y TRASTORNOS:
Anomalías en la percepción de la intensidad de los estímulos
En este grupo se incluyen las anomalías que se producen en la intensidad con la que
solemos percibir los estímulos. Pueden producirse tanto por exceso (hiperestesias),
como por defecto (hipoestesias). La ausencia absoluta de percepción de la intensidad
estimular se denomina anestesia. Una modalidad especial es la percepción de la
intensidad de los estímulos que causan dolor: en este caso se habla de hiperalgesias vs
hipoalgesias, en donde la ausencia total de percepción de dolor se llama analgesia.
Anomalías en la percepción de la cualidad
Van asociadas en muchas ocasiones a las anteriores y hacen referencia a visiones
coloreadas, cambios en la percepción del color de los objetos y a la menor o mayor
nitidez de las imágenes. Por lo general están provocadas por el uso de ciertas drogas
como la mescalina y/o de ciertos medicamentos, así como por lesiones de naturaleza
neurológica. Pero también pueden aparecer en trastornos mentales como las
esquizofrenias o depresiones.
Metamorfopsias: anomalías en la percepción del tamaño y/o forma
Son distorsiones en la percepción visual de la forma (dismorfopsias) y/o del tamaño
(dismegalopsias) de los objetos. Dentro de estas últimas están las micropsias y las
macropsias (o megalopsias), en la que los objetos reales se perciben, respectivamente, a
escala reducida (o muy lejanos) o a escala aumentada (o muy cercanos).
Anomalías en la integración perceptiva
Son anomalías poco frecuentes que a veces aparecen en los estados orgánicos y en la
esquizofrenia. El paciente parece incapaz de establecer los nexos existentes entre dos o
más percepciones procedentes de modalidades sensoriales diferentes.
Anomalías en la estructuración de estímulos ambiguos: las ilusiones
La ilusión es una percepción equivocada de un objeto concreto. Desde una perspectiva
psicológica clásica, las ilusiones son el resultado de la tendencia de las personas a
organizar en un todo significativo, elementos más o menos aislados entre sí o con
respecto a un fondo. Por su parte, la vida cotidiana nos ofrece ej de experiencias
ilusorias. Ej: alguna vez hemos escuchado pasos detrás de uno al caminar por una
oscura calle o hemos creído ver a un amigo que no era tal. En estos casos hay elementos
comunes: por un lado, una predisposición personal a interpretar la estimulación en un
sentido y no en cualquiera de los otros posibles; y por otro, la ambigüedad o falta de
definición clara de esa estimulación y/o de la situación en que se produce.
LA ATENCÍON:
Definición:
La atención es el proceso por el cual podemos dirigir nuestros recursos mentales sobre
algunos aspectos del medio, los más relevantes, o bien sobre la ejecución de
determinadas acciones que consideramos más adecuadas entre las posibles. Hace
referencia al estado de observación y de alerta que nos permite tomar conciencia de lo
que ocurre en nuestro entorno.

¿Para qué sirve la atención?

A lo largo de nuestra vida necesitamos la atención para todo tipo de cosas. Desde niños
aprendemos a centrarnos en unos estímulos ignorando otros de menor importancia. A
veces somos capaces de recordar fácilmente una conversación que hemos tenido, pero
no somos capaces de recordar otros aspectos, digamos, secundarios: el lugar, la ropa de
nuestro interlocutor, si hacía frío o calor... Otro ejemplo sería cuando debemos ser
capaces de estar concentrados en algo durante un largo tiempo, incluso aunque sea
aburrido, como puede ser una charla en clase o en el trabajo.

Tipos de atención:

Atención sostenida: capacidad de mantener de manera fluida el foco de atención en


una tarea o evento durante un periodo de tiempo prolongado. Este tipo de atención
también se llama vigilancia.

Atención selectiva: capacidad para dirigir la atención y centrarse en algo sin permitir
que otros estímulos, bien externos o internos, interrumpan la tarea.

Atención alternante: capacidad de cambiar nuestro foco de atención de una tarea o


norma interna a otra de manera fluida.

Velocidad de procesamiento: ritmo al que el cerebro realiza una tarea (evidentemente,


varía según la tarea, dependiendo del resto de funciones cognitivas implicadas en la
misma). Se mide a través del tiempo que emplea el sujeto entre que recibe el estímulo y
emite la respuesta.

Heminegligencia: gran dificultad o incapacidad para dirigir la atención hacia uno de los
lados (normalmente, el izquierdo), tanto en relación al propio cuerpo como al espacio.

Distorsiones y Trastornos de la atención:

1. Aprosexia

La aprosexia se define como la ausencia total de atención; en este sentido podríamos


decir que constituye una forma extrema de hipoprosexia. El fenómeno del estupor, en
que la persona no responde a casi ningún tipo de estimulación y que se asocia a la
psicosis, la epilepsia, el consumo de tóxicos y las lesiones cerebrales, es el mejor
ejemplo de aprosexia.

2. Pseudoaprosexia

En la literatura sobre psicopatología de la atención este término se utiliza para hacer


referencia a casos que aparentemente se corresponden con los signos de la aprosexia,
pero que sin embargo no implican verdaderas alteraciones de la atención. Así, las
pseudoaprosexias se enmarcan en contextos histéricos y de simulación,
fundamentalmente.

