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INFORME DE LECTURA

“Católicos y protestantes” – Richard Ramsay

JUAN DAVID SÁNCHEZ PORRAS

CATOLICISMO ROMANO

MEDELLÍN

01 DE MAYO DEL 2019


Informe de lectura
1. Datos Bibliográficos
Título: Católicos y protestantes
Capítulos: 11
Páginas: 110
Autor: Richard Ramsay
Editorial: FLET Inc.
Ciudad: Miami, Florida
Año de publicación: 2004

2. Bosquejo del Contenido


 Introducción
 Capítulo 1: El enfoque católico de la salvación
1. El problema del pecado
2. La salvación
a. La iniciación
b. La colaboración
3. Conclusión
 Capítulo 2: Solo por fe: El enfoque protestante de la salvación
1. La regeneración
2. La fe y la justificación
3. La santificación
 Capítulo 3: Aclarando dudas
1. Santiago 2
2. Mateo 25
a. La ilustración Divina; Juan 15
b. El concepto del pacto (o alianza)
 Capítulo 4: Las consecuencias prácticas
 Capítulo 5: Solo la Biblia
1. El enfoque católico
2. El enfoque protestante
3. La naturaleza y la razón
 Capítulo 6: Solo Jesús
1. La posición católica
2. El sincretismo y la posición de “Cristo sobre cultura”
3. La posición protestante
 Capítulo 7: Los sacramentos y la penitencia
1. Los sacramentos
2. La unción de los enfermos
3. La penitencia
4. Propósitos del sufrimiento
 Capítulo 8: Los libros apócrifos
 Capítulo 9: El papado y el gobierno de la Iglesia
1. El papado
2. El gobierno de la Iglesia
 Capítulo 10: El purgatorio y las indulgencias
1. El purgatorio
2. Las indulgencias
 Capítulo 11: El celibato y el divorcio
1. El celibato
2. El divorcio
 Conclusión
3. Resumen
Capítulo 1
En nuestra relación con Dios, hay una diferencia vital entre los protestantes y los católicos
romanos. Los primeros creen que dicha relación depende únicamente de la fe en Jesucristo,
mientras que los últimos, creen que depende, no solo de la fe, sino también de los sacramentos y
las obras de la persona mediadas por la iglesia. La diferencia radica en cómo Dios aplica la
salvación a los hombres. Los católicos romanos están de acuerdo en que el problema del hombre
es el pecado, sin embargo, se diferencian de los protestantes, en cuanto a la gravedad de dicho
pecado en el hombre. En base a lo anterior, sostienen, al igual que los protestantes, que la base de
la salvación es la gracia de Dios, sin embargo, la discrepancia se encuentra en la continuación de
la vida cristiana; puesto que para ellos, la vida eterna es dada por Dios, pero es deber del fiel
mantenerla con sus buenas obras y con el uso de los sacramentos.
Capítulo 2
Los protestantes firmemente creen que la salvación del hombre depende únicamente de los
méritos logrados por el Señor Jesucristo a favor del pecador. De ahí en adelante, las obras son
consecuencia de la fe, y los sacramentos son ayudas para crecer en la vida cristiana.
La introducción a la vida cristiana, según los protestantes, no depende de un sacramento
impartido por la iglesia, sino de la regeneración obrada en el corazón pecador por parte del
Espíritu Santo. Asimismo, es el Espíritu Santo el que le da al regenerado la fe para creer y la
justicia de Cristo con la cual es justificado plenamente ante Dios. Posteriormente, es el Espíritu
Santo el que lo capacita, guía e ilumina en su caminar cristiano, no como para darle una licencia
con la que pueda practicar el pecado, sino todo lo contrario, la capacidad de obrar santamente y
progresivamente bajo la dirección y la dependencia de Dios.
Capítulo 3
En la Biblia parecen haber textos que contradicen la doctrina de la justificación por la sola fe en
Cristo. Uno de ellos es el texto que se encuentra en Stg 2:14:26, sin embargo, hay que entender
que Santiago le escribía a una audiencia particular, usando un lenguaje particular y con un
propósito en particular; su intención era mostrar la diferencia entre la fe verdadera que es
acompañada por las buenas obras y la fe falsa que se limita a un mero intelectualismo.
Asimismo, se encuentra el pasaje de Mt 25:31-46 donde aparentemente se cuestiona la
justificación por la sola fe, no obstante, lo que Jesús quiere hacer notar es la evidencia de una
vida cambiada por el Evangelio, tal como Él mismo lo explica en la ilustración de la vid y los
pámpanos en Jn 15:1-8. Otra ilustración es la del Pacto; el Pacto recorre toda la Biblia, y para
que el creyente entre en él, debe hacerlo por la fe que se le da en el momento de ser salvo.
