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INTRODUCCIONV VV
EL CONTENIDO PUBLICITARIO DEL MERCHANDISINGV VV
EL CONTRATO DE MERCHANDISING: ELEMENTOS Y CARACTERESV VV
SUJETOS QUE PARTICIPAN EN EL CONTRATO DE MERCHANDISING:V VV
CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS DE MERCHANDISING:V VV
DEFINICIÓN DE LEASINGV VV
Respecto a este contrato podemos hacer algunas puntualizaciones importantes:V VV
COSTEV VV
UTILIZACIÓNV VV
VENTAJAS Y DESVENTAJASV VV
VENTAJASV VV
DESVENTAJASV VV
LAS PRIMERAS EMPRESAS DE LEASING.V VV
EVOLUCION Y DESARROLLO DEL LEASINGV VV
LAS PRIMERAS EMPRESAS DE LEASING.V VV
EN LATINOAMÉRICAV VV
ETIMOLOGIA Y DENOMINACIONV VV
EL PROBLEMA DE LA DEFINICIÓNV VV
CARACTERISTICAS DEL LEASINGV VV
CONCLUSIONES LEASINGV V V
CONCLUSIONES MERCHANSDISING.V V V
BIBLIOGRAFIAV V V
V

V
  V

A través de la presente investigación se dará a conocer los términos conceptuales


relacionados a los contratos de merchandising y contratos leasing. En ambos contratos
conoceremos acerca de las características principales de cada uno de los contratos
además la forma en que se elabora cada contrato y el uso de cada uno de ellos.
Ya que el contrato de merchandising es ³una autorización que da el titular de un
derecho-marca, propiedad intelectual o de la personalidad- a otro, para la explotación del
valor sugestivo de ese derecho, bien como medio publicitario o bien para su utilización
como marca, a cambio de una contraprestación.
Mientras que el contrato leasing Es todo aquel contrato de arrendamiento de bienes
muebles o inmuebles donde, el arrendador (sociedad de Leasing), adquiere un bien para
ceder su uso y disfrute, durante un plazo de tiempo determinado contractualmente
(normalmente coincide con la vida útil del bien) a un tercero, denominado arrendatario o
usuario.
V  V  V V
   VV

Desde que calificamos al contrato de merchandising como uno de finalidad publicitaria,


aunque no se restrinja sólo a ello, no podemos prescindir de explicar lo que constituye su
objeto.
Guiándonos por LORENZETTI, debemos diferenciar la publicidad materialmente
considerada de la publicidad jurídicamente permitida. Y por ello podemos discutir si la
publicidad se haya dentro de la libertad de expresión o si se distingue de ella por su
finalidad de lucro, pero no podemos discutir que existe un Derecho Subjetivo a la
Publicidad. De esta manera puede ser objeto de restricciones legales y convencionales. Y
por su naturaleza de derecho se distingue nítidamente del deber de informar.
La publicidad, entendida como comunicación comercial, se aplicaría como una
herramienta perteneciente al área de promoción; mientras que el merchandising,
entendida como técnica que afecta a los atributos, tanto físicos o técnicos, como
psicológicos o percibidos, del producto (esto es a la calidad, marca, envase, tamaño,
color, estilo, reputación, etc.), se encontraría comprendida en el área de producto. Es
decir, el empresario actúa sobre el producto con la finalidad de incorporar el aspecto de la
imagen de la persona famosa de que se trate.
No obstante, hay que advertir que si bien ambas actividades se integran en el concepto
de marketing, cada una de ellas se dirige a obtener el incremento de las ventas
mediante un mecanismo bien diferenciado. Así, mediante la técnica de merchandising se
persigue centrar la atención en el producto o servicio en sí mismo con la finalidad de
conseguir que el consumidor lo identifique y diferencie respecto de otros productos o
servicios similares. Desde este punto de vista, se genera un valor económico añadido al
producto o servicio. Por consiguiente, la adquisición del producto o del servicio satisface
tanto las necesidades que interesan al consumidor, como aquéllas derivadas de su deseo
de identificación con los valores que una marca, una creación intelectual o un aspecto de
la imagen de una persona famosa es capaz de transmitir.

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V  V V
   V
 VV    VV

Una vez determinada la actividad de merchandising y su papel en el tráfico económico


