Sei sulla pagina 1di 12

DEFINICIÓN DE PRIVILEGIO

Privilegio proviene del latín privilegium. Y significa prerrogativa o gracia


que concede el superior, liberándolo de cargas o gravamen o confiriéndole un
derecho que no gozan los demás. Documento en que consta la concesión de
un privilegio todo favor, distinción preferencia o prelación.

Nuestro código civil en su artículo 1866 define “los privilegios como un


derecho que concede la ley a un acreedor para que se le pague con
preferencia a otros acreedores en consideración de la causa del crédito”.

A lo que se refiere el código civil es que los privilegios es el derecho o


preferencia en el cobro de un crédito, cuando concurren varios acreedores a
exigir el pago sobre el producto de una cosa determinada o de un patrimonio
en estado de cesación de pagos. Su origen se encuentra en la ley, pues lo
contrario posibilitaría violar la igualdad que deriva de ser el patrimonio prenda
común de los acreedores.

Es necesario e importante destacar la diferencia entre privilegio e


hipoteca, es que los privilegios se constituyen sobre Bienes muebles e
inmuebles en tanto que la hipoteca tradicional se constituye únicamente sobre
bienes inmuebles, por Ley y voluntad de las partes.

EL DEUDOR Y EL ACREEDOR

El deudor hipotecario es aquel que transfiere el derecho de propiedad.

El acreedor hipotecario, es el proveedor del préstamo u otro interés


otorgado a cambio de la garantía. Normalmente, una hipoteca se paga en
cuotas que incluyen los intereses y el monto prestado. Si el deudor no paga, se
produce la ejecución de la hipoteca, que permite al acreedor hipotecario exigir
el pago inmediato del total de la deuda.

CLASIFICACIÓN DE LOS ACREEDORES:

 Acreedores personales: Responden a esas personas que tienen en su


beneficio un crédito garantizado por un inmueble, que solamente tienen
acción personal contra su deudor para el cobro de sus créditos, los que
pueden fundarse en una escritura pública, en un documento privado o
en un contrato dentro del marco legal.
 Acreedores reales: Referidos a esos acreedores que cuentan con una
acción real sobre los bienes del deudor, a diferencia de los acreedores
personales, para hacerse pagos con ellos; un ejemplo es la hipoteca
dada y celebrada bajo los preceptos legales para su constitución los
cuales si generan acciones legales para casos de incumplimiento de la
obligación que da lugar a la hipoteca.
 Acreedores quirografarios: Es aquel acreedor que no tiene una garantía
real de pago (prendaria, hipotecaria) sobre un bien específico, y
únicamente posee un titulo de crédito sobre el deudor. La obligación que
surge de él en estos casos es de carácter personal, y podrá recaer sobre
todo el activo del patrimonio del deudor. los acreedores quirografarios
son los que se dan en préstamos quirografarios, en donde no se tienen
garantías reales de pago, pues queda de parte del deudor la garantía de
el responder con su patrimonio.
 Acreedor privilegiado: Es aquel que goza de un privilegio sobre
determinados bienes del deudor, por oposición a los acreedores
ordinarios o comunes que no gozan de ningún derecho preferente de
cobro.
 Acreedor hereditario: Es esa parte de la relación existente que cuenta
con el derecho de reclamar a los herederos de su deudor el pago no
efectuado por el causante.
 Acreedor solidario: Es aquel acreedor que tiene a su favor,
conjuntamente con otros, un mismo crédito, de tal manera que cada uno
de los acreedores puede exigir el pago total de la deuda.

LA HIPOTECA

El artículo 1.877 CCV define la hipoteca como un derecho Real


constituido con respecto a los bienes del deudor o de un tercero, en beneficio
de un acreedor, para asegurar sobre estos bienes el cumplimiento de una
determinada obligación.

