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2011

2011 RevistaEnfermeríaCyL Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo ISSN 1989-3884 Síndrome

RevistaEnfermeríaCyL

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo
Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo
de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo ISSN 1989-3884 Síndrome de Burnout: Estudio

ISSN 1989-3884

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo en los Profesionales de Enfermería de Atención Primaria de Ávila.

Jiménez Blanco, Sonia. Graduada en Enfermería, Enfermera de Área de la provincia de Ávila; Frutos Llanes, Raúl. Doctor en medicina, Médico de Familia del Centro de Salud Ávila Rural; Blanco Montagut, Luis Enrique. Médico de Familia del Centro de Salud Ávila Rural.

Médico de Familia del Centro de Salud Ávila Rural. RESUMEN: Introducción : Algunas profesiones, donde se
Médico de Familia del Centro de Salud Ávila Rural. RESUMEN: Introducción : Algunas profesiones, donde se

RESUMEN:

Introducción: Algunas profesiones, donde se trabaja a diario con personas, según estudios, pueden presentar síndrome de Burnout, considerándose, una enfermedad laboral de alta prevalencia entre los profesionales sanitarios españoles, y que repercute directamente en el grado de calidad de los servicios prestados, pudiendo trascender al entorno social y familiar con resultados negativos.

Material y métodos: El presente trabajo de investigación sobre la prevalencia de este síndrome, se diseñó como un estudio epidemiológico descriptivo y transversal, comprendido en el primer semestre del 2011 e incluye los profesionales de enfermería de AP con contrato fijo, interino o personal, que trabajan en esta Área de Salud de Avila.

Resultados: La prevalencia del síndrome de Burnout en nuestra población resultó ser baja o muy baja y el nivel medio encontrado fue de moderado, constatando que trabajar en medio urbano, no predispone a tener un riesgo de padecer dicho síndrome en grado grave o moderado/grave.

El alto Agotamiento Emocional se relacionó de forma positiva con el padecer ansiedad o depresión, el alto grado de Despersonalización con trabajar en el medio rural y no hacer guardias y la baja Realización Personal lo hizo, pero de forma negativa, con el personal con contrato de interinidad.

PALABRAS CLAVES:

Sindrome Burnout, agotamiento emocional , enfermería.

ABSTRACT:

Introduction: Some professions, where he works daily with people, according to studies, may have Burnout syndrome, considered an occupational disease of high prevalence among Spanish health professionals, and directly affects the quality level of services provided, can transcend social and family environment with negative results.

Methods: The present research on the prevalence of this syndrome, was designed as a descriptive epidemiological study and cross-understood in the first half of the 2011 e includes nurses AP permanent contract, interim or staff working in this Area Health Avila.

Results: The prevalence of the Burnout syndrome in our population was low or very low and the average level found was moderate, noting that work in urban areas, does not predispose to have a risk of this syndrome, severe or moderate / severe.

The high emotional exhaustion was associated positively with anxiety or depression, the high degree of depersonalization of working in rural and do guards and low personal accomplishment did, but negatively, with contract staff interim.

KEY WORDS:

Burnout syndrome, emotional exhaustion, nursing

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo

1. INTRODUCCIóN

Numerosos estudios realizados hasta la fecha ponen de manifiesto que el ejercicio de algunas profesiones, como la de los sanitarios, donde los profesionales trabajan a diario con personas, puede manifestar el síndrome de burnout en un alto porcentaje. Éste se considera una enfermedad laboral de alta prevalencia entre los profesionales sanitarios españoles, repercute directamente en el grado de calidad de los servicios prestados y, además, puede trascender al entorno social y familiar con resultados negativos.

El exceso de trabajo, la demanda incontrolada, el no

reconocimiento del trabajo, etc., se transforman en desgaste emocional y físico (síndrome de burnout) entorpeciendo así

el desarrollo de la actividad asistencial y personal de los

profesionales de la salud, motivo por el cual existe la necesidad de realizar estudios de investigación que proporcionen conocimiento y frecuencia en el caso de que éste se presente en el entorno laboral de la población a estudiar.

El Síndrome de burnout fue descrito por primera vez en 1974

por Freudenberger 1 . En 1976, C Maslach y S Jackson 2, 3 lo definen como una situación de sobrecarga emocional entre profesionales que, después de años de dedicación, terminan “quemándose”; y lo estructuran en tres dimensiones:

Agotamiento Emocional (AE), Despersonalización (DP) y falta de Realización Personal (RP), constituyendo de esta forma el instrumento más utilizado para su detección, el Maslach Burnout Inventory (MBI) 2-4 .

