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Entrevista Hugo Grijalva

Comprador de la Hacienda La María

San José se dividió en varias partes, en lo que hoy es la Hacienda La María en parcelas de
trabajadores, varios propietarios. Se seguía produciendo caña, indudablemente alguien seguía
produciéndola.

La Hacienda La María, la compré en el año 85, era propietario, compré las acciones a la Sociedad
Pro Agro, era una sociedad agrícola, de varios socios, sociedad anónima.

¿Los socios eran descendientes de los anteriores dueños de las haciendas o era gente particular
que fue comprando?

Era gente particular, unos señores Amador, yo compré la totalidad de las acciones.

¿De qué tamaño era la María, ésta fue parte de San José?

122 hectáreas

¿Tenía construcciones esta propiedad?

No, era un sitio, un potrero, era un sitio de la hacienda. Si usted mira el terreno tenía la casa de
hacienda y alrededor los sitios, el de la María era potrero, potreros están por todos lados. Yo a la
sociedad le compré todas las acciones.

¿De qué manera empezó usted a trabajar la tierra en este sitio?

Yo comencé organizando, a sembrar, poniendo casas de vivienda, establos, hacer pastizales, poner
ganado.

¿Tenía algún tipo de dependencia con la producción de las demás tierras de San José o no?

No

¿En la actualidad lo que fue su Hacienda está vinculada a la ciudad Yachay?


Ya es del Estado, ahí van a hacer un centro dónde participan los ganaderos de la Sierra y del
Oriente a través de un centro genético. Ahí va a trabajar una empresa con técnicos en
biotecnología. Neozelandeses

¿A la compra de la María, la construcción de las casas que menciona, siguieron el diseño y


técnicas constructivas locales o usted generó otros diseños de vivienda?

Fue mirar las casas de Urcuquí para las casas de vivienda, tapia, adobe, teja. Lo nuevo es la
cerámica para el piso. He procurado que los cuartos sean cómodos para la vivienda.

¿Dónde está la gente que trabajaba en las zonas expropiadas?

Ellos están trabajando, ahí en Yachay, siguen ahí.

Le dibujo, aquí está la entrada que va de Urcuquí a San José, este es un camino pavimentado que
es la entrada, en este tramo está La María, aquí había un sendero, entrando por esta bomba de
gasolina, han hecho ya calles y está pavimentado.

En este espacio de la hacienda habían las parcelas, y en esta parte de atrás están los trabajadores,
yo sé que ellos están ahí todavía viviendo, aquí ya han hecho calles, están haciendo ya una ciudad.

Los estudiantes están ya en San José, dónde están sus viviendas es ya San José.

Yo ya vendí todo, tengo una parte pequeñita, tres cuartos de hectáreas en la entrada, compré
después, no a pro agro. Compré, también compré otra más arriba, en la época que yo compré esta
otra hacienda (no da nombre) yo era el mayor accionista. Urcuquí, no generaba trabajo, la vida de
la gente era de una juventud buena, de gente trabajadora, pero no tenían nada que hacer, los
fines de semana se veía a toda la gente bebiendo, yo era gerente de la caja del seguro y dije, voy a
hacer una empresa con los ganaderos de la zona, compré un terreno de 3 hectáreas y media,
quería poner una fábrica para hacer enlatados, porque en esa zona se produce de todo, frutas en
cantidad, frijoles. Ya tenía el proyecto. La gente se puso muy favorable para el proyecto. En el
momento que estábamos en el centro agrícola haciendo los trámites, hubo gente que hizo
convenios con unos norteamericanos y convierten a San José en la Hacienda con mayor
producción de flores que tenía el país. Eso fue hace unos 10 años. Las flores se exportaban, la
técnica era totalmente original, tenían aquí todo un tema de ganadería, tenían mercado propio.
Tenían más o menos 200 hectáreas de flores, pero esto no se quedó mucho tiempo, porque había
800 hectáreas pero no había suficiente agua para trabajar las flores. Estos señores vinieron a
trabajar una ganadería técnicamente norteamericana y exportaban una cantidad de flores. Ellos se
fueron y decayó. La empresa una que tenía acciones en Flórida, se dedicaban a las flores, ellos
entonces absorbieron a todos los desocupados. Nosotros empleábamos 6 personas, San José,
posiblemente unas 100 personas, en ganadería y otros trabajos. Pero con estos señores tenían
permanentemente 100 personas trabajando, absorbieron toda la mano de obra y se acabó el
problema del trabajo. Los de San José, prácticamente le levantaron a Urcuquí.

