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INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS DE LA

SALUD
Asignatura: Salud Pública (Res.189/16)
RECOPILACION BIBLIOGRAFICA
-Carrera: Tecnicatura superior en enfermería
-Docente a cargo: Prof. Lic. Leticia Peruf
-Coordinadora de la Carrera: Lic. Maria Del Rosario
Salgado
-Año de la Carrera: 1er. Año 1º Cuatrimestre
-Cantidad Horas semanales de cursada: cuatro horas
cátedras presenciales.
-Tipo: Obligatoria
-Turno: tarde/2019
CONTENIDOS TEORICOS
SALUD PÚBLICA

Concepto:

Se llama Salud Pública a la ciencia y arte de prevenir la enfermedad y


la discapacidad, prolongando la vida y promoviendo la salud física y mental y la
eficiencia mediante esfuerzos comunitarios organizados en pro de la sanidad
del medio ambiente, el control de enfermedades infecciosas y no infecciosas y
las lesiones, la educación del individuo en principios de higiene personal, la
organización de servicios para el diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades así como para la rehabilitación, el desarrollo de una maquinaria
social que le permita a cada individuo de la comunidad un nivel de vida
adecuado para el mantenimiento de la salud (Winslow 1920 modificado por
Terris 1991)
Compromiso de la sociedad con sus ideales de salud, haciendo
referencia al conjunto de prácticas sociales y los valores, creencias, actitudes y
conocimientos formales y no formales subyacentes que en una sociedad
tienden a desarrollar, preservar o mejorar la salud de la población y del
ambiente. La Salud Pública no se limita a las actividades de promoción y
prevención
La OPS / OMS considera funciones esenciales a las siguientes:

Prácticas Descripción Funciones esenciales de la


sociales Salud Pública
Construcción de Se refiere a la promoción - Promover un modelo de
entornos de entornos, desarrollo socioeconómico
saludables y comportamientos y favorable a la salud
mejoramiento de relaciones - Desarrollar ámbitos de vida
las condiciones de socialesfavorables a la saludables (familias,
vida salud y el desarrollo escuelas, comunidades,
humano. Se sustenta en lugares de trabajo)
la participación activa del - Promover comportamientos
Estado y la sociedad civil y relaciones sociales
en la generación de saludables
condiciones a través de - Determinar el balance
las cuales la salud y el deseado entre la inversión
bienestar están siendo total en salud y la inversión
creados y sostenidos en otros sectores de la
actividad como impacto
positivo para la salud y el
bienestar (educación,
empleo, vivienda)

Desarrollo y Es entendida como la


fortalecimiento de capacidad de convertir la - Promover el respeto a la
una cultura de la salud en un referente vida, la salud como valor y la
vida y la salud básico para las equidad de oportunidades
actividades y el
- Promover la participación,
desarrollo humanos.
el control y la
Esta capacidad se
responsabilidad de los
complementa con el
individuos, comunidades y
liderazgo institucional
organizaciones sobre lo que
para irradiar valores y
afecta su salud
lograr el compromiso con
dichos valores por parte - Afirmar y defender los
de la población y otras derechos individuales y
organizaciones colectivos

Generación de Se basa en el análisis y en la previsión de los cambios


inteligencia en en las condiciones de salud y bienestar, implica la
salud observación detenida, continua y prospectiva de la salud
y sus prácticas así como de sus condicionantes en el
país, y sus relaciones a escala internacional
- Fomentar la generación de información socialmente
pertinente y basada en evidencia, tanto para los
ciudadanos y administradores de los sistemas públicos.
- Promover la generación de la evidencia apropiada para
la toma de decisiones y la determinación de
orientaciones en salud

- Democratizar el acceso de la información en salud

Atención a las Se refiere a la respuesta - Asegurar el acceso


necesidades y a los problemas de salud universal a servicios de
demandas en y al aseguramiento de salud integrados, continuos
salud condiciones adecuadas y de calidad.
para el acceso y la - Asegurar una organización
prestación de los integrada, eficiente y
servicios esenciales de responsable del sistema de
salud pública, incluyendo salud
los de atención individual, - Asegurar la infraestructura
implica la recuperación necesaria
de la capacidad
institucional y la creación
de condiciones óptimas
para actuar, definidas
estas como objetivos de
infraestructura

Garantía de la Alude al control social - Regular la producción y


seguridad y que se ejerce sobre la comercialización de bienes y
calidad de bienes producción y servicios vinculados a la
y servicios comercialización de salud
relacionados a la bienes y servicios en los - Garantizar la equidad,
salud sectores público y eficacia e idoneidad de
privado, vinculados a la insumos y prácticas de salud
salud y sus prácticas, - Asegurar la idoneidad y
incluye la facilitación de seguridad para la salud de
la capacidad de la gente los alimentos, medicamentos
para pedir cuentas biológicos y otros productos
de consumo

Intervención sobre Se refiere a asegurar las - Asegurar la protección de


riesgos y daños condiciones óptimas para la población contra los
colectivos a la reducir y controlar los principales factores de
salud riesgos y daños a la riesgo ambiental
salud fuera del control de - Actuar frente a situación de
los individuos. epidemias y desastres que
Comprende, en afecten la salud
particular, intervenciones
sobre el ambiente
(biológico, físico y
químico) orientados a
minimizar la producción y
diseminación de factores
de riesgo así como la
exposición frente a ellos

EVOLUCION HISTORICA DE LA SALUD PÚBLICA

Podemos diferenciar en la historia de la sanidad en el mundo cuatro


períodos: el individualista, el caritativo, el económico y el social

El primer período, individualista; es el nacimientos del Código de


Moisés en Israel, y el arte médico en Grecia, con el Templo de Asclepios.
Constituyen ambos la técnica y el arte de la medición. Siempre se busca la
curación del enfermo, se dan normas individualistas, pero no hay aun la visión
de la enfermedad como hecho colectivo, social. En Roma, con la Ley de
Cornelio y la Ley Abulia, con Celso y Pinio, se dan las primeras normas de
higiene general (aislamiento, isla del Tibet, primer hospital) Pero no ingresa la
materia médica a esa preocupación estatal como ejecución, como acción, sino
como sanciones a los médicos que actúan mal o que explotan a los enfermos.
La Salud no es problema de Estado

En el período siguiente que corresponde a la Edad Media, aparecen el


principio de la filantropía y el concepto de la caridad que tienen una gran
influencia para permitir incluso el desarrollo de la asistencia médica, que se
verificaba anexo a los templos, donde se recibía a los enfermos. No eran
conceptos estatales, por cierto, sino filantrópicos, caritativos, derivados en
virtud de normas cristianas como deberes de la iglesia
Se atendía a los enfermos y desvalidos, se organizaban lazaretos y
hospitales, sociedades de beneficencia. Influyo este período notablemente,
aunque de modo todavía empírico, la asistencia de las enfermedades
colectivas.

Y llegamos al período denominado económico y que corre entre los


años 1800 y 1850. Fueron, aunque parezca raro, los comerciantes quienes
organizaron a su manera la sanidad. En efecto: quienes estaban dedicados, en
Inglaterra, al tráfico de mercaderías con las Colonias, comprobaron que en los
barcos, y con la mercadería y la tripulación, llegaban también la peste
bubónica, el cólera, la disentería y, en general, las enfermedades que hoy
llamamos pestilentes. Todo lo cual redundaba en abundantes pérdidas, tanto
de hombres como de las mismas mercaderías contaminadas. Para precaverse
en lo posible de esas pérdidas, resolvieron reunirse para solventarlas en
común. Y organizaron lo que llamaron Oficina General de Salud Pública,
basada en el PublicHealthAct, sancionada por el Parlamento.

Ello fue en 1840. A poco de andar comprendieron en Londres que no


bastaba que se tomaran precauciones sanitarias sobre los barcos ingleses y
sus tripulaciones, sino también sobre los barcos franceses que llegaban a los
diversos puertos de las islas, por lo que promovieron en 1851 la Primera
Reunión de Sanidad Internacional, que se celebró en Paris. La intervención de
médicos en esa reunión fue eficaz. El mismo Pasteur y Koch, que aparecen en
ese periodo, imprimen un gran desarrollo a la sanidad y a la protección
industrial, que aparecen en ese período, imprimen un gran desarrollo a la
sanidad y a la protección industrial.
La importancia de la salud desde el punto de vista comercial ha sido
valorada en Estados Unidos. Ya desde mucho tiempo atrás en el país del norte,
los industriales pensaron que la salud es un buen negocio. Una gripe, un
resfrío, ocasionan ausencias de obreros. Término medio, siete u ocho días al
año deja de trabajar por enfermedad un obrero. Y siete días al año
multiplicados por millones de obreros, resultan millones de dólares en jornadas,
sin contar con la pérdida de la producción. De modo que la organización
médico-industrial norteamericana no es filantrópica, sino buen negocio. Y así es
en los países anglosajones. Nosotros los latinos, aún en ese período
económico en materia de asistencia médica, obedecemos a un principio de
solidaridad cristiana con el semejante. Nunca pensamos que la salud es
negocio, pero así es, mejor dicho lo es un sentido más alto, más espiritual.

Y entramos así en el período social, que nace en 1918 con una ola de
colectivización, preocupándose por la salud de las masas populares y obreras,
que, a su vez, exigen mejor asistencia. Ni filantropía ni negocio, fue enfoque
social de la medicina. De ahí que todas las conferencias internacionales, a
partir de entonces, aconsejen a los gobiernos organizar comandos
centralizados para atender la salud pública. Así se crean los ministerios
colectivos y los organismos de sanidad, para proteger mejor el caudal biológico
de cada país.
En qué consiste esta revolución sanitaria que se está desarrollando en
forma lenta pero perceptible?
Entramos en el período estatal, el de hoy. La sanidad ya no es un
problema social, que puede resolverse con mutualidades. La sanidad es un
problema de gobierno tan importante con el de la instrucción o educación.
Entre nosotros todos entendíamos que la educación era problema y deber
gubernamental, y nadie pensaba en que lo era también la salud del pueblo. Fue
necesaria la revolución peronista para llegar a crear una poderosa organización
de sanidad en nuestra patria. Con la llegada del Gral. Perón al gobierno,
estamos ya en la sanidad estatal.
En la Constitución de 1853 ni se menciona una vez la salud de la
colectividad. Para justificar la creación de algunos organismos sanitarios, los
hombres de gobierno, a partir del 53, deben recurrir al Preámbulo de la Carta
Magna donde se habla de “bienestar general” término de una latitud y una
vaguedad enormes. En cambio, en la Constitución de Perón por primera vez se
ha incorporado el concepto de salud pública como una obligación del estado. Y
este concepto involucra no solamente la salud física, sino la salud espiritual y la
salud social, al asegurar la alimentación, un mínimo de trabajo, condiciones
dignas de vida.

HISTORIA DE LA SANIDAD ARGENTINA

La historia de la sanidad argentina es un poco más pintoresca que la de


la sanidad mundial. Es la historia de la incomprensión de los gobiernos
anteriores y de las luchas de los médicos, entre sí, la lucha es la del país por
crear un organismo sanitario.
Comienza en 1778 nada menos. Los médicos no entendían entonces
que era la sanidad pública. Por qué iban a entender los gobiernos? Si en la
Constitución del 53 nadie habló de Salud Pública, no tenían por qué los
gobiernos nuestros superar a los gobiernos europeos en concepciones políticas
de las que eran, simplemente, imitaciones.
Cuál es la historia pues de la sanidad argentina? Comienza, en 1778,
bajo el Virrey Vértiz, quién crea lo que se llamó el Protomedicato, que fue una
especie de Tribunal que resolvía ciertos problemas médicos. Enseguida sus
miembros se dividen en dos sectores: unos, los que propician el empleo de las
vacunas contra la viruela, la tuberculosis, y la lepra y que llega en su acción
hasta 1805, con Sobremonte. Y otro sector que designa un médico para
presidente del Tribunal (el Doctor Miguel Gorman) para examinar a los
médicos, farmacéuticos, cirujanos y flebótomos o sangradores.
Como es natural, el presidente del Protomedicato, Gorman, al poco
tiempo se independiza y forma su Escuela de Flebotomía y Cirujanos. Esta es
la primera segregación de la salud pública entre nosotros, que nació un poco
centralizada por obra del Virrey Vértiz
El segundo período abarca desde 1822 a 1880, bajo el gobierno de
Martín Rodríguez se intenta, por la secretaría de Rivadavia, la reorganización
de la sanidad, pero ocurre todo lo contrario. Se quiere ir a una centralización y
se logra una mayor desintegración. El Protomedicato cambia su nombre por el
de Tribunal Médico. Casi enseguida que el flamante presidente del tribunal
citado asume su cargo, se le desbandan, por así decirlo las especialidades. Así
por un lado se le van los tribunales examinadores que fabrican la Facultad y la
Academia de Medicina. Por el otro, en 1822, Rivadavia crea la Sociedad de
Beneficencia para la asistencia de enfermos. Y, en 1856, la Municipalidad se
independiza con sus hospitales y su sanidad aparte. Qué queda, pues? El
Tribunal médico, que es solo un nombre, sin que hacer ni jurisdicción
determinada y al que llaman Departamento de Higiene Pública. Una oficina,
nada más, y tres direcciones y unidades de servicio médico desintegradas.
Entramos luego al tercer período. Va desde 1880 a 1943, se producen
en 1880 la federalización de Buenos Aires y el Departamento de Higiene
Pública se transforma en Departamento Nacional de higiene, por decreto de
Roca, e inmediatamente, a pesar de la nueva jerarquía lograda, lo primero que
le acaece es otra desintegración. En 1884 se le escapa de las manos la Junta
de Lazaretos, que al independizarse toma todos los hospitales de infecciosos y
los lazaretos mismos. Y así nace el Hospital Muñiz, de absurdas funciones,
pues deja reducido al Departamento en una simple oficina asesora y
administrativa. Se repite la vieja historia. Cada vez que se quiere centralizar la
sanidad, se produce una nueva desintegración y cada vez más poderosa.
Hasta que llegamos al cuarto período (1943-1946) Para la época de la
resolución de junio, la desintegración de los diversos organismos de Salud
Pública era casi atinuca. Teníamos a los enfermos mentales del sexo femenino,
por ejemplo, que dependían del Ministerio de Relaciones Exteriores, no se
sabe aún por qué mientras que los enfermos mentales varones dependían del
Ministerio del Interior, tampoco se por qué. Existían quince o veinte
instituciones, sin contar con que la Municipalidad tenía, por su gravitación, casi
carácter nacional. Y del viejo Departamento Nacional de Higiene quedaba solo
una oficina para otorgar permisos a los empleados enfermos.
Además existía la Sanidad de Fronteras, para graves emergencias
internacionales, por pestes, que organizó el Doctor Penna, que fue uno de los
prestigiosos del Departamento. Claro es que se trazaron muchísimos planos de
reorganización, porque este es un hobby de nosotros los médicos. Pero lo malo
es que luego que uno traza los planes, viene enseguida otro que en un
determinado momento tiene poder, y se lleva un trozo y hace “rancho aparte”.
Eso sucede hasta que en 1946 se crea la Dirección Nacional de Salud Pública
y en 1949 el actual Ministerio de Salud Pública, tal como es hoy. Pero en los
tres años que transcurren de 1943 a 1946 se producen hechos notables.
La primera Dirección Nacional de Salud Pública, que nació sobre la base
del Departamento de Higiene, y a la que se le agregaron todos los organismos
que se pudo agregar., tuvo por director al Dr. Galli, que fue el autor de la
iniciativa tendiente a centralizar la sanidad argentina., como en su tiempo lo fue
Gorman. El Dr. Galli consiguió el aludido decreto 12311, por el que todos los
organismos médicos pasaban a integrar y depender de la Dirección Nacional
de Salud Pública y Asistencia Social.
Con este resultado que a poco andar, otro colega con mayor poder
circunstancial le segrega la Asistencia Social y se la lleva a la entonces
Secretaria de Trabajo y Previsión, en 1946 se crea la Secretaría de Salud
pública, no sin antes quedar convertido el decreto de marras en letra muerta,
porque no se logra la incorporación de los servicios médicos de la
Municipalidad, como se establece en el decreto, ni la incorporación de los
cuerpos médicos en los distintos ministerios. Ese no cumplimiento motivó la
renuncia del Dr. Galli, lo mismo que en1778 con su predecesor, el Doctor
Gorman.
En este periodo se produce un extraordinario desarrollo de las entidades
mutuales, surgidas a partir de las oleadas inmigratorias iniciadas en la segunda
mitad del siglo XIX. Estaban agrupadas según su nacionalidad de origen, o, por
ideología o religión, o también a través de empresas lucrativas de asistencia
médica. Estas entidades, esencialmente inspiradas por las costumbres
predominantes en los países europeos, constituyeron el precedente de las
Obras Sociales y de las entidades de medicina prepaga, con y sin fines de
lucro.
La creación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el marco
de la ONU en 1948, posibilito que el enfoque sanitario adquiriera una
denominación identificatoria y un cuero conceptual: Salud Pública, es decir, una
disciplina de abordaje de lo social o colectivo, como visión superadora del
enfoque clínico o individual. Durante el periodo intermedio entre ambas
guerras, el derecho a la salud se fue incorporando a las constituciones de los
países europeos y latinoamericanos, junto con la creación de diversos sistemas
organizados como servicios nacionales de salud o entidades de Seguridad
Social.
El paradigma de la salud pública paso a constituir una bandera
emblemática, como soporte ideológico que por si mismo, posibilitaba el camino
de acceso al progreso sanitario y a la distribución equitativa de los recursos.

