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BREVE RESEÑA HISTORICA SOBRE LA ADORACIÓN PERPETUA DIURNA

La exposición diaria del Santísimo Sacramento en esta capilla del Monasterio


de la Inmaculada Concepción, se debe al entusiasmo de Monseñor Carlos
Ardila párroco de la Catedral, quien impulsado por su fervor eucarístico y el
de su hermana, Madre Clara Isabel, Abadesa del Monasterio de Pobres
Clarisas de Tunja, contagió a esta Comunidad.

Después de orar mucho, logró Monseñor Ardila convencer al prelado, Pedro


José Rivera, quien se dirigió a la Santa Sede y alcanzó la gracia insigne de la
licencia para la adoración perpetua diurna.

Al fin llegó la hora de Dios, y el 19 de marzo de 1962, siendo Abadesa la


Madre Inés de Jesús, se dio principio a tan anhelado deseo. La adoración
perpetua no cuenta con más recursos que los estipendios prodigados por los
fieles a través de las velaciones y limosnas de sus agradecidos devotos que
depositan en la alcancía del Santísimo Sacramento, actualmente lamparario.

Es muy conveniente que los fieles se enteren que este regalo divino también
ha tenido sus momentos de prueba. El primero fue el 20 de marzo de 1984,
cuando unos ladrones, atraídos por la codicia del oro y de las piedras
preciosas, profanaron sacrílegamente el Santísimo Sacramento, robándose la
Custodia donde se hallaba expuesto. Gracias a la solicitud y buen sentido
común del padre Antonio Rangel, desde que llegó a ocupar la capillanía ,
manifestó su inquietud porque se llegaran a robar la Custodia original. De ahí
que aprovechando el viaje de dos religiosas a Medellín , mandó conseguir
una segunda Custodia, a imitación de la original. Gran desengaño se llevarían
los profanadores al ir a vender dicha Custodia. Monseñor Victor Manuel
Forero , al día siguiente de la profanación vino a celebrar la Santa Misa y a
consolar a todas las hermanas de la comunidad que se hallaban muy tristes y
desanimadas ante tal sacrilegio acaecido. Les animó a no interrumpir por
nada del mundo la Adoración perpetua, único pararrayos en la Diócesis, y
diciendo y haciendo dejó la exposición como de costumbre. El señor Manuel
Cediel ofreció su colaboración para solventar los gastos del arreglo que se
proyectaba costeando la reja que ahora brinda mayor protección al Santísimo
Sacramento. Años más tarde, otros delincuentes irrumpieron en la capilla en
horas de la noche rompiendo los barrotes de una ventana posterior; cortando
una pedazo de la reja para apoyarse saltaron hacia el altar y violentando el
Sagrario impregnaron de un ácido copones y Custodia para comprobar el
metal del cual estaban elaborados, no siendo de su agrado pues no eran de
oro, dejaron tiradas varias formas del Santísimo Sacramento a la vez que
copones y Custodia deteriorados por el químico adicionado. Hoy al recordar
estos hechos irreverentes imploramos el perdón y la misericordia para estos
hermanos si aún viven y el descanso eterno de sus almas si ya algunos han
muerto.

Que Jesús Sacramentado les pague a todos la colaboración que


constantemente nos brindan y El espera que lo visiten con mayor frecuencia,
ya que nuestra salvación y la del mundo está pendiente de las oraciones de
las almas que viven junto al Sagrario. San Alfonso María de Ligorio dice: Jesús
Sacramentado es tan agradecido, que no puede ver la menor acción hecha
por su amor, la menor palabra dicha por su gloria, ni aún el más simple buen
deseo de agradarle , sin recompensarlo, llegando hasta retornar el ciento por
uno .La Venerable Paulina Jacot dice: Jesús sacramentado expuesto y adorado
en muchos altares: he ahí la salvación del mundo. No solo aquí ya somos
testigos de las gracias y bendiciones que recibimos de Dios Padre a través de
su Divino Hijo; también en la eternidad contemplaremos las múltiples gracias
y bendiciones conque Jesús , oculto bajo la fragilidad de la Hostia adorable,
ha correspondido a nuestro amor. Nuestro agradecimiento a los Prelados,
que con espíritu Eucarístico y celo pastoral han permitido tan extraordinario
privilegio ; a las abadesas que siguiendo el ejemplo de nuestra Santa Madre
Beatriz ,asidua alma eucarística, han procurado mantener viva y encendida la
antorcha de la Exposición. A los señores capellanes que se han prestado para
encender en el corazón de los fieles, este amor por Jesús Eucaristía.

Dios y la Santísima Virgen María bendigan hoy y siempre este pueblo


socorrano.
PRECES

Te pedimos Señor, concedas el descanso eterno a todas aquellas almas, que


en su momento y con su generosa asistencia y colaboración hicieron posible
se lograra obtener la licencia para la Adoración Perpetua Diurna, entre ellas
Monseñor Carlos Ardila, la Madre Clara Isabel y el padre Pedro José Rivera.

Acoge benigno todas las súplicas que te dirigimos los que a Ti acudimos, en
este recinto sagrado, para contemplar y adorar tu Divina presencia bajo la
sublime forma Eucarística. A nuestros adoradores y adoradoras fortalécelos
en las virtudes de la Fe, la Esperanza y la Caridad.

Suscita en los corazones de muchos jóvenes el deseo de consagrarse a Ti


como tus ungidos, celosos y santos pastores de las almas. Y a los ya
consagrados en especial Monseñor Carlos German, nuestro Vicario el padre
Ricardo y a todo el clero diocesano, irrádialos con tu Santo Espíritu y
fortalécelos en la debilidad, confórtalos en la tribulación y sosténlos en la
tentación.

Infunde, afianza y fortalece en nosotros, tus hijos, el deseo y la gracia de la


Adoración Eucarística. Danos siempre hambre y sed de este Pan Celestial y
que sacerdotes y religiosos, con nuestro estilo de vida, demos siempre fiel
testimonio del amor que profesamos a Jesús Eucaristía.
PRESENTACION DE OFRENDAS

Te presentamos el pan y el vino que, bajo la acción de tu Santo Espíritu, se


transforma en el pan vivo bajado del Cielo. Que nuestra frecuente comunión
del Cuerpo y la Sangre de Jesús, prolongue en nosotros su Divina acción
redentora y salvadora, dando así constantes frutos de santidad.

Te presentamos el agua, signo de vida y de tu acción vivificadora y


purificadora en nuestras almas. Que nuestra docilidad a la Gracia Santificante
bautismal redunde en alabanza, honor y gloria a la Santa Trinidad: Dios Padre,
Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Te presentamos la luz, signo de tu continua acción transformadora y


renovadora en nosotros. Que nuestro cotidiano vivir sea un fiel reflejo del
esplendor de tu Amor y tu Verdad, para que nuestras obras vayan siempre
acompañadas de bondad, misericordia, honestidad y sinceridad.

Te presentamos esta estola, signo de unción y de vida sacramental. Que todos


tus ungidos , sacerdotes y pastores de tu rebaño, sean fieles a tu Divina
Voluntad y auténticos constructores de tu reino de amor y paz, en medio de
su comunidad.