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"¿La Guerra de Hitler?" (en alemán, “Hitler's Krieg?

”) es un excelente documental que relata los


sucesos previos a la Segunda Guerra Mundial. En donde se muestra que Alemania hizo todo lo
posible por evitar la guerra, sin embargo, fue empujada al conflicto por los países aliados.

Varios puntos importantes se mencionan, algunos de ellos son:

Inglaterra y Francia tenían como objetivo destruir el Tercer Reich y su sistema económico. No
aceptarían la paz.
Estados Unidos mientras fue neutral apoyó a Rusia con equipo bélico.
Rusia esperaba continuar con "La Revolución Mundial" y comunizar toda Europa.
Italia no fue más que un peso encima de Alemania.

"No es mi ambición esto de estar en guerra, pero si lo es crear un nuevo estado nacional y social
de la más alta cultura y cada año de esta guerra me roba tiempo de aquella tarea!..."

Adolf Hitler.

La Primera Guerra Mundial, también llamada la Gran Guerra, se desarrolló entre el 28 de julio de
1914 y el 11 de noviembre de 1918. Involucró a todas las grandes potencias del mundo, que se
alinearon en dos bandos enfrentados: por un lado, los Aliados de la Triple Entente (Francia,
Inglaterra y Rusia), y, por otro, las Potencias Centrales de la Triple Alianza (los Imperios Alemán,
Austro-Húngaro y Otomano).

Pero Alemania tuvo un papel importante ya luego de su revolución industrial llego a ser una
potencia mundial, cuestión que Inglaterra no aceptaba, ya que aumentaba su competencia por los
mercados. Esto se ve reflejado en la abundancia de productos alemanes que circulaban por los
mercados ingleces, y el aumento del gasto publico para superar a Inglaterra en su flota naval.

Alemana ademas decide enfrentar a Francia, en defensa de los territorio de Alsacia-Lorena


ganados en una contienda desatada en 1871.

Finalmente la primer guerra mundial termina con el triunfo de la Triple Entente, lo que lleva la
divicion territorial y politica de los imperio Austro-Húngaro y Otomano (dibujandoce un nuevo
mapa europeo con el surgimiento de nuevos países). Y Alemania es obligada a rendirse junto con la
firma del Tratado de Versalles.

La segunda guerra mundial comienza con la invasión de Polonia por parte de Alemania en 1939 y
culmina con los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945.
Alemania gobernada por Adolf Hitler, comienza un proceso nacionalista extremo, que se propuso
recuperar los territorios perdidos durante la primer guerra mundial y no solo eso también planeó
anexar grandes extensiones de territorio en el este (Rusia). Ademas impulsó operaciones de
limpieza racial. Un punto fundamental fue el Tratado de Versalles que despojó al Imperio Alemán
de sus colonias y de territorio en el este y en el oeste. Esto generó resentimiento en el pueblo
alemán.
El 1° de septiembre de 1939 Alemania invade Polonia dando inicio a la Segunda Guerra Mundial.
Inmediatamente de ocurrido este hecho, Inglaterra y Francia, apoyados posteriormente por la
Unión Soviética, declaran la guerra a Alemania, formando el Bando de los “Aliados".
Alemania se hace de los países Nórdicos y conquista París (Francia). Sólo Inglaterra había
quedado fuera del alcance de Hitler que implementa bombardeo constante al Imperio.
Finalmente Alemania es derrotada con el ingreso de USA aliada a Inglaterra. Y posteriormente
Alemania y Austria quedaron divididas en cuatro zonas de influencia durante más de 45 años que
seria el emblema de la guerra fría a lo largo de los años.Alemania se reunificó el 3 de octubre de
1990, recobrando su plena soberanía, al quedar definitivamente suprimido el régimen de control
político y militar de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial.

Alemania en la actulidad

Desde que en 1950, Robert Schuman, el ministro francés de origen alemán, pronunciara su célebre
declaración, ambos países, Francia y Alemania, se consideran el motor de las comunidades
europeas que han dado origen a la actual Unión Europea.
La Unión Europea, y antes las Comunidades, promueve la integración continental por medio de
políticas comunes que abarcan distintos ámbitos de actuación, en su origen esencialmente
económicos y progresivamente extendidos a ámbitos indudablemente políticos. Para alcanzar sus
objetivos comunes, los estados de la Unión le atribuyen a esta determinadas competencias,
ejerciendo una soberanía en común o compartida que se despliega a través de los cauces
comunitarios.

En la actualidad Alemania junto con Francia son los mejores posicionados frente a la crisis
Europea, esto a llevado a la revista "Forbes" a mostrar a la primer ministra alemana como la mujer
mas poderosa del mundo. Así comienza una nueva repercusión de "germanofobia". Donde "
Regresa el miedo Alemán" titula el diario alemán de masas "BLIND" y para algunos sectores
Europeos, ese miedo "a la fuerza a la arrogancia al poder" de la locomotora europea es mayor
desde la reciente cumbre Brusela en la que se decidió que el único camino posible es el
alemán, el de la austeridad y estabilidad financiera..
Alemania junto a Francia son los grandes triunfante aislada de Inglaterra por su propia decisión,
quien este ultimo titulaba en sus diarios "bienvenido el cuarto Reich" y justificando que la
humanidad sera testigo de como los alemanes colonizan la economía europea en secreto,
"donde Hitler fracasó con sus medios militares, triunfa los alemanes modernos con su disciplina
presupuestaria y de mercado.
La ministra presidenta alemana aprovecha su privilegiada situación para llevar la cantante en lucha
contra la crisis. Representa al país mas rico de Europa, al mas poblado, al segundo exportador
mundial con un desempleo cercano al seis por ciento, con una deuda soberana elevada pero en
descenso, y sobre todo a una nación que aporta casi el veinte porciento del presupuesto de la
unión europea.
Introducción…………………………2
Capítulo I………………………4
Contexto histórico de Alemania 1918-1940
Capítulo II…....………………….8
Hitler al poder
Capítulo III…………13
El liderazgo de Hitler – Conceptos teóricos acerca del líder
Capítulo IV……………………………….18
La propaganda nazi
Conclusiones………………………………23
Biografía………………………24

INTRODUCCIÓN
AUTOR: JPC

En nuestra monografía el objetivo es poder ver el proceso político-ideológico llevado a cabo por
Adolf Hitler durante las décadas del 30’ y principios de la del 40’ en Alemania. Nuestra hipótesis se
basa en demostrar como Hitler apelando al sentimiento, al orgullo y al patriotismo del ser alemán
pudo “despertar” y liderar al pueblo alemán a través de la propaganda y la manipulación, (estas
muy relacionadas entre sí) una vez instalado en el poder. A través de métodos como éstos pudo
llevar a la multitud a creer en él como el salvador que todos esperaban.
Es un tema de muchísima importancia, ya que trajo consecuencias muy significantes a nivel
mundial, sobre todo en Europa .Nuestro tema a tratar responde a la relación socio-política de toda
una población.
Además se recuerda y se sostiene latente para que no vuelva a ocurrir.
Nuestro marco teórico es sustentado por el mismo Hitler en su propio libro Mi Lucha, por autores
como Johnson, Eric A., Ian Kershaw, Cothar Machtan, entre otros. También como material extra se
usará, como por ejemplo, documentales, revistas y artículos periodísticos.
La metodología de investigación que utilizaremos es la del método hipotético deductivo. La
monografía fue dividida en cuatro capítulos de tal manera que se vaya ubicando en tiempo y
espacio, relacionando y entendiendo la problemática planteada.
En el capítulo I analizaremos el contexto social, político y económico en que se encontraba
Alemania a partir de 1918, su situación local e internacional, además de ubicar especialmente a
Adolf Hitler en ese tiempo y espacio ya que nos permitirá dar un panorama general de la
problemática.
En el capítulo II trabajaremos sus inicios en la política, como se va perfilando para la llegada al
poder y como finalmente consigue llegar a ser el Führer del III Reich.
Más adelante en el capítulo III analizaremos las características de su liderazgo y sus rol de líder
carismático, también expondremos conceptos teóricos del liderazgo y todo lo que tiene que ver la
relación con las masas o grupos.
Y por último en el capítulo IV veremos el rol que cumple la propaganda política lanzada por Hitler
que estaría íntimamente relacionada con la manipulación a la sociedad alemana para despertar así
una mayor convocatoria y poder aplicar sus políticas.
En el final del trabajo monográfico expresaremos algunas conclusiones que sacamos a lo largo del
mismo.

CAPÍTULO I

Contexto histórico de Alemania 1919 - 1940

En este primer capítulo expondremos un panorama general de la situación de Alemania después


de terminada la Primera Guerra Mundial, en que posición sale de la misma, su situación política y
económica.
El surgimiento del régimen político autoritario en Alemania fue el resultado de una crisis general
que se manifestó en todos los aspectos de la vida social, después de la Primera Guerra Mundial.
Ante la incapacidad para resolver los problemas que se planteaban se “propuso” una salida que
beneficiara al pueblo alemán.
Alemania antes de la Primera Guerra Mundial había sido una gran potencia europea, compartiendo
con Francia y Gran Bretaña espacios de influencia mundial. Junto con EE.UU. eran los países con
mayor desarrollo industrial. Su industria era controlada por el Estado y se desarrollaba en sectores
como la electricidad, la química, la metalúrgica, etc. Aplicaba barreras aduaneras proteccionistas,
para cuidar su mercado interno.
En Europa existía una rivalidad entre las potencias imperialistas, las cuales con sus colonias
dominadas se repartían más de la mitad del planeta. A partir de algunos conflictos anteriores, el
creciente poder y las alianzas entre los estados se desencadenó la I Guerra Mundial, en la que
participarían Alemania, Francia, el Imperio Británico, el Imperio Ruso, Austria-Hungría e Italia, entre
otras potencias.
“La Gran Guerra también se desarrollo en el mar, con barcos y submarinos, una innovación bélica
que generó transformaciones decisivas para su desenlace.” Alemania tenía una flota importante,
pero no tanto como sí la tenía Inglaterra.
Los alemanes desarrollaron un gran arma para utilizar en el mar: los submarinos y por esto mismo
declaró la guerra del mar, cualquier buque sea neutral o este alineado con alguno de los países
participantes, iba a ser destruido si se acercaba a las aguas de los aliados para abastecerlos.
Frente a esta medida tomada por parte de Alemania, Estados Unidos se veía muy perjudicado, ya
que era el máximo proveedor de los aliados en aquellos tiempos de guerra. Hasta ese momento se
mantenía neutral desde los primeros tres años de la guerra, no participaba de los enfrentamientos
militares; y sí lo hacía de una manera indirecta aprovechando la situación de guerra para abastecer
a los países aliados vendiendo armas, alimentos, otorgando prestamos, etc. que participaban de la
misma.
Con este panorama Alemania quería empezar a hacerse dueño de las aguas, tanto de los mares
como el Mar del Norte, el Mar Báltico como de los océanos Atlántico y Pacífico. En especial la
situación que hubiese submarinos alemanes en el Atlántico molestaba a Estados Unidos, ya que
interfería el mercado con Gran Bretaña, (además de del despliegue de naves guerreras de los
aliados). Es en este momento donde Estados Unidos empieza a perder su neutralidad.
El 7 de mayo de 1915 se provoca el hundimiento del “Lusitonia”, por parte de un submarino
alemán, provocando la muerte de cientos de pasajeros, de los cuales 128 eran estadounidenses.
Este barco fue confundido con un transporte de tropas aliadas y fue derribado. Esta situación
produjo un malestar a la sociedad estadounidense, lo que llevo a que el 6 de abril de 1917 Estados
Unidos entrara en guerra con los Imperios Centrales. La intervención de este país, que venía
creciendo enormemente, beneficiado por la guerra, marcó un punto de inflexión en la contienda.
Estados Unidos envía un millón y medio de soldados de su país a Europa.
Alemania frente a esta situación no se daba por vencida. Avanzaba en el frente occidental, y al
poco tiempo fue detenida por tropas francesas y norteamericanas.
Luego los aliados empezaron a recuperar territorios, con una serie de sucesivas victorias y
finalmente derrotaron a los alemanes en el frente occidental en 1918.
En noviembre de 1918 se desarrolla una revolución en Alemania, se dio el cambio desde la
monarquía del Reich Alemán a una república pluralista, parlamentaria y democrática.
El 18 de enero de 1919 en París se juntaron mandatarios de Francia, Inglaterra y los Estados
Unidos (las potencias triunfantes) para establecer la paz. El resultado de esta reunión fue un
programa de 14 puntos elaborados por el presidente de EE.UU., Woondor Wilson.
“El programa establecía entre algunos de los puntos los convenios públicos, abolición de la
diplomacia secreta, la libre navegación de los mares, remoción de las barreras económicas
internacionales, ajuste imparcial por las demandas por colonias, autonomía para los pueblos de
Austria-Hungría, autonomía para las poblaciones de Turquía y los Estrechos, reconocimiento de la
independencia política y creación de una Liga de Naciones, entre otros.”
Estas series de pautas formaron el Tratado de Versalles. Mediante este acuerdo Alemania quedaba
como única culpable y responsable de la guerra y así debía pagar todas las reparaciones. Perdió
sus colonias, se vio obligado a reducir y desmilitarizar el ejército en todo su territorio. También tuvo
que restituir los territorios ocupados durante la guerra y devolver Alsacia y Lorena, las que le
ocuparon a Francia desde 1870.
“Los abusos del Tratado de Versalles pesan como una losa en el orgullo colectivo alemán, eso
generará un deseo revanchista frente a Francia por haber arrebatado Alsacia y Lorena y haber
humillado continuamente a Alemania, este sentimiento era muy popular y con él Hitler hará vibrar a
las masas.”
También económicamente sale muy perjudicada perdiendo bienes materiales y territorios que le
otorgaban recursos materiales, mano de obras y mercados. Poseía una deuda de guerra de 33 mil
millones de dólares. Alemania se encontraba frente a una situación delicada e irreversible. La
intervención de Estados Unidos y la consiguiente derrota de la guerra daban lugar a la búsqueda
de alguna escapatoria.
El 11 de agosto de 1919 se forma la nueva Constitución de la República de Weimar, es nombrado
presidente de la misma F. Ebert junto a un Parlamento bicameral (el Reichstag y el Reichsrat)
como máximos dirigentes elegidos por sufragio universal. Es un intento de consolidar la república,
apoyados por el Partido Socialdemócrata, el Partido Demócrata Alemán y el Partido de Centro
Católico, aunque también existía algún apoyo por parte del ejército. Los opositores a la formación
de una República por su parte eran otros sectores obreros revolucionarios que pertenecían a la
Liga Espartaquista, que intentaron tomar el control de la situación pero fueron detenidos por el
ejército. A pesar de los intentos por conseguir una estabilidad no se pudo consolidar. “La República
de Weimar no contaba con el apoyo de los sectores más poderosos de la burguesía industrial
porque sus intereses estaban siendo afectados por los representantes en el gobierno de los
obreros que exigían las reformas en el sector, esta es una causa de su inestabilidad. También lo
que sucedía era que este gobierno aceptaba al pie de la letra las condiciones impuestas en el
Tratado de Versalles, cuando la población se oponía a los acuerdos y tenía aun un espíritu de
revanchismo y de rencor.
Por esto Hitler se adhería a los industriales, ya que estos estaban descontentos por las pérdidas
territoriales ocasionadas por la firma de Versalles.”
La crisis se fue profundizando, el gobierno fue cada vez obteniendo menor cantidad de votos,
Alemania seguía padeciendo las consecuencias de la guerra, profundizando también la crisis
económica con una hiperinflación que era insostenible. Así la República se desestabilizó.
Ante la problemática que se plateaba comenzaron a resurgir movimientos nacionalistas, usando
como propaganda y reivindicamiento el orgullo del pueblo alemán y la unión del mismo para
resurgir como potencia. Comenzaron con el pensamiento de echar culpas a sectores específicos
de la sociedad, principalmente judíos y marxistas y liberales, buscar los culpables de la situación
que atravesaba el país.
Hitler pertenecía a uno de estos grupos con este pensamiento. Pertenecía al Partido Obrero
Nacionalsocialista Alemán. Pero en su intento de tomar el poder fracasó y marchó a prisión.
“En su prisión Hitler era tratado con honores. Tenía una habitación para él solo. Convocó a Hess y
empezó a dictarle su libro: Mi Lucha.”
Primero se lo condenó a 5 años de prisión. Nueve meses después, el 20 de diciembre, Hitler fue
excarcelado y en libertad podía continuar con su lucha.
En el próximo capítulo veremos como Hitler llega al poder y comienza a gobernar con su ideología.
Llegamos a la conclusión de que Alemania llegó muy débil después de la Gran Guerra y se veía
imposibilitada de resurgir frente a esta situación. Ahora tenía que pagar las consecuencias y
cumplir con los tratados de paz, que le otorgaban el título de única responsable. Hitler
aprovechando un poco esta situación se metía en un movimiento que buscaba un revanchismo. Se
quería buscar un cambio y la República de Weimar no lo consiguió, ahora se tenía que buscar otra
escapatoria y Hitler lo conseguiría.

CAPÍTULO II
Hitler al poder

En este capítulo veremos como se va formando el Partido al que Hitler se adhiere, la formación del
mismo, su composición y como va ascendiendo, conquistando cada vez mas seguidores fieles
hasta llegar al poder.
Después de la guerra, en la cual Hitler no participó militarmente, ingresa al PDA (Partido Obrero
Alemán) lo que será mas tarde el Partido Nazi. En febrero de 1920 fue elaborado un programa de
25 puntos, donde se destacan por ejemplo la revisión y rechazo del Tratado de Versalles,
principalmente la unión de Alemania y Austria, ya que querían una gran Alemania con suelo
suficiente para el pueblo germano (según Hitler Alemania necesitaba expandir sus fronteras para
atenuar su crecimiento demográfico y potenciar su desarrollo económico); la declaración de
racismo antisemita (el cual decía que solo se considera ciudadano alemán quien lleve en sus
venas sangre alemana y que el judío no la tiene); la limitaciones en torno a la libertad de prensa y
del arte, entre otros. Aquí ya se va viendo el principio totalitario de subordinación de religión,
creencias, información, creación artística, a los intereses del Estado.
Unos meses mas tarde el DAP atrajo a otros pequeños partidos nacionalistas y pasó a llamarse
Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, abreviado, Partido Nazi.
“Hitler no demoró en tomar la dirección del partido, imponiendo sus dotes de orador y organizador.”

Unos años después ya era el presidente y tenía una especie de secretaría de prensa (el Völkischer
Beobatcher). Además se junto con algunos de los héroes de la guerra como Goering y Ludendorff,
y preparó un golpe de estado, conocido como el “putsch de la cervecería” el 9 de noviembre de
1923. También se realizó una movilización en Berlín, como la “Marcha sobre Roma” de Mussolini.
Era una oportunidad para trasmitir su discurso de revanchismo, que era lo que la sociedad
alemana quería escuchar. Pero el intento de subirse al poder fracasó y los organizadores fueron
procesados y llevados a prisión.
Hitler trató de justificarse con su ideología pero no se le retiraron los cargos, aunque su exposición
le sirvió como propaganda. Entonces marchó a la cárcel.
Ya en prisión Hitler empieza a definir su futuro. Piensa en formar un partido de masas, ya que en
su intento de tomar el poder fracasó y ahora lo tendría que hacer de forma legítima, lo haría
mediante la propaganda y la prensa especialmente (esto lo desarrollaremos más tarde) buscando
mas seguidores.
En la cárcel escribe su libro llamado Mi Lucha (Mein Kampf), que en realidad no lo escribe él, sino
se lo dicta a E.Maurice Y Rudolf Hess. En ese texto se encuentra sus ideales y especialmente su
odio a los judíos, además de la falsa idea de superioridad de razas. Su odio a los judíos derivaba
de su pensamiento que lo que une, es siempre un enemigo externo, o mejor todavía, insertado en
la misma sociedad.
“Al combatir a los judíos cumplo la tarea del Señor.”
Pero este pensamiento no era nuevo. En Europa ya había existido el antisemitismo desde hace
siglos, con la aparición del cristianismo (nacido del judaísmo).
Con respecto al antisemitismo, esta era su principal ideología. Hace referencia a las actitudes en
contra del pueblo judío, que era excluido de la sociedad, discriminado y con el paso del tiempo
exterminado. Ya desde la Edad Media regularmente fueron perseguidos, con mayor o menor
intensidad, como dijimos.
Eran el enemigo principal, el culpable de todos los males de Alemania. A los judíos se los excluía
de diferentes maneras, por ejemplo cerrando sus comercios, siendo perseguidos o torturados,
marcándolos con símbolos que los identificaban frente al resto, concurriendo los niños a escuelas
solo para judíos, etc.
También el plan de exterminio se llevo adelante en los campos de concentración, donde era
“detenidos”, torturados y asesinados los judíos. Seis millones de judíos aproximadamente fueron
asesinados en estos campos de concentración durante el Nazismo.
En mayo de 1926 se aprueban los estatutos del partido, lo que reforzaba a la organización.
También formó una organización militar, con fuerzas paramilitares como las SA (tropas de asalto,
una organización paramilitar del NSDAP que llevaban uniforme de pantalones y camisas pardas
con la cruz gamada en el brazalete, era el ejercito conocido como “las camisas pardas”), dirigidas
por Röhm, y más adelante las SS, una organización militar y de seguridad del Partido
Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores y que también seria una guardia personal para
Hitler.
Hitler le adhirió un símbolo a su partido. Se trata de la cruz gamada, un símbolo que serviría para
identificarse y sentirse parte del partido. Fue estampado en los brazaletes de los uniformes y
colocado en las banderas de cualquier ceremonia.
El partido nazi estaba formado para 1920 por artesanos (21%) trabajadores (19%), empresarios
(16%), empleados (13%), entre otros.
Para 1930 el 26% eran trabajadores, el 24% empleados, el 19% empresarios, entre otros.
Ya en 1933 el 32% eran trabajadores, el 21% empleados, 17% empresarios y 12% profesores.

El aumento de afiliados al partido fue en 1922 de 6.000 adheridos, en 1926 eran 45.000 los
miembros, en 1929 trepaban los 178.000, en 1932 eran un 1.500.000 seguidores.
Estos números en parte se deben a las creación de la Liga Nazi de Estudiantes y las Juventudes
Hitlerianas, que eran sistemas de adiestramiento para los jóvenes alemanes con el fin de
otorgarles un entrenamiento militar y desarrollar su entendimiento y obediencia a la ideología nazi.
Para ellos eran claves los jóvenes, porque eran el futuro y este partido estaba pensado para el
futuro.
“Quien tiene la juventud, tiene el futuro.”
En las elecciones de mayo de 1928 los nazis tan solo obtuvieron 12 puestos en el Parlamento, por
lo que la izquierda alcanzaba un claro triunfo. Meses más tarde se producía el crack financiero de
la Bolsa de Nueva York. La crisis económica y social dio oxígeno a los nazis.
La crisis del ’29 fue decisiva en la asunción al poder, ya que con los efectos de esta crisis se
buscaba una salida efectiva y se optó por el nazismo. Algunos historiadores consideran que sin la
crisis del `29 el Partido Nazi se hubiera visto imposibilitado de acceder al poder.
Crecía el número de desocupados antes de la crisis y por lo tanto se podía ver que la República
estaba debilitada.
Había un clima de desesperación y los desocupados llegaban a los millones. Eran masas
desesperadas tratando de sobrevivir. Las principales causas de su debilidad eran la frágil base
política que poseía y la obligación de pagar las indemnizaciones a los vencedores de la Gran
Guerra.
En las elecciones de 1930 el Partido Nacionalsocialista obtuvo 107 diputados que representaban a
casi 6,5 millones de votos (18% del electorado), lo que significaba su primer gran éxito en sus
experiencias en elecciones. Frente a ellos, 4,5 millones votaron a los comunistas que situaron 77
diputados en el Parlamento. La polarización de la vida política alemana era ya un hecho.
La imposibilidad de formar un gobierno estable llevó a la convocación de otras elecciones, serían
en julio de 1932. Los resultados fueron aún más alentadores para los
nazis, porque el Partido consiguió 230 diputados, alcanzando la mayoría (no absoluta) del
Parlamento.
El nazismo ya era la segunda fuerza política, desplazando a otros demás partidos de extrema
derecha que ocuparon su lugar históricamente.
El presidente Hindenburg se oponía a nombrar jefe de gobierno a Hitler, por lo tanto forzó a una
nueva convocatoria electoral. En esta los nazis obtuvieron 196 diputados y el presidente de la
República nombró canciller a Hitler y le encargó la formación de un gobierno.
El nuevo gabinete se formó como una asociación de partidos de centro-derecha, con el apoyo de
las fuerzas armadas (Von Papen, Hugenberg, Blomberg, etc). La razón de esa asociación radicó en
que el Partido Nazi carecía de mayoría suficiente para gobernar en solitario
Hitler entonces formaba un gobierno con solo dos ministros de su partido: Frick y Goering.
Tras formar su gobierno, Hitler convocó nuevos comicios. Pero unos días antes de su celebración,
el edificio del Parlamento alemán, (el Reichstag), fue objeto de un intencionado incendio que lo
destruyó en febrero de 1933.
Hitler aprovechó la ocasión para responsabilizar del hecho a los opositores, comunistas y
socialistas, por lo que, mediante un decreto para la protección del pueblo y el Estado, promulgó
una serie de medidas de excepción que terminaron con la libertad de opinión, prensa y asociación,
poniendo fuera de la ley a la mayor parte de la oposición.
En un ambiente de amenazas se celebraron los comicios en marzo de 1933. Éstos dieron la
mayoría (44 %, 288 diputados) al NSDAP. Hitler, una vez excluidos los comunistas, forzó al
Parlamento a que le concediese poderes especiales durante 4 años.
A partir de este momento Hitler comenzará a conseguir el mayor control y empezar a concretar sus
ideales, aplicando la propaganda, la censura, y otros mecanismos de control que veremos en los
próximos capítulos.
Durante este capítulo vimos cómo el Partido Nazi fue trepando hasta llegar al poder, a medida que
pasaban los días y no se encontraba una solución a la crisis general en la Alemania de la post
guerra, iba adhiriendo afiliados que esperanzados buscaban una solución a lo que acontecía.
Entonces Hitler en su partido apelaba al revanchismo y a plantear una posible salida. Con su
llegada al poder logró que le otorgaran la posibilidad de gobernar como quiera, sin ningún tipo de
trabas.
AUTOR:JPC

CAPITULO III
El liderazgo de Hitler – Conceptos teóricos acerca del líder

En este capítulo desarrollaremos las características del liderazgo de Hitler, los distintos
mecanismos de control, las políticas llevadas a cabo para lograr “conducir” al pueblo y como se
desenvolvía frente a las masas en sus actos, ceremonias, discursos, etc. Veremos como es la
relación líder-pueblo, la característica de líder carismático o el “Mesías” que venia a salvarlos, entre
otros puntos importantes.
También analizaremos algunos conceptos de líder carismático de Max Weber, los distintos líderes y
su función y relación con la sociedad.
El liderazgo no se basa solamente en las características de quien manda, que es una parte del
concepto, también comprende a la sociedad en masa (los que van a ser gobernados), lo que hace
posible la relación. Por eso se debe tener en cuenta las dos partes.
Al líder lo hacen, en gran medida, sus seguidores, que esperan por sus condicionamientos sociales
alguna figura de este tipo.
Se habla de condicionamientos sociales en la frase citada, ya que de algún modo, la sociedad está
predispuesta a la somatización a un líder: ante la demanda inmediata de este, por todos los
problemas de la sociedad, las crisis, etc., es necesario que alguien ocupe ese lugar.
En este sentido Adolf Hitler fue pionero, él fue el que ocupó, luego de unos años de ascensos
políticos con su Partido Nazi, ese lugar.
Para ocupar ese lugar se necesitaba principalmente de características personales capaces de
conquistar y manipular a la población para lograr su adhesión, (y Hitler las tendría); y un aparato
propagandístico, que fue vital en para implementar esta ideología, aunque de esto hablaremos mas
adelante, en el próximo capítulo.
Hitler se aferraba a los sentimientos nacionalistas para crear un vínculo que lo llevase a unificar la
nación y liderar. Para esto en sus discursos hablaba de una pureza racial para dar sentimientos de
pertenencia comunitaria y orgullo nacional, se buscaba un enemigo para echar todas las culpas
(esto ya desarrollado en capítulos anteriores).
Las masas no tienen la capacidad de juicio o razonamiento normalmente atribuible al individuo,
sino que se dejan manejar inconscientemente dentro de una especie de voluntad general de sabor
roussoniano pero absolutamente negativa; así que quien sepa excitar sus emociones y dirigir sus
acciones será definitivamente su patrón.
El líder para lograr el vínculo con el pueblo crea un espacio de identificación con la nación, un
vínculo mediante la historia, las creencias comunes, costumbres comunes, lo que sería el
imaginario colectivo, desde ese lugar operaba la creación de un espacio para actuar.

