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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL

SALA CIVIL

PROCESO : VERBAL

DEMANDANTE : BANCO DE OCCIDENTE S.A.

DEMANDADO : BANCO DE BOGOTA Y OTROS.

AUDIENCIA DE JUZGAMIENTO

A la hora de las nueve de la mañana del día jueves diecinueve


(19) de julio de dos mil uno (2001), fecha y hora señalada
previamente para llevar a cabo la audiencia de fallo en el
proceso de la referencia, los señores Magistrados que integran
la Sala Civil del Decisión de Bogotá D. C., excepto la H.
Magistrada Liana Aída Lizarazo Vaca quien se encuentra en
permiso, se constituyeron en audiencia con el fin antes
indicado.

A continuación y sin la presencia de las partes y/o sus


apoderados se procedió a dictar oralmente el siguiente

FALLO:
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SALA CIVIL

Bogotá D.C., diecinueve (19) de julio de dos mil uno (2001).

Magistrado Ponente: JOSE ELIO FONSECA MELO

Decide la Sala la consulta elevada por el señor Juez 19 Civil


del Circuito de la Ciudad, en relación con la sentencia de 15
de diciembre de 2000 proferida dentro del proceso verbal de
Cancelación y Reposición de título valor, iniciado por el
Banco de Occidente S.A. contra los bancos Bogotá y
Colombia, la Cooperativa Agroinco y los señores Isaac Soto,
Jorge Enrique Benavides y Mario Alfredo Barreto.

ANTECEDENTES

Asistido por abogado, el Banco actor formuló demanda por el


trámite del proceso verbal contra las aludidas personas
jurídicas y naturales, según los siguientes hechos:

1. El Banco de Bogotá, oficina Centauros de Villavicencio,


expidió la Aceptación Bancaria No. 039037 el 27 de
diciembre de 1993 y con fecha de vencimiento 17 de junio de
1994, por un valor de $5.000.000.oo, obtenida por Mario
Alfredo Barreto a la orden de Agroinco, quien la endosó al
Banco de Occidente S.A.
2. El Banco de Colombia, oficina de Buga, expidió la
Aceptación Bancaria No. 051945 el 27 de diciembre de
diciembre de 1993 y con fecha de vencimiento 27 de febrero
de 1994, por un valor de $9.500.000.oo, obtenida por Isaac
Soto a la orden de Jorge Enrique Benavides, quien la endosó
al Banco de Occidente S.A.

3. Dichas Aceptaciones Bancarias se extraviaron en poder


del Banco de Occidente, quien procedió a dejar la constancia
respectiva en la Inspección Permanente de Policía de
Villavicencio.

4. Las Aceptaciones Bancarias base del proceso “ … son


títulos ejecutivos”.

Con fundamento en estos hechos el Banco actor pide que se


decrete la cancelación de las Aceptaciones Bancarias en
cuestión, y en consecuencia, se ordene la consiguiente
reposición a cargo de los demandados, con la condigna
condena en costas en caso de oposición.

Admitida como fue la demanda, en el proveído respectivo se


ordenó el traslado a los demandados y la publicación en un
Diario, por una vez, de un extracto de la demanda.

El Banco de Bogotá se notificó del auto admisorio el 06 de


diciembre de 1995 (fl. 22 Cuad. 1), el Banco de Colombia lo
hizo el 29 de enero de 1996 (fl. 37 Ib.), el representante legal
de Agroinco el 12 de febrero siguiente (fl. 38 Ib.), Jorge
Enrique Benavides a través de Curador ad litem el 02 de
mayo de 2000 (fl. 136 Ib.), Isaac Soto y Mario Alfredo
Barreto, al igual, a través de Curador ad litem el 30 de
octubre siguiente (fl. 162 Ib.).

Los Bancos demandados no respondieron el libelo y los


sendos Curadores lo hicieron pero sin proponer excepciones
de fondo, motivo que sumado a la falta de solicitud de
pruebas de las partes, llevaron al Juez, de un lado, a proferir
el fallo, y de otro, a acceder a las súplicas.
Y, como quiera que la sentencia fue adversa a los intereses de
los demandados representados por Curador ad litem, se
ordenó la consulta que ocupa la atención de la Sala.

SE CONSIDERA

1. Los consabidos presupuestos procesales, necesarios para


decidir en el fondo la consulta se hallan actualizados en el
presente caso, y como no se observa causal de nulidad capaz
de invalidar lo actuado, a ello se procede.

2. En relación con los títulos valores preceptúa el artículo 803


del C. de Co. que quien haya sufrido el extravío, hurto o
destrucción total, puede demandar su cancelación y
consiguiente reposición por parte de los suscriptores.