Reseña histórica
a. En la época clásica: En la Grecia y Roma antigua hasta cierto punto las
garantías reales fueron rudimentarias puede resumirse su evolución en
que en primer lugar, existió una ganancia imperfecta, consistente en que
el deudor transmitía la propiedad de la cosa que servía de garantía, al
acreedor, quien tenía la obligación de devolverla al quedar extinguida la
obligación principal

Posteriormente, aparece la prenda que viene a solucionar ciertos


inconvenientes que eran creados por la fiducia, en el sentido de que esta
implicaba una doble transmisión de la propiedad, y por otra parte, ya se
tratara de cosas muebles o inmuebles, había el desplazamiento de la
cosa a manos del acreedor. Luego, al perfeccionar la prenda, tiene lugar
la hipoteca, que tenía como objeto tanto bienes muebles como
inmuebles, pero que se distinguía de la prenda en que la cosa quedaba
en poder del deudor, es decir que no existía el desplazamiento de
posesión

b. En Grecia: La evolución histórica de las garantías reales en Grecia se


resume en que el primer antecedente de estas garantías no fue más que
una verdadera venta con pacto de retracto, equivalente a la enajenación
fiduciaria que existía en Roma. Por otro lado, tuvo nacimiento la prenda,
la cual tenía como característica fundamental que no se transfería la
propiedad al acreedor sino la posesión de la cosa, que es la forma como
se conoce actualmente.

c. En Roma: la hipoteca nació como consecuencia de la evolución histórica


de la prenda y no como se ha dicho que fue trasplantada del derecho
griego o egipcio. En tal sentido, ‘’a la antigua enajenación fiduciaria que
confería primero la propiedad y luego la posesión, se sustituyó la
hipoteca cuya característica especial era la de dejar la cosa en garantía
en poder del deudor. Las hipotecas que se aplicaban tanto a las cosas
muebles como a las cosas inmuebles, no confería originariamente sino
el ius posidendi, en virtud del cual el acreedor, al vencimiento dele
termino, no podía sino apoderarse de la cosa, y de esta manera hacer
presión sobre el deudor para hacerlo pagar la deuda.

Más tarde, el ius posidendi se agregó al ius distrahendi, o derecho de


vender la cosa, entendiéndose que este ius distrahendi fue primero una
cláusula contractual que al generalizarse se convirtió en clausula
sobreentendida y luego fue generalizada por Justiniano.

d. En la edad media la hipoteca es el producto de una evolución propia,


semejante a la que hubo en Grecia y Roma, pero no proviene de estas.
En la edad media tuvo nacimiento la máxima, según la cual los muebles
no tienen persecución por la hipoteca, lo que trajo como consecuencia
que la hipoteca solamente se limitara a los bienes inmuebles

e. En los tiempos modernos: De todo lo mencionado Anteriormente en


relación a la evolución histórica de la hipoteca, se puede concluir, en que
esta institución en los tiempos modernos, tiene muy pocas variantes, con
la única diferencia que hoy no se concibe ningún sistema hipotecario
que no lleve implícito un sistema de publicidad que le confiera plena
validez y eficacia.

IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LA HIPOTECA

La hipoteca es una constitución jurídica que está íntimamente vinculada al


crédito. De ahí, que una de sus manifestaciones más características es el
crédito inmobiliario, expresado mediante acreencias y dinero protegidas
legalmente, a través de la garantía real representada por el valor de los bienes
afectados.