AUTOR:JPC
También se basa en el pasado para poder construir el futuro que planea. Tiene la habilidad de
convencer al pueblo de lo sucedido en la Primera Guerra, en el aspecto moral, como se faltó el
respeto al orgullo nacional y al ser alemán. También convence y se apoya en sus dos enemigos:
los judíos y los vencedores de la guerra.
“Debía su poder a dos habilidades sobresalientes. La capacidad retórica y el talento teatral. Hitler
era capaz de hablar durante horas con el fin de manipular los sentimientos de los demás. (…) El
teatro y la oratoria eran las mejores armas de Hitler. Las apariciones públicas se caracterizaban por
una marcada fantasía teatral, poseía un sexto sentido para intuir la situación anímica, las
necesidades emocionales de su auditorio y lo que este esperaba., y casi siempre sabía dar con el
tono mas adecuado.”
También además de toda la dramatización en sus discursos y apariciones públicas poseía atributos
clásicos de los políticos. Se lo caracterizaba por evaluar de antemano las situaciones y saber
cuales eran sus puntos débiles.
Los discursos públicos constituyeron el vínculo con la población.
Todo estaba controlado: la preparación de los discursos, la forma de gesticular y moverse y el tono
de voz: el de Hitler estaba sobre las 228 vibraciones por segundo, mientras que las de una voz
alterada son más o menos 200. Aunque su talento era innegable, los años de aprendizaje
recorriendo los pueblos alemanes fueron fundamentales para perfeccionar su técnica oratoria
Con respecto a la población, se escenificaban muestras generalizadas de lealtad al nuevo gobierno
en casi todos los pueblos y ciudades alemanas. Y cuando el Führer cumplía años (el “Dia de
Hitler”) se llenaban las calles de banderas y guirnaldas, incluso en los pequeños pueblos.
En las ceremonias su coche circulaba lentamente por los barrios durante más de una hora, en
medio de aclamaciones de la multitud amontonada al borde de las calles. Además se inculcó un
ritual para saludar con el brazo en alto y gritando “Heil Hitler” convirtiéndose mas tarde en
obligatorio (aunque ya lo era para los funcionarios del partido), y no usarlo era una señal clara de
disconformidad política, ni siquiera una discapacidad física era una excusa, hasta este punto
llegaba el control.
Los festejos y algunos cultos eran una manera de retribuir lo que estaba haciendo por Alemania y
todo lo que decía que haría. A medida que pasaban los años a Hitler lo iban nombrando con
distintos apodos: “Combatiente por la unidad alemana y su creador”, “Estadista y arquitecto del
nuevo Reich”, “Líder supremo de la nación”, entre otros.
Para entender mejor las dinámicas de una colectividad, hay que moverse según unas coordenadas
espacio-temporales. La coordenada espacial indica el sector social, con sus determinaciones
económicas, sus hábitos y mentalidades (…), la coordenada temporal marca el momento histórico
y los efectos generacionales, porque un chico de 18 no reacciona de la forma que un hombre de
50.
Esto se necesitaba para que el liderazgo se desarrolle todos los sectores de la sociedad y en
cualquier generación.
También se habla de un cierto carisma, es decir, un líder carismático capaz de llevar al frente un
proceso con el objetivo de implementar una ideología.
Sobre estos conceptos trabajó Max Weber, que define a líder carismático como “el liderazgo que
descansa sobre una dedicación excepcional a la santidad, el heroísmo o sobre el carácter ejemplar
de una persona individual, y sobre patrones normativos o sobre ordenes reveladas u ordenados
por él”. Weber define carisma como “cierta calidad de una personalidad individual en virtud de la
cual es colocada aparte de los hombres ordinarios y que se le asume dotada con energías o
calidades supernaturales, sobrehumanas, o por lo menos específicamente excepcionales. Estas
cualidades por ejemplo no son accesibles a las personas ordinarias, pero están referidas como de
origen divino o como ejemplar, y sobre la base de ello los individuos en cuestión son tratados como
líderes (…). Como esta calidad en cuestión podría ser juzgada en última instancia desde un punto
de vista ético, estético, es naturalmente indiferente para propósitos de su definición”.
El tipo de dominación carismática no implica que tenga éxito.

Weber también da tres tipos de ideales de liderazgo, de dominación y de autoridad:

1- Dominación carismática
2- Dominación feudal / tradicional
3- Dominación legal / burocrática
Hiler se sitúa en el tipo de dominación carismática.

También se habla de un líder que lo llaman Mesías o el Salvador, se refiere a la llegada de un líder
para sacar a delante a sus seguidores.
El Mesías nace de una exigencia social y política de resolución de una crisis, es decir, que aunque
los medios pueden ser violentos por razones contingentes, se anhela su llegada y se toleran las
primeras consecuencias nocivas en espera de que se ponga su verdadero traje de paisano; nos
encontramos otra vez con aquella percepción de crisis, es decir, de lo extraordinario que era el
contexto, que fue un factor muy considerado también en el pensamiento de Weber.
En este capítulo llegamos a la conclusión que Hitler fue el que ocupó, luego de unos años de
ascensos políticos con su Partido Nazi, el lugar de líder carismático y en primeras instancias el del
Mesías que todos esperaban frente a la crisis de Alemania.
Con toda la crisis y tensiones que implicó la pérdida de la Gran Guerra, las condiciones impuestas
del Tratado de Versalles y la crisis del 29, planeó llegar a ser ese líder o “salvador” que toda
Alemania quería y necesitaba para salir de aquella situación, aunque después de un crecimiento,
con sus políticas de autoritario fue perdiendo seguidores.
También concluimos que su manera de hablar en sus discursos, las cultos que se hacían, el
despliegue en las ceremonias y cumpleaños de él mismo, detrás de todo esto había una
manipulación y un control para llevar a cabo su ideología. Esto se verá mas aún en el próximo
capítulo en el cual desarrollaremos las propaganda política y la censura.
CAPITULO IV
La propaganda nazi

En este último capítulo veremos las distintas maneras de hacer propaganda política en el nazismo,
ejemplos de distintos tipos en los distintos medios. Además desarrollaremos los mecanismos de
censura y el exilio de reconocidos escritores y artistas que no pudieron convivir con el régimen
porque eran perseguidos.
Existía todo tipo de propaganda política y censura con el nazismo en el poder. Se buscada un
orden y una “nazificación” de los alemanes.
“La propaganda política es uno de los fenómenos dominantes en la primera mitad del siglo XX. Sin
ellas serían inconcebibles las grandes conmociones de nuestra época. Fue en gran parte gracias a
ella que Hitler debió sus victorias desde la toma del poder hasta la invasión del 40”
“El ministro de propaganda era el Dr.Joseph Goebbels, que fue nombrado por Hitler Ministro para
la Educación del Pueblo y la Propaganda, fue uno de los primeros en advertir la efectividad de los
medios masivos de comunicación en la imposición de ideas”.
Era también el encargado de promocionar o hacer públicos los avisos del gobierno. Junto a Hitler
transformaron la forma de hacer propaganda y se podría decir que la perfeccionaron.
Llevaban a cabo la propaganda sin descuido de ningún sector de difusión pública ni de los mínimos
detalles, en sintonía con las más modernas técnicas publicitarias o de divulgación audiovisual. No
dejaban nada al azar. Todo estaba cuidadosamente preparado, desde sus discursos hasta las
ceremonias.
Las características de esta propaganda se basaba en gritos de guerra, amenazas, promesas
descabelladas, que solo eran creíbles en un estado de exaltación de las masas, donde no había
tiempo para la reflexión, y sobre todo era repetitiva e intensa.
“Hitler, por su parte, descubrió que la masa, al coagularse, cobra un carácter mas sentimental, mas
femenino, que sus opiniones y sus actos son determinados mucho mas por la impresión que por la
pura reflexión. Esta es la razón del éxito de la propaganda nazi en la masa alemana; el predominio
de la imagen frente a la explicación, de lo sensible brutal frente a lo racional”.
Se noto claramente la importancia del ritmo con que se realizaban las propagandas. Ésta no
paraba mas, ni en tiempo ni espacio, era permanente para tener al pueblo en pie de acción. Lo que
si, variaba la intensidad, dependiendo del objetivo.
Los máximos símbolos que estaban en todos lados e inmediatamente lograban su efecto de
referirse al nazismo, eran la cruz gamada, el saludo hitleriano (Heil Hitler, como demostración
externa de apoyo al régimen) y el retrato del jefe en millones de ejemplares.
También abundaban el despliegue de banderas y estandartes, brillantes desfiles militares
presididos por los jerarcas, discursos, etc.
Ya durante la campaña electoral, el Partido Nazi había impreso carteles que mostraban al
venerable presidente del Reich y al “juvenil” y dinámico canciller posando en pie juntos bajo el
lema: “el mariscal y el cabo: lucha con nosotros por la paz y la igualdad de derechos” (…), la única
imagen pública de Hitler que iba a permanecer era la difundida por Goebbels, Dietrich y otros
proveedores de la propaganda oficial. Los comentarios contra Hitler quedaban ahora relegados a la
clandestinidad.
Aprovechando la situación de post guerra y por consiguiente la crisis económica que esta produjo,
el Partido Nazi comenzaba a aplicar sus políticas propagandísticas.
En su libro ya Hitler se refería a la propaganda como método de atracción de la atención de las
masas sobre hechos y necesidades. Planteaba que tenía que ser simple, precisa y los puntos mas
importantes imponerlos con mayor fuerza y repetidamente, así todo el mundo la podía entender y
por lo tanto tendría sentido.
“Toda acción de propaganda tiene que ser necesariamente popular y adaptar su nivel intelectual a
la capacidad receptiva del más limitado de aquellos a los cuales está destinada. De ahí que su
grado netamente intelectual deberá regularse tanto más hacia abajo, cuanto más grande sea el
conjunto de la masa humana que ha de abarcarse. Mas cuando se trata de atraer hacia el radio de
influencia de la propaganda a toda una nación, como exigen las circunstancias en el caso del
sostenimiento de una guerra, nunca se podrá ser lo suficientemente prudente en lo que concierte a
cuidar que las formas intelectuales de la propaganda sean, en lo posible, simples”
Para Adolf Hitler la propaganda tenía que ser simple, de esta manera llegaría a todos y seria
comprendida por todos.
Aquí marcaremos la diferencia entre propaganda y publicidad, que utilizan mecanismos parecidos
o iguales y tienen diferentes enfoques.
“La propaganda puede compararse con la publicidad en cuanto tiende a crear, transformar o
confirmar opiniones y usa algunos de los medios propios de ésta, pero se distingue de ella porque
persigue un fin político y no comercial”.
El sistema educativo fue invadido por la propaganda y nazificado. Se inculcaba la ideología en las
carpetas de los niños, el slogan principal para los niños era: “Hemos nacido para morir por
Alemania”.
Con respecto a los jóvenes también existían las Juventudes Hitlerianas, un sistema de
adoctrinamiento nazi dirigido a la juventud, dirigidas por Baldur von Schirard, ya que los jóvenes
eran el futuro, voy importante para esta ideología que estaba pensada para el futuro.
Los jóvenes mayores de 14 años estuvieron obligados a ingresar en estas organizaciones y las
chicas lo hacían en las La Liga de las Doncellas Germanas.
“Se les enseñaba algo sencillo: que Hitler era infalible”.
Existían enormes carteles propagandísticos con lemas como “La juventud sirve al Führer. Todos los
niños en las Juventudes Hitlerianas”
En estas juventudes de chicas y chicos además de recibir las doctrinas del nazismo, se
desarrollaban actividades deportivas, vacacionales, de ocio, excursiones, etc. sin salir del orden
establecido. No se podía fumar, tomar alcohol, drogarse, tener sexo, etc.
Las jovencitas lo veían en su mayoría como una oportunidad de participación y un ascenso de
estatus político, obteniendo un poder que nunca habían tenido en la sociedad nazi. Ellas tampoco
podían beber, tener sexo, ponerse vestidos cortos, maquillarse, usar zapatos con tacos largos, y si
no llevaban el peinado correspondiente en forma de castigo se les afeitaba la cabeza.
Otro tipo de propaganda también fue la de distribución de la ayuda invernal y de otras formas de
bienestar social dirigidas hacia los más pobres, con el objetivo de inculcarles el mito de que a
diferencia con el anterior gobierno marxista, Hitler si se preocupaba por los pobres.
Por ejemplo existía La Fuerza por la Alegría (una organización nazi de acción social) que durante el
periodo de 1932 – 1938, permitió que los trabajadores tuvieran acceso gratuito a viajes por mar en
modernos buques y vacaciones en la nieve. También ofrecían entradas a bajo precio a teatros,
conciertos y óperas.
Durante los primeros días del Führer, como máxima autoridad de “La nueva Alemania” las obras
públicas y los programas de creación de empleo eran en esta época los más eficaces temas
propagandísticos de los nazis.
La dimensión de la propaganda hitleriana no tenía límites. No solo se aplicaba a las grandes
ciudades, sino que en los pueblos mas pequeños, como por ejemplo los pueblitos de Alta Baviera,
mostraban enormes pancartas que llevaban diferentes consignas en torno al Führer.
“El pueblo alemán se veía encarnado así mismo en su líder, y probablemente ningún otro ser
mortal haya sido objeto de tanto amor y confianza como los depositados en Hitler”
También los artistas sufrieron el Estado Nazi. “En el teatro no se podían representar, entre muchas
obras, las obras del dramaturgo comunista Bertolt Brencht.
Tampoco se podia ejecutar la música de compositores judíos como Félix Mendelsshon o Gustav
Mahler durante los conciertos ”.
En los museos se tuvieron que sacar pinturas de artistas de la talla de Van Gogh y Picasso, y se
reemplazaron por la de otros artistas nazis, incluyendo algunas pinturas del propio Hitler.
En el cine se proyectaban películas nazis, que promocionaban el régimen. Pero éstas eran tan
malas que el público las abuchaba. Luego se sacó una disposición, que ante estas acitudes hacia
el cine nazi, se castigaban a los disconformes.
Además se produjo una importante quema de libros de autores judíos u otros que cuestionaban el
régimen.

Al final de este capítulo llegamos a la conclusión de que la propaganda nazi aprovechó el


descontento general y llevó a la manipulación de las masas que esperaban una salida a esta crisis.
Se ve un enorme control social y manipulación. La gente lo veía como el salvador que esperaban
para librar a Alemania de todos sus males.
La propaganda era muy intensa y repetitiva, tenía que estar siempre. Todo el sistema estaba muy
pensado y no se tenía que descuidar nada. Así Hitler pudo llegar a desarrollar sus políticas y
conducir el país.
También fue fundamental la manera en dirigirse a la población en sus discursos, con gestos
exagerados y ansias de poder.
CONCLUSIONES

De acuerdo a lo analizado en los capítulos anteriores consideramos que nuestra hipótesis fue
demostrada.
En el capítulo I vimos como la situación de Alemania después de la Primera Guerra Mundial,
siendo la crisis más negativa de Alemania y tuvo que pagar sus consecuencias.
Hitler frente a esta situación buscó y planificó una salida con sus políticas, apoyándose en la
propaganda para conseguir el poder.
Luego en el capítulo II desarrollamos los mecanismos por los cuales Hitler llega al poder, con su
partido, (el NSDAP o Partido Nazi). En el ya se iba perfilando como organizador y con ganas de
tomar el poder.
En el Partido comienza con los mecanismos de propaganda política, de la mano de Goebbels, para
ir conquistando aliados.
En el capítulo III caracterizamos el liderazgo del gran dictador, como era su relación con las masas
y su manera de dirigir. Con sus políticas aplicadas iba “nazificando” a Alemania, y a la vez
manipulando a la población para obtener sus objetivos. Vimos que tenía una manera particular de
dirigirse a las masas, con sus gestos y su “poder” de convicción.
Por último en el capítulo IV llegamos a la conclusión que la propaganda en el régimen nazi fue
fundamental para controlar y dirigir la nación alemana. Siempre estaba presente y tenía la finalidad
de inculcar la ideología nazi. Así Hitler recibía el apoyo y la aleación al régimen para mantenerse
en el poder. La propaganda permitió y el control permitió manipular a las masas y hacerles creer
que el “Mesías” había llegado para liberar a Alemania de todos sus males.
Hitler apelaba al revanchismo tras la Gran Guerra, la crisis económica y la búsqueda de un
enemigo (los judíos) a quien echar todas las culpas para poseer el poder.

AUTOR:JPC

BIBLIOGRAFÍA

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AUTOR:JPC[/align][/size][/color]

La acción del Estado nazi en el campo ideológico

Elemento clave de la ideología nazi fue la cuestión racial.


Hitler hablaba en su Mein Kampf de la existencia
de razas superiores y razas inferiores. El pueblo
alemán pertenecía al primer grupo.
Para evitar su contaminación y conservar la pureza
racial era menester proceder a una profunda
Mein Kampf
segregación.
Especialmente peligrosa estimaba que era la
raza judía, a la que calificaba como
degenerada y causante de gran parte de los
males de Alemania.
EL ANTISEMITISMO (odio a los judíos) existía en Europa
desde hacía siglos. Pero los nazis lo elevaron a Dibujo antisemita
la máxima categoría.
Otro ingrediente esencial de esa ideología
era la cuestión del “espacio vital”. Según esta
teoría, Alemania necesitaba expandirse allende
sus fronteras para canalizar su crecimiento
Invasión de Polonia demográfico y potenciar su desarrollo
económico.
Para ello era preciso quebrantar las limitaciones impuestas por el Tratado
de Versalles y conquistar territorios, especialmente en el oriente europeo,
a costa de los pueblos eslavos, Polonia y el inmenso territorio soviético.
La educación se utilizó como instrumento de
adoctrinamiento en los ideales del nazismo. Todos
sus niveles se vieron sometidos a un riguroso control
y los profesionales de la enseñanza fueron depurados
y encuadrados en una estructura de carácter
pseudomilitar. Los programas de estudios se
JJ. Hitlerianas
desarrollaron bajo las premisas de un profundo
racismo.
La cultura en general y el arte en
particular, experimentaron una profunda
selección, siendo reprobado y perseguido el
llamado “arte degenerado” ("Entartete Kunst").
Bajo este epígrafe se clasificaron las
tendencias vanguardistas (cubismo, dadaísmo,
Cartel sobre arte degenerado
fauvismo, impresionismo, etc) y artistas como
Picasso, Van Gogh, Munch, Kandinsky, Klee,
entre otros.
En 1937 se celebró una exposición en
Munich cuyo objeto era recuperar lo
que Goebbels había calificado como
“esencia del arte alemán”. En ella
predominó el estilo figurativo y
géneros como los bodegones, los
paisajes y la figura humana a través de
Gran exposicióm de Arte Alemán. 1937
la cual se exaltaba el ideal de belleza y
perfección de la raza aria.
En 1933 fue instituida la Cámara de la Cultura del Reich, de la que
pasaron a depender siete organismos: cine, teatro, música, prensa,
radio, literatura y arte, y en la que debían inscribirse de forma
obligatoria los profesionales que desarrollaran alguna de esas
actividades.
Los libros y la prensa fueron estrechamente vigilados por
medio de la censura, prohibiéndose la publicación de aquellos
ejemplares juzgados como depravados o atentatorios contra el
régimen.
Se quemaron públicamente miles de
volúmenes, como aconteció el 10 de mayo de
1933. Numerosos escritores debieron huir
(Thomas Mann, Bertolt Brecht, Stephan Zweig y otros).
La censura se extendió también a otras
manifestaciones expresivas como el cine o la
Bertolt Brecht
radio.
El régimen invirtió grandes esfuerzos en el
control y adoctrinamiento de la juventud. Ésta
fue encuadrada en organizaciones, entre las que
destacó la de las "Juventudes Hitlerianas", a cuyos
miembros les eran inculcados los principios del
nazismo. Se hizo énfasis en el cuidado físico y
JJ. Hitlerianas
deportivo, por ser considerados medios idóneos para
el mantenimiento de una raza sana y fuerte, base del
futuro ejército alemán.
Todas esas organizaciones fueron sometidas a una rígida disciplina
castrense.

El papel de la mujer, aunque en menor


medida que en otros regímenes similares, se
circunscribió a la esfera doméstica y su función
principal quedó reducida a la de engendrar y
educar a los hijos. Desde niños, hombres y
Apoyo a la maternidad mujeres eran separados y encuadrados en
razón a su sexo.
Se ensalzó el papel de madre y se instituyó una festividad para
conmemorarlo, llegándose a conceder premios a la fertilidad a aquellas
mujeres que lograsen una mayor descendencia.
Determinadas libertades que habían sido conquistadas por la mujer
durante la República de Weimar fueron suprimidas y sus puestos
laborales ocupados por los varones. Solo cuando durante la II Guerra
mundial escaseó la mano de obra, se acudió de nuevo a las mujeres
como sustitutas de los varones.
Junto con el terror, la propaganda fue empleada como forma de
imponer las ideas.
Se generalizó la celebración de imponentes
concentraciones de masas, presididas por
Hitler y los máximos dirigentes del partido
donde, en un ambiente de enardecido
patriotismo donde se enarbolaban los
símbolos nazis (estandartes y banderas con la
Desfile
esvástica, saludos marciales, etc).
Se construyeron escenarios permanentes para
este tipo de manifestaciones, como el
diseñado por Albert Speer -el más prestigioso
arquitecto del régimen- en Nuremberg, que
contaba con estadio, sala de congresos y
Concentración nazi amplias avenidas para el desarrollo de
desfiles.
La arquitectura se empleó como
instrumento de enaltecimiento del
régimen. Surgieron fastuosos
proyectos, como el de Germania,
diseñado por Speer, una ciudad dotada
de formidables edificios y avenidas,
Proyecto de ciudad
destinada a ser la nueva capital del
mundo.
La Segunda Guerra Mundial truncó la realización de dicho sueño.
En el centro de todos esos fastos se situaba la
figura del Führer. Incluso los Congresos del
Partido, desprovistos de un verdadero carácter
deliberativo, se convocaban para exaltar su figura.
Se alteró el calendario laboral y se instituyeron
Hitler nuevas festividades como la que conmemoraba el
cumpleaños de Hitler.
Su imagen se representó hasta la saciedad en las más diversos
escenarios y actitudes: militar, político, familiar, paternal, etc.
Figura insustituible en la organización del
aparato propagandístico del régimen fue
Joseph Goebbels. Mediante inflamados
discursos radiofónicos y artículos de prensa,
cargados de antisemitismo y xenofobia, Joseph Goebbels

encandiló a las masas.


Durante la II Guerra Mundial sus alocuciones se esforzaron en sostener
la moral del pueblo alemán alentándolo a una heroica resistencia,
cuando ya era inevitable la derrota del Tercer Reich.

Respecto a las relaciones con la


Iglesia, los nazis intentaron controlar las
dos confesiones más importantes de
Alemania, la Evangélica (mayoritaria) y la
Católica. Con la Santa Sede firmó un
acuerdo en julio de 1933 que regulaba las
Eclesiástico saludando al estilo nazi relaciones entre ambas instituciones y
contribuyó a incrementar el prestigio
internacional del régimen.
A la postre, sin embargo, esas relaciones se enfriaron, ya que una parte
del clero recelaba del control que Hitler ejercía sobre el Estado y los
métodos que utilizaba para perpetuarse en el poder.

HITLER EN CAMINO AL PODER


Hitler fue sometido a juicio. Cuando terminó, había transformado la derrota en triunfo. Impresionó
al pueblo alemán con su elocuencia y el fervor de su nacionalismo. Su nombre apareció en los
titulares. Proclamó "yo soy el único responsable, pero no soy un criminal". Su confianza en sí
mismo estaba intacta. En prisión, esperando el juicio, prometió no volver a cometer los mismos
errores. Ya sabía como construir el Estado nazi. Necesitaba al ejército alemán con él. Por lo tanto,
buscó la reconciliación con él. Ludendorff fue absuelto. Hitler y otros acusados fueron encontrados
culpables y fue sentenciado a 5 años de prisión en Landsberg. Nueve meses después, el 20 de
diciembre, Hitler era excarcelado y en libertad podía continuar su lucha: derribar el estado
democrático.

Hitler se había convertido en famoso y para los ojos de muchos, era un patriota y un héroe. La
propaganda nazi convirtió este episodio en una leyenda del movimiento. En su prisión Hitler era
tratado con honores. Tenía una habitación para él solo. Convocó a Hess y empezó a dictarle su
libro: "Mi Lucha". El libro tenía poco de autobiográfico. Durante su primer año de canciller fue el
autor más próspero de Alemania. Y por primera vez era millonario. En el régimen nazi el libro se
leyó tanto como la Biblia. Era casi obligatorio leerlo y las familias se sentían protegidas si tenían el
libro en sus hogares. Si este libro se hubiese leído antes, quizás el mundo se hubiera librado de
una catástrofe. Ahí se exponía la clase de Alemania que pretendía hacer si llegaba al poder y la
clase de mundo que quería crear mediante la conquista armada alemana.

La impronta del Tercer Reich y el bárbaro orden que Hitler impuso entre 1939 y 1945 se hallan
expuestos con aterradora crudeza y con gran extensión y detalle en ese libro. El concepto de la
vida que ahí se detalla fue abrazado fanáticamente por millones de alemanes y produjo la ruina de
muchísimos seres humanos decentes y sin culpa. Como pretendía lograr un nuevo Reich:

 Ajustando las cuentas con Francia.


 Expandiéndose hacia el este, sobre todo a costa de Rusia.

El Tercer Reich sería gobernado con el principio del caudillaje, una dictadura. No le daba
importancia a lo económico, el tema lo aburría. Creía que ninguna política económica era posible
sin una espada, ninguna industrialización era posible sin poder. En su libro, Hitler deambula de un
tema en otro. Escribió sobre todo: cultura, educación, teatro y cine. También escribió sobre lo que
será la eugenesia del Tercer Reich: el matrimonio no puede ser un fin en sí mismo, sino que tiene
que servir para su meta más alta: el aumento y la conservación de la especie y de la raza.

Veía toda vida como una eterna lucha y el mundo como una selva en la que sobrevivían los más
capaces y gobernaban los más fuertes: un mundo donde una criatura se alimenta de otra y donde
la muerte del más débil implica la vida del más fuerte. El fuerte debe dominar y no mezclarse con el
débil, sacrificando así su propia grandeza...los que deseen vivir deben luchar y los que no quieran
luchar no merecen vivir. ¿Quién era el fuerte, en valor y habilidad, el favorito de la naturaleza? El
ario. Este era el meollo del ideario nazi: la concepción de una raza superior era la base del Tercer
Reich y del nuevo orden de Hitler en Europa.

Los arios han logrado tantas cosas y conquistado supremacías pisoteando a los demás,
pensaba. Hitler se revela en su libro con un sadismo difícil de entender. Para él, la mezcla de
sangres, era un error cardenal. Ella mata a las viejas culturas y los hombres pierden resistencia.
Todos los que en este mundo no son de buena raza pertenecen a la broza, dice. ¿Y quién es la
broza? Los judíos y los eslavos. Hitler llegó a prohibir el matrimonio entre alemanes y algún
miembro de estas razas. Era ignorante de la historia y de la antropología. Para él los alemanes son
la más alta especie en la humanidad que existe sobre la tierra y lo seguirán siendo si velan con
cuidado por la pureza de su propia sangre.

Dice: "el Estado Popular debe colocar a la raza en el centro de toda vida, debe tomar las
medidas necesarias para que solamente las personas saludables puedan engendrar hijos. Sólo
hay una desgracia: traer hijos al mundo a pesar de las propias enfermedades y deficiencias. Es
reprensible privar a la nación de hijos saludables".

El dominio alemán se había convertido para él en una obsesión. No estaba de acuerdo con la
democracia: no debe haber decisiones de la mayoría, sino únicamente de personas responsables.

