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SIGLO XVII

La filosofía de los siglos XVII y XVIII constituye el punto de partida del


pensamiento moderno en su conjunto. Empieza examinando la veracidad de los
contenidos de nuestra conciencia con métodos estrictamente científicos por
medio de la razón autónoma, y sobre esta base desarrolla el sistema de nuestros
conocimientos. Surgen así, por una parte, el racionalismo de Descartes,
Spinoza, Leibniz y Wolff, y, en otra dirección, el empirismo de Bacon, Hobbes,
Locke, Berkeley y Hume. Ambas corrientes de Pensamiento se unen en la
ilustración. Esta etapa culmina y queda definitivamente superada con la figura
de Kant y con su crítica de la razón. Por su parte, el giro trascendental kantiano
sitúa los problemas filosóficos en un nuevo plano de reflexión y señalará los
derroteros del pensamiento posterior.

EL RACIONALISMO DE RENÉ DESCARTES

Con René Descartes y su racionalismo, se abre definitivamente la vía moderna


de la ciencia y el pensamiento, la vía moderna del vivir. René Descartes y su
racionalismo, sin embargo, son sólo la primera piedra, el primer cimiento del
edificio moderno de la ciencia y el pensamiento, conformado, asimismo por el
empirismo, y, posteriormente, por Kant, Hegel, Fitche, Marx…
Básicamente el racionalismo se opone a la manera de hacer ciencia y
pensamiento de la época medieval, renunciando a todos los conocimientos que
se asentaron en dicha época y revisándolos en profundidad, al considerarlos
nada fiables, por provenir toda su certeza únicamente del argumento de
autoridad. Efectivamente, todo el conocimiento que se asentaba en la época
medieval, siempre se refería a la autoridad del maestro de quien provenía la
formulación argumentativa. Como todo hombre moderno, Descartes, desechó la
utilización del principio de autoridad, porque consideraba que negaba la fuerza
de la razón y su trabajo, dejando todo a la fuerza de un nombre reconocible.

SIGLO XIX.
La filosofía del silgo XIX tomó las nociones radicales de la auto-organización y
del orden intrínseco de la metafísica de Goethe y Kant, procedió a la larga
elaboración de la tensión en el desarrollo sistemático y orgánico.

LIBERALISMO.
El liberalismo es un sistema filosófico, económico y político que promueve las
libertades civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Constituye la
corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho, como la
democracia representativa y la división de poderes. Algunas de sus figuras
principales fueron Jeremy Bentham y Vilfredo Pareto.
Doctrinario económico, político y hasta filosófico que aboga como premisa
principal por el desarrollo de la libertad personal individual y, a partir de ésta, por
el progreso de la sociedad. Hoy en día se considera que el objetivo político del
neoliberalismo es la democracia, pero en el pasado muchos liberales
consideraban este sistema de gobierno como algo poco saludable por alentar la
participación de las masas en la vida política. A pesar de ello, el liberalismo
acabó por confundirse con los movimientos que pretendían transformar el orden
social existente mediante la profundización de la democracia. Debe distinguirse
pues entre el liberalismo que propugna el cambio social de forma gradual y
flexible, y el radicalismo, que considera el cambio social como algo fundamental
que debe realizarse a través de distintos principios de autoridad.
El desarrollo del liberalismo en un país concreto, desde una perspectiva general,
se halla condicionado por el tipo de gobierno con que cuente ese país. Por
ejemplo, en los países en que los estamentos políticos y religiosos están
disociados, el liberalismo implica, en síntesis, cambios políticos y económicos.
En los países confesionales o en los que la Iglesia goza de gran influencia sobre
el Estado, el liberalismo ha estado históricamente unido al anticlericalismo. En
política interior, los liberales se oponen a las restricciones que impiden a los
individuos ascender socialmente, a las limitaciones a la libertad de expresión o
de opinión que establece la censura y a la autoridad del Estado ejercida con
arbitrariedad e impunidad sobre el individuo. En política internacional los
liberales se oponen al predominio de intereses militares en los asuntos
exteriores, así como a la explotación colonial de los pueblos indígenas, por lo
que han intentado implantar una política cosmopolita de cooperación
internacional. En cuanto a la economía, los liberales han luchado contra los
monopolios y las políticas de Estado que han intentado someter la economía a
su control. Respecto a la religión, el liberalismo se ha opuesto tradicionalmente
a la interferencia de la Iglesia en los asuntos públicos y a los intentos de grupos
religiosos para influir sobre la opinión pública.

