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Alegraos ante el Señor:

El Santuario y la adoración

Para el 23 de julio de 2011

La adoración en los servicios del Santuario se centraba en las provisiones divinas para
salvarlos del pecado y hacerlos santos diariamente. También proporcionaba los medios
para comunicarse con Dios y celebrar su bondad.

Sábado 16 de julio
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Éxodo 25:1-22 ( CB ) ; 29:38, 39 (
CB ) ; 35 ( CB ) ; Deuteronomio 12:5-7, 12, 18 ( CB ) ; 16:13-16 ( CB ).
PARA MEMORIZAR:
Y os alegraréis delante de Jehová vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras
hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el levita que habite en vuestras
poblaciones; por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros” (Deut. 12:12).
EL ESCRITOR RUSO LEÓN TOLSTÓI escribió acerca de un amigo que, al
acercarse a la muerte, explicó su propia pérdida de fe. El hombre ,desde su infancia,
había orado. Tenía su propio acto de devoción privada y adoración antes de ir a dormir.
Un día, después de una partida de caza con su hermano, se estaba preparando para ir a la
cama en la misma habitación, y se arrodilló para orar. Su hermano lo miró y
dijo:“¿Todavía haces eso?” Desde ese momento, nunca más oró, nunca más adoró y
nunca más ejercitó su fe. Las palabras “¿Todavía haces eso?” revelaron cuán sin sentido
había sido este rito para él durante esos años, y por ello no lo hizo más.
Esta historia ilustra el peligro de una mera adoración ritual. La adoración necesita salir
del corazón, de una relación real con Dios. Por eso, esta semana consideraremos el
servicio del Santuario, el centro de la adoración israelita, y derivaremos lecciones acerca
de cómo podemos tener experiencias de adoración más profundas.

Domingo 17 de julio - - -Audio

Durante su permanencia en el Sinaí, Israel recibió lecciones preciosas. Fue un


período de preparación especial para cuando heredaran la tierra de Canaán. El
ambiente allí era más favorable para la realización del propósito de Dios. Sobre la
cima del Sinaí, haciendo sombra sobre la llanura donde estaban diseminadas las
tiendas del pueblo, descansaba la columna de nube que los había guiado durante el
viaje. De noche, una columna de fuego les daba la seguridad de la protección
divina y, mientras dormían, caía suavemente sobre el campamento el pan del cielo.
Por todas partes, las enormes montañas escarpadas hablaban, en su solemne
grandeza, de la paciencia y la ma- jestad eternas. Se hizo sentir al hombre su
ignorancia y debilidad en presencia de Aquel que "pesó los montes con balanza y
con pesas los collados". Allí, por la manifestación de su gloria, Dios trató de
impresionar a Israel con la santidad de su carácter y de sus exigencias, y con la
excesiva culpabilidad de la desobediencia.
Pero el pueblo era tardo para aprender la lección. Acostumbrado en Egipto a las
representaciones materiales más degradantes de la Deidad, era difícil que
concibiera la existencia o el carácter del Invisible. Compadecido de su debilidad,
Dios le dio un símbolo de su presencia. "Y harán un santuario para mí, y habitaré
en medio de ellos". En cuanto a la construcción del santuario como morada de
Dios, Moisés recibió instrucciones para hacerlo de acuerdo con el modelo de las
cosas que estaban en los cielos. El Señor lo llamó al monte y le reveló las cosas
celestiales; y el tabernáculo, con todo lo perteneciente a él, fue hecho a semejanza
de ellas (La educación, pp. 34,
35). Mientras Moisés estaba en el monte, Dios le ordenó: "Hacerme han un
santuario, y yo habitaré entre ellos" (Éxodo 25:8); y le dio instrucciones completas
para la construcción del tabernáculo. A causa de su apostasía, los israelitas habían
perdido el derecho a la bendición de la presencia divina, y por el momento hicieron
imposible la construcción del santuario de Dios entre ellos. Pero después que les
fuera devuelto el favor del cielo el gran caudillo procedió a ejecutar la orden
divina.
Ciertos hombres escogidos fueron especialmente dotados por Dios con habilidad y
sabiduría para la construcción del sagrado edificio. Dios mismo le dio a Moisés el
plano con instrucciones detalladas acerca del tamaño y forma así como de los
materiales que debían emplearse y de todos los objetos y muebles que había de
contener. Los dos lugares santos hechos a mano, habían de ser "figura del
verdadero", "figuras de las cosas, celestiales" (Hebreos 9:24, 23), es decir, una
representación, en miniatura, del templo celestial donde Cristo nuestro gran Sumo
Sacerdote, después de ofrecer su vida como sacrificio, habría de interceder en
favor de los pecadores. Dios presentó ante Moisés en el monte una visión del
santuario celestial, y le ordenó que hiciera todas las cosas, de acuerdo con el
modelo que se le había mostrado. Todas estas instrucciones fueron escritas
cuidadosamente por Moisés, quien las comunicó a los jefes del pueblo (Patriarcas y
profetas, p. 356).

