Sei sulla pagina 1di 31

ACTO MEDICO

INTRODUCCION

La relación médico paciente, esencia del ejercicio de la Medicina, se produce cada vez que
un profesional a quien la estructura social y jurídica de un país ha catalogado como idóneo
para ejercer la Medicina, acepta la petición de otro miembro de la sociedad que acude en
búsqueda de su opinión, consejo y posible tratamiento.

La relación médico paciente se cumple en los siguientes casos:

1-Por decisión voluntaria y espontánea de ambas partes.

2-Por acción unilateral del médico, en caso de emergencia

3-Por solicitud de terceras personas

4-Por haber adquirido el compromiso de atender a personas que están a cargo de una
entidad privada o publica"
Objetivo General

Conocer el actuar medico en el ejercicio de su profesión.


Valorar la importancia del acto medico.
Conocer las reglamentaciones las acciones del medico en el ejercicio de su profesión
Justificación

Para mejorar la relación medico paciente.


Para servir ala comunidad con calidez humana.
Para no cometer mala praxis medica.
Para no cometer impericia
Acto medico

Acto Médico. Según el Código de Ética y Deontología del Colegio Médico del Perú , "Acto
Médico es toda acción o disposición que realiza el médico en el ejercicio de su profesión,
han de entenderse por tal, los actos de diagnóstico, terapéutica y pronóstico que realiza el
médico en la atención integral de sus pacientes, así como los que se deriven directamente
de éstos. Los actos mencionados son de exclusivo ejercicio del profesional médico". El
Acto Médico es un acto complejo que implica no sólo conocimiento científico sino saber el
fin que se quiere lograr y las posibles consecuencias de una determinada acción diagnóstica
y terapéutica

Cuatro características principales distinguen al Acto Médico: la profesionalidad, pues


solamente el profesional de la medicina puede efectuar un acto médico; la ejecución típica,
es decir, su ejecución se realiza conforme a la denominada "Lex Artis Ad Hoc" sujeta a las
normas de excelencia de ese momento; el tener por objetivo la curación o rehabilitación del
enfermo y la licitud o sea su concordancia con las normas legales.

Principios del Acto Médico

Según nuestro Código "La medicina tradicionalmente se rige por los principios de
beneficencia, que consiste en la búsqueda del bien para el paciente y la no maleficencia,
que consiste en evitar cualquier forma de daño o lesión", este principio se identifica con el
primum non nocere hipocrático, fundamento y raíz de todos los otros principios, obliga
como deber perfecto, con carácter de universalidad y de forma coactiva absoluta.
Concurren con ellos los principios de autonomía o respeto por las decisiones del paciente
competente y de justicia por el cual todas las personas deben ser tratadas por igual .

ACTO MÉDICO DIRECTO


Se llaman actos médicos directos aquellos en los cuales mediante la intervención médica se
trata de obtener la curación o alivio del enfermo. Ellos pueden ser preventivos,
diagnósticos, terapéuticos o de rehabilitación.

La prevención hace referencia a la recomendación de medidas para evitar la aparición de


procesos patológicos.

El diagnóstico es la opinión del médico obtenida de la observación directa o de laboratorio


del paciente.

La terapéutica se refiere a las diversas formas de tratamiento para la enfermedad

La rehabilitación es el conjunto de medidas encaminadas a completar la terapéutica para


reincorporar al individuo a su entorno personal y social.

No nos referiremos a los actos médicos indirectos, ni a los denominados extracorpóreos


(investigación, experimentación, autopsia, etc.), los cuales requieren para su análisis otro
capítulo completo.

EL ACTO MÉDICO DOCUMENTAL

Es en realidad complementario de actos anteriores y su importancia legal radica en su


validez como prueba dentro de cualquier reclamación o proceso. En este grupo se incluyen
el certificado médico, la Receta o fórmula médica y la Historia Clínica (el acto documental
más importante de todos).

La Historia Clínica tiene importancia desde varios puntos de vista:

-Asistencial, pues sus notas permiten que el paciente pueda continuar su tratamiento aun si
falta el médico que lo inició

-Docente

-Investigativo
-Social

-Control de calidad

-Administrativo

-Médico Legal. En este aspecto se plasman hechos como la justificación de los


procedimientos, los exámenes practicados (clínicos y de laboratorio), la responsabilidad
tanto de pacientes como de médicos que intervengan en su tratamiento y en general todas
las pruebas escritas de las formas de tratamiento y su respuesta individual en cada enfermo.

La historia clínica pertenece a la esfera de información íntima del paciente y del secreto
profesional del médico. Debe, por tal razón, ceñirse a la más alta calidad ética-científica

"Teniendo en cuenta los consejos que dicte la prudencia, la revelación del secreto
profesional se podrá hacer:

A)Al enfermo, en aquello que estrictamente le concierna y convenga;

B)A los familiares del enfermo, si la revelación es útil al tratamiento;

C)A los responsables del paciente cuando se trate de menores de edad o de personas
mentalmente incapaces;

D)A las autoridades judiciales o de higiene y salud, en los casos previstos por la Ley;

E)A los interesados, cuando por defectos físicos irremediables o enfermedades graves
infectocontagiosas o hereditarias, se ponga en peligro la vida del cónyuge o de su
descendencia"

ACTO MÉDICO Y ACTO JURIDICO

Cuando el médico actúa como tal, manipula técnicas y conocimientos con miras a un
resultado concreto. Este fin buscado por el ejercicio de la medicina tiene implicaciones
ante la ley.
Es pues, el acto médico (cualquiera que él sea) una fuente de la que emanan consecuencias
jurídicas para el profesional que lo realiza y para el paciente que ha sido objeto de esta
actividad. Aunque no la única fuente, como se verá.

