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PARROQUIA SAN MARTÍN CABALLERO

CAPILLA MARÍA AUXILIADORA

“CUARESMA: TIEMPO DE CONVERSIÓN, AYUNO Y ORACIÓN”

MONICIÓN ANTES DE LA EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO: Queridos niños,


jóvenes, papás, mamás y comunidad en general, les damos la más cordial
bienvenida a esta hora santa, que tiene como objetivo, encontrarnos con Dios fuente
de amor y sabiduría. Vamos a ponernos en la disposición para poder entender el
mensaje que tiene para cada uno de nosotros.

EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO

Nos arrodillamos para recibir al Rey de reyes….

CANTO: CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES.

Ministro: En los cielos y en la Tierra sea por siempre bendito y alabado:


Respondemos: El divino corazón de Jesús Sacramentado.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

CANTO

Ministro: En los cielos y en la Tierra sea por siempre bendito y alabado:


Respondemos: El divino corazón de Jesús Sacramentado.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

CANTO

Ministro: En los cielos y en la Tierra sea por siempre bendito y alabado:


Respondemos: El divino corazón de Jesús Sacramentado.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

ORACIÓN: Señor Jesús sacramentado: creo firmemente que estás


verdadera, real y sustancialmente presente en el santísimo sacramento del altar. Te
amo señor, pero aún deseo amarte más y de esta forma vivir íntima y
permanentemente unido a ti, por eso me acerco a recibirte espiritualmente ahora
que no puedo hacerlo sacramentalmente. Ven a mí. Aviva y aumenta mi unión
contigo, te abrazo y me uno totalmente a ti. No permitas que jamás me separe de ti.
Amén.

ORACIÓN: Amadísimo Padre, fuente de amor, Misericordia y Sabiduría. Estamos


reunidos en este día para agradecerte por este tiempo que nos has permitido
conocer más a cerca los misterios de tu vida.
Te pedimos, Señor, que tu gracia nos inflame los corazones, para poder
experimentar tu amor y esa paz que solo tú logras dar.
Te pedimos, que esta paz y estas bendiciones, lleguen a nuestras familias
y a nuestros amigos y que nos pongamos en disposición para poder reflexionar en
este tiempo de cuaresma que es lo que debo cambiar de mi señor.
Amén.

Se sientan –

Monitor: En estos días hemos aprendido el valor de la conversión a la que


Cristo nos llama, pero la pregunta es ¿Queremos convertirnos?
En la parábola del Hijo pródigo podemos apreciar el valor de la conversión: es dejar
todo aquello que me aleja de la gracia de Dios.
Podemos vernos reflejados en aquél Hijo que al ver que el pecado lo ha consumido,
decide regresar con su padre, el cual, lo recibe con amor y Misericordia.
Dios hoy te llama con esa Misericordia que el Hijo pródigo experimentó, pero antes
de poder experimentarlo, tú también tienes que dejar todo aquello que te aleja de
Él.
Escuchemos este canto y reflexionemos sobre aquellos momentos en los cuales he
sentido que me he alejado de Dios.
CANTO

Monitor: En este tiempo hemos aprendido que Cristo, se entregó por amor
a mí y a ti, pero muchas veces nosotros hemos sido ingratos con Él y no le hemos
agradecido lo mucho que hace por nosotros.

¿Te sientes amado por Dios?

Pensemos ahora un poco aquellos momentos tristes que hemos tenido: Una
discusión fuerte con mamá, papá o mis hermanos; un pleito con mi esposo o
esposa; la muerte de una persona que tanto quiero.
Dios te ama infinitamente, y quiere que aprendas a experimentarlo, quiere decirte
que no estás solo o sola. Deja que te lo diga mediante este canto:

CANTO

Monitor: Cuando nos dejamos abrazar por Cristo, confiamos plenamente


en Él, y nos dejamos inundar por su amor.
Escuchemos la siguiente carta que Él tiene para ti
Mensaje de Jesús.
Monitor: Ahora que conocemos la confianza plena que debemos de tener
en nuestro Señor Jesucristo, dispongámonos a escuchar la proclamación de su
Palabra, pero antes invoquemos al Espíritu Santo para que nos ilumine con sus
dones. CANTO

SE LEE DESDE LA BIBLIA.


Lectura del santo evangelio según San Lucas (11,14-23)

MOMENTO DE REFLEXIÓN
MONITOR: Arrepentidos de todos aquellos males que le hemos causado a
Dios y a nuestro prójimo, dispongámonos a pedir perdón. Nos ponemos de pie.
A cada petición responderemos: Perdón Señor, Perdón

1. Por las veces que he juzgado injustamente a mis hermanos. Todos.


2. Por las veces en las que no he levantado al hermano caído. Todos.
3. Porque no hemos sabido amar a los que sufren. Todos.
4. Porque hemos dejado solos a nuestros hermanos en sus penas. Todos.
5. Porque hemos sido ingratos con los que nos ayudan. Todos.
6. Por las veces en las que deliberadamente hemos empujado a nuestro
hermano. Todos.
7. Por las veces en las que no he tomado enserio el dolor de los demás.
Todos.
8. Por las veces en las que hemos dejado tirado a nuestro hermano. Todos.
9. Por las veces en las que he negado el perdón a mis hermanos. Todos
10. Por las veces en que olvido el amor que Jesús me tiene. Todos.
11. Por las veces en las que no he confiado en ti. Todos.
12. Por las veces en las que olvido que es necesario pasar por el sufrimiento
para llegar a la Gloria. Todos.

