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EL GRAN CAMBIO DE NATHANAEL

En un lugar poco poblado de la provincia Hermanas Mirabal, donde se escuchaba cada


amanecer el cantar del ruiseñor, la risa de los prados acarician mi rostro, habitaba un niño
llamado Nathanael, todo su entorno conocía de él, por su comportamiento ante los demás.

Nathanael con apenas nueve (9) años, de estatura pequeño ante los
niños de su edad, de piel mulata, cabello lacio como el oro y sus
ojos desorbitados.

Nathanael vivía con su madre (Julia) a la ribera del rio, que con sus aguas cristalina
acariciaba su cuerpo al desnudo, ella mujer humilde, cariñosa, dedicada a su familia y
sobre todo al cuidado de su hijo mayor. Que junto a su padre Felipe, hombre de gran
porte, que trabajaba a unos cuantos kilómetros de la casa y debido a la distancia a la que
se encontraba no podía regresar a diario, sino cada quince días visitaba su adorada
familia, situación está que le afectaba psicológicamente a Nathanael.
Nathanael niño de poco hablar se comportaba de mala manera, él era irrespetuoso con
los profesores, jugaba y hacia bromas muy pesadas a sus compañeros de aula. Al salir al
recreo se peleaba con otros niños/as de otros grados. Esto sucedía una y otra vez. Regina,
su maestra, preocupada por esta situación decide contactar a sus padres para hablar sobre
lo que le está pasando a Nathanael en la escuela.

La madre acude de inmediato al llamado de la maestra, y su padre por razones de trabajo


no pudo hacerle compañía, al día siguiente se presenta a la escuela “Juan Pablo Duarte”,
y dirigiéndose al departamento de orientación y ahí hablando con la orientadora le invitan
a subir al aula donde estaba su hijo y al asomarse a la puerta saluda

– Buenos días. La maestra al junto de los compañeros de su hijo se pone de pie y le


responden el saludo. Regina con mucha cortesía la manda a pasar y a tomar asiento y a la
misma vez le dice a los niños: continúen trabajando que voy a conversar con la madre de
Nathanael. Se sienta al lado de Julia y comienzan con la plática.

- ¿Qué sucede con mi pequeño Natha? Pregunta la madre con mucha ansiedad.

–La maestra ante de dar respuesta, pregunta ¿Por qué no le acompaña el padre de
Nathanael?

–Es que trabaja demasiado lejos y solo nos acompaña algunos fines de semanas.

- El motivo de mi llamado es que me está preocupando el comportamiento mostrado por


Nathanael aquí en la escuela, me hubiese gustado hablar con ambos, últimamente está
muy agresivo, se pelea con sus compañeros y compañeras dentro y fuera del salón,
siempre viven dándome quejas negativas de lo él hace. Además de que pelea, es
irrespetuoso. Cuando lo corrijo, en muchas ocasiones, se pone respondón y no me hace
caso. Es por eso que me vi en la obligación de llamarla para ver que está pasando en su
hogar y en su entorno, y como una familia que somos buscar medidas para mejorar esta
situación.

Julia se sorprende con lo que la maestra le ha contado acerca de su hijo y le dice: - No


comprendo el porqué de su comportamiento, en casa no es así, es cariñoso, respetuoso y
sobre todo muy tolerante, tendría que hablar con él, ya que como pobre que somos le
hemos dado una buena crianza; de todas maneras voy a conversar con él y preguntarle
que le está pasando. Le agradezco el que me haya llamado e informado sobre lo que hace
mi hijo en la escuela, porque como dice el refrán “El pasmo con tiempo tiene remedio”.
En la próxima semana regresare para ver que ha pasado.

- Por el contrario, gracias a usted por venir desde que la solicitamos. Julia se despide de
la maestra y de los estudiantes y antes de salir del aula se acerca a la butaca de su hijo y
le da un beso en la frente y le susurra al oído lo mucho que lo ama.

Ese día cuando Nathanael llego a casa, su madre lo recibió como de costumbre con un
beso y un abrazo. Luego el niño se dirigió hacia su habitación, se quitó el uniforme, coloco
la mochila en el lugar acostumbrado. Cuando Nathanael salió, encontró a su madre
sentada en la sala y le hace seña con las manos que se sentara a su lado. Este asustado se
acercó y la madre con el cariño que la caracterizaba le pregunta:

- ¿Sabes tú por qué yo estuve en la escuela hoy? A lo que él le responde: Si, mi profesora
te llamo.

– Y ¿Sabes tú para que ella me llamo? Para hablarte de mí, le respondió.

- ¿Y que tú has hecho para que ella me hablara de ti?

- Me estoy portando mal

- Y por qué?

- Por nada

- ¿Por nada y uno se porta mal, por nada?

- No

- Pues entonces explícame ¿Por qué el mal comportamiento en la escuela?

- Es que tú no lo entenderías

- Sera por la falta de tu padre

-Sí, ¿Cómo lo sabes?


- Muchas veces, las personas cambian, es porque algo le molesta o le falta, pues entonces
si es tu caso explícame.

-El niño con lágrimas en sus ojos le comenta a la madre, -Si acaso imaginara cuanto
extraño a mi papi, y la falta inmensa que me hace, siento mi vida vacía cuando él no está
a nuestro lado, si él no está con nosotros mi vida se torna como un pez fuera del agua, él
es mi razón de ser.

Después que Julia supo el motivo por el cual Nathanael se comportaba así en la escuela,
con gran nostalgia le aconsejo:

- Mi amor papi no está con nosotros porque tiene que trabajar para sacarnos a delante,
pero este donde este papi te ama. Tan solo imagina que él siempre está contigo. Entonces
él decide cambiar su comportamiento en la escuela y llevarse del consejo de su madre.

Al día siguiente, Nathanael se acerca a su maestra Regina mujer entusiasta, alta, de piel
mestiza, su pelo largo y negro como un azabache y sus ojos esmerada diciéndole:

- Maestra

– Responde ella: Que pasa Nathanael.

– Él con sus ojos activo y con gran emoción le dice: maestra comprendí que la ausencia
de mi padre no es motivo para yo portarme mal en la escuela, al contrario mi papi al igual
que yo sufre mi ausencia y con todo y eso cada día trabaja con más gusto y placer para
nosotros, yo voy a cambiar mi manera de actuar en la escuela de ahora en adelante, me
portare bien, cultivare siempre en todos los lugares los valores que mis padres me han
enseñado

– Ella con una infalible sonrisa le responde: Mi pequeño eso es lo que siempre he
esperado de ti. Cuando inicio la clase, mostro un gran interés por lo que la maestra
explicaba, sus compañeros comentaban la clase y el respetaba sus opiniones y exponía
la suya. Al momento del recreo compartía su merienda con sus compañeros, jugaba y
bromeaba con todos los que estaban en su entorno.

Al pasar de los días la maestra se comunica con los padres de Nathanael, y le informa que
por favor deben de pasar por el centro el día siguiente, para ese día el padre da Natha le
acompaña, al llegar al centro los amigos de Nathanael le dicen que él lo había invitado a
compartir el fin de semana a su casa.

- La madre encantada le confirma la invitación. Cuando llegan al aula, la maestra le da


las gracias por siempre estar el pendiente de su hijo y que gracias a su entrega y dedicación
Nathanael será el joven que ellos siempre soñaron.

- Mi Natha, ¡Mi pequeño Doctor!

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