En el marco de un achicamiento de la organización estatal, en lo


referente exclusivamente a los aspectos sanitarios, en 1954 el Gobierno
decidió acudir al asesoramiento de la Organización Panamericana de la Salud.
(OPS). El pedido fue transmitido al representante de la OPS/OMS, en
diciembre de 1955. Dado que era uno de los primeros pedidos de esta
naturaleza que recibía la OPS, se constituyó una Comisión de Expertos
presidida por el subdirector de la OPS.
El primer informe específico sobre el sistema hospitalario fue realizado y
entregado al ministerio en septiembre de 1957. Recomendaba transferir la
responsabilidad de los establecimientos nacionales a las respectivas
provincias, coincidiendo con los objetivos generales de la Revolución
Libertadora. Un segundo informe proponía el sistema de atención médica
recomendado. Como consecuencia del informe el Gobierno decidió transferir
los hospitales casi de oficio, sin el correspondiente soporte técnico y financiero,
por lo que se produjo un rápido deterioro de los establecimientos. En función de
las recomendaciones del informe se creó la Comisión Nacional del Seguro
Nacional de Enfermedad, integrada por representantes de los Ministerios de
Salud Pública y de Trabajo y Previsión.
Las tendencias del momento, entendían los establecimientos
hospitalarios como empresas públicas productoras de servicios, cuya
administración debía ser descentralizada, con el fin de evitar actitudes del
personal propias de empleados públicos. Le llamaban la atención la total
gratuidad de los hospitales, así como que los centros de salud fueran en
realidad clínicas de atención ambulatoria, que efectuaban pocas acciones
preventivas, pese a que habían sido creados con ese objetivo. Se señalaba la
necesidad de capacitar específicamente en Salud Pública al personal de los
organismos sanitarios
Las transferencias hospitalarias se basaban en el concepto de
centralización normativa y descentralización operativa, que ya se empleaba
desde la época de Carrillo, pero en las particulares circunstancias históricas en
que se llevaban a cabo, tenían como finalidad principal la desarticulación del
aparato hegemónico del Ministerio nacional. Sin embargo, el proceso resultó
tortuoso y oscilante. De los 1772 hospitales existentes en el país en 1957, 230
dependían del Ministerio nacional, así como 204 de los 2052 centros de salud.
Hasta mayo de 1958 se habían firmado convenios para transferir nosocomios
con Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La
Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan,
San Luis, Santa Cruz, Santa Fé, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y
Tucumán. Se transfirieron así un total de 272 establecimientos.
Una vez que accedió Arturo Frondizi a la Presidencia, se dispuso
reintegrar los servicios transferidos a la jurisdicción nacional, ante la
incapacidad de las provincias para afrontar su manutención, mediante la Ley
14475 del 25 de septiembre de 1958. esa misma ley promovía nuevas medidas
tendientes a una descentralización ordenada de los servicios.
Los traspasos debían llevarse a cabo mediante convenios de
reciprocidad y asignaciones presupuestarias; sin embargo, al término del
ejercicio fiscal, solo se habían convenido las transferencias con Santa Cruz y
Formosa, así como otras derivaciones parciales a Tucumán y Córdoba. En lo
sucesivo, se mantuvo una actividad prudente respecto del equilibrio entre
centralización y descentralización, por lo que el resultado, en términos de
transferencia concretadas, fue escaso.
La tendencia del achicamiento del Estado no fue un fenómeno exclusivo
de Argentina. Muchos países descentralizaron la administración de sus
sistemas de protección social, de modo que organismos de Seguridad Social,
que anteriormente estaban en manos del Estado, pasaron a constituir entes
autárquicos autofinanciados.
Otro componente importante de esta etapa es el crecimiento del poder
de negociación de los médicos organizados gremialmente. Durante la década
peronista se habían producido reiterados conflictos entre los médicos que
apoyaban al Gobierno y los que defendían su independencia. Los primeros se
agrupaban en la Corporación Médica de la República Argentina, que había
recibido el reconocimiento gremial de la Secretaria de Trabajo y Previsión, los
segundos conformaban la Confederación Médica de la República Argentina
En noviembre de 1971 se promovió la sanción de la Ley 19337, que
apresuraba la descentralización administrativa de los hospitales remanentes en
la jurisdicción nacional y los autorizaba a establecer convenios con las Obras
Sociales. El sector público asistía a una progresiva pérdida de peso.
Con la sanción de la Ley 18610 en febrero de 1970, junto con la Ley de
Asociaciones Profesionales, se estableció un nuevo marco normativo
satisfactoria para los sindicatos y sindicalistas, en el que recobraron
definitivamente su capacidad de presión frente a las autoridades, así como la
conducción de las Obras Sociales, que habían formado en el seno de las
organizaciones gremiales.
Con la Ley 18610 la totalidad de los trabajadores formales en relación de
dependencia pasaron obligatoriamente a un régimen de cobertura financiado
con aportes del trabajador del 1% y contribuciones del empleador del 2% sobre
la nómina salarial. Los gremios que ya contaban con OS lograban el
encuadramiento compulsivo de todos los trabajadores de su actividad, los que
no la tenían pasaron a recaudar para organizarla. Las entidades así
constituidas debían destinar el 70% de sus ingresos a proveer servicios de
atención médica.
Mediante la Ley de Asociaciones Profesionales se aseguraba un único
sindicato por rama de la producción y una sola central de trabajadores, criterios
que eran las expectativas predominantes en el Gobierno
Durante este período (1970) se puso en funcionamiento el INOS
(Instituto Nacional de Obra Social), financiado por el fondo de Redistribución,
que se constituía por aportes solidarios efectuados por las Obras Sociales, en
carácter de régimen compensador para entidades deficitarias. En mayo de
1971, como resultado de la histórica puja entre la CGT y el Sector Salud sobre
la jurisdicción de las Obras Sociales, el INOS pasó a la órbita del Ministerio de
Trabajo
El INOS promovió la sanción de la Ley 19710 en 1972, que adquirió una
mayor trascendencia regulatoria, por su carácter de concertación multilateral a
través de la Comisión Paritaria Nacional.
Como hecho novedoso, en 1975 los prestatarios aceptaron la
representatividad de las organizaciones de prestadores, legitimadas para
inscribirse en el Registro Nacional de Prestadores como proveedores
mayoristas y también monopólicos de la oferta de servicios de salud. Se
acordaron, también, requisitos mínimos para los prestadores sanatoriales, que
constituyeron un precedente de normas de calidad para los servicios a prestar,
cuando aún no se hablaba de Acreditación en Argentina.
PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES Y PROMOCIÓN
DE LA SALUD

La promoción de los estilos de vida saludables implica el desarrollo de


acciones en dos frentes: la prevención de las enfermedades y la promoción de
la salud.
Aunque existe una superposición considerable entre estas dos clases de
acciones la prevención de las enfermedades suele centrarse en enfermedades
y traumatismos específicos y a menudo depende en mayor medida de las
intervenciones directas de los profesionales de salud. Hay todavía algunos
médicos que siguen un enfoque biológico y para quienes los programas de
prevención de la enfermedad no pueden tener éxito “porque es imposible hacer
cambiar a la gente”. Esta opinión es evidentemente falsa: cada año, decenas
de millones de personas cambian sus hábitos sanitarios y otros aspectos de su
forma de vida. Muchos programas de salud desarrollados en gran número de
países demuestran la clara verosimilitud y el éxito de los programas de
prevención. Baste considerar la espectacular reducción de casi 50% de la tasa
de mortalidad cardiovascular registrada en Norteamérica y Europa Occidental
desde 1970.
Por el contrario, la promoción de la salud comprende tanto la
transformación de los comportamientos individuales y familiares como la
ejecución de políticas de salud pública dirigidas a la comunidad, con el fin de
proteger a las personas frente a numerosas amenazas a la salud y despertar
un sentimiento general de responsabilidad personal para potenciar al máximo
la seguridad personal, la resistencia del huésped, la vitalidad y el
funcionamiento efectivo de cada individuo.
Aunque a menudo se aprovecha la orientación y la motivación del
persona de salud, la promoción de la salud depende sobre todo de las
personas que actúan para cambiar los comportamientos propios, de sus
familias y de sus comunidades en relación con la salud y que abogan por la
prevención ante las autoridades políticas, los negocios, la industria y los
gobiernos.

ATENCION PRIMARIA DE LA SALUD


“De nada sirven las conquistas de la técnica médica si ésta no puede
llegar al pueblo por los medios adecuados”
Dr. Ramón Carrilllo

Del 6 al 12 de septiembre de 1978, en Alma Ata, capital de una de las


provincias soviéticas, durante una Conferencia Internacional organizada en
forma conjunta con la OMS y UNICEF, se dio a conocer una declaración que
postulaba una meta ambiciosa, “salud para todos en el año 2000” y una
estrategia paraalcanzarla: la atención primaria de la salud, APS.
Esta declaración era resultante de una serie de documentos previos,
elaborados durante la década del 70, en los que se anticipaban los cambios
que se estaban produciendo en el Sector. A diferencia de la salud pública del
48, vinculada con el modelo de conducción estatal de un sistema único, la
estrategia de APS admitía la existencia de sistemas pluralistas, donde
efectores públicos y privados, con o sin fines de lucro, compartían el objetivo de
privilegiar las acciones preventivas y de promoción de la salud. (OMS UMICEF
1978). La formulación de la estrategia de APS tuvo la habilidad de reunir, bajo
un único cuerpo de doctrina, una serie de componentes que habían sido
expresados con anterioridad, como orientaciones para optimizar la utilización y
eficacia de los recursos de salud.
La estrategia de APS encontró una rápida y favorable acogida en los
organismos ministeriales de todos los países, ya que posibilitaron recuperar
una serie de postulados sostenidos por los administradores sanitarios desde la
década del 60.
Pero pese a que desde el comienzo fue formulada como una estrategia
integral, la interpretación de la APS, por parte de la mayoría de los actores del
Sector Salud, distorsionó el propósito inicial. Subyacían interpretaciones
contradictorias, entre los que enfatizaban en los aspectos de equidad y
accesibilidad de la APS, y los que hacían hincapié en la participación e
integración de la totalidad de los recursos de salud.
La estrategia de APS, pese a ocupar el centro de la escena en el
pensamiento y los fundamentos de las iniciativas de las autoridades sanitarias
de la mayoría de los países del mundo, y especialmente en los países en
desarrollo, no logró sin embargo los resultados esperados. Menos aún pudo
cumplir la ambiciosa meta de salud para todos en el año 2000, ni encausar al
personal de salud detrás de una inspiración común. De tal ,modo que las
reformas de los sistemas de salud en la década del 90 recurrieron con
frecuencia a instrumentos diferentes, acuciadas por las tendencias y presiones
provenientes de las necesidades político económicas del imperioso fenómeno
de globalización. Sin embargo, como componente favorable del balance
histórico de la aplicación de la estrategia de APS, puede computarse que logró
redimensionar la importancia del primer nivel de atención en la organización
general de los sistemas de salud, especialmente en países en los que este
escalón asistencial había sido subsumido por el predominio de la atención
hospitalaria y de alta complejidad

La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-


Ata, realizada en Kazajistán,, fue el evento de política de salud internacional
más importante de la década de los 70. La conferencia fue organizada por la
OMS/OPS y UNICEF, y patrocinado por la entonces URSS. La síntesis de sus
intenciones se expresa en la Declaración de Alma-Ata, subrayando la
importancia de la atención primaria de salud como estrategia para alcanzar un
mejor nivel de salud de los pueblos. Su lema fue "Salud para Todos en el año
2000".
En ella participaron 134 países y 67 organizaciones internacionales, con
la ausencia importante de la República Popular China.
La Atención Primaria de la Salud se define como” la asistencia sanitaria,
esencial, basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados
y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias
de la comunidad, mediante plena participación y a un costo que la comunidad y
el país puedan soportar durante todas y cada una de las etapas de su
desarrollo, con espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación.”
La Atención Primaria de la salud (APS) forma parte integrante tanto del
sistema nacional de salud como, del que constituye la función central y núcleo
principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad.
Representa el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la
comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo más cerca posible la
atención en salud al lugar de residencia y trabajo, y constituye el primer
elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria
La estrategia de Atención Primaria de Salud tiene varios elementos,
comprendiendo en forma integrada diversos programas como los siguientes:
a) Programas dirigidos a poblaciones especiales: madre, niño, trabajador,
edad avanzada, incapacidad
b) Programas para la salud general: alimentación y nutrición, salud bucal,
salud mental, prevención de accidentes, saneamiento ambiental
c) Programas para la prevención, protección y control de enfermedades,
etc.
Las acciones para alcanzar las metas en atención primaria de la salud
son integradas, es decir, afectan tanto lo curativo como lo preventivo. Por esto
se clasifican en prevención primaria (promoción y protección de la salud)
prevención secundaria (curación) y prevención terciaria (rehabilitación),
aplicando el concepto integrador de Historia Natural de la Enfermedad
Para alcanzar salud para todos implica el uso de servicios básicos de
salud con participación comunitaria, partiendo del propio núcleo familiar.
La atención primaria propone equidad en el acceso a los servicios
esenciales, la realidad obliga a satisfacer las necesidades básicas de los
sectores pobres o excluidos, sin embargo no debe limitarse a ellos. Esto
implica extender o ampliar la cobertura de los servicios de salud.
Existen dos acepciones por cobertura:
a) La cobertura de los programas y actividades de salud, entendida como
la población que recibe dicho servicio en relación a la población que lo
requerirá
b) La cobertura geográfica o poblacional de los servicios de salud,
entendida como su accesibilidad técnica para la población. El concepto
de cobertura se refiere a la utilización real del servicio y no a la simple
presencia de un establecimiento o servicio en un área
La ampliación de la cobertura de los servicios de salud implica tres aspectos
fundamentales: mejorar el acceso y la utilización de los servicios de salud,
aumentar la disponibilidad relativa de recursos y poner en operación un sistema
técnico y administrativo que responda a las necesidades y aspiraciones de la
población
El acceso depende de tres factores principales:
a) La existencia de una oferta sostenida y regular de servicios prestados
con una combinación de recursos que geográfica, económica, temporal
y culturalmente estén al alcance de las comunidades
b) El ajuste cuantitativo, cualitativo y estructural de los servicios, para
amoldarlos a la importación numérica y a la estructura de la población, y
de sus problemas o necesidades en materia de salud
c) La aceptación de los servicios por parte de las comunidades, expresada
como utilización real, y a la participación de estas en su diseño y
prestación
La escasez de recursos debe analizarse según como el sistema está
organizado, su estructura de gestión y administración y la combinación
tecnológica de los recursos disponibles y la efectividad.
Características generales de los programas en la estrategia de Atención
Primaria de la Salud
a) Deben garantizar el acceso de toda la población a los servicios de
salud. Esto implica establecer prioridades a los grupos rurales y
urbanos marginados y dentro de ellos, las familias y los trabajadores
expuestos a mayores riesgos.
b) Con respecto al contenido de los programas, deben acentuarse las
actividades de promoción y protección, combinándolas en forma
adecuada con las de tratamiento y rehabilitación
c) La universalidad implica que toda la población debe tener acceso a
los servicios, la equidad que exista igual oportunidad de acceso en
todos los niveles y que se mantenla la continuidad
d) Debido a los cambios de carácter económico, social y demográfico
que pueden ocurrir, conviene hacer un análisis y una selección de los
elementos del programa que se necesitan para satisfacer
necesidades prioritarias, como son las de salud materno-infantil,
inmunización, lucha contra las enfermedades diarreicas,
enfermedades transmitidas por contacto sexual, salud mental,
enfermedades cardiovasculares y otras de tipo crónico, salud
ocupacional, etc. La alimentación y nutrición, el abastecimiento de
agua y los servicios de saneamiento básico se consideran requisitos
fundamentales para la protección de la salud y se clasifican como
actividades intersectoriales y de participación de la comunidad
e) Aparte de la estructura programática que corresponde a cada caso
particular, hay que destacar la necesidad de desarrollar los distintos
programas de manera que las atenciones prioritarias, las normas, las
tecnológicas, los recursos y el tipo de servicio de cada elemento
constructivo armonicen y se refuercen mutuamente.
f) Los que propician una APS “selectiva” reducen los contenidos a
cuatro funciones: programa ampliado de inmunizaciones, control de
enfermedades endémicas, cuidados nutricionales y educación para la
salud. Estas áreas representan la posibilidad de metas realistas
intermedias y que pueden garantizar una mayor eficiencia costo
beneficio y efectividad (impactos) en el plazo previsto.
Un enfoque de tal naturaleza reduce el concepto global de APS a una
suma de pragmática de programas verticales, seleccionados en función de la
mayor probabilidad de resultados a corto plazo (dependientes de la
vulnerabilidad de determinados daños o de la disponibilidad de soluciones
técnicas simples) y del mayor costo que implican. Un planeamiento restringido
como esta puede llevar a olvidar principios esenciales en el concepto de APS
en particular el de la participación consciente de la comunidad en su
autocuidado y el de la coordinación intersectorial para promover la salud y
reducir ls riesgos que la amenazan, en aras de un pretendido “realismo” que
aparece como una concesión a la falta de disposición de muchos gobiernos y
agencias de cooperación para comprometerse realmente, con la estrategia de
la APS en el mediano y largo plazo.

