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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

UAPA

NOMBRE
Juan Marcos Fernández María

ASIGNATURA
Filosofía y Lógica Jurídica

PROFESOR
Pedro Pablo Hernández

MATRICULA
17-3684
Distinguido Participante:

Luego de investigar en la bibliografía básica de la asignatura y las demás


fuentes complementarias, realiza la siguiente actividad

1- Elabora un Ensayo sobre el Derecho en su perspectiva ontológica y


los límites del Derecho.

Para poder evaluar la naturaleza ontológica del Derecho resulta necesario


dejar claramente establecido que el Derecho Ente está formado por una
Esencia del Derecho y por una Existencia del Derecho. Si bien es cierto,
nuestra investigación no pretende ahondar acerca del estudio de la Esencia y
la Existencia del Derecho, pues tal tesis no ha sido aún cimentada o analizada
de manera concluyente, en razón de la complejidad y especialidad que supone
tal estudio. Sin embargo, lo que si pretendemos dejar claro es que el Derecho
como Ente, posee una Esencia y una Existencia, pues todo ente es unidad de
esencia y existencia; pues ninguna esencia puede darse en la realidad sin que
tenga existencia, ni tampoco cabe que algo que realmente existe no tenga
esencia.

Ponce de León, expresa que "el Derecho tiene una Esencia, esto es, aquello
por lo que el Derecho es lo que es; o bien, aquella nota o conjunto de notas
que constituyen al Derecho en sí, y que le son tan necesarias que, quitada una,
perece el concepto propio del Derecho"

Por otro lado, el Derecho tiene una Existencia, es decir, aquello material o real
que se puede concebir como una actuación de la esencia; esto es, la actual
presencia del Derecho en el orden físico o aquello por lo que el Derecho
intrínseca y formalmente se constituye presente en el orden de la naturaleza.

La ontología: es una parte de la metafísica que estudia lo que hay, es decir,


que entidades existen y cuáles no, ejemplo: ¿Existe Dios? ¿Existen las ideas
del pensamiento? ¿Existe lo abstracto?

León Duguit: sostiene una concepción del derecho objetivo y negar la


existencia de subjetivos.

Carlos de Montesquieu: sostiene que la sociedad humana se encuentra


sujeta a las leyes naturales.

Gustavo Hugo: sostiene que el derecho evoluciona conjuntamente con el


lenguaje.

Federico Carlos de Savigny: sostiene que el derecho, como el lenguaje, tiene


un carácter peculiar, que les impone la conducta particular de un pueblo dado.
2-Elabora un análisis en no más de dos hojas sobre de la relación del
Derecho con la política y la justicia.

Son las nociones de Poder y Derecho los ejes principales de la Filosofía


Política y la Filosofía Jurídica respectivamente. Una está ligada a la otra de
manera inexorable, por lo que es importante analizar y reflexionar de manera
permanente sobre el nexo de estas dos cuestiones. Entre estas dos vertientes,
la de la fuerza del poder político y la organización jurídica, se construye en
definitiva la historia y la vida de un país en sus aspectos económicos, sociales,
culturales. El tema es altamente subjetivo. Sobre un determinado hecho puede
recaer un sinfín de interpretaciones. Un tema puede ser abordado desde
diversas perspectivas. Es claro que hay un gran contraste de cada lado de esta
apasionante dialéctica. Afirma Norberto Bobbio, que el poder sin derecho es
ciego y el derecho sin poder, queda vacío.

Por un lado encontramos el Derecho desde un punto de vista científico, el cual


intenta por medio de diversas herramientas y ciencias auxiliares exponer su
modelo de cómo debe ser el mundo, de cómo debe ser la sociedad. Tiene por
fin inmediato establecer un sistema de convivencia (orden), y por fin último
imponer sanciones ante la ruptura de aquel orden (justicia). El Derecho crea
sistemas de normas, todas relacionadas entre sí en un orden jerárquico creado
a su vez por el mismo. Ya lo había dicho Montesquieu en su obra monumental
El Espíritu de las Leyes: “La historia de cada nación es consecuencia suya, y
que cada ley particular se ligaba con otra ley o dependía de otra más general.”.

En consecuencia, podemos concluir que el jurista estudia y analiza el Derecho


alejado de las pasiones, la coyuntura y de cualquier impedimento que pueda
tener para llegar a su objetivo: la verdad. Piensa el Derecho y el mundo
intentando hallar soluciones creativas y eficaces para las distintas situaciones y
problemas que va presentando el Derecho y las dudas que puedan surgir entre
las normas, para poder así poder aportar a la ciencia jurídica y a la filosofía del
Derecho.

El término política deriva del adjetivo polis, que es decir, referente a las
cuestiones de la ciudad (recordemos que en Grecia la organización política
estaba divida en Ciudades-Estado). De esto inferimos que la política para
nosotros es todo lo referente a las cuestiones del país, de los hilos que se
deben manejar para llevarlo y su futuro colectivo.

La política si bien en su fachada persigue el bien común (en última instancia


quizás lo haga realmente), también tiene como fin el monopolio del poder. Si es
abordada desde la teleología, podemos observar que sus fines podrían llegar a
ser varios, ya que existen diversos tipos de grupos sociales dentro del espectro
social y estos se organizan de manera a perseguir sus propios objetivos dentro
del escenario político. De esta manera se van formando los partidos políticos y
las concertaciones.
Se puede dudar del interés real del político por mostrar la verdad en su entera
magnitud. La etimología misma de la palabra partido (partire, o sea, dividir) nos
hace pensar que lo que se busca es la facción de la verdad que le convenga al
mismo en un determinado momento, ya sea por la disputa del poder, o por
otras cuestiones de carácter coyuntural y pasajero. Esa facción podría
perjudicar al mismo partido en otro momento, cambiada la situación.

En el caso particular de Paraguay, la Constitución Nacional de 1992 estableció


como forma de gobierno la Democracia representativa, participativa y pluralista.
Complejo es el menester de la democracia ya que debe buscar la coexistencia
y buena relación entre la libertad del hombre y las inquietudes de las masas. Lo
que refiere al Estado Social de Derecho, es para nosotros un concepto central,
no solo porque está en el artículo uno de la C.N., sino también porque desde el
punto de vista de la filosofía del derecho, es un concepto superador del
individualismo, o la pura defensa de los derechos individuales. Rechaza las
teorías extremistas en la órbita socialista pero también rechaza opiniones
radicalizadas terriblemente individualistas en el plano liberal.

Ese es pues el ideal que debe perseguir la relación entre la Política y el


Derecho. Pero para eso es necesario un valor fundamental que debe regir tanto
entre políticos, juristas y en la ciudadanía en general: el coraje. Ernest
Hemingway definió el coraje como “la gracia bajo presión”. La presión de la
coyuntura, del miedo. El coraje que debe tener político de alejarse de los
intereses partidarios en los momentos en que debe hacerlo. El coraje del jurista
a la hora de exponer con certeza y sin miedo sus conclusiones propias. El
coraje de la ciudadanía en general para salir reclamar lo suyo y manifestar su
voluntad.

El fanatismo, entendido como la obediencia ciega a una idea es un enemigo


terrible para el progreso colectivo, y es usualmente un mal que atañe a la
política criolla. Se debe erradicar de ella de manera eficaz si se quiere
realmente avanzar. El fanatismo puede estar relacionado o con la ignorancia, o
con la creencia de una verdad o un sistema de verdades que una vez
aceptadas ya no deben ponerse en discusión.

Entre el Derecho y la política, se encuentra el destino de la sociedad. Pero sin


coraje, es probable que el beneficio sea para unos pocos.