Las condiciones de trabajo de los profesionales de la salud tienen una influencia significativa sobre su calidad de vida laboral y sobre la calidad del servicio que ofrecen a los pacientes. De igual manera, las actitudes que desarrollan los profesionales hacia los usuarios y el servicio que ofrecen están asociados a los riesgos laborales de su trabajo. En España, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 5, 6 ,

al reconocer la organización y la ordenación del trabajo

como condiciones de trabajo susceptibles de producir

riesgos laborales, incorpora la necesidad de diagnosticar

y prevenir los riesgos psicosociales para erradicarlos y ofrecer entornos laborales más saludables.

Estudios publicados hasta la fecha reflejan que afecta

a un alto porcentaje de los profesionales 6, 7 y en mayor medida a la Atención Primaria (AP) respecto a Atención Especializada 8, 9 .

Las causas que pueden llevar al burnout en la AP son: falta de motivación, masificación de las consultas, dificultad de adaptarse a nuevas tecnologías, poco tiempo disponible para la atención o el enfrentarse a nuevas realidades como la atención a la población inmigrante 7, 9, 10 , y todo ello, a su vez, se asocia con baja calidad de la atención, insatisfacción de los pacientes, aumento de errores, y consecuencias personales y profesionales 11 . Por lo tanto, es necesario seleccionar un buen instrumento que permita

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describir el síndrome de burnout y evaluar su frecuencia en el personal sanitario de nuestra Área de Salud, y, a su vez, proponer maniobras de mejora en los ambientes laborales con el fin de ofrecer climas de trabajo deseables con calidad en el funcionamiento y organización para el desarrollo y desempeño de los sanitarios.

El propósito de este estudio fue conocer y analizar el grado de burnout y su asociación con variables sociodemográficas, laborales y de salud e identificar los posibles factores que favorecen la aparición de este síndrome entre los profesionales de enfermería de AP de Ávila.

2. POBLACIóN Y MéTODOS

El presente trabajo de investigación sobre la prevalencia del síndrome de burnout entre los profesionales de enfermería de Ávila se diseñó como un estudio epidemiológico descriptivo y transversal, cuyo periodo de desarrollo estuvo comprendido en el primer semestre del 2011. La población diana fue la formada por todos los profesionales de enfermería de AP con contrato fijo, interino o personal de área que trabajan en esta Área de Salud. Fue criterio de exclusión del estudio el personal sustituto y matronas, por considerar que sus puestos y condiciones de trabajo son claramente distintos del resto.

El estudio se desarrolló en dos siguientes fases: una fase inicial y un trabajo de campo posterior. La fase inicial comenzó en enero de 2011 diseñándose un cuestionario autoadministrado de 14 variables sociodemográficas, laborales, y de salud, así como 5 propuestas para mitigar el desgaste profesional unificadas y recopiladas de distintos estudios de investigación de similares características al nuestro 7, 9, 12-18 . Dicho cuestionario se realizó de forma protocolizada por un equipo de 4 médicos y enfermeras y, tras un periodo de correcciones y ajustes para un buen entendimiento y cumplimentación del mismo, se obtuvo la versión definitiva con las siguientes variables:

• Variables sociodemográficas: edad, sexo, nº de hijos y estado civil.

• Datos profesionales acerca de su profesión: tipo de contrato, número de años trabajados, centro de salud de trabajo, así como la realización o no de guardias y/o consulta, junto con las horas semanales de trabajo y número de enfermos atendidos en un mes en urgencias y diariamente en su consulta.

• Antecedentes de factores de riesgo cardiovascular (HTA, DM, dislipemia y tabaquismo), enfermedad cardiovascular (cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular) y ansiedad/depresión.

• Valoración, por orden de importancia, de las 5 propuestas dadas para mitigar el agotamiento profesional: mejoras laborales, reconocimiento profesional, implicación administrativa, mejoras económicas, y formación e investigación.

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo

Posteriormente, comenzamos el Trabajo de campo poniéndonos en contacto con la Gerencia de Atención

Primaria, desde donde se redactó un escrito dirigido

a los Coordinadores de todos los Centros de Salud

explicando los motivos y finalidad del estudio y pidiendo su colaboración para la máxima difusión posible de los cuestionarios entre lo miembros de su Equipo. De esta forma, y tras la elaboración de una carta de presentación

adjunta a los cuestionarios explicando a los participantes el objetivo del estudio y el carácter anónimo y voluntario del mismo, a finales de enero de 2011 se procedió a enviar los cuestionarios a los Centros de Salud. Estos cuestionarios

se enviaron por correo interno desde esta Gerencia y se

dejó un plazo de respuesta de unos 10-15 días. A mediados de marzo de 2011 comenzamos a analizar el porcentaje de respondedores y volvimos a enviar cuestionarios a todos los centros, pero principalmente a aquellos cuya tasa de respuesta fue baja con el fin de captar el mayor número posible de participantes. Al mismo tiempo, y durante los 6 meses que duró este estudio, nos pusimos sucesivamente en contacto telefónica y personalmente con los Responsables de Calidad y Coordinadores de cada Zona Básica de Salud para presentarles y comunicarles personalmente la entrega, distribución y finalidad de este trabajo de investigación y animarles a la participación en el mismo, entregándoles los cuestionarios a mayores que les hicieran falta y resolviendo las dudas que surgieran en su cumplimentación y forma de entrega.