actual, nos ocuparemos del contrato que permite regular está actividad.
La Doctrina nos ofrece las siguientes Definiciones:
Según LOBATO, el merchandising es ³una autorización que da el titular de un
derecho-marca, propiedad intelectual o de la personalidad- a otro, para la explotación del
valor sugestivo de ese derecho, bien como medio publicitario o bien para su utilización
como marca, a cambio de una contraprestación. Es decir se trata de un contrato en el cual
se paga un precio por la utilización de un bien con selling power´.
Según MARTIN MUÑOZ, el merchandising es un contrato por el que el titular de un
signo o elemento de identificación, que goza de notoriedad y atractivo para el público,
consiente, mediante precio, su utilización por un tercero como reclamo de productos o
servicios de naturaleza colateral que intenta colocar en el mercado.
Para NAVAS NAVARRO, el contrato de merchandising es un concreto´ negocio de
cesión (o licencia) de derechos sobre una creación del espíritu, una marca, el nombre, la
voz, o la imagen de una persona para una modalidad especifica de explotación, cual es la
promoción publicitaria o el embellecimiento estético mediante la asociación de los mismos
a productos o servicios colaterales o secundarios
El contrato de merchandising se puede definir también como el acuerdo mediante el cual
una persona, denominada licenciante o ³merchandiser´, a cambio de una
contraprestación, autoriza a un tercero, denominado licenciatario, a utilizar un derecho
que recae sobre un bien inmaterial para distinguir, a través de la incorporación intrínseca
de sus atributos, unos productos o servicios determinados durante un tiempo y en un
espacio delimitados.
A partir de esta definición, es posible clasificar los tipos de merchandising en virtud del
bien inmaterial sobre el cual recae el derecho cuyo uso se autoriza a un tercero. Este bien
inmaterial determinará la regulación aplicable en cada caso para resolver los conflictos
que plantee esta autorización. Si bien haremos una referencia a cada uno de los tipos de
merchandising y a las particularidades que éstos plantean, no hay que olvidar que es
posible extraer una característica común que reúnen todos estos bienes inmateriales.

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  V V  V V V  V V
   VV

Según NAVAS NAVARRO, son tres los grupos de protagonistas que aparecen implicados
en el merchandising. El primer grupo aparece constituido por el autor o coautores de la
obra intelectual (sea ésta originaria o derivada); en el segundo circulo encontramos a toda
una serie de intermediarios que participan del negocio y, finalmente, en tercer lugar, se
halla el fabricante de productos o prestador de servicios que pretende promocionar
asociando una creación del ingenio.
En otros términos ARACAMA nos ofrece una clasificación distinta en la que reconoce a un
sujeto en la calidad de pasivo, que es quien lleva a efecto la actividad de explotar
comercialmente el objeto del merchandising; y reconoce un sujeto activo en aquel que es
titular del signo que se explotará comercialmente.
V VV
El objeto puede ser cualquier signo o medio susceptible de atraer clientela. En otras
palabras debe gozar, cualquiera que sea este bien, de un magnetismo comercial o ³selling
power´.
Los contratos de merchandising se pueden clasificar en virtud del tipo de bien inmaterial
que va a ser utilizado para distinguir los productos o los servicios de un empresario en el
mercado. Asimismo, sobre este bien inmaterial debe recaer una protección jurídica que
permita a su titular, por un lado, autorizar a un tercero el uso comercial de este bien, y, por
otro, prohibir a terceros su uso sin su consentimiento.
Estos bienes inmateriales reúnen determinadas características comunes que son las que
nos permiten hacer referencia a una única figura de merchandising que engloba cada uno
de estos tipos. En este sentido, resulta oportuno traer a colación la definición que la
Asociación internacional para la protección de la propiedad industrial, la AIPPI, ha
propuesto para explicar este concepto. Así, esta Asociación define el merchandising
como el uso de elementos distintivos para incrementar la promoción o la venta de
productos o servicios.
En efecto, el primer rasgo común que deben reunir los bienes inmateriales que van a ser
utilizados con la finalidad de diferenciar productos o servicios en el mercado es
precisamente el carácter distintivo. Por un lado, este carácter se manifestará en la
completa identificación e individualización de ese signo por parte del público. Esta
identificación frente a los otros signos similares es lo que permite admitir su aptitud para
distinguir unos productos o servicios de otros en el mercado. Y, por otro, el carácter
distintivo se muestra en su capacidad para transmitir al consumidor la información de que
ha existido una autorización por parte del titular del derecho a un tercero para que
comercialice estos productos o preste estos servicios. El consumidor sabe que el
fabricante de ese producto o el que presta el servicio no coincide con el titular del derecho
que recae sobre el bien inmaterial de que se trate, sin embargo deduce que entre ellos
existe una vinculación económica.
En segundo lugar, estos elementos distintivos deben ser reputados o populares. En
términos generales, los bienes inmateriales que son utilizados para individualizar
productos o servicios son conocidos por una gran parte del público y, además, gozan de
capacidad para atraer o ³seducir´ a los consumidores20. Se explota su valor publicitario y
sugestivo. Por ello se puede afirmar sin ningún género de duda que estos elementos
desempeñan, al igual que determinadas marcas, una función publicitaria. Se trata de
atributos que, por sí mismos, son capaces de vender los productos. Este es el rasgo
característico que reúnen estos bienes. Y, este es, en realidad, el factor que motiva la
adquisición de un producto o de un servicio por parte del consumidor. En consecuencia,
es también el rasgo que determina que un empresario aproveche este valor para
comercializar sus productos o servicios.
En definitiva, hay que subrayar que el consumidor que adquiere un producto o un servicio
distinguido con una marca de renombre, una obra protegida por los derechos de autor o
un aspecto determinado de la imagen de una persona famosa actúa movido precisamente
porque reconoce esos atributos y desea identificarse con ellos. El consumidor adquiere el
producto a sabiendas de la licitud del uso de ese signo ya que es capaz de reconocer la
existencia de una vinculación económica entre el fabricante y distribuidor del producto o
servicio y el titular del derecho que protege el bien inmaterial del que se trate.
Sobre la Contraprestación debida, Martín Muñoz nos dice que:´En la práctica del contrato
de merchandising lo más frecuente será adoptar un porcentaje sobre el porcentaje de
productos fabricados o vendidos de servicios prestados y asociados a las facultades
objeto de cesión. En el primer caso (productos fabricados) deberá tenerse en cuenta el
número de unidades, el peso, la extensión, la capacidad y otras magnitudes que resulten
necesarias en función del producto que se trate. En el segundo caso (productos vendidos)
deberán tenerse en cuenta los siguientes aspectos: el concepto de cifra de ventas (si se
aplica el precio de coste, de venta al distribuidor o de venta al consumidor), gastos
deducibles de las cifras de ventas (gastos de transporte, embalaje, seguros, impuestos
aranceles comisiones, descuentos, etc.«) la repercusión que sufra el cesionario por parte
de los distribuidores´.
V  VV
En definitiva, esta cesión temporal del derecho a la explotación del bien con selling power
persigue la obtención, a cambio de un precio, del aumento de los beneficios como
consecuencia de la mayor comercialización de productos y servicios. En consecuencia,
los fines que persiguen estas atribuciones patrimoniales consisten en obtener un
contravalor.
V
VV
Nuestro Ordenamiento jurídico contractual establece la consensualidad como regla
general, de manera tal que no se precisaría para este caso la celebración del acto por
escrito. Sin embargo, un contrato de las magnitudes y la dimensión económica requieren
un soporte que brinde las garantías necesarias a las partes. Por lo demás, será necesaria
la inscripción en el registro cuando la naturaleza del objeto y el interés de las partes así lo
establecen.