3. Hiperprosexia

Se habla de hiperprosexia cuando, en el marco de una alteración transitoria de la


conciencia (causada por episodios maníacos o consumo de drogas, principalmente), se
dan una intensificación y/o una focalización excesiva de la atención, con frecuencia
acompañadas de hipervigilancia e hiperlucidez. Como la hipoprosexia, desestabiliza la
atención y empeora el rendimiento.
4. Paraprosexia

Este concepto se usa para describir dos tipos diferentes de alteraciones. Karl Jaspers
hablaba de paraprosexia como la dirección anómala de la atención que se da en
trastornos como la hipocondría, en que el exceso de preocupación por ciertos signos
físicos puede incrementarlos. Otros autores consideran que la paraprosexia es similar a
la inestabilidad atencional.

5. Distraibilidad

En contextos psicopatológicos como el trastorno por déficit de atención con


hiperactividad, los episodios maníacos o los estados crepusculares propios de la
epilepsia se produce una marcada inestabilidad del foco atencional. En este sentido la
distraibilidad es un tipo de hipoprosexia, como también lo son el resto de alteraciones
que mencionaremos.

 Artículo relacionado: "Estado crepuscular: qué es, síntomas y causas"

6. Labilidad atentiva emocional

El contexto “labilidad atentiva emocional” se utiliza de modo muy específico para


definir las alteraciones en la estabilidad y el rendimiento de la atención que se derivan
de estados de ansiedad intensa, por ejemplo las que se podrían producir en trastornos
como el trastorno de ansiedad generalizada.

7. Inatención o inhibición de la atención

En estos casos el término hace referencia a la reducción de la capacidad para dirigir la


atención hacia un foco determinado. La inhibición de la atención puede tener un
origen orgánico (en cuyo caso suele cursar con desorientación y problemas de
memoria) o bien psicológico, como sucede en la depresión melancólica y en las psicosis
crónicas.

8. Fatigabilidad atencional

El trastorno de estrés postraumático, las depresiones severas, los tumores e infecciones


cerebrales o los trastornos neurodegenerativos, en especial las demencias, provocan con
cierta frecuencia alteraciones por déficit en las funciones atencionales. Las personas con
fatigabilidad atencional suelen sentirse cansadas en general y presentar problemas
de memoria.

9. Inatención apática

Encontramos manifestaciones de apatía atencional en contextos muy distintos: en


condiciones de fatiga y sueño intensos, a causa de desnutrición, por consumo abusivo de
determinadas sustancias psicoactivas, en trastornos neurodegenerativos difusos o en los
estados asténico-apáticos. En algunos casos se atribuye simplemente a la
personalidad del sujeto.

10. Perplejidad
En el área de la psicopatología de la atención, el término “perplejidad” define un tipo de
alteración cualitativa de esta función que implica una incapacidad para dar
significado a los estímulos que se perciben, así como a sus propias conductas. Aunque
se trata de un concepto muy cuestionado, podría aplicarse a fenómenos como los
estados crepusculares.

LA MEMORIA:

Definición:

La memoria se puede definir como la capacidad del cerebro de retener información y


recuperarla voluntariamente. Es decir, la memoria es lo que nos permite recordar
hechos, ideas, sensaciones, relaciones entre conceptos y todo tipo de estímulos que
ocurrieron en el pasado.

Proceso:

La memoria tiene tres funciones básicas: recoge nueva información, organiza la


información para que tenga un significado y la recupera cuando necesita recordar algo.
El recuerdo de rostros, datos, hechos o conocimientos consta de tres etapas:
codificación, almacenamiento y recuperación.

Tipos de memoria:

 En función del tiempo que permanece la información en el sistema: En este caso


hablaríamos de la memoria sensorial, de la memoria a corto plazo, de la memoria de
trabajo y de la memoria a largo plazo. La memoria sensorial retendría la información
durante un par de segundos, mientras que, en el polo opuesto, la memoria a largo
plazo puede almacenar la información durante un tiempo prácticamente ilimitado.
Todos estos tipos de memoria trabajan de manera coordinada para que el sistema
funcione correctamente.
 En función del tipo de información: Podemos decir que la memoria verbal se
encarga de retener información con contenido verbal (aquello que leemos o las
palabras que escuchamos), mientras que la memoria no verbal es la que maneja el
resto de información (imágenes, sonidos, sensaciones, etc.).
 En función del órgano sensorial empleado: Dependiendo del sentido estimulado,
hablamos de memoria visual (visión), memoria auditiva (audición), memoria olfativa
(olfato), memoria gustativa (gusto) y memoria háptica (tacto).

Distorsiones y Trastornos de la Memoria:

Amnesia

La amnesia es la ausencia de recuerdos. A veces la persona puede estar consciente de


que ciertas cosas existieron, pero ha perdido el recuerdo.
Se considera amnesia parcial cuando la perturbación es en algunos a campos de la
memoria. Es amnesia total cuando la alteración provoca dificultad para evocar cualquier
recuerdo de la vida del paciente.
Hipomnesia
La hipomnesia es la disminución de la capacidad de la memoria, debido a una dificultad
tanto de fijación como de evocación. Se observa en personas normales que
experimentan preocupaciones profundas. También es observable en pacientes
con neurosis.

Hipermnesia
La hipermnesia es el aumento o hiperactividad de la memoria.
Se puede observar en pacientes muy agitados o nerviosos.

Dismnesia
La dismnesia es la disminución de la memoria.
Dificulta el recuerdo de algunos eventos o los evoca en forma confusa.
Fabulación
Las fabulaciones son producciones imaginarias que son tomadas como recuerdos,
generalmente se utilizan para rellenar lagunas amnésicas.