Sei sulla pagina 1di 22

Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

DOMUS HISPANICA
El Real Colegio de España y el cardenal
Gil de Albornoz en la Historia del Arte
edición de
Manuel Parada López de Corselas

Bononia University Press

Domus Hispanica.indd 1 23/03/18 08:32


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Bononia University Press


Via Ugo Foscolo 7 – 40123 Bologna
tel. (+39) 051 232 882
fax (+39) 051 221 019

www.buponline.com
email: info@buponline.com

© 2018 Bononia University Press

I diritti di traduzione, di memorizzazione elettronica, di riproduzione e di


adattamento totale o parziale, con qualsiasi mezzo (compresi i microfilm e le
copie fotostatiche) sono riservati per tutti i Paesi.
L’Editore si dichiara disponibile a regolare eventuali spettanze per l’utilizzo delle
immagini contenute nel volume nei confronti degli aventi diritto.

ISBN: 978-88-6923-298-5

In copertina: Andrea di Bonaiuto, Fresco de la capilla de los Españoles (1350-1355),


detalle del séquito de Gil de Albornoz. Florencia, Santa Maria Novella.

Impaginazione: DoppioClickArt - San Lazzaro di Savena (BO)

Prima edizione: marzo 2018

Domus Hispanica.indd 2 23/03/18 08:32


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Índice

VII Presentación y agradecimientos


Manuel Parada López de Corselas

XI Domus Hispanica alias Collegio di San Clemente o Collegio di Spagna. Un’introduzione


Gian Paolo Brizzi

El cardenal Gil de Albornoz y el arte del Trecento

3 Italy, England and Avignon: the artistic patronage of Spanish cardinals c. 1200 c. 1350
Julian Gardner

17 Gil de Albornoz, mecenas de las artes, un cardenal en contexto


Almudena Cros Gutiérrez

43 Tras las huellas arquitectónicas y artísticas de don Gil de Albornoz en Cuenca


Pedro Miguel Ibáñez Martínez

59 L’Albornoz e il suo primo grande cantiere: la rocca pontificia di Ancona tra rilancio economico e
simbolo di sovranità
Armand Jamme

77 Una lettera autografa di Matteo Gattaponi e altri documenti inediti per la costruzione e la distruzione
della cittadella di Perugia
Giampaolo Ermini

En torno a la construcción del Colegio de España

103 Osservazioni sulle radici funzionali, tipologiche e stilistiche del collegio di Spagna
Christoph Luitpold Frommel

119 Il contratto per la costruzione del Collegio di Spagna del 1365 e il Palazzo dei re di Mallorca a
Perpignano
Gottfried Kerscher

131 I libri di conti trecenteschi del Reale Collegio di Spagna (1365-1370). Analisi e struttura
Enrica Coser

Domus Hispanica.indd 3 23/03/18 08:32


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Espacios de conocimiento e historia de las universidades hispánicas

165 Modelos para el medievo. Los espacios arquitectónicos del saber en la Antigüedad
Alexandra Uscatescu

179 Los espacios de conocimiento en el Islam: Mezquitas, Casas de la Sabiduría y Madrasas


Susana Calvo Capilla

195 El Palacio de los Leones. Al-Riyād Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica
de la Creación
Juan Carlos Ruiz Souza

211 Universidades hispánicas (ss. XV-XVIII). Investigación y marcos interpretativos


Luis E. Rodríguez-San Pedro Bezares

El Colegio de España: fortuna de un modelo

243 Il collegio di Spagna a Bologna: le radici e le vicissitudini della sua fortuna


Sabine Frommel

263 The Archiginnasio and the Spanish College. Recent Restorations and the Architectural Setting
of Post-Tridentine Education in the Papal State
Michael Kiene

269 El Colegio de España y la arquitectura universitaria ibérica


Rui Lobo

285 Santa Cruz y San Gregorio de Valladolid: convergencias y divergencias en la génesis de la arquitectura
colegial hispana
Diana Olivares Martínez

299 La biblioteca colegial del San Bartolomé. Formación y relaciones con la del Colegio de San Clemente
Jorge Jiménez López

El Colegio de España y sus programas artísticos

311 Descubrimiento del sello de los “negocios graves” del Colegio de España y otras aportaciones
sigilográficas albornocianas
Manuel Parada López de Corselas

321 Luis de Fuente Encalada e il polittico firmato da Marco Zoppo nel Real Collegio di Spagna:
un committente castigliano a Bologna, a metà del Quattrocento
Cecilia Cavalca

347 Il busto del Cardinale Albornoz del Real Colegio di Spagna. Ipotesi per un’opera “poco nota”
di Vincenzo Onofri e alcune considerazioni sulla sua produzione plastica al tempo dei Bentivoglio
Paolo Cova

359 Sapientia, uxor perfecta. Fedeltà nella portineria del Reale Collegio di Spagna
Laura María Palacios Méndez

375 Programa iconográfico del cortile del Colegio de España en Bolonia


Cruces Blázquez Cerrato

Domus Hispanica.indd 4 23/03/18 08:32


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

395 Promociones artísticas e intervenciones arquitectónicas en el Real Colegio de España en Bolonia


durante el siglo XVII: la capilla del Beato Arbués y la serie pictórica sobre la vida del fundador
David García Cueto

407 Las artes suntuarias en el Real Colegio Español de Bolonia: platería de la iglesia y sacristía del Colegio
Ignacio José García Zapata

419 Patrimonio en conflicto: el Colegio de San Clemente en tiempos de la Bolonia napoleónica


Adrián Fernández Almoguera

431 Una alfombra de Benito Canales en el Real Colegio Mayor de San Clemente de los Españoles
Laura Rodríguez Peinado

443 Angiolo Mazzoni y la Loggetta del Rector del Colegio de España en Bolonia (1922-1927) en el
contexto de la arquitectura italiana
Manuel Parada López de Corselas, Carlos Plaza

Hacia un corpus iconográfico albornociano

465 La fragilidad de la memoria y la metahistoria albornociana: novedades sobre el corpus iconográfico del
cardenal Gil de Albornoz y su Colegio de España
Manuel Parada López de Corselas

479 Il cardinale Albornoz nella storia visiva di Bologna. Il “ritratto” della Sala Farnese
Fabrizio Lollini

487 El Cardenal Gil de Albornoz y la entrega del bastón de mando del municipio de Valentano a la familia
Farnese: Taddeo Zuccari como intérprete de la historia en la Sala dei Fasti Farnesiani del Palazzo Farnese
de Roma (1564-1566)
Macarena Moralejo

505 El retrato del cardenal Don Gil de Albornoz y los orígenes de la galería pictórica de la Biblioteca
Capitular y Colombina de la catedral de Sevilla
Teresa Laguna Paúl

523 Don Gil de Albornoz en la Real Academia de la Historia: fuentes y documentos


Herbert González Zymla

Colegiales, cultura bibliófila y manuscritos iluminados del Real Colegio de España

549 De color y forma: El De laudibus Sanctae Crucis en bibliotecas de instituciones españolas


Helena Carvajal González

559 Lo Hieronyminaus della Biblioteca del Collegio di Spagna e la miniatura a Bologna tra il 1340 e il 1350
Massimo Medica

575 A Clash of Artistic Paradigms Illuminating the Law: encounters between the contemporaries of
Oderisio da Gubbio and Franco Bolognese in mss. 282-285 of the Collegio di Spagna and the
premature demise of the Paleologan Renaissance
Robert Gibbs

589 La Bibbia miniata del Collegio di Spagna (ms. 2): la miniatura bolognese tra modelli tardoduecenteschi
e aperture verso il nuovo secolo
Gianluca del Monaco

Domus Hispanica.indd 5 23/03/18 08:32


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

597 Un punto su Domenico Pagliarolo


Daniele Guernelli

609 Cuestiones físicas en los manuscritos iluminados de Aristóteles del Real Colegio de España en Bolonia
Jorge Tomás García

619 El arquitecto y el gramático: Leon Battista Alberti y Antonio de Nebrija


María Rodrigo

631 Antecedentes artísticos y cultura bibliófila en la formación de un coleccionista-anticuario. Antonio


Agustín y Miquel Mai
Joan Bellsolell Martínez

Domus Hispanica.indd 6 23/03/18 08:32


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd,


el Jardín Feliz del Conocimiento.
Arte y visión islámica de la Creación*
Juan Carlos Ruiz Souza

E n el presente trabajo se estudia el significado del Palacio de los Leones en la Alhambra de Granada como palacio
de virtud del príncipe, donde a través de su arquitectura y su decoración se alude a la ciencia y a la visión islámica
de la Creación.

T his article presents The Palace of the Lions of the Alhambra in Granada as the Prince’s virtue palace. Its archi-
tecture and its ornament have to do with the science and the Islamic vision of the Creation.

*  El presente trabajo forma parte del proyecto de investigación del plan nacional de investigación I+D: HAR2013-45578R.