Niveles de Atención
En la actualidad, la aplicación del concepto de niveles tiene una
connotación funcional que toma en cuenta la perspectiva de la comunidad y de
sus necesidades y recursos.
La noción de niveles se identifica con las diversas instancias o planos
tecnológicos de resolución de los problemas de salud. Todos, conforman una
oferta integral de servicios diseñados para garantizar la accesibilidad y la
continuidad de la atención en salud. El diseño de programas requiere definir la
organización general del sistema, los diferentes tipos de servicio y los recursos
que serán utilizados. Luego viene un ejercicio de programación local que
constituye la aplicación efectiva del enfoque de niveles y que permite tomar en
cuenta las necesidades de los diferentes grupos de población y las prioridades
locales

“La estrategia de Atención Primaria plantea un diseño a la imaginación,


capacitación teórica y voluntad de servicio de quienes tienen a su cargo la
orientación de los procesos que han de conducir al logro de niveles más dignos
de salud y bienestar para una alta proporción de la población de la región de
las Américas”

La región, en su conjunto, ha logrado avances importantes en el


desarrollo del aparato científico y tecnológico requerido para la solución de una
alta proporción de los problemas de salud que afectan a su población.
Las interrelaciones entre el campo de la ciencia y tecnología y el de
infraestructura de salud están inmersas en el contexto cultural, social,
económico, político, e institucional, tienen características propias influido por
condiciones de inestabilidad relacionadas con los cambios demográficos, las
expectativas de la población y la disponibilidad de los recursos económicos
necesarios para el mantenimiento y avance de los procesos de desarrollo. Para
responder a las necesidades de toda población, con espíritu de equidad y
justicia social.
Los profesionales de la salud deberán estar convencidos de los
principios subyacentes a la Atención Primaria de la Salud, y estar preparados
para proveer servicios esenciales con tecnologías apropiadas. Solo así podrán
trabajar adecuadamente con voluntarios y auxiliares de niveles formales de
educación más restringidos, empleando gran parte de su tiempo en ayudar a
educar, promover la salud y organizar la comunidad, sin circunstancias a un
trabajo político o técnico específico.
La receptividad social de la Atención Primaria de la Salud es contar con
un nivel de funcionalidad adecuado de los sistemas administrativos de apoyo
directamente relacionados con los servicios básicos de la salud

Programas de Salud
✔ Educación para la salud
✔ Método de prevención y lucha contra los morbos prevalentes
✔ Sistematización de una nutrición adecuada
✔ Abastecimiento de agua y saneamiento básico ambiental
✔ Asistencia materno infantil
✔ Inmunización contra las principales enfermedades infecciosas
✔ Prevención y lucha con las enfermedades endémicas locales
✔ Tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes
✔ Suministro de medicamentos esenciales

Educación para la salud:


Se entiende como un proceso que tiende a lograr que la población se
apropie de nuevas ideas, utilice y complemente sus conocimientos para así
estar en capacidad de analizar su situación de salud y decidir cómo enfrentar
mejor, en cualquier momento, sus problemas
El éxito de la educación en salud solo puede alcanzarse en la medida en que el
personal sanitario logre captar la confianza y participación de la comunidad en
los trabajos de promoción de la salud, y esto solo es posible si se trabaja en
función de sus necesidades, anhelos e inquietudes.

Programas materno-infantiles:
De todos los grupos de población, las madres y los niños son los más
susceptibles a las influencias dañinas que afectan permanentemente la salud.
Las intervenciones más importantes y de mayor impacto de acuerdo con la
experiencia de que se dispone actualmente en los servicios materno -infantiles,
son
- Monitoreo del crecimiento y desarrollo
- Promoción de la lactancia
- Terapia de re hidratación
- Alimentación
- Programa de infecciones respiratorias
- Planificación familiar
- Educación de la familia
- Inmunización
- Control prenatal

Programa ampliado de inmunizaciones:


Es una acción conjunta de las naciones del mundo, la OMS y la OPS. Su
propósito es reducir las muertes y los casos de enfermedad que puedan ser
prevenidas mediante la inmunización. Son seis las enfermedades objeto del
programa:
- Sarampión
- Tos ferina
- Poliomielitis paralítica
- Tuberculosis
- Tétano
- Difteria

Sistematización de una nutrición adecuada:


La nutrición adecuada es un indicador de salud en lo biológico y social,
debe ser objetivo básico de toda sociedad y de toda comunidad en lo particular,
y debería estar incluido como acción prioritaria dentro de un marco de
seguridad alimentaria en cualquier política de salud.
Las enfermedades infectocontagiosas están relacionadas con la
nutrición. Una mejor alimentación se convierte en terapia y prevención. Las
vacunas son también un mecanismo de prevención de la desnutrición a través
de su protección contra las enfermedades infecciosas, en especial en los
grupos de riesgo.

Saneamiento ambiental y abastecimiento de agua:


En toda comunidad existe un deterioro del ambiente que debe ser
tratado a través de su saneamiento, también existe un componente de
protección y mejoramiento ambiental que debe ser identificado, conservado y
mejor desarrollado.
Antes de planificar un sistema de abastecimiento no solo se debe
conocer las condiciones geográficas del sitio sino también sus condiciones
socioeconómicas, culturales y religiosas.
Barrera sanitaria primaria: eliminación de excretas
Barrera sanitaria secundaria: agua potable

Control de la Tuberculosis:
La tuberculosis es el mejor ejemplo de enfermedad en la que los
métodos de control (pesquisa, diagnóstico, tratamiento, prevención) están
teóricamente avanzados, pero por la falta de aplicación no ha sido
satisfactoriamente combatida. Los servicios de salud parecen responsables de
esa situación debido al desconocimiento de los métodos de control y a su
resistencia a normatizar las estrategias.
Existen dos metas principales en los programas de control de la
tuberculosis: la social que es aliviar los sufrimientos humanos y prevenir la
invalidez y defunción por tuberculosis, y la epidemiológica, que es disminuir la
transmisión del bacilo en la comunidad.
El control de la tuberculosis requiere una planificación detallada, la cual
necesita de recopilación de antecedentes, definición de metas, definición de
camino por seguir, programación y organización.

Salud mental: papel del médico y la Enfermera:


La salud mental dentro de la Atención Primaria de la Salud debe
desarrollar actividades de apoyo en los siguientes aspectos:
- La renuncia a las concepciones reduccionistas que se orientan a explicar
la problemática de salud con apoyo en aspectos sico-individuales antes
que en el reconocimiento de los determinantes socio-estructurales de los
procesos de salud-enfermedad.
- La participación de las poblaciones y de sus organizaciones más
avanzadas en el diagnóstico y comprensión objetiva de los problemas,
en el diseño, la planificación y ejecución de acciones con proyección
transformadora de la realidad.
Las actividades de promoción, preservación y vigilancia de la salud mental
deberán realizarse en estrecha cooperación con los líderes de la comunidad,
maestros de escuela y personal de programas verticales todavía existentes

Atención Primaria de la Salud y salud oral:


Se deben contemplar programas de atención primaria para la salud oral
e incluirlos en todo programa de atención primaria de la salud, los cuales
deberán considerar la utilización no solo de médicos y dentistas sino también
de personal auxiliar y de la comunidad.
Actualmente se reconoce a una buena salud oral como elemento
importante para el bienestar físico y social de las personas. Los dientes son
importantes para comer, y por razones estéticas.

Salud y enfermedades de la piel:


La piel es un sistema que interviene en múltiples funciones biológicas
del organismo y juega un papel importante en la relación social entre los
hombres. Por lo tanto es importante concederle un papel prioritario en el
cuidado de su salud. Además la piel se relaciona directamente con el vestuario,
y establece así un mecanismo de comunicación visual entre las personas.

Rol de la Enfermería en APS


El concepto de enfermería comunitaria es aquel que se aplica al tipo de
enfermería dedicada al cuidado y a la prevención no sólo de la salud del
individuo sino también de la familia y, especialmente, de la comunidad. La
enfermería comunitaria es una importante rama de la ciencia ya que tiene que
ver con el paso y el establecimiento de hábitos, conductas y cuidados que no
sólo cuiden la salud de una persona de manera específica, si no que supongan
el mantenimiento de un ambiente comunitaria seguro y saludable para todos
sus integrantes.
La enfermería comunitaria, tal como lo dice su nombre, se ocupa de las
cuestiones relacionadas con la salud en el ámbito de la comunidad. Así, es
mucho más abarcativa que la enfermería individual ya que supone beneficios
para un grupo poblacional más amplio. Cuando hablamos de enfermería
comunitaria entonces hacemos referencia al trabajo que los profesionales de la
salud realizan para asegurarse que, por ejemplo, determinadas enfermedades
y virus no se expandan en la comunidad, que la higiene de los ámbitos
habitables sea mantenida, que la salud familiar dentro del espacio privado sea
siempre asegurada, etc.
En este sentido, podemos decir que la enfermería comunitaria tiene
mucho de pedagogía ya que supone cierta enseñanza y transmisión de
conocimiento a aquellas personas que forman parte de una determinada
sociedad. Así, a diferencia de lo que puede pasar con otras formas de
enfermería, la comunitaria trabaja de manera directa con la comunidad
transmitiendo información, datos, campañas públicas, hábitos y costumbres
que se deben tomar para obtener resultados más profundos y efectivos.
De este modo, al contribuir a la concientización sobre lo importante que
el cuidado del ambiente, de la salud familiar, de la salud reproductiva, de los
hábitos que hacen a la salud, la enfermería comunitaria se vuelve algo
extremadamente necesario para que una sociedad o comunidad alcance los
mejores niveles de salubridad y salud posibles.

HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD

La historia natural de la enfermedad es la evolución que sigue esta en


ausencia de intervención. En este proceso podemos distinguir diferentes
niveles de prevención,.
El período prepatogénico es el momento en que las causas de la
enfermedad (ambientales y de la persona) actúan hasta iniciar el proceso.
El período patogénico costa de dos fases: a) una etapa en la que la
enfermedad no se detecta clínicamente (es subclínica) o fase de latencia y b)
una etapa de evidencia clínica en la que los síntomas sobrepasan el umbral de
detección (el horizonte clínico, cambiante entre las personas) y se hace
aparente la enfermedad. La enfermedad termina en esta fase, ya sea por
curación, cronificación o muerte.

Determinantes de la salud
Diversos modelos han pretendido explicar la interrelación de la salud
individual y colectiva con sus determinantes. De una manera gráfica se pueden
dividir en dos grandes grupos: genéticos y ambientales (físico, social y político)
Un análisis reciente indica que los factores del estilo de vida siguen
siendo los principales determinantes en la década de 1990.
Cuadro de Leavell y Clark

HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD


NIVELES DE PREVENCION

PERIODO PREPATOGENICO PERIODO PATOGENICO


ANTES DE ENFERMARSE CURSO DE LA ENFERMEDAD EN EL
EL HUESPED HOMBRE
MUERTE

INTERACCION DE: ESTADO


CRONICO
AGENTES
INCAPACIDAD
HUESPEDES
ENFERMEDAD
FACTORES AMBIENTALES
SIGNOS Y SINTOMAS
HORIZONTE
CLINICO

CAMBIOS TISULARES
Y FISIOLOGICOS

ESTIMULO
EL ESTIMULO
O EL AGENTE SE
CURACION
INCREMENTAN Y
MULTIPLICAN INMUNIDAD
Y
RESISTENCIA

PREVENCION PRIMARIA PREVENCION SECUNDARIA Y TERCIARIA


NIVELES DE PREVENCION

Concepto
La división de la historia de la enfermedad en periodos pre-patogénico y
patogénico da lugar al concepto de Niveles de Prevención. Esto ocurre, porque
toda la problemática” SALUD-ENFERMEDAD”, es abordada como de
naturaleza preventiva.
El concepto de niveles de prevención no es meramente especulativo, es
también un concepto operativo. En efecto, los niveles se refieren a los
problemas de salud y a las acciones correspondientes para resolverlas. En
cada nivel se dan situaciones totalmente distintas a las de los otros niveles. Es
conveniente por ello, precisar los objetivos correspondientes a cada nivel

Primer Nivel o Prevención Primaria:


Ausencia de enfermedad o accidente, correspondiente al período pre-
patogénico y sus objetivos son:
a- Promover la Salud, esto significa hacer todo cuanto permita para que la
salud se desarrolle y mejore
b- Proteger la salud, esto significa evitar los riesgos bien definidos que
amenazan la salud, la alteren produciendo la enfermedad o el accidente.

Segundo Nivel o de Recuperación de la Salud:


Corresponde al período patogénico o de enfermedad. Debido al
fracaso, por separado o simultáneamente, de las acciones de promoción y
protección, aparece o se produce la enfermedad o el accidente.
Este nivel tiene que ver con los problemas inmediatos:
a- Evitar la muerte prematura
b- Evitar que la enfermedad progrese y/o se complique
c- Recuperar la salud (curar) si no totalmente, al menos cuanto de ella sea
recuperable.
d- Diagnóstico y tratamiento precoz.

Tercer Nivel o Prevención Terciaria:


Tiene que ver con los problemas mediatos del período patogénico. El
objetivo de este nivel es la rehabilitación psíquica y social de los afectados.

Problemas y acciones en cada nivel


Prevención Primaria
1- Promoción de la Salud: Es un pilar de la salud pública. Consta de:
- Educación Sanitaria: tiene por fin enseñar a las personas a conocer los
problemas de salud, a interesarse activamente por ellos, desarrollar
acciones posibles y necesarias para defender su salud, y finalmente, a
saber cuándo y cómo recurrir oportuna y eficazmente al equipo de salud.
Podrá apreciarse que la educación sanitaria debe existir en los tres niveles
porque individuo y la comunidad deben participar activamente
- Nutrición; el efecto de la buena alimentación, tal como resultado la
aplicación de las leyes de Escudero, debe entendérselo con criterio
prospectivo, teniendo en cuenta lo siguiente: poblaciones bien nutridas
producirán descendencias bien nutridas, posiblemente, al nacer, con un
mejor estado nutricio que sus predecesores cuando estos nacieron. Al
cabo de varias generaciones, en lo que del estado nutritivo depende, la
salud de la totalidad de la población habrá mejorado. La detección de
esta mejoría solo es posible mediante apropiados estudios
epidemiológicos, basados en datos biotipológicos suministrados por la
tecnología médica disponible
- Desarrollo de la personalidad: esta es una característica compleja, que
se traduce en la integración que el individuo logra del grupo y de la
comunidad a la que pertenece.
Deben tenerse en cuenta sus componentes afectivos e intelectuales que se
relacionan, respectivamente, con necesidades de subsistencia,
emocionales, y vocacionales. El resultado: diversidad entre los seres
humanos, lo que convierte a este problema en uno de los más difíciles
de resolver
- Condiciones de vida: vivienda, recreación, trabajo, remuneraciones y la
instrucción escolar
- Herencia: las acciones en el campo de la genética pueden favorecer el
desarrollo de ciertas características favorables y limitar o anular el de
otras desfavorables en las sucesivas descendencias
- Vigilancia de la salud: mediante exámenes médicos en salud es posible
detectar la aparición de anomalías, todavía definidas como enfermedad.
2- Protección de la Salud
- Inmunizaciones: en el caso del individuo, la única manera de protegerlo
mediante inmunización es que, de manera espontánea o inducida, esta
se haya desarrollado en su organismo. Entonces puede que se trata de
un individuo inmunizado y exento de contraer la enfermedad transmisible
contra la cual se lo inmunizo
En el caso de la población, el criterio epidemiológico, se toma en cuenta la
existencia de los niveles útiles de inmunización en el conjunto de la
población. Dicho nivel útil puede alcanzarse, cuando por ejemplo, el 80%
de la población ha sido inmunizado y este 80% se halla uniformemente
distribuido en la población total. La inmunización, así entendida,
protegerá contra la aparición de epidemias, no impedirá, en cambio, la
aparición de casos aislados y con la frecuencia considerada y no en otra
cualquiera. De manera que la inmunización adecuada de una población
puede no hacer desaparecer una enfermedad, pero si ponerla bajo
control.
- Higiene: es una disciplina cuyo fin es el desarrollo y conservación de
condiciones ambientales y de hábitos y costumbres favorables a la
salud.
Por sus características, la higiene se relaciona con la protección de la salud
contra todos los riesgos. Sin embargo, puede no advertirse fácilmente
que las acciones de higiene estén actuando para promover la salud.
- Protección contra carencias nutritivas específicas: se realiza mediante el
uso de nutrientes específicos
- Protección contra carcinógenos: tal es el caso del humo de tabaco, las
anilinas, los alquitranes.
- Protección contra accidentes: mediante acciones médicas, técnicas y
legales.

Prevención Secundaria
El diagnóstico y tratamiento cumplen esta función. Pero las posibilidades
y los resultados cambian, según sea la etapa de la enfermedad en la que se
llevan a cabo. Cuando la enfermedad se halla en su comienzo es lógico
esperar una recuperación total de la salud, cuando la enfermedad se halla en
una etapa avanzada es de esperar que la recuperación de la salud sea parcial
y queden, por lo tanto, secuelas y grados variables de incapacidad. Deben
tenerse en cuenta, además, los casos que evolucionan crónicamente.
Lo anterior es válido, tanto para el individuo como para la población, el
tratamiento puede fracasar preventivamente por tardío, erróneo, insuficiente, o
ineficaz. Las consecuencias de morbimortalidad y, como secuelas, casos
crónicos y problemas sociales.
El diagnóstico y tratamiento precoces pueden realizarse si se detectan e
identifican tempranamente los casos. Esto es posible mediante:
1- La búsqueda de casos, la que puede llevarse a cabo mediante
exámenes médicos generales de individuos y/o de poblaciones,
vigilancia epidemiológica (debe utilizarse para las enfermedades
transmisibles y, también, para las no transmisibles con repercusión
individual y social)
2- Exámenes selectivos, cuyo fin es descubrir una determinada patología
3- Encuestas y estudios para la selección de casos de alto riesgo.
Conviene destacar que el diagnostico precoz de una enfermedad no
implica, necesariamente, el de sus posibles complicaciones, estas a su vez
requieren una actitud vigilante por parte del médico y de los organismos
sanitarios.

Prevención Terciaria:
Es la rehabilitación, que debe ser física, psíquica o social. Este tipo de
acciones deberían iniciarse lo antes posible y, cuando el caso lo permita, casi
paralelamente con el tratamiento. Ello permite un acortamiento importante del
periodo de incapacidad, con beneficios individuales, sociales y económicos (por
ejemplo, pronta deambulación postoperatoria, ejercicios para los
insuficientescardiacos y respiratorios, reincorporación al trabajo, en tarea
diferente o de menor esfuerzo, de trabajadores enfermos y en tratamiento, etc.

