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DISTRITO FISCAL DEL SANTA

SEGUNDA FISCALIA PROVINCIAL PENAL CORPORATIVA DE CASMA


PRIMER DESPACHO DE INVESTIGACIÓN

EXPEDIENTE : 438-2014-50-2505-JR-PE-01
ACUSADO : , Oswaldo Mariano
DELITO : ACTOS CONTRA EL PUDOR
AGRAVIADO : MENOR DE INICIALES J.G.L.G.
Sumilla : APELACIÓN DE SENTENCIA

SEÑOR JUEZ DEL JUZGADO PENAL UNIPERSONAL DE LA PROVINCIA DE CASMA

LOLO FAUSTO TERRY MILLA, Fiscal Provincial del Segundo Despacho de Investigación de la

Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Casma, señalando domicilio legal en la Calle Mejía

y Mejía Mz C Lote 14-2º piso, de esta ciudad, ante Usted me presento y expongo:

I. PETITORIO:

Que, en el plazo establecido en el artículo 414º del Código Procesal Penal, y de conformidad

con el artículo 416° numeral 1 literal a) del citado cuerpo procesal, interpongo RECURSO DE

APELACIÓN EN PARTE contra la Resolución Nº 22 (SENTENCIA) de fecha 24 de Mayo del 2017,

mediante la cual se resuelve: CONDENAR al acusado OSWALDO MARIANO PAUCAR MORAN,

cuyas generales de ley obran en la sentencia, como autor y responsable por el delito CONTRA LA

LIBERTAD SEXUAL, en la modalidad de ACTOS CONTRA EL PUDOR DE MENOR DE EDAD

COMETIDO EN UNA RELACIÓN FAMILIAR, previsto en el inciso 3 del primer párrafo del

artículo 176- A del Código Penal y último párrafo del tipo penal, señalado en concordancia con las

circunstancias agravantes establecido por el último párrafo del artículo 173° del Código Penal, en

agravio del menor de iniciales J.G.L.G.

El recurso interpuesto tiene como finalidad que el Órgano Superior Jerárquico declare

fundado el recurso interpuesto, y en consecuencia se REVOQUE la sentencia de fecha 24 de Mayo del

2017, EN EL EXTREMO DE LA PENA IMPUESTA dado que el juzgador ha considerado para la

determinación de la pena concreta, el aplicar erróneamente la CONFESIÓN SINCERA,

disminuyendo en dos años y seis meses de pena privativa de la libertad efectiva, quedando una pena

concreta impuesta de SEIS AÑOS Y ONCE MESES DE PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD

EFECTIVA, cuando lo correcto fue condenar al imputado Oswaldo Mariano Páucar Morán,

imponiéndole la pena de OCHO AÑOS Y SIETE MESES DE PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD

EFECTIVA, SOLO APLICÁNDOSE EL DESCUENTO POR BENEFICIO DE CONCLUSIÓN

ANTICIPADA AL EXISTIR UNA CONFORMIDAD PARCIAL; habiéndose vulnerado el principio


de motivación de las resoluciones judiciales, al aplicarse indebidamente la confesión sincera.

II. EXPRESIÓN DE LOS AGRAVIOS EN QUE INCURRE LA RESOLUCION

La resolución Nº 22 (SENTENCIA) dictada el día 24 de Mayo de 2017, en el presente

proceso, incurre en los agravios contra la motivación de resoluciones judiciales y debida tutela

jurisdiccional efectiva, impidiendo que el Ministerio Público cumpla a cabalidad con su labor

persecutora de los delitos conforme lo establece el Artículo 159º de la Constitución Política del

Estado, concordante con los artículos IV del Título Preliminar del Código Procesal Penal, puesto que

ha condenado al acusado OSWALDO MARIANO PÁUCAR MORÁN, teniéndose en consideración

una pena concreta que no resulta acorde a los hechos imputados y daño causados probados por el

Ministerio Público, máxime si se ha demostrado la plena responsabilidad del sentenciado.