Domus Hispanica.indd 195 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

1. Sabiduría y Virtud en palacio. Espacios


para el conocimiento1
La fundación del Real Colegio de España en Bolonia
por parte del Cardenal Albornoz en 1364 coincide
en el tiempo con la construcción del edificio más cé-
lebre de la arquitectura nazarí: el Palacio de los Leo-
nes de la Alhambra (Fig. 1). Ambas edificaciones
tienen muchos puntos en común que van más allá de
la coincidencia cronológica, pues esencialmente las
dos son el exponente máximo de la virtud de su pro-
motor. Promotores que independientemente de su
fe religiosa hicieron de la protección y de la transmi-
sión del saber una de sus máximas preocupaciones.
Debemos superar fronteras ideológico-religiosas,
fruto en muchas ocasiones de intereses anacrónicos,
que nos permitan la presentación de aspectos tan
universales como el de la arquitectura y su vincula-
ción con el conocimiento, la sabiduría y la virtud2.
Cuando hablamos de los lugares medievales
donde se custodiaba y se transmitía el saber no du-
damos en pensar en los monasterios, en las escuelas
catedralicias, en las universidades, en los colegios
universitarios, etc.3, y en las bibliotecas más o me-
nos complejas que pudieran existir en su interior. Fig. 1: Palacio de los Leones.
En el mundo islámico son muchas las instituciones
en donde podemos estudiar la trasmisión y pro- mos sin cesar y a los que atribuimos funciones y sig-
ducción del conocimiento, caso de las madrasas, nificados sin demasiados fundamentos. Hablamos
los maristanes u hospitales, e incluso podríamos de salones del trono, oratorios, termas, etc., o senci-
remontarnos a la célebre casa de la sabiduría que llamente de espacios de representación, domésticos
hubo en el Bagdad abasí, comúnmente conocida o dedicados al ocio. Sin duda hemos simplificado
como la Dar al-Hikma4. en exceso y, posiblemente, hemos infravalorado
¿Y en el ámbito cortesano-palatino? Seguimos la complejidad de unas élites en las que también
enfrentándonos a ámbitos y espacios que describi- existía una dimensión cortesana, en donde el sa-
ber ocupaba un lugar muy importante. Muchos
1
  Muy especialmente queremos agradecer a la Dra. Calvo son los reyes medievales conocidos por su sabidu-
Capilla el tiempo que nos ha dedicado en el estudio de muchos ría, y en no pocas ocasiones se recuerda al propio
de los aspectos aquí expuestos. Igualmente debemos mostrar rey Salomón como modelo a seguir. La sabiduría,
nuestro más sincero agradecimiento al Dr. Parada López de máxima expresión de la virtud del príncipe, com-
Corselas por su paciencia y por haber considerado oportuna
nuestra contribución en tan magnífico libro.
parte la esencia de la divinidad y por ello legitima
2
  Como punto de partida nos gustaría recordar la expo- al gobernante que la promociona y la posee, incluso
sición, y su catálogo, Lumières de la sagesse. Écoles médiévales en ocasiones parece eximirle de necesitar sanción
d’Orient et d’Occident que tuvo lugar en el Institut du Monde religiosa alguna. La sabiduría será por ello guía de
Arabe de París entre el 25 de septiembre de 2013 y el 5 de enero
comportamiento y fuente de legitimidad de reyes
de 2014. Exposición que estudió la sabiduría, su producción y
transmisión desde el mundo tardoantiguo clásico al mundo me- y gobernantes, cristianos y musulmanes. Adeline
dieval de las tres religiones. (Lumières de la sagesse 2013). Rucquoi, desde el derecho canónico medieval, evi-
3
  Sobre el tema del saber en la catedral véase el reciente dencia el tema respecto a la figura de Alfonso X, al
trabajo Campos, Carrero, Suárez, Teijeira 2013, así como la convertirse la sabiduría en el elemento esencial de
abundante bibliografía que presentan el conjunto de trabajos
compilados en él.
su legalidad, poder y preminencia5. Más reciente-
4
  Sobre los inicios de la enseñanza y transmisión del co- mente Susana Calvo ha abordado similares aspec-
nocimiento en el Islam, véase a modo introductorio Gareil
2013, pp. 53-59. 5
  Rucquoi 1993, pp. 77-88.

196

Domus Hispanica.indd 196 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

tos respecto al mundo islámico y andalusí, así como Palacio en el que se vive de forma aislada para que
sus conexiones con el mundo antiguo griego, el nada distraiga el estudio. No es la única obra litera-
cual igualmente sirvió de punto de partida de mu- ria en la que se aluda a la construcción de arquitec-
chos de los planteamientos cristianos6. De hecho, turas destinadas al conocimiento, a la reunión de
podríamos recordar el enfrentamiento que en no sabios en el entorno de la corte, y menos aún donde
pocas ocasiones se produjo entre el poder político y se hable de la formación del príncipe10, tema por
el religioso al reivindicar el primero su superioridad otra parte tan habitual en la literatura especular y
respecto al segundo. Sobradamente conocidas son que nos evidencia una clara evolución hacia la ima-
las disputas del rey Alfonso X el Sabio con el pro- gen sapiencial del rey. Si nos centramos ahora en
pio papado por sus aspiraciones al solio imperial, una novela castellana, La Gran Conquista de Ultra-
lo cual se tradujo también en las manifestaciones mar (ca. 1300), veremos que en ella se describe una
artísticas7. Lo mismo sucede en el marco islámico, estancia conocida como la “cuadra” del emperador.
y se podría recordar el recelo o falta de reconoci- En dicha sala, claramente polifuncional, había:
miento que los sultanes meriníes de Fez suscitaron
entre los clérigos de la mezquita al-Qarawiyyin, la pintadas muy muchas hestorias, así como la de
principal de la ciudad, lo que se tradujo en la crea- Troya e la de Alijandre, e otras muchas de los gran-
ción de madrasas por parte de los primeros8. des fechos que acaescieran en los tiempos pasados; e
Por lo tanto, todo nos lleva a pensar en la exis- esto todo era bien fecho a gran maravilla con letras
de oro e con azul, que mostraba cada hestoria sobre
tencia de espacios arquitectónicos palatinos dedi-
sí, cuál era e de cuál fecho…11.
cados, dentro de su polifuncionalidad, a la exhibi-
ción del conocimiento protegido por el monarca, o
Al estudiar la arquitectura palatina, junto a los
si se prefiere a la virtud del príncipe. Reyes, sultanes
espacios que parecían estar destinados a la exhibi-
y califas no pudieron pasar por alto el control de la
ción del poder del monarca, o a su devoción y re-
formación de sus herederos. En el libro del Sende-
ligiosidad, pudimos observar la existencia de otros
bar, traducido del árabe en 1253 por el infante D.
cuya interpretación nos resultaba muy escurridiza.
Fadrique, hermano de Alfonso X, estudiamos una
En cambio, su importancia resultaba indiscutible
obra esencial que conecta a la perfección los intere-
por su ubicación y cuidada ornamentación. Para-
ses especulares, o de formación del príncipe, entre
lelamente nos fuimos interesando en el estudio del
el ámbito islámico y el cristiano. En él se habla de la
surgimiento de todo un nuevo escenario palatino
construcción de un palacio, para la formación del
especializado12, en donde se presenta al monarca
príncipe:
como líder indiscutible del proceso comúnmente
conocido como la Génesis del Estado Moderno13.
e fiz’ fazer un gran palaçio fermoso de muy gran
guisa e escribió por las paredes todos los saberes que En dicho contexto surgen espacios con evidentes
l’avía de mostrar e de aprender: todas las estrellas e
todas las feguras e todas las cosas9. 10
  Véase el estudio preliminar de Mª Jesús Lacarra a su
edición del Sendebar, especialmente el apartado dedicado al
saber, donde nos recuerda textos como el Bonium o el Libro
6
  Calvo Capilla 2013 y 2014. En lo que respecta a estos de los buenos proverbios. Sendebar 2007, pp. 37-41. En este am-
aspectos referidos a la arquitectura y a la historia del arte, son biente cultural resulta de gran interés el estudio de lo que Fer-
esenciales los múltiples trabajos de la Dra. Calvo Capilla, nando Gómez Redondo ha denominado “El triunfo del Mo-
quien ya pudo realizar unas primeras reflexiones sobre la ar- linismo”, Gómez Redondo 1999, pp. 1225-1770; y Rodríguez
quitectura y su relación con la transmisión del conocimiento Porto 2006, pp. 219-231.
en sus primeros trabajos dedicados al estudio y funcionalidad 11
  La Gran Conquista de Ultramar 1951, Libro I, cap.
de la mezquita toledana del Cristo de la Luz. LXXVI , p. 43.
7
  Caso de los manuscritos creados en su scriptorium o en 12
  Ruiz Souza 2013.
la configuración de la Capilla Real de la catedral hispalense 13
 Respecto al tema véase Martínez Taboada, Paulino
donde los reyes fueron representados en alto y entronizados, a Montero, Ruiz Souza 2013. Sobre la importancia que fue
modo de contestación a Urbano IV. Papa que dicta en 1264 la adquiriendo la imagen son fundamentales los trabajos de O.
Bula Transiturus, en la que se promulga la elevación del Cuer- Pérez Monzón, quien demuestra cómo se inician los cambios de
po de Cristo con la clara intencionalidad de hacer patente una la imagen regia, en sentido amplio (retratos, heráldica, ceremo-
jerarquización visual de poderes encabezados por el papado. nial, etc.), desde tiempos del reinado de Alfonso VIII. Imagen
Aspecto tratado en Ruiz Souza 2012-2013, pp. 237-244. que va denotando los cambios en las relaciones de poder que
8
  Shatzmiller 1976, pp. 109-118. experimenta la monarquía respecto al resto de poderes (ecle-
9
  Sendebar 2007, pp. 72-73. siásticos o nobiliarios). Pérez Monzón 2006, 2007, 2009, 2010.