ESTADOS
2. NECESIDADES, DERECHOS Y OBLIGACIONES SOCIALES DEL
ESTADO

Continuando con el planteo conceptual sobre el tratamiento histórico y ético-


político de las necesidades sociales, nos detendremos ahora en el problema de
las obligaciones sociales del Estado y los sistemas que responden o
respondieron al problema de la satisfacción de las necesidades y el bienestar.
Para comprender mejor cómo se plantea actualmente en las políticas sociales
la coordinación, producción y distribución de satisfactores posibles en el marco
de la atención a las necesidades básicas y el combate a la pobreza, debemos
partir en primer lugar por un interrogante principal acerca de las obligaciones
sociales del estado y sus extensiones. Tanto Bustelo como Dieterlen14 afirman
que la incorporación del lenguaje de los derechos sociales tensiona,
justamente, el marco de legitimidad del capitalismo como sistema productor de
desigualdad. En esta línea afirma Bustelo que

[Desde el discurso liberal] Hay entonces una forma de ciudadanía que se deriva de la
racionalidad capitalista, en donde es el individuo quien tiene un valor moral y no la familia, la
comunidad o la sociedad. En consecuencia, los derechos sociales no existen pues no pueden
ser adscriptos a sujetos individuales y por lo tanto, no son demandables. […] Del otro lado, en
la concepción de la ciudadanía marshaliana, no hay derechos que no puedan ser derivados de
la pertenencia a una comunidad ni ser exigidos en contra de ella. […] la ciudadanía social es la
ciudadanía habilitante de la civil y la política.15

En este sentido, el problema de los derechos sociales parte del siguiente


interrogante: ¿A quién o a quiénes obligan los derechos sociales?

Hasta ahora hemos resaltado sobre todo los aspectos éticos y valorativos que
se pueden conceptualizar desde la situación manifestada individualmente
frente a la carencia o las privaciones. Es oportuno aclarar, sin embargo, que la
definición de las necesidades a atender y las acciones en tal sentido forman
parte de los que más adelante consideraremos el aspecto político de las
necesidades, planteando que el agente central en este proceso es el Estado.

No obstante, la forma de estipular necesidades grupales o colectivas no puede


establecerse solamente desde posiciones diferenciales de poder o jerarquías
entramadas en órdenes políticos y burocráticos, porque implicaría
consecuencias morales que harían de esas necesidades mediaciones que, a
su vez, implicarían manipulaciones. Siguiendo también a Kant, Heller indica
que frente a la pregunta sobre si todas las necesidades deben ser reconocidas
por ser manifestaciones reales de demandas, el criterio de selección debe ser
moral. La fórmula del imperativo categórico de "¡el hombre no ha de ser medio
para el hombre!" se trasladan las necesidades; no puede haber una necesidad
tomada como verdadera si esta implica la instrumentalización de la vida
humana para llegar a su fin o satisfacción. Esta clasificación permite a Heller
instrumentar una norma ética capaz de poner un límite a la imputación de
necesidades, con la consiguiente acción política llevada a cabo para
satisfacerlas, de parte de órdenes políticos que llevan a cabo una
uniformización de necesidades bajo el supuesto de que los hombres por sí
mismos pueden no llegar a divisar sus necesidades reales dentro de la
sociedad en la que viven.
Como señalaba Heller, el peligro de caer en un "paternalismo de las
necesidades"16 nos lleva a pensar en un fundamento ético para ponerle a éste
un límite; la no utilización de los hombres como medios. Límite que también
tiene que ver con la autonomía de los sujetos. En este punto es necesario
recordar aquí que los antecedentes históricos más exitosos en el
reconocimiento de las necesidades dentro de sociedades y culturas
determinadas, como el caso del Estado de bienestar, demuestran que por un
lado, el mismo reconocimiento de las necesidades debe incorporar valores que
se relacionan con aspectos universales de la condición humana. Como hemos
indicado, todas las sociedades deben proveer satisfactores básicos (salud
física y autonomía personal) para que los mismos otorguen posiciones
adecuadas para participar socialmente.

Por otra parte, ese universalismo debe ser procesado políticamente de manera
tal que la satisfacción de necesidades quede estipulada a partir del
reconocimiento que los sujetos hacen de las mismas envueltos en matrices
culturales y sociales diferentes. La atención que merecen las necesidades
humanas dentro de una matriz política estatal, por tanto, debe ser regulada
desde las garantías materiales y éticas que los estados modernos deben
guardar según los criterios que impone la autonomía personal como la hemos
entendido hasta aquí.

La respuesta estatal a la satisfacción de necesidades sociales: El Estado


de bienestar como construcción típica ideal

Como indicamos, los prerrequisitos materiales que funcionan dentro del


sistema capitalista para asignar recursos y satisfactores resultan problemáticos.
Cada vez más y en mayor medida, los bienes y satisfactores para la
reproducción social son mercancías que tienen un precio y que, por lo tanto,
circulan y son consumidos dentro del sistema. Esto abre un problema sobre en
relación al acceso igualitario a los mismos. Veremos ahora cómo la
intervención política en el ámbito de las necesidades y los satisfactores resulta
un elemento clave para el problema que cobra mayor relevancia a partir del
caso de la constitución del Estado de Bienestar.

Tomaremos en este punto un rumbo sobre la intervención de la política social


en el bienestar y la satisfacción de necesidades que nos orienta más a distintos
modelos de resolución de las obligaciones sociales encaradas por los estados,
desde los ejemplos caracterizadores de los países desarrollados hasta los
casos de nuestra región.

El Estado y el reconocimiento público de necesidades sociales

Siguiendo con la argumentación de los autores analizados, el Estado de


bienestar fue la forma histórico-social más contundente en el procesamiento de
las demandas de uno y de otro sector de nuestro antagonismo principal:
requerimientos del capital/necesidades de las personas. Podemos ver aquí
cómo interviene la política democrática en la negociación y la articulación de
demandas de varios sectores que se cristalizaron en la conformación de un tipo
particular de matriz estatal.
El Estado de bienestar fue un momento clave en el decurso histórico de las
políticas sociales, una forma de regular el poder estructural del capital
otorgando colectivamente titularidad de derechos. Para Gough, las políticas
sociales que se instrumentaron a fin de acortar la brecha entre capital y las
necesidades de las personas tuvieron un comportamiento variable según las
formas sociales e institucionales que cada Estado estipuló en términos de
regulación y control del capital en diferentes regiones y coyunturas históricas
particulares.

Las necesidades y las políticas tendientes a mejorar la satisfacción de las


mismas cobraron mayor relevancia dentro del Estado de bienestar, donde
economía, sociedad y política pública fueron los campos que se relacionaron
estrechamente para fijar marcos de negociación y acuerdo para un nuevo pacto
social

Las políticas sociales se instrumentaron desde esta brecha entre capital y


necesidades de las personas y tienen/tuvieron un comportamiento variable
según las formas sociales institucionales que cada estado planteó en términos
de regulación y control del capital.

El autor sueco Gøsta Esping Andersen, analizando los diferentes tipos de


organización política y económica que asumió el Estado de bienestar en los
países centrales, llegó a una conclusión similar cuando afirma que el Estado de
bienestar es la forma de articulación política triunfante en la segunda posguerra
del siglo XX que consolidó dentro del capitalismo la desmercantilización de la
fuerza de trabajo. Con este concepto, trata de demostrar que a partir del pacto
social de posguerra, la reproducción de los trabajadores no era materia
exclusiva de los requerimientos del capital para mantener la fuerza de trabajo.
Los bienes y servicios necesarios para un trabajador quedaban ahora bajo el
control mixto del capital y del Estado. Se trató de fijar la reproducción de los
trabajadores fuera del ámbito de la estricta economía de mercado, la cual fija
precios para los salarios a partir de lo mínimo necesario para sobrevivir en
términos de la reproducción física y material de los trabajadores tomados en
cuenta sólo como integrantes de la fuerza de trabajo.

Esta conformación histórica estatal comenzó a concretizar derechos sociales y


de bienestar como consecuencia de los marcos de acuerdo entre los sectores
del capital y los sectores del trabajo. El Estado se transformó en el núcleo de
este "pacto social de posguerra" dando como resultado una serie de
obligaciones sociales e institucionales que se agregaban a las garantías civiles
y políticas ya existentes del Estado liberal, abriendo así un debate extenso
acerca de la vigencia de los derechos sociales en pie de igualdad con los
derechos civiles y políticos.

A fin de contextualizar la intervención estatal en la satisfacción de necesidades


sociales, indicaremos brevemente algunas características del Estado de
Bienestar de posguerra en tanto formación típica ideal de asignación de
recursos y satisfactores bajo la mediación de actores socioeconómicos
centrales del capitalismo avanzado. Más allá de las formas divergentes en que
éste se desarrolló en occidente, con sus diferenciales en la cobertura y
ampliación de derechos y reconocimientos a la ciudadanía social, podemos
afirmar que se reúnen en él una serie de elementos comunes a casi todos los
contextos nacionales dentro del sistema capitalista: el auge de políticas
sociales universalistas, la adecuación democrática de intereses económicos y
de necesidades sociales en el seno del capitalismo y por lo mismo un marco de
acuerdo general para el crecimiento económico dentro de los requerimientos de
acumulación capitalistas y el mundo del trabajo.

Más específicamente, en relación con las necesidades sociales y la atención de


las mismas en el Estado de Bienestar, Trotta indica que:

El Estado de Bienestar supuso un modelo sustentado en la distribución equitativa del ingreso


entre los sectores de la sociedad, sobre todo en beneficio de los asalariados quienes además
fueron los destinatarios de la implementación y desarrollo de políticas sociales que impactaron
positivamente en la satisfacción de necesidades básicas de las sociedades occidentales
provocando una mejora cualitativa en las condiciones laborales, todo esto bajo la égida del
Estado.

Para este autor, la consagración de la sociedad salarial de posguerra amplió la


cobertura de protección y atención de necesidades básicas inclusive para
aquellos que permanecieron fuera de la misma. Es por eso que la misma
concepción de necesidades y su tratamiento público impacta en la matriz del
Estado de Bienestar generando un nuevo marco de legitimidad política y social.

Como lo indicamos antes, el Estado de Bienestar se entiende como la


particular relación de pactos sociales subyacentes, arreglos de la economía
capitalista y demandas de los sectores del trabajo. Estos marcos regulatorios
se complementaron con medidas contra cíclicas, como el gasto público
deficitario para estimular la demanda solvente o medidas financieras y
monetarias que se aplicaron a nivel mundial y que fueron respetadas durante
toda la época de los treinta gloriosos. La economía de posguerra desarrolló una
etapa expansiva y a la vez desplegó una serie de avances muy beneficiosos en
términos de inclusión social y democratización del consumo. El capitalismo de
posguerra estableció un nuevo margen para los actores económicos al
incorporar las potencialidades de un modo de producción definitivamente
instalado, el fordismo, y un nuevo sistema de acumulación basado en la
posibilidad de incrementar constantemente el estímulo en la demanda de
productos antes pensados para una elite que ahora se volvían masivos. El
Estado acompañó en todo momento esta fase expansiva del crecimiento
capitalista con políticas activas de empleo, protección social y bienestar social y
controles y regulaciones fiscales y tributarias. De todo esto deducimos que la
economía y el capitalismo jugaron en la época un papel fundamental. Sin
embargo, también debemos comprender en profundidad el marco ideológico y
cultural particular de este Estado basado en la solidaridad y la subsidiariedad
social. Autores como Rosanvallon o Esping Andersen refieren a este punto en
varios momentos de sus respectivos trabajos. La emergencia de una nueva
constitución del complejo social de posguerra no se limitó solamente a un
cambio en los esquemas de la economía ni obedeció sólo a la aplicación de
nuevas medidas. Estos autores evalúan esos cambios económicos juzgándolos
también desde una óptica centrada en los intercambios, bien aceitados, entre la
esfera económica del Estado con la organización social y los marcos
simbólicos, normativos y culturales de posguerra

En este sentido, diremos que bajo este modelo de acción política estatal
operaba una concepción de necesidad subyacente que ampliaba estos
intercambios entre los sistemas económicos y culturales asumiendo una
representación específica del rol del Estado en la satisfacción de necesidades.
En relación al concepto subyacente de necesidad que expresaban las
estructuras político-sociales del Estado de Bienestar.

A partir de la década del setenta del siglo XX, se evidenciaron constantes


problemas económicos que se perpetuaron en una fase de crisis del
capitalismo y del Estado de bienestar conjuntamente. Situar el punto de partida
de esta crisis en los años setenta podría parecer arbitrario si pensamos que
muchos de los atolladeros económicos y los procesos sociales conflictivos
(inflación, desincentivos para la inversión, crisis fiscal, etc.) venían
presentándose desde mucho antes. Cuando Rosanvallon indica que es
necesario construir una historia larga del Estado de protección social está
haciendo referencia a esta cuestión. La continuidad del Estado en su sentido
amplio como orden político adecuado para resguardar al individuo, es decir, la
concepción liberal clásica del Estado, continuó en el Estado de bienestar social,
pero en este periodo, como indicamos antes, se sumó también un marco de
eliminación creciente de la desigualdad económica sin precedentes, razón por
la cual esta etapa histórica marca un antes y un después en la intervención
estatal de la cuestión social. Esa modalidad de intervención que tenía como
objetivo ampliar los patrones de equidad y de igualdad social se estableció a
partir de marcos representacionales ligados a la solidaridad y la igualdad bajo
la política democrática que entraron en crisis a mediados de la década de los
setenta. Rosanvallon toma como punto de partida esta particular situación
social y cultural para dar con otra explicación posible de la crisis del Estado de
Bienestar que la ya clásica explicación económica financiera producto de la
crisis de acumulación de los años setenta. La naturaleza específica del Estado
de Bienestar para este autor reside en compromisos sociales para llevar a cabo
la efectivización de los derechos sociales relacionados con la igualdad y
solidaridad social. Esta incorporación de derechos sumada a la aplicación del
compromiso Keynesiano son las fuentes elementales de lo que el autor
denomina Estado providencia.

Rosanvallon asegura que esta matriz estatal comenzó a tener fisuras culturales
que desnaturalizaron los objetivos del mismo. Por un lado, el Estado empezó a
volcarse hacía una política de atención sectorial fragmentando y corporizando
intereses sociales y compromisos ciudadanos. Por otro lado, vemos que los
objetivos de ese Estado, es decir, los fomentos para una política positiva para
eliminar gradualmente diferencias sociales, comenzaron a tener problemas
debido a la fragmentación social y cultural creciente. La facultad de intervenir
desde la política en la consolidación de la solidaridad social también se volvió
problemática e ineficaz.

De manera concomitante a la crisis del Estado social, la noción subyacente de


necesidad que operaba en la intervención político-social también fue
cambiando a la par de los nuevos arreglos económicos y en la nueva
modalidad de gestión e intervención pública sobre la cuestión y el gasto social;
entre algunos de esos cambios figuran: políticas y programas focalizados,
aumento de los programas asistenciales, co-gestión de los programas con
organizaciones de la sociedad civil, etc. Las concepciones de necesidad y
satisfacción vigentes en el Estado de Bienestar fueron perdiendo legitimidad
bajo el esquema imperante del mercado como única institución eficiente a
cargo de distribuir bienes y satisfactores.

3. APORTES PARA EL ENFOQUE DE LA INTERVENCIÓN ESTATAL EN EL


TRATAMIENTO DE LAS NECESIDADES DESDE LA MIRADA DE AUTORES
DE LA REGIÓN

Los autores que presentamos en este punto intentaron resumir las


concepciones teóricas de las necesidades para abordar elementos propios a la
hora de definir el espacio de la satisfacción de necesidades desde la política
estatal en la actualidad.

Autores como Bustelo, Krmpotic, Álvarez y Martínez Franzoni, entre otros, han
elaborado síntesis sobre los conceptos de necesidades y el rol del Estado para
la satisfacción que abren alguna dirección para la re conceptualización de las
mismas luego de la crisis o del apogeo del Estado social.

Krmpotic considera que el concepto de necesidades, desde la óptica del


Estado y las políticas sociales, ha referido casi automáticamente a la
preocupación por la satisfacción de las mismas. "Hemos visto que preguntarse
acerca de las necesidades es también preguntarse acerca de la satisfacción
[…] ésta última es la expresión visible de un concepto abstracto como es el de
necesidad"

Para dar cuenta de ello, la autora enfatiza el carácter material del concepto
"necesidades" cuando se lo considera conjuntamente con la satisfacción de las
mismas. La autora considera que la política social entendida como espacio de
posibilidad y de legitimación del poder, tiene una función central en la
producción de bienestar y mejoramiento de la calidad de vida por razones
filosóficas y éticas, pero sobre todo en relación a lo que genéricamente la
constituye, es decir, las relaciones y luchas de poder entre distintos sectores
sociales. En este sentido, la autora, quien toma elementos teóricos
sustanciales de la obra de Nancy Fraser, desarrolla tres momentos
secuenciales para comprender la articulación entre la política social y la
satisfacción de necesidades:

Podríamos decir aquí que, de acuerdo con la autora, las necesidades sociales
y su satisfacción se crean y recrean bajo un escenario político donde se
generan definiciones, modalidades de atención y obligaciones institucionales
de las políticas.

Con respecto a las decisiones políticas en torno al bienestar y la planificación


social Krmpotic acuerda, siguiendo a Fraseren la pluralidad de sectores e
intereses que moldean el debate sobre las necesidades y su tratamiento en la
política social. La diversidad y la pluralidad producto de las constantes
reconfiguraciones sociales obligan a rediseñar el rumbo de las políticas
sociales ampliando marcos de contención. Sin embargo, existen nuevos
problemas para la atención estatal de las necesidades en torno de
interpretación de las necesidades y la urgencia con la que deben ser atendidas.
La autora retoma el problema del conflicto de interpretación de las necesidades
y los presupuestos para el diseño de políticas como datos clave para entender
la relación entre la pluralidad de actores y las demandas por el reconocimiento
estatal de sus necesidades en la actualidad.

En sintonía con esta perspectiva, Bustelo propone pensar un ámbito para la


política social donde la acción argumentativa y el consenso de los objetivos de
las políticas y de las demandas colectivas prevalecen en el diseño y la
implementación de políticas tendientes a dar respuestas a las necesidades de
las personas. Siguiendo esta línea, Bustelo indica que:

Esto último implicaría afirmar que el nivel de satisfacción de una determinada


necesidad y la intervención social promoviendo u otorgando satisfactores de la
misma corresponde a la negociación y acuerdo de los distintos actores políticos
e institucionales que conforman el Estado y la sociedad civil.

Frente a la vigencia de lo que denomina necesidad normativa, es decir, la


definición de un tipo de necesidad desde el saber especializado del planificador
o el cientista social que se incorpora también al sentido común, Bustelo
propone ver la satisfacción de necesidades desde un espacio político
democrático ordenador.