Domingo 17 de julio
“Y HABITARÉ EN MEDIO DE ELLOS”

“Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada,


que tú has preparado, oh Jehová, en el santuario que tus manos, oh Jehová, han
afirmado” (Éxo. 15:17).

Exo 15:17 Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad,


En el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová,
En el santuario que tus manos,
oh Jehová, han afirmado.

Esta es la primera mención de un santuario en las Escrituras. Lo cantaban los hijos de


Israel como parte del canto de liberación después de su salida de Egipto. El versículo
habla no solo acerca del Santuario, sino también implica que será la morada de Dios en
la Tierra. La palabra hebrea traducida como “morada” viene de una raíz que significa,
literalmente, “sentarse”. ¿Estaba Dios realmente por vivir, por “sentarse”,entre su
pueblo aquí en la Tierra?
Lee Éxodo 25:1 al 9. ( CB ) ¿Cuáles son los dos puntos principales que aprendemos
de estos versículos, y por qué son tan asombrosos? (Mientras piensas en la
respuesta, reflexiona acerca de quién es Dios,su poder, su majestad y su poderío.)

Exo 25:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:


Exo 25:2 Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón
que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda.
Exo 25:3 Esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata, cobre,
Exo 25:4 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras,
Exo 25:5 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de
acacia,
Exo 25:6 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y
para el incienso aromático,
Exo 25:7 piedras de ónice, y piedras de engaste para el efod y para el
pectoral.
Exo 25:8 Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.
Exo 25:9 Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo,
y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis.

El Dios que liberó a Israel ahora habitaría entre ellos. El mismo Dios que fue capaz de
realizar tantas “señales y milagros” increíbles (Deut. 6:22), el Dios que creó los
cielos y la tierra, viviría ahora entre su pueblo. Deu 6:22 Jehová hizo señales y
milagros grandes y terribles en Egipto, sobre Faraón y sobre toda su
casa, delante de nuestros ojos;

La presencia de Dios estaría cerca.


Sobre todo, él viviría en un edificio que los seres humanos caídos habían hecho. Él, que
habló y los mundos aparecieron, podría haber dicho la palabra y creado una estructura
magnífica. En cambio, hizo que su pueblo estuviera íntimamente involucrado en la
creación del lugar, no solo para ser su morada, sino también para ser el centro de toda la
adoración israelita.
Los israelitas no hicieron el Santuario de acuerdo con normas humanas. Por el contrario,
“conforme al [...] diseño [...] lo haréis” (Éxo. 25:9). Cada aspecto del Tabernáculo
terrenal había de representar al Dios santo en forma apropiada y debía ser digno de su
presencia.
Todo en ello debía inspirar un sentido de majestad y reverencia. Después de todo, esta
era la morada del Creador del universo.

Imagina estar frente a un edificio y saber que dentro de esa estructura moraba
Yahweh, el Dios Creador, el Señor del cielo y de la tierra. ¿Qué clase de actitud
habrías tenido, y por qué? ¿Qué tedebe decir tu respuesta acerca de la actitud que
deberías tener durante la adoración?

Lunes 18 de julio
CORAZONES DISPUESTO

Dios eligió morar entre su pueblo, y lo hizo en un edificio que ellos mismos debían
hacer, a diferencia de algo que Dios podría crear en forma sobrenatural. Él los involucró
directamente, un acto que idealmente los acercaba a él. Junto con eso, él no creó
milagrosamente los materiales que se usarían para la estructura.