UTILITARISMO.
El utilitarismo es una teoría ética que asume las siguientes tres propuestas: lo
que resulta intrínsecamente valioso para los individuos, el mejor estado de las
cosas es aquel en el que la suma de lo que resulta valioso es lo más alta posible,
y lo que debemos hacer es aquello que consigue el mejor estado de cosas
conforme a esto. Algunas de sus figuras principales fueron John Stuart y Johann
Gottlieb Fichte.
El utilitarismo es la rama mas fuerte de las teorías consecuencialistas. Fue
formada por Bentham y Mill a mediados del siglo XIX. Quienes concebían la
utilidad en función de la felicidad o placer. La filosofía utilitarista actual considera
otros valores como la amistad, el saber, la belleza, la autonomía, los logros
personales, etc.
Dentro del sistema utilitarista podemos encontrar utilitarismo de actos y de
principios. Los utilitaristas de actos considera a las reglas morales útiles para
guiar el accionar, pero no imprescindibles. Serán consideradas prescindibles en
caso de que no favorezcan la utilidad. Cumplir una regla como la veracidad no
siempre maximiza el bien general. Para los utilitaristas de principios (o de reglas)
un acto es correcto conforme este de acuerdo con una regla justificada por la
utilidad. En este caso no se maximiza la utilidad sino cumplir las reglas morales
que la rigen, en creencia de que finalmente el cumplimiento de las reglas morales
será beneficioso para la sociedad. Hay que cuestionar que el utilitarismo no
siempre moral. Así, se pueden considerar muchísimos actos de la practica
biomédica útiles pero no por eso morales o aún mas, legales. Sobre la base de
que la mayoría de los actos utilitaristas tienen como consecuencia una mejoría,
se podría decir que la teoría se basa en el principio de la beneficencia.

EMPIRISMO.
El empirismo es una teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia,
ligada a la percepción sensorial, en la formación del conocimiento. Para el
empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento, no sólo
en cuanto a su origen sino también en cuanto a su contenido. Sus principales
figuras fueron Immanuel Kant y Franz Brentano.
El empirismo clásico abarca los siglos XVII y XVIII, por lo que se sitúa tanto en
la época barroca como en la Ilustración. Es una corriente de pensamiento
básicamente inglesa, en una Inglaterra peculiar con respecto al resto de Europa.
Las revoluciones burguesas contra el absolutismo de 1640-1650, comunes a
toda Europa, sólo lograron triunfar en Inglaterra, donde al poder económico de
la burguesía se sumó el poder político de la nobleza. Tras un período de graves
crisis políticas y guerras civiles, se instaura en 1688 la monarquía parlamentaria,
triunfando así los intereses económicos, políticos y culturales de la burguesía. A
partir de ahora será Inglaterra la potencia a imitar, y entre los inspiradores de la
Ilustración destacarán dos ingleses: Locke (teórico del liberalismo político) y
Newton (ciencia). Antecedentes del empirismo los encontramos en la escuela de
Oxford del siglo XIII y la comente nominalista posterior. Coincide con el
racionalismo en considerar el problema del conocimiento como e¡ asunto central
de la filosofía, pero las respuestas son, en general, opuestas. Por otra parte,
tanto racionalismo como. Empirismo toma como modelo la ciencia moderna pero
mientras los primeros lo hacen en su aspecto matemático, los segundos recogen
la importancia de la experiencia.
La característica principal del empirismo es:
 El origen del conocimiento es la experiencia. La mente es una
 "Tabla rasa" que ha de ser rellenada de contenido empírico. Se niegan
Por tanto las ideas innatas que defendía el racionalismo.
 El conocimiento humano tiene un límite: la propia experiencia.
 Todo conocimiento que pretenda ir más allá de la experiencia es o
meramente probable o dudoso. El escepticismo de Hume será el más
 Todo conocimiento es conocimiento de ideas. Se conocen las ideas, no
las cosas. En esto coinciden con el racionalismo. En George Berkeley esta
tesis conducirá a un idealismo radical (negación de la realidad material).
 La razón es una razón crítica (examina sus límites y posibilidades) que
queda invalidada para asuntos metafísicos, por lo que su tarea debe
inclinarse a cuestiones prácticas (políticas, morales,...). Los principales
representantes del empirismo clásico son Locke, Berkeley y Hume.
John Locke (1632-1704). De gran actividad política, teórico del liberalismo
político, sus teorías inspiran las revoluciones burguesas de su país, las teorías
políticas de la Ilustración francesa y la Constitución de los Estados Unidos.
Desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, aunque con alguna
influencia racionalista, es el fundador del empirismo. Pensaba que todo posible
conocimiento deriva de la experiencia. De ella recibimos información que
configúralas ideas simples (color, olor, figura), y a partir de éstas elaboramos
ideas complejas (las distintas sustancias). A qué realidad extra mental hagan
referencia estas ideas derivadas, es de lo que no sabemos nada. Sus principales
obras son Dos tratados sobre el gobierno civil, y Ensayo sobre el entendimiento
humano.

