Sei sulla pagina 1di 9

Capítulo 8

Perduración de la realidad colonial

En este libro nos damos cuenta de que el indio viene de último. Se había rezagado en alguna parte, y aun al acordarnos de él se nos aparece desdibujado, empequeñecido, desprovisto, del alto relieve que ostentan otros elementos de la Recordación.

El autor le dedica las últimas partes de este ensayo a tratar de responder la pregunta:

¿hasta qué grado y bajo qué formas principales sigue gravitando aquel enorme trozo de nuestro pasado en la entraña de nuestro presente? La colonia fue la formación y consolidación de una estructura social que no ha sido revolucionada todavía, y a que pertenecemos en muy considerable medida. Justamente el hecho de que la mitad de los guatemaltecos sean todavía indios constituye el más voluminoso elemento de juicio para afinar que la realidad colonial pervive en nosotros. Si a eso se agrega que el latifundismo y la explotación de esos mismos sigue siendo el soporte principal de una minoría dominante de terratenientes, entonces se entenderá por que decimos que la estructura colonial no ha sido transformada revolucionariamente.

El rompimiento de la estructura colonial de los pueblos fue el cambio más importante introducido por la Reforma en la ' estructura de la sociedad guatemalteca. La legislación laboral de la Reforma creó los instrumentos formadores de una nueva situación de servidumbre para el indio, en función de los intereses de los finqueros. Se fueron perfeccionando los mecanismos legales de la opresión de los indios en torno a los siguientes puntos modulares: quedaron obligados a acudir a las fincas cuando los finqueros los necesitaran, dado que los indios tenían que acudir forzosamente a las fincas, quedo eliminada la posibilidad de libre contratación y privó la paga forzada bajísima; la cual permitió que los finqueros tuvieran siempre la posibilidad legal de retener a los indios todo el tiempo que los necesitaran. Se tenía por reos de vagancia, y se les enviaba a trabajar sin paga alguna, a todos los indios que no cumplían cien jornales por año cuando eran indios con alguna tierra, y 150 jornales cuando no tenían tierra alguna. En 1945 el Congreso de la Republica abolió con toda forma de trabajo obligatorio. Lo cual quiere decir que en Guatemala priva el salario en el campo desde hace apenas

veinticinco años, después de haber privado durante cuatrocientos años el trabajo forzado semigratuito, de carácter feudal. A lo que es preciso agregar que el peso social de cuatro siglos de servidumbre depara condiciones óptimas para la vigencia de salarios bajísimos, hecho que retiene naturalmente al trabajador en el nivel de vida miserable del siervo colonial, aunque ya no lo sea, lo cual permite que al indio se le abonen salarios sumamente bajos, y todo ello determina que el trabajador indio apenas pueda modificar en medida insignificante y a ritmo lentísimo el nivel y el género de vida propios del siervo tradicional.

Es innegable que el conjunto de características que definen a Guatemala como un país subdesarrollado son consecuencia, en primer lugar, del proceso colonial que le dio forma a esta sociedad y le imprimió sus características más profundas; en segundo lugar, de la conservación de la estructura colonial por obra del dominio criollo; y en tercer lugar, de la acción frenadota del imperialismo interesado en

obtener ventajas del propio subdesarrollo. Hechos todos que ponen de manifiesto cómo la gestación colonial de la sociedad guatemalteca, y la ausencia de un proceso revolucionario que diera origen a una estructura esencialmente distinta, condicionan nuestra realidad actual profundamente.

La Cuestión de la Cultura del indio

Se dice que la opresión hizo al indio, esto es socorrido por el tema de la cultura del indio, ya que se afirma que el estudio de los indios al nivel de sus modalidades culturales, representa una posición metodológica superficial. En términos de cultura lo que realmente interesa es una explicación, de por qué son, así las cosas, en este caso los indios. Ya que se intenta conocer más de esto y de las causas que le dieron origen. La explicación del indio consiste en mostrar como la conquista y el régimen colonial transformaron a los nativos prehispánicos en los indios, esta explicación también debe referirse a factores económicos y de estructura. La población indígena no era una masa homogénea sino una sociedad con "grandes señores", con una nobleza intermedia de "cabezas de calpul", con maceguales, con esclavos y relaciones de dominación tributaria.