Lee Éxodo 35. ( CB ) ¿Qué lecciones importantes podemos obtener de esto para
nosotros mismos con respecto al tema de la adoración?

Exo 35:1 Moisés convocó a toda la congregación de los hijos de Israel y les
dijo: Estas son las cosas que Jehová ha mandado que sean hechas:
Exo 35:2 Seis días se trabajará, mas el día séptimo os será santo, día de
reposo para Jehová; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno,
morirá.
Exo 35:3 No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día
de reposo.
Exo 35:4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel,
diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado:
Exo 35:5 Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso de
corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce,
Exo 35:6 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras,
Exo 35:7 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de
acacia,
Exo 35:8 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y
para el incienso aromático,
Exo 35:9 y piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y para el
pectoral.
Exo 35:10 Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las
cosas que Jehová ha mandado:
Exo 35:11 el tabernáculo, su tienda, su cubierta, sus corchetes, sus
tablas, sus barras, sus columnas y sus basas;
Exo 35:12 el arca y sus varas, el propiciatorio, el velo de la tienda;
Exo 35:13 la mesa y sus varas, y todos sus utensilios, y el pan de la
proposición;
Exo 35:14 el candelero del alumbrado y sus utensilios, sus lámparas, y el
aceite para el alumbrado;
Exo 35:15 el altar del incienso y sus varas, el aceite de la unción, el
incienso aromático, la cortina de la puerta para la entrada del
tabernáculo;
Exo 35:16 el altar del holocausto, su enrejado de bronce y sus varas, y
todos sus utensilios, y la fuente con su base;
Exo 35:17 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina de la
puerta del atrio;
Exo 35:18 las estacas del tabernáculo, y las estacas del atrio y sus cuerdas;
Exo 35:19 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las
sagradas vestiduras de Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos
para servir en el sacerdocio.
Exo 35:20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de
Moisés.
Exo 35:21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a
quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del
tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas
vestiduras.
Exo 35:22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de
corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase
de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.
Exo 35:23 Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo
de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o pieles de tejones, lo
traía.
Exo 35:24 Todo el que ofrecía ofrenda de plata o de bronce traía a Jehová
la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia la traía para toda la
obra del servicio.
Exo 35:25 Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus
manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino
fino.
Exo 35:26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría
hilaron pelo de cabra.
Exo 35:27 Los príncipes trajeron piedras de ónice, y las piedras de los
engastes para el efod y el pectoral,
Exo 35:28 y las especias aromáticas, y el aceite para el alumbrado, y para
el aceite de la unción, y para el incienso aromático.
Exo 35:29 De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos los que
tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra, que Jehová
había mandado por medio de Moisés que hiciesen, trajeron ofrenda
voluntaria a Jehová.
Exo 35:30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado
a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá;
Exo 35:31 y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en
inteligencia, en ciencia y en todo arte,
Exo 35:32 para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en
bronce,
Exo 35:33 y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para
trabajar en toda labor ingeniosa.
Exo 35:34 Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como
Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan;
Exo 35:35 y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda
obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en
carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen
todo diseño.

Nota que el énfasis está en la palabra dispuestos. Dios dijo: “todo generoso de corazón”
(Éxo. 35:5), y todo aquel a quien “su corazón estimuló” (Éxo. 35:21) respondió. Esto
significa que no hubo fuego ni truenos ni una voz sonora del Sinaí dando las órdenes
para dar sus ofrendas. En cambio, vemos aquí la operación del Espíritu Santo, quien
nunca fuerza a nadie. La disposición a dar, del pueblo, se reveló en un sentido de
gratitud por lo que Dios había hecho por él.
Además, nota que la gente estuvo dispuesta a dar para la obra de la construcción de un
santuario, y que lo hicieron con un espíritu gozoso.
Voluntariamente dieron dones materiales, su tiempo, sus talentos y sus habilidades
creativas: “Todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría” (vers. 26); “todo
hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella (Éxo. 36:2).