197

Domus Hispanica.indd 197 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

referencias a la literatura, donde se pone de mani- entendemos la construcción del Palacio de los Leo-
fiesto las virtudes del monarca, entre las que sobre- nes de la Alhambra y del Cuarto Real de Pedro I en
sale la sabiduría, la justicia y las cualidades que todo el Alcázar de Sevilla, comúnmente conocido como
caballero debe adquirir y poseer. En este punto de- Palacio de la Montería con su patio de las Doncellas.
bemos introducirnos en el concepto de adab en el Palacios que muestran una extraordinaria compleji-
mundo cultural islámico14. Concepto que puede dad en el mensaje que nos transmiten.
entenderse como el conjunto de conocimientos
y virtudes que todo buen soberano o señor debe 2. Ornamento, ciencia y mística. El mo-
poseer para dirigir correctamente a su pueblo. La delo escalar del conocimiento en busca
profesora Calvo Capilla nos recuerda la existencia del Creador
de bibliotecas y de lugares palatinos de reunión de
Aunque tal vez no sea necesario repetirlo, los traba-
reyes, sabios y maestros en el Occidente islámico en
jos de Oleg Grabar suponen un antes y un después
general y en al-Andalus en particular, constituyen-
en los estudios que sobre la creación y el ornamen-
do lo que generalmente se conoce como maŷlis. La
to en el arte islámico fueron apareciendo a lo largo
doctora Robinson defendió hace años que la Casa
del siglo pasado18. El ornamento en la creación ar-
del Regocijo, comúnmente conocida como La Alja-
tística islámica posee un evidente valor semántico.
fería, pudo ser el marco de esas reuniones literarias
Valor tantas veces infravalorado por su diferente
de la corte taifa de Zaragoza en el siglo XI15. Muy
carácter, ni mejor ni peor, respecto al arte figura-
interesantes son las interpretaciones que, de nuevo,
tivo clásico grecolatino y cristianoeuropeo, que ha
la profesora Calvo Capilla está realizando respecto
terminado por monopolizar la visión del arte que
a ciertos espacios áulicos de Madinat al-Zhara16.
comúnmente definimos como occidental. La se-
Hace ya más de una década, mientras desarrollá-
mántica del ornamento islámico puede transmitir
bamos nuestra tesis doctoral, nos introdujimos en
mensajes tan elevados como los que se estudian en
el estudio funcional del Palacio de los Leones de la
el arte de cualquier cultura. En las próximas pági-
Alhambra. El estudio de su planimetría, del contex-
nas hablaremos de ciencia, de mística, de la idea de
to arquitectónico islámico del norte de África, del
la “Creación” en el Corán, pero sobre todo del arte
significado intrínseco de las cúpulas de mocárabes o
como vehículo inmejorable en la construcción y
de la personalidad de su promotor nos llevó a plan-
transmisión de mensajes.
tear la hipótesis de su función como madrasa, zawi-
Recientes trabajos nos han introducido en as-
ya y tumba de Muhammad V17. Hipótesis que fue
pectos de la mística y de la ciencia de la Baja Edad
presentada a la comunidad científica con el deseo de
Media, así como en las posibles conexiones existen-
suscitar un debate que nos permitiera avanzar en el
tes entre el ámbito cristiano peninsular y el mundo
conocimiento de unos excepcionales espacios arqui-
andalusí. Los siglos XII y XIII resultan esenciales
tectónicos delicados, ambiguos y semiocultos desde
en la conceptualización y visualización del saber.
el exterior, pero claramente diferentes a las magní-
En el siglo XIII se solapan personalidades esenciales
ficas y visibles arquitecturas de representación, caso
del conocimiento y la filosofía bajomedieval. Junto
del gran Palacio de Comares con su torre de igual
a la escolástica de Tomás de Aquino (1224-1274),
nombre. Posteriormente nos introdujimos en el es-
que tanto bebe en el racionalismo aristotélico de
tudio de las mutuas relaciones que se produjeron en
Averroes, nos hallamos ante los planteamientos
las décadas centrales del siglo XIV entre el emirato
enciclopedistas de los Espejos del también domini-
nazarí de Granada de Muhammad V y la corte cas-
co Vicente de Beauvais (1190-1264), cuya obra se
tellana de Pedro I. Cortes en las que se redefinieron
convierte en una fuente esencial de la iconografía de
ámbitos especializados de máxima representación
la Baja Edad Media. Junto a ellos no podemos ol-
de la autoridad real, que no caerían en el olvido, y
vidar la corriente más platónica, el “otro lado de la
entre los que no faltaba, tal como veremos, el interés
razón”, tal como magníficamente lo ha denominado
por erigir espacios sapienciales, como el que aparece
Puerta Vílchez, que se encuentra en el murciano Ibn
en el ya aludido libro del Sendebar. En este contexto
Arabí (1165-1240)19 y en el franciscano mallorquín
14
  Calvo Capilla 2013.
15
  Robinson 2002. 18
  Grabar 1992.
16
  Calvo Capilla 2012 y 2014. 19
  A modo de introducción véase el magnífico capítulo
17
  Ruiz Souza 2001. que le dedica en su libro Puerta Vílchez, “Del otro lado de la

198

Domus Hispanica.indd 198 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

Ramón Llull (1232-1315)20. Ambos forman parte neoplatónicas que se observan en la obra de Llull
indisoluble de los nuevos planteamientos que sobre las encontramos en los místicos musulmanes y por
el tema del conocimiento y su valoración se desa- supuesto en los de al-Andalus, y lógicamente tam-
rrollan a lo largo del siglo XIII, entroncando con la bién Granada. Como nos recuerda Puerta Vílchez
mística, tan importante no solo en lo estrictamente el “sufismo o el misticismo islámico era una de las
religioso, sino en la conceptualización de la ciencia. disciplinas formales que constituían la educación
Llull, al igual que los místicos cristianos y musulma- de las élites intelectuales del momento”21. Fran-
nes, siguiendo el modelo escalar anagógico del neo- co Sánchez en su estudio dedicado a la familia de
platonismo de Plotino de Alejandría, diseña lo que místicos de al-Andalus, los Banû Sîd Bûnuh, nos
se conoce como “la vía del amor”, desde el conoci- recuerda el prestigio de su cofradía (tariqa) en la
miento de la naturaleza en su conjunto (ciencia), a la Granada nazarí. Varios sultanes reclamaron su pre-
fe y a la unión última con Dios (vía unitiva). Vía del sencia en la propia Alhambra para beneficiarse de
amor que tantos puntos en común mantiene con el sus prácticas religiosas22. Entre los múltiples asce-
sufismo islámico. Una vía ascendente y descendente tas místico-sufíes del emirato nazarí pueden seña-
perfectamente reflexionada y basada en la intuición larse junto a los miembros de la ya citada familia
que surge de la experiencia, de la observación y del Banû Sîd Bûnuh23, al célebre Ibn ‘Abbâd de Ronda
estudio, que permitiría a la postre conocer las reglas (1332-1390)24, cuyos escritos circularon por Espa-
generales y últimas, es decir las estructuras físico- ña de la mano de los moriscos hasta bien entrado el
matemáticas de la Creación en su conjunto. Su ense- siglo XVI. Especial mención merece la obra del im-
ñanza sistematiza el paso de la observación sensible a portante político e intelectual nazarí Ibn al-Jatib25.
la conceptualización científica y netamente intelec- Su fama atravesó la frontera y de hecho aparece
tual; de lo concreto al valor numérico que subyace aconsejando con sabiduría a Pedro I en la crónica
en el cálculo, en el álgebra, en la física, en la geome- que sobre este monarca escribió el Canciller Pero
tría o en la música. El siguiente paso es llegar a la luz López de Ayala, coetáneo a ambos personajes26. Su
de Dios. Obras de Llull como El Árbol de la Cien- obra ingente, inserta en el sufismo más elevado de
cia, el Libro del ascenso y descenso del entendimiento, la época27, nos presenta las etapas ascendentes de la
entre muchas otras, nos enseñan su Ars Magna, esas vía mística del amor, unidas a las imágenes mentales
aludidas vías escalares ascendentes y descendentes, del árbol del amor, de la ciencia y del conocimien-
desde lo particular a lo general, y desde lo general to espiritual28, al igual que en los escritos de Llull
a lo universal, y viceversa. Desde lo contingente de con los que iniciábamos este apartado. Estructuras
la Creación a su esencia última. El Libro del Ascenso mentales que cuentan con evidentes reflejos artísti-
y descenso del entendimiento, parte del estudio de la cos en obras de espiritualidad islámica y cristiana,
“piedra”, y culmina o finaliza en la “Trinidad”. tal como ha señalado Robinson29. Aspectos como
Las obras de Llull escritas en lo principal a el de la Creación o la naturaleza del creador, son
lo largo del último tercio del siglo XIII y prime- temas esenciales que afectan a todas las culturas, y
ros años del XIV, presentan a la ciencia y al estu-
dio como el camino que lleva al hombre hasta la 21
  Puerta Vílchez 2009, pp. 119-142.
propia esencia divina del Creador, que a la postre 22
  Franco Sánchez 2009, pp. 175-176.
permite fundirse en su esencia. Ante dicho plan- 23
  Ibid.
teamiento se comprende la importancia del lulis- 24
  Honerkamp 2009, pp 143-163.
25
  Sobre Ibn al-Jatib y su obra véase Santiago Simón 1983
mo en los movimientos místicos de la Baja Edad
y Lirola Delgado et al. 2004, pp. 643-698.
Media y del Mundo Moderno. Por otra parte en 26
  Caso de la Crónica de Pedro I elaborada por el Cancil-
su obra se observa igualmente un conocimiento de ler Pero López de Ayala (cap. XXII-1367, cap. III-1369). En
primera mano del mundo islámico que conoce bas- ella el Canciller habla de los buenos consejos que Ibn al-Jatib
tante bien gracias a sus viajes y al manejo del árabe. dio al rey castellano. Apud. Abbadi 1973, pp. 70-71.
27
  Sobre el sufismo en tiempos de la Alhambra véase el
No es el momento de introducirnos en complejos apartado que Ibn Jaldún dedica en su Al-Muqadddimah. In-
debates filosóficos pero las mismas rutas escalares troducción a la historia universal, “De la ciencia del sufismo”.
Ibn Jaldún 1997, pp. 863-881.
razón. El núcleo estético del sufismo de Ibn ‘Arabí de Murcia”. 28
  Puerta Vílchez 2009, pp. 119-142.
Puerta Vílchez 1997, pp. 744-806. 29
  Cynthia Robinson ha sido la primera investigadora en
20
  Una introducción a la vida y obra de Llull puede verse abordar estas cuestiones, especialmente en: Robinson 2006 y
en Badía y Bonner 1993. Robinson 2008, pp. 22-24.