Como instrumento de medida del desgaste profesional seleccionamos el cuestionario MBI por su amplia difusión internacional, por estar adaptado transculturalmente al español y por haber sido validado en la población española 19, 20 . Cabe destacar que este cuestionario es el más utilizado para evaluar la frecuencia e intensidad del burnout en el contexto laboral sanitario 21, 22, 23-27 , con una alta consistencia interna (0.8) y una fiabilidad de 0.9 para el AE; 0.71 para la RP, y 0.79 para la DP, lo que viene a respaldar su uso en nuestro trabajo 19, 20, 25, 28 .

Creado por Maslach y Jackson en 1981 28, 29 mide la frecuencia e intensidad del burnout. Consta de 22 ítems en total y en él se pueden diferenciar tres subescalas, que miden, a su vez, los tres factores o dimensiones que conforman el síndrome:

• Agotamiento Emocional: Describe sentimientos de estar abrumado y agotado emocionalmente por el trabajo (ítems 1, 2, 3, 6, 8, 13, 14, 16 y 20). Su puntuación es directamente proporcional a la intensidad del síndrome; es decir, a mayor puntuación en esta subescala mayor es el nivel de burnout experimentado por el sujeto. Puntuación máxima: 54

• Despersonalización: Describe una respuesta impersonal y falta de sentimientos hacia los sujetos objeto de atención o servicio (ítems 5, 10, 11, 15 y 22). También su puntuación guarda proporción directa con la intensidad del burnout. Puntuación máxima: 30

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• Realización Personal: Detalla sentimientos de competencia y realización exitosa en el trabajo hacia los demás (ítems 4, 7, 9, 12, 17, 18, 19 y 21). En este caso la puntuación es inversamente proporcional al grado de burnout; es decir, a menor puntuación de realización o logros personales más afectado está el sujeto. Puntuación máxima: 48

Su versión más utilizada 21, 22, 23-30 emplea un sistema de respuestas que puntúa la frecuencia con que el sujeto experimenta los sentimientos enunciados en cada ítem según el sistema de puntuación de tipo Likert con siete niveles: 0 Nunca; 1 Pocas veces al año, o menos; 2 Una vez al mes o menos; 3 Pocas veces al mes; 4 Una vez a

la semana; 5 Varias veces a la semana; y 6 Diariamente.

Las puntuaciones de cada dimensión se obtienen sumando los valores de cada ítem que las componen y un hecho característico de este cuestionario es la relación dimensional existente entre la puntuación y el grado de burnout, es decir, no existe un punto de corte que indique si existe o no tal entidad. Lo que se ha hecho es distribuir los rangos de las puntuaciones totales de cada dimensión en

tres tramos, bajo, medio y alto, según criterios seguidos por

la mayoría de los autores consultados 15, 17, 30 :

• Agotamiento Emocional: bajo ≤ 18, medio: 19-26 y alto ≥ 27.

• Despersonalización: baja ≤ 5, media: 6-9 y alta ≥ 10.

• Realización personal: baja ≤ 33, media: 34-39 y alta ≥ 40.

Hay que señalar que las puntuaciones de cada subescala se computan por separado y no se combinan ni se obtiene una puntuación total del MBI. En caso de obtener un bajo AE, una baja DP y una alta RP en el trabajo, no existe burnout o el riesgo es leve o bajo. En el resto de los casos hablaríamos de existencia de burnout (alto o grave en el caso de obtener un alto AE, alta DP y baja RP; y moderado en el resto de las situaciones) 7 .

Una vez recogidos los cuestionarios se homogeneizaron

e introdujeron en una hoja de Excel que fue analizada a

través del paquete estadístico SPSS v17.0 licenciado por el Colegio de Enfermería de Ávila. Se analizaron las posibles

asociaciones entre variables cuantitativas por medio de diferencias de medias y básicamente la t de Student, mientras que las asociaciones entre variables cualitativas se valoraron por diferencias de porcentajes y básicamente

a través de la prueba de chi cuadrado. Se utilizó también en

el análisis de los datos el paquete se software libre EpiDat

3.1 (disponible en http://dxsp.sergas.es) por su adecuación

y facilidad de uso. En todo caso se consideraron las

diferencias significativas si el nivel de significación p era

menor de 0,05.

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3. RESULTADOS

La tabla 1 muestra los datos de la recogida de las variables sociodemográficas y laborales distribuidos según el centro de trabajo.

Tabla 1. Descripción de la población según las variables sociodemográficas y laborales y centro de trabajo.