III. PUNTOS DE LA DECISIÓN SOBRE LOS QUE RECAE LA IMPUGNACIÓN

3.1. Que, en la Resolución objeto de impugnación, se verifica que los argumentos del juzgador para

aplicar el supuesto de confesión sincera al imputado Oswaldo Mariano Páucar Morán se encuentran

establecidos en el item 1.7.5.:

“...ahora bien en lo referido a la confesión sincera sostenida por la defensa; se considera que hay una

confesión calificada, en razón que si bien es cierto en principio al acogerse a la conclusión anticipada, el

acusado había reconocido los hechos como lo había planteado en su alegato inicial la representante del

Ministerio Público, sin embargo al declarar de manera voluntaria en juicio incorpora relato

pretendiendo justificar el hecho con ciertos matices, cuando señala que el menor agraviado le provocaba

haciendo tocamientos de su pene por encima de su ropa por lo que a ello, también el acusado le

respondía, lo que permite al juzgador atenuar la pena prudencialmente, teniendo en cuenta el segundo

párrafo del punto B del fundamento 8 del Acuerdo Plenario Extraordinario 2-2016/CIJ-116...”

Por otro lado en el item 10.3, al justificar la aplicación de confesión sincera ha precisado lo siguiente:

“...la representante del Ministerio Público, solicita se le imponga la pena de diez años de pena privativa

de libertad efectiva, pretensión punitiva que debe aplicar el Juzgado, considerando los hechos juzgados

se han suscitado en el transcurso del año dos mil trece, es decir después de que sea incorporado el

artículo 45-A al ordenamiento jurídico penal sustantivo por ley 30076; entonces para determinar la

pena concreta aplicable, se debe tener en cuenta establecido en el inciso 3 del artículo acotado que

establece cuando concurren circunstancias atenuantes privilegiadas o agravantes cualificadas, la pena

concreta se determina de la siguiente manera, literal a)Tratándose de circunstancias atenuantes, la

pena concreta se determina por debajo del tercio inferior; considerando que, en el caso de autos el

acusado reconociendo el hecho, su responsabilidad penal y reparación civil se ha acogido a la

conclusión anticipada de manera parcial, se ha ha acreditado que el acusado ha reconocido los hechos de
manera espontánea, desde el inicio de la investigación lo que se ha mantenido a nivel de juicio oral con

ciertos matices de justificación, en presencia de su abogado defensor y la representante del Ministerio

Público, lo que se ha corroborado con los medios probatorios actuados conforme a las exigencias del

artículo 160° del Código Procesal Penal, por lo que se disminuye prudencialmente hasta la cuarta parte

de pena privativa de libertad solicitada, es decir se disminuye dos años y seis meses, de tal manera la

pena parcial a imponérsele es de siete años y seis meses de pena privativa de libertad, por lo tanto al

acogerse a la conclusión anticipada también es beneficiado con el descuento de una séptima parte de la

pena, acorde al acuerdo plenario 5-2008, por lo que se concluye que la pena concreta a imponérsele al

acusado es de seis años once meses de pena privativa de libertad efectiva...”

3.2.- El Ministerio Público pasará a rebatir los argumentos que ha tenido el juzgador a fin de

disminuir la pena al sentenciado Paucar Morán por dos años y seis meses aplicando la figura procesal

de confesión sincera, de la siguiente manera:

3.2.1.- El artículo 160° del Código Procesal Penal regula como medio de prueba la confesión precisando: 1.- La

confesión, para ser tal debe consistir en la admisión por el imputado de los cargos o imputación formulada en su

contra. 2. Solo tendrá valor probatorio cuando: a) Esté debidamente corroborada por otro u otros elementos de

convicción; b) Sea prestada libremente y en estado normal de las facultades psíquicas; c) Sea prestada ante el