3. De lo anterior se desprende que, de una parte, el legitimado


para solicitar esas medidas es el tenedor del título, quien
dentro de la perspectiva del artículo 647 ib. será “…quien lo
posea conforme a su ley de circulación”, y de otra, los
llamados a reponer el título serán los signatarios que han
intervenido en su confección.

4. Paralelamente, los terceros que tengan en su poder el título


extraviado o hurtado, podrán oponerse a su cancelación,
empero, para ello deberán exhibir el título, razón por la cual
no se admite dicha medida con respecto a títulos valores al
portador, dado que en relación con éstos la sola presentación
del título identifica a su titular, y en consecuencia, por inocua
no hay manera de hablar en este caso de su cancelación y
reposición.

5. Constituye verdad averiguada que la consulta se tramita y


resuelve en la misma forma que la apelación, de donde
deviene que la sentencia ha de revisarse en la parte que le es
desfavorable a la persona que estuvo representada a través de
Curador ad litem, cuestión que de paso impone al Superior el
respeto por el principio de la no reformatio in pejus, según el
cual el fallo que emita de ninguna manera puede resultarle
más gravoso.

6. En este orden de ideas, en la perspectiva de examinar la


legalidad del fallo consultado, la Sala delanteramente ha de
señalar que la cancelación y reposición hace relación
exclusivamente a los títulos valores y no a otros documentos
que pese a ser formales o en el mejor de los casos título
ejecutivo, no gozan de los privilegios que el derecho cartular
ha reservado solo para aquellos.

7. Empero, independiente de la discusión que pueda


suscitarse en torno a la naturaleza jurídica de las
Aceptaciones Bancarias, de entrada por algunos consideradas
título valor, la realidad es que en este caso y dada la ausencia
de pruebas que permitan establecer quien es el legitimado
para demandar su cancelación y reposición, por este aspecto
la demanda falla, y en consecuencia, la sentencia consultada
no puede prohijarse, todo conforme a los siguientes
argumentos.

7.1. Partiendo de la afirmación hecha en el libelo, en el


sentido de que el Banco de Occidente actúa como endosatario
de Agroinco y Jorge Enrique Benavides, precisa a observar
que en tratándose de títulos valores, no obstante que están
regulados por especialisimas normas que los distancian del
derecho común, para la prosperidad de las pretensiones es
requisito sine qua non acreditar la legitimatio ad causam, tal
cual ocurre con la generalidad de los procesos, pues en este
sentido ha de recordarse que “ … la legitimación en causa,
que la ostenta el demandante cuando es legalmente el titular
del derecho subjetivo que invoca, y el demandado cuando la
ley lo enseña como la persona obligada a ejecutar la
prestación correlativa al derecho del demandante, no es un
presupuesto procesal, sino uno de los requisitos de mérito o
condiciones de la acción indispensables para la prosperidad
de esta …” ( C. S. de J. Sent. de 31 de mayo de 1971).

7.2. Tal como se advirtió arriba, el legitimado en su caso para


demandar la cancelación y reposición del título valor es el
tenedor en cuyo poder se ha extraviado, hurtado o destruido
en forma total, así como en relación con los contratos el
legitimado para exigir el cumplimiento de las obligaciones
que de allí dimanan es quien lo ha suscrito o recibido por
cesión, de suerte que en uno y otro caso, dichas condiciones
han de probarse en la perspectiva de lograr con éxito las
pretensiones.
7.3. En este orden de ideas, bajo el enfoque que el Banco le
ha imprimido a las Aceptaciones Bancarias en cuestión, eso
es, que en su decir son títulos valores, se requiere en todo
caso que el accionante acredite que se halla legitimado para
alcanzar su pretensión a través del procedimiento dispuesto
por el legislador en este evento, cuestión que se echa de
menos en el sub lite, ello puesto que, se insiste, el Banco de
Occidente no demostró que era el endosatario de las
Aceptaciones Bancarias en alusión

8. En virtud de estas consideraciones, a falta del presupuesto


tocante con la legitimación en la causa por activa, necesario
en la perspectiva de alcanzar las pretensiones, por este
aspecto la sentencia materia de consulta ha de revocarse.
En mérito a lo expuesto, el Tribunal Superior de Bogotá D.C.,
en Sala Civil de Decisión, administrando justicia en nombre
de la República y por autoridad de la ley

RESUELVE

Primero. Revocar la sentencia de 15 de diciembre de 2000,


proferida por el Juzgado 19 Civil del Circuito de la Ciudad
dentro de este proceso, de conformidad con lo expuesto en la
parte motiva de esta providencia, y en consecuencia , se
absuelve de todos los cargos a la parte demandada.

Segundo. Sin costas por cuanto que no se causaron.

Tercero. Las partes quedan notificadas de esta providencia en


estrados.
Agotado el tema de la audiencia se termina y firma así:

JOSE ELIO FONSECA MELO


Magistrado.

MARIA EUGENIA JIMENEZ


Magistrada