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de un prólogo escrito por Doña

Petrona en 1949
“Ante las dificultades que ha creado la escasez de servicio doméstico, he creído de
interés para todas las dueñas de casa tocar el tema. Quiero aconsejarles y programar
una relativa solución al problema. No hay duda de que, a primera vista, parece de
difícil solución, pero no es tal si se le encara con ánimo resuelto y decidido. Este
problema, que recién se empieza a sentir entre nosotros, hace tiempo ya existe en
toda Europa y Norteamérica. La situación se ha resuelto utilizando sus servicios lo
menos posible”.

“La dueña de casa moderna goza de un confort y de una situación verdaderamente


privilegiados. Nuestras abuelas no hubieran ni s

de un prólogo escrito por Doña


Petrona en 1949
“Ante las dificultades que ha creado la escasez de servicio doméstico, he creído de
interés para todas las dueñas de casa tocar el tema. Quiero aconsejarles y programar
una relativa solución al problema. No hay duda de que, a primera vista, parece de
difícil solución, pero no es tal si se le encara con ánimo resuelto y decidido. Este
problema, que recién se empieza a sentir entre nosotros, hace tiempo ya existe en
toda Europa y Norteamérica. La situación se ha resuelto utilizando sus servicios lo
menos posible”.

“La dueña de casa moderna goza de un confort y de una situación verdaderamente


privilegiados. Nuestras abuelas no hubieran ni s

de un prólogo escrito por Doña


Petrona en 1949
“Ante las dificultades que ha creado la escasez de servicio doméstico, he creído de
interés para todas las dueñas de casa tocar el tema. Quiero aconsejarles y programar
una relativa solución al problema. No hay duda de que, a primera vista, parece de
difícil solución, pero no es tal si se le encara con ánimo resuelto y decidido. Este
problema, que recién se empieza a sentir entre nosotros, hace tiempo ya existe en
toda Europa y Norteamérica. La situación se ha resuelto utilizando sus servicios lo
menos posible”.
“La dueña de casa moderna goza de un confort y de una situación verdaderamente
privilegiados. Nuestras abuelas no hubieran ni s

de un prólogo escrito por Doña


Petrona en 1949
“Ante las dificultades que ha creado la escasez de servicio doméstico, he creído de
interés para todas las dueñas de casa tocar el tema. Quiero aconsejarles y programar
una relativa solución al problema. No hay duda de que, a primera vista, parece de
difícil solución, pero no es tal si se le encara con ánimo resuelto y decidido. Este
problema, que recién se empieza a sentir entre nosotros, hace tiempo ya existe en
toda Europa y Norteamérica. La situación se ha resuelto utilizando sus servicios lo
menos posible”.

“La dueña de casa moderna goza de un confort y de una situación verdaderamente


privilegiados. Nuestras abuelas no hubieran ni s

televisión. Recetas, manuscritos y los mejores consejos de una de


las mujeres más influyentes del siglo XX en la Argentina.

“Con este libro deseo ayudar a toda la señora amante del arte
culinario. Con él, la persona más novicia puede confeccionar los
platos más exquisitos. Las recetas están explicadas en forma
clara y sencilla. Pido nada más que, al ponerlas en práctica, las
lean con atención, usen las cantidades exactas, se fijen en la
calidad de los ingredientes que se han de utilizar y sigan al pie de
la letra las instrucciones para su confecció