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Resumen: Sociedades modernas y desigualdades sociales

KARL MARX

• “La ideología alemana”: Ante el estudio de la humanidad y su historia, Marx plantea una serie de
premisas y hechos.
La primera premisa es la existencia de individuos humanos vivientes que producen sus medios de vida
y por tanto su propia vida material. Al coincidir lo que los individuos son con su producción y medios
utilizados para dicha producción, Marx afirma que los mismos son dependientes de las condiciones
materiales de producción.
El primer hecho histórico que despliega es la producción de los medios indispensables para la vida. El
segundo consta de la satisfacción de las necesidades y de la adquisición de los objetos e instrumentos
necesarios para hacerlo. Como último hecho histórico toma la relación entre los humanos que se
procrean entre sí, creando la familia y asegurándose no solo la producción de los medios para su
subsistencia inmediata sino también su subsistencia como especie.
Por otro lado, Marx propone cinco formas de propiedad que se suceden a los largo de la historia: la
forma de propiedad de tribu, la comunal y estatal, la feudal, la capitalista y, prevista para un futuro, la
comunista.
Hasta el tiempo de Marx, se consideraba que primero estaban las ideas y representaciones y luego el
hombre, siendo la conciencia lo que determinaba la vida de las personas. Con él, sin embargo, se abre
paso a una nueva concepción según la cual los hombres serían productores de sus ideas y
representaciones, las cuales se encuentran condicionadas por el desarrollo de las fuerzas productivas y
el intercambio. Bajo esta visión, es la vida lo que determina la conciencia y no al revés.

• “El manifiesto comunista”: Para Marx, la historia del hombre es la historia de la lucha de clases. En
cada fase de la historia ha habido dos clases antagónicas que se han enfrentado entre sí: esclavos y
amos, siervos y señores feudales. Cada una de esas luchas ha terminado siempre con la transformación
revolucionaria de la sociedad o con el hundimiento de los oprimidos. Tras la revolución liberal, las
contradicciones de clase no fueron eliminadas. Simplemente se las sustituyó por otras nuevas. Así la
sociedad marxiana se divide en dos grandes clases: los burgueses, dueños de los medios y de
producción, y los proletarios, que venden su fuerza de trabajo para poder subsistir.
Con el ascenso de la burguesía, el pequeño taller fue sustituido por la gran fábrica capitalista. Se
conquistaron continentes con la necesidad de encontrar nuevos mercados, y el capitalismo construyó un
mundo a su imagen y semejanza. Obligó a los obreros a venderse como simple mercancía, e incluso
pervirtió profesiones como doctores o sabios, convirtiéndolos en servidores asalariados del capitalismo.
Desde el punto de vista del autor, sin embargo, lo único que hizo la burguesía fue fabricar a sus propios
verdugos. Marx profetiza la caída de la sociedad burguesa en manos del proletariado con motivo de sus
crisis cada vez más recurrentes, y una vez este suceso tenga lugar, se llegará finalmente a una sociedad
comunista sin clases, donde no hay explotadores ni explotados.

MAX WEBER

El autor estratifica a la sociedad en tres órdenes: orden económico (al cual pertenecen las clases),
orden social (al cual pertenecen los estamentos) y orden político (al cual pertenecen los partidos).
Weber habla de clase en un contexto de situaciones de mercado, de grupos humanos que se encuentran
en diferentes “posiciones” con respecto al mercado. La “posesión” y la “no posesión” son para él las
categorías principales de todas las situaciones de clase. Habla de clase cuando es común a un cierto
número de hombres un componente causal específico de sus probabilidades de existencia, en tanto que
tal componente está representado exclusivamente por intereses lucrativos y de posición de bienes, en
las condiciones determinadas por el mercado (de bienes y de trabajo).