Juez o el fiscal en presencia de su abogado; y, d) Sea sincera y espontánea. Asimismo nuestra Corte Suprema en

el Recurso de Nulidad N° 91-2013- del Santa; al tratar respecto de la confesión Sincera en el fundamento

cuarto de dicha ejecutoria, menciona lo siguiente: “...La confesión para ser sincera requiere no solo que

sea veraz sino que sea prestada inmediatamente, sin contradicciones y que objetivamente aporte

datos suficientes, circunstanciados, sin ocultar o disminuir intencional el concurso de otras

personas, para obviar la realización más intensa de actos de investigación y/o de prueba. No cabe en

los casos de flagrancia, en atención a su fundamento político criminal, pues no se necesita para

probar la culpabilidad del detenido nada distinto a la forma y circunstancias de su intervención...”;

3.2.2.- Ahora bien los fundamentos del A quo a fin de aplicar la figura procesal de confesión sincera

calificada, se resume en el sentido que: i) el sentenciado Paucar Moran habría reconocido los hechos

por conclusión anticipada, ii) el sentenciado de manera voluntaria en juicio incorpora relato

pretendiendo justificar el hecho imputado cuando señala que el menor agraviado le provocaba

haciendo tocamientos de su pene por encima de su ropa, por lo que a ello, también dicho sentenciado

le respondía; iii) el sentenciado reconociendo el hecho, en conclusión anticipada parcial, y que ha

sido espontánea desde el inicio de la investigación, lo que se ha mantenido a nivel de juicio oral con

matices de justificación.

3.3.3.- Partiendo de lo enunciado por el juzgador a fin de aplicar la confesión sincera este despacho
considera que no se ha realizado una debida motivación a fin de aplicar la confesión sincera y

disminuir la pena concreta impuesta que debió ser ocho años y siete meses de pena privativa de

libertad efectiva, tal es así que para demostrar la errónea interpretación del A quo, se partirá con

analizar primero la declaración indagatoria en sede fiscal con fecha 20 de abril del 2016, obrante de

folios 17/20 de la carpeta fiscal, brindada por el hoy sentenciado en compañía de su defensa técnica,

respecto de los cargos atribuidos en su contra y segundo, si ha coadyuvado con una supuesta

confesión sincera para los fines de la investigación; tal es así que de su declaración en despacho fiscal

ha referido lo siguiente: a la pregunta 6: ¿Si durante el tiempo que ha convivido con la señora Yina

Loli (hermana del agraviado), en el inmueble de la señora Marcelina Grimaray le ha efectuado en

varias oportunidades tocamientos al menor consistentes en hacerle que le agarre su pene, frotarle

su pene en sus nalgas del menor, hasta que eyacule?, responde: que no; a la pregunta 7.- ¿Cómo

explica que el menor en su declaración en Cámara Gessel, lo haya sindicado a usted como la

persona que le hizo agarrar su pene, frotarse su pene en sus nalgas hasta eyacular en varias

oportunidades?, responde: que yo creo que es un tema de venganza por parte de mi ex pareja Yina

Loli porque siempre me dijo que no iba a vivir feliz, me andaba maldiciendo; atendiendo a lo

detallado se verifica la inexistencia de la confesión sincera, al no existir aceptación plena y espontánea

de los hechos atribuidos en contra del sentenciado, desde el inicio de la investigación; si bien es cierto

el Aquo ha referido que hay una supuesta confesión espontánea, sin embargo no explica las razones

de dicha conclusión, aunado a ello la aceptación de cargos de parte del sentenciado se ha producido

dentro de una conformidad parcial en etapa de juicio oral y no desde inicio de la etapa de

investigación.

3.3.4. Así también, se debe tener en cuenta que el Ministerio Público con la Declaración coherente y

consistente del menor agraviado en Entrevista Única de Cámara Gessel, su pericia psicológica,

declaraciones testimoniales de las personas de Marcelina Grimaray Rurush, Jhina Judith Loli

Grimaray madre y hermana del menor respectivamente, asimismo la declaración de la perito médico

legista Karla Flores Franco, contaba con medios de prueba suficientes a fin de enervar la presunción

de inocencia del hoy sentenciado, demostrar la responsabilidad y obtener una sentencia condenatoria

por la pena prevista en el inciso 3 del primer párrafo del artículo 176- A del Código Penal y último

párrafo del tipo penal, señalado en concordancia con las circunstancias agravantes establecido por el