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En cuanto a las variables de salud hemos encontrado que el 52% de nuestra población refería tener algún factor de riesgo de los analizados, destacando el tabaquismo como el más prevalente (n= 20, 16%), seguido por la ansiedad/ depresión (n= 15, 12%), la dislipemia (n= 14, 11%) y la HTA (n= 12, 9.5%). Los factores de riesgo menos prevalentes resultaron ser la cardiopatía isquémica (n= 3, 2,4%), la DM (n= 2, 1.6%) y la enfermedad cerebrovascular (n= 1, 0.8%) (figura 1).

 

TOTAL

SUAP

URBANO

RURAL

 

n

 

126

10 (8)

19

(15)

97

(77)

EDAD (media ± DE)

44,40 ± 8,89

41,50 ± 10,52

45,53 ± 8,02

44,48 ± 8,90

 

Hombre

20

(16)

2

(20)

1

(5)

17

(18)

SEXO

Mujer

106 (84)

8

(80)

18

(95)

80

(82)

 

Sin hijos

39

(31)

2

(20)

6

(32)

31

(32)

Nº HIJOS

Con hijos

87

(69)

8

(80)

13

(68)

66

(68)

 

Soltero

31

(25)

2

(20)

4

(21)

25

(26)

Casado

85

(67)

8

(80)

14

(74)

63

(65)

ESTADO CIVIL

Separado/

9

(7)

 

0

1

(5)

8

(8)

Divorciado

Viudo

1

(1)

 

0

 

0

1

(1)

 

Fijo

81

(64)

4

(40)

12

(63)

65

(67)

CONTRATO

Interino

25

(20)

1

(10)

7

(37)

17

(18)

Médico/Enfermero

       

Área

20

(16)

5

(50)

 

0

15

(15)

AÑOS TRABAJADOS

20,13 ± 9,50

17,60 ± 11,83

21,63 ± 10,20

20,09 ± 9,16

 

Guardias

24

(19)

10 (100)

 

0

14

(14)

ACTIVIDAD

Consulta

26

(21)

 

0

19 (100)

7

(8)

Guardias +

       

Consulta

76

(60)

 

0

 

0

76

(78)

HORAS SEMANALES

45,29 ± 10,84

32,10 ± 2,60

35,21 ± 1,18

48,62 ± 10,14

ACTIVIDAD EN CONSULTA

22

± 15

 

0

33

± 15

22

± 13

ACTIVIDAD EN GUARDIAS

89

± 88

242 ± 96

 

0

90

± 72

Los datos entre paréntesis indican porcentajes. SUAP: Servicio de Urgencias de Atención Primaria.

 

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Prevalencia y Factores de Riesgo 2011 RevistaEnfermeríaCyL Figura 1. Distribución de los factores de riesgo en

Figura 1. Distribución de los factores de riesgo en población enferma.

de los factores de riesgo en población enferma. Figura 3. Distribución de la población según el

Figura 3. Distribución de la población según el riesgo de burnout.

En cuanto las propuestas para mitigar el burnout la que resultó ser más importante para nuestra población fue la del Reconocimiento Profesional, seguido estrechamente por las Mejoras Laborales y la Implicación Administrativa, siendo la Formación e Investigación la propuesta menos votada. La figura 2 representa su distribución según el centro de trabajo. Se observa el predominio del Reconocimiento Profesional en la mayor parte de ellos, exceptuando al personal de Área y al Rural sin Atención Continuada que califican como más importante la Mejoras Laborales y las Económicas, respectivamente.

De la población que presentó burnout grave (6%), el 43% eran hombres y el 57% mujeres, todos estaban casados, ninguno fumaba y todos trabajaban en el medio rural (tabla 2).

Tabla 2. Distribución del riesgo de burnout en la población. (página 18)

En la tabla 3 se refleja la distribución de las puntuaciones medias de cada dimensión según las distintas variables estudiadas.

Relación entre las variables sociodemográficas, laborales y de salud y riesgo de burnout.

laborales y de salud y riesgo de burnout. Analizando la influencia de dichas variables en el

Analizando la influencia de dichas variables en el riesgo de padecer un burnout en grado grave o moderado/grave, encontramos significación estadística en el medio urbano, observando que trabajar en este medio no predispone a tener dicho riesgo (p< 0,05). No se encontró asociación con el resto de las variables.

Al analizar las tres dimensiones por separado observamos significación estadística con las siguientes variables (tabla 3):

Figura 2. Distribución de las propuestas según el lugar de trabajo.

Tabla 3. Relación entre las dimensiones del burnout y las variables del estudio. (página 19)

Prevalencia del Síndrome de Burnout.

De los sujetos de nuestra muestra el 6% cumplía los 3 criterios propuestos para ser considerados como de riesgo grave de padecer burnout, mientras que el 14% se consideró de riesgo leve o sin burnout. Observamos una alta incidencia de la enfermedad (53%) en su grado grave o moderado/grave (aquellos que reúnen 1 ó 2 criterios graves) (figura 3).