199

Domus Hispanica.indd 199 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

sorprendentemente son muchos los puntos esen- Louis Massignon32, en un trabajo tan antiguo
ciales compartidos entre cristianos y musulmanes como clásico, llamó la atención sobre las diferen-
en la Baja Edad Media. cias conceptuales de partida existentes entre la me-
tafísica de las culturas islámica y grecorromana, a
3. La clave de las cúpulas de mocárabes y pesar de que entre ambas pudieran existir grandes
la Creación puntos en común. Consideraba que el marco cultu-
ral grecolatino pensaba y representaba las cosas por
Una vez que nos hemos introducido muy somera-
su totalidad, por su belleza de conjunto. En lo islá-
mente en las estructuras mentales que dinamizan
mico el proceso se invierte, y ante el gran sentido
esas vías anagógicas o escalares en continuo mo-
de contingencia de las cosas, al concebirse que todo
vimiento, en donde la ciencia se convierte en un
es perecedero y que todo cambia excepto Dios o el
medio esencial para el conocimiento de la propia
“Creador”, el filósofo musulmán tiene una concep-
divinidad, nos resultará más sencillo continuar con
ción atomista, de raíz igualmente clásica: la com-
el estudio del Palacio de los Leones.
binación de las partes mínimas que existen en toda
Al introducirnos en el palacio lo primero que
creación compleja produce cuerpos mayores, y se-
nos llamará la atención será el protagonismo de sus
gún sea dicha combinación, los productos finales
cúpulas de mocárabes (Fig. 2). Una de las creaciones
variarán. Esto que a simple vista puede resultar una
más características del arte islámico, y no dudamos
entelequia abstracta, es fundamental y tiene unas
en identificarlas como tales siempre que las vemos
consecuencias evidentes33. Massignon decía que el
en Granada, Damasco, Isfahan, Marrakech, Toledo
hombre griego podría ver y estudiar el número “8”
o Burgos. En el Palacio de los Leones estudiamos
por su valor intrínseco como totalidad, mientras
las dos más importantes del arte islámico (Dos Her- que el científico musulmán vería sus unidades, que
manas y Abencerrajes), junto a otras once30. Su uti- según fueran mezcladas, formarían el cinco, el siete
lización se hace más destacada al comprobarse que o el nueve. Si la ciencia matemática grecolatina gira
no hay ninguna cúpula completa de mocárabes en en torno a la geometría y la aritmética, y en la pro-
el adyacente Palacio de Comares, en el Mexuar, en piedad de los números, la árabe cambia de plantea-
el Cuarto Dorado o en el Generalife31. miento, y por ello la aritmética se orienta hacia el
Las cúpulas de mocárabes simbolizan el arran- álgebra, y la geometría hacia la trigonometría. Y lo
que de la Creación, la esencia e inicio de la materia mismo ocurre con otros campos del conocimien-
antes de que ésta tome forma. Es esencial com- to34. La prueba final de la existencia de Dios es que
prender su origen y significado para poder seguir todo es perecedero y cambiante, salvo él35.
nuestro discurso. No dudamos en ver que dichas Titus Burckhardt36 vuelve sobre los aspectos
cúpulas constituyen la clave principal que nos ayu- metafísicos que afectan a la creación artística, en
dará a descifrar el significado final del Palacio de especial al tema de la luz, y de forma poética ha-
los Leones. bla de “la alquimia de la luz”. De nuevo subraya la
importancia del sentido de “unidad”, incluso trae a
  La que cubría la Sala de los Mocárabes en el flanco oc-
30
la memoria el principio de “unidad de lo real” de
cidental del palacio y de la que sólo se han conservado unos re- la escuela sufí desarrollada por el filósofo y místi-
stos; la bóveda de la Sala de Ajimeces de planta rectangular; la
Sala de los Reyes, en el lado oriental del edificio, se cubre con co murciano ya citado Ibn ‘Arabī. Habla de la luz
siete cúpulas de mocárabes, donde tres de planta cuadrada se como expresión máxima de la unidad, de lo indivi-
alternan con otras cuatro rectangulares. Por último hallamos sible y de lo divino, ya que su naturaleza no se alte-
otras dos, de planta cuadrangular, en los extremos occidentales ra. Reflexiona sobre el conocimiento de las cosas,
de las dos galerías del patio.
fruto de la contraposición de la oscuridad que al
31
 Sí encontramos otras cúpulas con carácter muy
secundario en la torre mirador del palacio del Partal, en entrar en contacto con la luz hace que se produzca
alguna alhacena o edículo (Generalife), o en la entrada de el contraste con el surgimiento de las sombras37. Las
un edificio (Torre de las Infantas, Corral del Carbón). Otras
más importantes las observamos en el mihrab del oratorio 32
  Massignon 1921, pp. 50-53 y 150.
del Partal, de preciosa factura, en la cúpula del oratorio de la 33
  Ibid., p. 50.
madrasa de Yusuf I, en el centro de la Torre de las Infantas, 34
  Ibid., p. 51.
hoy destruida pero reflejada en dibujos antiguos, o en la qub- 35
  Ibid., p. 52.
ba del exconvento de San Francisco, presbiterio de la iglesia y 36
  Burckhardt 1976, pp. 76-80.
lugar donde estuvieron depositados los cuerpos de los Reyes 37
  Ibid., p. 77, nota 11, trae a colación los versos 45-46 de
Católicos hasta su traslado definitivo a la Capilla Real. la sura XXV de El Corán.

200

Domus Hispanica.indd 200 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

Fig. 2: Cúpula de Abencerrajes.

cosas y los seres sólo existen en cuanto comparten rición en los dos ámbitos (ss.X-XI)41. Tabbaa se
la luz divina del creador y salen de la oscuridad. La centra en la zona iraquí en el período cronológico
luz da sentido a las cosas, de ahí la importancia de que transcurre entre 1050 y 1250, tanto en ejem-
crear gradaciones y contrastes lumínicos median- plos arquitectónicos conservados como en aquellos
te relieves, celosías, materiales cerámicos, el agua que aparecen en miniaturas42. Entroncando con las
u otros medios reflectores (caso del mercurio…). ideas generales expuestas más arriba de Massignon
Burckhardt ve con entusiasmo como la máxima o Burckhardt sobre el distinto carácter de la metafí-
expresión de la teoría de la luz se produce en las sica musulmana, Yasser Tabbaa43 realiza un intere-
estancias principales del Patio de los Leones, pues sante y renovado discurso en el que ofrece nuevos
como él dice, gracias a la “alquimia de la luz” lo pe- elementos para el análisis. Tras recordar el estudio
sado se hace ligero38. La relación de la luz con Dios de Oleg Grabar sobre las cúpulas del Palacio de los
es una constante en todas las culturas, también en Leones, donde se alude a las cúpulas de las salas de
la islámica (Corán 24, 35). Dos Hermanas y de Abencerrajes como exponentes
Oleg Grabar al estudiar las dos grandes cúpu-
las de las salas de Dos Hermanas y de Abencerra-
jes trajo a colación numerosos ejemplos islámicos
41
  Tabbaa 1985, pp. 61-62, 73, notas 7-10. El autor nos
introduce perfectamente en las diferentes posturas mantenidas
y de la Antigüedad, y volvió a la idea de la cúpula por los distintos investigadores sobre el nacimiento y aparición
como representación del cosmos39. Llegados a este de los mocárabes. Recuerda las investigaciones realizadas por
punto, nos centraremos en el importante trabajo Charles K. Wilkinson junto a otros especialistas, en el yaci-
de Yasser Tabbaa40. Se detiene en los orígenes de las miento persa de Nishapur, sobre los restos de mucarnas fecha-
das a finales del siglo X, o las de Lucien Golvin en las que se dan
cúpulas de mocárabes que se fijan, según el estudio
a conocer unos restos de mocárabes, parece ser de trompas, de
que utilicemos, en Mesopotamia o en el Norte de la Qa’la de los Banû Hammâd del siglo XI. En la zona persa la
África por la proximidad cronológica de su apa- solución tendría un fructífero desarrollo en cúpulas y portadas
de los períodos selyucida, Ilkhanid y Timurid (siglos XI y ss.).
42
  Ibid., pp. 65-67. Escribe sobre muchos ejemplos ira-
38
  Burckhardt 1976, p. 80. quíes de los siglos XII y XIII, a los que organiza por tipologías,
39
  Grabar 1963. según su planta, aspecto externo etc.
40
  Tabbaa 1985, pp. 61-74. 43
  Tabbaa 1985, pp. 67-72.