POSITIVISMO.
El positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único
conocimiento autentico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento
solamente puede surgir de la afirmación de las teorías a través del método
científico. Henri de Saint-Simon, Auguste Comte y John Stuart Mill fueron los
más destacados.
Comte fue el fundador del positivismo. Fue el primero en crear un nuevo tipo de
pensamiento, substituyendo la teoría del conocimiento por una teoría de la
ciencia. Los principios básicos del positivismo son:
No admitir como válidos otros conocimientos, si no los que proceden de la propia
experiencia, rechazando por tanto, toda noción a priori y todo concepto universal
y absoluto. El hecho es la única realidad científica, y la experiencia y la intuición,
los métodos exclusivos del saber.
El positivismo pretende atenderse a los hechos, y toma como modelo de
racionalidad la ciencia experimental, por lo tanto difiere totalmente del
pensamiento romántico aunque la idea de progreso, una de las obsesiones
románticas, sigue destacada como ideal en la filosofía. Así podemos considerar
al positivismo como un “romanticismo de la ciencia”.
No existe diferencia entre apariencia y esencia. Nominalismo: Los objetos son
los referentes últimos de cualquier conocimiento. Ciencia única: La aspiración
máxima de la filosofía es el monopolio del saber. El saber positivo es un saber
supremo, en cuanto a su lado negativo es negación de todo ideal, de los
principios absolutos (esencias), es decir, de la metafísica.
La teoría de la ciencia es una mutilación de la inteligencia humana.

MARXISMO.
El Marxismo es el conjunto de movimientos políticos, sociales, económicos y
filosóficos derivados de la obra de Karl Marx. El objetivo que se propone el
Marxismo es lograr una sociedad sin clases sociales donde todos vivan con
dignidad compartiendo los bienes producidos socialmente sin que exista
propiedad privada sobre los medios de producción. Las figuras principales fueron
Karl Marx, Friedrich Engels, Mijaíl Bakunin y Max Stirner.
Karl Marx nació en Treveis, Alemania el 5 mayo de 1818. Sus estudios los realizó
en la universidad de Bonn. Su primer trabajo los realizó en un semanario. En
cuanto al marxismo, esta es una doctrina y teoría social, económica y política
basadas en las obras de Karl Marx unidas a los ideales del socialismo y
comunismo.
Esta tendencia da comienzo cuando comienza el quebrantamiento del sistema
capitalista, debido a que los capitalistas explotaban en exceso a los obreros y
por lo mismo acumulaban más riquezas. En ese momento, marxs, trabajaba en
un semanario alemán, donde exponía las críticas acerca de este sistema. Tan
polémico fue que lo despidieron. Después de estos, Marx se dirige hacia París y
se reúne con Federico Engels desarrollando las primeras tesis sobre el
comunismo moderno. Este trabajo analiza el aspecto filosófico, económico y
político, lo hizo pensar de otra manera. Después de estar un tiempo en este país,
este promulga junto a Engels un documento llamado “el manifiesto
comunista”que promovía la no-existencia de las clases sociales, para que no
existiesen explotaciones del más fuerte al más débil, gracias a una revolución
mundial obrera y la eliminación de la plusvalía del obrero. Al ver el peligro Francia
expulsa a Marx y él se refugia en Londres, creando la teoría comunista y un
ensayo llamado “el Capital” (un análisis económico del sistema capitalista),
siendo muy apetecido por la prensa norteamericana y europea. En sus últimos
años este se dedicó a producir la cuarta edición del capitalista y estudios
matemáticos sobre la economía. Marx no pudo continuar con el ensayo debido
a su muerte el 14 de junio de 1883, donde otro estudioso edita su trabajo pero
con otro nombre llamado: “Estudio sobre la plusvalía”.