En cuanto a la riqueza inmobiliaria cabe destacar la función social y


económica que tienen los terrenos, cuya propiedad es reconocida y amparada
por el derecho, y también se debe resaltar que su valor depende de varios
factores, entre los cuales se encuentran su situación geográfica, su
productividad, explotación racional, condiciones climatológicas, posibilidades
de riego, entre otras. Todos estos factores deben aunarse, para que de la tierra
pueda derivarse la riqueza esperada compensatoria de todos los sacrificios
humanos, para poder alcanzar el logro de los objetivos es necesario la
inversión de capitales y estos capitales se obtienen mediante el crédito, para
cuya seguridad se constituye la hipoteca. De igual manera, los Estados tienen
grandes riquezas, representadas por el valor de la tierra que forma su territorio,
terrenos, que deben brindar perspectivas de desarrollo a los habitantes, a
través del producto que puedan extraer de ellas, para lo cual requieren del
crédito hipotecario oportuno y con facilidades. Esto en relación al medio rural,
en cambio, al referirse al medio urbano el producto de la tierra no es el más
importante, los inmuebles constituyen la mayor fuente de riqueza económica de
los cuales derivan innumerables actividades que generan el aumento de la
riqueza colectiva, para lo cual requieren fuertes inversiones que se operan a
través del mencionado crédito hipotecario.

Todo crédito hipotecario afecta al acreedor, al deudor, al bien gravado y a


los terceros.

Afecta a los acreedores ya que son ellos los que otorgan el crédito, en la
medida en que puedan tener una mayor o mejor garantía, y en este sentido, la
garantía más segura es la hipotecaria y serán perjudicados si los medios
legales para ser efectivo su pago, no son eficaces. En este caso el medio más
idóneo establecido por las leyes, es el procedimiento judicial, para recuperar el
capital. Esto en atención a que el Derecho moderno, prohíbe que el acreedor,
se adueñe del bien, en pago de la deuda. Por ello las leyes, que permiten la
constitución de hipotecas, deben ser lo más coherente posible, para que
faciliten la acción de hipotecas, y a la vez que permiten la eventual ejecución
en caso de incumplimiento.

El crédito hipotecario tiene suma importancia para los deudores, a pesar del
gravamen que le produce, porque ellos continúan siendo propietarios de la
cosa, gozan de todas las prerrogativas que le confiere el derecho de propiedad,
con la única limitación de no ocasionar perjuicios al acreedor en el sentido de
que efectúe actos intencionales que desmejoren o menoscaben al bien. El
deudor continua disfrutando la cosa, como si no hubiese ocurrido nada; al
contrario, la hipoteca le permite la obtención de créditos o recursos que
representan un aumento patrimonial para el deudor, y quizá no podría obtener
por otros medios, y sin el cual no podría realizar las operaciones deseadas.
Mediante el crédito hipotecario, el deudor podría lograr:

a. La adquisición de inmuebles. Estos mismos inmuebles, servirían de


garantía, por el saldo deudor de la compra-venta;
b. Obtener préstamos para edificar
c. El crédito para fomento y desarrollo agrícola y pecuario, etc.

Por otra parte, es de la esencia del contrato que el deudor conserve la


propiedad y retenga en su poder el inmueble, y pueda utilizarlo en su propio
beneficio. Esto le permite enajenarlo y gravarlo con nuevas cargas, lo que
quiere decir que los efectos de la hipoteca se extienden hacia terceras
personas, en su condición de adquirientes, segundos acreedores,
arrendatarios, cesionarios. En tal situación, el legislador ha tomado
previsiones para regular y solucionar los múltiples conflictos que por lo
demás, pueden afectar los intereses generales de la colectividad. En razón
a todas estas circunstancias es por lo que los terceros tienen necesidad de
conocer la verdadera situación jurídica en que se encuentre el inmueble,
cuestión que se resuelve con la publicidad de la hipoteca, para evitar que
por mala fe el deudor no declare los gravámenes que pueda tener el
inmueble, con el consiguiente perjuicio para el tercero que pueda negociar
con él.