201

Domus Hispanica.indd 201 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

según el propio deseo de Dios: centro creador, y


principio de todo47.
La aparición de la cúpula de mocárabes en Irak
en los siglos X-XI, coincide, en el tiempo y en el
lugar, con el momento de máximo éxito de la teo-
ría ash’arí desarrollada por el filósofo al-Baqillani,
la cual fue además abrazada, compartida y apoyada
por el propio califa al-Qadir (991-1031). Parece
que algún personaje genial del momento fue capaz
en dicho califato de dar forma a una idea filosófico-
religiosa48. La cúpula de mocárabes se convertiría
en la expresión máxima de la composición infini-
tesimal de unidades. Gracias al color, a los cambios
de superficie de cada mocárabe, junto a su profusa
Fig. 3: Cúpula del mirador de Lindaraja.
decoración y a la incidencia de la propia luz etc.,
se conseguía en cada momento una imagen en
continuo movimiento distinta a la anterior y a la
de las cúpulas celestiales y del paraíso44, Tabbaa en- siguiente. Es común la aparición de ventanitas,
foca su investigación hacia otra dirección, más acor- material vidriado, cristales, celosías, multitud de
de con la metafísica islámica. Ciertamente el tema aperturas en el propio trasdós de la bóveda, para
de la bóveda celeste se repite mucho, y es inherente que unido al movimiento del propio sol, a la in-
a cualquier estructura áulica cupulada, pero queda tensidad de su luz según la estación o la climato-
responder a la pregunta principal que explique el logía, al titilar de las velas durante la noche etc., se
porqué de la utilización de los mocárabes. consiguiera la accidentalidad continua deseada, y
Tabbaa incide en esa multidivisión tridimensio- la plasmación de todas las ideas metafísicas expues-
nal del total (cúpula) en millares de células (mocá- tas. Contamos con la certeza de que los postulados
rabes), por lo que retomamos la idea del principio de al-Baqillani y su obra eran perfectamente cono-
de ese universo creado por unidades y su relación cidos en al-Andalus desde fechas muy tempranas49.
con Dios. El teólogo musulmán no asume como En la Alhambra vemos el juego de luces en las bases
fin último la visión aristotélica del cosmos como de sus grandes cúpulas, entre las propias trompas
un todo eterno, ya que sólo Dios es eterno, perma- de los mocárabes, y no nos olvidamos del mirador
nente y absoluto. El cosmos es una creación de lo de Lindaraja, lugar del trono del sultán, donde una
divino, y en el marco ideológico islámico se tiene estructura de madera decorada con cristales de co-
una visión atomista de todo lo que no es Dios, es lores cubre tan exquisito lugar (Fig. 3).
decir, de la materia, el tiempo, el espacio…45 Por La cúpula de mocárabes es el resultado de la
ello, la materia no es infinita, eterna o constante, unión de las matemáticas y la geometría bajo un só-
ya que es una composición de unidades primarias. lido principio teológico que alude al creador, a la
Durante los siglos X y XI se da un paso más, y junto divinidad y a la eternidad. Es la plasmación de unas
al atomismo surge la idea de accidentalidad u oca- ideas filosófico-religiosas a través de la arquitectura,
sionalidad. Teoría que sería difundida por el gran y por ello no encontraremos una utilidad intrínse-
filósofo asha’rí46 de Irak al-Baqillani (muerto en ca, ni técnica ni funcional, en este tipo de cúpulas.
1013). Según ella, todo lo que vemos es fruto de lo Idea de eternidad que fue muy bien comprendida,
accidental, según la combinación de las “unidades”, asumida y compartida, en las prácticas funerarias
y además, todo es transitorio y fugaz (color, forma, de la monarquía de la Corona de Castilla en la Baja
tamaño) ante el cambio continuo que ocasiona una
gran diversidad de combinaciones que variarán 47
  Ibidem.
48
  Ibid., p. 69, remitimos a las notas y comentarios del
propio autor. Sobre la compleja estructura matemática que
44
  Lo cual resulta evidente al leerse el gran poema que subyace en la cosntrucción de dichas cúpulas de mocárabes
todavía se exhibe en la primera de ellas Grabar 1980, pp. 144- veáse: Dold-Samplonius 1992.
147 y ss. Puerta Vílchez 2010, pp. 213-214. 49
  Agradecemos a la profesora Susana Calvo la nota (n.
45
  Tabbaa 1985, 68. 63) que tan gentilmente nos realizó al respecto, Ruiz Souza
46
  Ibidem. 2000, p. 24.

202

Domus Hispanica.indd 202 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

Fig. 4: Sala de los Reyes.

Edad Media. Enrique II no dudó en construirlas en mediante zigzagueados paralelos en azul y blanco
las capillas reales por él erigidas, en el tercer cuarto (Figs. 5a-b). Zigzagueados similares a los que se
del siglo XIV, en las catedrales de Córdoba y Tole- presentan en fuentes y surtidoes (taza de la fuente
do. Cuando en 1504 muere en Medina del Campo de Lindaraja o la del patio del Cuarto Dorado). El
Isabel la Católica, su cuerpo fue llevado a la Alham- líquido elemento desciende, pictóricamente ha-
bra y fue sepultado bajo una cúpula de mocárabes blando, por las pequeñas columnillas de yeso que
perteneciente al palacio nazarí sobre el que se fundó se disponen bajo las cúpulas de mocárabes (Fig.
en 1495 el convento de San Francisco. 6). El agua parece fertilizar la materia y a renglón
De las trece cúpulas de mocárabes presentes en seguido surge el jardín a través de bellas y variadas
el palacio, destacan por su altura y complejidad la composiciones vegetales cuajadas de tallos, hojas y
de Dos Hermanas y la de Abencerrajes, de planta flores. El agua continúa su descenso tal como se de-
octogonal la primera y estrellada la segunda. Las muestra en la decoración de dibujos sinuosos de al-
dos poseen claras alusiones al cosmos, tal como se gunos de los capiteles (Fig. 7)52. El agua, ahora sí de
referencia en los poemas de dichas salas50. Las once forma real, surge del suelo mediante surtidores en
restantes son menos complejas y se encuentran a las salas de Dos Hermanas y de Abencerrajes y en
una altura menor. En varias de estas últimas entre las galerías este y oeste del patio. A través de cuatro
los mocárabes se pintan claramente cursos de agua canales perpendiculares entre sí, y orientados a los
que descienden hacia la tierra, como si de ríos se cuatro puntos cardinales, llega el agua a la célebre
tratara. Nos centraremos en la Sala de los Reyes fuente, donde se renueva continuamente al salir de
(Fig. 4), ya que dicha pintura se conserva mejor las fauces de los doce leones. Bajo las decoraciones
que en la Sala de Ajimeces, donde burdos repintes vegetales de las bases de las cúpulas y de los arcos
desvirtúan la ornamentación original51. Observa- se inicia una compleja decoración geométrica que
remos que dichos cursos de agua se manifiestan culmina en los zócalos conservados. Decoración
geométrica en la que subyace toda una estructura
científica muy compleja.
50
  Puerta Vílchez 2010, pp.178 y 213-214
51
  A pesar de ello se percibe perfectamente el esquema de-
corativo anterior original. 52
  Rodríguez Estévez 2006, pp. 189-190.

203

Domus Hispanica.indd 203 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

discurso sobre la ciencia. Los grupos cristalográfi-


cos aluden claramente a la estructura ordenada y
nada azarosa de la materia54.
En el estudio de dichos alicatados hemos dado
un salto, del mundo sensible comprensible (jardín y
agua), a otro inteligible de sintetización del mundo
natural (geometría y matemáticas). Hemos pasado
de las tres dimensiones de la cúpula de mocárabes,
descompuesta en un número infinitesimal de célu-
las, a la esencia cristalográfica plana, perfectamente
concebida y planteada en los zócalos (dos dimen-
siones). Pero el complejo proceso de la creación
continúa hacia el orden estructural de la tercera di-
mensión. Es necesario detenerse en las dos cúpulas
de madera que se conservan en los dos pabellones
adelantados del patio, únicas en el conjunto del pa-
lacio. En ellas, sobre una superficie semiesférica un
complejo diseño geométrico exorna su totalidad:
por lo tanto hemos pasado de los grupos cristalográ-
ficos planos de los zócalos al conocimiento de la tri-
gonometría esférica55. Al fin y al cabo no debemos
olvidar al jiennense del siglo XI Ibn Mu‛ad autor
de un tratado de trigonometría esférica, del que se
conserva en el Escorial la copia de una de sus hojas56.
A modo de recapitulación, vemos que la materia,
la luz, el agua y el mundo vegetal aparecen perfec-
tamente referenciados y ordenados en la decoración
del Palacio. Toda su estructura en planta, espacio y
Fig. 5: a) Cúpula de la Sala de los Reyes; b) Detalle de los cur- decoración alude a los modelos escalares aludidos
sos de agua. páginas arriba. Modelos donde la ciencia y la crea-
ción se enlazan de forma perfectamente ordenada.
¿Y los alicatados de los zócalos? (Fig. 8) Sus es- Esa vía escalar que une al hombre con Dios es tan di-
tructuras geométricas no son decoraciones sin más. námica que nunca cesa en su continuo movimiento,
Aluden a las diecisiete maneras existentes en cubrir y constituye el fin último de la concepción total del
una superficie plana mediante la rotación simétrica Palacio de los Leones: vía ascendente de lo terrenal
y repetitiva de un modelo inicial, tal como demos- a lo espiritual, de la tierra al universo, de lo tangible
tró el matemático Evgraf Fedorof en 1891 en su a lo intangible, de lo contingente a lo eterno, de la
Teorema de los 17 grupos cristalográficos planos. esencia de la Creación al creador. Vía que también es
Lo sorprendente es la aparición en la Alhambra del descendente: de Dios a la creación de la materia, de
grupo p3m1, cuya existencia real se demostró bien la materia al mundo sensible del cosmos, la tierra y
entrado el siglo XX53. Podemos hablar de la exis-
tencia de convergencias evolutivas entre los mate- 54
  Ibidem.
máticos nazaríes del siglo XIV y el científico ruso 55
  El caso de la decoración de sendas cúpulas de madera
del XIX. Tema que podría dar paso a un complejo no es baladí. Tal como nos recuerda Nuere Matauco su decora-
ción supera todos los tratados que sobre carpintería de lo blan-
co existieron en el mundo cristiano-castellano, y las recetas en
53
  Para el caso de la Alhambra véase Pérez Gómez, Gutiér- ellos incluidos resultan insuficientes para saber cómo pudo re-
rez Calderón, Ruiz Garrido, 2007, 485-542. Para profundizar alizarse su diseño. Solo consiguió desentrañar su elaboración
en estos complejos temas véase Montesinos Amilibia 2010. En gracias a la aplicación de caminos diferentes a los de dichos
dicho artículo podrá encontrarse bibliografía específica. No tratados, utilizando la trigonometría esférica. Nuere Matauco
olvidemos que el tema es complejo, e incluso ha sido aludido 2001, pp. 300-301.
por el premio nobel de química de 2011, Daniel Shechtman 56
  Pérez Gómez, Gutiérrez Calderón y Ruiz Garrido
en su teoría de los cuasicristales. 2007, p.486.