último párrafo del artículo 173° del Código Penal, esto es de diez años de pena privativa de libertad

efectiva, no resultando procedente el supuesto de aplicación de confesión sincera, recién en estadio

de juicio oral a través de la figura procesal de conformidad parcial donde se admite los cargos

atribuidos por el Ministerio Público frente a los medios de prueba contundentes. Al respecto, resulta

pertinente traer a colación la jurisprudencia emitida por la Corte Suprema en el Recurso de Nulidad

N° 1392-2011- LIMA, que precisa: “...sin embargo, el Órgano sentenciador ha aplicado de manera indebida
como sustento de rebaja de la pena, la confesión sincera prevista en el artículo ciento treinta y seis del Código de

Procedimientos Penales, en efecto, en tantas veces mencionado Acuerdo Plenario (5-2008- Conclusión

Anticipada), ha establecido al respecto que... desde una perspectiva global, el referido artículo ciento treinta y

seos del Código de Procedimientos Penales, exige la sinceridad de la confesión, que equivale a una admisión

(uno) completa, con cierto nivel de detalle que comprenda, sin omisiones significativas, los hechos en los que

participó (dos) veraz, el sujeto ha de ser culpable sin ocultar datos relevantes del injusto investigado- (tres)

persistente- uniformidad esencial en las oportunidades que le corresponda declarar ante la autoridad

competente- y (cuatro) oportuna- en el momento necesario para garantizar y contribuir a la eficacia de la

investigación-, a la que se aúna, a los efectos de la cuantificación de la pena atenuada, (cinco) su nivel de

relevancia... que en tal sentido, se advierte en el presente caso, que la declaración de responsabilidad del

encausado no ha sido oportuna, en efecto, los hechos materia de condena sucedieron el día 13 de diciembre del

dos mil ocho, en tanto que el encausado Delgado Osorio recién se apersonó al proceso mediante escrito de fecha

16 de marzo del dos mil nueve...es decir casi tres meses después, brindando su primera declaración con fecha

dieciséis de abril del dos mil nueve... que ello en modo alguno revela que el encausado Delgado Osorio haya

tenido la intención de colaborar con la justicia en el esclarecimiento del hecho, pues si ello hubiese sido así el

precitado se hubiera presentado a nivel policial y fiscal para reconocer su responsabilidad y coadyuvar a las

investigaciones, sin embargo no lo hizo, no obstante habérsele notificado debidamente en sede policial hasta en

tres oportunidades como se advierte de citaciones policiales... en consecuencia, la aceptación de cargos realizado

recién en la etapa de instrucción no puede ser considerada como confesión sincera, tanto más si hasta ese

momento del proceso, ya existía prueba de cargo que involucraba con el homicidio al agraviado Gerardo Eloy

Rojas Mendizabal...”

3.3.5.- Atendiendo a la jurisprudencia citada, se verifica similitudes con el presente caso, tal es así que

como se ha demostrado no ha existido una confesión espontánea, requisito establecido en el artículo

160 literal d del Código Procesal Penal, además el imputado no ha coadyuvado en absoluto para los

fines de la investigación, máxime si desde un inicio ha negado los cargos atribuidos en su contra, y es

a través de una conformidad parcial que acepta los cargos atribuidos en su contra, además como se

ha referido el Ministerio Público ha contado con medios de prueba suficientes a fin de obtener una

sentencia condenatoria demostrando la responsabilidad penal, sin necesidad de requerir la

aceptación de cargos del imputado, en consecuencia el A quo, ha aplicado una rebaja de la pena

concreta por confesión sincera, sin ningún sustento.