Monitor: Nos podemos sentar.


María, Santísima es nuestra madre, que nos acompaña cada día.
Ella, en la Pasión de Cristo estuvo al pendiente de su amado Hijo y al igual que ese
día, está al pendiente de nosotros, sus Hijos espirituales.

Hoy quiere darte un mensaje:


(UNA MUJER): Amado hijito/a:

Quise escribirte esta carta para que no te olvides que estoy a tu lado, a los
pies de tu cruz velando por ti como lo hice por mi Hijo Jesús, al que con tanto amor
y a la vez tanto dolor te regale para que pudieras salvarte.

Verás que con Jesús somos regaleros, pues estando a punto de morir me
volvió tu madre, quiso compartirme contigo porque así te ama Él, también lo hizo
por mí, que con mi corazón destrozado aceptaba la voluntad de Dios de ver
crucificado a mi único Hijo, no quiso dejarme ni un segundo sin su amor y entonces
me dijo agonizante, con su rostro casi irreconocible..."He aquí tu hijo" y es entonces
cuando te vi y te amé; desde ese momento no dejo de pensar en ti, no he dejado un
segundo de amarte y de interceder por ti, pero tú a veces no me oyes, pues yo soy
toda silencio y calma, haz la prueba serena tu corazón y me encontrarás.

Te pido que seas paciente con eso que tanto te aflige, ¿sabes acaso
cuantas aflicciones tuve que pasar al ser la Madre del Redentor?, pero siempre creí
que Dios sabía lo que hacía, aun con aquello que no lograba entender dije "Hágase
en mi", yo te invito a que tu también lo intentes amado mío, aumenta tu fe en el amor
de mi Hijo, ¿Acaso no recuerdas que después de su cruz resucitó?, ¿Acaso no
recuerdas que Dios cumplió sus promesas?... que en esos momentos donde te
invada la duda y el temor recuerdes esto que te digo y puedas decir también como
yo "Hágase en mi".

Se también que muchas veces tampoco sientes a Jesús a tu lado, crees


que desapareció, te cuento que se perfectamente cómo te sientes, por tres días
perdí a mi bello Jesús y fue desesperante, ¿pero sabes algo? ¡Jamás deje de
buscarlo! corrí día y noche con mi esposo José buscando a aquel que debíamos
cuidar para el plan de salvación de Dios ¡y al final lo encontré!, por eso hijito mío,
no te canses de buscar a Jesús aun cuando sientas que se ha ido, el jamás se
apartaría de tu lado, simplemente se está encargando de los planes que el Padre
tiene para ti...

Ama tu pequeñez, pues a Dios le gusta que seamos pequeños y sencillos,


ama tus circunstancias y jamás te rindas en la hora de la cruz, te lo dice aquella que
sufrió el martirio de alma... recuerda siempre que se asemeja la Pascua.

¡NO TEMAS PEQUEÑO MÍO! ¿ACASO NO ESTOY YO AQUÍ, QUE SOY


TU MADRE?

Acude a mí, pues Jesús no se niega a mis pedidos, acude a mí y te


enseñare a amarlo, hijito yo también fui humana como tú, aunque me pinten tan
resplandeciente a veces, solo fui una niña confiada en el amor del Padre, yo sólo
puse mi fe inquebrantable y mi abandonado amor, Dios luego lo hizo todo, verás
que tuve problemas iguales a los tuyos: también perdí a seres queridos, a mi
compañero de vida... mi esposo José, también tuve que ser madre soltera por un
tiempo, también viví humildemente pero la providencia de Dios jamás se hizo faltar,
también tuve miedo, pues el ángel tuvo que decirme ¡No temas María!, también sufrí
la muerte de mi hijo y fue tan desgarrador momento... pero confié en que los planes
de Dios eran mejores que los míos, no aparte mis ojos en cosas vanas de la tierra,
no quise hacer más de mi vida sino un servicio pleno y entrega constante a Dios,
verás que logré mi santidad practicando las virtudes que tu también puedes
alcanzar... mi pequeñez agradó al Señor, tómame de la mano y jamás te perderás,
ten por seguro que me encargaré de llevarte a Jesús...

Por favor no te apartes de mí, te amo y deseo verte feliz, ven a mis brazos
y yo consuelo eterno te daré...

Estoy aquí, esperando siempre por ti, para darte mi paz y amor, llámame a
cualquier hora, pues cuando el niño tiene miedo o angustias, para una madre no
hay horarios para socorrerlo...

Aquí termina mi carta pero ¡no me voy!, me quedo a tu lado... ¡Te amo
infinitamente, no lo olvides! Tu Mami María
CANTO

Monitor: Ahora todos juntos aquí reunidos expresemos en esta oración de


acción de gracias, nuestra gratitud hacia la infinita misericordia de nuestro Padre
celestial que nos ama como solo él sabe hacerlo.

Oración:
Gracias porque podemos reconocer cuanto nos amamos, demostrándonos cada día
nuestro aprecio a través de la atención y el respeto los unos a los otros.
Gracias por tu perdón, el cual derramas sobre nosotros mientras nos esforzamos
en mantener una actitud de comprensión y paciencia en este hogar y para con las
personas que nos rodean.

CANTO

DESPEDIDA AL SANTISIMO

CANTO: CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES


Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendito sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendita sea la Incomparable Madre de Dios la Santísima Virgen María.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José su casto esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

Canto: Bendito, bendito


Monitor: ¡Viva Cristo Rey!
Todos: En mi corazón, en mi casa y en mi patria.