• Agotamiento Emocional: constatamos mayor aumento de AE entre los enfermeros con mayor presión asistencial en su consulta (p= 0,001), aquellos que padecen de ansiedad o depresión (p< 0,001) y los que realizan su actividad en medio rural y no realizan guardias (p= 0,05).

• Despersonalización: los enfermeros más jóvenes (≤ 35 años) resultaron ser los que mayor despersonalización declaraban, al igual que los sujetos que padecían de ansiedad o depresión, ambos con una p< 0,05.

• Realización Personal: comprobamos que los trabajadores del SUAP y los que no fumaban estaban menos realizados (p< 0,05 y p= 0,05, respectivamente) y que entre los trabajadores sin plaza fija los enfermeros de área eran los que se sentían menos realizados (p= 0,05).

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GRAVE

MOD/GRAVE

MODERADO

LEVE

 

n

7

60

41

18

EDAD (media ± DE)

46,29 ± 7,34

44,10 ± 9,98

45,10 ± 8,18

43,11 ± 7,34

 

Hombre

3

8

6

3

SEXO

Mujer

4

52

35

15

 

Sin hijos

1

19

14

5

Nº HIJOS

con hijos

6

41

17

13

 

Soltero

0

16

11

4

Casado

7

40

25

13

ESTADO CIVIL

Separado /

0

4

4

1

divorciado

Viudo

0

0

1

0

 

Fijo

6

36

28

11

CONTRATO

Interino

0

12

9

4

Área

1

12

4

3

AÑOS TRABAJADOS

21,43 ± 8,22

19,40 ± 10,42

21,44 ± 8,60

19,06 ± 9,03

HORAS SEMANALES

46,14 ± 11,58

45,63 ± 10,74

43,68 ± 10,03

47,44 ± 12,98

ACTIVIDAD EN CONSULTA

25± 13

21± 15

22± 16

22± 17

ACTIVIDAD EN GUARDIAS

70± 51

100± 98

79± 83

83± 71

TABAQUISMO

0

11

6

3

 

HTA

2

2

7

1

 

DM

1

0

1

0

ANSIEDAD/DEPRESIÓN

3

8

4

0

CARD. ISQUÉMICA

1

0

2

0

ENF. CEREBROVASCULAR

0

0

1

0

DISLIPEMIA

1

4

8

1

 

AE

41,43 ± 9,20

22,07 ± 11,02

14,80 ± 6,56

11,61 ± 3,63

CRITERIOS

         

BURNOUT

DP

16,57 ± 4,58

9,30 ± 5,22

5,49 ± 2,59

2,44 ± 1,72

RP

27,57 ± 6,00

33,72 ± 7,87

39,85 ± 3,83

43,89 ± 3,07

 

SUAP

0

8

2

0

CENTRO

         

TRABAJO

URBANO

0

5

12

2

RURAL

7

47

27

16

AE: Agotamiento Emocional. DP: Despersonalización. RP: Realización Personal. SUAP: Servicio de Urgencias de Atención Primaria.

(tabla 2)

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n

AE

DP

RP

TOTAL

126

19,29 ± 11,10

7,48 ± 5,25

36,83 ± 7,12

 

35

25

17,84 ± 8,50

9,44 ± 5,03 (*)

36,24 ± 6,87

EDAD

36-45

41

19,95 ± 13,36

7,07 ± 6,16

36,83 ± 6,99

>

45

60

19,43 ± 10,46

6,95 ± 4,51 (*)

37,07 ± 8,20

 

Hombre

20

22,40 ± 13,54

8,45 ± 6,39

36,35 ± 7,20

SEXO

Mujer

106

18,70 ± 10,55

7,30 ± 5,02

36,92 ± 7,61

Nº HIJOS

Sin Hijos

39

17,87 ± 9,37

7,85 ± 5,40

35,67 ± 8,10

Con Hijos

87

19,92 ± 11,80

7,32 ± 5,21

37,34 ± 7,23

 

Soltero

31

18,03 ± 8,89

8,16 ± 5,26

35,61 ± 7,21

Casado

85

19,85 ± 11,94

7,38 ± 5,38

36,81 ± 7,77

ESTADO CIVIL

Separado/

9

18,33 ± 11,01

6,00 ± 4,30

40,33 ± 5,43

Divorciado

Viudo

1

19

9

44

   

Fijo

81

20,09 ± 11,51

7,09 ± 5,11

36,51 ± 8,13

CONTRATO

Interino

25

17,68 ± 9,31

7,92 ± 5,55

39,04 ± 4,34 (+)

Área

20

18,05 ± 11,65

8,55 ± 5,53

35,35 ± 7,80 (+)

 