NIHILISMO.
Es la corriente filosófica que toma como base la negación de uno o más de los
supuestos sentidos de la vida. Se puede considerar crítica social, política y
cultural a los valores, costumbres y creencias de una sociedad Friedrich
Nietzsche y Dmitri Pisarev son los personajes más famosos de estas.
Al introducir en alguna idea la palabra “nihilismo”comúnmente se tiende a
entender esta como una idea pesimista, se le asocia fácilmente al ocaso del
hombre y surge en la mente, de inmediato, la frase “Dios ha muerto”. Imágenes
y conceptos, que sin la debida reflexión, pueden, cómodamente, ser entendidos,
todos, como apocalípticos, sin embargo, al adentrarse en la filosofía
nietzscheana, se descubre una nueva interpretación, la idea de superación de la
historia y la conciencia, en fin, del hombre mismo. Para comenzar es importante
preguntarse por el real significado de nihilismo. Este es, según Nietzsche “Qué
los valores supremos se subviertan”, y Heidegger al explicarlos dice que
“[...]Nietzsche concibe el nihilismo como proceso histórico. Interpreta este
proceso como devaluación de los valores supremos anteriores. Dios, el mundo
suprasensible como verdaderamente existente y todo lo que determina, los
ideales e ideas, los fines y motivos que determinan y sustentan todo lo existente
y la vida humana en particular, todo esto se presenta ahí en el sentido de valores
supremos”. ¿Pero, qué comportamientos sociales debieron ocurrir para el
acaecimiento de la devaluación de los valores supremos? Consideremos
entonces la época en la que Nietzsche postula sus teorías. La sociedad de fines
del siglo XIX está enmarcada dentro de la “modernidad”, Europa vive una serie
de revoluciones, está a las puertas de la revolución industrial y el avance de la
ciencia ya se hacía sentir, la electricidad se conocía desde hace un siglo y el
teléfono es el invento de moda. No es posible hablar de una sociedad “altamente
tecnologizada”, pero el investigador científico trabaja, directamente, para crear
elementos que se adecuen a la necesidad de comodidad del hombre, e
indirectamente en la creación de nuevas necesidades.

PRAGMATISMO.
El Pragmatismo es una escuela filosófica creada en los Estados Unidos de
América a finales del siglo XIX por Charles Sanders Peirce, John Dewey y
William James. Su concepción de base es que sólo es verdadero aquello que
funciona enfocándose así en el mundo real objetivo.
El pragmatismo es la doctrina filosófica desarrollada por los filósofos
estadounidenses del siglo XIX Charles Sanders Peirce, William James y otros,
según la cual la prueba de la verdad de una proposición es su utilidad práctica;
el propósito del pensamiento es guiar la acción, y el efecto de una idea es más
importante que su origen. El pragmatismo fue la primera filosofía de Estados
Unidos desarrollada de forma independiente. Se opone a la especulación sobre
cuestiones que no tienen una aplicación práctica. Afirma que la verdad está
relacionada con el tiempo, lugar y objeto de la investigación y que el valor es
inherente tanto por sus medios como por sus fines. Fue la manera dominante de
abordar la filosofía en los Estados Unidos durante el primer cuarto del siglo XX.
El filósofo y pedagogo estadounidense John Dewey desarrolló el pragmatismo
dentro de una nueva perspectiva teórica, el instrumentalismo. El pensador
británico Ferdinand Canning Scott Schiller y el matemático francés Henri
Bergson contribuyeron a la evolución del pragmatismo. Como el antiguo
utilitarismo, el pragmatismo plantea una metodología para la evolución de las
ciencias naturales. El pragmatismo consiste en reducir "lo verdadero a lo útil"
negando el conocimiento teórico en diversos grados; para los más radicales sólo
es verdadero aquello que conduce al éxito individual, mientras que para otros,
sólo es verdadero cuando se haya verificado con los hechos. "El intelecto es
dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para poder
orientarse en la realidad. El conocimiento humano recibe su sentido y su valor
de este su destino práctico. Su verdad consiste en la congruencia de los
pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquellos resulten útiles
y provechosos para la conducta práctica de éste." En general, para las diversas
formas de pragmatismo, la verdad radica en la utilidad y en el éxito, por lo tanto,
todo conocimiento es práctico si sirve para algo, si es posible de realizar.
IDEALISMO.
Idealismo, es la familia de teorías filosóficas que afirman la primicia de las ideas
o incluso su existencia independiente. Un sinónimo es el inmaterialismo. Algunas
de sus figuras principales fueron Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Arthur
Schopenhauer, Friedrich Wilhelm Joseph con Schelling y Karl Rosenkranz.
Hegel es el último, y más renombrado, filósofo idealistas. Si una vez que se
desecha la existencia de la cosa en sí, lo único que queda es el sujeto. Descartes
había dividido la realidad en dos, en una res cogitans y una res extensa, es decir,
pensamiento y extensión. Ahora ya sólo hay res cogintans, es decir, toda la
realidad no será más que pensamiento, también lo llama Idea.
La realidad no es más que un Espíritu que piensa; y dado que no hay más que
ese mismo Espíritu, entonces todo, en absoluto, no será otra cosa más que un
Espíritu Absoluto que se piensa a sí mismo, y por tanto pensamiento del
pensamiento.
Lo que llamamos lo real no será más que un despliegue que va a realizar ese
Espíritu en un afán de auto conocerse. De la misma manera que una persona
piensa a veces en una cosa y luego en otra, ese Espíritu, que no se conoce, va
a iniciar un proceso de autoconocimiento que es lo que en general denominamos
devenir, y que conlleva la aparición paulatina de lo que llamamos ser, de lo que
llamamos naturaleza, de la historia, de la aparición del ser humano, es decir de
todo lo real. Como lo que caracteriza al Espíritu es su racionalidad, y la realidad
entera sólo es su producto, ocurrirá que todo lo real es racional y, por tanto,
lógico y deducible, ya que va apareciendo según un proceso racional. Por eso,
Hegel, se lanzará a deducir todo lo real, desde la aparición del cristianismo a,
por ejemplo, el número de planetas del sistema solar.
La historia de la realidad, con la aparición paulatina de las distintas realidades,
no es más que el proceso seguido por ese Espíritu en su intento de conocerse a
sí mismo. Cada cosa real no es más que un producto del propio Espíritu; ese
camino nos produce, es decir, hace aparecer el género humano. Nosotros
mismos, las personas, somos estrategias del Espíritu; nuestras vidas son
caminos que el mismo recorre, intentos de autoconocimiento por su parte, hasta
que de pronto, en el propio Hegel y en la propia filosofía de Hegel, el Espíritu
termina por conocerse a sí mismo.
El Espíritu absoluto no es una cosa, no es un yo que piensa, y pensando realiza
el mundo. Él es el mundo realizado, él es el pensamiento que se piensa.
Justamente porque ese pensamiento que se piensa está deviniendo -
pensándose- es que no está “terminado”, no es una realidad fija, no “es” de modo
definitivo sino que consiste en ir siendo. Y por tanto todo lo que llamamos real,
en tanto que es su producto, deviene con él, porque no es más que él, y en ese
sentido todo proviene de él, por tanto Hegel proclama un panteísmo idealista. Su
devenir es pensamiento que, profundizando en sí mismo, intentando conocerse,
se transforma en naturaleza, en historia, y en cualquier entidad real, pero nunca
acaba de ser sí mismo ya que todo eso no es más que devenir, sólo al final del
proceso el Espíritu Absoluto se reconoce como tal y podrá terminar de devenir
para pasar a “ser” lo que realmente él es; el Ser. Y como él es pensamiento el
proceso termina cuando el pensamiento se reconoce como tal, y entonces se
termina la dualidad entre pensador y pensamiento, entre subjetivo y objetivo,
entre el “yo” y “lo otro”, y sólo queda, el Espíritu Absoluto. idealismo se denomina
idealismo absoluto.

