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Cuestiones lógicas

Antes de meternos de lleno en los problemas de la


filosofía, es necesario detenernos en un aspecto
importante de ella: el aspecto lógico. La filosofía utiliza
argumentos, se maneja lógicamente. Esto es así porque,
como hemos visto, y como seguiremos viendo, los
filósofos sostienen ideas, y estas ideas tienen que estar
fundamentadas para que puedan resultarnos lo más
convincente posible. Por eso, así como hay filósofos que
se dedican a reflexionar sobre la política, o sobre la
ética, también algunos se han dedicado a pensar sobre
la lógica.
La lógica se trata del estudio de los métodos y principios usados para distinguir el buen o correcto razonamiento
del malo o incorrecto. Una persona instruida en la lógica tiene mayor posibilidad de razonar correctamente que
aquella que nunca se ha detenido a pensar sobre estas cuestiones. Además, así como la lógica enseña a razonar bien,
también nos indica donde ha ocurrido un mal razonamiento, es decir, dónde han ocurrido falacias.

La estructura del razonamiento


Como ya hemos expresado, la lógica se ocupa de los
razonamientos, los cuales pueden ser correctos o incorrectos,
verdaderos o falsos. Podemos razonar interiormente, o bien
conversando con alguien, o bien de manera escrita. Por ejemplo,
supongamos que no encuentro mi celular, y sé que generalmente
dejo las cosas o bien en la mesita de luz, o bien en la mochila.
Cuando veo que sobre la mesita de luz no hay nada, concluyo
entonces que el celular debe estar en la mochila.
Cuando traducimos nuestro razonamiento en una secuencia
lógica, podemos darnos cuenta que el razonamiento, en principio,
tendría dos partes: por un lado un argumento, y por el otro, la
conclusión de ese argumento. Si alguien me preguntaste como sé
que el celular está en la mochila, debo decirle el argumento por el
cuál concluí eso.
Es importante destacar que tanto el argumento como la conclusión se dan en forma de proposiciones. Las
proposiciones son, simplemente, oraciones que pueden ser verdaderas o falsas. La conclusión de nuestro
razonamiento es que “El celular está en la mochila”. A parte, tenemos las premisas de nuestro razonamiento que
también son proposiciones, por ejemplo: “Dejo las cosas en la mochila o en la mesita de luz” o “El celular no está en
la mesita de luz”. Todas estas oraciones pueden ser verdaderas o falsas, y por lo tanto, se denominan proposiciones.
Siguiendo con el ejemplo del celular, para entender el razonamiento que hemos realizado, hemos diferenciado
entre el argumento y la conclusión. También, hemos traducido el razonamiento en proposiciones y hemos dicho que
las proposiciones del argumento se llaman premisas. Hasta el momento, podemos decir que tenemos el siguiente
esquema:
ARGUMENTO: Actividad: Traduce el razonamiento del celular utilizando
- Premisa 1 (primera proposición)
el esquema.
- Premisa 2 (segunda proposición)
------------------
CONCLUSIÓN (tercera proposición)

Ahora bien, ya teniendo algunas pistas de como ubicar premisas y conclusiones en un texto, practiquemos un poco.
Analicemos los siguientes razonamientos para luego representarlo con el esquema aprendido:
1) No tengo reloj y quiero saber qué hora es. Observo que el negocio de la esquina está cerrando, y yo sé dado mi
conocimiento de los horarios comerciales, que este comercio cierra a las 20 hs. Concluyo entonces que es esa hora.
2) Platón era ateniense, puesto que todos los discípulos de Sócrates eran atenienses y Platón era discípulo de Sócrates.
3) Si la bolsa cae, miles de inversores perderían todas sus inversiones. Por ello, la bolsa no caerá.
4) Cuando un político se mete en negocios sucios, termina en la cárcel. Ningún político terminó en la cárcel. Así es que
ningún político estuvo metido en negocios sucios.
5) Todos los gatos son negros, ya que los gatos que vi eran negros.
6) Voy a defender a un asesino en la corte ya que mi jefe me ha dicho que si no lo hago me despedirá.