Sin embargo, es necesario agregar que frente a la urgencia de contar con


amplios márgenes comunicativos y plurales en la definición de las necesidades
de los sectores sociales atendiendo a sus particularidades políticas, identitarias
o culturales bajo del orden democrático, el marco actual en que estos criterios
de definición de política pública operan luego de la modernización económica y
la restructuración de las sociedades latinoamericanas es limitado. Frente al
avance de las formas de exclusión social ya tradicionales en el mundo salarial
junto con las que podíamos indicar como nuevas Isuaniy la baja capacidad de
los Estados para incidir en la cuestión social.

Para el caso latinoamericano, Martínez Franzoni recoge en su trabajo un


planteo tendiente a situar el punto de partida para la atención de necesidades y
de políticas de bienestar coincidiendo con autores ya clásicos en el tema y, a
su vez, haciendo énfasis en el nivel actual de aceptación de la política
democrática en los estados de la región: "Como lo plantea Esping-Andersen
para la Unión Europea y retoma Filgueira para América Latina, se necesita una
‘nueva arquitectura del bienestar’. La democracia debería ofrecer el marco para
la deliberación y la representación que le dé forma

En este sentido, ahora el desarrollo se basa en lo que la autora llama "un


nuevo humanitarismo",que se relaciona con las visiones que, aún deplorando
las formas de la pobreza y la indigencia, no se cuestionan los factores que las
provocan bajo la desigualdad social imperante en nuestras sociedades.
Para concluir con este apartado diremos que, luego del auge, la crisis y reforma
de los regímenes de bienestar, la comprensión de las necesidades sociales
atendidas por el Estado continúa siendo el eje de discusión de las distintas
alternativas de política social abriéndose nuevos desafíos en torno de las
formas de participación y reconocimiento de los grupos sociales y de sus
demandas. Los años noventa dejaron claramente, como veremos más
adelante, escasos resultados sobre la intervención estatal en la cuestión social
latinoamericana. El problema de la definición y la atención de las necesidades
sociales abren una agenda posible que permite tener en cuenta las distintas
situaciones particulares (identidad, género, etnia, etc.) Sin embargo, luego de la
reforma del estado y de las políticas sociales, la reconfiguración de poder
económico y social en nuestra región impuso un marco de acción límite para la
posibilidad de democratizar las decisiones y la posibilidad de incorporar
distintas miradas sobre la atención de las necesidades desde el Estado.

CONCLUSIONES

Hemos visto hasta ahora una serie de referencias centrales en torno a las
necesidades y a la intervención estatal para la satisfacción de las mismas.
Haciendo hincapié en el esquema histórico de la política social que impuso una
bisagra en el tratamiento de las necesidades sociales en el apogeo y crisis de
lo que se denominó Estado de Bienestar hemos revisado algunos planteos
para comprender las necesidades desde la planificación social de acuerdo con
nuevas definiciones que dan cuenta del marco de referencia necesario para
abordar el conjunto de negociaciones, decisiones y conflictos en la definición
estatal de las necesidades y la política social.

Creemos que frente al reconocimiento de necesidades y de la falta de bienes y


servicios para su satisfacción que una sociedad construye a partir de
demandas dirigidas a los marcos institucionales y estatales, las políticas
sociales a implementar deben dar cuenta sí o sí de los compromisos éticos y
morales que se traducen en obligaciones sociales del Estado. Estas instancias
de intervención política deben partir de dos recursos: el conocimiento técnico
sobre las necesidades y el conocimiento que los actores sociales tienen de sus
necesidades sentidas. Estos recursos tomados en conjunto representan las dos
instancias de la problemática de las necesidades: el aspecto universal y el
particular en la satisfacción de las mismas.

Por esta razón, creemos que estos saberes múltiples, demandas y consensos
democráticamente regulados en relación a la producción y distribución de
satisfactores serían las únicas herramientas capaces de atender la
problemática de las necesidades básicas insatisfechas desde un marco
institucional y legal entendido siempre como el conjunto de obligaciones
sociales del Estado frente a la satisfacción de las necesidades básicas de sus
ciudadanos.

Para concluir indicaremos los aspectos más relevantes de nuestra indagación


sobre las relación entre las necesidades y las políticas sociales estatales desde
tres planos.
En el plano de lo económico: el capitalismo, el mercado y el sistema de
producción de bienes son instituciones económicas de suma importancia para
entender cómo se ordena el sistema de necesidades y de satisfactores (Doyal
Gough). En esta línea podemos señalar que, como matriz institucional
tendiente a producir, distribuir y transformar bienes que lleguen a ser
satisfactores de necesidades básicas, el mercado y el Estado capitalista han
ampliado y a la vez, han hecho más problemática, la distribución de factores
centrales en la reproducción social y en la asignación de satisfactores (Max
Neef, Doyal y Gouhg).

En el plano social: el reconocimiento y la evaluación de las necesidades


pueden ser definidos tanto de manera colectiva como individual (Sen, Gough,
Max Neef).

En la comprensión, tanto del logro como de la agencia de bienestar, para Sen,


la perspectiva de análisis debe ser encarada desde el individuo considerando
funcionamientos valiosos.Los individuos son los que poseen recursos y
titularidades para efectivizar sus derechos y logros dentro de una sociedad.
Para que esto ocurra, deben quedar establecidos institucionalmente el acceso
y el reconocimiento de esas titularidades desde la función estatal. En el caso
de los países de nuestra región, se constata con mayor presencia la función
específica de las redes sociales y la familia como productores de bienestar en
contextos de desarrollo de capacidades estatales y constitución del mercado
laboral formal limitados.

El plano de lo político: existen diferentes interpretaciones acerca de cómo se


jerarquizan las necesidades y sus satisfactores dentro del campo político en
sociedades cada vez más sectorizadas y desiguales. Los mecanismos del
poder político darían cuenta de la disputa por la legitimación y el acuerdo de
intereses en la atención de las necesidades (Bustelo, Krmpotic). Tal como
pensamos en este trabajo, la dimensión de la política pública que nos interesa
abordar con respecto a la intervención social en materia de necesidades
básicas, se define en relación con las configuraciones que adquirió en un
proceso histórico de construcción como cuestión pública relevante donde
intervinieron distintos actores, confluencias de intereses y dispositivos de
argumentación, persuasión y decisión en las distintas "arenas" políticas donde
se definen las políticas sociales.

En este sentido, el concepto de desmercantilización de la reproducción social a


través de las políticas públicas es un concepto clave para entender los arreglos
que se construyeron dentro de las economías capitalistas en una perspectiva
histórico política que marcó distintos tipos de articulación de las necesidades
de la reproducción social y los requisitos de la economía (Esping Andersen).
Las necesidades pueden ser entendidas desde la política social en paradigmas
propios de la historia de los regímenes de Bienestar con las particularidades de
la articulación económica estatal del capitalismo en nuestra región.
La salud pública, una cuestión de todos

Por Mario Rovere para Ciencia Hoy el 01/02/2015. Publicado en Número 142.

El cuidado de la salud de la población es una tarea compleja en la que les cabe


a los poderes públicos una función conductora, la que difícilmente realicen en
forma adecuada sin una participación ciudadana, derivada de comprender
cuánto está en juego para la sociedad y para cada uno de sus integrantes.

La salud se construye. Esto significa que casi todo lo que nos ocurre –o no nos
ocurre– en materia de salud (y de enfermedad) dista mucho de provenir solo de
inevitables fenómenos naturales. Es más bien el resultado de las interacciones
de esos fenómenos con una acumulación de medidas, circunstancias y factores
que podemos hasta cierto punto controlar.

Contar con agua potable, desagües, alimentación segura y saludable, vacunas


y –cuando realmente hacen falta– antibióticos, acceso a atención médica
programada y de urgencia, entre otras cosas, hace que, por lo menos para un
sector extenso de nuestras sociedades, los trastornos de salud sean más
esporádicos, más aislados o más episódicos, y que hayamos perdido hasta
cierto grado el temor a las enfermedades infecciosas, que constituyeron por
siglos una amenaza cierta para la humanidad.

Por otro lado, hoy los riesgos para la salud, lejos de disiparse, se han
diversificado. No resultan tan visibles, pues configuran complejos entramados
que operan en forma lenta o mediata, lo que los aleja en la percepción
ciudadana de los factores que se describen habitualmente como determinantes
de la salud.

Por ello, se considera que muchas de las actuales enfermedades, muertes y


discapacidades son menos evitables o prevenibles. Su abanico incluye lesiones
externas, dolencias cardiovasculares, distintos tipos de cáncer, abuso de
sustancias lícitas (como alcohol o tabaco) e ilícitas, contaminación ambiental,
etcétera. Sin embargo, en la mayoría de esos casos no nos encontramos frente
a causas verdaderamente inevitables, sino que podrían en buena medida
controlarse por medio de cambios de conductas de la sociedad y de medidas
de los poderes públicos. En otras palabras, se requiere el diseño y la aplicación
de políticas de Estado que apunten a la salud pública.
Traer estas reflexiones sobre la salud pública y sobre la organización de los
sistemas de salud a los lectores de una revista de divulgación científica parte
de nuestra convicción de que es necesario crear un interés ciudadano por esos
temas, que normalmente se consideran asunto de expertos o de especialistas.
Son cuestiones ubicadas en algún lugar de la interfase entre ciencia y política.

En sus orígenes en el siglo XVIII, el estudio y la gestión de la salud pública


consistieron en un conjunto de saberes y acciones asociados con la tarea de
gobierno y las políticas sociales. En el siglo XIX, estuvieron relacionados con el
diseño o la remodelación de ciudades industriales sobrepobladas de migrantes.
Desde principios del siglo XX, y en especial luego de la Segunda Guerra,
fueron una parte necesaria de la organización del Estado, con ministerios
específicos encargados de esa área de gestión.

Instrumental médico de alta tecnología.

Instrumental médico de alta tecnología.

Por los momentos históricos en los que surgió y por la influencia de la filosofía
política de esas épocas, si bien la salud pública se constituyó en un campo
pensado para mejorar la salud del pueblo, por lo común no buscó la
participación de la gente. Fue parte de la acción y la legitimidad del Estado
paternalista o benefactor, en el que se debe confiar y en cuyas acciones se
puede descansar.

Observada en un ciclo largo, la salud pública ha enfrentado situaciones


catastróficas, y también ha tenido éxitos considerables. Entre las primeras se
cuentan las epidemias, que aún hoy aparecen, si bien en forma más ocasional
o esporádica. Basta recordar las recientes epidemias de dengue y de gripe
porcina en la Argentina para imaginar lo que habrán sido las epidemias que
diezmaron la población de Europa en el siglo XIV, o las que en el siglo XIX
arrasaron las ciudades industriales a ambos lados del Atlántico, entre ellas el
cólera en Europa y la fiebre amarilla en América. La Argentina decimonónica
también las tuvo, como fue la gran epidemia de fiebre amarilla que asoló
Corrientes y luego Buenos Aires en 1871 e hizo estragos en la población
urbana.

Entre los éxitos, vienen a la mente la lucha contra temibles enfermedades,


como la viruela, la poliomielitis y tantas otras que hoy pueblan los nutridos
calendarios de vacunación. Los antibióticos cambiaron el panorama de las
enfermedades bacterianas; la antisepsia y los anestésicos extendieron las
posibilidades de las intervenciones quirúrgicas. Hoy todo eso parece natural,
como si hubiera estado disponible desde siempre.
Resulta obvio asociar salud pública con medicina. Aunque ambos campos de
conocimiento y acción se complementan, a lo largo de la historia sus
trayectorias no siempre fueron paralelas, y hasta en algunas ocasiones llegaron
a estar enfrentadas. Tienen objetos de estudio e intervención diferentes, pues
la salud pública dista de ser solo la suma de las condiciones de salud o de
enfermedad de cada individuo de una sociedad.

Desde sus inicios, la salud pública se preguntó por qué algunas personas
enferman y otras no. Cuando trató de responder la pregunta, además de tomar
en cuenta la amplia variedad de factores individuales, advirtió que diferentes
sectores sociales padecen problemas de salud distintos, muchos de los cuales
crean diferencias inaceptables y hasta estigmatizantes.

Ello llevó a cuestionar si el Estado es el que mejor sabe lo que nos conviene en
materia de salud. Desde hace algunas décadas muchos vienen concluyendo
que no es así, y que se requiere una progresiva participación de la ciudadanía
y de sus instituciones en el manejo de estas cuestiones para hacer realidad el
complejo y elusivo concepto de derecho a la salud que se vino abriendo paso
en ese período.

La salud pública apela a conocimientos de una amplia gama de disciplinas,


desde ciencias de laboratorio como física, química o biología hasta estudios
estadísticos, epidemiológicos y demográficos. Recurre a la medicina y la
veterinaria lo mismo que a la farmacología humana y animal, requiere
determinaciones ambientales sobre agua, suelo y aire, se ocupa de los
alimentos. Sus decisiones políticas procuran sustentarse en conocimientos
proporcionados por ciencias sociales como la sociología y la economía, y en el
conocimiento de factores culturales. Se vale de las prácticas de la
administración, de la política y de las relaciones internacionales.

Tal vez hubiera bastado decir que la salud pública constituye un campo
interdisciplinario, pero ello no da idea de hasta qué punto la salud individual y la
colectiva dependen de factores enormemente complejos. Esto queda bien
ilustrado por el hecho de que existen fenómenos de salud que se propagan con
velocidad sorprendente, al punto de que, en estos tiempos globalizados, un
episodio sanitario ocurrido en cualquier lugar del planeta nos puede obligar a
tomar inmediatas precauciones en estas tierras.

La tradición de la medicina incluye la convicción de que el médico es quien


conoce qué resulta mejor para el paciente, es decir el concepto de la autoridad
de los saberes profesionales, hoy cada vez más cuestionado en el contexto de
la sociedad contemporánea. En esa tradición, ese concepto se hizo extensivo
al manejo de la salud en gran escala, es decir, a la salud pública. En buena
medida, la ciudadanía y aun la propia clase política tienden a permanecer
ancladas en esa forma de ver, y otorgan a las políticas de salud cierto carácter
de intangibilidad, apuntalado por la idea de que no es posible improvisar en un
campo tan sensible, en el que equivocarse puede costar vidas humanas.

Material promocional de la Organización Panamericana de la Salud

Material promocional de la Organización Panamericana de la Salud.

Por contraste, diversos agentes económicos intervienen –no siempre


responsablemente– en la atención de la salud; operan en el marco de la lógica
de mercado, cuyos resultados, en ausencia de reglas definidas por el Estado,
conducen a que los servicios de salud concentren crecientes recursos en
enfermedades poco frecuentes, mientras cada vez más personas se ven sin
posibilidades de acceder a cuidados adecuados.

Cuando el costo de un bien o servicio queda fuera de la capacidad adquisitiva


de un consumidor, este simplemente desiste de comprarlo y se dice que el
mercado contribuyó a asignar recursos escasos entre los demandantes en
competencia. Pero cuando el precio hace desistir de una prestación sanitaria,
las consecuencias, que pueden ser muy razonables para el mercado, pueden
resultar desastrosas para la salud individual e incluso para la colectiva.

El anterior razonamiento sobre la capacidad del mercado para asignar recursos


vale para las situaciones técnicamente llamadas de competencia perfecta, pero
el de la salud es uno de los mercados más imperfectos, es decir más alejados
de cumplir con los requisitos teóricos de la competencia perfecta, entre otras
cosas, por la asimetría de información entre quienes producen los servicios de
salud y quienes los consumen. Se trata básicamente de un mercado en el que,
a grandes rasgos, el consumidor no sabe lo que va a comprar, ya que incluso
las transacciones económicas que realiza no parecen constituir una compra.
Podríamos decir que siempre fue así, y que quizá por eso en el sector no se
habla de precios sino de honorarios.

Otro factor que lleva a una inadecuada asignación de recursos por el mercado
en materia de salud es el hecho de que las consecuencias de esta –o de la
falta de ella–, igual que las de la educación, van más allá del individuo que las
recibe, y afectan a todos. Es lo que los economistas llaman economías
externas, algo que explica, entre otras cosas, que las vacunas sean
obligatorias, y que se invierta en campañas masivas de medicina preventiva.

En el contexto explicado aparecieron los seguros de salud o sistemas de


medicina prepaga. En ellos, una buena parte de las transacciones se realizan
sin que el consumidor sepa lo que compra, y sin que perciba en sus
erogaciones señales económicas sobre el costo de lo que consume. Los
sistemas actuales siguen lo acontecido en los Estados Unidos a partir de
mediados de la década de 1960, cuando aparecieron los seguros públicos de
salud (Medicare y Medicaid) y el mundo financiero advirtió que el sector de
cuidado de la salud podía proporcionar oportunidades de realizar inversiones
de alta rentabilidad. Esto sería apenas una simple curiosidad si no fuera un
modelo de negocios que se está expandiendo al mundo entero, incluso hoy a la
seguridad social europea, y hace más necesario que nunca regular la acción
comercial (y la privada sin fines de lucro, de tipo filantrópico o asociativo), y
combinarla con un incremento de la inversión estatal.

Hoy el gasto anual en salud en los Estados Unidos es del orden del 18% de su
PBI, casi el doble de lo que destina a ese propósito la Argentina. Ello coloca al
sector estadounidense de salud entre los de mayor peso de la economía (y en
consecuencia en el financiamiento de la política) de ese país. Es un modelo
que, literalmente copiado, difícilmente sería viable entre nosotros, lo cual
también muestra la necesidad de debate político para encontrar el camino que
más nos convendría seguir, dado que muchos países obtienen mejores
resultados con menor gasto por habitante.

La sociedad civil e incluso los políticos viven bastante ajenos a estos


problemas, que parecen menores al lado de otros. En general no perciben el
panorama completo porque sus variables aparecen separadas en la agenda
mediática, si bien se conectan estrechamente fuera de la mirada del público.