3.3.6.- En otro extremo de la sentencia recurrida, se advierte que el A quo menciona que hay una

confesión calificada atendiendo que el sentenciado Paucar Moran al declarar de manera voluntaria en

juicio incorpora un relato pretendiendo justificar el hecho con ciertos matices, cuando le señala que el

menor agraviado le provocaba haciendo tocamientos de su pene por encima de su ropa, por lo que a

ello el acusado también le respondía, argumento que le sirve a fin de atenuar la pena

prudencialmente teniendo en cuenta el segundo párrafo del punto B del fundamento 8 del Acuerdo
Plenario Extraordinario 2-2016/CIJ-116, lo cual resulta ser un argumento incongruente que escapa de

los alcances de una confesión calificada atendiendo al caso en concreto, toda vez que el juzgador

pretende justificar y asumir por cierta la versión del acusado en mérito a un supuesto de provocación

de parte de una víctima de actos contra el pudor, menor de edad, lo cual resulta totalmente

reprochable, y que dicha conclusión permitiría asumir que los menores de edad pueden provocar un

comportamiento libidonoso en su victimario, que sería en este caso actos contra el pudor, generando

una disminución de pena, lo cual resulta ser irrazonable y que ha criterio de este despacho no encaja

en el supuesto detallado en dicho acuerdo plenario del cual se precisa: “...La confesión calificada, es

decir, la incorporación en el relato del imputado de aceptación de haber intervenido en los hechos

atribuidos de circunstancias que tienden a eximir o atenuar la responsabilidad penal...”

IV. TEORÍA DEL CASO DEL MINISTERIO PÚBLICO EN EL JUZGAMIENTO

4.1. El imputado Oswaldo Mariano Paucar Moran ha mantenido una relación de sentimental con

Jhina Loli Grimaray desde 2006 hasta 2013 y han convivido en el inmueble ubicado en la

urbanización Buenos Aires s/n – Distrito de Yaután, conjuntamente con los padres y hermanos de

Jhina Loli Grimaray, entre los cuales se encontraba el menor agraviado de iniciales J.G.L.G.

4.2. Que, en los últimos años de convivencia, esto es en el año 2013, el imputado Oswaldo Paucar

Morán, aprovechando que tenía escenarios a solas con el menor agraviado por cuanto tenía la labor

de taxista y no tenía un horario fijo le realizó actos libidinosos consistentes en obligar al menor a

agarrar su pene hasta eyacular, hacerle besar su pene, así como frotar su pene en su nalgas del menor ,

para luego amenazarlo que no cuente lo ocurrido porque de lo contrario le haria daño a su hermana

Jhina Loli, habiendo cesado estos actos de tocamientos a fines del años 2013 en que culminó la

convivencia con la hermana mayor del agraviado.

4.3. Luego de los tocamientos indebidos perpetrados por el imputado Oswaldo Paucar Morán, el

menor comenzó a adoptar comportamientos de timidez, a llorar reiteradamente, a tener pesadillas

constantes en la noches, por lo que Marcelina Grimaray Rurush, (madre del menor) lo llevó al área de

psicología del Centro de Salud de Yaután para su atención respectiva, siendo que con fecha 23 de

febrero del 2016 psicóloga Jackeline Palacios Párraga, luego de entrevistar al menor agraviado, le

comunicó a su señora madre que su hijo había sido victima de tocamientos indebidos por parte del

imputado Paucar Morán, por lo que de inmediato interpuso la denuncia en la comisaría del sector,

dándose inicio a la presente investigación.

V. ACREDITACIÓN DE LOS HECHOS MATERIA DE ACUSACIÓN FISCAL

5.1. No se encuentra en discusión la acreditación de los hechos materia de investigación al tener


como parámetro impugnatorio el extremo de la pena imputanda al sentenciado Oswaldo Mariano

Páucar Morán

VI. VULNERACIÓN DEL PRINCIPIO DE LA DEBIDA MOTIVACIÓN DE LAS

RESOLUCIONES JUDICIALES O EXISTENCIA DE UNA APARENTE

MOTIVACIÓN

6.1. Que, en el ordenamiento Jurídico Peruano, el artículo 139.3 de la Constitución señala que toda

persona tiene derecho a la observancia del debido proceso en cualquier tipo de procedimiento en el

que se diluciden sus derechos, se solucione un conflicto jurídico o se aclare una incertidumbre

jurídica, en tanto que en el artículo 139.5, precisa los derechos de la función jurisdiccional “la

motivación de las resoluciones judiciales en todas las instancias (…) con mención expresa de la ley y

los fundamentos de hecho en que se sustentan”. En razón de la cual se establece que una garantía

esencial de los justiciables la constituye la motivación de las resoluciones judiciales, en la medida que

por medio de la exigibilidad de que dicha motivación sea “debida” se puede comprobar que la

solución que un Juez brinda a un caso cumple con las exigencias de una exégesis racional del

ordenamiento y no fruto de la arbitrariedad.