Las clases son entonces definidas por una característica, “las probabilidades de existencia”, es decir las
probabilidades de vida de las personas. Estas son posiciones objetivas ocupadas en el mercado, hechos
objetivos, no de conciencia. La situación de clase, es decir, las posiciones similares que ocupan las
personas en el mercado, no constituyen la base de una acción concertada por parte de estas, a lo sumo
pueden ser “comportamientos condicionados por las masas”. Para Weber no existen “intereses de clase”
a priori. El comportamiento de los individuos no es producto de los intereses de clase sino de la
coincidencia de intereses personales semejantes o parecidos en el promedio de los individuos que
ocupan una posición similar en el mercado. De esto se desprende que no hay una correspondencia
necesaria entre las posiciones económicas de clase, las ideologías y la política. Las clases son
categorías económicas, no tienen intereses al margen de las de los sindicatos o partidos.
Weber define a los grupos de status en oposición a las clases. Sostiene que se trata normalmente de
comunidades aunque frecuentemente de carácter amorfo. En oposición a la situación de clase
condicionada por motivos económicos, llama situación estamental a todo componente típico del destino
vital humano condicionado por una estimación social específica (positiva o negativa) del honor adscrito
a alguna cualidad común a muchas personas. No compiten en un mercado donde se los valora por lo
que ofrecen según su posición de clase sino que pertenecer a la esfera del honor social. Son grupos de
personas que tienen determinadas oportunidades en la vida, que les han sido otorgadas por el prestigio
del que gozan. Se rigen por modos de vida, consumo, gustos, valores que indican determinados
comportamientos.
En cuanto a los partidos políticos, Weber entiende que se mueven dentro de la esfera del poder y su
acción se orienta hacia el poder social. Su estructura se relaciona mucho con la estructura de
dominación social en una comunidad. Es una organización que lucha por hacerse de la dominación
social.

• Los estamentos, o grupos de estatus, son comunidades amorfas, aunque según Weber están más
diferenciados y marcados que las clases. Se organizan según los principios de su consumo de bienes en las
diversas formas de su manera de vivir. Cada estamento está conformado por personas con una situación
estamental similar, llamando situación estamental a toda estimación social especifica, positiva o negativa, del
honor adscripto a una cualidad de la persona. Este honor puede relacionarse con una situación de clase, pero
no necesariamente. El honor es ante todo la exigencia de un modo de vida determinado que las personas que
pertenecen a ese círculo deben de llevar. Según Weber existen estamentos positivamente y negativamente
privilegiados. Y finalmente, Weber sostiene que dentro del orden político de una sociedad existen los partidos,
que están encaminados a conseguir el poder social, ejerciendo una influencia sobre la acción de la comunidad.
Esta acción comunitaria siempre está dirigida a un fin preestablecido, ya sea objetivo, como la realización de un
programa, o un fin personal de obtener poder y honor. Para que existan los partidos deben de existir
comunidades socializadas, con un ordenamiento jurídico que garantice la existencia de los partidos. Sus
estructuras son muy diversas y variadas.
• • Parsons: Habla de la estratificación social, como forma de ordenamiento de los individuos en un
sistema social dado, a partir de un orden de superioridad o inferioridad reciprocas, que guardan sobre ciertos
criterios socialmente importantes. La superioridad moral es motivo de respeto, mientras que la desaprobación
es su antítesis. A esta evaluación moral la realiza la sociedad en su conjunto a partir de juicios y pautas morales
que son inculcadas, formando parte de la estructura básica de la sociedad. Para el autor, existe una clasificación
basada en determinados aspectos socialmente significativos, los cuales son: la participación como miembro de
una unidad de parentesco, las cualidades personales de la persona, los logros, las posesiones, la autoridad y el
poder. Existe el status adquirido y el status adscripto.
