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Universidad Nacional de Colombia

Arte Mediático – 2019-01


Alvaro Enrrique Cabrejo Torres
21 de Abril de 2019

Aristóteles. “Poética” en Obras. (Madrid, Aguilar: 1982)


Resumen

En este texto el filosofo griego busco exponer una serie de estamentos generales
en cuanto a la ejecución de la tragedia, de modo que esta estuviese bien constituida
y constituyese una obra notable. En este texto se desglosa a detalle y con ejemplos
conocidos por el autor en su época esos elementos que considera fundamentales y
el orden en que el autor debe trabajarlos y perfeccionarlos. Este esfuerzo habría de
ser concentrado en conmover y causar terror en el espectador.
Para empezar, se aclara la naturaleza imitativa de estas obras dado que imitar es
natural en el hombre y los resultados de estas construcciones visuales o narrativas
vienen a ser remedos de costumbres, pasiones, hechos y/o sucesos. Sin embargo,
lo que puede diferenciar una obra de otra en sus características son los medios con
el que se produce esta imitación y como estos son usados. Así se pueden hacer
diferenciaciones teniendo en cuenta el medio que se usa (arte), la cosa que se imita
(uso) y la cercanía con el modo de ser de aquello que se imita (genio). Esta
diferenciación se hace necesaria debido a que las imitaciones son algo que agradan
en general y son valoradas por la semejanza respecto a lo que imitan o por la belleza
misma de su materialidad. Y es a partir de eso que el autor ve necesario el recalcar
que con unos mismos medios se puede imitar una misma cosa de distintos modos;
es ahí donde debemos preguntarnos además por los medios se usó, que cosa se
imitó y como se hizo.
Siendo para Aristóteles el fin la cosa más importante de todo lo que conforma la
tragedia, esta debiera ser una representación memorable de acciones competentes
que ayude moderar y ordenar la pasión al generar la compasión y el terror en quien
observa. Para ello una obra de tragedia debería recrear las cosas con la menor
cantidad de recursos pensando haciendo un uso favorable del ordenamiento y la
sucesión de la fábula. En segundo lugar, se pensaría a profundidad el detalle del
personaje y estilo del texto. Dicho de otro modo, el poeta debería ir de lo general a
lo particular en el proceso de creación y construcción de la obra.
una buena narrativa se conforma, entonces, de principio, medio y fin. Con esta
estructura el poeta debería de tomar decisiones y crear un todo con lo más notable.
Esto en pos de lograr proporción y grandeza respecto a la vista humana, es decir,
que el detalle pueda persistir en la memoria y ver el todo en simultaneo. Esto se
refiere a la extensión o duración de la obra, algo que es posible dado que el poeta
cuenta como debieron o como pudieron haber sucedido; distinto al historiador que
simplemente las cuenta cómo sucedieron.
La tragedia debería presentar hechos factibles (que no necesariamente implica un
“realismo”) que conformen episodios con imágenes (sencillas o complicadas) que
puedan causar la compasión (ver que alguien que no lo merece le sucede una
fatalidad) o el terror (sentirse próximo a la fatalidad acontecida a otro). Del mismo
modo esto aplica a la totalidad y efecto de la obra que se compone de prologo
episodios, salida y coro. Entonces a lo largo de la tragedia se han de presentar y
demostrar argumentos que lleven a conmover al espectador.
La congruencia también está sujeta a que, tanto en la generalidad como en el detalle
del episodio, personaje y el estilo del texto, hallan una serie de señales que permitan
el reconocimiento de un signo – significado persistente; algo así como la inclusión
de señas y marcas tomadas de lo real. Esto anterior en cuanto a lo que no se “dice”,
en cuanto al texto habrá de tenerse en cuenta quien, como, cuando, porque y para
que dice, en relación a la sucesión y la duración de la obra. Con el uso del enigma
(juntas dos cosas incoherentes en combinación) y la metáfora el poeta se aleja de
lo vulgar, pero conserva la claridad del fin. Finalmente, el poeta habría de buscar
alejarse lo imposible, lo irracional, lo impertinente o lo contradictorio en su relato;
pero a la vez tener presente que una de sus capacidades particulares es la de
encubrir el absurdo en los sucesos narrados.