Al dar como dieron, ¿qué estaban haciendo los israelitas, aun antes de construir el
Santuario

A menudo pensamos de la adoración como un grupo de personas que se reúnen para


cantar, orar y escuchar un sermón. Esto es cierto, pero la adoración no está limitada a
eso. Lo que los hijos de Israel estaban haciendo era adorar. Cada acto de negación
propia al renunciar a sus bienes propios materiales, o a su propio tiempo, o a sus propios
talentos por la causa de su Señor, es un acto de adoración.

Piensa acerca de tus propios actos en cuanto a dar: diezmos, ofrendas, tiempo,
talentos. ¿Cómo has experimentado lo que significa adorar por medio de esos
actos? Al darte a ti mismo, ¿cómo fuiste enriquecido?

Lunes 18 de julio - - -Audio

"El tabernáculo fue hecho de acuerdo con el mandamiento de Dios. El Señor


suscitó hombres y los habilitó con facultades sobrenaturales para llevar a cabo una
obra sumamente ingeniosa. No se permitió que ni Moisés ni sus obreros
planificaran la forma ni los métodos de construcción del edificio. Dios mismo trazó
el plano y se lo dio a Moisés, con indicaciones definidas en cuanto a su tamaño y
sus formas, y los materiales que debían emplearse en la construcción, y especificó
cada mueble que se colocaría en él. Le presentó un patrón en miniatura del
santuario celestial, y le ordenó que hiciera todo de acuerdo con el modelo que se le
había mostrado en el monte. Moisés escribió todas estas indicaciones en un libro y
las leyó delante de la gente más influyente.
Entonces el Señor pidió al pueblo que trajera ofrenda voluntaria, para que le
hicieran un santuario, de manera que pudiera morar entre ellos... Era necesario
realizar grandes y costosos preparativos. Había que reunir materiales preciosos y
costosos. Pero el Señor aceptaba solamente las ofrendas voluntarias. La devoción a
la obra de Dios y el sacrificio sincero se requerían en primer lugar a fin de
preparar un sitio para el Altísimo. Y cuando ya estaba en marcha la construcción
del santuario, y la gente estaba trayendo sus ofrendas a Moisés, y cuando él las
estaba presentando a los obreros, todos los hombres sabios que estaban dedicados
a la obra evalua- ron las ofrendas y vieron que la gente había traído suficiente e
incluso más de lo que se podía usar. Y Moisés proclamó por el campamento lo
siguiente: "Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así
se le impidió al pueblo ofrecer más" (La historia de la redención, p. 155).
Hemos de alabar a Dios mediante un servicio tangible, haciendo todo lo que
podamos para aumentar la gloria de su nombre. Dios nos imparte sus dones para
que podamos también dar, y hacer así que el mundo conozca su carác- ter. En el
sistema judío, las ofrendas formaban una parte esencial del culto de Dios. Se
enseñaba a los israelitas a destinar una décima parte de todas sus entradas al
servicio del santuario. Además de esto habían de traer ofrendas por el pecado,
ofrendas voluntarias, y ofrendas de gratitud. Estos eran los medios para sostener el
ministerio del evangelio en aquel tiempo. Dios no espera menos de nosotros de lo
que esperaba de su pueblo antiguamente. Debe llevarse adelante la gran obra de la
salvación de las almas. El ha hecho provisión para esa obra por medio del diezmo y
las ofrendas. Él espera que así se sostenga el ministerio del evangelio. Reclama el
diezmo como suyo, y siempre debería ser considerado como una reserva sagrada, a
fin de ser colocado en su tesorería para beneficio de la causa de Dios. El nos pide
también ofrendas voluntarias y ofrendas de gratitud. Todo esto ha de ser dedicado
para la propagación del evangelio hasta los confines de la tierra (Palabras de vida
del Gran Maestro, pp. 241, 242).
Dios se ha reservado una porción específica de nuestro tiempo y nuestros medios.
Ignorar estos mandatos es robarle a Dios. Los cristianos declaran que sus
privilegios son mucho mayores que los que tenía el pueblo judío; por lo tanto no
deberían contentarse con dar menos a la causa de Dios que lo que ellos ofrecían. El
diezmo era solamente una parte de lo que se requería de ellos. Había numerosas
ofrendas, tanto voluntarias como requeri- das, en las que expresaban su gratitud y
adoración. Las obligaciones actuales no son menores que las de entonces (Review
and Herald, 16 de mayo, 1882).