Un solo hombre poseerá la autoridad y el derecho para mandar. No dudaba en que construiría su
Reich. Estaba poseído de ese ardiente sentimiento de misión peculiar. Unificaría a un pueblo
elegido, purificaría la raza, lo haría fuerte, haría que sus hijos fueran señores en la tierra. Todas sus
ideas tenían raíces en la experiencia y pensamiento alemanes. El nazismo y el Tercer Reich no
eran sino una continuación lógica de la historia alemana. Primer Reich: sagrado imperio germánico
medieval. Segundo Reich: el de Bismarck, en 1871 después de la derrota de Francia a manos de
Prusia.

Ambos le habían dado gloria a Alemania. Para Hitler la república de Weimar había arrastrado
este nombre por el fango. El Tercer Reich lo restauraría, prometía Hitler. Alemania había sido
siempre un país formado de diversas naciones. No hubo crecimiento natural como nación, estaban
divididos en diminutos estados. La idea de pueblo soberano, de democracia nunca echó raíces en
Alemania. Las ideas no son propias de Hitler, sino la forma de aplicarlas. Alemania tuvo épocas
gloriosas, como la de Bismarck. La idea de la raza dominante o de los judíos como raza inferior no
era nueva en Alemania. Hitler admiraba a Nietzsche y odiaba el cristianismo: el hombre debe ser
instruido para la guerra y la mujer para la procreación del guerrero. Al final, Hitler se consideraba a
sí mismo el superhombre de la profecía de Nietzsche.

Como Hitler, Wagner también odiaba a los judíos, y el Führer admiraba a Wagner, le gustaba oír
sus óperas con mitos germanos.

Se podría considerar a H. Stewart Chamberlain como el fundador espiritual del Tercer Reich.
Este inglés vio en la raza alemana la dominante, la esperanza del futuro. Hitler lo consideró profeta,
además tenía un sentido místico de su misión personal sobre la tierra en esos días. En su libro está
salpicada la idea de genio escogido por la Providencia para conducir a un gran pueblo.

Un genio con una misión estaba por encima de la ley, no podía ser limitado por la moral
burguesa, con esta idea Hitler pudo justificar los actos más crueles cometidos a sangre fría: la
supresión de la libertad personal, la práctica brutal de los trabajos forzados, la perversión de los
campos de concentración, la matanza de sus mismos seguidores en junio de 1934, el asesinato de
los prisioneros de guerra y la carnicería masiva de los judíos.

En 1924 Hitler salió de la cárcel. Su partido y prensa estaban prohibidos, la economía alemana
se estaba recuperando y el pueblo alemán estaba comenzando a vivir normalmente. El nazismo
parecía morir.

Pero Hitler no se desanimaba fácilmente. Editó "Mi Lucha". Pocos vieron en ese libro la
continuación de la historia alemana. Señalaba a su patria el camino hacia un glorioso destino.

Los años 1925 y 1929 fueron difíciles para Hitler y los nazis. Pero él perseveraba, confiaba en
que los malos tiempos no durarían. Alemania recibió créditos y la gente parecía más feliz. El
antiguo y opresivo espíritu prusiano parecía estar muerto y enterrado.

Casi no se oía de Hitler o de los nazis. Alemania parecía haberse consolidado. El primer ministro
de Baviera levantó el castigo a Hitler y a su partido.

El 26 de febrero de 1925 se reeditó el diario y el líder habló en el primer mitin del partido nazi
resucitado. Cuatro mil seguidores se reunieron nuevamente para oírlo. Y Hitler fue tan elocuente
como siempre.

Sus camaradas ya no estaban. Tenía un nuevo objetivo:

concentrar el poder del partido en sus manos, restablecerlo como organización y buscar poder
en las instituciones constitucionales.

La bestia no estaba domesticada, amenazaba al Estado con violencia. Por dos años, el gobierno
de Baviera le prohibió hablar en público.

Hitler mudo era un fracasado. Pero también era un buen organizador. Se puso a trabajar por el
partido. Primero atrajo gente. En 1925 eran 27 mil y en 1929 ya sumaban 178 mil. La organización
política quedó dividida en dos grupos: POI (su misión era atacar y minar el gobierno) y POII
(buscaba establecer un estado dentro de otro estado). Creó las juventudes hitlerianas (10 a 15
años) y organizaciones para las mujeres.

Las S.A estaban organizadas como bandas armadas. Debían proteger los mítines nazis y
desorganizar a los otros, junto con aterrorizar a los que se oponían a Hitler. Una vez en el poder se
convertirían en el ejército. Pero las camisas pardas (S.A) no llegaron a ser más que una confusa
mezcla de chusma camorrista. Muchos de sus jefes eran homosexuales. Hitler creo las SS
(Schutzstaffel) con uniformes negros y les hizo jurar lealtad a su persona. Primero fueron una
guardia personal. El jefe definitivo fue Heinrich Himmler. Comenzaron con doscientos hombres y
terminaron dominando a Alemania e infundiendo terror en toda la Europa ocupada. El jefe supremo
del partido era Hitler. Pero la organización no era más que un conglomerado de alcahuetes,
asesinos, homosexuales, alcoholizados y chantajistas. A Hitler eso no le importaba mientras fueran
útiles. En 1926 constituyó el tribunal del partido.

Usando a un joven inquieto, Strasser, mandó a organizar el partido en el norte del país. Él
nombró de secretario a un hombre de 28 años: Paul Joseph Goebbels. Goebbels era un orador
vehemente y fanático nacionalista, tenía una pluma mordaz y una sólida educación universitaria.
Era doctor en Filosofía. Tenía un pie malo, por lo tanto no había podido ir a la guerra. La cojera le
produjo amargura. Los socialdemócratas y comunistas propusieron la expropiación de las tierras y
fortunas reales para que fueran puestas a disposición de la República. Strasser y Goebbels
propusieron apoyar la idea. Hitler se enfureció, muchos de esos antiguos gobernantes y grandes
industriales apoyaban económicamente al partido.

Hitler envió a Feder al norte para acallar a los rebeldes.

Goebbels gritó propongo que Hitler sea expulsado del partido. El 14 de febrero de 1926 Hitler
devolvió el golpe. Organizó una reunión en el sur durante un día hábil. Goebbels y Strasser
estaban en minoría y tuvieron que abandonar su programa. Goebbels oyó el discurso de Hitler y
sintió un golpe, le estaban moviendo sus cimientos. El Führer lo conquistó y lo convirtió en su más
fiel seguidor hasta el final.

Esos años Hitler pasó mucho tiempo en un refugio en los Alpes bávaros. Era su único hogar.

En 1928 invitó a su media hermana, Angela, quien llegó con sus dos hijas. Hitler se enamoró de
una de ellas, Geli Raubal, una muchacha de 20 años. No se sabe si ella también lo quería.
En 1931 Geli anunció que volvía a Viena, pero Hitler no la dejó. Al día siguiente ella se había
suicidado. Él parecía inconsolable.

Tres semanas después Hitler obtuvo la primera entrevista con el jefe alemán, Hindenburg. Era
su primera movida para llegar al poder.

La depresión del 29 le dio su oportunidad. El pueblo, duramente oprimido, clamaba buscando


una salida a su triste situación. Millones de parados querían trabajo, los tenderos ayuda. Para los
descontentos Hitler era un torbellino electoral. Desarrolló una campaña en que ofreció para los
millones de desesperados una posible esperanza en medio de la miseria general. Haría una vez
más fuerte a Alemania, se negaría a pagar las indemnizaciones, repudiaría el Tratado de Versalles,
acabaría con la corrupción, obligaría a capitalistas (especialmente judíos) a proveer con dinero al
Estado y trataría de que todo alemán tuviera trabajo y pan. Para los desesperados y hambrientos
hombres que buscaban no sólo socorros monetarios, sino nueva fe y nuevos dioses, la llamada no
fue hecha en vano.

Aunque sus esperanzas eran grandes, Hitler quedó sorprendido cuando la noche del 14 de
septiembre de 1930 llegaron los resultados de las elecciones. Dos años antes, su partido había
conseguido unos 810 mil votos y elegido 12 candidatos como miembros del Reichstag. Esta vez, su
meta era cuadruplicar esos resultados, pero consiguió 6 millones de votos que le daban 107
escaños y hacían ascender al partido nazi del noveno lugar al segundo en importancia. El PC
también había subido de 54 a 77 escaños. Engreído, Hitler volvió al propósito de atraer a dos
grupos poderosos: el ejército y los grandes industriales.

En 1930 quedó en evidencia que la propuesta nazi hacía progresos en el ejército, especialmente
en jóvenes oficiales. Los nazis comenzaron a recolectar dinero, los negociantes y banqueros les
daban, hacían colectas.

En 1931 Hitler decidió concentrar esfuerzos en cultivar amistad con influyentes magnates
industriales. Atravesó Alemania manteniendo entrevistas personales con prominentes
personalidades del mundo de los negocios. A principios de ese año Hitler había reunido en torno al
partido a una pequeña banda de hombres fanáticos y crueles que le ayudarían en su impulso final
hacia el poder y estarían a su lado en el Tercer Reich. Había cinco que destacaban de su lote de
seguidores: Roehm, Strasser, Goering, Goebbels y Frick.

En ese período, también, el camino difícil en Alemania continuaba. Había cinco millones de
obreros parados, las clases medias enfrentaban la ruina, los labradores sin poder pagar sus
impuestos, el Parlamento paralizado, el gobierno vacilante y el Presidente de 84 años se hundía en
la cenilidad. Entre los nazis crecía la confianza.

El problema político: el canciller Bruning no contaba con mayoría y comenzó a gobernar por
decreto.

HITLER, EL HOMBRE TRAS EL IMPERIO


El Tercer Reich colapsó en la primavera de 1945. Pocos
supieron lo que pasaba realmente tras su fachada. La
dictadura operó en secreto. Hitler es el último de los grandes
conquistadores en la tradición de Alejandro, César o Napoleón.
Y el Tercer Reich, el último de los imperios. En el 28 de enero
de 1933 se destituyó al anciano presidente mariscal Von
Hindenburg. Hitler, jefe del nacionalsocialismo, el partido
político más numeroso de Alemania, pedía la cancillería de la
República Democrática que había prometido destruir. Quería
abolir el régimen democrático. El Presidente tenía 86 años y aunque se oponía, flaqueó y el 30 de
enero nombró canciller a Hitler. Éste ya se hacía acompañar por Goebbels, Roehm y Goering.
Hitler había sido un vagabundo que caminaba en Viena, un soldado anónimo de la Primera Guerra
mundial, fascinante orador y austríaco. Tenía 43 años cuando lo nombraron, se emocionó. Con ese
episodio cambió la historia de la humanidad. Su nombramiento se celebró en las calles con
marchas. ¿Supo Hindenburg lo que había echado a andar? Hitler saludaba y sonreía emocionado.
Goebbels escribió: la revolución alemana ha comenzado.

Su reino duró 12 años y 4 meses. Causó una erupción violenta y destructora, desolación, calculada
carnicería de vidas y espíritu humano. Sobrepasó todas las salvajes opresiones de las eras
anteriores. Hitler fundó el Tercer Reich. Lo gobernó despiadadamente, con astucia poco común. Lo
condujo a las vertiginosas alturas y a un espantoso fin. Tenía personalidad demoníaca, voluntad de
granito, misteriosas intuiciones, fría crueldad, notable inteligencia y alta imaginación. Al final se
encontraba borracho de poder y de triunfos. A algunos alemanes y extranjeros les pareció un
charlatán. Luego tomó aura de jefe carismático, lo siguieron ciegamente como si poseyese el juicio
divino.

Nació a las 6:30 de la tarde del 20 de abril de 1889 en una modesta posada en Braunau, Austria,
en la frontera austro-germana. Hitler tenía una media hermana, Angela, que tenía una hija: Geli
Raubal, el verdadero amor de Hitler. También tenía un medio hermano, Alois, pero Hitler no quería
saber nada de él. Era el vivo recordatorio de su origen humilde. Hitler nunca habló de su familia.

A los 6 años ingresó a la escuela, era 1895. A los 15 años ya se había cambiado 7 veces de
dirección y había estado en 5 escuelas diferentes. Un compañero lo recuerda como un discutidor
autocrático, de opiniones propias, mal carácter e incapaz de someterse a la disciplina escolar. No
era trabajador. Un profesor de historia, Leopold Poetsch, influyó en Hitler. Era un fanático
nacionalista alemán. Hitler le rindió tributo en su libro. "Usaba nuestro fanatismo nacional en brote
como medio de educarnos, apelando frecuentemente a nuestro sentimiento de honor nacional.
Hizo de la historia mi tema favorito. Fue entonces cuando me convertí en un joven revolucionario" ,
escribió en su libro. Con la muerte de su padre Hitler lloró. Su madre, viuda y con dos hijos, se vio
obligada a hacerlo estudiar la carrera de funcionario civil. Pero su hijo no deseaba eso y, aunque se
querían, entre ellos hubo fricciones. A los 16 años padeció de una dolencia pulmonar y fue
mandado a la casa de su tía en Spitel.

En geografía e historia obtuvo notable, en dibujo sobresaliente, según su último informe. Al salir
de la escuela se emborrachó. Luego se mantuvo abstemio, no fumador y vegetariano. Descubre los
años más felices de su vida, entre los 16 y 19 años. Soñaba con un futuro como artista. Se negaba
a trabajar y así ayudar a su madre económicamente. Le parecía repulsiva la idea de recibir un
sueldo. La felicidad era no tener que trabajar y eso le dio libertad: soñaba, pensaba, hablaba con
amigos del mundo, escuchaba a Wagner. Un amigo lo recuerda como pálido, enfermizo, un joven
tímido y reticente con repentinos estallidos de furia histérica contra los que no estaban de acuerdo
con él. Estaba decidido a ser artista, pintor o arquitecto. Pero desde los 16 años estuvo
obsesionado con la política. Odiaba la monarquía de los Habsburgo y todas las razas no alemanas
del Imperio Austro húngaro. Tenía un amor igualmente violento hacia todo lo alemán. A los 16 años
ya era un fanático nacionalista alemán. Se hizo lector voraz. Sus obras favoritas eran de historia y
mitología alemanas.

En 1906 se fue a Viena con el dinero que le dio su madre. La primera visita le encantó. A los 18
años postuló a la Academia de Bellas Artes, pero no aprobó el ingreso. Postuló al año siguiente y
tampoco fue aceptado. Para el joven ambicioso fue el hundimiento. Sufrió el dolor del fracaso. El 21
de diciembre de 1908 murió su madre de cáncer. Fue un golpe. Había respetado al padre, pero a
su madre la quería. La muerte puso fin a sus planes de alto vuelo. Se vio obligado a conseguir su
propio dinero. Partió a Viena nuevamente. Entre 1909 y 1913 vivió años de completa miseria e
indigencia. Hitler trabajó en extrañas tareas: retirar nieve de las calles, sacudir alfombras, llevar
maletas, de peón. Durante 4 años vivió en pensiones de baja categoría, en barrios miserables, se
salvó de morir de hambre porque iba a las cocinas de caridad. Fue la época más triste de su vida.
Sufría de hambre, pero nunca trató de conseguir un trabajo fijo. No quería caer en las filas del
proletariado, de los trabajadores manuales.

No tenía vicios y usaba un largo abrigo. Para él leer era un arte: saber retener lo esencial y
olvidar lo no esencial. Fue tomando forma su visión y filosofía del mundo que fueron luego, los
cimientos de sus actos.

¿Qué aprendió tan importante? La monarquía del Danubio agonizaba. Durante siglos una
minoría germano-austríaca había gobernado un imperio formado por 12 nacionalidades diferentes.
Desde 1848 la autoridad se había ido debilitando. A comienzos del siglo XX los pueblos eslavos
pedían igualdad y autonomía nacional. Las clases bajas reclamaban derecho a voto, los
trabajadores pedían sindicatos y derecho a huelga. Hitler, joven y fanático nacionalista austro-
germano, era opuesto a estas evoluciones. Para él, el imperio se hundía en un pantano. Podía
salvarse sólo si la raza germana dominante recobraba la antigua y absoluta autoridad. Otras razas,
para él, sobre todo los eslavos, eran inferiores. Había que gobernar con mano de hierro y dejarse
de tonteras democráticas. En los comedores de caridad comenzó a gestarse una astucia política
que le permitió ver con asombrosa claridad las fuerzas y debilidades de los movimientos políticos
contemporáneos. Hitler se dio cuenta de la importancia de la oratoria en la política. Los oradores
públicos eran efectivos. Escribió: "la fuerza que mueve avalanchas políticas y religiosas es el
mágico poder de la palabra hablada y sólo eso. Las grandes masas de gente pueden ser movidas
solamente por el poder de los discursos. Todos los grandes movimientos son movimientos
populares, erupciones volcánicas de las pasiones y de los sentimientos emocionales humanos,
fomentados bien por crueles dioses del dolor o por la antorcha de la palabra arrojada entre las
masas, no por chorros de limonada de los estetas literarios y de los héroes de salón".

Comenzó a practicar oratoria entre los grupos de oyentes que formó en las posadas de baja
categoría, comedores de beneficencia y en las esquinas. Se convertiría en un talentoso orador,
más que ningún otro alemán de la época, lo que contribuyó en gran parte a su asombroso éxito.
Según sus amigos, desde la escuela era antisemita.

En Viena vivían unos 200 mil judíos. Hitler se preguntó si eran alemanes. Comenzó a leer
literatura antisemita. Dice que empezó a ver judíos por todas partes "a menudo sufrí náuseas al
oler a estos portadores de caftan". Poco después, dice, descubrió la mancha moral de este pueblo
elegido. Aseguró que los judíos eran responsables de la mayor parte de la prostitución y trata de
blancas. "Reconocí al judío como el director calculador, desvergonzado y sin corazón de este
repugnante tráfico del vicio entre la gente baja de la gran ciudad, un frío estremecimiento me
recorrió la espalda". Mi Lucha, su libro, está sembrado de alusiones espeluznantes a extraños
judíos que seducían a inocentes muchachas cristianas y así adulteraban su sangre. En 1913
abandonó Viena y se fue a Alemania, tenía 24 años. Parecía un fracasado: ni pintor ni arquitecto.
Era un vagabundo excéntrico, lleno de libros, sin amigos, familia, trabajo ni hogar, pero con una
ilimitada confianza en sí mismo y un sentido ardiente de su misión. Le repugnaba el imperio de los
Habsburgo, el conglomerado de razas de la capital, sobre todo los judíos. Mezcla, según él, que
corroía a la cultura alemana. El verano de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial. Comenzaba el
período más memorable de su vida. Lo hirió la derrota. El ejército alemán no había sido vencido en
el campo de batalla sino por traidores de la retaguardia. Así nació para Hitler, como para otros
alemanes, la leyenda de la puñalada por la espalda que ayudó a socavar la república de Weimar y
preparar el terreno para su llegada al poder. Ahí supo su destino: la política. Una decisión fatídica
para el mundo. ¿Qué posibilidades tenía un austríaco de 30 años, sin amigos, sin dinero, sin
trabajo ni experiencia?

Comenzó a servir para el ejército. Lo destinaron oficial instructor que debía combatir ideas
peligrosas: pacifismo, socialismo, democracia. Habló ante un gran auditorio y ése fue el comienzo
de una habilidad con la que se convirtió en orador efectivo, de mágico poder.

Utilizó la radio para ganarse a millones de oyentes. Le ordenaron investigar al partido político
obrero alemán. Hitler oyó una conferencia de Gottfried Feder y quedó impresionado. Vio el llamado
de Feder a abolir las esclavitud capitalista, una de sus premisas esenciales para fundar el nuevo
partido. Vio un poderoso slogan para la próxima lucha. Pensó que era una organización como
tantas otras. Era época en que surgían muchos partidos políticos, no juzgó a éste diferente.

En esa charla, un profesor propuso que Baviera se separara de Prusia y se fundara Alemania del
Sur junto con Austria. Hitler se encolerizó y habló violentamente, la gente miró a este desconocido
y joven orador atónitamente. Hitler, luego, leyó un folleto del partido y vio reflejado en él gran parte
de sus ideas. Recibió una postal en que se le anunciaba que había sido aceptado como miembro.
Fue a una reunión, el ansia de esos hombres de un nuevo movimiento lo atrajo. Pensó que podía
unirse a ellos, la insignificancia del partido podía darle la oportunidad a un joven enérgico como él.
Tomó la decisión más importante de su vida: se unió al partido. Necesitaban un jefe, qué mejor que
un buen orador como Hitler. Se convirtió en íntimo consejero y fue presentado, entre otros, a Rudolf
Hess y Alfred Rosenberg.

HITLER, ANSIAS DE PODERÍO

El 10 de octubre de 1931 Hindenburg recibió a Hitler por primera vez. El futuro Führer intentó
impresionarlo, pero no lo logró. El canciller Hindenburg pretendía extender el mandato del
presidente, decisión que debía tomar el Parlamento.

Bruning llamó a Hitler, quería que el partido nazi aceptara la prolongación del mandato de
Hindenburg. Le lanzó un anzuelo: ofrecía sugerir el nombre de Hitler como sucesor en el puesto de
canciller. Pero el líder nazi quería el fin de la República y eso significaba darle más vida. Ofreció
apoyar a Hindenburg en las elecciones si se deshacían de Bruning, nombraban un gobierno
nacional y convocaban a nuevas elecciones para el Parlamento y la dieta prusiana. Hitler pensaba
en la posiblidad de presentarse a las elecciones. Goebbels lo incitaba a hacerlo y el líder siguió su
consejo. La campaña fue áspera y confusa.

Hindenburg era protestante, prusiano, conservador y monárquico, tuvo apoyo de socialistas,


sindicatos y católicos. Hitler era católico, austríaco, antiguo vagabundo, nacionalsocialista, jefe de
la clase media más baja, contaba con propios seguidores y con algunos de clase alta y
monárquicos. Para resolver el tema de la ciudadanía y se convirtió en alemán.

Emprendió su campaña con energía, recorrió el país, hizo ardorosos mítines, habló a la
ciudadanía y los fustigó hasta llevarlos a un estado de frenesí.

Los nazis hicieron una campaña de propaganda como nunca se había visto en Alemania.
Pegaron carteles en paredes, distribuyeron ocho millones de folletos y doce millones de periódicos.
Llevaron a cabo tres mil mítines en un día. Además, hicieron uso de películas y discos con ayuda
de altavoces en camiones.

Hindenburg conservó la red de radiodifusión a favor de su propio bando.

En las elecciones, el canciller obtuvo el 49, 6% y Hitler el 30,1%. Ninguno consiguió mayoría
absoluta. Era necesaria una nueva elección. Hitler había logrado aumentar la votación de los nazis
en un 86% pero el Presidente lo había rebasado. Emprendió una nueva campaña con más ánimo.
Realizó cuatro, cinco mítines en un día, volaba en avión de un punto a otro. Se dedicó a predecir
un futuro feliz a todos los alemanes si votaban por él: trabajo para todos los obreros, precios
mejores para cultivadores, más negocios, un gran ejército, llegó a prometer que todas las
muchachas encontrarían marido. El 10 de abril de 1932 se realizó la segunda elección:

Hindenburg sacó un 53% y Hitler un 36,8%. Más de la mitad de los alemanes había expresado
su confianza en la República Democrática.

Hitler había duplicado los votos nazis en apenas dos años. El consejo de ministros había
decidido suprimir el ejército del partido, la SA, ante el rumor de que si ganaba se apoderaría de
Alemania. El golpe aturdió a los nazis. Hitler obedeció, no era momento de rebelión armada. El 8
de mayo se volvió atrás con esta decisión de la SA y Hindenburg llamó a Hitler a apoyar al
gobierno.

El 1 de junio de 1932 fue nombrado canciller Franz Von Papen. El hombre no era tomado en
serio por sus amigos ni enemigos. Se le consideraba superficial, desatinado, intrigante, astuto,
vano y ambicioso. No tenía respaldo político. El 4 de junio disolvió el Parlamento y llamó a
elecciones para el 31 de julio.

El 15 de junio levantó el bando de suspensión de las SA. Le siguió una ola de asesinatos y
violencia política como no se había conocido en Alemania. Fuerzas de asalto buscaban peleas y
sangre. Sólo en Prusia durante veinte días, hubo 461 batallas campales en las calles con 82
muertos y 400 heridos. Papen prohibió las concentraciones políticas antes de las elecciones. El 20
de julio destituyó al gobierno prusiano y se nombró a sí mismo comisario del Reich en Prusia.
Además, proclamó estado de guerra en Berlín. Hitler decidió derrocar a Papen. Los nazis se
arrojaron nuevamente a la campaña. Ganaban terreno. En las elecciones del 31 de julio, los nazis
consiguieron trece millones 700 mil votos y 230 escaños en el Reichstag. Era el partido más
numeroso del Parlamento, pero les faltaba mayoría en la cámara.

Hitler aún no conseguía la mayoría para llegar él mismo al poder. El 4 de agosto fue a Berlín.
Pidió ser canciller y para su partido varios puestos de ministros. No era tan fácil. Para presionar, el
10 de agosto las SA tendían un cerco a Berlín. Le dijeron que lo máximo que podía aspirar era a la
vicecancillería.
Hitler se mostró ultrajado. Sería canciller o nada. Se reunió con Hindenburg, ya de 85 años, y
repitió su petición. El Presidente replicó que con la tensa situación no podía arriesgarse a transferir
el poder a un partido nuevo que no tenía la mayoría y que era turbulento e indisciplinado. Habló de
actos de violencia y de ataques a judíos. Hindenburg consideraba que era un partido fuera de
control. Le pidió colaboración a otros partidos y que Hitler desechara la idea del poder completo. El
viejo presidente le dio un sermón al caudillo nazi. Cuando los alemanes se enteraron de la petición
de poderes absolutos, la causa nazi sufrió un revés. El 30 de agosto los centristas se unieron a los
nazis y eligieron a Goering presidente del Reichstag.

El canciller Von Papen había conseguido un decreto para disolver la cámara. Pero Hitler ordenó
votar la enmienda comunista para derrotar a Von Papen antes de que éste disolviera el Reichstag.
Estaba fuera de sí de alegría. El 6 de noviembre hubo nuevas elecciones. El pueblo ya estaba
cansado de propaganda y discursos, los nazis no tenían dinero para una gran campaña. Los
círculos adinerados se asustaron por la participación del partido en una huelga de obreros del
transporte en Berlín.

En la votación, los nazis perdieron 2 millones de votos y 34 escaños del Reichstag. Sólo tenían
196 diputados. Seguían siendo el mayor partido de la nación pero habían retrocedido. Hitler estaba
más débil.

El 17 de noviembre Papen y los ministros dimitieron. Hindenburg, entonces, llamó a Hitler el 19


de noviembre. El Presidente le ofreció la cancillería si podía asegurar una mayoría manejable en el
Reichstag para llevar a cabo un programa definido o, bien, le entregaba la vicecancillería a las
órdenes de Von Papen. No hubo acuerdo. Hitler no podía asegurar lo que pedía el anciano.

El ejército se puso contra Von Papen y Hindenburg apoyó a la institución armada. El canciller
había sido depuesto y el Presidente pensó que libraba a Alemania de una guerra civil. El 2 de
diciembre Kurt Von Schleicher fue nombrado canciller. El general llegaba a este alto puesto en la
cumbre de la depresión. Estuvo 57 días en el puesto, en una época de odios e intrigas. Trató de
que Hitler se uniera a su gobierno. Como no lo logró, trató de dividir al partido. Los nazis estaban
en problemas económicos, no tenían fondos para pagar la nómina de miles de funcionarios, para
los 2 millones de marcos que costaban las SA a la semana y debían las impresiones de los diarios.

En las elecciones en Turingia los nazis perdieron un 40 % de los votos. Sabían que nunca
lograrían el poder mediante la votación.

Strasser discrepaba con Hitler en la forma de buscar el poder total. Le envió una carta
renunciando, su principal seguidor desertaba.

Hitler se sintió traicionado. Pero se esforzó por cerrar en un


círculo la lealtad al resto. El nuevo canciller estaba a punto de
caer. No contaba con la mayoría del Reichstag. El 28 de enero
presentó la dimisión a Hindenburg, quien le pidió a Von Papen
que indagara la posibilidad de un gobierno encabezado por
Hitler en términos constitucionales. Mientras los nazis
celebraban, corrió el rumor de que se estaba preparando una
dictadura militar. Goering le fue a avisar a Hindenburg y a Von
Papen, mientras Hitler ponía en estado de alarma a la SA en
Berlín.