Posteriormente viene un ejercicio de crecimiento de la fe, pero el creyente ya fue introducido en
el Pacto.
Capítulo 4
En cuanto a la continuación de la vida cristiana, los católicos romanos se basan en los méritos del
fiel y los sacramentos impartidos por la mediación de la iglesia católica. Sin embargo, los
protestantes tienen una diferencia de los católicos romanos en este punto que es abismal; los
protestantes sostienen junto con las Escrituras que la salvación del creyente depende enteramente
de Dios, no por ninguna obra que la persona haga antes o después de ser convertida, sino por lo
que Cristo ya hizo al venir al mundo; esa es su seguridad. En ese sentido, la doctrina de la
santificación no está basada en una constante justificación delante de Dios por lo “bueno” que
hace el creyente, sino por el amor que Dios produce en el creyente, y que lo lleva a obedecerle y
someterse como su hijo.
Capítulo 5
Los protestantes creen en la justificación por la sola fe; esa es una verdad doctrinal fundamental.
Sin embargo, al mismo nivel que la anterior se encuentra la doctrina de la sola Biblia, de la cual
procede la verdad que los protestantes profesan, siendo la Escritura la máxima Revelación y
autoridad dada por Dios. Sin embargo, los católicos romanos creen que la Biblia no es la única
autoridad que existe, sino que junto a ella está la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, y que
los tres poseen la misma autoridad para declarar verdades infalibles.
Otra diferencia crucial radica en la posición de los católicos en cuanto a la razón humana.
Siguiendo la tradición tomista, los católicos sostienen que la razón no fue afectada por la caída y
que por consiguiente, por medio de la razón se puede conocer a Dios a través de la Revelación
general. Sin embargo, los protestantes sostienen todo lo contrario, afirman que efectivamente la
razón humana fue afectada por la caída, y que por sí misma no busca a Dios sino que lo rechaza,
es necesaria la ayuda de la fe, para que redireccione la razón, siendo así, que la razón debe estar
siempre sometida a la fe.
Capítulo 6
Los católicos romanos han creado una doctrina donde exaltan a María a un nivel igual que a
Jesús. La han convertido en una divinidad además de la Trinidad que dicen creer, puesto que le
atribuyen atributos mismos que la Biblia solo atribuye a Dios. Esta posición es el resultado del
sincretismo religioso adoptado por el catolicismo romano, y refleja la falta de sumisión que
tienen hacia el Señor Jesús. Sin embargo, la posición protestante declara que Jesús es el único
Mediador entre Dios y los hombres, que su vida fue con el propósito de redimir a Su pueblo, y
que durante dicho ministerio, Jesús le dio un nivel igual a María que a los demás discípulos, y
nunca fue su intención exaltarla para que los demás creyentes la adoraran.
Capítulo 7
El catolicismo romano posee siete sacramentos, cinco de los cuales no se encuentran instituidos
por el Señor en la Escritura. A diferencia de los protestantes que adoptan únicamente los dos
sacramentos que Jesús si instituyó. No obstante, los protestantes practican el matrimonio, la
ordenación de los pastores, pero no como sacramentos. Pese a lo anterior, el protestantismo no
toma en cuenta ni la unción por los enfermos ni la penitencia. El catolicismo romano considera
que la unción por los enfermos es el sacramento que purifica finalmente al fiel que está a punto
de morir para que sea presentado limpio ante Dios. Asimismo, considera que el sacramento de la
penitencia es vital para que el fiel pueda ser perdonado de sus pecados restituyendo el daño que
causó y lo relacionan con el sufrimiento. Sin embargo, los protestantes consideran que el perdón
viene únicamente de Dios, que a Él es a quien deben confesarse los pecados porque es el único
que los puede perdonar siendo cometidos contra Él, asimismo, el sufrimiento al que Dios somete
al creyente es para hacerle crecer en santidad y no como un sacramento instituido.
Capítulo 8
En cuanto a la Biblia de los católicos, posee los apócrifos que fueron rechazados en el
establecimiento del Canon en los primeros siglos por la Iglesia. La razón es porque, dichos
apócrifos se encontraban en copias de la Septuaginta de antes de Cristo, y por lo tanto, los
consideran como palabra inspirada por Dios al igual que el resto de la Escritura. Sin embargo, los