Desde la óptica que nos interesa en este escrito, los actos médicos se efectúan sobre una
persona llamada paciente (sujeto pasivo) que como ser humano tiene derechos; el médico
tendrá que preservar estos derechos y se comprometerá a defenderlos y a tratar de
recuperarlos. Los principales son la vida, la salud, las buenas condiciones físicas o mentales
y la integridad corporal.

Esos derechos han sido reconocidos previamente por la ley como derechos subjetivos (es
obvio que las personas solamente podemos alegar en nuestro favor aquellos derechos que el
ordenamiento legal previamente nos haya concedido). Jurídicamente deben considerarse
por separado dos momentos cuando se habla de alegar o invocar un derecho subjetivo: el
primero, de consagración abstracta e impersonal; el segundo, de aplicación de esa norma
abstracta al caso concreto. Por ejemplo, del consagrado constitucionalmente "toda
persona tiene derecho a la vida" puede pasarse, en un evento determinado, al reclamo
judicial por parte del médico que ha ganado sus honorarios, o contra el médico por cuya
culpa alguien falleció.

El primer momento se denomina derecho objetivo mientras que el segundo se llama


derecho subjetivo (prerrogativa consolidada en una persona determinada, en una
circunstancia dada).

Como dicen Marty y Raynaud, el problema de las fuentes de las obligaciones no es sino un
aspecto del problema de los derechos subjetivos. Y como el derecho subjetivo encuentra su
fuerza en la norma de derecho objetivo, hay que concluir que el derecho subjetivo tiene su
fuente en la ley. Solo que el nacimiento de ese derecho subjetivo supone un elemento
concreto que en determinado momento desencadene la aplicación de la norma objetiva. En
consecuencia y a pesar de su infinita variedad, esas circunstancias generadoras de derechos
pueden ser reducidas a dos categorías: el acto jurídico y el hecho jurídico.
Es una clasificación estrecha que deja por fuera otras fuentes de las obligaciones, pero sirve
muy bien para resaltar de que manera el acto médico puede ser ese "elemento concreto que
en un determinado momento desencadena la aplicación de la norma objetiva". Las
obligaciones del médico, frente al derecho, provienen de su actividad consciente y, por lo
tanto, son la contrapartida de los derechos del enfermo que ha acudido en busca de ayuda o
atención; derechos y obligaciones que están establecidos en la ley.

Sin embargo, hay que dejar constancia de que esta teoría puede ser un poco rígida, pues el
ordenamiento jurídico no solo incluye las normas positivas, sino también las normas de
conducta que la moral y las buenas costumbres nos transmiten generacionalmente.

Todo acto médico desde esta perspectiva, es un acto jurídico o un hecho jurídico; lo que
equivale a decir que de todo acto médico se derivan consecuencias en el ámbito del
Derecho.

Los actos jurídicos, por otra parte, se distinguen de los hechos jurídicos: mientras aquellos
buscan un resultado concreto en el derecho (por ejemplo un contrato de prestación de
servicios profesionales busca la recuperación de la salud del paciente a cambio de los
honorarios médicos), éstos no encuentran sus implicaciones jurídicas en la voluntad o
intención con que se realizan (por ejemplo, en un accidente de transito, la lesión -hecho
producido por el hombre- no ha sido querida sino, antes por el contrario, ha procurado ser
evitada).

La responsabilidad jurídica se desprende acá del incumplimiento o violación de una norma,


porque así lo ha querido la ley, sin importar lo que se haya propuesto el autor. Con mayor
razón, si lo que se desea y obtiene con el hecho es esta violación del derecho; la
consecuencia de este hecho antijurídico (querido o no) la define el código penal bajo la
denominación de "pena".

Del acto médico, por lo que se ha visto hasta ahora, pueden desprenderse dos tipos de
consecuencias en Derecho: las que resultan del acto jurídico (“responsabilidad” por el acto)
y las que resultan del hecho jurídico (“perjuicios” indemnizables por el hecho antijurídico
capaz de generar implicaciones en el Derecho - el delito, por ejemplo-).
Ambos tipos de consecuencias están contemplados en la ley ( en los códigos civil o penal) y
tienen que ver con los derechos subjetivos de las partes que intervienen en el acto médico:
profesional de la medicina y paciente (por sí o por sus allegados).

El "acto médico" es un hecho del hombre específicamente capacitado en esta ciencia, que
acarrea consecuencias porque se realiza voluntariamente y tiene como "objeto" la vida o la
salud de otro hombre (paciente), de manera que el resultado del actuar del médico siempre
tendrá que ver con la ley, por incidir sobre un "sujeto de derechos"; por afectar los derechos
de otro hombre que se ha puesto en sus manos.

Y esto nos lleva a establecer qué cosa es acto médico, lo podemos entender en dos sentidos.
El acto médico puro es aquél que realiza el galeno, es aquél que realiza el médico, y hay un
acto médico impuro o un acto médico impropio, que es el que se produce por la prestación
de determinado servicio, entonces el acto médico puede generar un determinado daño si es
éste puro o propio, cometido por el médico en sí, pero también a través de los servicios que
presta el médico se pueden producir daños.

El hecho está en valorar cuál de estos dos tiene más valor que otros, en qué casos hay una
indemnización por el actuar de la persona y en qué casos hay una indemnización por la
mala conservación de los instrumentos que se utilizan para poder brindar una atención al
paciente.
Entonces, imaginemos nosotros que la máquina que sirve para tomar los rayos X esté mal
calibrada y esto cause determinada afección de salud en la persona. De quién es la culpa, la
culpa es del radiólogo, del técnico que tuvo que saber del mantenimiento de la máquina o
en todo caso la culpa recae en el médico quien fue que prescribió que se debía tomar una
placa en ese lugar.

Entonces, vamos a ver nosotros que cuando hablamos de acto médico no tenemos que
responsabilizar al médico en sí, sino que vamos a verificar si el daño se ha producido por su
actuar o por el servicio prestado o por alguna consecuencia que el paciente dejó de informar
al médico.