Martes 19 de julio
EL HOLOCAUSTO CONTINUO

Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día,
continuamente. Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero
ofrecerás a la caída de la tarde” (Éxo. 29:38, 39 ( CB ) ).

Exo 29:38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año
cada día, continuamente.
Exo 29:39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero
ofrecerás a la caída de la tarde.

La ofrenda diaria de corderos, el “holocausto continuo” (vers. 42), debía enseñar a la


gente su constante necesidad de Dios y su dependencia de él. El fuego sobre el altar
debía arder de día y de noche (Lev. 6:8-13), y serviría como un recordativo de su
necesidad de un Salvador.
Dios nunca quiso que la ofrenda diaria de un cordero fuera un acto rutinario. Era un
tiempo de “intenso interés para los adoradores”, de preparación para la adoración, de
oración silenciosa y de “un ferviente examen de sus corazones y luego confesar sus
pecados”. Su fe había de aferrarse a las promesas de un Salvador por venir, el verdadero
Cordero de Dios que derramaría su sangre por los pecados de todo el mundo (ver PP
366, 367).

¿Cómo vinculan los textos siguientes la muerte de Cristo con los sacrificios de
animales en el sistema del Antiguo Testamento? Heb. 10:1-4 (CB) ; 1 Ped. 1:18, 19
(CB).

Heb 10:1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la


imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios
que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se
acercan.
Heb 10:2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este
culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.
Heb 10:3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los
pecados;
Heb 10:4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede
quitar los pecados.
1Pe 1:18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,
la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como
oro o plata,
1Pe 1:19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin
mancha y sin contaminación,

En Hebreos 10:5 al 10, ( CB ) Heb 5:5 Así tampoco Cristo se glorificó a sí


mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo:
Tú eres mi Hijo,
Yo te he engendrado hoy.
Heb 5:6 Como también dice en otro lugar:
Tú eres sacerdote para siempre,
Según el orden de Melquisedec.
Heb 5:7 Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con
gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a
causa de su temor reverente.
Heb 5:8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;
Heb 5:9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna
salvación para todos los que le obedecen;
Heb 5:10 y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de
Melquisedec.
Pablo cita Salmo 40:6 al 8, ( CB ) Psa 40:6 Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.
Psa 40:7 Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;
Psa 40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.
mostrando que Cristo cumplió el significado de los sacrificios. Él sugirió que Dios no
tenía placer en esos sacrificios, pero que estos tenían la intención de ser un tiempo
de tristeza por el pecado y de arrepentimiento. Además, el ofrecer a su Hijo como el
sacrificio máximo sería un tiempo de agonía terrible y de gran tristeza para el Padre
y para el Hijo. Pablo enfatiza que la verdadera adoración debe fluir de un corazón
perdonado, limpiado y santificado, que se deleita en obedecer a Dios. “Así que,
hermanos, os ruego [...] que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo,
agradable a Dios, que es vuestro culto racional” (Rom. 12:1). Rom 12:1 Así que,
hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es
vuestro culto racional.

La adoración significa darnos a nosotros en forma completa a Dios, como un sacrificio


viviente. Cuando nos damos a nosotros primero, entonces seguirán nuestros dones,
alabanzas y corazones. Esta actitud es una protección segura contra los ritos faltos de
sentido y vacíos.

Pregúntate: ¿He entregado todo a Cristo, quien murió por mis pecados? ¿O hay
algún rincón de mi corazón que rehúso soltar? Si es así, ¿qué es, y cómo puedo
estar dispuesto a renunciar a ello?