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   V V  V   V V
   VV

En la misma línea de un sector mayoritario de la doctrina, la clasificación que


encontramos en los contratos de merchandising se basa en la protección jurídica que
recae sobre el bien inmaterial objeto del contrato, o sea cómo es que el titular puede
conceder la licencia y cómo se efectiviza la prohibición a terceros de emplear este bien
para distinguir otros productos o servicios sin la debida autorización del titular. Así se
pueden distinguir tres modalidades de este contrato que, de acuerdo con la terminología
anglosajona, se clasifican en brand merchandising, character merchandisingy personality
merchandising:
A.    V
   V ! "VV#!V!VV$%&
Se distingue porque el bien inmaterial utilizado para individualizar los productos o
servicios se halla protegido por la Ley de propiedad intelectual.
B.    V
    Consiste en la utilización de un aspecto de la
imagen de una persona famosa para diferenciar una gama de productos o un
servicio en el mercado. Como veremos más adelante, la imagen de una persona
también se encuentra protegida en nuestro ordenamiento jurídico.
C.  V
   V  ! "V V !V '%V
 ! "& Se caracteriza porque el bien inmaterial utilizado para distinguir
productos se encuentra registrado como marca. El titular registral de esta marca
autoriza su uso para distinguir productos o servicios que la marca todavía no
distingue.
Couto Goncalves nos dice que el merchandising de marcas consiste en la autorización
conferida por el titular de la marca- que ha adquirido especial valor publicitario o atractivo
en su utilización primaria- a una persona para que ésta pueda usar como signo distintivo
de productos o servicios diferentes de los originarios con objetivo promocional.
Según el autor citado, podemos encontrar tres elementos esenciales:
a) elemento causal: el valor comercial del bien es su utilización primaria.
b) elemento formal: autorización para la utilización secundaria del mismo bien.
c) elemento finalístico: utilización promocional del bien.
V
V
V
V
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   V V  V

Es todo aquel contrato de arrendamiento de bienes muebles o inmuebles donde, el


arrendador (sociedad de Leasing), adquiere un bien para ceder su uso y disfrute, durante
un plazo de tiempo determinado contractualmente (normalmente coincide con la vida útil
del bien) a un tercero, denominado arrendatario o usuario. El arrendatario a cambio está
obligado como contraprestación, a pagar una cantidad periódica (constante o ascendente,
y lo suficiente para amortizar el valor de adquisición del bien y los gastos aplicables).
El Leasing es una opción para las empresas que no cuentan con el capital de inversión
necesario para adquirir un activo fijo que represente una fuerte inversión de dinero
utilizándolo como un mecanismo de financiamiento alternativo e innovador frente a un
simple crédito bancario ya que en este está inmersa la ventaja de la cesión de uso.
Al final del contrato, el arrendatario tiene dos opciones;
A ! !!
 !  del bien por el valor residual (diferencia entre el precio
de adquisición inicial que tuvo el arrendador más los gastos e intereses, y las
cantidades abonadas por el arrendatario).
A
! !!
 !  y por tanto devolver el bien al Arrendador.