Como algunos aspectos de la salud pública operan mejor por el camino de las
decisiones centralizadas, en este momento se perciben en la Argentina
significativos avances en materia legislativa, en campos como la salud sexual y
reproductiva, la salud mental, el control del tabaco, la diabetes, la epilepsia, las
discapacidades y otros. Suelen ser fruto de la actuación de bien organizados y
altamente motivados grupos de interés. Al mismo tiempo, la consideración
global o panorámica de los sistemas de salud y el rediseño de estos
permanecen fuera de las preocupaciones de la sociedad y fuera de la agenda
política.

Por otro lado, la salud de la población se ha visto fuertemente influida en el


país por modificaciones sustanciales de los determinantes sociales, lo cual,
traducido en términos prácticos, significa que se puede hacer mucho por ella
desde fuera del sector, con iniciativas de desarrollo social, vivienda, cuidado del
ambiente, redistribución del ingreso, etcétera. Pero los propios sistemas de
salud tienen también su función en ese mundo de determinantes sociales.

El sector salud origina alrededor de un 10% del PBI argentino, una suma que
debería resultar suficiente para obtener logros sanitarios superiores a los que
tenemos. Las explicaciones sobre por qué no los alcanzamos se refieren casi
siempre al carácter fragmentado del sistema, como si ello fuera fruto del azar y
resultara imposible de revertir. Cuando se presentan propuestas para hacerlo,
estas suelen exhibir una lógica económica más que política, una visión que
enfatiza los subsidios y la capacidad de pago de las personas y no centra la
mirada en el derecho a la salud de toda la población.

Las condiciones bajo las cuales el Estado puede garantizar el bien común
dependen de las correlaciones de fuerza que pujan dentro y fuera de las
estructuras del propio Estado. Cuando en un ámbito o sector la ciudadanía no
está atenta, movilizada y organizada, este puede resultar cooptado por
intereses particulares que forcejean dentro del Estado o fuera de él.

Está claro que los ciudadanos no pueden solventar laboratorios ni poner en


duda cada medida sanitaria o cada innovación tecnológica. Pero resulta
importante que una ciudadanía movilizada acceda a las fuentes de información
que le permitan entender las posibles alternativas que enfrentan las políticas de
salud.

El éxito o fracaso de estas dependerá fuertemente de crear un sistema que


integre las leyes, los derechos conquistados y las fortalezca en una suerte de
código sanitario o ley federal de salud, que organice los componentes del
sistema bajo la rectoría del Estado. Para llegar allí, necesitamos empezar por
un debate que esclarezca lo que está en juego y pueda abrir el camino a una
tarea conjunta del Estado, con sus diversos niveles y poderes, y de los distintos
actores de la sociedad, para que el cuidado de la salud sea efectivamente un
derecho del que gocen todos.

Enfermería como disciplina científica, integrada por ciencia y profesión,


Está compuesta por conocimientos que se aplican a partir de una forma
Particular de ver una situación y de la relación sujeto-objeto que permiten
Desarrollar su praxis. Esta condición lleva a reflexionar sobre los fundamentos
que la respaldan como una disciplina social. Enfermería entrelaza pasado,
presente y futuro. Históricamente se ha demarcado como una práctica
caracterizada por la feminización de la profesión, la supeditación del desem
peño a la enseñanza e indicación médica y anclaje por al modelo biomédico
centrado en enfermedad. Para definir Enfermería como una disciplina social,
algunos muros deben ser derribados: comunicar y divulgar; interrelación
práctica y conocimientos; interrelación con otras disciplinas; necesidad de
que el objeto central para la disciplina sea unificado, desde el conocimiento
construido, ir más allá de la práctica y reflexionar sobre la palabra cuidado.
Lecturas Sugeridas

-AA.VV., 2009, Oxford Textbook of Public Health, Oxford University Press.

-HEGGENHOUGEN K & QUAH SR, (eds.), 2008, International Encyclopedia of


Public Health, Elsevier-Academic Press, Amsterdam-Boston.

-ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD, 2012, Salud en las


Américas, Washington DC, en
http://www1.paho.org/saludenlasamericas/docs/sa-2012-resumen.pdf.

-TURNOCK B, 2009, Public Health: What It Is and How It Works, Jones &
Bartlett, Sudbury,

Dentro de un mismo país puede haber diferencias enormes en el estado de


salud, estrechamente vinculadas con el grado de desfavorecimiento social. En
Glasgow, en el barrio de Calton, la esperanza de vida al nacer de los varones
es de 54 años, mientras que en Lenzie, a unos pocos kilómetros de distancia,
es de 82.

Esas inequidades sanitarias son resultado de la situación en que la población


crece, vive, trabaja y envejece, y del tipo de sistemas que se utilizan para
combatir la enfermedad. A su vez, las condiciones en que la gente vive y muere
están determinadas por fuerzas políticas, sociales y económicas. Para
subsanar las desigualdades en materia de salud es necesario que los
gobiernos nacionales, la OMS, los organismos de las Naciones Unidas y las
organizaciones de la sociedad civil desplieguen una acción concertada a todos
los niveles. La mejora de la salud, y una distribución más justa de la salud
deben constituir objetivos comunes.

Recomendaciones

La Comisión formula tres recomendaciones principales:

Mejorar las condiciones de vida;

Luchar contra la distribución desigual del poder, el dinero y los recursos;

Medir la magnitud del problema, analizarlo y evaluar los efectos de las


intervenciones.

Subsanar las desigualdades en una generación - ¿Cómo?


Mejorar las condiciones de vida cotidianas

Equidad desde el principio

A escala mundial, no menos de 200 millones de niños no se desarrollan


plenamente. Ello tiene enormes consecuencias para su salud y para la
sociedad en su conjunto. Invertir en los primeros años de vida es una de las
medidas que con más probabilidad permitiría reducir las inequidades sanitarias.
La Comisión pide:

que se establezca un mecanismo interinstitucional que garantice la coherencia


de las políticas para el desarrollo de la primera infancia;

que se disponga de un paquete integral de programas de calidad para todos los


niños, las madres y los dispensadores de atención;

que se ofrezca una enseñanza primaria y secundaria obligatoria de calidad a


todos los niños.

Entornos salubres para una población sana

El lugar donde vivimos afecta a nuestra salud y a nuestras posibilidad de tener


una vida próspera. El año pasado, por primera vez la mayoría de los habitantes
del planeta vivía en entornos urbanos. Las condiciones de vida de la población
inciden de forma importante en la equidad sanitaria. El acceso a una vivienda
de calidad, a agua salubre y a servicios de saneamiento es un derecho de todo
ser humano. La Comisión pide:

que mejore la disponibilidad y la asequibilidad de vivienda invirtiendo en la


mejora de los barrios de chabolas, priorizando el abastecimiento de agua y
electricidad y el saneamiento;

que se promuevan las conductas sanas según criterios de equidad, en


particular la actividad física, alentando una alimentación sana y la disminución
de la violencia y los delitos mediante una ordenación adecuada del medio y la
aplicación de controles reguladores, por ejemplo limitando el número de
establecimientos de venta de alcohol;

que se invierta de forma sostenida en el desarrollo rural;

que las respuestas económicas y sociales al cambio climático y otros tipos de


degradación medioambiental tengan en cuenta la equidad sanitaria.

Prácticas justas en materia de empleo y trabajo digno

El empleo y las condiciones de trabajo tienen efectos importantes en la equidad


sanitaria. Cuando son buenos aportan seguridad financiera, posición social,
desarrollo personal, relaciones sociales y autoestima, y protegen contra los
trastornos físicos y psicosociales. La Comisión pide:
que el pleno empleo y el trabajo digno sean objetivos centrales de las políticas
sociales y económicas nacionales e internacionales;

que se formulen políticas económicas y sociales que aseguren a los hombres y


las mujeres empleos de calidad suficientemente remunerados, que tengan en
cuenta el costo real y actual de una vida sana;

que todos los trabajadores estén protegidos por normas y políticas laborales
básicas internacionales;

que mejoren las condiciones laborales de todos los trabajadores.

Protección social a lo largo de la vida

Todo el mundo necesita protección social a lo largo de la vida: en la infancia,


durante la vida laboral, y en la vejez. Esa protección también es necesaria en
determinadas circunstancias inesperadas, como en caso de enfermedad,
discapacidad y pérdida de ingresos o del trabajo. Cuatro de cada cinco
personas en el mundo carece de la protección básica que proporciona la
seguridad social. Extender la protección social a toda la población, en los
países y en el mundo, constituirá un paso decisivo para alcanzar la equidad
sanitaria en una generación. La Comisión pide:que se establezcan políticas
integrales de protección social y se refuercen las existentes; que se vele por
que los sistemas de protección social incluyan a quienes están en situación de
precariedad laboral, en particular quienes trabajan en el sector no estructurado,
el servicio doméstico o la asistencia a otras personas.

Atención de salud universal

El acceso y la utilización de los servicios de salud son esenciales para gozar de


buena salud y alcanzar la equidad sanitaria. Sin atención sanitaria, muchas de
las oportunidades para mejorar radicalmente el estado de salud
desaparecerán. Cada año, más de 100 millones de personas se ven abocadas
a la pobreza debido a que han de hacer frente a gastos sanitarios de
consecuencias catastróficas para sus familias. La Comisión pide:

que se disponga de sistemas de atención de salud basados en los principios de


equidad, prevención de la morbilidad y promoción de la salud con cobertura
universal, centrados en la atención primaria de salud, con independencia de la
capacidad de pago.

Luchar contra la distribución desigual del poder, el dinero y los recursos

La inequidad de las condiciones de vida está determinada por estructuras y


procesos sociales más profundos. La inequidad es sistemática, es el resultado
de normas, políticas y prácticas sociales que toleran o incluso favorecen una
distribución injusta del poder, la riqueza y otros recursos sociales, y del acceso
a éstos. La Comisión pide:

que la equidad sanitaria sea un criterio de evaluación de la actuación de los


gobiernos;

que se cree capacidad nacional para aplicar un régimen impositivo progresivo;

que se cumplan los compromisos adquiridos aumentando la ayuda mundial


hasta el 0,7% del PIB;

que se evalúen las consecuencias de los principales acuerdos económicos


mundiales, regionales y bilaterales en la equidad sanitaria;

que se refuerce el liderazgo del sector público en la prestación de bienes y


servicios básicos esenciales para la salud y en el control de artículos que
dañan la salud;

que se aprueben y apliquen leyes que promuevan la equidad de género;

que se cree y se financie una unidad dedicada a la equidad de género;

que la contribución económica del trabajo doméstico, la asistencia a otras


personas y el trabajo voluntario se incluya en las cuentas nacionales;

que se garantice la representación justa de todos los grupos de la sociedad en


la toma de decisiones;

que se permita que la sociedad civil pueda organizarse y actuar de forma que
se promuevan y respeten los derechos políticos y sociales que afectan a la
equidad sanitaria;

que las Naciones Unidas hagan de la equidad social un objetivo fundamental


de los programas de desarrollo mundial y utilicen un marco basado en
indicadores de los determinantes sociales para medir los progresos realizados.

Medición y análisis del problema

La acción sobre los determinantes sociales de la salud será más eficaz si


dispone de sistemas de datos básicos, tales como los registros civiles y
programas de observación sistemática de las inequidades sanitarias y de los
determinantes sociales de la salud, y mecanismos que aseguren que los datos
pueden ser interpretados y utilizados en la elaboración de políticas, sistemas y
programas más eficaces. La sensibilización y la formación en materia de
determinantes sociales de la salud es esencial.

Los actores
La Comisión apoya resueltamente que los gobiernos y el sector público
desempeñen una función central en esas intervenciones, pero reconoce
también la necesidad de que intervengan y presten apoyo las instituciones y
organismos de ámbito mundial, las autoridades nacionales y locales, la
sociedad civil, las comunidades de investigación y académicas, y el sector
privado.

Organismos multilaterales

La Comisión pide coherencia intersectorial en la elaboración de las políticas y


la ejecución de las intervenciones para logar que aumente la equidad sanitaria.
La Comisión pide a los organismos especializados y los organismos de
financiación multilaterales lo siguiente:

que hagan de la equidad sanitaria un objetivo común fundamental y utilicen un


conjunto común de indicadores para hacer un seguimiento de los progresos
realizados en materia de desarrollo;

que velen por que el aumento de la ayuda y el alivio de la carga de la deuda


sirvan para prestar apoyo a la formulación de políticas y la realización de
acciones coherentes en materia de determinantes sociales de la salud entre los
gobiernos beneficiarios;

que favorezcan la participación equitativa de los Estados Miembros y otras


partes interesadas en la formulación de políticas a escala mundial.

OMS

La OMS es la institución encargada de liderar la acción sanitaria mundial. Es


hora de potenciar su función directriz a través del programa de acción sobre los
determinantes sociales de la salud y la equidad sanitaria mundial. La Comisión
pide a la OMS:

que adopte una función rectora, facilitando el desarrollo de medios de acción y


promoviendo la coherencia entre las políticas de los organismos asociados del
sistema multilateral;

que preste apoyo a la fijación de objetivos en materia de equidad sanitaria y


haga un seguimiento de los progresos realizados al respecto en cada país y
entre los países, como objetivo básico de desarrollo y por conducto de un
sistema mundial de vigilancia de la equidad sanitaria;

que robustezca la capacidad del conjunto de la OMS en relación con los


determinantes sociales de la salud.

Autoridades nacionales y locales


Las intervenciones sobre los determinantes sociales de la salud y la equidad
sanitaria han de estar respaldadas por un sector público con capacidad de
acción y decisión, que se apoye en los principios de justicia, participación y
colaboración intersectorial. Las intervenciones se refieren a los aspectos
siguientes: coherencia de las políticas gubernamentales; intensificación de las
medidas que promuevan la equidad y la financiación; y medición, evaluación y
formación.

Sociedad civil

La sociedad civil puede desempeñar un importante papel en las intervenciones


sobre los determinantes sociales de la salud. Las intervenciones se refieren a
los aspectos siguientes: participación en las políticas, la planificación y los
programas; y evaluación y seguimiento del desempeño.

Sector privado

El sector privado tiene una gran influencia en la salud y el bienestar. Las


intervenciones se refieren a los aspectos siguientes: aumento de la
responsabilización, e inversiones e investigación.

Instituciones de investigación

El conocimiento – de la situación sanitaria mundial, regional, nacional y local,


de lo que puede hacerse para mejorar esa situación y de cuáles son las
medidas más eficaces para subsanar las inequidades sanitarias – es la base en
la que se asienta la labor de la Comisión. Las intervenciones se refieren al
aspecto siguiente: generar conocimiento sobre los determinantes sociales de la
salud y difundirlo.

Qué es el derecho a la salud?

Toda persona tiene derecho a la salud. Se refiere tanto al derecho de las


personas a obtener un cierto nivel de atención sanitaria y salud, como a la
obligación del Estado de garantizar un cierto nivel de salud pública con la
comunidad en general.

La Organización Mundial de la Salud define el derecho a la salud como “un


estado de completo bienestar físico, mental y social” y no meramente la
ausencia de enfermedad o dolencia. Los Estados deben asegurar ambas
libertades y derechos. Lo anterior incluye el derecho al control de la salud y el
cuerpo de cada uno, incluyendo la libertad sexual y reproductiva, y la libertad
de interferencias como la tortura, el tratamiento médico no consentido y la
experimentación. Los derechos incluyen el acceso a instalaciones sanitarias
adecuadas y servicios, así como a medidas apropiadas de los Estados en
relación con determinantes socioeconómicos de la salud, tales como la comida,
el agua y el saneamiento, las condiciones de trabajo seguras y saludables, la
vivienda y la pobreza.

El derecho a la salud está estrechamente interconectado con numerosos otros


derechos humanos, incluidos los derechos a la alimentación, el agua, la
vivienda, el trabajo, la educación, la vida, la no discriminación, la privacidad, el
acceso a la información y la prohibición de la tortura, entre otros.

En su Observación General 14, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y


Culturales de la ONU ofrece una orientación detallada a los Estados en relación
a sus obligaciones de respetar, proteger y cumplir el derecho a la salud. El
Comité también indica que el derecho incluye los siguientes estándares
esenciales e interrelacionados:

Disponibilidad. Los Estados deben asegurar la provisión de una infraestructura


suficiente válida de salud pública e individual en todo su territorio, así como
instalaciones de agua y saneamiento seguras, personal capacitado y
adecuadamente compensado y todos los medicamentos esenciales.

Accesibilidad. El acceso a la salud consiste en cuatro elementos clave: la no


discriminación, la accesibilidad física, la accesibilidad económica y la
accesibilidad de la información. Las instalaciones y servicios de salud deben
ser accesibles a todos, especialmente a los más vulnerables, sin discriminación
de ningún tipo. Las instalaciones y servicios, así como los factores
determinantes básicos de la salud, tales como los servicios de agua y
saneamiento, deben ser accesibles físicamente. Las infraestructuras de salud,
bienes y servicios deben estar al alcance de todos, y cualquier pago debe estar
basado en el principio de equidad para que las familias más pobres no
soporten una carga desproporcionada de los gastos relacionados con la salud.
Los Estados deben garantizar que toda persona tiene el derecho a buscar,
recibir y difundir información sobre la salud, en equilibrio con la confidencialidad
de la información médica.

Aceptabilidad. Las infraestructuras de salud deben ser respetuosas con la ética


médica y la cultura de los individuos y las comunidades, así como prestar
atención a los requisitos de géneros y relativos al ciclo de la vida.

Calidad. Las infraestructuras de salud deben ser científica y médicamente


apropiadas y de buena calidad. Entre otras cosas, esto requiere la provisión de
medicinas y equipos necesarios, profesionales médicos formados y el acceso a
agua y saneamiento
Rol de la Enfermería en APS

El concepto de enfermería comunitaria es aquel que se aplica al tipo de


enfermería dedicada al cuidado y a la prevención no sólo de la salud del
individuo sino también de la familia y, especialmente, de la comunidad. La
enfermería comunitaria es una importante rama de la ciencia ya que tiene que
ver con el paso y el establecimiento de hábitos, conductas y cuidados que no
sólo cuiden la salud de una persona de manera específica, si no que supongan
el mantenimiento de un ambiente comunitaria seguro y saludable para todos
sus integrantes.