Martes 19 de julio - - -Audio


Debemos luchar ferviente e incansablemente para alcanzar el ideal de Dios para
nosotros. No debemos hacerlo a título de penitencia, sino como la única manera de
lograr la verdadera felicidad. El único modo de conseguir paz y alegría consiste en
mantener una relación viviente con el que dio su vida por nosotros, que murió para
que pudiéramos vivir, y que vive para unir su poder con los esfuerzos de los que
están luchando para lograr la victoria.
La santidad consiste en estar permanentemente de acuerdo con Dios. ¿No
lucharemos para ser lo que Cristo tanto desea que seamos, es a saber, cris- tianos
en hechos y en verdad, para que el mundo pueda ver en nuestras vidas una
revelación del poder salvador de la verdad? Este mundo es nuestra escuela
preparatoria. Mientras estemos aquí tendremos que enfrentar prue- bas y
dificultades. El enemigo de Dios tratará continuamente de apartarnos de nuestra
lealtad al Señor. Pero mientras nos aferremos al que se entregó por nosotros,
estaremos seguros.
El abrazo de Cristo abarca a todo el mundo. Murió en la cruz para destruir al que
tenía el poder de la muerte, y para erradicar el pecado de toda alma creyente. Nos
invita a ofrecernos en el altar del servicio como holocausto viviente. Debemos
consagrar sin reservas a Dios todo lo que tenemos y so- mos (Dios nos cuida, p.
265).
En el tiempo del antiguo Israel, los sacerdotes examinaban con ojo crítico toda
ofrenda que era traída como sacrificio. Si descubrían algún defecto, re- chazaban
el animal; porque el Señor había ordenado que la ofrenda fuese "sin defecto".
Hemos de presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo a Dios; y ¿no debemos
tratar de hacer la ofrenda tan perfecta como sea posi- ble? Dios nos ha dado todas
las instrucciones necesarias para nuestro bien- estar físico, mental y moral; y a
cada uno le incumbe el deber de poner los hábitos de su vida en conformidad con
la norma divina en todo particular. ¿Agradará al Señor cualquier cosa que sea
menos que lo mejor que pode- mos ofrecer? "Amarás al Señor tu Dios de todo tu
corazón" (Lucas 10:27). Si le amamos de todo corazón, desearemos darle el mejor
servicio de nues- tra vida, y trataremos de poner toda facultad de nuestro ser en
armonía con las leyes que hayan de favorecer nuestra capacidad de hacer su
voluntad.
Toda facultad de nuestro ser nos fue dada para que pudiésemos prestar ser- vicio
aceptable a nuestro Hacedor. Cuando, por medio del pecado, perver- timos los
dones de Dios, vendemos nuestros poderes al príncipe de las ti- nieblas. Cristo pagó
un rescate por nosotros, a saber su propia preciosa san- gre. "Por todos murió,
para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó
por ellos" (2 Corintios 5:15). No hemos de se- guir las costumbres del mundo."Y no
os conforméis a este siglo; mas re- formaos por la renovación de vuestro
entendimiento" (Romanos 12:2) (Jo- yas de los testimonios, tomo 2, p. 214).
Hemos de entregarnos al servicio de Dios, y debiéramos tratar de hacer esta
ofrenda tan perfecta como sea posible. Dios no quedará satisfecho sino con lo
mejor que podamos ofrecerle. Los que le aman de todo corazón, desearán darle el
mejor servicio de su vida, y constantemente tratarán de poner todas las facultades
de su ser en perfecta armonía con las leyes que nos habilitan para hacer la
voluntad de Dios (Patriarcas y profetas, p. 365).
Miércoles 20 de julio
COMUNIÓN CON DIOS

Uno de los aspectos clave de tener una relación salvadora con Cristo es el de conocer a
Dios. Jesús dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero,
y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). Como en cualquier otra relación, la
comunicación es la clave.

Lee Éxodo 25:10 al 22. ( CB )¿Qué se dice aquí que debía hacer la gente, y qué
promesas se le dan?

Exo 25:10 Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será
de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo
y medio.
Exo 25:11 Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y harás sobre
ella una cornisa de oro alrededor.
Exo 25:12 Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus
cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado.
Exo 25:13 Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de
oro.
Exo 25:14 Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para
llevar el arca con ellas.
Exo 25:15 Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de
ella.
Exo 25:16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
Exo 25:17 Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos
codos y medio, y su anchura de codo y medio.
Exo 25:18 Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los
harás en los dos extremos del propiciatorio.
Exo 25:19 Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el
otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en
sus dos extremos.
Exo 25:20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo
con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro,
mirando al propiciatorio los rostros de los querubines.
Exo 25:21 Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás
el testimonio que yo te daré.
Exo 25:22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el
propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del
testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.