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ã. Como más arriba se ha dicho, al finalizar el contrato, el arrendador financiero está


obligado a ofrecer a su cliente (arrendatario financiero) la posibilidad de adquirir el
bien. Esta nota no se comparte con el contrato de renting, aunque pueda tener
características similares al leasing.
2. Durante toda la vida del contrato, la entidad de leasing (arrendador financiero)
mantiene la titularidad sobre el bien objeto del contrato, aunque no responde de
los vicios que pueda aquejar al bien, es el arrendatario financiero (el usuario),
quien corre con los deterioros y la pérdida del susodicho bien.
3. El leasing no es un préstamo de uso (contrato que se denomina comodato),
aunque también se asemeje a él. En el préstamo de uso no se da la percepción de
emolumento alguno.
4. Como norma general, este contrato lleva aparejada una cláusula por la cual el
cliente está obligado a soportar las inspecciones que sobre el bien desee hacer el
propietario del mismo (entidad arrendadora de leasing), e igualmente, el cliente
está obligado a pagar a su costa un seguro al que le obliga la entidad de leasing.
-. Frente al incumplimiento del cliente, la entidad de leasing podrá ejercer acciones
declarativas o ejecutivas (si cuenta con un título de esta naturaleza para ejercitar
su derecho). Además puede resolver el contrato e instar al Juez, a través de un
corto procedimiento procesal, la recuperación del bien objeto del contrato. Todo
ello, sin perjuicio de que el cliente haga valer otras pretensiones relativas al
contrato de leasing en el procedimiento declarativo que corresponda.
6. Si el cliente (arrendatario financiero) fuere declarado en concurso de acreedores,
la entidad de leasing, como propietaria del bien, puede interponer su "tercería de
dominio".

V  V
Hay dos tipos de costes de leasing, uno es el coste de depreciación que es el más caro
de estos dos factores y el coste del préstamo del dinero (es el coste financiero que varía
según el tipo de interés aplicable por la Entidad Arrendadora).
El leasing puede ser un buen trato cuando un productor intenta colocar un excedente de
su inventario, incrementando el valor residual de su producto considerablemente más allá
de su valor actual final para poder así conseguir unos pagos mensuales más atractivos,
esto recibe el nombre de subvencionar, que es un método muy usado por los
empresarios, para disminuir sus costes de leasing.
"El coste del leasing será un interés más el cálculo de la amortización del equipo; dicho
interés resulta muy adecuado para empresas con poco capital, además de las ventajas
fiscales que tiene."
 )  V
Una persona o empresa necesita un determinado bien, pero no está en condiciones de
destinar recursos para su adquisición. Entonces, se comprende con alguna compañía de
leasing u otra institución financiera que lo ofrezca, para que ésta, de acuerdo con las
especificaciones y requerimientos técnicos dados por el interesado, compre el bien
requerido. Luego se lo entrega a la persona para que lo utilice durante un plazo definido, a
cambio del pago de una cierta cantidad de dinero, expresada en cuotas periódicas que
deben ser siempre iguales o ascendentes. La operación se formaliza a través de un
contrato de arrendamiento financiero con opción de compra. Una vez que se cumple el
periodo acordado, el cliente o arrendatario puede adquirir el bien, siempre que pague una
cuota adicional que suele ser igual a las vencidas anteriormente y con la que se
perfecciona la compraventa del bien. Se debe tener presente que el acuerdo entre ambas
partes es irrevocable: el bien no puede ser devuelto a la compañía de leasing antes del
plazo convenido. La duración contractual para poder acogerse a los beneficios fiscales
debe tener un periodo de duración de al menos dos años, en caso de bienes muebles, y
de al menos ã0 años en caso de bienes inmuebles. Con este sistema es posible obtener
casi cualquier equipo o maquinaria. Incluso si se comercializa en el extranjero.
Es una figura utilizada fundamentalmente por empresas. El contrato del leasing suele
durar tanto como la vida económica del elemento patrimonial en cuestión, que al final del
periodo de alquiler puede ser comprado. Por lo general el leasing es usado para cosas
que se deprecian o se tornan obsoletos en un plazo no muy largo, como los vehículos o
los ordenadores.
El importe de las cuotas de arrendamiento financiero incorpora la amortización del bien,
los intereses del capital productivo (coste financiero), los gastos administrativos y a veces
una prima de riesgo por si falla la empresa arrendataria.
Existe una modalidad parecida que también es muy usada por las empresas el
denominado !

. El !

 es un arrendamiento simple que generalmente no ofrece
dentro del contrato opción de compra al cliente, y por tanto no se contempla en el balance
de las empresas arrendatarias.