Se nombró Ministro de Defensa a Blomberg el 30 de enero de 1933. El gabinete de Hitler se


había constituido y fue nombrado canciller.
Los nazis eran minoría. Tenían 3 de 11 puestos del gabinete. Los ministerios importantes, los
tenían los conservadores que creían estar usando a los nazis para sus fines. Nadie comprendió en
ese momento las fuerzas que se estaban ayudando a encumbrar a las alturas.

Los alemanes impusieron la tiranía nazi a sí mismos.

El error:no oponerse unidos a Hitler. Al mediodía del 30 de enero de 1933, el Presidente nombró
canciller a Hitler. Su poder, aunque grande, no era completo. Su tarea inmediata: eliminar a quienes
le quitaban parte del poder. Con ese elemento llevaría a cabo su revolución nazi.

A las 5 horas hizo el primer consejo de ministros. Ayudado por Goering empezó a obligar a sus
colegas conservadores para que le siguieran la corriente. Mandó a Goering a hablar con los
centristas, que tenían 70 escaños en el Reichstag. Como ponían condiciones, Goering propuso
disolver el Reichstag y llamar a elecciones. Hitler dio su aprobación. Fue a hablar con ellos y luego
dijo que los del centro hacían peticiones imposibles de aceptar y que no había posibilidad de
acuerdo. Pidió al Presidente que disolviera el Reichstag y llamara a elecciones, él aseguró que no
haría cambios en el gabinete. El 5 de marzo hubo nuevas elecciones. Los nazis usaron vastos
recursos del gobierno para acumular votos. Tenían la radio y la prensa a su disposición, por lo que
pusieron en escena una obra maestra de propaganda.

Invitaron a magnates a ayudarlos económicamente. Hitler suprimió las reuniones y la prensa


comunista. Goering fue nombrado ministro del Interior de Prusia. Expulsó a los oficiales
republicanos y los reemplazó por nazis, sobre todo oficiales de la SA y la SS. Ordenó a la policía
evitar hostilidades entre estas dos fuerzas. Invitó a eliminar a todos los que se opusieran a Hitler.

El poder policíaco de Prusia (dos tercios de Alemania) fue recayendo en


manos nazis. El 27 de febrero de 1933 se incendia el edificio del
Reichstag. Hitler acusó a los comunistas de realizar un crimen contra el
nuevo gobierno. Goering gritó que con esto comenzaba la revolución
comunista. Aunque no hay certeza, al parecer fueron los nazis los que
organizaron el incendio. Llevaron tropas de asalto al túnel subterráneo,
rociaron con gasolina y elementos químicos inflamables y regresaron.
Luego, un pirómano comunista, elegido por los nazis, prendió fuego. En el
juicio fue declarado culpable y decapitado. Pero , de todas formas,
recayeron sospechas sobre nazis y sobre Goering. El 28 de febrero, Hitler
consiguió del Presidente un decreto para la protección del pueblo y del
Estado. Quedaban en suspenso las siete garantías de libertades
individuales y civiles de la Constitución. Según Hitler, eran medidas defensivas contra actos
comunistas de violencia.

Se autorizaba, además, al gobierno del Reich para ejercer un completo poder sobre los Estados
Federales, cuando fuera necesario, e imponer pena de muerte a crímenes como alteraciones
graves de la paz.

Hitler hizo callar a sus adversarios e posibilitó su arresto cuando fuera necesario. Creó así una
amenaza oficial a los comunistas provocando miedo a la clase media y campesina. Si no votaban
por él en las elecciones, los bolcheviques se apoderarían del poder. Unos cuatro mil funcionarios
comunistas fueron arrestados.

Era la primera experiencia del terror nazi para los alemanes. Sus partidarios rugieron por las
calles de toda Alemania. Las camisas pardas acorralaron a víctimas, las llevaron a barracones de
las SA, las torturaron y las golpearon. La prensa comunista y las reuniones políticas fueron
suprimidas; diarios socialdemócratas y liberales fueron suspendidos y las reuniones de otros
partidos, prohibidas o disueltas. Sólo los nazis podían llevar a cabo campañas sin ser molestados.

Llevaron a cabo una gran propaganda. La radio estatal difundió sus voces, se pusieron banderas
en las calles, hicieron grandes concentraciones, anunciaban el paraíso. En las elecciones del 5 de
marzo, los nazis lograron 17 millones de votos. Pero, con todo, la mayoría seguía rechazando a
Hitler, ya que esa votación sólo representaba un 44%.

Hitler no tenía los dos tercios en el Reichstag, necesarios para hacer su revolución, establecer
dictadura con consentimiento del Parlamento.

Su plan fue pedir al Reichstag la aprobación de una ley de plenos poderes, confiriéndole al
gabinete de Hitler facultades exclusivas legislativas por 4 años. Se necesitaban, nuevamente, dos
tercios para lograrlo. Sin embargo, arrestando a unos cuantos comunistas podía asegurar esa
proporción. Hitler logró el poder de legislar quitándole atribuciones al Reichstag. Prometió hacer
buen uso de esas nuevas facultades.

Así fue enterrada la democracia parlamentaria en Alemania. Todo se hizo con entera legalidad, el
Parlamento había cedido su autoridad constitucional a Hitler, cometiendo un verdadero suicidio.

Esta ley de plenos poderes constituyó la base legal para la dictadura del Führer. Desde el 23 de
marzo de 1933, Hitler fue el dictador del Reich.

EL PODER TOTAL

Los Estados Federales comenzaron a caer en manos nazis. Comisarios del Reich fueron
designados para hacerse cargo del mando. El 7 de abril Hitler designó gobernadores, todos eran
nazis. Abolió los poderes independientes de los estados y los sometió a la autoridad central. Había
unificado Alemania.

El partido nazi fue quedando solo y el 14 de julio se decretó la


ley que decía que el partido de los trabajadores alemanes
nacionalsocialista se constituía en el único de Alemania. El que
quisiera formar otro partido sería castigado. El estado pasaba a
ser totalitario Los sindicatos libres fueron eliminados tan
fácilmente como los partidos políticos. El 1 de mayo de 1933
Hitler habló ante cien mil trabajadores, diciéndoles que la
revolución no era contra ellos. Al día siguiente, los nazis
ocuparon los cuarteles generales de todos los sindicatos,
confiscaron fondos, los disolvieron y arrestaron a sus jefes.
Muchos de ellos fueron golpeados e internados en campos de
concentración. Tres semanas más tarde, por un decreto, Hitler
puso fin a convenios colectivos, el decreto dejaba fuera de la ley
a las huelgas. Las camisas pardas corrían por las calles
sembrando el terror con el consentimiento del Estado. Los
jueces estaban aterrorizados. Hitler era la ley. Para él los judíos
no eran alemanes, no los exterminó enseguida pero fueron
robados, apaleados o asesinados durante los primeros meses.
Publicó leyes que los expulsaban de los servicios públicos, de
las universidades y de las profesiones liberales. El 1 de abril de
1933 dictó un boicot nacional contra los establecimientos judíos. A mediados del verano del 33,
Hitler era dueño de Alemania.

Había usado consignas socialistas para llegar al poder, como nueva


propaganda. Ahora que tenía el poder, las masas no le interesaban. Debía
afianzar la confianza de los sectores financieros para no llevar a Alemania a la
bancarrota y arriesgar su régimen. Necesitaba orden en el país. La revolución
nazi era política y no económica. Hitler sabía que necesitaba contar con el
ejército. La SA no eran más que una turba buena para combates callejeros,
pero de escaso valor como ejército moderno.

El 4 de abril Hitler creó el Consejo de Defensa del Reich, para estimular un


nuevo y secreto programa de rearme. Ya había conquistado Alemania, ahora le faltaba Europa. El
Tercer Reich estaba aislado diplomáticamente e impotente en cuanto a fuerzas militares. El mundo
había sentido repugnancia por los excesos nazis, especialmente contra los judíos. Alemania estaba
sin amigos y desarmada en comparación con sus vecinos.

Los objetivos era, entonces, librarse de las amarras de Tratado de Versalles ( sin provocar
sanciones) y lograr el rearme sin arriesgarse a una guerra.

Primero había que confundir al adversario pregonando la paz y el desarme. El 17 de mayo de


1933 Hitler dio un discurso de la paz ante el Reichstag.

Fue una obra maestra de propaganda engañosa, que conmovió al pueblo alemán
profundamente. Lo unificó tras su jefe, junto con causar una impresión favorable y profunda en el
mundo exterior. El presidente Roosevelt había pedido el desarme y Hitler lo había aceptado. Decía
que Alemania no quería guerra y no tenía la menor intención de germanizar a otros pueblos. El
mundo estaba encantado, Hitler hablaba con mesura y claridad. Pedía un trato igual a otras
naciones. El 14 de octubre a Alemania se le niega la igualdad de derechos por parte de otras
potencias. Como consecuencia, se retira de la Conferencia de Desarme y de la Sociedad de las
Naciones.

Hitler disolvió el Reichstag y anunció que sometería a plebiscito la retirada de Alemania de


Conferencia de Ginebra. Desde ese momento el país intentaría rearmarse en franco desafío a
cualquier tratado de desarme y al de Versalles. Se estaban produciendo violaciones al acuerdo.
Las naciones aliadas no adivinaron lo que se estaba construyendo en Alemania. El 95% del pueblo
aprobó la retirada. El 26 de enero de 1934 se anunció la firma de un pacto de no agresión, por 10
años, entre Alemania y Polonia. En un año en el poder de Hitler había terminado con la República
de Weimar; había logrado la dictadura personal; destruido los partidos políticos, menos el nazi;
borrado los gobiernos estatales y sus parlamentos; había unificado el Reich; destruido sindicatos;
suprimido asociaciones democráticas; expulsado a judíos de la vida pública y profesional; abolido
la libertad de palabra y de prensa y anulado la independencia de tribunales la política. Además, la
economía y la cultura estaban bajo reglas nazis. Las SA contaban con 2 millones de hombres.
Roehm quería que fueran la base del ejército. Hitler no quizo ofender a la oficialidad y rehusó la
idea. Altos oficiales aceptaron a Hitler como sucesor de Hindenburg, que estaba a punto de morir, a
cambio de que él calmara las ambiciones de Roehm y de reducir a la SA. El trato sellaba la
dictadura verdaderamente suprema.

Comenzaron presiones para que los nazis suspendieran los ataques a iglesias, detenciones
arbitrarias, persecución de judíos y las conductas arrogantes de sus tropas de asaltos. Se pedía
que el terror organizado por ellos terminara. El 1 de abril, Himmler fue designado por Goering jefe
de la Gestapo prusiana y comenzó a formar el imperio de la policía secreta exclusivo para él. El 14
de junio, Hitler fue a Venecia a conversar con Mussolini.
Von Papen habló públicamente de los excesos del régimen que él había ayudado a afianzar.
Pedía restaurar las normas de decencia y las libertades. Hitler se enfureció. Von Papen habló
directamente con él y le comunicó que estaba hablando también por el anciano Presidente. El
Führer entonces, se preocupó. Sabía que Hindenburg estaba disgustado y pensaba declarar
estado de sitio para entregarle el poder al ejército. Hitler habló con el Presidente, quien le confirmó
el ultimátum.

Su plan peligraba, debía recuperar la confianza. Pensando que conspiraba contra él, Hitler
mandó a matar a Roehm. También fue ejecutado Gregor Strasser, el secretario de Von Papen y el
jefe de la acción católica. El mismo Von Papen fue arrestado en su domicilio. Este hecho se conoce
con en nombre de "La noche de los cuchillos largos" .

¿Cuántos murieron en esa purga? No se sabe exactamente. Hitler anunció el fusilamiento de 61


personas, diecinueve de ellos eran altos jefes de las SA. Para otros, en realidad murieron 401
personas, pero sólo identificaron a 116. En el juicio de Munich de 1957 se habló de más de mil.
¿Hubo realmente una conspiración contra Hitler? No hubo pruebas.

El 1 de julio la matanza estaba terminada. Hindenburg agradeció el fin de la alta traición. Se


legalizó la carnicería como necesaria para la defensa del Estado. En lugar de la SA vino la SS,
quedando Himmler a cargo. El 2 de agosto. Hindenburg murió, a los 87 años de edad. Los cargos
de canciller y presidente recayeron en Hitler, además se convirtió en jefe de Estado y comandante
de las FFAA. Es a partir de ese momento en que es llamado Führer y canciller del Reich. Su poder
era ahora completo. Hizo jurar fidelidad a las FFAA hacia él y obediencia incondicional. Los
oficiales lo reconocieron como máxima autoridad. El 19 de agosto, el 90% de los ciudadanos (más
de 38 millones) votaron aprobando la conducta de Hitler al usurpar el poder completo. Tenía 45
años y estaba sólo en el principio.

Los alemanes ya estaban acostumbrados a las reglas de Hitler. La Gestapo acechaba y enviaba
a campos de concentración a quienes se salían de la raya, judíos y comunistas. Pero el terror nazi
de principios de año afectaba a pocos alemanes.

Ellos lo apoyaban con genuino entusiasmo, imbuidos de una nueva esperanza y fe en el futuro
de la nación. Mientras tanto, Hitler rearmaba Alemania: cañones antes que mantequilla. En el otoño
de 1936 el problema de los obreros sin trabajo fue resuelto. Todos tenían un nuevo puesto. El
bienestar de la comunidad estaba por encima de las ganancias personales. Las teorías raciales de
Hitler parecían un retroceso a vista de los extranjeros, pero para los alemanes eran populares.
¿Qué podían hacer contra la persecución de judíos? El Tercer Reich era abierto a extranjeros, los
nazis no tenían nada que esconder. Se creó la tolerancia hacia esta nueva Alemania y los
extranjeros que iban, creían ver realizaciones positivas.

En Berlín, durante 1936, se realizaron los Juegos Olímpicos. Los nazis impresionaron al mundo
con los éxitos del Tercer Reich. La persecución de judíos se detuvo temporalmente. La
organización de los juegos fue espectacular. Las leyes de Nuremberg del 15 de septiembre de
1935 privaban a los judíos de ciudadanía alemana, prohibían matrimonios judío-arios y relaciones
extramaritales. Decretos suplementarios expulsarían de la ley, por completo, a los judíos.
En muchas ciudades ni siquiera podían comprar alimentos. Las puertas de las carnicerías,
panaderías y lecherías lucían letreros con la leyenda no se admiten judíos. Las farmacias no les
vendían remedios y los hoteles no los alojaban. Los nazis también comenzaron una guerra contra
las iglesias cristianas. Algunos pasos que dieron contra la Iglesia
Católica fueron la ley de esterilización; la disolución de la Liga
Católica; el arresto de monjas y sacerdotes por inmorales o tráfico
de divisas extranjeras y la prohibición de publicaciones católicas.

En la noche del 10 de mayo de 1933, unos veinte mil libros


fueron quemados por estudiantes. Algunos de los autores eran
Thomas Mann, Albert Einstein, Jack London, Helen Keller, Emile
Zola y Proust. Quedaba prohibido cualquier libro que obre contra
el futuro alemán, la patria y las fuerzas impulsoras del pueblo.

Se comenzó a reglamentar la cultura. El Reich debía


determinar las líneas de progreso mental y espiritual. Se establecieron siete subcámaras para la
guía e inspección de todas las esferas de la vida cultural. Los judíos fueron desterrados de las
orquestas y prohibida la música de Mendelssohn porque era de esa raza. Goebbels, ministro de
propaganda, daba todos los días instrucciones a los diarios y corresponsales sobre qué noticias
publicar y cuáles suprimir, cómo redactarlas e, incluso, los titulares. La ley de prensa del Tercer
Reich decía que los directores debían ser arios, limpios, alemanes y no estar casados con judías.

Tenían el control total de la prensa. La radio y el cine también estaban acorralados para servir la
causa nazi. El Tercer Reich también controlaba la educación. La instrucción era espartana, política
y marcial. Había servicio laboral obligatorio y luego servicio militar. La idea era coger a la juventud.

Centros escolares fueron nazificados. "Mi Lucha" fue declarado órgano oficial de educación,
mientras a los judíos se les prohibía enseñar.

El ministro de educación del Reich nombraba a los rectores. Se falseó la historia y se enseñó
ciencias racistas. De los 6 a los 10 años, los niños debían hacer un aprendizaje para las juventudes
hitlerianas.

A los 10 años, después de aprobar ejercicios de atletismo, prácticas de campamento y de


historia nazificada, pasaban a las juventudes donde juraban lealtad al Führer hasta dar la vida por
él.

A los 14 años ingresaban a la juventud propiamente tal, hasta los 18 años. Luego venía el
servicio al trabajo y al ejército. Había una vasta organización. También para las muchachas. Tenían
uniformes, les daban instrucciones y hacían marchas donde las adoctrinaban. Las mujeres debían
ser madres saludables de hijos igualmente sanos.
Existía la BDM (Bund deutscher maedel). Eran muchachas de 18 a 21 años que hacían un año
de servicio en granjas. A fines de 1938, las juventudes hitlerianas tenían siete millones 700 mil
afiliados. En marzo de 1939 se dictó una ley que obligaba enrolarse.

Las juventudes eran educadas para tener cuerpos sanos y fuertes; fe en el futuro de la patria y
en ellos mismos; además de un sentido de hermandad y camaradería. La dictadura nazi no se
atrevió a suprimir las inmensas propiedades feudales, pero hizo programas agrícolas que
estimulaban al campesino.

Se redujo la cesantía; la producción nacional subió en un 102% entre 1932 y 1937, mientras la
renta nacional fue duplicada. Estimuló el trabajo por medio de grandes obras públicas y apoyó a la
empresa privada. La base de la recuperación alemana fue el rearme. Era una economía de guerra,
movilizada para ella. La industria pesada se benefició con estas acciones.

Los obreros no tenían derecho a huelga, ni a sindicatos. Por lo tanto, eran siervos industriales a
quienes les fijaba el salario. Las leyes restringían, además, la posibilidad del obrero para cambiarse
de trabajo.

En 1938 la ley instituyó el reclutamiento para el trabajo. Obligaba a trabajar donde el estado
determinara. La fuerza de la alegría era la forma en que se trataba de controlar esparcimiento de
los obreros. Se organizaron clubes y viajes de excursión a los Alpes bávaros. Se controlaban hasta
los deportes.

Hitler era la ley. Goering dijo a los fiscales, que las normas y la voluntad del Führer eran lo
mismo. Con el tiempo se estableció el temido tribunal del pueblo. La Gestapo también era ley, la
policía secreta del Estado. Primero fue un instrumento personal de Goering para infundir temor,
detener y asesinar a los adversarios del régimen. En 1934, el mismo Goering nombró a Himmler
lugarteniente de la Gestapo. Las órdenes y las acciones de esta policía no estaban sometidas a
revisión judicial.

Los primeros campos de concentración brotaron como hongos durante el primer año de gobierno
nazi. A finales de 1933 habían unos 50. Se arrestaba para custodia protectora. A principios del
régimen nazi había entre 20 y 30 mil presos. Luego serían millones. El 16 de junio de 1936 se
estableció una policía unificada para todo el Reich, con Himmler al frente. El Tercer Reich había
llegado a ser un estado policíaco. El 25 de julio de 1934 los nazis asesinaron al canciller austríaco
Dollfuss, en Viena. Por radio se informó que había dimitido, pero la sublevación nazi fracasó. Hitler
perseguía incansablemente su programa de rehacer las fuerzas armadas y procurarles
armamentos. El ejército debía triplicarse en un año.

Goering fue nombrado ministro de aviación, debía organizar esa fuerza. Puso a trabajar a los
fabricantes en diseño de aviones de guerra. Comenzó el entrenamiento de pilotos militares. La
fabrica Krupp de cañones, tampoco estaba ociosa.

Alemania debía autoabastecerse de gasolina y de caucho. Hitler promulgó la ley de servicio


militar obligatorio. Con el renacimiento del ejército alemán moría el Tratado de Versalles. Los
países de Europa comenzaron a enviar mensajes a Hitler por la paz.

El Führer proclamó que Alemania no tenía la intención de conquistar otros pueblos. Había dicho,
tabién, que no competiría navalmente con el poderío británico. El gobierno inglés creyó sus
palabras. Se le concedió permiso para construir una armada, cuyo tamaño llegara a un tercio de la
británica. Se le daba, por lo tanto, rienda suelta para proceder lo más rápido posible. Los astilleros
trabajaban a toda máquina. Fue una inyección de ánimo a la industria del acero.
También se autorizó la construcción de submarinos, cruceros y destructores. En resumen, se
pasó por alto el tratado. Cuando Alemania ocupó Renania, los franceses vacilaron y los aliados se
mantuvieron en calma. Aunque superiores, no quisieron arriesgarse a una guerra. Seguían
creyendo las palabras de paz de Hitler. La victoria del Rhin fortaleció su popularidad y poder, a
pesar de lo pequeña que era la operación.

Los hechos se sucedían rápidamente. El 11 de julio de 1936, un acuerdo ratificaba el


reconocimiento alemán de soberanía austríaca y prometía la no intervención. El canciller de esa
nación, entonces, acordó libertar a los presos políticos nazis. Mientras, el 2 de mayo de ese año
Mussolini había ocupado Albisinia y el 16 de julio estallaba la guerra civil española. Hitler tomó
decisión de apoyar militarmente a Franco. La ayuda fue considerable, pero menos que la italiana.
El 21 de octubre se firmó un protocolo secreto que unía a Roma y Berlín en una conducta común
en lo relativo a la política exterior. El 25 de noviembre firmó pacto con Japón, según el cual se
unían para defender la civilización occidental. Además, tenía protocolo secreto contra Rusia.

En 1937, Hitler fue al Reichstag para proclamar la retirada de la firma alemana del Tratado de
Versalles (en realidad el tratado ya estaba muerto). Aprovechó y dio un informe de su gestión en los
4 años que llevaba en el poder: se abolió el paro obrero, se había creado un alza en los negocios,
construido un ejército, una flota y fuerzas aéreas. Francia y Gran Bretaña no habían hecho nada
para detener a Hitler. En poco tiempo, Alemania se había preparado para la guerra. Ese año, el
país se dedicó a buscar la consolidación y a preparase para alcanzar sus objetivos. Fue un año
dedicado a la fundición de armas, instrucción de tropas, experimentación de la nueva fuerza aérea,
acumulación de sucedáneos del caucho y de gasolina, junto a la consolidación del eje Roma-
Berlín.

El 24 de junio de 1937 el mariscal de campo, Blomberg, dio directrices secretas: Alemania no


debía temer un ataque, pero tenía que estar preparada, porque los sistemas políticos son
cambiantes. Los casos de posibles guerras eran en el oeste y el sudeste.

El 5 de noviembre de 1937, Hitler había afirmado su irrevocable decisión de ir a la guerra. Iba a


usar las Fuerzas Armadas contra Austria y Checoslovaquia, aunque le significara un conflicto
contra Gran Bretaña y Francia. Los comandantes desaprobaban la idea, pero el Führer los sacó del
medio. Cayó el ministro Blomberg y luego el general Von Fritsch por medio de conjura de la
Gestapo. Hitler, así, había destituido a los hombres de más alto cargo del ejército. Para el 4 de
febrero de 1938, el gabinete alemán celebró su última reunión. Hitler se hizo cargo personalmente
de las Fuerzas Armadas y abolió el Ministerio de Guerra. Creó el alto mando, con lo que el ejército,
la marina y la fuerza aérea quedaban subordinadas. Goering fue nombrado mariscal de campo.
Dieciséis generales, por último, fueron relevados de su mando y sacó al ministro de Relaciones
Exteriores. Ese día, además,ocurrió un hito en la historia del Tercer Reich. Los últimos
conservadores que se oponían al camino de Hitler fueron abatidos. La política exterior, económica
y militar quedó concentrada en sus manos. También las Fuerzas Armadas.

Hitler, luego, hizo un ultimátum a Austria para que en una semana entregara el gobierno a los
nazis. Si no lo hacía, invadiría . Ante tal amenaza, el presidente austríaco cedió. El 20 de febrero
del mismo año, Hitler dio un discurso donde advirtió que Austria y Checoslovaquia serían
alemanas. El 10 de marzo decidió la ocupación de su país natal. El canciller austríaco dimitió.
Mientras, Gran Bretaña y Francia no adoptaron ninguna medida. El Füherer había previsto esta
inmovilidad.
El 12 de marzo las tropas alemanas entraban por raudales en
Austria. Pronto caería Checoslovaquia. Hitler se puso en camino
a su país, donde recibió una bienvenida tumultuosa y mandó a
hacer una ley que lo proclamaba presidente. Austria era, ahora,
una provincia del Reich. Detuvieron a 79 mil personas que no
eran de fiar.

Dijo al pueblo: "no hemos venido como tiranos sino como


libertadores".

Miles de judíos fueron arrestados, encarcelados y sus


posesiones confiscadas o robadas. Tal vez la mitad de los ellos,
unos 90 mil, compró su libertad para huir entregando a los nazis
lo que poseían. Comenzó, con esto, el lucrativo negocio de la
libertad humana. Lo llevó a cabo una organización llamada
Oficina para la Emigración Judía, única agencia nazi autorizada
para expedir permisos a los judíos que querían irse del país. Se
convirtió en agencia de exterminación y organizó una matanza
de más de cuatro millones de personas.

Al anexar Austria, Hitler había añadido 7 millones de subordinados al Tercer Reich. Faltaba
ahora el ataque sorpresa a Checoslovaquia. Éste era un país de minorías. La orden de Hitler era
derrocar al Estado checo, apoderarse del país y someter a sus habitantes al mando del Tercer
Reich. Londres, París, Praga y Moscú creyeron que Europa se encontraba cerca de la guerra. Los
checos ordenaron la movilización de tropas. Gran Bretaña, Francia y Rusia mostraron firmeza y
unidad. Los checos no estaban dispuestos a sucumbir sin defenderse. Pero la movilización checa
enfureció al Führer. Los alemanes sufrieron la presión diplomática y Hitler gritó a sus seguidores
que Checoslovaquia sería borrada del mapa. ¡Es mi terminante voluntad!, destacó. Había tomado
la decisión para el 1 de octubre, aunque el alto mando se opusiera.

El movimiento de resistencia alemán fue reducido y débil. Tenían pocos partidarios. Algunos
conspiradores tenían planificado apoderarse de Hitler cuando lanzara la orden de atacar
Checoslovaquia y conducirlo a un tribunal del pueblo. Querían acusarlo de intentar arrojar a
Alemania a una guerra.

Los principales conspiradores eran los generales Halder y Beck. Hitler dijo al canciller inglés que
quería a los tres millones de alemanes que vivían en Checoslovaquia. Los británicos y franceses,
que no querían la guerra, se pusieron de acuerdo en proposiciones conjuntas que los checos
debían aceptar. Todos los territorios sudestes en los que la población alemana era de 50% o más,
serían entregados a Alemania. Así, se aseguraría el mantenimiento de la paz y seguridad de los
intereses checos. Los cancilleres británicos y franceses les dijeron que si se negaban, no se
preocuparían más del futuro de ese país. Checoslovaquia debía, entonces, luchar sola y el
Presidente se rindió.

El 21 de septiembre el gobierno checo capituló y aceptó el plan. No había alternativa, serían


abandonados. Hitler insistió en la ocupación de territorios el 1 de octubre. El verdadero objetivo era
destruir el país con una intervención militar. El 28 de septiembre la guerra parecía inevitable. Para
el general Halder, había llegado el momento del complot contra Hitler. El Führer estaba en Berlín y
había fijado la fecha del ataque para el 30 de septiembre. En ese momento, el primer ministro
británico logró la paz por medio del acuerdo de Munich.

Los conspiradores se frenaron porque el peligro de la guerra había desaparecido. Un arreglo


final, el 28 de noviembre de 1938, obligó a los checos a ceder a Alemania 28.600 kms2 de
territorio.