6.2. Es por ello que la obligación de motivar cumple la finalidad de evidenciar que el fallo es una

decisión razonada en términos de Derecho y no un simple y arbitrario acto de voluntad de quién está

llamado a juzgar, en ejercicio de un rechazable absolutismo judicial. Ante lo cual el Tribunal

Constitucional en la sentencia recaída en el EXP. N.° 00728-2008-PHC/TC ha establecido que el

derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales es una garantía del justiciable frente a la

arbitrariedad judicial y garantiza que las resoluciones no se encuentren justificadas en el mero

capricho de los magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el ordenamiento jurídico o los

que se derivan del caso.

6.3. Asimismo, en el Fundamento Jurídico 33 de la STC EXP. N.°00037-2012-PA/TC, del 25 de enero

de 2012 Caso SCOTIABANK PERU S.A.A el Tribunal Constitucional establece la exigencia de la

motivación de las resoluciones judiciales. Es así que en la sentencia recaída en el Expediente N.º

03943-2006-PA/TC, en la que el Tribunal reconoció las siguientes hipótesis de vulneración: (…) a)

Inexistencia de motivación o motivación aparente; b) Falta de motivación interna del razonamiento, que se

presenta en una doble dimensión: por un lado, cuando existe invalidez de una inferencia a partir de las premisas

que establece previamente el Juez en su decisión; y, por otro, cuando existe incoherencia narrativa, que a la

postre se presenta como un discurso absolutamente confuso incapaz de transmitir, de modo coherente, las

razones en las que se apoya la decisión. Se trata, en ambos casos, de identificar el ámbito constitucional de la
debida motivación mediante el control de los argumentos utilizados en la decisión asumida por el juez o

tribunal, ya sea desde la perspectiva de su corrección lógica o desde su coherencia narrativa.; c) Deficiencias en

la motivación externa; justificación de las premisas, que se presenta cuando las premisas [normativa y fáctica]

de las que parte el Juez no han sido confrontadas o analizadas respecto de su validez fáctica o jurídica [según

corresponda].; d) La motivación insuficiente, referida básicamente al mínimo de motivación exigible atendiendo

a las razones de hecho o de derecho indispensables para asumir que la decisión está debidamente motivada. Si

bien, como ha establecido este Tribunal, no se trata de dar respuestas a cada una de las pretensiones planteadas,

la insuficiencia, vista aquí en términos generales, sólo resultará relevante desde una perspectiva constitucional

si es que la ausencia de argumentos o la “insuficiencia” de fundamentos resulta manifiesta a la luz de lo que en

sustancia se está decidiendo; e) La motivación sustancialmente incongruente. El derecho a la tutela judicial

efectiva y, en concreto, el derecho a la debida motivación de las sentencias, obliga a los órganos judiciales a

resolver las pretensiones de las partes de manera congruente con los términos en que vengan planteadas, sin

cometer, por lo tanto, desviaciones que supongan modificación o alteración del debate procesal (incongruencia

activa). Desde luego, no cualquier nivel en que se produzca tal incumplimiento genera de inmediato la

posibilidad de su control mediante el proceso de amparo. El incumplimiento total de dicha obligación, es decir, el

dejar incontestadas las pretensiones, o el desviar la decisión del marco del debate judicial generando

indefensión, constituye vulneración del derecho a la tutela judicial y también del derecho a la motivación de la

sentencia (incongruencia omisiva).