• • Mills: El autor habla de la existencia de una nueva clase media en la sociedad norteamericana
denominada los White collars. Esta nueva clase media se genera por la acumulación de capital en cada vez
menos manos, en donde la clase media se transforma en trabajadores asalariados, mientras antes eran
propietarios. Los White collars se caracterizan por no pertenecer a un estrato compacto u horizontal, sino que
• forman una nueva pirámide, dentro de la pirámide de la sociedad en general. Esta nueva pirámide va
desde casi lo más bajo de los obreros hasta justo por debajo de los empresarios, en cuanto a ingreso y prestigio.
Surgen también con la mecanización de la industria, donde cada vez se precisa menos obreros para operar en
las fabricas, esto lleva a que queden otros rubros disponibles como los servicios, en donde los White collars se
desempeñan. Se especializan en el manejo de papeles, personas y dineros. Dentro del esquema empresarial,
están subordinados a los patrones, pero están por encima de los obreros manuales. Tienen la misma posición
de clase que los obreros, ya que no controlan los medios de producción, pero su situación de clase no es la
misma en cuanto al ingreso, ya que los White collars están por encima de los obreros.
• • Darhendorf: El autor propone la teoría de la doble faz para analizar estructuralmente a la sociedad.
Por un lado propone la teoría de la integración, basada en el funcionalismo de Parsons, en donde sostiene que
existe un sistema social integrado, que se encuentra en equilibrio e institucionalizado, donde no existen
fricciones. Completando la doble faz, plantea la teoría de la dominación, basada en Weber y Marx, donde se
sostiene que la sociedad está estructurada a través de asociaciones de dominación que la mantienen unida por
medio de la coacción. A su vez, Darhendorf plantea la existencia de intereses latentes y manifiestos, para
explicar el conflicto social. Los intereses latentes son aquellos intereses compartidos por miembros de una
misma clase, pero sin tener el conocimiento de la posesión de estos intereses. Las personas con intereses
latentes forman cuasi grupos, que son fenómenos sin tener estructura, organización o programa, integrado por
personas con intereses latentes. Con el tiempo pueden transformarse en grupos de interés, que son grupos
formados por personas con el mismo interés manifiesto, que es el interés del individuo consciente que se
encuentra en determinada situación de clase. Las personas con el mismo interés manifiesto forman grupos de
interés. Estos grupos están organizados, poseen una estructura y programa y pueden representar una amenaza
para la estabilidad social.
• • Fitoussi Rosanvallon: Los autores sostienen que tras el fracaso del Estado del Bienestar en Francia, en
las décadas finales del siglo XX, ha aparecido un nuevo tipo de desigualdad, además de la desigualdad de toda
la vida, denominada desigualdades dinámicas. Se han acrecentado las desigualdades estructurales, pero han
aparecido nuevas desigualdades, que han aumentado en persistencia e intensidad. Estas nuevas desigualdades
son intra categoriales, es decir que no están divididas por clases, como las desigualdades estructurales, sino
que dentro de una clase es en donde se ven estas desigualdades, sobretodo ligadas a las trayectorias
personales de cada persona, en donde la inestabilidad laboral es clave para que se produzcan estas
desigualdades. Dentro del repertorio de estas nuevas desigualdades se encuentran la desaparición del modelo
salariar, el trabajo de la mujer, las desigualdades geográficas, las desigualdades inter generacionales, etc.
• • Bourdieu: El autor hace referencia al habitus, al campus y al capital. Dice que el habitus es algo
personal de cada actor, es interiorizado a través de determinadas condiciones sociales y económicas, y es lo que
le permite a la persona operar por los diferentes campus, conociendo las reglas del juego. El habitus está
dentro de la persona, mientras que el campo está por fuera.