NACE EL PARTIDO NACIONALSOCIALISTA NAZI

Hitler toma dirección de la propaganda del partido Obrero. Enunció los 28 puntos del programa
que, a la larga, fueron el programa nazi. El 1 de abril de 1920 se convirtió en Partido Nacional
Socialista de Obreros Alemanes. La mayoría de los enunciados programáticos fueron olvidados al
llegar al poder. Los más importantes fueron llevados a cabo por el Tercer Reich con desastrosas
consecuencias para millones de personas. Algunos de esos puntos eran: Unión de todos los
alemanes en una Alemania grande. Varios de estos puntos promovian el antisemismo, lo que
constituyeron una temible advertencia. Se les prohibía ejercer su profesión, se les negaba la
ciudadanía y eran excluidos de la prensa. Fueron expulsados quienes hubiesen entrado en el
Reich después del 2 de agosto de 1914. Había varios puntos demagógicos para atraer a los
obreros: la abolición de los ingresos no ganados por el trabajo, la nacionalización de los trust, la
participación del Estado en los beneficios de las grandes industrias, abolición de rentas agrícolas y
de las especulaciones en tierra, pena de muerte a traidores, usureros y explotadores. Pedía la
abrogación de los Tratados de Versalles y Saint Germain, junto con la creación de un fuerte poder
central del Estado. Hitler quería el poder de todo el Reich para hacer su régimen dictatorial.

Era el fin de los estados semi-autónomos de la República de Weimar. Tenía una oratoria
incendiaria y un programa radical. Pensó que las masas necesitaban no sólo ideas, sino también
símbolos que ganaran fe, junto con boato y colorido que las elevaran.
Además, actos de violencia y terror que, si tenían éxito, atraerían
adhesiones y darían sensación de poder.

Hitler organizó escuadras de choque con uniformes caquis. Reclutaron


voluntarios, guardaban el orden de los mítines nazis y disolvían los de
otros partidos. En 1921 Hitler dirigió uno y estuvo un mes en prisión por
ello. Pensó que al pueblo le faltaba una bandera, un emblema. Diseñó la
svástica, que se convirtió en el símbolo del poderoso partido nazi. Diseñó
también un brazalete y estandarte. Era la mejor propaganda. Svástica

1921 Hitler se adjudicó la dirección del partido. Era poderoso orador, mejor organizador y
propagandista. Conseguía fondos con sus discursos. Obtuvo poderes absolutos del partido y quedó
establecido el principio dictatorial que iba a ser la primera ley de los nazis.

El Führer había salido a escena en Alemania. Se dispuso a reorganizar el partido. Tenían un


diario, más parecido a una hoja antisemita, en la que pregonaban sus ideas. Hess se convirtió en
íntimo amigo, devoto seguidor y secretario del jefe. Hasta el final sería uno de sus más leales
seguidores.

Goering también cayó ante la fascinación de Hitler. Era piloto de guerra y cuando conoció al
führer se unió al partido y lo ayudó económicamente con generosidad. Apoyó a Roehm para crear
las tropas de asalto y en 1922 era comandante de las SA. Hitler abandonó el ejército y se dedicó al
partido. Nunca recibió un sueldo.

¿De qué vivía? Nunca contestó. Dijo que ganaba dinero cuando hablaba para otras instituciones
y tenía camaradas que lo ayudaban. Entre 1921 y 1923 tuvo que organizar el partido y mantener el
control.

En 1921 los aliados cobraron 33 mil millones de dólares a Alemania por indemnizaciones de la
Primera Guerra. La derecha comenzaba a cometer asesinatos y el gobierno de Berlín respondió
con una ley especial de protección a la República. Ésta imponía severas penas a los actos de
terrorismo. La joven República Democrática de Weimar se hallaba en grandes apuros. Su
existencia era amenazada por extremistas de derecha e izquierda. El Tratado de Versalles
cayó como balde de agua fría en Alemania, hubo protestas que llamaban a no firmarlo.

¿Qué lo hacía tan intolerable? Devolvía Alsacia y Lorena a Francia, un poco de territorio a
Bélgica, una parte a Dinamarca y a los polacos las tierras que los alemanes habían tomado. Esta
parte les dolió, porque consideraban a estos últimos como una raza inferior. Se les daba, además,
la responsabilidad a los alemanes del comienzo de la guerra. Se exigía la entrega del emperador
Guillermo II y ochocientas personas más, considerados criminales de guerra. Las reparaciones
serían fijadas después, pero debían pagar 5 mil millones de dólares en marcos de oro entre 1919 y
1921.

El tratado desarmaba prácticamente a Alemania y, por lo tanto, le cerraba el camino de la


hegemonía en Europa. Dejaba al Reich geográfica y económicamente intacto en su mayor parte.
Además, reservaba su unidad política y fortaleza potencial como gran nación. No tenían alternativa
frente a los aliados. O aceptaban el tratado o los aliados tomarían represalias. La resistencia
armada era imposible, así lo decían los dirigentes del ejército.

El 28 de junio de 1919 el tratado de paz era firmado. Pero


Alemania se convirtió en una casa dividida. Los conservadores
no querían aceptar ni el tratado ni la república que lo había
firmado. Ellos tenían riquezas que usaron para subvencionar a
partidos políticos y a la prensa política, que se esforzaría en
minar los cimientos de la República.

El ejército comenzó a burlar las restricciones militares del


tratado y se convirtió en verdadero centro de poder político en
la nueva Alemania. Se convirtió en un estado dentro del
estado, ejerciendo influencia sobre la política extranjera y de
interior. Mantuvo la independencia del gobierno nacional. Los
socialistas moderados, ayudados por los demócratas y centristas católicos, fueron quedándose
solos para llevar adelante la República. Se pensaba que la constitución de Weimar estaba
sentenciada a muerte. Había una fuerza nacionalista, antirrepublicana y antidemocrática que Hitler
detectó. El marco alemán comenzó a descender. Alemania no pudo pagar sus compromisos y en
represalia, Francia ocupó el Ruhr, corazón industrial germano. Fue un golpe a la economía
alemana y logró unir al pueblo como no se veía desde 1914. Hubo una huelga general en 1923, el
descenso del marco continuó hasta que la moneda alemana se hizo inservible. El poder adquisitivo
de los salarios y los jornales habían quedado reducidos a cero. La fe del pueblo alemán en la
estructura económica de la sociedad alemana fue destruida. Y era la República la que se había
rendido al enemigo, aceptando cargas de reparaciones. Los culparon.

El gobierno no supo enfrentar la crisis. El pueblo se sabía en bancarrota, tenían hambre.


Culpaban de todo a la República. Tiempos así parecían caídos del cielo para Hitler. "Nuestra
miseria aumentará, el Estado se ha convertido en ladrón y en estafador. Necesitamos una
dictadura", gritaba.

La irreflexiva inflación conducía a miles de alemanes a creer en él. Las condiciones caóticas
favorecían la caída de la República, él quería dirigir la revolución, Pero tenía dificultades: Primero,
el partido nazi no era un movimiento importante y era desconocido fuera de Baviera. En segundo
lugar, la ocupación del Ruhr unió a los alemanes tras el gobierno republicano de Berlín.

Hitler, quería la muerte de la República, la muerte de los traidores de la patria y la de los


criminales del movimiento. Formó la Unión de Trabajadores de las Ligas Combatientes de la Madre
Patria y, luego, un grupo más fuerte: la Unión Combatiente Alemana. Objetivo: derrocar la
República y desgarrar el Tratado de Versalles.

El 26 de septiembre de 1923 el canciller anunció el fin de la resistencia del Ruhr y la


continuación de los pagos de indemnizaciones. Hubo un estallido de rabia y de histeria entre los
nacionalistas alemanes y los comunistas. Hubo revueltas y se estuvo al borde de la guerra civil. El
gobierno central ordenó cerrar el diario de Hitler y arrestar a Hess, Eckhardt y Rossbach. Las
órdenes fueron desobedecidas. Baviera desafiaba a Berlín.

La noche del 10 de noviembre las SA serían concentradas al norte de Munich y en la mañana


marcharían sobre la ciudad, proclamando la revolución. Hitler abandonó este plan e improvisó otro
para llevarlo a cabo el 8 de noviembre, durante un mitin en una cervecería. Las tropas de la SA
rodearon la cervecería hasta donde había llegado el jefe del gobierno bávaro: Kahr. Hitler saltó
sobre la mesa para atraer la atención de más de tres mil burgueses que se encontraban allí. Gritó:
"la revolución nacional ha comenzado, los gobiernos de Baviera y del Reich han sido destituidos y
se ha formado un gobierno nacional provisional". Tomó a los tres dirigentes y los arengó, mientras
ellos se negaban a hablarle. Amenazó con matarlos. Ninguno quería unirse a Hitler.

Las cosas no estaban saliendo como él lo había planeado. Se dirigió a la multitud haciéndoles
creer que el gobierno bávaro estaba destituido y que uno nuevo salvaría al pueblo. La multitud
creyó su mentira. Hubo vivas estentóreos.

Enajenado de alegría por el afortunado comienzo hizo que todos juraran lealtad al nuevo
régimen. Dio otra arenga en la que dijo que no descansaría hasta ver a los criminales de noviembre
derrocados, hasta que Alemania volviera a tener poder y grandeza, libertad y esplendor.

Un error desmoronó su plan. Se alejó por unos minutos de la cervecería y los tres jefes del
gobierno huyeron. El ejército comenzó a aplacar el alzamiento. Se ordenó la disolución del partido
Nacional Socialista de Trabajadores Alemanes y de las ligas combatientes. Hitler había planeado
un golpe militar, quería una revolución con las fuerzas armadas, no contra ellas. Ludendorff, el
legendario jefe militar, le propuso marchar hacia el centro de la ciudad y apoderarse de él. La
policía y el ejército jamás se les opondrían.

A las 11 de la mañana del 9 de noviembre Hitler y Ludendorff enfilaron una columna con
trescientos hombres hacia el centro de Munich. Iban con la svástica y un camión cargado con
ametralladoras. Las fuerzas de asalto llevaban carabinas y Hitler su revólver. Hubo disparos con la
policía, se cree que el führer hizo el primero. Dieciséis nazis y tres policías murieron. Hubo heridos
y el resto cayó a tierra. Hitler fue arrestado y también Ludendorff. En pocos días, los jefes rebeldes
fueron cercados y encarcelados. La intentona nazi había terminado en un fracaso. El partido fue
disuelto. Aparentemente el nacional socialismo estaba muerto. La carrera de Hitler al poder fue
brevemente interrumpida, sin embargo, usó el juicio como plataforma para desacreditar a las
autoridades y hacer que su nombre fuera conocido más allá de Baviera.

EL INICIO DE LA GUERRA

El 1 de septiembre de 1939, las tropas alemanas invaden


Polonia. El 3 de septiembre, Gran Bretaña y Francia, que no
habían reaccionado a raíz de la anexión de Austria y que, en la
Conferencia de Múnich, el 30 de septiembre de 1938, habían
consentido un primer desmembramiento de Checoslovaquia,
declaran la guerra a Alemania.

En Italia, Mussolini, de acuerdo con Hitler, declara el estado de


no-beligerancia; Estados Unidos proclama su neutralidad; la
Unión Soviética y Japón firman un pacto de no-agresión; la
Commonwealth se alinea al lado de Gran Bretaña.

El 5 de octubre de 1939 el ejército alemán marchaba sobre las


calles de Varsovia. La nación estaba condenada. Su caballería no
podía hacer nada contra los tanques alemanes. Los bombarderos
destruyeron el sistema de transporte de Polonia, derribaron su
pequeña Fuerza Aérea y aterrorizaron a las ciudades. Cracovia
cayó el 6 de septiembre. En tres semanas, Polonia es puesta
fuera de combate por la infantería y los ejércitos blindados alemanes en combinación con el uso
masivo de la artillería y aviación. Es la guerra relámpago o blitzkrieg.

Cuando la lucha casi había terminado llegaron del este los soviéticos. El gobierno polaco huyó al
exilio. De un millón de soldados polacos, 700 mil fueron hechos prisioneros y 80 mil habían huido
del país. Las fuerzas de expedición alemana eran de un millón y medio de soldados y sólo fueron
dados de baja 45 mil.

La Segunda Guerra involucró a todo el mundo. India contribuyó con 2 millones de soldados,
Canadá también mandó hombres y su armada.

Stalin decidió apostar soldados en Finlandia para evitar que Hitler tratara de llegar a Stalingrado
a través de ese país. Muchos soldados soviéticos murieron congelados. En febrero de 1940, Stalin
lo intentó de nuevo. El 12 de marzo, Finlandia firmó un tratado de paz por el que cedía un décimo
de su territorio a la URSS.

Alemania empezó la batalla del Atlántico, la campaña más amplia de la guerra. El 3 de


septiembre de 1939 un submarino torpedeó al trasatlántico británico Athenia, matando a 112
pasajeros. La flota alemana aterrorizó a los aliados desde Islandia a Sudáfrica.

Mientras EEUU, en 1939, que proporcionaba armamento a Gran Bretaña y Francia, logró
mantener al ejército fuera de la guerra hasta el ataque japonés a Pearl Harbor. Alemania estaba
mejor preparada para la guerra que ningún otro país en el mundo. Hitler había encabezado un
programa de rearme que duró 5 años. Multiplicó la producción y el empleo público, acabó el paro y
ganó la gratitud de la gente. La invasión a Polonia fue revolucionaria y los aliados vieron que el
enemigo era fuerte. Las fuerzas alemanas eran superiores en entrenamiento, disciplina y espíritu
guerrero de soldados.

Suiza permaneció neutral siguiendo su política desde 1648. Fue la única democracia que
sobrevivió. Durante la guerra, 400 mil refugiados se trasladaron a Suiza o la cruzaron. En 1939 los
nazis reimplantaron los guetos, allí estaban confinados los judíos y fueron establecidos en Polonia.
Las entradas eran vigiladas al igual que los movimientos. Las condiciones de vida eran
denigrantes: Trece personas por habitación y era habitual
morir lentamente de hambre. Las madres ocultaban la
muerte de sus hijos para obtener la ración de comida que
les tocaba.

Los que habían sobrevivido al hambre y las


enfermedades fueron enviados a los campos de la muerte:
Auschwitz, Bergen Belsen, Treblinka y Majdanek. El 7 de
diciembre de 1941 Japón atacó Pearl Harbor y EEUU se
unió a los aliados para combatir no sólo a Japón sino a las
potencias del eje. Dos años más tarde, el Tercer Reich era el
imperio europeo más extenso desde los tiempos de Roma.
Alemania tenía el sector industrial coordinado a la perfección, un arsenal de armamentos y aviones
modernos, junto a grupos de generales con sentido de estrategia aprendido de la derrota.

Tras esto, había un hombre de ideas fanáticas, perspicacia política y magnetismo personal.
Hitler estaba lleno de obsesiones. Para una nación militarmente humillada y económicamente
arruinada, él ofrecía elitismo basado en nociones maníacas de raza y visión de la vida como una
guerra.

Los nazis exprimieron Europa hasta el hambre, organizaron los campos de la muerte, pero falló
en el aprovisionamiento de sus Fuerzas Armadas.

La ideología nazi era irracional, como Hitler. Mezclaba un optimismo maniático con una paranoia
enfermiza. Dirigió en persona las operaciones militares.

Cronología:

1940

1941

1942

1943

1944 - 1945

1940

En 1940, siguiendo el ejemplo de Hitler, Mussolini llevó su pueblo a la guerra contra Polonia y
Francia. La URSS fue el más despreciado enemigo de Hitler, el país que más sufrió en la guerra.
En 1943 detuvieron el avance alemán a Stalingrado e iniciaron un contraataque destinado a acabar
en las ruinas de Berlín. El vasto territorio ruso, la enorme población y los inviernos asesinos hacían
muy difícil conquistar Rusia. Los rusos resistieron heroicamente. Muchos seguidores de Stalin
estaban dispuestos a morir por la revolución.

Durante la Segunda Guerra los ingleses perdieron el dominio de su imperio, pero salvaron su
honor. Lucharon solos, por meses, soportando bombardeos y penurias extremas, mientras Hitler
consumía Europa.

Hitler veía a Estados Unidos como la patria de los mediocres, filisteos sin autenticidad, sin
historia, incapaces de ideales o grandeza. El desprecio enfermizo por la potencia norteamericana
fue el factor más decisivo de su caída. Estados Unidos estaba protegido por dos mares, era dueño
de grandes recursos y no dependía tecnológicamente de nadie. Esto le dio la ventaja necesaria
para vencer. EE.UU se convirtió en la potencia más letal del mundo con el bombardeo atómico,
pero la victoria la convirtió en la más brillante.

En 1940 fue la invasión nazi a Francia y a los países bajos. Los ingleses rescataron a trescientos
mil soldados del puerto francés de Dunkerque. Hitler suspendió el ataque y Churchill prometió no
rendirse. En marzo de 1940 Mussolini quería la guerra pero su pueblo no. Se juntó con Hitler y
prometió soldados para el ataque a Francia. El 10 de junio le declaró la guerra a los aliados.

Después de la invasión polaca, Hitler esperó 7 meses para su próximo movimiento.

El 9 de abril de 1940 llegó a Noruega, lo sometieron en dos meses. Luego cayó Dinamarca.

El rey y los ministros se escondieron en montañas nevadas, luego escaparon a Londres.


Alemania había ganado una fuente inagotable de minerales y bases desde donde atacar a Gran
Bretaña.

Líderes franceses y británicos cayeron. Nacieron nuevos gobiernos, encabezados por Paul
Reynaud y Winston Churchill. Cuando los alemanes atacaron Francia, Reynaud fue enviado a los
campos de concentración nazi. Churchill se convirtió en el máximo exponente británico de la
intransigencia contra Hitler. Fue símbolo de la determinación británica. Alemania tomaba
Luxemburgo, Bélgica y Holanda.

El 2 de mayo de 1940 tanques alemanes entraron a Francia.


La organización de defensa era pésima y los alemanes tenían
más aviones. El 3 de junio, doscientos aviones bombardearon
París. Once días después los nazis entraron a la capital sin
resistencia, marchando por los Campos Elíseos. El 16 de junio,
Reynaud fue sustituido por el mariscal Henri Petain. El 22 firmó
un armisticio. Parte del norte y del oeste francés eran zonas
ocupadas. Petain trasladó la capital a Vichy y rompió relaciones
con los británicos. Convirtió a la Francia ocupada en una
dictadura fascista. De Gaulle, que había huido a Londres, fundó el movimiento Francia Libre, con
exiliados y habitantes de colonias francesas que ayudaron a los aliados.
La armada británica y la barrera natural del canal de la
Mancha protegieron a Gran Bretaña de la guerra relámpago.
Hitler sabía que tenía que destruir la RAF(Real Fuerza Aérea)
antes de invadir por mar. La aviación alemana intensificó la
campaña a principios de agosto con incursiones diarias.
Desplegaron mil 300 bombarderos y mil 200 cazas, pero los
aviones alemanes estaban poco armados. Los cazas
germanos operaban al límite de su alcance y las modernas
estaciones de radar británicas impedían que el enemigo
atacara por sorpresa.

El 28 de agosto, los británicos sorprendieron a los alemanes y atacaron Berlín. Era el primer
ataque a la capital. Hitler contraatacó temerariamente bombardeando centros de población:
Londres, Liverpool, Coventry, incluso fue alcanzado el Palacio de Buckingham.

En septiembre, Alemania había perdido muchos aviones y Hitler aplazó la invasión por mar. Pero
intensificó los bombardeos con la esperanza de que Gran Bretaña se rindiera. Así continuaron
hasta junio de 1941, cuando la fuerza aérea alemana fue necesaria en Rusia.

En agosto de 1940, la URSS se anexó 3 pequeñas naciones: Lituania, Estonia y Letonia. Desde
mediados de ese año, los norteamericanos estaban dispuestos a ayudar a las víctimas de la
agresión nazi. En septiembre, le prestó a Churchill cincuenta destructores antiguos a cambio del
derecho a construir bases militares en posesiones británicas del hemisferio occidental.

Luego, estableció el servicio militar obligatorio como medida defensiva. Roosevelt salió
reelegido.

Tras la invasión de Hitler, más de veinte mil judíos que vivían en Bélgica, Francia y Holanda
escaparon a Suiza, España y Portugal, con la ayuda de ciudadanos solidarios que les daban
documentos falsos y protección para llegar a países neutrales.

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1941

En 1941, el 7 de diciembre, Estados Unidos fue atacado en


Pearl Harbor por fuerzas navales y aéreas japonesas. El Congreso
declaró la guerra a Japón. El ataque sorpresa del almirante
Yamamoto resultó efectivo. Simultáneamente, los japoneses
atacaron a los británicos en Malasia y Hong Kong e instalaciones
americanas en Filipinas y Guam. El 8 de diciembre, el Pacífico
estalló por la acción japonesa.

Los líderes nipones creían que la guerra estaba por terminar.


Gran Bretaña y EEUU no podrían resistir la voluntad militar de
Japón. Hitler estaba de acuerdo: ahora no es posible perder la
guerra, tenemos un aliado que no ha sido vencido en 3 mil años.
El acorazado USS Arizona después de recibir el Apagando las llamas en el acorazado USS West
impacto de una bomba, esto causó explosiones masivas Virginia, que sobrevivió al ataque y luego seria
matando a 1.104 hombres. reconstruido.

El 11 de diciembre, Hitler declaró la guerra a Estados Unidos.También lo hizo Italia. Gran


Bretaña se la declaró a Japón.

Con EEUU en la lucha, el panorama de los aliados mejoró. El ejército alemán fue en ayuda del
italiano ante las derrotas en África. Rommel fue enviado a ese continente con órdenes de mantener
posiciones contra los británicos. Fue ambicioso y logró avanzar.

En abril los alemanes tomaron Grecia y Yugoslavia. Los defensores británicos no pudieron hacer
nada. Roosevelt firmó en agosto el tratado del Atlántico con Churchill. Era un pacto de paz que
abogaba por la autodeterminación de todos los pueblos y prometía la destrucción de la tiranía nazi.
En mayo de 1941, Hess, secretario de Hitler, fue a Escocia en misión de paz, decidida por sí
mismo. El gobierno alemán declaró que estaba loco y los británicos lo encarcelaron. En junio
Roosevelt y Churchill le avisaron a Stalin que Hitler planificaba asaltar Rusia. Cuando comenzó el
ataque, la relación británico-rusa cambió. Se comprometieron a no firmar la paz separadamente
con Alemania. Además, juntos invadieron Irán. Británicos y americanos suministraron ayuda a
Rusia.

El 22 de junio de 1941, tres millones de soldados alemanes atacaron la URSS a lo largo de un


frente de 2800 kms. El ejército era el más grande del mundo con cuatro millones de hombres
activos y tres millones en reserva. Pero tenían problemas:
aviones obsoletos y dirección militar débil. A pesar de las
advertencias aliadas, Stalin no había movilizado sus tropas.

Hitler esperaba conquistar Rusia en dos meses, pero los


soviéticos resistieron con tenacidad. Los invasores mataban sin
piedad. Comenzaron las primeras matanzas masivas de judíos.
Los escuadrones fusilaron a cientos de hombres, mujeres y
niños.

Las atrocidades y el asedio a Leningrado incitaron a los rusos para pelear más tenazmente.
Comenzó el invierno más duro en diez años. La nieve y la temperatura inmovilizaron a los
vehículos alemanes y se congelaron los soldados. En diciembre los rusos contraatacaron,
obligando a los germanos a retroceder.

Todas las naciones latinoamericanas se unieron a los aliados y al finalizar la guerra, refugiados
nazis se instalaron en varios de estos países.

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1942

Durante la primavera de 1942, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y Japón libraron dos
batallas épicas que cambiaron el curso de la Segunda Guerra. Victorias en el mar de Coral y de
Midway dieron ventaja a los aliados en el Pacífico. Ese mismo año los japoneses arrollaron el
sudeste asiático. Durante el respiro alemán en cielos británicos, Gran Bretaña había fortalecido sus
defensas aéreas y escuadrones de bombarderos.

En abril de 1942, EEUU bombardeó Tokio en venganza por Pearl Harbor. Dieciséis aviones
atacaron y ninguno volvió.

El 20 de enero de 1942, los altos mandos nazis se reunieron para discutir la solución final al
problema judío. El genocidio no había sido organizado bien. Los grupos de trabajo mataban a miles
de judíos en Polonia y la URSS, pero se necesitaba gran cantidad de hombres y municiones. Los
soldados sufrían ataques de nervios.

La mayoría de los judíos habían sido enviados a guetos o a campos de concentración, pero no
estaba decidido el destino final. Se resolvió mandarlos a todos hacia los campos en países del
este, los sanos serían esclavizados. Se necesitaba obreros para la guerra. Además, implicaba que
muchos desaparecerían por causas naturales. Pronto, los judíos y otros indeseables morirían en
cámaras de gas en los campos. Tres mil judíos murieron en esos lugares.

Durante 1942, las tropas de Rommel en África fueron presionadas.

El 27 de mayo de 1942, tres combatientes de la resistencia


checa atacaron con una bomba a Heydrich, segundo SS, en
Praga. Se produjeron represalias alemanas: asesinaron a varios
centenares de judíos y allanaron hogares matando a familias
enteras acusadas de colaborar con los asesinos. El 9 de junio,
todos los hombres de Lídice mayores de quince años fueron
arrestados y ejecutados en grupos de a diez. Mujeres y niños
fueron enviados a campos de concentración. Mientras, en
Francia, Petain construyó el régimen de Vichy según directrices
fascistas. Promulgó leyes antisemitas y encarceló disidentes. En
julio, trece mil mujeres y niños judíos fueron reunidos en un estadio deportivo de París en espera
del destino final.

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1943
En enero, cincuenta alemanes fueron asesinados en el gueto de Varsovia, mientras arrestaban a
las víctimas para enviarlos a campos de concentración. Murieron mil judíos. El 19 de abril, llegaron
dos mil soldados alemanes para deportar a sesenta mil judíos que quedaban en el gueto. Algunos
combatientes resistieron durante semanas y lograron matar a unos cientos de nazis. El 8 de mayo
se rindieron, la mayoría fueron asesinados o traicionados. El gueto fue extinguido.

Este año, Hitler intentó una contraofensiva en Rusia, pero los soviéticos resistieron. El Führer
ordenó el alto al fuego el 17 de julio pero los soviéticos siguieron presionando. El 7 de mayo, el
general Alexander comunicaba que había cesado toda resistencia al norte de África. Dos días
después, los alemanes se rindieron. Cuando Rommel pidió a Hitler que dejara África, éste lo relevó.

Los aliados invadieron Italia en julio de 1943. Cien mil soldados del eje habían escapado.
Mussolini acababa de ser depuesto. Los comandos nazis rescataron a los alemanes y pusieron
resistencia a los aliados en Italia. A finales de año, De Gaulle tomó el liderazgo de la resistencia
francesa contra los alemanes. Este año Gran Bretaña dirigió tropas en Birmania tras los japoneses
y Checoslovaquia firma un pacto con Rusia contra Alemania. Así se convertirían en aliados de post
guerra. Sin darse cuenta el país invadido por los nazis se convirtió en el primer ladrillo de un muro
que los soviéticos levantarían entre ellos y occidente. Einsehower, comandante de las fuerzas
americanas en Europa, comenzó en diciembre de 1943 a planear la invasión de Normandía.
También obtuvo triunfos en África, Sicilia e Italia. Después que EEUU entró en la guerra, Hitler
tomó el mando militar en persona. Tomaba decisiones irracionales. Ordenó a sus soldados resistir
al ataque soviético de más de cinco millones de soldados. Fueron aplastados. En el verano y el
otoño del 43, los ataques aliados mataron a cuarenta mil personas en los bombardeos de Ruhr,
Hamburgo y Berlín.

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1944 - 1945

El día D fue la mayor invasión marítima de la historia. Participaron dos mil barcos, cuatro mil
lanchas y once mil aviones.

Soldados aliados cruzaban el canal de la Mancha hacia Normandía el 6 de junio de 1944. La


operación era reconquistar el norte de Europa tras cuatro años de dominio nazi. A las 6:30 am.,
ciento cincuenta mil hombres (entre soldados americanos, británicos y canadienses, bajo las
órdenes de Montgomery) empezaron a abarrotar las playas. Cuando comenzó el ataque, Hitler
pensó que era un simulacro y retuvo fuerzas para el ataque real. Los invasores se repartieron
rápidamente, casi no encontraron resistencia.

A mediados de agosto, los aliados ya tenían Normandía y atravesaban Francia. El aparato de


guerra nazi comenzaba a fallar. A mediados del 44 ,la ofensiva aérea de los aliados había
conseguido minar la producción alemana de aviones y combustible, en contraste con los británicos
que producían gran cantidad de aeroplanos.