CARACTERÍSTICAS

 Es un derecho real de garantía: el derecho real de garantía es aquel que


tiene como finalidad asegurar el cumplimiento de una obligación. Esta
garantía real hipotecaria en principio solo puede constituirse sobre bienes
inmuebles, se dice en principio porque según la Ley de Hipoteca Mobiliaria
y Prenda sin Desplazamiento de Posesión, también puede constituirse
sobre bienes muebles. El art 1.877 del CCV establece que la hipoteca es un
derecho real constituido sobre los bienes de un deudor o un tercero, en
beneficio de un acreedor, para asegurar sobre estos bienes el cumplimiento
de una obligación.
 Es un derecho accesorio: el derecho real accesorio es el otorgado a un
acreedor sobre una cosa (prenda o hipoteca), con el objeto de garantizar el
pago de un crédito. La hipoteca es un derecho accesorio, ya que para su
existencia presupone la existencia y validez de una obligación principal, por
ser un contrato accesorio sufre las mismas consecuencias del contrato
principal.
 No confiere al acreedor hipotecario los derechos de uso, goce y
disposición de la cosa hipotecada: en la hipoteca no ocurre lo mismo que
en los derechos reales principales, pues esta no le confiere la transferencia
de la posesion del bien al acreedor, y por lo tanto no tiene ni el uso ni el
goce de la cosa, ni tampoco la disposición de la misma.
 Es un contrato solemne: la hipoteca es un contrato solemne, porque
necesita de la escritura y del registro correspondiente para surtir sus efectos
y su eficaz. El art 1879 CC establece que si la hipoteca no se registro, no
puede tener existencia, aunque el documento constitutivo haya sido
reconocido.
 Es un derecho especial: de acuerdo al art 1.871 CCV la hipoteca no
puede subsistir sino sobre bienes especialmente designados y por una
cantidad determinada de dinero. Según esta norma, para que pueda tener
efecto la hipoteca, además de la publicidad, se requiere la designación
especial de los bienes sobre los cuales debe ser constituida.
 Es un derecho indivisible: el segundo aparte del art 1.877 CCV establece
que la hipoteca es indivisible y subsiste sobre todos los bienes hipotecados.
La hipoteca es indivisible en el sentido que el bien es gravado a ella en
todas y cada una de sus partes, por consiguiente si el deudor o cualquiera
de sus herederos cancelan una parte de la deuda, no puede solicitar que se
declare libre una parte de ese bien hipotecado.

PUBLICIDAD DE LA HIPOTECA

La legislación acoge el principio de especialidad y publicidad ya que la


hipoteca no tiene efecto si no se ha registrado con arreglo a lo dispuesto sobre
el Registro Publico en sus arts. (1913 al 1916). De esta manera se establece
que todo titulo que se lleve a registrar debe designar claramente el nombre,
apellido, edad, profesión y domicilio de las partes, y la fecha de la escritura, en
letras. En el acto del registro también debe indicarse el nombre, apellido, edad
y profesión de la persona que presente el titulo para registrarlo.

Todo titulo que deba registrarse designara los bienes sobre los cuales
verse, por su naturaleza, situación, linderos, nombre especifico cuando lo
tenga, el estado, distrito, departamento, parroquia o municipios, y demás
circunstancias que sirvan para hacerlos conocer distintamente. Es
indispensable la plena identificación de los bienes objeto de registro, con todos
los requisitos exigidos por la ley, para impedir que los terceros puedan
confundirse o errar en la individualización de los mismos.

Así mismo el registro debe hacerse en la Oficina Subalterna donde este


situado el inmueble objeto del acto. Si se trata de varios inmuebles situados en
diferentes jurisdicciones se hará el registro en las oficinas correspondientes. La
omisión de la publicidad es sancionada con la inexistencia del contrato de
hipoteca, pudiendo ser invocada tanto por las partes como por terceros.

En términos generales, en el Derecho Venezolano, la publicidad se


realiza mediante la institución del Registro, hallándose las disposiciones que la
rigen tanto en el código civil venezolano como en la ley de registro público y
notario.

GRADUACIÓN DE LA HIPOTECA

La Hipoteca produce efecto y se posiciona para la graduación


desde el momento de su registro, aunque se trate de una obligación futura
o eventual. Las Hipotecas se van a graduar conforme al orden que se
hayan registrado, y se registraran según el orden de su presentación.
Según esta disposición, el grado se determinara en el orden que estén
ubicadas en el protocolo.