204

Domus Hispanica.indd 204 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

Fig. 6: Sala de los Reyes, base de una cúpula de mocárabes.

los hombres. En el cosmos destacan los astros en mo-


vimiento aludidos en las inscripciones de las cúpulas
de Dos Hermanas y Abencerrajes, y a los cursos de
agua que al descender desde las cúpulas con su capa-
cidad fertilizadora sobre la materia hacen germinar
todo un jardín en continua regeneración: el Jardín
Feliz. Por último no nos olvidamos de las inscripcio-
nes del propio palacio por su continua alusión a la
sabiduría, religiosidad y virtud del príncipe que lo
construyó: Muhammad V. Y no debemos olvidar
tampoco el propio dinamismo de las inscripciones.
Mientras que el gran poema de la Sala de Dos Her-
manas sigue el sentido contrario a las agujas del reloj,
el poema de la fuente de los leones discurre de ma-
Fig. 7: Detalle de los capiteles.
nera inversa. Lo curioso es que desde el mirador de
Lindaraja, donde se encuentra el lugar del sultán, se
puede ver el inicio de ambos poemas57. Todo está cal- traordinaria belleza del lugar, de donde el cielo y las
culado al máximo, como si de un astrolabio, o mejor estrellas toman a su vez la suya. Los versos divinizan
dicho un reloj, se tratase. En el mirador de Lindaraja al sultán al asimilarlo con la luz del sol y de la luna
el movimiento parece cesar al tratarse del lugar del llena; él produce la sombra59. Especialmente impor-
solio de Muhammad V. El gran poema que exorna tantes son los versos 8 y 9, pues en ellos se habla de
las ventanas del mirador parece explicarnos la esen- cómo tras verse las estancias del palacio “la mirada
cia del palacio en su conjunto58. El poema comen- es cautivada y la razón trabada”, máxima síntesis
zaba con esa visión escalar ascendente y exalta la ex- de la semántica del ornamento y de la exaltación
de la ciencia. En el mirador de Lindaraja se pasa
  Puerta Vílchez 2010, pp. 213-214.
57

  Ibid., pp. 230-231.


58 59
  Puerta Vílchez 1990, pp. 79-129, esp.112-116.

205

Domus Hispanica.indd 205 23/03/18 08:34


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

la muerte. Ya aludimos a su carácter funerario al es-


tudiar la arquitectura de la sala en el contexto de la
arquitectura islámica, y en especial al compararla
con los ejemplos del Cairo mameluco61. Aspecto
funerario que puede quedar insinuado en el poe-
ma hoy perdido que existió en el interior de la sala,
pero que conservamos gracias al citado Diwān de
Ibn Zamrak. Poema que alude a la belleza de la
cúpula estrellada de mocárabes: “mi elevado sello
es, sobre mí, amuleto que a mi señor con los coros
celestiales protege”62. ¿Podría aludir a la tumba de
Muhammad V? En cualquier caso no olvidemos
que tras dicha sala se halla la rawda, o jardín fune-
rario donde se encontraban las tumbas de los sulta-
nes nazaríes (Fig. 9). Desde la Sala de Dos Herma-
nas, el centro de la crujía norte donde se encuentra
el mirador de Lindaraja, y desde el centro de la Sala
de Abencerrajes, en el flanco sur del palacio, surgen
sendos surtidores de agua y los dos canales, que tras
Fig. 8: Zócalo de entrada al mirador de Lindaraja. bajar las escaleras que preceden a ambas salas, lle-
gan y se funden en la célebre fuente de los leones,
donde todo comienza de nuevo.
¿Qué nos dice El Corán respecto al concepto
de la Creación?
Son muchas las suras coránicas que de una u
otra forma aluden a dicho tema. La disposición
planimétrica del palacio, su arquitectura, sus cú-
pulas de mocárabes y el ornamento desplegado por
toda su superficie interior, remiten una y otra vez a
los postulados científico/místicos aludidos, y a la
ortodoxia que sobre “la Creación” estudiamos en
El Corán63. En el texto revelado se habla de las se-
ñales que permiten al hombre volver al Dios crea-
dor (Corán 45, 3-4). En él se alude al proceso con-
tinuo y regenerador de la Creación (Corán 27, 64)
Fig. 9: Rawda y Sala de Abencerrajes.
y por supuesto al agua fertilizadora que desciende
del cielo a la tierra, tal como lo hemos visto plasma-
del Jardín Feliz al “universo eterno”, tal como este do en el propio palacio:
queda aludido en el último verso del poema, hoy
perdido, pero que conocemos gracias a que quedó Os ha hecho de la tierra lecho y del cielo edificio.
recogido en el Diwān de Ibn Zamrak, tal como Ha hecho bajar agua del cielo, mediante la cual ha
Puerta Vílchez nos explica60. sacado frutos para sustentaros (Corán 2, 22)
Por último no queremos dejar de presentar una
reflexión final en este apartado en el que hemos Son importantes los signos, no siempre visibles con
hablado de creación y regeneración continua. De- facilidad, que aparecen en la Creación para que el
bemos hablar de la vida y de la muerte. El mirador hombre pueda llegar a Dios, punto de partida y re-
de Lindaraja es el lugar del sultán entronizado vivo torno. En esa sintonía entendemos semejante des-
tal como se evidencia en sus famosas inscripciones, pliegue de conocimientos de matemáticas, geome-
mientras que la Sala de Abencerrajes es el lugar de
61
  Ruiz Souza 2001, pp. 98-100, y 106-107.
62
  Puerta Vílchez 2010, p. 178.
  Puerta Vílchez 2010, pp. 230-231.
60 63
  Azmoudeh 2007, pp. 193-196.

206

Domus Hispanica.indd 206 23/03/18 08:35


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

tría, o de trigonometría esférica. La figuración artís- lor de los números, la geometría y la armonía de la
tica de la ciencia, donde “la mirada es cautivada y la Creación67. Centrados en al-Andalus, entre otros,
razón trabada”64, constituye parte de los signos que es obligado recordar al cordobés, comentarista de
guían a la esencia de la Creación y del creador en la obra de Aristóteles, Ibn Rušd (1126-1198) que
esos esquemas escalares aludidos. Además se trata tal como nos recuerda Puerta Vílchez “pone en
de una creación dinámica en continuo movimiento juego a lo largo de toda su obra las relaciones nada
regenerador, tal como se ve en el agua que discurre simples entre el orden natural, el orden de las activi-
sin cesar por todo el palacio. Agua que crea el “jar- dades artístico-técnicas y el orden cognoscitivo”68.
dín feliz” o al-riyād� al-sa’īd tal como las fuentes de- Y por supuesto volvemos la mirada al ya citado
nominan al Palacio de los Leones de la Alhambra. sufí “Del otro lado de la razón”69, Ibn Arabí, cuyas
Volvemos al tema de la ciencia y como ésta ha obras enlazan en perfecta sintonía con el proyec-
quedado infravalorada en muchos de nuestros dis- to global del Palacio de los Leones, a través de esos
cursos cuando se ha vinculado con el fenómeno modelos escalares tan insistentemente repetidos en
religioso, la mística o el hermetismo. Llull o Juan este estudio.
de Herrera, místicos indiscutible el primero y gran
seguidor suyo el segundo, realizaron grandes avan- 4. A modo de conclusión. El Palacio de
ces en el mundo científico, y el segundo, incluso, los Leones: maŷlis de Muhammad V
puso en marcha en 1582 la academia de matemá-
La literatura, en especial la prosa narrativa, a lo lar-
ticas de Madrid. Respecto a Ramón Llull, la torpe
go de la Baja Edad Media, será capaz de contar la
manipulación que se ha producido de sus plantea-
realidad cortesana y de crear una realidad ficticia
mientos científico-filosóficos, a los que se ha vin-
o virtual, donde se definen los ideales y principios
culado con el ocultismo o la magia, o simplemente
morales de virtud que todo caballero, o príncipe,
con lo irracional65, ha ocasionado la distorsión, el
debe conseguir. En palabras de Gómez Redondo,
desdén o sencillamente la incomprensión y olvido
de su legado por buena parte de la historiografía El análisis de la ficción literaria medieval debe par-
tal como llamó la atención el historiador del arte tir de dos consideraciones previas: 1) la ficción es
George Kubler respecto a la dimensión intelectual un proceso narrativo que conlleva el descubrimien-
del mallorquín y su valoración en el mundo mo- to de una serie de imágenes reales, primeramente
derno66. Sería muy simplista, desde el racionalismo inventadas y, con posterioridad, imitadas; 2) por
positivista de la sociedad actual, reducir todo eso ello, la ficción constituye el medio más seguro de
que hoy conocemos como “hermetismo” con algo conocer tanto la realidad como las diversas relacio-
sencillamente exotérico, oculto, o irracional caren- nes que el individuo mantiene con ella… la ficción
articula mecanismos de comunicación que permi-
te de toda lógica. Es indudable que lo racional y lo
ten al ser humano adquirir unas determinadas cla-
irracional conviven en un extraño maridaje, como
ves de identidad…70
la mitología con la religión, o la religión con la filo-
sofía y la ciencia. En el mundo islámico nos encon-
Aquí radica para nosotros el nacimiento del pala-
tramos también con todo ello. Se hace necesario
cio de la virtud del príncipe.
aludir a fenómenos culturales como el de los Her-
En este contexto entenderemos que junto a la
manos de la Pureza que a finales del siglo X compu-
historia, la ciencia o la justicia, también tenga su
sieron desde el neopitagorismo y el neoplatonismo
importancia el juego71, la caza, y por supuesto el rico
una enciclopedia, conocida desde fechas tempra-
mundo literario en su conjunto, en el que se busca
nas en al-Andalus, donde aparece con fuerza el va-
la obtención del triunfo en una realidad simulada
llena de adversidades (viajes fantásticos, lucha con
64
  Según el verso ya aludido del poema de Lindaraja.
65
  Domínguez Reboiras 2010, pp. 361-385. Ello ha oca- seres sobrenaturales, torneos en el marco del amor
sionado el olvido de la trascendencia de los postulados lulianos cortés, etc.), pues recrean a su manera de forma in-
en la ciencia en general, desde la física a la medicina.
66
  Kubler 1983, pp. 182-183. Resulta sorprendente en 67
  Puerta Vílchez 1997, pp. 183-206.
la historiografía del arte español la poca importancia que ha 68
  Puerta Vílchez 1997, p. 675.
adquirido la figura de Llull. Importantes personajes como 69
  Tomando el título del apartado que Puerta Vílchez de-
Don Juan Manuel, Fernando el Católico o Felipe II han sido dica en su libro a Ibn Arabí. Puerta Vílchez 1997, pp. 744-805.
seguidores de su obra, e incluso científicos de la talla del arqui- 70
  Gómez Redondo 1999, II, p.1315.
tecto Juan de Herrera. 71
  Bardiès-Fronty y Dunn-Vaturi 2012.

