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Introducción

antes de empezar quisiera preguntarles algo, ¿a cuantos de ustedes cuando niños no les costó hacer
un mandado a nuestros padres? Bien, debo reconocer que a mi si me costaba y más cuando llegaba
a medio día del colegio y mi mamá me llamaba para que le hiciera el favor de comprarle una bolsa
de hielo para el jugo, ese momento a mí no me gustaba lo evitaba, pero debo reconocer que traía
su recompensa, me permitía repetir jugo y además me daban 200 pesos, cuando no lo hacía me
ganaba un regaño y lo peor no tenía permiso para salir a jugar con mis amigos.

Bueno pues el tema que hoy les traigo es acerca de la obediencia y como título le he puesto.

Quien me ama me obedece.


Para entrar en contexto Israel iba a entrar en la tierra prometida, pero Moisés estaba preparando
al pueblo para que así puedan tomar posesión de la tierra prometida, Moisés por orden de Dios le
entrego a su pueblo los mandamientos para que su pueblo lo obedezcan, esto porque ellos iban a
entrar en una tierra tan bendecida que dice que fluyen leche y miel, pero que al momento de ver
todas esas bendiciones ellos no se olviden de Dios. Entonces como primer punto vamos a ver:

1. LA OBEDIENCIA TRAE BENDICIÓN.


(V26 - 28)
El texto es muy claro y nos muestra una escena donde el pueblo de Dios si obedece los
mandamientos este será bendecido, pero sino obedece los mandamientos este será
maldito.
“Quiero aclarar algo que las bendiciones para el pueblo de Dios eran netamente
materiales, pero para nosotros hoy día mis hermanos son bendiciones espirituales.” Con
esto no quiero decir que Dios no puede bendecirnos materialmente hablando hoy día, claro
que lo puede hacer y creo que lo ha hecho con todos nosotros y damos gloria a Dios por
eso, pero mi hermano nuestras bendiciones son espirituales.
“Efesios 1:3 - Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con
toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, -”

Al pueblo de Dios se le mando netamente a que obedeciera, esa era su obligación esencia
por decirlo así, pero hoy día si somos sinceros la obediencia se ha perdido.
Ahora hoy día creemos en la gracia, vivimos por gracia, predicamos la gracia, somos
guardados por la gracia, somos salvos por gracia y vamos al cielo por gracia.

Pero debo decir que hay grandes bendiciones para nosotros hoy día a través de la
obediencia, si obedecemos la palabra de Dios estamos dando testimonio de quien hemos
creído, si obedecemos la palabra de Dios estamos formando una relación muy personal con
nuestro creador.
Tanto así que Jesús dijo en Juan 14:21 “- El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése
es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me
manifestaré a él. -“.
¿Qué pasara si hacemos lo contrario de no guardar sus mandamientos?
2. CUÍDATE DE OBEDECER LA PALABRA.
(V 29-32)
La orden es que apenas cruzaran el Jordán fueran a los montes de Gerizim y Ebal, Gerizim
tendrá las bendiciones y Ebal las maldiciones.
Quiero ilustrarles algo, el pueblo cruza el rio Jordán y se encontraran con dos montes
Gerizim y Ebal, el monte Gerizim está al sur y Ebal al norte, 6 de las 12 tribu de Israel
subieron al monte Gerizim para declarar las bendiciones y los otros 6 subieron al monte Ebal
para declarar las maldiciones, prácticamente ellos allí estaban haciendo un pacto con Dios,
dando su palabra que si obedecerán los mandamientos y si en caso tales desobedecieren
ellos serán malditos.
Pues bien, en el nuevo testamento nos encontramos a Santiago, que exhorta a su iglesia a
que sea oidora de la palabra, pero también hacedora de ella, es también para nosotros hoy
día, por eso cada uno de los que estamos aquí debemos ser cuidadosos al cumplir la palabra
de Dios, para así no dañar con nuestros actos la imagen de Dios.

Quiero contarles un testimonio de lo que sucedió en donde trabajaba, es una empresa cristo
céntrica, en donde hay de todo tipo de personas unos que creemos y otros que dicen ser
agnósticos, ósea son personas que no tienen una opinión sobre la existencia de Dios. Pero
pasaban muchas cosas que cristianos hacían incluso la cabeza de la empresa que daba
mucho de qué hablar, mi pregunta era ¿cómo les hablo a estos manes para que crean en
Dios? Me acorde de una anécdota que conto el pastor Eduardo, “un grupo de pastores
discutían acerca de cuál versión de la biblia era mejor para ellos, todos decían su versión
y le preguntaron a uno que estaba con ellos y él les respondió, la versión que a mí me
gusta es la de mi abuelita, ellos se quedaron pensativos y le dijeron ¿Cómo la de tu
abuelita? Sí, porque ella vive la biblia todos los días.”
Total, que yo vine y dije, voy a poner en practica esa técnica de evangelización y la verdad
es que me funciono, porque uno nota cambios en el entorno, si venían un chisme, no lo
decían frente de mí y si venían a hablar mal de alguien esperaban a que yo me levantara.

Tuve la oportunidad de hablar con esos amigos agnósticos y soy muy amigo de uno de ellos,
el cual me busco en ocasiones para darle un concejo y se lo daba según encontraba en la
biblia, cuidar la palabra es tenerla pendiente porque no sabemos cuándo podemos usarla y
aún más vivirla.

CONCLUSIÓN.

Para concluir, usted tal vez se esté preguntando ¿qué tiene que ver subir al monte con la
obediencia? Pues yo le digo que, sino subimos al monte a meditar en la palabra de Dios,
¿Cómo sabemos si con nuestra manera de vivir, estamos amando a quien nos manda a
guardar su palabra?