Sobre el Arca, que contenía las tablas de la Ley, y entronizada sobre el propiciatorio,
moraba la presencia de Dios en la gloria de la Shekinah. Allí, “la misericordia y la
verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron” (Sal. 85:10). Desde el altar del
incienso, en el Lugar Santo, subía el humo, que representaba las oraciones del pueblo,
mezcladas con los méritos y la intercesión de Cristo.
“Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos
querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los
hijos de Israel” (Éxo. 25:22).
Dios prometió al pueblo no solo su presencia, sino también con ellos, hablarles y
guiarlos por el camino en que debían andar.
¿Qué nos prometen los siguientes textos? Sal. 37:23 ( CB ) ; 48:14 ( CB ) ; Prov. 3:6
( CB ) ; Juan 16:13 ( CB ) .

Psa 37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.
Psa 48:14 Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;
El nos guiará aun más allá de la muerte.
Pro 3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
Pro 3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
Joh 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la
verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo
lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Hoy no tenemos un santuario, pero tenemos las promesas de la conducción y la


presencia de Dios en nuestras vidas, si nos entregamos a él. ¿Quién no ha visto la
conducción de Dios en algún momento de su vida?
También aquí entra en juego la adoración. Un corazón entregado a Dios en oración,
sumisión, reverencia y entrega, que siente su propia necesidad de salvación, de gracia,
de arrepentimiento, es un corazón que lleno de alabanza en adoración a Dios– será
guiado en el camino que Dios desea para él. La verdadera adoración nos ayuda a estar
más abiertos a la conducción de Dios, y a tener una actitud de fe y de sumisión. No hay
nada vacío en esta clase de adoración.

ueves 21 de julio
REGOCIJARSE ANTE DIOS

Gran parte del contenido de los libros de Éxodo, Levítico y Números se centra en el
Santuario: su construcción, sus servicios, los sacrificios y las ofrendas, y la ministración
de los sacerdotes. Era un lugar muy sagrado y santo. No solo era el lugar en el que Dios
mismo habitaba, sino también el lugar donde Israel venía para ser perdonado y limpiado
del pecado. Era donde Israel aprendía y experimentaba el evangelio.
La adoración israelita no era fría, estéril y formal. Dios había establecido criterios muy
estrictos sobre lo que debía hacerse, pero estos eran medios para un fin: que su pueblo
fuera una nación fiel, santa, alegre, del Pacto, que enseñara al mundo acerca del
verdadero Dios. (Ver Éxo. 19:6; Deut. 4:5-7; Zac. 8:23).

¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de la adoración de los israelitas en el
Santuario? Lev. 23:39-44 ( CB ) ; Deut. 12:5-7, 12, 18;( CB ) 16:13-16 ( CB ).

Lev 23:39 Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido
el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día
será de reposo, y el octavo día será también día de reposo.
Lev 23:40 Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso,
ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los
arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días.
Lev 23:41 Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto
perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis.
Lev 23:42 En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel
habitará en tabernáculos,
Lev 23:43 para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice
yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto.
Yo Jehová vuestro Dios.
Lev 23:44 Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes
de Jehová.
Deu 16:13 La fiesta solemne de los tabernáculos harás por siete días,
cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.
Deu 16:14 Y te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu
siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que
viven en tus poblaciones.
Deu 16:15 Siete días celebrarás fiesta solemne a Jehová tu Dios en el lugar
que Jehová escogiere; porque te habrá bendecido Jehová tu Dios en
todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás
verdaderamente alegre.
Deu 16:16 Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de
Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los
panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta
solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de
Jehová con las manos vacías;

Deu 12:5 sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre
todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación,
ése buscaréis, y allá iréis.
Deu 12:6 Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios,
vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros
votos, vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas
y de vuestras ovejas;
Deu 12:7 y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis,
vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual
Jehová tu Dios te hubiere bendecido.
Deu 12:12 Y os alegraréis delante de Jehová vuestro Dios, vosotros,
vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el
levita que habite en vuestras poblaciones; por cuanto no tiene parte ni
heredad con vosotros.
Deu 12:18 sino que delante de Jehová tu Dios las comerás, en el lugar que
Jehová tu Dios hubiere escogido, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu
sierva, y el levita que habita en tus poblaciones; te alegrarás delante de
Jehová tu Dios de toda la obra de tus manos.