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VÊ   V
A Se puede financiar el ã00% de la inversión.
A Se mantiene libre la capacidad de endeudamiento del cliente.
A Flexible en plazos, cantidades y acceso a servicios.
A Permite conservar las condiciones de venta al contado.
A La cuota de amortización es gasto tributario, por lo cual el valor total del equipo
salvo la cantidad de la opción de compra se rebaja como gasto, en un plazo que
puede ser menor al de la depreciación acelerada. La empresa así, puede obtener
importantes ahorros tributarios.
A Mínima conservación del capital de trabajo.
A Oportunidad de renovación tecnológica.
A Rapidez en la operación.
A El leasing permite el mantenimiento de la propiedad de la empresa. En caso
contrario (sin leasing), si en una actividad comercial se requiere una fuente de
inversión para nuevos equipos, es frecuente que se haga el financiamiento del
proyecto con aumentos de capital o emisión de acciones de pago, lo que implica,
en muchos casos, dividir la propiedad de la empresa entre nuevos socios
reduciéndose el grado de control sobre la compañía.
V Ê   V
A Se accede a la propiedad del bien, a veces al final del contrato, al ejercer la opción
de compra.
A No permite entregar el bien hasta la finalización del contrato.
A existencia de cláusulas penales previstas por incumplimiento de obligaciones
contractuales.
A coste a veces mayor que el de otras formas de financiación, en particular cuando
se producen descensos en los tipos de interés.
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 V V  *V
El punto de partida del leasing con sus actuales características es el año ã -2 en que se
funda en San Francisco de California la United States Leasing Corporation, a fines del
mismo año se funda también la Boothe Leasing Corporation.
La característica básica de estas empresas estriba en que su finalidad no es de
producción sino de servicios o de intermediación financiera, empleando una mejor
terminología. Atendiendo a su objeto social, entonces, proporcionan ayuda financiera a las
empresas que requieren la utilización de bienes de capital o de equipo, poniendo en
relación a estas con las empresas fabricantes o distribuidoras de tales bienes.

Ê  VV  V V  V


El Leasing es el negocio que ha obtenido el más espectacular crecimiento en el mundo
capitalista, iniciando a partir de la década del cincuenta y alcanza su mayor esplendor en
la década del 70 y 80. Los años siguientes le han servido para expandirse, con singular
éxito, por todo el mundo.

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 V
 V V  *V
El punto de partida del leasing con sus actuales características es el año ã -2 en que se
funda en San Francisco de California la United States Leasing Corporation, a fines del
mismo año se funda también la Boothe Leasing Corporation.
La característica básica de estas empresas estriba en que su finalidad no es de
producción sino de servicios o de intermediación financiera, empleando una mejor
terminología. Atendiendo a su objeto social, entonces, proporcionan ayuda financiera a las
empresas que requieren la utilización de bienes de capital o de equipo, poniendo en
relación a estas con las empresas fabricantes o distribuidoras de tales bienes.

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+ V
Siguiendo el ejemplo de Europa, Latinoamérica también tiene su Federación de Empresas
de Leasing (FELELEASE), que agrupa a diversas empresas del arrea con el objeto de
promover la actividad del leasing y dar a conocer la experiencia obtenida en diversos
países.
Debemos anotar que en esta parte de América, al igual que en Europa en sus primeros
años, las transacciones de leasing fueron escasas. Sin embargo, la situación mejoró hacia
la década del 80, siendo Brasil el país en el que alcanzó su mayor auge. En los años
siguientes, a consecuencia de la crisis internacional, se registró una inesperada caída;
empero, en estos últimos años se observa una notoria recuperación que nos lleva a
pensar y abrigar esperanzas en acercarnos al desarrollo alcanzado en otras latitudes.
E Brasil el Contrato de Leasing tiene un ordenamiento jurídico en donde la ley define al
leasing o arrendamiento mercantil, para ellos como la operación realizada entre personas
jurídicas, que tengan por objeto el arrendamiento de bienes adquiridos a terceros por la
arrendadora, para fines de uso propio de la arrendadora y que atiendan a las
especificaciones de esta.
Ecuador es otro de los primeros países que se preocupó de darle una regulación especial
e leasing.
En Chile existe la asociación Chilena de Empresas de Leasing, la cual a tenido a su cargo
la difusión de la importancia económica del leasing y sus bondades en el financiamiento
de las empresas en estos últimos años.
En Colombia se aplican a las operaciones de leasing las disposiciones del Código Civil y
del Código de comercio relativas al mandato, arrendamiento, compraventa etc.
En Uruguay, la carencia de regulación especial fue superada por la citada ley conocida
como "Crédito de uso", que se define como un contrato de crédito en virtud de la cual la
institución acreditante coloca un dinero para aplicar los fondos a la adquisición de un bien
por parte del tomador.
En Argentina el leasing ingresa a inicios de la década del 60, siendo adoptado no
solamente por empresas privadas sino también por empresas estatales


   VV 
  VV
La palabra leasing, de origen anglosajón, deriva del verbo inglés "to lease", que significa
arrendar o dar en arriendo, y del sustantivo "lease" que se traduce como arriendo,
escritura de arriendo, locación, etc.
La denominación de arrendamiento financiero fue acogida favorablemente por los países
de América.
Apoyados en la mejor doctrina comparada, nos permitimos decir que la denominación
arrendamiento financiero es una traducción inexacta e incompleta del término inglés
leasing; de allí como se ha dicho, ella resulte inaceptable para la técnica jurídica.
ã. Las definiciones para la ciencia jurídica crea una clara conciencia de los peligros
que conllevarían los cuales vienen resumidos en dos:
ã) suscitar polémica en torno a cada uno de los preceptos que contuvieran
definición, en el sentido de precisar su acierto y desacierto al formularla, con
posibilidad siempre latente de no satisfacer a nadie.
2) conducir a toda una serie de contradicciones, pues vinculada el interprete,
por la letra de la ley, admitir los conceptos en ella formulados de las
instituciones, se paralizaría, o cuando menos, se dificultaría el proceso de la
evolución jurídica.

