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Nombre: Gustavo Emilio Méndez Rosas.

Grupo: 325 Fecha: 23 de noviembre del 2018

Psicosis

La psicosis es un estado mental que se caracteriza por una alteración de la


percepción de la realidad. Las personas que sufren un brote psicótico
interpretan la realidad de una forma alterada. Este trastorno lo conforman
enfermedades que varían de acuerdo a sus características conocidas como
trastornos psicóticos.

El trastorno psicótico es una entidad que se caracteriza por una alteración de la


percepción de la realidad, es decir, las personas que sufren este trastorno
perciben durante un periodo de tiempo una realidad alterada que no es la que
el resto de personas viven pero que ellos mismos la creen cierta. Esta
sensación de irrealidad les genera angustia y nerviosismo y les hace mostrarse
vigilantes hacia todo lo que les rodea llegando en algunos casos al aislamiento
emocional y social. El trastorno psicótico engloba a una serie de enfermedades
muy diferentes entre sí, con causas, duraciones, evoluciones y tratamientos
diferentes y para las que es imprescindible un buen diagnóstico y tratamiento
adecuado.

Es importante mencionar que las personas que sufren estos trastornos asumen
que la percepción de la realidad es real a pesar de las evidencias. Aunque otra
persona les diga que lo que escuchan o ven no existe, la persona que lo sufre
lo puede ver y sentir.

La enfermedad más conocida dentro de los trastornos psicóticos sería la


esquizofrenia. La predisposición genética y unos factores ambientales serían la
causa desencadenante. Igualmente, sería necesario un periodo ininterrumpido
de al menos 6 meses de síntomas. La base fundamental de su tratamiento
serían los medicamentos antipsicóticos y una psicoterapia integradora.

Un episodio psicótico breve sería una reacción que podría tener una persona
vulnerable genéticamente a la psicosis y que en momentos de máximo estrés
se descompensa. La desaparición de los síntomas suele ser rápida y la
Nombre: Gustavo Emilio Méndez Rosas. Grupo: 325 Fecha: 23 de noviembre del 2018

recuperación total. El tratamiento sería con antipsicóticos durante un periodo


determinado de tiempo.

La psicosis tóxica sería otro trastorno psicótico, su causa sería el consumo de


tóxicos (Cannabis, cocaína, anfetaminas...) y en principio su tratamiento sería
el abandono total del consumo de estas sustancias.

El trastorno esquizoafectivo sería un trastorno psicótico donde episodios de


intensa tristeza o de euforia acompañan a los síntomas psicóticos (delirios y
alucinaciones); su causa sería una combinación de factores genéticos y
ambientales y su tratamiento serían los medicamentos antipsicóticos y una
psicoterapia integradora.

Otras enfermedades mentales también pueden producir cuadros psicóticos en


algún momento de la enfermedad, como el trastorno bipolar, el trastorno de
personalidad…

Otros cuadros psicóticos serían los debidos a cuadros orgánicos; un tumor, una
infección en el cerebro, una enfermedad autoinmune... el tratamiento sería el
de la enfermedad que lo provoca.

No se incluyen dentro de los trastornos psicóticos el autismo, el trastorno de la


personalidad antisocial ni el trastorno por personalidades múltiples (o doble
personalidad). Cada enfermedad que engloba el trastorno psicótico tiene su
causa más determinante, así en la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo y
el episodio psicótico breve la causa sería la presencia de unos factores
ambientales en una persona genéticamente vulnerable.

Los tóxicos jugarían un papel fundamental en la psicosis tóxica y otro tipo de


enfermedades (infecciones cerebrales, tumores...) en las psicosis de tipo
orgánico.

Las alucinaciones que son unas percepciones en las que la persona escucha,
ve o siente cosas que se originan en el interior de su propio cerebro y que,
aunque él las vive como si fueran reales no lo son.
Nombre: Gustavo Emilio Méndez Rosas. Grupo: 325 Fecha: 23 de noviembre del 2018

Los delirios son creencias falsas que la persona sostiene firmemente y que son
irreductibles a la lógica. Para ello la propia persona se apoya en algunos
detalles de la realidad, aunque los interpreta de una manera errónea.

Debemos saber que el hecho de que una persona presente un primer episodio
psicótico no significa que luego sea diagnosticado de esquizofrenia ya que en
otros trastornos psicóticos los síntomas pueden ser los mismos.

Para diagnosticar una psicosis como esquizofrenia, la mayoría de las guías


recomiendan que los síntomas deben ser continuos durante al menos seis
meses y haberse producido varios episodios con ciertas características
específicas. En cualquier caso, su psiquiatra podrá utilizar diferentes criterios
de diagnóstico y le podrá informar de los motivos de su decisión diagnóstica.

El objetivo del tratamiento es eliminar los síntomas lo antes posible para que la
persona se recupere por completo y se evite el deterioro gradual. Cuanto más
tiempo la persona presente síntomas psicóticos antes de recibir tratamiento el
pronóstico será peor y la recuperación será menor.

La base del tratamiento sería una combinación de fármacos y psicoterapia en


el caso de la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo, el trastorno bipolar y el
episodio psicótico breve. La abstención absoluta de tóxicos y el tratamiento de
la causa que lo origina sería el tratamiento de la psicosis tóxica y de las
psicosis orgánicas respectivamente.

a psicosis, independientemente de si hablamos de la esquizofrenia u otro tipo


de trastorno psicótico, debe ser tratada por un psiquiatra y a la vez, de forma
paralela, se debe aplicar un tratamiento psicológico para fomentar el bienestar
global de la persona. La terapia apropiada de psicofármacos antipsicóticos
junto con una buena terapia psicosocial son muy útiles para tratar de forma
correcta un trastorno primario subyacente. Asimismo, si los profesionales
consideran que la persona corre un riesgo mayor de hacerse daño a sí misma
o a las demás, generalmente se recomienda el ingreso hospitalario.
Finalmente, es importante remarcar que después de haberse producido un
episodio de psicosis agudo, y una vez se ha podido estabilizar a la persona, se
suele aplicar un tratamiento de mantenimiento también con antipsicóticos.