que paso a ser una nueva organización social, una gran clase de trabajadores serviles, sometidos a un régimen. Debido a que las presiones, funciones y resistencias eran puntos importantes en el tratamiento del indio, se ha llegado a varias conclusiones que implican un concepto dinámico del indio como clase : Los indios fueron inicialmente los nativos transformados por el régimen colonial en una gran clase de siervos, con reducidas minorías de individuos eximidos de servidumbre, pero al suprimirse la servidumbre pasaron a ser los indios lo que hoy son: los semiproletariados y proletarios agrícolas, que todavía conservan las costumbres y la mentalidad del siervo colonial. Cuando se toma como punto de partida la conclusión histórica de que le indio es hechura de la colonia, se dispone entonces de un marco de referencia que permite explicar su cultura. Este criterio abarca todo aquello que les fue quitado y prohibido de su cultura debido al régimen colonial. Lo que trataron de retener como medida de defensa frente a su conquista total. Todo lo que el régimen les concedió para hacer de ellos trabajadores mas productivos, lo que el régimen les negó culturalmente para mantenerlos sujetos e inferiores a ellos. Todos estos fenómenos de supresión, conservación, elaboración, imposición y privación cultural ocurrieron en función de uno mas profundo, la explotación colonial. La explotación colonial fue la modeladora de la cultura colonial; tanto la de los explotadores como la de los explotados. El lenguaje es un ejemplo de la cultura autóctona, ya que es un elemento de la cultura del indio, que ha logrado perdurar hasta nuestros días, aunque la monarquía ordeno la castellanización de los indígenas y se lo encargo a los frailes doctrineros, pues cristianizarlos era algo importante para ellos, pero estos frailes en vez de castellanizarlos se vieron fascinados por las numerosas lenguas y se dispusieron a estudiarlas, se convirtieron en grandes conocedores de ellas, y se aprovecharon de eso para evangelizar a los indígenas en una gran variedad de idiomas. El dominio de las lenguas implicaba cierto dominio sobre los indios que las hablaban. Esa circunstancia determino que las órdenes religiosas desoyeran la

recomendación de castellanizarlos y estos decidieron tornarse poliglotas y dejarlos hablando sus lenguas nativas.

El monolingüismo, el uso exclusivo de la lengua autóctona con desconocimiento de la lengua oficial del régimen, constituía una debilidad para los indios, pero a su vez

favorecía grandemente a los opresores, ya que la diversidad de lenguas mantenía divididos a los indios entre si, fomentaba localismos, favorecía el propósito colonial de evitar el libre desplazamiento de unos pueblos a otros. El propósito de castellanizarlos para evangelizarlos logro cumplirse, fueron indoctrinados en sus lenguas, los indígenas elaboraron profundas resistencias psicológicas ante el aprendizaje de las lenguas de sus opresores, pero estas actitudes coincidían con el propósito de mantener a los siervos aislados y culturalmente estancados. En el marco de realidades que modelaron al indio como siervo colonial, en el proceso de transformación del nativo en indio, la perduración de las lenguas autóctonas fue una incorporación al nuevo complejo integrado de la cultura del siervo colonial. Dentro de esta función el indio se valió de las lenguas para defenderse y afirmar su ser replegándose sobre lo que le era propio. Aunque las lenguas sean tomadas como elementos de cultura prehispánica, el fenómeno de su perduración y el significado efectivo de la misma, es colonial desde todos los puntos de vista, ya que perduraron porque el indio hallo en ellas un elemento de defensa en la lucha contra el explotador, y porque el explotador hallo en ellas un elemento de debilidad.

Cuando se dice que la opresión colonial hizo al indio, como lo demuestra el análisis histórico entonces las claves significativas de su cultura tienen que hallarse en todos aquellos puntos en que la opresión y la resistencia muestran un choque y ponen de manifiesto la eficacia que respectivamente tuvieron en la conformación del siervo colonial, Por medio de este criterio se podría hacer muchas aclaraciones de diversos aspectos de la cultura del indio guatemalteco, como su vestimenta. Esta vestimenta no pudo ser prehispánica, no solo porque hay documentos que lo prueban, sino porque muchas de sus prendas son de origen europeo, como las chaquetas, chumpas, sayales, camisas, sobreros, etc.

Carácter Feudal del Régimen Colonial

Habla de que el régimen colonial fue colonial, este incluyo todos los tipos de explotación conocidos, (esclavista feudal y capitalista) y que su estructura abarca a la metrópoli y a las colonias en un solo sistema. El régimen colonial fue una proyección del capitalismo, el régimen colonial tuvo un carácter feudal indiscutible, aun cuando no exhibía semejanzas externas con el feudalismo "típico" europeo, dice que no es necesario que haya castillos feudales para que haya feudalismo, que puede haber un régimen no feudal, que ofrezca un mercado de carácter feudal, como era Guatemala durante la colonia. Dice que el indio del régimen colonial es como el siervo del feudalismo, debido a que todas las características definitorias del siervo se daban en el indio, pero eran organizadas de manera peculiar para que estas no fueran evidentes. Nos dice que la afirmación de que "en Guatemala nunca hubo feudalismo" es una verdad que

resulta ser muy sospechosa, creada para obscurecer la visión de nuestro proceso de lucha de clases.

¿Contra España hoy?