Responsabilidad frente al acto médico


¿Quiénes son los responsables del acto médico-? Vemos que hay tres niveles de
responsabilidad.
Por un lado, tenemos al profesional de la salud que debe tener la suficiente
competencia para realizar el acto. Por otro lado, al usuario que es la parte más
importante de este acto, la responsabilidad del usuario es que debe cumplir
racionalmente, dentro de lo que dicta la razón, las indicaciones del profesional de la
salud para poder recuperar la salud del paciente. Y el tercer nivel es la institución
donde se realiza el servicio, que tiene la responsabilidad de tener las condiciones
adecuadas para el acto médico, llámese locales, todo lo que es implementación de
equipos, tiempo disponible para realizar el acto.

La Universidad

Las universidades en general tienen la responsabilidad de preparar profesionales de la


salud con la suficiente competencia para que cuando realicen alguna prestación de
salud, bajo las condiciones adecuadas, la posibilidad de cometer un error significativo
que pueda ser catalogado al final como una negligencia o mala praxis, sea mínima,
realmente más ligada al azar o a la natural posibilidad de falibilidad que realmente
tenemos como seres humanos.

Las universidades tienen una serie de objetivos en la formación del médico. Vamos a
revisar algunos de ellos, que tienen mucha importancia en la actividad del acto
médico.

Un primer punto es que el médico no debe olvidarse que la medicina es una profesión
de servicio y para esto debe tener una actitud de servicio y tener también aptitudes
para realizar este servicio. Por más nivel académico que pueda tener este médico, no
debe sentirse un ser superior sino realmente debe tener una actitud de servicio y darse
al paciente.

El otro punto es que el médico debe atender con eficacia, eficiencia y con un enfoque
integral los problemas de salud más frecuente del individuo, la familia y la sociedad.
Debe tener el criterio necesario para conocer sus capacidades y limitaciones.
La medicina

La importancia de este objetivo es que actualmente la medicina está sumamente


desarrollada. Hay diferentes subespecialidades y el médico no puede ser un todista,
debe saber hasta donde van sus conocimientos, debe aprender a trabajar en equipo y
saber cuándo derivar o buscar la ayuda de otros profesionales, ya sean médicos u otros
profesionales de la salud, sean éstos nutricionistas o enfermeras.

Actualmente el conocimiento científico está en un crecimiento exponencial, y si el


médico no tiene una actitud de autoaprendizaje y de continuar su formación
profesional, con el paso del tiempo o a los pocos años, probablemente lo que va
aprendiendo ya no pueda ser aplicable en muchos casos, entonces el médico debe
seguir continuando su formación profesional, se le debe fomentar el autoaprendizaje
participando en programas de educación continua o de investigación.

El Estudiante de Medicina

Otra condición que debe aprender el alumno de medicina que va a terminar siendo
médico es que debe evaluar su desempeño, ya sea en su actividad personal como
también el desempeño de la institución donde participa, para poder promover y sugerir
las mejoras necesarias que faciliten una mejor atención y mejoren la atención de los
pacientes.

La relación médico paciente

La relación médico-paciente es una condición que es muy importante recalcar y


fomentar en nuestros alumnos. Hay digamos tres niveles de relación médico-paciente.

Hay una relación médico-paciente donde puede haber una actividad autoritaria del
médico, donde el médico tiene el conocimiento y trata de imponer un tratamiento,
muchas veces, sin dar explicaciones lo cual no es lo que uno fomenta en el médico.
Hay otra actitud que es más bien paternalista donde también se impone una condición,
pero que realmente no es la mejor manera de tratar a los pacientes. La mejor relación
médico-paciente es la relación de igualdad. Eso no quiere decir que el médico por sus
conocimientos, en lo que es la parte de medicina evidentemente sabe mucho más que
el paciente, pero eso no quiere decir que el paciente sea inferior. Por otro lado, si el
paciente es una persona muy importante, tampoco es superior al médico porque su
cargo es de suma importancia. Esta relación de igualdad es primordial para que se
realice un acto médico adecuado.

Esa relación de igualdad en la relación médico-paciente es importante para conseguir


este objetivo, el médico no debe ser solamente un diagnosticador sino debe además
educar al paciente, debe motivar al paciente o a la colectividad para que participe
activamente en identificar sus problemas de salud y en solucionarlos. El médico
realmente debe volcar sus conocimientos para que el paciente entienda su condición y
acepte su tratamiento, sin que éste crea que es una imposición del médico o tome las
cosas y no sepa por qué las toma, sino porque se las ha indicado el médico.

Para poder tener realmente una actividad educadora, el médico debe ser un
comunicador de salud que sepa llegar al paciente y comunicar todos los conocimientos
que éste necesita para entender su enfermedad y su tratamiento.

Ética en la formación médica

El otro punto importante y primordial es la formación y principios éticos en los


estudiantes de medicina, y tal vez sea una de las cosas más difíciles de enseñar. La
ética no se enseña con una clase teórica. La preocupación de la universidad es tratar de
enseñar con el ejemplo, que los alumnos vean en sus profesores una imagen a seguir y
que cumplen con los principios éticos.

Cuando uno habla de ética hay varios niveles en los cuales actuar. Uno es tener valores
éticos o conocer sobre valores éticos, lo cual es muy fácil, o sea, es muy fácil saber lo
que está bien o está mal. Uno debe tener además una actitud ética, lo cual quiere decir
que uno quiere actuar éticamente, tiene el deseo de actuar éticamente; y lo más difícil
es tener la conducta ética, donde realmente la conducta que realiza el médico es
realmente ética, es lo que al final se debe conseguir en los profesionales.