La enfermería comunitaria, tal como lo dice su nombre, se ocupa de las


cuestiones relacionadas con la salud en el ámbito de la comunidad. Así, es
mucho más abarcativa que la enfermería individual ya que supone beneficios
para un grupo poblacional más amplio. Cuando hablamos de enfermería
comunitaria entonces hacemos referencia al trabajo que los profesionales de la
salud realizan para asegurarse que, por ejemplo, determinadas enfermedades
y virus no se expandan en la comunidad, que la higiene de los ámbitos
habitables sea mantenida, que la salud familiar dentro del espacio privado sea
siempre asegurada, etc.

En este sentido, podemos decir que la enfermería comunitaria tiene mucho de


pedagogía ya que supone cierta enseñanza y transmisión de conocimiento a
aquellas personas que forman parte de una determinada sociedad. Así, a
diferencia de lo que puede pasar con otras formas de enfermería, la
comunitaria trabaja de manera directa con la comunidad transmitiendo
información, datos, campañas públicas, hábitos y costumbres que se deben
tomar para obtener resultados más profundos y efectivos.

De este modo, al contribuir a la concientización sobre lo importante que el


cuidado del ambiente, de la salud familiar, de la salud reproductiva, de los
hábitos que hacen a la salud, la enfermería comunitaria se vuelve algo
extremadamente necesario para que una sociedad o comunidad alcance los
mejores niveles de salubridad y salud posibles.

DEMOGRAFIA

Concepto:
La Demografía ha sido definida por la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) como la ciencia cuyo objeto es el estudio de las poblaciones
humanas y que trata de su dimensión, estructura, evolución y caracteres
generales, considerados principalmente desde un punto de vista
cuantitativo. Desde el punto de vista conceptual la demografía se puede dividir
en dos ramas: estática y dinámica. La primera da una imagen fotográfica
instantánea de una colectividad, la segunda investiga la evolución de las
poblaciones a lo largo del tiempo y los mecanismos por los que entran y salen
los individuos.

Demografía y Salud Pública:


El objeto de la salud pública es la comunidad, la demografía aporta
datos sobre esta comunidad, lo que permite conocer sus características y
contribuir a instaurar medidas de salud pública. Esquematizando podemos
decir que la demografía suministra los datos necesarios para:
- Elaboración de tasas epidemiológicas sobre poblaciones
- Realizar estudios epidemiológicos sobre poblaciones
- Planificar y programar las actividades de salud pública
Las fuentes de datos de la Demografía son:
- Censos: un censo es el conjunto de procesos dirigidos a reunir, resumir,
analizar y publicar los datos demográficos, económicos y sociales de
todos los habitantes de un país
- Padrón continuo: el padrón es la relación de los residentes y transeúntes
en cada municipio. Los padrones municipales son registros abiertos y
continuos en los que se recogen los datos sobre migraciones de forma
permanente, lo cual, unido a los datos de mortalidad y natalidad, permite
disponer de una información de carácter dinámicos. Los datos de
nacimientos y defunciones que se producen en la población deben por
imperativo legal inscribirse en el Registro Civil.

Demografía estática:
La Demografía estática estudia la dimensión (cuántos son), la estructura
y características generales (qué y quiénes son) de la población de una zona
geográfica determinada, en un momento dado.
La estructura de una población es la clasificación de sus habitantes
según variables de la persona las variables más comúnmente utilizados en
Demografía son la edad y el sexo, para analizar y comparar estas variables se
usan las pirámides de población e índices demográficos. Las pirámides de
población representan la distribución de la población por edades y sexo, y
ayudan a establecer las pautas de la planificación sanitaria y la situación socio
económica del país a través del conocimiento de la población activa.

Demografía dinámica:
La demografía dinámica se ocupa del estudio de los cambios que se
operan, a lo largo del tiempo, en la dimensión, estructura y distribución
geográfica de las poblaciones humanas y de las leyes que determinan esa
evolución. Los cambios, responsables de la dinámica evolutiva, están
regulados por fenómenos demográficos concretos: natalidad, fecundidad y
movimientos migratorios. La demografía dinámica es un instrumento básico
para la planificación y programación sanitaria, ya que se pueden prever los
cambios que se producirán en el tamaño y estructura de la población.
El término natalidad se refiere a los nacimientos como componentes del
cambio de la población. Por fecundidad se entiende la relación entre el número
de niños que nacen y el número de mujeres que pueden tenerlos
Por mortalidad entendemos el número de fallecidos en una población
durante un determinado lapso de tiempo.
Los movimientos migratorios son desplazamientos que implican un
cambio de residencia habitual de media o larga duración o incluso
definitivamente.
El crecimiento de na población depende del resultado de dos balanzas
demográficas: una natural o vegetativa y una migratoria
Tasa de crecimiento vegetativa: se calcula dividiendo el número de nacimientos
menos el número de defunciones en un año entre la población total a mitad de
año
Tasa de crecimiento demográfico: se calcula dividiendo la tasa neta de
migración más la tasa de crecimiento vegetativo entre la población total a mitad
de año
La esperanza de vida según la edad se calcula como el numero
promedio de años que puede vivir un individuo, una vez alcanzada una edad
determinada, asumiendo que las tasas de mortalidad especificas por edad
permanezcan invariables (es decir, como lo son en el momento actual) durante
toda su vida. La esperanza de vida al nacer es el numero promedio de años
que se calcula puede esperar vivir un recién nacido si durante toda su vida se
mantuvieran las tasas específicas de mortalidad por edad que existen en el
momento de su nacimiento.

INDICADORES DE NIVEL DE SALUD

Se utilizan como parámetros para medir “SALUD”. La tasa es una forma


especial de medida de frecuencia que tiene en cuenta el factor tiempo. Al incluir
el tiempo, las tasas dan una expresión de la velocidad con que se produce un
cambio de estado

Mortalidad: según la OMS “es la desaparición permanente de todo signo de


vida en un momento cualquiera posterior al nacimiento sin posibilidad de
resucitar”
Representa la posibilidad de morir de una población
Tasa general de mortalidad:N° de muertos registrados en el año x1000
Población del área a mediados de año

Tasa de mortalidad especifica por edades: miden el riesgo de morir en cada


uno de los grupos de edad elegidos. Su cálculo se hace por edad y por sexo

Tasa especifica de mortalidad: N° de defunciones ocurridas en una edad


dada anual s/edadx1000
Población de esa edad a mitad de año

Mortalidad infantil: sus tasas constituyen uno de los mejores indicadores para
medir el grado de adelanto sanitario de un país, porque el gran riesgo de morir
antes de alcanzar el año no vuelve a igualarse en el transcurso de la vida sino
cuando se alcanzan edades avanzadas y porque las defunciones infantiles son
más sensibles a su mejoramiento por la acción de la sanidad, asistencia
prenatal y pos natal, prevención por las vacunaciones, etc.
Las causas principales de muerte de los niños antes de cumplir el año son:
malformaciones congénitas, infecciones, parásitos.

Tasa de mortalidad infantil: N° de fallecidos menores de 1 año


x1000
Total de nacidos en el año

Tasa de mortalidad infantil neonatal: es el número de niños que fallecen sin


haber cumplido 28 días cada 1000 nacidos vivos

Tasa de mortalidad N° de defunciones de menores de un mes x1000


Infantil neonatal N° total de nacidos vivos

Mortalidad perinatal: trata de medir el riesgo de morir durante el periodo


cercano al nacimiento

Tasa de mortalidad Nacidos muertos +Fallecidos antes de cumplir una


semana x1000
Perinatal Total de nacidos vivos

PIRÁMIDES POBLACIONALES

La pirámide de población es un método que presenta de manera visual


los datos demográficos de un grupo determinado. La misma es utilizada para
mostrar la distribución etaria y sexual en una población, pudiendo ser empleada
también para evaluar tendencias potenciales de la población.
Para analizar una pirámide debemos conocer el país al que pertenece y
el año que representa, ya que en su explicación debemos tener en cuenta no
sólo los acontecimientos demográficos, sino, también, los económicos,
sociales, políticos, catastróficos, sanitarios, etc.
Existen tres tipos básicos de pirámides de población por edad y sexo.
Saber qué pirámide de población tiene un territorio nos permite saber más
acerca de lo joven o envejecida que tiene su población, el grado de desarrollo
que posee, el porcentaje de mujeres que hay respecto a los hombres, elaborar
estadísticas sobre la población, etc.
♦ Pirámide progresiva: presenta una base ancha frente a unos grupos
superiores que se van reduciendo, consecuencia de una natalidad alta y de una
mortalidad progresiva según la edad; indica una estructura de población
eminente joven y con perspectivas de crecimiento. Esta pirámide corresponde
normalmente a países subdesarrollados debido a las altas tasas de mortalidad
y a una natalidad alta y descontrolada.
♦ Pirámide estacionaria o estancada: se aprecia un equilibrio entre todos los
grupos de edad, consecuencia de una natalidad y mortalidad que se mantienen
sin variaciones significativas durante un periodo de tiempo largo. Esta pirámide
es propia de países en vías de desarrollo, donde se ha empezado a controlar la
mortalidad pero la natalidad sigue siendo bastante alta. Esta pirámide se
considera el paso intermedio entre la pirámide progresiva y la regresiva.
♦ Pirámide regresiva: es más ancha en los grupos superiores que en la base,
debido al descenso en la natalidad y al envejecimiento continuo de su
población; por tanto, su perspectiva de futuro es de descenso. Esta pirámide
corresponde a países desarrollados.
♦ Otras formas: se pueden presentar muchas formas de pirámide aquí no
mencionadas, con mayor población de mujeres que de hombres, con altos
índices de mortalidad o escasa natalidad (dadas por circunstancias de guerra,
epidemia, migraciones, catástrofes naturales, etc.).
EPIDEMIOLOGIA

Concepto:
La Epidemiología es el estudio de la frecuencia y distribución de los
problemas de salud y sus determinantes en las poblaciones humanas con el fin
de controlarlos.
De la misma forma que los conocimientos anatómicos o fisiológicos son
necesarios para conocer el estudio de la salud de una persona, la
Epidemiología es indispensable para determinar el estado de salud de una
población humana y diseñar las acciones dirigidas a su mejora. Este enfoque
sobe la población, no compartido con otras ciencias de la salud, la convierten
en la disciplina básica de la salud pública, permitiéndole cuantificar la
importancia relativa de los distintos problemas de salud en una sociedad,
determinar sus causas, proponer intervenciones de prevención y control y
evaluar su efectividad.
La Epidemiología busca identificar y comprender los determinantes de
los estados de salud y de la aparición de enfermedades, con el fin de
establecer acciones que promuevan o mejoren la salud de las poblaciones.
Para su propósito se sirve de diferentes disciplinas.

Usos de la Epidemiología:
Los epidemiólogos desarrollan sus funciones profesionales en los
servicios de salud pública y en otros servicios sanitarios. Sus cometidos
principales son la vigilancia del estado de salud de las poblaciones y sus
determinantes: la detección y resolución de crisis de salud (brotes de
enfermedades infecciosas, agrupación de casos de cáncer, catástrofes
humanas, etc,); el análisis de la efectividad de las intervenciones de salud
pública, la evaluación del funcionamiento de los servicios sanitarios.

Contexto histórico Orígenes


La Epidemiología tiene su origen en la idea, expresada por primera vez
hace más de 2000 años por Hipócrates y otros, de que los factores ambientales
pueden influir en la aparición de enfermedad. Sin embargo, hasta el siglo XIX
no empezó a ser relativamente frecuente que se midiera la distribución de la
enfermedad en grupos determinados de la población. Estos trabajos no solo
marcaron el comienzo formal de la Epidemiología, sino que constituyen
también algunos de sus logros más espectaculares, por ejemplo el hallazgo de
John Snow en Londres de que el riesgo de cólera estaba relacionado, entre
otras cosas, con la ingestión de agua suministrada por una determinada
compañía. Los estudios epidemiológicos de Snow fueron uno de los aspectos
de una amplia gama de investigación en las que se estudiaron diversos
procesos físicos, químicos, biológicos, sociológicos y políticos (Cameron y
Jones, 1983)
Epidemiología Moderna
Un buen ejemplo del desarrollo más reciente de la Epidemiología son los
trabajos de Doll, Hill y los demás investigadores que estudiaron durante los
años cincuenta la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón. Estos trabajos
habían sido precedidos por observaciones clínicas que vinculaban el consumo
de tabaco con la neoplasia. Un estudio a largo plazo efectuado en médicos
británicos indico una fuerte asociación entre el hábito de fumar y el desarrollo
del cáncer de pulmón.
Pronto se hizo evidente que en muchas enfermedades son diversos los
factores que contribuyen a su causalidad. Algunos son imprescindibles para la
aparición de la enfermedad mientras que otros se limitan a incrementar el
riesgo de desarrollo de la misma. El análisis de estas relaciones obligo a
desarrollar nuevos métodos epidemiológicos.
En la actualidad, la Epidemiología de las enfermedades transmisibles
sigue siendo de vital importancia en los países en desarrollo donde el
paludismo, la esquistosomiasis, la lepra, la poliomielitis y otras enfermedades
son aun frecuentes, esta rama de la Epidemiología ha vuelto a adquirir
importancia en los países desarrollados tras la aparición de nuevas
enfermedades transmisibles como la enfermedad del legionario y el síndrome
de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)

CADENA EPIDEMIOLOGICA
Concepto:
Es la secuencia de elementos que se articulan en la transmisión de un
agente desde una fuente de infección a un huésped susceptible.

Agente biológico especifico


Las especies capaces de producir enfermedad humana son
denominadas patógenas.
- Bacterias: organismos unicelulares que producen gran variedad de
enfermedades como tuberculosis, meningitis, salmonelosis, y la
infección estafilococia
- Virus: parásitos intracelulares obligatorios, producen sarampión, rabia,
varicela, rubeóla, influenza.
- Hongos: son agentes unicelulares cuyo reservorio es casi siempre el
suelo y comúnmente no se transmiten directamente de persona a
persona.

Huésped:
Es una persona o animal vivo, inclusive las aves y los artrópodos, que
en circunstancias naturales permite la subsistencia o el alojamiento de un
agente infeccioso.
Reservorio de agentes infecciosos:
Cualquier ser humano, animal, artrópodo, planta, suelo o materia
inanimada, donde normalmente vive y se multiplica un agente infeccioso y del
cual depende para su supervivencia, reproduciéndose de manera que pueda
ser transmitido a un huésped susceptible.
Modo de transmisión del agente:
Es esencial para que el agente infeccioso pueda transportarse de la
puerta de salida del reservorio a la puerta de entrada del huésped.
a- Transmisión directa: es la transferencia directa e inmediata del agente
infeccioso a una puerta de entrada receptiva para que se pueda llevar a
cabo la infección humana o animal. Esto puede ocurrir por contacto
directo como al tocar, besar, al tener relaciones sexuales, por rociado de
gotillas en las conjuntivas o en las membranas mucosas de la nariz o
boca al estornudar, toser, escupir, cantar o hablar. En el caso de la rabia,
por la mordedura de un animal rabioso.
b- Transmisión indirecta:
Mediante vehículos de transmisión: a través de objetos o materiales
contaminados tales como juguetes, pañuelos, ropa personal, ropa de
cama, instrumentos quirúrgicos o vendajes, agua, alimentos, leche,
productos biológicos, incluyendo suero y plasma o cualquier sustancia
que sirva de conducto intermedio por el cual el agente infeccioso pasa a
un huésped susceptible y se introduce por una puerta de entrada
apropiada.Vector: un insecto o cualquier vehículo vivo que transporta un
agente infeccioso desde un individuo infectado o sus desechos., hasta
un individuo susceptible, su comida o su ambiente inmediato. El agente
puede o no desarrollarse, propagarse o multiplicarse dentro del vector.

Puerta de salida del agente:


Las principales son:
a- Respiratorias: tuberculosis, resfriado común, influenza. Las
enfermedades que utilizan esta puerta de salida son las más difíciles de
controlar
b- Genitourinarias: sífilis, gonorrea, HIV, hepatitis B, hepatitis C
c- Digestivas hepatitis A, cólera, tifoidea
d- Piel: a través de lesiones superficiales o por picaduras, mordeduras, y
perforaciones de agujas. Ej Sífilis, Chagas
e- Placentaria: si bien la placenta sirve de barrera para algunas
enfermedades, para otras es imposible: rubéola, Chagas, sífilis, hepatitis
ByC

Puerta de entrada al nuevo huésped:


Son las mismas que de salida..

ACTUAL TRIANGULO EPIDEMIOLOGICO


AGENTE

HUESPED MEDIO AMBIENTE

Uno de los primeros paradigmas que se utilizaron para explicar la


propagación de la enfermedad fue el “triángulo epidemiológico”:
En esta sección se examinará la ampliación progresiva del significado de
los conceptos de agente, huésped y medio ambiente desde la primera vez que
se utilizaron en la lucha contra las enfermedades infecciosas.