Los alemanes desarrollaron armas secretas: las bombas volantes. La primera fue la V-1, que
alcanzaron a Gran Bretaña en junio. Lograron matar a más de cinco mil personas. En julio, un
grupo de oficiales y civiles alemanes, consternados por las derrotas en el campo de batalla y por
las atrocidades cometidas, intentaron dar un golpe. Pusieron una bomba en el cuartel de Hitler en
Prusia, donde resultó herido levemente. Los ocho golpistas fueron estrangulados y colgados en
ganchos de carne. Otras cinco mil personas fueron ejecutadas. La segunda arma secreta fue la V-
2. En Septiembre de 1944, los alemanes lanzaron la primera V-2.

Rommel, el héroe de África, se suicidó y Hitler ya no confiaba en nadie. La URSS venció a los
alemanes en 1944. Se liberó Leningrado. En mayo, Hitler ordenó la retirada de Rusia. Los
soviéticos persiguieron a los alemanes y tomaron Albania. El 19 de agosto estalló en París un
alzamiento armado. Hitler ordenó quemar la ciudad, pero el comandante de la guarnición
desobedeció. El 25 de agosto, se rindió al general Leclerc. Tras cuatro años de ocupación, París
era libre. Horas después, de Gaulle era aclamado, su comité de liberación nacional se había
autoproclamado gobierno provisional de Francia. La República no ha dejado de existir, dijo.

Acusaron y juzgaron a los colaboracionistas de alemanes. Nueve mil ciudadanos fueron


ejecutados por sumario y setecientas tras un juicio. La traición fue castigada.

El 5 de junio, los aliados entraron a Roma. Las multitudes aclamaron a los soldados. Florencia
permaneció bajo el dominio alemán hasta agosto. Durante cinco años de ocupación alemana, se
asesinó al veinte por ciento de la población polaca. A finales de julio de 1944 las fuerzas soviéticas
llegaron a las afueras de Varsovia. El 1 de agosto, el ejército rebelde polaco se rebeló contra los
alemanes. A los pocos días habían recuperado la ciudad. El ejército rojo se detuvo y los alemanes
atacaron Varsovia. Los polacos resistieron sesenta y tres días antes de rendirse. Doscientos mil
habitantes murieron, la ciudad estaba en ruinas.

El 18 de octubre, Hitler ordenó el reclutamiento de todos los hombres sanos entre 16 y 60 años.
En diciembre lanzó una ofensiva masiva. Invadió Luxemburgo y Bélgica, rodeando a divisiones
americanas. El 23 de diciembre, miles de aviones aliados bombardearon a los soldados alemanes
y sus vías de suministro. Patton liberó Bastogne.

El 3 de enero del 45, las fuerzas aliadas en tierra contraatacaron. Cinco días después, los
alemanes congelados y tristes se retiraron. Murieron ciento veinte mil. En otro frente, el 20 de
octubre de 1944, cien mil soldados norteamericanos desembarcaron en la Isla Filipina para
establecer una base desde donde recuperar todo ese país. La batalla de tres días fue el mayor
encuentro naval de la historia. Japón perdió 36 barcos y la batalla terminó con la armada imperial.
En esta ocasión aparecieron los ataques kamikaze, pilotos suicidas que intentaban hundir los
barcos estrellándose contra ellos. El 3 de marzo cayó Manila. Los japoneses perdían las Filipinas y,
en febrero, las islas Marshall. En abril, los aliados desembarcaban en Nueva Guinea. En junio, los
norteamericanos invadieron Saipan, islas Marinas. Guam cayó en agosto.

Los alemanes ocuparon Hungría en marzo de 1944. Seis años antes, las autoridades húngaras
se negaron a deportar judíos a los campos de concentración. Los nazis pusieron entonces un
gobierno títere y los judíos de Hungría fueron despojados de sus propiedades, obligados a llevar la
estrella amarilla y condenados a guetos antes de ser enviados a campos de concentración.
Cuatrocientos treinta y cuatro mil judíos fueron llevados a Auschwitz, la mayoría terminó en la
cámara de gas.

Cuando el ejército rojo invadió Hungría en 1945 y capturó a los soldados alemanes. De 750 mil
judíos, habían sido asesinados 550 mil.

El 30 de abril de 1945, Hitler se suicida en su búnker en Berlín, invadido por las tropas rusas. El
7 de mayo en Reims, y al día siguiente en Berlín, generales alemanes firman la capitulación sin
condiciones de todos los ejércitos del Reich Aleman.

La guerra aún continuaba en el Pacífico. El 6 de agosto, un bombardero estadounidense arroja


sobre Hiroshima la primera bomba atómica de la Historia, que destruye por completo la ciudad y se
lleva la vida de 250.000 seres humanos. El 9 de agosto, se arroja una segunda bomba atómica
sobre Nagasaki. El 14 de agosto de 1945, el gobierno japonés se rinde incondicionalmente.

- Técnicas de oratoria –
A partir de un informe elaborado por el OSS en octubre de 1942, gracias a las
informaciones de Ernst Hanfstaengl.

Una vez tras otra, el Dr. Sedgwick ha sido interrogado sobre cómo Hitler hace sus
discursos.
El hecho es que Hitler no pueda soportar que se encuentre alguien en la sala mientras
trabaja sus discursos. En los viejos tiempos (1922 y 1923) Hitler no dictaba los
discursos como hace ahora. Tardaba de 4 a 6 horas en hacer un esquema en folios de
tamaño grande: unos 10 o 12. En cada página había solo unas cuantas palabras que
servían como apuntes. Hitler conocía muy bien el peligro de tener demasiadas cosas
que decir.
Mientras que Hitler solía leer muchos libros, raramente, por no decir nunca, los
consultaba mientras preparaba un discurso. Muy a menudo el Dr. Sedgwick lo visitaba
cuando trabajaba en un discurso para hacerle llegar un mensaje especial. Fuera, en la
calle, las vallas publicitarias rojas, cubiertas con enormes carteles, anunciaban el mitin.
Como de costumbre, el doctor encontraba a Hitler en su habitación con un sencillo
jersey marrón y unas zapatillas de fieltro gris y de suela gorda. Ningún libro sobre la
mesa, ningún papel sobre el escritorio.
Una vez, en 1923, Hitler hizo una excepción a esa norma. Era mediados de julio y
había de dirigirse a miles de gimnastas alemanes que habían llegado a Berlín desde
toda Alemania para participar en el “Deutscher Turnertag” (Día del gimnasta alemán).
Hitler quería hacer un esfuerzo especial. Había conseguido un volumen de von
Clauserwitz y se enamoró tan profundamente que se llevó el libro al circo Krone.
A la mitad del discurso, cuando Hitler estaba concentrado exponiendo la importancia
del entusiasmo nacional y del fervor fanático del pueblo por el ejército, saco el libro de
von Clauserwitz y se puso a leer 4 páginas. Parecía como si se hubiera olvidado de la
audiencia que cada vez estaba más nerviosa. Cuando Hitler volvió su discurso, tuvo
que restablecer de nuevo el contacto con el público. Hitler consciente de eso, puso en
marcha inmediatamente la táctica de la rapsodia y salvó el día con unos 10 últimos
minutos brillantes. Después de aquella experiencia, Hitler no volvió a subir nunca más
con un libro al estrado.
Cuando se acercaba la hora del mitin, caminaba de un lado a otro de la sala, como si
ensayara mentalmente las diferentes partes del discurso. Durante ese rato el teléfono
iba sonando continuamente. Normalmente quien llamaba era Christian Weber, Max
Amann o Hermann Hesser, quienes explicaban a Hitler como estaba la situación. La
típica pregunta que Hitler hacía cuando lo llamaban era “¿Ha venido mucha gente?,
¿Cuál es el estado de ánimo general?, ¿Habrá alguna oposición?”
Después Hitler da instrucciones sobre el desarrollo del evento mientras se espera su
comparecencia. Entonces cuelga el teléfono, y sigue caminando por la habitación.

Entrada
Incluso cuando Hitler va vestido de civil, su apariencia es militar. No tiene nada que ver
con el estilo excesivamente familiar de algunos demagogos. No hace caso a nadie
mientras camina entre la multitud camino del podio. Tiene la mirada fija en las SS y SA
que forman con las banderas.
La única excepción, desde 1932, es cuando alguien hace salir un niño a su paso para
que le de un ramito de flores. Coge las flores con la mano izquierda. En todo eso Hitler
sólo dedica unos segundos. Pasa el ramito de flores a Shaub o a Brückner y sigue su
camino.

Interrupciones
Cualquier interrupción en el recorrido de entrada o salida que no tenga nada que ver
con madre y niños puede encender la ira de Hitler. Desgraciado el comandante de la
SS responsable de una de esas infiltraciones. El Dr. Sedgwick recuerda que en el año
1932, cerca de Königsberg, Hitler estaba saliendo de un estadio cuando, de repente,
una señora de mediana edad, histérica, le cortó el paso, se arrodilló delante suyo e
intentó ponerle en la mano un rollo de papel con revelaciones que aseguraba haber
recibido del más allá. Hitler, furioso, llamó a Brückner: “¡Saca a esta loca de mi
camino!”. Hitler estuvo de mal humor el resto del día.

Discurso
Muy a menudo alguien hace un discurso previo para aprovechar el tiempo esperando
la llegada de Hitler. A Hitler no le importa quien hable antes, pero no quiere de ninguna
manera que nadie hable después de él. Tanto antes como después de su discurso
siempre suena una inspiradora música marcial.
Cuando Hitler se acercaba al atril para hablar, solía colocar sus notas en una mesa
ubicada a su izquierda, y una vez las había mirado, las dejaba en otra mesa ubicada a
su derecha. Tardaba de 10 a 15 minutos en discursar sobre las notas de cada folio.
Los discursos normalmente duraban entre dos horas y dos horas y media, hasta tres
horas se consideraban normales antes de que empezada a tener problemas en la
garganta. También acostumbraba a beber cerveza de una jarra, de vez en cuando, lo
que en Munich siempre provocaba un aplauso extra.

Postura
El Dr. Sedgwick, que ha estado sentado detrás de Hitler en innumerables ocasiones,
mirándolo de cerca, ha observado que siempre comienza con una postura militar. La
postura la mantiene durante 15, 20 o 25 minutos, según el caso. Durante todo ese
tiempo, los talones de sus botas están firmemente unidos, no hay un segundo de
relajación. Toda su figura tiene una firmeza absoluta, incluidos los hombros y la
cabeza. Tiene las manos cogidas en la espalda. Es el estilo que probablemente
adoptó en 1919 y en los años siguientes, cuando sirvió como instructor no oficial en los
barracones de Munich.
Para él y para la audiencia, este es un periodo de disciplina y se corresponde en cierta
manera a la tradición entre los concertistas de piano de abrir el programa con una
selección de Bach. Después de 20 minutos mueve un pie por primera vez, seguido de
las manos. A partir de entonces las cosas comienzan a despertarse. Comparados con
una pieza de música, los discursos de Hitler consisten en dos tercios a tiempo de
marcha creciente cada vez más deprisa hasta llegar al último tercio, que son hechos
probados y anécdotas cada vez más irónicas. Como ya es sabido, nunca sufre
interrupciones ni comentarios molestos.
Sabedor que una presentación continuada a cargo de un solo orador sería aburrida,
encarga de una manera magistral un alter ego imaginario que lo interrumpe a menudo
con un argumento en contra y, después de haber rebatido completamente a su
oponente, retorna al hilo del pensamiento original. Esta estrategia proporciona a la
audiencia un especial toque teatral que a menudo es interrumpido por una lluvia de
aplausos espontáneos, aunque Hitler no haga discursos estrictamente con el objetivo
de recibir aplausos.

A menudo parece que solo quiera convertir a las personas a sus ideas y se ofende
cuando cualquier ruido prematuro lo interrumpe. Si el aplauso se alarga demasiado
para su gusto, lo corta enseguida, a veces hasta en el inicio, con un gesto: haciendo
temblar la mano.
Todo el entusiasmo ha de reservarse para la tercera parte del discurso, el que va de la
exhortación, la promesa y la dedicación, a la rapsodia final. El tempo se anima. Las
explosiones de staccato ocurren más frecuentes y el discurso converge en la
apoteosis.

Final de discurso
Hitler decía: “Acabar bien un discurso es una de las cosas más difíciles de hacer.
Has de saber que quieres decir y que no quieres decir”.
“Es siempre un experimento nuevo, y, oyendo la reacción de la audiencia, has de
saber exactamente cuando es el momento de lanzar la última jabalina flameante
que enciende al público y los envía a casa con una idea principal zumbando en
la cabeza. Podemos medir exactamente la fascinación de la audiencia por si el
público de la galería y del resto del recinto va girando la cabeza. Esto es señal
de que el orador aún no se ha hecho con su audiencia. I esto también es una de
las razones por las cuales no puedo escuchar los discursos de otro”. (El único
hombre al que Hitler puede soportar escuchar es a Goebbels).
Omisión de nombres y personajes
Cuando hable, Hitler evita cuidadosamente mencionar nombres de personajes
públicos, estén muertos o vivos. Por ejemplo, en lugar de decir “Una vez Bismarck
dijo…”, Hitler diría “el canciller de hierro dijo…”; o en lugar de decir “nuestra deuda con
el general Ludenforff…”, él diría: “nuestra deuda con el gran intendente de la Guerra
Mundial…”.
A Schiller y Goethe nunca los nombraba por su nombre, siempre como “grandes
poetas anónimos”. La única excepción que hace a esta regla es Richard Wagner.
Técnica de salida
Cuando el discurso de Hitler se acerca a su final orgiástico, llega la última fase que ha
de ser la apoteosis del mitin. La banda toca el himno nacional, el Deutschland ueber
Alles (nacionalismo) seguido por la Canción de Horst Wessel (nacionalsocialismo). Sin
esperar, Hitler saluda a derecha e izquierda y se va durante la interpretación.
Normalmente llega al coche antes de que acaben los cánticos.
Ya sea hecha expresamente o inconscientemente, esta retirada tiene muchas
ventajas. Además de facilitarle una salida sin molestias hasta el coche, prevé que la
exaltación del público se apague antes de que el se vaya. También lo protege de
entrevistas indeseadas y deja intacta la imagen de apoteosis que el público ha recibido
del final del discurso.
Una vez Hitler le dijo al El Dr. Sedgwick: “Es un gran error que hacen muchos
oradores, el de quedarse cando el discurso ya se ha acabado. Eso solo lleva a el
anti clímax, y a veces hasta incluso surgen comentarios que podrían destruir
completamente dos horas de labor oratoria”.

Después pasando a una comparación con el teatro dijo:”No me han gustado nunca
los actores que cuando acaban su papel salen a saludar al final de la obra. Mata
la ilusión cuando un Hamlet o un Tristany que acaba de morir magníficamente en
el escenario, aparece a sonreír y hacer reverencias para agradecer los aplausos
del público. Por descontado, los actores profesionales que viven de esos
aplausos y que el número de bises determina su estatus dentro de la profesión.
Richard Wagner murió cuando prohibió los bises de saludos en las
representaciones. Es y será una profanación”.