V
V V V   VV
ã. El contrato de Arrendamiento Financiero o Leasing se estima que una
determinada entidad financiera (llamada Sociedad de Arrendamiento Financiero)
adquiere una cosa para ceder su uso a una persona durante un cierto tiempo la
cual habrá de pagar a esa entidad una cantidad periódica (constante o variable).
Transcurrida la duración del contrato, el concesionario tiene la facultad de
adquirir la cosa a un precio determinado, que se denomina residual, en cuanto a
que su cálculo viene dado por la diferencia entre el precio originario pagado por
la sociedad de Arrendamiento Financiero (más los intereses y gastos) y las
cantidades abonadas por el cesionario a esa sociedad. Si el cesionario no
ejercita la opción de adquirir la cosa, ha de devolverla a la sociedad de
Arrendamiento financiero, de no convenir con ella una prórroga del contrato
mediante el pago de cantidades periódicas más reducidas.
2. ! '% ,!
Las definiciones que ingresan a esta sede destacan por su particularidad del
leasing, su naturaleza contractual.
Se define como un negocio jurídico, el leasing es un contrato complejo de
arrendamiento por el cual una parte, en lugar de adquirir un bien de capital que
necesita solicita de la otra parte que lo adquiera y le concede su uso y goce por
un periodo determinado, vencido el cual podrá el locatario dar por terminado el
contrato, restituir la maquinaria obsoleta y celebrar un nuevo contrato sobre un
bien de capital al DIA con el progreso tecnológico, o adquirir el bien objeto del
contrato por un precio equivalente a su valor residual. Como contraprestación el
locatario se obliga a pagar al locador una suma periódica de dinero que se fija de
manera de permitir la amortización del valor del bien durante el periodo de
duración del contrato.
3. $- V  !
El leasing es un contrato de financiación por el cual un empresario toma en
locación de una entidad financiera un bien de capital, previamente adquirido por
esta a tal fin, a pedido del locatario, teniendo este arriendo una duración igual al
plazo de vida útil del bien y un precio que permite al locador amortizar el costo
total de adquisición del bien, durante el plazo d locación, con mas un interés por
el capital adelantado y un beneficio, facultando asimismo al locatario adquirir en
propiedad el bien al término de la locación mediante el pago de un precio
denominado residual.

     V V  V

ã.     V 
En el contrato de leasing estos caracteres se advierten en la naturaleza de su
composición, del contenido de las prestaciones asumidas cada una de las partes y de la
forma como se obtiene el cumplimiento las mismas; las funcionales, a su vez, se derivan
del rol que a él le corresponde desempeñar dentro del mercado financiero como
complementaria a las tradicionales fórmulas de financiación de la empresa. Empecemos,
entonces, con las estructurales diciendo que el leasing es un contrato.
: La clasificación de los contratos en típicos y atípicos es de muy antigua data y se
ha dado en todos los países con legislación positiva vigente; no obstante, ella no tiene en
el derecho moderno ni la misma importancia ni el mismo sentido que en el derecho
romano.
El leasing, esta institución financiera, tal como acontece hoy en los países donde él tiene
presencia significativa, en el Perú es un contrato típico, y ello, en efecto, porque el
Derecho positivo, luego de individualizar el leasing a través de una serie de elementos y
datos peculiares, lo ha valorado y le ha atribuido una concreta regulación. Aunque,
debemos subrayar, el legislador, como ya es habitual ante la aparición de nuevas
instituciones contractuales, al redactar este dispositivo se ha preocupado más de los
aspectos tributarios y financieros que del aspecto sustancial.
   Un contrato es principal cuando cumple, por sí mismo, un fin contractual
propio y subsistente, sin relación necesaria con ningún otro contrato; es decir, no depende
ni lógica ni jurídicamente de otro, pues él se presenta independiente de aquél.Nuestro
Ordenamiento Jurídico positivo y, en su momento, la doctrina predominante, confieren al
leasing el título de contrato principal, y ello, sin duda, porque tiene vida propia,
independiente lógica y jurídicamente de cualquier otro contrato. Según esto, pues, el
contrato de compraventa, seguros y otros, a pesar de tener la claidad de principales,
tienen en el leasisng la de accesorios.
  : El contrato de leasing, como eficaz y reconocido medio de financiamiento
puesto al servicio de la empresa actual para contribuir a su modernización y, en efecto, a
su eficiencia, no queda al margen de esta realidad: "el contrato de arrendamiento
financiero se celebrará mediante escritura pública...", debemos, en puridad, interpretar tal
exigencia sólo como una formalidad ad probationem, en razón que ella no se requiere
para otorgar relevancia jurídica a la voluntad contractual, pues el negocio es eficaz
cualquiera sea la forma de exteriorización, sino el sólo efecto de hacer posible la prueba
de la existencia del contrato, o de su contenido sobre la forma en el leasing nos referimos.
  : Son onerosos, aquellos contratos en los cuales cada una de las partes sufre
un sacrificio (empobrecimiento) patrimonial con la intención de procurarse una
correspondiente ventaja: percibir una atribución patrimonial, o un enriquecimiento
proporcional, como contraprestación. Son gratuitos (o lucrativos, o di lucro, o de
beneficencia), aquellos en los cuales una sola de las partes recibe una ventaja
patrimonial, o lucro (atribución patrimonial), y la otra sólo soporta el sacrificio.
En el contrato de leasing, el sacrificio patrimonial que experimenta la empresa financiera,
al adquirir el bien y conceder el uso del mismo durante un plazo inicial, se ve compensado
con el pago del canon periódico que recibe y, en su oportunidad, por el pago del valor
residual pactado para la ulterior transferencia de la propiedad del bien. A su turno, la
empresa usuaria surge un sacrificio patrimonial al tener que pagar los respectivos
cánones, pero se beneficia con el luso, disfrute y, a su sola decisión, con la propiedad del
bien que ha sido materia del contrato.