10

31

16,48 ± 9,72

8,42 ± 5,07

36,97 ± 7,08

AÑOS TRABAJADOS

11-20

29

20,07 ± 11,10

7,10 ± 5,61

37,31 ± 6,57

> 20

66

20,26 ± 11,63

7,21 ± 5,20

36,55 ± 8,17

HORAS SEMANALES

≤ 52

108

19,75 ± 11,65

7,57 ± 5,25

36,55 ± 7,59

 

>52

18

16,50 ± 6,50

6,94 ± 5,39

38,50 ± 7,02

ACTIVIDAD EN

         

CONSULTA

25

80

17,40 ± 9,90 (*)

7,45 ± 4,63

36,58 ± 7,59

 

> 25

46

22,57 ± 12,38 (*)

7,54 ± 6,25

37,26 ± 7,46

 

≤ 100

85

19,33 ± 11,30

7,15 ± 5,36

37,44 ± 7,22

ACTIVIDAD EN

         

GUARDIAS

101-200

28

19,86 ± 11,79

7,89 ± 4,41

35,50 ± 8,60

> 200

13

17,77 ± 8,56

8,77 ± 6,29

35,69 ± 7,08

   

No

106

18,95 ± 11,53

7,63 ± 5,07

36,26 ± 7,62 (+)

TABAQUISMO

 

Si

20

21,05 ± 8,52

6,70 ± 6,23

39,80 ± 6,30 (+)

HTA

 

No

114

19,03 ± 10,92

7,37 ± 5,11

36,72 ± 7,52

 

Si

12

21,75 ± 12,93

8,58 ± 6,60

37,83 ± 7,73

   

No

124

19,15 ± 11,12

7,42 ± 5,22

36,82 ± 7,51

DM

 

Si

2

28,00 ± 7,07

11,50 ± 7,78

37,00 ± 11,31

ANSIEDAD/

 

No

111

17,97 ± 10,48 (*)

7,05 ± 5,01 (*)

37,17 ± 7,37

DEPRESIÓN

 

Si

15

29,00 ± 11,11 (*)

10,67 ± 10,08 (*)

34,27 ± 8,35

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo

2011 RevistaEnfermeríaCyL

CARD. ISQUÉMICA

No

123

19,11 ± 11,16

7,43 ± 5,24

36,80 ± 7,54

Si

3

26,33 ± 5,77

9,67 ± 6,35

38,00 ± 8,19

ENF.

No

125

19,26 ± 11,14

7,50 ± 5,27

36,76 ± 7,51

CEREBROVASCULAR

Si

1

23

6

45

 

No

112

19,39 ± 11,48

7,54 ± 5,39

36,68 ± 7,45

DISLIPEMIA

Si

14

18,43 ± 7,70

7,07 ± 4,07

38,00 ± 8,27

 

Suap

10

15,40 ± 6,60

8,70 ± 3,95

31,40 ± 9,90 (*)

Urbano

19

20,32 ± 10,77

5,79 ± 5,34

40,05 ± 6,04 (*)

Rural

97

19,48 ± 11,53

7,69 ± 5,32

36,75 ± 7,24 (*)

Rural con AC

90

18,86 ± 11,54 (+)

7,46 ± 5,20

36,77 ± 7,33

CENTROS

Rural sin AC

7

27,57 ± 8,32 (+)

10,71 ± 6,40

36,57 ± 6,45

Enfermero de

       

Área

20

18,05 ± 11,65

8,55 ± 5,53

35,35 ± 7,80

EAP con AC

80

18,62 ± 11,11

7,34 ± 4,98

36,45 ± 7,76

EAP sin AC

26

22,27 ± 10,53

7,12 ± 5,94

39,12 ± 6,23

(*) p< 0,05. (+) p= 0,05. AE: Agotamiento Emocional. DP: Despersonalización. RP: Realización Personal. AC: Atención Continuada. EAP:

Equipo de Atención Primaria. SUAP: Servicio de Urgencias de Atención Primaria.

 

(tabla 3)

Con el fin de investigar lo que sucedía con aquellos sujetos que sólo presentaban un criterio de riesgo grave de burnout (recordemos AE≥ 27, DP≥ 10 y RP≤ 33) y que podrían ser considerados como riesgo moderado/grave, obtuvimos que el 24% de la población estudiada presentaba alto grado para la dimensión cansancio emocional y, en un porcentaje similar, alta despersonalización y baja realización personal, ambas con un 29% (en la tabla 4 se expone la distribución de la población según los tres criterios comentados). Constatamos que el alto Agotamiento Emocional se relacionó de forma positiva con el padecer ansiedad o depresión (p= 0,01), que el trabajar en el medio rural y no hacer guardias predispone a tener un alto grado de Despersonalización (p< 0,05), y que la baja Realización Personal lo hacía, pero de forma negativa, con el personal con contrato de interinidad (p= 0,01), es decir, que el ser interino no predisponía a tener una baja realización personal (tabla 4).