Una de las grandes luchas que afronta la iglesia hoy tiene que ver con la adoración y los
estilos de adoración. En un extremo, los cultos de la iglesia pueden ser fríos, formales y
sin alegría. El otro peligro es que las emociones lleguen a ser el factor dominante: las
personas quieren pasarlo bien, “regocijarse” en el Señor, resignando cualquier clase de
adherencia estricta a las verdades bíblicas.
Una lección que podemos aprender y recordar del modelo del Santuario es que toda
verdadera adoración debe ser hecha en el contexto de la verdad bíblica. Dios les dio a
los israelitas instrucciones muy claras, estrictas y formales con respecto a la
construcción del Santuario, su ministerio y sus servicios, con la intención de enseñarles
las verdades de la salvación, la redención, la mediación y el Juicio. Y, no obstante,
debían regocijarse ante Dios en su adoración. Este tema aparece vez tras vez. Debería
ser claro que uno puede ser muy fuerte en las enseñanzas bíblicas y, al mismo tiempo,
tener una experiencia de adoración gozosa.
Si las verdades de la salvación, la redención, la mediación y el Juicio no son dignas de
regocijo, ¿qué son?
¿Cuál es tu experiencia en cuanto a regocijarte ante Dios? ¿Cómo puedes tener
una experiencia de adoración más gozosa? ¿Cómo puedes asegurarte de que tu
experiencia de adoración no sea similar al hombre del que hablaba Tolstói?
Viernes 22 de julio

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “El tabernáculo y sus servicios”, “El pecado de
Nadab y Abiú” y “La ley y los dos pactos”, Patriarcas y profetas, pp. 356-372; 373-388;
382-390; “Un mensaje a la iglesia moderna”, Palabras de vida del gran Maestro, pp.
230-232; y “Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 4,
pp. 1.161, 1.162).

Desde la Shekinah, “Dios daba a conocer su voluntad. Los mensajes divinos eran
comunicados a veces al sumo sacerdote mediante una voz que salía de la nube. Otras
veces caía una luz sobre el ángel de la derecha, para indicar aprobación o aceptación, o
una sombra o nube descansaba sobre el ángel de la izquierda, para revelar
desaprobación o rechazo” (PP 360, 361).
“En ellos [su pueblo], Dios tenía la intención de morar en plenitud en este mundo; no
solo en una forma general morando en una tienda, sino por tomar posesión tan
completamente de sus vidas como para mostrarles, y por medio de ellos al mundo, cómo
el Mesías sería la morada de Dios” (F. C. Gilbert, Practical Lessons, p. 351).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Cómo puedes ayudar a otros a ver que el devolver los diezmos y dar ofrendas
es verdaderamente un acto de adoración? ¿Qué estamos concediendo cuando no
devolvemos el diezmo y no damos ofrendas?
2. Considera los cultos de tu propia iglesia. ¿Se inclinan más hacia la frialdad, la
formalidad y la falta de gozo? ¿Se inclinan más hacia lo emocional, hacia el
entusiasmo y los sentimientos? ¿O hay un buen equilibrio entre esos extremos?
Analiza la situación.
3. En un intento por alcanzar a los que no asisten a ninguna iglesia, algunas
congregaciones han alterado radicalmente sus cultos de adoración. Mientras que
esto puede ser algo muy bueno, ¿contra qué peligros deberían precaverse, tales
como las transigencias y el diluir las verdades bíblicas vitales?
4. En algunos cultos de adoración, los ritos han sido realizados de cierta manera
durante muchos años, y esa es la razón que dan para no querer hacer ningún
cambio. ¿Cómo responderías a la afirmación: “Así es como lo hemos hecho
siempre”, cuando se sugiere algún cambio que es rechazado?
5. En el Santuario terrenal había un lugar santo muy sagrado, el lugar donde Dios
mismo moraba. Al mismo tiempo, los hijos de Israel habían de regocijarse ante
el Señor allí. ¿Qué lecciones podemos obtener de estas importantes verdades
acerca de la adoración?