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ANÁLISIS LITERARIO: “MARIANELA” DE BENITO PÉREZ GALDÓS

Realizado por: Daniela Millán Mejía – grado 10°B

Marianela (1878) es una obra del escritor y cronista Español Benito Pérez Galdós, quién
influenciado por corrientes naturalistas y realistas, plasma en cada una de las líneas de su
obra la esencia de un hombre objetivo, evidenciando el ser poseedor de una mente
enmarcada en la filosofía que ve más allá de lo vulgar.
Es posible afirmar que la obra de Galdós tiene una función enunciativa, y su propósito es
el de realizar una crítica implícita a los comportamientos presentes en la sociedad
española de la época que, marcada por tensiones sociales y clasistas, es dominada por una
clase burguesa recelosa y determinada a conservar y cultivar sus riquezas a toda costa.
Un naturalista y realista se caracterizaba por exponer los problemas y dificultades de la
sociedad crudamente, reflejando las falencias y los aspectos negativos de esta misma.
Dicha tendencia se denominó “feísmo literario”, y se caracterizaba principalmente por
describir la situación social real de los más desfavorecidos, con el propósito de mostrarle a
la sociedad de la época la realidad, como se aprecia claramente en el libro “Marianela”.

La obra es protagonizada por una muchacha de unos escasos dieciséis años, a quién el
autor describe como una “niña-mujer” escuálida y de apariencia repugnante, que según
las gentes “solo puede ser comparada con las alimañas”.
Poseedora de una ignorancia que raya con lo salvaje y consumida totalmente por los
inclementes juicios de la sociedad, pues en muchas ocasiones afirma que “no sirve, ni
nunca servirá para nada”, “Marianela”, “Mariquilla” o como la gente de Socartes (pueblo
donde se desarrolla la historia) quiera llamarla, carece de una identidad, y se presenta en
la obra como la viva imagen de las desgracias humanas.
Por otro lado, está Pablo Penáguilas, quién es también uno de los personajes que
protagoniza la historia.
Ciego de nacimiento, pero correctamente instruido por su padre en los campos del saber
como la ciencia, la filosofía y la literatura, Pablo es guiado por Marianela “su lazarillo” por
los senderos del mundo visible, quién le describe los conceptos que solo se entienden una
vez son vistos (como la forma de las flores, los árboles o la apariencia del cielo) de una
forma sencilla e inocente, propia del ignorante, como si ella fuese sus propios ojos,
situación que eventualmente se convierte en amor y cariño recíproco.
Por lo tanto, Pablo necesariamente se convierte en una representación irónica de las
ilusiones de la pequeña Mariquilla, pues, mientras él no pueda verla, podrá amarla cuando
nadie más lo hace.

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Por otro lado, en lo que atañe a las corrientes ideológicas características del escritor, es
necesario mencionar que Galdós saca a relucir su inclinación por el naturalismo mediante
la creación de un personaje llamado Teodoro Golfín. Un médico proveniente de las clases
menesterosas que ve en aquella miserable chiquilla más que una apariencia deplorable.
Golfín ve una niña con buen corazón que, a pesar de no haber sido educada como
corresponde, posee bondad y capacidad de asombro ante la vida y los fenómenos de la
naturaleza.
Galdós le proporciona a Golfín un pensamiento propio, expresando así, -por medio de él-
sus ideas, influenciadas por las dos corrientes mencionadas anteriormente. Este personaje
a lo largo de la historia hace descripciones fieles a la realidad de la situación de la
protagonista, sin idealizar o suavizar las cosas -como era común en esa época de la
literatura española-.
Luego de haber descrito y analizado todo metódicamente, el escritor procede a criticar tal
situación, describiendo como la falta de cuidados básicos ha llevado irremediablemente a
la indefensa joven a una situación de salvajismo.

Cabe añadir que, teniendo en cuenta las características de un escrito realizado por un
autor naturalista, se logran identificar en esta historia diversos elementos que están
estrechamente relacionados con esta corriente ideológica, tales como:

1. La inclusión de temáticas mórbidas como el alcoholismo y el suicidio: líneas tales


como “Entonces vino mi madre a trabajar a las minas. Dicen que un día le despidió
el jefe porque había bebido mucho aguardiente…” (p.44) y “Si yo me quiero matar,
¿quién me lo puede impedir?” (p.152) son las que muestran cómo tales cosas son
incluidas en la obra como hechos que hacen parte de la realidad, y que el autor
considera que no son temas que se deban evitar.

2. Personajes provenientes de clases sociales bajas: durante el desarrollo de toda la


obra, se ve cómo la pobreza es uno de los temas que predomina, como se puede
evidenciar en la siguiente cita: “daba la Señana muy pocas comodidades a sus hijos
(…) no se quejaban de la degradante y atroz miseria en que vivían “(p.55).
Este tema se aborda con cierta naturalidad y con total objetividad, característica
principal del naturalismo.

3. Uso de expresiones pertenecientes a la jerga de las clases bajas: en repetidas


ocasiones se ve cómo cuando La Nela o Celipín intercambian ideas con otros
personajes, no hay presencia de lenguaje cortés, pues utilizan expresiones como:

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“¡córcholis!”, “que yo tengo mucha fantesía” o “dicen que este es nombre de
perra”. Factor que le da a la lectura cierto toque de realismo crudo.

4. El hecho de que la historia no tenga un “final feliz”: esto dice mucho del enfoque
que el autor deseaba darle a la historia, pues es un hecho que las cosas no suceden
siempre como se espera, y Galdós, al ser fiel al realismo literario (que es todo lo
opuesto al romanticismo que predominaba en los escritos de la España del siglo
XVIII) mantuvo su postura hasta el final del libro.

Para concluir, es de suma importancia reconocer a Benito Pérez Galdós como uno de los
mayores exponentes del naturalismo en España, y tomar su libro “Marianela” como una
crítica multifacética a la sociedad española, pues mediante recursos semánticos como la
prosopopeya y la ironía y recursos fónicos como la polifonía, ofrece una vista objetiva de
la realidad de la época, que le permite al lector reflexionar en torno a los
cuestionamientos que los mismos personajes se plantean acerca del sentido de lo
humano, además de proporcionarle al lector un final parcial -con la muerte de la
protagonista-, para que pueda interpretarlo según su contexto y darle el significado que
desee, pues como lo dijo él mismo en una ocasión: “nuestra imaginación es la que ve y no
los ojos”.

Referencias bibliográficas:

- Pérez, Benito. (1878). Marianela. (Trigo Ediciones). Madrid: Edimat libros.

- http://www.ejemplode.com/41-literatura/3486-caracteristicas_del_naturalismo.html

- https://www.actualidadliteratura.com/recursos-estilisticos-en-literatura/