Tabla 4. Distribución y relación entre los criterios altos de burnout y las variables estudiadas. (página 21)

4. DISCUSIóN

El interés de este estudio ha permitido contrastar el grado de burnout entre los enfermeros de una zona rural, urbana

y un SUAP, comparación que no hemos encontrado en

ningún otro estudio español publicado recientemente,

excepto el de Soto et al 8 , en la provincia de Burgos, que comparaba el grado de burnout en enfermeras de AP entre

la zona rural y la urbana, pero excluyendo a los SUAP.

Cabe mencionar que éste es el segundo estudio realizado en Castilla y León, después del mencionado anteriormente en Burgos, por lo que supone un paso importante en la investigación de este síndrome en nuestra comunidad autónoma.

Deberíamos tener en cuenta que el establecimiento de relaciones estadísticamente significativas podría verse limitado por la asimetría en el tamaño muestral

para algunas de las variables (edad, sexo, experiencia profesional, etc.), lo que podría influir sobre los resultados obtenidos y la comparabilidad con otros estudios cuyas características sociodemográficas y laborales son diferentes a las de nuestra muestra. Es bien conocido que

a través de un estudio descriptivo, como el que nos hemos

propuesto, únicamente es factible establecer la existencia de asociaciones entre las distintas variables, sin poder adscribir en ningún caso condiciones de causalidad entre ellas, por lo que se deberían interpretar los datos obtenidos ateniéndonos a esta limitación.

los ya

publicados en otros estudios, en el sentido de que las

Los resultados obtenidos están

en

la

línea de

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo

2011 RevistaEnfermeríaCyL

 

ALTO AE (n=30)

ALTA DP (n=37)

BAJA RP (n=37)

EDAD (años)

No

Si

p

No

Si

p

No

Si

p

HOMBRE

44,03±

45,60±

NS

44,92 ±

43,16±

NS

44,07±

45,22±

NS

8,98

8,63

8,50

9,76

8,54

8,75

MUJER

12

8

 

14

6

 

14

6

 

CON HIJOS

84

22

NS

75

31

NS

75

31

NS

SIN HIJOS

31

8

 

28

11

 

28

11

 

SOLTERO

65

22

NS

61

26

NS

61

26

NS

CASADO

24

7

 

23

8

 

22

9

 

SEPARADO/

63

22

59

29

58

27

DIVORCIADO

81

1

NS

6

3

NS

8

1

NS

VIUDO

1

0

1

0

1

0

FIJO

59

22

 

60

21

 

55

26

NS

INTERINO

21

4

NS

16

9

NS

23

2

0,01

ÁREA

16

4

13

7

11

9

NS

ANTIGÜEDAD

19,61±

21,77±

NS

20,91±

18,24±

NS

19,88±

20,73±

NS

9,56

9,29

8,96

10,59

9,35

9,97

HORAS SEM.

45,32±

45,17±

NS

45,26±

45,35±

NS

45,51±

44,76±

NS

11,26

9,56

11,17

10,17

10,64

11,46

ACTIV. CONS.

20,92±

24,17±

NS

21,44±

22,30±

NS

22,53±

19,68±

NS

15,84

11,95

15,63

13,65

14,62

15,98

ACTIV. GUARD.

90,56±

83,43±

NS

88,06±

90,81±

NS

84,98±

98,22±

NS

90,06

80,34

90,39

81,61

82,38

99,60

FUMADOR

15

5

NS

13

7

NS

15

5

NS

HTA

9

3

NS

9

3

NS

9

3

NS

DM

1

1

NS

1

1

NS

1

1

NS

AN/DP

7

8

0,01

8

7

NS

9

6

NS

CARD. ISQ

2

1

NS

2

1

NS

2

1

NS

ECV

1

0

NS

1

0

NS

1

0

NS

DISLIPEMIA

12

2

NS

11

3

NS

10

4

NS

SUAP

9

1

 

7

3

 

4

6

 

URBANO

16

3

NS

16

2

NS

17

2

NS

RURAL

71

26

66

32

68

29

RURALCONAC

68

22

 

64

26

 

64

26

 

RURALSINAC

3

4

NS

2

6

0,02

4

3

NS

Enf. ÁREA

16

4

 

13

7

 

11

9

 

EAP con AC

61

19

NS

58

22

NS

57

23

NS

EAP sin AC

19

7

18

8

21

5

AE: Agotamiento Emocional. DP: Despersonalización. RP: Realización Personal. HORAS SEM: Horas semanales. ACTIV. CONS: Actividad en consulta. ACTIV: GUARD: Actividad en guardias. AN/DP: Ansiedad/Depresión. CARD. ISQ: Cardiopatía isquémica. ECV: Enfermedad cerebrovascular. AC: Atención Continuada. EAP: Equipo de Atención Primaria. SUAP: Servicio de Urgencias de Atención Primaria.