argumentos sobre los que están basados los católicos romanos son incongruentes, porque si bien
algunas copias de la Septuaginta incluía apócrifos, no eran los mismos que los católicos
aceptaron Además, varios padres de la iglesia los rechazaron como Palabra de Dios. Mientras
que los protestantes se adhieren a los 39 libros del Antiguo Testamento que se encontraban en el
canon hebreo antes de Cristo.
Capítulo 9
La doctrina errada del papado adoptada por el catolicismo romano, sostiene que desde Pedro hay
una supuesta sucesión apostólica, donde quien es el papa, tiene autoridad infalible sobre la
Iglesia porque la recibió directamente de Pedro. Es así como el papa, puede tomar decisiones sin
consultar a nadie, puesto que él en sí mismo ha sido dotado con dicha capacidad por Cristo de
quien es vicario. A diferencia de los católicos, los protestantes no tienen un sistema de gobierno
establecido, el cual todos adopten, sino que dentro de las ramas del protestantismo hay muchas
posiciones en cuanto al tema. Sin embargo, la posición bíblica deja ver que la Iglesia del Nuevo
Testamento tenía autoridad para tomar decisiones junto con los apóstoles, tampoco había una
jerarquía constituida igual que el catolicismo, sino que los creyentes que hacían parte de la
Iglesia, tenían voz y voto dentro de la misma.
Capítulo 10
Una de las doctrinas que creó el catolicismo romano, y también es una de las más importantes es
la doctrina del purgatorio, la cual definen como la santificación última del creyente a fin de que
pueda tener entrada en el cielo. Ligada a la anterior doctrina, se encuentran las indulgencias, las
cuales son pagas por la culpa y el castigo del pecado del fiel, ya sea esté vivo o esté muerto. Sin
embargo, ninguna de las anteriores doctrinas se encuentra en la Biblia; la Biblia declara que solo
existe el cielo o el infierno, no hay un lugar intermedio. Asimismo, el sufrimiento, no
necesariamente viene como un castigo por el pecado, tal como los católicos lo creen, si no que el
Señor puede enviar sufrimiento incluso a la persona más justa con el fin de probarlo.
Capítulo 11
Otra doctrina del catolicismo romano, o más bien práctica, es la del celibato para los oficiales de
la Iglesia. El catolicismo romano prohíbe a los que presiden en las iglesias que se casen. Sin
embargo, la Biblia en ningún lugar prohíbe el matrimonio para los ministros, incluso lo considera
honroso y como una ayuda para combatir la inmoralidad sexual y no caer en tentación.
Asimismo, parece que la Iglesia católico romana prohíbe el divorcio, a no ser por ciertas
excepciones. La posición protestante sostiene que no se debe romper el pacto conyugal en
ninguna manera, sin embargo, si alguna de las partes comete adulterio o abandona a su pareja, se
puede considerar el divorcio después de haber tenido un tiempo de asesoría por parte de los
ministros.
4. Evaluación
Richard Ramsay es un autor que sabe como introducir el tema del catolicismo romano, puesto
que su intención es evangelística, no se propone en atacar directamente al catolicismo, sino
simplemente exponer una comparación entre ellos y los protestantes, para así, dejar que los
mismos católicos se contradigan solos. Su libro es bastante claro para el lector promedio, puesto
que no usa un lenguaje técnico, además, pasa por las doctrinas más conocidas del catolicismo,
haciendo una exposición de ellas y refutándolas desde el punto de vista protestante. Pese a lo
anterior, la mayor defensa del autor es la Biblia, en cada punto deja ver la opinión de la Biblia en
cuanto a las doctrinas y la inestabilidad e incongruencia de los católicos. En mi opinión, es un
libro de bastante ayuda para la apologética contra el catolicismo, y puede servir de gran ayuda al
católico que quiera ver con sinceridad los errores de su religión.

5. Aplicación Personal
El libro no solo me ayudó en mi entendimiento sobre el tema del catolicismo romano, sino que
también reforzó mi conocimiento sobre dicha religión. Además, me fue de gran edificación,
porque el autor en algunos momentos se tornaba práctico para eludir el corazón del lector. Me
hizo recordar una vez más la gracia de Dios en mi favor, al haberme permitido conocer la verdad
en Jesucristo y mantenerme en la misma. Un libro bastante recomendado, para el que se quiera
informar brevemente sobre el catolicismo y quiera seguir descubriendo los tesoros del verdadero
cristianismo en contraste con el falso.