 Ê: Se impone la categorización del leasing como contrato conmutativo y
ello, ante todo, porque en el acto mismo de estipulación de este negocio, cada parte
realiza la valoración del sacrificio y la ventaja que le depara su celebración. Con razón,
pues, se dice que cada parte conoce con la debida anticipación, cual es la importancia
económica que el contrato reviste para ella.
 V  : el leasing es un contrato de duración porque las prestaciones, tanto de la
empresa de leasing como de la usuaria, se van ejecutando en el tiempo, durante un lapso
prolongado. El dilatar la ejecución de las prestaciones en el tiempo es presupuesto
fundamental para que el leasing produzca el efecto querido por ambas partes y satisfaga,
a su vez, las necesidades que los indujo a contratar. La duración en él no es tolerada,
sino, por el contrario, querida por ellas. En suma, más esstrictamente, el leasing es un
contrato de duración determinada, cuya prestación de la empresa de leasing es
continuada y la contraprestación de la usuaria es periódica.
 V    V    El leasing, acorde con la terminología del Código
civil, es un contrato con prestaciones recíprocas, donde la empresa de leasing es
acreedora de los cánones e, inversamente, deudora de los bienes, sean estos muebles o
inmuebles; en tanto, la usuaria es acreedora de los bienes y deudora de los cánones. Si
esto es así, entonces, al leasisng le son aplicables las disposiciones contenidas en el
Titulo VI, de la Sección Primera del Libro VII Del Código civil.
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Habiéndonos referido a los que consideramos caracteres estructurales del leasing, nos
interesa ahora hacer mención a los que la doctrina y jurisprudencia destacan como
funcionales, a saber:
 V     Las doctrinas económica y jurídica están de acuerdo que las más
marcada entre las particularidades del leasing es la de ser un contrato de financiación. El
predominio de esta finalidad es patente, obvia, debido en lo fundamental a que el leasing
tiene como objetivo primario ofrecer a las empresas un canal de financiamiento alternativo
o complementario a las líneas de crédito tradicionales. Por eso, con sumo acierto, se dice
que ahora las empresas tienen a su disposición, además de los tradicionales "capital de
riesgo" y "capital de crédito", otra constituida por el denominado "capital de uso", de forma
tal que, a la pacifica distinción entre titularidad del capital (del Estado o accionistas
privados) y titularidad de dirección (de los ejecutivos o de los técnicos), se puede agregar
una ulterior subdistinción entre la titularidad del capital de la empresa y la titularidad del
capital de gestión.
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 El contrato de leasing, permite la circulación de la riqueza, al conceder el
uso y goce económico de un bien, por un plazo determinado, y al otorgar la totalidad de
los poderes económicos que tiene sobre el bien materia del negocio, si se hace uso de la
opción de compra; de otro, posibilita una mayor eficiencia y expansión de la empresa
usuaria, incrementando su producción y sus resultados la vez que se incentiva la
sustitución y renovación de los bienes de capital, impulsando, en consecuencia, el
desarrollo del sector de la industria y el comercio.
 ÊV  V  V V    Para alcanzar una mejor exposición didáctica de
las instituciones contractuales, la doctrina en estas últimas décadas clasifica los contratos
vendiendo a sus objetivos sustanciales. En tal sentido, se habla, de un lujo de contratos
traslativos de la propiedad, donde naturalmente están la compraventa, el mutuo, la
permuta etc; y, de otro, de contratos traslativos de uso y disfrute, en los que se alistan el
arrendamiento, el comodato, etc.
Siguiendo esta clasificación, que tiene directa conexión con la apuntada función de
cambio, se puede decir que el leasing es un contrato traslativo de uso y disfrute de bienes
de capital y, eventualmente, es titulo para la adquisición de la propiedad de los mismo, si
es que la empresa usuaria decide que esa es la opción más conveniente a sus propios
interés al final del plazo contractual.
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ã. El hecho de que la empresa leasing establezca como valor residual una cuota
simbólica está creando una tendencia a que la empresa usuaria adquiera en forma
definitiva el bien o equipo por lo que se desnaturaliza al leasing ya que estaríamos
frente a una simple operación de crédito a plazos distorcionando de esta manera
lo que es realmente el leasing.
2. Si bien es cierto que existe la posibilidad de que existe la posibilidad de que entre
la empresa leasing y la usuaria establezcan las condiciones y forma del contrato
es siempre necesario que se tenga pleno conocimiento de las cláusulas a
considerar ya que es obvio que compiten en desigualdad de condiciones ambos
cuando de interpretar los contratos se refiere.
3. Los sujetos intervinientes en una operación de leasing, generalmente son tres: la
empresa de leasing, la usuaria y la proveedora; pero los que realmente celebran el
contrato son las dos primeras, esto es, las partes contractuales en el leasing son
dos y no tres.
4. Del conjunto de obligaciones que se desprenden de la celebración del contrato,
todas importantes por cierto, la de adquirir el bien con las especificaciones dadas y
la posterior cesión en uso, y el pago de los cánones como contraprestación por el
uso del bien, son las obligaciones principales, tanto de la empresa de leasing
como de la usuaria.
-. El leasing es un contrato complejo, es decir está conformado por una pluralidad de
transferencias patrimoniales, internas y externas las cuales constituyen su
esencia. Esta complejidad en su constitución y ejecución muestra elementos o
aspectos que superficialmente se encuentran en una serie de figuras contractuales
típicas: arrendamiento, compra venta, préstamo, opción de compra, etc. El leasing,
si bien se configura con elementos de esos contratos, se diferencia claramente de
todos ellos, puesto que "configurar con partes", no es lo mismo que "calificar" o
"naturalizar" el "todo".
6. Las modalidades o subtipos de leasing existentes nos permiten satisfacer
necesidades empresariales siempre y cuando estas necesidades puedan ser
mediante el uso, goce y disfrute de un bien determinado.
7. Las características del leasing por su estructura y función se clasifican en
categorías, según sus afinidades con reglas propias que son aplicables a otras.
8. "la historia no es la maestra de la vida, sino la liberación del pasado", se dice así
porque las instituciones no surgen de improviso sino que se desarrollan poco a
poco tomando como base sus raíces.
. El leasing es la modalidad que su práctica se originó en las antiguas culturas de
oriente medio aproximadamente -000 años a.c., desarrollándose también en la
antigua Grecia y hasta en las negociaciones con los esclavos, siendo actualmente
muy utilizada por todos los países.
ã0. La funcionabilidad y la flexibilidad del leasing han sido pilares fundamentales para
su utilización en el campo internacional.
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I. El Contrato de Merchansdising es una alternativa eficiente para la promoción de