Esta parte nos dice que la sociedad española nunca nomino ninguna colonia española, debido a que Esta parte nos dice que la sociedad española nunca nomino ninguna colonia española, debido a que estas no tuvieron ningún provecho del imperio. También nos dice que los españoles venían hacerse exploradores locales eran una pequeña fracción del pueblo español. También nos dice que las capas y clases sociales se comenzaron en la colonia, la gama cultural actual que va desde lo más colonial a lo más universal considera con la escala social que va de lo más oprimido y explotado, a lo más acomodado y explotado.

Como sabemos la Recordación es un documento histórico es la principal fuente para el Como sabemos la Recordación es un documento histórico es la principal fuente para el conocimiento de los indios de Guatemala durante la época colonial, y sólo la crónica de Ximenez conocimiento de los indios de Guatemala durante la época colonial, y sólo la crónica de Ximenez puede comparársele sin llegar nunca a serle igual. Lo que ocurre es que la obra, lejos de pecar de puede comparársele sin llegar nunca a serle igual.

Lo que ocurre es que la obra, lejos de pecar de infidelidad en este punto, es un reflejo exacto de la realidad dentro de la cual se gestó. Como la infidelidad en este punto, es un reflejo exacto de la realidad dentro de la cual se gestó. Como los criollos vivían del trabajo de los indios estos tenían que ser, en una u otra forma la preocupación criollos vivían del trabajo de los indios estos tenían que ser, en una u otra forma la preocupación cardinal del gran testimonio criollo que es la Recordación. Los criollos querían disimular la verdadera cardinal del gran testimonio criollo que es la Recordación. Los criollos querían disimular la verdadera procedencia de su bienestar y su riqueza, y ese móvil los llevaba a negarle méritos a los indios, a procedencia de su bienestar y su riqueza, y ese móvil los llevaba a negarle méritos a los indios, a borrar la gran importancia de su trabajo, agigantando sus posibles deficiencias, ocultando el origen borrar la gran importancia de su trabajo, agigantando sus posibles deficiencias, ocultando el origen económico de las mismas inventando muchas otras y socavando por todos los medios del prestigio económico de las mismas inventando muchas otras y socavando por todos los medios del prestigio de los nativos. de los nativos.

Hay que analizar los sorprendentes momentos en que el cronista, alterando su posición fundamental Hay que analizar los sorprendentes momentos en que el cronista, alterando su posición fundamental de negación del indio, parece adoptar de pronto actitudes de apoyo y defensa de los indígenas. En de negación del indio, parece adoptar de pronto actitudes de apoyo y defensa de los indígenas. En todos estos momentos puede comprobarse que ocurre uno de estos dos fenómenos: lo más todos estos momentos puede comprobarse que ocurre uno de estos dos fenómenos: lo más

frecuente es que este considerando a los nativos, en su llana relación con los criollos, sino en sus relaciones con los españoles y que la aparente defensa no sea otra cosa que la negación de la negación que aquellos hacían del indio.

Los indígenas no adoptaron plena y exclusivamente las creencias de la indoctrinaciòn católica, sino las combinaron con creencias suyas y desarrollaron una religión mixta, fue observado por todos los cronistas coloniales. Hay que buscar aquellas causas, por supuesto, en el bajo nivel cultural en que fueron mantenidos los indígenas durante la colonia. Tiene que haber sido un factor de primer orden, también la tendencia de los

indios a mantener vivas sus tradiciones: no por inercia, sino dentro de un esfuerzo enderezado a no aceptar plena y pasivamente las creencias introducidas por sus dominadores y enemigos de clase.

Concluyamos, la supervivencia del paganismo y el rechazo del catolicismo eran fenómenos derivados del odio que los indios sentían hacia sus dominadores y explotadores. No podían éstos últimos, por lo tanto, ver con tranquila indiferencia las pruebas de que la conciencia del indio no estaba plenamente conquistada.

Tres son los prejuicios que, con insistencia y maña, se repiten a lo largo de todos los escritos elaborados por los grupos terratenientes en el conflicto de 1663. Uno es afirmar que los indios son haraganes, que no trabajan bien. Otro consiste en decir que son inclinados al vicio, especialmente a la embriaguez, y que aumentan entre ellos las borracheras y los escándalos si no se les tiene ocupado con las más diversas y capciosas formas, que los indios no padecen pobreza, que viven conformes y tranquilos. Son los tres inveterados prejuicios criollistas, que desde luego están presentes a lo largo de toda la Recordación, y el tercero es el que se expresa, de manera casi mecánica, en la afirmación del cronista sobre la “descansada riqueza” de los indios del Valle de Guatemala.