EXISTENCIALISMO.
El Existencialismo es el nombre que se usa para designar a la corriente filosófica
que dio su origen en el siglo XIXI y que se prolongó hasta la segunda mitad del
Siglo XX. Los filósofos existencialistas se centraron en el análisis de la condición
humana, la libertad y la responsabilidad individual. Los más importantes fueron
Soren Kierkegaard, Martin Heidegger y Karl Jaspers.
El Existencialismo es un movimiento filosófico que resalta el papel crucial de la
existencia, de la libertad y la elección individual, que gozó de gran influencia en
distintos escritores de los siglos XIX y XX. La diversidad de posiciones que se
asocian al existencialismo, provoca que el término no pueda ser definido con
precisión. Se pueden identificar, sin embargo, algunos temas comunes a todos
los escritores existencialistas. El término en sí mismo sugiere un tema principal:
el énfasis puesto en la existencia individual concreta y, en consecuencia, en la
subjetividad, la libertad individual y los conflictos de la elección.
Todos los existencialistas han seguido a Kierkegaard al resaltar la importancia
de la acción individual apasionada al decidir sobre la moral y la verdad. Han
insistido, por tanto, en que la experiencia personal y actuar según las
convicciones propias son factores esenciales para llegar a la verdad. Así, la
comprensión de una situación por parte de alguien que está comprometido en
esa situación es más alta que la del observador indiferente, objetivo. Este énfasis
puesto en la perspectiva del agente individual ha hecho que los existencialistas
sean suspicaces respecto al razonamiento sistemático. Kierkegaard, Nietzsche
y otros escritores existencialistas fueron, de un modo intencionado, no
sistemáticos en la exposición de sus filosofías y prefirieron expresarse mediante
aforismos, diálogos, parábolas y otras formas literarias. A pesar de su posición
anti racionalista de partida, no se puede decir que la mayoría de los
existencialistas fueran irracionales en el sentido de negar toda validez al
pensamiento racional. Han mantenido que la claridad racional es deseable allí
donde sea posible, pero que las materias más importantes de la vida no son
accesibles a la razón o a la ciencia. Además, han sostenido que incluso la ciencia
no es tan racional como se supone. Nietzsche, por ejemplo, afirmó que la visión
científica de un universo ordenado es para la mayoría una ficción práctica, una
entelequia.