FALACIAS
Seguramente te hayan llamado la atención los últimos dos razonamientos. Al fin y al cabo, los argumentos que
sostienen las conclusiones son un poco extrañas. Como habíamos dicho, hay ocasiones donde los razonamientos
pueden ser incorrectos, o falsos. Cuando esto ocurre, podemos decir que se ha incurrido en un argumento falaz. La
conclusión que se desprende del argumento nos resulta extraña, o al menos, nos deja pensando si es efectivamente
así.
En el razonamiento seis se ha caído en lo que se llama “Falacia de Generalización apresurada”, ya que no basta con
la experiencia de una única persona sobre como son los gatos para concluir que todos los gatos son negros. En otras
palabras, la muestra es demasiado pequeña como para apoyar la conclusión:
En el sexto razonamiento, tenemos lo que se llama “Falacia al garrote”, la conclusión se extrae luego de una
amenaza o se la advierte que de no concluir tal cosa habrá consecuencias desagradables.
Actividad:
Primero, busca algún diccionario o lista de falacias (internet, libros, etc). Luego, clasifica los siguientes argumentos
indicando en que falacia cae. Finalmente, haz una breve descripción sobre la falacia cometida.
1) Si estoy en España, me encuentro en Europa. Dado que estoy en Europa, estoy en España.
2) La sociedad siempre se ha desplazado montada a caballo. No hay por qué viajar ahora en coche.
3) Será mejor que estés de acuerdo con la nueva política de la compañía si deseas mantener tu trabajo.
4) La teoría de la evolución no puede ser cierta, porque si lo fuera no seríamos mejores que los monos y los simios.
5) Dices que yo no debería beber, pero tú no has estado sobrio ni un solo día en más de un año.
6) La mayoría de la gente opina lo mismo que yo, ¡las mujeres no pueden andar de short!
7) Como nobel de literatura, recomiendo el vino tinto para combatir la caspa.
8) Deberíamos tener servicio militar obligatorio. La gente no quiere entrar en la milicia porque lo encuentra
inconveniente, pero tienen que darse cuenta de que hay cosas más importantes que la conveniencia.
9) Si dejamos que los niños coman de manera incorrecta en la mesa terminarán siendo criminales, al no haber
asimilado unas normas de conducta sociales adecuadas.
10) Un australiano me robó la cartera, por lo tanto todos los australianos son ladrones.

El Argumento Ad Hominem

En una discusión en Facebook, se puede leer lo siguiente:


Rodrigo dice: “el rock es mucho mejor que la cumbia porque es más elaborada”
A lo que José responde: “la cumbia es mejor, se puede bailar y la gente lo escucha más”
Finalmente, Rodrigo remata: “obvio que pensas así porque sos un negro”
ACTIVIDAD: Reconstruir los argumentos y contestar las siguientes preguntas, ¿qué es lo que está en disputa? ¿Por
qué Rodrigo considera que José está equivocado? ¿Te parece un argumento convincente? ¿Por qué? ¿Cuál es la
relación entre “ser un negro” y afirmar que “la cumbia es mejor”? ¿Pensas que alguien que no sea “un negro” podría
pensar lo mismo?
Veamos otro ejemplo:
“Son las doce y media de la noche. Madre e hijo están otra vez discutiendo. Juan no ha vuelto para la cena, pero lo
que más molesta a Rosa es el impresionante olor a cigarrillo impregnado en la campera de su hijo.
Rosa: ¡No quiero que vuelvas a juntarte con esos chicos Juan!
Juan: ¡Pero mamá, son mis amigos!
Rosa: Esos no son tus amigos Juan, ellos son mala compañía. Los amigos de verdad no dejarían que fumes, porque
saben que daña a tu salud, que te puede agarrar cáncer, ¡qué te hace mal!
Juan: ¡Pero si vos también fumas!
El silencio invade el comedor. Rosa queda sorprendida sin saber muy bien que responder.”

1) ¿Por qué Rosa esta tan enojada? ¿Qué es lo que sostiene? ¿Cuál es su argumento?
2) ¿Cuáles son las razones que tiene Juan para no darle la razón a su mamá? ¿te parece convincente? ¿por qué?
3) ¿Crees que Rosa ya no tiene nada que decir? Imagina y escribe junto a tus compañeros una posible respuesta.

Características del AD HOMIMEM


El argumento Ad Hominem es aquel que recurre a descalificar a la persona para ganar una discusión. La pregunta
del Ad Hominem es qué ocasiones las cualidades de una persona podrían afectar la verdad o falsedad de un
enunciado y cuándo no.
En general, el ad hominem se usa de forma falaz. Llamamos falacia a argumentos que carecen de fuerza lógica.
Sin embargo, que un argumento pierda fuerza no implica que haya perdido poder persuasivo. Incluso, es posible
asegurar que la falacia hace que un argumento gane convencimiento aunque pierda su poder lógico. Es por ello que
es fundamental la importancia de su enseñanza: la capacidad de detectar falacias es la capacidad para asegurar que
un argumento es bueno o malo. Que nos quieran convencer en base a malos argumentos, es decir, argumentos
falaces, es algo que no puede dejarse pasar por alto si se quiere perseverar en nuestra capacidad de ser críticos.
El uso legítimo del Ad Hominem se puede ver reflejado mejor en el ejemplo de Juancito y el lobo. Juancito miente
acerca de que ve un lobo en reiteradas ocasiones, y, cuándo finalmente aparece un lobo, el pueblo no le cree. Aquí,
el pueblo este legitimado a no creerle a Juancito, ya que él, se ha demostrado, es un mentiroso. Y esta cualidad suya,
es lo que nos permite argüir que Juancito, muy probablemente, este mintiendo otra vez (aunque esta vez no sea así).
Por lo tanto, hay ocasiones en que las cualidades de una persona pueden llegar a indicar que el argumento que está
sosteniendo es falso.
Ahora, retomando el ejemplo de la Actividad, responde:

4) En función de lo respondido en la pregunta dos, ¿Juan está cometiendo un ad hominem falaz o legítimo? ¿por qué?
5) Presta atención a lo que ves en la tele, en la compu, en lo que lees o miras por internet y trata de recolectar
momentos en los que creas que se está utilizando un argumento ad hominem.