(tabla 4)

Síndrome de Burnout: Estudio de la Prevalencia y Factores de Riesgo

variables sociodemográficas no alcanzaron la significación estadística necesaria como para considerar, que ejercen un efecto moderador sobre el síndrome de burnout 13, 29, 31, 32 .

El índice de participación fue del 56.7%, inferior a estudios similares en otras provincias como Murcia (77%) 31 y Burgos (84%) 8 , aunque la mayoría no especifican si ese porcentaje corresponde a la población total, como en nuestro estudio, y otros excluyeron los centros donde la tasa de respuesta fue baja. La tasa de respuesta objetivada puede hacer pensar que los profesionales de enfermería no están interesados en el burnout, posiblemente los motivos de las no respuestas estén relacionadas con la insatisfacción, desgana, desinterés, encontrarse de baja laboral, considerarlo inútil o, simplemente, olvido.

Al igual que Molina et al 29 en su estudio sobre la aparición de esta enfermedad en el ámbito hospitalario, la prevalencia del síndrome de burnout en nuestra muestra nos revela un grado moderado, indicativo de que estos niveles pueden presentar una amenaza seria para la calidad de vida personal y laboral, y afectar a la calidad asistencial, tanto en AP con en especializada. Nuestro estudio refleja que un 6% de la muestra total de profesionales estudiados reúnen los 3 criterios necesarios para ser considerados de alto riesgo o padecer un burnout grave, pero son muy pocos los estudios consultados en los que se describa la prevalencia del síndrome teniendo en cuenta esta definición de caso extraída del manual original (altas puntuaciones en dimensiones de AE y RP y bajas en la RP). En todos ellos la prevalencia fue similar a la nuestra, es decir, baja (3-9%)

8, 18, 23, 32 .

La relación entre niveles más altos de burnout y el sexo es una cuestión ampliamente discutida. Mientras que algunos investigadores describen un mayor desgaste laboral en hombres 29 , otros lo encuentran en mujeres 33 y algunos no detectan diferencias 34 . Maslach y Jackson 35 exponen que las mujeres soportan mejor que los hombres las situaciones complicadas del día a día del ámbito laboral, mientras que nosotros no podemos afirmar lo mismo al encontrar que son ellas las que presentaron niveles más elevados de burnout grave. Sin embargo, a la hora de analizar los valores medios de las dimensiones por separado, obtenemos que son los hombres los que tienen valores más elevados de AE y DP y bajos de RP, coincidiendo con el estudio de Ríos et al 31 .

Respecto a la edad, observamos en nuestra población mayor cansancio emocional a partir de los 36 años, al contrario de lo evidenciado por Molina et al 29 en las enfermeras que trabajan en el hospital; posiblemente porque en primaria el cupo de pacientes varía muy poco y eso desemboca en falta de motivación y estímulo profesional junto con acomodamiento a la situación.

Cuando analizamos la variable de experiencia profesional encontramos una gran variabilidad en los resultados de

2011 RevistaEnfermeríaCyL

la literatura científica revisada. Nuestros datos coinciden con la tendencia reflejada por algunos autores de una mayor vulnerabilidad hacia el síndrome a medida que la experiencia profesional es mayor 31 , aunque no se alcanzó significación estadística. Estos datos difieren de lo expuesto por Gil et al 36 y Soto et al 8 para quienes los trabajadores nuevos e inexpertos son los de mayor riesgo, lo que puede deberse a que no están lo suficientemente preparados como para hacer frente a la gran cantidad de conflictos emocionales que se les presentan.

Coincidiendo con los resultados encontrados en la literatura científica sobre el burnout en médicos deAP 18,37 observamos que el cansancio emocional es significativamente mayor entre los enfermeros con mayor presión asistencial (p= 0.01), lo que a simple vista parece obvio pensar por la relación existente entre estrés laboral y carga de trabajo. Analizando las medias por separado de cada dimensión, constatamos en que el personal con plaza fija presenta valores más altos de AE, lo que probablemente se deba a su falta de expectativas de mejora profesional.

Finalmente, en cuanto a las propuestas para mitigar el burnout cabe destacar que lo que más demandan nuestros enfermeros de Ávila, así como la mayoría de profesionales (médicos y enfermeras) de otras provincias como Talavera de la Reina (Toledo) 13 y Vigo (Pontevedra) 7 , es que se les reconozca profesionalmente y que la administración se implique en mejorar su situación laboral.

5. CONCLUSIONES

1. La prevalencia del síndrome de Burnout en nuestra población resultó ser baja o muy baja y el nivel medio encontrado fue de moderado.

2. Constatamos que trabajar en medio urbano no predispone a tener un riesgo de padecer burnout en grado grave o moderado/grave.

3. El alto Agotamiento Emocional se relacionó de forma positiva con el padecer ansiedad o depresión, el alto grado de Despersonalización con trabajar en el medio rural y no hacer guardias y la baja Realización Personal lo hizo, pero de forma negativa, con el personal con contrato de interinidad.

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