Esta empresa de flores duró algunos años, no recuerdo bien, pero fueron algunos años,
posiblemente cumplieron una década.

Cuando yo compré La María, en Urcuquí casi no había tiendas, casi no había nada, era una
población apagada, lo único que se encontraba era personas en la calle.

Usted mencionó que esta empresa igual tuvo problemas con el agua?

San José, pero el problema de todas las haciendas era la falta de agua

Cómo han resuelto el abastecimiento de agua

Bueno, yo tenía agua suficiente, de las acequias. Pero me quitaban el agua. Hay una acequia hecha
en la Hacienda La Jijona. Mire aquí está la factura, me cobran a mí, porque sigo pagando porque
tengo esta parte de acá, (se refiere a los ¾ de hectárea) hay una junta de agua, ellos me entregan,
viene del agua del Río Cariyacu y de la Herraduras. Las acequias son La Jijona y La Chiquita.

Pero a toda la zona le hace falta agua, creo que están haciendo canales de riego, está planificado
que ayudará a la parte agrícola.

¿Cuándo usted compró la Hacienda, qué producían los terrenos de a lado?

Caña, la gente en sus parcelas frejol, pepino, tomate de árbol, tomate riñón.

La producción de los terrenos grandes era caña?

Mas era caña.

Hace 30 años que compró La María, recuerda si habían aún trapiches, si destilaban alcohol?
En toda la zona, hacia abajo había trapiches, me estoy refiriendo hacia Tababuela. Toda la zona me
acuerdo que había personas que hacían cosas pequeñas como melcochas, pasando por
Tumbabiro. La gente llevaba de aquí, unos a Tumbabiro, otros a Tababuela.

San José tenía un ingenio enorme, producían mucha caña. No sabría decirle cuando dejaron de
funcionar. Pero esta es una zona muy productiva, todo lo que ve hasta Tumbabiro, la parte alta de
Urcuquí, la parte baja, la producción de aquí salía y abastece a todo Ibarra.

Conoce a los demás propietarios de Haciendas en este sector?

Yo no hice amistad, los he visto pero no he mantenido relación cercana, ya todos vendieron.
Algunos han salido, otros.

Ha escuchado de la Hacienda Hoja Blanca?

Creo que era una Hacienda que compró Bernardo Madera, ahora no sé de quién será, no sé si
estará dentro del área de ciudad del conocimiento, pero era ganadera. Está por el río, se pasa el
río que es afluente del Río Mira. Parte hacia el carretero que va hacia el Carchi. Es el río Ambi. La
Hacienda El Puente es a lado, hacia atrás hay más haciendas, yo no sé si tenían casas, seguramente
casas de hacienda.

Usted nunca recorrió la zona?

Alguna vez, sin entrar a mirar o averiguar por las casas. Creo que antes San Vicente y todo lo
demás era parte de San José. San Vicente también fue expropiado por Yachay. Cerca están San
Eloy, había las haciendas de los Endara en la bajada, no sé el nombre de la hacienda, pero
posiblemente tenían casa.

Sobre el pago por el agua, por qué sigue pagando si ya no es porpietario

Es por el derecho al agua, me piden colaborar, no tengo problema. Son los gastos que hace la
Junta de aguas. Hay gasto por maquinista, mano de obra, refrigerios, madera, valores
proporcionales a los usuarios, los partideros. Es por la limpieza de los reservorios. Cuando la
hacienda era mía era una contribución para la limpieza de los reservorios. Yo voy a dejar de pagar
ya eso porque no soy ya propietario. Yo el nombre de La María lo puse por mi esposa, ella está ya
muerta, con ella hicimos unas parcelas, tiene que entrar a ver, hay una linda huerta. Habían tolas,
cuidamos porque es el pasado, es una reliquia de una lucha feroz de los habitantes. Habían
cacicazgos. Está todo lo de Yaguarcocha, una guerra que mató a tanta gente. En La María las tolas
eran tumbas.

Los propietarios de los sitios pagábamos para limpiar los reservorios. La proporción se determina
por la cantidad de agua que pide.

Urcuquí, Tumbabiro, toda esta zona tiene carencia de agua, tienen que resolver primero lo del
agua potable. Las aguas que hay aquí son para regadío. Tienen que resolver.

San José es una hacienda de 800 – 900 hectáreas