El registro del documento es lo que confiere el derecho de hipoteca, y de


acuerdo a la fecha del registro es como se establece el orden en que deben ser
graduadas de acuerdo a los demás créditos hipotecarios. Para comprender
mejor lo que se está refiriendo, se plantea este ejemplo: Un terreno puede
sustentar diversas Hipotecas al mismo tiempo, donde el acreedor que registró
la primera tiene toda la preferencia para subastarla y cobrarse, para el caso en
que el deudor no pague, y lo que quede como sobrante pasará al acreedor que
tenga la segunda Hipoteca registrada, conociéndose a la primera Hipoteca
como “Hipoteca de Primer Grado”; en consecuencia, a la segunda como
“Hipoteca de Segundo Grado”.

ELEMENTOS DE LA HIPOTECA

Al igual que todos los contratos la hipoteca como parte de ellos tiene los
mismos elementos que son comunes a todos los demás.

 Consentimiento. No se da en todas las clases de hipoteca solo en la


hipoteca convencional o voluntaria. Para que tenga nacimiento la
hipoteca es necesario la voluntad legítimamente manifestada por las
partes contratantes.
 Capacidad y poder. El artículo 1.890 establece que no podrá hipotecar
válidamente sus bienes sino quien tenga capacidad para enajenarlos. Es
oportuno recordar que capacidad es la aptitud o medida para gozar de
un derecho o para el ejercicio del mismo.
 Objeto. Debe tener todas las características al igual en todos los
contratos, en tal sentido debe ser posible y determinado. No debe ser
contrario a las leyes, la moral y buenas costumbres.
 Causa. En todo contrato debe existir una causa por la cual se contrae la
obligación y por ende, la hipoteca debe de estar basada en una causa
licita en virtud del principio según el cual no hay obligación sin causa.

DERECHO COMPARADO

En Alemania, preceptos legales imponen la constitución de la hipoteca


por una cantidad determinada de dinero expresada en moneda de curso legal
en ese país. En doctrina, la inserción de cláusulas de valor en la constitución
hipotecas fue doctrinariamente considerada como inadmisible por contradictoria
con el principio de la especialidad hipotecaria y en consecuencia nula. Las
llamadas hipotecas de valuta y las de valor estable o valor constante fueron
admitidas temporalmente como excepcionales, por obra de específicas
intervenciones legislativas.
En España, la inscripción hipotecaria ha de hacerse por un importe
determinado en moneda de curso legal. A partir de 1959 se dio entrada en ese
país, por medio de disposiciones reglamentarias de dudosa legitimidad, a las
cláusulas de estabilización en materia hipotecaria, dentro de rigurosos límites
temporales, económica y jurídica, entre los cuales figura el relativo a la fijación
de la cantidad máxima de responsabilidad hipotecaria

En Francia, la hipoteca convencional ha de constituirse por una cantidad


de dinero determinada en moneda de curso legal, o bien a partir de la ley del 6
de abril de 1998, en moneda extranjera con expresión de su contravalor en
moneda nacional.

En Italia, la hipoteca ha de constituirse por una cantidad determinada en


dinero, en doctrina y en decisiones de la casación italiana no se ha contradicho
este principio

En Suiza, la inscripción hipotecaria debe hacerse por una suma


determinada en moneda suiza, por expresa disposición legal
Republica Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Universidad Nororiental Privada Gran Mariscal de Ayacucho
Escuela de Derecho. Núcleo – Maturín
Cátedra: Derecho Civil IV

LA HIPOTECA

Facilitador: Bachilleres:
Abog. Arnoldo Tepedino. Arreaza Valeska CI-16.171.637
Espinoza Paola CI- 25.658.685
García Orianna CI- 26.291.546
Gómez Oriana CI-
Silva Leydimar CI-

4to Año. Sección 01

Maturín, Enero de 2019