Recursos escasos para la práctica médica

En el Perú, por su situación de país de bajos recursos, estamos acostumbrados a


trabajar con escasez de ellos, muchas veces tenemos limitaciones en materiales de
trabajo, en exámenes auxiliares; los pacientes mismo tienen limitaciones en recursos
por lo que no pueden costear tratamientos, no pueden costear algunos exámenes.

Entonces, en su preparación, el médico aprende mucho a trabajar con pocos recursos,


lo cual fomenta su capacidad de raciocinio. Cuando estos médicos, que están bien
formados, trabajan en lugares donde tienen disponibilidad de recursos, son médicos
que sobresalen, pero esta limitación y esta racionalización puede ser una condición
que si se lleva al extremo puede traer dificultades y errores.
EL ACTO MÉDICO EN LA LEY GENERAL DE SALUD

El acto médico es expresamente mencionado en los artículo 15, 25, 29, 40 y 42 de la


LGS, pero tiene que ver con toda la LGS y con todo el cuerpo legal del Estado
peruano.
La LGS dice, "VI. Es de interés público la provisión de servicios de salud, cualquiera
sea la persona o institución que los provea. Es responsabilidad del Estado promover
las condiciones que garanticen una adecuada cobertura de prestaciones de salud a la
población, en términos socialmente aceptables de seguridad, oportunidad y calidad"
De este modo está calificando como de interés público el acto de dar servicios de
salud y esto implica que es Estado pueda tener una intervención en cualquiera que sea
el tipo de servicios que se presten.

Aquí está traduciendo unos conceptos de la Constitución: "el Estado promueve el


aseguramiento universal y progresivo de la población". Es decir, tendemos hacia el
seguro universal y garantiza la libre elección de sistemas previsionales, ojo, eso está
en la Constitución. Señala además: "sin perjuicio de un sistema obligatoriamente
impuesto por el Estado para que nadie quede desprotegido".

El Estado se compromete a dar seguridad social, a obligar a la seguridad social, pero


permitir la libre elección dentro de lo que puedan dar los sistemas previsionales, y esto
es constitucional.

La LGS señala: "VIII. El financiamiento del Estado se orienta preferentemente a las


acciones de salud pública y a subsidiar total o parcialmente la atención médica a las
poblaciones de menores recursos, que no gocen de la cobertura de otro régimen de
prestaciones de salud, público o privado". La idea de que el Estado tenga que subsidiar
a las poblaciones de menores recursos es un imperativo universal.

La otra opción es que el Estado pretenda subsidiarlo todo. Pero en este momento para
todos los Estados, esto es prácticamente inalcanzable y tiene que fijar sus
compromisos en poblaciones específicas y en este caso se señala las de menores
recursos.
Derechos de las personas

Como ya se ha visto, la LGS recoge el derecho de las personas y la obligación de los


establecimientos en materia de atención de emergencia. No sólo se recoge sino que se
perfecciona esa ley importantísima del gobierno militar.

Consentimiento8. En realidad no debemos hablar de autorización sino de


consentimiento informado. Ninguna persona puede ser sometida a tratamiento médico
o quirúrgico sin su consentimiento previo o el de la persona llamada legalmente a
darlo.
¿Qué significa esto? Significa que el paciente deja de ser un objeto manipulable
arbitrariamente bajo la voluntad y el buen entendimiento del médico, porque tiene que
tomar parte en estas decisiones, tiene que dar su consentimiento y expresar su
voluntad para lo cual debe esta apropiadamente informado.

Este es un movimiento mundial, esto cambia totalmente los paradigmas de la medicina


tradicional y nos pone en situaciones que son desconocidas en buena parte de la
práctica médica.

Y aquí, ciertamente, hay que entender que las nuevas realidades serán siempre más
fáciles de asimilar para los jóvenes que para las personas que tienen esquemas que
están muy enraizados dentro de toda su estructura mental.

Entonces, el hecho de pasar al consentimiento informado, significa replantear


totalmente la relación médico-paciente. Imagínense cuán difícil es tener que conseguir
el consentimiento informado de una persona de menor cultura o de una persona que
está en un trance de enfermedad psiquiátrica, modernamente, aún a los pacientes
psiquiátricos, se les trata de conseguir consentimiento, en todos los casos que esto se
pueda.
El consentimiento informado no es universal en la LGS 9. Se exceptúa de este requisito
todas las intervenciones de emergencia, o sea, si hay un paro cardíaco no vamos a
esperar a que haya un consentimiento informado para que haya la maniobra de
reanimación, eso sería inaudito, pero en todos los demás casos, siempre que se pueda
esta formalidad tendrá que llenarse y ser cuidadosos.

La LGS nos obliga a emplear términos que sean comprensibles por el paciente,
emplear formatos para dejar evidencia que en efecto se han cumplido con las
formalidades y no dar la impresión que se está coaccionado, porque si se coacciona no
se dan las condiciones para formar debidamente una voluntad y una decisión.

Este artículo cuarto sigue con la idea de quien puede dar consentimiento y las personas
que están llamadas a darlas de acuerdo al código civil.

Aquí queda muy claro que para la aplicación de cualquier método anticonceptivo se
requiere del consentimiento previo del paciente. La idea es consentimiento informado
y que, en caso de métodos definitivos, la declaración del consentimiento debe constar
en un documento escrito. Los métodos definitivos son métodos quirúrgicos y la
medicina ya venía, en la mayoría de hospitales, en todos diría yo, llevando adelante la
práctica de formalizar las "autorizaciones" para el procedimiento quirúrgico.
Insistimos que, en realidad, no se trata de autorizaciones, el médico no está autorizado
por el paciente, porque el paciente no tiene autoridad sobre el médico. Ambos
construyen una relación distinta, una relación de igualdad en donde el médico explica
y da información, y sobre esa base de una buena información real, sin exageraciones y
sin omitir información sustantiva, el paciente decide.

Entonces, eso de hablar de autorizaciones no se ajusta a la realidad y es lo primero que


tendría que cambiar.