• Bourdieu además habla del capital, dice que no solamente existe el capital económico, estrechamente
relacionado al mercado y a lo monetario, sino también el capital cultural y el capital social. Define al capital
como trabajo acumulado, ya sea en forma de materia o en forma incorporada. Dentro de capital cultural,
distingue tres tipos del mismo, capital cultural incorporado, objetivado e institucionalizado. El capital cultural
incorporado es el inculcado mediante la infancia de la persona, este capital no puede ser transmitido
instantáneamente, ya que se ha tranformado en parte de la persona, en forma de habitus. El capital cultural
objetivado es tranferible físicamente, ya que se trata de objetos de cultura, como libros, pinturas, etc. Pero no
solamente los objetos físicos corresponden al capital cultural objetivado, sino también la capacidad de
comprender el arte, que viene de la mano con el capital cultural incorporado. Por último se encuentra el capital
cultural institucionalizado, que es aquel capital transformado en títulos académicos. Es convertible a capital
económico debido a la capacidad de utilizar habilidades escasos que otorgan los títulos académicos. El capital
social está constituido por la totalidad de los recursos potenciales o actuales asociados a la posesión de una red
duradera de relaciones más o menos institucionalizadas de conocimiento y reconocimiento mutuo. Se trata
aquí de la totalidad de recursos basados en la pertenencia a un grupo. En estas relaciones de intercambio, en
las que se basa el capital social, los aspectos materiales y simbólicos están inseparablemente unidos. De
acuerdo con lo anterior, el volumen de capital social poseído por un individuo dependerá tanto de la extensión
de la red de conexiones que éste pueda efectivamente movilizar
• • Nancy Fraser: La autora plantea la existencia de dos tipos de injusticias en las sociedades modernas,
la injusticia económica, y la injusticia cultural. La injusticia económica, dice la autora, con una clara visión
marxista, la sufren las clases explotadas, generando desigualdad económica y pobreza. Mientras que la
injusticia cultural la sufren las minorías, ya sean étnicas, raciales o religiosa, a través de la dominación cultural.
Para la autora es necesario una redistribución, para luchar contra la injusticia económica, y un reconocimiento,
para luchar contra la injusticia cultural. Habla también de las comunidades bivalentes, que son aquellas
comunidades que sufren tanto injusticia económica como cultural. Ejemplos de comunidades bivalentes son las
mujeres y las minorías. Plantea dos tipos de soluciones, las soluciones afirmativas, que se trata de cambios
moderados sin una reestructuración del sistema económico o de las relaciones culturales, y los cambios
transformadores, donde si existe una reestructuración en las relaciones de producción económicas y en las
relaciones culturales. Desde el punto de vista de la redistribución, cambios afirmativos serian pasar o
profundizar el estado del bienestar, donde se produce un reparto superficial de bienes, mientras que los
cambios transformadores serian avanzar hacia el socialismo, donde hay un cambio estructural en las relaciones
económicas. Desde el punto de vista del reconocimiento, cambios afirmativos serian el multiculturalismo
predominante, donde existen un reconocimiento hacia todas los grupos y comunidades en una sociedad, y los
cambios transformadores seria realizar una deconstrucción, reestructurando las relaciones sociales y culturales
y eliminando asi la injusticia cultural.
• • Portes: Los autores hacen un análisis de las sociedades latinoamericanas en la época neoliberal, en
donde las clases son algo más heterogéneas que en las sociedades industriales. Hacen un análisis marxista, en
donde existe una clara línea divisoria entre aquellos que controlan y son dueños de los medios de producción y
aquellos que no, pero incluyen en las clases dominantes a aquellos que tienen el control sobre el trabajo de
terceros o poseen alguna habilidad escasa. En su estructura de clase los autores comparan el acceso a 5
diferentes activos que son: El control del capital y los medios de producción, el control de la fuerza de trabajo
impersonal, organizada burocráticamente, el control de calificaciones escasas y valoradas, el control de
calificaciones subsidiarias y administrativas y el acceso a cobertura y reglamentación legal. Las clases en
Latinoamérica son las siguientes: clase capitalista, que posee una empresa con más de 5 trabajadores, clase
ejecutiva, profesionales con habilidades escasas, pequeña burguesía, proletariado formal, y proletariado
informal.