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Fomento al Primer Empleo

La iniciativa que expide la Ley de Fomento al Primer Empleo contiene


algunos principios rectores:

• La expedición de una nueva Ley de carácter temporal para


impulsar la contratación de trabajadores que nunca han cotizado
en el IMSS;

• Opera mediante una deducción adicional que se le otorga a


aquellos patrones que generen un puesto de nueva creación, tanto
en e lSR como en el IETU;

• El monto de la deducción adicional se calcula restándole al salario


base, el monto de multiplicar dicho salario por la tasa del impuesto
Un vez hecho esto, se divide entre la misma tasa y se le aplica un
factor del 80%;

• El monto máximo de la deducción adicional equivale a 8 veces el


salario mínimo vigente en la zona geográfica que corresponda;

• Para que la deducción se aplique, el nuevo puesto de trabajo


deberá ser ocupado como mínimo 18 meses continuos;

• Se contempla que la deducción adicional para el segundo y tercer


año de implementación sea 25% menor;

• Los patrones tienen que cumplir con ciertos requisitos mínimos


para evitar abusos.

Derivado del análisis de la Comisión de Hacienda el dictamen aprobado


en la Cámara de Diputados el resultado obtenido fue el siguiente:
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• En lugar de una nueva Ley se incluyó dentro del capítulo VII de la
Ley del ISR clasificándola dentro del apartado de estímulos
fiscales. Por sí misma, esta modificación no limita el alcance de la
iniciativa.

• Se decidió no incluir el beneficio de la deducción adicional para


efectos del IETU por dos razones. La primera es que este impuesto
no permite deducciones distintas a la inversión, ya que incluso el
sueldo de los trabajadores es acreditado. La segunda es que el
costo fiscal de la inclusión en los términos de la iniciativa, en
promedio, ascendería a 6,693 millones de pesos anualmente. A
pesar de esta modificación, el estímulo atenderá a más del 80% de
las empresas, favoreciendo particularmente a aquellas que no
tienen tratamientos preferenciales y por lo tanto no tributan IETU.

• Se disminuyó el coeficiente aplicado al cálculo de 80% a 40%. La


SHCP habló de que en el primer año la iniciativa en sus términos
costaría 12,300 millones de pesos de menor recaudación en el ISR.
Finalmente, con el nuevo coeficiente, los cálculos de hacienda
hablan de 7, 600 millones de pesos.

La clave del coeficiente radica, en si es capaz de sustituir los


costos asociados a la seguridad social (IMSS, SAR e INFONAVIT) y
si además se constituye como un estímulo adicional. Para
simplemente sustituir los costos de la seguridad social bastaba
con un coeficiente del 20%, por lo que el resultado del 40% es
suficientemente atractivo para los patrones, para quienes
resultará más barato contratar en términos de la ley que
informalmente.

Por otra parte, vale la pena considerar que si bien existen cálculos
del gasto fiscal asociado a la implementación del estímulo, éstos
dependen del número de trabajadores beneficiados, el cual es
desconocido, por lo que podríamos hablar de los 250 mil
trabajadores señalados o incluso un mayor número.

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• La mecánica de la deducción adicional no se altera, por lo que las
facilidades para utilizar el estímulo por parte del patrón siguen
siendo las mismas. Esto a pesar de que existieron presiones para
que se buscara que se cambiara la deducción por un
acreditamiento, lo que hubiera perjudicado a las empresas sin
utilidades;

• Se mantuvo el monto máximo de la deducción en niveles de 8


salarios mínimos, a pesar de propuestas para disminuir dicho
monto;

• Permanecieron en sus términos tanto los meses continuos de


ocupación del nuevo empleo necesarios para poder obtener el
beneficio, como la transitoriedad de la propuesta;

• Se incluyeron algunos requisitos de información adicional que sólo


vuelven más ágil la fiscalización y no entorpecen la
implementación de esta política.

El resultado de la negociación es ampliamente positivo, ya que se logró


que la SHCP incluyera un estímulo fiscal de magnitud considerable, se
beneficiara a más del 80% de las empresas del país, se mantuviera un
mecanismo de implementación simple y se garantizara que la deducción
fuera lo suficientemente atractiva para que los patrones prefirieran
emplear este mecanismo a contratar informalmente.