Los discapacitados deben estar priorizados en nuestro sistema de atención. En la


mañana ya ha habido varios mea culpa, estos mea culpa reconocen que buena parte de
nuestras instituciones no están preparadas para atender pacientes en sillas de ruedas ni
en los consultorios, ni en los servicios higiénicos, ni en los departamentos de examen.
Respecto al derecho a la salud mental, señalamos que el Estado reconoce la prioridad
de la salud mental. El alcoholismo, la fármaco-dependencia, los trastornos
psiquiátricos, y los de violencia familiar se consideran problemas de salud mental.
Esto es muy importante en las políticas de salud, porque significa abrirse hacia la
calidad de vida y no quedarse únicamente en objetivos y metas de supervivencia, que
dicho sea de paso, hasta la década del 90, los hemos avanzado notablemente en el
desarrollo de la salud en el Perú.

Responsabilidades de la familia. Queda bien claro que no es dable que el Estado


asuma la responsabilidad del manejo y atención de todos los individuos. En principio
cada individuo está respaldado por la responsabilidad de sus propios familiares. Y creo
que esto tiene una proyección fundamental dentro de nuestra cultura, porque países
como el nuestro, sustentan su propia seguridad social en el apoyo familiar, antes que
en la previsión de sistemas financieros que puedan servir para la compra de servicios
sustitutorios de lo que una familia tiene y debe dar, a todos sus miembros, en cuanto
pueda.

Los derechos de los ciudadanos en una sociedad moderna, tienen que estar
adecuadamente vigilados. Hay derechos individuales que se pueden exigir como
usuarios de servicios de salud, y aquí recalcamos el respeto a su personalidad,
dignidad e intimidad, los cuales, traducidos en los reglamentos significan una serie de
prácticas concretas que deberán incorporarse al manejo corriente de los
establecimientos.

Esto quiere decir, por ejemplo, que no hay derecho para tratar anónimamente al
usuario, ni desde la identificación como un número de historia clínica o rebautizando
al paciente con el nombre de su enfermedad. Por la misma razón, tampoco podemos
tratarlo desde el anonimato del proveedor.

Por eso es que, en todos los servicios del mundo moderno, lleva identificación el que
provee el servicio y esto de por sí genera una atmósfera de respeto y de buen trato que
eleva naturalmente el manejo de las instituciones.

Otro de los derechos es exigir la reserva de información relacionada con el acto


médico y su historia clínica.
La persona tiene derecho a no ser sometida sin su consentimiento a exploración,
tratamiento o exhibición con fines docentes. Es decir, al paciente hay que pedirle
consentimiento para todo y tiene derecho para dar consentimiento, para revocarlo o
rehusarse.
El usuario de los servicios de salud tiene derecho a que se le dé, en términos
comprensibles, información completa y continuada sobre su proceso
Las leyes son principios generales y, a veces, pueden haber colisiones de derechos, por
ejemplo, algunas personas pudieran sentirse afectadas al conocer realmente cuál es el
diagnóstico ominoso que les corresponde, pero la mayoría va a ganar y la ley tiene que
ponerse en las condiciones de beneficio mayoritario y ha tomado esta opción.

Otro de los puntos que se pone en este artículo es a que se le comunique todo lo
necesario para que pueda dar su consentimiento informado. O sea, no se trata de que
firme una autorización o un formulario mecánicamente o se va, no, hay que informarle
para que tome su decisión.

Y finalmente vemos que tiene derecho a que se le entregue automáticamente el


informe de alta. Al finalizar su estancia en el establecimiento y si lo solicita copia de
la epicrisis y de su historia clínica. Esto rige, me parece, a partir del 16 de enero de
este año y da todo un enfoque distinto sobre la propiedad de la información de la
historia clínica.

Autoridad de salud y la certificación de salud

La autoridad no puede exigir certificados a la persona. Este artículo es sumamente


importante porque refleja el cambio de posiciones entre el individuo como ciudadano,
el Estado como ente que regula derechos, libertades, responsabilidades y obligaciones
y las organizaciones intermedias de la sociedad civil.

La autoridad de acuerdo a la ley de salud no tiene derecho a pedir ni carné de salud, ni


ninguna certificación masiva para que demuestre el ciudadano que está sano.
La única excepción prevista que permite a la autoridad exigir certificación de la salud
de la persona es para poder cumplir las exigencias de una licencia de manejo de
vehículos, pero para todo lo demás ninguna autoridad puede exigir certificados de
salud o certificado que no tienen parásitos, ni a los ambulantes, ni a los vendedores de
dólares.
Dicho sea de paso, generalmente, es absolutamente inútil la práctica de pedir
certificados de salud para hacer prevención de salud. Las cosas funcionan vigilando el
estado de salud de los proveedores de servicios en formas mucho más directa, con un
monitoreo constante, pero un certificado de salud es, obviamente, apenas un medio de
recaudación de fondos para las entidades.

Del ejercicio de los profesionales de la salud

Expedición de recetas. En este caso la Ley General de Salud es muy puntual. Un


artículo específico de la ley señala que la expedición de recetas y certificados e
informes directamente relacionados con la atención de pacientes, la ejecución de
intervenciones quirúrgicas, la prescripción o experimentación de drogas,
medicamentos o cualquier producto, sustancia o agente destinado al diagnóstico,
prevención o tratamiento de enfermedades, se reputan actos del ejercicio profesional
de la medicina y están sujetos a la vigilancia de los colegios profesionales 12
correspondientes.

Esto cambia la posibilidad de acción de los colegios profesionales, les permite abordar
no sólo la ética sino todo el ejercicio de la profesión. A la larga esto significa una serie
de cambios que van a generar nuevos espacios para la disciplina, para las buenas
prácticas médicas y para la adecuación tecnológica.