MATERIALISMO.
Es una corriente filosófica que, en oposición al idealismo, acerca de la relación
entre el pensar, el espíritu y la naturaleza, el problema cardinal o fundamental de
la filosofía, postula que la materia es lo primario, y que la conciencia y el
pensamiento son consecuencia de esta. Visarión Belinski, Aleksandr Herzen,
Nikolái Chernishevski y Nikolái Dobroliubov son los principales personajes del
Materialismo.
El Materialismo es la teoría antropológica que da más importancia a los procesos
materiales, de comportamiento y éticos en la explicación de la evolución de los
sistemas socioculturales. Fue expuesta por primera vez por Harris en su libro El
Desarrollo de la Teoría Antropológica (1968). Este autor es su creador y ha sido
la principal figura del materialismo cultural. Insiste que la labor principal del
antropólogo es dar explicaciones causales a las diferencias y similitudes a las
ideas y comportamientos de los grupos humanos.
Para el Materialismo "los factores tecnológicos y económicos juegan un papel
primario configurando una sociedad" (Carneiro). Existen muchas variedades de
materialismo, incluyendo el dialéctico, el histórico, y el cultural. Esbozado por el
filósofo Hegel, Marx fue el primero en aplicar las ideas materialistas a las
sociedades humanas de forma cuasi antropológica. Marx desarrolla el concepto
de materialismo dialéctico a partir de la Dialéctica hegeliana. Para Marx, "el modo
de producción de la vida material determina el carácter general de los procesos
sociales, políticos y espirituales" y "no es la conciencia humana lo que determina
su existencia, sino, al contrario, es su existencia social la que determina su
conciencia" (Harris 1979). El elemento dialéctico de la aproximación de Marx
reside en la relación entre infraestructura (por ejemplo, recursos, economía),
estructura (aspectos políticos) y superestructura (religión, ideología). Lo
básicamente materialista de la aproximación de Marx es el énfasis que da a la
infraestructura como principal determinante de los otros dos niveles (estructura
y superestructura). En otras palabras, las explicaciones para el cambio cultural y
diversidad cultural deben ser encontradas en este primer nivel (la
infraestructura).
Marvin Harris, utilizando y modificando el materialismo dialéctico de Marx,
desarrolla el concepto de materialismo cultural. Como Marx y White, Harris
también ve la cultura en tres niveles, la infraestructura, la estructura y la
superestructura. La infraestructura está compuesta por el modo de producción,
o "la tecnología y la práctica empleadas para expandir o limitar la producción de
subsistencia básica" y el modo de reproducción o "la tecnología y la práctica
utilizadas para expandir, limitar y mantener el tamaño de la población" (Harris).
Sin embargo, Harris incluye los modos de reproducción, la demografía, los
patrones de matrimonio, etc., dentro de la infraestructura; en la estructura incluye
la economía doméstica y la política, y en la superestructura, los servicios de ocio
y los productos artísticos. Dadas todas estas características culturales, Harris
establece que "los modos de producción y reproducción del comportamiento
ético probablemente determinan la economía doméstica y política ética, que a
su vez determinan las superestructuras de comportamiento y mentales" (Harris
1979). El concepto expuesto más arriba (el materialismo cultural) es, en palabras
de harris, el principio de determinismo infraestructural.
ANARCOCOMUNISMO.
Es una tendencia filosófica y económica dentro del anarquismo. Promueve la
asociación voluntarias sin Estado, e igualitaria a través de la propiedad
comunitaria o comunicación de los bienes y servicios. Estos serian distribuidos
a cada persona por medio de una economía gestionada por la comunidad, es
decir, el comunismo entendido como comunidad de bienes. Los personajes más
destacados fueron Sylvain Maréchal, Carlo Cafiero y Piotr Kropotkin.
Partiendo de dos ideas bases: la anarquía como fase final de la evolución social
del ser humano y la existencia de una moral natural libertaria, al margen, cuando
no en contra, de la moral religiosa, construirá un monumento al pensamiento
libertario que se puede resumir en su principio: a cada cual según sus
necesidades, de cada quien según sus posibilidades, máxima expresión del
pensamiento generoso que late en el corazón de todo anarquista.
El pensador ruso, en cualquier caso, habla en esta obra sobre anarquismo y lo
considera algo muy diferente al utopismo, ya que los libertarios nunca se han
apoyado en conceptos metafísicos (como los “derechos naturales” o las
“obligaciones del Estado”) para llevar a cabo las mejores condiciones para la
felicidad humana. Es por eso que, indagando en la historia y en la evolución de
la sociedad, los anarquistas consideraron dos fuertes tendencias: aquella que
dirige sus esfuerzos a la producción comunal, de tal manera que acaban siendo
indistinguibles el esfuerzo individual y el colectivo, y la tendencia a la máxima
libertad individual, la cual acabará beneficiando también al conjunto de la
sociedad. Kropotkin considera que el ideal anarquista es más una cuestión de
debate científico que de fe, ya que puede considerarse una sociedad de este tipo
como una nueva fase en la evolución. Es una visión, tal vez, muy propia de su
tiempo, la gran confianza en el progreso y en el conocimiento como garante del
mismo. Aunque podemos ser críticos con ella, hay que recordar el pensamiento
posterior de otros autores, como es el caso de Rudolf Rocker, el cual tiene en
cuenta otros factores en la evolución social, como es el caso de la voluntad y
anhelos de los hombres (algo que podemos llamar también “fe” o “valores”, por
muy ateos que seamos, o precisamente por ello, ya que lo nuestro no es nunca
una “creencia ciega”), estimulados adecuadamente. En cualquier caso,
Kropotkin no es un rígido materialista histórico, que es donde se colocan las
mayores críticas.