207

Domus Hispanica.indd 207 23/03/18 08:35


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

telectual y también física, la lucha y la victoria que cada de los sesenta del siglo XIV y en concreto del
antes parecían quedar circunscritas solamente al año de 1364. No deja de ser sorprendente que los
campo de batalla. Así entenderemos mejor el ca- promotores de ambas construcciones, el Cardenal
rácter del Palacio de los Leones de la Alhambra y Gil de Albornoz y Muhammad V, dispusieran de
del Palacio de la Montería del Alcázar de Sevilla, tal un similar escudo, el de la Banda, lo que nos habla
como hemos propuesto recientemente y estamos de su relación con la Corona de Castilla y León.
investigando en estos momentos72. En la Sala de los En 1364 se construía el Palacio de la Montería de
Reyes de la Alhambra de Granada, para nosotros la Pedro I en el Alcázar de Sevilla según reza su mo-
biblioteca del palacio73, se disponen tres pequeñas numental fachada. Un año antes, a dicho palacio
alcobas en su muro oriental, cubiertas por cúpulas hispalense llegó el gran sabio tunecino Ibn Jaldún,
de piel donde se disponen las célebres pinturas por amigo del célebre intelectual nazarí Ibn al-Jatib,
todos conocidas. En la cúpula central diez persona- encabezando una embajada de Muhammad V al
jes hablan entre sí sobre un fondo dorado. Consi- rey de Castilla. ¿Cuántos sabios e intelectuales del
derados reyes por buena parte de la historiografía, Occidente de entonces, donde no faltaría el canci-
hemos defendió que más bien se trataría de la re- ller Pero López de Ayala, se darían cita en 1363 en
presentación de sabios hablando entre sí y enno- Sevilla? Muchos de ellos indudablemente conoce-
blecidos en su atuendo (ricas telas, espadas). Solo rían a Gil de Albornoz y a Muhammad V. Pedro
uno de los personajes no habla con nadie. Creemos I, enemigo del prelado conquense y amigo del rey
que podría tratarse de una escena de maŷlis, del rey nazarí, también llevaba entre sus blasones el escu-
Muhammad V, rodeado de sabios, como los que do de la Banda. Escudo que estaba solo reservado
aparecen en las academias antiguas, o en tantos y a los grandes hombres de la Castilla bajomedieval.
tantos mosaicos romanos74. Llama la atención que Aquella corona multicultural y diversa de Castilla
junto a todos los personajes se disponga, sobre la y León, de la que era vasallo el reino nazarí de Gra-
línea de imposta de la cúpula, un pequeño escudo nada, hizo en última instancia posible que coinci-
de la Banda. Creemos que ello podría aludir a un dieran en el tiempo, y paradójicamente durante el
mismo reinado. Las cúpulas de la misma sala que controvertido reinado de Pedro I, la fundación del
flanquean a norte y sur la alcoba anterior presentan Real Colegio Mayor de San Clemente en Bolonia y
escenas claramente literarias, sobre un fondo de pai- la construcción de al-riyād� al-sa’ īd de la Alhambra,
saje y arquitectura, donde no falta la caza, el salvaje o si se prefiere el Jardín Feliz de Muhammad V.
y la dama, el castillo del amor, el combate, el juego
del ajedrez, la fuente de la vida, etc75. Es una alusión
Bibliografía
evidente a ese concepto de adab comentado ante-
riormente, es decir al conjunto de conocimientos y Abbadi 1973 = A. M. al-Abbadi, El Reino de Gra-
virtudes que todo príncipe debe poseer y cultivar. nada en la época de Muhammad V, Madrid
Esperamos que después de estas páginas se haya 1973.
entendido que el Palacio de los Leones es fruto de Azmoudeh 2007 = K. Azmoudeh, “Création”, en
un proyecto exquisito y complejo que quiere pre- M.A. Amir-Moezzi (dir.), Dictionnaire du Co-
sentar la cosmovisión o la Creación en su totalidad. ran, París 2007.
Donde la ciencia y la religión se engarzan a la per- Badía, Bonner 1993 = L. Badía, A. Bonner, Ramón
fección en la ortodoxia islámica. LLull: Vida, pensamiento y obra literaria, Bar-
Terminamos a modo de colofón recordando celona 1993.
al Real Colegio de España en Bolonia, causa que Bardiès-Fronty, Dunn-Vaturi (2012) = I. Bardiès-­
explica la existencia de este trabajo. En el comien- Fronty, A.E. Dunn-Vaturi (coms.), Art du jeu,
zo de estas páginas hablábamos de la creación del jeu dans l’art de Babylone à l’Occident Médiéval,
Real Colegio y del Palacio de los Leones en la dé- Paris 2012.
Burckhardt 1976 = T. Burckhardt, Art of Islam.
  Ruiz Souza 2016, pp.319-337.
72
Language and Meaning, World of Islam Fes-
  En consonancia con otras construcciones del mundo
73
tival, S/L, 1976 (trad. Española: Barcelona
islámico, véase Calvo Capilla 2013, pp. 68-78.
74
  Ibid.
1988).
75
  Sobre las pinturas de la Sala de los Reyes de la Alham- Calvo Capilla 2012 = S. Calvo Capilla, “Madinat
bra véase el libro monográfico: Robinson y Pinet 2008. al-Zhara y la observación del tiempo: el renacer