Agente
En un principio, este término se utilizó para identificar “la causa” de una
enfermedad, por ejemplo un agente infeccioso o parasitario. En la actualidad,
por “agente” se entiende también el exceso de calor, frío, polvo, toxinas,
acontecimientos estresantes, instrumentos nocivos e incluso las cantidades
excesivas de calorías o grasas de la dieta. También puede considerarse que la
carencia o deficiencia de factores es un agente, por ejemplo en relación con el
hambre, la sed, las deficiencias de hierro o yodo, la ausencia de una relación
adecuada entre la madre y el niño, la privación de contactos sociales, la falta
de empleo, la pobreza y la desesperanza.
En los casos en que un solo elemento no basta como causa de la
enfermedad, las combinaciones de circunstancias también pueden
considerarse agentes. Por ejemplo, en las personas que no disponen de una
ingesta adecuada de proteínas ,la deficiencia grave de niacina producirá, con el
tiempo, la pelagra. Sin embargo, ello solo sucederá en aquellas que también
tengan deficiencia de triptófano, como sucede con las que se ven obligadas a
consumir dietas en las que el cereal fundamental es el maíz, el sorgo o el mijo.
Así, en el Asia Sudoriental, donde la base de la alimentación es el arroz, la
pelagra es rara. Otro ejemplo es el de los cánceres que solo se desarrollan
después de que las células hayan sido alteradas de forma secuencial por dos
agentes químicos distintos, los llamados cocarcinógenos.
Por último, los pacientes que toman determinadas medicaciones
psiquiátricas pueden sufrir graves quemaduras solares y desarrollar
enfermedades sistémicas tras una exposición modesta a la luz solar, ¿Cuál
será, entonces, el agente de esta enfermedad, el fármaco, la luz solar o la
combinación de ambas?
Huésped:
El huésped también ha de ser considerado desde distintos puntos de
vista. Tal como se concibió en un principio, puede ser el destinatario de la
enfermedad, pero también puede ser una causa que contribuya a ella y la
perpetúe, como se verá más adelante. El objetivo de la salud pública consiste
en hacer del huésped un factor de prevención durante la mayor parte del
tiempo, así como un participante activo en el proceso de curación.
Sin embargo, el huésped no debe ser considerado como una mera
“pieza” biológica.
Por el contrario, es un conjunto complejo de sistemas, como puede
comprobarse al hacer la “revisión de sistemas” para llegar a un diagnóstico. El
desafío de la prevención de las enfermedades y de la promoción de la salud
puede exigir la evaluación y modificación del estado cognitivo, emocional,
social y conductual de las personas, los grupos e incluso de comunidades
completas.
Estas intervenciones se suman a acciones tales como la elevación de la
resistencia del huésped a través de una nutrición más adecuada,
vacunaciones, prevención de las inmunodeficiencias y tratamiento de los
trastornos del estado de ánimo, que pueden tener muchas consecuencias
orgánicas.

Medio Ambiente;
Cuando consideramos este término, solemos pensar primero en aquellos
aspectos a los que los científicos medioambientales, ingenieros e inspectores
sanitarios se enfrentan desde hace siglos: factores físicos como la
contaminación del agua y del aire o la eliminación de los residuos sólidos. A
continuación, quizá recordemos aspectos tales como la construcción de
carreteras y el diseño de productos, que también preocupan a los especialistas
en el medio ambiente. Los patógenos biofísicos frente a los que estos
especialistas han logrado grandes avances son los reservorios de infecciones,
los insectos y otros vectores animales de las enfermedades, las enfermedades
transmitidas por los alimentos, los alérgenos orgánicos, los productos químicos
tóxicos, la radiación y la transmisión de enfermedades de persona a persona
en sus distintas formas. Todos estos aspectos siguen siendo muy importantes y
los programas de salud pública de muchas naciones tienen aún mucho que
hacer para poder afirmar que se controlaron verdaderamente todas las plagas
que hoy sabemos cómo eliminar.
Al mismo tiempo, los profesionales de salud sabios incorporaron hace
muchos años a su trabajo tres planos medioambientales propios del entorno de
cada persona: el interpersonal, el social económico y el cultura ideológico. Por
desgracia, estos conocimientos y prácticas aún no se generalizaron.
VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA

Definición de enfermedades transmisibles:


Enfermedad transmisible es aquella que precisa la existencia de un
agente causal vivo que desencadena una respuesta orgánica, y ese agente es
comunicable. No equivale a enfermedad infecciosa, ya que hay procesos
transmisibles que no son infecciosos (asma, pediculosis) y hay agentes
transmisibles que no desencadenan enfermedad)
La característica básica de las enfermedades transmisibles es que hay
un agente necesario, en general único, exógeno y capaz de reproducirse. Su
epidemiología consiste en el estudio de los factores que relacionan el agente
causal con el huésped susceptible.

Concepto de Vigilancia Epidemiológica:


Un sistema de vigilancia epidemiológica consiste en la recogida continua
y sistemática de datos epidemiológicos y microbiológicos relevantes sobre
enfermedades, así como su registro, análisis, interpretación y distribución de la
información generada a quienes necesitan conocerla. Su finalidad primordial es
identificar, planificar, evaluar y ejecutar actividades relacionadas con el control
de esas enfermedades o problemas de salud.
La vigilancia epidemiológica, entendida en forma global, estudia
cualquier fenómeno y , en este sentido, es la mejor medida de la que dispone la
salud pública para el conocimiento y evaluación de sus problemas.

Funciones del sistema de vigilancia:


● Identificación de enfermedades y problemas de salud
● Cuantificación de las tasas endémicas, epidémicas e identificación de
brotes de una determinada enfermedad
● Participación en el control individual y colectivo de los problemas de
salud
● Realización del análisis epidemiológico, dirigido a identificar cambios en
las tendencias de los problemas de salud
● Aporte de información operativa para la planificación sanitaria
● Difusión de la información a niveles operativos competentes
● Elaboración de información y estadísticas sanitarias

Sistema de enfermedades de declaración obligatoria


Consiste en la declaración semanal de las enfermedades definidas como
de declaración obligatoria por su especial riesgo, importancia o repercusión
desde un punto de vista de la salud pública
Para cada enfermedad hay definidos un conjunto específico de datos
que se deben suministrar y el grado de urgencia de la notificación. El sistema
consta de una serie de enfermedades definidas por el Ministerio de Salud para
el conjunto estatal y otras definidas por las autoridades de salud pública de las
comunidades autónomas
La declaración de estas enfermedades es obligatoria, tanto para los
médicos del sector público como del privado, y se comunica a los servicios de
salud pública.

Situaciones endémicas y brotes


Definición:
● Aparición de dos o más casos de una misma enfermedad asociados en
tiempo, lugar y espacio
● El incremento significativo de casos en relación con los valores
observados habitualmente
● Aparición de una enfermedad, problema o riesgo para la salud en una
zona hasta entonces libre de ella.
● La presencia de cualquier proceso relevante de intoxicación aguda
colectiva, imputable a causa accidental, manipulación o consumo
● La aparición de cualquier incidencia de tipo catastrófico que afecte o
pueda afectar a la salud de una comunidad
Los brotes o situaciones endémicas son de notificación obligatoria e urgente

Prevalencia:
La prevalencia es una proporción en la que el numerador está formado
por el número de casos existentes (nuevos y antiguos) y el denominador por el
número total de sujetos en riesgo, incluyendo los casos. La prevalencia es un
indicador puntual y no incluye tiempo. Ejemplo: al decir que la prevalencia de
hipertensión en la población española es del 30% significa que en el momento
del estudio, 30 de cada 100 españoles tienen hipertensión,
independientemente de si les apareció hace 10 minutos o hace 10 años. (casos
nuevos y casos antiguos)

Incidencia:
Se define como el número de casos nuevos de una enfermedad que se
desarrollan en una población de riesgo durante un tiempo. Se entiende por
población de riesgo aquella que está en situación de poder adquirir la
enfermedad. Hay dos tipos de medidas de incidencia:
a- Incidencia acumulada: se calcula dividiendo el número de casos nuevos
de una enfermedad que aparecen en un período de tiempo por el total
de la población en riesgo al inicio de ese periodo
La IA indica la posibilidad de que un individuo libre de una determinada
enfermedad la desarrolle en un periodo de tiempo específico, condicionada a
que no muera por otra causa durante ese mismo periodo. Es una proporción.
En el cálculo de la IA se asume que el tiempo de observación es el mismo para
cada individuo
b- La densidad de incidencia: el numerador es el mismo que en la IA pero
el denominador es el sumatorio del tiempo que ha estado cada individuo
en riesgo de adquirir la enfermedad (total de unidades persona-tiempo
de observación en riesgo.

Relación entre la prevalencia y la incidencia:


Para las enfermedades que se encuentran en situación estacionaria, lo
que implica que la incidencia y el número determinado son aproximadamente
constantes.
La prevalencia se puede expresar por la duración media de la enfermedad.
ESTADISTICA BIOESTADÍSTICA

Qué es la Estadística?
Es un conjunto de métodos destinados a recolectar, elaborar, analizar e
interpretar un conjunto de datos.

Qué es la Bioestadística?
La bioestadísticaes una rama de la estadística que se ocupa de los problemas
planteados dentro de las ciencias de la vida, como la biología, la medicina,
entre otros.
Las estadísticas nos dan información numérica acerca de poblaciones o
universos

Conceptos a tener en cuenta


Universo: Es la totalidad de los elementos estudiados
Unidad de Análisis: son los componentes del universo sobre los cuales se
observaran las variables
Variable: Es toda propiedad o característica de los integrantes de una
población que “varia” entre de una unidad de análisis a otra
Constante: Es toda propiedad o característica de los integrantes de una
población que no varía de una unidad de análisis a otra
Las variables pueden ser: cuantitativas: adquieren categorías por
números (edad: 9 años, 10 años,)
cualitativas: adquieren categorías representadas por un
nombre (sexo: masculino, femenino)

Qué significa tabular?


Tabulación: es la operación de resumir de manera ordenada un conjunto de
datos numéricos en una tabla

Distribución de frecuencias
La frecuencia se define como el número de veces que tiene lugar la
observación de un determinado fenómeno. Por consiguiente, cuando
nombramos el concepto “Tabla de frecuencias”, nos referimos a una tabla en la
que se expone de manera ordenada un conjunto de observaciones con el
número de veces que estas se repiten
El uso de tablas de frecuencia es fundamental para poder resumir la
información por medio de la cual se estudiara determinado fenómeno
Se pueden construir tablas de frecuencias para cualquier tipo de
variables, cuantitativas o cualitativas, además esas tablas pueden tener una o
más entradas.
Los elementos que componen una tabla son:
a) Columnas: formadas por una serie de datos numéricos o alfabéticos
colocados de arriba hacia abajo. La primera columna lleva los valores o
categorías que componen la tabla.
En la segunda columna ubicamos las frecuencias para cada categoría.
b) Líneas o hileras: está formada por una serie de datos numéricos o
alfabéticos colocados de izquierda a derecha

Se debe recordar que . . .. . . .


● A continuación del nombre de la variable (derecha) colocar en la
siguiente columna la letra f que simboliza frecuencia
● Debajo de la columna de la frecuencia se coloca el total de la
población estudiada que se simboliza con la letra N
● A la izquierda y arriba se coloca el nombre de la variable y en la
columna debajo de ella las categorías de esa variable.

Las Tablas deben llevar un número de identificación (si son varias en la


presentación) deben estar tituladas, y debe figurar al pie la fuente de donde
provienen los datos
Ejemplo:
Tabla N° 1: Distribucion de frecuencia de pacientes por especialidad, Hospital
X, mayo 2014

Especialidad f
Clínica Médica 10
Cirugía 8
UTI 2
Total (N) 20
Fuente: Registros Hospital X

Análisis: De la totalidad de los pacientes ingresados al Hospital X en el mes de


mayo de 2014, 10 correspondieron a Clínica Médica, 8 a Cirugía y 2 a UTI

El análisis consiste en la lectura de los datos presentados en la Tabla

Cálculo de Porcentaje
El porcentaje es una relación entre una parte y el todo, donde el todo es
el Universo en estudio y lo supongo igual a 100.
Fórmula de Porcentaje es
% = n/N x 100 (regla de tres simples)

Ejemplo:
20 -----------100
10 --------------X
X= 10x100 = 50
20

20-----------100
8 --------------X
X= 8x100 = 40
20

20 ----------100
2 --------------X
X= 2x100 = 10
20

Especialidad f %
Clínica Médica 10 50
Cirugía 8 40
UTI 2 10
Total (N) 20 100

Representación Gráfica
Es la imagen de la información obtenida. Resalta la relación de una serie
de datos. Se debe ser prudente al confeccionar e interpretar gráficos ya que
una misma información se puede representar de formas diversas

Gráfico de Sectores
La característica de este gráfico es que se trabaja con porcentajes
Se calculan los grados del ángulo de su sector circular mediante regla
de tres simple. Una vez repartidos los 360° del círculo en los diferentes
sectores uno por cada valor de la variable se puede trazar la imagen

Todo Gráfico tiene que llevar:


Título que nos indique que es lo que se está tratando de mostrar
Las referencias de cada categoría graficada

Ejemplo:

Especialidad f %
Clínica Médica 10 50
Cirugía 8 40
UTI 2 10
Total (N) 20 100

El cálculo se realiza utilizando regla de tres simples, tomando como 360° el


total, y siendo los grados que le corresponden a cada una de las categorías lo
que debo averiguar

100% ------------360°
50% ---------------X
X= 360x 50 = 180°
100

100 ---------------360°
40 -----------------X
X= 360x40 = 144
100

100--------------360°
10 -----------------X
X= 360x10 = 36
100

Sumando los grados: 180 + 144 + 36 = 360° (el total del círculo)

Título: Distribucion de frecuencia y porcentaje de pacientes por especialidad,


Hospital X, mayo 2014
SISTEMAS SANITARIOS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) defin sistema de salud


como el conjunto de elemenos capaces de influir en el estado de salud de las
poblaciones, y sistema sanitario como el conjunto de los elementos que,
influyendo sobre ese estado de salud, emplean la técnica médica de manera
preponderante o intensiva

Modelos Sanitarios:
Las diferentes alternativas de financiación, provision y cobertura en los
sistemas sanitarios, junto con otros factores de tipo social y político, han
determinado la configuracion de modelos distintos. La financiación de los
sistemas sanitarios pude ser pública, privada o mixta, al igual que la provision.
En cuanto a la cobertura de la población, puede ser universal o parcial. De la
combinación de estas posibilidades se deduce una amplia gama de tipologias y
modelos, pero en la práctica los sistemas públicos se han agrupado en torno a
dos modelos básicos.

Seguros sociales
En estos modelos la financiación pública se realiza fundamentalmente a
través de cotizaciones de trabajadores y empresarios deducidas de las rentas
del trabajo. La provisión de los servicios suele ser pública y privada, y la
cobertura alcanza a la población trabajadora y a sus familias, habiéndose
llegado con el tiempo a fórmulas de extensión de dicha cobertura a la casi
totalidad de la población. En general, este modelo plantea problems de equidad
y costos, y entre sus ventajas destaca la mayor capacidad de eleccion por
parte del usuario.

Servicio nacionad de salud


En este modela financiacion es pública, a través de los impuestos
generadles; la provisión también es pública, y la cobertura alcanza a toda la
población, es universal. Es un modelo mas integrado, donde la libertad de
elección del usuario está muy restringida y existen problemas de accesibilidad
(listas de espera) a cambio de mayor equidad y control del gasto.

Modelo de libre mercado sanitario:


Hay otros paises que optan por considerar loa salud como un bien de
mercado, y en consecuencia no tienen ningún tipo de regulación estatal. La
contribución del Estado se limita a la atención a determinados grupos
vulnerables de la población. Suelen coexistir voluntarios privados.
La crisis de los sistemas sanitarios:
Los Estados de los países occidentales desarrollados, con economías
de libre mercado, han asumido la responsabilidad de garantizar una serie de
prestaciones sociales, entre ellas los servicios sanitarios. El sistema sanitorio
no se rige por las leyes de la economía de mercado, no está regulado porel
mecnismo de formación de precios, sino que considera la salud como un
derecho venido de la mano del estado del bienestar. Pero éste, a su vez, viene
padeciendo una crisis cuyas dimensiones alcanzan a la Sanidad. Una de sus
facetas es la crisis financiera por el invremento de los gastos santirios, entre
cuyas causas están:
✔ El alcance y cobertura progresiva de los servicios sanitarios a la
población junto conla incorporación de nuevas tecnología
✔ El envejecimiento de la población, que requiere más servicios y/o mayor
intensidad junto con el aumento de la duración de la vida de los
pacientes gravemente incapacitados y terminales
✔ Los cambios en el patrón epidemiológico hacia enfermedades crónicas y
degenerativas, junto con la mayor especialización profesional y el fuerte
coeficiente de mano de obra del sector.
✔ El progresivo incremento de recursos (hospitales, actos médicos, y
pruebas diagnósticas y terapéuticas) junto con las mayores expectativas
de la población en la mejora de su salud mediante la utilización de los
servicios sanitarios
✔ La deficiente aplicación de técnicas modernas de organización en los
subsistemas de prestación de la asistencia sanitaria

Las reformas:
Las reformas emprendidas en los sistemas sanitarios de los países de
nuestro entorno están motivadas entre otras causas por:
✔ El incremento del gasto sanitario y su tendencia, por encima del
crecimiento anual de la economía, junto con la paralela insatisfacción
de usuarios y profesionales.
✔ La existencia de fuertes variaciones en la práctica médica y la
constatación de que ala productividad en los servicios sanitarios no
está a menudo a la altura de la eficacia adecuada.
Las reformas basadas en la gestión intentan atraer mecanismos de
carácter empresarial para hacer los sistemas más eficientes, mientras
que las basadas en la competencia tratan de crear mecanismos de
mercado en la oferta o demanda de los servicios.
El eje de las reformas se ha sentado en la separación entre la
financiación y la provisión, centrándose, sobre todo, en dar respuesta a
la siguiente cuestión: quién va a producir mejor los servicios, el sector
público o privado?

BIBLIOGRAFIA
.“Epidemiología Básica” R Beaglehole, R Benita, Tkjellstrom. OPS,
Washington DC, 1994

● “Medicina de la Comunidad” Ferrara Floreal Editorial Interamericana,


Buenos Aires, 1972

● “Medicina en Salud Pública”.Mazzaferro Vicente. Editorial El Ateneo,


Buenos Aires, 1988.

● “La Planificación Sanitaria” PineaultRaynaldDaveluyC. Editorial Masson,


Barcelona, 1993

● “Medicina de la Comunidad” Ferrara, Acebal, Paganini. Editorial Inter-


Media, Buenos Aires, 1972

● “Medicina Preventiva”Hilleboe, Larrimore. Editorial Interamericana,


Buenos Aires, 1978

● “Manual de Epidemiología y Salud Pública”. Hernández, Aguado, Gil,


Bolumar. Editorial Médica Panamericana, Buenos Aires, 2005

● “Mejoremos la Salud a todas las edades Un Manual para el cambio de


comportamiento” C David Jenkins. OPS, Washington DC, 2005

● “El Sistema de Salud: De dónde viene y hacia dónde va” Hugo Arce,
Editorial Prometeo, Buenos Aires, 2010

● www.educarporlasalud.blogspot.com

● www.hcdn.gov.ar

● www.unlp.edu.ar

● www.buenosaires.gob.ar