bienes y servicios en el Mercado competitivo y globalizado. Aunque su aplicación y
difusión no es escasa es nuestro medio, creemos que su estudio debe hacerse
atendiendo y diferenciando nuestras posibilidades de los tratamientos legales que
la posibilitan en otros contextos.
II. Al ver la variedad de aplicaciones, según las características particulares de los
elementos que se involucren en determinadas contrataciones, y de la regulación
que tenga cada bien inmaterial para la obtención del Derecho de explotación
comercial del mismo, es que podemos diferenciar estos contratos de otros
practicados en el ámbito comercial con mayor frecuencia.
III. Los derechos y obligaciones de las partes contratantes no pueden ser fijadas
exclusivamente por ellas. La autonomía de la voluntad se ve siempre limitada por
los Derechos Fundamentales de la Persona, el interés social de una sana
competencia en el mercado, y la adecuada protección a los consumidores.
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A TRATADO DE LOS CONTRATOS. TOMO ã - LORENZETTI, RICARDO LUIS


A Contrato de Merchandising y Propiedad Intelectual, Navas Navarro, Susana
A M!

 y Mobiliario en Leroy Merlin, Eva M 
Muñ.
A
0  V V V V VÊ  VFRANCISCO LOBATO GÓMEZ
A ³El M!

´. En: Revista Jurídica Argentina La Ley Tomo ã 7-B,
M ZORRAQUIN, Ernesto.V
A EL CONTRATO LEASING, JOSE LEYVA SAAVEDRA ã -
A http://www.bancolat.com/leasing.html
A http://www.bsa.cl/leasprev.htm
A www.fordcredit.es/empresas/leasing/bottom.html
A www.americaleasing.com/
A www.abanfin.com/financiacion/leasing.htm
A www.bancosantander.com.co/leasinge