DARWINISMO SOCIAL.
Es una teoría social que propugna por la idea de que la teoría de la evolución de
Charles Darwin tiene aplicaciones sociales en instituciones humanas. Algunas
figuras principales fueron HeEn el origen de las especies (1859), Darwin solo
aludía de pasada al caso particular de la humanidad. En una gran obra sobre el
origen del hombre y la selección sexual(1871) explica con toda claridad que el
hombre es un mamífero y que desciende de otros mamíferos.
Para comprender al hombre era preciso recurrir a ala teoría de la evolución, sin
reparos en cuando ampliarla para que pudiera dar cuenta de las cualidades
mentales y morales de los humanos. Darwin decía que es deseable que los
hombres se vean “sometidos a una rigurosa lucha” para que los mejor dotados
puedan triunfar. Estas afirmaciones han dado razón del llamado Darwinismo
social.
Indudablemente hay teorías sociales e históricas que pueden reclamar más
legítimamente la paternidad de Darwin. Pero, en primer lugar, hemos de prestar
la debida consideración a la única verdadera y legítimamente teoría desarrollada
por Darwin: la que desarrollo en El Origen de Las especies y que alcanzó su
plena madurez en su Descendencia del Hombre y selección con relación al sexo.
Los rasgos esenciales de esta teoría eran claramente visibles en el momento de
nacer, y para que nadie los confundiera, Darwin los incorporó formalmente al
título de su famoso libro: El Origen de las Especies por Medio de la Selección
natural, o la Preservación de las Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida. En
una u otra parte de este extenso título pueden localizarse las teorías que
buscaban la legitimidad en nombre del darwinismo social. Este proceso de
legitimación puede ser demostrado en caso de la variedad más común del
darwinismo social: la doctrina del laissez-faire.rbert Spencer y Francis Galton.

SIGLO XX.
Una de las primeras cosas que tenemos que tener en cuenta, es que la filosofía
del siglo XX es continua con al del siglo XIX. El siglo XX en filosofía se inicia con
los intentos de probar la Tesis Laicista, la cual fue propuesta por Gottfried Leibniz
en el Siglo XVII a principios de Siglo XX quedan claramente delimitadas dos
grupos de filosofías: La filosofía analítica y la filosofía continental, cada uno de
los cuales está constituido por un grupo de filósofos y de filosofías, sin haber, en
realidad, características comunes a todos los miembros de cada grupo como
para decir seriamente que pertenece a un grupo.