208

Domus Hispanica.indd 208 23/03/18 08:35


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

Juan Carlos Ruiz Souza

de la Antigüedad Clásica en la Córdoba del si- Honerkamp 2009 = K.L. Honerkamp, “Ibn
glo X”, en Martínez Taboada, Paulino Monte- ‘Abbâd of Ronda (1332-1390). His influence
ro, Ruiz Souza 2013, pp. 131-160. in Andalusia and al-Maghreb”, en A. González
Calvo Capilla 2013 = S. Calvo Capilla, “Ciencia Costa, G. López Anguita (eds.), Historia del
y adab en el islam. Los espacios palatinos dedi- Sufismo en Al Andalus. Maestros sufíes de al-An-
cados al saber”, en Martínez Taboada, Paulino dalus y el Magreb, Córdoba 2009, pp.143-163.
Montero, Ruiz Souza 2013, pp. 51-78. Ibn Jaldún 1997 = Ibn Jaldún, “De la ciencia del
Calvo Capilla 2014 = S. Calvo Capilla, “Images and sufismo”, en Al-Muqadddimah. Introducción a
Knowledge of Classical Antiquity in the Palace la historia universal, México 1997 (2.ªedic.),
of Madinat al-Zahra’ (Cordoba, 10th century): pp. 863-881.
Its Role in the Construction of the Caliphal Le- Kubler 1983 = G. Kubler, La obra del Escorial, Ma-
gitimacy”, Muqarnas 31, 2014, pp. 1-33. drid 1983.
Campos, Carrero, Suárez, Teijeira 2013 = M.D. Lirola Delgado 2004 = J. Lirola Delgado et al.,
Campos, E. Carrero, A. Suárez, M.D. Teijeira, “Ibn al-Jatib al-Salmani, Lisan al-Din”, en J. Li-
Librerías catedralicias. Un espacio del saber en la rola Delgado, J.M. Puerta Vílchez (dirs. y eds.),
edad media y moderna, León-Santiago de Com- Biblioteca de al-Andalus, 7 vols., Almería 2004,
postela 2013. vol. 3, pp. 643-698.
Dold-Samplonius 1992 = Y. Dold-Samplonius, Lumières de la sagesse 2013 = É. Vallet, S. Aube,
“Practical Arabic Mathematics: Measuring the Th. Kouamé (dirs.), Lumières de la sagesse. Éco-
Muqarnas by al-Kashi”. Centaurus 35, 1992, les médiévales d’Orient et d’Occident, Paris 2013,
pp. 193-242. pp. 53-59.
Domínguez Reboiras 2010 = F. Domínguez Re- Martínez Taboada, Paulino Montero, Ruiz Souza
boiras, “La recepción del pensamiento luliano 2013 = M.P. Martínez Taboada, E. Paulino
en la Península Ibérica hasta el siglo XIX. Un Montero, J.C. Ruiz Souza (eds.), Palacio y Gé-
intento de síntesis”, Revista de lenguas y litera- nesis del Estado Moderno en los Reinos Hispanos,
turas catalana, gallega y vasca XV, 2010, pp. VI Jornadas Complutenses de Arte Medieval,
361-385. Anales de Historia del Arte 23, número especial
Franco Sánchez 2009 = F. Franco Sánchez, “Los II, 2013.
Banu Sid Bono/a: mística e influencia social Massignon 1921 = L. Massignon, “Les methodes
entre los siglos XI y XVII”, en A.González Cos- de realisation artistique des peuples de l’Islam”,
ta, G. López Anguita (eds.), Historia del Sufis- Syria II, 1921, pp.47-53 y 149-160.
mo en Al Andalus. Maestros sufíes de al-Andalus Montesinos Amilibia 2010 = J.M. Montesinos
y el Magreb, Córdoba 2009, pp. 165-190. Amilibia, “Grupos cristalográficos y topolo-
Gareil 2013 = R. Gareil, “La fabrique de maîtres. gía en Escher”, Revista de la Real Academia de
L’apparition des oulémas dans l’Orient islami- Ciencias Exactas, Físicas y Naturales 104, 2010,
que (VIIe - XIe siècle)”, en Lumières de la sagesse pp. 27-47.
2013, pp. 53-59. Nuere Matauco 2001 = E. Nuere Matauco, Nuevo
Gómez Redondo 1999 = F. Gómez Redondo, His- tratado de la carpintería de los blanco y la verda-
toria de la prosa medieval castellana, II El Desa- dera historia de Enrique Garavato, carpintero de
rrollo de los géneros. La ficción caballeresca y el lo blanco y maestro del oficio, Madrid 2001.
orden religioso, Madrid 1999. Pérez Gómez, Gutiérrez Calderón, Ruiz Garrido,
Grabar 1963 = O. Grabar, “The islamic dome, 2007 = R. Pérez Gómez, P. Gutiérrez Calderón,
some considerations”, Journal of Society of Ar- C. Ruiz Garrido, “La búsqueda y materialización
chitectural Historians XXII, 1963, pp. 191-198. de la belleza. La geometría del poder”, en 7 Paseos
Grabar 1980 = O. Grabar, The Alhambra, Cam- por la Alhambra, Granada 2007, pp. 485-542.
bridge 1978 (Trad. Española: Madrid 1980). Pérez Monzón 2002 = O. Pérez Monzón, “Icono-
Grabar 1992 = O. Grabar, The mediation of orna- grafía y poder real en Castilla. Las imágenes de
ment, Princeton 1992. Alfonso VIII”, Anuario del Departamento de
La Gran Conquista de Ultramar 1951 = La Gran Historia y Teoría del Arte XIV, 2002, pp. 19-41.
Conquista de Ultramar, P. de Gayangos (ed.), Pérez Monzón 2006 = O. Pérez Monzón, “La
BAE, vol. 44, Madrid 1951. dimensión artística de las relaciones de con-

209

Domus Hispanica.indd 209 23/03/18 08:35


Pdf concesso da Bononia University Press all'autore per l'espletamento delle procedure concorsuali

El Palacio de los Leones. Al-Riyād� Al-Sa’īd, el Jardín Feliz del Conocimiento. Arte y visión islámica de la Creación

flicto”, J.M. Nieto Soria, La monarquía como special offprint of Medieval Encounters 14, 2-3,
conflicto en la Corona castellano-leonesa (c. 2008.
1230-1504), Madrid 2006, pp. 547-620. Rodríguez Estévez, 2006 = J. CL. Rodríguez Es-
Pérez Monzón 2007 = O. Pérez Monzón “Quan- tévez, “El espejo y la serpiente. Una aproxi-
do rey perdemos nunq[u]a bien nos fallamos. La mación al jardín islámico”, en F. Roldán Castro
muerte del rey en la Castilla del siglo XIII”, (ed.), Al-Andalus y Oriente Medio: pasado y pre-
Archivo Español de Arte LXXX, 320, 2007, sente de una herencia común, Sevilla 2006, pp.
pp. 379-394. 167-198.
Pérez Monzón 2009 = O. Pérez Monzón, “He- Rodríguez Porto 2005 = R.M. Rodríguez Porto,
ráldica versus imagen”, en I.G. Bango Torviso “María de Molina y la Educación de Alfonso XI:
(dir.), Alfonso X el Sabio, Murcia 2009, pp. 94- la Semblanzas de Reyes del Ms. 7415 de la Biblio-
101. teca Nacional”, Quintana 5, 2006, pp. 219-231.
Pérez Monzón 2010 = O. Pérez Monzón “Cere- Rucquoi 1993 = A. Rucquoi, “El Rey Sabio: cultu-
monias regias en la Castilla Medieval. A pro- ra y poder en la monarquía medieval castellana”,
pósito del llamado Libro de la Coronación de en L. Hernando Garrido (coord.), Repoblación
los Reyes de Castilla y Aragón”, Archivo Español y reconquista, Madrid 1993, pp. 77-88.
de Arte LXXXIII, 332, 2010, pp. 317-334. Ruiz Souza 2000 = J.C. Ruiz Souza, “La cúpula de
Puerta Vílchez 1990 = J.M. Puerta Vílchez, Los mocárabes y el Palacio de los Leones de la Al-
códigos de utopía de la Alhambra de Granada, hambra”, Anuario del Departamento de Historia
Granada 1990. y Teoría del Arte XII, 2000, pp. 9-24.
Puerta Vílchez 1997 = J.M. Puerta Vílchez, His- Ruiz Souza 2001 = J.C. Ruiz Souza, “El palacio de
toria del pensamiento estético árabe. Al-Anda- los Leones de la Alhambra: ¿Madrasa, Zâwiya y
lus la estética árabe clásica, Madrid 1997. Tumba de Muhammad V?”, Al-Qantara XXII, 1,
Puerta Vílchez 2009 = J.M. Puerta Vílchez, “La 2001, pp. 77-120.
peripecia política y mística de Ibn al-Jatib en- Ruiz Souza 2012-13 = J.C. Ruiz Souza, “Alfonso X
tre la Granada Nazarí y el Magreb meriní”, en y el triunfo de la visualización del poder”, Alca-
A. González Costa, G. López Anguita (eds.), nate. Revista de Estudios Alfonsíes. Cátedra Al-
Historia del Sufismo en Al Andalus. Maestros fonso X El Sabio VIII, 2012-2013, pp. 221-259.
sufíes de al-Andalus y el Magreb, Córdoba Ruiz Souza 2013 = J.C. Ruiz Souza, “Los espa-
2009, pp. 119-142. cios palatinos del rey en las cortes de Castilla y
Puerta Vílchez 2010 = J.M. Puerta Vílchez, Leer Granada. Los mensajes más allá de las formas”,
la Alhambra. Guía visual del Monumento a en Martínez Taboada, Paulino Montero, Ruiz
través de sus inscripciones, Granada 2010. Souza 2013, pp. 305-331.
Robinson 2002 = C. Robinson, In praise of song. Ruiz Souza 2016 = J.C. Ruiz Souza, “El Palacio
The Making of Courtly Culture in al-Andalus de la Montería del Alcázar de Sevilla. Contra-
and Provence, 1005-1134 A.D., Leiden 2002. punto y futuro en el tardogótico”, en B. Alonso
Robinson 2006 = C. Robinson, “Trees of Love, Ruiz. J.C. Rodríguez Estévez (coords.), 1514.
Trees of Knowledge: toward the Definition of Arquitectos tardogóticos en la encrucijada, Sevi-
a Cross-Confessional Current in Late-Medie- lla 2016, pp. 319-337.
val Iberian Spirituality”, en M. Feliciano, C. Santiago Simón 1983 = E. de Santiago Simón,
Robinson y L. Rouhi (eds.), Interrogating Ibe- El polígrafo granadino Ibn al-Jatib y el sufimo.
rian Frontiers: A Cross-Disciplinary Approach Aportaciones para su estudio, Granada 1983.
to Mudéjar History, Religion, Art and Litera- Sendebar 2007 = Sendebar, M.J. Lacarra (ed.), Ma-
ture, número especial de Medieval Encounters, drid 2007.
n. 12/3, 2006, pp. 388-435. Shatzmiller 1976 = M. Shatzmiller, “Les pre-
Robinson 2008 = C. Robinson, “Marginal Orna- miers mérinides et le milieu religieux de Fès:
ment: Poetics, Mimesis and Devotion in The l’introduction des medersas”, Studia Islamica
Palace of Lions”, Muqarnas 25, 2008, pp. 1-30. XLIII, 1976, pp. 109-118.
Robinson, Pinet 2008 = C. Robinson, S. Pinet Tabbaa 1985 = Y. Tabbaa, “The muqarnas dome:
(eds.), Courting The Alhambra. Cross-discipli- its origin and meaning”, Muqarnas III, 1985,
nary approaches to the Hall of Justice Ceiling, pp. 61-74.

210

Domus Hispanica.indd 210 23/03/18 08:35