Toda información relativa al acto médico tiene carácter de reservado, pero aquí el
asunto es que se penaliza la difusión de esta información. Esto es muy importante.
Cuando se muestra a un paciente con su diagnóstico en la televisión, si uno no tiene
autorización, dado que aquí si se requiere autorización porque el paciente sí tiene
autoridad sobre la información que concierne a su persona, se corre el riesgo de ser
enjuiciado por haber vulnerado una serie de disposiciones legales.
Sólo los médicos pueden prescribir medicamentos. Los cirujanos dentistas y las
obstetrices, que en la OIT también se consideran como profesiones médicas, pueden
hacerlo dentro del ámbito de su profesión, los demás no pueden hacerlo.

Esto significa que profesionales no médicos, incluyendo internos de medicina,


incluyendo enfermeras y técnicos incurren en algo ilegal si suscriben recetas.

¿Cómo debe hacerse la receta? La ley es muy precisa. Al prescribir medicamentos,


deben considerar obligatoriamente la denominación común internacional, no
solamente el nombre comercial sino el DCI, también pueden poner el nombre de
marca si lo tuvieran, la forma farmacéutica, posología, dosis y periodo de
administración.

Asimismo, están obligados a informar al paciente sobre los riesgos,


contraindicaciones, reacciones adversas e interacciones que su administración puede
ocasionar y sobre las precauciones que deben observar para su uso correcto y seguro.

La ley señala que los profesionales están obligados a sus pacientes. El médico tratante, así
como el cirujano dentista y la obstetriz están obligados a informar al paciente sobre el
diagnóstico, pronóstico, tratamiento y manejo de su problema de salud.

Los Establecimientos de Salud

Los establecimientos obligados a atender emergencias, mantienen los principios de la


Ley 19609 que obliga a dar atención de emergencia en los establecimientos de salud.

Los establecimientos también están obligados a actuar bajo la práctica del


consentimiento informado, el derecho penal es personalísimo dicen, sólo se va a
sancionar a los profesionales, es uno de los rasgos que tiene el manejo de derecho en
la medicina actual, es personalísimo y especial
LA FORMALIDAD DEL ACTO MÉDICO:

LA HISTORIA CLÍNICA

La historia clínica

Sobre el concepto de la historia clínica. Siendo el instrumento básico de la auditoría


médica, la historia clínica ha merecido tradicionalmente abordajes diferentes, tanto en
los centros hospitalarios estatales como en la práctica privada, con disimilitudes
notables en los servicios docentes y no docentes, como ha sido señalado también,
olvidándose que es el documento fundamental en la relación médico - paciente, y
probablemente por la escasa o nula normatividad legal al respecto.

Asistimos, en este momento, a su revalorización y al surgimiento de interrogantes


como su propiedad, la naturaleza, su contenido, el destino, las características comunes,
etc., que se hacen más patentes por su rol protagónico en la nueva ley de salud.

El diccionario de la Real Academia de la lengua Española, señala que la historia es la


narración y exposición ordenada de hechos pasados y memorables y como acepción
del término historia, exponer las vicisitudes por las que ha pasado una persona
mientras que clínico o clínica es la parte práctica de la enseñanza de la medicina.

Analizando el concepto gramatical es insuficiente tanto desde la óptica médica, como


la jurídica; pues la historia clínica no sólo es la narración de hechos, juicios o
informaciones pasadas, sino que se va construyendo en la expresión de la relación
médico - paciente. Debe añadirse además, desde el punto de vista jurídico, la garantía
de confidencialidad y la obligación de su conservación.

Aunque existen pocos conceptos médicos doctrinales sobre la historia clínica, se


acepta que es el relato escrito o verbal de la enfermedad del paciente, pudiendo
obtenerse a través del propio paciente o a través de terceros.
La historia clínica en la Ley General de Salud

La Ley General de Salud pone a disposición de los enfermos la historia clínica,


salvaguardando la intimidad personal y familiar, el deber de guardar secreto de quien
en virtud de sus competencias tenga acceso a ésta.

Desde el inicio en el servicio de auditoria médica pasamos por una problemática que
es común en los centros hospitalarios. Esto es la disponibilidad de la historia en los
archivos y su provisión cuando es necesaria. También existe asimetría en cuanto a los
formatos en diferentes servicios y en diferentes hospitales. Su elaboración es tarea al
parecer sencilla, pero sin embargo se tarda en constituir un modelo único nacional.

Teorías de la propiedad de la historia clínica

La teoría de la propiedad del paciente se cimienta en el hecho que se redacta en


beneficio del paciente, refiriéndose a su identificación, a su salud y a su intimidad, por
lo que algunos autores sostienen que es propiedad del paciente, debiendo entenderse
como que lo procedente es la utilización de los contenidos en la historia en su
beneficio personal.

Hay quien sostiene que es propiedad del médico en cuanto propiedad intelectual y
científica, refiriéndose a tribunales norteamericanos que niegan al paciente el derecho
de la historia clínica. Sin embargo, esta concepción pierde validez cuando el
tratamiento se produce en centros hospitalarios en los que hay una dependencia laboral
o de funcionario por parte del médico.

La propiedad del centro sanitario es una postulación meramente administrativa, al ser


el hospital el que provee el soporte para realizarla y está obligado a conservarla.

Al no haber consenso en las afirmaciones anteriores, se buscan posiciones


conciliadoras que más allá del derecho de propiedad se refiere mejor al acceso,
disposición, utilización y por cierto a las obligaciones del secreto y su conservación.
La historia clínica y su uso adecuado

Cada especialista aspira a tener un modelo de historia ad-hoc y esto da lugar a


confusiones en el acto médico, así como dificulta notablemente el proceso de
evaluación rutinaria.

Diariamente señalo que si todos los médicos practicáramos la semiología, como la


aprendimos en las facultades de medicina, garantizaríamos una buena práctica médica.
Sin embargo, su homogenización sigue siendo un reto institucional e interinstitucional.