6.4. La Corte Suprema de Justicia de La República ha determinado que la garantía procesal específica

de motivación obliga a que toda decisión jurisdiccional debe estar fundamentada con logicidad,

claridad y coherencia, lo que permitirá entender el porqué de lo resuelto, aunado a lo expuesto, la

Sala Penal Permanente de la Corte Suprema en la Casación N° 08-2007-HUAURA, ha puesto de

relieve que la no valoración –adecuada- de determinada prueba o elemento de convicción, esencial

para la resolución de la controversia, integra la garantía específica de la motivación observándose en

el caso analizado una defectuosa motivación, que invalida la resolución impugnada.

6.5. Ahora, si bien es cierto la adecuada motivación de una decisión nos brinda mayores posibilidades

de refutarla, no debe pensarse que este derecho sólo es exigible en tanto y en cuanto exista

posibilidad de impugnación; es decir, la motivación de una decisión será la que nos permita controlar

su razonabilidad, de allí su relevancia.

6.6. Consecuentemente, no consideramos arreglado a ley y a derecho el pronunciamiento emitido por

el A quo, en tanto que no se ha realizado una eficiente motivación y aplicación respecto de la

aplicación de la Confesión Sincera, en consecuencia se SOLICITA que se admita el presente recurso,

y en su oportunidad se eleven los actuados a la Sala Penal de Apelaciones, donde esperamos que se
REVOQUE la sentencia de fecha 24 de Mayo del 2017, EN EL EXTREMO DE LA PENA IMPUESTA

y REFORMÁNDOLA condenen al imputado Oswaldo Mariano Páucar Morán, como autor y

responsable por la comisión del delito de ACTOS CONTRA EL PUDOR DE MENOR DE EDAD

COMETIDO EN UNA RELACIÓN FAMILIAR, previsto en el inciso 3 del primer párrafo del

artículo 176- A del Código Penal y último párrafo del tipo penal, señalado en concordancia con las

circunstancias agravantes establecido por el último párrafo del artículo 173° del Código Penal, en

agravio del menor de iniciales J.G.L.G, imponiéndole una pena de OCHO AÑOS Y SIETE MESES

DE PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD EFECTIVA, SOLO APLICÁNDOSE EL DESCUENTO POR

BENEFICIO DE CONCLUSIÓN ANTICIPADA AL EXISTIR UNA CONFORMIDAD PARCIAL,

CONFIRMÁNDOSE EN LOS DEMAS EXTREMOS.

VII. FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA

Este Ministerio Pública sustenta su Recurso de APELACIÓN en los siguientes fundamentos de

derecho:

*Artículo 405° inciso 1 acápite a) del Código Procesal Penal, que establece que para la admisión del

recurso se requiere: a) Que sea presentado por quien resulte agraviado por la resolución, tenga

interés directo y se halle facultado legalmente para ello. El Ministerio Público puede recurrir

incluso a favor del imputado.

*Artículo 409º inciso 3 del Código Procesal Penal, que establece que la impugnación del Ministerio

Público permitirá revocar o modificar la resolución (…).

*Artículo 413° inciso 2, del Código Procesal Penal que prescribe el tipo de recurso hecho valer en el

presente escrito – Recurso de Apelación.

*Artículo 416° inciso 1 literal a) del Código Procesal Penal, establece la procedencia del recurso de

apelación contra sentencias.

*Artículo 417° inciso 1 del Código Procesal Penal, establece la competencia del Órgano Superior

que conocerá el recurso, pues contra las decisiones emitidas por el Juzgado Penal, Unipersonal o

Colegiado, conoce el recurso la Sala Penal Superior (Sala Penal de Apelaciones).

*Artículo 139° inciso 5 de la Constitución Política del Estado que señala: La motivación escrita de

las resoluciones judiciales en todas las instancias, excepto los decretos de mero trámite, con

mención expresa de la ley aplicable y de los fundamentos de hecho en que se sustentan.

POR LO TANTO:

En atención a los argumentos expuestos, solicito se conceda la apelación

interpuesta, se eleven los autos al superior en grado y oportunamente se revoque la resolución en el

extremo recurrido

Casma, 05 de Junio de 2017.