ECONOMIA - TRABAJO PRACTICO

El ascenso y la caída de la Europa de Hitler


El mapa de Europa experimentó una transformación radical en los años que siguieron
inmediatamente al estallido de la guerra en setiembre de 1939.
Estados independientes y territorios desaparecieron casi de la noche a la mañana bajo el
avance de Hitler y sólo unas pocas naciones consiguieron conservar su autonomía.
El nuevo Imperio nazi se componía de una multitud de territorios gobernados de modos
diferentes.
El Nuevo Orden europeo contemplaba la formación de una sola comunidad económica para el
conjunto del continente, trabajando bajo dirección alemana y con el Reich como centro
industrial del sistema.
En 1942 el Nuevo Imperio Alemán distaba de ser una estructura económica coherente y
eficiente. Los nazis nunca tuvieron una idea muy clara de lo que implicaba el establecimiento
del Nueva Orden. Nunca se publicó ningún plan completo y global para la reestructuración de
Europa.
En los dos primeros años de hostilidades la velocidad de la conquista militar fue mayor que la
del plan del régimen para un nuevo Imperio. La incapacidad para dominar al gigante ruso y la
unión de las potencias aliadas bajo el liderazgo del los EEUU alteró significativamente la
situación; Hitler se enfrentó con una larga campaña que requería la ayuda de todas las
naciones europeas.
La ejecución del tratado de paz después de la I Guerra Mundial había dejado un vacío de
poder en Europa oriental y central.
La estrategia de la blitzkrieg evitó cualquier compromiso de una guerra muy prolongada que
implicase la utilización armamento en mayor cantidad y profundidad. Suponía más bien un
ataque rápido sobre objetivos específicos pero limitados, método que cogió a sus adversarios
por sorpresa y les dejó discutiendo si cada conquista, sería la última. La clave de las
arrolladoras victorias de Alemania descansa en su capacidad de respaldar sus amenazas con
la fuerza.
Parece haber pocas dudas de que Alemania tuviera una superioridad inicial en términos de
potencial militar y económico. El punto importante es que su preparación militar se diseñó para
una serie de guerras cortas con certidumbre de victoria. Sólo cuando Alemania se vio obligada
a abandonar sus tácticas relámpago y cambió a la lucha de campañas defensivas y de
retaguardia de duración indeterminada, las limitaciones de sus preparativos militares se
hicieron evidentes.
Uno de los primeros e importantes errores de Hitler fue embarcarse en el ataque contra Rusia,
las fuerzas rusas opusieron una resistencia tenaz.
La primera mitad de 1942, por tanto, marcó un punto de inflexión decisivo en la II Guerra
Mundial. Significó el final de la estrategia de la blitzkrietg.
A causa del retraso inicial de Alemania en la movilización total, los aliados se adelantaron en
el armamento, en profundidad, aparte del hecho de que su fuerza unida era infinitamente
mayor.
Alemania estaba ahora a la defensiva y, por tanto, las necesidades inmediatas eran
primordiales, se veía obligada ahora a concentrar todo lo que pudiera su energía en impulsar
la producción de armas.
La política adoptada con respecto a los territorios ocupados tampoco fue satisfactoria en
cuanto a asegurar el potencial máximo para las finalidades bélicas.
Las agrias disputas internas entre los nazis y las luchas por el poder continuaron a lo largo de
toda la guerra y sirvieron para debilitar el esfuerzo administrativo y de organización del Tercer
Reich.
Dadas las debilidades y los errores del régimen nazi y su potencial inferior, comparado con
sus adversarios puede parecer sorprendente que les costase tanto tiempo a las potencias
aliadas asegurar la victoria. Después de mediados de 1944, sin embargo, la derrota de
Alemania era sólo cuestión de tiempo.
La creciente escasez de recursos tuvo un serio impacto sobre la producción en la última mitad
del año. De esta manera, con unas reservas rápidamente menguantes y una producción en
declive, Alemania se enfrentó con un violento ataque combinado de las naciones aliadas en
todos los frentes. En la primavera de 1945 la situación se había hecho desesperada y el 7 de
mayo se rindió Alemania.
Devastación de Europa
Al final de la guerra, Europa se encontraba desorganizada y muy cerca de la miseria. La
extensión de los daños y las pérdidas de la producción eran mas graves de lo que había sido
la primera guerra mundial. Las manufacturas estaban paralizadas, el comercio estaba casi
paralizado, la producción agrícola estaba por los suelos y las comunicaciones estaban
seriamente interrumpidas. Las escaseces de casi todo prevalecían en una extensa área del
continente.
La situación de Europa se destacaba en agudo contraste con la de los EEUU y pronto se hizo
evidente que la tarea de reconstruir Europa dependía muchísimo de las políticas adoptadas
por aquél país. Afortunadamente, las políticas norteamericanas de la posguerra favorecieron
mas a la recuperación que las seguidas después de la primera guerra mundial.
Las muertes de civiles sobrepasaron ampliamente a la de los militares, debido a las políticas
de exterminio masivo que implementaran los nazis. Esta política de exterminio masivo de la
población judía privó a varios países de valiosos talentos financieros y económicos.
Las pérdidas y destrucción de activos de capital son muy difíciles de cuantificar con precisión.
Combates intensos, junto con fuertes bombardeos y devastaciones deliberadas significaron
que el daño a la tierra, la propiedad y el equipo industrial fue mas grave de lo que había sido
en la primera guerra mundial.
Parte del daño más grave recayó sobre el capital social. El déficit de viviendas por reparar al
final de la guerra era enorme.
Los sistemas de transporte también fueron gravemente dañados e interrumpidos. El transporte
ferroviario estaba colapsado casi por completo, las vías fluviales estaban fuera de servicio,
mientras que el uso del transporte por carreteras era limitado.
El potencial fue gravemente desbaratado por la guerra, debido al daño a la tierra, la
destrucción y saqueo del equipo y las pérdidas de ganado.
La reducción general de la actividad productiva fue mucho mayor de lo que parecía indicar la
pérdida física completa de los activos y población.
El fin de la guerra marcó el punto culminante de seis años de lucha y privaciones, al final de
los cuales los trabajadores no estaban en condiciones adecuadas para esforzarse. Las graves
escaseses de alimentos significaban que el consumo alimentario per capita en la mayoría de
los países estaba muy por debajo de los niveles del tiempo de paz.
En estas condiciones no es muy sorprendente que los niveles de producción y productividad
fueran bajos. La escasez de alimentos, materias primas y bienes de consumo en general fue
aguda en Europa.
Europa necesitaba importaciones desesperadamente, pero su capacidad de exportación era
limitada; en consecuencia, la posibilidad de llevar a cabo la reconstrucción dependía en gran
medida del volumen de ayuda procedente de los EEUU, el único país en situación de
proporcionar bienes y ayuda financiera en gran escala.
Así, en la segunda mitad de 1945, las perspectivas económicas en Europa distaban mucho de
ser brillantes. Esto se agravó por muchos otros factores, incluyendo grandes deudas públicas,
nuevas olas de inflación, pérdidas de mercados y relación de intercambio desfavorable, y por
trastornos sociales y políticos.
La política de reconstrucción
La necesidad inmediata de Europa era de ayuda, que obtuvo sobre una base provisional en
un principio y con carácter más permanente bajo el Plan Marshall.
Aunque hubo algunos cambios territoriales importantes después de la segunda guerra
mundial, éstos implicaron la extensa división de Europa que había tenido lugar después de
1918.
Si bien los cambios territoriales no fueron enormes, fueron significativos en términos de los
acontecimientos políticos posteriores. También implicaron movimientos considerables de
población.
La URSS y las potencias occidentales estaban de acuerdo en que Alemania debía perder sus
activos exteriores y buena parte de su flota, que debía soportar los costes de la ocupación y la
indemnización a las partes perjudicadas, incluyendo los grupos minoritarios, y que su futuro
potencial bélico debía mantenerse bloqueado, prohibiéndole la producción de equipo militar.
Loa costes totales soportados por Alemania, en concepto de reparaciones, ocupación y costes
de indemnización y otros costes fueron mayores que la ayuda aliada que recibió, pero no
paralizaron el país y en su mayor parte no implicaron una grave pérdida de divisas.
Así desde julio de 1945, EEUU comenzaron a facilitar ayudar a Europa a través de varias
organizaciones, sobre todo la United Nations Relief and Rehabilitation Administration.
La política expansionista de la URSS culminó con el bloqueo de Berlín. El temor a disturbios
sociales y políticos y la amenaza de los regímenes comunistas en el oeste jugaron un papel
nada despreciable en la confección del nuevo programa de ayuda.
El Plan Marshall entró en vigor en 1948. El European Recovery Programme se basaba en el
principio de ayudar a quienes estaban dispuestos a ayudarse a sí mismos. Los fondos de este
programa fueron bien administrados.
Mientras que en el primer año una parte considerable de la ayuda se necesitó para la compra
de alimentos, más adelante los fondos fueron empleados para materias primas y para la
reconstrucción de la capacidad productiva.
El Plan Marshall lo que hizo fue asegurar que la recuperación fuera sostenida y no se
detuviese en su marcha por la falta de fondos.
Después de las negociaciones de Bretton Woods, en 1944 aparecieron dos importantes
instituciones: el fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional para la Reconstrucción
y el desarrollo (Banco Mundial), mientras que en 1947, después de una reunión de 23
naciones en Ginebra, se firmó el acuerdo General sobre Tarifas y Comercio (GATT).
La intención original era que el Banco Mundial ayudase al proceso de recuperación mediante
préstamos con finalidades productivas. En lo referente a la reconstrucción y a la cooperación
económica el Banco Mundial contribuyó poco, mas tarde se convirtió en una fuente de
préstamos a largo plazo para la financiación de proyectos en todo el mundo.
El FMI y el GATT tuvieron que ver mas con las mejoras de las relaciones internacionales en el
campo del comercio y los pagos. La filosofía general era de libertad para el comercio y los
pagos, de eliminación de la discriminación entre las naciones y restablecimiento de la
convertibilidad monetaria.
En resumen, el período de reconstrucción que siguió a la segunda guerra mundial estuvo
marcado por un intento mucho mas constructivo para promover la cooperación económica
internacional y establecer condiciones bajo las cuales la recuperación europea pudiera
prosperar. La contribución más importante fue el flujo de ayuda norteamericana que se dirigió
a Europa. Europa necesitaba la ayuda y la asistencia norteamericanas y era bastante natural
que estas dependieran de las políticas e instituciones que satisficieran el objetivo más
importante de USA: defender al oeste contra el bloque soviético.
Fuentes del crecimiento: Factores y Tecnología
El debate sobre las fuentes del crecimiento ha alcanzado proporciones gigantescas.
Básicamente, las fuentes directas del crecimiento pueden dividirse en dos amplias categorías.
Primero, hay cambios en el volumen de recursos utilizados para producir el producto nacional.
Segundo, el crecimiento puede producirse como resultado de aumentos en el producto por
unidad de factor.
En cuanto se refiere al empleo, este factor a lo largo del período más extenso determinará en
gran medida por el crecimiento natural de la población.
Una explicación de los mejores resultados del crecimiento de la posguerra, comparados con el
período 1913 a 1950, puede encontrarse en los datos del empleo. A causa de la mejor
utilización del trabajo a través de la reducción del paro; el empleo no agrícola entre 1950 y
1970 creció mucho más que hasta ese momento.
La inversión puede contribuir al crecimiento de varias maneras: proporciona oportunidades
crecientes de empleo; eleva la productividad del trabajo al proporcionar más equipo por
trabajador y es un vehículo importante mediante el cuál nuevos procesos y técnicas se van
incorporando al proceso productivo.
Las proporciones de inversión en todos los países fueron mucho más altas que en el período
de entreguerras.
Existe una asociación positiva entre inversión y crecimiento. Países con elevadas
proporciones de inversión tendían a crecer rápidamente y aquellos que tenían proporciones
bajas crecieron lentamente.
Las mejoras de la productividad de los factores fueron la fuente más importante de
crecimiento en todos los países.
Las mejoras de la productividad se derivaban principalmente de los avances en el
conocimiento, la reasignación de recursos laborales y las economías de escala.
Es probable que el aumento de la calidad de la fuente de trabajo, por medios tales como mejor
educación, adiestramiento vocacional y mejores niveles de servicios sanitarios y vivienda,
dependa de una cierta tasa mínima de la formación de capital.
El período de posguerra se ha caracterizado por un elevado nivel de innovación tecnológica,
especialmente en las industrias basadas en las ciencias, tales como la química y electrónica, y
la rápida difusión de los desarrollos técnicos entre los principales países industriales. Han
actuado varias fuerzas poderosas para explicar la tasa acelerada en la aplicación de nuevos
inventos y la difusión de técnicas. Estas incluyen la elevada tasa de formación de capital, la
mayor proporción de recursos dedicados ala investigación y al desarrollo y el continuo
crecimiento de la educación en todos los niveles.
La transmisión de ideas y técnicas y su difusión en los países occidentales ha sido facilitada
por la desaparición de barreras comerciales y el crecimiento del comercio, especialmente el
de productos manufacturados, la mejora general de las comunicaciones, la expansión de la
inversión internacional y la explotación de nuevos productos por compañías multinacionales.
El alto nivel de la demanda también ha estimulado la adopción de nuevos productos,
especialmente en el campo de los bienes de consumo duraderos.
Sin embargo, es posible que la principal razón para la buena marcha de Europa occidental en
los años cincuenta y sesenta haya sido el alto y sostenido nivel de la demanda.
El papel de las exportaciones
El crecimiento sin precedentes de Europa occidental en los años cincuenta y sesenta fue
acompañado por unos resultados todavía mejores en la esfera del comercio.
El comercio creció considerablemente más deprisa que el producto y fue más próspero en los
bienes manufacturados.
La parte principal de la expansión se concentró en el intercambio intraeuropeo y fue dominada
por el intercambio de productos manufacturados entre países que poseían niveles no muy
diferentes de renta per capita.
La inversión directa por las corporaciones internacionales también aumentó en importancia, lo
que fue ventajoso desde el punto de vista del crecimiento del comercio y para la difusión de
avances técnicos.
La ayudo de los EEUU continuó y el aumento del gasto militar norteamericano en Europa
contribuyó a las entradas de dólares en Europa, y éstas, junto con un rápido aumento de las
exportaciones, posibilitaron que algunos países alcanzasen un superávit en sus cuentas
corrientes a mediados de la década de los cincuenta.
Entre los desarrollos más importantes que afectaban a las relaciones comerciales
internacionales del período, estuvieron: la eliminación de restricciones comerciales por el
programa de liberación de la OECE de los años cincuenta, la reducción general de aranceles
a través del GATT y la formación de nuevas comunidades económicas (CEE y EFTA), a fines
de la década de los cincuenta.
Se realizó un progreso sustancial y rápido en los años cincuenta y sesenta, al suprimirse las
barreras al comercio exterior.
La relajación progresiva de las restricciones cuantitativas en los años cincuenta y a principios
de los sesenta fue un factor importante que estimuló el crecimiento de las exportaciones,
mientras que el establecimiento de dos comunidades comerciales a finales de los años
cincuenta produjo efectos tanto en la creación del comercio como de diversificación del
mismo.
El sector más dinámico fue el comercio intracomunitario.
Es importante reconocer que el entorno económico internacional en conjunto ha sido
claramente más favorable al crecimiento del comercio de lo que fue en los años de
entreguerras.
El FMI se ha convertido en la principal institución responsable de los asuntos financieros y
monetarios internacionales.
Fueron introducidos tipos de cambio fijos y alteradas las paridades monetarias sólo para
corregir desequilibrios fundamentales; se dispuso de un fondo de crédito internacional nutrido
con las cuotas de los miembros del Fondo, para financiar dificultades temporales de la
balanza de pagos, incluyendo las provocadas por operaciones especulativas y, en tercer lugar,
había provisión para la convertibilidad monetaria para transacciones corrientes y prohibición
de prácticas monetarias discriminatorias, equivaliendo los pagos a no discriminación en el
comercio.
El socialismo en más de un país
La guerra quebrantó la vida económica y social de Europa central y oriental, incluyendo la
URSS. Los países se inspiraron en su mayor vecino oriental (la Unión Soviética) y muy pronto
se constituyeron como Estados socialistas, siguiendo el modelo soviético como punto de
referencia. Se consideró que los principales objetivos eran la industrialización y la
transformación de la estructura social, tareas que podían ser llevadas a cabo mejor mediante
la abolición de la propiedad privada de los medios de producción y la creación de un sistema
económico administrado y planificado centralmente.
El centro de atención fue inicialmente la nacionalización de la industria.
Pronto se reconoció que la propiedad estatal completa era impracticable, teniendo en cuenta
el fuerte apego de los campesinos a la tierra. Esta se confiscó a los antiguos propietarios sin
compensación y se redistribuyó libremente entre el campesinado, reteniendo el Estado una
parte para sus propias finalidades. En consecuencia, la asociación cooperativa de las
unidades agrícolas se convirtió en la forma dominante.
Yugoslavia se había desviado desde 1948 del campo soviético y seguía un tipo de socialismo
inconformista.
Aparte de la propiedad y del control estatal, la segunda característica importante de los países
socialistas ha sido el énfasis en la planificación central. Todas las decisiones que afectan al
proceso económico están planificadas y determinadas centralmente.
Las principales variables económicas continuaron siendo determinadas por las autoridades de
la planificación central. Estas incluyeron la determinación de las proporciones entre consumo y
ahorro, entre inversión productiva y no productiva y la asignación de la inversión entre los
principales sectores y ramas de la economía.
El fuerte énfasis puesto en estimular el crecimiento aumentando los factores, especialmente el
capital, particularmente en los años cincuenta y primeros sesenta, condujo probablemente a
una utilización antieconómica e ineficiente de los recursos.
Niveles de consumo y de renta
A pesar del rápido crecimiento y del cambio estructural, el consumidor de Europa oriental no
se ha beneficiado de un modo proporcional. Los niveles de renta, además, todavía están por
debajo de los del mundo occidental. Es cierto que el nivel de vida de la mayoría de la gente en
los países socialistas mejoró sustancialmente entre 1950 y 1970, y en algunos casos en una
medida apreciable.
Sin embargo, los salarios reales no se mantuvieron al mismo ritmo que el crecimiento de la
renta nacional, mientras que el consumo personal se frenó en medida aún mayor por el
énfasis sobre los ahorros y la inversión, y las limitadas posibilidades de elección en lo que se
refiere a los productos de consumo.
Los factores políticos determinaron en parte el ritmo con el que se satisfizo el bienestar del
consumidor. Las escuetas estadísticas de consumo no reflejan por completo el bienestar del
consumidor en los países socialistas, porque existe un número determinado de otros factores
relevantes que es necesario tener en cuenta. Las características adversas incluyen las
limitadas posibilidades de elección de productos, especialmente en bienes de consumo
duraderos, las frecuentes escaseces de bienes y en algunos casos la necesidad de
racionamiento.
Crecimiento e inestabilidad en los años setenta
El crecimiento ha sido mucho menos vigoroso en los años setenta de lo que fue en la década
anterior. Todos los países sin excepción experimentaron una marcada disminución del ritmo de
crecimiento. Otra característica notable fue la mayor dispersión de las tasas de crecimiento
entre los países. El crecimiento económico no sólo fue generalmente más bajo que en las dos
décadas anteriores a la de los setenta, sino que fue también mucho menos estable que antes.
La recesión de 1974-1975 puede considerarse en parte como una reacción automática a la
vigorosa fase de prosperidad de 1972-1973. Era claro que una tasa de crecimiento tan alta no
podía mantenerse durante mucho tiempo, porque las restricciones de la capacidad
comenzaron pronto a hacer mella, en algunos casos en forma de desequilibrios de la balanza
de pagos. Pero, al mismo tiempo, varios factores desfavorables, especialmente la aceleración
de la inflación y la dramática subida de los precios del petróleo a finales de 1973, erosionaron
en gran manera la confianza de los negocios.
Unos descensos tan pronunciados de la producción no se habían experimentado nunca antes
en el período de la posguerra. El primer año de recuperación, 1976, presenció aumentos
igualmente notables de la actividad, creciendo la producción industrial, en particular, por
encima de la tendencia a una tasa muy semejante a la del año de prosperidad de 1973. En la
segunda mitad de la década, el crecimiento del producto en la mayoría de los países
europeos, cayó por debajo del potencial de plena capacidad. No es sorprendente que este
déficit se reflejase en un aumento de los niveles de desempleo y de capacidad subutilizada. El
crecimiento de la exportación y de la productividad aflojó notablemente.
El rasgo más notable de la década de los setenta fue la naturaleza omnipresente de la
inflación, la tasa de aumento de los precios de consumo durante la década fue más del doble
de la de los años sesenta. Después de 1975 se moderaron apreciablemente las presiones
inflacionistas en la mayor parte de los países, aunque a finales de la década la tasa de
inflación estaba de nuevo progresando hacia arriba.
El nivel de inflación alto y sostenido de este período realmente singulariza la década del 70.
Las tasas de crecimiento de los años cincuenta y sesenta fueron anormalmente altas para los
patrones históricos a largo plazo, y que el cambio a la baja de los años setenta representa una
vuelta a tasas más fáciles de mantener a largo plazo.
Presiones inflacionistas
La inflación ha sido un rasgo persistente de todo el período de la posguerra, empezó a
acelerarse notablemente en los últimos años 70, y se aproximó a las cifras de dos dígitos en
algunos países antes de la explosión de los precios del petróleo de finales de 1973. Una
tendencia secular a la inflación ascendente se había impuesto desde mediados de los años
sesenta al cíclico, o parcialmente cíclico, aumento de precios generado en los primeros años
setenta.
La fuerte fase de prosperidad industrial de 1972-1973 fue motivada en parte por la acción
política y que tuvo lugar en un contexto de crecimiento sustancial de la liquidez internacional.
A consecuencia de las condiciones de inactividad y el desempleo persistentemente alto a
principios de los años 70, se hicieron intentos en varios países para estimular la actividad
económica.
El dólar se devaluó y Gran Bretaña, en parte por razones políticas e interiores, adoptó un tipo
flotante en 1972. En la mayoría de los países la explosión de los precios fue precedida o
acompañada por medidas reflacionistas y expansión monetaria.
Los gobiernos, durante la mayor parte de la década del setenta, consideraron el control de la
inflación como la primera prioridad y toda la política, en sus intentos y objetivos, se decantó en
la dirección de tratar este problema.
La dirección de la macroeconomía en condiciones de estanflación
Los acontecimientos de los años setenta plantearon a los gobiernos una tarea mucho más
difícil, en términos de dirección económica. Una multitud de problemas se presentaban
simultáneamente: inflación, desempleo creciente, estancamiento del producto, dificultades de
la balanza de pagos, crecientes déficit del sector público, desórdenes monetarios, por no
mencionar los problemas específicos de la oferta.
Inevitablemente, el alcance y la magnitud de los problemas llevaron a un cambio significativo
en el equilibrio de los objetivos políticos y en los instrumentos de control respecto a los que se
habían estado utilizando hasta entonces.
Las políticas de dirección de la demanda parecieron funcionar bastante bien. Durante este
período cada vez más tuvo que darse prioridad al control de la inflación y al tratamiento de los
desequilibrios exteriores, con preferencia a estimular el crecimiento y mantener el pleno
empleo. De acuerdo con este razonamiento, los instrumentos de dirección económica
experimentaron una revaluación.
La mayoría de los principales países en los últimos años setenta, adoptó alguna forma de
control de los agregados monetarios, junto con políticas fiscales diseñadas para estabilizar o
reducir los déficit del sector público.
El crecimiento del producto en la mayoría de países ha estado claramente por debajo de la
capacidad potencial durante algún tiempo dado que esto se traduce en mayores costes
unitarios y menor crecimiento de la productividad, ha exacerbado el problema inflacionista.
A más largo plazo, los gobiernos tienen que dedicar más atención que hasta ahora a los
problemas de la oferta. Esto implica no sólo la cuestión relativa de la conservación de
recursos escasos y el desarrollo de sustitutivos donde sea posible sino también la necesidad
de mejorar el potencial de productividad de los recursos existentes, incluyendo el patrocinio de
nuevas tecnologías en algunos casos y la recalificación y reorganización del trabajo.
Círculos de Calidad: ¿Cómo hacer que funcionen?
Caso N° 3: “La manera equivocada”
El personal de la oficina del círculo de calidad (CC) de una empresa manufacturera comenzó
a formarlos sin haber llegado a comprender todos los requerimientos del programa. No
dictaron cursos de capacitación para los gerentes, supervisores y jefes de círculos, no
contaban con un programa formal para medir sus efectos y no previeron la necesidad de
preparar a la organización para el manejo del proceso total. Lo que poseían era una noción
vaga de los círculos de calidad.
En el momento de formar los primeros círculos, la oficina incluyó en el boletín de la compañía
un anuncio solicitando voluntarios. Un grupo de fabricantes de herramientas se acercó a la
oficina para expresar su deseo de formar un círculo en su área, porque tenían problemas muy
serios y necesitaban soluciones con urgencia.
Pronta quedó claro que los empleados estaban en desacuerdo con uno de los aspectos del
círculo de calidad: no deseaban que el supervisor formara parte del grupo.
Con los años el taller había adquirido una reputación de ser lento y poco confiable. Al no
encontrar salida, la compañía decidió enviar gran parte del trabajo a talleres de fuera. Los
supervisores y los trabajadores se culpaban mutuamente. La oficina organizadora trabajó duro
para persuadir a los trabajadores de que la presencia del supervisor en el círculo haría que
todo el proceso fuese más efectivo, pero éstos rehusaron. Finalmente la oficina cedió.
Había otros problemas, los miembros trabajaban en diferentes áreas del taller y bajo
diferentes supervisores y el círculo estaba formado por un grupo de amigos que no se
ajustaba al patrón normal de la organización del taller.
Los supervisores no podían aceptar el hecho de haber perdido el control una hora a la
semana sobre el tiempo de sus trabajadores y les negaron el permiso de asistir a la reunión a
algunos miembros por lo cual la oficina tuvo que intervenir para obligarlos a conceder su
autorización.
Una vez que la oficina del CC logró establecer el derecho a reunirse, el asesor procedió a
capacitar a los miembros del círculo. Escogieron el problema del gran número de defectos
detectados en las herramientas fabricadas por fuera de su taller.
El grupo se dedicó a la investigación de los defectos de las herramientas producidas por fuera
de la planta.
Los proveedores fabricaban herramientas deficientes que eran examinadas en la planta del
proveedor por los inspectores que en rápido examen, pasaban por alto la mayoría de los
defectos. Una vez dentro de la planta, las herramientas eran sometidas a una nueva
inspección muy superficial. Los defectos salían a relucir rápidamente al utilizar las
herramientas y los trabajadores del taller tenían que asumir la responsabilidad de hacer las
reparaciones y eran culpados por unas herramientas defectuosas que ni siquiera fabricaban.
Los miembros del círculo descubrieron que el sistema para informar acerca de las
discrepancias tenía mas fallas de las que pensaban.
Como primera solución el CC de los fabricantes de herramientas decidió diseñar otro sistema
para informar acerca de los errores, especialmente en las herramientas producidas por
proveedores externos.
Diseñaron una nueva etiqueta para herramientas defectuosas, la cual debía ser llenada por
los inspectores y una nota nueva de cambio de herramientas en la cual se debía solicitar la
reparación de los defectos. Por último establecieron un sistema de coordinación con el
personal del departamento de computadoras en lo que se refería al almacenamiento y
recuperación de datos.
Después de meses de investigación y preparación los miembros del CC expusieron su
proyecto a la gerencia, quién rápidamente dio su aprobación al nuevo sistema para controlar
defectos.
Los miembros del CC, no solamente se habían probado a sí mismo que eran capaces de
sacar adelante un proyecto de esta naturaleza, sino que también habían establecido una
relación franca y abierta con los más altos funcionarios de la organización.
El segundo proyecto de este CC evolucionó a partir del primero y se decidió visitar a los
proveedores e inspeccionar las herramientas antes de su despacho.
Se debía conformar un equipo especial integrado por trabajadores que laboraban por horas, el
cual debía visitar al proveedor antes del despacho de una herramienta especial. En
colaboración con el inspector de campo el equipo examinaría las herramientas e informaría al
inspector sobre sus defectos para que decidiera si la aceptaba o no.
El primer equipo realizó su visita a un proveedor, examinó una herramienta y descubrió los
defectos. Por orden del inspector, el proveedor reparó la herramienta antes de despacharla. El
nuevo procedimiento funcionó perfectamente.
Como tercer proyecto, el CC decidió enfrentar el problema más serio de su área de labores: la
organización del proceso mismo de trabajo. En el taller había ciclos de mucho trabajo
seguidos de otros de muy poco debida a que la asignación de tareas tenía muchas fallas.
El análisis del problema demostró que la falla era de la empresa. El taller de fabricación de
herramientas no controlaba su propio destino, esto hacía casi imposible el funcionamiento
eficiente del mismo.
El éxito de los proyectos anteriores, dejaba en claro que el proceso de los CC era un medio
efectivo para producir cambios en una burocracia que parecía inconmovible. Los gerentes
aceptaron la alianza y cooperaron estrechamente con los miembros del círculo para encontrar
una solución.
El proyecto presentaba una dificultad seria. Constituía un ataque contra la idoneidad de la
oficina de control de herramientas y en especial contra su capataz general quien comenzó a
hacer correr el rumor que el CC estaba tratando de lograr su despido. Sus supervisores
pensaban lo mismo.
La situación colocó al asesor en una situación bastante difícil. En cada una de las reuniones
ordinarias trató de persuadir a los miembros del CC que debían tener mucho tacto. Alegaba
que era posible ganar el caso y mejorar el taller sin necesidad de ahondar la brecha entre
ellos y los supervisores.
Los miembros transfirieron su hostilidad del supervisor al asesor ya que lo consideraban como
un juez.
La influencia que había tenido hasta entonces el asesor desapareció y cuando llegó el
momento de hacer la presentación había perdido la confianza de los miembros del grupo.
No le habían mostrado las copias de su presentación y sencillamente no tenía la más remota
idea de lo que el círculo iba a proponer. La realidad era que el círculo estaba fuera de control.
Los miembros del círculo expusieron su análisis del problema y la solución propuesta: La
reorganización de los dos talleres dentro de la cuál el control del trabajo estaría en las manos
del departamento de fabricación con el fin de permitir la programación efectiva del trabajo.
Cuando terminaron su presentación el director anunció que nombraría un comité que debía
considerar la propuesta e informar posteriormente al círculo. También elaboró la lista de
personas que formarían parte del comité. En ella había varios supervisores y el miembro más
joven y menos experimentado del círculo.
El director había rehusado respetar una de las reglas más elementales de los CC: la discusión
franca y abierta de la propuesta.
El asesor y su jefe pidieron al director que se comunicara con sus miembros pero no lo hizo.
El círculo suspendió sus actividades por completo y nunca volvió a formarse.
No obstante después de recibir una capacitación intensiva sobre la dirección de los CC dos de
los supervisores del taller de fabricación de herramientas crearon CC duraderos y efectivos.
Caso nro. 4 : Actuar sin la aprobación de arriba
El director del departamento de control de calidad de una fábrica del oeste medio de los EEUU
decidió promover los CC dentro de su departamento, sin que tuvieran conocimiento de ello los
ejecutivos de la compañía o los otros directores de departamentos. Solo podía disponer de un
empleado para asesorar a los CC. Sin una oficina que orientara el programa, y sin el apoyo de
la empresa, ese único empleado no podía recibir la ayuda necesaria para desarrollar el mejor
proceso del CC.
A medida que aumentaba el numero de CC, su control disminuía. En poco tiempo, los CC
empezaron a discutir una gran variedad de proyectos y problemas. Esto finalmente atrajo la
atención de los ejecutivos, que decidieron investigar a fondo que era lo que estaba
sucediendo allá, en control de calidad.
Caso nro. 5: Arreglar cuentas pendientes
Una pequeña compañía de productos químicos se entero de la existencia de los CC y decidió
estudiar el concepto. Uno de los asistentes del gerente de planta visito varias compañías en
las cuales funcionaban los CC.
No vio otra cosa que un éxito notable e informo a su jefe que, sin perdida de tiempo, la
compañía debía establecer su propio programa.
No obstante, el sindicato local representaba un problema. Durante los últimos años, el
presidente local había involucrado a los miembros en una áspera y amarga disputa sobre el
tema de la contaminación de los empleados con las sustancias químicas.
Después de una serie de intentos fallidos logro persuadir al presidente del sindicato para que
visitara una fabrica en la cual funcionaban los CC. Después de escuchar una explicación
completa acerca del proceso, el presidente del sindicato se entrevisto con los miembros del
circulo y los interrogo acerca de las relaciones con su sindicato.
Esta experiencia despejo sus temores sobre el posible antagonismo entre el sindicato y los
círculos de calidad. Desafortunadamente, también creyó que la ocasión seria propicia para
arreglar el asunto de la contaminación. Impuso esta condición para la aceptación de los
círculos por parte del sindicato.
Pero el asistente del gerente de planta no era una persona que se dejara amilanar, sabia que
la compañía no reconocería el problema de la contaminación. Durante semanas discutió con
el presidente del sindicato hasta que logro convencerlo de olvidar el asunto de la
contaminación. No obstante, estaba claro que el sindicato ya no consideraba el problema de la
contaminación como condición oficial, esperaba que los círculos sirvieran para solucinarlo. Por
lo tanto, todavía le ponían una condición al proyecto aunque en forma velada: o los CC
solucionaban el problema a su favor o serian considerados como un fracaso.
La compañía y el sindicato finalmente introdujeron los CC pero aun queda por verse si tendrán
éxito.
Caso nro. 6: No es otra cosa que un sistema caprichoso de sugerencias
Cuando una de las divisiones de una gran compañía aeroespacial decidió introducir los CC, el
director de departamento de relaciones industriales se opuso. En lo que a el se refería no era
otra cosa que un sistema de sugerencias glorificados. Los proponentes de los CC tenían
pocas pruebas concretas para dar una respuesta. Solamente podían afirmar que creían que
los CC tendrían un impacto positivo tremendo sobre la empresa aunque no tenían como
probarlo. A pesar de la falta de pruebas concretas, decidieron proceder.
Durante un año y medio, el numero de círculos activos aumento lentamente y la evidencia de
sus efectos positivos también creció. El director del departamento de relaciones industriales
comenzó a darse cuenta que los CC estaban haciendo algo por la empresa que el sistema de
sugerencias nunca hubiera podido lograr.
Dijo “Los CC promuevan el trabajo en equipo y el espíritu de colaboración, mientras que el
sistema de sugerencias promueve la competencia y el conflicto. Los CC promueven la
cooperación, las soluciones y las recompensas en grupo. En segundo lugar, los CC tienen un
impacto enorme sobre la empresa en general. Mejoran la productividad de los empleados,
reducen los defectos de calidad, los cambios de personal, el ausentismo, y el tiempo perdido.
También disminuye la tasa de accidentes y lo que es más importante, los CC le brindan a los
trabajadores la oportunidad de tomar parte en las decisiones de la compañía.
Caso nro. 7: En el departamento de control de calidad
En la planta de ensamblaje de una gran firma aeroespacial, la oficina de CC formaba parte del
departamento de control de calidad. Durante el proceso de la formación de los círculos, los
asesores encontraban resistencia, primero esporádica y luego persistente entre el personal de
fabricacion.ñ Con el tiempo, llego a haber tanta hostilidad entre los inspectores de control de
calidad y los empleados de fabricación que comenzó a afectar adversamente a los círculos.
Los asesores continuamente trataban de convencer a los empleados de fabricación de que
estaban por encima de esas rencillas entre departamentos, pero sin resultado alguno; no
lograban ganar su confianza. La situación siguió igual, anulando los esfuerzos de los CC,
hasta cuando la oficina fue puesta en manos del personal de la gerencia de planta.
Caso nro. 8: Saber cuándo decir “no”
Francisco, un asesor, trabaja con un grupo de mecánicos que llevan mucho tiempo en la
empresa. Creen que saben todo lo que está sucediendo y por qué. Cuando formaron el CC,
su primera preocupación fue averiguar cuál era el límite de su nuevo poder. Una vez escogido
el proyecto sobre el cual deseaban ocuparse - reorganización del flujo de trabajo a través de
su área - comenzaron a solicitar más tiempo para trabajar en él, que el permitido por las reglas
del programa. Esto colocó a Francisco en posición difícil. Los mecánicos lo consideraban
como uno de ellos. Pero ahora, la situación exigía un cambio total. Francisco tendría que
asumir la autoridad y convertirse en un representante de la gerencia para poner sus
actividades bajo control. La posición de Francisco se tornó crítica. Tenían que mantener
buenas relaciones con los miembros del círculo si deseaba ejercer algún tipo de influencia
sobre ellos. No podía asumir el papel de la autoridad y tomar una decisión final en contra de
los mecánicos sin correr el riesgo de perder su confianza. Necesitaba de alguien que ejerciera
esa autoridad, que lo respaldara y aplicara una mano fuerte.
Para resolver el dilema, Francisco recurrió a Alberto, el administrador del programa. Hasta
tanto no se modificaran las reglas, Alberto les dijo, tendrían que trabajar solamente dentro de
los límites específicos de tiempo. La medida surtió efecto.
Caso nro. 9: Forma de manejar la intromisión de personas importantes
Un círculo integrado por diseñadores e ingenieros jóvenes estaba a punto de completar su
presentación a la gerencia, relacionada con un proyecto para reorganizar el sistema de
reproducción de planos. De pronto, el círculo se enteró de que el gerente de su sección había
diseñado una propuesta semejante. El administrador del programa abordó al gerente y, sin
hacer acusación alguna, le indicó con mucha cortesía que la propuesta del círculo era bien
conocida por todos en la empresa, incluyendo al jefe superior del gerente en cuestión. Si
decidía hacer su presentación antes que el círculo, parecería como si tratara de opacar al
círculo y podría encontrarse en medio de una situación embarazosa. El gerente rápidamente
canceló su exposición y decidió brindar su apoyo al proyecto del círculo de calidad.
Caso nro. 10: Instalación del proceso comenzando de abajo hacia arriba
Un grupo de soldadores se sentía muy desconcertado por el tiempo que requería la
certificación de los paneles que soldaba. Después de analizar la situación en el CC se llegó a
la conclusión que en el problema incidían tres factores. En primer lugar, en todo el proceso
participaban cinco departamentos diferentes de la fábrica. En segundo lugar, el traslado de los
paneles de un sitio a otro implicaba seis movimientos diferentes para los cuales se requerían
montacargas, documentos y datos para la computadora. En tercer lugar, ninguno de los
talleres tenía la responsabilidad del sistema. Para solucionar el problema, los soldadores
propusieron un nuevo sistema según el cual todos los pasos se realizarían en un mismo sitio
bajo el control de una misma autoridad que tendría la responsabilidad del proceso. El nuevo
sistema reduciría en cuatro quintas partes el tiempo necesario para realizar el proceso de los
paneles.
A pesar de que el argumento de los empleados era muy claro, el director, el gerente y el
capataz se mostraron renuentes. Ofrecieron desempeñar una labor más efectiva con el
sistema existente. Se opusieron a la nueva propuesta basados en su costo.
Buena o mala, cualquier propuesta representaba una amenaza para la prerrogativa
proclamada por la gerencia de tomar todas las decisiones. A menos que la gerencia se le
preparara para aceptar los CC, seguiría oponiéndose a ellos.
Como consecuencia de la intervención directa de la oficina de los CC, la solución fue puesta
en práctica y el círculo de los soldadores siguió adelante con otro proyecto.
Caso nro. 11: Instalación del proceso comenzando de arriba hacia abajo
La oficina para el desarrollo de una gran empresa fabril recibió órdenes de investigar y poner
en marcha el proceso de los CC.
La oficina encargada del desarrollo de la organización llegó a la conclusión que sería
necesario modificar el estilo administrativo antes de poder establecer los CC; de tal manera,
programó y organizó una serie de conferencias que serían dictadas por personas ajenas a la
compañía. Después de asistir a las reuniones, los gerentes comentaron acerca de la
importancia de lo que habían escuchado. Pero ya de vuelta en su trabajo cotidiano,
inevitablemente siguieron comportándose como lo habían venido haciendo hasta ese
entonces. Nada cambió.
Caso nro. 12 : Traición de un gerente de nivel medio
Cuando los soldadores del Caso nro. 10 terminaron de preparar sus recomendaciones acerca
Del proceso de certificación de los paneles, decidieron exponer sus ideas al nivel medio de la
gerencia, antes de hacerlo a la alta gerencia. Presentaron su proyecto al capataz general,
Gómez, persona a quien conocían bien y cuya opinión les era valiosa. Gómez los escucho con
atención y en una sesión informal de intercambio de ideas les indico cómo podían reforzar sus
argumentos. Expresó que la consideraba como un medio para lograr una mejora definitiva del
sistema y que esperaba que la gerencia aceptara. Durante una segunda reunión, los
miembros del circulo presentaron su proyecto a los ingenieros y a otras personas cuya opinión
era importante.
Gómez asistió a la reunión, nuevamente expresó su aprobación y ofreció su apoyo.
Cuando el grupo hizo su exposición formal ante la alta gerencia, Gómez mostró otra cara.
Hizo aparecer como si el círculo hubiera exagerado el problema más allá de toda proporción y
se mostró resentido por la insinuación de que no había estado cumpliendo con su trabajo,
opinión que nunca expresó al grupo durante las sesiones previas. Gómez concluyo diciendo
que el asunto se podía arreglar por medio de una sola modificación al sistema existente. No
había necesidad de poner en práctica el complicado proyecto que proponían los miembros del
círculo.
A pesar de que su propuesta fue finalmente aprobada se sentían traicionados por Gómez, y
llegaron a la conclusión de que su amigo simplemente había perdido el valor ante la
posibilidad de ser criticado por sus superiores.
Caso nro. 13 : El aprendiz de mago
En una gran compañía de productos electrónicos, un administrador llamado Russel del
programa de los círculos de calidad obtuvo el material de capacitación y sin ayuda de nadie
decidió formarlos.
Se ciño a la premisa fundamental: dar a los empleados el tiempo y los instrumentos
necesarios para poner a funcionar sus ideas y los detalles se arreglarían por sí solos.
Prefirió capacitar y asesorar a los círculos por su propia cuenta. Utilizando diapositivas y
manuales no le fue difícil diseñar un curso de capacitación. Conectó el proyector y distribuyó
los manuales.
En el lapso de un año había puesto a funcionar más de treinta círculos.
Cada uno requería orientación y apoyo y la única manera de proporcionarlos era con la
presencia de Russel a las reuniones.
Después de estudiados los primeros proyectos, algunos de los círculos comenzaron a irse por
las ramas.
Uno de los círculos comenzó a estudiar la forma de modificar ciertas desigualdades de la
clasificación de los empleos que venía molestando a sus miembros desde hacía años. Otro
círculo pretendía autorización para reunirse más de una vez por semana. Un tercer y un
cuarto círculo simplemente dejaron de reunirse.
La situación empeoró cuando varios círculos llagaron a la conclusión de que no obtenían el
apoyo técnico esencial para su labor.
La situación más seria se presentó cuando varios círculos realizaron sus primeras
presentaciones. Sus ideas fueron bien recibidas. Pero pasaron seis meses sin que sucediera
nada.
En vista las dificultades, Russell renunció y asumió un cargo en otro departamento. El proceso
de círculos de calidad se había salido de sus manos.
Caso nro. 14: Con y sin
Ricardo, el capataz de los trabajadores de un turno noche en una planta de ensamblaje,
deseaba introducir un sistema de círculos de calidad. El grupo bajo su mando estaba
integrado por treinta jóvenes entre los dieciocho y los veinticinco años de edad. No tenían
suficiente experiencia ni capacitación y resultaba difícil controlarlos.
El problema de Ricardo consistía en ganarse su respeto para imponer algún grado de orden y
control a la operación nocturna.
A través de la oficina de círculos de calidad, Ricardo se inscribió en un curso de capacitación
para supervisores y jefes de círculo.
Una vez terminado el curso, Ricardo y su asesor reunieron a los empleados del turno noche,
les explicaron el proceso y pidieron voluntarios. Todo el grupo decidió participar en el
programa de los círculos de calidad.
Los empleados aceptaron recibir su capacitación como grupo, para más adelante dividirse en
dos círculos más pequeños.
Jaime, el supervisor, aceptó ser el jefe del segundo grupo. No había recibido ninguna
instrucción para desempeñar esa función.
Los dos círculos iniciaron sus labores con entusiasmo.
Decidieron escoger diferentes problemas como sus primeros proyectos; no obstante, con el
tiempo se hizo evidente que el grupo de Ricardo se desempeñaba mucho mejor que el de
Jaime.
Ricardo había afianzado su posición como jefe del grupo al unir, en un solo proyecto, sus
necesidades con las de los empleados.
En cambio, los miembros del grupo dirigido por Jaime no pudieron ponerse de acuerdo en
cuanto al problema que deseaban solucionar.
La principal diferencia radicaba en su jefe ya que debido a una falta de conocimiento o una
falta de talento, nunca pudo sentirse a gusto dentro del grupo.
Con el tiempo acabó por renunciar al círculo con la disculpa de que tenía “serios problemas
familiares”.
Desafortunadamente, no emergió, para reemplazarlo como jefe, otro miembro del círculo.
Finalmente, reconociendo el éxito sorprendente del otro círculo, los últimos cuatro miembros
decidieron abolir el suyo para unirse a él.
Caso nro. 15: El asesor excesivamente entusiasta.
Francisco estaba decidido a triunfar como asesor.
Hacía todo lo que creía necesario para ayudar a los miembros del círculo a solucionar sus
problemas como grupo.
A medida que transcurría el tiempo, Francisco tenía que atender más y más cosas.
Después de dos años, Francisco experimentó un cambio radical. Se sentía cansado y
frustrado de tener que correr todos los días para mantenerse al día con el trabajo que
demandaban veinticinco círculos.
Se percató de que estaba dirigiendo a la mitad de los círculos. Dos de ellos incluso habían
fracasado.
Quizás el hecho más frustrante era que muchos gerentes, incluso los de algunos
departamentos que habían presentado resultados sorprendentes, no consideraban a los
círculos de calidad como una actividad importante.
Después de dos años y tres meses Francisco se retiró del programa de círculos de calidad y
fue transferido al departamento de personal. Cuando se fue, cinco más de “sus” círculos
fracasaron.
Caso nro. 16: El orden del día.
Un grupo de ensambladores mecánicos se reunió durante cerca de seis meses como CC.
Habían recibido capacitación sobre varias técnicas de solución de problemas en grupo.
Pero debido a la novedad del proceso, carecían de experiencia y de habilidad para llevar a
cabo una reunión. Como resultado el CC comenzó a fallar.
El supervisor-jefe había sido trasladado y su sustituto no asistía a las reuniones, el secretario
del círculo presidía las reuniones; dando lugar a mucha discusión pero a pocos resultados.
Algunos dejaron de asistir. Las reuniones se fueron convirtiendo en sesiones de chistes,
controladas por los miembros más inclinados al desorden.
El asesor del grupo temía que el círculo desapareciera. Discutió el asunto con asesores de
más experiencia y descubrió que los participantes no habían recibido la suficiente capacitación
y preparación.
Procedió a redactar un modelo de orden al día, incluyendo los pasos ideales que deben
formar parte de una reunión: apertura, verificación de la asistencia, lectura de las actas,
informes sobre asuntos pendientes, discusión de órdenes de acción aprobadas, discusión de
nuevos asuntos, asignación de nuevas actividades, preparación de la siguiente reunión,
resumen y clausura. Distribuyó copias del programa a los mecánicos y lo discutió con ellos,
insistiendo en que guardaran una copia en el manual del círculo y la consultaran antes de
cada reunión. El efecto fue inmediato. El grupo siguió el orden del día concienzudamente.
En el lapso de un mes, el círculo solucionó una serie de dificultades menores de su trabajo y
comenzó a afrontar un problema grande y difícil. El número de miembros no solamente no
disminuyó sino que los escépticos regresaron.
Caso nro. 17: Competencia con el sistema de sugerencias
Un CC integrado por ensambladores mecánicos escogió como primer proyecto un nuevo
diseño para su mesa de trabajo.
Para su proyecto recibieron la ayuda de un dibujante y un diseñador. Después de muchas
polémicas, demoras y dificultades, obtuvieron la nueva mesa de trabajo.
Los miembros del círculo emprendieron un nuevo proyecto. Sin que el círculo tuviera
conocimiento de ello, un inspector de calidad presentó su propia sugerencia la cual fue
aceptada. Además recibió una recompensa monetaria por su idea.
No pasó mucho tiempo antes que los miembros del círculo se enteraran de la recompensa,
estaban furiosos. La participación en el círculo disminuyó durante los dos meses siguientes.
El asesor estaba alarmado y no obstante sus esfuerzos por averiguar la causa de la
defección, no logró saber nada. Finalmente, lanzó una amenaza. Fue entonces cuando salió a
flote el enojo de los miembros del círculo.
El asesor estuvo de acuerdo, la queja era válida. Se puso en contacto con el coordinador del
sistema de sugerencias y juntos procedieron a investigar el asunto. La investigación reveló
que el proyecto de la mesa de trabajo se había mencionado por primera vez el jueves 28 de
abril. Los registros en que aparecían las sugerencias indicaban que el inspector había oído
hablar a los miembros sobre el proyecto el lunes o martes, y había presentado su sugerencia
el martes, dos días antes de la reunión ordinaria del círculo. A pesar de que el círculo había
tenido la idea primero, los miembros no la habían registrado en sus actas sino dos o tres días
más tarde. En vista de la evidencia y del impacto que esto había tenido sobre el círculo, el
asesor y el coordinador del sistema de sugerencias decidieron, con la aprobación del comité
de dirección de la oficina de sugerencias, que el círculo debía presentar su propuesta por
escrito. Así se hizo y rápidamente los miembros fueron recompensados.
Los integrantes del círculo vieron que podían participar en el programa y disfrutar también de
los beneficios del sistema de sugerencias.
Pero surgió un nuevo problema, ya que los miembros descubrieron que podían obtener más al
presentar propuestas individualmente. La suma de la recompensa era constante, y si el círculo
presentaba una solución correcta, los miembros tenían que dividir dicha suma en partes
iguales. Durante las semanas siguientes se hicieron patentes los efectos de esta competencia
entre el sistema de sugerencias y el CC. Convirtieron el proceso de los CC en un foro para
generar sugerencias y no para solucionar problemas.
Caso nro. 18: El diseñador
Los trabajadores del primer turno de una línea de ensamblaje mecánico decidieron formar un
CC integrado por empleados que trabajaban por horas, el supervisor y los técnicos clave con
quienes debían comunicarse frecuentemente.
Durante las primeras reuniones, después de haber recibido su capacitación, se concentraron
en un problema relativamente complejo: demostrar la ineficacia de los taladros y comprobar
los beneficios económicos de adquirir herramientas más modernas.
El diseñador monopolizaba las reuniones, cuando el diseñador no estaba presente, todos
tenían mucho que decir acerca de los varios problemas con las herramientas. Estaba claro
que el diseñador intimidaba a los mecánicos que trabajaban por hora y ellos, a su vez, lo
permitían. Con el tiempo, el CC se vio irrevocablemente afectado por esta batalla latente.
Por último, cuando llegó un período de poca actividad y los miembros fueron transferidos a
otros talleres, aprovecharon la oportunidad para declarar con decoro que se desintegraba el
círculo.
Caso nro. 19: La caja con guantes
Un grupo de mujeres que trabajaban en la fabricación de cables decidieron formar un CC. El
CC rápidamente produjo su primer propuesta, relacionada con problemas creados por la
necesidad de cubrir algunos de los sistemas de cables con un material de protección.
Diseñaron una “caja con guantes” pensaron que la mejor solución sería aislar la fibra de vidrio.
Presentaron su propuesta y después de discutir los costos, la gerencia decidió ponerla en
práctica. Transcurridos dos meses, la supervisora comenzó a preguntarse si se habría hecho
algún progreso. Averiguó, y se enteró de que ninguna persona del departamento de
planeación, de diseño o de control de herramientas estaba informada al respecto. La gerencia
había aprobado la solución pero no había iniciado los trámites para su ejecución.
Caso nro. 20: Intento de sabotaje
Un grupo de trabajadores de la sección pinturas tenía un problema debido a la contaminación
del aluminio. Para solucionarlo decidieron proponer la construcción de un cuarto hermético
con control atmosférico en el cual se haría la preparación de las pinturas y que estaba situado
en una esquina del taller.
Una semana después de la presentación a la gerencia, el capataz general le dijo al gerente
del departamento de instalaciones que el cuarto propuesto era innecesario y costoso. En
realidad estaba tratando de sabotear el proyecto.
El asesor del CC tuvo noticias de la componenda y recurrió al gerente de quién dependía el
capataz general. Al preguntársele, éste trato de argumentar que no se necesitaba ese cuarto
adicional, pero terminó por admitir que no podía tolerar la idea de que sus empleados le
indicaran lo que debía hacerse. El gerente le advirtió al capataz que no tratara de interferir otra
vez y ordenó la construcción del cuarto.
Caso nro. 21: Un círculo para operaciones especiales.
Un capataz general de departamento de finanzas identificó un serio problema que tenía que
ver con los departamentos de personal y de materiales. El sistema de tramitación de los
documentos para la asignación de nuevos empleados y reubicación de empleados
transferidos fallaba con frecuencia.
El capataz propuso la formación de un CC con miembros que desempeñaban funciones clave
dentro de esos tres departamentos.
Los miembros elaboraron un diagrama detallado del flujo de la documentación requerida en
los casos de reubicación de personal y lo utilizaron para detectar las áreas de problema.
También diseñaron un sistema “ideal” que les sirvió como punto de partida para analizar los
problemas del sistema existente.
Los miembros decidieron ejecutar las soluciones bajo su propia responsabilidad y finalmente
presentaron su trabajo a la alta gerencia con el fin de informar lo que habían realizado y pedir
autorización para una serie de modificaciones que implicaban cambios de procedimientos.
Cuando concluyeron su labor, los miembros del CC se dispersaron ya que no existía otro
problema común que justificara la existencia del grupo.
Caso nro. 22: Las secretarias.
Un grupo de secretarias deseaba formar un CC integrado por las secretarias que trabajaban
para los directores y el gerente de planta.
Cada una tenía su propio jefe y el único lazo que las unía era su trabajo para jefes de un
mismo rango.
En primer lugar, al carecer de supervisora que actuara como líder, las integrantes del CC
tuvieron que escoger quién las dirigiera. En segundo lugar, les fue difícil encontrar un
problema que pudieran analizar y solucionar.
Luego de muchas deliberaciones redactaron y publicaron un manual para secretarias que
contenía pautas prácticas para facilitar la labor específica del trabajo de secretariado dentro
de la empresa.
Desde entonces, el CC se reúne con poca frecuencia y nunca han podido encontrar un
problema común.
Caso nro. 23: Un círculo integrado.
Una gran corporación industrial que producía equipos para un solo cliente, el gobierno, estaba
experimentando varios problemas serios con el programa de soldadura. Eran muchos los
defectos y con mucha frecuencia se incumplían las fechas límite para la entrega de equipos.
Cada soldadura debía ser verificada y aprobada por no menos de tres representantes: el
inspector de calidad de la compañía, el cliente y un auditor externo.
La oficina de los CC aceptó el desafío de mejorar esta situación y les ayudó a promover un
círculo especial integrado por representantes del departamento de producción de la compañía,
del departamento de control de calidad, representantes del grupo de auditores y el cliente.
Todos los miembros fueron capacitados en el área de técnicas para la solución de problemas.
Se reunieron e identificaron tres problemas críticos, los analizaron y presentaron sus
recomendaciones a la gerencia de la compañía, al cliente y al auditor. Propusieron otras
especificaciones para los espacios de soldadura, originales programas de trabajo y un nuevo
sistema para entrenar a los soldadores y concederles su certificación y recertificación.
Caso nro. 24: Cooperación entre organizaciones.
Los mecánicos del departamento de ensamblaje que trabajaban en el montaje de una sección
especial de un aeroplano decidieron formar un CC. Fueron capacitados y comenzaron a
trabajar sobre un problema de herramientas y montaje que los había incomodado por años.
Uno de los vicepresidentes de la compañía sugirió que la oficina de los CC tratara de
persuadir al proveedor para que formara un CC con los empleados que tenían a su cargo la
producción del material.
Los mecánicos del área ensamblaje demostraron poco interés en el CC del proveedor. Como
consecuencia de varias dificultades que se presentaron con los materiales, el CC de los
ensambladores llegó a la conclusión de que estaban tratando con problemas que se
originaban en la compañía del proveedor y que era necesario informar al otro CC. Elaboraron
una lista de problemas y se lo informaron al otro CC.
En vista de que habían sido sus colegas ensambladores quienes se habían dirigido a ellos, los
miembros del CC del proveedor respondieron con interés y energía.
Caso nro. 25: Horarios.
Cuando los soldadores de la sección de producción se reunieron para formar su CC
decidieron reunirse todos los lunes a las 9 de la mañana. Dado que los lunes por la mañana,
nadie estaba preparado y alerta, se cambió la reunión para los jueves a la una de la tarde.
El capataz general, canceló la quinta reunión, por su propia cuenta, insistiendo en que había
un trabajo urgente que realizar. Los miembros permanecieron una hora sin hacer nada.
A la semana siguiente ocurrió lo mismo. Una semana después, los miembros se vieron
comprometidos en un ciclo prolongado de soldadura y no pudieron reunirse.
En la siguiente reunión los miembros se quejaron, argumentaron que la empresa los había
engañado. Si las cosas no cambiaban renunciarían al CC.
El asesor, su jefe y el capataz general se reunieron par fijar una hora.
Fijaron las reuniones ordinarias para los días lunes a las 12:30, inmediatamente después del
almuerzo. El asesor le hizo ver al capataz general que no podía cancelar las reuniones, y en el
caso que no pudiera asistir debía consultar con el jefe del CC y el supervisor para re
programar la reunión en el transcurso de esa semana.
Caso nro. 26: Registros del personal.
Durante la elaboración de su propuesta para formar equipos de soldadores y de
ensambladores de herramientas que pudieran visitar a los proveedores a fin de inspeccionar
las herramientas antes de su despacho, el CC de fabricación de herramientas vio la necesidad
de obtener información acerca de la calificación de los representantes del departamento de
calidad que trabajaban fuera de la planta. Los miembros del CC estaban seguros que sus
representantes no podían hacer la inspección porque carecían de suficiente experiencia y
capacidad y deseaban probar su punto de vista por medio de datos obtenidos del
departamento de personal.
Los departamentos de calidad y de personal se rehusaron a entregar los documentos que
contenían información personal. Sin embargo, con el fin de satisfacer las necesidades del CC
y facilitar la elaboración de la propuesta, el departamento de calidad tabuló unos promedios de
experiencia y capacitación de los representantes, al igual que los años durante los cuales
dichas personas habían desempeñado la labor de inspección, para que los miembros del
círculo pudieran documentar su propuesta.
Caso nro. 27: Contacto con proveedores.
Cuando los fabricantes de cables eléctricos investigaron el problema del revestimiento de fibra
de vidrio para los cables descubrieron un problema delicado del proceso mismo de los CC.
Los integrantes deseaban saber si algún otro material aislante podría servir como sustituto.
Se comunicaron en forma sistemática con varias compañías, solicitando información. También
se pusieron en contacto con la firma que producía el material.
A los pocos días, la jefe del CC recibió una llamada telefónica urgente del comprador de la
compañía que siempre se entendía con el proveedor. Preocupado por la posibilidad de perder
su contrato con la compañía. Pero lo peor fue que el comprador no sabía nada acerca de los
CC o del problema de la fibra de vidrio, y debido a que no estaba informado acerca de lo que
sucedía en el taller, no supo que responder.
Como resultado del incidente, el administrador del programa agregó una sencilla regla en su
libro sobre los CC: siempre que un CC deba comunicarse con una organización ajena a la
suya propia deberá primero comunicar su intención a la oficina de los CC para que ésta
determine la materia de establecer el contacto.
Caso nro. 28: El director se reivindica.
El director de fabricación estaba a punto de recibir otra propuesta de uno de sus talleres. Los
informes mensuales habían ascendido por la cadena de mando hasta llegar a los gerentes
que dependían del director, éste sabía lo que venía y estaba preparado para manejarlo.
El asesor del CC convino una reunión con el director el día anterior a la presentación y juntos
revisaron una copia de la propuesta que el CC expondría al día siguiente. El director escuchó
pero no quedó impresionado., le parecía una solución demasiado costosa.
En este caso la propuesta se relacionaba con una nueva mesa para la realización de un
trabajo secundario.
Los miembros del CC presentaron su sugerencia primero a la gerencia del nivel medio.
Durante la reunión , el proyectista informó que ya estaba contemplada una mesa de trabajo en
el presupuesto a largo plazo. Estaba destinada a facilitar el trabajo de los soldadores, pero
con unas cuantas adiciones podría satisfacer también las necesidades de los ensambladores.
Considerando ese hecho podrían justificar el costo.
Cuando el asesor terminó de explicar la propuesta al director, éste dijo que estaba obligado a
trabajar con un presupuesto muy limitado. El asesor no quiso insistir.
Había cumplido con la obligación de informar al director del contenido de la propuesta. Sin
embargo, llamó al gerente de diseño de herramientas y le explicó que el director parecía no
conocer los planes a largo plazo.
El gerente de diseño pasó una hora esa tarde, explicándole al director el plan a largo plazo.
Llegaron al mutuo convencimiento de que no solo se debía construir la mesa de trabajo, sino
que la propuesta del círculo tenía sentido y debía ponerse en práctica.
Caso nro. 29: Continuación del caso nro. 28
Cuando el director y los gerentes terminaron su discusión del proyecto, llenaron el formato de
aceptación.
La responsabilidad del proyecto pasó a manos de los gerentes y expertos técnicos quienes al
firmar el formato de aceptación habían aceptado tomar ciertas medidas. Para asegurarse de
que cumplirían lo prometido, el asesor y el jefe del grupo elaboraron un informe sobre el
proyecto. Su deber sería agilizar la ejecución.
Entretanto, los miembros del CC siguieron de cerca el progreso de su propuesta, para que el
proyecto no fuera abandonado, olvidado, o, peor aún ejecutado incorrectamente.
Caso nro. 30: Círculo inactivo
Los inspectores de calidad fueron los primeros en formar un CC en la planta a la cual se
refiere este caso.
Una vez concluido el período de capacitación, el grupo trató de escoger un problema para
discutir y solucionar, pero no fue fácil. Los miembros no encontraban problemas específicos;
no obstante, insistían en que había dificultades en su área de trabajo.
La ineficacia del círculo alarmó al asesor quien en vano trató de descubrir su origen en una
causa “externa”; al no hallarla, concluyó que los miembros no estaban capacitados para
realizar su labor. El jefe del CC, en particular no podía manejar el más simple aspecto
empresarial, y no había otro miembro que deseara llenar ese vacío.
Después de unas cuantas semanas la asistencia comenzó a declinar. El primero en
ausentarse fue el supervisor y jefe del grupo.
Declararon al CC “inactivo”.
Más de un año después el supervisor y muchos de los miembros habían sido transferidos a
otros departamentos. Los nuevos empleados y un supervisor dinámico solicitaron ayuda a la
oficina para reactivar el CC e impartir la capacitación necesaria a los nuevos miembros. En la
actualidad el CC funciona perfectamente.
Caso nro. 31 : Reglamento escrito
Mientras los soldadores del dpto. de producción trabajaban en su proyecto de reducir el
tiempo empleado en la certificación de los paneles de prueba, tropezaron con un problema
fundamental. Con el fin de inspeccionar los paneles, éstos debían ser trasladados de taller a
taller. La investigación reveló que estos movimientos eran la raíz del problema.
El CC propuso que una sola persona ubicada en el laboratorio de calidad cumpliera con estos
requisitos. Pero algo impedía su ejecución: el laboratorio, no estaba afiliado al sindicato.
Los soldadores, para quienes el problema era cuestión de comunicación, eran miembros del
sindicato. Se pusieron en contacto con el representante del sindicato para invitarlo a su
siguiente reunión. El asesor del CC sabía que la discusión de la clasificación del trabajo iba
contra las reglas del proceso dentro de la empresa.
Durante la reunión, reconoció su error. El departamento de personal, se había enterado de
que el CC planeaba reunirse con un representante del sindicato y se apresuró a enviar un
representante de la compañía a la reunión.
El representante del sindicato reconoció que la propuesta era buena, pero que traería
problemas con otros talleres. Se limitó a responder con evasivas e insinuó que el sindicato
reaccionaría ante la posición de la compañía si la propuesta era aceptada.
El asesor trató de salvar la situación. Propuso en la siguiente reunión ordinaria junto con el
jefe del CC que casaran las conversaciones con el sindicato y que se notificara a la gerencia.
El asesor dijo a los miembros del grupo que ya habían llevado el proyecto hasta el punto que
les correspondía y que era el momento de entregar las responsabilidades a la gerencia.
Comprendieron que habían violado las reglas y reconocieron cuál era el peligro que se
buscaba evitar mediante la aplicación de ciertas normas. Si los círculos entraban a “negociar”
con la compañía o el sindicato asuntos que tradicionalmente se manejaban entre ellos dos a
través de procedimientos establecidos, podrían alterar el proceso instituido por la compañía y
el sindicato para solucionar sus problemas y conflictos.
Empezemos