Se señalan algunos detalles relevantes que básicamente se refieren a si la historia es


completa, si es precisa, ya que con frecuencia asistimos a la evaluación de historias
incompletas, no sólo en los datos de filiación sino en la falta de un responsable.
Por ello, insistimos en que cada historia debe llevar al inicio de ella el nombre del
médico tratante, tipificación exacta que acredita la responsabilidad del contenido, por
lo general realizada por el externo, el interno, el médico residente o un asistente.

El completar los datos señalados nos permitirá una visión objetiva de la actuación
profesional, en lo que se refiere a si la admisión fue pertinente o no, si los tiempos de
hospitalización fueron los necesarios, los exámenes auxiliares, el tratamiento y las
complicaciones, si éstos se enmarcan en los estándares.

Un aspecto crítico es respecto a la evolución, que debe ser diaria, legible, completa,
precisando todas las indicaciones, análisis e interacciones.

En el Hospital Almenara se ha establecido como rutina, que todos los médicos tengan
un sello autoportable de modo tal que no existan actos anónimos, e insistimos
permanentemente en incorporar, como parte de la rutina, la suscripción de la fecha y
hora del acto médico, no sólo en las unidades de alta complejidad sino en todos los
ámbitos del hospital.

De más está señalar, que la redacción debe ser cuidadosa tanto en su ortografía como
en la escritura, con buena caligrafía o mecanografiada. No voy a insistir sobre las
partes de la historia clínica y su secuencia, pues sería materia de un ciclo de reuniones.
Enfatizo sí en la epicrisis, que debe ser un resumen claro y preciso y no una repetición
de la historia clínica, teniendo la necesidad de incorporar rutinariamente un plan post
alta para los pacientes hospitalizados.

La historia clínica y la auditoria médica

Se asocia la frase auditoria médica con gran recelo, como si se tratara de una amenaza
de inspección o crítica, cuando implica simplemente comparación mediante un
proceso de evaluación del grado de atención dados a los pacientes contra protocolos y
estándares, conociéndose ello como calidad de la atención médica.

Por un proceso de eliminación, podemos concordar que la única fuente práctica de


información es la historia clínica y esto se refleja en la definición que presentamos,
enfatizando que un componente muy importante del procedimiento es el proceso
educacional que conlleva.

Los procedimiento de auditoría médica establecen un proceso de energía auto


generada que demanda la evaluación de las propias normas, la revisión de la atención
y la continua valoración de esa atención. El resultado de un sistema educativo
extremadamente dinámico y altamente motivado.

Por ello, la auditoría médica, originalmente establecida como un método para detectar
problemas ha evolucionado hacia un sistema dinámico y efectivo de educación
continuada del cuerpo médico. Además, se ha desarrollado una metodología, por
medio de la cual, un cuerpo médico puede vigilar convenientemente toda la atención y
todo el proceso de auditoría puede ser satisfactorio.

La mejora en la calidad de la atención de los pacientes es la razón de ser de la


auditoría médica. Segundo Anabedia, uno de los autores clásicos en calidad de
atención en salud, dice que la calidad de los servicios sanitarios tiene tres
componentes fundamentales: componente técnico, interpersonal y de amenidad.
Los elementos técnicos se refieren a investigación, tratamiento, intervenciones, es
prácticamente el ámbito de la auditoría médica. Los interpersonales incluyen la
comunicación y consideración al paciente y la amenidad a las consideraciones del
entorno y la hotelería. A esto habría que agregarle la accesibilidad, relevancia de la
necesidad, equidad, aceptabilidad social, eficiencia y efectividad.

Desde el punto de vista práctico puede interrelacionarse la calidad para el paciente, la


calidad administrativa y la calidad profesional. Dimensiones que se sobreponen, pues
ninguno de ellos por sí solos pueden lograr un mejoramiento continuo.

Calidad de atención y auditoria médica

Esta aproximación a la calidad tiene muchas repercusiones, una de ellas el costo


económico tan relevante en los actuales sistemas de salud, ya que un aumento de la
calidad reduce los costos, a través de incurrir en menores faltas o errores como son
duplicación de acciones, readmisiones, dilaciones y negligencias, entre otros.

De las tres dimensiones de la calidad señaladas, nos centramos en una de ellas: la


calidad profesional o auditoría médica, insistiendo que son indesligables y por ello es
recomendable una aproximación sistemática para guiar acciones futuras y reevaluar lo
que se está haciendo, única garantía de sostenibilidad de procedimientos.

Se han postulado muchos conceptos alrededor del término auditoría, el mejor referente
es uno del Servicio Nacional de Salud británico que la define como el análisis crítico y
sistemático de la calidad de la asistencia médica, incluyendo procedimientos y
diagnósticos terapéuticos. El uso de recursos y los resultados de los mismos, en cuanto
a desenlaces clínicos y calidad de vida del paciente.

El análisis sistemático alude al hecho de que la mejora de la calidad no tiene un punto


final, y por lo tanto su aplicación debe ser continuada, lo que se trata de expresar con
la respuesta de un ciclo de auditoría, siendo los dos primeros puntos: el formular
estándares de calidad y observar y medir la práctica habitual, los más controversiales
por la dificultad que encierran, pues los estándares tienen que ser explícitos.
Luego de contrastar con estándares, debe plantearse el cambio, analizar los efectos del
cambio y continuar con el ciclo, que para algunos más que un proceso circular es un
proceso en espiral ascendente, en donde los criterios o estándares deben ser
continuamente replanteados para mantener el proceso de mejoramiento continuo y por
ello la salud de los pacientes.