Entre las minorías dominantes y la gran multitud oprimida de los indios, fue desarrollándose en los siglos coloniales la compleja gama social de las capas medias. La conquista había dado por resultado una simple y rígida estratificación en la que tales niveles no existían. Pero después de trescientos años al llegar la colonia a su fin, ya constituyan las capas medias la tercera parte de la población total del reino. El rapto y la violación de mujeres indígenas durante la conquista fue un fenómeno tan frecuente como el robo de alimentos, de joyas, de otros bienes. Las leyes españolas no solo autorizaban el matrimonio entre indígenas y españoles, sino que recomendaban no poner impedimento a tales matrimonios, dando por supuesto que habrían de casarse no solamente españoles con indias sino indios con españolas también.

Esas sanas disposiciones no modificaban, empero, la realidad indiana. Sobre las bases de la esclavitud creada por la conquista, era del mayor interés para los conquistadores mantener u ahondar las diferencias entre los dos grupos, vedarles a los indios el acceso

al plano económico y cultural de los esclavistas y sumirlos en la inferioridad. Por tal motivo los españoles no se unieron con las mujeres indias, no se asociaron méritamente con ellas, sino que únicamente usaron de ellas; no crearon con ello un acercamiento social, sino dieron una demostración de la distancia que había entre la clase de las esclavas y la de sus amos. Al ser abolida la esclavitud hubo que legislar prohibiendo estrictamente el darles muerte a los indios y el violar a sus mujeres e hijas.

Cabe destacar y retener en relación con este problema. Primero: que concúbito de español o criollo con india -mestizaje inicial- se desarrolló al margen del matrimonio y fue una faceta de la opresión colonial. Y segundo: que el incremento numérico de los mestizaos se debió, más al mestizaje inicial, a la multiplicación de mestizos entre sì y relacionándose con otros grupos.

La legislación indiana hacia diferenciaciones muy precisas para que las castas, no fueran confundidas ni tratadas en un plano de igualdad con los españoles y criollos ni con los indios. Respecto de estos últimos hallaban se las castas en ventaja, pues no estaban obligadas a tributar, tenían libertad de trasladarse a vivir de un lugar a otro, y sus individuos podían contratarse trabajo en donde y con quien le conviniera. Respecto de españoles y criollos, en cambio, las castas se hallaban en desventaja. No tenían acceso a cargos públicos, les estaban vedadas ciertas ocupaciones, y las penas para un mismo delito eran más duras si el reo pertenecía a una casta.

Recordemos que los negros fueron introducidos en gran escala en aquellas colonias donde los indios habían sido exterminados, también en aquellas en que hubo grandes centros mineros, porque allí satisfacían el propósito imperial y local de facilitar un laboreo intensivo de los metales sin merma de la población nativa.

La plebe fue una capa social urbana, pobre y heterogénea, económicamente importante, oprimida y explotada en diversas formas, descontenta pero incapaz de esbozar una actitud generalizada de clase. Ni la plebe ni la capa media artesanal proveedora, eran clases, sino capas de composición compleja. Muchos elementos de la capa media artesanal proveedora, desarrollándose como pequeños propietarios explotadores de obreros y empleados de comercio, se incorporaron a la capa media alta.

El grupo dominante está integrado por los criollos y los funcionarios. La capa media alta siempre ha sido decidida partidaria de la independencia.

Para la corona, el desarrollo de las rancherías y el aumento numérico de trabajadores rurales venía a ser, en definitiva, un factor que contribuía a la conservación de los pueblos indios con su régimen de tributación y repartimiento ya regularizado.

La estructura de la colonia, tal como quedo después de la profunda reorganización de mediados de siglo XVI, tenía por base la concentración de los indios en pueblos incorporados en la monarquía. La reducción de indios, directamente asociada a la abolición de la esclavitud, fue la medida fundamental del gran proyecto político que iba implícito en las Leyes Nuevas. Eso significó para los indios una bienaventuranza difícil de imaginar. Recuperación de libertas. Hubo muchos indios, sin embargo, que no aceptaron las condiciones de la reducción, y que, abolida la esclavitud,

permanecieron en los montes o fueron a refugiarse en ellos. El propósito de transformar a los indios en “vasallos libres”, fracasó en todas las colonias.

La esencia de la Reforma de Guatemala, fue una ampliación de la clase criolla en el poder, sobre todo la base de una ampliación de la disponibilidad de los indios en situación de siervos, y una ampliación muy notable del número de empresas agrícolas latifundistas.

No es necesario que haya feudos con castillos feudales para que haya feudalismo. Y puede darse un régimen que no sea típicamente feudal y que ofrezca, sin embargo, un marcado carácter feudal como fue en el caso de Guatemala, durante la época colonial. Una formación económica social es el tipo de trabajador que realiza la parte fundamental en la producción, el tipo de relaciones que se establecen entre ese trabajador y el dueño de los medios de producción y el tipo de propiedad predominante sobre el medio de producción también predominante.