FILOSOFIA ANALÍTICA.
El término Filosofía analítica, se refiere a un modo particular de hacer filosofía
desarrollada a principios del Siglo XX, a partir de las obras de Bertrand Russell,
George Edward Moore, varios miembros del Círculo de Viena y Ludwig
Wittgenstein. Los principales fueron, Bertrand Russell, Rudolf Carnap, Ludwig
Wittgenstein y los miembros del Círculo de Viena.
La filosofía analítica es una corriente filosófica surgida a finales del siglo XIX en
Europa y "oreció durante gran parte del siglo XX en varias partes del mundo
(incluso México, a donde llegó a mediados de siglo. cf. Hurtado 2007). Se
caracterizó por la adopción del análisis conceptual apriori como método
filosófico, es decir, por considerar que muchos, si no todos, los problemas
centrales de la filosofía podrían resolverse a través de la reconexión racional,
rigurosa y sistemática sobre las condiciones correctas de aplicación de los
conceptos. Por ejemplo, para la filosofía analítica, los problemas de la teoría del
conocimiento estarían resueltos si supiéramos exactamente qué distingue el que
creamos algo de que lo sepamos; y la mejor manera de saber esto es
sistematizando nuestras intuiciones sobre cuándo y cómo usamos conceptos
como el de “creencia”, “conocimiento”, “Razón”, “verdad”, etc. (lo cual se puede
estudiar poniendo atención a cómo usamos palabras como los verbos “creer” y
“saber”, los adjetivos “racional”, “verdadero” y similares). Una de las razones
principales por las cuales el análisis conceptual adquirió un lugar tan central
dentro de la filosofía del siglo XX fue porque algunos filósofos pensaron que éste
sería un método filosófico ideal. En algunos casos llegó a pensarse que este tipo
de análisis era el único método filosófico genuino. La historia de cómo el análisis
conceptual llegó a posicionarse en el centro de la discusión meta filosófica del
siglo pasado es harto interesante.
El análisis conceptual apareció en la historia de la filosofía occidental justo en el
momento indicado. A finales del siglo XIX, las ciencias naturales habían
avanzado a tal grado que algunos filósofos temían ser desplazados por la nueva
ciencia (Fodor 2004). El mundo, la mente y el lenguaje dejaron de ser una
provincia casi exclusiva del filósofo para convertirse en territorios en disputa. No
nos debe sorprender por lo tanto, que algunos filósofos hayan pensado que era
necesario demostrar que las verdades de la filosofía eran tan genuinas y
objetivas como las de la ciencia, pero que a diferencia de ellas, no eran ni
empíricas ni naturales. Así, los filósofos podrían seguir dedicándose a su
investigación, sin caer en la superchería ni entrar en competencia con las
ciencias naturales (una competencia que ellos parecían estar destinados a
perder). Sostener que las teorías filosóficas eran el resultado de un método
apriori de análisis conceptual (por ello, llamadas “analíticas”), parecía resolver el
problema. En la concepción tradicional de análisis conceptual, las verdades
analíticas no eran empíricas como las de la ciencia natural, sino a priori. Además,
también eran consideradas como necesarias, por lo que tampoco podían entrar
en contradicción con ellas. De esta manera, el análisis conceptual apriori no
podía producir resultados que pudieran cuestionarse en el tribunal de la ciencia
empírica.

FILOSOFÍA CONTINENTAL.
Es un concepto que describe varios movimientos filosóficos de los siglos XIX y
XX. Tradicionalmente se ha incluido dentro de la filosofía continental el idealismo
alemán, la fenomenología, el existencialismo, el feminismo, la hermenéutica, así
como algunas corrientes del marxismo. Los personajes más importantes fueron
Edmund Husserl, Martin Heidegger, Maurice Merleau-Ponty, Jean-Paul Sartre,
Simone de Beauvoir.
La filosofía continental es un conjunto de movimientos filosóficos de los siglos
XIX y XX1 en contraste con la filosofía analítica. La filosofía continental se
desarrolló principalmente en la Europa Continental (de ahí su nombre), sobre
todo en Francia y Alemania, mientras que la filosofía analítica que tiene su origen
en los países anglosajones de Gran Bretaña y Estados Unidos.
La filosofía continental se caracterizó por ser más especulativa y por dar más
importancia a la historia que la filosofía analítica.2 La fenomenología, el
existencialismo, el estructuralismo, el postestructuralismo y la postmodernidad
son algunas escuelas que caen dentro de esta tradición. Tradicionalmente se ha
incluido dentro de la filosofía continental el idealismo alemán, la fenomenología,
el existencialismo, la hermenéutica, el estructuralismo, el postestructuralismo, el
feminismo, la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, así como algunas
corrientes del marxismo. Algunos de los autores más influyentes de la tradición
fueron Edmund Husserl, Martin Heidegger, Jean Paul Sartre, Maurice Merleau-
Ponty y José Ortega y Gasset en la primera mitad del siglo, seguidos por Michel
Foucault, Jacques Derrida, Noam Chomsky, Hannah Arendt y Gilles Deleuze en
la segunda. La Escuela crítica tuvo como exponentes destacados a Theodor
Adorno, Walter Benjamin, Max Horkheimer y Jürgen Habermas. Otros filósofos:
Jacques Derrida, Gilles Deleuze y Michel Foucault.