La auditoría como proceso educativo y de mejora de la calidad de atención

Las diferentes metodologías aplicadas a la auditoría, y descritas en la literatura,


incluyen revisión de historias clínicas, análisis de los datos de los servicios recogidos
rutinariamente, auditoría basada en los criterios de asistencia, revisión por pares y
descripción de acontecimientos adversos. En base a este histórico es que marcamos
algunas diferencias de la auditoría que el ejercicio demuestra por su mayor vigencia a
escrutar efectos adversos o a investigar confidencialmente muertes perioperatorias o
muertes obstétricas.

Coincido con Ortega Benito cuando dice que elegir la auditoría es elegir un marco que
no amedrente a los neófitos, que excite a los expertos y que incite a los recalcitrantes,
recalcando que para mantener una correcta distensión, para limar asperezas o disipar
amenazas el procedimiento debe ser confidencial.

Si la educación se puede definir como la transmisión de la herencia cultural, la


iniciación a modo de comportamientos válidos y el fomento al desarrollo individual, la
auditoría se orienta a estos dos últimos aspectos: conduce a la mejora de la práctica
clínica por medio de mecanismos educativos, ya que condiciona la autoevaluación y el
desarrollo profesional a través de revisiones del rendimiento. Debe estimularse la
autoevaluación y no ser ejercicio de control y supervisión ejercido desde arriba.

En resumen el Programa de garantía y calidad debe reducir la morbilidad y la


discapacidad, los problemas iatrogénicos y aprovechar mejor los recursos económicos,
pero además de resultados cuantitativos, debe haber satisfacción de los pacientes y sus
familiares.
Experiencia de auditoria médica

La experiencia nacional está resumida en el cuadro, destacándose por el tiempo de


vigencia el servicio de auditoria médica del hospital Almenara, del Instituto Peruano
de Seguridad Social, que fue creada en 1991 y funciona ininterrumpidamente desde
esa fecha, iniciándose con un compromiso sólido del cuerpo directivo y del cuerpo
médico que tuvo y tiene una participación preponderante desde el diseño de la
organización, pasando por la adecuación de métodos y procedimientos y sobre todo
por la confiabilidad, luego de superar en los albores un manejo inadecuado de la
información.
Aún cuando la autocrítica es implícita en el ejercicio de la medicina, el procedimiento
de la auditoría médica, efectuada en forma sistemática y ordenada es relativamente
reciente, es a través del conocido Informe Flexner en 1910, el cual es una severa
crítica a las condiciones en las que se practicaba la medicina en Norteamérica en ese
tiempo, que se inició un movimiento para mejorar la educación médica.
Conclusiones.

A través del acto médico se intenta promover la salud, curar y prevenir la enfermedad y
rehabilitar al paciente.

El Acto Médico es un conjunto de acciones que recibe el usuario o paciente en los servicios
de salud, las cuales tienen como objeto la recuperación del paciente y son realizadas por un
profesional de la salud.

El acto médico es expresamente mencionado en los artículo 15, 25, 29, 40 y 42 de la LGS,
pero tiene que ver con toda la LGS y con todo el cuerpo legal del Estado peruano.

Es obligación de dar informe de alta, copia y epicrisis de la historia clínica

. la formación de los profesionales de la salud no solamente debe basarse en conocimientos.


Ya hemos hablado que es muy importante la formación y educación del paciente en
comunicación y en aspectos éticos para poder tener una persona bien formada. El rol de la
universidad es preparar adecuadamente a los profesionales de salud, para que se reduzca al
mínimo las posibilidades de cometer un error significativo cuando actúan bajo situaciones
adecuadas, cuando el entorno también es adecuado.

La responsabilidad del acto médico no es sólo del profesional de la salud, vemos que el
paciente mismo tiene una responsabilidad, así como la institución donde se desarrolla el
acto médico.
RECOMENDACIONES

Tratar a nuestro pacientes como si fuera una de nuestros familiares, con cariño y respeto .

Tener siempre presente en nuestro actuar los principios del acto medico que consiste
en la búsqueda del bien para el paciente y la no maleficencia, que consiste en evitar
cualquier forma de daño o lesión", este principio se identifica con el primum non nocere y
también los principios de autonomía o respeto por las decisiones del paciente competente y
de justicia por el cual todas las personas deben ser tratadas por igual .

Tener siempre presente que el acto médico tiene, como base fundamental, el amor del
médico por la vida humana, por el enfermo y por la misma profesión con la cual se ha
comprometido.

Informar al paciente sobre el diagnóstico, pronóstico, tratamiento y manejo de su problema


de salud.
Fuentes de información

-http://www.medspain.con/ant/n10_marod/actomed.htm
_http://www.minsa.gog.pe/publicaciones/pubs//actoMedico/
http://www.scielo.org.pe//scielo.php?
pid=s1018130x200100030000s&script=sc_arttext&ting=es(revista herediana).
INDICE

1_ CARATULA..........................................................................................................PAG 1.

2_INTRODUCCIÓN...................................................................................................PAG 2.

3_OBJETIVO GENERAL............................................................................................PAG 3.

4_JUSTIFICACIÓN DE ESTUDIO............................................................................PAG 4.

5_ACTO MEDICO Y PRINCIPIOS...........................................................................PAG 5.

6_ACTO MEDICO DIRECTO Y DOCUMENTAL....................................................PAG 6.

7_ACTO MEDICO Y ACTO JURÍDICO..................................................................PAG 7

8_ RESPONSABILIDAD DE ACTO MEDICO.......................................................PAG 10.

9_ETICA EN LA INFORMACIÓN DE ACTO MEDICO......................................PAG 13.

10_ ACTO MEDICO EN LA LEY GENERAL DE SALUD................................PAG. 14.

11_FORMALIDAD DEL ACTO MEDICO..(HISTORIA CLINICA...................PAG 24.

12_ CONCLUSIONES..........................................................................................PAG 27.

13_RECOMENDACIONES...................................................................................PAG 28.

14_FUENTES DE INFORMACIÓN......................................................................PAG 30

15_INDICE..............................................................................................................PAG 31.