Todos sabemos quien fue Hitler, o mas bien, lo que nos dijeron de el. Todos lo conocemos,
como el hombre que asesino 17 millones de personas, como consecuencia de su regimen.
Pero hoy les vengo a mostrar, lo que hizo Hitler para Alemania, lo que nunca te contaron.

¿Sabias que Alemania, después de la Gran Guerra y del Tratado de Versalles, entro en una
grave crisis económica? El Tratado de Versalles dejo destruida a Alemania ya que le
obligaron a reducir su ejercito, entregar parte de su territorio, y lo peor, le obligaron a pagar
todos los daños de la Guerra. Con todo esto había grupos que despertaron sentimiento de
humillación. Uno de estos grupos, que condenaba a la política socialdemocrata como la
principal responsable, fue el Partido Nacional de los Trabajadores. Entre sus miembros
figuraba el ex militar de origen austriaco y que solo había alcanzado la categoria de cabo,
esa persona era Adolf Hitlerque en pocos años habia logrado posicionarse como un importante
dirigente, gracias a su discurso militarista y anticomunista. Despues, el partido tomo el nombre de
Partido Obrero Nacional Socialista Alemán (Partido NAZI, por sus siglas en alemán) que contó con
muchos adherentes, entre ellos ex militantes, soldados, desocupados y sectores medios e
industriales, entre otros, que temían el avance del comunismo. El 8 de Noviembre de 1923, en
plena crisis economica, las tropas de Hitler intentaron un golpe de estado (conocido como el putsh
de Munich). El Golpe de Estado fracaso, y Hitler fue juzgado y condenado a 5 años de carcel, del
cual, solo estubo 6 meses (En ese tiempo escribio Mi Lucha.[/b]

Esta crisis que se vivía en Alemania fue aprovechada por el partido NAZI, que fortaleció la
propaganda y gano mas adherentes. Todo esto acabo cuando en los comicios los NAZIS,
sacaron el 38,7% de los votos. Por esta causa, el presidente Hindenburg le ofreció a Hitler la
jefatura de un gobierno de coalición: Hitler fue nombrado Canciller (Primer Ministro).
Ya en el poder, solo faltaba eliminar a los grupos opocitares. Hitler no tardo mucho. Un
grupo de seguidores NAZIS incendiaron al Reichstag (Parlamento Aleman), acusando a los
comunistas de este echo, por ende, lograron conseguir la mayoria de votos para sancionar
la ''Ley Habilitante'' que permitia al canciller dictar leyes sin consultar al Reichstag. Con este
poder, Hitler no tardo en encarcelar a todos los comunistas, prohibir la actividad de todos
los partidos -con exepcion del partido NAZI, declarado ''Partido Unico''- y reprimir a todos
los que no fueran considerados parte de la ''Alemania nacionalsocialista''. Unos de los
primeros sectores en sufrir estas medidas fue el movimiento obrero: las huelgas fueron
prohibidas y los sindicatos disueltos y reemplazados por el Frente Aleman del Trabajo, una
central gremial nacionalsocialista controlada por el Estado.

¿Como estaba Alemania cuando ascendió Hitler?

Con una Hiperinflacion, que ya su moneda había perdido definitivamente su valor.


Niños jugando con billetes que habían perdido su valor debido a la Hiperinflación

Con una crisis política muy profunda.

Con una crisis de empleo, en la cual, el 65% de la población estaba sin empleo
¿Sabias que.....?

Elimino la falta de empleo, poniendo empresas manejadas por el Estado. Ademas de esto,
las empresas pequeñas se tuvieron que afiliar a las empresas grandes, junto con los
trabajadores, también elimino el desempleo con un proceso de privatizaciones. De esta
manera, después de fundar las empresas y eliminar las empresas pequeñas, Hitler había
abolido la crisis de empleo.
En la Alemania de Hitler, hubieron grandes inversiones Estado Unidenses. Por ejemplo:
''Texas Company'', ''Standard Oil of New Jersey'', ''Chase Manhattan Bank'', ''International
Telephone and Telegraph Corporation'', y la invesion mas importante, la FORD.

Hitler le entrego personalmente una condecoracion (''Aguila de Hierro'') a Henry Ford.


Ford, cuando vio que se estaba por producir la guerra entre Alemania y entre Estados
Unidos, le devolvió personalmente la condecoración (''Águila de Hierro''), a Hitler.

¿Que logro con esto?

Abolió la crisis de empleo

Abolió la Hiperinflación

Abolió la crisis económica

Consiguió una gran cantidad de inversiones en empresas.

CON ESTO NO QUIERO MOSTRAR LO


GRANDIOSO QUE FUE HITLER, ES UNA MIRADA
DISTINTA SOBRE SU DICTADURA. CUALQUIER
COMENTARIO O DUDAS ME LO ENVIAN POR PM.
GRACIAS POR PASAR.